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Bosquejos de una realidad en medio de la niebla

En este trabajo se busca enfatizar los datos proporcionados en la novela La última niebla de
Maria Luisa Bombal.

Pienso que, mediante la enumeración de los espacios mencionados por la narradora,


los elementos abstractos de la obra salen a la luz y son aprehendidos según el bagaje
cultural de cada lector. Si bien este trabajo no pretende imponer un análisis concreto, sí
busca exponer los aspectos formales de los cuales se puede partir para uno. Por lo mismo,
el ensayo no cuenta con intertextualidades; si acaso, podrían verse procesos deícticos que
unen elementos dentro del mismo texto. No se toman en cuenta ni los datos biográficos de
la autora ni la época en que fue publicada la obra, por lo que las imágenes artístico-
literarias que mencionaré serán concretadas únicamente a través de los acontecimientos,
cronotopos y espacios que se encuentran unidos a ellas en el texto.

La novela comienza con presentar ante nosotros una esfera semántica bastante
común: nos introduce a un matrimonio, el de la narradora con Daniel. Este se irá definiendo
mediante expresiones espacio-temporales a lo largo toda la historia. La mayor parte de la
historia se desarrolla en una hacienda en el campo donde vive el matrimonio y en la ciudad
donde vive la mamá de Daniel. En el primer apartado hablaré de estos dos espacios, en
donde ocurren la mayoría de las acciones, y de las características intrínsecas a ellos para
recopilar los datos necesarios para la conformación de su matrimonio.

El segundo apartado hablará de la niebla, la bruma, un elemento que aparece


repetidas veces y que da lugar a los cambios que ocurren a los personajes y a los espacios
descritos en el apartado anterior. La historia es contada por la narradora en primera persona,
imponiendo así fuertemente el carácter subjetivo de todo lo ocurrido. La niebla es un
espacio, un mundo per se, el cual usa la narradora para dar cabida a las ilusiones y anhelos
que tiene, a las imágenes oníricas, fruto de sus frustraciones.

1. La atmósfera

Buscaremos los cronotopos que nos son dados en el texto para conformar el fenómeno en
que se inserta la narradora, su matrimonio. Esta y su primo Daniel, en el principio de la
novela, acaban de contraer matrimonio. El hecho de que sean primos, dice ella, hace que la
atracción física entre ambos sea más fraternal que carnal. Por conocerse tanto, a lo largo de
la historia ella hablará acerca de Daniel como si hablase de ella misma. Un ejemplo de lo
anterior es cuando cuenta que a Daniel le daba miedo la oscuridad de pequeño y que ya de
grande lo que más le asusta es estar solo. Usando la analepsis, cuenta que hace un año,
precisamente en la misma casa en la que entran ambos como recién casados, entraba su
marido con otra mujer que debiera ser su esposa y que falleció a los tres meses. Su esposo
la adoraba y seguía queriéndola inmensamente. El matrimonio entre los primos es un tanto
aburrido y monótono. Parece ser que la mejor solución para ambos es mantenerse alejados
sentimentalmente y compartir solo los hechos mundanos.

La narradora y Daniel llegan a una casa de campo dentro de una hacienda, la cual planean
que sería su casa durante el resto de sus vidas. La casa parece ser vieja y grande. Cerca de
aquél lugar se encuentra una ciudad, en donde viven la mamá y el hermano de Daniel,
Felipe, y la mujer de su hermano, Regina. Los espacios de la casa que se mencionan son los
siguientes: el gran salón y el piano, la alcoba de la pareja, el jardín, etcétera. En la ciudad se
habla de la casa de la mamá de Daniel, el hospital en donde internan a Regina después de
su intento de suicidio, la casa del amante, la plaza,

La novela está contada de forma lineal. Los sucesos tienen orden cronológico.

2. La bruma

“Siento nostalgia de parques abandonados, donde la mala hierba borre todas las huellas y
donde arbustos descuidados estrechen los caminos.”1

La primera vez que la niebla abate a la narradora es en una imagen fantástica, por no
decir onírica pues no se sabe si estaba realmente soñando o no, en la que está frente a la
tumba de la ex esposa de su marido, en lo alto de una colina, rodeada de flores marchitas.
“Y porque me ataca por vez primera, reacciono violentamente contra el asalto de la
niebla.”2

La segunda vez que se sumerge en el delirio, si se puede llamar así, es cuando,


después de estar con Felipe y Regina en el salón, corre hacia el bosque, abraza un árbol
plácidamente, se desnuda y se sumerge en un estanque.

La narradora tiene una infinidad de fantasías más, pero es la última historia, por lo
cual es considerada también la última niebla, la que expone tan nítidamente sus deseos
irresueltos que perdura hasta el final de la historia y a la que se subordinarán el resto de las
fantasías. Busca, a partir de ahí, estar sola el mayor tiempo posible, para crear más historias
y sumergirse en aquél mundo. Esta última niebla que al irse deja, por fin, algo sólido que
recordar, como si encontrase claridad entre su confusión de sentimientos, le ocurre en un
viaje a la ciudad, cuando van a visitar a su suegra. En la noche, al no poder dormir, decide
ir a dar un paseo. Piensa y piensa, entre avenidas desconocidas, en lo monótona que es su
vida, hasta que llega a una pequeña plaza. Ahí conoce a su amante, un hombre joven y
fuerte, a quien besa y mira incesantemente. Este la conduce hasta su casa, sin palabra
alguna, en donde hacen el amor con mucho sentimiento y cautela, con pasión y energía.

1 María Luisa Bombal. (1948) Ed. Seix Barral. Biblioteca Breve. 1998. p.8
2
Ibid, p.3
Este personaje será evocado por la narradora siempre que quiera salirse de la
realidad, inventando espacios y usando tiempos diferentes. Al paso de la historia, sus ganas
de evadir la realidad serán exterminadas por el peso de la realidad. Los ataques le seguirán
llegando en forma de niebla, en cortes espacio-temporales de su historia en donde inventará
nuevos episodios, pero al disiparse la niebla ya no quedará nada más que la realidad.

Considero que en este texto los espacios son construidos en dos niveles. En primer lugar,
están los que representan la realidad en la que viven los protagonistas; en segundo, los que
vive la narradora en su sufrimiento interior. El personaje principal de esta novela, la
narradora, es crea imágenes artísticas con base en su propia experiencia de los hechos
presentados ante nosotros por la autora de la novela. La coherencia, la adecuación de
espacios y tiempos, los cronotopos, giran alrededor de estas dos variables: la frontera entre
el mundo cortado y el mundo representado3, y la frontera entre los espacios presentados al
personaje y las alucinaciones o ficciones que tuvo a partir de él.

3
El tiempo espacio abre los mundos posibles al lector, Dr. Rodolfo Quintero Ramírez / 2016 A