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~~··N DEBATE HISTORICO

Cuader os
de CH,
NUMER018 OCTUBRE196 8-

'
. . - - - - - - SUMARIO - - - - - . .

IN TRO DUCC'ÓN ..•.••..•••.... -. . • • . . • . • • • • • • • • • • 3

PA BLO BLANCO A CEVEDO

Centenario de la Independencia
(Informe sobre la fecha de celebración)
Capítulo 1 .. . .. . .....••••...••.•.••••.• 5
Capítulo 11 9
Capítulo 111 11
Capítulo IV 16
Capítulo V 24
Capítulo VI 36
Capítulo VIl 44
Capítulo VIII 56
Capítulo IX 67
"·. \
Capítulo X ........................ .... ... 77

EDMUNDO CASTILLO

18 de julio: fecha de la Independencia nacional 85

GUSTAVO C;7ALLINAL

Cuadernos de MARCHA es una publicación uruguaya 1825: la Independencia absoluta •••••••••••••••• 113
mensual, editada por MARCHA en Tall. Gráf. 33 S .A.
Director: Carlos Quijano
Administrador: Hugo R. Alfara
Rincón 577 - Tel. 98 51 94 - Casilla de Correos NQ 1702
Montevideo - Uruguay
..

A ley del 17 de mayo de 1834 -gooierno de Rivera- decreM que ..E,

L aniversario de la Jura (le la Gonsti.tución es la tí,ni~a gran fiesta cívica


áe l.a R.ep-rJll lica." (A rt{,c;ulo 19 j. ·
''Se t;elebr-ar-d -decia. el arUettl.o 29- {1t todos los- departamentos1
~a.da cuatro aiios, que empeza'l'á.n a conta1'se desde· el año 1830 con demostra.-
c(onq solemnes en. los días 4, 5 y ti 4-,e Oct?!-b?'e que se co~tea'l'án 4e los fondq~
públicfJs, sin perjuicio de las vo{unta.r-ias: del C!ecindario'~.
Los qrticulos 39 y 59, apegarfJn: "l{ab1·á r;l,Qs {l'esta~ Qrdinarias en el dia
25 de Mayo y en el 18 4e. ]ul~o"; "HalrFá dq~ media$ ft't;stas en los di~ 20 dtt
febrem y 4 de octubre en los año$ que no hubie$e grq:n fie~ta".
El 20 de febrero es el a.niveTsaÍ'io (le ~tuzaingó; el "/. dt: octubre la fech(j
de la m,tificación de l.a Convención. de Paz de 1828.
N1'nguna referenda, como se ve, al 25 de Agosto.

EINTISÉIS años más tarde -gobierno de Berro- otra ley (10 de mayo
V de I860), d1'fo "Se declaran días de fiesta civil el 25 de Agosto, 25
Mayo y IS de (Artículo
]ulid' ~fi).
"El Q.,nive?·sm·io del 25 de Agosto de 1825
de

es la i;ra.n fie~tq d.e la República.". "Se celebrará en todos los depm·tamento r


c;ada cuatro qi~os, q~u empezar4n a. c;ontqne de~de el año ~/J62 inclusive, con
c.kmoslraci(!n.t;s solúnnff~ en los d,las 18, ~9 y 20 d~ A (nit en conmemorac;ión
cJ.el h. echo glofioso de los }3 y ~¡; co~tear(in cte los fondos ptíblicos ( Artiettlo 29 ).
'"Son fiest(ls ordina1'ias, el 25 de Agosto, 25 de Mayo y 18 de ]u(io. En las
fies(a.s ordinaTÍfJ~ ha.br4 Te I)¡;·wm, c;on 4SÍStent;i(l 4t: l~. a.utori(iades al teme
piº" (An 39 ). ·~ .\
Y, por. t~ltfmo, (&tt. 49): "Deró~({St: la ley dt; lQ de Mqyo de 18}4". (E,s 1~
antet transcripta, sanqionada el Jq ¡;lt¡ Mayo ; pero prom?Jlgadq el 1.7).

L 6 d.e tn.q,y q de 192Q, ·ql .J~fí.Qr Luis Hie·rro reprt:sentante por Treinta. 1
E Tre;¡, pTopu$o la CTfJación de "u.na CQmiSión J!!m·lamentaria, compuesta
de seis diputados y tres senadores, con el cometido de fijar la fecha del pri-
mer centenario de la República".
"De 1825 a 1830 -de~ia el proyttctista en la exposición de motivos- s•
cqnd,ensan los acontecimientos culminantes de la fundación de la patria, por
cuyo motivo y siguiendo el esla~o11amiento de los sucesos, resultaría que en
un wlo lustro solemnizar/amos tres o cuatro acontecimientos centenarios. El
gbj¡;to que persigo con mi proyecto ·es el de ubicar en un solo acontecimiento
/
.! 41• Ul cmlmarlo ü la Rept!bllcu 1 a.rt• 11 ea 10tnnni111Jci6ro ct.l múm@ tode
el brillo que requiere". PABLO BLANCO ACEVEDO
El proy~cto, con alg~nas modificaciones, fue aprobado, después de una
breve dzscustón, por la Camara de Dtputados en la sesión del 20 de mayo d~
~92~ "J por Ir& de Senadores •n la del 2 de junio siguiente. EJ la ley del 9 d•
!,u"'? de 1~21, que 1~~ la f~rma de Batlle como presidente del Consejo.
Crease -daspone el unzco articulo de esa ley- una Comistón Parlamentaria
compuesta de tres _senadores y seis dip':"tados, con el objeto de proponer la
fecha del centenano de la Independncza Nacional y dictaminar respecto de
lOI pro-yectos que se presenten para su celebración" .'

LA. Comisión 1e expidió ellJ de enero de 1922 -es el informe redactado pO'f'
Pablo Blanco Acevedo, cuyo texto integro publicamos en este número _ 1
propuso :·la fecha del 25 de Agosto de 1825, para la celebración del Prim;.r
Centenarro de la Independencia Nacional".
La discusión en la Cdmara de Representantes se desarrolló durante los
meses de mayo y junio de 1923 y en la sesión del 26 de este último quedJ
llf?robado, por 49 votos_ en 87, un proyecto de resoluctón presentado pm· el
CENTENARIO
DE LA INDEPENDENCI~
dzputado !osé G. Antuna, que recogía la pmpuesta de la Comisión. De eu
debate dam_o~ hoy dos discursos: uno, de Gustavo Gallina!, defensor de la tesis
de la Comtstón; otro, de Edmundo Castillo que atacó el informe "j propuso
Úl fecha del 18 de Julio. ·
(INFORME SOBRE LA FECHA DE CELEBRACiúN~
pAsó. el proyecto al Sena~o d~nde fue c~nside~·ado en _ l~ sesión del 26 de
tet•embre de l92J, con tnfO?me contrarto de la Commón de Legzslación
redac~do f?or Justino J_iménez ~e Aréchaga. En el debate que fue muy corto:
sólo mtervmteron el mzembro tnformante y el señor Casaravilla y se aprobó
un nuevo texto: "Determinase la fecha del 18 de julio de 1930 aniversario de
CAPITULO I
la ~ura de la Constitución primera del Estado, para la celebración del Gente-
nano de la Independencia Nacional". La Independencia Nacional
Y as{, porque la Asamblea General nunca adoptó posición sob?·e el punto
quedó en pie la discrepancia entre las dos Cámaras. ' Conmemoraciones y tradición histórica
HAN pasado cuarenta y cinco años y el pais, por la vía de sus órganos re-
fn'esentativos, todavía no se ha puesto de acuerdo sobre la fecha de fa
1 ~guo Virreinato del Río de la Plata. En ve~
dad, el 25 de agosto de 1825 es la fecha más
Independencia. destacable en el largo proceso de luchas cruen-
... No obstante, r¡abe recordar que por un decreto ley dd 27 de abril de L A Comisión Parlamentaria, en mayoría de sus
miembros, nombrada por ley de 9 de ju- tas por la Independencia, y si el Uruguay, al par
19~J. durante la. dtct~dura del señor Terra, decreto ley dictado para suprimir nio de 1921 para proponer ante V. H. el de las naciones del continente americano, tiene
fenados, fueron '1'!clu.'~O:, entre las "conmemoraciones civicas" el "18 de julio, día en que deberá conmemorarse el primer cen- otras, dignas de memoria, tales como el 28 de
Jura de la Constttucton y el "25 de Agosto, Independencia Nacional". tenario de la Independencia Nacional, expre~a febrero de 1811, cüa del Grito de Asencio, o la
.. Ese decreto-ley, que pasó sin pena ni gloria y que no tardaría en ser mo- su sentir significando estar de acuerdo con d del t3 de abril de 1813, en que Artigas procla-
drfrcado, para decla~ar feriados precisamente al 25 de Agosto (28 de abril de proyecto venido a su estudio, del diputado se- mara la emancipación de la potencia coloniza·
I?JJJ "j al 18 de julto (11 de julio de 1933), parecerla haber resuelto la histó- ñor José G. Antuña, y por el cual se indica pa- dora, ninguna resume, en la justeza de sus té~
rica "j prolongada controversia. ra esa celebr'ación el próximo 25 de agosto de minos, en la determinación exacta de su propó-
Lo que estd en deba~e no es una cu~stión formal. No es una disputa me- 1925, aniversario de la Declaración de la Florida. sito, el concepto de ·independencia absoluta, co-
nor en torno al calend~rto. Dos conc~fctanes se afrontan que no sólo se vin- Esta fecha concentra en su importancia y mo la del 25 de agó~'to de 1825. Fue la última
dtllan cp~ el pasa~o, smo que tambten han gravitado y gravitan, por lo me- trascendencia, los sentimientos íntimos del pue- etapa, en una serie ininterrumpida de esfuer-
no• m Cierta medtda, sobre el destino del pals. blo oriental, qu'e lo impulsaron en sus dos gran- zos y sacrificios, y la que concreta, con la De-
En otro Cuaderno próximo, daremos con otros documentos, -el debattt des campañas por la Independencia contra la claración de la Florida, el pensamiento inicial
~~ 192J en el Senado,. por ejemplo- la opinión de algunos de nuestros histo- dominación española primero, y luego contra la que animara a los pueblos orientales en sus re-
riadores de hoy (Petlt Muñoz, Traversoni, Real de Azúa, BTuschera) 1obnr cánquista v ocupación por Portugal v BrasiL beldías indomables, en sus ansias de libertad y
•l tem4 Es también, el 25 de agosto de 1825, una ex- . de independencia, contra las capitales virreina-
presión inequívoca de la voluntad popular, pro- les, contra las potencias colonizadoras: España
nunciada por sus legítimos representantes, de y Portugal.
constituir una nacionalidad única frente a los Su significación de fecha máxima de la In-
designios de autoridades o gobiernos vecinos, de- dependencia ha sido así consagrada durante ca-
seosos de imponer tutela o jurisdicción sobre su si una centuria, en diferentes leyes emanadas del
territorio, considerado parte integrant.. del an- Cuerno Legislativo, por autores, escritores y pu-

""UM&:Rd , . , OCTU8RIIE , ••• PACI• •


blicistas, por la tradición y hasta por los acto- trará en el curso de este informe sin asomo de manifestáronse. en lo que refiere a aquel acon-
pendencia oriental", expres¡¡.dos por el gober-
res y testigos de los propósitos que inspiraron la la más mínima duda, no fue sino la consecuen- Buenos Aires "l;t ~angre abund¡mtc- tecimiento co~ identidad de aprecjaciones. J>e-
Cruzada Libertadora y su episodio culminante cia obligada de la Declaración de la Florida. En na d or de ' , M'. ro si ~ lo; primero~ comentadores c;lel episodio
mente derramad<\ en Rincón, Sarand1 y ISIO-
del 25 de agosto de 1825. rigor, si la ley de 1834 merece una consignación no les asaltó la duda de su signifjcado, menoa
nei". El segundo, d~ igual tras~endenc1a, es el
como antecedente para señalar la fecha de la dudaron los sucesores inmediatos en el perio-
discurso del doctor don Ambrosio V ~l~zco pro-
II Independencia, ella no vale sino en cuanto se dismo y en el libro. Fermín Ferreira y A~tigas.
nunciado en el H .Senado, que merec10 la apro-
refiere a la letra de la Constitución cle 1830, Gregario Pére.z Gomar y con, el!os la pnmera
bación unánime de ese cuerpo, neg~ndo la ~·a­
Diversas han sido las leyes en el intervalo que prescribió desde cuándo debía aquélla con· juventud surgtda a la vtda publica después <.le
tificación al Tratado de Río de Jane1ro de 18;)9,
casi secular ·de la organización constit11cional, por tarse, haciendo relación al Instrumento que CQn· la Guerra Grande, hacían idénticas. manifes!a-
complementario del de 27 de agosto de 1828,
las cuales los Cuerpos Legislativos de la Repú- sagró el nacimiento jurídico e internacional de ciones en 1851. <5 > Después, Cándido Juamc6
y en donde el orador sint~ti~ó toda la fuerz~ , de
blica han manifestado opinión respecto de so- la nacionalidad. y Octavio Lapido en 1856, asociaban el acto
su argumentación en las sigu1~ntes palabras: La
lemnizaciones patrias. La primera en el orden Más precisa y categórica fue la ley de 10 de de la inauguración del Teatro Solis en 25 de
República siempre ha sostemdo que su sobera-
fue la de 18 de mayo de 1834. Iniciada en el mayo de 1860. Surgida con un proyecto formu· nía era plena perfecta y absoluta y ese de- agosto de aquel año, al día memo~able de
1eno de la Asamblea Constituyente con un des- lado en la Cámara de Representantes para eri- 1825. (6) Vázquez Sagastume, en la Camar~ de
recho que ella proclamó el 25 de agosto de
tino determinado, el de rememorar el día de la gir en la Plaza Constitución un monumento rc;- Representantes en 1859, establecía la IDisma
1825 nunca le ha sido, antes de ahora, cont~s­
Jura de la Constitución, quedó sin sancionarse cordatorio de los Treinta y Tres, en el cual de- fecha como la del comienzo de la Independen-
tado, ni limitado, por los gobiernos del Brasil,
hasta ser nuevamente presentada en la Cámara berían inscribirse los nombres de los "orienta- cia. (7 ) Francisco Xavier de Acha, redactor de
de Representantes, en el año 1832. Aprobada en- ni la Argentina". <2 > " El País" en el aniversario de agosto de 1864.
les que juraron la Independencia", esa rama del
tonces por aquella rama legislativa, se remitió Cuerpo Legislativo mostrábase favorable al pen- re ndíá h¿menaje a los últimos sobrevivient~,
al Senado convirtiéndose en ley, con el cúmpla- IJI entonces de los firmantes de la Declaratona:
samiento, y . señalaba que la fecha culminante
le puesto por el Poder Ejecutivo. Según su dis- era el 25 de agosto de 1825. Discutida la doÓ Jo~quín Suárez y don Manuel Araúch9.
posición fundamental, la gran fiesta cívica de iniciativa ampliamente en el seno de aquella Pero si la legislación ha sido uniforme pa- José Cándido Bustamante, e~ "L.a Tri~)Un.a" de
la Repfiblica debería ser el 18 de julio. Pero, Asamblea, en la cual se sentaron los hombres ra reconocer el 25 de agosto como la gran fe - 1868 se hacía solidario de Idéntico cnteno1 sa-
¿era ésta la fecha de la Independencia? No va- representativos de la primera generación si- cha n~cional ella no pudo estar inspirada si- luda~do en ocasión del aniversario a los cons-
le la pena hacer un distingo, fácil de demostrar, guiPnte a la de las luchas por la emancipación no en d jui~io constante e ininterrumpido de tituyentes de 1830 que todavía existían: d?~
entre lo que significa el aniversario del juramen- · naciona l, la controversia recayó únicamente so- los e$critores y publicista$ del país, ~ e~ la tra- Lázaro G¡¡.dea y don Alejandro Chucarro.
to de la Constitución y el día de la Independen- bre la importancia dt>l esfuerzo de los que hi- dición que concretara en una extenondad, en Julio Herrera y Óbes, José Pedro R.amírez 1
cia. La segunda proposición no entró en el de- cieron la Patria con Artigas, o con Rivera y una fiesta o reunión pública, durante un ex- Carlos Marí¡¡. Ramírez, hacían el elogw de esa
signio de los constituyentes de 1829, ni en el de Lavalleja.. Tri\mfó por gran mayoría la tesis de tenso .período de años, el dia del glo~ios? ani- celebración en "El Siglo" de 1870. Más tarde.
los legisladores de 1832 y 1834. Por lo demás, la Comisión, qur encerraba en la Declaratoria versario. De los contemporáneos, casi sm ex- el juicio sería unánime y .el pensamiento de
para unos y otros, la fecha de la Indept'ndencia dr la Florida los f'sfuerzos de los orientales drs- ce-pción, escritores, historiadores o persona§ conmemorar la Independencia en un monumen·
estaba resuelta, y al conmemorar la Jttra de la de 181 1 hasta 1828, y aprobado el proyecto en vinculadas por inclinación intelectual al pasa- to a erigirse en la cil1dad de la ,Florida, c~n·
Consthución, ratificaba una vez más la dispo- el Senado, sin discusión , fu e puesto el cúmplase do nacional, todos han proclamado la fec~a de gregaría el esfuerzo de un gran numero de cm·
lición consti tucional contenjda en el apartado por el Poder Ejecutivo. La ley de 1860 esta- 1825, y el documento del Instituto Histónco y dadanos de representación, en una tarea que
segundo del artículo 159 del Cód igo Fundamen- blece, inequívocamente, en su artículo 22 , lo si- Geoaráfico enviado recientemente a la Asam- comienza en 1874 con la organización de la!
o ' ••
tal, que decía así : "en la Ciudad de San Feli- guiente: "El aniversario del 25 de Agosto de blea al cual deben sumarse la~ opm10nes ver- primeras comisiones patrióticas, y termina en
pe y Santiago de Montevideo, a diez días del 1825 es la gran fiesta de la República y se cele- tida~ en las conferencias pronunciadas en el el acto inaugural de la obra en 1879. De ese
mes de Setiembre de 1829, segundo de nuestra brará en todos los depa1-tamentos cada cuatro Ateneo a iniciatio;a de la Asociación Patrióti- aran movimiento de opinión y del cual resul-
Independencia". (J.) La fecha de la Independen- años". c~, demuestran que, en nuestros días, el crite- "'taría la consagrac10n
., categonca
' . de 1a ef eme-,
cia, por tanto, para la ley de 1834, era la se- Después, las leyes y proyectos sucesivos so- rio histórico debiera ·estar definitivamente for- rides mencionaremos tan sólo algunos nombres
fialada en la Constitución y ésta hacía refe- brf' conmemoraciones nacionales hasta nuestros mado. En épocas anteriores, el juicio de las más entr~ los que más caracterizaron s? labor. en' la
rencia al documento internacional qu e extt>rio- días, se han orientado todos en aquella ley de distinguidas personalidades intelectuales y ~ite~ conmemoración del gran homenaJe: AleJandro
l'izó ese hecho, es decir, a la Convención del 27 1860. Así se siguieron, entre oti'os, la del monu- rarias habia sido el mismo, y desde Franc1sco Chucarro (miembro sobreviviente de la Cons·
de agosto de 1823, tratado que, como se demos- mrnto de La Agraciada y de la Independencia de Acuña de Figueroa, que cantara en verso· la tituyente), Aleja~dro Magariños, Cerva~tes,
1861, el de Artigas de 1862 y d~l general La- ' gloria de los que hicieron el país, (a) hasta ~n­ Ángel Floro Cosiá, Carlos Mana Ram1rez,
(1) Manuscrito . original de la Constitución de
1!!30 en el Archivo de la H. Cámar ... de Diputados. valleja en 1881, etc., hasta la ley última y e;!~ drés Lamas, que en 1843, en las notas exphc~­ Francisco Bauzá, José Cándido Bustamante.
E~ Proyecto fue Pttblicado por la Imp. de "El Cons- reciente promulgación que lleva la (echa de oc- tivas al plan de nomenclatura de las calles, di-
titucional" de 1829, en el número 14 de ese perió- tubre de 1919, que fijó la efemérides del 25 Je jera "que t9do oriental se complacía en recor-
di<;o, Y en tiraje aparte por la Imprenta del Estado (5) Véase la revista literaria "La Mariposa", de
en 1829. Además, como primeras ediciones de la Agosto como Día de la Independencia. dar la célebre acta del 25 de agosto", <•l todos 1851, número 26. Según Zinny, también la redactaba
Constit~ción existen, la publicada por la Imprenta No debe cerrarse estl! capítulo de los ante· el doctor Juan Carlos Gómez.
Republicana en 1829, adornada en su carátula con cedentes legales sin mencionar dos documentos (6) El discurso del señor Lapido comenzaba as1:
un escudo na.cional, y la de la Imp~·enta de "El Uni"
de capital importancia en la vida constitucional
(2) "Diario de Sesiones de la H. Cámara de Se- "El 25 de agosto, todos sabemos1 quedó inaugura~a
versal" de 1830, la cual, encuadernada en cuero y nadores". No hubo más discursos que .el del se- or un rasgo de sublime auda.ma la Independen .~
con el nombre en letras doradas de cada uno de los del país. El primero es la declaración de guerra fior Velazco, y en la votación ¡¡ólo existló un voto ~e la República ... " <Véase "El Comercio del Plata ,
constituyentes, fue repartida a éstos. Por la Imprenta lle diacrepancia.
de la Caridad, se imprimió en 1830 la Constitución a Rosas en 1839, y en · el cual, impUcitamen~e del 26 de agosto de 1856.)
precedida de la Convención de 27 de agosto, e~ se hace referencia al acontecimi~ntQ c;le la Flo- <3) Poesía a los Treinta y Tres. Manuscrito ori- (7) Las ideas del señor Vá:z.quez Sagastumd f~e­
formato mayor. La fecha al pie del documento fue Jlnal en el Archivo Histórico; se publicó en la ron mejor expuestas todavía en carta .~1 oc ?r
rida, cuando el presidente c;le la República, ge- "Revista del Plata", de 1877. Eduardo Acevedo, publicada en "El Siglo ' de juliO
re~roducida en muchas de las ediciones hechas pos-
tenormente. CLos impresos en la colección del neral Rivera, en el manifiesto de Durazno, in· (4) "El Nacional" de 25 de mayo de 1843. (Co- de 1893.
autor.) · voca, ante !Qs propósitos de "ahogar la lnde- lección particular deÍ señor Raúl Montero Busta- (8) "La Tribuna", 4• 26 de Agosto de 1868 ·
mante.)
•A5. - CUACKRN08 QK MARCHA PACi· 7
NUMERO 181 OCTUBRS: 1SHI8
~gus.tt~ de Vedia, (ll) Domingo Mendilaharsu, engalanando frentes y balcones de la Plaza C . . de 1825 se constituyó la .primera legislatura del precursores de la Asamblea de la .Florida y po.r
Renugió Castellanos, Felipe Iglesias Aurelio • ·' (21 OnS• Estado y la que "declaróse libre e independiente la forma y el momento en que hubo de ocu•
tltucwn. ) . En . 1845 realizóse una f uncwn
.·, tea·
Berro, Bartolomé Mitre y Vedia, CarÍos María de hecho y de derecho de~ poder de Portugal y parse de la importancia y trascendencia . de sua
tral extraordinana en la cual el poet<> arae a·
de Pena, Manuel Herrero y Espinosa y con
ellos J~an Zorrilla de San Martín, Joaquín de
J· M. ; .e ant;-1o rec1to . , ,.. "' n no
una vibrante ·composición Brasil) con opción de adoptar las formas conve- actos fundamentales. Fue en 1833, casi en loa
2
patnotrca. ( ) En 1843 la nueva nomenclatura nientes a su juicio". (2 6) comienzos de nuestra vida institucional, y cuan•
Salteram y Pablo De María. (lo)
de l~s cal~es . de Montevideo conmemorába en Podríase agregar el testimonio de otros . do el recuerdo de los sucesos de las guerras :do
Y si de éstos pasamos a los historiadores 0
a aquellos que han escrito el proceso histórico la~ vias prmclpales de la ciu~ad, los fastos cuÍ- muchos contemporáneos,. <27 > .pero preferimos Independencia estaba absolutamente en la me-
mmantes de la Cruzada de 1825: Treinta· y Tr.e limitar la prueba de lo que afirmamos ahora, moria de todos. Discutía la prensa del Río de
de la formación nacional, aun a los autores de Saran d'I, R'mcon, ' 25 de Agosto, Ituzaingó Cerr~s, vale decir, que la tradición de casi cien años y la Plata la situación de los nuevos Estados en
texto~ escolares, la opinión ha sido también su faz internacional con respecto· a España, an·
un~rum7. J. M. de la Sota, primero, (u¡ des-· 18 de Julio, Mis~ones, Camacuá y Baca~ay •. Fi: el criterio de la: inmensa mayoría de los autores,
nalmente, ~ara Citar el primero en orden inicial están basados, no sólo en la verdad de los he- tigua nación colonizadora. Un artículo publica·
~ues ls1doro de María, <12 ) Francisco Bauzá chos,· s:ino también en las opiniones vertidas por do en "El Investigador", de Santiago Vázquez,
11) {~ián O. Miranda, (14) · Eduardo Aceve~
de homenaJes, en 1833, los diarios de . Montevi-
deo ornaba_n sus columnas reproduciendo ei Act:a los primeros que comentaron el Acta de Inde- motivó la réplica de " La Gaceta Mercantil" de
~o, < J Juan Zorrilla de San Martín, (16) San- pendencia. Santiago Vázquez está en ese núme- Buenos Aires, y de ahí una polémica seg1.1id¡1 en
tiago Bollo, (l7) Carlos Maéso (18 ) V' t de
· lad Flonda del 25 de agosto de 1825, anun- varios números de los dos periódicos. No es del
Arre . (111) h . ' lC or CI~n o a los _lectores que el famoso docu~ento ro, y su criterio sobre el valor de las actas del
gume, ~n re~lejado en las páginas de 25 de agosto de 1825 tiene singular fuerza, por caso seguir la controversia en todos los asp~ctos
lujosamente Impreso ' se hallaba en venta en 1as
tus o?ras re~pectlvas sm vacilación de ninguna 'b ,
l1 renas de la ciudad. (23) el rol preponderante que ejerció en los actos históricos, jurídicos y de derecho internacional
especie, la Importancia del 25 de agosto de como fue expuesta, pero sí mencionaremos que
1825, c~m~ ?ía de la Independencia del país. (26) Memoria Inédita de don Carlos Anaya, en el red,actor principal de "El Investigador" termi·
La tradiciÓn se ha manifestado idénticamen- IV el Archivo Histórico Nacional. naba la serie de sus artículos con estas fz:ases
t~, y bastaría la simple enunciación de algunas <27) Véase el Diario de Juan Spíkerman en sus que repetimos a la letra: "La idea. que hemos
f¡e~:as. u homenajes celebrados, a los cuales se . Tal uniformidad de criterios, de opiniones dos versiones, una publicada ppr don Ramón de
defendido, de estar en paz con España, no es
S:mtiago y otra que figura en el "Elogio al general
umo Siempre el regocijo popular, para determi- r~~teradas, de actos exteriorizadores de recorda- Manuel Oribe", de Juan P. Pintos, publicada en nueva, y está consignada en el documento má!
nar }a grandeza del acontecimiento. En 1900 cwn anual ·,
de
del aniversario glorioso (24) r~pet'd
, 1 os
1859; las Memorias de don Luis Ceferino C:e la Torre, solemne y más honroso para el pueblo oriental:
festeJ.Óse el 25 de Agosto con la iniciación del . generacwn en generación, en el espacio pró- publicadas en la "Revista Histótica"; Pedro Trápani,
tesorero y comisionado de la Asamblea de Florida. el acta de Declaración de su Independencia. En
Archivo y Museo Histórico Nacional. En 1879 ~rmo de una :e~,turia, no podía estar : apoyada qaien al cerrar sus cuentall de los cuatro años de ella se dec~ara a nuestra nación independiente
:;:vo luga~' el certamen poético de la Florida, e smo en la tradrcw_n oral, en el relato de los mis-· la campaña, decía que ellos correspondían a las mis-
m :~ s "efectuadas por la Libertad e Independencia
del rey de Portugal y del Brasil, no haciéndose
. au~¿acwn del monumento a la Independen- mos ~ctores del intenso drama, en. el testimonio· de la República". (lVIanuscirto en la Biblioteca Na- de España, expresámente, porque ~a ocupación
Cia. ) El 25 de agosto de 1868 realizábase fehacrent_e de los que ejecutaron la Cruzada de cional y publicado en la "Revista" de 1877); Acta y conquista de la ex Provincia Oriental la exo-
solem_ne función teatral con asist:ncia de las 1825 o firmaron de su puño y letra el Acta de de 19 de Abril de 1863 para la ubicación del monu-
la Independencia. mento a La Agraciada y en la cual comparecen don neró de todos los compromisos". <28 >.
autondades superiores y cuerto diplomático Tomás Gómez y los hermanos don Manuel y don
Celebrando
. . idéntica fecha en 1856 .. , f ue so1em~ . Joaquín Suá~ez, en ef~cto, diputado por . la Laureano Ruiz, que esperaron en la costa de Soriano
ne~:nte maugurado el Teatro Solís. En 1850 VIlla de la_ Flonda en la Asamblea del 25·. de a los Treinta y Tres en 1825, (Ordoñana D., Confe- (28) Los artículos a que nos referimos, se' publi-
rencias); referencias de don Ramón Peralta, guerre- caron en los números de 21, 24 y 28 de agosto y de 4
v.er~lcó~e la . primera colación de grados uni~ Agosto y firmante de la Declaración, recuerda ro de la Inde,pendencia que asistió a la Declaración de setiembre de 1833 de "El Investigador", r~produ­
vers¡tanos, adhiriéndose el pueblo a ·los festejos, exp~esamente el acontecimiento y en su "Me- del 25 de Agosto (Actas y antecedentes del monu- ciendo, en el de 31 de agosto, el acta de la Florida
mona Autobiográfica", escrita' en 1850 d " • . mente de la Florida de 1879); nota de Aleiandro en una página especial que ostenta en .letras gl'an-
"S t' ' . , . Ice. Chucarro <últim"> sobreviviente de los firmantes de des, el siguiente título: VEINTICINCO DE AGOSTO.
fu (9d) El pensa~iento del doctor Agustln d!! Ved · e _cons rtuyo 1a pnmera representa<;ión ~ en la la Constitución d 8 1 8~ '1) al Presidente de la Comi- DECLARATORIA DE LA INDEPENDENCIA DE LJ\
e emostrado extensament Ja Fl<:nda de donde arranca «';Sa ·Declaratoria v sión del Monumento de la Florida BANDA ORIENTAL DEL RíO DE LA PLATA.
~f:.~~a pronuncia~a e? el ciubnO~l:n~~tad~eB~~~;
Gnt?, de Independencia, pronunciado en es~
En 1' en :l<?le~mzacJón del 25 de agosto de 1905
sociat d~~a ~~~~~~~ 0~l:lll hizo el presti~!oso centr¿ reumon memora~le de que fui miembro". (25)
ll¡mte composición pol't?' apabece tamb.Ien una bri- Carlos ~naya, diputado por la Villa de Maldo- CAPITULO II
siendo su autor e 1 ~a so. re el m1smo asunto, nado, ~Irma.nte también en la Florida, . se . expr~
tor Lu¡"s V . V area.
ell conocido literato y escritor doc -
sa en Identidad de términos en "Apt nt .
me~!~) de~~t~o~icfa0 ~~~~~~osenone1·gi,!l~lhe~ del . mo~u-
1 H'
a
· , 1 es para
rstona , recordando que el 25 de agós.t o. El monumento de 1879 a la lndep0n~~ncia nacional
Nacional. ruc IVO H1stónco ·: \

(11) "Catecismo Histórico Geográfico" .


de (2l)
1850 "El Comercio del Plata"• del . 26 d e agos.o
· • ·
10 en 1850. , Impre-
(12) "Historia de 1~ República O. del Uruguay" (22)l "El Nacwna
. 1"• . d el 27 de agosto de 1845 Los trabajos preparatorios, lentamente lleva-
dos a cabo desde 1874, para levantar el
monumento a la Independencia, en la Flo-
del momento; la resonancia que alcanzaron las
sesiones de la comisión dirigente, en la prensa
del país; las adhesiones recibidas de todas la:~
(13) "Estudios literarios. _ Juan Carlos Góm ,; (23) "El Universal" Y "El Investigador" d .25
(14) "Apu t b ez . d e agosto de 1833. .' e . rida, y c1,1yo acto inaugural recién pudo reali- ciudades del interior, dieron carácter absoluta.-
del Uruguay".n es so re historia de la República O.
(24) A 1!1 larga ,serie de las festividades, corres- zarse cinco años después, en 1879, tuvieron la mente nacional al pensamiento de erigir en la
(15) "José A,rtigas. Alegato Histórico" pondería se?alar a_un los homenajes tributados en virtud de despertar en todo el país un senti- Florida, asiento de la célebre Asamblea de 1825,
<1 6> "La Epopeya de Artigas". · todas las cmdades departamenta1es durante 1
largo período de vida política e instituciona~ Je~ miento colectivo de ~ntusiasmo patriótico de re- el monumento que debería rememorar a los hé-
(17) ''Historia de la República O. del Uruguay" p~ís y t<?~avía no· estaría completa, faltando las re-
(18) "Glorias Uruguayas". · cordación hacia aquellos que habían contribuido roes de la epopeya emancipadora. Una inCiden·
VJst~s mrhtares, las proclamas Y festejos celebrados
(19) ''Historia del Uruguay". e? tiempo de paz.. en los campamentos revoluciona- con su esfuerzo a la formación de la nacionali- cia casual dio la nota contraria a la unanimidad
r~os, Y, más sencillamente, pero con menos inten- dad. La ·c ategoría de las personas que tomaron de opiniones. Invitado el doctor Juan Carlos Gó-
de ~so~ a~~ b~~~t e\ acto se verificó el 18 de mayo Sidad, en el seno de las familias.
pronunciadbs en ~s eer ClfalquJera de los discursos a su cargo las tareas de homenaje . y en cuyo mez por el presidente de la Comisión, a partí·
S (25) Manuscrito .. original inédito de don Joaquín
portancia atribuida ~ocastJón para demostrar la im . l!ár~z. red~ctado. a , p_edido del. general Manuel co. núcleo principal confundíanse en una misma cipar de las fiestas, este distinguido ciudadano
ac a del 25 de agosto de 1825. rrea, (ArchiVo H1stonce Nacional) orientación las opiniones políticas y filosófi<;as se excusó de hacerlo y como la noticia de su
..A.Q.. •
CUAD~RNOS D~ MARCHA NUMERQ . 18 1 OCTUBRE IQ68
barba renegrida?", preguntaba el doctor López,
les· ellos, discípulos de Sarmiento, c:reyer~n da cierta vez, al general Antonio Díaz, y éste, que
negativa se publicara en "La Nación" de Bue- la Florida, la prensa de la República, sin excep- ¡; junto la leyenda del Facundo, resolvten o había conocido al vencedor de L~s P1edras, c~n­
nos Aires, el doctor Gómez aclaró todavía los ción, clamó contra él, contra sus afinnaciónes, fos hechos históricos con la doctrina aque~la de testó· "¡No es exacto, señor! Artlgas era de OJOS
m otivos de su disentimiento, enviando una carta negando a sus asertos el más leve principio de . ')' ., de la barbarie · La
. barbane era
1a ctvt tzanon y claro.s, rubio y no usaba barba:•. "No me co.n-
de explicación al redactor de aquel periódico. razón. "Cuando todos, con sobrada razón y jus" el cuartel el montonero, el caudtllo.' el producto viene" replicó López, y el ArtJgas adusto, ama
Magariños Cervantes contestó en los diarios de ticia, le caen y van a caerle encima, -deeíalé de la ca:npaña, elemento anacrómco, c~~a ac- ¿·1ado, ' de mirada siniestra y .poblados cabellos,
.' ha b' . ,
Montevideo y Juan Carlos Gómez formu ló en- Alejandro Magariños Cervantes- cons¡~ero cwn -ta s'ldo retardan te para la evoh.J.cwn
• co-
1 fue el de la "Histona Argentma . .
tonces su juicio sobre la Independencia Nacio- ocioso perder el tiempo en demostrar a usted lectiva. La civilizaci6n, por el co?trano, er~ ~ La historia del Río de la Plata ~o se escnbcs
nal. todo lo que contiene de falso, .absurdo e incon- ciudad, el núcleo urbano, los sabtos y los te~~~- ya ni se escribirá más así. Sobre el hbelo, el pan·
No son de repetir aquí las dos cartas, por veniente el artículo de usted dirigido a «La Na- cos como s1. t o do el drama de la revolucwn . n:to de combate o el artículo político que pon.,
otra parte conocidas, y sus réplicas consiguien- ción» argentina." Tranquilizados después los es- em~ncipadora y de la gestación de las nacwna- el recuerdo de los héroes como antemural para
tes. En el calor de la discusión, el viejo pole- píritus, las réplicas razonadas no se hicieron es- lidades hubiera debido resolverse. dentro de un atacar situaciones o gobiernos, ha caído ya una
mista de la prensa rioplatense arremetió contra perar, y Carlos María Ramírez, con su estilo claustr~ universitario. Artigas, Rtv~:a, Lavalle- espesa capa de olvido, y si el documento desco-
au contrario, llegando a decir que el monumento vigoroso e incisivo, fue de los primeros en negar ja habían sido factores de regreswn, los que nocido 0 ignorado aparece, es apenas para t?~~r
de la Florida representaba una falsedad históri- la validez de aquellas aserciones que intentaban n~da hicieron, o peor, los que impidieron. hacer, un sitio en una clasificación, y esperar el JUlCl~
ca, a lo que su contricante ocasional, también tener el carácter de verdades reveladas y dar un y ellos Gómez y Bustamante, eh el prectso mo- sereno e imparcial del intérprete. En ~onteV!­
como él viejo luchador y laureado poeta, alu- vuelco absoluto a la tradición. Francisco Bauzá mento 'en que su pueblo aclamaba a sus grandes deo y en Buenos Aires, ya no se trab~~a con el
diendo a los sentimientos nacionales que la efi- sin tió igualmente el contagio de la discusión, y héroes se presentaban a decir la verdad con la molde usado por López, y la generaCJofi nueva
gie simbolizaba, contestó: "Venga usted a arran- su estudjo, que lleva por título el propio nombre bande;a desplegada de Rivadavia en 1826: . de estudiosos, de eruditos, que en una y otra
carlos de allí, si puede!. .. ". El propósito de del cantor a la Jjbertad, representó, un esfuerz0 La falsedad de la tesis social de Sarmtento, ciudad investigan el pasado de los pueblos para
citar ahora la opinión de Juan Carlos Gómez en serio e importante para destruir el capítu lo de en la cual Juan Carlos Gómez como todos lo~ arrancar las enseñanzas del porvetilt, sabe~ .d~
este informe tiene por único objeto exponer, en cargos que el doctor Gómez hiciera contra la hombres de su generación se :ducará, p~sanclo masiado qL1e no ~s dable aventurar ?n )UJClO
tus fuentes de origen, la tesis de este escritor, idea de simbolizar el sacrificio de los héroes del por alto otra anterio; más s.ab1a y que_ hinca~,a sin haber revisto los interminables legaJoS de pa·
tal como fue formulada en un artículo de diario, pasado en su ideal por la independencia na- las raíces en la i·eahdad nusma, la de And.Ies peles en colecciones y archivos. Tarea ;u~a, rm·
ya que su palabra tuvo entonces y ha tenido cional. Lamas de 1845, Ilevábalo por fuerza al desat~no proba y sin estímulos, ésta, pero es la uñ1ca qu~
ahora, aunque en número bien limitado, algu- Aumentaron aún, en los años siguientes, los y al error; y no era menos equivocad? .su me,to- conduce a' la verdad. Sobre el error ?o se ed~­
nos partidarios. Juan Carlos Gómez daba por extremos de la polémica, y ele las rotundas ex- .¿0 histórico calcado en aquel que h1c1era cele· fica y nuestra nacionalidad de hoy, Íll'tne, sedt·
cierto e indiscutible, que antes de 1825 no podía pres iones negando la trascendencia del Acta ue bre en el Río de la Plata, la personali?a~ .del me~tada, plena de prospe;id~~ y de esperanzas
hablarse de independencia, habiendo sido hasta la Florida, Ilegóse al concepto de la anexión , a doctor Vicente López. El documento ,htsto~tco, en el futuro, es el rnent1S m~s rotundo a las
entonces la ex Provincia Oriental una de las la vuelta de un régimen que Juan Carlos Gó- la tradición el recuerdo, de nada vahañ . SI no doctrinas improvisadas y claud1cantes de lo~ que
tantas del territorio argentino. Él mismo ]o de· mez creía sinceramente haber exis tido en otra~ se ajustaba~ a un pensamiento preconceb1do; y cuarenta años atrás no creyer?n en el ~a1s; El
cía: "Nací el año 20, y pude hacerme argenti- épocas, es decir, a la antigua comunidad de !as Juan Carlos Gómez como Bust.amante resolv1an Centenario de la Independencia se festeJara en
no .. . " Afirmó con toda la vehemencia y el ca- provincias que constituyeron el Virreinato del los orígenes de la independencia uru.guaya ante la república, y los ecos· clamorosos de su solem-
lor de sus palabras, que la libertad procurada Río de la Plata . Un nuevo adalid de la causa la luz de los anteceden~es .que deb1~ron pasar nización se confundirán con aquellos lanza?os
en 1825 lo fue simplemente del Brasil, y en prue- subió a la tribuna, y el auditorio selecto del Ate- por sus oios con aquel cnterw que 1vf1tre echaba en 1879 al descubrirse el monumento de la Flo-
ba de su aserto entregaba al juicio de sus con- neo escuchó la palabra fluida y sonora del doc- en c-a r;¡ a López, en una anét,-1~•-.. sugerente:
"¿No e$ cierto que Artigas era de tez oscura y rida.
ciudadanos las dos actas del 25 de. agosto de tor Pedro Bustamante, periodista también y pro-
1825, deduciendo, de la contradicción aparente, fesor de Derecho Constitucional. La tesis ex-
que las dos o se armonizaban o eran contradic- puesta era la misma de Juan Carlos Gómez y,
torias, y en ambos casos, la última, por los prin- como éste, contradecía toda participación de los CAPITULO. III
cipios de derecho, derogaba la primera. Di jo orientales en el largo proceso de su constitución
más: que la prueba de la soberanía argen tina
sobre el territorio oriental, ·aun después de 1825,
en nación independiente. Así como a Gómez le
salieron a la cruzada Carlos María Ramírez y
Origen y formación de la Nacionalidad
estaba en la ocupación por el ejército de Al-
vear, y en la aceptación de la Constitución de
Francisco Bauzá, a Pedro Bustamante le replicó
José Pedro Ramírez. Las conferencias de este Oriental del Uruguay\
1826. Como remate de todas sus aseveraciones -hombre público, en la misma tribuna y ante el
tuvo por otro hecho indiscutible, la prescinden- mismo auditorio, fueron famosas, y su palabra sinteli<rencias de los antagonismos y oposicion~
cia de los orientales en la Paz de 1828 y en la cálida, elocuente, hizo más que la prosa ele- I de in;ereses, ' durante la época espafiola, entre
Convención con que se dio término a la guerra gante, pero equivocada en el fondo, de su im· Pueblos diversos, Buenos Aires y Montevi- las colonias del Plata, fue tan antigua como la
con el Brasil. pugnador. deo decía el Cabildo de la última ciudad en fundación que hiciera Zabala sobre la margen
Tales serán los principales términos en que Juan Carlos Gómez y Pedro Bustamante su ~esi6n de 23 de marzo Qe 1810, <29 > pue~lo, septentrional del río que las separaba. ~~teJ
la Comisión Parlamentaria estudiará el asunto fueron hombres de su tiempo. Plenos de talento aún cuando los portugueses echaron los cmuen·
e l de Montevideo cuyo carácter siempre ha s1do
10metido a dictamen, siguiendo el orden de esa y de virtud, creyeron adivinar el enigma del original añadía el ' doctor Manano
. _Moreno en tos 'de la Colonia del Sacramento, el goberna-
e~osici6n. Pero antes de hacerlo, ya que ese pasado para ellos confuso y remoto, examinando su Me~oria de 1812, <30 > la historia de las de· dor de Buenos Aires no necesit6 de 6rdenes rea·
examen será motivo de capítulos especiales, no únicamente las fuerzas agitadas en el medio en les para atrojarse sobre ellos, y, en ext:nso m~
Je debe pasar adelante sin hacer presente, que que vivieron, y ante el espectáculo de las luchas (29) "Revista Histórica" de Montevideo, tomo U, su acc~6n,, ma-
en la oportunidad que Juan Carlos Gómez ex- cuarteleras, del motín erigido en ley, de la ban- pág. 435. . M " d m orial ' explicaba las causas . de
d d crru¡nana e1
(30) "Vida y Memorias de Mariano areno , e nifestando que esa nueva clu a ..
presara en la forma citada su desacuerdo con carrota, de la expatria-ción ele los que supusie- 1812: edición Catranza, pág. 155.
el propósito de la realización del monumento de ran los más aptos para regir los destinos socia·
NUMERO , 8 / OCTUB•H;: 1915111
PACJ. 10 C UADERNOS DK MARCHA
cutir alU de viva voz, ambol plenlpoteneiaríat.
leraba las incursiones de partidas volantes para Jos mejo~es derec.hos de sus respecti<n:lll clud:1·
prestigiO de aquella población, única entonces de todo el virreinato, y los inmensos recursos robar fab~tlosas cantidades de ganado (U) con
Jes (36)
en las extensas posesiones hispanas del sur del que por exportación de producciones obtenía la los cuales enriquecía la codicia de lo~ comer· .Desde entonces todo acercamiento, tod? J?af<>
continente. Al fundarse Montevideo reproqújose madre pa~ria, procedían, según informe . del sa· ciantes de Río Grande y de Bu~?s Atres! que to de unión quedó deshecho. Un suceso ult~o
en seguida la misma situación, y si' no tomó de bio economista don Miguel Lastarria, eomisio= viendo decaer· por días_ su I?:esttgto de cmdad planteó definitivamente la ruptura y el Cab1ldo
inmediato caracteres de rivalidad hostil, fue nado de Madrid para el estudio de las posesiones principal luego de la ·creacton en 1794 de la Abierto de 21 de setiembre de 1808, en el que
porque en los comienzos, una sola era la ley del Plata, de sus fértiles campañas, pobladas por Junta d:l Consulado, orientó decididamente su gobernador y capitulares constituyéronse en Jun-
común que regulaba las prohibiciones del co- centenares de miles de cabezas de ganadó. P~> política en el sentido de quebra~ de todos modos ta de Gobierno, independiente de ~uen?s ~¡res,
l !'
mercio. El gran comercio realizóse, pues, en Montevi· el auge de Montevideo, reco?qu.tstando para ella
negando la autoridad del Virrey, d1o ~ermm~37~
Pero el siglo XVIII señalaría en el Río de deo, y Diego de Alvear, Aguirre y Pérez Caste- los fueros de Capital del Vtrremato; . las relaciones poUticas de las dos capitales.
la Plata una época de inmensa transformación, llano nos han dejado, en respectivas memorias, Por fuerza de los hechos, las reststenctas, las Después, cuando 'Buenos Aires en 1810 al reem·
y al régimen imperante de hs restricciones, ~u­ animadas impresiones de lo que era la ciudad odiosidades, excitáronse, principalmente entre plazar al virrey Cisneros por la Junt.a de Mayo,
cederíase lentamente y por grados, un sistema de fines del siglo XVIII, con su rnovitniento en Montevideo y Buenos Aires .. Portugal . ~ra el invitó a Montevideo a que reconociera la nue-
que. representó entonces, el qe .amplitud comer- . las calles y embarcadero, sus almacenes llenm1 enemigo tradicional; en cain~no, .la accwn .del - d • (SS)
va autoridad, ese hecho no se pro UJO.
cial. El Reglamento- d~ Libre_Comercio: de 1778, de mercaderías, y el frecuente arribo de buqu~i Consulado, imponiendo contnbuctones ~e cime-
etapa culminante en esa evolución, constituiría que llegaban colmados de artículos, ·para · retor- ros a Montevideo, gravando con fuertes Impues- u
1' en definitiva el punto de arranque de las graves nar con los productos del país. tos a su comercio habilitando el puerto de la
Ensenada para q~e la competencia fuese más
l divergencias entre Buenos Aires y Montevideo,
por lo mismo que la última, favorecida por las
Ese aumento de importancia no fue sola-
mente económico. La real orden de Intendentes eficaz labró de modo sustancial,. en el transcuno
Artigas no fue una causa, sin~ un.~ conse-
cuencia. El movimiento de emanc1pa~wn. cox:-
,, excelencias de su puerto, de tiempo atrás había- de 1782, si transformó el régimen político del conti~uado del tiempo, el espíritu público de los tra la - ~etrópoli, la grandeza del mottvo mspl·
se convertido en escala terminal para la nave- Virreinato atacando en su base los rudimentos habitante~ de una y otra banda, que, como es
radoJ;, más finamente percibido por, ':1 pueblo. Y
gación, por la costumbre que había hecho ley. de autonomías que al amparo de leyes y del me- natural hicieron causa propia del interés recí- la masa campesina que por los pol?t~c~s, tuvu:
La nación colonizadora así lo entendió, y la ma- dio geográfico habíanse insinuado en los terri- proco de cada una. En 1801, la escisión entre ron la virtud, en un comienzo, de dlVtdir ~a opi•
yor parte de las licencias de buques, de franqui- torios propiamente argentinos, hizo una excep· Buenos Aires y Montevideo era ya una verdad nión en el Uruguay, y mientras Montevideo y
cias comerciales, de cédulas o reales órdenes para ción con la gobernación de Montevideo; ésta, manifiesta, y la polémica, la primera. a tr~vés las clases conservadoras continuaban su trad1·
el fomento marítimo expedidas en los sub>i- libre de tutelas, al menos de derecho, creció aún del Plata, entre Labarden y Prego de Oh":e,~, ción contraria a la capital virreina!, los elemen•
guientes años, tuvieron como destino terminal el en categoría, afirmándose en los habitantes su en el primer impreso, "El Telégrafo ~~rcantll , tos democráticos se alistaron de inmediato en la~
puerto de Montevideo. Era el mejor, el más espíritu ya eminentemente local. Jurídicamente, demostraría suficientemente que la umon de las filas de la revolución. La insurrección general
próximo en las largas e inciertas travesías de el Cabildo era autoridad superior en lo político dos capitales no exi~tía entonces, ni existiría de 1811, San José, Las ~iedras, d;-~ostraron,
ultramar, y el tráfico de embarcaciones, -valga y administrativo en todo el territorio, y el go- más. con harta claridad, el sentir de esa ultima fuer-
el testimonio de los contemporáneos Alvear, bernador, emanado su nombramiento del rey, y Nuevas causas todavía, ahondarían el surco za, cuya finalidad era romper el vínculo de su•
35
Cabrer, Aguirre, comisarios reales de las demar- sometido a juicio de residencia al término del de enconos y divergencias obsti'nadas. < > Las
caciones de límites con Portugal- hacíase des- mandato, dependía únicamente de su conciencia invasiones extranjeras de 1806 y 1807 '. la re-
(36) Montevideo pedía para si, y en compensa-
de los puertos de España y Europa a Montevi- o de la voluntad real. Verdad es que las órde- co~quista de Buenos Aires por Ñ~~ntev1deo, la ción de méritos, la fundación de un Consulad~ In-
deo, y luego de aquí a la vecina ciudad de Bue- nes de creación de gobiernos, virreyes y audien· ausencia de reciprocidad en el auXJho, cuando a dependiente que rigiera sus intereses ¡;omerc1ales.
nos Aires. El desarrollo de Montevideo, en ese cias, señalaron en el Río de la Plata situaciones su vez la última cayera tras ruda defensa en po- Buenos Aires solicitaba, por iguales motivos, la ~d­
jerárquicas en determinados asuntos, pero ni los der del ejército inglés, dejaron, hecha la paz y judicación d~ todo el territorio orien~al como ter-
tiempo, fue vertiginoso, y en los últimos veinte mino de su jurisdicción.
años del siglo XVIII, su población aumentó casi acuerdos del Virrey de Buenos Aires, ni los d~ alejado el enemigo, como rastro de su ehmero (37) Los diputados nombrados en Buenos Air!!s
tanto como Buenos Aires en sus dos siglos de la Real Audiencia, causaban ejecutoria en cues- pasaje, u~ motivo más de orde~ fundament~l en 1815 para solicitar del Rey Carlos IV de Espana
fundación. (31 > Además, el aspecto de la villa tiones fundamentales, y los recursos de apelación para la desarmonía ent;e las do; :mdades. ¿Cual la designación de un miembro de la casa real para
fue de las · dos la que h1zo el max1mo de esfuerzo el gobierno del Río de la Plata! c.ulparon a Mo-r:-
colonial revelaba ya a sus moradores la impor- ante el Consejo de Indias, o por vía secreta ante tevideo de haber iniciado el movumento de emanci-
tancia de la metrópoli del futuro y Juan Fran- la persona del rey, constituyeron arma constan- y de· sacrificio en la defensa contra el invasor? pación y aludiendo a la Junta de 1808, declan: Don
cisco Aguirre, testigo de sus adelantos, en 1785 temente empleada por los Cabildos y goberna- He aquí la interrogante y el nuevo, asp~cto ~e Javier' EÍ!o (Gobernador de Montevideo) se separó
entonces de la obediencia de todas .~!ls autorl.dade~
decía, que muchos de los "vivientes que cono- ciones en defensa de sus libertades y autonomías. la cuestión del Plata que enardecena aun mas de la capital y formó un gobierno mdependtent~
cieron a Montevideo formada de ranchos, se Formóse así el carácter local de sus habitan· los ánimos, obligando el nombramiento d~ d~s en una Junta que fu~"'la "primera ';n ~oda la Ame-
tes en un concepto de plena independencia' l"e- representaciones, uha del doctor .don N1colas rica" (Página 8 de la 11-everente Suplica al ex Rey
aturdían contemplando la velocidad con que se Carl~s IV, pidiéndole á su hijo adoptivo el Infante
levantaba la ciudad". (32) gional, afirmado en la convicción de su propio Herrera por el Cabildo de Montevtdeo, otr~ de don Francisco de Paula, para coronarle en las Pr_o·
Si Montevideo fue puerto principal en el valer y en la importancia material de los inte- don Juan M. de Pueyrredón· por Buenos A1r~s, vincias del Río de la Plata, por los vasallos del ~~s­
mo don Manuel Belgrano y don Bernardino Rlva-
Río de la Plata, su prestigio no lo derivó tan reses r'presentados. ante el Consejo de Indias de Madrid, para dts- da~ia. Impre.l!o en el año de 1825.) (Colección del
sólo de sus ventajas naturales o del favor Je Pero si Montevideo, plaza fuerte y comer- autor.)
España que le hicieron acreedor a privilegios cial; y su territorio pletórico de riquezas, insi- (38) Las ideas 11ustentadas por el redactor de
. (34) Segt\n el diario de Aguirre las extraccio-
especiales. El territorio oriental era el más rico nuábanse como conjunto geográfico el más im- nes de cueros de reses faenadas por los portugueses este informe, en este capitulo, fueron de~arrolladas
en el territorio oriental. calculábanse ~n más de m-:- por el mismo en el año 1906 en un estud1o !!Obre la
portante de estas regiones del continente, en esa~ dio millón por año. (Groussac, "Anales de la BI- Misión de Juan José Passo, delegado de la Junta de
mismas ventajas y méritos estuvo puesta la am- Mayo ante el Cabildo de Montevideo de 1810, dá~~o·
(31) Félix de Azara, haciendo un célculo bajo blioteca"). se como fundamento del rechazo de las propos1c~o·
de la población de Montevideo a fines del si- bición de los vecinos limítrofes: de Portugal .al (35) En los archivos públicos y particul11res de nes de que aquél era portador, las !lesin~ehgencJaS
glo XVIII, dábale más de quince mil habitantes. norte, que en el · desamparo de las fronteras to- Montevideo, existen en cantidad las piezas docu- y rivalidades de mucho tiempo atras s!!rgld.as ew.rs
Buenos Aires, en 1778, según el censo de ese año, mentales para probar el clamor y los reclamos .de las dos ciudades del Rio de la Pla~ ( R.avW.a. ¡¡.
tenia veinticuatro mil. (Groussac "Anales de la Bi- los habitantes del país ante la persistenta acc1ón tórica", iomo U
blioteca", tomo IV). ' (33) Lastarrla: "Colonlaa Orientalea.., etc.. del ConsuladQ de Buenos Airel.
(32) Diario de Juan F. Aguirre, pá¡ina 130. pé¡. lOO.
Artigas resume, pues, con su acci6n ~os d?'
Jtd&a a !apa6a. Pero la lucha do Independen- de Estados o Provincias, reconocía un vinculo ideas del Jefe de los Orientales, por las cuales términos a ntitéticos, al parecer, de la L1ga Fe-
cia del poder colonial en el Río de la Plata, ra- com(m en la constitución de una entidad supe-
pu rrnara desde· l8l 3 · E ·
s el Pacto Federal de l::ts . d e. 1~~ E stados. 1' 11 >
deral y de la Indep.endenc1a
dicada casi exclusivamente en el Uruguay, fue rior, sus facultaqes, circunscri tas a l conocimien- cél~bres Instrucciones el que prepondera en l~s La terrible y deSptadada opos!C!On de ~ue~?s
rápida, y disminuida la importancia ofensiva del to de los negocios generales, est;,1ban todavía tratados y el primero sobre .el ~ual descansal'la
6nico centro de reacción contrario al principio limitadas por el respeto a la soberanía y a la Aires, destruyó e hizo imposible la reahza~10n
la futura oraanización constJtucwnal de la Ar- del primer extremo, pero quedó el segundo, vtvo,
emancipador, por el sitio impuesto a Montevideo, libertad e independencia que cada una de 1~ o-en tin a. (4o(' Pero si Artigas triunf~, a~n de;,-
de inmediato los acontecimientos tomaron el provincias retenía para. sí. •· ' adherido al sentimiento íntimo de su pueblo, que
La incomprensión de los gobern!i.ntes port~ pues de. sus. derrotas , no es menos
o '
. . v1ctonoso
, . en. lo mantuvo latente, aun en las épocas acia~a5
¡iro de su primitiva iniciación. El movimiento !as ideas que inculca en los sent1m1ento~ mt~mos
del 25 de mayo de 1810, no tuvo la trascen- ños, la ausencia de elementos de preparación o de la ' dominación extraña, a la espera de meJo-
ele su país natal. El concepto de la nacwnabdad res días, para concluir la tarea empezada. Por
d encia de una revolución en las ideas antes sus- inteligencia para ver claramente el fondo y la a él le pertenece, y en el terreno :eal ~e los
tentadas. La capital virreina} continuó como ha- importancia de la cuestión debatida, agravaron eso tambi én se expresa una profunda verdad
hechos, Las Piedras , Guayabo, su res1stenc1a de- cuando se a firma que Artigas fue el fundador
bía sido antes, y a los virreyes, reales audien- todavía las circunstancias. La doctrina artiguis- sPsperadil a la invasión portuguesa,, represe~tan
cias y consulados, se subsiguieron organismos ta fue mirada como el producto de la voluntad de la Nacionalidad O riental.
los extremos de una patria determm~da: m es-
con cometidos idénticos. Los hombres fueron los de un hombre o de un círculo, y Artigas y los pa ñoles ni porteños o provincianos, m portugue-
mismos, y la lucha se resolvió contra Montevi- que siguieron sus banderas tenidos pt;~r traidores de la invasión portuguesa, para convencerse de ~·
deo en su aspecto de centro de r esistencia espa- a la patria. En su ceguera opusieron al r~gimen
ses o brasileño.s. afirmación. Pueyrredón dice: "El ej ér~ito portugues
Ese fue el resultado último de su acción; invade el territorio orieJ?tal por la ra_zon d~ su Inde-
fiola, y contra la ciudad y la gobernación para del Pacto Federal, que garantiza el s~stema re- pendencia y su separactón vol~ta~·¡a y ~eco,I(OCida
concluir sus tradiciones autonómicas, y así, publicano y las autonomías, el régimen del cen· Verdad es que en su pensamiento genial pugno de la masa general de las Provmctas Urndas <Ar-
por una idealidad superior concretada en el chivo Mitre, tomo IV, pág. 166). Años despu~s, 1
mientras ae exigia el esfuerzo de los orientales tralismo absorbente, directoria!, cgn tendencias ante la prudehte mediació.n de don. Valentln. G.'?m~z..
para concurrir a la rendición de la plaza, se les definidas a la monarquí;,1. La guerr~, 1~ lucha Pacto de los Estados que uniría en un vínculo 1823 para que el ·Brasil devolvtese a la JUI!Sd t~­
enviaba a comandados a Belgrano o Sarratea; interna fue la segunda etapa del intenso drama común el Uruguay, ·las provincias a~gentinas y ~?ón d; Buenos Aires el territorio oriental, el mt•
o se pactaba con Portugal, sobre la base de la desarrollado entonces, y si Guayá,bó y la entra- el Paraguay, respetando sus sobe~amas locale.s . nistro del Imperio, Caravalho de Mel?, opus.o la mis-
ma consideración de su. bidependenc~ al tiempo .<;Ja
ocupación del territorio uruguayo. da de los orientales en Mqntevideo, salvaron el Fi·aca~ó en su propósito, p ero la utde~~ndencta la conquista, que produjo su ocupactón. (Colecctoa
La reacción fue natural consecuencia de esta principio proclamado en 1813 de la in<;lépenden- oriental, primer paso para la consecucwn d: su Lamas, 1849.) Para cerrar esta nota sobre la comp~t -
vasta empresa¡ la obtuvo de una manera fn:me .d d de Pueyrredón con Portugal y los auxlltos
política, y si los gobiernos de Buenos Aires con- cia pri vativ~ de los est¡:tdos, nuevos sucesos se c~é~tados por el' primero, mencionaremos. solamente
tinuaban la escuela de los virreyes y consulados, encargarían de echar por tierra las conquista~ y categórica. El Congreso de Ab~il, la organtza- ~na frase del célebre dqcumento de ArtJgas _al DI-
por fuerza sacudían el fondo de las odiosidades, alcanzadas a costa de tantas vicisitudes y sacri- ción de autoridades, sus desvelos mcansables ~or rectorio de Buenos Aires, de f~cha de ~ov1embra
d 1817 y en la que luego de mcrepar Iudamente
larga y tenazmente elaboradas entre los dos pue- ficios. el progreso de Montevideo y de su campana, s~s pto~ederes siniestros, le dice "que no puede ser
blos del Plata, durante el extenso período colo- La coalición de Buenos Aires con Portugal, ¡ 0 ~ tratados de comercio con Inglaterra, su.s re- más director de Buenos Aii'es y que sU conducta
laciones con Bolívar sobre ampariJ. a corsar!o.s Y descarada es la de un jefe portugués':. (Col. Maeso,
nial. Artigas encarnó la más legítima represen- la cesión de los derechos que su gobierno hicie- tomo 11. - .Aréhivo Mitre, tomo IV, pag. 281.)
tación de los principales locales, y la tenacidad ra sobre el territorio uruguayo, puesta como presas marítimas en los puert~s de . Amer~ca, (42) Para penetrar acabadamente el régimen
de su acción, de su perseverancia indomable, no precio de la conquista, no tuvieron otro motivo constituyeron otras tantas mamfestactones me- constitucional de Artigas proclamado en 1813, es ne-
constituyó sino el resultado obligado de una de- u objetivo final que la destntccióñ de Attigas y ·quívoca8 de la absoluta realizaci6n del postulado cesario, como lo hemos dicho, estudi~r la <?onstt-
de independencia y soberanía proclamado en la s tución Americana. No es de confundir la fotma de
terminante de sucesos para él ya históricos. De sus ejércitos. La lucha desencadenada fue te- Confederación de Estados con la de Estd~o~ F'ed.e:ate~.
ese choque de dos fuerzas encontradas, no pudo rrible, y mientras los orientales librados a su solo Bases de 1813. Si la segunda puede ~proximar~e al reg1men m s~~­
ocurrir sino el sometimiento de una al imperio esfuerzo, oponían sus pechos a la invasión ene- tucional actual argentmo, la prrmera tuvo yor on-
Por lo demás el estado de independencia de gen las Bases de Filadelfia de 1778. Bonflls .. deft-
de la otra, o la desaparición de ambas . .Ante la miga, todavía, desde la capital argentina, se pro- la provincia co~prendido el territorio de Misio- . do el últrm
nten · o tipo •. .dice··. "La ·Conf
¡
ederacion da
· id '
Estados es una asoclacwn mas poht ca que JUr IC!'I,
inminencia de los acontecimientos, ya que las movían las insurrecciones en las provincias in· nes fue la ~ausa ostensible de la ocupación por- de Estados independientes que no reconocen mas
ideas se propagaban velozmente en el interior teriores, restando ~u participación en la contien- tu;uesa y el motivo que reiteradas veces dio que uha autoridad común, superior Y suprem~. Ca-
argentino, Artigas proyectó, convirtiéndose des- da internacional. Artigas fue vencido tras cruen- P~eyrredón para negar sus buenos .oficios con da Estado confederado conserva su autonom1a, ~
pués en su adalid, la Federación, el Pacto Fe- tas y ardorosas resistencias y Katumbé, lndia independencia, el goce y ejercici~ de sobe~an_1 a,
los orientales y contribuir en contrano a la ocu- tanto interior como exterior, salvo bgeras restnc~t?;
deral, a semejanza del sistema norteamericano, Muerta, Catalán y Santa Ana, fueron otros ., • (H) nes inherentes a la idea misma de la asociacion ·
pacwn extranJera.
única forma de gobierno posible de aplicar a tantos jalones de entusiasmos y heroísmos pues- ,·•nrolt International", ,~d. París, 191~, . P~~· 98).
a quella! sociedades, todavía en desarrollo. Las tos en defensa de la patria. Esmein, por su parte, que hace igual d1shncwn, ex·
(40) Eduardo Acevedo: "José Artiglis", tomo III. resa que la Confederación de Estados a base del
Instrucciones de 1813 así lo establecieron en sus De todo ese inmenso desastre, que se consu- ~espeto mutuo de sus independencias, es una forma
articulos 22, 102 y 112, <89 > y si el Pacto federal (41) Nos creemos relevados de la prue~a docu- anterior a la de los Estados Federales Y q_ue gene-
ma de modo definitivo en 1820, algo, sin embar-
go, sobrevivió. Los Tratados del Pilar celebra-
mental en este aserto. Sin embargo, s1 hub1era du-
da, bastarla la simple lectura del oficio del dir~ctor
ralmente ha sido el sistem.a que hAl
tipo como en Estados Umdos Y emama.
t
a prece.dld( .. ~si~
10
(89) Los artículos citados de las Instrucciones dos en 23 de febrero de ese ano, entre Santa Pueyrredón contestando al del delegado don l''.'hguel Constitutionnel"),
de Artigas de 1813 y que repiten a la letra las cláu- :Barreiro, de diciembre & de 1816, en loa coiillenzoJ
Fe, Buenos Aires y Entre Ríos, aun cuando por
¡;ulas I, ll y ITI de las Bases Constitucionales de
Filadelfia de 4 de julio de 1778, dicen así: sus cláusulas secreta§ se conviniese la elimina-
2' "No admitirá otro sistema que el de Con!e- ción de Artigas, representan, en su espíritu, la1
deraclón para el pacto recíproco con las provincias
que formen nuestro Estado."
109 "Que esta Provinci!l, por la presente, entre ranfa, tnáfico o algún otro pretexto cualquiera que
•separadamente• en una firme liga de amistad con sea."
cada una de las otras, t>ara su defensa común. se- 11~ "Que esta Pl'ovlncia retiene su soberanía,
guridad de su libertad y para .su tnutua general fe- Hbel'tad e independencia, todo pOder, ;urisdic~:lón y
licidad, obligándose a asistir a cada una de las otras derecho, qUe ho es delegádó expreSátñente por la
contra toda violencia o ataque hechos sobre ellas o Confederación a la& Provincia• Unldaa aWlw e11
aobre alguna de ellas, por motivo de rell~ión, ¡¡obe- Congreso!'

NúMI!:RCJ , . 1 OCTU~ , • • •
CAPITULO IV:
rivado el nombre de su programa máximo de ac· La Asamblea Nacional no lleg6 a reunine.
ción. <47 ) pero citado el pueblo a comicios para la fOI'IDir
La Independencia de 1823 · Contra ellos, contra los propósitos de la aso·
ciación formada entonces por un núcleo de cien
ción de una corporación quo reempla.zuo las
funciones del Cabildo, cuyo mandato expiraba
I adherentes, -en su mayor parte nacionales, el 31 de diciembre, resultó electa la nueva auto-
Las noticias de la conmoción brasileña fue- aunqüe no faltaran en el número antiguos resi· ridad que, por el carácter investido, denomin6-
EL movimiento de la independencia del Brasil,
desarrollado dentro de un ambiente de cal-
ron anunciadas en Montevideo a mediados de
a?os.to de 1822. El capitán general de la pro•.
dentes franceses e ingleses-, se dirigieron los
l?andos y proclamas del Síndico Provincial, Gar-
se "Cabildo Representante". <51 > Fue au prim•
acuerdo la ratificación plena de las resoluclon•
ma por lo mismo que la revolución de VmCia, Lecor, se alejó de la ciudad para insta~ cía de Zúñiga (noviembre 28), acusándolos de de 16 de diciembre desconociendo la autoridad
1822 no afectó ni la constitución política del Es- lar su cuartel en la próxima villa de Canelones facciosos, enemigos de Artigas y de la Patria y de Lecor y el nombramiento de una comlal6a
tado ni alteró la dinastía de los Braganza esta· Y de.sd~ allí, donde le acompañaron el síndico de obedecer a las sÚgestiones de . Alvear, el gran especial, la cual tomada para af aquellu atrio
ria destinado a provocar en el Urugua; una provmcial don Tomás García de Zúñiga y el di- enemigo·· ae · los orientales. <48 > buciones de carácter político inherentes a lol
hond~ pert~rbación. Incorporada la provincia pu~ado a Cortes, doctor don Lucas J. Obes (44) Pero el rumbo de .los acontecimientos estaba capitanes generales y superintendentes de pl'O'
al Rc;mo Urudo de Portugal y Brasil, por las re· mtlmó al comandante de las fuerzas portugue- tomado y la autoridad capitular, en 16 de di- vincia. Esa comisión especial qued6 compuesta
•c:luc10nes. del Congreso Cisplatino realizado el s~s de la plaza, don Alvaro Da Costa, su inme- ciem.bre, después de oír la palabra autorizada de por los regidores, don Manuel Pérez, don Juaa
·ano antenor, ante el temor de las reclamaciones diato embarque para Lisboa. Grave situación ue su · regidor ·d~:m Cristóbal Echeverriarza, quien Francisco Giró y don Luis Eduardo Pérez. Acte
eapañolas formuladas en las cancillerías europeas planteó para ~ste oficial, hecho a la disciplina precisó exactamente la situación producida por seguido y por decisiones consecutivas, ae dispu-
Y en d Plata, <48 > el nuevo acontecimiento al de cuarte!,. qmen acudió al Cabildo para decla- la separación del 'Brasil y Portugal, hecho que so la publicación de un manifiesto al pala, que
producir la escisión entre los dos países que' de· rar ~n. ~~ICIO de 30 de setiembre, que "ni él ni anulaba las resoluciones del Congreso de 1821, lo enterara de los fines perseguidos, y el envie
tentaban el dominio, de hecho del territorio su DJV!Sion de Voluntarios, volverían nunca sus decidía el desconocimiento absoluto de la auto· de dos delegaciones, una a Buenos Airea, COID'
oriental, trajo, como consecuencia forzosa una armas contra aquellos que desde 1820 reconocía ridad de Lecor y del Brasil en el territorio na· puesta por don Santiago Vázquez, don Gabriel
. ., '
grave ag:¡tacron en todos los ánimos. La división como amigos". (4 5 > El efecto de tal declaración Cional, y. la celebración inmediata de una Asam- A. Pereira y don Cristóbal Echeverriarza, y otra
·en el espíritu público local, fue el inmediato re- en el pueblo y autoridades civiles de la ciudad blea elegida popularmente, la cual debería re· a Santa Fe, formada por don Luis Eduardo P&-
aultado del conocimiento de tan trascendental f~e conside~a?le, y el Cabildo contestó tranqui: a~umir los destinos del Estado Oriental. (49 ) A rez y don Ramón de Acha, a quienes ae dieroe
auceso, y dos fracciones presentáronse en segui- hzando el ammo de Da Costa, haciendo caus;:¡ e~ta declaratoria, y como complemento de ella, facultades bastantes a fin de solicitar, de b
da en el escenario político: la de los orientales común con él, y manifestándole "que nadie ig- se . siguieron dos actos de singular importancia: respectivos gobiernos provinciales, la oooperaei61i
brasileños y la de los orientales portugueses. noraba de qué lado estaba la justicia, y, quiénes, t¡ne, ·la convocatoria del congreso elector; el otro, y auxilio en 'los propósitos perseguid01 para •
~has, ca~a una desde un punto de vista dis- verdaderamente, eran los autores de la' futura la colnunicaci6n del Cabildo, apoyada en los tener, con el apoyo de las tropas portuguesaa
tinto, no VIeron en las circunstancias sino una agresión". (46 > La actitud asumida produjo, co- JllÍsntos ténninos, con iguales propósitos, por otro de Montevideo, la liberación del territorio de la
coyu?tura tavorable al logro de una aspiración mo ,er~ natural, la contrarreacción de Letor, y oficio · 51.1-scrito por el vecindario de la ciudad, dominación brasileña.
comun: _la mdepedencia nacional; fuese ésta con la replica fue el apresurar el reconocimiento" del y que ·era dirigido al gobernador de la provin· Ligada así la acción del Cabildo con 1u eo;o
los bra~ileños que h~bían prodamado la suya y nu~v.o emperado; del Brasil, Pedro I, actó que eia vecina de Santa Fe, don Estanislao López, municaciones a Santa Fe y a Buenos Airea, de
pres~~se no tendnan deseos de perpetuar la verificaron sucesJVamente los Cabildos y autori- -enierándolo de las medidas adoptadas de la pró· cuyos comisionados en 13 de enero se reeibieraa
oct;tpacion en. el Plata; o con los portugueses, dades departamentales. . · xir!la -instalaci6n de . "una Asamblea de diputa- noticias favorables a la empresa promOIYida, el
quienes al retirarse de Montevideo, haciendo ho· La orientación de los sucesos definíase · a:~t d,os &r pueblo que proclamaría su libertad e in· plan proyectado fue claramente expuesto al co-
nor a la palabra empeñada en 1817, de no en- de. modo claro. El Cabildo, en 8 de noviembt.tt, dependencia y solicitando, tan sólo, el auxilio mandante portugués Alvaro Da Costa, quiea¡,
trega: la plaza sino a su Cabildo, dejarían a esa afirmaba su adhesión a Da Costa rebelde eiJ eJe ·algunas fuerzas para que la Banda Oriental no decidido en una actitud definitiva, obtuvo de
autondad en ·posesión de la ciudad principal. : 1 caso, a las reiteradas
. órdenes de 'embarque' ue sali~e a su encuentro en masa, reproduciéndose la autoridad superior de Montevideo la siguiea-
La trab~zón de los sucesos que se desarrolla- el y de su ~ivisión para Lisboa, dada_s po~ te-- as.í .:......¿ecían:- las épocas de las primeras glo· te respuesta que tomamos a la letra: "el Señ~
rán a partir. de ese año, la semejanza de los c?r. Preparabase a la vez la revolución en la rías~'. <50 } Comandante debe saber que los habitantes t&
planes de independencia de 1823 con el de ia cm dad, y una nueva fuerza tomaba de lnniedia to . dos de la Provincia no anhelan otro fm que el
Asamblea ~e la Florida, obligan necesariamente la di.r:c;ción de los asuntos público~; ta1 era,~ 1~ '(47) · El
'
.fundador de . la Logia fue don Juan de su absoluta libertad e independencia, y que
a un estudio atento de ese movimiento de inrle- apanc1~n de la logia. secreta llamada pública· 4J.lfriategl!y. 'S u iniciación es posible datase, en Mon- no hay duda que por la parte que representa-
pend;~cia, porqu: contribuyen a explicar los ~ente Caballeros Onentales", pero que re~po~­ tevideo, de 1819, cuando la sociedad "Caballeros de mos nosotros, la promoveremos a toda costa,
BueriO$ Aires" tuvo en esta ciudad algunos de sus
propositos persegmdos en la campaña iniciada el dian por sus reglamentos, a otra denominación pl'in<;ipales· elementos, entre ellos don Carlos Alvear, para lo cual destruiiemos las fuer'.t.aS del BmiJ.
19 de abril de 1825. más característica: "Los Independenti$tas". · dé- empeñado entonces en su campaña anárquica de
esbs años en las provincias argentinas. <Véase "El
B;qróh" de 1819; citado por Zinny: "Historia de la Administrativo. Las notas fueron publleada. por
143) Actas oz:iginal~s del Congreso Cisplatino de (44) El doctor Luca~ J. Obes, recién llegado : e~­ Prepsa deL Uruguay", pág. 175). Además consúltese Lasaga: "Historia de López", páginas 505 y si-
182 en el. Archivo Histórico Nacional. El acta de
Jn tonces de Río de J aneiro, donde había cooperado por ·l.os or.ígenes de la sociedad secreta de Montevi- guientes.
C0!11oración se publicó en folleto de ocho páginas activamente al movimiento separatista, · conocía fn. deo· de 1822 y 1823, los Cuadros Nacionales de La (51) Producido el desconocimiento de la auto.
en 1825. (Colección del autor.) Véase además "Orí- timamente la política del Brasil y estaba al tatito :;>l'lta (manuscrito inédito). ridad de Lecor por el Cabildo, éste comunicó la
genes de los males del Río de la Pl~ta" por 'el ge de los proyectos de los independientes brasilefios. resolución de 16 de diciembre al Consejo Militar
·. (48) Proclamas de noviembre 28 de 1822. (Ar-
r::)l Lamadrlid. <Imp. del 18 de Julio, Montevideo- (45) . Oficio de Da Costa al Cabildo de Montevi- ehivo capitular de Soriano.) compuesto de jefes portugueses, quienes, si aprobaron
y en .e, cual se dio a luz por primera vez 1~
fg 2c0ume ntac!On ~~ la Comisión Regia Española de
. e 1mpugnac10n de la misma por el doctor Flo-
deo. (Libro de Oficios. Archivo General Adminis-
trativo.) ·' .. (~9) · ·La Declaratoria del Cabildo de 16 de dj.
eiemb¡;e de 1822 mandada public;ar y repartir en to-
las medidas de ruptura con el Brasil. formularon
ciertas reservas sobre la convocatoria de una .Asam•
re~cio Varela. (Imp .. del "Comercio del Plata", 1846) (46) Como nos referimos en este ca~rtulo a do- do el país, por la misma autoridad, llevaba la firma
blea Nacional. El Ca-bildo, en sesión de 24 de dl·
cumentos .e n su mayoría inéditos, hacemos desde ·ya ciembre, creyó menester postergar la elección de
Y Apuntes b10graficos del general Rivera" impre de <':'arlo¡¡. Caníusso, José María Roo, Gabri~l Pe- ese cuerpo, aun cuando la nueva autoridad capl.
:~ó~d:f~r:::C~~~eo, 1842, por Andrés Lamas.' (Colee: la aclaración de que todos los que citamos los he-
m?s. teni?o a la vista en el Archivo General . Ad-
re.i ra, , Francisco Farías, Bernardo Susviela, Cristó.
bal · Echeverriarza, Agustín Aldecoa y Estanislao tular derivase su mandato del puejJo, eon lo ,cu~l
mimstrativo. · }arda de Zúñiga. se obviaban las dificultades puestas·. por los portu-
gueses. (Documentos inéditos. Archivo General Ad-
(50) Copiador original en el Archivo General mii:listrativo. Acta de 24 de diciembre de 1822.)
CUADERNOS D~ MARCHA
y si respetamos ahora las suyas, es porqué usted
nos ha prometido que lo único que desea es em· ño, el Cabildo ge Representantes, ante la inmi·
barcarse con honores". <52 ) A este temperamen· nencia de la invasión de López, <57 ) exhortaba co orado al texto del documento, reproducirc- imperio y- promover allí "ta felicidad del b
to, tan categóricamente expresado, se ajustó des- a los habitantes de la campañíii a reunirse a rp 1 . de sus conceptos 1 fundamentales,
m os a gu.nos .d do do su independencia y sus libertades".
de entonces la política de los dirigentes del mo· aquellas banderas que representaban "la liber· para desentrañar exactamente as 1 eas pre - 'Así lo resolverían el Cabildo y el pueblo de
vimiento revolucionario, y, mientras se pedía a tad y la salvación de la patria". Lecor mi~mo, minantes. · d' se Canelones, y, aprobadas y ratifi:adas poaterlor-
los comisionados en Buenos Aires, exigiesen de atemorizado ante el giro de lo$ Sl,lceso§, cjaba Comenzaba el doctor Obes por vm I~r mente esas declaraciones en la rmsma forma por
aquel gobierno una "contestación terminante y sus órdenes para impedir las reuniones de ciu- ante la acusación hecha por la pre?sa de ~n- Maldonado el doctor Lucas J. Obes se ei?bar-
efectiva por el estado de violencia en que se dadano~ y contestaba a las proclama de Mon- tevideo que le tildara de antipatno;a, miencio- caría un ti~mpo después para Río de JaneJ.ra.
encontraba la campaña y los compromisos de la tevideo asegurqndo que el interés del Brasil ~ra nando ' en su descargo, que por pa.mota os go-
mayor parte de sus habitantes", <53 ) se enviaban el del Uruguay, y que si lq¡¡ orientales hacían dos le' hab.ían perseguido y expatna??; que u~ III
comunicaciones a Simón del Pino, para que su- causa común con los brasileños en su lucha con habí~ luc!'ado jamás con la revolucwn; quRíe El movinúento revolucionario de Montevlo
blevase las milicias de Canelones; a Miguel Fi- Portugal, el imperio "aseguraría la indep€nden- su pase para L ~s . b oa en 1822• , se detuvo- . ene allío deo, en tanto, pasaba por un período verdadera-
guerido para que lúciese otro tanto en Minas; cia y libertad del territorio nacional, dejando de Janeiro, donde permanecw un ano, qu . , mente crítico. A las promesas de apoyo para sua
únicamente al tiempo que confirmase esa ver· h b' - dieho que los pueblos orientales se urunan
a Fernando Otorgués en la Florida y a Juan
Antonio Lavalleja, a quien se remitían a Bue-
dad". <58 > u~~
a a gobierno que l€:s asegurase "todo aquhelb-l?n a
proyectos de independencia recibidos con a~
rioridad de Santa Fe, Entre Ríos y Buenos •
nos Aires, donde residía, los despachos de te· A ese mismo tenor se sujetaban las declara- que se creJan , con d erecho y por lo que . a- 1a"
res, sólo la primera de las provin~i~s co~testaba
niente coronel y el nombramiento de jefe militar ciones de los Cabildos departamentales convoca- lu.{rido una guerra sangrienta de d~ez anos • estar dispuesta a facilitar los auxilios, bienMque
del ejército independiente. Lavalleja contestaría dos para decidirse entre la Independenda abso- "Esto era en febrero d e 1822 · , • ~ec1a
· Obes-
éstos deberían ser pagos totalmente por • do':i
·
"creo que entonces na d'1e pensaba de otra .d ma·
"aceptando la distinción con que se le honraba luta de Írlillediato, proclamada en Monteyi¡:leo tevideo, . por lo que los vecin?s . de esta •cm ~
y colocándose a disposición del Cabildo y de la y la adhesión provisoria al Brasil, como paso nera péro ahora, (1823), hay un parti o .';n habían contratado un emprestlto deb.Cien '
Diputación Diplomática", corno él la llamara previo para obtener el reconocimiento de la mis- '
Montevideo que pred'~ca 1a gu erra · M La cuestwn·d pesos; hipotecando a ese efecto. sus 1:0esMpu-
en su oficio de 30 de enero. <54 > ma indepencfencia. El acta de Canelones de 11 diferente porque se dice en on.tevi eo, blicos privados. (60~ En cambio, LuCio • an-
es,
q uepues, . 1 • d ndencJa abso-
de abril, sobre cuyo texto hiciéronse las del Fes· los pueblos qmeren a m epe 1 • d silla iobernador de Entre Ríos, pareda fiarse
más, bien en su amistad con Lecor p~ra-c:o~:Í
· · ·
Juta y yo lo creo, como creo que cua
. qmera ee
II to del país, ofrece suficientes elementos de jui-
cie, a fin de penetrar el pensamiento que g11iaba nosotros más querría tener ~ien m~! pesos, qu guir la evacuación de las tropas brasi1enAi~s
a su vecindaria. Con esa fecha, ci tados a la Sala cien reis, o un rodeo de vemte. mJl va~ad que 1. F'ma!mente,' Buenos y
PE>ro sí la Independencia Nacional era la pa- . • on~nta
terntono .' • . •resto-
·u no de cien. Pero, ¿esto es posible? ¿ o em~s
labra de orden para el Cabildo de Montevideo Capitulª'r de Guadalupe, el puebla y autorida- su gobierno marcaban una ~na mdiferenCiaac~
y la finalidad ansiada en lo Íntimo de sus accio- des administratívas y judiciales, a pedido del constituir un Estado que no dependa de , I?ad.e cante a contestaciones efectivas, sobre su . d
Sínd ico General del E~tado, luego de D)anifes· . ue ueda sostenerse contra las pretenswn.es tud a asumir ane los sucesos de MonteVI. ;o.
nes, la núsma idealidad, aun desde un punto
diametralmente opuesto, perseguían los orien- tar éste que su de§eo er~ que la Asamblea s~ ~elqBra~l? Los '!-narquistas ( 59 ) están por la ~~r­ La d e1egacwn . , sa!ida en enero' nada positivo d
tales que permanecieran adictos al Brasil, en la pronunciase sebre los principios prodamados en mativa y dicen más, que seremos los pue os había conseguido aún . en junio, y la prensa e
más f:lices d.e la tierra sólo con . resolvernos a
seguridad dada de que el nuevo emperador no Montevideo, (la independencia absoluta) e el esta ciudad, al tomar participació~ en las :;g~
reconocería los actos de Juan VI y la ocupación pacto de confederación al Brasil, baje condicio- pelea11 coutra e1 rmpeno, . · • per0 '. armgos, ' bueno es
uede ciaciones entabladas, llegaba a aftnnar q t'
nes que expresamente se de termin¡~.rían, el voto dis qtir en asunto!! de tanto mteres. Se. p . .
del territorio oriental. A la constitución del Ca-
bildo erigiéndose en corporación suprema, Le- de los presentes, dice el acta, se decidió por l.a h~:er ia SlJerra a.l Bra.sil y no tenemos eJercito,
objeto propuesto por los orientales e~ repe Ir
1. ña de Artigas contra Buenos .A..ll'es, M&-
d e y no tenemos un tesoro; se puede, y gaurando
campa . S t Fe al sole~
11!: P\1.~
cor contestaría declarando esa autoridad intrusa incorporación al imperio en los términos de la ' que Lavalleja, en ~ a h' b' b ~
ara conseguir qq!!: Santa F e nos pen:u'ta reclu-
nizarse la a l.Janza con MonteVIdeo' a m !"1_
y delincuente, y como la efervescencia de los
ánimos amenazase propagarse ya en todo el le·
declaración de 20 de O<;tubre de 1822, pero pre-
vias las afirmaciones del ~tíudico, de qne tsa~ far en :54S desierto$, hemo$ gastado seis mesesd y dado por la total destntcción de ~uenos. ::
A'
n-i torio, García de Zúñjga se dirigió a los co- ba~e5 señaladas habían sido aceptadas par el Dl~ehos peso(! en q~putaciones. Lo q~~ se pue ei (61) Esto ocurría en el mes de abnl; en JU:U
mandantes militares de los departamentos, Brasil El documento que mencionamos .refiere, - agregaba todavi<l-, lo sé yo tam,bJef co;nov:- res:ulia la situación con el g~biern~ argentino
significándoles, que si ellos "lo que deseaba n a continuación, que el Síndico General "satis· más avisado. de los que me oyen y e mas ,.. ~oJhabia tel'Údo variante. Santtago Vazquez,.¡no
f'.ra la independencia del país, esa aspiración la fizo a los señores preopin~ntes asegurando que Iiente de los que me censuran. Nosotros pod_ de los comisionados, regresaba a Monte': eo;
meter el país a barato, encender la guerra,
alcanzarían· sin recurrir a medios violentos, co-
mo acto espontáneo del Brasil". (óS)
una parte de las peticiones expuestas, estaban
acordadas", pero, para mayor ilustración, debe- mos ~ alar¡na a todos los habitantes de la c~m­ 1 tro rm.embro don Cristóbal Echevernarza,
e oeía envuelto ' en"-.;¡.ma discust
· 'ó n pu'blica con
~:: d~ ~~
poner e · · 1 pérd1da
En tanto, definida la situación de Montevi- ría hacerse comparecer al doctor Lucas f. Obes, paña, molestar al enemigo, ocaston~r e. ~
Tomás Iriarte, ·a\propósito .la inldole
deo, y mientras los cuerpos de la guarnición li- quien sería la persona indicada para hevar a matarle hombres, convertir la provmcia en u las promesas ofrecidas para auxi\~~ e movt
teªtro . · de sangre, pero 1o q~ e no podemos 1 es1
braban ya combates <56 > con el ejército brasile- RfoJ de Japeiro 1Ft impresión exacta del $tmtir miento de emancipación oriental. <
de los habitantes de la campaiía. El doctor Obes tPiunfal' ni cimentar ~n gobterno, .Por e ma
(52) Original inédito. (Archivo General 4dmi- concurrió a la Asamblea, y de su di$curso in- . blé de la ambición y el anarqms~o de ~ue (60) Expediente 7 antecedentes. ~rtigl~'¡al~ t!
llfstrativo.) mcura . • . · 1 r a Luna , 't (Archivo General Admirus ra vo .
padecen tod~ las provmcJas sm exc m EmprestA<?· s s ofrecía para financiarlo con s~ g~
(53) Oficio del Cabildo a sus diputadps en Bue-
nos Aires, de 20 de enero de 1823. (Archivo Echeve- (57) Proclama de López, de 17 de marzo, anun~ Y Caracas como lo pub.lican l;;ls gacetas de Bu~­ Buet~os do~ePedro Trápani, acaudalado comelrctan 's
rriarza. Colección del autor.) ciando¡ su próximo pasaje al Vruguay (original .sus. A., ' " y el· doctor
nos • 'flt"CS. • • .
Lttcas Opes, temu·
d · nada
ran Ia
or~ental.
d . gar un papel de os ma
o nlaa~~ de los sucesos de la In-
deseltindaese
(54) Oficio de Lavalleja al Cabildo. (Manuscrito crito por López, · en el Arch1vo General Adminis-

n~ba su ~loctctdón manifestan ' o que st . brilla.desy en
inédito. Archivo General Administrativo.) trativo), Publicado eq hoja suelta, Imprenta Alvarez, : b·a, .pedía d la comisión
Buenos Aires, 1823. ac0n~eJ:¡¡t · , simplemente que· cada t l!lno. 1 depéndencia.
(61) Domingo Cullef\, s~'?óe~r Cabjldo de Mon-
(55) Oficio de García de 2lúñiga al COJll¡mqante , 1
· , · su op1mo · · , n para ser portavoz an e e
Oriental en ~an~1 F e., re:J!t ~ de abril. explicando
de las milicias de Soriano, J. Puentes. <Archivo de (58) Copiador de oficios del . Gobierno lnde_
p en. e~pres~se
SoriaQo.) 1
diente; 1823. Documentos del Cab1ldo d.e Montevideo. tevideo '~1 en .ude a_{ caso y el origen de la· ~
(56) "El Argos", de Buenos Aires, de 23 de mar- (Archivo Geperal Adml!Jistr~tivo). Isidoro De Ma- cómo habta, ocurn o "" . . ti )
lo de 1823. (Colección del autor). ría:" Historia de la República Oriental del Uru. (59) . Este vecablo emple:~sap~ ~~:lo~e::'~~~ t .. <Archivo General Adrrumstra vo •
¡uay'', tomo IV, página 250. es el nusrnol
llamaba ~ QS
queh 0ums~bl1!s
"
ld;' ~ontevideo: facciosos> ng(~2) Véase "El Argos", de Buenos Aires, 3un1o
........ \8 arw-qut,taJ. 7. alveartstaa. 28 7 julio 2 de 1823.
Fue más o menos en estos mismos días he sos t eru'do, rm• caracter.
, El oficio de Rivera al Cabildo Represen- y cerrando la argumentación terminaba afirman-
. . La diferencia entre tante no fue contestado por esa autoridad, pero do couio un hecho incontrovertible: "que el
que el Cabildo de Montevideo, viendo localiza- V. E. y yo, en la causa que sostenemos sólo
da s~ acción al recinto de la plaza, y sin con- la prensa de Montevideo formuló la crítica y principio de la independencia y seguridad de las
consiste en el diverso modo de calcular la 'felici· débense reproducir algunos de los comentarios Provincias Unidas era inconciliable con la in-
segmr que la insurrección se generalizase en el dad común a que ambos aspiramos. V. E. creG
país, decidió un nuevo esfuerzo intentando traer ya que, tratándose de antecedentes también ca- corporación del Estado Oriental al Brasil" . <66 >
que el país sería feliz en una Independencia Ab- si enteramente desconocidos, tienen la doble im-
a ~us banderas al jefe oriental más prestigioso, soluta y yo estoy convencido en una indepen·
qmen hasta ese momento permaneciera en ex- portancia de la categoría de personas que los lV
ciencia relativa".
pectativa ante el desarrollo de los sucesos: éste redactaron, y el interés de referirse a las fói~
A c?ntinuación la nota reproduce, aunque mulas de independencia entonces ardorosamen- Nos parece innecesario destacar la importan-
er~ el coronel Fructuoso Rivera, jefe del regi-
con vanantes de forma, las mismas ideas expre- te discutidas. Santiago Vázquez, redactor de "El cia de las transcripciones documentales que aca·
miento de Dragones de la Campaña Oriental.
sadas por Obes en su discurso de la Asamblea Ciudadano'! · aparecido recién el l.V de junio bamos de hacer. Una, es la idea madre que di-
La nota del Cabildo estaba concebida en tér-
de abril, en Canelones, y se refiere a la imposi- de 1823, hizo el examen de la respuesta de Ri- rige el esfuerzo de todos. El Cabildo Represen-
minos francos y amistosos, y decía en sus frases
bilid~d material de s?stener una la.rga guerra vera (o de O bes) y expuso sus ideas en la si- tante de Montevideo la expresa categóricamen-
p~·incipales: "Esta es la tercera vez que el Ca-
Y tnunfar del B.rasil,. y de cimentar luego guiente forma: "Todo el plan de este documen- te: "la Independencia Absoluta"; pero ese pos-
bild? Representativo se dirige a V. S., bien que
en el pais el orden mtenor cuando las provinciai to está malísimamente apoyado en un principio tulado, que infelizmente no llegó a concretarse
temiendo que sus dos anteriores se hayan extra-
a.rgentinas, divididas en pequeñas repúblicas y falso, que en otro tiempo podría ser seductor, en una declaración explícita, provoca en el sen-
viado. . . El Cabildo no desea otra cosa que no
sm haber pasado por todas las convulsiones del pero que ahora a nadie deslumbra porque las timiento de los hombres dirigentes dos tenden-
ve~ malog;ados los servicios que en tiempos an-
Estado Orienta.!, vivían agitadas continuamente lec.ciones de la experiencia son muy poderosas: cias, que si coinciden ambas en su pensamiento
tenores hizo don Fructuoso Rivera al país de
del espíritu de la revolución. . supone difícil si no imposible la independencia centra,.l de la Independencia Nacional, aparecen
au nacimiento". Refiérese en seguida a los actos
pasados de incorporación, a las ideas equivoca- "C:uando ·se trata de un proyecto -afirma· absoluta de esta provincia, y pretende, que en ligadas: una, a un pacto de unión con el Brasil,
das del Brasil con respecto al territorio oriental, ba RIVera- a cuyos resultados está vinculada este caso, es conveniente y necesaria la incorpo- previo el reconocimiento expreso de determina-
"basadas éstas en la impotencia en que se juz- ~a suerte de cien generaciones, es preciso no de- ración de ella a una nación g'r ande limítrofe y das condiciones para hacer efectiva la unidad;
gaba la provincia para constituirse independien- Jarse deslumbrar de las agradables apariencias americana". Santiago Vázquez afirmaba que la y la otra, en identidad de circunstancias con las
te". "En cuanto a lo primero -decía el Cabil- ' de teorías brillantes" y, luego de insistir en que Banda Oriental nunca había renunciado a los entonces Previncias del Río de la Plata (Buene>s
do-- usted sabe cómo fueron hechos por la el patriotismo no era temeridad sino virtud se · vínculos de familia que la ligaban· a las depomi- Aires, Entre Ríos, Corrientes y Santa Fe), vin·
fuerza los Tratados de 1821 y en lo que declaraba partidario en esas circunstancias, ' de nadas Provincias del Río de la Plata, y que si culadas ent're sí por el Pacto llamado del Cua-
~ace relación a las segundas, ~ontemple V. S. la confederáción · con el Brasil, "a base de un por las contingencias de la revolución se separó drilátero (22 de enero de 1822), que al celebnr
II era menos fuerte el poder y la opinión del pacto o de una gran carta que debiera garan- de hecho por impulsos de la guerra, nunca sus la paz y amistad recíproca de las provincias re-
gobierno español que el de Brasil". "Los orien- tizar los derechos y libertades del Pueblo Orien· habitantes estuvieron por una absoluta desmem- conocía la libertad y la independencia de cada
tal". <63 > Finalmente, y luego de referirse a los bración. En tal caso los mis~os principios que una. (67)
tales 9uisieron ser libres y lo fueron, porque no
hay 7Jemplar en la historia de que resoluciones ataq~es que la prensa de Montevideo le dirigfa, veían los autores de la carta (Rivera y Obes), Pero antes de proseguir el desarrollo de los
semeJantes, no hayan dejado de cumplirse a la t~rmmaba su exposición en los siguientes térmi· para confederarse con el Brasil, el redactor de sucesos que tuvieron por término el fracaso más
corta o a la larga. Los orientales cuentan aho- nos: "Por lo demás, cuando V. E., libre de in- "El Ciudadano" los invocaba, para hacer -de- absoluto de las esperanzas de Obes y Santiago
ra con a.lguna de las · provincias hermanas y flujo de los partidos, haga justicia a mis sen-ti- cía- "otra confederación, no imperial, no vio- Vázquez, veamos todavía hasta dónde llegó la
con la retirada de la división de voluntarios rea- mientos, y oiga los · consejos de la razón, cuándo lenta, sino apoyada en las bases que ha sancio- convicción de los hombres de Montevideo, de
les; cuentan con recursos y apoyos europeos. En deponga el error que sólo pueden ' sostener las . nado la ilustración del siglo, arreglada a prin- llevar a solución la empresa por la Independen-
tal caso, los brasileños serían dueños del terre- pasiones y los compromisos, entonces me será cipios liberales y acomodada a las antiguas re- cia proyectada en 1823. A fines del mes de ju-
no que pisaran solamente, y ¿qué consideración muy lisonjero cooperar a los esfuerzos de V. E., laciones, hábitos, costumbres, etc., de nosotros nio, las comunicaciones todas de Santa Fe, da-
mereceríay. S. ~e esos hombres que en su perso- para conservar a la Patria esta felicidacJ a que
consagro todos mis instantes". (G4 1 ·
· los americanos del ·Río de la ·. Plata, y ·no bra·
silenses". (6 5 ) "Reducida a estos términos la ·cues-
ban como UI). hecho la proximidad de la inva-
sión al territorio oriental, y Estanislao López
na no venan mas que un agente de la esclavi-
tud de su patria? De esa patria señor don Fru- tión, -agregaba todavía- los argumentos con- insinuaba la conveniencia de nombrar como ge-
t os, por qm~n . '
V. S. s: ha sacrificado. ¿De esa (63) La interpretación exacta de esta parte e1 tra la independencia absoluta, engañosos y dé- neralísimo a Rondeau, propuesta que el Cabildo
patna, el mas caro objeto de nuestro corazón?" la misma que daba Lucas J. Obes, quien tenía ·1a biles aun en este caso, no valen contra la fede- no aceptaba, manteniendo el nombramiento que
convicción J?Or su participación principal en los su- ración de las Provincias Unidas''. A continua· hiciera a favor del. teniente coronel Juan Anto-
El oficio del Cabildo que, como se observa cesos de s_ebembre de 1822, en el Brasil, que el nue-
pasaba de lo político hasta la nota sentimental' vo Impeno reconocería la Independencia Oriental, ción, Santiago Vázquez examinaba el argumen- nio Lavalleja, coin.Ó jefe de la expedición. En
fue contestado, y menester es también la trans~ garantizando su cum,plimiento por un pacto recí- to de la necesidad de que el Imperio no sostu- agosto, recibíanse todavía los tratados celebra-
procoJ. entre las dos naciones. Es necesario advertir dos por la Comisión Oriental y las provincias
cripción de determinadas frases de es~ respues- además, que era esa Ia acepción que en 1823 se te~ ' 'iera la ocupación del territorio, una vez que
ta, porque ellas explican ampliamente la actitud nía de la Confedera~ión de Estados, vale decir: un aus habitantes hubiesen proclamado sus derechos de Santa Fe y Entre Ríos, ésta última adherida
de Fructuoso Rivera en los sucesos de 1823 pacto o lazo de umón ofensivo y defensivo entre a gobernarse a sí mismos, pero, en la contingen• por la influencia que ejerciera Lópe·z en el áni-
estados independientes.
Comienza el oficio, cuyos términos revel~n la (64) Par~ la mejor inteligencia de esta parte fi-
cia de que el Brasil insistiese en la posesión, creía mo de su gobernador Lucio Mansilla. Dichos
redacción del doctor Lucas J. Obes, por afir- nal, es preciso tener en cuenta que la prensa de el articulista, que los gobiernos de las provin- convenios, que eran dos, uno público y otro se-
mar: que la nota del Cabildo llegada a sus ma- Canelones al acusar de facciosos y logistas a los de cias hermanas, sólo "que fuesen imbéciles, deja- creto, debidamente firmados y ratificados por
Montevideo, creía que ellos obedecían al dictado de rían de reconocer que es suya nuestra causa" las partes, se remitieron para la aprobación de
nos. era la única recibida, y decía: "V. E. se determinados políticos de Buenos Aires, lo que qui-
deCide y me invita a defender la libertad e in- t~ba el carácter de nacional al movimiento indepeno
dependencia de la patria, y, felizmente, estamos d1ente. Agregaremos que la nota del Cabildo a Rio · (65) Reproducimos s la letra e1 párrafo para (66) "El Ciudadano", N9 8, 20 de Julio de 1823.
vera, fec~ada en Montevideo, mayo 6 de 1823, y la penetrar f'cab:>damente sobre lo que entonces se en- (Colección del autor.)
de acuerd? en principios y opiniones. V. E. sa- contestación de aquél firmada en junio 19 la hemos tel,ciía por "Confederación", que no era incorpora- (67) Articulo 1 del Tratado de 22 de enero de
~e q'F. rms afanes no han tenido otro ~n que tomado de la versión que de esos docu{nentos da ción stmple, idea que si se hubiera pensado, se ex- 1822. Colección Varela, Imp. Montevideo, 1848,
.a feliCidad del país en que nací y qu~ siempre don Ju~n M. de la Sota en su manuscrito inédito popdria en términos categóricos. pág. 22.
antes c1tado.
PAO. ~ ' .,

,
'
de informarse ciertamente si los senu:mentol
fraeaso de tedas los esfuerzos realizarles? el Ca- expresados por Montevideo y su ~mpana e~an
Montevideo, cuya autoridad capitular llenó ese Los meses de setiembre y octubre fueron b.ld
1
como un supremo recurso destmado a francamente en favor de una remcorporaCl~
requisito. Por el primero de los tratados (cele- para Montevideo de incertidumbre y expectati- ?• e1 1·nm1'nente peligro de la entrada. de.
conJurar de la Provincia Oriental a las demás ~el. RIO
brado éste tan sólo entre Montevideo y Santa va. Buenos Aires, que se había mantenido en Lecor a Montevideo y por tan~o de la c?ntmw- de la Plata. Soler daría amplio cumpllDllento
Fe) en ocho artículos separados, formulábase un una neutralidad absoluta ante los acontecimien- dad de la dominación extranJera, reuru~s,e ex- a los fines de su misión. Llegado el 21 de no-
pacto ofensivo y defensivo, en la lucha a cm- tos de Montevideo, decidióse al fin a una inter- traordinariamente para, ha~er la. declaracwn de viembre a la Colonia y el 26 a Canelones, l~po
prenderse contra el Brasil, y la especificación vención, enviando dos comisionados, con objetivos 29 de octubre, cuyos terrrunos fmales s.e re?ac- ' de boca del mismo Lecor, la celebract6n
distintos: a don Valentín Góm:ez, con una misió~ , as'¡·. "lO Que declara nulo, aqm, . • .
de que todos los recursos, municiones, armas y t anan . , arb1trano y de los tratados con Da Costa y 1a mmmencta
pago de soldados, serían de cuenta de Monte- a Río de Janeiro destinada a solicitar el retiro criminal el Acto de Incorporacwn a la Monar- de su entrada a Montevideo. Trasl~dado a esta
video. En cuanto al segundo, es decir, el secre- de las tropas imperiales del territorio oriental; quía Portuguesa, sancionado por el Congreso ciudad púsose al habla con el Cabildo, mante•
to, el cual hallábase firmado también por el y al doctor Juan García de Cossio, a Santa Fe de ·1821, compuesto en su mayor parte de em- niendo con esa autoridad, durante el ~es ~·
representante de Entre Ríos, referiase a los con- y Entre Ríos, con el fin de neutralizar, de todos pleados civiles, a sueldo de S. M .. I:, ~e perso- diciembre de 1823, un cambio de comurucacJ~
tingentes para la formación de un ejército en modos, cualquier cooperación de la$ provineias nas condecoradas por él, con dJstmcwnes de nes. El Cabildo Representante, aun ya entr~ga-
la línea del Uruguay, comprometiéndose ambas en la guerra que Montevideo proponíase con el honor y de otras colocadas previamente en los da la ciudad a los imperiales, contestó a las msi-
provincias a formar, cada una, un cuerpo de Brasil. La primera en definitiva no tuvo ningún Ayuntamientos para la seguridad d~ a~uel re- nuaciones de Soler, remitiéndose ~n. un todo a
trescientos hombres ; a la solicitud que se haría a éxito. De la otra, confiada al talento y habili- sultado. 2.0 Que declara nulas y de rungun valor las declaraciones de 29 de octubre. Sm embargo,
Buenos Aires para su participación en la guerra dad de,J doctor Cossio, éste, en extenso memo- las actas de Incorporación de los pueblos de la el comisionado extranjero, informando por et•
de acuerdo con el artículo 2.11 del tratado reser- rándum dirigido a Estanislao López, goberna- crito de lo que viera y oyera, tanto e~ Mo~te­
campaña al Imperio del Brasil, medíant~ la ar-
vado del Cuadrilátero; y, finalmente, a la de- dor de Santa Fe, llegó a convencerlo que estaba
bitrariedad con que todas se han extend1d~ por video como en la campaña, no quedana sattsfe-
claración nuevamente expresada, que tqdos los en el interés de las provincias ligadas por el cap- ého respecto a la verdad de las yrotestas cle
el mismo Barón de la Laguna y sus conseJeros,
gastos que necesitara realizar Entre Ríos, esta- venia del Cuadrilátero en permanecer en ab-
remitiéndolas a firmar por medio de gruesos adh esión de los !'lrientales a la un~dad arg~n~i­
rían a cargo de Montevideo. <68 > soluta prescindencia de los sucesos do Monte· na y en oficio de diciembre 6, dec1ale al numto
video. (U) destacamentos de tropa que conducían los hom-
Los tratados no tuvieron cumplimiento, pe-
bres a la fuerza a las casas capitulares y supo- tr; :Rivadavia las siguientes frases, qu~ transcri-
ro, aceptados de buena fe por Montevideo y La última de la~ misiones se tramitó reser- bimos íntegras y que tienen el gran mterés de
promovidos a instancias de su Cabildo, demues- ' vadamente. No así la del doctor G6mez, de la niendo e insertando firmas de personas que no
e;astían o que ni noticias tenían de estos sucesos, haber sido formuladas por una persona que no
tran en su celebración, el carácter de indepen- cual se dio conocimiento a Montevideo. Fue en era oriental y eri. circunstancia en que toda re-
dencia de que aquella autori*d se creía inves- esa circunstancia _que el Cabilclo intentó un es- por hallarse ausentes de sus casas. 32 Que de-
sistencia a la ocupación extrañ~, hab!a fraca~a­
tida, y, al mismo tiempo, el intenso deseo de fuerzo dirigiéndose, el 13 de octubre de 1823, clara, que esta Provincia _?1'ie~ltal del Uruguay do. Decía así el general Soler: ~a nota o~ctal
llevar a cabo la campaña libertadora, llegando en largo y estudiado documento a la Asamblea no pertenece, ni debe, ru ,qwere pertenecer a
del Cabildo, que incluyo en cop1a, las insnmao-
a ese fin, a costa de grandes sacrificios mate- Constituyente de Río de Janeiro, para protestar otro Poder, Estado o Nación que la ~ue comp?- ciones de al~nas autoridades en pue.sto e~evado
riales. <69 > El gobierno capitular realizó todavía contra las adhesion~s formuladas desde el Con- nen las Provincias de la antígpa umon del Río y lo que he podido exprimir d';l paisanaJe,. me
otra clase de esfuerzos en pro · de su alta idea- greso de 1821 y haciendo a la ve~ una fiel his- de la Plata, del que ha sido y es una parte, ha-
deciden a creer que desean su mdependenCl~ T
lidad de independencia. Tales fuemn las cou- toria de los antecede1,1tes con que fueron realí· biendo tenido sus diputados en la Sobera~a prefieren su reincorporación al de .la Unt6n,
·ersaciones diplomáticas entonce$ iniciadas por zados los actos de incorpOl'ación. El Cabildo R e- Asamblea General Constituyente, desde el a n? aunque su aptitud física no es la meJor presen-
don Santiago Vázquez, a nombre de la autori- pre~entante terminaba exigiendo el retiro de las 1814 en que se sustrajo enteramente del do~I­ temente y la moral carece de rur:cci6n. Dedu-
dad nacional, con el cónsul de Inglaterra en tropas prasileñas, el embarque de la división nio ~spañol". Por último, resolvía . pasar ~opla ce en consecuencia, que para fiJar el destino
Montevideo, Sr. S. Hood, a fin de que esa portuguesa de voluntarios reales, y, por último, del acta al Gobierño de Buenos Aires, pata su
potencia europea secundase el esfuerzo de los que "los habitantes del Estado quedasen en ab~ ju~to a que naturalmente desea conducJrse esta
inteligencia (74) y aún más, de~idida ya _ 1~ en- provincia, se hace preciso U5ar de la política qus
orientales. (TQ: sol~ta Hbertad de fijar :pt'Jl' medio de SlJS legíti- trada de los brasileños en la cmdad, s?licJtaba
mO$ representantes, sus destinos como. mejor les prepare y concilie los intereses personales, que
(68) El tratado público se encuentra inserto en en sus acuerdos la protección del Gobierno de chocando de cpntinuo obstruyen la senda y quet
conviniera". <12 >
la obra de Ramón Lasaga: "Historia de López". El
tratado secreto lo tomamos de su texto original en Los sucesos a partir de estos días -fines de Buenos Aires. preparada la moral y robustecido el cuerpo .n-
el Archivo ,.General Administrativo. octubre-- tomarían un giro rápido. Lecor ha- Fue recién en esas circunstancias, que la au_- sico entre ( entepces) una fuerza neutral e m-
(69) Seiún Adolfo Saldías ("Historia de la
Confederación Argentina"), Estanislao López f\US- bíase puesto en comunicación con Alvaro Da toridad argentina resolvió el envío de un conu- dep~ndiente a b.hrar y fijar la suerte de todos.
cribió los tratados obligado por las penurias eco- Costa, jefe de la división portuguesa, y el Ca- sionado a Montevideo, que sería el general don Esto es en' suma, lo que el comisionado e~
nómicas de la provincia y con la idea de resarcirse bildo fue sorprendido con tratativas de paz, en- Miguel Soler, con instrucciones para interponer respect~ a la actual situación de esta Provm-
ante los generosos ofrecimientos pecuniarios de la
Comisión Oriental. (Tomo I, pág. 177). En cuanto a tre brasileños y lusitanos. A pesar de las recla- sus oficios en la contienda que ya tocaba a su cia. Ella fue edu.~ada por los españoles como 13.;'
Lucio Mansilla, su acción, dfjose entonces, en 1823, maciones invocando las cláusulas de la entrega término y soli<;itar de Da Costa y Lecor que demás Independiente del Estado, y, aun no h-
tue neutralizada mediante una suma de dinero ta- de la plaza en 1817, eonfirmadas después en mantuviesen sus posiciones hasta tanto no ¡;~ bre d: aquellas groseras instituci?nes, fue pr~sa
cili~da por Lecor. (Memoria de Lorenzo J , Pérez,
"Revista Histórica" de Montevideo, temo III, pág. 1819, referentes a que en el caso del retiro de conociera el resultado del viaje a Río de J an;l· del anarquismo furioso de ur: Ba~ac. En seguida
149).
(70) En la r espuesta del ministro brasileño •e-
los portugueses, las llaves de la ci~dad pasarían ro de don Valentín Gómez. Llevaba, ademas, cayó en la opresión en que aun ?~e. Todo e~t~
fior Carvail.l'\o a don Valentin Gómez, en 1824, se
a po~er del qablldo, las ~eg~daciones. lfeváron- el agt'lnte de Buenos Aires otro objeto y era el pues, está en relación con tales mcidente~ y uru
contiene la expresión de que M.ontevid.e o solicitó se a ténnino, sleJ;lQO estas qeoidamente r-atifi- camente quedó en el corazón de los onentalel
el apoyo de Inglaterra. Más explícitas que estas ~e­ cadas. (TS) En el ínter.in, ante la derrota y el
ferencias son las consignadas por A. Wright, en su (74) Acta inédita del Cabil?o, de 29 de octubre el deseo de .su independencia; él reclama n~et­
estudio sobre el origen de la nacionalidad urug-uaya, (71) R. Lasaga: ''Historia de López", págs. 508 d 1823. El acuerdo aparece fu·mado po_r Manuel tro auxi lio, y si las circunstancias lo hacen un·
P'érez, Pedro Francisco Berr~, Ped.ro V1dal, Juan
redactado de acuerdo con los "reports" de los cón- • !528.
Francisco de las Carreras, Jose ~'lana Platero, J~an racticable por ahora, no por eso es desco~ocer
IUles ingleses en Montevideo hasta 1830, existentes (72) Aeta Capitular inédita de 13 de octubre
e'l el Foreign Office de Londres. El dato que se de 1823. F. Giró, Silvestre Blanco y Ramon Castr o. (Archwo fa necesidad de conveniencia reciproca y JUSta
consigna aqui sobre esa negociación se ha tomado (73) La documentación de estas negociaclonel General Administrativo.)
de la mencionada obra. fue publicada en la "Revista Histórica", tomo I. P..AA- &11
"'UM~RQ 18 1 QCTUiiRS Ulfl8

. i.
vocas en cuanto a la voluntad de libertar al
absoluta del pais, libre de suje-
qúe le asiste al Pueblo Oriental, en demanda recursos naci_on~les. Pero si el desarrollo de los país de la dominación extranjera, no lo soa
más o menos fuertes, representadas por
tan privilegiada". (75) sucesos. constttma una ruda lección para los In. en igual grado, al menos públicamente, en rom-
0
pactos federales, sea con el Brasil o con per el vínculo de raza o comunidad tradicio-
dependientes de Montevideo ' no lo era menos Provincias del Río de la Plata. La iniciativa
V para L ucas J. Obes, a quien el fracaso de tod nal con las provincias del Río de la Plata.
los Treinta y Tres, llevada a cabo con la
sus proyectos lo pondría en la realidad exa~~ esc:tnOeJnCJ.Ia manifiesta de apoyos oficiales de
El enemigo era el Brasil y con él las fuel'-
, , Las declaracione~ ~xteriorizadas ante la pre- ta c?n- respecto a la orientación de la polít!ca zas imperiales que ocupaban el territorio orien-
Aires, y la incorporación de Rivera al
llon de los aconteClmtentos, no tuvieron resul- brastlena. en la Cot·te pot. e1 tal. Luego, pues, Lavalleja y su partido pu-
. .En vano pu"naría
" núcleo de la expedición libertadora, al-
dieron limitar su acción en los hechos mismol
tado. ~e ninguna especie en Buenos Aires. El r~conoClmtento de la Independencia Oriental
movuruento de independencia, tan penosamente sm_ que encontra~e. el apoyo y la seguridad '2S:
días después del Desembarco de La Agra· de la guerra que empezaba, y en los propósitol
constituyeron en el hecho, una unidad de originarios de su empresa de ptomover la In-
llevado a cabo y a costa de tantas vicisitudes petada, y sus actividades en Río serían califica· cuya única consecuencia predetermi-
se des~~ro~aba así, reduciéndose a la nada: das ~or Lec~r,. desde Montevideo, como "aten- concretó en el pensamiento de erigir el
dependencia Nacional. La expedición Iibertad<7
Revoluc10n rmprovisada la de 1823 y surgida ta tonas y· cnmmales". (76) Por último , 1a d'ISO• ra forjada por una inteligencia privilegiada, la
1 .' oriental en una nacionalidad libre e
por la ap~re~te escisión de las tropa's portugue- uciOn_ viOlenta de la Asamblea Legislativa de don Pedro Trápani, había partido de Bue-
s3:s y . bra~tlenas que ocupaban el país se deshi- Constituyente del Brasil ( 12 de noviembre / nos Aires, y aun cuando los auxilios de su go-
Rivera, sublevando la masa de los habitantes bierno y de las provincias no eran de esperarse
Z? por. la base débil, en la cual se 'levantara, 1823),· haría perder
I .
toda esperanza ·de q ue ' eel
la campaña; Lavalleja, dando formas a la
produ~Ida la . unión otra vez entre las fuerzas mpeno reconociese los derechos de los orien· de un modo efectivo, la obtención de recursos
ll."'''.u.c."'"'uu de un cuerpo representativo de go· o la neutralidad benevolente de su puelio se
extra,~Je;as. Sm embargo, los resultados de aquel tales. nacional, realizan, ambos, la tarea pre· descontaban como una consecuencia 16gica de
sacud~Iento en las ideas tuvieron otras con- Los proyect?s tendientes a obtener. la Inde· que había de afianzar la inmensa ero- los sucesos pasados.
secuencias .Y. fue uno de los más importantes, pendencia Nac~onal, tan penosamente trabaia- de 1825. Así, el primero, invitando a los
el convencimiento entre los habitantes del p , dos en Montevtdeo y en su campaña, recibirÍ~n orientales, en su manifiesto de 16 de roa-
Rivera, pues, en la campaña, fomentando
d. e que Bu~nos A"tres coadyuvaría tan sólo au en una cruel repulsa, pero, de la inmensidad de 1 la revolución, enviando partes y proclamas a
. ' de nuevo el mismo ¡"deal a acogerse a las banderas de la Patria, por-
una campana contra el Brasil, bajo la condición d.errota surgtna
. , mas'a el Imperio no había cumplido lo que so-
todos los extremqs del país, desde las fronteras
de que los orientales reconocieran su anti"ua v.tg~roso e !nt~nso, apoyado, esta vez, en el sen- de Tacuarembó a San José, desde Santa Tere-
prometió en 1823, cierra- de un mo-
suprem.acía c~lonial, y por tanto, que si la ~m­ tt~·mento publico y en la comunidad de los me· .. fi.na;,,.. todo espíritu de unidad con el
sa a Paysandú; Layalleja, organizando el ejér-
pr~sa hbertadara había de hacerse, ésta tendría' dtos para alcanzarlo. La patria se haría así por cito, y en comunicación permanente con Tr¡..
Sus cartas, cambiadas con el mariscal pani 6n Buenos Aires, quien adelantaba armaa,
que llevarse a cabo contando únicamente con los el solo esfuerzo de sus hijos. gobernador de la Provincia de Río Gran- municiones y recursos adquiridos a su costa y
las cuales dijera "que los Cabildos de- que eran pasados furtivamente por el Uruguay
bU (7d5) Las , prece?entes comunicaciones fueron pu- . (76) Oficio de Lecor a Garda de z . -·
vtembre .4 de _1823. remitiendo. como co~~;~ba~~~
ca as por el senor Gregorio F. Rodríguez en
hacía tiempo qÚe habían dirigí- promovieron en pocos días la insurrecci6n ge-
obra sobre el ~eneral Soler. Además, consúltese s~ de s~ aflrma~tón, el "Diario de Cortes" d R 10 ' representaciones a Río -de Janeiro para con-
Janetro. (Copiador de Oficios de 1823 Ar ~ ·
neral, y, a fines de mayo, la bandera tricolot;
ap_éndic~ .documental de la Biografía de Soler es Gde . sus aspiraciones de libertad", y la convic-
anta por el coronel Lacasa, Buenos Aires, 1853. • neral Administrativo.) · · e ..tvo e- desplegada en La Agraciada, flameaba delan-
que el mismo Rivera sugiriera a Abreu de te de loo muros de Montevideo y de la Colonia.
"este país había · prodigado toda clase de únicos puntos ocupados todavia por el extraa-
por su libertad e independen..
CAPITULO V je-ro.
; su reto también a Abreu, cuando éste, acu- · Un intenso despertar de entusiasmo y slmo
recibo de los oficios, llamara a Rivera patías provocan en las provincias argentinas 101
~ampaña de la Independencia Nacional . ......... uu y traidor, a lo que éste contestara echan·
cara a aquél su conducta de antiguo ofi·
rápidos éxitos de los orientales en su primer
mes de campaña libertadora. La lucha cont~
78

. Declaratoria del 25 de agosto de 182'5 portugués rebelado contra don Juan VI, < )
demostraría cuál era el sentimiento de una
el Brasil tiene el aspecto de las guerras de in-
dependencia contra España y, no acallados aúa
de las principales fuerzas que colaborarían en los ecos delirantes con que se festejara en Bue-
I tece~entes d~ e~tas n':.gociaciones y los nombres de la campafia redentora .de '1825. · nos Aires la victoria de Ayacucho, Brasil ne
~us I~te_rmedtanos, senores Lecocq y Cullen, agente Pero si esto ocurría del ladó. de Fructuoso diferenciado todavJa exactame11te de Portugal,
~ste ultimo d~l gene:·al Lavalleja, desde el mes de
LA_insurrección general del país en 1825 110 ~?rero del mts~o ano; Rivl!ra estaba en comunica-
cton con los one!'ltales y enterado de los proyectos
y de los que como· él permanecieran
... :.~;: ____ al Brasil, a la espera de ·reconocimien-
ofrecíase como ov:~ potencia colonial contra
quien era necesarió combatir. Los augurios de
pudo tener sino una sola finalidad: la In- ~e la _empresa libertadora. Además, el documento
depen?encia Nacional. Dos fueron sus ¡vf ~arzo 12 de 1825, ya reproducido por Isidoro De espontáneos de la independencia ofrecidos triunfo, las promesas de apoyo del otro lado
au,tores: Rtvera y LavalleJ·a · (77) La con· . ana en su "Historia de la República", cuyo ori- dos años antés, manifestaciones de del Plata llegan al Cuartel General insistente-
• ., gmal se ~ncuentr~ ~n el Archivo de Soriano, y en
JupciO~ de ~bos, por la orientación que las índole hacían aquéllos, .llamados an- mente, forjándose una Iigaz6n forzosa entre el
el cual RIVera sol!ci~aba de esas autoridades depar-
respectivas tendencias de sus partidos, ya for· tamentales los contmgentes de reclutas orientales lndependentistas, y que llegaron a consti- pueblo de la otra orilla y los orientales que se
~a?os e~tonces, representan en la tradición bis- para aume_nto de su regimiento de caballería, confir- ' en Montevideo, una autoridad de gobier- baten por su ideal de independencia. Santiago
man ampha'?ente las referencias anteriores. Por su expresión de la voluntad popular: el Ca- Vázquez es el primero en ofrecerse a Lavalle-
tonca aJustada a los acontecimientos mismos de pa~te, Andres. Lamas, en su biografía de Joaquín
1823~ tendría forzosamente un solo resultado: la S~a:ez, mell:c10na que en su Archivo poseía tres
Representante de 1823. Por fuerza de los ja, desde la éapital argentina. Antonio D!.az ,¡.
oftc_IOs de Rivera a Lavalleja, anteriores al mes de · · si sús expresiones sin inequí· gue el mismo ejemplo, poniendo a disposiei6a
a~ril de 1825. Suponemos que dichas cartas son las de la causa una imprenta. Francisco J. Muños
do ' (77)
P .N 0 h ay la menor duda respecto al acuer misJ?'as que hoy se hallan en el AFchivo Histórico y Loreto Gomensoro, nombrados desde los prl•
reviO entre los generales RivE!ra L .- ~acwnal, Y si bien sus fechas son difícile.i! de pre-
en _cuant~ a la oportunidad y realizaciónyde ~:a~~%a cisar, por la forma abreviada en que están redacta- meros días delegados en Buenos Aires para
~~?;o d~is~~~~:;~d~~~!~1 ~~ ~2\7 El erudito y di_stin=
1
das, de 1~ comparación con otros documentos resulta
que de~teron ser escritas en el mes de marzo de
proveer los auxilios de armas y municiones ·a
obra "Duas grandes intrigas';• haarepu
a,ble.n
Icasduo reciente
los an - aquel ano.

,..~ •.. te 1 OCTUBRE:· 19158

)
'
decían ya a Lavalleja en ca rla pa tentes de co rso para que tengan su efectq et' rra. Se estaba en el comienzo de la. lucna! '1
derechos. Yo, a nombre de la oficialidad, . feli· aun cuando Lavalleja y llivera pudteron J30'
negocios están claros; to· las aguas c.\e! Río de la Plata y U ruguay. J;: n
cito a usted en el nuevo puesto que t~n digna- tarse de haber insurreccionado totalmente el te-
y todo está pronto. Trápani lo ha fa · unión con el brig¡¡.dier Rivera me he di rigidtt
mente merece, y me felicito a mí m~smo por rritorio nacional, ningún choque de an:nas ha--
todo. Vamos a tener Pat ria y si tan al Gobierno Ejecutivo NacÍ011al (B I) ins~ruyén d o­
ver ya en nuestro suelo formado el gob1er no que bíase realizado y las perspectivas de éXItO e:_an
pronto la tendremos se lo debemos a ~u cora· \o de nues.tras circv nsta11cia ~ y, aunque no he-
debe reglar nuestras marchas y sofocar los ce· más que problemáticas. Gomensoro y . Munos
je y dt>cisión" . <•D> mos tenido contestaoión1 se nos ha inforn1,adº . . l.umtro
' f es" • (83)
de \as dispo.sicio11es favorables gel gobierno, y
10!1 de las provmc¡as recién arribaron a Buenos Aires a medtados de
II q4e éstas tomarán un q.rácter deci~ivo tan lue- También Juan Francisco. Larr~bla, desde julio· recibidos, conj untamente con Pe~ro Trá•
go como s.e prese~ten comi~ionado~ del gobict~ Canelones, hacía iguales marufestac10nes, .Y• en pani por el ministro Manuel J. Garc1a o?~u·
Uno de los primeros objetivos de Lavallej¡¡, no de la Provincia". El Aetá agregaba; "'el con~ carta de julio 4, al presentar a La~alleja >us vier~n de él la promesa del envío ~e ~u"!!101
apeilas iniciada la campaña de Independetwia tenido del documento excitó las efusiones más pl;Ícemes por la constitución del. ~ob1erno Pro- y sus manifestaciones de que las provmc¡as es--
y siguiendo indicaciones reiteradas de la cwni- puras de adn1iració~1 hacia el ge~ig grande y visorio, decía: "que era de felicitarse porque taban decididas a proteger la libertad del t e-
sión o~·iental de Buenos Aires, fue la formacióll emprendedor que concibió y puso en planta la eo"e suceso

daba la más segura esperanza
. "
pa( 84
ra) rritorio oriental, franqueándoles los recursos
de un gobierno provisorio que diese represen· heroica idea de libertar su Patria a despech<J ' el triunfo de la libertad de nuestra Patna · con que se contase". (SG) Sin embargo, ' los ofre-
tación orgánica a la autoridad nacional. Ha· del poder de los usurpadores". Faltab<!-, dentro de los términos indicados cimientos del ministro García no. ~enan muy
bía motivós determinados que llenar y la gue- Acuerdos subsiguientes, del mismo día, de- por Trápani, la designación de delega4os de la seguros cuando en los mismos of¡cws de res·
rra contra el Imperio del Brasil, Ulla vez que termi na ban la designación de Lavalleja y de autoridad legal que debería~ pasar a B~enos puesta dando cuenta de los resultados de ~~
este país preparase enteramente S\l fuerza, im- Rivera en los cargos de brigadieres generales: Aires y, oficialmente comumcar a s1;1 gob1erno misión' decían que las adquisiciones de armas,
ponente por el número y la vastedad ele sus re· al uno, comandante en jefe del Ejército ; al los propósitos perseguidos por los onenta~es en vestua~ios y ~uniciones habían sido pagadas a
cursos, no podría fácilmente sobrellevarse si no otro, en carácter de inspecto r general. La nota- la guerra recién iniciada con~ra ~1 Brastl. ~n peso de oro por don Luis L~t~rre y dDn Ped:o
se conta ba con el concu rso de las provincias ar- nombramien to del primero, firmada por Manuel junio 21 el Gobierno Provis.ono as1 .lo resolv1a, Trápani. Más preciso, este últtmo, en ~us aftr-
gentinas. Dos puntos capitales deberían dcter- Galleros y Francisco Araúcho, luego de referir- nombrando a dos de sus rruembros mtegrantes, . '
mac10nes, y da'ndo' se cuenta de la reahdad. de
miuar y acelerar ese apoyo: el" primero 1 la de- se "a los heroicos esfuerzos de Lavalleja en la don Francisco Joaquín Muñoz ·y don L?reto las cosas, decíale Ila!lllmente a Lavalleja .que
claración pública y solemne de anqlar los ac· digna obra de reorganizacián del país", le con- Gomensoro, que ya anteriormente compus1er~n no se fiase en el gobierno de Buenos Aues,
tos de incorporación a Portugal y (!.1 Brasil, y el f erla ' 1 todas las prerrogativas inherentes al ele- la Comisión Oriental residente en aquella cm· y usando una forma irónica, a menudo e~­
&egundo, el envío de comisionados a l Cong re- vado puesto", facultándolo para "que pueda dad. Sus poderes, extendidos en la ~lorida, fue- pleada en su , tan interesante correspondencia,
so Constituyen te de Buenos Aires, a utoridad expedirse ep los casos y circunstancias extra• ron firmados por los restantes mtembros del todavía agreg~ba: "diga usted a don ~rut?s que
que entonces y por la forma de su com posición orclinarias, que p.r.:esente el curso de la Guerra primer gobierno patrio: don Manuel, C~llero:, no se deje pasar el bizcocho, por mas tiempo,
se suponía representaba d interés general de la> de la Independencia, y extensión y plenitud don Manuel Durán y don Juan Jose Vazq·u"z de los portugueses y así que les . dé duro cuan•
provincias. Don Pedro Trápani así lo insinua- que demande el mejor suceso". y refrendados por su se~reta~i~ 'don Francisco do le caigan a tiro" y cerraba su cart~ con e!t"
ba a Lavalleja, en carta reservada de 5 de ju - En es te orden de ideas, y como manifesta- Araúcho. En su parte d1sposJt1~a ~1 documen· ta frase: "Gadea dirá a usted lo demas; Y e~
nio : " La Com isión - decía- no duela que el ción inequívoca d e que la autoridad del gl'l· to decía: "que el Gobierno Prov1sono ac~~daba t[·e tan to ' siga usted dando días de glona a la
. , ( S'f"
obj eto que más preferentemente ocupa en la bierno provisor io representaba la iniciación de nombrar a dos miembros de su Corporac10n en tierra y nación a que pertenece ·
actualidad a los J efes Orientales será el de la una forJl1a constitucional del país, el Cabildo el carácter de comisionados para que marcha·
an ul ación de las actas del Congreso Cisplatino de Canelones, en nota firmada por Joa9uín sen a la presencia del Congre~o ~onstituyente Y lit
v reconocimien to del Brasil, el nombramiento Suá rez y demás mierpbros de la Sala Capilu- Poder Ejecutivo de las provmcms a represen-
de gobierno y de diputados a l Congreso, p¡.¡es l¡¡r, expresaba su regocijo "'por haber llegado tar el estado de insurrección y defensa de lo5 A partir de estos días de julio, lo~ acont~
de estos pasos deben indudablemente r·esultar el ansiado d.Ja en que los pueblos orientales tq- derechos de Independencia y L.ibertad en que CU11 .Jen t Os to'dos , cuvo
. ,
resultado se concretan&
la parte que todas las provincias deben tomaJ· viesen la dicha de felicitarse por la instalación 5e ha constituido el Pueblo Onental, para sa· en definitiva en las actas del ~5 de a~osto Y
en la contienda con el imperio que ya sostienen de un gobierno verdaderamente legítimo, libre, cudir el yugo ominoso del emperad?r de_! Bra· leyes subsiguientes, tomai!l un g1ro. espec1al, cu-
Jos orientales". (so¡ en una palabl'a: la obra de sus ll'liliUOii''. Y sil que pesa sobre una parte del prus, e rmplo- yo análisis es menester ~acer prevJam~nt~ .para
Lavalleja comenzó por la instalación del agregaba el documento citado : "¡¡. V. E. lm:<J. rar la cooperación, auxilio y recursos de las destacar con precisión eJ¡acta el s¡gn.iÍlcado
Gobiemo Provisorio, celebrada en 14 de junio reglar sus votos por la felicidad pública y ha- provincia!l hermanas para afianzar el suceso de . verdadero de la D eclaratoria de la Flor!da. El
en la V illa de la Florida. Allí, delante de les c~rles gus.tar el fn1to de tantas pena~, de t¡mta la lucha en que está empeñada contra sus opre- gobierno y autoridade:s de Buenos A1res, si
m iembros de la a utoridad patria, expuso de sangre, de tanta& años malogradps por la fat;¡- sores". (M) bien hasta este mo~vnto y dura.nte n;eses de!!
viva voz los designios que lo impulsaron en la lidad". <82 ) Fructuoso Rivera en identidad di! Como se observará, las citadas instruccio· pués aparentaban mostrar una Slmpatla on la
obra libertadora, y luego de explicar los prime- términos se expres.aba, y en ~arta, fechíidft en nes no tenían otro fin que buscar en Buenos causa de la emancipación uruguaya, sus órga-
r os sucesos, expresó: "el ardimiento heroico que junio 17 desde su cu¡1rtel del Yi, dedale a Jua,n Aires el apoyo material indispensable,. de recu r- nos representativos no sólo púl.tlica.mente no s~
en otro tiempo distinguió a los orienta les, re- Antonio Laval~eja des.pués de felicitaFio por §U sos, armas y municiones para prosegu1r la gue- p ronunciaban, sino que, al contrarw, desa~ton·
vivió en todos los puntos de la Provincia, y el nombramiento de general en jefe; "este paso, toda cooperación. A las reclamacwnes
zab a n d b .1 ~
grito de libena'\1 se oyó por todas partes. L a l¡1 representa~ió{l de n"Qéstro gobierno y ttl,lestr<\ del almirante Lobo, de la escua ra ras1 e~~
(83) Oflclo de Rlvers a Lavalle~a; manuscrito
fortuna ha favorecido nuestro intento. Hemos constancia y esfuerzo~ m e hacen creef g{Je 11\,\eS- original en el Archivo Histórico Nacional. . . del Río de la Plata, sobre pretendidos pasaJeS
fonnado un ejército respetable. Se han dado tr¡l cara patria se halla ya en el goce de sus (84) Oficio de J . F. Lar;obla a LavalleJa, ms.
en el Archivo Histórico Nactonal.
(85) Es de advertir la redacción exacta en que (86) Oficio de Gomensoro y Mufioz. al q.oblerno
(79) Oficios de Francisco J. Muñoz, L. Gomen- (81) Asf era el nombre del gobierno de Buenos están contenidas esas instrucci?~es: f'epr~~entaT el OrientaL (Original en el Archivo H1st6nco N~
aoro, Santiago Vázquez y A. Díaz, en sus originales Aires, y Lavalleja al denominarlo ":t'f¡¡cional", no h¡¡.- estado de Independencia y sol!c1tar a~xil1os pa.ra
en el Archivo Histórico Nacional. cía sino determin¡¡r la forma en que se le conoe[¡¡. afianzar el suceso de la lucha. Tales senan los mis- cio~;~} Oficio de Trápanl a Lava~leja, ~e 1~ de j~=
(80) Oficio de Trápani a Lavalleja; original en (~2) l\1anusorito qrig¡n~l eje! Cabildo de Can, . mos términos de la Declaración de la Flo.ri.da del 25 lio de 1825. (Original en el Archtvo Htst6rJco N
el Archivo Histórico NacionaL lones en el Archivo Histórico Nadonal de agosto. (Las instrucc!o~es e,n sus ongmales en cionaU
el Archivo General .Admi1Ustrabvo.)
PA.CI. a• CUADERNO~ DK ~B~HA
de armas o relaciones de los jefes orientales con
éste, antes de dar una contestación definitiva,
Buenos Aires, el ministro de Relaciones, Gar- ni, no dejamos c:osa por hacer que ,tenga ,con~­ En efecto mientras Trápani trata de pro-
dispuso tratar el asunto en sesión secreta. Así
cía, en 8 de julio, contestaba dando plenas ex-
lo hizo, y en su sesión de último de julio, resol- xión con la libertad de nuestro pais. Trapam, ducir ~~ ~ra con declaraciones expresas. de
plicaciones y afirmando que el movimiento de en efecto, ante las declara,ciones del Congre.so Y la Asamblea pr6xni1: a. instalarse en la. Flon~a.
emancipación uruguaya "había sido la obra vió después de madura reflexión, negarse total-
mente a la prestación de auxilios o cooperación del Ejecutivo de Buenos Aires d.e neutr,ahdad Francisco J. Muñoz coadyuv: a ese DUs~o fm,
exclusiva de sus habitantes". Catorce días des- en la contienda, ponía en esos mismos dias ~o­ sugiriéndole a don Manuel Galleros, ~es1dente
en la empresa libertadora de los orientales, por-
pués, el nuevo agente político del Imperio, Fal- da la suma de sus recursos mora!es y mat.ena- del Gobierno Provisorio, en carta reservada dsl
que tal actitud equivalía a una declaración de
cao da Frota, nombrado para hacerse cargo de guerra al Brasil. <90 > ' les al servicio incondicional del Ideal de mde- 17 de agosto, el propósito de precipitar loa mo-
la legación en Buenos Aires en reemplazo del pendencia nacional. Sutil, fino de carácter, sa- vinüentos. del ejército de Rodríguez en fol"IDIP
antiguo cónsul Sodré, era reconocido en &u Tal era, pues, la situación de la opinión e.n
Buenos Aires, expresada por sus hombres m<\s gaz en. sumo grado, habíase insinua?o con Ma- ción sobre ·el Uruguay, el cual ?eberi pasar a
puesto por el gobierno del general Las Heras, nuel J García, ministro ·de Relaci.o?es Exte- la otra orilla y situarse en el Río Negro, P!'ra
continuándose con .él las relaciones diplomáti- representativos y confirmada por los documen-
tos originales de sus autoridades, en los meses riores despertando en éste la ambici6n de 1~ iniciar asf las hostilidades. Muñoz crc;fa ~acttbJa
cas por mucho tiempo, aun pasado el mes de '
reconstrucci6n · · 1 del antl-
de la parte pnncip.a el proyecto, y pedía tan sólo la autonzaa6n pa-
agosto. de junio y julio de 1825 en los momentos .mis-
mos en que .los comisionados orientales del pri- guo virreinato, en los momentos mismos que el ra obrar con el gobernador Sola, de Entre ~011
En el Congreso Constituyente, los aconteci- Paraguay y las -Provincias del Alto Perú se se- y promover una acción conjunta con 61; aludleDo
mientos ocurridos en el territorio oriental ha- mer gobierno patrio solicitaban la cooperación
de auxilios "para la defensa de sus derechos de paraban definitivamente. No ~día ser otra, en do a las promesas que· podrían hacerse a &"
bían sido recibidos con una absoluta frialdad, efecto, sino García, la personahdad consagrada si se aceptaba su proyecto, dedale a Called
y aun cuando el ministro de Guerra, en d Independencia y Libertad en que se habíap
constituido, al proclamar la guerra contra el en el escenario de Buenos Aires, a la cual Trá- "las ofertas que se hacen a Sola, 11 se logra
curso de los debates originados para la prepa-
ración del ejército, expresaba la necesidad de Imperio". El gobierno de Las Heras, y detr4s pani, usando de todo misterio, att? en sus pro- plan no pueden servimos di' peso, porque .a
de él los gobernadores de provincias, no ya de- pias cartas· reservadas a Lavalleja, anunciaba país le conviene sacrificar ahora mucho, _para
su creación en vista de las aspiraciones del Bra- respecto ,a su pro.nunciamiento en favor de •la terminar la guerra y recuperarse por medio de
sil "para usurpar la provincia de Buenos Aires", seaban · permanecer neutrales, sino que, más
aún, prevenían las contingencias de una inva· causa oriental. "Nuestro amigo es el meJor instituciones sin trabas".
la verdad era que los diputados más caracte- amigo que tienen hoy los 01·~entales. No pue?o
rizados manifestábanse contrarios a toda parti-
cipación en los esfuerzos realizados por los
orientales en su guerra contra el Imperio. Don
sión del Brasil, sobre Entre Ríos y Buenos
Aires. Sin embargo, la campaña iniciada en el
Uruguay obligaba a sus autores, en el ideal an-
decir sobre esto más; pero s1 yo merezc<;' algun
crédito con usted, debe usted persuadirse de
a un entero convencimiento de que los
zos de Muñoz y de Trápani iban dirigidoe
•f:
Pero si las palabras precedentes no Devun

siado de obtener su independencia, a contar con esto mismo a OJ·os cerrados y no creer nada, camente a obtener, aun pasando por los ma~
Valentín Gómez, refiriéndose a los fines de la . • . • . • , (91)
el concurso de auxilios efectivos, sin los cuales nada mas de cuanto le digan en oontrano : . res riesgos "la Independencia Nacional, la au..
formación de un cuerpo de tropas sobre el Uru- A esta orientaci6n de conducta, y decidido
guay, decía que ellas no deberían tener otro fin las contingencias de éxito wntra una nación ma carta ;n párrafos subsiguientes se*eneargarC
poderosa como el Brasil, indemne hasta enton- ya a precipitar los acontecimientos a fin de de confirmarlo. Dícele, en efecto, Munoz al pre-
que "la seguridad y defensa del territorio fren- lanzar las provincias ar~entinas, ~ontra el Im-
te a los sucesos orientales y que·- esa finalidad ces de luchas intestinas o internacionales, debe- sidente del Gobierno Provisorio: "Much~ c.
rían ser más que problemáticas y aleatorias. perio, subordina Trápam su pohtlca, y sus co- lebraré que : ~e reúna la Asamblea Pr~1o:a'
descansaba en los principios más estrictos del
derecho internacional público". Lucio Mansi- La actuación de un hombre, cuya vigor:osa
personalidad no ha sido hasta ahora estt~dia­
municaciones con Lavalleja, revelan ese pre-
meditado plan. "Influya usted -dícele en la
y que se expida del modo que ~tá Indicad~
agrega: "apenas la Sala se expida en lo pnn
J.
lla negaba hasta la probabilidad de que ese
ejército pudiese auxiliar a los orientales, y re- da con la atención que merece, surge en e~tos carta que extractamos- para que del modo pal, deben retirarse los diputados para reunirM
momentos de intensas expectativas. Nos refe- más solemne posible, se anule lo actuado por cuando el pais en un estado menos alarmado t.
firiéndose a la insurrección oriental contra el
rimos a don Pedro Trápani, agente secreto de el maldito Congreso Cisplatino; se nombren los permita, pues, este cuerpo puramente legisla-
Imperio afirmaba que si se le preguntaba si esa
Lavalleja y de quien con anterioridad hemos dipútados al Congreso, procurando vengan los tivo, no debe, ni puede expedi.ne con la calma
revolución había sido hecha en el momento
destacado la · actuaCión al disponer el plan del menos clérigos posibles, y se juren las ba?de- que debe en medio del estréptto de las armu.
oportuno "no tendría embarazo en decir que
Gobierno Provisorio, instalado en la Florida el ras de . la Naci6n, que son las de Buenos .Air~s, Lo principal -continúa repitiendo en ·~ •
lo había sido en las circunstancias más indis- y es hta la cucarda que debe usar el eJército
cretas". <88 ) 14 de junio. De inteligencia e ilustración noto- Trápani- es nombrar gobernador Y ea~~
rias y así ]o . comprueba su abundante corres- oriental, para alejar t~a. idea de discordia". general, con facultades amplias y ~xt~ord1n ..
Así, dentro de estas normas, se darían las
pondencia actualmente conservada en el Archi- El objétivo del em1sano s;creto. en Bu;nos rías. Declarar que se use en la ~roVJ.ncla el P..
instrucciones reservadas al general Martín Ro-
vo Nacional, · su exaltado y bien inspirado pa- Aires es evidente: él no pers1gue smo la tdea bellón Nacional. Declarar, tamb1én, t~egal~, iD-
dríguez, nombrado en julio 27 jefe de la línea principal de obligar a las provincias argentinas
del Uruguay, y su cometido exclusivo, precep- triotismo lo llevaría a tocar todos los resortes consistentes, las actas del Congreso C1splatmo 1,
a fin de obligar a las provincias argentinas a a declarar la guerra al Brasil. En cuant<;» a la las demás que tuiri~ron lugar en aquella época
tuado en los artículos 11 y 12, r~eríase tan convicción intima de que con . tal prop6s1to ~o
sólo a defender, si le era posible, la integridad : lanzarse co.ntra el Brasil, el enemigo, entonces, hasta el día. Esto es lo esencial"' y .terminaba
del territorio argentino ama.gado de una inva- del ppeblo ori~ntal, ' La actividad de Trápani iría implícita la pérdida de la Independencta Francisco J. Muñoz su earta a Calle~ eon lu
sión del ejército brasileño. <89 > en esos dfas.· dé -ju"!io y agostó de 1825, debi6 nacional, la documentaci6n del ~smo. y de _los siguientes palabras que no pueden deJar ni !•
ser asombrosa. ·Gomensoro y Muñoz, miembro11 otros · comisionados en Buenos Aires, especial· más leve sospecha de su significado, importancia
Pero es más, la Comisión Oriental había lo- mente la de don Francisco .J. Muñoz, vincula-
grado interesar especialmente al Congreso, y, ' de la Coniisi6n Oriental, en sus comunicaCio- . e intención por la persona . que las e«cn"bfa "f la
nes con Lavallejá:,'. "reiteradas. veces dicen en sus do y asociado como . es . na"tural a la acción de oportunidad de su redacci6n, ~ueve ..d~as antet
cartas: "imestro Trapani todo lo ha facilitado"; .Trápani, lo demostraría sin el menor género de la Declaratoria de la Flonda; Stn duda
(88) "Diario de Sesiones" del Congreso Consti- de duda.
tuyente de Buenos Aires. Afio de 1825. <Colección "en consorcio de nuestro guía el señor Trápa• -afirmaba- vamos a tener Patria y nosoti'OI
iel autor.) .
(89) Reproducidas en el "Diario de la Campafia (91) La afirmación eontenlda aquf, .de ·que er!l
al cerrar nuestros OJOS • para Siempre,
• "M
•le""'rentOI
del Brasil", por el general Brito del Pino. Este an- (90) La versión de esta sesión secreta le fue M. J. García el personaje á quieri se refería Tráp~m, a nuestros hiios una riqueza con dejarles Paa
tecedente demuestra que las citadas instrucciones le comunicada, eh sus detalles, al Libertador Bolfvar está ratificada en las mismas cartas. ~e Trápam Y tria y Libertad"· (B 2 )
fueron remitidas al general Lavalleja y que éste por el deán Funes, en ·su carta de 26 de agosto dtt Lavalleja, con motivo de l_as propo~n~wnes de paz
tfls conoe:la plenamente.. 1825. Véase apéndice documental. . J. Francisco Sil· · oue llevara García al Brasll en aJ:ml d~ 1.8~7. (Los
va: "Bolívar y Funes", pág. 289, documentos originales en el Arch1vo· H1stonco Na- (92) Oficio de F. J. Muñoz a Manuel ~alleror.
,.~ aa · eion:ll.) (Los originales en el Archivo Histórico Nactonal.)
exhibida, a la opinión de que la Asamblea qui·
ei,la~a can 1~ índole qe las comunicaciones que so puntualizar un criterio propio estableciendo
IV ~seo .Larr~bla, al abrirse la primera Sesión Le-
el Gobierno Provisorio recibiera de sus comisio- como lo hizo solemnemente "que el Pueblo Orien-
gtslatlva hice moción concebida en estos con-
Nos parecería innecesario, escrita~ l;u prece- ceptos: •que se ordenase a todos los Pueblos del
y
nados ~gentes ~ecretos de Buenos Aires. Acle· tal reasqnúa los derechos de los demás pueblos
más, de la aparente contradicción que existe en de la Tierra, declarándose Independiente de Poi"'
dentes páginas, explicar aún el fondo de las de- Esta~~ que conformes a las mismas formas y
determinados puntqs entre esa correspondencia tugal, Brasil y de cualquier otro del Universo".
liberaciones de la Asamblea de 1825. Convoca- p~blicx~ad con que los agentes del Brasil ha·
y lo deeidido por la Asamblea, resulta indudable En efecto, la memoria de Anaya, que hemos
dos los pueblos orientales a elección de diputa- b1an VI~le~tado, h~cho labrar y firmas acta~ de
la parte absolutamente nacional de las Declara- transcrito, y la actitud de las personas ~uyas fil"
dos, por régimen indirecto, para la formación re~onoc1rmento y Juramento del Imperio y de-
ciones de 25 de agosto. Veamos: tanto Trápani mas suscriben el Acta de 25 de Agosto confir-
d~, una C~mara de Representantes, ésta se reu- m~s docum;ntos que se encontraban en los A~
como Mqñoz, insisten categóricamente que cua- marían ampliamente esa presunción. Anaya di·
mo e!l sestones preparatorias el 20 de agosto en chivos Cap!tular;s y de Justicia, en días festiw ·. ·
la Vdla de la Florida, designando presiden~e a
tro ·eran las cuestiones a tratarse en la Asam- ce que su moción ·para anular los efectos qe in--
vos, con as1stenc1a de todas las Autoridades Lo-
blea: 1~ ele~c!ón de diputapos al Congreso Cons- corporación, causó estupor, y esa sorpresa, ade-
d?n Juan ~rancisco de Larrobla, y nombró dos cales, Civiles y Eclesiásticas y vecindario más
tituyente; el nombramiento de gobernador y más de los motivos que da Anaya, demuestra
d1as despues -el 22- los diputados al Con- notable, se procediese incontinenti a testar todas capit~n general, con facultades extraordinarias;
greso General Constituyente de Buenos Aires· la~ ~ctas y doc~mentos de degradación e igno- que las comunicaciones de Trá.paw y Muñoz con
la anulación de los pactos de incorporación a
don Tom~s Xavier. Gomensoro y don. José Vi~ m~ma,. que habtan tenido lugar, durante su do-
Portugal y Brasil, y adoptar el pabellón de Bue-
Lavalleja y el Gobierno Provisorio no habían
dal, ~ qmenes se dteron poderes e instrucciones mm~cxón; y que anotándolo los escribanos res- trascendido a todos los miembros de la Asam-
nos Aires como bandera del Ejército Oriental. blea o, por lo menos, que· la índole de los asun·
espectales. pect~v?S, se rearchivasen así para memoria de la
Muñoz en su carta reservada a Galleros, de 16 tos que se iban a tratar ese día no todos la co-
Et jueves 25 de agosto de 1825 se declaró perfidia de los opresores; dándose cuenta de ha· de agosto, aÜrmaba que "eso era lo esencial", y noc.ían, ni tenían tampoco opinión anteriormente
la Asamble~ solemnemente instalada, dictando berl? as{ verifi;ado auténticamente, al Exctno. refiriéndose a la próxima instalación de la Asam-
tres
1 •resoluc!Ones en ese mismo d'¡a· L a prrmera
. Gobxerno ProviSorio, a quien encargaba esta hecha. Pero, agrega Anaya que mientras Luít
blea, decía: "mucho celebraré que se reúna y .
re attva. a _la D~claración de Independencia d; cumplimiento•." "Mi moción -continúa Ana• se expida del modo que está indicado". Bien, la
Eduardo Pérez, Atanasia Lapido y Simón del Pi-
la Provtncia Onental y anulación consiguiente ya- fue recibida por los HH. RR. con susto y no apoyaron su indicación, los restantes miem-
Asamblea se constituyó el 20 de agosto; en su bros no la contradijeron. Ahora bien, la filiaci6n
de los actos _de incorporaci6n anteriores a Por- sorpresa, por el gran comprotniso en que entra· sesión preparatoria del 22, nombró al general
tugal y Brasil; la segunda, declarando también ban los pueblos, sin una fuerza protectora • pues de Carlos Anaya y de aquellos que francamente
'Lav¡11leja gobernador y capitán general, con apoyaron su indicación era no sólo la de exalta~
que la Provincia Oriental quedaba unida a las el Ejército Patrio no podía distraer sus ore'racio- las mismas facultades extraordinarias, y designó
dem,á~ de este nombre, en el territorio de Sud •nes. de la guerra; porque era un' esqueleto sos- tados artiguistas, especialmente el autor de la
en igual fecha a Gomensoro y Vidal, diputados
Amenca; y la tercera, fijando el pabellón celes- temdo sólo por el Patriotismo de pocos, sin pro- moción, sino que además pertenecían a la frac-
~~ Congreso. Luego, el 25 solemnemente se ins· ción lavallejista. Pérez había sido de los inde-
te'flblanco y punzó pa ra smgu •
• 1ariZar •, .
su eJercxto meter moralmente otro resultado que la amarga taló y según el testimonio de Anaya, por roo· pendentistas de 1823 y uno de los firmantes del
Y amear en territorio oriental. (93) experiencia del año 23. Sin embargo mi moción 1
ción e:le él mi&mo, se resolvió anular las actas de
No e~ del caso dudar del orden en que fue- fue favorecida por los SS. Diputad~ don Lms inco!Poraeión a Portugal y Brasil. Esta es justa-
Tratado con Entre Ríos; Lapido había desem-
~n s~nc!Onadas estas actas. Como lo deciiDOII, Eduardo Pérez, don Atanasio Lapido y don Si- peñado su misión con Bolívar para interesarlo
JTlente el Acta de Independencia. Ahora bien: en la causa oriental, y del Pino formó en el gro·
. pnmera fue la de la Independencia, y estll món del Pino; los demás no se atrevieron a sos- la palabra IncJependencia no se halla expresada
nusma, re~actada de manera tal que la prirne- tener 1~ contraria directamente, porque también po que desembarcara en La Agraciada el 19 de
l ?,arte dispositiva hiciera referencia a la anu-
acx~n de los actos de incorporaci6n y luego en
e~ amesgado en aquellas críticas circunst&n•
en las comunicaciones de Trápani y de Muñoz,
biep <:¡ue Íll'!plicitamente, tanto el uno como el
abril. Luego pues 1 el sentimiento de la indepen--
dencia absoluta no pudo ser sino el motivo de
ctat; no faltaba patriotismo, pero eran muy otro se refieren reiteradas veces a ese concepto,
~gmda, a la consignaci6n expres~ del h~o ~tuales las ganntias y las seguridades -'- especialmeate el último, en sus frases que hemos
sus determinaciones. Pero si esto debió primar
bltcas". rr para ellos como un imperativo categórico, la
fundamental de la Independencia. La segunda subrayado: "que ~1 morir legarían a sus hiios orientación de ese criterio, en lo fundamental,
fu; la de unión con las demás provincias del "Tuvieron sucesivamente lugar, Leyes y Re- up¡¡ riqueza dejándoles Patria y Libertad". La
Río de }a Pla~, y la última, la que establecla confundíase con la del resto de la Asall'!blea Y•
g!a.m~ntos. Se declaró por un acto solemne le- duda, pues, que pudie~e ofrecerse comparando especialmente, con aquellos de sus miembros que
la ensena na~!Onal, estatuyendo que eHa seria g~lativo la Independencia del Estado de la do- les términos de Trápani y Muñoz y lo dispues-
la ba;tdera tncol?r desplegada en La Agraciada en 1823 y por la acción principal de Rivera "!
mmación extranjera, declarándonos' unidos a la to por la Asamblea del 25 de Agosto en esta pri-
b ?aJO cuyos pliegues se agrupara el Ejército
nental. Esta misma versión es la que se dedu-
República Argentina, aun cuando no tuvimos mera acta, no tiene más que una explicaeión.
de Obes creyeron en el hecho del reconocimien-
to dh·ecto de la independencia por el Brasil. Joa•
contestación durante las sesiones ni hasta de1- O bien los comisionados del Gobierno Provisorio, quín Suárez, dip;utado por la Florida, de cuño
ce d~ la memoria autobiográfica de Carlos Ana- pués de algún tiempo q~e el Ejército de la Pa- entendían que en la anulación de los actos de
ya, ftrma~te de las Actas del 25 de Agosto. La netamente artigW~ta, cuya firma es la primer&
tria triunf6 de los Portugueses en la.Victoria del incorporación a Portugal y Brasil iba sobreenten· que aparece en la adhesión entusiasta del Ca-
lmp?rtancia de este documento, infeli:r.mente de- Sarandí, quedando dueños del territorio orien- dida la Independencia Nacional, y que una
masta.do parco para revelarnos totalmente Jo bildo de Canelones al Gobierno Patrio instalado
tal, excepto Montevideo y la Colonia. No era A.~amblea que así legislaba de hecho se convertía en 14 de junio de 1825, estaba en su número.
ocurn?o en. }a sección memorable, ratifica nues- muy senqilla la resolución del Gobierno Argen- en autoridad suprema ~ independiente, o la Con él, debió contarse Manuel Galleros que co-
tra a!Inr~acwn. Anaya se expresa en los siguien- tino y sin un triunfo nuestro del tamaño del que Asamblea misma de la Florida no satisfecha
tes, tennmos, ql'le tomamos a la letra: "Se ina- mo presidente del Gobierno Provisorio había sus-
entonces tuvimos el 12 de octubre de 1825 era ampliamente con una manifestación tácita, ex- crito las instrucciones a la Comisión Oriental,
t~lo, en efecto, la Sala en el Pueblo de la Flo-
nda el 25 de _Agosto del mismo año 1825: eva-
asunto muy arduo y hasta cierto punto hnpo- presamente consignaba la peclaración de la In- para que sostuviera los derechos de Indepen•
sible pronunciarse aquel Gobierno!". (t4) dependencia, para que no · hubiese ninguna du- dencia del país. Y todavía formarían un gru-
cua~as las sesxones preparatorias en que resultó
Presidente el Cura de Canelones don Juan Fran-
Y bien, el documento cuya transcripci6n da a ese respecto. · · po compacto vinculados en la misma id~all­
acaba~os de hacer no s6lo prueba el orden df! · Verdad es que los dos 'extremos no eran an- dad: Juan Francisco Larrobla, presidente de la
redacciÓn de las Actas, sino que su cometido se titéticos, ya que las intenciones patrióticas de Asamblea, que en 1825 era cura párroco de Ca·
Trápani y Muñoz tendrían que estar desconta- nelones; Felipe Alvarez Bengochea, miembro del
das en el seno de la Asamblea de agosto, pero Cabildo de Maldonado en 1823; Gabriel Anto-
<M> Memorial autobiogrAficu inéditu de doa
~loa Ana7L <P.o eua oriCfnales en el Archivo m. nos inclinamos, de acuerdo con la documentación
...,...co NadOD81.) •
foiUI•Uii:~Eil '!11 OCTUSRK \S~G8
nio Pereira, patriota desde 1811 y emparentado pleada en 1823, pronunciándose por la uniún con sus respuestas darían motivo a las instruccione! en su tercera disposición fundamental: "que la
con Artigas, y con ellos el resto de ciudadanos las provincias argentinas, y como medio de que que el doctor Lucas J. Obes llevaría a Río de Provincia Oriental del Uruguay no ·pertenecía,
representantes de Durazno, Minas, Colonia y \o- ellas concurriesen a la guerra con el Brasil. Janeiro. ¿Cómo es posible pues, que por un acta ni quería pertenecer a otro poder, estado o na·
c~lidades departamentales: De León, Ignacio Ba- fundamental y el mismo día de declararse la ción que la que componían las Provincias de
¿Pero esa unión manifestada en la segunda
rnos, Muñoz y Cortés. Para todos, sin excep- Independencia Absoluta del país por una Asam- la antigua unión del Río de la Plata", <95 > y la
acta del 25 de agosto, era equivalente a la in-
ción, la ruptura y anulación de los pactos con blea libre y soberana, se estableciese la incor- de 1825 dice solamente que la Provincia Orien·
corporación, con la renuncia, por tanto,•· a la
P~rtugal y Brasil equivaldría a la Independencia poración a la Argentina, sin limitaciones de nin- tal quedaba unida a las demás en el teáitorio
Independencia absoluta, afirmada en la primera, ·
misma, y en esa convicción estatuyeron en la le- guna clase? de Sud América. Compárense los dos textos, -y
solemne e inequívocamente? Los diputados . de
tra del documento el proemio a la primera acta Hemos dicho que los argumentos de orden las diferencias de palabras y de espíritu resul-
la Florida debieron distinguir con precisión exac-·
del 25 de agosto y la segunda ·disposición. histór-ico y constitucional demostrativos de la tan evidentes.
ta, y en ninguna circunstancia mejor que la de
No resta, por tanto, púa penetrar acabada- entonces, los dos vocablos en sus acepciones le- única interpretación racional q_ue se puede dar ¿Cuál, pues, es la única interpretación clara
mente al fondo de las deliberaciones de la Asam- gítimas y verdaderas. Cuando se refirieron a la a la Segunda Acta del 25 de Agosto surgen cla- de la Segunda Acta del 25 de Agosto? Ellá ~o
blea del 25 de Agosto, sino el estudio de la se- anulación de los pactos celebrados desde 1821, ramente al mínimo ·examen hecho de ese docu- estableció sino un pacto de unión, de alianza,
gunda de sus actas, vale decir la que establece dijeron sin vacilación de palabra que declara- mento. No es creíble que los diputados de 1825, de identidad de intereses con las provincias ar-
en su comienzo "que .el voto -de la Provincia ban "írritos, nulos, disueltos y sin ningún valor distinguieran con la nitidez de hoy, transcurri- gentinas, a las cuales tantos vínculos de raza, de
<?riental er.a por la unión con las demás provin- los actos de Incorporación, reconocimientos, acla· do casi un siglo de sistemas institucionales, la lengua, de comunidad en sus instituciones de-
Cias argentmas", y en su parte dispositiva: " que maciones y juramentos a Portugal y Brasil" y diferencia existente entre la forma constitucio- mocrá ticas y en sus orígenes históricos la liga·
aquélla quedaba unida a las demás de ese nom- con esto hacían relación a hechos recientes, al nal de la República Argentina y el conglomera- ban desde años atrás. ¿Pudo representar eso una
bre en el territorio de Sud América". Esta fór- Congreso Cisplatino y a las actas arrancadas a do más o menos armónico o inestable que en- abdi~ación de independencia y soberanía? No.
mula no tiene antecedentes expresos en la docu· los pueblos por Lecor en 1823. Eso, para ellos, tonces constituían los distintos territorios de las Tampoco lo fue de sometimiento a Buenos Aires,
mentación a que hasta ahora nos hemos referido. era la incorporación, vale decir, la negación de Provincias del Río de la Plata. Pero, lo que sí y, en este sentido, no hubo contradicción . apa-
F.luye, pues, de esto, que su redacción debió sur· sus derechos a erigirse por las instituciones ema· podían precisar con exactitud meridiana, por- rente o real entre las ideas sustentadas por Arti·
g1r en la Asamblea como un acto de delibera- nadas de autoridades propias, en función de so- que ellos habían sido actores en prolongadas gas y las que pr~dominaron el_ 25 de agosto.
~ión propia. Los objetivos de Trápani y de Mu- beranía. En la segunda acta, en cambio, y cuan· contiendas, era lo que significaba, en un caso, Artigas se valió de las provincias argentinas pa·
noz_, según lo hemos demostrado, tenían por íi- ' do quieren expresar su adhesión a las provincias la adhesión o unión con Buenos Aires, y en otro, ra luchar contra Buenos Aires, y la Asaml;>lea
nahdad, además de la íntima patriótica, arra-s· del Río de la Plata, es otra la voz empleada y con la masa entera de las provincias. El primer de la Florida intentaba hacer lo mismo a fin de
trar a Buenos Aires a la lucha contra el Brasil. dicen ellos: "queda la Provincia Oriental UNIDA extremo; que de haber predominado hubiera llevar la guerra al Brasil.
A ese objeto y como medio de sostener la inde- a las demás en el territorio de Sud América. Y conducido necesariamente a la incorporación, no Fue, por tanto, la segunda declaratoria, una
. pendencia, solicitaban de Lavalleja, con vehe- bien, ¿qué entendieron por unir esta provincia s-ólo no está expreso en el acta comentada de manifestación terminante de unión territorial o
mente interés, el reconocimiento de la bandera a las otras? En puridad de términos grama ti ca· agosto·, sino que los antecedentes que pueden in- ratificación expresa de que la Provincia Oriental
·de las Provincias Unidas por el Ejército Oriental, les: unir o unión no es sino el efecto de atar, vócarse son absolutamente contrarios a que ese había pertenecido "por los vínculos más sagra·
entendiendo que un hecho real y exterior de tal juntar dos cosas, convenirse en pareceres, aliar- pensamiento se hubiese aceptado. En efecto: la dos" (comunidad de idioma, de raza y vecindad
naturaleza y significado, obligaría a los gober- se para un objeto común. Fue con este 'signifi- neo-ativa
b
de la Asamblea de la Florida, de• no geográfica) al conglomerado que constituyera el
nadores a salir de la neutralidad lanzándolos cado y no otro que declararon la unión con las adoptar la bandera o cucarda de Buenos A1res, antiguo virreinato. La incorporación no resulta
as¡' a 1a guerra. La Asamblea de la' Florida, sin demás provincias, y así de esta manera la en· como lo indicaban Trápani y Muñoz, demuestra de esas palabras y no sólo el acta y los antece-
· embargo, y aquí el documento es in tergiversable, tendieron los diputados de la Florida, muchos de modo rotundo el propósito de no someterse dentes de ella no lo dicen sino que tampoco la
no aceptó semejante proposición, y, al contra- de ellos personas de gran ilustración, como ni siquiera por pacto de unión con la antigua situación política y orgánica de las provincia$
'rio. de un modo expreso en la tercera acta dPI Carlos Anaya, quien en el documento más arriba capital virreina!. Pero es más, en 1823 y ante a rgentinas, en 1825, lo permitía. Corr-ientes, En-
25 de agosto. estableció que la emeña nacional citado dice latamente y sin ningún escozor de el fracaso absoluto en que cayeran las esforza- tre Ríos, Santa Fe y Buenos Aires estaban liga·
era la ya admitida, compuesta de tres fran ias concepto: "Se declaró solemnemente la Indepen- das gestiones del Cabildo Representante para das recíprocamente por el Tratado ·del Cuadri·
horizontales: celeste, blanca y punzó, la mis~a dencia del Estado de la dominación extranjera, promover la independencia del país, en los últi- látero (enero 25 de 1822) el que, en su artículo
·que debería flamear en Rincón y Sarandí. decl a rá ndose unidos a la Argentina". mos momentos, después de un año de activida- primero oblio-aba el reconocimiento mutuo del
Esta. contradicció~ entre antecedentes y con- Por lo demás, las consideraciones que podrían des, 'iniciadas ya las negociaciones de paz entre estado de Independencia y de Libertad · en que
secuencias, no es posible que se hubiese desarro- invocarse en favor del principio enunciado, flu- portugueses y brasileños, aquella valiente corpo- cada uno, de hecho y de derecho, se hallara, En-
llado sin una previa armonía necesaria en las de- yen de todas partes en cuanto se insiste en el ración, como un recurso supremo arrancado a tre Ríos, a semej~nza de Buenos Aires, habíase
libera.ciones ~e. la Asamblea. Procediendo, por tema. En los días más aciag-os de la dominación la necesidad, se pronunció en favor de ~uenos dictado una Constitución propia, local, de tipo
tanto, con log1ca, los hechos tuvieron forzosa· port~uesa, en 1821, deliberando los diputado~
Aires, solicitando su protección. Y bien, ;_podría unitario, que establecía el ejercicio de su sobe-
mente, que. suceder así: esa última proposición orientales bajo la presión de las armas, en pre- acaso suponerse que la Asamblea de la Florida , ranía y los derechos de sus habitantes (mar-zo
de Trapam y Muñoz, todo lo bien inspirada que sencia del generalísimo Lecor y de una guardia cuando aún no se habían librado sino escaramu- 8 de 1822); Corrientes, en igual sentido, tenía
fuese, encontraría, como e~ natural, una franca armada, en el recinto de sesiones, se celebró el zas con las tropas imperiales, hiciese un acto de la suya, también escrita y de igual carácter que
repulsa en el seno de la Asamblea. constituida Congreso que resolvió la incorporación a Por· sometimiento sin condiciones al enemigo tradi- la anterior (setiembre 15 de ·1824); Tucumán
en su mayor parte por antiguos soldados de Ar- tugal. Y bien, en ese acto y ante tales circun'- cional como lo era la ciudad de los Consulados y habíase declarado libre e independiente, y su go-
tigas, ad;más de la necesa~ia perturbación que tancias, los representantes no sólo expresaron Directorios?
pf'Ovocana en las tropas el que se enarbolase una sus reservas sino que puntualizaron en ocho ar- No sólo sería imposible que tal hecho hubie- (95) Recuérdese la interpretación que daba
bandera, la de Buenos Aires, contra la cual ellas tículos sobre puntos concretos, las bases de la in- se sucedido sino que las referencias que acaba- el general Soler, enviado por Buenos Aires en 1~23.
mtsmas habían combatido. Debió ser entonce~ corporación. Posteriormente, en 1823 , en ouortu· mos de hacer respecto del Cabildo de 1823 su- a cuya gestión nos referimos en el capitulo antenor,
Y ante la violencia de las circunstancias, que s~ nidad semejante, Lecor impuso a los Cabildos gieren todavía otra clase de consideraciones. Eil
cuando decía a su gobierno en el mes de dlciem•
bre de aquel año, que los orientales lo único •
llegaría a una solución semejante a la ya em- departamentales el reconocimiento del Brasil, y acta de 29 de octubre de aquel año establecía que aspiraban era a la independencia.

CUACERNOS ' CE MARCHA NUMERO 1S 1 OCTIJ!iiRii: lile& PA'L aa


Araoz, titulábase presi· dependencia Nacional. La Asamblea, actuando aut<mmr a parncutares que lo htcteran con e1 ob- onentat, _, pasaoan por encnna ae ese ~~
Tucumana; en fin, en como Constituyente y Legislativa en uso de ~u jeto de combatir y perseguir en los ríos de la cutivo, resolviendo por ellos la guerra. Por lo
campeaba por sus respetos doble "soberanía ordinaria y extraordinaria" se- Plata y Uruguay a 1~ bandera brasileña, esta· demás, el antecedente citado de la facultad oto!'-
lbarra, y en La Rioja ya se insi· gún repite en los proemios de sus resoluci~nes bleciendo de este modo una jurisdicción de he· gada al gobierno para la celebración de pactos
trágica de Facundo Quiroga, estableció el Poder.~jecutivo representado por ei cho y pública sobre las aguas territoriales. <97 l y alianzas con gobiernos o personas, acordada
plena aparición en el escenario político se goberna_dor y capttan general y tres ministros El segundo caso, tan categórico como éste, fue por la ley de 31 de agosto, (too¡ equivale a una
produciría inmediatamente, en 1826. secretanos en los departamentos de Gobiérno el procedimiento seguido ante un proyecto de ratificación rotunda del concepto de la situación
La incorporación, de haberse establecido en Ha~ienda y G~;rra (ley de 2.6 de agosto d~ Trápani y Francisco J. Muñoz, para precipitar de independencia en que se hallaba, ya que a
el Acta de 25 de Agosto, ¿a cuál de esos Estados, 182:J). Establecw expresamente las facultades de la declaración de guerra de las Provincias Ar· ningún Estado le es dable entrar en acuerdos y
perfectamente diferenciados entre sí, se habría ese poder y autorizó su delegación en una o más gentina~ al Brasil. Nos hemos referido a ese in- alianzas con otro sin entenderse, por lo menos,
hec~o? A uno determinado en particular, o al personas en cua~to al mando político, siempre tento, concretado en el propósito de producir un· de que quien lo propone es persona de derecho
conJunto de todos; pero en este último caso se· que las ocurrenc1as de la guerra lo decidiesen acuerdo con el gobernador de Entre ~íos don internacional.
ría una unión territorial, respetando la inde~en­ Fijó en la letra de la ley, en los casos de "Pacto~ León Sola a fin de obligar al ejército de Martín
~encia de cada uno, y por tanto la que ya habb o. alianzas con alguno o. algunos de los demás go- Rodríguez, acantonado en la línea del Uruguay, VI
ndo proclamada por los orientales en la Asam· biernos o personas particulares", el procedimien- para que rompiese las hostilidades con el Br¡\sil.
blea de la Florida. Luego, pues, aun de este mo· t~ que debía observarse, exigiendo la intelig-en- El oficio reservado de Muñoz y dirigido al pre- El 25 de agosto de 1825 es, en realidad, el
do,. l~s. Acta_s de 25 de Agosto no hubieran sido Cia y el acuerdo con la Asamblea. · Puntualizó la sidente del Gobierno Provisorio, Manuel Calle- día inicial de la Independencia Nacional. Así no
anbtetlcas smo complementarias. forma de ~ubrogación o reemplazo de capitán ros, ya incorporado entohces a la Asamblea de sólo lo decretó la Asamblea de la Florida sino
Pero se agregará que si la seaunda acta no general y Jefe de las fuerzas en caso de ausen- la Florida en carácter de diputado, fue enviado que de la núsma manera lo entendieron todos
procl~aba la incorporación, el "'n ombramiento c!a o acefalía. De estas disposiciones que se con- por éste, en carta fechada en la Florida el miM- los habitantes del país, quienes en actos públi·
que h1c1era la Asamblea de Agosto, de diputados t•en~n .en la ley ele 31 de agosto de 1825, la~ mo día 25 de ae;gsto de 1825, al nuevo g-ohrr- cos aclamaron su Declaración. Los oficios dirigi·
al Congreso Constituyente de Buenos Aires, y dos ult1mas eran de carácter eminentemente na- nador general La~·allrja, "a fin -decía- tle dos r a los Cabildos y autoridades departamen-
su ?eseo de que ellos participasen de sus delibe- cional. Estatuyó ampliamente sobre amnistía u instruirlo de la solicitud reservada y del buen tales para el juramen{o del Acta de la IndepenQ
racwnes, implícitamente hacía el reconoci- olvidos por disentimientos anteriores "'en los di· t"esultado que pudiera ten~r si dicho Muñoz se dencia, fueron cumplidos rigurosamente y en to-
~iento de ~na autoridad superior. Los que así , versos períodos calamitosos por que atravesara contrajera a opera!" con exacta pnt?encia". Rirn, das partes se ejecutó y solemnizó el aconteci·
ptensan, olVldan la verdad lústórica y especial· el país" (setiembre 5 ele 1825), facultad ésta Lavalleja, autorizado por la Asamblea en 31 de miento en presencia del pueblo y de las autori·
mente las bases de constitución de ese Congreso del resorte exclusivo de los cuerpos legislativos agosto para formalizar pactos o alianzas con los dades. Así, en Canelones, como lo establece el
regido ~or las disposiciones fundamentales qu~ dentro ? el régimen ·unitario o de los congresos gobi~rnos o personas particuiares, optó por diri- ac;ta de su Cabildo · de setiembre 3 de 1825, se
lo orgamzaron, de 13 de noviembre de 1824. En en los s1stemas federales. Declaró la libertad de girse directamente al g-obernador Sola, para aue reunieron en ese día, en la Sala Capitular, lm
ellas, puntualízase concretamente que los Esta· los esclavos e interdictó severamente todo o.:o- iniciase sm movimientos contra. Martín Rodrí- miembros de la Corporación, el cura párroco de
dos o Provincias de régimen antio·uo se recono· mercio de esta clase con países extranjeros, atri- guez y su ejército, en la seg-uridad de que éstos la villa, el escribano y el vecindario, y luego ele
, 1 o
Ctan en e go.ce de sus instituciones propias, mien· b_ución ésta también de carácter nacional. (Se- no podrían sino vadear el Urue-uay y producir- leerse el oficio del gob ierno y la Declaración
tras no se dictase la Constitución. Por tanto, la tiembre 7 de 1825.) Legisló sobre formas de or- se entonces el suceso rsperado. Sola no se animó de la Florida, " habiendo arengado en seguida
Asamblea de la Florida pudo enviar sus dele<Ya- ga_nización del E!ér~ito para defensa del país, a tomar sobre sí P-sa rrsponsabilidad, pero de las -dice el documento- el Alcalde Presidente en
d?s, aun en. el orden estrictamente legal, sin ~b­ senalando procedrm1entos de enganche de ciu- dos actitudes de Lavalleja y de aquél, se dedu- turno, sobre que la indicada disposición era una
dtca: d~ su mdependencia y sin que hubiese con- dada~os; sobre contribuciones para las necesida- ce la diversidad de criterios en entend<>r la~ in- de las más gratas y conformes al sagrado dere-
tr~dic:tón en!re sus actos y declaraciones. Acle- des ele la guerra; respecto a administración Je dependencias respectivas en que cada Estado o cho de Independencia, se mandó traer a la vista
mas, Sl exanunamos esta última faz de la cues- justicia, determinando la jurisdicción de los iu~­ Provincia se encontraba. En ef<>r.to; El goher- los libros de actas en que se hallaban escritas
t?in, es tan sólo para agotar la controversia: sa- ces, los recursos de apelación contra sus srn- nador de Entre Ríos. con fecha 29 de setirmbre, las de incorporación y reconocimiento a Portu-
btdo es que los diputados orientales deberían pa- tencias, los cuales -decía la ley- "se harán , acusaba "n~cibo de la nota importante, referente gal y Brasil, las mismas que en el acto quedaron
sar muchos meses .si? incorporarse al Congreso por ahora, ante el Gobierno y hasta que r:l ni concurso que se soliritaha en la gul"rra contra borradas y testadas desde la primera línea has-
Y. !iue, c~ando lo hJcteran, llevarían una instru::- país pueda contarse en estado de consultar la el nra~il. peto t\PTeP"¡¡ha (ltle !lo r~taha Pn la ta la última. poniPndose la si.~iente inscripción~
Clon umca: la de reservarse el derecho de re- creación del Tribunal de más alta autoridad r-sfera de sus facultadca~ el procrder arre.e:lado a Viva la Patria v Libertad recuperada por el hé-
chazar la Constitución. (90) en los iuicios contenciosos" (setiembre 2 de las simpatías que le inspirara la buena rausa, toe don luan Antonio T.avalleia, Gobernado!· v
1825). Finalmente, estableció las épocas de su por estar primeramrntr las o):liniones del Eje- Capitán Gener~l de'. 'La Provin~ia Oriental. (tntt
V receso, la constitución ele la Comisión Perma- l. -\
cutivo Nacional". (98 l En cambio, el gober~a­
nente, su número, facultades y casos especiaii'S
'
La organización políLica de la provincia se de conv~catoria a sesiones extraordinarias de la
dor oriental, la Asamblea de la Florida y los
miembros de la Comisión en Buenos Aires, lla-
(99) Véase, entre otros, el documento número
257 de la colección Lamas, en el Archivo Histórico
hizo a p~rtir del 25 ele agosto de 1825, bajo un Asamblea. Nacional.
mada en esos días y en diversos documentos con (100) En su original en el Archivo General Ad-
plan de mdependencia absoluta, y es sin duda, En cuanto a la aplicación hecha por el Po· ministrativo.
la denominación caracteristica de Legación
tan:o la Declara;i;ln en sí misma, como la apli· der Ejecutivo de las atribuciones conferidas por (101) Las dos actas de los Cabildos de Cane~
cac16n de su espmtu, que hicieron de inmediato Iones y San José en sus originales pasados al Go-
la Asamblea de la Florida, igualmente su crite- bierno de la Florida, en el Archivo General Admi.
sus autores, un argumento decisivo y concluyen· rio se orientó dentro del principio de una plena (97) O:flclos de Tdpani 11 Lavalleja de agosto y nlstrativo. Una versión oral y de la cual se hace
te para establecer el punto de partida de la In· setiembre de 1825. (Originales en el Archivo His- eco don Isidoro De Maria en su "Historia de la
y absoluta independencia del Estado, y citare- tórico Nacional.) República", refiere el episodio del Juramento de la
mos dos casos notorios en comprobación del ase!'- (98) Los oficios de Muñoz a Calle¡:os y de éste Independencia Nacional por los diputados ·firmantes
to. El primero fue la autorización concedida an· a Lavalleja, en sus origlnale$ en el Archivo Hlstó- del Acta de 25 de Agosto en "Piedra Alta", en las
tico Naaional. El de León Sola 11 Lavalleja, en el ptoXimidades de la ciudad de la Florida. Hemos te-
tes y después del 25 de agosto por el Gobierno indice de1 Archivo de lá antigUa ltuipeációfl de A:t- nido siempre respeto por las tradiciones narradas
Patrio, para armar en corso diferentes naves o mas. <Publicación de 188$.) por De Maria, muchas de las cuaJe• oosteriormPfllf'

ICUAC~OS Clii: MARC~ NUMERO 18/ OCTUeRS: l~ee PAG. 35



t

.En San José se juró con iguales solemnidades. a Portugal y Brasil; y por cuanto el Pueblo abo- "Excmo. Señor: Revestido, como me hallo, de Rivera, con autorización expresa del goberna
¡; · Dr<pHPS dP la Misa Popular, con asistencia del rrece y detesta hasta el recuerdo de esos docu· la autoridad de carácter de Gobernador y Ca- dor general Lavallej a, las prosiguió, dirigiéndoso
Pueblo y su Jurisdicción, se reunieron en la Sala mentos, se testen y borren. En su segunda deli- pitán General de esta Provincia por el voto . li- confidencialmente a los jefes brasileños Sebas-
Capitular", expresa el acta del Cabildo de 8 de beración así decide, y declara de hecho y dere- bre y expreso de los pueblos que 1~ compon.e~, tián Barreta y mariscal Abreu, corpandantes de
setiPmbre de 1825. "Se leyó en alta e inteligible cho: Libre e Independiente del Rey de 'Portugal, creo uno de mis deberes más esenciales partiCI· las provincias limítrofes, incitándolos a la ce-
voz, por el Alcalde de Primer Voto, el oficio del del Emperador del Brasil y de cualesquiera otros par a V. E. esta circunstancia para derivar de lebración de la paz entre los diferentes E~t~dos. ·
Excmo. Gobierno Provisorio, en el que aparecr del Universo. En cumplimiento de lo anterior, ella el objeto importante de la presente comu- El oficio al primero, incluía las proposiCiones
inserta una sanción dictada por la H. Sala de se mandaron sacar del Archivo las actas siguien- nicación. Abandonemos, Excmo. Señor, toda es- hechas al segundo, siendo, por tanto, c?munes
Representantes de la Provincia, de fecha en la 'tes (a continuación se mencionan) y a presencia pecie de prestigio y pretensiones marc~d~s ~~n para ambos. El general Rivera se manifestaba
Fl0rida el día 25 de Agosto del año que corre, del Pueblo .se borraron· y rompieron todas las·.· el espíritu de la ambición y extrema m JUSticia en los mismos términos que Lavalleja a Lecor,
relativa a dar por írritos, nulos, ·disueltos y sin antecedentes actas en su orden y pa"ra que así con que por el espacio de nuevo años se ha que- y recordando a Abreu su correspondencia del
efecto alguno, todos los actos de I~corporación conste; se labró la presente acta el 8 de setiem- rido sujetarla cerviz delos orientales a los tronos mes de. mayo anterio~, decíale: ''Entonces esta~
bre a las. doce del día del año 1825, en fa Sala. de Portugal y Brasil, tergiversando, por resortes ba persuadido V . E. que con la tropa de ~u
Capitular del Departamento de San José, -fir- bien conocidos a V. E. y del .mundo entero, la mando oblio-aría a este País se viese perfecta·
se han podido confirmar documentalmente. En cuan- mando a continuación: Manuel Muñoz, Alcal- mente uncido al yugo de la esclavitud, sin re•
to al juramento ele "Piedra A l.ta", no dudamos de voluntad general de los habitantes ·del. país, re-
u exactitud. La única difer~ a que posiblemente de de Primer Voto. - Ignacio Arregui - doc- sueltos siempre a romper el yugo . ommoso ~ue cordar que sus habitantes habían j~~do mor~r
exista entre la tradición y la verdad histórica debe tor Joseph Andrés Salvatierra, Cura Vicario .- los oprimía. Sea la última prueba mdestru~tlble primero que volver . a esa degradac10n. ':· E.
ser que quienes juraron la Independencia en la Flo- es un testicro ocular de los sucesos antenores,
l'ida fueron las autoridades y habitantes de la po- Francisco Larriera, Alguacil Mayor - y Ma- ese ardor heroico con que se han conmov1do Y
blación, lo que no obsta a que estuvieran presentes nuel J áuregui, Secretario". .· empuñado las armas tres mil quinientos ?ravos en que las ~rmas de la Patria fueron acreditan-
los diputados firmantes del Acta de 25 de Agosto. Juraron así la solemne Declaratoria de -la ·F lo- do con· sus triunfos, la exposición de mi citada
Este fue el procedimiento que se siguió en todos los al clamor de la Libertad e Independencia del
pueblos y villas del país, y al cual se refieren los rida todos los pueblos de la · República, y esos · País. Ya es tiempo que V. E. en bien de, la. hu- co:Ounicacíón, y lo es también, de las posterio-
documentos mencionados de Canelones y San José. juramentos y aclamaciones, sellados con el sa- manidad estremecida con la idea de las VICttmas res jornadas de 24 de setiembre último, en el
Agregaremos, finalmente, que en el archivo par-
ticulru· del señor Raúl Montero Bustamante se en-
crificio de sus vidas en el Rincón, en Sarandí, que van a sacrificarse en la . s'a ngrienta lu~ha Rincón de las Gallinas, y la del 12 de octubre
cuentran los originales del oficio dirigido por el Ituzaingó y las Misiones, formarían esa inmen- sostenida por un poder que m_tenta esclaviZar del presente, en la costa de Sarandí; ellos ?an
Gobierno de la Florida al Cabildo de Minas, ad- sa e ininterrumpida tradición de una C(!nturia contrá otro que combate por su hbertad y por los acreditado a V. E. hasta lo sumo que los onen·
juntando el Acta de la Independencia de 25 de agos- que afirma, junto con la prueba documental, más justos derechos que · conocen los hombre~, tales saben eumplir sus votos y que una vez
to de 1825, para que aquella autoridad prestase su que el 25 de agosto de 1825 fue la fecha inicial emprendida una obra saben concluirla y per-
juramento y la trasmitiese con idénticos fines a las tribute un noble homenaje a la razón y a las lu-
de la Independencia Nacional~ feccionarla. Esta P;ovincia no tiene m ás que
demás poblaciones departamentales. ces del · siglo .
. ' ·b aciendo a su soberano,
, .
el Empe-
rador del Brasil una manifestaqon exacta e 1m· perder su libertad y ésta la ha afianzado con
pá.rcial de!, estad? político de. e~ta provincia, de las armas; de consiguiente, la guerra le es más
CA.PITULQ VI su résoluc10n unamme y dec1d1da de recuperar beneficiosa que perjudicial. En ~st: estad? Y
su ·existencia social a toda costa, y de l<J!! males deseando conservar con las provmc1as vecmas
ir.r eparables que van a seguirse, del empeño in- un~ armonía inalterable, y en fuerza de las fa·
La Independencia Nacional y la g-:_terra de las noble y quimérico de subyuga_r un pueblo cu_y a cultades que para entrar en negociaciones me
ha concedido el Excmo. Señor Gobernador Y
llistoria está adornada con m1l rasgos de gran-
Provincias· Unidas contra el lmperin del Brasil deza y heroicidad en la causa de su Indepen-
dencia, contando para sostenerla con el apoyo
Capitán General Don J. A. Lavalleja, me diri·
jo a V. E., con el fin de que nos ponga a cu-
de las provincias libres del Río de la Plata. bierto de los males de la guerra, una transac•
I sus tropas al territorio' del Brasil, y espero IIU Yo ruego a V. E. tome sobre sí este honroso de- ción que mantenga las relaciones de amistad. Y
contestación para medir por ella mi conducta. ber, ·a consejando a S. E. retire sus tropas de es- comercio que siempre ha deseado esta Pro':m·
Las batallas del Rincón y Sarandí, libradas Si adoptase el partido que marca la justicia·. Y te territorio facultándole para entrar en rela- cia. Sírvase contestarme que abraza el partido
con diferencia de días, tuvieron para los orien- común conveniencia, dejando en libertad a· lin cion~s· de p~z y amistad, tan precisas entre pu~­ de la paz y nombrar los sujetos que deben co":·
'tales el carácter de victorias definitivas. Así lo pueblo que ha declarado a la faz del mundo . no blos 'que están en íntimo contacto por su locali- currir a firmar los Tratados". (Fructuoso Rt·
en tendieron los jefes vencedores, y Lavalleja, al obedecer a tirano alguno, desde luego queda- dad e intereses comunes, y ahorrando, entretan- vera Costa del Río Negro, octubre 22 de
tiempo que depositaba el poder político de su go- ríamos en paz con los limítrofes. Si se obstinase to. la preciosa sangre que va a empapar los de- 1825,). ( 1 0~) '.\
·. ~ '
bierno, de acuerdo con las facultades expresa- en el escándalo de continuar su intruso dominio soJ..ados ·campos de oriente y causar la afl~c.ción
mente conferidas, se dirigió a la Asamblea Re- entre nosotros, obligados por su temeridad; e1 de mil familias inocentes, cuya responsab1hdad n
presentativa anunciándole que iniciaría negocia- a
rayo de la guerra convertirá en polvo nuestros pesará sobre V. E., ·en el caso inesperado de
ciones de paz con el enemigo porque la guerra agresmles, contando en nuestro auxilio la protec- desatender un paso que aconseja la prudencia, Pero las victorias del Rinc6n y Sarandí no
estaba terminada. Ambos documentos, el men- ción del Ser Supremo y de. los amigos de los ·h\ justicia y la humanidad". (Cuartel en la Ba- s61o determinaron a Lavalleja y a Rivera a
saje a la Asamblea y su comunicación de paz al hombres". "El día feliz en que mis compatriotas rra del Pintado, setiembre 22 de 1825. - .Juan abrir negociaciones de paz con el Brasil s!no
general Lecor, jefe supremo de las fuerzas del gocen tranquilamente las dulzuras- sociales, mi Antonio Lavalleja.) <102 ) que a la vez las noticias de los. triu?fos, pubh.ca·
Brasil, merecen la reproducción ·d e sus párrafos mayor recompensa será contemplarlos con pla- Las precedentes proposiciones con el Brasn das y divulgadas tanto en el mtenor argentmo
principales porque ellos constituyen una prueba cer desde el seno de la vida privada . .....:. Cuartel se iniciaron antes de la batalla de Sarandí. Des-
definitiva del pensamiento único del Acta de en la Barra del. Pintado, a 22 de setiembre de pués, el 22 de octubre, el general Fructuo~o (103) Las siguientes comunicaciones se publica.
25 de agosto de 1825. "Mi primer paso --decía 1825." He aquí ahora, el Oficio de Paz dirigido ron en la prensa de Buen~s ~;e~ de la époc."l. La
Lavalleja en su oficio a la Asamblea- ha sido al general Lecor y que también publicamos por --(102) L~s citados documentos se publicaron en versión la tomamos de Balnch: HIStoria de la Cam-
"'El Argos" de Buenos Aires en el número 192 de 11' paña del Brasil", pág. 497, quien dice haberla to-
invitar al general Lecor a retirar pacíficament: lo ·concluyente y c:ategórico de sus términos: de octubre de 1825. (Colección del autor.) rnado de sus originales.
CXIIIIO en Buenos Aires, promovieron entre sus
c?mbatir, empresa que algún día será agrade-
hombres más representativos un movimiento de c~da por los verdaderos brasileños". Otro edito-
opinión que se tradujo de inmediato en entu- taran entre sus hombres dJngentes las perspec- futuro la inviolabilidad de sus límites contra la
na! todavía, del mismo diario, de fin de octu- fuerza y seducción." (109)
l~asmos y en aplausos para el ejército victo- tivas de una guerra continental, cuyo peso se
bre ~e 18~5, afirmaba que la lucha contra el soportaría en país extraño, el cual quedaría des- El Brasil contestó la nota ·de García con la
naso. Las versiones de Sarandí llegaron a la
Bras1l era 1rremediable si su pueblo persistía i!n pués a su merced, decidió la continuación de declaración de la guerra.
Y;cina ciudad en la tarde del 19 de octubre, mantener sus instituciones que quebraban la ho-
Siete días después de la histórica jornada, y una lucha, que, en sus fines, había sido lograda
mogeneidad política de las Indias Occidentales. en su parte principal. III
"El Mensajero Argentino", principal periódico
La ~erra contra el Imp6rio del Brasil es ne-
entonces, publicaba una hoja suelta en la que El Congreso Constituyente regló sus actos
con grandes títulos decía: "Viva la Patria! Vi- cesana. ~ara sa~u.dir. a ~ú pueblo oprimido, · cu· Durante los meses de enero y siguientes de
yas legi~rmas re1vmd1cacwnes el gabinete de Río en ese criterio y modificando notoriamente la
Y~ 108 bravos orientales!", y luer,, a continua- letra y el espíritu de la Segunda Acta del 25 de
1826, comenzaron a pasar, continuando sus
de Jane1ro, no hace lugar: Guerra justa guerra marchas de concentración sobre la línea del
c:wn, refería lo fundamental del suceso: "Todas
santa, -:decían los artkulos de la pre~sa- y Agosto, declaró incorporada la Provincia Orien-
Uruguay, los contingentes de las provincias ar-
las fuerzas patrióticas se han encontrado con tal al territorio argentino. Es esta en verdad, y
tanto mas, cuanto ella debe contribuir a derri- gentinas. En su mayor parte o totalidad, eran
las imperiales en la Horqueta de Sarandí· for- el hecho bien merece una consignación espe-
bar ese monumento de 105 princioi05 añej05 que
maron sus 1,meas y al momento cargarse ' ven- cial, la primera vez que la palabra incorpora-
reclutas enganchados para la guerra, que no
ha. puesto al frente de la Amé;ica, La Santa
cer y conc!uir co~ los esclavos del Empe~ador, ción aparece en los numerosos legajos documen-
tenían ninguna instruccion, (llO) y fue por esto
Ahanza. Podemos aún añadir oue ésta es una
f~e uno trusmo. Ciento y tantos oficiales ocho- tales que de este período hemos examinado.
que las acciones militares con el Brasil, corres-
gue.rra popular de la Re_!)úbliai contra el Im-
Cientos soldados prisioneros; el campo ~n más peno que la amemt 7..a". (lOO)
pondientes a ese año, se desempeñaron única-
d_e, tres leguas cubierto de cadáveres; la destruc- La única explicación es la que se ha dado: mente con las tropas orientales. Difícil es pre-
cwn completa de toda la caballería enemio-a A este diapa~ón de la prensa se ajustaron la de cambiar el sentido de una Declaratoria cisar,· a través de la documentación de ese pe-
es lo que han conseguido los orientales, en ~~~ los a~tos del _gob1erno de Buenos Aires, que co- solemne para, así, dar base efectiva a una gue· ríodo, el carácter con que las fuerzas de Bue·
mo~ento, con su valor y su patriotismo. Aho- n:enzo a env1ar proclamas a las provincias in- rra, quizá innecesaria en aquellos momentos. nos Aires fueron recibidas por las autoridade1
ra SI, puede decirse, - exclamaba- La Banda VItando. a los gobernadores para la formación Fue ese el motivo aparente d'e la lucha contra locales. No hay la .g¡enor duda que el gobierno
Oriental es libre. ¡Que viva!" (t04) de contmgentes contra el Brasil que amenaza- el Brasil. El ministro García, en 4 de noviem- de Rivadavia, en uso de declaraciones anterio-
Rebosantes de iguales sentimientos llegaban ba la f;on:eras de ~ntre Ríos y la seguridad bre, dirigíase al de Relaciones Exteriores del res del Congreso Argentino, consideró la Pro--
al campamento de Lavalleja entusiastas carta~ del_ terntono argentmo, por lo cual era nece- Imperio, Carvalho e Melo, en los términos si- vincia Ortental sometida enteramente a su1
sana la guerra. (107) guientes, que reproducimos sin comentarios, dictados. Así se inspiraron sus decretos y reso-
de Martin Rodríguez, jefe del Ejército en el
Ur_!lguay, de Mateo Vida!, de Miguel J. Az- El gabinete de Las Heras vio entonces una pues de ellos resulta nuestra afirmación ante- luciones, redactados a nombre del "Ejecutivo
~e~aga, de José Joaqtún Palacios, de Balcarce, nueva_ oportunidad para restaurar el antiguo rior. Decía García "que, habiendo los habitan- Nacional" o del "Gobierno Nacional" y en los
trumstro _de la Guerra, y de García, ministro ensueno de la capital virreina!: la posesión del tes de la Provincia Oriental recuperado por sus cuales se concedían grados a los oficiales uru-
de Relacwnes Exte~iores. Este último, luego de p~ert? de Mon.tevideo y la conquista del te- propios esfuerzos la libertad . de su territorio, guayos o se prevenían órdenes invocando los
expresar a LavalleJa su adhesión más incondi- rntono septentnonal del Río de la Plata. (lOS) luego de instalar un gobierno regular, han de· altos intereses de "La Nación", en la guerra
eional, felicitábalo regocijado "por los sucesos ~os derechos de sus habitantes, los sacrificios clarado la nulidad de los actos por los cuales contra el Imperio del Brasil. Tal modificación
gloriosos -decía- que han llevado el nombre mcontables para constituir una nacionalidad se pretendió agregar aquel país al Imperio del sustancial de los términos sobreentendidos, res-
de V. E. y el de los bravos orientales, al má~ la afirmación rotunda que hicieron de esos d~ Brasil, y han expresado que su voto era por la pecto al apoyo que prestarían las provincias ar•
alto punto ~e gloria que es posible". (105) seo~ }anzá~dose a una empresa temeraria y de unidad con las demás Provincias ATgentinas. gentinas a la causa de la Independencia, trajo
Una vanante radical en el espíritu de la cas1 Imposibles resultados, pero cuyo éxito ple- El Congreso General de las Provincias Unidas en esos primeros meses de 1826 una perturba-
prensa de Buenos Aires, se subsiguió de inmP- no habíase obtenido en cinco meses de lucha no podía negarse a usar de un derecho que ja- ción honda en las filas de soldados de la pa-
d_iato .. :'~ Argos", que llevara la opinión ofi- culminados por las victorias definitivas de Rin- más fue disputable, ni dejar abandonada a su tria, convocados al esfuerzo y sacrificio perso-
Cial, micio una propaganda refiriéndose al bo- cón y Sarandí, todo quedó a un lado, y la gue- propio destino una población armada, valiente nal de vidas y fortunas para romper la sujeción
ch?rno _que representaba para la América la rra se declararía, no para afianzar libertades ya e irritada y capaz de los últimos extremos en de la dominación brasileña y que, no alejada
eXIstencia de una monarquía en el continente. recuperadas, sino para batir al Imperio del defensa de sus derechos; que en consecuencia, y ésta, y al contrario, provocada todavía su ma-
Y ya en _este tema agregaba: "Tan le jos de ha- Brasil y ejercer el dominio en un territorio ya en sesión de 25 de octubre, reconoce a la Pro-- yor reacción, veíanse de nuevo uncidos a otro
?erse uniformado el sistema americano con la independiente. La guerra, pues, tomaba un as- vincia Oriental de hecho reincorporada a la Re- poder igualmente extraño. Pero, si las influen·
l,ndependencia del Brasil, en los términos que pect.o absolutamente distinto de aquella que pública de las Provincias Unidas. Por esta ~o­ cias y los procediiñi.entos de los gobernantes de
este la posee es una anomafía que es preciso mspirara _los esfuerzos del pueblo oriental, y lemne Declaración el Gobierno General está Buenos Aires pudie\·on promover alteraciones
remo:rer. por las vías más eficaces. El Brasil ~uen.os A1res, sea potque conviniese a su poli- comprometido a proveer a la defensa y seguri- en el criterio de algunos, la masa de habitan-
co?st:t~Ido en República, gobernado por los tic~ rtern_a u_n c~~flicto de esta clase que obli- dad de la Provincia Oriental. tl llenará sus tes de la campaña no perdió un instante la
rrmCipiOS americanos, y sin adhesión particu- gana la. dJsrrunuCJon de los efectivos provincia- compromisos por cuantos medios estén a su al- dirección de sus sentimientos íntimos. Una pá-
~r a 1~ Europa, el Brasil, bajo este aspecto fe- les, ded1cados a mantener sus revoluciones .in- cance y por los mismos acelerará la evacuación gina sugerente y reveladora de esa convicción
liz, es SJ, el complemento del sistema de Améri- testinas, o bien, por el entusiasmo que desper- de los dos únicos puntos militares que guarne- arraigada y unánime por la Independencia ju·
ca: de otro modo es un enemigo que debemos cen las tropas de S. M. I.". Agregaba finalmen- rada en 1825, la consignó, en sus Memorias, un
006) "El Argos" de Buenos Aires de 29 de octu te "que en esta nueva situación el Gobierno distinguido oficial argentino, comandante de
(104) Se publi ó h · b1:e de 1825. Citado por A. Varela: "Duas grandes in: c?nserva el mismo espíritu de moderación que uno de los contingentes de Córdoba, y que en
de "El Argentino"c d en OJa suelta por la Imprenta tngas", tomo II, pág. 72. s1rve de base a su política y dirigido las tenta-
bre de 1825 a las 9 e luelnos Aires, el 19 de octu- (107) Véase, entre otros, la proclama del go-
autor.) ' e a noche. (Colección del tivas que ha repetido en vano, para negociar (109) La precedente nota reservada, recién se
berna~or J. B. Bustos, de Córdoba, en "El Argos" publicó en "El Mensajero Argentino", de noviembre
(105) Las cart de setiembre 30 de 1825. amigablemente la restitución de la Provincia 22 de 1825, de donde la extractamos. (Colección del
rus originales en als Aquehise m~ncl~nan existen en (108) La :frase no es nuestra sino del teñor Oriental. . . reduciendo sus pretensiones a con- autor.)
e . re vo H1stór1co NacionaL l. Alvarez en su "Historia de Santa Fe". servar la integridad del territorio de las Provin- (110) Carta de Tomás Irim·te a Lavalleja y de
aquél a Atanasio Lapido, de enero de 1826. CManUI-
PAG. 38 cias Unidas y garantir solemnemente para lo crltos originales en el Archivo Histórico Nacional)
CUADERN09 DE MARCH~

NUMERCII 1e1 OCTUilRK 18CI8 PA.Q. Q


abril -mayo 26 de 1826,- (lHJ con diferen- general y con las atribuciones que le ha dado
ru6n de servicios debi6 cruzar los entonces casi 1826, se caracteriza por un aumento cada ve¡¡;
cia de cinco días, el 31 de mayo, y luego tam - el Congreso General Constituyente, cesó el se-
desiertos campos uruguayos. "Cuando llegába· más sensible y pertinaz de la acción argentina
11101 a una . estancia o localidad --dice- sus ha· para sojuzgar la opinión pública del país; uti- bién el 15 de junio, llegaban a Lavalleja y a ñor general en las funciones de jefe de las tro-
bltantes ·salían a recibirnos y entrando en con- lizar sus recursos en hombres y dinero, para la Asamblea Provincial enérgicas notas de Al- pas y de hecho el carácter de gobernador y
versación luego de inquirimos si en nuestra llevar su guerra al Imperio del Brasil y domi- vear y del ministro de Gobierno J ulián Agüero, capitán general de la provincia quedó redu-
nar la Provincia .Oriental, la cual,· aniquilada afirmando hechos -absolutamente ciertos por cido a lo económico-administrativo, puesto que
fuerza había porteños y constatado que éramos
por la prolongación de la lucha, según los ph- . lo demás-, con cuya revelación pretendían de- de otro modo las fuerzas denominadas orien-
provincianos, nos expresaban que ellos jamás
dependerían de Buenos Aires; que el Gobierno nes de Rivadavia, concluiría ' por incorporarse mostrar la necesidad de que Lavalleja renun- tales constituirían un ejército aliado y la pro-
de allí era el causante de sus desgracias, que realmente a las demás del Río de la Plata v··· ciase como gobernador y capitán general, co- vincia un territorio, aunque aliado, extranJero,
obedecer a Buenos Aires, como ya lo hacía~ locándose como jefe divisionario, y, a la vez, lo cual desvirtuaría la unidad de operaciones
les había quitado su prosperidad, arruinando
el puerto de Montevideo ... Entonces, al oírlos las del litoral del Paraná. reducir las actividades de los representantes sólo y sobre todo dejaría al Gobierno y a la Nación
a las tareas de orden provincial. en una posición equívoca y falsa". (!15) Es ne-
. -afinna Tod, que es el nombre del testigo ci·
El gran conflicto estalló, como era de espe- cesario destacar la importancia de estas · mani-
tado-, comprendí hasta cuánto las ideas de Las notas de los ministros argentinos mer~­
rarse, cuando la imposición de Buenos Aires festaciones que, dirigidas a un objeto · determi·
Artigas habían penetrado en el alma popu- cen un examen, pues las afirmaciones que se
llegó al máximo, en junio de ese año, resol- nado (el nombramiento de Alvear en el coman·
lar''. (111) hacen, integran una de las pruebas inequívocas
viendo su gobierno hacer tabla rasa con l<i dQ del ejército), revelaban la realidad misma
Ya Fructuoso Rivera, inspector general del Constitución independiente, que por sus pro- de la _v~rdad de los sentimientos d~ la Indepen- de la Independencia Nacional, y ningún docu-
Ejército, en los meses de enero y febrero de pias autoridades se diera el Estado Oriental denda Uruguaya, prQclamada públicamente en mento hay tan convincente como éste, desdo
1826, había promovido diversas reuniones agi- Hasta entonces las intenciones de Rivadavia v el Acta memorable de 25 de agosto del año que. quien lo escribía era ún enemigo dd Pue-
tando el espíritu de rebeldía contra la autori- sus ministros pudieron aparecer como dudosa~, anterior. Comenzaba Alvear en su comunica- blo driental.
dad argentina. Más parco en manifestaciones pero su poHtica, en esos días, sufrió una violen- ción, de 31 de mayo, por echar en cara a La-
, Tan t<:rminante si es posible fue la nota
públicas o en actitudes radicales, el goberna- ta acentuación. Don Carlos Alvear fue nom- valleja su contemplación con los insurrectos del
-con idén.tico motivo- del ministro de Go-
dor y capitán general de la provincia, don brado ministro de la Guerra, y este hecho coin- capitán Felipe Caballero; decíale que "nunca,
bierno Agi.iero, pa[áda a Lavalleja en junio 16
Juan Antonio Lavalleja, sea que considerara cidió con la sublevación de las milicias ·de Fe- como en aquel momento, era tan necesaria la
y de la cual fue portador un plenipotenciario
que el .peligro más inmediato entonces era el , lipe Caballero, que del Cuartel General de La; unidad con el Gobierno Nacional, encarga-
especial, el Sr. José Núñez. C116 l Sus objetivos
Brasil o que confiara íntimamente en que los valleja se alejaron obedeciendo a las sugestio- do de la guerra, cuando por párte del Brasil,
eran los mencionados por Alvear. Decíale en
hechos al fin tomarían su curso único y verde.· nes del general ~vera. La designación de Al- se decía en Europa, que los orientales no que-
dicha nota: que la libertad de la provincia iba
dero, continuó admitiendo, verdad que exterior- vear tenía, a su vez, una causa fundamental: rían pertenecer a la Nación Argentina; que en
íntimamente unida, por haberlo así resuelto el
mente, el peso de esa nueva ingerencia extran- apresurar los movimientos de las tróp~s para tal caso, Lavalleja se engañaba si creía que ha-
Congreso Constituyente, a la defensa de la in·
jera lanzada sobre el territorio orien¡ltal. Sus que la iniciación de tratativas de paz que sé bía senda para elegir: entre la subordinación
tegridad nacional. Sin embargo, de todas las
documentos oficiales, sus comunicacion~s y pro· daban como seguras, encontrasen, al ' arribo . a:l más rigurosa, o la anarquía más caracterizada.
leyes y resoluciones dictadas por ese cuerpo, a
clamas confiadas en la redacción a secretarios, Plata del ministro de Inglaterra, espera.do . én La conducta de Caballero es verdaderament-.:
ninguna se le da cumplimiento . .Así, decía, la ley
· algunos de ellos vinculados notoriamente a los meses de junio o julio, el ejército entera- indecorosa y criminal. . . No hay más que un
argentina de 13 de marzo que pone todas las
Buenos Aires, son a veces contradictorios en mente unido y en pie de guerra a fin de que solo ejército hoy en la Provincia Oriental y
Aduanas dependientes de la Presidencia de la
cuanto a revelar el espíritu que guiara sus pro- esa paz fuese en las mejores condiciones para ninguno existe que no sea nacional y esos prin-
República, ha sido resistida abiertamente en el
pios pensamientos. únicamente la correspon- Buenos Aires. cipios no sólo deben adoptarse, porque son rle
territorio oriental, en donde se recaudan im-
dencia privada, escrita de su puño y letra, e~ ley sino porque sin ellos, ni puede haber ejér-
Pero los propósitos de Rivadavia y Alvear puestos aduaneros, que no vierten en .la Teso-
·la que permite penetrar a fondo su criterio so- cito, ni hacerse la guerra, ni organizarse la Na-
avanzaron más aún y se concretaron en . la is- rería General. Que otra ley de 24 de junio,
bre los · acontecimientos en que fuera principal ción. Es preciso, pues, que el señor general [La-
piración de imponer a este último como gene- respecto a que las provincias expresasen la ba-
actor. Él mismo, a su agente en Buenos Aire.• valle ja] observe con propiedad su posición y
raHsimo de las fuerzas en la campaña co'ntra se sobre la cual debía confeccionarse la Cons-
don Pedro Trápani, que lo era también enton- el estado de la Provincia, que la Nación, con-
el Brasil. Un obstáculo serio se presentaba: ·la titución política del país, tampoco había tenido
ces de la Asamblea Representativa, (112 l le de- siderándola reincorporada, tomó a su cargo la
organización propia que la Provincia · Oriental ningún eco en la Asamblea Representativa. Fi-
cía en 18 de marzo de 1826, después de darle dirección de la guerra que de hecho, habían em-
se había dado en uso de su soberanía e · inde- nalmente, luego de insistir en "la inobediencia
la versión exacta sobre el ataque a la Colonia pezado las legiones orientales: al orden que el
pendencia, creando la Asamblea de Represen- e insubordinacióq.., de las autoridades", concluía
que él mandara en persona y cuyo parte difería señor general había podido establecer en ellas, el señor Agüero pi\r plantear a nombre del .pre-
sensiblemente del publicado en Buenos Aires, tantes inaugurada en la Florida el año · ante- y su contabilidad estaba clasificada por la ne-
rior y que había continuado sesionando y · dic- sidente Rivadaviá ' 'el dilema siguiente: '" o las
que sus ·comunicaciones propias "no las confia- cesidad y justificada por la victoria, pero había leyes de Buenos Aires se reconocerían y cum·
ba a nadie sino a él mismo y a sus borro tando leyes de carácter nacional. Además, el cesado aquélla, y ésta no era una garantía de la
nes"; gobernador general Lavalhda, nombra.do . por plirían por las autoridades orientales, para lo
(118) organización social, ni del resultado de la ?;UC- cual era necesario que Lavalleja se despojase
Este período de los primeros seis meses de expresa resolución de la autoridad legislativa, rra: las instituciones que se ha dado la Pro-
investía el doble carácter de gobernador y ca- de su categoría de Gobernador y Capitán Ge-
vincia, ni pueden sobreponerse a las leyes na-
(111) Tod, "Memorias de la Campaña del Bra- pitán general del Ejército en la guerra con .el cionales ni subvertir el orden militar". De
1111", citada por López en "Caudillos Orientales". (115) El oficio antecedente reiterado y amplia-
Brasil. El procedimiento ·seguido, ·a pesar de aquí, daba en deducir Alvear "que, desde lue- do todavía en junio 16, se halla reproducido en . ex-
(112) La Asamblea Representativa en enero de estas graves dificultades, no varió, . ni se repa- go que el jefe del ejército [Martín Rodríguez], tenso en el tomo III del índice del Archivo de la
1826 se dirigió en oficio al señor Pedro Trápani, antigua Inspección G. qe Armas .
nombrándolo agente de negocios en Buenos Aires. ró en medios para alcanzar el fin propuesto. .pasó a la Provincia con el carácter de capitán
(Copiador de oficios de la Asamblea A. G. A.). Mientras el Congreso Constituyente halagab:-~. (116) El orden de exposición obliga la coloca•
ción de las notas df! Alvear y Agüero una seguida
(113) Oficio de Lavalleja a Trápani del 18 de el sentimiento de Lavalleja, sancionanc\o · una (114) El general Lavalleja en julio 2 de 1826 de la otra. En realidad, la nota de Lavalleja con-
marzo de 1826 publicado por Francisco V. Silva: ley de premios para él y los que lo acompaña- renunció enérgicamente los favores de la mencio - testando a Alvear, tiene la fecha de 16 de junio, que
"El Libertador Bolívar y el deán Funes". Biblio- nada ley argentina. es la misma en que escribe Agüero.
teca Ayacucho. ron en la empresa de La Agraciada del 19 de
NUMERQ 16· / OCTUEIRE 1!;166
PJ\~;i. 40 CUAP~RNOS OE MAR~H~
nexal, o no recibiría el ejército oriental auxilio de 1826, proporciones <:onsiderabl« y anuncia- 1823 por la Independencia ab8oluta, y en la
!uta moralidad de sus tropas, muy distinta de cual los acontecimientos se habían enlazado de
de ninguna clase por el Gobierno de la Nación".
doras de una escisión violenta entre los pode-
las llamadas tropas regladas, y con una disci- tal · modo que si el país conseguía la victoria
En igual forma amenazante, el Ejecutivo Ar· res coaligados en la lucha con el Br¡tsiL El des-
plina militar cuyos resultados ha podido cono-
gentino se dirigía a la Asamblea de la Repre- contento los tumultos y asonadas en los cuer- del Brasil, esa victoria quedaría amenguada por
cer la Provincia". ' '
sentación Oriental, significándole su deber de pos del Ejército Oriental, fueron las pnmeras y el hecho del sometimiento a Buenos Aires. Fue-
Por lo demás, Lavalleja establecía categóri· naturales consecuencias de tales hechos. Un ron, en realidad, esas semanas, las culminantes
"'separar ·a Lavalleja de la gobernación" y agr;- camente que "su investidura de Gobernador y
gaba en último término: "Mas si por desgracia malestar se siguió en todos lados; Lavalleja, en esa guerra1 y esos, lo~ momentos más álgidos
Capitán General de la Provincia Oriental, "la instado por Buenos Aire~ para mover su cuar- de toda .la lucha. Pero el principio de la nacio-
-decía Agüero- se encuentran dificultades había recibido de la Representación legítima de ·,
para adoptar este partido, el Gobierno Nacio-- tel desde el Durazno al Quflguay, resolvÍíl per- nalidad otra vez se salvaría, pasando Íntegro y
la H. S. de R. R. de la Provincia Suprema del manecer con sus tropas en absoluta incomuni- sin mácula en medio del vértigo de los sucesos
nal seguirá con firmeza la marcha que se ha País". "Al general que firma, le liga desde ·n-
propuesto y no transigirá jamás con alguna que cación con las que tuviera Rodríguez. A la vez, preparados y elaborados en Buenps Aires, con
tonces de hecho y de derecho, la más sagrada cundía en el ejército y en la Asamblea de Re- el enemigo al frente, sobre la frontera de Cerro
esté en oposición con los intereses generales de responsabilidad sobre la seguridad, !iefensa y
que ha sido encargado en circunstancias tan presentantes, haciendo camino en todas partes, Largo, quien preparaba en esos instantes el
orden de la Provincia. Ella, ulteriormente,· se el propósito de romper defiJ?itivamente con gran ejército del emperador. Lavalleja comen-
difíciles". <111 > Los señores Agüero y Alvear no incorporó a la República Argentina; (U 9 ) pisó
dicen quién encargó al Congreso semejantes Buenos Aires, prosiguiendo la gue-rra contra el zó por dirigirse a Trápani, su agente $ecreto,
el ejército nacional a órdenes del general en Brasil y contra aquel gobierno. Se <;ontaba, en cuyo proverbial patriotismo le estaba deseo~·
atribuciones. jefe Rodríguez, las márgenes orientales del Uru-
La respuesta del Gobernador Oriental a la verdad, para tal empresa, c9n la ayuda del an· tado. Envió aún a esa ciudad a su secretano
guay, ¿y por este hecho han cesado los com- tiguo oficial español don Luis de la Robla, cu- particular el coronel Pedro Lenguas. Despachó
primera nota de Alvear, de 31 de mayo, no se promjsos del que suscribe sobre el país y sobre
hizo esperar, y en 18 de junio contestaba aqu~­ yas actividl\dll~ de~pleg;íbl\nse en Montevideo y con idénticos fine~ al coronel Pablo Zufriateguy
las tropas de que él había· sido único creador? donde creía obtener contingente~ de fuerza~ y y a su. íntimo don Atanasia Lapido. Esos días
lla comunicación. Lavalleja no quiso decidir de Pero el gobernador oriental aún agregaba, con-
inmediato un rompimiento con Buenos Aires, dinero para iniciar la lucha. Esto mis¡no y la actividad de los orientales en Bueno~ Aire!
testando a las expresiones de Alvear según las en nota reservada, el ministro Agüero, con fe- fue máxima. Trápani se puso al habla con Do-
pero las expresiones de su contestación y sus cuales "el ejército oriental constituía un ejérci-
actos demuestran claramente que no estaba cha 26 de junio, lo hacía saber.- a la Asamblea n·ego, recién llegado del Alto Perú, con Manuf.'l
to aliado y la Provincia un ten-itorio, aunque Representativa Oriental, significándole qlle Moreno, cuya oposici6n a Rivadavia era cono·
dispuesto a obedecer de ninguna manera las at:1igo, extranjero", "que sus compromisos con
órdenes emanadas de la vecina orilla. Comen- "es taba en conocimiento del Gobierno de Elle- cicla, y con el agente de negocios de Norte-
Ja Provincia no desvirtuaban las operaciones nos Aires un proyecto que se hlibía concebido américa. Lenguas, Zufriteguy y Lapido cono-
zaba por no aceptar terminantemente que las militares, ni él creía que por un sentimiento a
divisiones orientales a su cargo se disgregasen y se promovía con calor en 11\ Provincia y cuyo cieron de cerc;a las intenciones del gabinete de
la Na~ión debía abandonar unos pueblos de cu- fin se reducía a separar!~\ de la Unión Argenti- Rivadavia y ·cuál era el verdadero objetivo
para incorporarse al ejército de Rodríguez. yos compromisos había sido autor". Finalmen-
Afirmaba en seguida, que esas fu erzas no irían na, constituyéndose en un Estado Independien- propuesto.
te, y refiriéndose a las críticas de Alvear, que te. En t¡t) caso, decía, debía sab~r la Asamblea
a concentrarse en un rincón del país, donde es- calificara los procedimientos seguidos en la Pro- Las contestaciones llegaron en seguida al
taban la5 "nacionales". <118 > "Que sus soldados. que el Gobierno Argentino est.aba resuelto a
vincia Oriental de anárquicos, Lavalleja, en Cuartel General de Lavalleja. Manuel Moreno
si bien tomaron las armas voluntariamente por emplear todo su poder para prevenir el mal,
términos firm es, contestaba que si desgraciada- escribíale . en junio 13 y comenzaba diciendo
su exaltado patriotismo y por libertar a su país destruyendo la conspiración y a sus auto--
mente las razones vertidas en la precedente no- res". (121) que, a pesar de todos sus esfuerzos, le había si-
de tiranos, también las empuñaron para defen- ta llegasen a ser interpretadas como presuntivas do imposible doblar la opinión del gobierno
der los pueblos a que pertenecían sus hogares, . de la anarquía, habría concluido en expresar Los día~ corridos entre 15 de junio y 15 de argentino contra Lavalleja y contra el ejércit!>
sus intereses y el honor de sus familias". Refe- sus sentimientos ante el Gobierno de la Repú- julio de 1826, fueron de inmensa agitación en oriental, y agregaba: '"Mas si, como es de te-
ríase en seguida a la organización interior del blica (Argentina)". (l~Ol el Cuartel General orientaL El generalísimo mer, sigue esta hostilidad oscura contra la exis·
país y al falso concepto de Alvear, cuando és- Lavalleja, cuya fisonomía revélase a través de tencia de unas fuerzas (las orientales), las úni·
te deda que "en el comienzo de la guerra por En cuanto a la Asamblea Provincial optó
la numerosa correspondencia de ese tiempo, co- cas que han de obrar de un modo definitivo en
los orientales, se hubiera dado una tal cual or- como mejor temperamento, por el del silencio
mo la de un hombre de gran ttanqüilidad de la presente guerra y contra su digno general,
den para reglar su contabilidad". Lavalleja se absoluto, ante las notas de Agiiero. Mientr'ls
ánimo, firmeza de convicciones y, a la vez. d,. mientras con premios públicos se trata de alu·
indigna contra esa manifestación y dice "del tanto el conflicto promovido por Rivadavia, Al-
prudencia valiente para deciclir la meior acti- cinar a ese héroe, de corromper su honradez y
entusiasmo del país entero, de la guerra, de la vear y Agüero, con el propósito de destruir de-
tud y la que más conviniera al Pueblo Oriental, de prevenir ante el público las quejas que ha
1eriedad de las medidas adoptadas, de la abso- finitivamente la Independencia Oriental. asu-
mió en aquellos días, últimos de junio v jnl io
se pondría en activa comu.nicación con todos de producir la atroz perfi dia que le quiere
sus agentes, obteniendo noticias minuciosas q\Ie arrebatar del puesto,'·f;(ue hoy felizmente ocupa
(117) Manuscritos originales; Archivo Histórico.
(119) Reproducimos literalmente el párrafo, pues
dPterininarían la conducta a seguir. Por pi·ime- en Jos negocios de s·ú Patria, no quedará otn
Se publicaron además en la "Revista Histórica", to- ra vez, ep realidad, jugábl}se, ,.on su actitud, el
mo VI, pág. 462. él demue¡;tra acabadamente lo que hemos sostenido medio que el de ocunir al Congreso, no como
(118) Una aclaración es necesaria para determi- antes, esi decir, que la Incorporación fue un acto df'stino del pu,.hlo oriental en aquella campa- militar sino como Gobernador de la Provincia
nar el significado de este vocablo empleado en los
documentos de Lavalleja. Las tropas de Buenos Ai-
ulterior a los de la Asamblea de la Florida, entre
los cuales' se contó el nombramiento de Lavalleja, ña iniciada con tanto calor y resolución en Orient~l". <1 22 > Dorreg-o, a su vez y en la pri -
res, por pertenecer en sus contingentes a los envíos como gobernador y capitán general. Además cabe mera carta de junio 15, tranquilizando el áni·
de las provínclas, llamábanse NacionaLes. Esa era la llamar la atención, que la atribución que Lavalleja (121) La documentación ol'iglnal en el ArcWvo ~TI-O de Lavalleja, decíale solamente que,. r;cién
denominación corriente y simplista. Al adoptarla se reconoce, de ser responsable de la seguridad, de- Histórico. Algunas piezas fueron publicadas e;n la
Lavalleja las llama as!, porque ése era su nombre. fensa y orden de la provincia. era una facultad emi- llegado a Buenos Aires de un largo viaJe al
nentemente nacional. derivada de la convicción de "Revista Histórica". Sobre el res~Jltado de esa vio-
pero no porque entendiera que dichas tropas fue- lenta y atentatot-ia actitud qe los político$ bonaeren- norte, podía anunciarle los propósit:os del Li·
sen nacionales en el Territorio Oriental. Igual co- los orientales de formar un · Estado independiente, tes en el ánimo de Lavalleja, de la Asamblea Re- bertador Bolívar, de ponerse en cammo con su
mentario merece el hecho de referirse algunos do- y por lo tanto en pugna por el concepto de la incor.
· poración hecha en Buenos Aires y surgida por una presentativa y del Ejército Oriental, ipst,i:uir~¡¡ mi-
cumente:; al "Ejército Nacional". Así se llamaba el nuciosamente una extensa comunicación, fechada
de Buenos Aires, pero la adopción de ese nombre. com::>inación maquiavélica del ministro Garcfa. en San José el 6 de julio, del ~omisionado porteño (122) Manuscritos originales de Mo1·eno a La-
si caracterizaba un gobierno determinado, no im- (120) Oficio del general Lavalleja a Alvear, de don Ignacio Núñez al genei:al Rodríguez, jefe ~el valleill (le 13 (le julio de 1826. <Archivo Hi¡¡tór!co
plicaba el reconocimiento de los orientales de que 18 de junio de 1826. (Archivo de la ex Inspección G. Ejército Argentino de operaciones en el V:ru~ay. N!lclonal.>
así lo fuese.
N.JMERQ 18 1 OCTUBRE 181i8 PAG . 43
CUADERNOS DE MARCHA
e.J'rclto, para combatir al Brasil. A eatas comu- llegada al Plata del ministro de Inglaterra, rente.-denominaciones, a saber:· realistas, patrio- ci6n oriental, la Declaración de Independencia
nic:ac:ionea cabe agregar todavía otras, de lord Ponsomby, y del mismo agente ameri· tas, imperialistas y negativos. El partido realista de la Florida y la intervención de Buenos Aires
Bltanislao López, de Santa Fe, y de Bustos, de cano recibía pliegos reservadísimos para Lava; está formado por españoles de edad avanzada en la guerra contra el imperio. Sus informes a
Córdoba, haciendo causa común con Lavalle- lleja, los que remitía adjuntos en su oficio da y constituyen una agrupación en decadencia, Londres debieron ser precisos, respecto a los
ja. (121) 22 de junio, pidiéndole los contestase y devolviese pues sus hijos .se sienten atraídos por la causa motivos de la guerra que sostenían los orienta-
con un emisario especial. ¿ Qué expresaban esos de los patriotas. El partido patriota comprende les y, puesto al habla con un distinguido escritor,
Pero de estos oficios, los que le darían cier- pliegos? Trápani en su reserva absoluta no lo las clases bajas de los criollos, quienes miran la cuya autoridad es respetable por la imparciali-
tamente la pauta a seguir, al gobernador orien- dice. Pero la correspondencia, de ese tiem~ .se ocupación brasileña como una usurpación de- dad de sus juicios, el señor Ignacio N úñez, obtuvo
tal, aerían los de Trápani y de Lenguas. En encarga de revelarlo. No pudo ser sino la con- bida más a la intriga que a la fuerza, y se con- de éste un estudio minucioso de la política e
junio 14 el . coronel Lenguas, después de refle- sulta previa de la cancillería inglesa, sobre 12'. ,. sideran como un pueblo subyugado. Por efecto hiStoria de las Provincias Unidas, que iba acom-
xiones atina~as sobre la marcha de los negocios aceptación por los orientales de los términos d~ de costumbre y fuerza de educación, detestan pañado de un apéndice en el cual se contenía
de l011 propósitos de Buenos Aires, invocando paz con la base única de la Ihdttpendeneia, ver- c:u.a nt,o se relaciona cpn . los brasjleños y portu· una noticia circunstanciada de la·usurpación de
la · opinión de . Zufrlateg1ly y de Lapido, ·insi- sión ésta · que concmerda absolutam~nte con ia gueses. Aunque unidos por un odio común al Montevideo por los gobiernos portugués · y bra·
nuábale la solución al conflicto planteado por afi:onación de Arnold Wright, según la cual loa Brasil, en todos los demás puntos están en com- sileño; La obra de Núñez se publicó en Londres
Rivadavia y proponíaíe que resolviese la- situa- orientales fueron los ;primeros, antes de Buenoll pleto · desacuerdo; la mayoría de ellos han sido en 1825, en inglés y español, siendo traducitla
ei6n, acogiéndose · a la ley sancionada por la
Aires y el Brasil de quienes se solicitó su asenti& partidarios de Artigas y sus oficiales, cuyo pro- aun al francés con noticias complementarias so-
Asamblea de la Florida, que le permitía la de- miento. <124 > ,. grama era la total independencia de todos los bre la campaña de los Treinta y Tres de 1825,
legación del mando pÜlítico, sin renunciar a los
El general Lavalleja pudo · entonces tran- denias países". Hood ·no da importancia al par- y ampliada con notas y adiciones. <1 2 7)
fueros gubernamentales. Aun esa solución qui-
zá Lavalleja no la hubi~ra . aceptado, pero un quilamente delegar el ·mando político, como .· lo tido impet:iali~ta, compuesto de brasileños o sol- Las referencias, pues, que existieron en el
hiro en 15 de julio de 1826, en la persona del dados portugueses, . ni al "negativo" .o indife- gabinete inglés, de los asuntos del Río de la Pla-
oficio de Trápani aclararía finalmente la cues-
benemérito ciudadano don Joaquín Suárez, y rente. · . ta, y especialmente a propósito de los derechos
tión. El activísimo agente, que tantos méritos
concurrir él y sus divisiones. a la nueva campa~ . En ·otra de sus comunicaciones, de abril 22 de Brasil y _de Buenos Aires, sobre el Territorio
contrajo por la . causa de la Independencia y ·
ña contra las tropas del Imperio. Los orien· ·de 1824, decía · el cónsul británico, que la ane- Oriental deL, Urugu~y y la legitimidad de las
para quien la República no ha tenido todavía
tales pelearían así en I tuzaingó por un solo xión de la Provincia Oriental al Brasil era de aspiraciones de sus habitantes para constituirsl'l
ni el más simple acto recordatorio, se había
puesto al habla con el agente de negocios de ideal, el mismo de Rinr"~ " Sarandí: la In- una inmensa importancia para ese. país, por en un Estado libre e independiente, debieron ser
Norteamérica. Por él supo la proximidad de la dependencia Nacional cuanto le proporcionaba el mejor límite natural, completas y veridicas. <128 > La prensa inglesa
el Río de la Plata y, sobre todo, el puerto de así lo demuestra; apenas iniciada la guerra con
(124) La documentación de Trápani y de Len-
Montevideo .con todas sus ventajas por ser éste el Brasil, la Revista Británica, en su edición
(123) Manuscritos' originales de Dorrego, López guas en sus manuscritos originales en el Archivg el (mico puerto en el río. Refiérese en seguida francesa, afirmaba en 1825 que las noticias ll e-
F :Bustoi 11 Lavalleja. (Archivo Histórico Nacional.) Histórico Nacional a Buenos Aires, expresándose · así: "Se habla gadas del Río de la Plata hacían creer que una
que los intereses·. comerciales de esta ciudad son nueva República surgiría en la América del Sur,
tan abiertamente opuestos a ·los de Montevideo Verdad es que la bibliografía rioplatense euro-
CAPITULO VI(! que, en caso de pertenecer ambas ciudades a un pea era, en estos años, abundante, y una canti·
mismo Gobierno, es muy probable que se sacri- dad ya considerable de obras y trabajos cientí·
Los orientales y las negociaciones de paz con el Brasil ficasen los intereses de esta ciudad y Provincia,
al engrandecimiento de su rival; y se añade
ficos habíanse publicado, demostrando el ·interét

La Independencia Nacional · que tal unión sería muy perjudicial para el co-
mercio en general, porque al hacerse dueño, los
(127) Woodbine Parish, distinguido escritor l
hombre de ciencias, miembro de la Sociedad Geo·
gráfica de Londres, publicó en 1825 una de las obras
porteños, de ambos lados del Plata, monopoli- más interesantes en la bibliografía histórica de:
r ·y Portugal, encontró una única buena voluntad
J•A ycordialidad de relaciones entre Inglaterra
el Uruguay data ciertamente de muchos
extranjera, la del comandante inglés Frank ~
land, con quien formalizó un tratado de comer-
zarían en provecho propio el comercio de todas
las ricas provincias adyacentes, asi como tam-
Río de la Plata: "Buenos Aires and the Province!
of the Rio de la Plata", Londres, 1852. De su pri·
mera edición, el señor Justo Maeso en ese año ha.
bién el único camino practicable a Santiago de ría una reedición en castellano. El ejemplar de h
añ~s atrás. En 1807, apenas pasados en cio, el primero en el Río de la Plata. ·En 1823, Chile y costa opuesta de Sud América, colocán- obra de Núñez que tenemos a la vista es la edición
MonteVldeo los días trágicos del mes de febre- . p~oducidos los sucesos de ese año, los indepen- castellana publicada en Londres por R . Ackermamt
qose en situación de hacerse dueño de todo el en 1825. La edición francesa se publicó en París e1
ro de aquel año, la amistad surgió en seguida dientes de Montevideo tuvieron una vez más comercio sudamericano". · <1211 > 1826 por Varaigne ,..(cit. de Melián Lafinur, "Loa
entre los ocupantes de la plaza y sus poblado- el apoyo en el cónsul británico Sr. Samuel Inglaterra, por entonces, no decidió de in- Treinta y Tres", pág. ··~8).
(128) Entre los expedientes consultados en lat
re., y Robertson y con él los oficiales ingleses Hood, a quien uno de sus biógrafos nos descri- mediato una acción en el Río de la Plata: antes colecciones del Archivo Histórico Nacional, hay una
de la invasión, nos han dejado crónicas inte- be como un experto funcionario y .gran obser- bien, Canning, jefe de gabinete, se dispuso a copia legalizada del documento original existente
resantes de la hospitalidad que encontraron en vador. < 12 ~> Hood, en verdad, merece el recuer- formalizar un tratado de comercio con Buenos en la Biblioteca Nacional de Rio de Janeiro y que
hace referencia a un extenso memorial dirigido e~
la antigua ciudad colonial. Verdaderamente do de su acción, ya que sus inteligentes· infor- Aires, y a ese efecto el nuevo cónsul nombrado 1826 al ministro Canning en Londres, en el cua:
fueron .los ingleses los grandes transformadore~ mes al Foreign Office de Londres, contribuye- en . esa ciudad, Sr. Woodbine Parish, llegó a se analizan detalladamente todos los antecedente!
de las tdeas entonces imperantes, y Montevideo, ron ciertamente a determinar la política inglesa de la empresa libertadora de 1825, los juramento!
un convenio .de esa clase con el gobierno de Las de los Jefes Orientales desde 1817, y las declarado.
d?~ante la Junta Independiente de Elío, reci- en el Río de la Plata. De uno de ellos, y cuya Heras . (febrero 2 de 1825). Pero la misión de nes de todos, en la unidad del sentimiento de nc
bma. ~n. sus aguas los buques mercantes ingle- fecha debió ser la de 1824, extractamos los si- Parish, además de los objetivos comerciales, tuvo ahorrar ni economizar esfuerzos y sacrfficios hasta
conseguir la independencia de su pais. El extensa
~s, tmctando con ellos en América el primer guientes párrafos: "Los partidos políticos en otro de carácter político. Su estadía en Buenos escrito no lleva firma, pero el estilo ágil, el conoci.
:-!gimen de comercio absolutamente' libre. Des- Montevideo están clasificados bajo cuatro .dife- Aires coincidió con el estallido de la insurrec· miento e intimidad de los datos que menciona, lt
j')ué.s, Artigas, en los momentos más inciertos claridad y elegancia de la exposición, hacen supo.
ner que su autor debió ser el doctor Lucas J. Obes
de su ardorosa campaña contra Bueno• Aires (125) Arnolcl Wrlght, op. clt. . · (126) Arnold Wright, op. eit. tntonces residente en Rio dt Janeiro.
de Europa en el aumento de las corrientes co- saber la noticia a las autoridadeJ del Territori~>
merciales con los países del sur continental, don- Oriental. Su gobernador, el general Lavalleja, 4 la paz. Este oficio y las not1c1as llegadas en- les de 1801 y la incursión temporal y transitoria
de las producciones eran cuantiosas y los gastos estaba ya prevenido, y el agente confidencial tonces de que el Brasil se negaba a todo arreglo de 1812. Luego, pues, para el Brasil, el límite
de explotación reducidos. <120 > Trápani, en esos días, lo enteraba de la inmi· amistoso, determinaron la declaración de Riva- del Río de la Plata solamente emanaba del he-
Fue así que, producidos los sucesos de 1825, n_encia de ese arribo. Una activa corresponden· davia, consignada en nota de 26 de octubre a cho de la invasión portuguesa resistida durante
los cuales volvían a poner en actualidad cues- c1a entre Lavalleja y Trápani se sucede en lbs Ponsomby, en el sentido de estar dispuesto ''al cuatro largos años contra los esfuerzos desespe-
tion~s ya discutidas en las cancillerías del viejo meses de agosto y setiembre, con respecto a las ajuste de una paz honrosa para ambas partes rados de los orientales y de su jefe Artigas. Pero,
CIOntmente en 1820, sobre arreglos fronterizos negociaciones y a los propósito~ de que ~erh beligerantes y en tales términos que aseguren si los derechos territoriales del Brasil eran me-
entre las posesiones de ultramar de España y portador Ponsomby. Ep efecto, por vía confi- dicha paz de toda renovación de guerra". Una nos que relativos, los de Buenos Aires no eran
Port~gal,., coZ?plicados todavía aquéllos con la dencial y en los primeros días de agosto, el cóii- manifestación de tal naturaleza, como no -podía mejores. Durante el período colonial, la Gober-
constituci.on mdependiente del Brasil y con la sul inglés Parish presentaba un memorándum ser de otro modo, implicaba la aceptación de la nación de Montevideo había formado en el Vi-
int~rvenc16n de Buenos Aires, cuya política an- sobre las bases de paz al gobierno de Buenos base propuesta por el ministro inglés, quien se rreinato una entidad perfectam:ente autonómica,
t~nor .era conocida, especialmente por la obra Aires. Ellas debieron ser las mismas a que se apresuró a enviar a Río de Janeiro el memo- y la jurisdicción que los virreyes o audiencias
d~un~1d.a e~tonces de Brackenridge, <130 > el Mi- refería Trápani · en su carta de junio 22 y las rándum de pacificación, el cual sería presen- ejercían a nombre de España, únicamente lo era
msteno mgles decidió el envío de ministros acre- cuales, llegadas al cuartel de Lavalleja a fin~~ tado ante el emperador por el enviado británico en orden jerá rquico de apelación, sin que sus
ditados a Río de Janeiro y al Plata, para cono- de ese mes, se contestarían en julio, arribando en aquella corte, Sr. R . Gordon . Las respuestas relaciones fuesen definiti vas. Al contrario, el Ca-
ce: .el ~sta~o de esos países y la justicia de las la respuesta a Buenos Aires en la última semana de Río de Janeiro sufrieron , sin duda, alguna b~ldo de Montevideo y el gobernador, depen·
felvmdicacwnes y derechos en juicio actuando del mismo mes. (132) - demora, motivada por la inminencia del choque dtentes de la metrópoli, ejercían de hecho y de
e? un sentido. favorable a la paz. Un ¿ctor toda- de armas a que los ejércitos republicanos e im- derecho una competencia plena y exclusiva en
Sin embargo, Ponsomby, demorado en Río periales se aprestaban y cuya suerte se decidiría el terr}torio. Producida la independencia, un de-
VIa de más rmportancia determinaba en esos de Janeiro, donde se había puesto al habla con
momentos. la conducta de Inglaterra, y era el en Ituzainr,ró. G01·don. aún en 4 de febrero de creto de la Asamblea Constituyente de Buenos
el emperador, recién llegaría a Buenos Aires en 1827, en ~ficio a Ponsomby, aseguraba la posi - Air~s de 1813, declaró la incorporación de la
b~oqueo nguroso puf'sto por la escuadra impe- setiembre, y el 25 de ese mes present~ba ant~
nftl. ~o.bre el pt~erto de Buf'nos Aires, que im- Rivadavia un pliego de proposiciones de paz,
bilidad de que el Brasil aceptase la proposición Provincia O~;iental a las Provincias Unidas, p ero
posibihtaba la hbre navegación en el Río de la para erigir el Territorio Orienta1 en Estado in- es ta resolucifm no tuvo otra importancia que la
sobre el cual los orientales, expresamente por sus dependiente. No fue, sin embargo, así, pues el de un acto \lnilateral, sin establecer dominio, ya
Plata, produciendo frecuen tes incidentes con bu-, autoridades legítimas, se habían pronunciado.
q\les de bandera inglesa, cuyos cargamentos ha- m::trqués de Queluz, ministro de , Ne~ocios del que en este tiempo, y de un modo definitivo en
Dicho documento, en doce artíeulos, referíase
bf~n sido incendiados, o declarados presas ma- en primer término a la erección de la Provincia
Imperio, oficialmente contestaba el 19 de fe- 1815, el país formó un Estado aparte. Luego, el
ntrmas y cm;ducidos a Río, con las consiguien- brero de ese año, manifestando categóricamente derecho forrhulado ,por Rivadavia y cuyo desco-
Oriental en un 'Estado Ubre e lndepe¡:¡diente, el rechazo de toda negociación que tuviese por nocimiento, según sus palabras, afectaría la exis-
tes reclamacwnes de sus dueños, hechas an te con el compromiso subsidiario, de las partes con-
Londres. <131) motivo el desconocimiento de ·Jos derechos del tencia argentina, se basaba solamente en la de-
tratantes, de abstenerse por sí de toda ingerencia Brasil al Estado Oriental, invocando, para ello, claración del Congreso de noviembre de 1825,
.En. los meses de junio y julio de 1826, Jos directa o indirecta, respecto a la forma de cons- el hecho de la ocupación consentida por Buenos sug~rida por el ministro García, establecien do
pen6d1cos de Buenos Aires anunciaban la pró- titución política y gobierno, que los habitantes Aires. Gordon remitió a Londres y para conoci- la ~eincorporaci6n de la Provincia Oriental a l
xm:a llegada ~ Plata de lord Ponsomby, y el del mismo Estado ju¡¡;gílsen conveniente estable- miento de Canning-, la {¡\tima respuesta y los an- territorio de las provincias argentinas.
gobierno de R1vadavia se apresuraba a hacer cer. Una sola disposición limit¡¡.bii su soberanía, tecedentes de la fra casada mediación.
y era que la nueva nacion~lidad no podría ser La cuestión de derechos territoriales, dada
incorporada a potencia europea o americana, a la ausencia de razón de los contendientes, que-
. (129) La Revue Brit&nnique aontiene en sus vo-
1umef.les 59, 69 Y siguientes de 1825 a 1830 diversos ninguna condición. El gobierno de Rivadavi:t. .:laba, pues, reducida en último término por par-
estudws sobre el Il.io de la Plata que revelan en contestó casi de inmediato y su comunicación a te de Buenos Aires a su declaración de 1825, y
sus . autores conocimientos exactos' de la geografía Es necesario destaca r, del precedente cam-
e historia de estos países. Ponsornby, de 3 de octubre, es evidentemente de Brasil, a la ocupación de hecho del ten·ito-
bio de notas en Buenos Aires y en Río de .Janei-
(130) Voyage to Buenos Aires performed in the contraria a la base indicada para la cesacióp de rio. Rivadavia comprendió, primero que el im-
ro por los agentes de la cancillería inglesa, algu-
years 1817 and 1818 by order ot the · American Go- hostilid ades, desde que afirmaba que una tal perio, la falsedad de su situación, y de ahí sus
vernm~n~ by H. M. Brackenridge, Esq. Secretary to nos puntos de carácter esencial. Son, en prim·~ r
propuesta pPrjudicaha la existencia de la Repú- manifestaciones para aceptar tan sólo una pa:~
the .Misswn. London. Riohard Phillips. 1820. (Co- término, que esta negociación inicial de 1826, se
lecctón del autor.) blica de las Provincias Unidas, no teniendo, ade- honrosa, que no descubriese el fondo de aquella
refería únicamente a encontrar un término fa-
. (1_31) Como motivos determinantes de la polí- más, su pre~id ente, facultf\des para tratar una trama urdida sobre la Reincorporación de la
vorable entre el Brasil y la Argentina (repre-
tica _mglesa debe mencionarse la intensa !!risis eco- cuestión de tal índole. No obstante, Ponsombv Provincia Orient~}. por pedido expreso de sus
sentada ésta por el gobierno de Rivadavia), a
Bómic;_& por que pasara el Reino Unido de la Gran
retana, desde l819, l a qual produjo el propósito en su oficio dP 24 de octubre, insiste nuevamenÍ:~ habitantes. El Brasil) en cambio, sostuvo la suya
fin de hacer cesar la guerra. La controversia
entre sus estadistas de la búsqueda y apertura de en la mediación iniciada, afirmando haher re- únicamente para no aparecer como usurpador
Jmevos puertos para la salida de su gran producción entre los dos beligerantes era una cuestión pu-
cihillo com unicaciones de su gobierno, a fin ele y confiando que el éxito de las armas le diese una
M ontev~de~ Y Buenos Aires, el Río de la Plata y ramente de derechos, que cada uno pretendía
los ternton os bañados por sus afluentes ofrecfanse presP nta r al r:l " Fluf'nm Airf'.s la conveniencia razón más clarividente.
tener, sobre el territorio oriental. Los del Brasil
como mercados de importa}lcia. La guer~·a estallada de continuar las negociaciones que conducirían
t el bloqueo puesto por la escuadra brasileña ha
lan detenido ,considerablemente la navegación' y ei
tan sólo basados en el hecho de la ocupación de
1817 que ellos invocaban valederos contra Bue·
Ahora bien: destacado el aspecto p rincipal
de la negociación iniciada por el ministro de
comercio, Segun una estadística publicada en 1845 <132) En el legajo documental de la$ eartas c!e nos Aires, de acuerdo con las estipulaciones de Inglaterra, y puntualizado, suficientemente, que
Íf¡ vaJor 1de las exportacione¡¡ de Inglaterra en eÍ Trápaní ¡¡ Lavalleja, faltan las comunicaciones ds ese año firmadas en Río de J aneiro, ya que otros la paz deseada era para concluir un pleito en
o e a Plata, habla sido de 1822 a 1824 de agosto Y setiembre, pero en la de 10 de Qct¡.¡bre,
,e 909,330, mientras que en 1826 lo fue solamente que es la primera después de la de junl9, dice 'frá- anteriores no podían mencionarse, pues los tra- que las dos partes se creían con derechos, es
'1:,e 1~0 ~1~46(±Jiara descender todavía, .en 1827, hasta panl, refiriéndose a las negociaciones de p~z "qus tados de 1777, entre España y Portugal, habían menester afirmar, de un modo categórico, que
t d •d · omas Balnes. ObservaciOnes sobre el en lo demás se refiere y ratifica en lo gue h¡¡ (iicho
S.)
~~~l, 0184 1os Degocio& en el Rio <le la Plata. Live1·- en sus anteriores", lo que prueba un¡¡ vez más el
delimitado las fronteras en el Ibicuy; posterior-
mente, antes del año 17, no existía más ocupa·
esa controversia era absolutamente ajena a la
causa de la Independencia Nacional. La habili-
pleno conocimiento de LavaUeja sobre la negociación.
ción que la producida por los avances territoria· dad de la mediación inglesa en 1826, consistió
C UAD E RNOS O~ u~qCHA
~UMEAQ 18/ OCTUBRE 1868 PAG. 47
.a JI propotid'6n de la base del reconocimientc absoluta de la Banda Oriental; a ese efecto va
de esa Independencia, con lo cual se daba satis- (a Río de J aneiro) el señor· Manuel J- Gár- la campaña. <136 > Lavalleja, al tiempo que se tar la Paz interior, y el tomento ae nu-..- _
facción amplia a las aspiraciones de los habi- cía". <134 > Esto mismo era lo resuelto por Riva- dirigía a Agüero, denunciando la conducta de dustria, que indudablemente vendrá por el co-
tantes del mismo territorio, que así la habían davia, quien, en 13 de abril, otorgaba sus im- Alvear, en cuanto éste proponíase la subdivisión mercio, el que será atraído tanto por la fertiJI.
proclamado el 25 de agosto de 1825. Es por esto trucciones a don Manuel José García, antiguo dad de nuestros campos poblados, cuanto por
de las tropas orientales, hacíalo por oficio reser·
que Ponsomby recabó, en primer término, la ministro en Río de Janeiro, para que celebrase las leyes y el gobierno que se forme, el que debe
vado, de marzo 26, al comisionado Trápani,
opinión de sus autoridades, y manifestada ésta, la paz con el Brasil a nombre de Buenos 'l\ires quien contestaba en abril 26, que "reconocía que ser el más llano, justo y menos fastuoso posible.
M convirtió, de hecho, en su representante más "en términos honorables y con recíprocas· rr·a ran: ·
' b ' la conducta de Alvear, en verdad, lo ponía en Es, pues, para uno y otro caso, o mejor dir4
decidido. tlas a ambas partes, sobre la base de la devolu-.. un gran compromiso, pero que, prescindiendo para seguir la guerra, bien sea para construir la
Por -lo demás, es igualmente imprescindible ción de la Provincia Oriental, o la ei-e~ción - y. de las medidas que adoptase el gobierno de paz, que interesa la conservaci6n en el mejM
decirlo, las autoridades del país estuvieron per- reconocimiento de dicho territorio en un éstado Buenos ' Aires, su· opinión (la de Trápani), era orden posible de las fuerzas orientales a ~
fectamente enteradas de esta tramitación, como separado, libre e independiente, bajo las formas la _misma que ya había reiterado antes y que objeto debe usted influir y trabajar''. (t!IT)
conocerían las subsiguientes, hasta la definitiva y reglas que sus propios habitantes eligiesen .y estaba reducida, en primer lugar, a que la fuer- La importancia de esta carta del enviado •
de 1828. El agente de negocios oriental no sancionasen". Demás está decir que la primera za de la Provincia Oriental no debía desmora- pecial en Buenos Aires al general Lavalleja, uf
dejó ~e trasmitir al gobernador Lavalleja sus cláusula era absolutamente inocua. Rivadavia lizarse, ni desmembrarse por pretexto alguno; como de las siguientes que extractamos, es ·ca-
hnpres10nes y, especialmente, en su oficio de 10 había ya comprendido el asunto de la Reincor- que· ella debía seguir ahora sacrificándose por pital. Ellas demuestran el concepto definitivo ·que
~e octubre, le adelantaba su juicio, después con- poración, y sus documentos oficiales, de esa épo- evitar que el portugués enemigo consigl.liese ven- tenían los orientales de su nacionalidad, de la
fumado, de que Brasil no aceptaría la base de ca, dejan a un lado los términos aquellos sono- taja alguna, para que en caso de que la guerr;¡, constitución independiente del pais, conviceionet
.la Independencia Nacional, por lo cual agregaba :
es menester mayores pruebas para que el em-
ros e imperativos del "Ejecutivo Nacional" o del
"Ejército Nacional"; el primero llamábase "Go-
terminase por la negociación, esas mismas fuer·
zás, por" lo menos las veteranas, sirviesen para
éstas que lo llevaban a considerar, en abril de
1827~un año y medio después de la Declaraclóa
perador se acabe de persuadir". Posteriormente bierno de Buenos Aires" y el segundo, más· cla- las guarniciones de las plazas y puntos de la de 1~ Florida, .no .s6lo la Guerra de Independen-
IÍ bien por conducto distinto se obtenían la~ ramente, "Ejército Republicano". El ministro frontera". Y agregaba Trápani: "Es indudable cia terminada y obtenidos enteramente rus pro-
mismas referencias por interm~dio del señor lcr-- de Gobierno Julián Agüero daba cuenta deta- que el ministerio inglés está fuertemente intere· pósitos, sino 8:. pensar .ya en el porvenir, preví~
nacio Núñez, a quien el gobernador orient~l llada del proyecto de la negociación al gobet~ sado en que la guerra termine, pero, convencido do una granqeza de futuro.
le sugería, dada su vinculación con Parish y ' nador oriental, general Lavalleja, con anteriori- de nuestra justa causa, está dispuesto a contri- Pedro Trápani, personalidad de un valow
Ponsomby, que éstos iniciaran una consulta a dad a la partida de García, y, contestando la~ buir por su parte a este objeto. Por tanto, es singular por · su- inteligencia, su perspicacia, N
l~s habitantes del país, a fin de que se pronun- ·comunicaciones de aquél, en abril 17, relativas preciso informar a los orientales de formalidad, acendrado patriotisii_lo, quizá el que m!J resal-
Ciasen una vez más, públicamente, por su inde- a la situación del Ejército Oriental y a la per- patriotismo y honradez, ya que la negociación ta y que culmina más alto en la obra que con-
pendencia del Brasil y de Buenos Aires. (l33) manencia de Alvear, "por las diferencias que se eón el . Brasil tendrá lugar sobre la Base de la creta y realiza el pensamiento inicial dd 25 de
habían producido", decíale a Lavalleja, al tiem- Independencia de la Provincia Oriental, que ella agosto, habíase ya puesto al habla directamente
po de enviarle los antecedentes de las comuni- formará. un Estado que se gobernará por las le- con Ponsomby. Es su amigo personal y su con-
III
caciones que llevaría el comisionado ·de Buenos yes y re,glamentos que él se dicte, y en cuya for· fidente y el que vincula al Gobierno Oriental
Aires, "que por favor no dejase el puesto en el mación ·ninguna influencia extranjera tendrá con la. legación inglesa a fin de llevar adelante
La victoria de Ituzaingó, celebrada ruidosa-
ejército" agregando que "nadie más que el ·mis- derecho a intervenir. A este fin, sale el señor el pensamiento que inspir6 la lucha contra el
mente en Buenos Aires y tenida por la prensa
mo Lavalleja sabía que la guerra había sido Manuel García para Río de Janeiro. Ahora Brasil, comenzada en 1825. Por Trápani, consi-
Y el gobierno como un triunfo definitivo de la
precipitada por él". (1 3 ~> bien: si la paz se considera tan honorífica como gue Lavalleja que el ministro Gordon, en Rio
República contra el imperio, suscitó la creencia
de que el Brasil se resolvería a entrar de lleno Manuel J. García, en efecto, embarcóst> en se propor¡e, ¿no es la mayor de las felicidades de Janeiro, se interese por la suerte de au ·hepo
en una negociación de paz. Los informes de la Buenos Aires el 19 de abril, con destino a Río que, en nuestro presente estado de cosas, podría mano Manuel Lavalleja, hecho prisionero de 101
cancillería inglesa permitían asegurar que el em- de Janeiro. Tres días antes de la partida, así se venirnos a· consolar? Si el emperador portugués imperiales en 1825. En mayo 3, la correspondeD-
perador no rechazaría proposiciones que tuviP.- lo hacía saber el comisionado Trápani al go· sáliese con una pata de gallo, después de la po- cía del sagaz enviado, cuyo título equivaldría •
sen por fundamento la base anterior de 1826 bierno oriental. La correspondencia de aquél sitiva intervención británica y haber particular- superaría al de ministro diplomático, continúa
de la Independencia Oriental, siempr~ que ella~ con Lavalleja y que abarca el período previo mente mostrado deferencia a una transacción y con el gobernador Lavalleja en los términos si-
fuesen foiT?uladas por un comisionado especial. hasta el regreso de García a Buenos Aires, me-. manifest¡¡,d_o deseos de que se mandase un mí- guientes: "He tenido varias conversaciones c,OJl
L~s entr;v1stas entre Ponsomby y el ministro de rece un examen detenido, pues ella perfila aca· ni~t'ro, ¿no se expondría a perder la confianza Lord Ponsomby sobre nuestra Provincia . .tl háce
RIVadaVIa, Francisco de la Cruz, se verificaron badamente la situación del país frente a las tra- )' amistad del gobierno inglés y ser declarado justicia a los Orienf~tles y habla de usted biea.
en los días 10, 12 y 14 de abril de 1827, y de tativas de paz entre el Brasil y la Argentina. por un justo déspota? Nosotros, por nuestra Ésta es una relacion' que procuraré . conserv~r.
sus términos, el comisionado de Buenos Aires ~ifer.fncias obstinadas, entre _los, dos jefe~ de Jo~ parte, ganaríamos en el concepto de esa nación, Él está muy empeñado en la paz sobre la base
señor Trápani, informaba detenidamente a s~ eJercJtos vencedores en Ituzamgo, se habmn Stis- sabia, .· liberal y poderosa, así como con las de- que le tengo indicada. El gabinete inglés d~ea
gobierno, manifestándole que, dada la situación citado inmediatamente después de ese suceso, .o más, pues en seguida que sea la independencia la paz porque con ella seguirá el comercio. Pret-
interna. de las provincias argentinas, "la paz con habían tenido ya su comienzo en la. apert.ura· de eit, nuestra Provincia, no debemos más que procu- cindiendo de los motivos filantrópicos que tiene
: .
el Bras1l sería un remedio eficaz": "ella se hará para desearla, <138 > el lord es un caballero et1
~agregaba- sobre la base de la independencia (134) En el oficio de Trápanl a Lavalleja, · que.
,. O,;J6) Alvear en su Exposición de 1827 se refie-
es de abril 12, no está expresado el ncmibre de re. diversas veces a las dificultades de la guerra por (137) De Trápani a Lavalleja, abril 111 de 1827.
García, pero de los términos empleados y de los el ·espíritu artiguista de las tropas orientales, por (A. H. N.)
(133) Las co_muni~aclo_nes citadas, en sus origi- antecedentes de la correspondencia, se deduce elata- lo que las ideas de Artigas habíanse inculcado en (138) Es evidente la entrelinea que contiene
nales en e_l Archivo H1stónco Nacional. La de Núñez mente su nombre por la referencia que hace· Trá- esta frase. El señor Trápani usa en su corresponden-
a LavalleJa, que es de 30 de diciembre de 1826. se pani al autor de la famosa Reincorporación, de· no- es.tos soldados. Agrega aún que su plan de cam-
refiere a cartas anteriores cambiadas entre ambos viembre de 1825. pana fue modificado porque los orientales decían cia de giros de esta clase que revisten sus cartas !fe
r _que no constan en los legajos documentales exa~ (135) Oficio de Agüero a Lavalleja de abril '1 que su propósito era que ellos sostuviesen solos la mayor interés; ade!J4áS, demuestra que se daba
aunados. de 1827. (Archivo Histórico Nacional.) . guerra, para después dqmiparlos m:is fácilmente. cuenta perfecta que ;"'la intervención de Ponsomb)'
(Exp. págs. 18 y 110; se publicó por la Imp. Arg, en favor de la Independencia, no era únicamente
1827.) (Colección particular.) por la justicia que le representaba la causa oriental.
PACI. 48 CUADERNO~ DE MARCH~

NUMERd tB 1 OCTUBRIE , .. _ PACI. 4 ..


de la expresión y a sus. maneras, la sostendrá. Véase, pues, cómo esa Provincia o que recibiese del muustro en Río de Janeiro, gar el ultraje de Ituzaingó, éste se resiati6 a
como amables, reúne las v1rtu~es de Estado vendrá a ser la palanca que mantenga Sr. Gordon. En cuanto al gobernador orien- cualquier transacción. Pero García llegó más le-
y rectitud. No me parece estana de- el equilibrio y evite la guerra. Hay, además, por tal, siguiendo el pensamiento de Trápani, auto- jos de las instrucciones que llevara, y, ultrapa·
que usted le escribiese, pero si le;> hace, ~ebe el Tratado, una ventaja para todas las Provin- rizó a éste, conjuntamente con D. Pa.scual Cos.ta, sándolas (según él mismo lo reconociera t~
ser de su propia letra. Puede usted mtroduc1rse, cias: el Río de la Plata no podrá ser bloqueado para entrevistarse con el general R1ver,a, qme? tanda de justificar su actitud), firmó una con-
diciendo que habiendo sido informado por mí en quince años. Y si no nos pueden atacar •por desde el nombramiento de Alvear hab1ase ret¡- vención por la cual se reconocía expresamente
de todo el empeño que dicho señar ha tomado mar en ese tiempo, ¿les temer~mos por tierra? . rado del ejército, proponiéndole una concilia- la soberanía del Brasil sobre el territorio dispu-
por conseguir una paz honrosa a la nación, y ¡No, amigo!, este es un asunto que debe pen- ·.· ción en homenaje a la proximidad de la paz Y tado por Buenos Aires. Fue ese antecedente, que
ventajosa a la Provincia de su nacimiento, y sa- sarse, sin olvidar que después de conseguido, a la necesidad de que los uruguayos todos cola- dejaba en descubierto la intervención de. los g_()oo
biendo usted, también, el modo generoso con nuestro territorio nada más necesita que un go- borasen en seguida en la reconstrucción nacional. bernantes porteños en su guerra con el 1IDpeno.
que ha admitido el hacer por su hermano pri- bierno moderado y justo, que conservando el Fructuoso Rivera no fue sordo al llamado, Y el que provocaría la renuncia inmediata de JU.
sionero las diligencias posibl~s para conseguir se orden interior, proteja los diferentes ramos de dejando a un lado resentimientos a~l t.eriores, ~o~1 vadavia, no sin que éste, refiriéndose al tratado
le dé buen trato, etc., no puede menos que to- industria que en ella abundan. En quince años la nobleza característica de su esptntu, se dm - celebrado por García, lo calificase de "sentencia
marse la libertad de escribirle, con el objeto de no habrá guerra. En ese tiempo, se cruzarán gió en una carta amistosa al gener~l ~avallej a, ·
de ¡anomm1a · · y sena · · " • <145 > Ve-
- 1 de degradacwn ¿-

darle las más expresivas gracias, ofreciéndosele, más y más los intereses . de sangre y comercio de junio 25 , protestando de sus sentimientos pa- dad::. que, para honor del presidente a:g~ntino
etc., etc., (al principio de la carta se pone My entre nosotros. Nuestros campos se poblarán con trióticos y aviniéndose plenamente a un arre- arrastrado en su caída por acontecliDlentOI
Lord -el tratamiento es de Exa.- y en el so- hijos de Buenos Aires y. de las demás Provin· glo. (143) con los cuales él no tuvo una complicidad di-
bre escrito: Al noble Lord Ponsomby, Ministro cias. También habrá bastante campo para la ~os sucesos, sin embargo, se encargarían de recta y que recib~era ya tramados y ~;~idos, a
Plenipotenciario de S. M. B., etc. Buenos Aires) . emigración extranjera, dándose a ésta la exten- dar una solución bien distinta a todas estas be- tiempo de depositar su mandato, ding¡6se al
Y o me alegraré que por este medio consiga us- sión que prudentemente le corresponda. La Pro· llas esperanzas de Rivera,. Trápani y La~alleja. pueblo oriental en nobles y francas pala?ras que
ted esta relación que siempre nos hará ho- vincia Oriental será más dichosa y rica sola El emisario a Río de Jane1ro, M. J. Garc1a, de- vindicarían Sil nombre ante la postendad del
nor". (139 ) que unida al imperio mejor del Universo. No es extravío de 1826, cuando pretendió avasallar 101
sembarcó en Buenos Aires el 23 de junio con el
Simultáneamente con la anterior, Trápani posible - terminaba su tan interesante docu- tratado ajustado en Río de Janeiro, . de 24 de votos de indepednencia que hiciera la Asam-
con testaba otra de Lavalleja, de 31 de marzo, mento el comisionado oriental- detallar en una mayo de 1827. Mantenido, por algunos días,, en blea de la Florida de 25 de agosto. Sus palabras,
recibida con atraso y en la cual el gobernador carta escrita de trompón, todas las ventajas que reserva fue dado a la publicidad ·el 30, conJun- que . merecen ser reproducidas, estaban redacta•
oriental consideraba la practicabiJidad del tra- promete el bien meditado proyecto de paz, pero tament~ con la renuncia del presidente Rivada- das así: "Habitantes de la Provincia Orientab
tado que se propondría al Brasil. (HO) Temía el como antes de concluirse ha de ser considerado, via ante el Congreso Constituyente. En verdad, la defensa de vuestro territorio, de vuestra In-
generalísimo oriental que una independencia meditado y discutido por las autoridades com- el plenipotenciario no había hecho honor a su dependencia, de vuestra seguridad; la conserva-
simple, sin garantías de ser respetada por parte petentes, dejaremos a su tiempo el poder juzgar tradición de habilísimo diplomático de 1816 y ción de los derechos que poseéis, como miembrOI
del imperio y de Buenos Aires, se expondría, en de una manera más positiva de él. Hasta tanto, 1825. Vanamente había pugnado en la corte de un pu eblo libre, han formado una de mis más
el estado del país, con la prolongación de la lu- sepa usted que sus cartas me son muy interesan- imperial por las ventajas que resultarían para importantes tareas durante mi magistratura. El
cha, a ser atacada de inmediato .por uno u otro tes y que ellas, bajo el supuesto (que yo asegu· Buenos Aires y el Brasil, y para sus re.lactones territorio de vuestra Provincia ha sido el teatro
poder. "Esos temores -contestábale Trápani en ro) · de ser exactas y verdaderas, son leídas con reciprocas, el poner fin a la guerra deja~d~ a. de hazañas que sellarán vuestra existencia po-
su carta confidencial que examinamos- por interés por un individuo que tiene un.il parte un lado los derechos que ambo~ se atnbu1an líti ca y el oprobio de vuestms invasores. He te-
mucho que tengan de prudentes son infundados. principal en nuestro bien. (Ht) Así, pues, repito sobre el territorio oriental a fin de que éste, de nido la dulce satisfacción de unir vuestras armat
La Provincia Oriental, formando un Estado In- que conviene ir preparando los ánimos de todas acl.).erdo con sus propósitos reiterados, se consti· con las de vuestros hermanos, los habitantes de
dependiente y conservándose en orden, guardan- las personas de influjo, mérito y honradez, para tt¡.yera en una nación independiente. Inútiles f~e­ las otras Provincias, y de ver apoyada la victO'
do como corresponde sus fronteras , no puede ser que, convencidas de la utilidad que debe resultar ron la dialéctica y los argumentos del negocia· ria sobre esta base formada por la fraternidad
atacada, si no vienen sus enemigos de la Luna: a su patria una buena organización, se presten dl!lr y el patriotismo. ¡Orientales! No es sólo vuestra
vamos raciocinando como hombres! En el esta- gustosos a rendir los servicios que se les exijan . ' est:l vez bien entrados en raz6n, para
. . de- causa la que va a jugarse en los límites de ~e!!~
l111!lstrar hasta la evidencia que los sentmuentos
do antiguo y en que se ha encontrado la Pro- para la consumación de la obra". <142 > qel pueblo oriental eran por su independencia tra hermosa Provincia: es la causa de Aménca.,
v incia Oriental, ella ha sido siempre la manzana Es de creer que Lavalleja no sólo aprobó absoluta; que era imposible, de no . ser ese hecho amenazada por todos los males que han afli~ido
de la discordia. Por un tratado, quedando ella enteramente el pensamiento de Trápani sino que . terminante y general en los habitantes de su a l mundo antiguo, •'S,Í se toleran en su recmto
independiente, será el Iris de la Paz. tste es mi de inmediato se puso a la obra a fin de conci- territorio, 11uponer "que treinta )' tres hombres los extravíos de la ': ainbición y los crímenes do
modo de ver. Si ella fuese atacada con injusticia liar todas las voluntades para que el reconoci- mal annados arrojasen en pocos días a las fuer- la conquista. 'Mis vetos os acompañarán, como
por los brasileños, por el tratado las demás Pro- miento de la Independencia Nacional encontrastt zas brasileñas de la R epública Oriental y se os han acompañado mis esfuerzos, en el retiro
vincias deben sostenerla, y si sucediese (lo que a los orientales en una perfecta unión. Las car- apoderasen de toda ella, sin más excepción · de la vida privada. Siempre ocuparéis mis re-
no debe esperarse) po" las Provincias, el Brasil tas posteriores, de ese mes, del comisionado en que dos plazas fuertes". (lH) Todo resultó inú- cuerdos, y el día en que vuestr~s proezas arran-
Buenos Aires, no hacen referencia sino a la cer- til, pues coincidiendo su llegada con las decla· quen al usurpador una paz dtgna de vuestro
(139) Es interesante destacar la habilidad di- tidumbre de la vuelta de García, trasmitiendo raciones que días antes hiciera el emperador , venturoso de IDl• Vl"da " • ( UII)
nombre, sera, el mas
plomática de Trápani, a fin de que Ponsomby no las manifestaciones de Ponsomby, y su impre-
se sorprendiese de recibir una carta de un gobier- don Pedro I ante las Cámaras del Brasil; de ven·
no que no estaba reconocido y al cual tampoco es- sión favorable sobre la aceptación del Tratado
taba acreditado. Además, el temor de que esa carta (145) Los antecedentes citados t!e publicaron e!l
por el Brasil, de acuerdo con las comunicaciones (143) Manuscritos originales de Rivera a Lava- la prensa de Buenos Aires de la época. V éanse loil
pudiese extraviru·se obliga las precauciones minu- lleja. <Archivo Histórico Nacional.) • números de 30 de junio y siguientes de "El Avisa-
ciosas del comisionado oriental. El manuscrito en (144) Es interesante destacar las palabras Repu- dor Universal". En los del 10 y 11 de julio aparece
el Archivo Histórico Nacional. (141) La referencia, eomo n comprenderá . es btica Orienta! pues siendo el concepto de 14 de un extenso remitido de M. J . Garcla, explieando su
(140) La fe cha de la cal'ta de Lavalleja en 31 al ministro Ponsomby. mayo de 1827, (segunda conferencia entre García y conducta en Río de Janeiro. (Colección del autor.)
de marzo supone su conocimiento, con anterioridad, (142) Las palabras subrayadas en este docu - el marqués de Queluz), demuestra que para el co-
de -los objetivos de la misión García recién concre- mento se encuentran así en el original. (Manuscri- misionado de Buenos Aires, la nueva nacionalidad (146) Se publicó en "El Avisador Universal" d•
tada a mediados del m~ de abril. ' tos originales en el Archivo Histórico Nacional) era reconocida por el gobierno argentino . Julio 2 de 1827.

.. ACJ. 50.
Para la causa de la Independencia Nacional clase militar, los que en mejores condiciones .po- periódico titulado "El Eco Oriental", (Hs) valié- tas. <180> Por lo demás, y como una contradio-
la caída de Rivadavia, cuyo espíritu entonces dían auscultar o percibir más directamente el ronse de todas las armas a fin de destruir entera- ción mayor todavía de este momento tan ea•
había penetrado justamente las consecuencias de al~a de las muchedumbres. Para ellos, para :nente el principio fundamental de Independen- pecialísimo en la gestación de la nacionalidad
la política errónea que dominara en el último RIVera y Lavalleja, el único gran p'roblema fue da, en que se constituyeran los orientales inme· uruguaya, la verdad absoluta del sentimiento
gabinete de Las Heras y cuyas interioridades éJ el de la independencia del país, como garantía ·d~ iiatamente después de la insurrección de 1825. oriental sería expresada en la Asamblea y de
no conociera por su ausencia del Río de la Plata tranquilidad y progreso futuros. Con ellos es- Verdad es que eran aquellos momentos (fines un modo categórico por el entonces diputado
en los meses últimos de 1825 fue sin duda en taban todos los rebeldes a la prepotencia y he- de 1_826 y principios de 1827) los del período de por Corrientes, don Pedro Feliciano Cavia, c&o
,
este penodo ' mal
de 1827, un evidente ' '
que retra- g~monía de Buenos Aires: la prensa de Monte- acentuación de la ingerencia de Rivadavia y Al- lebre autor del libelo anti artiguista de 1818.
saría. y dificultaría la única solución posible del Y_Ideo, en manos entonces de españoles, que sin- \·ear. Aquél, tolerando los exce.sos, éste promo- "Yo no tengo el honor -decía Cavia- de reo
conflicto. Otra hubiese sido la marcha de los tieron en carne propia los excesos de los Alvear viendo la sublevación de Fructuoso Rivera y di- presentar a la Provincia Oriental, · pero me ]i.
sucesos si el famoso estadista argentino hubiera y Posfldas de 1814 y las complicidades trágicas rigier¡.do oficios y circulares a las autoridades de sonjeo de que ella sea mi segunda Patria. Su
a~tuado en aquel año, y la guerra de Buenos de ~ueyrredón; los que preferían pactar con el Canelones para que por vías de hecho extin- voto no debe considerarse por lo que hace ea
Air~s con e~ ~ra~il q~izá no se habría empeñado Brasil antes que con las provincias "limítrofes: guiesen toda manifestación provincialista (Ho) medio de la angustia del tiempo. Ella c:uande
hac~a 1~ reivmdicacwn de pretendidos derechos L.ucas J. Obes, incorporado por voluntad pro- .contando con la pasividad obligada del general no tenía que temer lo que ahora, fue el germen
terntonales sino más bien por las decisiones cla- pia a la revolución de 1825, y que recluido por Lavalleja, quien entonces poníase al habla con de la federación, la que ha dado pasos enormes
ras, cat~góricas del pueblo oriental, para obte- mandato de Rivadavia en la lobreguez de una la mediación inglesa para conseguir por otros en esa carrera de que jamás retrocederá; y aun-
ne.r, su m?ependencia. Rincón y Sarandí consti- cárcel, apenas en libertad, apostrofaría con toda medios el fin de la campaña libertadora, obtu- que no tenga espíritu profético, soy vecino de
.tuman asi, como lo pensaron los orientales victo- 1~ rudeza y el vigor de su palabra a los que que- vieron, no hay duda de ello, su objeto, desvian· allí, conozco a sus habitantes y sé que ellos no
rias. ?efinitivas, y tres años de guerras inútiles nan comparar su conducta con la de aquellos do las convicciones íntimas de muchos. Así, y abandonan lo que una vez han sostenido, y a
hubieranse ahorrado a los tres países contendien- que sacrificaron la Provincia Oriental a sus am- bajo estas penosas circunstancias, arrancáronse ahora, ejecuta ~se paso de resignación, es el uJ.
tes. Más aún: es posible que la lucha de parti- biciones en 1816, o a los que, de acuerdo con las designaciones de diputados al .Congreso Cons· timátum de 16~ saúifi~ios que hace esa beneméo
dos, con las necesarias complicaciones recípro- Lecor, fueron los autores de la verdadera anar- tituyente de Buenos Aires, que votaron por el rita Provinci~ ·por atender al objeto primari~
cas. entre las provincias argentinas y el Estado ,quía de 1820. (147) régimen de la unidad constitucional en las se- que ahora tiepe, de exterminar a ese Imperio
Onental, tampoco se suscitaran, suprimiéndose, siones del mes de octubre de aquel a,ño de 1826. usurpador; pero ella volverá a sus ideas así que
de este m??o, ese ger~en de violencia que agitó . Per~ las ideas y los procedimientos del grup¡ haya conseguido - el objeto primario que ahora
nvadaviano penetrarían en el territorio orienta. Por lo que esas opiniones vertidas represen-
Y co~movw ~ las S_?Ciedades rioplatenses duran- taran como antecedente contrario al Acta de 25 tiene, cual es tl de s~ Independencia y su traa-
te mas de vemte anos y cuyos síntomas, precl,J.r- por la doble fuerza del espíritu y de la coacción. quilidad interior y como se ha dicho muy bien.
Centro de esos manejos artificiosos sería la ciu- de Agosto, es necesario, antes de precisar jui-
sores de tempestad, aparecieron en los dos paí- cios,--examinar la forma y el modo en que esos debe ésta afianza,rse para conseguir la libertadJ
ses, apenas establecida la paz de 1828 · dad de Canelones, asiento de las autoridades ·Je· está es la escaJa que no puede menos que guaP
y
ga:les y administrativas de la provincia· de su votos. ft.Jeron· emitidos. ·Tanto el señor Mateo Vi-
da!· como el señor Silvestre Blanco, diput!idos darse y es el último de los sacrificios que ella
Asamblea Representativa. Ausente el general hace. Esta es la · razón de su pronunciamiento
Lavalleja después de los sucesos .de _junio y julio por la Provincia Oriental, dejaron constancia
expresa de que sus opiniones eran absolutamen- actual, pero pasado el momento de la crisis ...,¡.
El derrumbe del régimen, que llevara la -gue- de 1826, el gobernador delegado don Joaquín verá a tomar su primera fuerza". <1111 >
Suárez viose, sin quererlo, rodeado de personas ~e indiv_i?uales, no habiendo recibido ninguna
r~a de Buenos Aires al Brasil por el ideal utó- mstruccwn de la Asamblea Representativa. La El sistema de presión, de influencias, Ida
pico de reconstruir el antiguo territorio virrei- enteramente ajenas al sentimiento patrio y. que más lejos aún: la prensa de Canelones, en man01
habían sido enviadas de Buenos Aires a fin ·de participación de ambos en el debate, favorecien-
na!, obliga necesariamente dada la trabazón ín- do el régimen de la unidad el primero, y el sis· de los periodistas asalariados de Rivadavia, det·
t~a de los sucesos y de l~s hombres en la polí- actuar · en los consejos y dirigir la opinión.· Don
tem~ federal el segundo, no tuvo otra impor- pués de I~· ·zaingó, mientras discutía con "El Se-
t,Ica de las dos orillas del Plata a un examen Francisco Ferrara y el doctor don Gabriel Ocam- manario M'ercantil de Montevideo", demostran-
. para desentrañar ' má.s fielmente
retrospectivo po serían los más indicados en esos propósitos; tancia que el concepto que a ellos particular-
do que las provincias argentinas cooperaban taa
el primero interviniendo en la contabilidad de mente le merecían las formas de gobierno dis-
aún la gestación de la Nacionalidad Uruguaya, c~tidas. En cuanto al voto de Santiago Vázq~ez,
sólo a la Independencia Oriental, iniciaba a la
proclamada en 1825, y cuya realidad internacio- las rentas del Estado y el-segundo dirigiendo un vez la propaganda en favor de la aceptaci6n de
miembro de la Asamblea Constituyente, su opi·
nal se tocaría en la Convención de Agosto de la Constitución de Buenos Aires, conocida y pu-
nión menos aún comprometió la idealidad de la
182R. Las teorías de Rivadavia, sus proyectos n47> El doctor Lucas J. Obes, acusado. en Bue- blicada recién en esos mismos meses. <1112 >
nos Aires de complicidad con el Brasil, publicó en Independencia Nacional; por la cual pugnaron
económicos y sociales, producen una inmensa 1826 diversos opúsculos de defensa contra la arbi- los orientales. Santiago Vázquez no representó La Asamblea i;p,resentativa, por sucesiva&
agitación en los espíritu~, suscitando, en su país, trariedad de las autoridades que conocieron en su en el Congreso de Buenos Aires al Estado Orien- renuncias y nuevas elecciones de sus miembros,
ya las odiosidades de los excluidos, o bien la causa. Sentenciado a destierro, dedujo acción de ·nu- habíase renovado totalmente y ni uno solo de
lidad ante el Congreso Constituyente. Es bien inte - tal, encontrándose entre sus miembros, llevado
fascinación de los que creyeran que la acción resante este documento, no sólo por la brillantez aquellos primeros componentes de la. Florida,
por la Provincia de La Rioja. En este sentido,
preconizada era sinónimo de .civilización. El pe- del estilo ..en que está redactado, sino por la causal ahora la. integraban. Salvo una o dos excepcio--
invocada para probar la nulidad, y ci!le er¡¡, s~gún interpretando la voluntad de sus electores, pudo
ríodo de 1825 a 1828, con ser la ~poca plena de
la lucha con el Brasil, es, además, de una in-
el doctor Obes. la: incompetencia de la justicia ar- pronupciar$e ampliamente sobre el fondo de la (150) En t.al carácter y como diputado por lA
gentina. Decía él haber salido del Brasil, en donde cuestión sin comprometer en lo más mínimo el
mensa revolución en las ideas. Pocos fueron los estuvo desde 1824, y venido al territorio al amparo provincia de La Rioja es que Santiago Vázquez fir~
de la ley de olvido dictada por la Asamblea de sentir de la ..inmensa mayoría ·de sus compatrio- mó la C$nstitución Argentina de 1826. Véase pág. 5t
hombres dirigentes, en los distintos escenarios la Florida. Luego, afirmaba. que en caso de comi- de la misma en su edición de diciembre de 1826, pu•
políticos, que conservaron una seguridad deter- sión de falta. era la justicia oriental la única com· blicada por la Imp. del Estado B. A. (Colección del
minada sobre el fondo de lo que constituiría la petente. Este argumento planteado en 1826, y nada autor.)
. (148) Según Zinny denomlnábase ast, pues fue (151) Diario de Sesiones del Congreso ConsU-
menos que por una personalidad de la talla inte- verdaderamente el eco de los dictados de Buenos
felicidad de los pueblos. Algunos, y refiriéndonos lectual del doctor Obes, demostraba que en su con~ tuyente de las Provincias del Río de la Plata; Nos.
Aires. de setiembre y octubre de 1826. __
{micamente a las personaiidades orientales, que- cepto la Independencia de su pafs entonces era total
y absoluta. Los distintos recursos se publicaron en (149) En el archivo de don Juan Francisco Giró 052) Ver principalmente los Nos. 8 7 12 de abrU
r1amn indiferentes al margen de las reformas se encuentran las piezas originales de esas gestio- de ·''El Eco Oriental", editado en Canelones, 1827.
folletos por la Imo. Argentina, en 1826. <Colección
s••· .enl:1da . Fueron ésto~ los representantes de la del autor.) nes. (Archivo Hi->t6rico Nacional,) (Colección del autor.)

= '
<S:UADeAN OS OE MAAC HA
convenzan que tnientras dependan de otros, no ran las opiniones íntimas de los pueblO!!. Esto
nes, ninguna persona de arraigo en la opuuon Trápani, por su parte, complementaba estas no- habrá ni felicidad ni sosiego". mismo, y con palabras semejantes, manifestaba
quería pertenecer a ella, y su número, fijado vedades con otra (agosto 25) altamente halaga- El gobernador Lavalleja no vaciló más en el comisionado Trápani a Lavalleja, aproban-
en el de cuarenta diputados, reducíase enton- dora para Lavalleja y los orientales y que se su acción. Concurrieron aun a determinarla las do plenamente su conducta, en carta de octubre
ces a quince o deciséis, con los cuales sesio- refería a la política de Dorrego: "sus propósitos cartas confidenciales y apremiantes de Balear- 10, al acusar recibo de las actas de los jefes de
naba. Fue en esas circunstancias, en la sesión -decía- son conocidos y él está por n~estra ce y de Moreno, ministros de Dorrego, rogán- cuerpo, precursoras de la disolución de la Asam-
del 28 de marzo de 1827, sin quórum legal, con justa causa"; verdad es que el comisionado _ dole aunase todos los esfuerzos para que la blea, y en la cual aludiendo a esos hechos, de-
veinte votos presentes sobre cuarenta en total, oriental, siempre certero en .su-s juicios, en nota · paz con el Brasil pudiese hacerse cuanto antes, cía: "que era necesario que esos sucesos no se
y por una mayoría de diez y siete solamente, lo posterior {setiembre 1.2) le expresaba sus temo-'· para .lo cual dispusiese las medidas sobre re- reprodujesen para que otros se aprovechasen;
que anulaba la decisión, según lo expresaron los res con respecto a Balcarce, a la vez que le in- moción de oficiales y personas que juzgase ne- y que lo indispensable en el momento, debta
diputados Zufriateguy y Chucarro, que se apro- formaba reservadamente de los primeros anun- cesarias. Comenzó aquél, en 20 de setiembre, ser la reorganización del ejército, a fin de 00111"
bó la Constitución sancionada por el Congreso cios de la campaña a Misiones, dirigida por 1 por mandar arrestar a los redactores de "El Eco tituir el pais". <157 >
de Buenos Aires. (t5a~ general Fructuoso Rivera. (1 64 > · Oriental", Gabriel Ocampo y F.rancisco Ferra- En cuanto a la posición del 'g obernador,
Tal cambio fundamental en la situación, de- ra, y enviarlos a Buenos Aires. <155 > Casi en se- claro está que se fortificaba inmensamente, no
V terminó al general Lavalleja a una acción firme "uida, luego de una reunión previa de los co- existiendo más poderes constitucionales sino los
La caída estrepitosa de Rivadavia tuvo pa- y decidida para consolidar plenamente en el ~andantes y jefes de las divisiones orientales, que él mismo representaba. Su jerarquía era la
ra los orientales que peleaban en los campos de territorio, en ese momento, su doble autoridad en la cual, según las actas labradas, se estable- única, siendo exactamente igual en atribucion~l
batalla contra el Brasil, todos los aspectos de de gobernador y general en jefe del Ejército. cía la nulidad de las resoluciones de la Asam· y competencia a la del gobernador Dorrego en
una verdadera liberación. El júbilo que ese he- Canelones, constituida en capital de la provin- blea Provincial, en virtud de la aceptación que Buenos Aires y más poderosa que la de éste,
c:ho representaba fue aún mayor en el cambio cia, proseguía siendo aún objeto de influencias habían hecho sus tniembros de la Constitución todavía, desde que el gener'a l Lavalleja era en-
de rumbo de la política de Buenos Aires. En extrañas representadas por los redactores de "El Argentina de 1826, el general Lavalleja, en ofi- tonces Jefe Supremo de los Ejércitos en la cam-
julio 13, el gobernador Lavalleja recibía del nue- Eco Oriental", Ocampo y Ferrara, quienes, a cio de octubre 12, disponía la disolución del alto paña contra el ~rasil. La trascendencia, pu~s,
vo ministro Balcarce las comunicaciones para pesar del descenso de Rivadavia, continuaban cuerpo y la clausura de su sala. <156 > de aquel · acto de fuerza, ilegal pero necesano,
que separase del ejército al generalísimo Al- , en sus manejos contrarios a los intereses nacio- Lejos estamos de justificar ampliamente la de clausu'r ar la Asamblea, fue vasto en sus pro-
vear y se hiciera cargo del comando superior de nales, primando en las resoluciones de la Asam- actitud de Lavalleja procediendo por la violen- yecciones, La Provincia Oriental, a partir de
las fuerzas. Un mes después, el comisionado blea Provincial. Esta misma, después de su acto cia a disolver aquella primera Cámara Legisla· esos meses de octubre y noviembre, entra en el
Trápani informaba detalladamente de todos los de 28 de marzo -aceptando la Constitución de tiva. Verdad es que ella se había puesto notoria- goce de una inelependencia absoluta, salvo eD
sucesos ocurridos en aquella capital y de la or- las Provincias Unidas, había caído en gran des- mente contra el país, dando fuerza de leyes fun- aquellas partes de su territorio, Montevideo y la
ganización de las nuevas autoridades. En agos- prestigio, agravado todavía con el hecho incon· damentales a resoluciones ilegítimas y contrarias Colonia, ocupada por las tropas brasileñas. Ade-
to 19, nuevamente Balcarce enteraba a Lavalle- sulto de autorizar al Ejecutivo de la Provincia al sentir de la inmensa mayoría de los orientales, más la contienda de extensiones territoriale1,
ja de la disolución del Congreso Constituyente de Buenos Aires para que atendiese en todos lo, sancionando la Constitución Argentina de 1826 por' las cuales se creyese con derechos la frac-
}' a. la vez le pedía, en otro oficio, mandase ins- asuntos concernientes a la guerra, a la paz y a e, incluso luego de disuelto el Congreso que la ción de Rivadavia y que había movido la gue-
taurar un sumario respecto a la conducta ob- las relaciones exteriores de la Provincia Orien- promoviera, delegando una parte de su sebera- rra con el Imperio, había cesado no existiendo
len•ada por Alvear en la campaña de Ituzaingó. tal {setiembre 20 de 1827). rúa en el Ejecutivo Provincial de Buenos Aires, de parte de Buenos Aires, en ese momento, n~
Era evidente que· esta m;entación política re- para que resolviese en los asuntos de la paz y gún propósito de volver por esa política. No só-
053) Es posible que el hecho mismo de la vo· presentaba t¡.na tendencia contraria no sólo a la de la guerra. El golpe de Estado de 12 de oc- lo las últimas tratativas de paz, a base de la In·
tación, en la forma que lo registra el acta de la se- perseguida por el general Lavalleja sino a la tubre anulaba la fuerza de esas decisiones y dependencia Oriental, implicaban de hecho la
llión citada (publicación de la H. Cámara de Repre· concentraba en un solo poder, el del goberna-
sentantes), (1920) no haya existido. Fue común en del pais. L<').s protesta~ no tardaran en ljeg'! r al renuncia a esa pretensión sino que el nuevo go-
esa época excepcional que los diputados apremiados Ct.Jartel General cltti Ejército, y don Loreto Go· dor y capitán general, todas las atribuciones de bernado.r Dorrego no tenia más facultades que
por la violencia de las circunstancias en que · les men~oro --setiembre 19-- en conocimiento de las autoridades superiores de la provincia. las mismas de Lavalleja, desde que ambas auto-
tocara actuar, resguardasen sus conciencias ante la Desde este punto de vista, y a los efectos de
posteridad por documentos secretos. Uno de éstos esos S\Jcesos decíale al gep.era.Hsimo t'lUe "la. Sala ridades eran idénticas en atribuciones, en SUI
apareció muchos afíos después, en 1896, al arreglarse de Capelones se co¡nponía d~ rivadaviiU'los, in- los fines primarios de la Guerra de Independe~1- respectivas provincias, lo cual inhibía a aquél
el archivo de la Secret!lria de la H. Cámara de dividuos egoístas, imbéciles y sin arraigo en la cia, era indudable que la situación mejoraba, de toda ingerencia en los asuntos ajenos a su
Diputados, en sobre cerrado con sus lacres aún in- desde que no sería ya posible la intervención de
tactos, con la fecha de 1826. Mandado abrir ·en se- opinión". En semejantes términos expresábase territorio. Esto'.,mismo y la consideración del
sión secreta, enteróse la Cámara que era un simple Tráp;¡ni desde Buenos Aires, q1,1ien, lt,~~go cle d~ influencias extrañas que pervirtieran y extravía· poder representa'tlo por el gobernador oriental,
resguardo de aquellos miembros de las primeras )e.
gislaturas patrias, que en la alternativa de votar a cir que la preocupación principal debla ser la 1 la necesidad de contemplar su autoridad apoya·
Rivadavia para su representante al Congreso Ar· de rdorganizar el Ejército Oriental, agregabq. las (155) Los originales de los últimos documentos da por varios millares de hombres en armas,
gentino o exponer quizá sus vidas, optaban por lo siguientes frases: "el único obstáculo a ese fin citados. de Trápani, Balcarce y Moreno, en el Ar- obligaba a Buenos Aires a un reconocimiento de
~rimero, garaD:tizando sus conciencias ante la poste- chivo Histórico Nacional. Agregaremos aún que en
ndad por medio de aquel contradocumento firmado es la Junta de Representantes que ha jurado la el N9 20, correspondiente al 28 de setiembre de 1827 hecho de la Independencia del Estado Oriental.
por todos. Como antecedente de especial interés pa. Constitución de Rivadavia. Así seguirán obran del Diario de Sesiones de la Junta de Representan- En este criterio se orientó, en los meses finale!
ra ilustrar el verdadero pensamiento nacional en do [los diputados] en el mismo sentido y puede tes de la Provincia de Buenos Aires, se contiene del año 1827, la conducta de Dorrego, ya en-
Canelones en esos mismos días de marzo y abril de un documento y proyecto de Tratado suscrito por
1827, consúltese el periódico citado "El Eco Orien- usted llenarse de laureles en el campo de Marte, el doctor Francisco Ferrara, por el cual se inten-
tal" de ese :tño en su N9 12. Descríbese en sus ca· pero usted esté seguro que si no se deshace para taba la formación de un país independiente· integra-
lumnas la 'fiesta celebrada en la localidad con mo. do por el Territorio Oriental y la Provincia de Bue- (157) Todavia en oficio posterior de octubre :it,
tivo de la aprobación de la Contitución ·de Buenos siempre esa colmena, sus triunfos seguirán sien- nos Aires. acusando recibo de las notas de Lavalleja sobre la
Aires, consistente en un banquete con asistencia de do para otros como lo sabe usted por experien- (156) Las actas y documentos de la disolución resolución disolviendo la Asamblea, Trápani decfa-
gran nún1ero de invitados. Se pronuncian varios 1e la Asamblea Representativa, están publicados, le: "que la medida era la única posible, pues no se
cia. Es necesario, pues, que los Orientales se unos en el Diario de Sesiones de la Junta de Re- podía confiar la Patria a una madriguera de p~ll·
discursos y es de destacar que mientras los argen-
tinos brindan por la unión con Buenos Aires, los presentantes (ed. HIZO). otros en la "Revista Histó- ticos que espeG,Ulaban con las leyes". (Manuscntn<
orientales brindan por los Treinta y Tres la Patria <154) Los orlgfnales de 1()1! manuscritos citados, rl~a", tomo IV. origínales, en el Archivo Histórico Nacional.)
y la Libertad. ' en el Archivo Histórico Nacional
~K.RO t• 1 OCTUiiiRK t8ee
viando a Lavalleja, para su conocimiento y antes Con razón, pues, Carlos Anaya, colector de
de aprobación definitiva, los Tratados interpro- frida con el derrumbe del régimen unitario no la ocupación de las dos plazas fuertes .en el ..,.
aduanas de la provincia, decíale a Lavalleja en hizo sino encender más vivamente las pasiones. rritorio: Montevideo y la Colonia.
vinciales con Córdoba, o remitiendo noticias de esos mismos días, que "de hecho estábamos In-
Interés político. El gobernador de Buenos Aires, llevado, de sus La guerra, pues, presentábase con dos Úm•
dependientes y que era preciso empezar a reoro propósitos de reorganización constituciónal, se cas soluciones: la celebración de· la paz entre laa
Manuel Moreno, ministro de Relaciones, a ganizar el País".
IU vez se dirigía a Trápani en carácter de agen-
encontraba con enemigos en las provincias y con provincias argentinas y el Brasil, a base de Ull
Así lo entendería el gobernador oriental de- toda la animosidad del partido caído, represen- abandono mutuo de pretendidos derechos a ell"
te de negocios comunicándole las novedades de legando las funciones políticas en la persona del
las tramitaciones de paz con el Brasil, y Balear- tado por sus hombres civiles y militares. · A este tensiones territoriales, y la cual, de hacerse, imo
il.ustre ciudadano don Luis Eduardo Pérez ·(di- afligente estado de cosas, a los recelos y temo- plicaba el reconocimiento de la Independencia
ce, ministro de la Guerra, al felicitar a Lav::t-
Ciembre 7 de 1827), reemplazan té de don Joaquín res por la acci~n que pudiesen ejercer determi- Nacional, o la prosecución de aquélla, con laa
lleja por su resolución disolviendo la Asamblea,
Suárez, y quien continuaría, conjuntamente con nados oficiales caracterizados como secuaces de alternativas de una lucha larga para la que nin-
decíale "que ese hecho acreditaba una vez más
los demás funcionarios públicos, la obra ya co- Alvear, referiríase Dorrego en numerosas comu- guna de las partes, fuera el Brasil o Buenot
la voluntad de lns Orientales de morir o salvar
su Patria". menzada de iniciación de la vida polítíca y la nicaciones confidenciales al generalísimo Lavalle- Aires, estaba preparada. Sin embargo, la primeo
vida administrativa nacionales. ja, describiendo las incertidumbres de su posi- ra de las soluciones, que hubiese sido la mú
ción y pidiéndole no concediese licencias a jefes patriótica y razonable no podía ser aceptada
argentinos incorporados al ejército de operacio- por ninguno de los dos contendientes: por Doo
CAPITULO VIII nes. rrego, por cuanto su elevación al cargo de go-
En cuanto al Brasil, la situación del Imperio bernador había sido hecha con una bandera de
El acuerdo de paz de 28 de marzo 1828
no era menos insegura y delicada. La guerra
contra las "Provincias do Sul", como el empe-
reacción contra la política de Rivadavia, . y éste,
(si bien al final de su mandato) ·ya hab!a reconoo
ciclo dé hecho la Independencia Uruguaya. Doo
La Independencia Nacional rador llamara en sus proclamas a la que sostu-
vieran sus ejércitos en las fronteras de Río Gra~­ rreg9, pues, forzosamente, debería marcar la
de, había sido desde el principio eminentemen- tendencia co'ntraria, vale decir, la defensa de lct
te impopular. Ninguna ventaja · de orden positi- que él llama; a la integridad territorial argentl•
imprenta, derechos individuales, etc. Todo ello vo habían obtenido sus tropas en 1~ ya larga na. Verdad e¡¡ que el gobernante porteño en 101
quedó subsistente, y dentro de la anormalidad guerra, y primero Rincón, luego S~randí, Santa comienzos de su gestión habíase insinuado COII
El año 1827 terminaría en un ambiente de de las circunstancias cumplíanse sus decisiones, Teresa y después ltuzaingó, representábanle, del los orientales, ofreciéndoles el reconocimiento
relativa tranquilidad. Después de los grandes
formando numerosos conjuntos de expedientes punto de vista militar, una derrota considerable de su indepehdencia~ y de ahi ·las comunicacioo
1ucesos de orden militar y político acaecidos en
los asuntos tramitados en las oficinas de Duraz- en sus planes de dominio. No era creíble que sus nes antes citadas de Trápani a Lavalleja asegua
e~e período, la consecuencia que pudiera dedu-
no, asiento de la gobernación; en las de Cane- · soldados pudieran rehacerse; la 'Ínmovilidad que rá ndole que aquél estaba "por nuestra justa· cau-
Cirse · de ellos era que la paz estaba próxima y
Iones, donde estaban las de rentas y contadu- siguiera al último de los desastres, era una de- sa" . Pero, coruolidado en el poder, ~¡u criterio
que ningún acontecimiento detendría su celebra·
ría, y en Maldonado, habilitado su puerto como mostración de que por entonces _:_fines de 1827- debió variar para no exponerse a las mbmaa
ción. El capitán general de la provincia y ge-
aduana nacional. Bajo este aspecto de tranqui- la campaña estaba terminada. Menos aún podía críticas que señalaron las causas de la calda de
net:al en jefe del ejército de operaciones contra
lidad, alejado el enemigo o reducido a la impo- tener confianza en el auxilio eficaz de fuerzas su predecesor. En el Brasil, las circunstancial
el .B:asil encontrábase aJ fin, por un conjunto tencia por los asedios en los dos únicos puntos
de circunstancias felices, con su autoridad per- extranjeras; algunas, obtenidas a base de contin- eran semejantes: de su emperador, que afirma-
ocupados del territorio, la campaña ofrecía con gentes alemanes, amenazaban restar toda coope- ra pocos días después de Ituzaingó que "el hoo
fect<+inente cimentada. Mientras desde su Cuar- la libertad que gozaba, verdaderos síntom~s de ración por la frecuencia de motines e insurrec- nor de su país exigía una reparación", siendct
tel General ?e Cerro Largo continuaba la gue-
rra, mantemendo la defensiva contra las fuer-
bienestar. ciones. Además, las condiciones del interior del éste el motivo del rechazo de las ba~es que ne-
No era ésta la situación interna que pudiera \rasto imp"erio eran en extremo difíciles. Sucesos vara García, no era de creerse que en tan poeo
zas iinperiales, por medio de las divisiones de
observarse del· lado de las provincias argentinas, graves desarrollábanse en Pernambuco y Bahía; meses hubiera podido variar de criterio.
los' generales Enrique Martínez y José María
complicadas en la ardorosa lucha contra el Brasil. hacia el Río Grande, por escaso que fuese el con- Son estos los momentos más interesantes pa-
Paz; que cuprían la frontera sobre el este y el
El bloqueo al Río de la Plata, mantenido de tacto y la influencia con los republicanos, las ra la gestación y reconocimiento pleno de "la
no.r te y la ~e los coroneles J ulián Laguna ' y
una manera más o menos efectiva sobre el puer· poblaciones · sufrían un inmenso malestar debido Independencia. Proclamada ésta: solemnemente
Leon~~do. ~hvera, destacadas, una próxima al to de Buenos Aires, alejaba de las rutas de . na-
Oua.reim y la otra en Santa Teresa, comenzaba, al contagio e infiltración de ideas opuestas a los el 25 de agosto de 1825 por el voto unánime
vegación los buques de ultramar, y mientras el sistemas imperantes de gobierno y que, de no de la Asamblea de la Florida, los acontecimien-
por ·medio de sus autoridades establecidas la
era de · su reconstrucción. El gobernador dele-
comercio de Montevideo prosperaba, el de la extinguirse de inmediato, podrían afectar hon- tos habíanse enlaz~él_o hasta producir , el _gran
otra orilla veía disminuir sus fuentes principa- damente la estabilidad del país entero. En rea- choque de junio de '1826 en que las asptractonea
gado, don Luis Eduardo Pérez, asistido de su
les de recursos, consistentes en las recaudaciones lidad, los riograndenses, cuya fisonomía social, íntimas de los orientales, encontrándose frente
ministro en las ramas de Hacienda y Gobier-
aduaneras. Mezclábanse aun íntimamente con costumbres y hábitos han sido y son tan seme- a dos peligros igualmente graves: o la domina·
no~ don Juan Francisco Giró, instalado en Du-
este estado económico, causas gravísima~ de jantes a los de la mayor parte de nuestros cam- ción argentina, o la domin~ción. brasileñ~. ~al•
r~z~o, era la autoridad ejecutiva y la que cons-
agitación. Don·ego, surgido por un movimiento pesinos de la zona Norte de la campaña, ha- vado el principio de la nacwnahdad cas1 mtla•
tttma el poder administrador. La disolución de
revolucionario que derrocó al presidente Riva- bían coadyuvado en la obra de independencia grosamente ent0d1ces, ;r,olvía a hallarse · de ~uevo
la · Asamblea Representativa, en octubre de 1827
davia, no sólo no había podido consolidar su del país y no fueron pocos los soldados y oficia- el país en una situacwn de plena angustia, _e n
sorprendió a ésta después de haber realizado un;
situación cada día más crítica sino que sus pla~ les que hicieron causa común con los orienta- este período culminante de la campaña, cuando
vas-ta: obra sobre matedas de legislación política
nes de federación convertíanse, en la prá ctica, les en su lucha contra el Imperio. Con todo, los esfuerzos en los campos de batalla llegaban
y. so~ta:l. Un abundante número de leyes habían-
en una situación de plena anarquía por las pre- el poder material del Brasil no podía declararse al máximo de los sacrificios.
s~ dtctado e~t?nces sobre organizaciones judi- potencias y ambiciones de caudillos ensohP rhe-
ctales, de pohcta, regímenes de impuestos y de enteramente reducido mientras contase con la Es tiempo ya, a fin de perfilar la trabazón
cidos quienes manteníanse en perpetua gu •ra superioridad de su escuadra, que mantenía la de los sucesos orio-inados en seguida, que desta-
a<!uana, de propiedad, presupuestos y gastos,
en las provincias del interior. La conmoción su- efectividad del bloqueo en el Río de la Pla ta . v qu,,.....n< , .-.., '"..;< "'Pl vigor de una p!"r•nn:>lichd
"'AO. 56
CUADERNOS DE MARCHA NUMERO 18 1 OCTUSRS:· PAG. 57
a ruya acc1ón está !l1timame-?te ~gado el. reco- das entre Trápa1Ú y Lavalleja, ~uprema auto-
nocimiento pleno de la Nac10nalldad Or~ent~l ridad en el Gobierno Ol'iental li conducta está porfectameente simpatizada con
del Uruguay. Ella fue la de doñ Pedro Trapam, su alma", añadía, en ese estilo muy peculiar de
Trápani, en é~te tiémpó, había -penetr~d~ La paz, y con ella el reconoc~ni.ento de la su correspondencia: "Lo que yo aseguro a usted,
a quien hemos citado repetidas veces en el curs?
éli los secretos de las diplomacias de Bueno~ At· que en cuanto al Lord lo tengo ORIENTALI·
de este Informe. Oriental, nacido en Montevi- Independencia Nacional, estaba proxrma a con-
res y de Río de Janeiro y e~taba al tanto de lá cretarse en una feliz realidad. Un mes ~ntes de ZADO, y que el Dorrego deberá tomar alguna
deo, educóse en Europa, donde adquirió una
de lord Ponsomby, de quien era partlct¡lar los últimos sucesos examinados, Trápam expre· medida sobre el nuevo WASHINGTON, aU&
cultura excepcional, la que se revela en su abun-
arri\go y asiduo concurrente á su cas~. A ~Ü fi· sábale en noviembre P de 1827, al g.eneral La- que no tengo esperanza que aquélla fue.
dante correspondencia, toda autógrafa. Pos~edor
nísimo tacto no habían escapado las mtenctones \·alleja, que Canning, "el mejor armgo de los útil". (160)
de cuantiosos bienes de fortuna, fué de los mde-
de Dorrego, quien luego de mostrarse p~rtidario Orientales había muerto", pero que no era de
pendentistas de 1823, debiendo emigrar a. ~ue­ En verdad, la política inglesa, a ins~ancla1
nos Aires luego del fracaso de aquel movrmJen-
del teconocimiénto de la Independencia Uru- creer que' la política inglesa varias~. Que en de .Ponso:q1by y de Trápani! no es.!a~a oCiosa y,
guaya, cátnbiaba de opinión y trataba d~ s~c~r ·esos 1nismos días sabía que el embajador fran-
to nacional. Radicado en esa ciudad, donde se en Río de J aneiro, el plempotenc1ano. Sr. Gol""
partido provocando el aumento de las flVahda- cés en la Corte de Río de Janeiro había prome-
decücara a las tareas de exportaciones de car- don trataba de aunar esfuerzos para disponer al
des ya existente~ entre 1M gen~rales Fruc~uosó tido su mediación, con la base de Ponsomby r.a·
nes, hizo, de su residencia en Barracas, un cen- Gabinete Imperial hacia soluciones de paz. U~a
Rivera y Juañ Antonio Lavalléjá. con el fm d~ ra reanudar las gestiones de paz y agregaba: es
tro de actividades revolucionarias. Alü se reu- parte habíase ya conseguido: ~~nto el embaja•
créat una situaci6n que fuese incompatible con necesario la unión y la firmeza, que ellas ~os
nieron los orientales y concibieron el plan de dor de Francia como el corms10rtado de Bol~
el propósito de hacer del territorio ~riental una darán la Independencia y la libertad". El a:uvo
campaña de 1825, siendo su hermano don Ja- var ante el emperador, doctor L_;an?ro Pal.a·
nacionalidad independiente. En reahdad, la po-
cinto Trápani uno de los Treinta y Tres. Don agente oriental, como siempre, no .se e_nga?aba. cios se interesaban .por llegar a term1nos satl!-
11tica de Dorrego se ceñía estrictamente a esta
Pedro Trápani permanecería en aquella ciudad La política inglesa en Río de Jane~ro, ~nsp1rada fac(orios en la lucha sostenida en el Plata. El
acci6n, y si por un lado incitaba a Rive~a. para. desde cl Río de la Plata por Trapam y Pon-
durante toda la guerra, desempeñando la doble Libettador de América, en efecto, había segut~
su campafia a las Misiones, por otro part1c1paba somby, trabajaba febrilmente para que el Impe-
función de tesorero general de la campaña de do la campaña de la Independencia en todo1
los planes de éste al general Lavalleja, solicitan-
Independencia, a la vez que la de agente pri- rio hiciese ofrecimientos efectivos de paz. Poc~s los detalles. de su desarrollo desde su iniciación
do su intervención. Verdad os que el gobei'nante
vado del Gobierno Oriental. (11\s) Pedro Trápani veces como en este período, la: correspondencta en 1825, ilustrado asi~uamente por la correspon•
de Buenoil Aires aparentaba someterse a las de- entre' Trápani y el general Lavalleja fue más
asume las características, en este último áspeé- dencia que mantuviese con el deán ~unes,. Sil
cisiones del jefe superior del ejército en la cam-
to de sus cometidos, no ya de simple interme- activa. Intermediario entre Ponsomby y el Go- agente confidencial, quien no c:só. de mstrurrl~
diario, sea con el gobierno de Buenos Aires o
' pañá. con el Brasil y respetar sus fu~ros de g<:· bierno Oriental su acción fue la de un verda- con minucio~id¡¡_d. <161 > Los objetivos persegm•
bernador provincial, a pesar de ser su auton·
con la legación inglesa, sino el de consejero dero ministro diplomático, con ' la particula.ri- dos por Palacios eran distintos. d~ las bases, de
dad de igual categ?ría que la de Dorrego. Así,
permanente del general Lavalleja, con quien dad que sus consejos priman en las resoluci~­ Ponsomby, pero como esa med1aci6n. de Bolívar
en todo el mes de diciembre de 1827J llegaban
mantiene una correspondencia ininterrumpida nes del Cuartel de Cerro Largo. Desde su resi- parecía diricirse a pactar la paz duectamente
al Cuartel de Oerro Largo las piezas documen-
que se inicia en el mes de abril de 1825 y ter- dencia en Barracas (Buenos Aires), el comisio- con el Gobierno Oriental, don Pedro Trápani
tales de Jog Tratados celebrados por Rivera con
mina en 1829. A través de esas cartas, algunas
los gobernadores de Entre Ríos y Santa !e, pa-
. nado uruguayo, en 10 de diciembre ?e ~ 82 7, se lo prevenía a Lavalleja diciéndole en 15 de
de ellas de varios pliegos, que formaron el gran después de acl!-sar recibo de las comun1cac10nes enero de 1828: "El Emperador ha mandado en
ra que aquél se hiciese cargó de la éampana con·
archivo secreto del generalísimo Lavalleja, -ad- del gertet.al Lávalleja., mostrábale su complacen- el último paquete un oficial encargado de ha.·
tra las Misiones, y conjuntamente b.s tespues·
quirido después del fallecimiento de éste por el cia "p6rque las ideas -decía- de los cfos, es- cer a usted proposiciones; ellas, según toda.s la1
tas de Baléarce a Estanislao López y León Sola
doctor Andrés Lamas y pasado posteriormente tabm en plena coruonancia. Me consta -agre- apariencias deberán ser capciosas; Vd. las cons
manifestándoles que Dorrego no podía opóner-
por sus herederps al Gobierno Uruguayo eón gaba todaví<i- que el Lord Ponsomby ha es- siderará y todo lo que no sea entregar a nu~
se a las resoluciones de Lavalleja ''porque éste
destino al Archivo Histórico Nacional- se des- crito al Lord Dudley (que há sucedido a Mr. trM annas las plazas de Montevideo y Col~t;'~
investía dos clases de funciones, la de Gober-
taca nítidamente el valor y la significación de Ca.nri¡ng ert el Ministerio de Relaciones. Exte- deberá ~er tenido por sospechoso. La reiDISlOI\
nador de la Provincia Oriental, eri cuyo casó
la personalidad de su autor, destinada a ocupar ri~res), recómenda.ndo a USted por SUS Vlrtu,~e~ de este Comisionado es a virtud de la. interpo-
Buénos Aires no tenía jurisdicción, y la de Ge·
uno de los sitios más preeminentes en la historia dvica.S y viveza en el arte de la guerra; esta sición puesta por un tal Palacios, Comisionado
neralísimo del Ejército de operaciones, que ha-
de la República. Su acci6n es fundamental en es una consideraci6n que debe usted tener pre- de Bolívar cerca del Emperador; de manera qut!
cía que si Lavalleja disponía que Rivera no
este período previo al reconocimiento definitivo
fuese a las Misiones, esa orden sé cumpliése". Sénte, para que su conducta ul~erior sea c?~­ habiendo él visto que de los Ingleses no podía
de la Independencia, y el desarrollo de los su- s.iguiente a lá que ha dado motivos a adqmnr arrancar más bases que la Independencia abso-
c.esos ocurridos, determinantes de la Convención El fondo de esta gestión fue comunicado en usted esa opini6n. Obre usted, p~~s~ con pru- luta de la Banda Oriental, y a pretexto de se--
de agosto de 1828, podrían sintetizarse con la ~us detalles poi Trápahi al Cuartel General de dencia y fi~eza, ql!-e usted a.dqumra un non~­ guir el Emperador'.u .n a política toda americana,
Jola exhibición de las comunicaciones cambia- Oerro Largo y en carta dé 15 ,de enetó de 1~~~· bre entre las gentes de valer. No vaya a precJ- viene por esos rodee~ a entrar en ~rata.do~ y A
el comisionado oriental deClale a Lavalleja: pi tarse por ese fuego patriótico que suele pe~der hacer proposiciones que usted exam.mara ~'· co-
(158) Como antecedentes dé la familia dé Td- "Toda¡ las notlcias q~e he pódid~ _éo~~-~gui.r a veces a los mejores hombres. Gane usted tiem- mo creo se dirigen a usted, al nusmo tiempo
pani deberemos consignar qué según consta en un
que lo h~gan al Gobierno de Buenos Aires, quien,
respectó a FmcttJOso Rivera, §e las he trasmiti- po y procediendo con la misma polític~ .que el
expediente sorn·e adquisición de tierras, formilizadó
por el mismo don Pedro Trápani én Montevideo, do en 1nis tartas del 17 )' 21 de diciembre y 1. 0 año 25 estoy casi cierto que se consegu1ra nues-
en 1810, ante el gobernador Vigodet, éste declaraóa del presente. Es pl"eciso que usted la~ lé¡¡. con tro ohÍeto". A continuación, con fecha 13, m~­
ser notoria su descendencia de los primeros pobla- alguna atención, pues ellas podrán int~tesar al· (160) Las dos cartas mencionadas de don Pedro
dores de la ciudad. la circunstancia de su rango en - nifestábale sus reservas sobre Dorrego y dec1a Trápani a Lavalleja y que faltan en los legaj~s exa-
tre los primeros de la sociedad y los servicios con- gún día· tal vez más que lo que ahora démuts· que no podía ver a ese hombre "desde q';l~ se minados ~llzmente fueron publicadas hace anos por
tinuados de su padre, durante treinta y siete años tran". <tn) manifestó tan opuesto a que la paz se hlciese el · docto~ Saldías en su "Historia de la Confedera-
como capitán . de Caballerla. Además, señalaBa el ción Argentina", tomo I, pág. 360.
hecho de que, a pesar de componerse la familia de sobre la base de la Independencia Absoluta". En
once hermanos, ninguno habla solicitadQ jamás mer- (15Q) . Las documenlacioflet últbnamt!nte , clt~da~ éuanto a lord Ponsomby, Trápani, luego de de- (161) La correspondencia entre el deán Funea
cedes especiales del Gobierno Español. (Expediente de . Ttápáni, Dorrego, Lavalleja R !vera. 1.eull .::o~hl cirle a Lavalleja "que no dejara de escribirle y el Libertador, que abarca el pe~·Iodo de . 182? a
odginal sobre compra de tierras po1· don Pedro y Estanislao López, en sus originales en el Archtvo 1827 ha sido publicada por el senor J . Francisco
Trápani, en el Juzgado Nacional de Hacienda.) H. NacionaL porque él haría todo lo que pucüese por los V. Silva en su estudio !!obre Bollvar Y Funes. Ed.
orientalistas (como él los llama), cuya causa y Ayacucho, de R. Blanco Fombona.
PAG. 158
CUACEANOS C~ MARCHA
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l
según entiendo, ha solicitado ese nuevo conduc· tenacidad llegue a tal grado, pero si llegase. las se las enviase. Pero esto era una presunción de Si alguna duda quedase de cuáles fueron los
to". (182) consecuencias para él serán funestas. Contésteo Trápani, pues, en las comunicaciones confiden· proposit!JS de la campaña de 1825 y en qué se
Es, pues, desde este momen:~ y ~omo , ~na me si Dorrego le ha dicho algo sobre que admi· ciales del gobernador de Buenos Aires al gober- asemejaba aquélla a la de 1828, los subsiguien·
consecuencia necesaria de la accwn diplomatJca te su Gobierno la base consabida. Esto me inte- nador oriental, de esos días y que son diversas, tes sucesos que historiaremos, acabarán de eli-
en que se manejaban las distinta~ ca~ciller.ías, resa saberlo". (163 > Dorrego no hacía mención a tratativas de paz. minar hasta la más remota sospecha de cuál f ue
que Ponsomby, de .acuerdo con T,rapam, acti~a, Es necesario destacar la importancia de •!S· Esa incertidumbre para Trápani debió du- el pensamiento que guiara a los orientales en la
tanto en Buenos Aires como en Rw, las negocia- tas comunicaciones que por primera vez se pu· rar todo el mes de· febrero, aumentada todavía memorable Acta de la Independencia de 25 de
ciones de paz. Dejemos otra vez que el agente blican y que demuestran la perfecta armonía del respecto a contestaciones definitivas del Brasil, agosto, cerrada como debió serlo esa Declara-
oriental nos dé con sus palabras, la exacta im- Gobierno Urug1,1ayo con la legación de Ingla- con los anuncios que llegaran de ese país rela- ción con las bases de paz propuestas por el mi ~
presión de cómo se formalizaban las tratativas. terra. Las cartas de Trápani por la seguridad de tivos a próximas revoluciones y de atentados a nistro de Relaciones Exteriores del Brasil al ge·
Decía Trápani a Lavalleja, en la misma car- los términos en que están redactadas, revelan, la vida del emperador. Así, en carta del 23 de neral Lavalleja, aceptadas por é~te en represen·
ta reservada de 15 de enero: "Sé que el Lord además, que el comisionado oriental estaba en febrero decíale el comisionado de Buenos Ai- tación de la autoridad legal que investía como
Ponsomby ha pasado dos comunicaciones soli- continua relación con Ponsomby y que, por su res al ~eneral Lavalleja: "Contesto ahora a las gobernador del Estado, y luego obligadas a ser
citando sondear la voluntad del áctual gober- intermedio, el ministro mediador conocía exac- apreciables suyas del 11 del presente: a las que ratificadas ante el emperador por el general
nante Don·ego sobre entrar a tratar de nuevo tamente la opinión del Pueblo Oriental, repre- escribió el Secretario digo que en mis cartas ha- Fructuoso Rivera en su audaz y temeraria cam-
con el Emperador, sobre la base consabida de la sentado por la autoridad constituida de su go- llará usted cuanto ahora solicita respecto a las paña de las Misiones.
Independencia Absoluta de esa Provincia, par- bernador,. quien, a su vez, mantenía un contacto bases consabidas. Ahora se me asegura que el
tiendo del principio que esa base había sido ya permanente con todos los hombres civiles y mi· Gobernador Dorrego trata de seguir las nego- ur
aceptada por los gobiernos anteriores. Después litares del país, los cuales desde 1825 unánime- ciaciones de paz por medio del señor Palacio~,
de algún tiempo, Dorrego (me dicen) contestó mente se pronunciaran por la Independencia Encargado de Negocios de Bolívar en el Janei· pon diferencia de pocos días, en la pri-
un papelón propio de su caletre, en el que hacía Nacional. ro. El Emperador habrá visto , que la negocia- mera semana 'de marzo de aquel año, 1828, Ile-
uso de su política tortuosa y aunque llena de Pero si la cancillería inglesa de acuerdo con ción por medio de Palacios le tiene en más garoii proce¡;Ientes de Río de Janeiro, enviadas
lisonjas y demás "tournures", como dicen los fran- los orientales obraba con toda energía en Bue- cuenta: Primero, porque tal vez no se hará hin- por el ministro plenipotenciario inglés Sr. Gor-
ceses, hacia la persona a quien se dirigía, por ., nos Aires a fin de obligar a Dorrego a que acep- capié en la base consabida; segunqo, porque tal don, dos series de comunicaciones referentes a
último trataba de evadir la contestación positi- tase lo que ya Rivadavia anteriormente había vez no se hablará de asegm·ar la libre navega- las negociaciones de paz, entonces en trámite.
va. Luego que el Lord observó esto, le pasó una admitido, en Río de Janeiro, Gordon proce- ción del Río de la Plata y que no pueda ser blo- Unas venían dirigiqas a Pomomby y al general
nueva nota exigiendo una contestación categó- · día de igual manera con el ministro de Rela- queado por cierto tiempo. Respecto a la opinión Lavalleja, y ante quien sería conductor hasta
rica, después de hacer -uso de todas las razones ciones del Imperio, marqués de Aracaty. Coin- sobre la conducta que debemos ·seguir en el caso su cuartel en Cerro Largo el secretario de la
que le inducían a solicitarla, con todo aquel pul- cidían, conio se ha dicho, estas gestiones en la de que alguna revolución espantosa <164 > esta- legación británica · en Río de Janeiro, Sr. Fra-
so político y firmeza que los diplomáticos ingle- capital brasileña, con las que simultáne~men· llase en el Brasil, le . recomiendo guarde una po· se!, las . otras iban solamente destinadas a Pon-
ses saben manejar estos negocios. Según entien- te realizaba; con fines -semejantes, el represen- sición circunspecta e independiente, P':les esta- somby en Buenos Aires. Las recibidas primera·
do, cinco o seis días van corridos .y S. E. aún tante del Liber-tador Bolívar, don Leandro Pa· mos · acordes que nuestra causa es defender y Ii· mente serían conducidas a esa ciudad a bordo
no ha contestado. Veremos por dónde sale". lacios. Hasta Buenos Aires y Montevideo, en bertar nuestra tierra y no introducirnos en ne- de la fragata "Tetis", las segundas por la cor-
El gobernador de Buenos Aires, sin embar- los primeros días de febrero, llegaban noticias de gocios ajenos, ni menos entrar en planes de ase- beta "Oberón".
go, debió contestar en esos mismos días, y a esta última. negodación y de la posibilidad de sinar emperadores. Nuestra política, pues, debe Las primeras contenían un memorándum
esa respuesta se refiere Trápani en la subsiguien- que el Imperio se resolviese a tratar la paz;, ya ser sacar para nuestra patria todas las ventajas firmado por el marqués de Aracaty, ministro de
te comunicación al general Lavalleja, de enero por la mediación de Bolívar o por la niediació.n que con prudencia podamos y que sin duda nos Relaciones Exteriores del Imperio, sobre propo-
25 , diciéndole: "Supuesto que el Gobernador. inglesa. En ·Montevideo, en efecto, esos sucesos proporcionarán esos movimientos, pero de nin- siciones de paz, en la siguiente forma que copia-
Don·ego mejor aconsejado entra ahora admi- eran comentados y daban motivo a que el co- gún modo desmembrar nuestro poder ni dejar mos a la letra: ·
tiendo la base consabida de la Independencia mandante de la línea sitiadora, don Manuel de conservar esa posición independiente, que al- Artículo l.!! S. M. el Emperador del Brasil,
Absoluta de la Provincia Orienta:! y que prome- Oribe, se · dirigiese, en febr.ero 9, al general La- gún día nuestros paisanos conocerán lo que va· por una parte y la República de las Provincias
te recomendarla a los Diputados por Buenos Ai- valleja trasmitiéndole las versiones circulantes en le. Ahora, contestando a la carta escrita por us· Unidas del Río de la Plata por otra, deseando
res en la Convención, parece que esa Provin- la ciudad. La noveda-d debió correr rápidamen- ted, le diré, que en verdad es interesante y que poner término a la. guerra, y establecer sobre
cia deberá hacer otro tanto con los suyos a fin te, pues el generalísimo Lavalleja, escribía a su cada día me lisonjeo más y convengo con usted bases sólidas y dur'aderas la armonía, buena in-
de que en aquella corporación no se encuentre vez a Trápani, en febrero 11, inquiriéndole los en que . la campaña del presente año lleva la teligencia y amistad que deben existir entre Na-
algún tropiezo. Yo me persuado que. el Empera· detalles· de las últimas conversaciones diplomáti- misma marcha de la del año 25, consagrada so- ciones vecinas, cuya riqueza y prosperidad se
dor admitirá LA BASE CONSABIDA. De lo cas. ·EJ posible que en este momento ni Trápani bremanera en esa calma prudente en sus ope· hallan tan íntimamente ligadas, convienen en
contrario él dará la última prueba a la nación ni Ponsomby supiesen a ciencia cierta cuál de raciones militares y mucho más si las fuerzas de aceptar l_a mediación de la Gran Bretaña, a~ í
mediadora y a las demás que su ~erquedad ha . las dos mediaciones, la de Inglaterra o la de s u mando ocupan los pueblos de las Misiones, · para ajustl:!-t: desde luego una Convención Prr
llegado a ser perfidia y, por consiguiente, yo _no Bolívar, era la aceptada por el gabinete de Río sin necesidad de ejércitos que .obl"en por separa~ liminar, como.par~ . un Tratado definitivo de pa7 _
me extrañaré que la prLmer médid_a de Inglate..: de Janeiro y más aún, en caso de formalizarse, do". (:!.65 ) . .
y amistad, a que dicha Convención ha de se1 -
rra será el no reconocer el bloqueo, y si permi- qué acti~ud asumiría Dorrego. A este fin era la vir de base.
tiese el Emperador mi humilde opinión diría pregunta, de Trápani en su carta anterior de 25 (164) Todas la!! palabras subrayadas se encuen-
que él será tratado por más o menos como ... de enero a Lavalleja, inquiriéndole si Dorrego le tran asf en el original.
(Turquía?). Así no puedo persuadirme que su había trasmitido las proposiciones de paz y que (165) La explicación de este párrafo, es la sl~ más de argentino, era evidente que -:brarfa po:r: stt
guiente: Lavalleja escribía bajo la impresión de cuenta, el general Lavalleja trasmitía a Trápam su
las cartas confidenciales de Dorrego y Balcarce, de desagrado de que esa campaña s e r ealizase en esas
(162) Manuscritos originales en el Archivo Hb· (163) Las comunicaciones citadas en su¡¡ origi- 23 "!-' 27 de enero de 1828, anunciándole que la ex- condiciones. Verdad· es que la conquista de los pue-
tdr ico Nacion al. nal es. -en el Archivo Histórico Nacional. pedición de Misiones se haría con un ejército bajo blos de las Misiones no la hada López, sino un
las órdenes · de Estanislao López. Como éste, ade- oriental, el ¡ eneral Fructuoso Rivera.
. .'
-- · ~ - ,. . . .
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r~ Jt ~~ P,;F:1 .,,_ ·, f'.:'l e.,..,_, ,. ~ w 9 ~ @_..
Art. 2.t Queriendo S. M. I., de su part4, mentos fueron conOcidas primeramente en Bu~ mente aceptadas por Dorrego. Esta zozobra y su precipitado VIaJe. Balcarce remiti6 en 15 de
manifestar cuánto desea que no subsista motivo nos Aires por Pómomby y por Trápani. Casi al pérp1ejidad fue aumentada al día siguiente con marzo un reclamo violento contra el general La-
alguno para futuras disensiones, que alteren la mismo tiempo, el secretario de la legaci6n bri· el anuncio del envío desde Buenos Aires, de una valleja, por los procedimientos de su comi8io-
tranquilidad de sus súbditos y perturben la bue- tánica, Sr. Frase!, se ponía en viaje para el misión secreta confiada a don José Vidal, el nado en aquella ciudad. Decíale el ministro de
na armonía que desea conservar con las demás Cuartel de Cerro Largo, haciendo el tráyecto cual debería salir de inmediato para el campa- la Guerra y Relaciones: "La causa de la con-
potencias, promete del modo más solemne crear, por tierra, penetrando en el territorio oriental mento de Cerro Largo a fin de solicitar del ge- ducta del señor Trápani no es un misterio, Su
erigir y constituir completamente, la Provincia después de pasar entre las filas del ejército d.tt neral Lavalleja la aprobación por su parte, de interferencia en asuntos de Estado, cuando no
Cisplatina en un Estado Libre, separado e inde- Lecor. (lM) las proposiciones de paz. Como se comprenderá, tiene autorizaci6n ni carácter alguno, es al me-
pendiente. La categoría de este nuevo Estado Ponsomby, por su parte, con Iech_a 9 de mar- entre las dos propuestas, las del memorándum nos una torpe intrusión. La relaci6n de este in-
será determinada en el Tratado que se ha de zo, present6 ante el gobierno de Dorrego, las y [as consignadas en las tres bases simples, ha- dividuo con extranjeros de ca,tegoría, la protec-
a justar en la forma del artículo 1. 2 • dos series de pr,oposicionés firmadas pól' At+aea.- bía diferencias notables. Las primeras referían- ción decidida que presta con sus opiniones a los
Art. 3.o Luego que la aceptad6n de los dos ty, si bien en la n0ta oficiál tr,asmitía 41\iea· se a un reconocimiento hecho al Brasil, para que intereses de ellos, de quienes a su vez es consi·
precedentes artículos por las dos partes contra- mente las tres pro~iciones sobre la base de el emperador, como un acto de complacencia, derado y protegido; las conferenciás en que se
tantes fuese recíprocamente intimada por los la independencia del territorio ariental, la res· crease la independencia del nuevo Estado, cuyo ha mezclado la noche precedente al día de su
Ministros de la Potencia mediadora, serán nom- tricci6n a la facultad de incorporaci6n y el límite de soberanía quedaba a su facultad. Las embarco; la calidad de las personas con quie-
brados y enviados a la Ciudad de Montevideo acuerdo del emperador de entregar las plazas segundas, por el contrario, eran la estipulaci6n nes las ha tenido y otros incidentes que hay por
los respectivos Plenipotenciarios, encargados de fuertes a los mismos orientales. El mencionado de una base expresa: la Independencia Nacio- medio, cuya naturaleza el Gobierno s6lo pue-
ajustar sobre los cinco presentes artículos, una documento de Ponsomby, después de referirse nal , como término principal para la negocia- de avaluar debidamente, hacen presentir al mis•
. Convenci6n Preliminar que sirva de base al Tra- al recibo de la comunicaci6n del ministró Gor- ción. El fondo y el motivo de la dualidad de mo• Gobierno que el señor Trápani trata de in-
tado definitivo. don en representaci6n del emperador del BraSll, fórmulas, según posteriormente y en 12 de abril fluir y trabajar por cuantos arbitrios estén a
Art. 4.2 Desde el momento en que convi- concluía en la fol'ma siguiente: "Como los téP lo expresaba Trápani a Lavalleja, estaba en ~u alca,ncé para que la Banda Oriental se pon·
niesen los referidos Plenipotenciarios, habrá ce- minos anteriores (las tres ba~es mencionadas) que Gordon, después de haber obtenido de Ara- ga bajo el pupil~e de algún extranjero, como
saci6n de hostilidades por mar y por tierra, so- contienen especialmente las bases del convenio caty el memorándUm primero, concretó en las si necesitase de éf en su prosperidad, cuando en
bre el principio del statu quo de los beligerantes, a que el Gobierno Republicáno ha consentido tres cláusulas siguientes las bases definitivas, su estado' adverso no había implorado ni nece-
quedando ·reservados a las partes contratantes ' antes de ahora, y como ellos son manifiesta- siendo éstas a su vez también aprobadas por el sitado sus auxilios". Todavía en 17 de marzo, y
sus respectivos derechos como existían antes de mente y en ~umo grado ventajosos, preservando Gabinete Imperial. · como si 'no · fuese suficiente la anterior, Balear-
la guerra, y quedando entendido: primero, que igualmente el honor y asegurando los mejores La noticia de la partida del comisionado Vi- ce insistí~ ante Lavalleja mostrando el desagra·
durante este armisticio, las tropas Imperiales, intereses de la República, el infrascripto no du- da! para el Cuartel General .de Cerro Largo, fue do y la contrariedad del gobierno de Buenos
sus caballadas y respectivo tren no ocuparán da que el Excmo. Gobierno dará su inmedia- conocida en seguida por 'l;'rápani, aun cuando Aires por la conducta del . comisionado oriental
en la Banda Oriental ningunos otros puntos sino to y más cordial consentimiento a estas propo- a pesar de sus diligencias ·y las de Ponsomby y luego de reproducir casi los mismos térrninoa
aquellos que de presente ocupan; y que las fuPr- siciones". debería ignorar cuál de las dos series de pro- de la nota anterior, expresábale: "el infracripto
zas al mando del general Lavalleja, quedarán La respuesta dé Dorrego no se hizo espetar posiciones serían las remitidas por Dorrego. No se cree, con justicia, relevado de dar nuevas r~
dentt'o de los límites de sus presentes posiciones; y al día siguiepte de la nóta de Ponsomby, va· éra cuestión de emisarios ni de correos, y el pe- zones a este respecto, más no podrá omitir una
~egundo, que se suspenderá el bloépieo, y las le decir el 10 de marzo, el ministro de Relacio- ligro de que Lavalleja fuese inducido a error, muy poderosa: esta es, el deber de remover pa·
hostilidades por mar cesarán en dos días hasta nes, Balcarce, éontestaba en tértminoil c~teg6t-i· determin6 la conducta a seguir por el valiente ra la realización de los objetos que el Gobierno
Santa Maria, en ocho hasta Santa Catalina, en !':Os, aceptando de plano y sin discusi~n l~s pro- y abnegado comísionad<J oriental. Trápani no se propone todos los obstáculos que pudieran
quince hasta Cabo Fdo, en veintid6s hasta Per- \á
puest<!-s del Bt:asil, ¡¡. vez que rttahifestaba la. vacil6 y corriendo los mayores riesgos, después ofrecerse, entre los que es uno, disipar las sos-
nambuco, en cuarenta hasta la línea, en sesenta decisiórt dtt etwiát un ministrto a l'vfoRtevideo, de escapar en el puerto de Buenos Aires a la pechas que la permanencia del señor Trápani,
a la Costa del Este y en ochenta a los mares ''para que en cof\Sorcio -decía.,- del qüll! S. M. I. vigilancia del almirante Brown, consiguió em- en la Provincia Oriental, pudiera inspirar, pues
de Europa. se digne nómbrar, ~jt¡ste y celebre las paces". barcarse en el mismo buque que transportara al se asegura de él que desde Las Vacas mantiene
Al't. 5.º En cuanto durare este armisticio, (HIT) 'Tan extrAordinario celo de Dorrego y t::l una comunicación directa con el H. Lord Pon-
enviado a Buenos Aires. Inmensa impresión pro-
A ninguna persona se pedirá cuenta pór cual- hecho ~e que étl su comunicadóli mezclase t:~s dújole a Dorrego el gesto de Trápani y de in- somby: lo que si fuese cierto, bien conoce el se-
quiera de las partes contratantes de su conduc- dos f6nrtulas del máFqués de Araéaty, es decn•, mediato erivi6 en su busca al comandante J . M. ñor General cuán peligroso sería". <168 >
ta p~!>lítica durante la .guerra. las contenidas en el primer ruemor;indum y la!> de Rosas, pero el agente uruguayo, a quien Es difícil , ~ la diversidad de documentos
(Firmado) Marqués de Aracaty tres bases ai~lada~ y simplt!s redactádqs postc- aquel primer gobierno patrio de 1825 confiase originales que tériemos a la vista, deducir exac-
Las segundas comunicaciones, firmad'}~ por riorlhente, debieÚm produdr eti . el . ánimo Je los negocios internacionales del país, haría ho- tamente cuáles fueron las bases que Dorrego re-
Gordon, y producto de conferencias posteriores Ponsontby y espedalniente en . el de Tráp~ni, nor a su tan ilustre y destacada actuación en to- miti6 al Gobierno Oriental para su aptobacíón.
con el marqués de Aracaty, reducían ese arti- las dudas sobre cuáles er~n las base8 verdadera- da esta campaña por la Independencia Nacio- La nota reservada que Balcarée con fecha 12 de
culado a tres únjcas proposiciones, concreta- nal, y eludiendo petsecuciónes y vigilancias, des- marzo envi6 al generalísimo Lavalleja y de la
das así: (166) Las comunicaciones todas de la proximi- de el pueblo de Las Víboras, ya en el territorio cual fue portador el comisionado don José Vi-
Primera: S. M. Imperial tratará la paz so- dad del arribo a Cerro Largo del Sr. Frase!, de ¡¡u ot'iental, por éhasques reforzados, remitió al ge-
pasaje por el ejército de Lecor y qe s~ parlamento da!, consigna que: "el Gobierno de Buenos Aires
bre las bases de la Independencia de la Banda para entrar en el campametno oriental, véanse ~n netal Lavalleja las últimas bases exactas y ver- había aceptado las bases estipuladas por medi;l·
Oriental; sus originales reservados, en el Archivo dél general daderas aceptadas por el Brasil, agregando to- ción de la Legación Inglesa con el Emperador
Segunda: El nuevo Estado no tendrá libertad Laguna, tomo I, Biblioteca Nacfc;¡nal. davía el comentario sobre el contenido del me-
(167) Los dos oficios de Ponsomby a Dorrego y del Brasil para celebrar la paz bajo la base de
para unirse por incorporaci6n con algún "tro; ~ de 'Balaarce a Ponsomby, en cOpias originales, con- .aorándum, a fin de que ese documento no fue-
Tercera: S. M. Imperial conviene en entr~ formadas por don Juan Antonio Argerlch, fueron se coñsiderado.
gar las plazas fuertes a los mismos Orientales. enviados en esos mismos dias al general Lavalleja, (168) Los dos o:flclo!! anteriores, de 15 y 17 de
archivándose en los legajos documentales de donde Gran alboroto caus6 en Buenos Aires la ida marzo de 1828, de Balcarce al general Lavalleja, en
Tan interesantes y trascendentale~ docu- ahora los tomamo&. (Archivo Histórlco Naciortal.) de Trápani y las circunstancias que rodearon sus originales en el Archivo Histórico Nacional.

NUMitAO ,á 1 OCTUBAII: 1965


la Independencia Absoluta de la Banda Orien- de todas sus aspiraciones y deseos. Su amor pro- bré necesitado un justo pretexto para trasmitir procediera la cancillería de Dorrego, su respues-
tal". Las extensas consideraciones que siguen pio no puede sufrir que la oposición mia haya a S. E. los inclusos preliminares que han sido es- ta a Balcarce, cuya redacción posiblemente per-
después de esa afirmación se refiere a manifes- prevalecido, y en lugar de procurarme aventa- tablecidos por el Emperador del Brasil. teneció al secretario señor Juan Andrés Gelly
taciones del Gobierno Argentino, relativas a la jar mis servicios mayores, se prevale, el misera- Siendo el destino de la Banda Oriental el ob- (argentino) , está concebida en términos que no
demostración de la imposibilidad material d~ ble, del lugar eminente que ocupa para profa- jeto manifiesto de la guerra entre el Brasil y pudieran producir escozor, ni rozamiento con
la prosecución de la guerra, por los gastos y la narlo en medio de falsedades, contra un hombre Buenos Aires, no tengo la menor duda que S. E. aquella autoridad. Asimismo y a pesar de ese
situación económica del país. que al menos no es acreedor a ellos". <169 > '• recibirá con gusto la oportunidad que actual- antecedente. Lavalleja decía, con fecha 26 de
El ministro Balcarce todavía agregaba: "Por mente se presenta, de efectuar una paz de que marzo al ministro de Relaciones de Buenos Aires,
todas estas razones y demás que obviamente ocv· IV la Independencia de su país nativo forma la ba- en síntesis, lo que sigue: El general en jefe que
rrirán a la penetración del señor General en Je- se principal, y que no dejará de emplear sus es- suscribe, ha recibido por manos de don José Vi-
fe, el Gobierno ha creído no sólo convenient~ Durante los días transcurridos del 20 al 28 fuerzos para que sea aceptada por la República. da] la nota reservada dirigida con fecha 12 del
sino necesaria la admisión de la base, principal- de marzo de 1828, llegaron al Cuartel General Yo suplico a S. E. vea en esta carta una corriente y bien impuesto de su interesante con-
mente cuando ella proporciona el fin primario de Cerro Largo, para conocimiento y aprobación prueba del interés que toma la Gran Bretaña tenido, responde en el término si!S'Pente: "Ha
que la República se propuso en la contienda, a del general en jefe del ejército y gobernador en la prosperidad de la Banda Oriental, como recibido el General en Jefe la copia de las bases
saber: romper las cadenas en que gemían los del Estado Oriental don Juan Antonio Lavalle- .también en la terminación de la guerra, y usted estipuladas por mediación de la Legación Ingle-
dignos habitantes de ese suelo; restituirlos a la ja, todas las negociaciones de paz tramitadas en esté seguro que su cooperación a un inmediato sa con el Emperador del Brasil, para celebrar la
libertad y a sus derechos políticos, y desau- Río de Janeiro entre Gordon y el marqués de cese de hostilidades, asegurará sus buenos oficios Paz con la Base de la Independencia Absoluta
torizar el título de conquista que había sido san- Aracaty, y en Buenos Aires entre Ponsomby y en las subsiguientes negociaciones. de la Banda Oriental. El General en Jefe, Go-
cionado por la República en el mero hecho de Dorrego, así como la crítica a las bases propues· Tengo el honor, etc. bernador y Capitán General de la Provincia
dojar impune la usurpación. Todos estos bienes tas, formulada por Trápani y remitida desde el (Firmado) R. Gordon está ·conforme en todas sus partes con las expre-
se consiguen con la base propuesta y aceptada; pueblo de Las Víboras en el departamento de Este oficio, cuya importancia es manifiesta sadas Bases. (Firmado) Juan Antonio Lavalle-
cualquiera que sea la pérdida que la nación ha- la Colonia. Estas últimas comunicaciones debie- por ser el primero que los o,rientales recibieron já. Al Exemo. Ministro de la Guerra (y Relacio-
ga en la desmembración territorial, que debe ron ser las primeras en llegar. El 24 arribaría el del Imperio aceptando el principio proclamado nes) , don Juan R~món Balcarce". <17° >
ser su resultado, ella debe creerse suficientemen- comisionado de Buenos Aires don José Vidal en La Florida el 25 de agosto de 1825, vale decir, La contestación al oficio del plenipotencia-
te indemnizada con la prosperidad de ese pre- ¡:on los oficios expedidos el día 12; posteriormen- la Independencia Absoluta, del Bni.sil, de la Ar- rio Gordon, -del cual había sido portador el
cioso suelo, con la creación de un nuevo Estado te recibiría la nueva comunicación de Balcarce, gentiha y de cualquier otro poder del universo, secretario , de, la legación de Inglaterra en Río
y con la perspectiva de tener siempre en él, un fechada en Buenos Aires el 16 de marzo, y en venía acompañado del mer_norándum de las ba- de Janeir~, teniendo en cuenta que esa nego-
aliado y un amigo poderoso y bueno; pues ja- cuya remisión esta vez se mencionaban las tres zes firmadas por el ministro de Relaciones Ex- ciación se refería ·a las primeras bases de Araca·
más puede dejar de ser un hermano natural, cl á usulas propuestas por el Brasil y aceptadas teriores del Imperio, marqués de Aracaty. ty, después modificadas, no fue definitiva, aun
unido por intereses sólidos y vínculos los más por Don·ego, a consecuencia de la actitud va- Los oficios de Buenos Aires, firmados a su cuando el comisionado Sr. Frase! llevaría a
estrechos al resto de la Asociación Argentina, de liente asumida por Trápani y que motivó su via· vez por el ministro de Relaciones, Balcarce, y a Buenos Aires la nota oficial y fundamental del
que un día formó parte y que ha tomado tanto je al territorio oriental. Las últimas en recibir~e los cuales nos hemos referido precedentemente Gobier.no Uruguayo para ser entregada a lord
interés en su causa. A lo que se agrega que al fueron las del Sr. G01·don, de las cuales sería consignaban, de igual modo, a nombre del go- Ponsomby, agente principal de la mediación
tiempo de realizarse el tratado, esta base recibirá portador el secretario de la legación inglesa en bernador de Buenos Aires, como depositario és- británica.
limitación, y mucho más se podrá esperar esto, Río de Janeiro, Sr. Frasel. Este arribó a Cerro te de la voluntad de las Provincias Argentinas, Esta nota, cuyos términos no podemos repro-
si en el intermedio conseguimos ventajas decisi- Largo pasando por las líneas brasileñas del ejér- igual base, la de la Independencia Absoluta, re- ducir en extenso por no haber quedado copia en
vas sobre las fuerzas del Imperio". cito de Lecor llegando a presencia del general conociendo en tal actitud la plena validez de la el archivo de la secretaría particular del general
Pór su parte, el comisionado don Pedro Trá· Lavalleja el 28. ·solemne Declaración del Pueblo Oriental, ma- Lavalleja, se encuentra actualmente en su origi·
pani , quien desde el puerto de Las Vacas había Todas las negociaciones sometidas al dicta· nifestada en La "Florida el 25 de agosto de 1825. nal, en los Archivos del Foreign Office de Lon-
seguido a San José y luego al Durazno donde men del Gobierno Oriental no contenían en esen· Finalmente, los oficios del comisionado del dres. El Sr. Arnold Wright, historiador de esta
las terribles acusaciones de Dorrego contra su cia más que una sola base de paz: La Indepen· Gobierno Oriental e intermediario con lord negociación y que ha examinado ese documento,
conducta Jo detuvieron, escribía, con fecha 1º de dencia del Territorio Oriental del Uruguay. Así, Ponsomby, don Pedro Trápani, referíanse, en a él se refiere expresamente, y por las frases que
abril, al general Lavalleja la siguiente carta, y para puntualizar los hechos, reproduciremos, esencia, a la trasmisión de las bases únicas y transcribe se deduce la aceptación más rotunda
que explicaría ampliamente la conducta obser- tomándolo directamente de su original, el texto verdaderas propuestas por la cancillería britá- del Pueblo Oriental, representado por su auto-
vada y las poderosas razones que motivaron 5U del oficio remitido al general Lavalleja por el nica y aceptadas por la Argentina y Brasil, cu- ridad legal el g~eral Lavalleja, aprobando el
precipitado viaje al territorio oriental. Decía plenipotenciario inglés ante el Brasil, Sr. R. yo texto se reducía al reconocimiento expreso concepto de la Independencia Nacional procla-
Gordo~ y que a la letra decía:
Trápani en la fecha indicada: "No hay remedio; 1
A. S. N. el General Lavalleja.
por ambos países de la Independencia del Esta· mada por la Asamblea de la Florida el 25 de
el Gobien;JO de Buenos Aires para cohonestar do Oriental del Uruguay. agosto de 1825. Dice Wright: "el general La-
sus procedimientos violentos contra mí, tiene Río de J aneiro, 17 de febrero de 1828. El gobernador y capitán general don Juan valleja dio en seguida su conformidad a las pro-
que hacer uso de cuantas calumnias pueda, pero General: Antonio Lavalleja, sin vacilación, contestó a las posiciones, diciendo: que ellas estaban ideada1
esas armas aleves por agudas que aparezcan se Considerando que una justa paz es el únic<) tres negociaciones en los mismos días de ese mes para satisfacer las aspiraciones de todos los ha-
embotarán en el muro impenetrable de una con- fin legítimo de la guerra, y estando convencido d" marzo de 1828, aceptando a nombre del Pue- bitantes de la Banda Oriental, puesto que l01
ciencia inocente. Recorra usted mis cartas y en que sus ¡pro~resos en la Banda Oriental son di- blo Oriental el hecho del reconocimiento por la ponía en posesión de lo que había sido el origen
ellas hallará el fundamento de mis desavenen- rigi dos púncipalmente por esos principios, no ha- Ar~entina y Brasil de la Independencia Nacio- de sus luchas durante los tres últimos años, y que
cias con él: la Independencia Absoluta de esta nal y por tanto la constitución del País en un las proposiciones eran de tal naturaleza, que 11
Provil'lcia que él miró y sostuvo ser una trai- f169) Los cto~ ctncnrnentn¡¡. en sus ori a in~l es de Estado Libre e Indenendiente.
ción el proponer tal base. Ahora, el pérfido, vi- a L. v ~ ··p· -- . de 12 d <> m ·· 7.o y de ;.' .· ., ¡
B ~! c-r ce
a Lavalleja, de 19 de abril de 1828, en el Archivo En fuerza de las ¿ircunstancias y conociendo (170) El documento c!tado fue publicado en la
no poniendo bajo su firma que era ese el objeto Histórico Nacional. el gobernador oriental la duplicidad con que "Revista Histórica", tomo VII, página 776.

PAG. 84 CUADERNOS CE MARCHA 'h• II'I!!!"D 0 Al Q.IQC'2'? 'ARB J.A&8

\.
hubiesen sido hechas en 1825, las hubiese acep· No obstante y ll pesar de tódU las medidas,
&ado entonces". (lTll un suceso de tal magnitud no pudo qt1edar en
silencio. Días después, las noticias de la paz fue· CAPITULO IX
V ron el comentario obligado en todo el ejército.
• Laguna inquiría del general José María Paz que
Las bases de paz que terminarían con la
c:ampaña de Independencia, estaban, pues, acor-
le enviase las condiciones exactas con las cuales
se terminaba la guerra, y aquél le trastnitía el
Reconocimiento de la Independencia Nacional
dadas y concertadas por los tres poderes que
habían tomado participación en la lucha: el Go·
texto fiel de las tres proposiciones .. La nueva
trascendió a todos los cuetpos del ejército, y el El Tratado de Río ·de Janeiro de 1823
bierno Oriental, el de Buenos Aires y el del Bra· regocijo y entusiasmo fueron 'tales que el coro-
sil. El gener:~l Lavalleja así lo entendió, siendo nel don Basilio Araújo, jefe de las extremas I lo mismo que ya hemos dicho antes, c6mo, pat'
uno de sus primeros actos enviar, en nota autó- vanguardias sobre las lín~as enemigas, en 30 de la habilidad del Sr. Gordon, ' se habla consegut.
grafa, al gobernador delegado en lo político y
administrativo don Luis Eduardo Pérez, las ba·
marzo, suspendió las hostilidades, form¡¡.lizando
un armisticio, durante el cual los orientales fra·
••JAS Bases de Paz está.n concertadas, pero la do que el lmperio aéeptase aquellas halles, det-
1es convenidas sobre la Independencia Nacio·
nal. (172)
ternizaron por primera vez en toda esa campa·
ña, con los ejércitos del Brasil.
• • paz no está hech<J.'\ déda el general Lava-
lleja al general Julián Laguna, en Carta
pués de haber propuesto las anteriores. Final-
mente, luego de decirle al general Lavalleja que
de 30 de marzo de 1828. En realidad esa era la si el jefe enemigo Lecor le solicitase un annis·
Con respecto a la fecha exacta de la acepta- Por lo demás, como circunstancias finales de situación exacta de las negociaciones tramita- ticio, pidiera como garantía de su fiel ejecuci6n
eión de las bases no hay ninguna duda, pues el la trascendencia e importancia que dio el genO!- das y en las cuales se había llegado hasta con· la entrega de la Plaza de Montevideo, termina-
mismo general Lavalleja, como era natural que ral Lavalleja al hecho de que el Brasil y la At~ seguir de los gobiernos de Buenos Aires y del ba su larga carta con la siguiente nota: "El se-
así fuese, dio capital y extraordinaria importan· gentina le ofreciesen la paz reconociendo catla Brasil el reconocimiento expreso y categórico de ñor Ponsomhy me encarga diga a usted que el
cia al hecho de la llegada a su tienda de cam· país la Independencia Nacional proclamada ~n aquel principio inspirador de la campaña de señor Gobernador Dorrego está haciendo todo
paña, en el Cuartel General de Cerro Largo, del aquella Asamblea de la Florida de 25 de agosto 1825 iniciada por los orien~ales en favor de la émpeño ·por la paz".
secretario de la legación inglesa, portador de de 1825, mencionaremos dos detalles de diferen· independencia y la libertad ·absoluta del país. Esta afirmaci6n era entonces cierta. A par-
las primeras proposiciones de paz aceptadas por te índole, pero ambos reveladores de los senti· Pero la índole misma de las tramitaciones de tir del 19 de abril, la correspondencia de Bue-
el enemigo y las cuales hacían referencia expre- mieptos que experÍD1entara el Jefe de los Trein- paz, la forma en que ellas se habían llevado a nos Aires con el Gobierno Oriental se inicia en
•a al reconocimiento de la Independencia Na- ta y Tres, al poner su conformidad a las bases cabo, las dudas que al Gobierno Oriental pu· tono de sinceridad. El 19, Balcarce remitía a La-
cional, motivo único de la guerra de los orien- presentadas. El primero fue el envío que hiciera diera sugerirle la conducta antes observada por valleja tg<:los los antecedentes de las negociacio-
tales con el Brasil. Ese acontecimiento ocurrió Lavalleja a Trápani al Durazno de los antece· Dorrego y Balcarce y aun por el Gabinete Im· nes de paz y que eran las mismas que aquél te-
el 28 de marzo, siendo de la misma fecha la car- dentes todos de la negociación para ser entrega- perial, debieron primar en t:l ánimo del general nía en su poder desde marzo por los oficios de
ta reservada de Lavalleja al general Laguna, je- dos a su esposa, doña Ana Monterroso de Lava- Lavalleja para que adopt.ase una actitud de Trápani. El 27, el ministro Manuel Moreno ha·
fe de vanguardia, en la cual le decía: "Hoy ha lleja, a fin de que se conservasen en su archivo circunspección a fin de obtener el logro de los cla llegar a Cerro Largo el original de la última
estado conmigo el Enviado Frase], quien me ha ·privado. El otro, su decisión de · convocar, in- propósitos de la guerra sin comprometer su si- comunicación de Ponsomby, en la cual éste, con
entregado las comunicaciones que traía. Por mediatamente de hacerse la paz, a la Suprema tuación preeminente de General en Jefe del :Ejér- referencia a G®rdon, afirmaba que el Gabinete
ellas creo que no se ofrece dudas respecto a la Representación NacionaL "Nosotros -decía el cito de Operaciones y Gobernador Capitán Ge- Imperial se ratificaba en sus declaraciones an·
Paz, pues me ha traído las bases de ella y en general Lavalleja al general Laguna, en carta néral de la Provincia Oriental. teriores, estando de aéuerdo con las últimas ha·
todo están confor.mes con las que se han pro- de 30 de marzo de 1828- en nuestras fatigas et'dad és que la información precisa de la ses propueStas en 18 de febrero. :En abril 29, Dtr
puesto al Gobierno. El contenido de ésta resér- constantes hemos hecho asomar ante la Patria política de Buenos Aires y de Río de Janeiro rrego hacíale saber que todas lás noticias eran
velo, como es necesario, pues no será convei1ien· el iris de la tranquilidad. Concluyamos la obra que se siguió después que él hubo declarado so- favorables a la próxima terminación de la guc¡.
te que la tropa se engolfe en el asunto de b y cuando se haga la Paz, el1tonces pondremos lemrt~tneqte á nombre del Pueblo Oriental su rra y el envío de los ministros del emperador
Paz". (178) los destinos de la Patria en el Cuerpo Legisla· áp!;ob;¡.ci6n a la Base propuesta de la !~depen­ a Montevideo, a fin de que la paz se ajustase
tivo". (174) dencia Nacional, continuaba siéndole manifesta- definitivamente. <1711 >
(171) El señor Wright no cita la fecha de este da· en sus detalles por el sagaz con'lisionado don Las eorrespondencias todas del files de ma--
documento, pero la consignación de las palabras del tra de Lavalleja, al r~neral Laguna. de 28 de mar- Pedro Trápani. :El activo agente de negocios,
general Lavalleja, de que la Independencia Oriental zo de 1828. en el Archivo del general Laguna (B"i- yo llegadas al Cuartel General de Cerro Largo.
había sido el origen de las luchas durante tos tres blioteca Nacional). Dlas antés, con fecha 24 del mis-
luego de su estadía forzosa en el tetritorio orien- eran en el mismo sentido de lás anteriores: en
úLtimos años, demuestra que su redación fue en 1828, mo mes, Lavalléja habla éscrito a Laguna dándole tal , volvería a Buenos Aires por interposición la del 8, Tráp~~. contestando a las impaci~11'
Además. el señor Wright menciona que de esa res - cuenta de la proximidad de la llegada del comisio- del general Lavalleja y a la cual Don·ego no
puesta fué encargado ante Ponsomby. el secretario nado de Buenos Aires. señor Vidal, énterándolo de cías de Lavalleja:,' le daba la seguridad "q~ t*
de la legación británica en Río de Janeiro. E!>tas las bases de¡ qllé era portador, no ti clas éStas dé las pudo sino asentir. Encontrándose en el Durazno respuesta definitiva del Brasil no podía deLIIJ•
dos manifestaciones del historiador inglés confirman cuales no p.ddía estar en córiócimiénté l!lno por la~ l'ecibi6 la comunicaci6n para que partiese nue- rar". Dorrego, en 1O y 17 de ese mes, decl!.n.-
absolutamente que esa fue, en efecto, la respuesta comunicaciones de Trápani, fechadas én Las Víboras vamente a aquella ciudad, y el 9 de abril po-
dé Lavalleja en el mes de marzo dé 1828. y llegadas ~ntés al campamento. como ya se ha ba que no había novedades, pero que Ponsomb¡
072) Nota de 22 de mayo, del general Lavalleja dicho. ruase en camino en compañía del secretario de le aseguraba que el primer buque sería portarl.cl.'í
1 don Luis Eduardo Pérez. (Manuscritos originales (174) Manuscritos origin¡¡les de Lavalleja a L.a - la ·legación inglesa, Sr. Frase!, quien era por- del Tratado de Paz: la de mayo 16, de TrárAiil
en el '\rchivo Gener~l Administrativo.) guna, de 30 de marzo de 1828. (Archivó Laguna, Bi- tador de los oficios de Lavalle ja a lord Pon-
(173) El oficio reservado, escrito dé puño y le- blioteca Nacional.> a Lavalleja, es con idéntico motivo: "que 1:>. Lt •
somby. El 14 estaría ya en Buenos Aires. Es de gación Inglesa tenía completa tranquilidad SC)-
esa fecha la subsiguiente comunicación a su go- bre las noticias de Río de Janeiro".
bierno. Trápani en ella estudia prolija y deta-
lladamente todas las negociaciones, destacando Uno de esos oficios merece la transcripci6n
la importancia de las propuestas de paz conte- de algunos de sus párrafos principales por lu
nidas en las cláusulas sobre el reconocimiento
de la independencia, y la entrega, a los orien- (175) Todas las comunicaciones mencionadaa, en
ms originales, existen en el Archivo Histórico Na-
tales, de Montevideo y la Colonia; explica aún, cional.
jornada, y arribaban hasta Río de Janeiro los dar como consecuencia ei .reconoclmlento de
referencias que consigna sobre la mediación de 1828; allí, púsose al habla con el gobernador ecos del nuevo desastre para las armas del Im- aquel primer postulado ·del 25 de agosto de
Inglaterra en el reconocimiento . de la · Indepen· delegado, don Luis Eduardo Pérez; celebró con perio en Buenos Aires, sin dilación alguna, de· 1825. Pedro Trápani le había advertid~ ya eaa
dencia Nacional. Es del comisionado don Pedro él una conferencia que tuvo lugar en la propia cidía~e apresuradamente el nombramiento de los actitud a adoptar en carta de 15 de abnl, ~Jun.
Trápani al general Lavalleja, de mayo 8, y en casa del general Lavalleja, en presencia de r;u plenipotenciarios argentinos que . de?erían . tr.a· diatamente de conocer los oficios de Lava,lleja
d cual, luego de referirse al estado de las nego· esposa doña Ana Monterroso, resultando de es· tar la paz con el Brasil. El 17 d_e _JUniO, es. ~ecir, a Ponsomby prestando su plena conformidad •
ciaciones y a las esperanzas de que el primer co-· ta entrevista las cartas cambiadas entre Rivera pocos días después que la notiCia de MlSiones la Base de la Independencia Nacional a ·e stabl..
rreo que arribara traería las ·noticias de la con· y Lavalleja hacia un proyecto de uniformidad llegara a Cerro Largo, y apenas confirmada ella cerse en el Tratado definitivo. uyo no a~, (lur
clusión de la guerra y con ella el reconocimien· en los planes de acción. Despué·s proseguiría el en Buenos Aires, el gobernador Dorre~o comu- bíale dicho Trápani), ai la · Provincia Or!ental
to de la Independencia Nacional, alude a la: pro- general Rivera su rumbo al norte en dirección nicaba oficialmente al general LavalleJa. la re- tiene derecho a exigir una interferencia directa
ximidad del embarque ·de Ponsomby para Río al Cuareim. <176 l solución de haber nombrado a los generales en la negociación, supuesto que se trata ~e N
d~ Janeiro, para reemplazar alü al Sr. Gord0n. Estas novedades no habían dejado de comen· Guido y Balcarce para que se embarcaran· ~ la suerte futura como un Estado.que va a ser tnd..
Dice así: "Ya sabrá usted por los papeles públi- tarse en Montevideo; desde aquí las autorida- brevedad posible con destino a Río de J aneiro. pendiente. si as{ fuese, parece que él Gobierne
cos que el Lord Ponsomby pasa al J aneiro en des brasileñas comunicaron el nuevo aspecto de La fecha exacta de esa partida la conocería el encargado de la guerra no tendría dificultad ea
luugar de Mr. Gordon que va a España; per· la situación creyendo en la inminencia de un Gobierno Oriental por intermedio de Trápani, dársela: si no la da, ¿qué hacer? El general L ..
demos un amigo en el Lord, diga cuanto se choque de armas entre los mismos orientales y quien en junio 28 la trasmitía d;sde. , Buenos valleja tiene bastante experiencia para conocer
quiera, la maligna y torpe vulgaridad. Era pre- por tanto el estallido de la guerra civil que ha· Aires, bien que cuando esta comumcacwn llega- su poder moral y físico en la Provin~ia, y dedu.
ciso que usted leyese la nota que este Ministro ría frustrar las negociaciones de paz. En Río ba a Cerro Largo, los comisionados ya habíanse cir después si podría salir airoso st~mpre que
ha trasmitido a su Gobierno, haciendo una na· de Janeiro las noticias de Montevideo tuvieron embarcado. En efecto, en 4 ·de julio, Bakarce algunas fuerzas se opongan a sus nnras, y esto
rración desde la pasada de los Treinta y Tres a como efecto la paralización de las negociacio- se dirigía al general Lavalleja confidencialmen- debe pesarse en la balanza de la justicia y de la
esa Provincia. Tal vez a ningún americano se nes, ya a punto de terminarse. Pero el general te anunciándole su salida "para la importante pólítica". · (tTS)
le habrá ocurrido escribir sobre esa época ·tan Rivera estaría destinado a dar el último golpe negociación de paz en la Corte del Brasil", agre- No tenemos la mb núnima duda, aunqUII
extraordinaria y brillante para la Historia, y en favor de la Independencia Nacional, confir- gando que por esa indicación sabría aquél dón- falta en el caso el documento comprobatorio,
esa nota; escrita por un anciano de 64 años, está mándose así aquel vaticinio de Rivadavia en su de podría dirigirle sus preceptos, "los cuales re- que el general Lavalleja realizó ~xactamente la
llena de · conceptos tan exactos como justos y proclama de 1827, en que expresaba: "que el .. , y cump1''
Cibina 'facci?u
Ina a satis ., ..... . (177) , . sugestión de . Trápani y promoV16 ante el g()o
honorables a nuestra justa causa. Tal vez a la día más venturoso de su vida sería cuando los Y bien; llegamos con esto a un~ de las ulti- bierno de Buenos Aires y ante Ponsomby, el d ...
despedida, me atreva a solicitar de él una copia. Orientales arrancasen con sus fuerzas al Brasil mas fases de toda esta larga y accidentada ne- seo de la representación oriental, en el Trat~de .
El Lord debe salir de aqu{ en todo el mes de una paz digna de su nombre". Rivera, en efecto, gociación. En la Convendón . que se celebró en a firmarse en Montevideo o en Rio de Janetro.
junio y estoy cierto que los orientales le deben invadió el territorio de las Misiones y en una Río de Janeiro el 27 de agosto de "1828, el Go- Si así no lo hubiese hecho, habría sido la prime-
mucho. ti me significó el deseo que tenía de campaña vertiginosa, en el espacio de un mes, bierno Oriental, principal interesado en cuan- ra vez que el general Lavalleja no ai~era 1~
f;onocer a usted antes de dejar estos países. Yo del 15 de abril al 15 de mayo, se había ·apode-· to al resultado del convenio, no tuvo represen- instrucción de su comisionado y conseJero pn-
le contesté que no haMa ·cosa más fácil, pue~ rado de todos los pueblos de esa provincia, su- tación. ¿Fue esto un error imputable al general .vado ya que sin excepción y desde 1825, de-
podía hacer que su fragata arribase a Maldo- blevando sus habitantes, formando así un nume· Lavalleja? ¿Nunca pensó éste, que el país cuya trás de todas las actitudes del generalísimo 1
nado, en cuyo punto podía convenirse la entre- roso ejército que encerraba sin escape al impe- Independencia se reconocería al fin solemne- gobernador hubo siempre una carta de Trápa-
vista. En fin, usted verá lo que guste se le diga rial de Lecor situado en Río Grande, sobre el mente, tenía derecho, al par que los contratan- ni determinante · de la ct>nducta observada.
a este respecto". Yaguarón. tes, a · una participación especial en .el Tratado Fuerza es, pues, dar a ese hecho singular da
Desde Haum, en la costa del Ibicuy, el ge- definitivo de Paz? Distintas hipótesis antes de la ausencia de representación en el Tratado de
I! neral Rivera hacía saber su espléndida victoria ahora se han formulado como explicación de Río de Janeiro, la única expli~ación posible. y
al gobernador Lavalleja y al gobierno de Bue- ese hecho contradictorio, llegándose a afirmar es la que hemos dejado traslucir an.s. La Vic-
La~ negociac10nes de' paz h~bían sufrido un nos Aires, quienes recibirían el parte, con dife- por unos, que la representación de los derechos toria de Misiones, festejada ruidosamente en .
corto compás de espera en cuanto a la ratifica· rencia de días, en la primera semana de junio e intereses de la nacionalidad oriental del Uru- Buenos Aires, donde se pasearon los esta~dartes
ción amplia del emperador del Brasil respecto de 1828. Lo mismo en el Cuartel de Cerro Lar- guay, implícitamente estuvieron a ca~go de . los brasileños, los únicos en toda la campana qua
a his propuestas formuladas ·por su gabinete go que en Buenos Aires, la noticia de la con- delegados del gobierno de Buenos Aires, rruen- tuvieron carácter de trofeos y que fueron toma· ·
ante el ministro Gordon. De Montevideo, en el quista de Misiones causaría sensación y, en tan· tras que otros, al acusar de negligencia y des- dos al enemigo pqr el general Rivera, produjo
mes de abeil, dehleron llegar' a Río de Janeiro to en esta ciudad se festejaría como un factor cuido al general Lavalleja, se limitan a decir a nte Dorrego el mismo efecto que a Garda y.
las versiones del desembarco en el territorio nuevo para imponer la paz al Brasil en condicio- que el Tratado de Río de Janeiro de 1828 fue a Las Heras las victorias de Rincón y Sarandf.
oriental del general Fructuoso Rivera, de sus tm convenio privado entre dos países en guerra haciéndole concebir a aquél la suprema espe•
nes más ~ntajosas que no irrogaran desmem-
desavenencias con Lavalleja y de la decisión del bramientos territoriales, -en Cerro Largo se haría que llegaban a un término medio acordado entre ranza de obtener una paz en la cual se recono-
primero .de marchar a la conquiste:.. de las M, en la convicción de que el acontecimiento afian- ellos como única forma de. alcanzar la paz. .. ciesen los pretendidos derechos !erritorial~s de
siones. En efecto, el audaz caudillo, después dt zaba definitivamente la Independencia, obligan- Por nuestra parte, juzgamos erróneos los dos Buenos Aires sobre el Estado Onental del Urt~­
~ufrir varios meses las ~nfluencias ·de Dorre¡ro y do al emperador a no tener ni una sombra de criterios. El Gobierno,.Oriental tuvo la exacta guay.
de los gobernadores de las provincias de En- vacilación para su inmediato reconocimiento. comprensión . del rol que debía jugar en ese De ahl la oposición de Dorrego al pens~
tre Ríos y Santa Fe, había concluido por libe- acontecimiento, y hasta afirmamos que el gene- miento de Trápani y Lavalleja, y el aprenn?
rarse de ellos, diciéndole a Dorrego en último Así fue en verdad, y mientras desde el ejér· ral Lavalleja decidió la necesaria intervencion
cito del Yaguarón volaban al Ibicuy las felici- en el nombramiento y embarque . de los comt·
término "que lo qu~ él quería era pelear". Con· de los orientales en el Tratado que había de aionados, cuya partida se efectuarla apenas dfaa
s€cuente con esa determinación, luego de for- taciones y los elogios por el éxito de la brillante
~mr una división compuesta absolutament~ do (177) Manuscritos origínale~ de Balcarce a La~
(176). Los d6cumEmtos cít ados fuéron publicadns valleia, de Buenos Aires, julio 4 de 1828. (Archivo (178) Manuscrito de Trápani a Lavalle)a, de í!i
orientales, penetró eu el territorio. encontrán- por e l. doc!ar A. S ·' ·• · ~s en S :.J "Historia de la Histórico Nacional.} de abril de 1828. (Ar chivo Histórico Nacional.)
dose en el Durazno del 6 al 16 de marzo de Confederación Argentina", tomo I.
: ·.

~1
generalís)mo, poniéndolo en la realidad de las nicaciones que el mismo Dapples entreg6 ~
despúés de la fecha en que el Gobierno Orien- soluta, princ1p10 éste aceptado ya pot el Bi·:l· c.ircunstancias. "Ahora más que nunca, - decía- nalmente al jefe de la linea sitiadora, COID&D"
tal acusase recibo del oficio en el cual se le avi- sil, por el Gobierno Oriental y por la mediación le Trápani a Lavalléjá en carta de 28 de julio dante Pablo Pérez, a fin de que por intermedio
saba esa designación y cuando ya no habh inglesa. En cuanto a las suposiciones de Dorr·~­ dé 1828-, sí, se riecesiHt una fuerza regular y del coronel Pedro Lenguas se trasmitiesen al Go-
tiempo material de discusión de formas ni de go, de que los progre~os de la expedición del organizada como corresponde en ésa Provincia. bierno Delegado del Durazno, solicitando ..
procedimientos. Pero la presunción que senta· general Rivera habían hecho variar las circuns- Ya sabe usted que esto ~e lo tengo prevenido aquiescencia. Ambos doéumentos referlanse a
y según mi opini6n las cosaS"I1ó se guardarán en una expo~Íéi6n hecha a nombre de "Los Pu..
mos no sólo parece conformada a la luz del do-
cumento inequívoco de Trápani, sino además
tancias, Guido y Balcarce razonablemente esta
vez decíanle al gobernador de ·· Buenos Aires, ·. eso sólo: las columnas del trono de S. M. l. son blos Orientales" y de la cuál sería portador el
con la actitud del propio gobierno de Buenos "que cuanto mayores sean esos progresos, má5 de ballatia da térra, y así, con circunspecci6n, comandante francés, quien la llevai"Ía a Río de
Aires. Fue así, en verdad. Si las instrucciones derechos creerán haber adquirido los Orienta- pnidenéia y uó poco dé paciencia, conseguirá Janeiro para colaborar así, por medio da la em-
de Dorrego a Guido y Balcarce, pudieron ser les para conquistar una independencia que sin uSted la Independencia, pero si la Provincia no bajada de ese país, a fin de que la lndependeDo
dudosas en cuanto a los objetivos de su viaje esos títulos nuevos ha sido siempre el objeto de tiene una fuerza regular, suya, propia, muchos cia Nacional fuese de todos modos reconocida
precipitado a Río de Janeiro, esas opiniones se- su idolatría". 117P> trabajos le esperan. Si usted, como lo dice, lle· en el Tratado pr6xhno a celebrarse. Los oficio-.
rían radicales después que los comisionados se Posiblemente, de esta nueva actitud de Do- ga a entenderse bien eón Fructuoso Rivera, po- redactados en forma de proclamá, comenzabaa
hubieron embarcado. En julio 26 el nuevo mi- rrego, el ministro Ponsomby tuvo a tiempo la dían dar un golpe maestro, pero desconfío mu· con e8te título: "Los Pueblos de la Banda Orieo-
nistro argentino de Relaciones Exteriores, gene- infonnación necesaria, pues su anundado viaje cho de las pasiones de los hombres. Ellas han tal, armados para defender los derechos Ságl'a'
ral Rondeau, enviaba una extensa comunica- a Río de Janeiro fue resuelto en los mismos días de existit siempre para desgracia del género hu- dos e imprescriptibles que tienen . de la naturw
ción a los plenipotenciarios ante el Brasil, ma- en que el gobierno de Buenos Aires adoptaba el mano. Pero si ustedés se entendieran bien, repi- leza de su Libertad y de su Independencia, a
nifestándoles: "que los avances de la expedición plan promovido ante Guido y Balearee. Nadie to, ¡cuánto bien podrían hacer a la humanidad Io!i pueblos ilustres y generosos de la Gran Bre-
del Norte que hacen su movimiento favorable- mejor que él, testigo de los esfuedos de los y a su Patria!! Sé que usted ha escrito a don taña y de Francia, Amistad, PáZ y Comercio"'.
mente sobre el Río Pardo y amenazará en bre- orientales por el logro de la Indepen~encia José Vida!, diciéndole que . usted está descon- Hacíase en seguida una relaci6n de la lucha. de
ve a Porto Alegre, lo ponen (al Gobierno de Nacional, en constante relación con el agente tento, aburrido de sus paisanos, que va a dejar emancipación contra España; de la situación &
Buenos Aires) en la necesidad de separar toda uruguayo don Pedro Trápani, estaba en con- la Provincia o que no vivirá en ella. Estoy muy fícil en q~e se encontraba el país en 1815, "a
idea cuya tendencia sea la absoluta Independen- diciones para actuar de modo preponderante distante de dar lecciones, pero le · digo que hay medio de circunstancias inherentes a todo pue-
cia de la Provincia Oriental, y la fonnaci6n de un y eficaz en las negociaclon~ a celebrarse en ciertas cosas en la vida que ~on "méjores para he- blo joven... Luego aludíase a la conquista del
Estado nuevo. Por esto, (agregaba), el Gobier- Río de Janeiro. Alli iría para concurrir a la thas t.¡ue para dichas, y esto último me ha pare- territorio 'Y a los esfuerzos de los orientales d1a"
no ha resuelto que los señores Ministros no de- obra de la paz y dejar fijada en la Convención cido ~xttañó, cuando usted siempre me ha habla- rante tan prolongada guerra., a la voluntad iD-
ben consentir en entrar· a estipular ninguna cla- de 1828, si no su finna, algo tan important~ do de sus Orientales c001o de so Dios". <180 > contrastable de seguir ha8ta el fm, sin de8maYGJ
se de Tratados que tengan por objeto especial como ella, la voluntad expresa, categ6riea y cualesquiera que fuesen la8 contingencia.s hasta:
reconocer la absoluta Independencia de la Pro- unánime del Pueblo Oriental, de constituir un III afianzar de modo definitivo el objeto primordial
vincia Oriental erigida en un Estado nuevo; que, país libre e independiente, tal eon¡o lo procla- de ~us anhelos. "Ese es nuestro ideal -decla-
por el contrario, en todos los precisos casos han maran sus representantes ti 25 de agosto de Lord Ponsomby sali6 de Buenos Aires eón y Francia, que vel6 por la Independencia de Ja
de dejar conocer la oposición que ofrece para 1825. destinó a Río de Janeiro en los días :finales del América del Norte, que neaba de enviar a Rto
Pila el pronunciamiento de la opinión conforme La última actitud de Dorrego fue conocida mes de julio de 1828. Antes de dejar aquella de Janeiro una escuadra al matido del Almlr:m-
v general a este respecto, y el fatal ejemplo de por el Gobierno Oriental y especialmente por· d ciudad o en su tránsito por Montevideo, pudo te Roussin, escuchará con il'iterés la Reclam..
reconocer el principio de poderse ceder o dispo- general Lavalleja. &te debió vacilar y huta. de- enteratsé de las últimas fiovedadés ocurridas en ción de un pueblo eomó el nuestro, que nunca
ner de una parte del territorio en obsequio del sesperanu.r quizá del resultado fin~ de lu ne· el territorio uruguayo. La inminencia de la paz, le ha ofendido y que ahora no pide sino una
n'sto y que en este concepto solamente se con- gociaciones, teniendo en cuenta la eondueta. la segoridad absoluta de que ella se haría sobre ·cosa justa y legítima: el goce de su Indepen-
sideren autorizados para negociar, que ya en proseguida por el gobernador ~r~~tino. Síntó- la base de la Independencia Nacional, consa- dencia". <181 >
el caso de convención, armisticio o por el de mas de grave malestar ~ian&e adem4s Mtrs grando así én uña realidad la ~upretna aspira- Así, afirmado el princlplo en la guerra, m
Tratado, quede sujeta aquella Provincia a una los jefes del ejército destaeado en la. fr~tera d!! ción de los orientales y el único y legitimo ideal la voluntad inquebrantable de los orientales,
independencia temporaria que sirva de ensayo Cerro Largo y que afectaban la ihon.l de }M tustentado en tantos áños de porfiadas luchas expresado ya por ~u!l legítimm repre8éntantet
para conocer sus disposiciones a las mejoras que tropas y de su generálíaimo. Este bab~ esCritO contra tantas dominaciones distintas, había sa- solemnemente e~~5 de a.gosto de 1825, reiterado
baya adquirido con la experiencia de lo pasado a Bueno& Airea a don José Vid.al, antiguo co-- cudido y electrizado los espíritus. Un hondo cla· en una campañ~ \en-ible en la cual el ideal Jn!.
v al final de lo cual se pronuncie en favor de misionado de Dorrego, manifestándole su volun- mor surgía de todos sus habitantes que se de· ximo y supremo ·éhóc6 lo mismo contra el Brasil
uno de los dos Estados a que quiera per- tad de renunciar al mando de lu fuenu y hu- batían en los cam}Jos de pelea. o resistían de t0· en los campos dé batalla que eorttra Buenos Al-
tenecer". ta de a.l~jarse del territorio oriental en vista clos modo~ la dorñinaci6n extranjera, aun en lo!\ res eñ la esfera de una diplomada difícil y al:lY
del eúmúlo de ac:onteeimient01 que se óporuan sitio~ del territorio ocupado~ todavía por las fuer- rosa, ratüicado ahora por él aura popular como
. La precedente nota de la cancillería argen-
tina fue contestada por los comisionados Guido a la felicidad del pai1 y al logro de su Indepen· zas del lmperio. El 16 de junio anclaba en el lo había sido meses antes por Lavalleja, apro-
y Balcarce desde Río de J aneiro. De la respues- dencia Absoluta, único fin de toda e8a ardorosa · puerto dé Montevideo un bergantín de guerr~ bando la Base de Paz, y por Rivera que Iibrarí.s
ta de éstos se deduce cuáles serían las circuns- campaña iniciada en 1810 y a la cual, de&pttts francés, cuyo comandante, el capitán Mami· el último lance culminante de victoria, pasó tn.-
tancias en que se encontraron inmediatamente de dieciocfo años de vicisitudes y sacrificios neau, se puso al habla con un residente francés, cólume hasta impónerse como un precepto ro-
después de su llegada a aquella ciudad. Ellos ineontables; no se le veía término. Otra vez, ;~.ntiguo vecino de la ciudad, Sr. Dapples. De tundo e imperioso en la Convenci6n de Agoste
rechazaban de plano las nuevas 6rdenes de Do- como en tantas ocasiones anteriores, terfa Tri- esa entrevista y de los trámites sigilosamente
de 1828.
n·ego, y luego de manifestar el entero fracaso pani el encargado de levantar el espfritu del realizados en Montevideo, resultaron dos comu-
de una negociación a base del reconocimiento (181) El expediente relativo a la Reclamacl6!JJ
(l80) Oficio de Tnínani a LavaJleja, de 22 de
de una independencia temporaria, decían fran- (179) Los documentos eltados fueron publicados juli'D de 1828. (Archivo Histórico Nacional.) Las pa- de los Pueblos Orientales, de 182!!, eli sus originales.
camente que lo único posible y sobre lo cual por el dootor Alberto Palome~tue en su obra sobre labras sllbnl~'ad~s se encuentran así en el original. se encuentra en el Archivo General Adnllnistrativo.
"El General Rivera y la Campaña de las Ml!ionea"
podría hablarse, era sobre la Independencia ah- t>át. 474 7 siguientea.
PA.Ci. 71
NUMERO 18 1 OCTUBRE !1;168
IV lndepe_pdencia uneptal, y que tas provmcias juntamente ~on la noticia de la paz, el 12 de· se- en términos generales de la naturaleza de la
reconocerían el mismo principio, .en cuyas dos tiembre. El cónsul inglés en Montevideo, Sr. Convenci6n, en' cuyos detalles no entraré, por
Asi ocurno, y sea el acuerdo amigable, la formas. distintas tendrían que redactarse los dos T. S. Hood, al cual vinieran remitidos los piie· cuanto, darlos a V. E. será la feliz prerrogativa
comprensión natural de los intereses recíprocos, artícul~s primeros ·c}el Tratado. Tal afirmación gos, los entregó en propias manos al jefe de la del Gobierno de la República, haciendo ain em-
o la sana intervención de la legación inglesa originó .la réplica ~e los de Buenos Aires, en el líne;¡¡. sitiadora, coronel don Manuel Oribe, quien bargo·, menci6n de uno o dos puntos.
dispuesta a recordar los términos en que la paz sentido de considerar que si el emperador del,, a su vez los devolvería de inmediato al Cuartel La independencia Absoluta del Pafs natma
se propusiera y se aceptara por los tres países Brasil declaraba la Independencia y ellos tan sqlo General de Cerro Largo, donde llegaron "días de V. E. es reconocida y el establecimiento de
interesados (oriental, argentino y brasileño). en recoriocíim ese hecho, podría inte~pretarse en · el ·- después, dando motivo a ·la respuesta del gene- su Gobierno y constitución, dejado absolutameo-
los meses de febrero y marzo de aquel año, el sentido de admitir el reconocimiento de derechos ral Lavalleja a Ponsomby, acusando recibo del te en manos de su mismo Pueblo. <181>
hecho real y cierto fue que la cuestión funda- territoriaies anteriores por parte del Brasil, cir- Tratado. A la. República no se le exige ·ningún saal-
mental de la Independencia Nacional se dio des- cunstancia, según Guido y Balcarce, incierta, La importancia de esos documentos definiti· ficio, ni ninguna concesi6n. Toda la Conveneióa
de el principio de las deliberaciones como un pues el Territorio Oriental, decían, habíase for· vos, y que terminan las guerras de los orienta- se halla fundada sobre el principio de una pad-
hecho absolutamente admitido y sobre el cual mado en la unión argentina. Los brasileños, por les por la independencia del país, nos obliga · a ficaci6n sincera, y los arreglos que ae han ado~
no hubo discusión. Ésta, si se planteó, radicó su parte, respondieron negando ese antecedente su transcripción íntegra, que haremos sin co· tado para llevarla inmediatamente a efecto, SOII
únicamente en cuanto a las garantías que cre- y expresando que la provincia de Montevideo, mentarios, poi lo mismo que de la claridad de sólo los que han parecido necesarios a UegurM'
yeron establecer mutuamente y con fin egoísta desde la época de Artigas, se había · gobernado sus términos se deduce lo fundamental, vale de- su justo y amigable cumplimiento.
y particular, el Imperio y los ministros Guido y independientemente de Buenos Aires. Planteada cir, el reconocimiento en Río de Janeiro de la
A uno de estos arreglos deseo llamar la atee-
Balcarce con el objeto de evitar en el Tratado la discusión y admitido "por ambas partes que Independencia Absoluta del Territorio Oriental
ción particular de V. E. Es aquel que eatabl~
mismo, que las nuevas autoridades a organizarse los derechos que tuvieran los beligerantes no del Uruguay, en su latitud más amplia de dere-
la inmediata desocupaci6n de las Misiones por
en el Estado Oriental, pudiesen desarrollar sus eran sino probables", uniformaron opinión atri· chos y soberanía, tal como se proclamara por
las tropas ( Y.a sea bajo el mando del general
actividades libres de sugestiones argentinas o buyéndose cada uno la facultad de declarar la la Asamblea de la Florida, el 25 de agosto de
L6pez o del general don Fructuoso Rivera, o de
brasileñas que comprometiesen de inmedi.ato las Independencia, aunque por dos artículos sepa- 1825. cualquiera otrt) comandante) , que ahora OCUpall
relaciones entre los dos países signatarios de la rados, lo cual equivalía a un verdadero recono- Helos, pues, a continuación:
militarmente esa. Provincia. Puedo informar a
paz. En este sentido se uniformaron los artículos· cimiento individual de cada una de las partes. Montevideo, 12 de setiembre de 1828.
· No es de creer que en las sesiones previas de
V. E. que si este punto. no hubiese sido oonc&
de la Convención relativos a la forma de ele::- Excmo. Señor:
dido por los 'Plenipotenciarios Republiean01, la
ciones para los representantes de las nuevas auto-·. la Convef1ci9n .de Río de J aneiro de 27 de El despacho que se acompaña de Lord Pon-
Paz no hubier~ podido jamás tealizarse: Que yo
ridades y los requisitos previos a la aceptación · agosto de- 1828, se hubiesen planteado cuestio- somby, fue recibido esta mañana y se lo envío
como Ministro Mediador lo aconsejé del modo
de la Constitución. El resto de las disposiciones, nes distintas de las que ilustran los protocolos de sin demora alguna por intermedio del general
más enérgico a los Ministros argentinos y afia.
a pesar de la abundancia de 'palabras en las di· las conferencias respectivas. Allí imperó soh· Oribe.
diré que si no se hubiera convenido por ellot.
versas conferencias que les precedieron para su mente una voluntad y fue la de Ponsomby, quien Me complazco en saludar a S. E. con la más
las esperanzas de la Paz, y la cierta y segura
preparación, no alteraron en su fondo -las bases en el caso representaba; es· cierto, un interés de alta consideración, y congratularlo por el feliz
Independencia del País de V. E., hubiesen sido
aquellas de Ponsomby sobre las cuales se había - la Gran Bretaña, en el sentido de asegurar la término de la guerra.
sacrificadas por una negativa, Inglaterra habrla
pronunciado el general-Lavalleja el 28 dé marzo. libertad de navegación y .comercio en el Río de Tengo el honor de suscribirme de S. E., au
cesado de ser el mismo amigo que la República
A las precauciones de éste y que informa su la Plata para la ' bandera de los buques ingleses, más humilde servidor.
Argentina siempre ha encontrado en esa Na-
correspondencia anterior con Trápani, respecto. pero apoyado y .confundido ese propósito en la (Firmado) Tomás Samuel Hood
ción .
a la situación del país, una vez constituido, ·para . voluntad -real y positiva . de los orientales de
Considero la evacuaci6n de las Misiones IW
el caso de una intervención inmediata de la Ar- constituir una· nacionalidad libre e independien· Excmo. General don Juan Antonio Lavalleja.
en sí misma muy ventajosa para la Rept\blica,
gentina o Brasil, tanto en los protocolos corrio en te, pensamiento que nadie pudo conocer mejor Río de Jan~iro, 31 de agosto de 1828. y particularment~ para la Banda Oriental. Si a
la Convención estableciéronse las cláusulas aqué- que él, por su . reláción directa durante más de Creo oportuno poner en conocimiento de V. E. las tropas de L6pez o Rivera se les permite ocu-
llas "obligando a los . gobiernos causantes de las. dos años continuados con la .eminente persona- él hecho de que ha sido firmada por los Pleni· padas, tendrán el poder (y quizás la intencl6n)'
vicisitudes por que antes atravesara el Uruguay, lidad del comisionado uruguayo; -clon Pedro potenciarías de Su Majertad Imperial y los del
Tráp-ani. · de desbaratar las medidas adoptadas para el bien
a que respetasen su Independencia, en la forma Gobierno de la República Argentina, una Con- general. V. E. sabe con cuanta facilidad una
que se haría en el Tratado definitivo de Paz, y En· este sentido, 'si los orientales · no· fuero11 vención prelimir¡ar y cesación de hostilidades,
representados en el Tratado de agosto, J'o':som· soldadesca irregular wede cometer actos de hot-
a apoyar al gobierno legal, que se constituyera, cuyo documehto se ·envía a Buenos Aires por el tilidad por los que el":,gobiemo tiene que ser ~
contra las perturbaciones provocadas por las po· by reemplazó fielmente al deleg:~do nac1~nal, mismo buque que conduce esta carta a V. E .
y el gobierno del general Lavallep, autondad ponsable, y cuán peligroso es para la Paz, que
sibles guerras civiles durante un plazo de cinco No dudo que el Gobierno Republicano cree- cuestiones relativas a tropelías e injurias, naz-
años. Fuera de cuestiones de redacción se man· suprema 1e1 país, recibiría de la legación de rá oportuno dar su pronta ratificación a la Con-
Inglaterra el texto fiel de la Convención de 27 can entre dos estados en el mismo momento del
tuvo íntegro el Tratado en los términos ya con- vención, porque lo considero ·evidentemente e arreglo de una querella. V. E. conoce bien la
venidos, acordándose así que la plaza de Mon· de agosto de 1828 y su interpretación legítima innegable un arreglo en el más alto grado hono· naturaleza y el carácter de la fuerza que ~
tevideo, todavía ocupada por el Brasil, "se en· y verdadera. rabie y ventajoso para la República, poseyendo ocupa las Misiones, y conoce aún más cu~
tregaría en statu qua ante bellum a comisarios Fue cuatro días después, el 31 de agost0, que además la propiedad muy valiosa de ser también puede ser necesaria a V. E. para asegurar la
competentes y ftombrados ad-hoc por el Gobier- PonsorrÍby fechó su comunicación · diri~i~a al honorable y útil a S. M. . obediencia debida a las 6rdenes de una autori-
no legítimo de la Provincia". Gobierno O~iental y en la cual le part1c1paba Yo me congratulo de ·que V. E. se halla bien dad legítima y superior, tanto en lo político co-
Tan sólo un detalle de interés surgi6 en las . oficialmente · el reconocimiento de la · Indepen· impuesto de mi conducta política, y de los sen- mo en lo militar.
deliberaciones previas a la Convención y fue la dencia de la República Oriental del Uruguay. timientos que la haJJ dirigido desde que tuve Supongo que difícilmente puede creerse po·
controversia suscitada alrededor de la acepción Escrito el documento en los dos textos, inglés y el honor de ser Ministro de S. M. Británica en
justa de ciertos vocablos. Los ministros brasile- castellano llecraría en el primer buque salido para Sur América, y tengo la seguridad de que V. E. (182) Las frases subrayadas están asf en el ori-
-ños insistieron en que el Brasil debía declarar la el Río de '¡a Plata, arribando a Montevideo con- dará crédito a lo f!lle he .dicho antes, hablando ginal inglés.

ptAO. 73 CUADERNOS b~ MARCH~ NUMERQ 161 OCTUEIRE U;l68


·ible que el Gobierno de Bu~¡"!fs Air~s . retard~ Cuartel General en Cerro Largo.
la ratificación de la Convenc10n prel1mmar, m cipios, como ardoroso en el rompimiento de las cumbre del poder, estáñ en disposici6ñ de ejlr.
Setiembre 20 de 1828.
que permita que alguien la retarde. ?oncluyo, cadenas que lo oprimieron anteriormente. cerio para alejar toda sombra de descontento '1
Mi Lord:
por tanto, que se darán órdenes inmediatamente Con estos sentimientos, tengo el honor de parcialidad. Por su parte, el Gobierno Genenl
Con mucho placer he recibido la honorable
para la evacuación de las Misiones. Sobre este ofrecer a S. E. mi sincera amistad, aprovechan- hará cuanto le impele a hacer el honor y la sa-
carta de V. E. de fecha 31 del pasado, cuyo
punto sólo tengo que repetir lo que antes he do la ocasión de saludarlo con mi más alta con- tisfacción que le cabe de haber ayudado en tala
contenido me instruye de la Convención preli- sideración y respeto. (183)
dicho, que si las Misiones no son evacuadas, minar y cesación de hostilidades que ha sido sagrada lucha a una Provincia hermana, ligada
todavía habría que combatir por la Independen- (Firmado) Juan Antonio Lavalleja ' por tantos intereses y tantos recuerdos de gloria
firmada por los Plenipotenciarios de la Repú-
cia de la Banda OrientaL Montevideo no sería blica Argentina y los de Su Majestad Imperial, que la historia no ·podrá separar al hacer el ~
evacuada por los brasileños, y la guerra P?dría V gio de la lucha que va a terminar honorífica-
cuyos documentos, según me lo comunica V: E.,
durar todavía por un espacio de tiempo mde- mente". (tSi)
se dirigen al Gobierno Republicano en el m1smo La onvencwn Preliminar de Paz fue remi-
finido. buque que ha conducido la distinguida nota da El general Lavalleja contest6 el .oficio pre-
flúa por el gobernador Dorrego al Gobierno
Presumo que el Gobierno de Buenos Aires V. E., para que sean ratificados. cedente. Sus ténninos, como los empleados ~
OrieQtal el 21 de setiembre de 1828. El oficio
cuidará. de que la Convención de Santa Fe no Sin embargo que V. E. tiene la bondad de la correspondencia oficial de todo ese perlodo,
reservado con que se acompañaba, suscrito por
destruya la grande obra que ha sido ejecutada. instruirme de los principales artículos de aquel seguida con el gobierno de Buenos Aires, esta-
el ministro de Relaciones Exteriores, general
Bien conozco la impotencia real de esa Asam- documento, espero por instantes que ese Go- ban ajustados a los mismos que usara la canci-
Rondeau, referíase tan sólo a las disposiciones
blea, y en común con todo el mundo rehusaré bierno me comunique el todo de ellos; y estoy llería de Dorrego, en donde, según se ha visto,
que los comisionados contratantes habían creí-
dar crédito a cualquiera que pretenda que el re- firmemente persuadido que obrará gustoso el re- raras veces consignábase la verdad de los se&
do establecer en el Tratado, para garantizar a
tardo en la ratificación o alteraciones en los conocimiento de un Tratado preliminar que, ha- ti.mientos. El gobernador oriental no podía pro-
sus respectivos países la posibilidad de una rea-
artículos de los preliminares, pueda ser efectiva- ciendo honor a la República, obvie también la ceder de difer~nte manera y su carta de 2 de
nudación de hostilidades, por actos emanados de
mente interpuesto por esa Asamblea, en oposi- continuación de la guerra en que se halla em- octubre está redactada de .modo tal que sus fra-
agitaciones internas en e.l territorio nacional. Ni
ción a los deseos del Gobierno de Buenos Aires. peñada, por sostener nuestros más sagrados de- ses parecen'· dirigida,s en elogio de la República
una palabra consignábase relativa al objeto fun-
Diré francamente a V. E. que en mi opinión la rechos. Argentina por su actuación en la Convenci6n de
damental del Convenio, limitándose, al referirse
demora es altamente peligrosa, y las alteraciones La Nación Argentina y a la vez el Pueblo Paz. Nadie "mejor que el mismo Lavalleja podía
a la Independencia Nacional, a .manifestar los
serán fatales a la Paz. Oriental, serán siempre muy gratos a los bueno~ estar instnüdo de la realidad de aquella política,
términos en que Buenos Aires había entrado en
Concluiré, pues, con ofrecer a V. E. mi más oficios que V. E. ha prodigado en representa- y a las informaciones minuciosas del comisiona-
la guerra con el Brasil. Decía así el oficio: "La
ción de su Gobierno, para mediar en este inte- do Trápani, sostenidas hasta los últimos días de
solemne segw·idad de que firmemente creo en copia adjunta de la Convención Preliminar es
resante negocio y desde ahora me felicito en que la negociación, agregábase todavía la nota de
la sinceridad del Gobierno Imperial en esta ne- la mayor prueba del interés y empeño con que
tendrá un puntual cumplimiento, pues no debe Ponsomby, remitiéndole el Tratado y en la cual
gociación y Convención, y confío en su fidelidad el Gobierno General ha procurado dar a la Pro-
hallarse un motivo que lo impida, cuando ha se hacía referencia, como ya se ha indicado, a la
a sus compromisos, si la República obra de una vincia Oriental, instituciones y garantías que la
prestado su intervención el Excmo. Señor Mi- duplicidad del Ministerio de Relaciones Exte-
yez con perfecta buena fe. Estoy cierto de que pongan en disposición de asegurar su futura suer-
nistro de Su Majestad Británica, a cuyo Señor, riores de Buenos Aires.
t>l Gobierno Imperial y sobre todo Su Majestad te, estableciendo una administración juiciosa
el Gobierno Republicano, por diferentes moti- El oficio-contestación, en efecto, estaba uf
Imperial misma, cree ·y sabe qu: es su int:J:és que, sin borrar de la memoria los males a que
vos, unirá con el mayor reconocimiento por su concebido: "El infrascripto Gobernador y Capi·
poner un término a la guerra, baJO las condJCJO- la arrastraron por largo tiempo los desórdenes y
antigua amistad. tán General de la Provincia Oriental, tiene el
nes en que han consentido. Repito que no tengo la anarquía, pueda contener a los que en cual -
En cuanto a la desocupación de los Pueblo~ honor de acusar recibo a S. E. el Señor Ministro
duda de su sinceridad y V. E. debe advertir en quiera clase se figuren posible atraer de nuevo
de las Misiones, soy de opinión que el Gobierno de Relaciones Exteriores, de la nota que le ha
rl inmediato levantamiento del bloqueo del Río la división sembrando la cizaña. Es verdad que
de la República no trepidará en comunicar ter- dirigido con fecha 20 del pasado, acompañáne
de la Plata, (por cuyo acto Su Majestad Impe- la fatalidad a vece$ encuentra partidarios entre
minantes órdenes para que se verifique, mayor- dole en copia autorizada la Convención Prelim;..
rial se priva en el acto de su arma más podero- lo que, descontentadizos por naturaleza, no tie-
mente cuando su negativa envuelve el que no nar, sancionada por los Plenipotenciarios de 13
sa), w1 testimonio insospechable de que desea nen · por bueno sino lo que sale del círculo a que
hacer la Paz con sinceridad y honor. pueda ajustarse la Paz, como V. E. lo indica. República y los de Su Metjestad el Emperador
pertenecen; pero si tan Iin:ütadas icleas pueden
Yo siento no poder dar a V. E. una contes- del Brasil, para el Tratado definitivo de Paz.
V. E. tiene en los negocios de su país esa alguna vez hallar cabida en el corazón de los
tación afirmativa sobre este particular, puesto "Tra11sportado de placer el Gobernador qu•
gran influencia que necesariamente pertenece a hombres, los Orientales que aman a su País y
que como digo a V. E. aún no he recibido la fínna, al enterars~'·¡le un documento que tanto
los o-rancies servicios y a una habilidad recono- tantos sacrificios han prodigado por la Libertad
notificación que espero me comunique el Go- honor hace a la R~pública Argentina y que co-·
cicla.b Sé que V. E. debe conocer el mento
'.
y b e- e Independencia, serán indudablemente los es-
rresponde tan dignamente a los noble$ esfuerzos
bierno, sobre el asunto de que se versa. Sin em- collos adonde se estrelle la ambición de los que
neficios resultantes a su país del Tratado; su del Gobierno encargado de la dirección de la
influencia será puesta en acción con .]a pruden- bargo por mi opinión particular, creo que todo sólo pueden vivir a favor del libertinaje y el de-
se allanará y S. E. será recompensado en sus guerra, no puede dejar de felicitarlo, del modo
cia y energía que también le pertenecen, si fuese sorden. La salud, pues, de la Provincia Orien-
servicios por el bien de la República, por medio más distinguido, por un triunfo tan completo
necesario; y como V. E. ha roto las ca,denas de tal va a ser confiada a la juiciosidad de sus bue-
de un reconocimiento general de los prelimina· que asegura la tranquilidad, prosperidad y en-
~u País, debe vigilar cuidadosamente sobre Sil nos hijos. Para conseguirla nada es más urgente
res que se remitieron al Gobierno para su apro- grandecimiento de la nación". (1 8 5 )
libertad naciente . que la Unión y Fraternidad, y el Gobierno Ge-
bación. neral se lisonjea que los primeros que darán
Tengo el honor de asegurar a V. E. de mi Concluyo esta comunicación con agradecer (184) Oficio reservado del gobierno de Buenoa
alta consideración y aprecio. (Fdo.) Ponsomby el ejemplo, serán aquellos que constituidos en la Aires al Gobierno Oriental, de 20 de setiembre de
a V. E., del modo más elevado, sus saludables 1828. (Manuscritos originales en el Archivo Gene-
A S. E. el General don Juan Antonio Lavalleja. insinuaciones, excitando mi actividad, opinión ral Administrativo.)
(183) Los manuscritos originales de Ponsomby (185) De más está decir que iguales a éstos eran
y empeño para velar sobre la conservación de y de Hood al general Lavalleja, en sus dos textos, los términos en que Trápani y Ponsomby hablan
la libertad naciente del País, y puedo asegurar inglés y español, se hallan en el Archivo Histórico colocado las negociaciones para hacer que Buenos
Por su parte, el gobernador oriental cort- Nacional. En los mismos legajos se halla la nota-
a V. E. que seré tan infatigable en estos prin- Aires entrase en el ajuste de paz con el Brasil, con
testó en la siguiente forma: contestación de Lavalleja a Ponsomby, si bien está la Base del reconocimiento de la Independencia Na-
:simplemente en borrador. cional.
"AG. 7A
.NUMERQ t§ 1 Ofi:TU RS 180
"El Gobernador que suscribe agradece alta- españoles y portugueses, contra Buenos Aires y y tropa, enajenados con la perspectiva del nu~ columnas la Convenci6n de Agosto, que ponla
mente la anticipación con que S. E. se ha ser- el Brasil, había terminado. Así lo entendieron los vo Estado a que pertenecen, a nada más asp1· término a la guerra con el Brasil Y' reconocla
vido comunicarle la copia de aquellos Tratados orientales, y sus actos, desde setiembre 20, fe- ran que a la dicha de saber que su PATRIA, la Independencia Nacional. . "El Observadcx
preliminares, antes de 5er ratificados; pero el que cha del arribo de la comunicación de Po:ri.som~ libre de enemigos y puesta en el goce de su so- Oriental" hizo el comentado de sus principa-
firma está penetrado, corno lo está S. E. mismo, by adjuntando las bases de la paz, se encauza,~ beranía, puede ya restituirles sus padres, sus es- les disposiciones y luego de afirmar . que ellas sa-
de que este paso debe darse por hecho, respecto ron en la convicción íntima que tuvieron todos posas e hijos, para volar hacia ellos, mostrarles tisfacían ampliamente la aspiración unánime :del
a que dichos artículos no encierran ninguna es- los habitantes, de constituir, después de tantos ·. sus heridas, llorar con ellos de gozo y pon~r sus país, agregaba que por esa independencia 1<»
pecie·que pueda oponerse a la ratificación". <186 > años de sacrificios y vicisitudes, una nacionali· espadas a los pies de la Patria para que dispon- orientales habían peleado en 1815 y empuñado
"Si la guerra no ha podido terminarse sino dad libre e independiente. ga de ellas corno un tributo que a ella sola le las armas nuevamente en 1825. <190>
desligando a la Banda Oriental de la Rep,ública El cumplimiento exacto que se diera a la pertenece desde que ella sola es árbitro del des·
Argentina, constituyéndola en un Estado Inde- Convención de agosto sin una vacilación de espí- tino de sus hijos. - Fructuoso Rivera". <189 > '
(190) Como textos de la Convención de Agos~
pendiente, ella sabrá dirigirse al Destino que se ritu, la convocatoria del Cuerpo Legisla.tivo,. au- de 1828, además de los citados, se ha tenido el ma-
La prensa de Montevideo reprodujo en sus nuscrito original de su ratificación en M9ntevideo,
le prepara, sin olvidar los sagrados lazos con toridad suprema e:t:l el país, la renuncia del g~­ en 4 de octubre de 1828. (Archivo General Ad.min15-
que la naturaleza la ha identificado a l<is Pro- neralato del ejér:cito de operaciones contra el trativo.) Además, fue publicada en folleto por la
vincias hermanas, ni podrá jamás desconocer los Brasil que hiciera Lavalleja al día siguiente de (189) La nota fechada en Itú, noviembre 28 de Imp. Republicana, en portugués y en español <Mon-
1828, está dirigida al Excmo. Gobierno Provisorio tevideo, 1828.) En algunas de las primeras ediciones
nobles y grandes sacrificios que ha prodigado acusar recibo del Tratado de Paz (octubre ·2 de del Estado Soberano Oriental. Las frases subrayadas de la Constitución de 1830, especialmente la de la
para libertarla de la dórninación extran júa has- 1828), la inauguración solemne de la As~mblea se encuentran así en el impreso que se dio a publi- Imprenta de El Universal y de la Caridad, tambiél!-
ta constituirla en un Estado Independiente". <187 > Constituyente y Legislativa, (noviembre. de 1828) cación en Montevideo, por la Imp. de la Caridad, se reprodujo. (Los impreso& todos en la colecclóa
1828. (Colección del autor.) del autor.) ·
"Convencido el infrascripto Gobernador y y la tentativa iniciada por don Pedro Trápani
Capitán General de la Provincia, con la fuerza ante el primer gobierno de la República (enero
de las razones que contiene la citada comuni- de 1829) de acelerar cuanto antes la ce1ebra- .'
cación de S. E., ha exigido del modo más termi- ción del Tratado Definitivo complementario ael CAPITULO X
nante la pronta reunión de la Sala de Represen· Preliminar de 27 de agosto, todo demostraría la
tntes, que piensa estará verificada muy en .breve resolución inquebrantable de los orientales de
para poner en manos de dicha Representación,
el interesante documento que S. E. ha · remitido
mantener .a toda costa la Independencia Nacio-
nal cuyo reconocimiento internacional acababa
La Ind.ependencia N~cio~al
con copia sustancial del oficio de remisión."
(Firmado) Juan Antonio Lavalleja <188 >
de hacerse por los países que creíanse herederos
en derechos de las dos antiguas naciones coloni-
Síntesis histórica
zadoras.
VI El general Fructuoso Rivera, héroe de la5 I ción uruguaya, nucleo bta, a IU \PeZ, C!el terrJ•
Misiones y a ·quien la causa de la Independeñcia ~io más rico en estas posesiones del sur del co~
·La Independencia Absoluta del Territorio tinente. Lucha de hegemonías en favor de mo-
Nacional le debería la colaboración eficaz que A Independencia Nacional fue una conse-
Oriental del Uruguay, finalidad perseguida des-
de. 1811 en las continuadas guerras contra los
hizo realizable la empresa del 19 de Abril y la
última jornada decisiva . que obligó al emperador
L cuencia detenninada de factores distintos
concurrentes a ese único resultado. Mientras en
nopolios comerciales, la contienda no podía te-
t~r término sino con el sometimiento de una ci\t"
del Brasil a suscribir la Paz, desde su Cuartel la mayor parte de los países de América la re· dad a la otra o la plena independencia de am-
(186) Se advierte claramente en esta frase 'el
leseo del Gobierno Oriental, una vez más de acuer- General en Itú, sobre las márgenes del IbiCuy, volución emancipadora del dominio colonial no bas. La consecuencia fue ·la última, si bien ella
lo con Ponsomby, de obligar la ratificación in-
mediata del Tratado, dando ese antecedente el ge-
aceptaría de plano, también, sin reserva alguna, tuvo otro carácter que el de una lucha entre no se alcanzó sin que antes las repercusion~
el articulado de Río de Janeiro, y en noviembre españoles continentales y peninsulares, en el Uru- de la ardorosa refriega· se extendiesen en 1..
neral Lavalleja por ya hecho y tomando a ese fin
la palabra del Gobernador de Buenos Aires, quien, 28 de aquel año colocaría su valiente ejército a guay; por circunstancias especialísirnas de .su provincias y territorios 'del antiguo virreinato.
en su documento anterior, no hacia referencia a ese disposición de la autoridad superior de la Repú- proceso histórico anterior a 1810, asume de m- en· donde los principios pwclarnados en el Uru-
requisito. blica. En su nota de esa fecha, el vencedor de guay encontraron amplia acogid~, dando . ban•
(187) Prescindiendo de la parte de verdad que IIlediato dos aspectos claramente manifestados
se contiene en estas palabras en cuanto al contingen- Misiones, luego de historiar los antecedentes de y .concomitantes: el uno de reacción contra las dera a ·todas las reivindicaciones autonómicas. ·
te efectivo de las provincias argentinas en · el es- su temeraria expedición, decía: "En semejant~ prácticas de la metrópoli, el otro de lucha con- .No es de ere~ en el error o en la culpabj..
fuerzo de la Independencia Nacional, es evidente
que el pensamiento exaoto del Gobierno Oriental estado el G<Jbierno de la República Argentina tr.a ,los gobiernos de Buenos Aires, centro de des- lidad de los qmL~ostuvieron cada una de laa
aparece disfrazado aqul, obligado por la actitud de envió Plenipotenciarios al Janeiro, y ajustó lo~ potismos de virreyes, de triunviratos y directo· · tendencias opuestas entre Montevideo y Buen01
la canciller!a de Buenos Aires. Si el último párrafo prelimina(es de una paz que restituye las Mi- Aires. Si hubo error inicial q1,1e produjo la et-
encerrase una convicción de Lavalleja, estarfa en r ios. Por fuerza de los acontecimientos y ceja-
oposición con toda la correspondencia mantenida siones _a l Imperio del Brasil, pero que desliga, das de resistencias del poder antiguo, 'las opo- cisión violenta de 1814, culpa fue tan r~lo de
ron don Pedro Trápan! desde 1825. · la Provincia Oriental de la federación argen- siciones de intereses, ya irreductibles entre las las instituciones coloruaks, del desconocimiento
· (188) Para la verdadera inteligencia del párra._g
~o y en c1,1anto él se refiere a la aceptación del
tina; le asegura su Independencia Absoluta y 1~ .i:lo!l capitales del Plata, toman vastas proporcio· de . España de sus i~tereses · verdadéros ·.~~ laa
reconocimiento d·e la Independencia por la Argen- ha.ce pisar el primer escalón de sus altos desti· nes, y la guerra estaDa porfiada y violerttamen- . regwnes ·del sur contmental y que perrmtm, -eft
.tina y el Bri!ISil, recuérdense los términos del oficio nos. ¡LA SOBERANfA DE LA PROVINCIA te, libre entonces del contralor que la detuvo el transcurso de] tiempo, la erección de · a ntago-
del general Lavalleja al general Laguna, de 30 de
marzo de 1828. citado anteriormente y en el cuíl.l ORIENTAL! Esta es la Base del Tratado. y durante los años de la dominación española. nismos exagerados derivados de una política equl•
aquél decia: "Nosotros en nuestras f~tigas constan- este era el único objeto de la invasión de Mi- Aquella guerra fue más que nada una pug- vocada cual . era la de pretender hacer de una
tell hemos hecho asomar ante Ia Patria ei Iris de la siones en su origen, y la del continente, cuando dudad puerto único, y agmpar en la otra todaa
tranquilfdad. Conduyamos la obra 11 cuando se haga na sangrienta entre dos situaciones creadas por
~a Paz, entonces pondremos 'l.os destinos de la Pa. se concibió que (la empresa) no era difícil. La las leyes de España, y Buenos Aires, tradicio- .las autoridades superiores, civiles y comercialeto
tria 1m el Cuerpo Legislativo". <La nota del Go- g-uerra, pues. ha cesado para el Ejército del nalmente ciudad principal, se encontró en segui- Una variante en el comienzo, el asiento de ]¡¡
bierno Oriental, acusando recibo del Tratado del Norte, que eiecutó lo primero y se hallaba en· institución . consular de Montevideo, hubiera
Brasil, está publicada en el tomo IV de la Colec- da de su revolución frente a frente con la au~
cldn Bledma "Part'* Oficiales'', pig. 007.) cargado de lo segundo. Y sus Jefes, Oti ci:lic~ tonornía inconmovible y cerrada de la goberm- modificado posiblemente los términos en que
ceso histórico ya formado, volvieron a imperar que cada uno e&tima d Ideal de la felicidad
fu e planteada la lucha, y. las rivalidades ya l_los- no sin que antes los habitantes hicieran la mát nuevamente, al menos de un modo especialísi- pública. Esa diversidad de c.riteriOfl apenas bolo
tiles en 1810 no se hub1esen acaso producido, heroica de las resistencias en defensa de los de- mo en Buenos Aires, una vez pasado el primer quejada en los años transcurridoa desde 1813 a
faltando entonces· los elementos necesarios que rechos inalienables de su soberanía. sacudimiento. Los dirigentes en este periodo de 1825, pero cuyos aspectos destacantea produci-
ocasionaron los sucesos de 1814 y 1815. Del primero de los resultados surgen los tra· 1810 a 1820, son los mismos del siglo XVIII, rán la intensa crisis comenzada en 1843 y qu.
La incomprensión de España en la aplica- tados interprovinciales, forma inicial del federa· y la revolución realmente se produce en la acep- domina gran parte del siglo XIX, tuvo enton-
ción de su régimen colonial fue grande. No e?- lismo argentino, bien que del mismo postulado ción exacta del vocablo, cuando las multitudes, ces en ese primer tiempo un punto absoluto dll
tcndieron sus estadistas el fomento del comercio se afirmara en lo más hondo de los sentimientos guidas por los prohombres salidos de las ciuda- contacto y era la unidad de propósito en cuanto
de Lima, sin arl'Wnar a los comerciantes de del Pueblo Oriental, el concepto de la propia des rebeldes a los centralismos despóticos, gol- al concepto finrtemente arraigado de integrar CXlll
Buenos Aires, y habilitaron est~ puer.to para la nacionalidad, aun cuando la invasión extranjera pean ya las puertas de la capital virreina!. Es el país una nacionalidad única, libre e inde-
navegación internacional, al m1smo t1empo que hiciera imposible entonces la exteriorización de ésta la segunda fase del drama revolucionario, pendiente. La p1·imera fuena, la netamente COJlo
llenaban de franquicias y privilegios el puerto esa idealidad largamente elaborada en sus múl· y la persistencia de las ideas de libertad, de igual- servadora, representada por elementos antigu01
de Montevideo haciéndolo punto de destmo en tiples y ardorosas guerras contra Españ~ pri- dad, de instituciones democráticas de gobierno de la colonia en Montevideo, había claramenttl
'
las rutas del Atlántico '
y en las largas traves1as mero, después contra Buenos Aires y l1+ego eon• que dominan las masas alzadas frente al reac- perfilado su acción, oponiéndose sin tregua a
de las naves del Perú. Mariano Moreno en sus tra la coalición de los directorios porteños con cionarismo burgués, monárquico y despótico de Buenos Aires en sus ambiciones de prepotencia~
memorias, publicadas en 1812,, ya h~cía notar Portugal. la ciudad principal, dan forma a las orientacio- y hegemonías, ya que nadie como sus miembro1
la contradicción de las instituciOnes unperantes En 1821 la nacionalidad está formada y a nes de opinión hacia dos partidos, incubados en componentes sintieron en sus intereses más Ind-
en el Río de la Plata y la influencia que la lu- través de las actas del Congreso de aquel aiio, las luchas contra Artigas y cuyas primeras ma- mos los efectos de la política del consulado y
cha comercial que sería su resultado, traería
' y la buena vecmdad . bastardeado por Lecor en sus resoluciones le- nifestaciones se hacen ya perceptibles en 1820; las tropelías de Alvear en 1814. La segunda, a
para la armonía entre l~s gítimas, descúbrese sin esfuerzo las convicciones el uno, caracterizado por un franco reacciona- bien es suya la bandera de Montevideo y agíta.
dos ciudades más importantes. Ellas y sus tern- arraigadas de sus miembros para conseguir la rismo, apegado netamente a las práticas que Es- por los mismos sentimientos rebeldes a la auto-
torios, comprendidas las Misiones y las provin- independencia, no aceptando ni siquiera los he· paña impregnó a sus colonias en tres siglos de ridad que intenta gobernarlos, -de abt la f6r-
cias del Paraná constituían el virreinato verda- chos ya consumados sino a base de garantía~ conquista; el otro, más liberal y cuyo carácter mula de 1813 con el pacto de las independeD'
dero, ya que la: demás, separadas por la in.men- que se tradujesen en reconocimientos de liberta· predominante es la desvinculación de la metró- cias provinciales y la habilitación de los puertol
sidad del desierto, por las prolongad~s distan- des efectivas. f1 este el resultado de la acción poli, no sólo del punto de vista político, sino de la Colonia y Maldonado al comercio lntc..,
cias y las dificúltades insalvables d.el l.ntercam- de Artigas, personalidad tipo de las independen· moral y social. nacional-, es igualmente independiente en IUI
bio para nada contaban. <191 > El v1rremato en- cias de los Estados, y que batido en su ideal El proceso es idéntico en Montevideo y en manifestaciones fundamentales, exteriorizadas de
cer~aba, pues, tan sólo el Río de. 1~. Plata y los máximo del vínculo de unión que acercaría Buenos Aires, y, tanto en una como en otra so- modo grandioso, en las épicas jornadas que ill"
territorios inmediatos, y rota de{JmtJvamente la el Paraguay y Alto Perú con Buenos Aires, las ciedad, las dos fuerzas se originan y recorren es- tegran ese período de realizaciones nacionales..
unión política representada por las decision~s del Misiones y la Banda Oriental, al dejar inconclu- te. primer período de su evolución a impulso dtt Cuando la ocupación portuguesa se efectúa.
Consejo de Indias, las dos fuerzas se arroJaron sa una obra semejante a la de Washjngton en iguales factores que las determínan. La revolu· las tendencias marcadas en el seno de la soci$0
una sobre otra: Buenos Aires en defensa de sus la democracia americana, si constituía por un ción, por tanto, se hace propiamente en ·las ciu· dad uruguaya siguen, a partir de 1820, su di-
tradiciones de capital principal, Montevideo con lado la nacionalidad argentina, agrupando l~:s dades o en los núcleos poblados que han lle- rección inicial. La nueva dominación no aporta
los prestigios de su rápido engrandecimiento, autonomías provinciales, por otro fundaba una gado ya a un grado de adelanto y desarrollo. ningún elemento que modifique las convicciones
merced a las excelencias de su puerto, y centro nacionalidad det~rroinada al sostener con el he- Son las teorlas nuevas, el ejemplo de Euro· anteriores; férrea y absoluta, entraña en sus in,.
comercial, a su vez, de dilatada campaña, donde roísmo de sus rebeldías indomables la defema pa y de Norteamérica, las constituciones y las tituciones Jos mismos aspectos de la antigua po-
pacían cantidades millonarias de cabezas de ga- de los derechos de su Patria contra la metrópo· declaraciones de derechos, la infiltración de los tencia colonizadora. Por fuena, el despotismo de
nado. 1i hispana, la t iranía de los directorios y la 'con• elementos extranjeros, que actúan violentamen- la autoridad se afirma, principalmente en Mo:o-
De la vorágine de los acontecimientos que quista portuguesa. te y que al golpear la base fundamental del tevideo, y son sus valores económicos los que
llenan por et;~tero la primer~ década revoluci.o- a ndamiaje institucional antiguo, conmueven la sufren más las consecuencias de la conquista. PJ
naria, no quedan en 1820 smo los hech~s m•~­ JI sociedad, dando así origen a dos tendencias di- comercio local decrece con la cread6n de im-
mos que fueron sus resultados: la teo.na art•- ferenciadas. El elemento campesino, el gaucha- puestos, al mismo tiempo que la campaña se deto
guista como la llamara Pedro F. Cav1a en su Movimiento político, asonada. tumultua:ria, je, principalmente en el Uruguay, cuna de esa puebla por las fabulosas extracciones de ganados
panfl:to de 1818, <192> que unía las provincias la conmoción <lel 25 <le mayo de 1810 no tuvo formación social gestada en las luchas incesan- que pasan incesantemente en grandes arriada~
por un lazo federal a base del reconocimiento en sus comienzos má$ caracteres que la Ql!: Mon· tes con los portugueses durante el siglo XVIII, para las estancias de Río Grand&. Además, los
recíproco de las respectivas independencias, y tevideo del 21 de setiembre de 1808, la de Chi· había tomado desde un principio una dirección portugueses son los enemigos irreconciliables de
la ocupación cierta y efectivá del territorio Orien- le de 18 de setiembre de 1810 o la de Caraca~ determinada, iniciándose en lo que era mani- España, y la clase representativa del tradiciona-
tal del Uruguay por el ejército portugués, que del 19 de abril del mismo año, y en todas, la festación virtual de su vida propia: la indepen- lismo español habíase educado en ese odio que
lo invadiera con ánimo de conquista en 1816 y mutación o el cambio del régimen domínante ~e dencia absoluta, sin más sujeción que la del existiera entre las dos naciones, cuyos pleitos de
se apoderara de sus ciudades y de sus riquezas, hizo bajo una sola fórmula encerrada en sa· caudillo local, y por cuyos ideales lucharía sin fronteras en el territorio oriental agitáranse
cramentales palabras: "¡Viva el Rey Don FeT7 término con ese ardor y tenacidad con que ca- constantemente durante el siglo XVIII. La reac-
(191) El intercambio interprovincial -dice Le- nando VII nuestro augusto Señor!" "¡Abajo el racterizara su poderosa acción en las porfiadas ción, pues, contra el ocupante que ha entrada
Yene- se hacia en pequeña escala porque tenia por mal gobierno!" Revolución, propiamente, no merced a la continuación de las luchas ent~
delante barreras invencibles, de carácter geográfico resistencias contra el extraño invasor.
y financiero que desarticulaban toda comunicación. existió en ninguna, si por revelueión se entien- Circunscribiendo el tema al Uruguay mismo, los orientales y Buenos Aires es permanente, y
(Comercio de Indias. Documentos para la Historia de renovar principios imperantes o 1~ s~s,tenta~ las diferencias de las dos fuerzas que h revo- delegada a una ocas.ión oportuna para exhibir-
Argentina, tomo V, página LXI>. ción de ideales distintos de reorgamzac10n so-
(192) El Protector Nominal de los Pueblos L i- lución emancipadora ha puesto en descubierto, se en la plenitud de su vigor.
bres don José Artigas clasificado por "El Amigo cial. Alteració11 de personas simplemente en la son evidentes en cuanto a los medios que ambos Aquélla se presentl> pe~r prim. wz en 1822,
del Orden" (Pedro Feliciano Cavia). Buenos Aires, dirección de la cosa pública fue su resultado, Y
tmp. de los Niños Expósitos, 1818, pág. 34. <Colec- gTupos de opinión se proponen para llegar a h con motivo de la prodamacl6n W ia Indepen·
ción del autor.) las tradiciones elaboradas lentamente por el pro-
,..U.... &:RO , . , OCTU8RIK t8e8
unilateral, político, que explica la intervención 9ue para el eran leyes pacionales; es, finalm~n­
!léncia Brasileña, hecho que de por sí anulaoa pos de opmtón, hactendo comprender a todos que en la· lutha con un propósito egoísta, acaso un te Lavalleja, quien si asume un~ actitud aparen-
las d~daraciones del Cong·reso de 1821 por las sólo la unidad y el mancomunar los esfuerzos énsueño nunca realizado: la reconstrucción te· te de contemporización con las autoridades ·de
cuales Lec01" arrancara la incorporación a Por- podía,p · da r el ¡·esultado ansiado desde tantos rritorial del antiguo virreinato. Para los orien· la otra banda del estuario, mantiene desde el
tugal y Brasil. Fueron las clases conservadoras, años atr.ás. La independencia del Brasil en na- tales jaq)ás )iubo incorporación aparente ni real, comienzo de la lucha tin agente confidencial,
los vecinos de a·r raigo de Montevideo los prime- ?a inf.luiría ·en la suerte del Uruguay, y el nu·evo y los · sucesos de julio de 1826, momento culmi- don Pedro Trápani, con una instrucción única:
ros en aprovechar de las circt,~nstancias para in i- unpeno americano afirmaría aún más l4 política nante del tempestuoso choque de los sentimien- la de obtener el reconocimiento de la Indepen-
ciar el movimiento revolucionario. Ni con el Bra- de usurpaciones territoriales característica de la tos.' argen.tinos y u ruguayos, se encargarían de dencia Nacional.
sil ni con Portugal, file su divisa, y la indepen- n~ción por.tuguesa. Por su part~, -los · indepen- dar la pauta a los que pr etendieron imponer su Don Pedrof Trápani . es, sin d~da, el perso·
denéia absoluta seda por ellos adoptada, ya que dren tes de· Montevideo también recibirían una volún-~ ad .a,l precio de sometimientos no acepta· naje central del i~tenso drama .qy.e ha de dar
tampócó aceptarían la intromisión de Buenos desilusión, ya que el apoyo que (n~istentemen"te dos. ni siquiera delante del enemigo .acan'tona- por resultado la culminación de 'los esfuerzos en
Aires, causa de la$ desgracias y vicisitudes ocu- solicitaran de .Buenos Air~s o de' las provincias ~o ·oqre · las fronteras de la patria. favor de la independencia dd- PiiÍs. Él resume
Verdad es que la influencia argentina en en su actividad ejemplar, en la pureza de sus 1'
n·idas desde · 1810 y cuyos orígenes da taban to- para su causa, no tuvo otra consecuencia qúe
davía "de úmcho tiempo atrás . . Pero entre el la misión de Valentín Góinez, destinada . a con- 1826 y 1827 tiene. aspectos avasalladores; ver- convicciones, en su exaltación patriótica, inteli-
Cabildo Representante de 1823 y Fructuoso Ri- seguir del Brasil la, devolución de la Provincia d ad es que las ideas del gobernante de Buenos gencia y austeridad de carácter, todas las fuer-
vera, y con él, L ucas J. Obes, Nicolás Herrera Oriental a la integrid ad argentina. . ;A;res, Rivadavia, penetran en el Uruguay por zas concitadas en sus energías máximas para el
y casi sin excepcióp"los jefe"s y oficiales que ·ha- e1 vigor de sus grandes concepciones políticas y logro de la aspiración inquebrantable de los pue-
bían peleado en los campos de batalla contra III sociales y la presión de sus agentes, más fácil blos orientales. Es consejero del general L ava·
España ·y su régimen institucional ya ejercido d e ejercer aquélla cuando el em perador del lleja, como lo es de Fructuoso Rivera, con el
por la metrópoli o por quienes en el Río de la ' La campaña de 1825 no pudo ser -deda· Brasil preparaba sus cuantiosos ejércitos para cual ~stá dispuesto siempre a suavizar las re-
~lata · her edaron sus viciosas prácticas, existía mos en el capítulo respectivo- sino por la in- eliltrar en batalla; verdad es aun, que Canelo· beldías de su extraordinario temperamento y
un abismo' de diferencias y eran ellas las que dependencia absoluta del país. ;Sus' autores . prin- nes. cap ital independiente del país, se halló con- llevarlo a términos de conciliación que hicieran
habían producido el mismo movimiento de eman· cipales y únicos, Rivera y ' Lavalleja, con stituían vertida ·en centro de rivadavianos. los cuales se factibles realizaciones armónicas. Por eso la ac~
cipación. Lucas Obes' perseguido, desterrado por la representación más genuina d e ·las deis fuerzas valen· de la prensa, del caudal de sus talentos ción de Trápani surge plena en 1825 y llega a
patriota en· 1811; Nicolás Herrera incorporado de opinión puestas en juego en 1823. Un solo p ara torcer la opinión pública y llegar hasta su intensidad mayor en los años subsiguientes
desde el . comienzo a la r evolución y actor en ideal los une, y es el mismo · concepto de la Íri:- conseguir 'p or manejos a rtificiosos, la anrobación
de la Constitución Argentina de 1826. Es ver-
para desaparecer en la sombra cuando el ideal
supremo de la independencia ha sido afianzado.
muchos de los sucesos de la política de Buenos dependencia en q~e coinciden por causas ·ya, his-
Aires; Fructuoso Rivera, segundo jefe de Arti- tóricas, tanto los qÚe pelearon con Artigas co- dad todo esto y todavía más: el escudo de .Bue- La mediación inglesa es su .o bra exclusiva,
gas, y eon Rivera todos los oficiales caudillos mo los que sufrieron. desde Mop.tevi.deo el. des· nos Aires y el título d e R epública de las Pro- y sería negar la evidencia suponer posible la
orientales, si" coincidían con los de Montevideo potismo político y comercial de· Buenos Ai¡;es y vincias Unidas e~tamnados en una parte de la tenacidad de Ponsomby en la· base de. la inde-
en cuanto al pensamiento de la independencia, el mayor peso de las dominaciones extra njeras, documentación oficial de la época: pero toda pendencia, con la cual se abre paso en las can-
lc;>s separaban los procedimientos para alcanzar- portuguesas y brasileñas. Es 1,1n momento, ..él de esa intromisión que se su cede desde el mes de cillerías de Río de Janeiro y Buenos Aires, has-
la, mucho más en aquellas circunstancias cuan- 1825, en, que las dos corrientes pa rtidarias, vin- juli? de 1826 a octubre de 1827, no apaga ni ta arrancar su reconocimieP.to, a no existir en
d.o una nueva fuerza tal como la Independencia cúlanse ante la magnitud de la empresa en p ers- extmgue un. solo momento de ardor nativo, el esa actitud la voluntad firme e inconmovible de
del Brasil, suceso al cual especialmente el doctor pectiva y la grave.d ad de las circunstancias im- srD•;miento vivo · por la Independencia Nacio- Trápani, quien investía el doble carácter· de
Obes no p ermaneciera ajeno, constituía un fac- p erantes. Convertidas en u na sola, actúan en n~t. pronunciados precisamente en este período diputado de la Asamb l~a Representativa y co-
tor imprevisto y digno de examen por las con- la formación del Primer GobierriÓ Patrio~ en .la sin una vacilación, sin una duda, de un modo misiqnado del Gobierno Oriental. Así, la Con-
secuencias a d eriva rse can respecto a la ocupa- Asamblea d~ la ~~ ida y eri los campos de ba- _c;att><;Órico, uniforme y continu o por las distin- vención de 1828, producido el Acuerdo de 28
ción del territorio oriental. t<llla de Rinc arandí. Después, 'apárta me ta~ fnerz,as de opinión, provocadas en la exterio· de marzo y la ratificación categórica del pen-
La revolución independiente de 1823 estu- de. nuevo, qui¡ •• pa.r a· siempre, y; aun cuando rizac;ión d(" manifestaciones íntimas an te la vio- samiento fundamental de la guerra de los orien-
vo desde un principio destinada a.I fracaso. La vibran .al unísono en los dictados del seritimien- lt>ncia de esa otra dominación extranjera que tales con el Brasil, afirmado todavía con la vic-
p erfecta solidaridad de acción necesaria entre tó patrio, .difieren ya intensamente en ' s~s. prin· inva!=le los esp íri tus en los precisos inst~ntes en toriosa campaña de M isiones, no es sino . ul)a
las tendencias políticas de los habitantes del país cip ios origina'rios, hasta producir, eon el trans- que Pl .pueblo se agrupara en las filas de los consecuencia de aquella larga y acciden tada
para obtener el resultado apetecido no h a bía lle- curso del tiempo, las hondas crisis de mediados · eié rci tos para dit:imir con el Brasil el mejor do· negociación que se inicia en 1825 y que es cop•
gado todavía a concretarse en fórmulas defini- del siglo XIX. . min io territorial. . ducida por Trápani, con una sagac~dad y pa-
tivas. La campaña y sus elementos dirigentes Así se hicieron las declaraciones del 25 de Es la, prensa de M ontevideo, " El Semanario triotismo ejemplar, hasta conseguir el resultado
pudieron ver en los directores del movimiento agosto, y los n~mbres de los que firmaron las M Prtanti.l" de José Raimupd~ Guerra, que sin definitivo: el rec·onocimiento de la libertad e
de Montev~deo, por lo mismo que algunos de fa mosas ac;tas r evelan tanto como los documen· cesar recuerda en sus columnas los espantosos independencia de la República en la sobera-
ellos h¡ibían permanecido neutrales en las con- tos mismos, cuál . d~bió ser' el pensami~nto d!'l episodios de la· ocupación porteña de 1814, co- nía plena de su territo_rio y de sus derechos
tiendas artiguistas, una inclinación más o menos aquellos representa ntes, los más .~ntigt,~os solda- mo desenmascara .la política de Rivadavia, cu- inalienables, tal como fueron declarados por la
encubierta hacia Buenos Aires, y el Cabildo Re- dos de. Artigas, h éroes de Las Piedras, Guaya- yos objetiyos son sojuzgar la voluntad nacional; Asamblea de la Florida.
presentante, a su vez, no revelados para sus b os y Catalán, . los otros,· adictos ,i'l M:ontevideo e,s Fructuoso Rivera y una pórción numerosa de
miembros los propósitos de Rivera y de Obes, y que nega ron la Revolución de Mayo de 181.0 oficiales, quienes se ap;:trtan del ejército y has- IV
quizá entendió en la actitud de éstos una adhe- y sufrieron 'las vejaciones de Alvear en 1814. fa . entran en hostilidades, ant~s de soportar .el
sión implícita al Brasil. · Pero la campa ña iniciada en · 1825 lo es ' por la comando de los Rodríguez y los Alvea r; es el El 25 de agosto de 1825 es la fecha máxl·
Los hechos se encargarían de revelar a unos independencia absoluta del país, aun a pesar de doctor. ~ucas J. Obes qu~ a prisionado en la ma de la I ndependencia Nacional. Usando u11
y a otros las fuerzas con que debería c.ontarse la declaración de guerra d e Buenos Aires al Bra- cárcel de Buenos Aires ni~ga la competencia de procedimiento cronológico puede establecerse qut
para el movimiento de independe.ncia, al tiempo sil. La incorporación, urdida por García, sari- la j~uisdicción argentin a, ampará ndose en las con la aper~ura qel puerto de MontPvinPn al
que acercarían las distancias entre los dos gru- cionada por el Congreso Argentino, es un acto
P AG. 81

..AO. 110 "C UACI!!:.RNCÍS bK MARCH Á


decidido voto de sus representados; después de Sala de Sesiones de la Representación Provin-
c:omerclo lnterrulcional, el 12 de octubre de 1778, Tucumán pru:a promover y defender ]a libertad consagrar a tan alto fin su más profunda con- cial en la Villa de San Fernando de la Florida
N inicia una primera etapa en la evolución his- de Jas Provincias Unidas y su independencia del aideración, obedeciendo a la rectitud de su ín: a veinte y cinco días del mes de Agosto de mil
t6rlea nacional; a ella le subsigue la declaración Rey de España, sus sucesores y metrópoli", sien- tima conciencia, en el nombre y por la auton- ochocientos veinte y cinco."
del Cabildo de Montevideo de 18 de julio de do posterior al acto mismo y en sesión secreta dad de ellos, sanciona con valor y fuerza de Las dos actas son de independencia y se
1806, proclamando al gobernador Huidobro au- que se indic6 la conveniencia que en los docu· Ley Fundamental, lo siguiente: . complementan la una con la otra. Unir no es
toridad superior en el Río de la Plata; después, mentas a pasarse al ejército se agregase, des- ¡a Declara írritos, nulos, disueltos y de mn- incorporar. U nir quiere decir juntar una cosa
el 21 da setiembre de 1808 señala una época con pués de las palabras sucesores y metrópoli, la gún valor para siempre los actos de incorpora- con otra. Incorporar equivale a agregar dos o
el desconocimiento que hace el pueblo de Mon· frase y de toda otra dominación extranjera, ción, reconocimien tos, aclamaciones y juramen- más cosas formando un cuerpo único. Se pueden
tevideo del virrey de Buenos Aires, instalando " dando por raz6n de la alteración del texto tos arrancados a los Pueblos de la Provinci;t unir dos país~ con un objeto determinado, con-
ana Junta de Gobierno propia, a este hecho le - expresa el acta reservada- sofocar el rumor Oriental por la violencia de la fuerza unida a servando cada uno su independencia, soberanía
ligue la negativa de la autoridad capitular de esparcido que el Director del Estado, el general la perfidia de los Poderes del Portugal y Bra· e instituciones, sin que sufran ninguno de ellos
¡U do junio de 1810, no aceptando el nuevo Belgrano y aun algunos individuos del Sobera- sil. . . y por cuanto el Pueblo Oriental aborrece desmedro ni menoscabo, pero no se p ueden in·
régimen erigido en la vecina ciudad con mo- no Congreso, alimentaban ideas de .e ntregar el y detesta tales documentos, se testarán y los Ma· corporar sin que los atributos diferenciales de
tivo del suceso del 25 de mayo. El 28 de febre· país a los Portugueses." ooa) Por su parte, el doc- gistrados civiles de los Pueblos en cuyos archi- uno al menos, desaparezcan en absoluto. Con la
10 de 1811 pronúncians~ los orientales por la tor Saldías, historiando el mismo suceso, repro- vos se hallan, concurrirán el primer día festivo, primera inteligencia y no con la segunda, em·
emancipación de la nación colonizadora; el 13 duce las instrucciones reservadísimas que en ~e­ y en unión del Párroco, vecindario y Escribano, plearon los representantes de la Florida el tér-
de abril de 1813, reúnense en el campamento sión de 4 de setiembre de 1816 dictaba el Con· a la Casa de Justicia y los testarárt y borrar:'tn mino unir y no incorporar, concep to éste qu()
ide Artlgas los diputados de los pueblos, quienes, greso de Tucumán para que fueran . ten idas desde la primera línea h asta la última. no está, ni expresa ni tácitamente, en ninguna de
al instalar el primer gobierno local, proclaman presentes por su enviado a Rio de Janeiro y cu· 2º En consecuencia de la antecedente De- las actas, ni documentos de carácter nacional do
la Independencia y Soberanía de la Provincia, yo artículo 4º decía así: "que se imponga . de la claración, reasumiendo la Provincia Oriental la la Guerra de Independencia.
lin más limitación que el pacto recíproco entre fuerza .y de la del general Artigas, y que en plenitud de los derechos, Libertades y prerroga- El 25 de agosto de 1825 se declaró, por tan-
los Estados por el cual se delegan las facultades razón de sus observaciones declare o retarde la tivas inherentes a los demás Pueblos de la Tie· to, la Independencia Nacional. Así lo entendie-
ao reservadas, a la reunión de un Congreso ge· negociación, .interín las Provincias Unidas lTa se declara de hecho y de derecho libre e ron los pueblos del país que juraron solemne-
aeta!; el 25 de agosto de 1825, declárase la In· aumentan sus fuerzas u obti enen ventajas en ind~pendiente del rey de Portugal, del empera- mente la Independencia en los días festivos sub-
dependencia Absoluta del Territorio Oriental del Chile o Perú; pero si las arma! .portuguesas dor del Brasil y de cualquier otro del univer· siguientes a la fecha de la Declaración, según
Uruguay, concepto éste reconocido in ternacio· progresan rápidamente procure concluir los ~ra­ so y con amplio y pleno poder para darse la5 lo resolvió la Asamblea de la Florida. Así lo en·
nahnente en la Convención de Paz entre Argen· tados, sea sobre la base del restablecimiento de formas que en uso y exercicio de su soberanía tendieron también los actores del magno aco::~­
tina y Brasil, de 27 de agosto de 1828. la casa del 'nca enlazada con la de Braganz<L estime conveniente. Dado en la Sala de Sesio- tecimiento y con ese mismo significado penetró
De estas efemérides, todas dignas d e recor· o sobre coronar ert las Provincias Unidas un nes de la Representación Provincial, en la Villa en el alma popular formando una tradición
dación, brilla como la más grandiosa, la del Infante de Portugal u otro extranjero que no de San Fernando de la Florida, a veinte y cinco ininterrumpida y constante, que firme e inaltera-
25 de agosto de 1825. Si la de 1813, en su si?:· sea de España". (104) de A~osto de mil ochocientos veinte y cinco." ble ha lle¡rado a nuestros días a través d e casi
nificado histórico, fue precursora inmediata, la Las declaraciones de Independencia Nacio· Y expresa la segunda acta del mismo 25 de un siglo. ;¡El Investigador" de 1833, al rememo·
de 182.5 constituye su complemento definitivo y nal del 25 de agosto de 1825 no contienen nin- a<>'osto: "La H. Sala de Representantes de la rar el entonces apenas octavo aniversario de la
la consagración de una realidad efectiva, ya guna reserva de forma o de fondo. Ellas son de o
Provincia Oriental del Río de 1a Plata, en v1r·. Declaración de la J ndependencia, engalanaba
que, desconocido el pensamiento d e Artigas por una absoluta y meridiana claridad, y únicamen- tud de la Soberanía O rdinaria y Extraordina- sus columnas con el Acta del 25 de Agosto de
el cual deberian unirse en vínculo común las in- te torciendo o alterando el significado propio · de ria que legalmente reviste para resolver y sa n- 1825, diciendo que era "el d ocumento más so-
dependencias de los Estados, •quedó tan sólo los vocablos empleados en sus acepciones preci· cionar todo cuanto tienda a la felicidad de ella: lemne y más h onroso para el Pueblo Oriental..."
firme e incomovible, a pesar de las ocupaciones sas, puede llegarse a . tesis que desnaturalizan el que su voto, general y constante, solemne y de· La Comisión Parlamentaria dictaminante afil"
extrañas, la propia del Uruguay, para ser exte- sentido histórico de los acontecimientos y for- cidido, es y debe ser, por la unión con las de· ma también lo mismo, y al dar por terminado
riorizada de un modo solemne e inequívoco por za r la realidad hasta hacer decir a los firman- más provincias argentinas a que siempre perte- este informe, de acuerdo con lo dispuesto en la
la voz de sus legítimos representantes, rn la cé· tes de las Actas de la F lorida expresiones im· neció por los vínculos más sagradas que el mun- ley de 9 de junio de 1921, propone a V. H. la
lebre Asamblea de la Florida. posibles de haber sido consignadas desde el pun· do conoce: Por tanto ha sancionado y D ecreta fecha del 25 de agosto de 1925, para la cele-
Nada empaña el concepto de esa culminaJ1- to de vista de la realidad poHtica a que los Es- por Ley fundamental, lo siguiente: Queda la bración del Primer Centenario de la Indepen-
te Declaración de Independencia. Superior a la tados o provincias del Río de la Plata habían Provincia Oriental del Río de la Plata unida a dencia Nacional.
fórmula de Buenos Aires del 25 de m ayo de llep;ado !'n su evolución orgánica en el año dB las demás de este nombre en el territorio de Sala de la Comisión, 15 de enero de 1922.
1810, por la cual realizábas~ la revolución bajo 1825. Sud América, por ser la libre y espontánea vo·
la égida tutelar del rey don Fernando VII; su· Dice, en efecto, la primera de las Actas dt>l Juntad de los Pueblos que la componen, mani· Senadores: Santiago Rivas, Carlos Roxlo;
perior a la que inicia la emancipación chilena 25 de .agosto: "La Honorable Sala de Repre- festada en testimonios irrefragables y esfuerzos diputados: Eduardo Rodríguez Larreta, Ismael
sentantes de la Provincia Oriental del Río de heroicos, desde el primer período de la regene· Cortinas, Pablo :Blanco Acevedo, (miembro i.Q.:
de 18 ·de l!etiembre de 1810 y que respetaba los
derechos del monarca español, como lo hiciera la Plata en uso de la soberanía ordinad~ y ex· ración política de dichaa provincia¡, Dado en la forman te)
también la de Caracas del 19 de abril de 1810, traordinaria que legalmente reviste para cons-
la uruguaya del 25 de agosto es más completa tituir la existencia Política de los Pueblos que
y nl:tida en su pensamiento fundamental, in- la componen y establecer su Independencia y
cluso comparada con la argentina del 9 de felicidad, satisfaciendo el constante, Universal y
julio de 1816. Sabido es -lo dice Mitre- que
el texto original de la declaración de indepen- (193) Mit1·e. "Historia de Belgrano", tomo II,
pág. 372.
dencia argentina, tan s6lo hacía referencia "a (194) A. Sald!as, ''La Evolución Republicana",
las protestas consignad as por los congresales de pág. 140.
'NUMI!RCII 18 1 OC'nJBFl. 1ee•
,.AG. aa CUADERNOS DIE MARCHA'
EDMUNDO CASTILLO

18 DE JULIO: FECHA DE LA
INDEPENDENCIA NACIONAL
NOasé,sostener
señor presidente, si la tesis que voy
triunfará esta vez o no en la
metió un error con la exclusión del 15 de
agosto porque este aniversario, indudablemen-
cámara; pero tengo la confianza absoluta de te, es una gran fecha nacional, y si la discu-
que un día será aceptada, porque la indicación sión se promoviera sobre la base de ai debía
del 25 de agosto como aniversario de la inde- ser la fecha máxima el 25 de agosto o el 18
pendencia es un error y los errores, a la corta de julio, la verdad es que yo me encontraría
o a la larga, los salva la h istoria. en ·lificultad para sostener cuál de las dos tie-
Ya se ha manifestado en la cámara que el ne más importancia para el país. Pero no es
seña!amiento del 25 de agosto, como fecha de esto lo que se discute ni lo que quiere con-
la independencia, no se hizo inmediatamente sagrarse. Se quiere indicar que el 25 de agost()
después de obtenerse ésta, sino por la ley de es la fecha de la independencia nacional no
1860, que consagró ese aniversario como máxi- en el sentido de que el 25 de agosto conquis-
ma fecha nacional. tamos nuestra independencia, porque es evi-
Antes de la ley de 1860, se dictó la de 1834, dente que ésta' nace a raíz de la Convención
a raíz mismo de la obtención de la indepen- del año 1828, pero, sí, en el sentido de que
denci patria, porque esta ley empezó a tra- el antecedente de esa convención del año 28
tarse el año 1829 en el seno de la Asamblea es ese día 25 de agosto o, mejor dicho, el acto
Legislativa y Constituyente. que ese día se realizó en la Asamblea de la
Por esta ley se indicó que la única fecha Florida.
nacional, la gran fecha nacional, era el 18 de Ahora bien: esto no se puede aceptar, por-
julio, y que este hecho se festejaría cada cua- que no puede señalarse como día de la inde·
tro años los días 4, 5 y 6 de octubre, o sea pendencia aquel en que por un acto legisla-
en el aniversario de la ratificación de la Con- tivo, en representación del pueblo nacional, se
vención del año 28. Se agregó también, como decretó la incorporación a las Provincias Uni-
fechas nacionales, el 20 de febrero, aniversario das · del Río de la Plata, declaración ésta que
de la Batalla de Ituzaingó, el 4 de octubre y de haberse cumplido al pie de la letra y en
~~ 25 de mayo. la intención indiscutible de los que la hide-
El 25 de agosto quedaba completamente ron, nos hubiera convertido en una provincia
excluido de las fechas patrias que debían con- como las otras que formaban la Unión Argen-
memorarse oficialmente. tina y, al correr de los años, fatalmente, ha-
Y eso se hizo, como digo, a raíz precisa- bríamos concluido por ser una de ellas, a me-
mente del momento en que se consagró nues- nos que, por un acto posterior, se hubiera de..
tra independencia. A mi modo de ver, se co- membrado nuestro territorio del territorio de

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aa replf611ca, y entonces bt: liublira afdo el daron de comer•e los huesos que a« en contraron
4la d e nuestra independencia. en la Bastilla_ ae sostienen falseando los hechos, y las q11e s~ r ahr está la heroicicbd de esa declaración y
Un .~;>rofesor norteamericano, James West- En fin, una serie bastante larga de hechos sostien en por enor. Considero qu e sostien en de la guerra sostenida para h acer respetar esa
fall, ha escrito un pequeño y sustancioso ar- universales compleamente erróneos son los que falseando los h echos, a aquellos que dicen que, volu ntad de la Asamblea; pero no hubiéramos
ticulo en el cual se refiere a los errores histó- presenta el profesor James Westfall, para de- a pesar de que la segunda acta de la Florida constituido un Estado independiente, porque
ricos, y empieza por indicar que es un trabajo mostrar que muchas creencias han perdurado d ecretó la unión a las Provincias Unidas, esta habríamos quedado incorporados y ligados a
constante que el profesor tiene con los alum- tiempo y tiempo, a pesar de su falsedad. unión no am inoraba en lo m <'ts m ínimo la las Provincias Unidas del Río de la Plata. En-
nos para desvirtuar esos errores históricos que Yo temo, señor presidente, que pase a for- d eclaración de soberanía e ind ependencia de tre las resoluciones de la Asamblea del año
todo el mundo repite, que todo el mundo con- mar parte d e esta lista la consagración que h a- la primer acta. 25 y la Convención de Paz del año 28 h ay esa
siente y que son muy difíciles de combatir. Se- gamos del 25 de agosto como fecha d e la inde- Incluyo también en esta ca tegoría a los diferencia, cuya rimportancia apreciamos luego.
ftala a este respecto varios hechos universalmen- pendencia_ Quizá no figu re en la lista univer- que, no pncliendo negar que nosotros nos in- La unión a las Provincias Argentinas desa-
te aceptados en esa forma y que, sin embargo, sal, pero puede figurar en la lista de errores rorpora mo~ por la resolución de l 25 de agos- parece completamente en la Convención del
una revisión histórica ha demostrado a la per- rioplaten ses, a lgunos d e los cuales se han señ a- to y por artos legislativos sucesivos y reite- año 28. Por lo tan to, debemos estudiar el sig-
fección ser completamente falsos. Indica, en es- lado ya. El p eligro es evidente. En el propio in- ra dos a las P rovincias U nidas, han manifes- nificado de esa unión decretada por la Asam-
ta lista de errores históricos, algunos muy inte- forme del doctor Blanco Acevedo se señala co· lado que aque llas declaracion es no eran sin- blea de la Florida para ver si realmente se
resantes. Por ejemplo: la causa d e la construc- mo errar histórico el que comete la Argentina reras, sino qu e se hacían al solo efecto de puede admitir como cierto que la paz del año
ción de las catacumbas en Roma, que se atri- al celebrar el 9 de julio como fecha de su in- conseguir el apoyo de los arg-ent inos. v una 28 fue la consecuencia necesaria de la resolu-
buía a la persecución de los cristianos y se ha dependencia, demostrarle. que en la Asamblra ,.e1 vencido el Brasil, se contaba con excluir- ción del año 25.
demostrado que no obedeció a tal obje to; la le- de l 9 de julio se resolvió sim p lemen te la inde- los ta mbi én ele n ue~tro país y constituir una La idea de incorporación a las Provincias
yenda del atro 1000, en virtud de la cual se con- pendencia de España, que la indep endencia dt' n arión independien te. Unidas no solamente existe clara y sincera en
lideraba por todo el mundo que en esa fecha los dem;\s países se agregó posteriormente al Considero, en cambio. q ue sostienen 1111 las actas de la Florida, sino que también es
ae produciría un cataclismo universal. Y bien : acta, temie ndo el m al efecto que causada la error los qu e quieren la celeb ración d el 25 sincera y clara e n Lavalleja, en Rivera y en
le ha comprobado que esta leyenda no sola- primera d eclaración al ejército nacional. de agosto como íl ni versa rio de nu esrra inde- todos los héroes de la campaña del año 25.
m ente no existía en ese entonces, sino que es Por otra parte, como error histórico l'iopla- pt'nrlencia, en vinnd de q ue en esa fecha la Además, por si alguna duda pudiese exis-
posterior al afio 1000, porque l as crónicas de tense, hemos sufrido nosotros la persecución ltis- A~<1mh l ea de l<1 Flor icht llevó a ca bo un acto tir después de hacer un análisis de esas de-
• queJ tiempo, aun las más minuciosas, no h acen tórica que se ha h echo a Artigas. Después de de com pleta '1 total so hr ranfa, no obs ta nte claracrones, la Leg·islatura Nacional, que repre-
ninguna mención de ese temor. muchos años en que las acusaciones contra ese Ja dec:isión d e incorporac ión. Efectivamenl'e, sent;¡hil evidentemente a nuestro pueblo, dic-
Sin embargo, como he dicho, durante mu- héroe se hicieron en lo~ términos más rudos, l:1 nrimer acla de la Florid<1. y !<1 segun da t<tm- tó un serie de leyes y resoluciones que de-
chísimos años existió y existe todavía Ja creen- por estudios históricos muy serios se ha llegado bién . imp lica n ll11 acto pleno de soberanfa, muestran la exislencia de esa incorporación,
cia de que se pensaba en aquella época seme- a la comprobación de qu e todo aquello era porcpre en ellas ~e expresó l;r volun ta d n<lrio- que nos colocaba en un estado total de subor-
jante cosa. calumnia y que la figqra d el h ér oe podía levan- n <ll com pl et~mc n te libre de. romper los vfn cll- dinación a la autoridad central, ora de la Re-
Otro error interesan te es el que se refiere tarse sin mácula entre los más g-randes hombres los c¡ue nos su jeta ban <1 l Rra~i l , y se m:1nifestó, pública Argentin a, ora de la provincia de Bue-
a la lPyenda de Guillermo Tell, d espu és de ha- que registra la historia de América. a~ 1 mismo. el deseo popu lar ele incor poración nos Aires que oficiaba sobre todo en el orden
berse comprobado que esta leyenda existe en a la Argentina. Como acto de soberanía no in ternaciOnal como representante de todas las
Hay otro hecho todavía, señor preside nte.
varios países al mismo tiempo, y que el tal Se enseña que la cruzada del año 25 la hi- hay discus ión pmible: pero este acto nos in- _ dem<'ts.
~uillermo Tell no existió sino en fecha poste- cieron treinta y tres orientales_ Esto no lo ha cm·poraba a nn pa ís vecino y hoy distinto del En esas condiciones, pues, no podemos ad-
nor a aquella en que se le atribuye el acto por discutido nadie durante m ucho tiempo, y es nr 1estro: por lo tanto, no da base para que lo mitir, de ningun a manera, que l a declaración
el cual se ha hecha célebre. la creencia popular; treinta y tres orientales, co nsideremos el punto de arranque de la in- de la Asamblea de la Florida y las actas pos-
E1 interesante también el error qu e se re- treinta y tres hombres oriundo, de nuestro te- dependencia absolu ta de que d isfrutamos. teriores a que me he referido nos hubiesen
fiere a la Bastilla, que se consideró durante rritorio fueron los que hicieron aquella cru7a- El miembro informante de la com isión ma- cre<1do una situación de independencia.
mucho tiempo como un lugar de tortura don- da en el concepto vulgar. Sin embargo, no es mfiest:~ que l<1s actas de la Floricla son el an- El general Lavalleja, apenas desembarca
..-ie eran llacrificados los presos políticos. as í. El doctor Carnelli, en su li bro sobre ''Ori- tecedente necesario a la Convenció n de Paz del en La Agraciada, dirige a los orientales y ar-
Luego se comprobó que la Bastilla recibía be y su época", presenta la lista de once argen- año 1828. Yo sosten go qu e l a Convención de gentinos que lo acompañ an en su expedición
un número muy limitado cada afio de prisio- tinos que formaban parte de esa expedición, Paz del año 1828 es una sorpresa con respecto una proclama en la que se manifiesta ~a vo-
neros y que éstos eran muy bien u·a~ados allí. demostrando, por Jo tanto, que se ha vulgari- a las declaraciones del 25 d e agosto. que Jos luntad de incorporación a las P rovincias U ni.
Sin. e~bar~o, en la época, ·se llegó a d ecir que zado un error compleo al indicar que eran factores qu e dieron lugar a esa Convención de das del Río de la Plata, y de la que voy a
cas1 mvanablemente eran ejecutados los que orientales todos los que hicieron la cruzada . P az, Jos más im porta ntes d e ellos, los m<1s de- dar lectura_
tenfan la desgracia de caer en la Bastilla y Yo pretendo, precisamente, evitar que esa terminantes, son posteÍ-iores al 25 de agosto, D ecía Lavalleja (lee): "las provincias her-
habiéndose encontrado algunos huesos de 'los consagración del 25 de agosto entre a Jigurar 'Y que, por lo ta nto, la independencia q ue ob- manas sólo esperan vuestro pronunciamiento
1uicidas, a los que se les negaba sepultura en en el conjunto de errores históricos, y p or eso tuv imos el año 28 no la poclemos celebrar con para protegeros en la heroica empresa de
el .c~menterio, a causa d e las preocupaciones voy a hacer un análisis -que no me parece el aniversario del año 25. reconquistar vuestros d erechos. La gran n ación
rehg¡osas, se sostuvo que eran víctimas sacrifi- se haya hecho suficientemente-- de lo que in- Constituimos hoy un Estado independiente argentina, de que sois parte, t iene gran inte-
cadas en la cárcel. Y haciendo ironía sobre el dican las actas de la Florida, que se admiten ~n la perfecta acepción de la palabra_ Estado rés en que seais libres y el Congreso que rige
asunto, cuando se dirigió la acusación contra la como declaración de nuestra indep endencia. independiente es aquel que goza de soberanía sus destinos no trepidará en asegurar los vues-
monarquía, Mirabeau dijo que los ministro ha- E~ primer término, voy a considerar las in terior y exterior completa. De haberse cum- tros. Decidíos, pu es, y que el árbol de la Ji.
bían 1ido poco diligentes, porque para levantar opiniones de los que sostienen esta teoría. Yo plido l a voluntad de los patriotas del año 2.15, bertad fecundizado con sangre vuelva a acli·
.lol cargos y acusaciones que se hadan se olvi- divido esas opiniones en dos grupos: l as que no hubiéramos constituido un Estado indepen- matarse para siempre en ]a Provincia Orit'n·
diente, habríamos sido, sí, enteramente libres, tal".
...AG. • •
C UÁPERN09 D~ MARCHA
NUMERO 18 1 O CTUaR&: UHS8

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:lita djdar&CfOn · DO puede Clt¡ar lugar a ae una ponttca e1evaaa. .r;ncomro ae1ante aei .Brasu, na declarado su tndependencta, au
Cla aideración muy extensa, porque de la . sola lec-
dudas. y tan es uí, que loa comprometid01 en de sí una nación poderosa que le era hostil, tura de esa se!Tl.tnda acta de la Flonda, apa- unión ~ las del Río de la Plata, constituido su
la opinión de que el 25 de agosto es la fecha y otra nación pujante que iba a serlo. No te- rece clara nues~ra unión a las Provincias Uni- gobierno legítimo en la . persona benemérita
de la independencia, para explicar estas de- nían en su apoyo, al instalarse, otros recursos das con carácter de incorporación. Sin embar- del general don Juan Antonio Lavalleja, y
daraciones y otras análogas han concluido por nombrado sus diputados al Congreso Gene-
que una fuerza moral de dudosos quilates, y go, como se ha pretendido probar que esa
101tener la tesis absurda de que los que tales una fuerza material que sumaba ochocientos unión significaba poca cosa, que nuestra_ so- ral . . . ¿Qué le resta hacer?
· "En este estado y por el órgano de sus re-
declaraciones hadan trataban de engañar al gauchos. beranía no quedaba limitada por ~a umón,
pr;esentantes, se pone bajo los auspicios ~
pueblo y al gobierno argentinos, que sólo que- "Colocada en situación tan ardua, rompió que era la provincia tan independ1e~te con
Vuestra Excel~ncia, como encargado del EJe-
rian conaeguir la ayuda material de aquél y de frente con el Brasil, que era el enemigo ella como sin ella, y que la declaración ~el
áte, para una vez conseguida la derrota del más terrible, y trató de compromet-e r en su año 25 es el antecedente de la convención cutivo Nacional y pide la dirección de ~as. su-
Brasil, despedirlos, diciéndoles: "Aquí, en te- favo r a la Repúbljca Argentina, presentándo- premas órdenes para marcar sus reconoc1m1en·
preliminar del año 28, voy a dar lectura a
rritorio oriental, ustedes son tan molestos co- le l~s probabilidades de un engrandecimiento algunos documentos que prueban el valor de tos, respeto y obediencia."
mo loa propios brasileños". territorial". esa incorporación, la parte de soberanía que De manera, pues, que aquí tenemos perfec·
Así es como historiadores verdaderamente De manera que Bauzá presenta netamente perdJamos con declararnos unidos a las Pro- tamente explicada la esencia de la volun_tad
serloa han incurrido en este grave error de el criterio histórico de que los prohombres del vincias Unidas del Río de la Plata. nacional que expresan las actas ?e la Flond~.
presentar como mistificadores a nuestros pro- año 25 se proponían engañar al gobierno y La primera declara nuestra mdependenc1a
Leeré primero un documento del archivo
hombres de la Cruzada de 1825 y a todos los al pueblo argentinQs, solicitando su ayuda y para romper nuestros vínculos con el imperio,
de don Carlos Anaya, publicado por la Re-
que actuaron en los sucesos de aquella cam- l;lespidiéndolos en d momento oportuno. vista Histórica, consist-ente en la nota pasada y la segunda declara la reincorporación de la
provincia a las demás del Río de l~ Plata, y
pafia. OtrQs historiadores han rea~;cionado contra por la Sala de Representantes _de la Pr~vincia
El historiadc;>r Arreguine manifiesta lo si- este criterio, bastante desdoros<;~, por cierto, Oriental al Gobierno Argentmo, exph cando manifiesta que. se prestará al Gob1er?o ~~·
guiente: "Mucho se ha discutido sobre esta para los héroes del año 25. cional "reconoc1m1ento, respeto y obed1enc1a •
esa segunda act.a de la Florida, y aclarando la
declaración de la Asamblea del año 25. Quie- El miembro informante doctor Blanco No podía ser de otra manera, por otra par te.
voluntad del pueblo oriental, manifestada en
nes dicen que dicha Asamblea se propuso la Acevedo no se apoya en esta doctrina, y esto Las dos actas de la Florida tienen en sí mis-
la Asamblea del año 25, y que prueba nues-
independencia absoluta; quienes, que sól<;> in- le hace honor. Tampoco lo ha hecho el doc- mas su explicación lógica. La primera contra•
tra voluntad de subordinación al Gobierno
corporar la provincia a la Unión rota por Ar- tor Gallina!; pero, en cambio, ellos han sos- rresta la declaración hecha por el llamado
Central Argentino. Congreso Cisplatino, que aparentandc. un ac-
tigas. Tal vez algunos de los firmantes cre- tenido otra que no es más verdadera. El doc· Dice la nota dirigida al gobierno argenti-
yeran firmemente la ¡J?Sible anexión a la Re- tor Blanco Acevedo y el doctor Gallina] han to de voluntad, de soberanJa de los onentales,
no: "Excelentlsi)1lo g.eñor: Después · de nueve entregó esta provincia al gobierno de Por-
p11blica Argentina; pero la mayoría de la hecho grandes esfuerzos para probar que la años de injusticias y de opresiones en que es-
Asamblea y del pueblo oriental a otra cosa unión de las Provincias Unidas no implicaba, tugal.
tos . pueblos abandonados a sn tris_te destino,
aspiraban: a la independencia. De lo contra- en lo más mínimo, que se retaceara la sobera- Bien es sabido que Portugal intentó ju!-
arratraban cadenas más pesadas que las del
rio, ¿a qué lanzarse a una guerra extermina- nía nacional, porque la unión a esas provin- despotismo peninsular, cansados de agt1ardar tificar y legalizar la conquista que hiciera en
dora por el hecho de cambiar de tutela, cuan- cias no traía ningún compromiso, en virtud de su lucha contra Artigas. Para ello contó con
t>n vano el amparo de sus compatriotas para
do el imperio prodigaba honores, grado y di- que ellas contituían un conglomerado poco el auxilio de unos pocos hijos de esta tierra
el recobro de su dignidad, alzaron con orgullo
nero a los orientales, y la anexión a las Pro- homogéneo sin una autoridad superior respe- su {rente, tomando las armas, y entraron en qu e se prestaron a legalizar el dominio por·
vincias Unidas sólo podía reportar anarquías tada que fuese el nexo de unión entre todas. lucha desigual contra el emperador del Brasil. tugués. Convocó Lecor un congreso que es
1 inconvenientes?". . Vamos a ver, sin embargo, que si bien es "Los primeros suceso~ de la nueva campa- conocido en la historia con el nombre de Con·
Arreguine, pues, presenta a nl)estros hé- cierto que las Provincias Unidas, en algún ña han sido otros tantos timbres de gloria. pa- greso Cisplatino, el cual, no obstante e~tar
roes como engañando a la Argentina y plan- momento de los períodos históricos que nos constituido por orientales, aceptó 1~ domma·
ra los orientales. Sin recursos, y sin más a po·
corresponde considerar, no tenían esa autori- ción portugt1esa como un acto de hbre y es·
tea la cuestión del poco interés que había en yo que la energía de su valor, han _hecho se~­
aepararnos del Brasil para incorporarnos a las dad superior, y no todas acataban un gobier· tir más de una vez a sus contranos la dis- pontánea voluntad, abrogándose una repre-
Provincias Unidas. En esto también, eviden- no central, campeando cada una por sus res- tancia que media de libres a esclavos. ¿Qué se- sentación popular que no tenía.
temente, comete un error, porque nuestra as- petos, nosotros, en cambio, desde el año 25 Esta declaración del Congreso Cisplatino
rá con el concurso de sus hermanos del Te-
piración de la anexión a las provincias argen- hasta el año 27, dimos la prueba más completa rritorio Unido? Ellos demandan y reclaman habfa que romperla, había que destruirla, ha·
tinas era general, ya que estábamos unidos a de subordinación a ese gobi erno argentino, con urgencia su auxilio y protección. Son in- bía que demostrar que la voluntad nacional
ella por sagrados vínculos, según el sentir y centralizado por la presidencia de Rivadavia, cuestionab les su título y derecho a merecerla. estaba contra esa declaración. Y bien: a este
laa manifestaciones sinceras de todos los hom- o al gobierno provincial de Las Heras y de Que llegue, pues, excelentísimo señor, ese día objeto responde la primera acta de la ~lori·
bres que intervinieron en aquellas luchas he- Dorrego. fe liz por que· suspiran los amigos de la huma· da. Hecho esto, inmediatamente se mamfestó
roicas. Ya hemos visto que por la segunda acta nielad. A V.E·. está reservado el lauro de ha- la voluntad nacional de incorporación a las
El mismo Bauzá, historiador que, al refe- de la Florida se declara la unión a las Pro· cerlo lucir en este horizonte con los rayos de Provincias Unidas. Este plan está perfecta·
rirse a una cantidad de suoesos, individuali- vincias Unidas del Río de la Plata. El doctor la libertad. La Provincia Oriental en· medio mente corroborado, por otra parte, por hechos
za a los sujetos que intervinieron en ellos, Blanco Acevedo se esfuerza por probar que de los riesgos y conflictos de la guerra que anteriores de nuestras autoridades. A!")tes del
también manifiesta en el siguiente párrafo su esa unión no quiere decir incorporación. 25 de agosto la Junta de Representantes de
sostiene". . . (y aquí viene la explicación de
opinión sobre el particular, tocando a brocha Si discutiéramos sobre el valor de estas pa· la 1a. y 2a. actas de la Florida) . . . "ha allanado Ia provincia delegó dos diputados para que
gorda los sucesos del año 25 y restando im- labras "unión" e "incorporación" podríamos por su parte cualquier escollo que detuviera fueran parte del Congreso General Con~titu·
portancia a la insurrección popular: "La Asam- perder mucho tiempo. Vamos a los hechos, el término de sus desgracias, rompiendo a la yente Argentino, con lo que mostraba la Igual
blea de la Florida procedió con la grandeza de procurando aclarar lo que significaba esa faz del mundo los vínculos con que sus opre- posición en _qu~ se colo~ba con respecto a las
un patriotismo sin tacha, con la vista profun- unión. El asunto quizás, no merezca una con- ¡ores la ligaron a los tronos de Portugal y demás provmc1as argentmas.

PA<i. 88
PACil. ea CUACERNOS · CE .MARCHA NUMERO . 181 OCTUEIR&: U~es
\
dón del afio 22. con motivo de la 1eparadón fue aceptado por la Ásámbtea del afto !5.
Por otra parte, los orientales que desde cuando son simples manifestaciones de loca- del Brasil y Portugal, leyó un docnmento en Lejos de esto, se estableció que el pabellón
Bue.oos Aires apoyaban el movimiento revolu- lismo. el cual se plantean, en un diario, "La Au- provincial desplegado por Lavalleja se usaría
cionario, que aconsejaban a Lavalleja y que En ese momento la voluntad nacional de rora", las soluciones a que podía arribarse únicamente hasta tanto los diputados orien-
ataban en sus planes, aclaran perfectamente incorporarnos a las Provincias Unidas, era ab· indicándoSe entre una de ellas --que el autor tales se incor poraran al Congreso Argentino,
este concepto. solutamente general, y no se encontrará, del rechazaba- la de la independencia absoluta, pero lueg0 de esto se estableció que el pabe-
Trápani, cuya actuación ha destacado en sus año 25 al afio 26 ninguna declaración pública, es decir, la separación del territorio oriental llón nacional sería el pabellón argentino, y
yerdaderos contornos el doctor Blanco Aceve- ninguna declaración popular, ningún docu- de todo otro territorio y todo otro poder. así se cumplió posteriormente. "La Honora-
do, en el informe que está a consideración de mento que contradiga el deseo nacional en ese No tiene más antecede1 ~ esta próposición ble Sala de ~epresentantes de · la Provincia
la cámara, escribía al general Lavalleja indi- sentido. que lo que se dijo en el Congreso Cisplatino, Oriental del lUo de la Plata, en uso de la
dndole la linea de conducta a seguir en sus Los actos de localismo existían; habían si- por los voceros orientales del sometinuento soberanía orrlinaria y extraordinaria que le-
ac:to1 de gobierno, y le manifestaba que debía do reiterados desde el tiempo del coloniaje. del :Brasil, ·uno dé los cuales planteó qué con- galmente reviste, ha sancionado ,y decreta con
hacene lo que después se cumplió. Decía en Como sefialó el doctor Gallina!, por el año venía más a la provincia: si someterse a Por- valor y fuerza de ley lo siguiente: Siendo una
IU carta Trápani a Lavalleja: "La comisión 1815 gozamos de una verdadera libertad, de tugal o si agregarse a las Provincias Unidas o consecuencia necesaria del rango cde Indepen-
de orientales no duda que el objeto que más una independencia completa; pero hay que constituirse en Estado independiénte. Pero en dencia y libertad,. que ha recobrado de hecho
preferentemente ocupa. en la actualidad a los señalar que esa independencia fue una inde- el ~dotlo histórico que va desde el año 25 y derecho la «Provincia Oriental» fijar el pa-
aei\ores jefes orientales será el de la anulación pendencia de hecho, porque la voluntad na- y que prcxede a la Cruzada, hasta el mo- belUm que debe señalar su ejército y flamear
de las actas del Congreso Cisplatino y la in- cwnal, o la voluntad local mejor dicho, encar- mente en que interviene lotd Ponsomby en en los pueblos de su territorio, se declara por
corporación al Brasil, el nombramiento de Go- nada por Artigas, era de que la provincia es- nuestros asuntos, en repre~entación de Ingla- tal el que tiene admitido, compuesto de las
bierno y de diputados al Congreso, pues de tuviera unida a las demás del Río de la Plata. terra, no se encontrará como manifestaba an- tres fajas horizontales, celeste, blanca y pun-
estos pasos debe, indudableme~te, resultar la Artigas aceptó la independencia, o, mejor tel'iormente, ninguna declaración, ningún ac- zó, por ahora y hasta tanto que, . incorpora-
parte que todas las provincias deben tomar dicho, la consiguió por la fuerza de las armas; to de autoridad, ninguna protesta siquíera, en dos los diputados de esta Provincia a la so-
en la contienda con el imperio que ya sostie- pero como una solución momentánea, porqtle la cual se vea clara la intención de separarnos beranía nacional, se enarbole el reconocido por
nen los orientales, siendo un perjuicio de mu- bien es sabido que él rechazó de la manera de las Provincias Unidas del Río de la Plata, el de las Unidas del cRío ele la Plata a que per-
cha gravedad cualquier demora que en esta más terminante el ofrecimiento que se le hi- así como nos separamos del Brasil. tenece.. De manera., pues, que para la Asam-
parte se haga." zo, de que se erigiera a la Provincia OJ"iental Así lo voy a probar mediante la presen- blea de la Florida el pabellón nacional era el
De manera, pues, que los diputados de la en un país libre e independiente. tación de las leyes dictadas por nuestra Legis- pabelló11 argentino y provisoriamente y hasta
Florida cumplieron con esas indicaciones, con No hay que confundir los actos de loca- latura Provincial, que reconocen todas nues- tanto los diputado~ no se incorporasen al Con-
esa Hnea de conducta que Trápani señalaba a lismo con los actos de independencia. Los ac- tra dependencia del Gobierno Provincial de greso argentino se usaría el pabellón de Lava- .
Lavalleja. Igualmente, otro colaborador en la tos de localismo, especialmente en los países Buenos AiY·es o del Gobierno Nacional de la lleja. Esta disposición e~ del mismo día 25 de
revolución, Agustín Francisco Wright, también federados, se pueden señalar con toda- preci- República Argentina, leyes y resoluciones con- agosto de 1825 y ella se tomó empleando los
había escrito a Lavalleja en los mismos tér- stón y en gran número. El propio doctor Ga- tra las cuales nadie protestó, tomadas gene- mismos términos solemnes con que se declaró
minos y en una carta le manifestaba que " por llina! señaló que en el año 51 la República ralmente por unanimidad de votos y aceptadas la independenci"l y la unión de las Provincias
lo que hace al Gobierno y al Congreso, no Oriental hizo una alianza con la sola provin- por las principales figuras de la Revolución Unidas del Río de la Plata".
puede dudarse que todos están por la libertad cia de Entre Ríos. que en ningún momento se opusieron a ellas.
de esa provincia (se refería a la Provincia Si este antecedente se quisiera utilizar, en El 25 de octubte de 1825 el Congreso Ge- La prolongación que ha tenido este deba-
Oriental), y para auxiliarla, y yo espero que el mismo sentido que lo hacen los doctores Ga- neral Constituyente de la~ Provincias Unidas te ha dado lugar a la prensa del pais para
esto se conocerá perfectamente, cuando elegi- llina! y Blanco Acevedo y si en algún momen- décrétó, de acuerdo con el deseo manifestado manifestarse extensamente respecto de la fecha
do un Gobierno de ella se solicite que sea to la provincia de Entre Ríos hubiera llegado por los asambleístas de la Florida, la reincor- en que debe celebrarse el centenario de la
considerada como una de las provincias que a constituir un país independiente, bien se hu- poración de nuestro territorio a las Provincias independencia nacional. Distinguidos historia-
forman el -Estado Argentino". biera podido, después, destacar a su respecto, Unida!. dores y ciudadanos eruditos en la materia han
No pueden ser más claros estos anteceden- actos de localismo de suma importancia, para Esta reincorporación fue aceptada en nues- expresado su opinión, dividiéndose en dos gr u-
tes para explicar el significado de las actas de decir que desde mucho atrás existía el espíri- tro territorio universalmente y el Gobierno pos: los partidarios del 25 de agosto, y aquello$
la Florida, en el sentido que yo h e manifes- tu de nacionalidad en dicha provincia. Sin em- Ptovincial comunicó la resolución de reincor· que creen que el centenario debe celebrarse
tado, es decir que primero se quiso desvirtuar bargo, sería un error, porque la provincia de pgi"ación como un acto fausto para el pa{s. el 18 de julio o el 4 de octubre, fecha ·de ra-
la declaración del Congreso Cisplatino y que Entre Ríos, perfectamente localista durante Hizo que se publicara esa reincorporación, tificación de la Convención de Paz del año 28.
después se quiso cumplir lo que, por otra par~ más de cuarenta afíos, hasta el punto de ha- manifestando la ventaja que teníamos noso- Entre los primeros, el doctor Gallina! ha re-
te, era la voluntad indiscutida en nuestro país ber estado en varias ocasiones completamente - ~tqs en unittlos a las demás provincias del editado y aumentado los argumentos q ue hizo
de incorporarnos a la.s Provincias Unidas del separada de las demás provincias de la Repú- Río de la Plata. en su discurso en la cámara; entre los segun-
Río de la Plata. blica Argentina, nunca tuvo intenciones de na- Nuestra legislatura y nuestro gobierno se dos, mucho más numerosos, don Antonio Ba-
El doctor Gallina! y el doctor Blanco Ace- cionalidad y concluyó por desaparecer como vieron ptecisados a adoptar un pabellón pa- chini, en un conceptuoso y recio articulo que
vedo han expuesto en su discurso e informe, entidad internacional para formar parte de ese ta encar~ar la causa de la patria, o, mejor publicó en el diario "La Mañana", demostró
respectivamente, una serie ele actos que pre- país hermano como era enteramente lógico. dicho, de la provincia, y resolvieron que ese que la Revolución del año 1825 tuvo un ca-
•entan como manifestación de nacionalidad Nuestros actos de localismo son repetidos; pabellón fuera el nacional de la República rácter meramente provincial; don Vicente Ca-
dentro de nuestro territorio. A esos actos se nuestros actos de nacionalidad, nuestro sen- Atgentin~, contrariamente a lo que dice el putti ha vuelto a publicar los formidables ar-
pueden· agregar otros muchos, muy interesan- timiento de nacionalidad, son todos ellos pos· doctor ~lanco Acevedo en su informe. que gumentos que expusiera en una conferencia
tes por cierto, pero considero un error presen- teriores al año 1825. manifestal;>a que el pabellón de la provincia dada en San José, probando que la Asamblea
tarlO& como manifestación de nacionalidad, El doctor Gallina!, al referirse a la revolu·
• la J'loifc!a. pnk!am6 nuestra fnaepenaencta a e~ta sesión: "A solicitud del señor Chuca.rro En la página 89 del informe dice el doctor do 1e hizo cuenta de la n ota del !xctltllti'ilrM
del -Bruil, pero no de las Provincias U ni das, a se mandó leer las leyes y decretos sancionado~ Blanco Acevedo·: "La segunda acta fue la de Reñor Gobernador ·sustituto, fecha de este día,
lu ~tUale• no11 anexó la segunda acta de la · por la primera legislatura de la provincia. Ve- unión con las demás provincias del R ío de la en que hace presente la demanda urgentísima
Jlorida. El doctor Ariosto González se ha en- rificado, pidió el mismo setíor diputado la Plata, y la última, la que establecía la· enseña que pesa hoy ·sobre la Augusta Representad~&
Qrgado de rebatir el libro del miembro in- palabra y dijo: que según el espíritu de la nacional, estatuyendo que ella sería la bande- de fijar y designar cuál deba ser el pabell6n
formante doctor Pablo Blanco Acevedo, ha de- ley de 25 de agosto, parecía que debía haberse ra tricolor desplegada en La Agraciada, y bajo que ha de tremolar y ser respetado por todo&
_m oatrado los errores que contiene ese informe, enarbolado el pabellón nacional de la provin- cuyos pliegues se agrupara el ejército oriental." los ciudadanos del Estado. Que en .}as plazas
y a la vez.nueatra anexión a las Provincias Uni- cia inmediatamente que se declaró incorporada No dice más. Bien: esto no es cierto. La ban- de Montevideo y Colonia, como en los demás
·du. en el ~iio 1825, y nuestra subordinación a las de la U nión por el Soberano Congreso dera que se aprobó fue la bandera nacional puertos de mar, punto¡ fuertes del Estado,
al preside~te de la República Argenti~a o a:l Nacional; pero no habiéndose prac,ticado, prcr argentina y ·sólo próvisoriamente la b~ndera de guarniciones de fronteras, etc., se carece aún
pbemador ~e la .provincia de Buenos Aires, ponía que se remitiese nuevamente copia de Lavalleja. (Apoyados) (¡Muy bien!) del pabellón que debe servir de guia a todos
')Ue duró desde el año 1825 hasta el año 1827. dicha ley al Ejecutivo, encargándole la mayor En la página 95 es más grave lo que afirma los ciudadanos de distintivo y respetabilidad al
·Loe -directores dél diario "La Era", "señores brevedad en su cumplimiento". Como conse- el miembro informante. Dice: " Los ·objetivo!! Estado, porque ai bien ae tremola cprovisoria-
Enrique Ponce de León y Luis Pereira, junto cuencia de esta indicación, se propuso la si~ de Trápani y de Muñoz, según lo h emos de. mente el de la República Argentina, no puede
con el doctor Ariosto González, han repartido guiente moción: mostrado, tenían por finalidad, además de la ser considerado nacional, desde que fue desli·
también un folleto sosteniendo la misma tesis. "La ·Honorable Sala de Representantes ha íntima patriótica, arrastrar a Buenos Aires a · gada para formar un Estado independiente la
Don Pedro Riva Zuchelli ha publicado docu- acordado y decreta, con valor y fuerza de ley; la lucha contra el Brasil. A ese objeto, y co- Provincia Oriental de la República a que an-
mentoa inéditos del mayor valor, que prueban conforme con el espíritu de la de 25 de Agos- mo medio· de SQstener la independencia, soli- tes pertenecía.. ; y lo que es más, sin haber
de una manera terminante nuestra anexión a to: Artículo 19 - El pabellón que se enar- citaban de Lavalleja, con vehemente interés, ·el sido declarado tal por la A-ugusta Asamblea
laa Provincias Unidas de los años 25, 26 y 27. bolará en la Provincia será el que distingua reconocimiento de la bandera de las. Provin- General". De manera, pues, que, &egún el cri-
Lo mismo ha hecho el señor Angel Vidal, y cias Unidas por el Ejército oriental, enten- te~io claro de don Joaquín Suárez -que hizo
a las Provincias Unidas del Río de la Plata".
todos ellos han venido a reforzar la idea que Se consideró que no había que sancionar esta diendo que un hecho real y exterior de tal camino porque después se adoptó el pabellón
primeramente defendió el eximio Juan Carlos moción a causa de que la primera ley de 25 Jlaturaleza y significado, obligaría a los gober- nacional que es el que actualmente tenemos.
Gómez, o sea que el 25 de agosto se declaró de agosto estaba en vigencia, y simplemente nadores a salir de la neutralidad, lanzándolos salvo pequeñas reformas- debía darse al Es..
nuestra independencia exclusivamente del Bra- se impartieron las órdenes del caso para que así a la guerra. La Asamblea de la Florida, tado un pabellón distinto, desligado de aquel
ail, pero no de las Provincias Unidas del Río el pabellón argentino fuera izado y jurado en sin embargo, y aqui el documento es intergi- a que antes había pertenecido. Todavía acla-
de la Plata, a las cuales quedamos anexados la Provincia Oriental. versable -dice siempre el miembro informan- ran este asunto las cartas que existen en el
por la Declaratoria de la F~orida. Interrumpí te-- no aceptó semejante proposición, y, al propio informe del doctor Blanco Acevedo, pe-
De acuerdo con aquella ley y estas disposi- ro no en el sentido que él quiere darles, en·
mi discurso en la sesión anterior cuando, para ciones de nuestra Asamblea del año 16, el ge- contrario, de un modo expreso, en la tercera
d emostrar nuestra subordinación al gobierno acta del 25 de agosto, estableció que la enseña viadas una por ~rápani a Lavalleja y otra
neral Lavalleja juró esa bandera nacional ar- por Francisco Muñoz a Galleros.
cie Buenos Aires y el reconocimiento que ha- gentina y pasó luego comunicación a la Asam- nacional era la ya admitida, compuesta de tres
damos de que la Provincia Oriental estaba . blea Representativa, según da cuenta la si- franjas horizontales: celeste, blanca y punzó: La carta de Trápani dirigida a. Lavalleja,
unida, anexada a las demás del Río de la Pla- guiente nota: "En la Villa de San· José, a 3 la misma que debería flamear en Rincón y anterior a lá Cruzada de los Treinta y Tres,
ta, exponía las leyes dictadas por la propia de febrero de 1926, abierta la sesión por el Sarandí". dice: "Influya usted para que del modo mát
Asamblea de la Florida el mismo 25 de agosto señor Larrobla, Presidente, etc., etc.; leída y Es cierto que el documento, es decir, esa solemne posible se anule lo actuado por d
y posteriormente, por las cuales se declaraba aprobada y firmada el acta de la sesión ante- tercera acta, es intergiversable; sin embargo, el maldito Congreso Cisplatino; &e nombren los
que el pabellón de la Provincia Oriental era rior, se dio cuenta de una comunicación de mismo miembro informante lo tergiversa ple- diputados al Congreso, procurando vengan lo:s
el pabellón nacional de la República Argentina. 2.5 de enero último, en que el Excelentísimo namente. En la página 98 dice: "En efecto: menos clérigos posibles, y ae juren clas ban-
Como es sabido, en la tercera acta de la Gobernador y capitán general participaba a la la negativa de la Asamblea de la Florida, de deras <;Ie · la Nación,, que son las -de · Bueno~
Florida, dictada el mismo 25 de agosto, se dijo Honorable Sala que con la mayor solemnid<~d no adoptar la bandera o cucarda de Buenos Aires, y «ésta la cucarda que debe usar el Ejér·
~xpresamente que el pabellón de la Provincia en aquella misma fecha se había enarbolado Aires, como lo indicaban Trápani y Muñoz, cito orientab para alejar toda idea de dis-
Oriental era el nacional de Buenos Aires, y el «pabellón nacional en el Ejército de la Pro- demuestra de modo rotundo el propósito de cordia".
que hasta tanto no se incorporaran los dipu- no someterse ni siquiera por pacto de cunión:. Lo que demuestra el criterio dominante de
vincia», acampado en el Durazno, y que esta-
tados que habían sido delegados al Congreso ban dadas las órdenes para el mismo fin a los con la antigua capital virreina!". los patriotas que desde Buenos Aires estaban
General Constituyente se usaría la bandera de demás puntos militares". Es bien demostrativo Tan significativo de nuestra anexión a las de acuerdo con Lavalleja de incorporar nues-
.Lavalleja. De manera que provisoria era la de nuestra situación este acto de la jura Provincias Unidas es esta adopción del pabe- tra provincia, al punto de que su bandera de-
bandera local provincialista y definitiva sería del pabellón argentino en nuestro territorio; llón de Buenos Aires, que cuando el país se bía ser la bandera de Buenos Aires, q ue era
la bandera nacional argentina. Como el nom- es bien demostrativo de nuestra anexión a las hizo independiente por la Convención del año reputada la bandera argentina.
bramiento de los diputados ya se había hecho, Provincias Unidas, y lo es tanto, que el miem- 28, don Joaquín Suárez dijo con toda razón Don Francisco J. Muñoz, en carta · a don
no hubo más que esperar la incorporación al bro informante, doctor Pablo Blanco Acevedo, que había que crear el pabellón nacional; tan Manuel Galleros, presidente del gobierno pro-
Congr~o, lo que duró, como estaba previsto, lo ha reconocido ampliamente, pero de una no era nacional, y tan era de otro país, el que visorio de la Provincia Oriental, dice: "Lo
poco t1empo después, y desde ese momento en manera muy singular: lo ha reconocido ocul- hasta entonces se empleó en la provincia. principal es nombrar Gobernador y Cápitán
adelante la bandera nacional argentina fue la tando el hecho en su informe, que me parece Vamos a ver lo que dice el gobernador sus- General con facultades amplias y extraordina·
bandera de la Provincia OrientaL que es la manera más seria de demostrar la tituto don Joaquín Suárez en el año 28. El rias. Declarar que se use en la cProvincia el
En la segunda legislatura, el representante importancia y la significación de un hecho co- acta general de la Asamblea Constituyente y Pabellón Nacionab. Declarar también ilegales,
Chucarro intervien~ para pedir el cumplimien- mo éste. Legislativa de la sesión de 17 de diciembre inconsistentes, las actas del Congreso Cisplati-
to ·de esa ley. y d1ce el acta correspondiente Voy a demostrar lo que acabo de decir. de 1828 contiene lo siguiente: "Del mismo roo- no y las demás que tuvi~on lugar en aquella
epoca naata eJ. ma • ve manera, pues, que 01era preVIsto que nar>rra de hacerse un infor- rormante e-s tan extraordinaria, qm' yo creo Continúo: "Ese fue el resultado último de
los antecedentes, los hechos de la época y los me como el del doctor Pablo Blanco Acevedo. que en ella no lo acompaiía nadie. En su página su ~cción. Verdad es que en su pensamiento
posteriores nos demuestran que la Provincia E.n su obra "Manual de Historia Patria", pá- 71 dice: "La insurrección general del país en gema! pugnó por esa idealidad superior, con-
Oriental unida a las demás del Rio de la gma 417, dice: "Abundan, sin duda alguna, 1825 no pudo tener sino una sola finalidad: cretada en el pacto de los Estados que uniria
Plata, a tal punto formaba un cuerpo con ellas, c:n la corresp?n~encia particular de la época, la !~dependencia Nacional"... "la indepen- en un vínculo común el Uruguay, las Provin-
que debía usar el mismo pabellón, el que usó frases y apreCiaciOnes que tomadas aisladamen- dencia absoluta del país, libre de sujeciones cias Argentinas y el Paraguay, respetando sua
efectivamente, hasta que habiendo recobrado te, pueden autorizar la creencia de que la em· más o menos fuertes, representadas por ligas soberanías locales. Fracasó en su propósito, pe-
au independencia completa, por la Convención presa de los Treinta y Tres tendía, en el fondo, o pactos federales, sea con el Brasil o con las ro la independencia oriental, primer paso para
del año 28, se adoptó la actual bandera na- a la constitución ele un Estado independiente; Provincias del Río de la Plata". la consecución ele su vasta empresa, la obtuvo
aonal. pero la libertad e independencia ele que en· De manera que, para el doctor Blanco Ace- de una manera firme y categórica. El Congreso
Ya he demostrado la grave afirmación que tonces se hablaba, era con relación a la con- vedo, no pensamos ni siq uiera en federarnos, de abril, la organización de autoridades, sua
hace el miembro Informante al negar expresa- quista portuguesa, que había esclavizado el país ni siquiera en ligarnos con las Provincias Uni· desvelos incansables por el progreso de Mon-
mente que se adoptara el pabellón nacional en y que había que destruir. das del Río de la Plata y esto me parece que tevideo y de su campaña, los Tratados de Co-
nuestro pais, lo que demuestra, según he di- "Rotas las cadenas, restauradas las fuentes sólo él lo puede sostener. (Interrupciones) mercio con Inglaterra, sus relaciones con Bo-
cho, que esto es verdaderamente probatorio de de la soberanía nacional. ¿Debía la Provincia Vo y a continua r sobre este punto. lívar sobre amparo a corsarios '1 presas mari·
la tesis que él no quiere aceptar. Pero no es Oriental construir una nación aislada o aso- Dice el doctor Pablo Blanco Aceveclo, sin urnas en los puertos de América, constituye-
d único error grave, la única deformación his- Ciarse a las demás provincias u nidas? A los pró- ron otras tantas manifestaciones inequívocas de
quitarle ni ponerle nada, lo que voy a leer
tórica que se encuentra en el informe del doc- ceres de la revolución oriental jamás asaltó la en la página 38: "Pero si Artigas triunfa, aun la absolu ta rea lización del postulado de inde·
tor Blanco Acevedo. Este informe merece ser duda: desde 1811 habían optado sin vacilacio- después de su derrota, no es menos victorioso pendencia y soberanía proclamado en la base
considerado como ~m alegato en el sentido de nes por la organización de las provincias uni- en las ideas que inculca en los sentimientos ín- de 18!3.
que su autor no se ha preocupado de estable- das del R ío de la Plata, y la t'mica controver-
timos de su país nata l. El concepto de la na- ''Por lo demás, el estado de independencia
cer la verdad histórica, sino de defender ~us sia de la época era, como ya lo hemos demostra-
cionalidad a él le pertenece, '1 en el terreno de la Provincia, comprendido el territorio de
convicciones, aquellas que adquirió, como es do, relativa a fa forma, o más bien dicho, a las Misiones, fue Ja cat1sa ostensible de la ocu-
rea.l de .tos hechos, Las Piedras, Guayabo, su
d caso de muchos, de niño, en la escuela, don- condiciones en que esa incorporación debía pación portuguesa y el motivo que r eiterada•
res1stenc1a desesperada a la invasión portugue-
de te le ha ensefiado que el 25 de agosto es realizarse".
sa, representan los ex tremos de una pa tria de- veces dio Pueyrredón para negar sus buenos
el día de la Independencia Nacional. Historia- Señor Gallina!. - ¿Me permite? terminada: cni españoles, ni porteños o provin- oficios con los orientales y contribuir en con·
dor después, el doctor Pablo Blanco Acevedo, Señor Castillo. - Sí sefior. cianos, ni portugueses o brasileños.. Sin em- trario a la ocupación extranjera". (Interru p-
enseñó a su vez, que el 25 de agosto era el dia Señor Presidente. - Puede interrumpir e l bargo, es bien claro que Artigas nunca pemó ciones)
de la independencia, y l uego ha tenido que señor diputado. así, que Artigas ímicamente obligado por las Señor presidente. - Se ha reclamado el
defendel' su tesis empleando para ello, como Señor Gallina !. - El doctor Eduardo Ace- circunstancias .. . " cumplimiento del reglamento. No se puede in-
ae ve, toda·clase de argumentos - los buenos y vedo firma el primero una petición a la Asam· Señor Gallinal. - ¿Me permi te? terrumpir.
los que no lo son. blea solicitando que se declare el 25 de agosto Señor Castillo. - Sí señor. Señor Castillo. - Donde el doctor Blanco
Vemos a me~udo en su informe que se ex- fecha del Centenario de la Independencia. Señor presidente. - Puede interrumpir el Acevedo dice: "causa ostensible" debia haber
presa de distinta manera de nuestros patrio- Sr. Castillo. - Es perfectamente cierto y me señor diputado. di cho, para decir la verdad, "pretexto ostensi·
tas del año 25, según que sus palabras o sus complace que el señor d iputado Gallina! lo ble", porque ese fue el pretexto en que se basó
Sefior G~llinal. - Otra vez el señor dipu-
hechos le sirvan para confirmar o defender la diga, y realmente, yo no tendría mucho que la invasión portuguesa: el estado de libertad
tado me atnbuye a mí esa misma opinión, y yo
tesis que él sustenta. Lo vemos por ejemplo, exponer ni mucho que discutir si los adver- de la provincia. (Interrupciones)
no ~e sostenido eso. Yo jamás he dicho que
exaltando la memoria de P ereyt·a, de Chucarro y sarios de mi tesis fueran como el doctor Eduar- R eclamo el uso de la palabra.
Arugas luchara por la independencia; dije da·
de Mufioz, cuando las palabras ele estos pro· do Acevedo, si d ij eran la verdad histórica. Señor presidente. - ¡No se puede interrum·
ramente que Artigas luchó por el fedentlismo,
hombres le ~irven pal'a defender su opinión; Estas palabras que yo acabo de transcribir pero que en las luchas de la Provincia O riental pir al orador! . . . Tiene la palabra el señor
pero cuando estos mismos prohombres forman son copiadas del libro del doctor Acevedo. ~~ con el centralismo porteño se· fue formando diputado Castillo.
parte de la legislatura del afio 27 y aceptan doctor Eduardo Acevedo no niega que la revo- e~ c?ncepto de la independencia, lo que es muy Señor Castillo. - Y fue el pretexto en que
la Constitución Unitaria Argentina, para él ya lución del año 25 haya tenido carácter pr o. d1stm to. Yo he tratado de explicar la forma- Pueyrredón se basó también para no amparar
no son aquellos grandes hombres: ya son in- vincial; no niega que nosotros nos incorpora. ci<;>n del sentimiento; no he dicho que la doc- a Artigas en su lucha contra Jos portugueses,
dividuos que no merecen ninguna considera- mos, 8in condiciones, a las Provincias Unidas tnna de Artigas fuera distinta a la doctrina Y. fue el pretexto que se d io al pueblo argen-
ción, personas de ningún relieve en el país, y del Río de la Plata; no niega que dependimos l!.:-1 federalismo, y el señor miembro informante tino, al cual hubo necesidad de engafiar para
los castiga duramente. Emplea palabras su f'l- como provincia, más que ninguna otra, del Go· d ice lo mismo, ex plica cómo en las luchas con que no supiera que el Congreso y que el pro·
tas, que de por sí no tienen ningún valor, para bierno Central de la República Argentína en el gobierno porteño fue pasándose al senti- pio Directorio habian llamado a los portu·
1ostener su tesis de la indepe-\}dencia. Las pa- tiempos de Rivadavia o del Gobierno Provin. miento nacionalista, al sentimiento de la na- g ueses para que invadieran la Banda Oriental,
labras libertad, patria, independencia, emplea- cial de Las Heras y Dorrego. Nada de esto cionalidad; de la idea de soberanía en una fe- a fin de anular el poder de Artigas. De ma•
das sueltas y en cualquier documento, en cual· niega el doctor Eduardo Acevedo. Luego voy deración de pueblos libres, a la idea de una nera que estas manifestaciones del sefior miem-
quier carta, en cualquier discurso, son para él a explicar, porque es muy interesante el asunto, soberanía tota l. Es muy distinto. bro informante desvirtúan un hecho muy claro
la prueba mas evidente de que la revolución cuál es la razón que tiene el doctor Eduardo Señor Castillo. - Ha hecho mal en inte· de nuestra historia. (Interrupciones)
del 25 tuvo por objeto la independencia abso- Acevedo para que, no obstante todo esto, opte rrumpirme el sefior diputado Gallina!, por que Señor presidente. (Agita la campanilla) -
luta del país. por quf. se celebre el centenario de la Inde- no me he referido a él, sino al señor Blanco ¡No se puede interrumpir! El señor diputado
A este respecto parece que el doctor Edual'- pendencia el d (a 25 de agosto. Acevedo, cuyo libro estoy leyendo textualmente. Ghigliani ha reclamado que se cumpla ~1 re-
do Acevedo, severo y honesto historiador, hu· La tesis que sienta el sefior miembro in- (Interrupciones) · ¡lamento.
C UADERNOS DE MARCHA
Set\or Castillo. - Yo me contuve mucho, El sentimiento de nacionalidad para cons- blica Argentina "incidt'!ntal", en aquel momen- de los brasileños, y a la ciudad de Colonia y
cuando habló el doctor Gallina!, para no reba- tituir un Estado independiente aparece en for- to. El doctor Blanco Acevedo comprende la también a Cerro Largo, que no habían nom-
tirlo respecto de hechos que yo también con- ma clara con posterioridad al año 1825, allá gravedad que implica la aceptación de esa brado sus · diputados por la misma razón. En
aideraba inexactos, y más que eso todavía, de por los años 1826 y 1827. (Interrupción) .C onstitución · provincial nuestra, que era, al una palabra: era la misma situación de la Asam-
hechos respecto de los cuales yo podía exhibir Señor Ghigliani. - Pido que se llame al mismo tiempo, la ·CoHstitución nacional ar- hlea de la Florida, en la cual no había dipu-
documentos oficiales que los desmentían; nues- orden al señor diputado Gallina!, porque no gentina, y trata entonces de restarle importan- tados ni de Montevideo, ni de Colonia, ni de
tra constitución unitaria como provincia en el se puede estar violando el reglamento en est<1 cia y lo hace por medio de este párrafo que Cerro Largo, por la sencilla razón de que esa1
año 27 y todas nuestras leyes relativas a los forma. he leído textualmente. (Interrupción). regiones estabap todavía en poder del Brasil.
años 25, 26 y 27, probando la falsedad de sus Señor Gallina!. - Yo acepto la indicación Después explicaré qué clase . de protestas De manera que este quórum reducido .se ex·
aseveraciones. Sin embargo, yo no hice nada y, por otra parte, es exacto que el doctor Cas- son esas. Por ·ahora digo que eso es el esfuerzo plica, como se hizo ampliamente en aquella
de eso. (Interrupciones) tillo no me ha interrumpido; me propongo oír· . por medio del cual el doctor Blanco Acevedo sesión, porque no hab ían podido incorporarse
Señor Arena. - ¿Me permite una int.e- le con mucho gusto y sin interrumpirlo. quiere quitar trascendencia a la jura de la a la Asamblea Jos representantes de las porcio-
nupción? Señor Castillo. - Alguna vez lo voy a in- Co':Jstitución unitaria ;J.rgentina. El que. lee nes de territorio ocupadas por fuerzas brasile-
Señor Castillo. -¿Cómo no? vitar a que me interrumpa y así le har6 el inadvertidamente esto, puede creer, en pr1mer ñas. (Interrumpe el señor diputado Gallinal.)
Señor Arena. - ¿Me permite, señor pre- gusto. término, que para llegar a la sanción de esta Además, nunca había tenido mayor quórum
aidente? PreCisamente, ese error fundamental que Constitución hubo que dispersar la Asamblea, esa misma Asamblea que en aquel momento;
Señor presidente. - Puede interrumpir el consiste en presentar todos los hechos de lo- que ese acto de unión no contó con populari· nunca habían concurrido a ella más de v.einte
señor diputado. calismo como actos de nacionalidad, es lo que dad alguna, que· fue algo así como upa farsa, mtembros, porque el total de efectivos era
Señor Arena. - Probablemente, yo no in- ha llevado al doctor Pablo Blanco Acevedo a como un acto inconsistente y sin valor. apenas veintisiete, restados los que correspon-
tervendré en este debate, pero una frase del elaborar el informe en las condiciones en que Pues bien: yo voy a indicar toda la falsedad dían a Montevideo, Cerro Largo y a la Colonia.
doctor Gallina! me da motivo para hacer una lo ha hecho. que hay en esa afirmación. En primer término, De manera que fue con un quórum casi máxf·
observación que tal vez pueda ser de m ucha Me consta que el doctor Blanco Acevedo no es cierto, como dice aquí textualmente, que 1110 que se votó la aceptación de la Constitu•
utilidad en el debate. El doctor Gallina! habla ha estudiado dieciocho años el desarrollo en ni uno solo de los componentes de la Florida ción unitaria argentina.
de la formación ele un sentimiento patriótico el país del sentimiento de nacionalidad. Es integraba dicha Asamblea, porque formaban ¿Hubo protestas en esa sesión? . . . Es ver-
que se ha ido elaborando lentamente en nues- natural que llegado el momento de defender parte de ella don Alejandro Chucarro y tam· dad. ¿Fueron contra la Constitución unitaria? ...
tro pasado y sobre lo cual no puede haber ese caudal histórico tan importante, él haya bién don Gabriel Antonio Pereira. De manera De ninguna manera. Todo el mundo elogió,
mucha cuestión. Pero a mí me parece, ya que hecho un esfuerzo e.xtraordinario para demos· que ya tenemos dos constituyentes del año 25 alabó y aceptó como úna maravilla mayor esa
queremos establecer una fecha en que debemos trar que ese sentimiento era realmente nacio- que formaban parte de la Junta del año 26. Constitución unitaria.
solemnizar esa independencia, que debemos nalista, porque, si fu~ra localista, habría per- Estaba también en ella don Francisco Mu- Las protestas a que se refiere el señor
averiguar una de estas dos cosas: cuándo sur- dido valor su inmenso trabajo. ñoz, el personaj-e a quien recurre el doctor miembro informante -las protestas de Chu-
gió este sentimiento, para tener un punto de Voy ahora a leer otra de las afirmaciones Blanco Acevedo reiteradas veces para probar carro, de Zufriateguy y de Pérez- se basaban,
partida cierto, o cuándo maduró, y me terno inexactas y graves del informe. En la página su teoría de la nacionalidad por el hecho de precisamente, en que no estaban allí los dipu-
que la concreción de cuándo surgió o cuándo 168, refiriéndose el miembro ~nformante a la que don Francisco Muñoz era afecto a pronun- tados de Montevideo, Cerro Largo y Colonia,
maduró, quepan en ninguna de las fechas que aceptación de la Constitución unitaria argen- ciar las palabras libertad, independencia, pa· que era lo mismo que había ocurrido en la
queremos fijar porque si es un sentimiento en tina, que es un hecho importante que no se tria, etcétera. En cuanto a los demás represen- Asamblea del año 25.
formación, es un sentim1ento que posiblemen- puede ocultar, el · doctor Blanco Acevedo ha ·tantes, yo no puedo dar informes personales; Pero, ¿para qué protestaban estos diputa·
te no estaba maduro ni el 25 de agosto ni el tratado de quitarle valor, y dice: "La Asam· pero es injusto lo que- dice el doctor Blanco dos? ¿Acaso para rechazar la Constitución? . . .
18 de julio. (Interrupciones) blea Representativa, por sucesivas renuncias y Acevedo, que ninguna persona de valimiento De ninguna manera. ¿Protestaban para ir a una
Yo creo que tiene una gran importancia nuevas elecciones de sus miembros, habíase re· quería formar parte de esa Asamblea; de que solución que afectaba de un modo mucho máa
esto, porq:ue si es un sentimiento patriótico novado totalmente y ni uno solo de aquellos no estaba en quórum legal, de que fuera pro- grave la soberanía de la Provincia? Protesta·
que está en formación, hay que averiguar cuán- primeros componentes de la Florida. ahora . la testada esa aceptación ele la Constitución ar- ban porque ellos querían que la aceptación
do ha cristalizado en un hecho definitivo com- integraban . Salvo una o dos excepciOnes mn· gentina, pues lejos de todo eso, fue aclamada de la Constitución unitaria no la hiciese el
pletamente cierto y roe temo que eso todavía guna persona de arraigo en la opinión quería y aceptada por todo el pueblo oriental en todo Cuerpo Representativo de la Provincia Orien-
no estaba hecho ni el 25 de agosto ni el 18 de pertenecer a ella, y su m'tmero, . fijado en el momento. (Interrupciones) tal, sino que se delegase al propio Congreso
julio. de cuarenta diputados, reducíase entonces a Es tan falso lo aseverado por el doctor Blan- Argentino para que ese Congreso aceptase di-
Muchas gracias señor Castillo. (Interrup- quince o dieciséis, con los cuales sesionaba. co Acevedo en este párrafo que resulta muy cha Constitución. (Interrumpe el señor dipu-
ciones) Fue en esas circunstancias, en la sesión del 28 fácil destruirlo con las actas de esa sesión. tado Gallina!.)
Señor Castillo. - Reclamo el uso de la pa- de marzo de 1827, sin quórum legal, con vein'te En primer término, el doctor Blanco Ace- El señor diputado Gallina! no '+uiere de.
labra. votos presentes sobre cuarent<! en total y por veuo dice qu~ la Asamblea constaba de cuarenta jarme terminar.
Señor presidente. - Tiene la palabra el se- una mayoría de diecisiete solamente, lo que miembros y que no concurrieron a ella más de Voy a pedir al señor sea·etario que lea en
t\or diputado Castillo. anulaba la decisión, según lo e:x.presaron los veinte. Ese argumento · también se hizo en el las actas de la Junta de Representantes del año
Señor Castillo. - Ante todo, dada la in- diputados Zufriateguy y Chucarro, que se apro- seno de la Asamblea; pero vamos a ver con 26 lo que manifestó el señor Muñoz, cuando
terrupción del señor Arena, voy a insistir en bó la Constitución sancionada por el Congreso qué carácter y con qué objeto. se hizo la objeción de la falta de quórum en
manifestar que muchos de los hechos que se de Buenos Aires". Una ley del año 26 había establecido que la la Asamblea. Es en la página 343.
presentan como explicativos del sentimiento La aprobación de la Constitución unitaria Asamblea estaría compuesta por cuarenta Señor presidente. - Léase.
de la nacionalidad, son hechos simplemente argentina demuestra la anexión de nuestro miembros, los cuales correspondían, algunos, (Se lee):
explicativos del sentimiento de localismo. territorio a l;u Provincia& Unidas y a la Repú- a la ciudad de Montevideo, que estaba en poder "El señor Muñoz. - Señores: Lo que acaba

NUMERO tS 1 OCTUBRE!! !8458


de indicarse por un señor dip4tado no me Jer muy eircuqspecte y no ¡¡_v¡!nt!,lrarse, por- a cada paso argumentos que están s-uficiente-- PabloBianco - Acevedo-"'"tr.rtando- de-desvirtuar
parece exacto. Se ha dicho que la Junta sólo ql!e él va a traer mucf\os hirmes o muchoa . mente contestados". el valor de esta aceptación. Tanto el doctor
&e ha entretenido en aneglos interior~s de la males. Después de esto, se pone a votación la acep- Gallina! como el doctor Pablo Blanco Acevedo
provincia, y, en mi opinión - dijo- la Junta "Lo que ha inquietado al país en otros días tación de la Constitución y resulta. afirmativa sostienen que este acto de la Junta de Re~
ha hecho grandes actos, actos de una trascen- fue la forma de gobierno que debía adoptarse; por diecisiete votos contra tres. Estos tres no sentantes del año l 82(i produjo un movimien-
dencia nacional, tal vez de m~s importancia en ¡¡_quellos, reunida la representación en San son contrarios a la aceptación, sino a la resig- to popular en su contra; que se consideró )a
que en el que ahora se ocupa. ¿No pueden José, no encontró un mediq niás a propósito nación al Congreso General Constituyente para aceptación de la Constitución Unitaria Argen-
tconsiderarse todas las declaraciones de la pri- para calmar sus agitaciones que el de librar al que acepte en nombre de la provincia. Fueron tina c:omo una resolución hiriente para el pu•
mera legislatura sobre la nulidad del Congre· juicio del Congreso el que adoptase la que los votos de Zufriateguy, de Chucarro y de don blo oriental. ds crónicas de la época y la opio
¡o Cisplatino y todos los demás actos rela- considerarse más a propósito a la geneFalidad de Mauricio. Pérez. nión de todos los que actuaron en estos tiem-
tivos a la incorporación de esta provincia al las provincias. EfeGtivamente, los resultados Consigna a renglón seguido el acta respec- pos, prueban absolutamente lo contrario.
Imperio del Brasil? ¿No pueden igualmente han justificado aquella medida qqe nos libró tiva de la Sala de Representantes: "En seguida El doctor Gallina! y el doctor Pablo Blan.
considerarse tales la declaración de su reincor· de muchos males. Hoy, señores, la sala ocupada el señor Muñoz pidió la palabra y dijo: Cót:t· co Acevedo quieren hacer referencia al golpe
poración a la República Argentina, y el nom- en si debe admitirse o no la Constitución, se cluido esto, parece que sería conveniente se de Estado dado por el general Lavalleja.
bramiento de sus diputados al Congreso G. Cis- vierten en la discusión opiniones distintas y nombrara una comisión que redactase el acta Efectivamente, buscando una causa o un
platino, que siempre consideraría estos actos se encuentran dificultades por algunos señores de aceptación de la Constitución sancionada pretexto para ese atentado, se encontró en el
de más importancia y de más compromiso que en si es el númerú bastante que tiene reunido por el Congreso General Constituyente. Sin hecho de que aquellos ciudadanos habían acepo
la aceptación o no del Código Constitucional para examinarla, ésta también ha sido mi opi- concluir lo que quería expresar el señor dipu· tado la referida Constitución. También se hizo
que hoy se examina? La Junta nunca ha estado nión más de una vez, [undada en las mismas tado, a causa de las aclamaciones de la barra, caudal de que algunos representantes habían
con mayor número de diputados que hoy, y no razones que se han aducido por parte de al- el sefior presidente suspendió la. sesión, y se &ido miembros del Congreso Cisplatino que
habiendo una declaración especial de la sala gunos señores respecto a lo_s puntos que se retiraron los señores a las nueve y media de aceptó la incorporación a Portugal; pero la
para que la Constitución se considere con la hayan ocupado; mucho más cuando se observa la noche". Lo que prueba el entusiasmo que acusación era doblemente injusta, porque en
totalidad de los diputados, no hay por qué al- que el Congreso mismo, en desempeño de la.~ despertó este acto de la Junta de Representan· lo que se refiere a la incorpe>ración a Portugal,
terar la práctica y lo prevenido en el regla- augustas funciones de que está revestido, no tes del afio 25. el hecho era pretérito y, por lo tanto, no tenía
mento. Yo considero -dijo- la indicació1' que ha querido violentar la opinión de las pravin- En seguida se toman las resoluciones basa- importancia en el momento, tanto más cuanto
contesto, sólo como un sofisma de dilación, cias, antes al contrario, se dirigió primero a da! en esta votación favorable, y se redacta la que, a pesar de él, se habían elegido aolemne-
pues que la Junta va a pronunciarse con el explorar su voluntad sobre la forma de gobier· 1iguiente nota: "La Honorable Junta de Re- mente y libremente esos representantes con
número de diputados que l10y tiene, de un no como base principal para pFoceder a san- presentantes de la Provincia Oriental, usando posterioridad. En cuanto a la aceptación de la
modo legal". cionar la Constitución, reservándoles al mismo de la facultad que se reservó al mandar sus Constitución argentina, había perdido yaJor,
Señor Castillo. - En la página 349 re- tiempo el derecho de su aceptación. En este diputados al Congreso Constituyente de las porque ya había renunciado Rivadavia y a-
plica el señor Chucarro. Vamos a ver los ar- caso se halla l¡t Junta; ella no pllede dedarar Provincia! Unidas del Río de la Plata, ca cu- ducado la Constitución.
gumentos que expone, que no son en contra ni decidir de 1;¡ voluntad de aquellas ptrntos ya asociación siempre ha pertenecido,., decla- De manera que el golpe dado contra aqu&
de la aceptación de la Constitución, como he ql.le están ocupad<>& por los enemigos, y de ra: que ha examinado la Constitución que el lla Asamblea a título de haber aceptado la
dicho, sino en favor, resignando la aceptación aquí el conflicto que se nota en la sala. Pero mismo Congreso Constituyente reunido en la Constitución Unitaria, no se justificaba en nin-
al Congreso Constituyente argentino, es· decir, es preGiso salir de él, y esto solo podrá cense- Capital de la República ha sancionado el 24 guna forma.
dándole mayor prueba de ~ubordinación que guir-se «resignándose a dejar al juicio del Con· de Diciembre de 1826 y que ha presentado a Pero lo más particular del caso es que ea
la que quería darle la Junta Provincial. greso le! aceptación de la Carta .. en nombre de la libre aceptación de lru~ provinciru~, c:que ha ese momento quien era partidario todavía de
Señor presidente. - Sírvase leer el señor esta provincia por una declaración especial". encontrado la dicha Constitución capaz de ha- acatar las autoridades argentinas, quien era
aerretario. Señor Castilla. - De manera que ya sa- cer la felicidad del pueblo argentino,. y enca- partidario de subordinar nuestrru~ cosas púbU·
(Se fee lo siguiente): bemos cuál fue la opinión de Chw::arro. Este minarlo hacia el elevado destino a que se h a cru~ al gobierno de la provincia de Buenot
no se 0)3USO en forma alguna a la aceptación hecho acreedor por sus esfuerzos y sacrificios; Aires, era el propio general Lavalleja, que re-
"El señor Chucarro qijp: Desde que apare-
de la Constitución, él expresó una opinión que y, en consecuencia, satisfaciendo el voto de los cibió su nombramiento de general en jefe del
ció la Constitución en la sala de la provincia,
itnplicaba, como he dicho anteriormente, una habitantes de la Provincia que representa, en Ejército de la Provincia Oriental de manos de
el diputado que habla hizo las mismas indica-
mayor subordinación al Congreso Argentino, au nombre acepta solemnemente dicha Cons- Dorrego, el gobernador de la provincia de
ciones que se han hecho sentir en el tiempo
desde que resignaba en este Congreso la acep- titución, declarando al mismo tiempo, ser su Buenos Aires; el propio Lavalleja, que para
de la discusión, y las hizo creído de que, antes
tación en nombre de la Provincia Oriental de libre voluntad c:que en lo sucesivo los des- liquidar el asunto que motivó o que fue el
de nada, se ocuparla la sala en acordar una
la Constitución Nacional argentina. tinos del pueblo orientar.. sean regidos por pretexto de la disolución de la Junta de Re-
resolución para allanar las dificultades que se
Después de una amplia discusión, el ~eñor ella". Concluida la votación, se extiende el presentantes, - o sea el encauzamiento de los
tocaban. Que al abrirse las sesiones y cuando
acta correspondiente y esta acta es "firmada doctores Ferrara y Ocampo-, no juzgó por sf
se le nombró miembro de la comisión, expuso Muñoz, rebatiendo l~s opiniones de Chucarro
por unanimidad incluso los votos de los sefio- y ante sf los delitos cometidos por ellos, sino
las razones que la sala sabe. y de Zufriateguy, manifiesta: "Yo he dicho, y
res Chucarro, Zufriateguy y Pérez", que habían que los mandó a Buenos Aires a que los ju•
"Que en tal virtud, él se encuentra en la no he recibido ninguna contradicdón, que,
pretendido anteriormente que se resignara la gara Dorrego por hechos ocurridos en la Pro-
necesidad de hablar según su íntima canden· siendo la población de la provinci'!- de cuarenta aceptación del Congreso.
y cinco a cincuenta mil h¡¡.pitantes, no llega- vincia Oriental, lo que era demostrar la au-
cia. La necesidad de constituir al país es su· Tengo presente el argumento con que el bordinación hacia el gobernador portefío.
prema, no se cree que haya uno solo que no rán a diez mil los q!}e están bajo el dominio doctor Gallina! va a contestar a esta aceptación (Interrupción)
desee verlo cottstituido. Pero al examinar este del enemigo, y después de todo esto, es preciso, clamorosa de la Constitución Unitaria Argen-
señores, darse el convencimiento y no repetir Al revés de esto, la propia Junta cam~
código, al OetJparse de este asunto, es necesario

···: ..
tina; ea el mismo con que contesta el doctor do por 101 fuero~ de la prorinda en Tfsta de
Reclamo el uso de la palabra, aeñor pr~ de Buenos Aires, como dio por pretexto La- argunas cos~ serias, porque se dice en él que
1a caducidad del Congreso General Constitu- valleja.
yente, y en viata de la renuncia de Rivadavia, sidente. en nuestro país, en nuestra provincia en el
Señor presidente. - Tiene la palabra el Lo que acabo de leer es el acta textual co- año 26, bajo bandera argentina, con himno
dictó un decreto diciendo que el Gobierno Pro-
señor representante Castillo. No se puede in· rrespondiente de la Junta de Representantes argentino y dando vivas al presidente de la
visorio de la Banda Oriental y la Junta de Re- del año 26.
presentantes reasumían la autoridad que ante- terrumpir. República Argentina, se aceptó que rigiera en
riormente habían delegado en las autoridades (El señor representante Gallina} inte- Y? le voy a pedir al señor secretario que ella la Constitución Argentina, y esto se hizo
lea fmalmente, para aclarar lo que se refiere en una fiesta en que intervinieron los pr~
argentinas y que únicamente cuando apat:eciera rrumpe.)
Señor Castillo. - No voy a poder hablar, a la Constitución Unitaria, la . siguiente publi- hombres de la época, entre ellos Suárez, Pe-
de nuevo una autoridad superior y reconocida,
si se me interrumpe tanto.
cación hecha por el señor Angel H. Vidal, pa- reira Giró, Muñoz. Solano Antuña, Araúcho,
volvería ésta a tener mando y jurisdicción sobre
Señor presidente. - El orador no desea ser ra que se vea cómo los patriotas de la época etc., etc.
la Banda Oriental.
interrumpido, doctor Gallinal. Tiene la pala- aceptaban esa Constitución Unitaria del año De manera que podía haber sido oída con
De manera que, precisamente en este mo- 26. un poco de atención la lectura de ese docu-
mento, cuando Lavalleja dió un verdadero gol- bra el señor representante Castillo.
, Señor presidente., - Léase. mento, que prueba, como digo, que en nue..
pe de Estado contra la Junta de Representantes Señor Castillo. - Efectivamente, fue el pre- (Se lee:) tro propio territorio estaba en vigencia una
era él mismo quien quería supeditar estas cosas texto que se dio; sin embargo, era un pretex· "Por eso es natural que nadie considerase a Constitución argentina, que nuestro himno era
a los argentinos, y por el contrario, Suárez, que to injustificado, desde que ya el régimen uni· la provincia país independiente, cuando el pro- el argentino y que nuestra bandera era la bafto
fue depuesto por Lavalleja y los representantes, tario de Rivadavia, y la República Argentina pio Lavalleja consideraba argentino a su pue- dera, argentina.
los que querían reasumir aquella autoridad que como tal entidad, habían desaparecido. De ma· b~o,. y al frente del ejército de todas las pro- ¿Qué clase de independencia nacional va.
anteriormente había residido en la Argentina, nera que en todo caso era un golpe a deshora. vmctas lU<;haba por rescatar del Brasil a la pues, a cefebrar la República Oriental del
y estado en manos de Rivadavia y del Congreso Voy a probar. sin embargo, que precisamen· Oriental. Y .tsí, por esa conciencia general de Uruguay el 25 de agosto?
Constituyente. te ese gobernador delegado y esa Junta Re- que era provincia, los representantes del pue- Señor Herrera Thode. - ¿Me permite?
Señor Gallina!. - ¿Me permite? presentativa eran los que tenían la autoridad blo oriental pudieron reconocer y aceptar, co· Señor Castillo. - Sí, señor.
Señor Castillo. - No tengo inconveniente, de la Banda Oriental o de la Provincia Orien· mo ' lo hicieron en la Villa de Guadalupe, el Señor presidente. - Puede interrumpir et
ai concreta su interrupción. tal frente a la pretendida autoridad del gober· 3: de ma~zo de 1827, la Constitución que el sefíor diputado.
Señor presidente. - Puede interrumpir. nador Dorrego, que era atacada por Lavalleja, ano antenor (1826) se había dado la nación Señor l-lenera Thode. - Yo le iba a ob-
Señor Gallina!. - El golpe de Estado, lo desde que Lavalleja obtuvo el nombramiento entera, formada por todas las Provincias Uni- servar al señor diputado que hacía como un
que hada, cualqutera que sea el juicio que de general en jefe de las fuerzas orientales de das del Río de la Plata. argumento fundamental el recuerdo de qu!! el
1e tenga sobre él como significación política, Dorrego. Son intergiversables Jos conocidos términos pueblo de la Provincia Oriental cantaba el
era restablecer la situac1ón primordial, es de- Dice el acta respectiva velando por los fue- expresos en que lo declaran los repr-esentan- himno argentino, que eso no tiene importan·
cir, que echando abajo el régimen unitario de ros de la provincia, antes del golpe de Lava- tes: «Que han encontrado la dicha Constitu- cia. L a Provincia Oriental no tenía himnct
Rivadavia, establecía la asociación amigable de lleja: "Esta orden o comunicación del General ción c~p~~ de hacer la felicidad:& del pileblo propio; el himno argentino era un himno de
las provincias, y el señor diputado Castillo de- en Jefe que acompaña el Gobierno con el nú· argentmo , etc., etc. ~ libertad. Hoy mismo, que somos un país a~
be saber que en esta misma época en el Con- mero 1, supone que en Buenos Aires existe Y era tan íntima, intensa y general, esa solutamente libre, cuando hay una explosión
greso Argentino de 1826 y 27, los diputados ar- una autoridad nacional, ante quien dice roan· complacencia en ser argentinos en el pueblo del sentimiento popular, se canta la Marsellesa
gentinos, comenzando por aquel Juan José da trasladar a los ciudadanos Ferrera y Ocam· y. en sus más altas personalidades, que inme· y hasta el Typerary. Yo no le doy la impor-
Passo que figura con tan brillantes rasgos en po, y en esta parte se manifiesta que el gene- dtatamente después de la discusión y en el tancia que le da el señor diputado al heého
la Revolución de Mayo, reconocían que dentro ral no ha tenido presente que después de di- momen.to de ~er aceptado el código de toda de que se cante un himno de otro país.
de las reglas de esa Asociación de Provincias suelto el Congreso Ejecutivo Nacional, no hay la patna que mtegraban las provincias, la ba- (Interrupciones)
estaba establecido el derecho de cada una de tal autoridad nacional ni en Buenos Aires ni rra, compuesta de los hombres más respetables, Señor Castillo. - Reclamo el uso de · la
ellas de sép¡uarse de la Asociación conforme en ninguna otra Provincia. y que hasta la for· prorrumpió en aclamaciones tales que hicieron palabra.
l~ creyera conveniente. De manera que tiene mación de una nueva representación y Ejecu- levantar la sesión. Hasta .ahora he contestado algunas de la.
una importancia fundamental que el señor di- tivo N acíonal, cada provincia ha reunido en El número 8 de "El Eco Oriental" publica· afirmaciones hechas por el señor miembro in·
putado trata en vano de ocultar. Se restablecía su gobierno las atribucione• de estos altos Po- do en 1827 e? Canelones, y que es el órgano formante. Ahora demostraré, con los documen·
una aso~iación amigable con derecho de sepa· deres, ejerciéndolos cada uno dentro de IUI donde se regtstran esos detalles, agrega, re[i. tos correspondientes, el estado de subordina·
rarse por un acto de soberanía; el señor li\ipu· limites, y que, de consiguiente, aun en el ca• riéndose al mismo acto de la Asamblea, que ción de n,uestra provincia a la República AT·
tado puede ver el discurso del doctor Paslo en so de que los ciudadanos Ferrera "! Ocampo el seiíor gobernador (don Joaquín St1árez), los gentina y a la Provincia de Buenos Aires en
el Congreso f!le las Provincias Unidas. fuesen acusados de crímenes contra la Nación, represt::ntantes, empleados y ciudadanos salie- esa época en que se dice que éramos absolu·
. , .Señ?r · Castillo. - Efectivamente, muchos a nadie competía conocer de ellos en el estado ron a la calle entonando el himno nacional tamente independientes. .
diputados de las provincias argentmas, y las acéfalo en que se halla~ la República. sino a argentino; se ilumir¡,aron las casas, pernoctan- De acuerdo con la. declaración del 25, d.t
'provincias mismas no aceptaron la Constitu· las autoridades provinCial~ en cuyo territorio ~o sus moradores, en medio del mayor entu- agosto hech-a ·e n la Florida, aclarada por una
ción unitaria. Lo particular fue que solamente existía". stasmo y regocijo, repitiendo incansablemente nota que ya he leí~o en el seno de la hono-
la Provincia Oriental y la Provincia de Tucu- Estas palabras son precisamente del gober- sus vivas a la Junta, al gobierno, al presidente rable cámara, del presidente de dicha Asam-
nán aceptaron esa Constitución. Las demás, nador Suárez, que fue depuesto por Lavalleja de la república y al ejército, a la escuadra y blea, al general Las Heras, gobernador de Bue-
a sus jefes". nos Aires, en la que se le explicaba que la
tudas, invariablemente la rechazaron. Nosotros con la Junta de Representantes, Jo que prue·
estuvimos más vinculados y más subordinados. ba que era esa Junta de Representantes la quf Señor Castillo. - Se ha recibido con un provincia, después de haber roto aus vfncul01
(El seftor representante Gallinal inte- l~vantaba la autoridad provincial y no 1~ que
poco de alegría, más o menos irónica, la lec- con el Imperio del Brasil, se dirigfa a ese go-
rrumpe.)
1
entregaba la autoridad provincial al gobierno tura de este documento; sin . embargo, tiene bierno esperando aua órdenes para preatarle

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ron por objeto lª reincor poración de la Pro- nes creo que debe comprender 1::¡. ley de pre-
su reconocimiento, respeto y obediencia, el agosto. De manera que el doctor Acevedo, pa: vincia Oriental, y eu ese concepto manifestó mios cuyo artículo l9 discutimos." Quiere decir
Congreso G. Argen tino dictó la ley de incor- ra sostener su tesis no ha tenido necesidad de que tod~s )as deqdas contraídas por los duda· que en esa discusión el constituyente ChucatTO
poración de la Provincia Oriental a las de. deformar la historia; él mismo ha ofrecido da no~ q\lc ha bían inter venido en las dos re- declaraba que la desmembración de nuestro
más del Río de la Plata. El decreto de incor- el material necesario para que se pueda pro- vo luciones sería n de cargo del Tesoro Nacio- territorio tuvo lugar por la Convención del
poración dice así: "De conformidad con el ''o.- bar cómo la revolución del año 25 fue mera- n¡d . .Por la misma, razón, con posterioridad, año 1828 y anteriormen te nuestra provincia
to uniforme de las Provincias del Estado y con mente provincial, cómo nos incorporamos, sin n¡a¡1do n uestro país ya era independiente, se estaba perfectamente unidíl a las demás del
d que deliberadamente ha reprodu~ido la Pro- condiciones de ninguna especie, a las Provin- dictó una ley por la Asamblea General Cons- Río de la Plata, y no podía corresponder ese
vincia Oriental, por el órgano legít1mo de sus cias Unidas, a la República Argentina, cómo ~ituyen.te y Legislativa del afio .29, en la cual premio a todos los inválidos del Ejército Na-
representantes en la ley del 25 de agosto del admitimos las órdenes del presidente de la ~e declaró que todos los sujetos que habían cional argenti~o, sino exclusivamente a aqu e-
presente afio, el Congreso General Constitu- República Argentina y de los gobernadores d e qu edado inválidos en las luchas del año 22 llos dependientes del gobierno provincial de
yente, a nombre de los pueblos que repre- la Provincia de Buenos Aires - lo que es más y del alio 25 cobrarían su ~ueldo del Tesoro la Banda O riental.
senta, la reconoce de hecho reincorporada a grave-, Las Heras y Dorrego. Hay una serie Nacional, reqmociepdo que esos dos movi- Los documentos q ue he leído, y algunos
la República de las Provincias U nidas del Río de actos que provienen de la situación espe· mientos armados habían respondido al objeto otros de cuya lectura voy a hacer gracia a la
de la Plata a que por derecho ha pertenecido ·cial de subordinación en que nos colocó esa de incorporar . la Banda Oriental a las Pro- cámara, demuestran, pues, q ue a partir deJ
y quiere pertenecer. En .consecuencia, el go- incorporación decretada por el Congreso · a ba- vincias U nidas del Río de la Plata. H ay una movimiento revolucionario y h asta finalizar el
bierno encargado del Poder Ejecutivo Nacio- se del pedido de la Asamblea de la Florida a serie de documentos que prueban igualmente año 26, no h ubo en nuestro pa\s, ni sostuvo
nal proveerá a su defensa y seguridad". que he hecho referencia anteriormente. En l:a esta situación de subordinación, esta situación nadie, la idea de constituir un Estado inde-
De manera, entonces, que la reincorpora- página 6!J del libro de actas de 1a Junta de de unidad completa de la Provincia O riental pendiente. El pueblo, las aqtoridades, los hé-
ción solidtada por la Junta de Representan- Representantes de la Provincia Oriental se tra· con respecto a Ja República A rgentina. roes de la campaña deJ afio 25, la Juma dt
tes de la Florida el 25 de agosto fue aceptada ta una licencia pedida por el diputado Go- El 25 de diciembr e de 1825 L avalleja es- Represen tantes, los gobernadores provisorios,
por el Congreso General Constituyente argen- mensoro, delegado nuestro al Congreso Gene- cribía Jo sigui ente a l coronel Julián Laguna: etc., todos a una, sin que nadie discutiese el
tino y convertida en ley de la Argentina, y ral Constituyente de la República Argentina. " Tengo la satisfacción de anunciar a V.S. que punto, es taban d ispu estos a anexar la Proviu· .
en nuestro territorio, provincia argentina. Al tratarse este asunto, se manifestó, para pro- e n este momento aca ban de llegar comunica- cia O riental sin cond iciones. El doctor Eduar-
Conforme se supo en la Banda Oriental el bar nuestra situación de unidad con las de- cion es oficia les de Buenos Aires, en las gue do A.cevedo lo manifiesta de la manera mál
decreto de reincorporación del Congreso Ge- más provincias, que el diputado Gomensoro no ¡e roe avisa que ¡¡q uel ejérci to tiene la orden clara y precisa en su texto qe historia nací~
neral Constituyente, el general Lavalleja ma- solamente debía intervenir como representante de pasar a esta Randa y abr ir sus operaciones nal. Como la honr a,dez, y a l mismo tiempo 13
nifestó, primero al Gobierno Provincial y lue- de la Provincia Oriental y en nombre de ésta militares sobre el enemigo, como también g ue erudición de este distinguido historiador no
go, en una proclama, a los pueblos de la Ban- ,. para los asuntos que a ésta interesaban, sino tenemos dinero, etc. y .:q ue pertenecemos a pueden disq.ttirse, es lógico que tomemos su1
da Oriental, lo siguiente: "Ella, señor, nos que debía intervenir igualmente en los asun- la nji.CÍÓn Argentina»''.
aseveraciones como la l!lisma verdad respecto
eleva al distinguido puesto de n acionales, por tos de carácter nacional, es decir, que actuaba Cuando se disqltió, en el año 29, upa ley de los hechos q ue estamos considerando.
lo que tanto d esde nuestros principios todos en el Congreso General Constituyente corno cuyo ¡1rt.ículo primero decía: "Todos los in- Vamos a ver ahora cómo fue que nuestra
han aspirado; nu estros enemigos ya no nos mi- actuaría hoy en este parlamento un diputado dividuos del Estado que en la guen·a sostenida. provincia, sin h aberlo p ensado nadie hasta el
l arán como unos seres aislados y una provin- de cualquiera de nuestros departamentos. con el emperador del Brasir ha yan resultado año 26, se constituyó el año 28 en un pa{a
cia rebelde, sino con respeto por nuestra de- Voy a dar lectura también a otra de las j nválidos, disfrutarán, m ien tras vivan, el suel- completamente soberano, y cómo por hechot
c-isión, y porque pertenecemos a una respe- leyes dictadas por la Jun ta de Representantes do integro que corresponde a su clase, grado posteriores al año 25 llegarnos al estado ~
table nación que hoy tiene tanto crédito y :11 que prueba de una m anera evidente lo que y arma ", dijo el constituyente Chucarro: "El inde pendencia que hoy tiene la república.
quien siempre h emos pertenecido". pesaba la autoridad de Buenos Aires sobre no- artículo ] Q de la ley de premios de que nos T res fueron los fac tores que motivaron la
Dirigiéndose al pueblo, dice Lavalleja: sotros. En deterrnmado momento el represen- ocupames, rw puede, en mi concepto, sancio- convención de paz del año 28. Bien sabido et
"¡Pueblo! Ya están cumplidos vuestros más ar- tante Chucarro manifestó que la Provincia narse como lo ha presentado la comisión ni que el Imperio del Brasil fue derrotado en
dientes deseo.s: ya estamos incorporados a la Oriental debía reconocer en el presidente de mucho menos áándeJe una extensión mayor las batallas que libró contra el ejército de l a
, gran nación Argentina por medio de nuestros la República Argentina y el Congreso Gene- que la que le acordó el Congreso de la R e- Provincia Oriental, primero, y el Ejército Ro-
representantes: ya estamos arreglados y arma- ral Constituyente la au toridad suprema de la públü;a. publicano, de las Provmcias Unidas, después.
dos. Ya tenemos en la mano la salvación de provincia. Apenas manifestó esto en el seno " No puede ~ancionarse como lo h a sentado Las fuerzas brasileñas fueron derrotadat
la patria. Pronto veremos en nuestra gloriosa de la Junta de Representantes, cuando su mo- la ~omisión, porque comprende a todos los i n- en el Rincó.n de las Gallinas, en Sarandí y
lid las banderas de las provincias hermanas ción fue aceptada. De manera pues, que la dividqos del Ejército Nacional, que fue for- en I tuzaingó. El Brasil no tenía ninguna pro-
unidas a la nuestra. Ya podemos decir que rei- autoridad suprema de la Provincia Oriental m~do de los contingentes de las provincias de babilidad de éxito, Queria detentar la Banda
na la dulce fraternidad, la sincera amistad, la en el año 26 la constituían el presidente de <¡ ue se compone la república, en circunstan- Oriental, porqt:to~ e~;a para él de mucho inte-
misma confianza. Nuestro enemigo está altera- la R epública Argentina y el Congreso Gene- ciªs que nosotros también ér amos parte in te- r és a causa de q ue conformaba s-qs fronteras
do al ver que no tiene poder para variar el ral Constituyente. grante de aqqélla. «Por el tratado ·f>reliminar naturales, y porque constituiría este territorio
augusto destino a que la providencia nos con- Con posterioridad se aclaró por la misma de paz nue~tra provineia fue desmembrada de una · rica parte del imperio. Sin embargo, la
duce". Junta de R epresentantes el significado de las. las élep-¡.ás y ha formado un Estado diverso; por lucha completam ente adversa le hizo compren-
Este documento q ue acabo de leer fig-ura actas de la Florida que hemos estado di$CU· con~igpiente, el Ejército de este nuevo Estado der, en determinado momento, que era impo-
tam bién en la historia de que es autor el tiendo, así como la situación de provincia ane- no puede ser otro que el que form an los cuer- Sible mantener su dominio sobre la Banda
doctor Eduardo Acevedo, q ue es uno de los xada en que estaba la Banda Oriental. Ex· pos y divisiones, tanto veteranos como de mi- Oriental. Los informes de la época dados por
fi rmantes, como dijo el doctor Gallina}, de la presamente la Junta de Representantes decla- licias qlJe! an tes del tratado se denominaban los ministros del imperio, probaron que lot
~o li cit ud al parlamento para que el centena- ró que la revolución del año 22 y la revolu- provi!}c;ialeS» ; a estos wilitares pues, es a quie- recursos del Brasil no daban ninguna esperan-
rio ele la Independencia se celebre el 25 d~ ción del afio 25 iniciada por Lavalleja tuvie-

\
za ·cte. triunfo sobre el ej~rcito arg~ntino. El convertirse en árbitro y lo fue en la Europa secuencia que la conferencia de París se diso~ diera a sus pueblos las reformas a que aspl·
ministro Queluz demostraba que ·las finanzas - continental, y sus teorías absolutistas· domina- viera sin tomar ninguna medida; pero, sin em· raban.
del Estado estaban completamente agotadas; ron completamente en el viejo mundo. bargo, el temor del ministro inglés subsistía, Cuando se trató ese punto en el parlamen-
que . am~nazaban movimientos se~ic~oso~ en En el Congreso de Verona, como es sabido, porque el ejército francés que había ido a re- to británico, lord Canning dijo que era de-
Pernambuco y en Río Gra~de; qu: ,de_ mngu· sus representantes resolvieron intervenir· en poner a Fernando VII, no obstante haber con- masiado claro, para representantes de un paía
na manera se podía reorgamzar el eJercito; que España para colocar .de nu~vo eu el trono, co'n seguido su objetivo se mantenía aún, sin nin· libre, lo monstruoso de la fórmula que quería
las fuerzas a sueldo traídas de Europa -los todas sus prerrogativas al rey Fernando· VII; guna explicación satisfactoria, dentro de ·'la Pe· defender Luis XVIII, y que Inglaterra no po-
austríacos y los alemanes- defeccionaban del pero no solamente .a esto tendían los proyec- ninsula Ibérica, y lord Canning seguía temie~­ día participar en conferencias, ni siquiera o1r
ejérci.to imperial; que, por lo tanto, había ne· tos de la Santa Alianza, ~ino que pretendían do la intervención de la Santa Alianza en las proposiciones, f donde se sostuviese semejante
cesidad de llegar a la paz. El em~erador, en ayudar a España para que pudiera reconquis- colonias de América del Sur y observaba · doctrina. ·
cambio, consideraba que era cuestión de ~o­ tar sus colonias perdidas. este asunto con el mayor interés porque pen- Consumada la declaración de independen-
nor para él triunfar en esa .guerra, y todavta, Decretada la intervención de España por saba, como Jo dijo en determinado momento, cia de las Provincias Unidas del Río de la
a pesar de la claridad de los arg~m:ntos que el Congreso de Verona, le tocó a Francia la que "cualquiera que fuese la importancia de Plata contra la voluntad del rey de Inglate-
se le daban en contra, quería perS1St1r en ella. .triste misión de reponer en el mando absoluto los sucesos de Europa' y de la· Península Ibé- rra, declaración que éste se rehusó a leer, pre-
En cuanto a las provincias argentinas, tam· al rey Fernando VII, y, después de hacerlo, rica, para Inglaterra · tenían mucha más impor- textando una enfermedad, y que leyó otro per-
· bién estaban agotadas por la lucha. Des~,ués los ejércitos franceses se quedaron en la Pe- tancia los asuntos del Río de la Plata y de sonaje de la corte. al cual dijo "que la había
del triunfo de Ituzaingó las fuerzas argentmas nínsula Ibérica. ¿Con qué objeto? Está per· la América del Sur". Deda esto teniendo en leído mal porque lo indignaba", lord Can·
&e ~etraen; la anarq_uía S~ e~oduce, _Y la~ prO· fectamente aclarado que esas tropas iban a cuenta los intereses comerciales de la Gran ning manifestó, haciendo una síntesis de su
vincias están en la 1mpos1bthdad de mantener ayudar también ~1 rey de España par~ recon- Bretaña. política en el Río de la Plata, su concepto
sus efectivos para la guerra. De manera pues, quistar sus colomas sublevadas del Río de la Viendo lord Canning que la expedición sobre la trascendencia del hecho, y pronunció
que lo~ dos c~:mtendient~s estaba~ exhau~tos. Plata, a cambio de derechos que se reconoce- francesa continuaba en la Península Ibérica aquella célebre frase en que se resumía su
El único ejércitO mantemdo en p~e de gue~ra rían a Francia sobre México y que oportuna- amenazante para los territorios sublevados de obra: "He traído a la vida al nuevo mundo
vibrante todavía, era el ejército de la. Provm- mente serían ejercidos. Pero una intervención Sudamérica, ,trató de que la independencia de para corregir la balanza en el viejo". Todot
. cía Oriental, el ejército de Lavalleja. Sin em- providencial par~ A~érica su~~i~ entonces. las Provincias Unidas fuera plenamente reco- estos hechos muestran la importancia con que
bargo, las· Provincias Un.i?as también, po~ su Fue la intervenCIÓn mglesa, d1~1gtda por la nocida, a fin de ponerlas a cubierto de cual- Inglaterra seguía todos los sucesos del Río de
parte, consideraban cuestiÓn ~e . honor tnun- política de lord Canning. Iba a realizarse. en quier expedición reconquistadora. Para esto la Plata; y la independencia de la Banda
far y reincorporar la Banda Onent~l, de acuer- París una conferencia que .tendría po~.. objeto tuvo que luchar contra la Santa Alianza, con- Oriental nos lo va a comprobar de una ma-
do con el voto libre de sus habtta,ntes y el definiti-vo la ayuda que se prestaría al -rey tra Fernando VII y contra el partido que lo nera más acabada.
de;s¡;o ~el pueblo argentino. La gue~ni se hu- Fernando VII para recuperar todas sus .colu- acompañaba en España; pero· aún más: tuvo Estalla la revolución del año 25; se pr~
biera prolongado todavía mucho. tlempo . en nias de América. De inmediato, supeditados a que luchar dentro de su país contra su pro- duce luego la lucha entre las provincias aJio
estas condiciones, a no ser por la mtervenCJÓn . la voluntad .de la Santa Alianza, los países de pio rey y contra Wellington, que era un per· gentinas y el Imperio del Brasil, e Inglaterra
de un factor del cual no se ha hablado ~omo Europa conc~rrieron a esa conferencia, que sonaje influyente en la corte de Inglaterra. manda inmediatamente un ministro al Río de
es debido y que fue el decisivo para la r~ali-, si no arribó a los resultados que se esperaban Sin embargo, su inteligencia y su voluntad po- la Plata, al cual da instnucciones especiales pa·
zación de la p~z y para. la_ celebración de. la·· fue debido al retraimiento de Inglaterra. derosas triunfaron plenamente, ·y en determi- ra mediar en el conflicto y propiciar una so-
Convención del año 28. Me refiero a la me- Causó ~larma entre los ~saciados la abs· nado momento, a pesar de todas las intrigas lución favorable a sus intereses.
diación inglesa. . tendón de esta potencia, y se pres.u mió qu~ que se fraguaron contra él para evitar este Llega lord Ponsomby al Río de la Plata
Es interesante detallar la ·intervención d~ ella tenía algón pacto con los países de Ame· reconocimiento de hecho que Inglaterra hizo con las instrucciones del gobierno inglés ficto
Inglaterra en los sucesos del R~o . ~e la PI~ t~, rica para asegurarles su. lib.ertad a camb.io de . de la libertad de las Provincias Unidas del les a la polit~ca de lord Canning. Inmediata·
y· sus efectos. Es, generalmente, poc<:> conoc1da ven.tajas de orden terntonal o coi?-erc1al.' y Río de la Plata, lord Canning consiguió que mente, ante la corte del Brasil, el ministro
la actuación de lord Canning en estos suce- esto se dijo públicamente; pero d~ ~m~ed1ato se leyera en el parlamento británico 6sta de- Lritánico deja sentir su influencia y manifiesta
sos, a pesar de que fue d~ tan_ta .trascen?encia lord Canping aclaró cuál era la s~tuac1ón. de claración de independencia de las Provincias que su país se perjudica extraordinariamente ·
para la libertad ·cte las ProvmCias Umdas 'Y Inglatern¡. con respecto a · las colomas· amenca- Unidas del Río de la Plata, que alejó com- con el bloqueo que las tuerzás imperiales del
para la independencia de nuestrp país. nas y cuál sería su actitud frente a la Santa pletamente toda posibilidad de reconquista de Brasil hacen al gobierno de Buenos Aires y .
Por el año 20, España quiso realizar un Alianza y frente a los proye~tos d~. la c~nfe­ parte de Fernando VII por sí solo o con la a las costas argentinas; que el comercio inglés
aupremo esfuerzo para reconq uistar sus teni- rcncia de París. Lord Canmng diJO mas o ayuda de potencias extranjeras. ha sufrido un decaimiento extraordinario en
torios sublevados del Río de la Plata; preparó menos lo siguiente: "Inglaterra no interven~rá Es notable recordar el criterio que existía virtud de ello; pone de relieve la justicia de
un ejército; pero éste, cuando estaba pronto de ningún modo en el caso de que Espana, entonces respecto del derecho que tenían los la causa oriental, y al cabo de un tiempo de
para st>r em b111rcado, s~ s~ blev~ y se decla~ó por sus propias fuerzas,_ intente recuperar. sus monarcas sobre sus súbditos y sobre los terri- conversaciones acaba por hacer saber a la cor·
pa_rtidario de la constituCIÓn hberal del ano colonias; pero, en cambw, tomará l~s med1da~ torios en los cuales ejercían su dominio. te del Brasil que si aquella guerra no termi-
12, imponiéndola al rey Fernando VI~. De que le parezcan mejores para sus_ mt:reses st Luis XVIII, en las incidencias relativas a] naba en un plazo de seis meses, Inglaterra in·
mahera que .España no pudo ·someter a sus otros países pretenden ayudar a Espat~a a so- reconocimiento de colonias sudamericanas in- tervendría para levantar el bloqueo de la es-
colonias por medio de esta fuerza que con meterlas". La palabra de lord Cannmg fue surgentes, llegó a manifestar que cualesquiera cuadra brasileña.
grandes sacrificios había preparado. salvadora para esto~ paíse:s del Plata, porque que fuesen las reformas necesarias a estas co- En cuanto a la intervención del ministro
Pero en este mismo año en Europa domi- declarando cuál sería la ' actitud de Inglaterra lonias, lo indispensable era, en primer térmi- inglés en Buenos Aires, tiende al mismo fin,
naba completamente la Santa Alianza como impidió la colaboración de l~ Santa Alianza no, que se asegurase a Fernando VII en el siguiendo el criterio de lord Canning, según ·
re;rcción contra las ideas liberales de la Re- en la reconquista de las colomas sublevadas. tr11>no y se le restituyeran todas sus facultades el cual no convenía a los intereses británicos
volución Francesa. La Santa Alianza quiso La actitud de lord Carining 'tuvo como con• para que él, cuando lo tuviese a bien, conce- de ninguna manera que las dof"m.árgenes del

NUMERO tai.CCTUBR&.• 186~


Río de la Plata perteneciesen a un mismo país,
y que todas las costas orientales de la América
un país libre, precisamente porque ya había
producido sus frutos la influencia de lord Pon·
tada; pero en el año 26, antes de llegar Pon· a
vincia Oriental -las demú del IUo &a Ja
&omby al Río de la Plata, nadie hablaba de Plata.
del Sur, desde el Ecuador hasta el Cabo de somby. La carta que ya he leído en cámara, la independencia de la Provincia Oriental. El Brasil tampoco podía mantener la ~
Hornos, fueran d el dominio exclusivo de dos cte Trápani a Lavalleja, en que aquél le ins- (Interrupciones) vincia en au poder; ain embargo continuaba
Estados. Era, por otra parte, el criterio comer- truye sobre lo que se debe hacer en e. JñO Reclamo el uso de la palabra, señor pre- en su empeño.
cial que ya había trasmitido a Londres el cón- 25, dice que lo primero es anular las actas aidente. Ambos países estaban arruinados; el papel
aul Hood, que estuvo en Montevideo. Éste ex- del Congreso Cisplatino, nombrar los delega· moneda circulaba en el Brasil, y comenzó a
Señor presidente. (Agita la campanilla.) -
plicaba claramente cómo podí.an resultar per- dos al Congreso argentino, levantar la bandera utilizarse en líl Argentina, que ya nunca mú
¡Orden, señores diputados! El orador reclama
judicados los intereses comerctales de Inglate- argentina, que debe ser la bandera provincial, pudo pre~cindir de él. Sin recursos, ninguno
el uso de la palabra.
rra a causa del monopolio de las cos tas rio- etc., y a partir del año 26, cuando se deja sen· estaba en condiciones de obtener lo que q_u..
platenses por un solo país. tir netamente la influencia del ministro in· Señor Castillo. - Voy a reconocer, señor
ria, y entonces se deja sentir la intervenaón
Y bien : fue ese criterio de la conciencia glés, es que Trápani, ya completamente su• presidente, que la voluntad nacional, aunque
i11glesa, cuyo objeto ya sabemos cuál era: creu
inglesa lo que determinq la intervención bri- gestionado y viendo la posibilidad que ¡tntes generalizada en el sentido de la independencia
un Estado nuevo. Tal el interés y la voluntad
tánica en la guerra entre el imperio del Bra- nadie veía, de constituir un pals inclepeadiente en determinado momento y en el sentido de
de la Gran Bretaña para impedir el monopoo
ail y las Provincias 1Jnidas, y como consecuen- con una provincia que tenÍ¡t 50. 000 habitan· la anexión a las Provincias Unidas, en otro,
lio de las costas platenses.
cia de su acción p ersistente, tenaz y poderosa, tes y que era reclamada al mismo tiempo P?r podía no ser unánime; que aisladamente algu-
(Interrupciones)
resultó la Convención Preliminar de Paz del las Provincias Unidas y el Imperio del Brastl, nos, cuando se pretendía unir esta provincia
La influencia británica no creó, sin emb~
año 28. Tan es así, que el doctor Eduardo dedica sus esfuerzos a la causa de nuestra so- a las demás del Río de la Plata, pensarían en
go, un nuevo Estado contra la manifiesta opoo
Acevedo en su libro d e historia puso como tí- beranía. Es también entonces, por la protec· la independencia como después de constituida
slción de sus habitantes, porque confonne em-
tulo a uno de sus capítulos, el siguiente: "¿In- ción y la intervención de Inglaterra, que se la nación ha habido personalidades de nues-
pezó a surgir en la Provincia Oriental )a idea
dependientes por la voluntad o por la fuerza?" empieza a considerar como una posibilidad y tro país que desearon la unión de la Repú-
de que era posible convertirla en pata ind..
Analiza este historiador la voluntad popular a querer, por los dirigentes de nuestro. mov1· blica Oriental a la República Argentina.
pendiente, ya que se contaba con la proteoo
en aquellos momentos y manifiesta que ella miento revolucionario, la independencia na· (Interrupciones)
ción o la mediación, por lo menos, de una
estaba en favor de la unión con las provincias cional. La opinión dominante en los años 25 y 26 nación poderosa y el reconocimiento expreao
del Río de la Plata; unos, bajo la forma fe- Por esto resulta absurdo hacer arrancar de era la de la anexión a las Provincias Unidas. de los dos contendientes -el Brasil y la Argeno
deral; otros, bajo la unitaria. un acto completamente anterior a estos suc~­ Como he dicho, a nadie se le ocurría que una tina-, los orientales se encariñaron con la idea
E l doctor Pablo Blanco Acevedo pretende sos imprevistos y decisivos, la independenCia provincia que apenas contaba con cincuenta de la independencia.
-y es una lástima porque en esta pa~·te su del país que surgió como consecuencia de loa mil habitantes, que era ambicionada por el Im- · Asegurados en au posición como iban a '8>
informe indudablemente, es erudito e mtere- mismos. perio del Brasil, pudiera constituirse en esta- tar por el Brasil, por la Argentina y por la
aan te-, que el representante de Lavalleja en Señor Gallina!. - ¿Me permite? ... do independiente, tanto más cuanto que taro· propia Inglaterra. aceptaban de buen grado la
Buenos Aires, Trápani, fue quien atraj~ a lord Señor Castillo. - Si, 5efior. bién era reclamada y llamada a su seno por situación de inclependencia. tanto más cuanto
Ponsomby hada la causa de la independencia Señor presidente. - Puede interrumpir t.l las demás provincias argentinas, porque no se que algunas veces habían sufrido la pesa~
de la República Oriental, como Estado sobe- señor diputado. me negará que los gobiernos argentinos y pro- mano del gobierno argentino y los perjuici01
rano. Efectivamente, Trápani hizo lo posible, Señor Gallinal. - Precisamente, en la fecha v mciales de Buenos Aires, hasta último mo- de sus imposiciones,
a partir de cierto momento para que esto ocu- a que se refiere el señor diputado, los dele- mento insistieron en ello, y todavía Dorrego (Interrupciones)
n·iera, y sus esfuerzos, en tal sentido, fueron gados argentinos que van a la corte de ~ío en la Convención de 1828 quería reclamar, en Confirma todo esto una carta que leyó ett
muy meritorios; pero la verdad es que se en· de J aneiro en nombre del pueblo argentmo, vista del triunfo d e Rivera en las Misiones cámara el señor diputado Gallina} -y qqe,
gañaba aquél, como se engaña el doctor Pablo a tratar con los que obran en nombre del pue- que la Provincia Oriental se anexara a las por lo tanto, no voy a repetir- de Trápanl
Blanco Acevedo, al creer que fue el enviado blo brasileño, manifiestan que la opinión do- demás. a Lavalleja, en la que trata de prob~le que
orientaL quien sugestionó al ministro inglés ) minante es la de la independencia; el señor (Interrupciones) no hay ningún peligro en la Independencia
no el ministc.o inglés el que sugestionó al re· diputado, ¿cómo va a probar que las gestiones Señor presidente. (Agita la campanilla.) - Nacional, dado el acuerdo de Brasil, Argen-
presentante de Lavalleja. secretas de Ponsomby hayan creado ·el senti- Señores representantes: ¡no se puede interrum- tina e Inglaterra.
(Interrupciones) miento dominante en los pueblos ... pir! En esos momentos Lavalleja era de los qut
Pido que se me ampare en el uso de la Señor Castillo. - El sentimiento dominante Señor Castillo. - Continúo. dudaban todavía de la posibilidad de· hacer
palabra. del pueblo era netamente localista, Estaba explicando, señor presidente, la apa- de la Banda Oriental un país completamente
Señor presidente. (Agita la campanilla.) - Señor Gallinal. - El señor diputado no de- rición en nuestro ambiente histórico de lo! fac- independiente.
¡Orden, señores diputados! T iene la palabra be, no puede negar hechos claros. El em pera· tores que dieron lugar a la Convención del "¿De dónde vendrán nuestros enemigoa,
el señor diputado Castillo. dor del Brasil dice que querían la indepen· año 28 y a nuestra independencia. Los tres - decía Trápani a Lavalleja- una vez orga·
Señor Castillo. - Antes de la llegada del dencia, y Balcarce lo dice, '1 lo dice también fueron inesperados porque el resultado de la nizado el país?" "No podrán venir de nin-
ministro inglés a Buenos Aires, toda la corres- el ministro de Dorrego, Rojas: todos lo dicen campaña guerrera, naturalmente, tenía que gún lado".
pondencia de Trápani muestra, como la de y lo dicen además, los mismos oriental~s, por &erlo, y lo más inesperado fue, precisamente, Con esto quería convencer a Lavalleja, sal-
Muñoz, que la Cruzada d e los Tremta y Tres boca de Trápani. No puede negar lo evidente. aquella situación entre el Brasil y la Argen· var las re~ervas de éste respecto de la poaibi-
y la Revolución Oriental tenJan por objeto Señor Castillo. - Eso es verdad en el año tina, que no podía definirse porque si bien el lidad ~ convertir le Provincia en Estado . .
la anexión a las demás provincias, pero a par- ~8 ... ejército republicano h abía derrotado al Impe· berano. '
~r de este momento dicha correspondencia (Interrupciones) . rio, no estaba en condiciones de obligarlo a Y lo particular del caso, señor presidente,
cambia (~ ndamentalmen te y, entonces sí, se ve ... porque efectivamente cuando se h tzo la hacer una paz C'Omo le. deseada por los vence- es que el propio Trápani ae equivocaba, por-
claro en sus cartas el proyecto de constituir Convención de Paz, ésta fue generalmente acep- dores, sobre la base de la anexión de la Pro- que el país podfa tener enemigos, y los tuvo
después en su vida independiente, y más de de agosto como aniversario de la independen-
una vez los encontró en los países limítrofes cia, porque rompiendo ese día la esclavitud forzada por el- diputado Barreiro, qui~n recor-- --- ---
Seiior Castillo. Voy a -hacer un estuer-
que aprovecharon sus luchas intestinas para en que estábamos, hubiéramos pasado a for- dó que los guerreros de la independencia ha- zo, señor presidente, para terminar en poce
conseguir ventajas, y alguna vez tuvieron la mar parte de la nación que voluntariamente bían llevado invariablemente el nombre de tiempo.
pretensión de volverlo a atraer a sus dominios. queríamos integrar, pero desde que no hicimos orientales. Ocupándose de la primera de estas Señor Arena. - Perfectamente.
Dice el doctor Eduardo Acevedo en la pá- esto -aunque fue el voto de nuestros prohom- objeciones, dijo el diputado Costa que la de- Señor Castillo. - Yo voy a· terminar, . .
gina 16 del Tomo II de su Manual de His- bres de 1825-, desde que, en vez de provin- nominación de Montevideo había sido aplica- iíor president~, para lo cual dejaré de leer al-
toria: "La independencia de la Provincia cia, constituimos un Estado completamente so- da siempre a todo el territorio nacional. De gunos documentos más que corroboran, de una
Oriental, emanaba, como también lo hemos berano con nombre distinto - nombre que hu- la segunda se ocupó el doctor Ellauri en esta manera terminante, nuestra situación de pr•
dicho a su debido tiempo, de tres factores: la bo que cambiar cuando la provincia se trans- forma concluyente: cQue en el Estado de pro- vincia anexada a las demás del Río, de la PI.
intensa crisis económica y financiera que formó en país- , debemos tomar como base, vincia se le llamara Oriental, nada tiene de ta, en los años 25, 26 y 27.
agobiaba a la Argentina después de tres años para celebrar ese hecho, es decir, nuestra in- extraño, porque era la más oriental de todas Recordaré, en cambio, en este moment~
de guerra; la intensa crisis económica y finan- dependencia, la Convención de Paz del año 28 ellas; pero en su nueva categoría no puede que los historiadores argentinos, cuando ae ...,
ciera que también afectaba al Imperio Brasi- o algún hecho posterior consagratorio de nues- llamarse así, porque su posición geográfica no fleren a estos sucesos de la guerra con el Br•
leño; y la presión incontrastable del Gobierno tra soberanía, y no señalar un acto de subor- lo permite •. sil, y hablan de la Declaración de .la Florida
inglés a favor de la paz". dinación, de unión a otros territorios, -q ue nos (Interrupción) y de la reincorporación dictada por el Con-
De manera que uno de los partidarios más quitaba todas nuestras atribuciones; que no1 "Pero, entonces, ¿por qué no podía seguir greso Constituyente argentino, lo hacen COII
conspicuos del 25 de agosto y cuya opinión daba una bandera que hoy es extranjera; <¡ue llevando el nombre que tenía, aun después de esta expresión: "Anexión de la Banda Orien.
merece más respeto, nos presenta la verdad nos daba un himno q-ue hoy es extranjero; la declaración del año 25, ¿cProvincia tal". Todos ellos están de acuerdo en que la
histórica tal como hay que decirla, cualquiera que nos obligaba a respetar autoridades ex- Oriental.?" cuestión no puede interpretarse de dos ma.
aea la solución que se defienda; nos está di- tranjeras en vez de las nuestras; que nos obli- (Interrupción) neras: las actas de la Florida, las . declaracio.
ciendo que efectivamente la Convención de gaba a mandar diputados fuera del país para La discusión en la República Argentina fue nes del Congreso, anexaron la Banda Oriea.
Paz del año 28 fue el producto de tres factores constituir autoridades extraterritoriales, lo que, aobre bases completamente distintas y se debió tal a las Provincias del Rlo de la Plata.
que nacen y hacen sentir su influencia con naturalmente, hoy no ocurre, sino que, como a las tendencias que hubo en distintas épocas (Interrumpe el señor diputado Gallinal.)
posterioridad al año 25. Pienso, pues, como es dijo muy bien el señor diputado Rodríguez de contituir un país con todas las provincias Reclamo el uso de la palabra, señor p~
lógico, que si la independencia nacional, tal Fabregat, vienen a la capital de la república o de que las provincias se mantuvieran sepa- sidente.
como hoy la disfrutamos, nace de hecho en a hacer dentro del país las leyes para el país. radas. Como en determinado momento, agru· Señor presidente. - Tiene la palabra el
el año 28 y tiene su raíz en causas ajenas a la Cuando, conseguida en forma efectiva nues- paciones de estas provincias pretendieron cons- señor diputado Castillo. .
voluntad de la Asamblea de la Florida, no tra independencia como Estado, una de las tituir Estados diferentes; como en otros mo- Señor Castillo. - El doctor Gallina) dice
podemos admitir que esta Asamblea declaró cuestiones que se plantearon -además de la mentos todas se unieron para formar una re- que no es exacto y nos leyó el otro día una
ni pensó siquiera en declarar nuestra indepen· de adoptar una bandera que fuera verdadera- pública única; como en el año 60 la Provincia página de un historiador argentino en que ne
dencia absoluta. mente nacional y de un himno que también de Buenos Aires estuvo separada de las demás, se decía esto, sino que admitía que los repre-
(lnterrupcronesJ fuera nacional- fue la de ponernos un nom- me ~xplico que se discutiera el nombre que se sentantes de la Florida declararon la indepen-
Aclarando este punto, voy a decir, que, si bre, porque en el año 29, según el concepto l~s Iba a poner a todas ellas, cuando se unie- dencia absoluta de las Provincias Unidas, pe-
bien la influencia inglesa empieza en el año de nuestros constituyentes, perfectamente jus- ron definitivamente; pero, nuestro problema ro no me extraña que haya un historiador
26 con respecto a Dorrego, Trápani y la corte tificado, nuestro país, que acababa de nacer, era distinto, y está expresado por las palabras argentino que diga esto, porque si tuvo como
del Brasil, y prosigue hasta la negociación de no tenía nombre. de Ellauri. Fuimos provincia argentina hasta fuente todos nuestros libros de historia del año
Paz, no llega al pueblo sino con mucha poste- (Interrupción) ese momento; nos transformamos de provincia 60 a esta parte, se explica que haya sostenido
. rioridad, Rivera, cuando llevó a cabo la con· Vamos a ver ahóra por qué ·se le puso el argentina en estado independiente. Hubo que esa tesis, porque, casi todos nuestros autores.
quista de las Misiones, tomando banderas ene· que lleva y qué·argumentos se dieron para ello. sustituir su nombre de Provincia Oriental, por· fu ndándose en las razones más diversas y con-
migas; mandó éstas a Buenos Aires, dirigidas (Interrupción) · q.ue éste ya no era propio, y así se concluyó tradictorias, dicen efectivamente, que el 25 de
al Gobierno Argentino, y todavía pensaba que Precisamente, también en este libro del por darle el de "República Oriental del Uru· agosto se proclamó la independencia nacional
ese territorio iba a formar parte de la Repú· doctor Eduardo Acevedo -con quien estoy de guay". No me extraña, pues, como digo, que haya
blica Argentina, porque no estaba, como La· completo acuerdo en todos los hechos de la (Interrupción) un historiador argentino que lo afirme; pero
valleja, en contacto con Trápani que lo ins· época a que me estoy refiriendo, y sólo di- Yo tengo la satisfacción de que expreso los los demás, que conocen perfectamente nuestra
trufa respecto de las vistas de lord Ponsomby. verjo en la relativo al centenario- se hallan hechos de acuerdo perfecto con la verdad his- historia, al referirse a esta acta ~.:e la Asam-
(Interrupciones) las siguientes declaraciones del doctor Ellauri. tórica y con las afirmaciones de un ciudadano blea de la Florida y a la resolución concor--
De manera, pues, que si, como he dicho, hechas en el seno de nuestra Asamblea Cons- de los méritos, los conocimientos y la· honra- dante del Congreso Constituyente de la R•
b. Convención de Paz, cuyos antecedentes se tituyente. dez del doctor Eduardo Acevedc. pública Argentina, dicen . ..
inÍdan en el año 26, fue la que nos dio inde- . Dice el doctor Aceyedo: "En el proyecte (Interrupción) (Interrumpe el señor diputado Gallina).)
pendencia o la soberanía de que hoy gozamos, presentado por la comisión redactora de la Señor Arena. - Pido la palabra para una . .. "Anexión de la Banda Oriental a lu
no podemos celebrar en el año 25 el centenario Constitución, el Uruguay figuraba con el nom- moción de orden. demás Provincia¡; del Río de la Plata". '
de nuestra independencia o soberanía. bre de cEstado de Montevideo •. El constitu· Señor presidente. - Tiene la palabra el (Interrumpe el señor drputado Gallinal.)
Si nuestro territorio hubiera concluido por yente Gadea propuso el de cEstado Oriental •• señor representante. Me pregunto si es posible -a pesar de
•er una provincia entre las Unidas del Río de dando como argumento que el nombre pro· Señor Arena. - Como la sesión es perma- todas las pruebas que he d[ do, que son parte
la Plata, que luego integrarían la República , puesto por la comisión podía provocar celos nente y el orador ha de estar fatigado, yo únicamente de las que pueden ofrecerse, y
Ar~·cntina, me explicaría qtie se seiialara el 25 en los demás departamentos. Su tesis fue re· propondría que se pasara a un cuarto inter- conste que las he extraído de ese libro que
medio. ae llama "Actas de la Junta de Repre.entaa-
después en au vida independiente, y m•s de de agosto como aniversario de la independen-
una vez los encontró en los países limítrofes cia, porque rompiendo ese día la esclavitud forzada por ei. dip~t~d~ Barreiro, q~Iien reco~ s~fior ~stiilo.- Voy -~ -hacer UD esfutrw
que aprovecharon sus luchas intestinas para en que estábamos, hubiéramos pasado a for- dó que los guerreros de la independencia ha· zo, señor presidente, para terminar tll poce
conseguir ventajas, y alguna vez tuvieron la mar parte de la nación que voluntariamente bían llevado invariablemente el nombre de ttempo.
pretensión de volverlo a atraer a sus dominios. queríamos integrar, pero desde que no hicimos orientales. Ocupándose de la primera de estas Señor Arena, - Perfectamente.
Dice tl doctor Eduardo Acevedo en la pá- esto -aunque fue el voto de nuestros prohom· objeciones, dijo el diputado Costa que la de- • Señor. Castillo. - Yo voy a terminar, •
gina 16 del Tomo II de su Manual de His- bres de 1825-, desde que, en vez de provin- nominación de Montevideo había sido aplica· nor presidente, para lo cual dejaré de leer a}.
toria: "La independencia de la Provincia cia, constituimos un Estado completamente so- da siempre a todo el territorio nacional. De gunos documentos más que corroboran, de una
Oriental, emanaba, como también lo hemos berano con nombre distinto -nombre que hu- la segunda se ocupó el doctor Ellauri en esta manera termihante, nuestra situación de pro-
dicho a au debido ·tiempo, de tres factores: la bo que cambiar cuando la provincia se trans- forma concluyente: cQue en el Estado de pro- vincia. anexada a las demás del Río, de la Plao
intensa 'crisis económica y financiera que formó en país-, debemos tomar como base, vincia se le llamara Oriental, nada tiene de ta, en los años 25, 26 y 27.
agobiaba a la Argentina después de tres afios para celebrar ese hecho, es decir, nuestra in- rxtraño, porque era la más oriental · de todas Recordaré, en cambio, en este moment~
de guerra; la ·intensa crisis económica y finan- dependencia, la Convención de Paz del año 28 ellas; pero en su nueva categoría no puede que los historiadores argentinos, cuando se , .
ciera que también afectaba al Imperio Brasi- o algún hecho posterior consagratorio de nues- llamarse así, porque su posición geográfica no ~eren a estos sucesos de la guerra con el Brao
lefio; y la presión incontrastable del Gobierno tra soberanía, y no señalar un acto de subor- lo permite:.. stl, y hablan de la Declaración de . la Florida
inglés a favor de la paz". dinación, de unión a otros territorios, que nos (Interrupción) y de la rei~corporación dictada por el Con-
De manera que uno de los partidarios más quitaba todas nuestras atribuciones; que no1 . "Pero, entonces, ¿por qu