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PRINCIPIO DE

AUTORIDAD
LA AUTORIDAD EN BASE A ROMANOS 13

PABLO GONZÁLEZ
En el capítulo 13 de la epístola a los romanos Pablo nos habla del sometimiento a las
“autoridades superiores”. Comúnmente estos versos se utilizan para hablar de las autoridades
eclesiásticas, pero ¿se referirá únicamente a las autoridades de nuestras iglesias?

La interpretación de una autoridad eclesiástica se infiere de lo que dice el final del


verso 1: “[estas autoridades] por Dios han sido establecidas”. A esto se suma lo que dice el
verso 4: “porque es servidor de Dios para tu bien”. En base a estos versos, se podría inferir
que Pablo nos habla de autoridades de iglesia, pues: (1) han sido puestas por Dios, (2) son
servidores de Dios, y (3) sirven para nuestro bien.

Sin embargo, Pablo no habla únicamente de estas autoridades, sino que también
incluye autoridades gubernamentales. El griego exousia (lt. “autoridad”) puede referirse a
toda persona que tenga un rango de autoridad, no necesariamente una autoridad de iglesia.
Sin embargo, si Pablo no estuviera hablando de las autoridades eclesiásticas, lo mas probable
es que hubiera utilizado diakonia en vez de exousia.

Por otro lado, el término griego no se refiere a una persona específica, como sucede
cuando se habla de “el ministro” o “el servidor”; sino que habla de autoridad en un sentido
más abstracto, habla de una autoridad conferida. Algunos versos lo traducen como
jurisdicción (Lucas 23:7) y, otras versiones traducen el verbo en romanos como “autoridades
de gobierno” (NTV). Considero que esta traducción mas moderna llega al punto central del
texto, “el respeto a las autoridades de gubernamentales”.

Considero que Pablo se refiere a estas autoridades, en primer lugar, porque (como
especifiqué anteriormente) Pablo no utiliza diakonos o apostolos para hablar de “autoridad”.
(Ahora, si bien diakonos significa “servidor”, es un sentido estricto son autoridades a nuestro
servicio, igual que apostolos). Por otro lado, Pablo habla de autoridades gubernamentales
porque estas responden a la necesidad que había en la iglesia romana.

La iglesia de Roma jamás a sido recordada por rebelarse contra los servidores de Dios
(como probablemente sucedía en Corinto) porque la iglesia romana no poseía este problema.
Sin embargo, era probable que ciertos partidarios zelotes promovieran la revolución en la
iglesia, es decir, promovían rebelión contra autoridades romanas. Considero probable esta
observación, pues, siendo Roma la capital del imperio es factible que este espíritu estuviera
presente. En base a esto, podemos entender que Pablo nos habla de las autoridades de
gobierno. Sin embargo, ¿cómo interpretaríamos los versos 1 y 4, si esta “autoridad” habla de
las de gobierno?

Primero, esta palabra no habla de la persona de autoridad en sí, sino que habla de la
autoridad que es conferida. Por ende, entendemos que fueron puestas por Dios en el sentido
en el que Dios les confiere la autoridad. En otras palabras, se puede entender que Dios les da
la capacidad de gobernar. Segundo, son servidores de Dios para nuestro bien en el sentido de
que están puestos para hacer justicia.

Finalmente, la instrucción para nuestra vida es obedecer y someterse a toda autoridad


que tengamos sobre nuestra cabeza. Es un llamado a respetar y honrar a nuestras autoridades,
porque (1) han sido puestas por Dios y (2) sirven para nuestro bien. Por lo cual,
comprendemos que el principio de toda autoridad es Dios.