Está en la página 1de 19

Ciudades Inteligentes

Introducción

El concepto Smart City (Ciudades Inteligentes) surge de la evolución de las llamadas


Ciudades Digitales, que en el año 2004 nacen en España tras un trabajo que realizó el
Ministerio de Industria de este país con la elaboración del primer programa de Ciudades
Digitales que se abordaba en el mundo. Previo a la elaboración de este trabajo, la empresa
española ACCEDA presidida por Enrique Ruz Bentué reunió, por primera vez en la
historia, a más de 30 empresas de diversa procedencia sectorial (telecomunicaciones,
seguridad, construcción, audiovisual, electrónica de consumo, material eléctrico,
informática, salud, educación, etc), junto a gobiernos de regiones y ciudades española, para
crear Comunidad Digital.

Ciudades inteligentes, dado su origen natural de las Ciudades Digitales, se basa en el uso
intenso de las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) en prestación de
servicios públicos de alta calidad y calidez, seguridad, productividad, competitividad, y
formación.

¿Qué es Ciudad Inteligente?

Ciudad Inteligente es aquella ciudad que se caracteriza por el uso intensivo de las TIC en la
creación y mejoramiento de los sistemas que componen la ciudad, teniendo la capacidad de
crear, recopilar, procesar y transformar la información para hacer sus procesos y servicios
mejores y más eficientes, permitiendo mejorar la calidad de vida mediante el uso eficiente
de sus recursos.

Una ciudad inteligente también se basa en el desempeño urbano que no sólo depende de la
infraestructura de la ciudad, sino también otros factores como la disponibilidad e las
personas, Organización y gestión que se crea una gran correlación entre el crecimiento de
las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), el capital social y el medio
ambiente.

¿Cómo se refleja la Inteligencia de la Ciudad?

Son varios los aspectos de una ciudad que por medio del uso de TIC puede comportarse de
forma más eficiente, mejorándose los servicios ofrecidos a los ciudadanos, como lo son: la
educación, salud, transporte y seguridad ciudadana, entre otras. La implementación de
soluciones TIC en esas áreas permitiría una mejora en la calidad de vida de los ciudadanos,
dentro de la creación de una ciudad sostenible y eficiente en utilización de recursos.
El eje fundamental de una Smart City gira en torno a tener una economía inteligente,
vialidad inteligente, población inteligente, vida inteligente y finalmente un gobierno
inteligente. Estos ejes se encuentran conectados con las teorías de urbanismo y desarrollo,
que logran brindar una alta calidad de vida, con un buen uso de los recursos naturales y un
gobierno participativo.

Características

La ciudad “inteligente” es todavía un concepto difuso, ya que esta etiqueta se utiliza de


diversas formas que no siempre son compatibles entre sí. En esta sección se resumen las
características de ciudad inteligente que con mayor frecuencia.

Desarrollo de la infraestructura de las TIC (telefonía móvil y fija, TV por satélite, redes
informáticas, comercio electrónico, servicios de Internet), pone en primer plano la idea de
una ciudad conectada con fibra óptica o inalambricas, como el principal modelo de
desarrollo, y de una conectividad cada vez más mejorada en calidad y rapidez.

El papel fundamental se centra en las industrias creativas y de alta tecnología aplicadas al


crecimiento urbano a largo plazo. Este factor, junto con la infraestructura de servicios, es
especialmente importante.

La capacidad de inteligencia local está intrínsecamente ligada a la de la economía basada en


el conocimiento, donde la innovación y la tecnología son los principales motores del
crecimiento y de la inteligencia colectiva de la comunidad, que subraya la capacidad y las
redes como los principales factores de éxito de una comunidad. Para ello es necesario un
paradigma de planificación pertinente para el desarrollo urbano-regional, y una gestión de
la innovación, similar al propio concepto de ciudad inteligente.

Mediante el desarrollo de estrategias conjuntas, la ciudad deberá estar basada en la


agrupación o accesibilidad a la información y facilidad de movimiento de los mecanismos
de innovación de carácter mundial, y mejorando sustancialmente y de forma continua sus
sistemas de información interna.
1. INFRAESTRUCTURA
1.1-Edificios inteligentes

Como un concepto personal, considero un edificio inteligente aquél cuya regularización,


supervisión y control del conjunto de las instalaciones eléctrica, de seguridad, informática y
transporte, realizan en forma integrada y automatizada, con la finalidad de lograr una
mayor eficacia operativa y, al mismo tiempo, un mayor confort y seguridad para el usuario,
al satisfacer sus requerimientos presentes y futuros. Esto sería posible mediante un diseño
arquitectónico totalmente funcional, modular y flexible, que garantice una mayor
estimulación en el trabajo y, por consiguiente, una mayor producción laboral.

1.2. Objetivos

Los objetivos o finalidad de un edificio inteligente, son los siguientes:

a) Satisfacer las necesidades presentes y futuras de los ocupantes, propietarios y operadores


del edificio.

b) La flexibilidad, tanto en la estructura como en los sistemas y servicios.

c) El diseño arquitectónico adecuado y correcto.

d) La funcionalidad del edificio.

e) La modularidad de la estructura e instalaciones del edificio.

f) Mayor confort para el usuario.


g) La no interrupción del trabajo de terceros en los cambios o modificaciones.

h) El incremento de la seguridad.

i) El incremento de la estimulación en el trabajo.

j) La humanización de la oficina.

Dentro del concepto de edificio inteligente se engloban construcciones de todo tipo, tales
como naves industriales, locales comerciales, viviendas, espacios deportivos, sanitarios,
culturales, o administraciones públicas y privadas.

Existen muchas iniciativas de desarrollo inteligente alrededor del mundo. Ciudades como
Amsterdam, El Cairo, Dubai, Málaga, Singapur, París, Londres, Songdo entre otras; se han
destacado con sus proyectos ecológicos, turísticos o de infraestructura para desarrollarse
dicho entorno inteligente. Sus características, organización y programas de desarrollo son
distintos, sin embargo todos están enfocados en convertirse en una Smart City.

Su principal objetivo es la inclusión social a los servicios públicos, tal como ocurre en
Southampton, una ciudad al sur de Inglaterra, en la que se usan las tarjetas inteligentes para
bibliotecas, autobuses urbanos, colegios, hoteles, tiendas y otros servicios, de forma tal que
integran a todos los ciudadanos en un único sistema informático de arquitectura abierta.

1.3. Características

Hace muchos años se viene escuchando el término edificio inteligente, particularmente en


la ciudad de Medellín donde se tiene una construcción que adopta ese nombre y es referente
en automatización en todo el país; por lo tanto resulta importante recorer en algunas de sus
características.

La conectividad es uno de los factores clave para este futuro, pues permitirá unir a las
personas con el sistema informático del edificio para hacerles la vida más fácil. Existe el
caso de la plataforma IBM Watson, que permite reportar en tiempo real toda la información
necesaria para conseguir que el edificio sea lo más inteligente posible.

La plataforma de IBM, o similares, "consigue que un mismo cerebro centralice toda la


información necesaria para hacer el edificio lo más inteligente posible".

Un ejemplo práctico que podría verse en el futuro serían edificios capaces de reconocer al
usuario y guardar su movimiento habitual, de manera que le facilite su desplazamiento
diario desde que llega al edificio hasta que se sienta en su lugar de trabajo. De esta manera,
el ascensor podría bajar automáticamente cuando el usuario entre en el edificio para
esperarlo, y también podría llevarlo a la planta de destino sin la necesidad de tocar ningún
botón.
Un edificio inteligente es aquel cuyas instalaciones y sistemas de iluminación, de accesos,
de alarmas, de electricidad, de telecomunicaciones, entre otros; están automatizados para
permitir una gestión integrada que a su vez mejore la eficiencia energética, aumente los
niveles de seguridad, de usabilidad y la comodidad de los ocupantes.

Optimizar el consumo. Un edificio inteligente se beneficia del ahorro en electricidad y agua


que se obtiene con la automatización de sus sistemas. Productos para la gestión de la
iluminación y de monitoreo de tanques, por ejemplo, favorecen la reducción del consumo
ya que regulan y brindan información sobre el uso de los recursos.

Tener integradas todas las soluciones. Los smart buildings se sirven de utilidades
totalmente integradas que operan en sinergia para cubrir varios frentes al mismo tiempo
como seguridad y consumos. En ese sentido, gracias a un monitoreo centralizado se
favorece el ahorro en costos de administración, mantenimiento y personal.

Ser altamente seguros. Uno de los principales propósitos de la automatización es alcanzar


niveles de seguridad altos en todos los aspectos, contra el delito, contra las emergencias o
accidentes, ante los desastres, etc. Por eso para cada eventualidad existe una herramienta
específica, tal es el caso de los controles de acceso y de la detección contra incendios.

Ser flexibles. Una cualidad de las soluciones en automatización es que poseen esquemas
flexibles con la capacidad de adaptarse a otras utilidades, a nuevos requerimientos del
inmueble y a los cambios tecnológicos. De hecho son tan configurables que los edificios
más antiguos se pueden “mecanizar”.

Ser ergonómicos. Otra de las finalidades de un edificio inteligente es proporcionar un


ambiente confortable, cómodo y seguro; pero sobre todo, hacer la vida o el tránsito de las
personas más fácil. Desarrollos para el control lumínico y climático totalmente autónomos
son una muestra.

Nivel tecnológico. A nivel de tecnología un edificio inteligente debe de contar con un gran
número de servicios integrados mediante la automatización de sus instalaciones y
controlados a través de sistemas de información y telecomunicación avanzados.

Nivel ambiental. A nivel de medio ambiente éste tipo de edificios, deben cumplir una serie
de compromisos respetuosos con el medio ambiente que pasan por el tipo de materiales
utilizados en su construcción, optimización de los elementos de iluminación y ventilación
natural, eficiencia energética, y previsión de una máxima reducción de residuos y vertidos
contaminantes en su funcionamiento.

Nivel económico. A nivel económico un edificio inteligente debe conseguir reducir todos
sus costes de funcionamiento y mantenimiento, consiguiendo alargar su vida útil, además
de generar un mayor interés de adquisición y/u ocupación, con la consiguiente repercusión
en los precios de venta y alquiler que aumentan en paralelo con la mejor valoración de los
inmuebles.

Sistemas de automatización del edificio

• El sistema básico de control es el que permite monitorear el estado de las instalaciones,


como son: eléctricas, hidrosanitarias, elevadores y escaleras eléctricas, y suministros de gas
y electricidad.

• El sistema de seguridad protege a las personas, los bienes materiales y la información. En


la seguridad de las personas, destacan los sistemas de detección de humo y fuego, fugas de
gas, suministro de agua, monitoreo de equipo para la extinción de fuego, red de rociadores,
extracción automática de humo, señalización de salidas de emergencia y el voceo de
emergencia. Para la seguridad de bienes materiales o de información, la vigilancia
perimetral, el control de accesos, el control de rondas de vigilancia, la intercomunicación de
emergencia, la seguridad informática, el detector de movimientos sísmicos .

• El sistema de ahorro de energía es el encargado de la zonificación de la climatización, el


uso activo y pasivo de la energía solar, la identificación del consumo, el control automático
y centralizado de la iluminación, el control de horarios para el funcionamiento de equipos,
el control de ascensores y el programa emergente en puntos críticos de demanda.

1.2-Medio Ambiente:

La sostenibilidad es también un componente estratégico fundamental de las ciudades


inteligentes, pues ayuda a la integración de espacios para la participación y educar para
crear hábitos de vida menos consumistas, como la eliminación de los combustibles en
viviendas y centros de trabajo con energías renovables. Asimismo en el ámbito del medio
ambiente, donde cada vez más los recursos son menos, su explotación debe garantizar el
uso seguro y renovable del patrimonio natural.

Una empresa catalana muestra en la feria una forma de reducir la polución: estaciones
purificadoras de aire. «Se colocan a entre 50 y 100 metros de distancia en las avenidas con
más polución y tráfico, y purifican el aire para una mejor calidad de vida de los
ciudadanos».

Hoy en la actualidad existen dispositivos que miden los niveles de carga en el ambiente
como en China y Japón, con el fin de optimizar la información en tiempo real y así por
ejemplo, que los ciudadanos podrán supervisar el nivel de polución del aire presente en una
determinada calle o en un determinado lugar, o incluso recibir una alerta cuando por
ejemplo el nivel de radiaciones sobrepase un determinado límite. Este tipo de sistemas
también ofrecerán a las autoridades la posibilidad de controlar el estado del ambiente de
plazas y parques, o la iluminación de ciertas zonas de la ciudad. Además, además su tiene
desarrollado tecnología para las fugas de agua potable o filtraciones de aguas servidas
podrán ser más fácilmente detectadas, y los contenedores de basura son más inteligentes, al
tener captores que desencadenen una alarma cuando se encuentren cercanos al límite de su
capacidad.

Smog Free Tower : es un proyecto holandés que ha sido creada para purificar el aire, toda
la polución que son partículas del aire contaminado recogida en la torre mediante
electricidad estática sirve para crear joyas. Estas partículas son 40 veces más pequeñas que
la del cabello humano, pero precisamente causa más daño al organismo.

La mayor aspiradora de niebla toxica del mundo, esta absorbe el aire urbano de las ciudades
y lo limpia a nivel nano métrico a través de filtros, de modo que libera el aire limpio{

La más grande de estas máquinas consume 1100 vatios y es capaz de limpiar grandes
cantidades de aire, se limpia 30000 metros cúbicos del aire por hora, como un estadio de
futbol.

Otro ejemplo de proyectos es el Airbol que son diseñados para purificar el aire
contaminado de las ciudades cada Airbol tiene la capacidad de procesar aproximadamente
22000 m cúbicos de aire por hora, absorbiendo monóxido de carbono, material particulado,
óxidos de azufre, óxidos de nitrógeno, virus y bacterias y otros contaminantes presentes en
el aire que respiramos, Los Aibol procesan el aire contaminado asiéndolo pasar por un
campo plasma que simula el fenómeno natural de los truenos y relámpagos que ocurren en
la naturaleza dividiendo sus moléculas del aire, luego simula un lluvia interna que deposita
las partículas contaminantes en un tanque de agua al interior de su estructura, el aire
purificado es liberado por el Airbol en un diámetro de hasta 80 m. a la redonda y 25 metros
de altura mejorado a calidad del aire que respiran aproximadamente 60.000 personas.

1.3- Energía y Agua:

La sostenibilidad de los recursos en las ciudades inteligentes

Se estima que dos de cada tres personas vivirán en ciudades en 2030. Tal concentración de
población hace que el modelo urbano actual no garantice ni el suministro a los habitantes ni
la preservación de los recursos necesarios. Por este motivo, la ciudad tradicional
evolucionará hacia la ciudad inteligente, en la que el procesado de información y la
automatización de los procesos serán factores clave para garantizar su sostenibilidad.

La planificación urbana inteligente debe garantizar la sostenibilidad, para ello los sistemas
de gestión de la información en la Smart-City deben permitir una gestión integral de los
recursos energéticos e hídricos, comenzando por su generación, pasando por su distribución
y almacenaje, y llegando finalmente al consumidor final.

En el caso del agua, las ciudades inteligentes deben contar con sistemas de gestión integral
del ciclo del agua. La reutilización del agua para diversos fines en función de la pureza y
tipo es algo esencial para aprovechar al máximo este valioso y limitado recurso. Las redes
de sensores pueden suministrar información a los sistemas inteligentes para aprovecharla al
máximo el ciclo de vida del agua desde su recolección hasta su retorno al entorno.

Es posible crear una nueva forma de generar y suministrar energía de forma sostenible. En
las ciudades inteligentes, la captación constante de información por parte de los sistemas de
medida permite un alto grado de control sobre el consumo energético, incluyendo la
iluminación de la vía pública, el riego de parques y jardines o el transporte urbano. Por otra
parte, la capacidad de los sistemas computacionales inteligentes para anticiparse a las
demandas de energía podría permitir alternar entre una fuente u otra en función de su
disponibilidad, destino y coste. Por ejemplo, en el caso concreto de la energía solar, los
edificios de las ciudades inteligentes deben respetar los estándares de la arquitectura
sostenible, incorporando paneles solares, electrodomésticos de consumo inteligentes y
sistemas de almacenamiento de energía.

Ejemplos como:

Altaeros Energíes es una compañía de estadounidense formada por ex alumnos de MIT y


Harvard, que se han propuesto a crear un aéreo generador flotante compuesto por una
turbina que se mantiene en el aire gracias a un globo de elio, el aparato puede elevarse a
más de 300 m de altura para capturar vientos más fuertes y constantes, según la compañía
esto permitirá generar hasta el doble de electricidad que una turbina instalada en una torre
convencional.

El decisivo papel de las TIC

El abastecimiento de agua a los millones de personas que viven en las ciudades y a las
industrias que las rodean genera cada vez más problemas y en muchos casos se está viendo
seriamente amenazado. En ambos certámenes quedó de manifiesto el papel decisivo que las
tecnologías de la información y comunicación (TIC) van a jugar en la gestión inteligente
del agua, lo que constituirá una política que será clave en las próximas décadas.

Las TIC abarcan un amplio abanico de recursos que van desde la teledetección por satélite
en combinación con los sensores web semánticos, hasta los sistemas de información
geográfica (GIS), pasando por sistemas de tratamiento de la información que permitan su
gestión en tiempo real por redes de comunicación, estos permiten avanzar hacia una gestión
integrada que permita en general, ahorrar agua, prevenir accidentes por sobrepresión, evitar
inundaciones y detectar averías en tiempo real.

Las TIC pueden además proporcionar a personas y empresas información inmediata sobre
su propio consumo de agua, aumentando así la concienciación sobre su utilización,
localizando fugas y ofreciendo un mejor control sobre la demanda de agua.

Las redes inteligentes son garantes del suministro eléctrico futuro de calidad para una
ciudad. Tecnologías que permitirán optimizar la integración de las energías renovables y
favorecerán la adaptación de las infraestructuras existentes al creciente volumen de
generación distribuida para mejorar la eficiencia y evitar pérdidas energéticas en el proceso
de trasmisión y distribución. Además, al proporcionar información de la red en tiempo real,
las empresas suministradoras podrán prevenir problemas y reaccionar rápidamente en caso
de apagones.

Por otro lado, la tecnología Smart Grid ayuda a los consumidores a planificar y gestionar su
consumo energético y a controlar su factura eléctrica. Esta tecnología también permitirá la
conexión de los coches eléctricos acomodando su recarga al estado de la red eléctrica

1.4- Transporte:

Debido al crecimiento de las ciudades tanto en su área geográfica como de su población


los tiempos de viaje son más largos y a menudo nos encontramos atrapados en el
congestionamiento vial, generando cosas negativas como la contaminación global.

En materia de movilidad la región de américa latina presenta importantes desafíos como


mejorar la seguridad vial reducir los tiempos de viaje y minimizar el impacto e transporte
en el medio ambiente.

Los sistemas de transporte inteligente conocido por sus siglas ITS nacen con el objetivo de
contribuir a mejorar las condiciones de movilidad de las personas y mercancías.

ITS son la aplicación combinada de tecnologías de la comunicación e información del


sector transporte entre sus aplicaciones encontramos mecanismos para la reducción de
trafico mejorar la seguridad vial, brindar información al usuario e incrementar ineficiencia
del transporte público.

Una de las formas en que se ha implementado es la adaptación de pantallas en sus paradas


que informan al usuario cuando va a llegar el próximo autobús este sistemas funciona a
partir de elementos como censores, cámaras y controladores conectados a un centro de
control desde el cual se coordina su actuación en tiempo real.

Asimismo, el tráfico en las calles también podrá ser monitoreado. El tráfico local en
búsqueda de estacionamiento podrá ser reducido, gracias a sistemas que detecten los
lugares libres más próximos, de esta forma, los automovilistas serían informados en tiempo
real, y rápidamente podrían estacionar, economizando así tiempo, carburante, y ocupación
de vías de circulación.

Y así las ciudades y sus sistemas de transporte son cada vez más "inteligentes" con sensores
y cámaras HD que hacen capturas masivas de información. Más allá de un empleo
proyectado, estos dispositivos también registran datos exhaustivos sobre temperaturas,
luminosidad, gases, etc., que hoy día son desechados.

En los EEUU existen aplicaciones para los dispositivos que marcan en tiempo real la
ocupación de los estacionamientos públicos y de lugares para alquilar autos o bicicletas,
para permitir un mejor servicio a los usuarios, y optimizar el uso de los espacios y de los
vehículos de transporte.

También existe la geolocalización en tiempo real de los vehículos de transporte colectivo,


lo que permite una estimación fina de las horas de arribo a los distintos lugares,
complementado con una información en las distintas paradas.

Dispositivos que en tiempo real miden el tráfico sobre diferentes vías, con el fin de
informar a los conductores (para su mejor decisión) y también para facilitar las decisiones
públicas (políticas de urbanización, y de trazado y ampliación de vías de circulación).

La movilidad sostenible.

La movilidad sostenible “implica garantizar que nuestros sistemas de transporte respondan


a las necesidades económicas, sociales y ambientales, reduciendo al mínimo sus
repercusiones negativas” recordó el Gobierno tras la creación de esta nueva herramienta.

Asimismo, en el mercado de la industria automovilística es ya una realidad la existencia de


una tecnología híbrida en el mercado, que desembocará en un futuro próximo en la
implantación definitiva de los vehículos “híbridos enchufables” y en el vehículo eléctrico.

LA HORA DEL VEHÍCULO ELÉCTRICO

Entre enero y febrero de 2010 tuvieron lugar una serie de reuniones de trabajo impulsadas
por el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio y organizaciones como FITSA, IDEA,
RACE o ANFAC para elaborar la Estrategia Integral para el Impulso del Vehículo
Eléctrico.

Entre las principales conclusiones alcanzadas por estas organizaciones y empresas destaca
la idea de que en estos momentos existen “grandes certezas y algunas incertidumbres” que
deben ser, ambas, “manejadas con prudencia al establecer un plan de promoción y apoyo al
vehículo eléctrico (VE)”. Entre las certezas destacan los aspectos energéticos y ambientales
tan positivos del VE, que hacen de éste algo más que un nuevo medio de transporte, ya que
provoca sinergias positivas de eficiencia entre este sector de actividad y el de la energía, sin
olvidar los aspectos industriales e innovadores.

Una de las empresas como Endesa también apuestan por estas nuevas tecnologías, en este
caso con el lanzamiento del proyecto europeo G4V (Grid for Vehicles), que cuenta con un
presupuesto de 3,7 millones de euros y que se centrará en fórmulas para desarrollar a gran
escala el coche eléctrico.

El proyecto G4V evaluará el impacto a gran escala de la implantación del vehículo eléctrico
en la infraestructura de red eléctrica y definirá las recomendaciones para su implantación a
partir del año 2020. Además, estudiará la utilización masiva del vehículo eléctrico, su
impacto en la sociedad, los servicios y las comunicaciones necesarias y los retos y
oportunidades que se pueden presentar.

Endesa es la única empresa española que participa en este proyecto internacional que tiene
una duración de 18 meses, que crea un nuevo modelo que tendrá velocidad máxima de 130
kilómetros por hora.

Vehículos autónomos

Una empresa francesa que ha desarrollado vehículos eléctricos autónomos destinados a


hacer servicios de shuttle, es decir, de viajes punto a punto para el transporte de personas.
«Los viajes se pre introducen en el sistema y después es el vehículo el que se encarga de
recoger a la gente que espera en las paradas y de dejarlos en el destino. Todo es autónomo,
y puede interactuar con semáforos, detectar a peatones y otros coches... Ya está implantado
en un polígono en Francia, está en pruebas en una decena de países.

Seat muestra en la feria el denominado León Cristóbal, «el coche más seguro de la historia
de la marca». Bautizado así en referencia al patrón de los conductores, incorpora seis
asistentes de seguridad, cuyas funciones pueden contribuir a reducir las principales causas
de accidentes de tráfico, como distracciones, cansancio, exceso de velocidad y consumo de
alcohol, que son la causa de un 80% de los accidentes en carretera.

La policía también incorpora soluciones smart. En la feria se puede ver un coche de policía
que es una comisaría móvil: con todo tipo de cámaras, sensores y ordenador a bordo,
permite a los agentes enviar y recibir datos como fotos, vídeo y fichas de criminales en
tiempo real gracias a la conexión a la nube.

GIM, un transporte por carretera más “smart”

GIM es un sistema de gestión inteligente de flotas pensado para optimizar el transporte por
carretera y mejorar el control, la seguridad y la sostenibilidad de su funcionamiento.

Gracias a un despliegue de sensores, GPS, conectividad y un software de control,


ACCIONA Service puede saber en tiempo real los kilómetros realizados por los vehículos
que gestiona, el comportamiento en la conducción, el consumo de combustible y las
emisiones de CO₂.

Además, es capaz de detectar el robo de un vehículo y llevar a cabo su seguimiento, o de


saber si un camión se encuentra en una zona no permitida. Y en el caso de incumplimiento
de horario por parte del conductor, el sistema envía una alerta informando de un mal
comportamiento, así como conducciones temerarias, frenazos bruscos o accidentes. Todo
esto en tiempo real.

En definitiva, este sistema de gestión y localización inteligente provee de una mayor


seguridad al transporte por carretera y llega para optimizar la gestión de las empresas de sus
flotas de vehículos. Tecnología de última generación para dar forma cada vez más real a las
ciudades inteligentes del futuro.

2.Personas
Contribuir al desarrollo de las personas y satisfacer sus necesidades sentando las bases del
crecimiento, que nos hace más fuertes como sociedad.

2.1 Programas sociales

Para una mejor distribución de los recursos, ahorro de costes y optimización de resultados.
Este tipo de programas deben incluir soluciones para garantizar el bienestar de los
ciudadanos mejorando el modo de prestar los servicios, perfeccionando la adecuación de
perfiles, dotando de eficiencia al reporting y fomentando la coordinación de las agencias.

2.2 Asistencia sanitaria


Transformando datos en conocimientos clínicos mediante el análisis sanitario con un
objetivo, mejorar la toma de decisiones en lo que concierne a tratamientos médicos. De
esta forma se logra aumentar la productividad, garantizando el mejor servicio al ciudadano,
a través de la conexión de procesos, sistemas y datos. La comunicación se fomenta,
seguridad aumenta y se minimiza el riesgo.

2.3 Educación

La incorporación de herramientas avanzadas de modelado en el sistema educativo que big


data smart cities permite, consigue planificar una mejor proyección de forma personalizada
para cada estudiante, detectando situaciones de riesgo, desviaciones y consiguiendo reducir
las tasas de abandono y fracaso escolar.
Algunos de los grandes retos de la educación en ciudades inteligentes, digitales y
sostenibles son:

–Retos tecnológicos. Son los menos complejos ya que son recursos que hacen los servicios
más confortables y motivadores tanto en el aula como en la Smart city.

-Retos administrativos. Algo más complejos, involucran a administraciones, instituciones y


sociedad que deben dotar de recursos e infraestructuras a la Smart city.
-Pero sin duda los más importantes son los retos humanos y organizativos:

Smart citizen preparados, pequeños ciudadanos tan competentes en problemáticas reales de


la ciudad, como algunas que implican a el desarrollo de hábitos saludables. Esta es una de
las líneas donde está investigando Smart schools 3.0, debido a que según la OMS los planes
para la salud, están en muchos casos presentando deficiencias y existe un gran interés de
entidades y empresas en reinventar un nuevo concepto de educación en salud.

2.4 Seguridad publica

Cuando se habla de ciudades inteligentes no suele profundizarse en una de las


características de estas: la seguridad pública. Las ciudades inteligentes también procuran la
seguridad ciudadana, al igual que la movilidad, la sustentabilidad o el uso de energías
renovación.

Los retos de las grandes ciudades se están volviendo cada vez más complejos, y los tiempos
de respuesta deben ser más cortos. La visión de Cisco para soportar esta misión permanente
involucra el Internet de Todo (IoE): una conexión de gente, procesos, datos y cosas. Una
integración tal es crucial para la labor de inteligencia y seguridad de todos los días.

IoE puede ayudar a completar las brechas en los procesos y en las comunicaciones
humanas, y se puede argumentar que tiene la capacidad de reducir los índices de
delincuencia en una ciudad mediante soluciones de colaboración, video, dispositivos de
IoT, biométricos y mapeo. Uno de los casos más interesantes es el uso de software para
recabar detalles de incidentes en tiempo real, incluyendo hora, ubicación y cualquier otra
variable asociada que se necesite para dar asistencia en el tiempo más corto posible.

Gobiernos de distintos niveles, desde locales hasta federales, han comenzado a implementar
estrategias de seguridad pública basadas en este tipo de soluciones digitales. Gracias a estas
herramientas, por ejemplo, es posible establecer cuáles son las zonas más peligrosas para
definir mejores horarios, rutas y estrategias de patrullaje. A su vez, la grabación y
transmisión de video en tiempo real, pueden hacer más transparentes las operaciones de los
grupos policíacos.

Las ciudades más seguras ayudan a mejorar la calidad de vida de la población, atraer
inversionistas, incrementar el turismo e impulsar el desarrollo económico. Si tuviéramos la
oportunidad de hacer más segura la ciudad en la que vivimos.

3 Organización y gestión
Ciudades inteligentes y sostenibles
UNESCO, la UIT y el gobierno uruguayo se han unido para organizar una serie de eventos
dedicados a 'Ciudades Inteligentes y Sostenibles'

El uso innovador de las TIC para ayudar a construir ciudades más desarrolladas y
sostenibles también se destacó durante una de las sesiones de ayer, junto con la necesidad
de desarrollar indicadores clave de performance y estándares internacionales, los cuales son
elementos necesarios para el desarrollo de Ciudades Inteligentes y Sostenibles.

En este sentido, se observó particularmente la relevancia de la educación para apoyar los


cambios necesarios en la sociedad para el avance de dichas ciudades.

La serie de eventos que continuará a partir de este miércoles 12 de marzo cubre temas como
los desafíos ambientales de los desechos electrónicos en América Latina, el papel de las
políticas y normas para la gestión eficaz de los desechos electrónicos, la creación de
empresas y estrategias sostenibles a través de la gestión de los desechos electrónicos:
convirtiendo un e-desafío en una eoportunidad.

Ventajas

¿Cuáles son las ventajas de las Ciudades Inteligentes?

1. Facilitan la integración de procesos en la administración pública, y a su vez


aportan información necesaria y transparente para una mejor toma de decisiones y
gestión presupuestaria;
2. Generan procedimientos comunes que aumentan la eficiencia del gobierno;
3. Optimizan la asignación de recursos y ayudan a reducir gastos innecesarios;
4. Eleva el grado de satisfacción de los habitantes pues permiten prestar una mejor
atención a los usuarios de servicios y mejorar la imagen de los órganos públicos;
5. Permiten una mayor participación de la sociedad civil organizada y de los
ciudadanos en la administración por medio del uso de herramientas tecnológicas
que ayudan a monitorear los servicios públicos, identificando problemas,
informando e interactuando con la administración municipal para resolverlos;
6. Producen indicadores de desempeño que son útiles para medir, comparar y
mejorar las políticas públicas.

Resumen
Una smart city -una ciudad inteligente- puede ser considerada como un territorio con gran
capacidad de aprendizaje e innovación, creativo, con presencia de instituciones de
investigación y desarrollo, centros de formación superior, dotado con infraestructura digital
y tecnologías de comunicación, junto con un elevado nivel de rendimiento de gestión. Las
ciudades pueden definirse como smart (inteligentes) si cuentan con capital humano y
social, infraestructura de comunicaciones, tanto tradicional como moderna (transporte y
tecnologías de comunicación, respectivamente) y su desarrollo se ajusta a la teoría de
desarrollo sostenible. Asimismo, la participación ciudadana en su sistema de gobierno, debe
contribuir en la mejora de la calidad de vida.
Este artículo pretende responder a las preguntas acerca de cuáles son los factores de la
creación y funcionamiento de las ciudades inteligentes y si es una necesidad para el
desarrollo de áreas urbanizadas o bien, si es una nueva moda para poner una etiqueta a la
ciudad, utilizada por las autoridades locales, para crear una imagen de la misma. Se
presenta el caso de estudio de Barcelona, la cuarta ciudad inteligente en Europa

Gestión

Estos estudios formarán profesionales con conocimientos de las tecnologías de la


información y las comunicaciones (TIC) capaces de resolver retos relacionados con la
gestión de una ciudad que integra, de una manera inteligente, la población, la economía, la
movilidad, el medio ambiente y la administración, con el objetivo final de superar los
desafíos que su gestión actual y futura está planteando. Retos como la contaminación, la
seguridad, el tráfico, el transporte, la recogida de residuos, los servicios, etc. pero también,
la movilidad sostenible, la accesibilidad, la participación ciudadana, el turismo, etc. deben
encontrar en las TIC herramientas que faciliten su gestión.

Estos estudios dan respuesta a las nuevas necesidades que plantea el crecimiento de las
ciudades para que sean auténticos lugares que garanticen la calidad de vida de las personas
y la igualdad de oportunidades. La aplicación de la tecnología a la gestión sostenible de las
ciudades está suponiendo una auténtica revolución en el modelo de desarrollo urbano,
porque mejora la eficiencia en la gestión de las infraestructuras municipales y ofrece al
mismo tiempo nuevos servicios que mejoran la calidad de vida de los ciudadano

Perfil del estudiante

El estudiante que quiera cursar los estudios de Gestión de Ciudades Inteligentes y


Sostenibles debe mostrar interés por aplicar los desarrollos tecnológicos en la gestión y en
la vida urbana y querer desarrollar su actividad laboral en empresas o administraciones
públicas en ámbitos como la logística, el transporte, las compañías de servicios públicos
(agua, energía, residuos ...), el comercio, el planeamiento urbano y territorial y otros
campos afines.

Deben ser capaces de realizar estudios de carácter integrador y transversal, que combinen
elementos tecnológicos y sociales con una mirada abierta, voluntad cooperativa, capacidad
de innovación y atracción por las posibilidades que ofrece la tecnología a la sociedad.

Salidas profesionales

La gestión de ciudades inteligentes y sostenibles proporciona la formación para dar


respuesta a las necesidades de las administraciones públicas y las empresas en múltiples
campos, como:

 Ingeniería y consultoría urbana


 Servicios públicos (agua, gas, energía, residuos)
 Mobilidad y transporte
 Consultorías de tráfico
 Gestión cultural
 Dinamización comunitaria
 Empresa y economía social
 Servicios cartográficos y de información geográfica
 Gestión ambiental
 Dispositivos y tecnologías para redes urbanas
 Nuevas empresas de servicios de datos geográficos y de servicios tecnológicos para
las zonas urbanas

Las tareas más habituales de los titulados son:

 Desarrollo y análisis de aplicaciones geoespaciales.


 Desarrollo de aplicaciones móviles inteligentes.
 Responsable de producto y de proyectos de aplicaciones y servicios de información
geoespacial.
 Responsable de la gestión de residuos y de la gestión de la movilidad en la
administración pública.
 Especialista en integración de datos urbanos y servicios al ciudadano.
 Responsable de estrategias de innovación social digital.

Sistema de Gestión de las Ciudades Inteligentes

En 2050 la población mundial alcanzará nueve mil millones de personas y el setenta por
ciento se concentrarán en las ciudades. Esto hace que debamos replantearnos el concepto de
ciudad actual basándonos en la necesidad de crear ciudades mas inteligentes y sostenibles
que puedan dar solución a los retos sociales del futuro.

Una ciudad inteligente o smart city, es aquella que aglutina una serie de conceptos basados
en la sostenibilidad y centrados fundamentalmente en tres ámbitos básicos:
medioambiental, económico y social, buscando la mejora de la calidad de vida de sus
habitantes usando criterios de eficiencia y eficacia y aplicando la técnica, las tecnologías y
los recursos naturales de un modo innovador.

Como resultado del trabajo desarrollado en la “Asociación para la Innovación Europea de


Ciudades y Comunidades Inteligentes”, ENACE crea su departamento Smart Cities
aportando el conocimiento de las normas UNE y UNE-ISO correspondientes, desarrolladas
por AENOR e ISO, y en las que ENACE ha participado en los respectivos comités para su
elaboración AEN/CTN 178.

El departamento Smart Cities de ENACE ofrece asesoramiento a los Entes Locales y


Destinos Turísticos facilitando la implantación de las diferentes normas a fin de integrar las
innovaciones tecnológicas y las de organización que aporten una gestión económica, socio-
cultural y ambiental sostenibles.

El concepto de las ciudades inteligentes es algo que ya lleva tiempo entre nosotros pero
que, aún así, sigue en auge. Las grandes ciudades cada vez requieren más soluciones que
contribuyan a una gestión eficiente real y que aporte valor al ciudadano.

Una ciudad es inteligente cuando activamente se trabaja en solucionar las dificultades a las
que se pueda enfrentar el ciudadano en sentido amplio – desde la contaminación, hasta la
gestión del tráfico, o la recolección de impuestos- a través de la implantación de sistemas
que en su mayoría se basan en la información recolectada por sensores distribuidos por toda
la ciudad. Teniendo soluciones basadas en dicha información real, se puede entender por
qué las smart city funcionan mejor.

Hoy vamos a analizar cómo se traduce esta eficiencia de las ciudades inteligentes en
beneficios más específicos, como el ahorro de energía, la reducción del impacto
medioambiental y la mayor conectividad.

En el propio concepto de ciudad inteligente va incluida la eficiencia como una piedra


angular. Charbel Aoun, vicepresidente senior de Smart Cities, la define como “una
comunidad que es eficiente, habitable y sostenible”. Cualquier ciudad que quiera ser más
inteligente debe potenciar estas tres cualidades, orientadas a un beneficio para el ciudadano
y el medio ambiente.

Esta eficiencia se tiene que ver reflejada en las redes eléctricas, en los sistemas de
distribución de gas y de agua, en la gestión de los residuos, el transporte público y privado,
etcétera. Estos son todos elementos de la columna vertebral que forman las ciudades
inteligentes.

Ahorro de energía

El ahorro de energía es una de esas ventajas que surgen de la eficiencia que propugnan las
ciudades inteligentes. En un contexto de crisis económica, esto parece aún más necesario
todavía. Este ahorro depende de la innovación en la tecnología y también de los hábitos de
uso de las personas, por lo que hay que ofrecerles herramientas para que ellos se adapten.

Dentro de las ciudades inteligentes se encuentran las redes eléctricas inteligentes


(smartgrids, como se las conoce en inglés). Lo que permiten estas redes es adaptarse a las
necesidades del usuario, ofreciendo un sistema energético sostenible y eficiente, con bajas
pérdidas y altos niveles de calidad.

Las redes inteligentes tienen la capacidad de recibir información en tiempo real, que es otra
de las características que tiene una smart city en general, lo que ayuda a trabajar de forma
más eficaz y adaptarse a las necesidades al momento, sin esperar a recibir informes que
tardan días en llegar.
Uno de los ejemplos de este ahorro energético se encuentra en nuestro mismo país, en la
ciudad de Málaga. En el proyecto de Smart City Málaga se introdujeron las últimas
tecnologías de control remoto, digitalización y automatización de la red. Esto consiguió que
el consumo eléctrico se viera reducido en un 25%, además de otros logros, como la
disminución de las emisiones de CO2.

Reducción del impacto

Si antes comentábamos el contexto de la crisis económica, no podemos tampoco olvidarnos


de la importancia de la preocupación por el medio ambiente y de la peligrosidad del cambio
climático. Las Smart Cities también trabajan en este aspecto y busca reducir el impacto que
tiene nuestra actividad sobre el resto del planeta.

La reducción del impacto humano se consigue a través de varias formas en las ciudades
inteligentes. Por ejemplo, la gestión más eficiente del sistema de tráfico de la ciudad puede
ayudar a tener una menor cantidad de emisión de gases contaminantes.

En Utah se ha instalado una serie de sensores, cámaras, señales y estaciones de tráfico, para
ajustar el tiempo de los semáforos. Algo que parece tan sencillo y que no puede tener un
impacto demasiado grande ha conseguido que una disminución notable del gasto de
combustible y de emisión de CO2, además de una gestión más eficiente, rápida y segura del
tráfico.

No sólo en el tráfico se logra este propósito. En Estocolmo, el 75% de los residuos


domésticos se reutilizan para la calefacción y ese cuarto restante se recicla. Los paneles
solares asumen la mitad del gasto del agua caliente y el agua residual se destina a la
creación del biogás, que es el combustible del transporte público. Así, han conseguido
reducir la emisión de CO2 en un 25%.

Mayor conectividad

Durante todas estas líneas, estamos haciendo mucho hincapié en el concepto de sistema.
Por definición, un sistema es un conjunto de elementos que están interconectados entre sí.
Esa conexión es otra de las características de las ciudades inteligentes que hace que sean
más eficientes.

Al fin y al cabo, una ciudad inteligente es un sistema tremendamente complejo en el que


todo está interconectado. Los miles de sensores instalados a lo largo de la geografía
proporcionan una gran cantidad de información de diferentes orígenes (sistema eléctrico,
tráfico, gestión de residuos…) que, analizado todo en conjunto, ofrece nueva información.

Para la gestión de toda esta información se necesitan aplicaciones como Urbo, que permiten
mostrar los datos de una forma visual. Así se consigue una mayor eficacia a la hora de
encontrar problemas latentes y buscar las mejores soluciones.
A nivel de usuario de a pie, esta conectividad le permite, por ejemplo, acudir a un evento de
grandes multitudes como un partido de fútbol o un concierto y conocer en tiempo real cuál
es la disponibilidad de los sitios de aparcamiento, y, además, conocer el estado del tráfico
para llegar al lugar gracias a los sensores colocados en las carreteras.

Todas estas facilidades dependen de tener una buena conexión a Internet, por lo que las
ciudades también tienen que preocuparse de crear grandes redes. Empresas tan importantes
como Facebook son conscientes de la importancia de esto y colaboran con ciudades como
San José en Seattle para aumentar la red de acceso a Internet en zonas más desfavorecidas.

Este repaso de las virtudes de las ciudades inteligentes pretende destacar principalmente la
importancia de la eficiencia y la repercusión que tiene en aspectos tan diversos de la vida
diaria, como el ahorro energético o la ayuda a la descongestión del tráfico.

En un contexto de crisis económica y medioambiental resulta incluso más necesario


reforzar la importancia de la apuesta por las ciudades inteligentes, que sólo buscan mejorar
muchos aspectos de nuestras vidas, haciéndolo todo de una manera más eficiente. Aquí en
España, es la Red Española la que se encarga de gestión automática y eficiente de las
infraestructuras y los servicios urbanos.

CONCLUSIÓN

Ser Smart City no es un objetivo en sí mismo. Es un medio para un fin, y el camino por el
que una ciudad debe seguir avanzando para ser cada día más sinónimo de oportunidades y
presentar una calidad de vida.