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I.

Marco Teórico General

1. Antecedentes Históricos

“En efecto, la imposición, por ejemplo, de la prisión preventiva, no

implica adelantar un juicio en torno al fondo del asunto, esto es considerar culpable

al imputado, sino que la medida coercitiva es la respuesta que da el sistema de

justicia penal ante los riesgos o peligros procesales que la conducta del imputado

puede generar.” (Benavente,2010, p. 137)1, mucha ha sido la controversia, para poder

aclarar si la prisión preventiva es una medida que va en contra del Derecho

fundamental a la libertad o si rehúye a la presunción de inocencia del imputado , para

dilucidar en primeros términos todo lo que implica la prisión preventiva es necesario

presentar los antecedentes históricos en los que van fijándose los primeros rasgos de

ésta medida .

En primer lugar podemos ver, que no siempre se presentó esta duda entre el balance

del derecho a la libertad vinculado a la dignidad humana y la búsqueda de la justicia ,

así vemos que en Grecia como lo presenta Rodríguez ( 1981) :

En Grecia, donde desde el punto de vista jurídico se identificaba a la persona con el

cuerpo, y la libertad era concebida esencialmente como la libertad corporal, la justicia

penal, aunque administrada de manera arbitraria por los éforos, que fungían al mismo

tiempo como acusadores y jueces en todos los asuntos penales, nunca llego a imponer

la pena de prisión por considerar que afectaba a la libertad, sustituyendo aquélla por

penas pecuniarias. Por tanto, puede inferirse que en Grecia la detención preventiva no

tuvo ninguna aplicación (p. 18).2

1
Benavente Chorres, Hesbert. (2010). La Presuncion De Inocencia, En: El Debido Proceso- Estudios Sobre Derechos Y
Garantías Procesales;. Gaceta Constitucional.Lima, Perú : Edit. GACETA JURIDICA.
2
Rodríguez Y Rodríguez, Jesús. (1981). La Detención Preventiva y Derechos Humanos en Derecho Comparado.
Instituto de Investigaciones Jurídicas, Serie B, Estudios Comparativos, b) estudios especiales. Nº 19, Universidad
Nacional Autónoma de México (UNAM), 1ª edición, México D. F.

3
De manera distinta se aprecia en el Derecho Romano en el que la prisión no se

estableció para castigar a los delincuentes, sino solo para custodiar a los procesados

hasta que se dictara sentencia, por lo que la llamada Prisión Preventiva se anticipó a la

prisión en sentido estricto.

En la Edad Media , podemos ver que la detención pierde su carácter excepcional ya

que, en consonancia con el sistema inquisitorio, la captura se convierte en operación

preliminar indispensable a fin de someter a tortura al inculpado y arrancarle una

confesión.

Hacia 1789, con una Revolución Francesa suplicante y luchadora que genera la

Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano apreciamos que a pesar de

ello se plantea años más tarde el Código de Instrucción Criminal de 1808 la detención

preventiva dejándola a discreción del juzgador, permitiendo a los delincuentes

primarios mantener la libertad provisional bajo caución, siempre y cuando estuvieran

acusados por delitos castigados con pena correccional.

Ya hacia 1820 inicia en New York, un nuevo sistema de prisión, y el mismo se

sustentaba en la crítica que implantara el sistema de Filadelfia, o sea, tomaba la

práctica del sistema anterior, que era trabajos diurnos sin hablar y aislamiento

nocturno.

Dejando la antigüedad atrás y yéndonos a la historia más reciente, la evolución de la

Prisión Preventiva en América Latina aparece .La Prisión Preventiva ha evolucionado

tanto, que casi en todos los países de habla hispana se ha abandonado el sistema

inquisitivo tradicional, que adoptaba esta medida cautelar como una regla, y se ha

remplazado por sistemas acusatorios, que la acogen como una excepción.

De esta manera , nuestro país , no ha sido ajeno a la evolución de ésta medida tenemos

que , en el primer código en materia procesal penal, que rigió desde el 1 de mayo de

4
1863; el cual regulaba el presente tema que es materia de investigación, en el Titulo

VI, denominado De La Captura, Detención Y Prisión De Los Reos, comprendiendo

del art. 70º al 76º; siendo el artículo 73º el que regulaba la Prisión de Formas, por el

cual “se tenía efectuada la captura y puesto a disposición del Juez, así también, la

Ley 4919 el 2 de enero de 1920 se regulaba en el Título V del Libro Primero,

denominado Principio De La Instrucción Y Detención Del Acusado.

Posteriormente tenemos dos leyes la Ley 27226 del 17 de diciembre de 1999 y la Ley

27753 del 09 de junio del 2002, esta modificatoria estableció el hecho que "no

constituía elemento probatorio suficiente la condición de miembro de directorio,

gerente, socio, accionista, directivo o asociado cuando el delito imputado se haya

cometido en el ejercicio de una actividad realizada por una persona jurídica de

derecho privado".

Lo que en realidad se buscó con esta norma era determinar la responsabilidad penal

personalísima, siendo que miembro de directorio, gerente, socio, accionista, directivo

o asociado, serán responsables en la medida que tengan una participación criminal en

el hecho delictivo, solo si existen otros elementos que vinculen al imputado con la

autoría del hecho delictivo.

Previo al actual código se emitió la Ley 29499 (19 de enero de 2010) la cual modificó

el artículo 135 del Código Procesal Penal de 1991 (vigente en los distritos judiciales

donde no se aplicaba el NCPP) y se estableció como requisito de la detención

preventiva, que la sanción a imponerse sea superior a los 4 años de pena privativa de

libertad (y ya no una pena probable superior a un año.

5
2. Sinopsis Conceptual

En el presente punto debido a los sin número de autores, doctrinarios y juristas que

hacen referencia a la Prisión preventiva, citaré diferentes referentes de tal manera que

al finalizar ésta dinámica poder tener un concepto resultado del bagaje de aportes

intelectuales.

Tenemos que Rodríguez (1998) expresa que:

La prisión preventiva en cuanto medida de seguridad, no pretende cumplir funciones

de retribución o de prevención general, ya que se aplica a personas que se supone son

inocentes en tanto no haya sentencia en su contra. Por tanto no hay reproche moral, no

se busca intimidar ni ejemplificar y se basa tan solo en una presunta peligrosidad ante

la sospecha de que el sujeto cometió un delito. (p.24)3 .

Falcone (2004) sumando una cita de Pierre Lambert señala según su referencia :

Que, el agregado del adjetivo “preventiva” a la prisión es para indicar que esta ha de

señalarse hasta antes del dictado de la sentencia definitiva, porque después de esta no

hay “prisión preventiva”, sin una auténtica “pena” que si bien es aplicada por un juez

penal (juez natural) también lo es no por una sentencia condenatoria, sino impuesta

durante el mismo proceso, durante el juicio previo. De ahí que tenga razón Pierre

Lambert cuando expreso que; “bajo el ansíen régimen, para obtener confesiones los

jueces torturaban, hoy ya no torturan más… disponen de prisión preventiva”. (p.

181).4

Hobbes(1980) por su parte, sostenía que:

La prisión preventiva …no es pena, porque nadie se supone que ha de ser castigado

antes de ser judicialmente oído y declarado culpable, por consiguiente, cualquier daño

que se cause a un hombre, antes de que su causa sea oída en el sentido de sufrir
3
Rodríguez Manzanera, Luis .(1998). Crisis Penal y Sustitutivos penales. Editorial Porrúa. México .
4
Falcone, Roberto A.(2004) .La prisión preventiva frente a los tratados internacionales de derechos humanos y la ley
procesal penal, en: Revista de Derecho Penal y Procesal Penal, N 1.

6
encarcelamiento o privación, más allá de lo que resulta necesario para asegurar su

custodia, va contra la ley de la naturaleza. Ahora bien, esto último constituye pena

porque implica un mal infligido por la autoridad pública en razón de algo que la

misma autoridad ha juzgado como transgresión de la ley (p.258).5

Ascencio Mellado (2005) determina que :

La prisión preventiva constituye una medida cautelar de carácter personal, cuya

finalidad acorde con su naturaleza, es la de garantizar el proceso en sus fines

característicos, y el cumplimiento de la futura y eventual pena que pudiera imponerse.

No puede asignarse a esta medida una naturaleza tal que la haga devenir en una

medida de seguridad o, incluso, en una pena anticipada.(p.493)6.

Según Maier (1993) :

La decisión de encarcelar preventivamente debe fundar, por una parte, la probabilidad

de que el imputado haya cometido un hecho punible, y, por la otra, la existencia o

bien del peligro de fuga, o bien del peligro de entorpecimiento para la actividad

probatoria. Tan solo en esos casos se justifica la privación de libertad del imputado (p.

524).7 Este criterio también ha sido asumido por el pleno Jurisdiccional del Tribunal

Constitucional del 21 de julio de 2005, en relación a la ley Nº 28586.

La prisión preventiva para San Martin Castro (2003) es :

La situación nacida de una resolución jurisdiccional de carácter provisional y

duración limitada por la que se restringe el derecho a la libertad personal del imputado

por un delito de especial gravedad y en quien concurre un peligro de fuga suficiente

para presumir racionalmente que no acudirá a la llamada de la celebración del juicio

oral o en peligro de entorpecimiento de la actividad probatoria suficiente para poner

5
Hobbes, Thomas.(1980) .Leviatán, traducción y prefacio de Manuel Sánchez Sarto, México.
6
Ascencio Mellado, José María. (2005). La regulación preventiva en el Código Procesal Penal del Perú, en el nuevo
proceso penal. Estudios fundamentales, Perú , Lima. Edit .Palestra.
7
MAIER Julio B.J (compilador)(1993).ROXIN, Claux y otros; El Ministerio Público en el Proceso Penal. Buenos
Aires.Ed. Ad-Hoc S.R.L.

7
en peligro el deber social de esclarecimiento impuestos a los órganos de persecución

(p.196).8

El Tribunal Constitucional ha sostenido en reiterada jurisprudencia que la detención

judicial comporta una medida provisional que como última ratio limita la libertad

física, pero no por ello es, per se, inconstitucional, en tanto no comporta una medida

punitiva ni afecta la presunción de inocencia que asiste a todo procesado; y ello

porque el mandato de detención provisional es una medida por la que puede optar un

Juez para asegurar la presencia del inculpado en el proceso y el éxito del proceso

penal, en la medida que legalmente se encuentra justificado cuando existen motivos

razonables y proporcionales para su dictado.

Así podemos decir que la Prisión Preventiva es aquella medida que restringe la

libertad del imputado para asegurar el desarrollo de un proceso de investigación

exitoso sin interferencia alguna, mismo que no señala al investigado como culpable

manteniendo su presunción de inocencia.

II. Enfoque en el Nuevo Código Procesal Peruano

La decisión judicial de ordenar la prisión preventiva a un imputado por la presunta

comisión de un delito, se hace con el fin de garantizar que el proceso que se le sigue no se

vea obstaculizado, interrumpido o demorado de alguna forma. Ello no significa un

adelanto de la condena, es decir, que no se está recluyendo al imputado porque se crea

que su responsabilidad es evidente.

En el NCPP en la prisión preventiva la presunción de inocencia se resguarda a través de

la audiencia previa pública, en escenario en el que el juez decidirá la aplicación o no de la

medida. La imparcialidad del Juez se garantiza con la separación de roles, en donde ya no

está contaminado con los perjuicios de la investigación, pues ya no tiene la carga de la

8
San Martin Castro, Cesar. (2003).La privación cautelar de la libertad en el proceso penal peruano, en: CDJP, N 3,
Casación, Buenos Aires.

8
prueba. Además, la decisión del Juez se toma previo argumento del Fiscal y previo

conocimiento de lo alegado en debate por las partes, y ya no de oficio como se

acostumbraba con el anterior código. Como dice Burgos Mariño (2010), esta nueva

regulación permite garantiza mejor la presunción de inocencia, pues ya no “se detendrá

primero, para luego investigar”, sino que ahora el nuevo modelo exige que “primero se

investigará para luego detener”. Efectivamente, esto constituye un cambio radical en las

practicas procesales vinculadas a la prisión preventiva, lo que sin duda alguna, repercute

en la mayor protección de la presunción de inocencia (p.18).9

1. Características

En un boletín electrónico del Poder Judicial José Andrés Arbañil Sandoval nos

señala como características 10:

 Medida Excepcional

La detención de un imputado es la excepción, siendo la regla general la de ser

procesado con una medida menos gravosa como es el de comparecencia con

restricciones, como: no cambiar de domicilio ni ausentarse de él sin conocimiento

y autorización del juez; concurrir a todas las diligencias en los días en que se le

cite por parte de la autoridad judicial o por el Ministerio Público; la prohibición de

concurrir a determinados lugares de dudosa reputación en donde se vende alcohol

o drogas; las prohibición de comunicarse con determinadas personas, como por

ejemplo la víctima, siempre que no afecte el derecho de defensa.

 Medida Provisional

Es decir, no es definitiva y se dicta por un plazo, que no durará más de nueve

meses o más de dieciocho meses tratándose procesos complejos. Esto quiere decir

9
Burgos Mariños, Víctor.(2010) La prisión preventiva en el nuevo código procesal penal peruano. En: Estudios sobre la
prisión preventiva. Lima-Perú. Ediciones BLG.
10
José Andrés Arbañil Sandoval
https://www.pj.gob.pe/wps/wcm/connect/9ec805004636571989d5cdb4a967034d/PRISI%C3%93N+PREVENTIVA.pdf?
MOD=AJPERES&CACHEID=9ec805004636571989d5cdb4a967034d

9
que vencido el plazo, sin haberse dictado sentencia de primera instancia, el Juez

de oficio o a solicitud de las partes decretará la inmediata libertad del imputado,

sin perjuicio que se dicte medidas necesarias para asegurar su presencia en las

diligencias judiciales.

 Es Una Medida Variable

Como toda medida cautelar, pues está sujeta a cambios; es decir, puede cesar si

nuevos elementos de convicción demuestran que no concurren los motivos que

determinaron su imposición y resulta necesario sustituirla por una medida de

menos gravedad. Esto se conoce como cesación de la prisión preventiva. Si

nuevos elementos de convicción ponen en cuestión los primeros es evidente que la

medida ya no resulta razonable mantenerla y debe ser sustituida. Para tal caso el

Juez, debe tener en consideración, adicionalmente, las características personales

del imputado, el tiempo transcurrido desde la privación de libertad y el estado de

la causa.

 Es facultativa.

El artículo 268 del NCPP no es una norma imperativa, sino facultativa y deja a

criterio del juez para que, basado en la ley y los hechos, determine la imposición

de la prisión preventiva, luego de un juicio de razonabilidad.

 Para imponerse deben concurrir tres requisitos:

- Prueba suficiente.- tanto acerca de la comisión del delito, como de la

vinculación del imputado con el hecho punible. Se trata de garantizar

efectivamente la libertad personal; por ello, solo se dictará mandato de prisión

preventiva cuando existan fundados y graves elementos de convicción para

estimar razonablemente la comisión de un delito que vincule al imputado como

autor o participe del mismo.

10
- Prognosis de pena superior a 4 años.- el juez, para disponer esta medida

coercitiva, realizará un análisis preliminar de las evidencias disponibles y sobre

esa base formulará una prognosis de la pena que podría recaer en el imputado.

Solo dictará mandato de prisión preventiva cuando la pena probable sea superior

a cuatro años de privación de la libertad, desde la perspectiva del caso concreto y

no de la pena conminada para el delito materia del proceso.

- Peligro procesal.- constituye el verdadero sustento de la medida cautelar, que se

aplicará cuando sea previsible que el imputado, por sus antecedentes y otras

circunstancias del caso particular permita colegir razonablemente que tratará de

eludir la acción de la justicia (peligro de fuga) u obstaculizar la averiguación de la

verdad.

 Requiere de resolución fundamentada

El juez de la investigación preparatoria, dentro de las cuarenta y ocho horas

siguientes al requerimiento del Ministerio Publico realizará la audiencia para

determinar la procedencia de la prisión preventiva, la cual se llevará a cabo con la

concurrencia obligatoria del fiscal, del imputado y de su defensor, quien en caso

de inasistencia podrá ser reemplazado por el defensor de oficio.

El auto que dispone el mandato de detención debe ser siempre motivado, esto

quiere decir que se debe describir sumariamente el hecho o los hechos que la

motivan, indicar las normas transgredidas, exponer los elementos probatorios con

que se cuenta que justifican la medida y citar la norma procesal aplicable.

Asimismo el imputado debe estar plenamente identificado e individualizado (con

sus nombre y apellidos, edad, lugar y fecha de nacimiento, nombre de sus padres),

para evitar las detenciones por homonimia. Si el juez de la investigación

11
preparatoria no considera fundado el requerimiento de prisión preventiva optará

por la medida de comparecencia restrictiva o simple, según el caso.

 Está sujeta a plazos

Para Cabrera (2017), la detención es una medida excepcional y por ello está

limitada en el tiempo, no tiene duración indefinida. La prisión preventiva según lo

dispuesto por el artículo 272 no durará más de nueve meses, pero tratándose de

proceso complejos, no durará más de dieciocho meses (p.712) .11

2. Presupuestos

La prisión preventiva debe ser aplicada con ciertas garantías y controles judiciales,

los que son de ineludible cumplimiento por parte de los operadores judiciales. A

modo de resumen, se señalan los siguientes: 1) la comprobación de presupuestos

materiales y formales que justifiquen su aplicación; 2) la legitimidad procesal en

el Ministerio Público para su requerimiento; 3) el rebate y la contradicción de

dicho requerimiento por parte de la defensa del imputado, expresado en una

audiencia creada exclusivamente para ello; 4) la oralidad y la inmediación como

garantías judiciales de una verdadera tutela procesal efectiva; 5) los plazos

mínimos y máximos establecidos para su duración; 6) su consideración por una

instancia revisora; y, finalmente, 7) la posibilidad de imponer medidas coercitivas

alternativas a la prisión preventiva. Asimismo, el NCPP 2004 establece que los

fines del proceso cautelar son dos: 1) prevenir, según los casos, los riesgos de fuga

o de obstaculización de la averiguación de la verdad; y 2) evitar el peligro de

reiteración delictiva.28 A su vez, la Sentencia Casatoria N.º 01-2007, emitida por

la Sala Penal Permanente de la Corte Suprema de Justicia, señaló adicionalmente

como fines de la prisión

11
Peña Cabrera, Alonso Raúl. (2007). Exegesis Del Nuevo Codigo Procesal Penal, Primera Edición. Lima. Perú.
Editorial RODHAS,

12
Al igual que los Códigos Procesales Penales de otros países de la región, el CPP

contiene los dos requisitos básicos para la procedencia de la prisión preventiva: a)

indicios razonables de la vinculación del imputado con los hechos; y, b) los

componentes del peligro procesal: el peligro de fuga y, el peligro de

obstaculización.

Sin embargo, a diferencia de otros países, en el caso peruano, hay un tercer

presupuesto establecido en la norma, obligatorio para decidir la prisión

preventiva: que la sanción a imponerse sea superior a los 4 años de pena privativa

de libertad. Cabe señalar que este elemento ha sido debatido y cuestionado en

otros países que han iniciado reformas a la justicia penal; no obstante, en Perú,

este presupuesto está amparado en el artículo 268º del CPP. En suma, el artículo

268º del CPP regula los siguientes criterios para disponer la prisión preventiva:

a) Que existan fundados y graves elementos de convicción para estimar

razonablemente la comisión de un delito que vincule al imputado como autor o

partícipe del mismo.

b) Que la sanción a imponerse sea superior a 4 años de pena privativa de libertad.

c) Que el imputado, en razón a sus antecedentes y otras circunstancias del caso

particular, permita colegir razonablemente que tratará de eludir la acción de la

justicia (peligro de fuga) u obstaculizar la averiguación de la verdad (peligro de

obstaculización).

3. Artículos establecidos por el NCPP

Artículo 271 Audiencia y resolución.

1. El Juez de la Investigación Preparatoria, dentro de las cuarenta y ocho horas

siguientes al requerimiento del Ministerio Público realizará la audiencia para

determinar la procedencia de la prisión preventiva. La audiencia se celebrará con

13
la concurrencia obligatoria del Fiscal, del imputado y su defensor. El defensor del

imputado que no asista será reemplazado por el defensor de oficio.

2. Rige en lo pertinente, para el trámite de la audiencia lo dispuesto en el artículo

8, pero la resolución debe ser pronunciada en la audiencia sin necesidad de

postergación alguna. El Juez de la Investigación Preparatoria incurre en

responsabilidad funcional si no realiza la audiencia dentro del plazo legal. El

Fiscal y el abogado defensor serán sancionados disciplinariamente si por su causa

se frustra la audiencia. Si el imputado se niega por cualquier motivo a estar

presente en la audiencia, será representado por su abogado o el defensor de oficio,

según sea el caso. En este último supuesto deberá ser notificado con la resolución

que se expida dentro de las cuarenta y ocho horas siguientes a la conclusión de la

audiencia.

3. El auto de prisión preventiva será especialmente motivado, con expresión

sucinta de la imputación, de los fundamentos de hecho y de derecho que lo

sustente, y la invocación de las citas legales correspondientes.

4. El Juez de la Investigación Preparatoria, si no considera fundado el

requerimiento de prisión preventiva optará por la medida de comparecencia

restrictiva o simple según el caso.

La duración de la Prisión Preventiva

Artículo 272 Duración

1. La prisión preventiva no durará más de nueve meses.

2. Tratándose de procesos complejos, el plazo límite de la prisión preventiva no

durará más de dieciocho meses.

Artículo 273 Libertad del imputado

14
AI vencimiento del plazo, sin haberse dictado sentencia de primera instancia, el

Juez de oficio o a solicitud de las partes decretará la inmediata libertad del

imputado, sin perjuicio de dictar concurrentemente las medidas necesarias para

asegurar su presencia en las diligencias judiciales, incluso las restricciones a que

se refieren los numerales 2) al 4) del artículo 288.

Artículo 274 Prolongación de la prisión preventiva

1. Cuando concurran circunstancias que importen una especial dificultad o

prolongación de la investigación, y que el imputado pudiera sustraerse a la acción

de la justicia, la prisión preventiva podrá prolongarse por un plazo no mayor al

fijado en el numeral 2 del artículo 272. El Fiscal debe solicitarla al Juez antes de

su vencimiento.

2. El Juez de la Investigación Preparatoria se pronunciará previa realización de

una audiencia, dentro del tercer día de presentado el requerimiento. Ésta se

llevará a cabo con la asistencia del Ministerio Público, del imputado y su

defensor. Una vez escuchados los asistentes y a la vista de los autos, decidirá en

ese mismo acto o dentro de las setenta y dos horas siguientes, bajo

responsabilidad.

3. La resolución que se pronuncie sobre el requerimiento de prolongación de la

prisión preventiva podrá ser objeto de recurso de apelación. El procedimiento que

se seguirá será el previsto en el numeral 2) del artículo 278.

4. Una vez condenado el imputado, la prisión preventiva podrá prolongarse hasta

la mitad de la pena impuesta, cuando ésta hubiera sido recurrida.

Artículo 275 Cómputo del plazo de la prisión preventiva

15
1. No se tendrá en cuenta para el cómputo de los plazos de la prisión preventiva,

el tiempo en que la causa sufriere dilaciones maliciosas atribuibles al imputado o

a su defensa.

2. El cómputo del plazo, cuando se hubiera declarado la nulidad de todo lo

actuado y dispuesto se dicte un nuevo auto de prisión preventiva, no considerará

el tiempo transcurrido hasta la fecha de la emisión de dicha resolución.

3. En los casos en que se declare la nulidad de procesos seguidos ante la

jurisdicción militar y se ordene el conocimiento de los hechos punibles imputados

a la jurisdicción penal ordinaria, el plazo se computará desde la fecha en que se

dicte el nuevo auto de prisión preventiva.

Artículo 276 Revocatoria de la libertad

La libertad será revocada, inmediatamente, si el imputado no cumple con asistir,

sin motivo legítimo, a la primera citación que se le formule cuando se considera

necesaria su concurrencia. El Juez seguirá el trámite previsto en el numeral 2) del

artículo 279.

Artículo 277 Conocimiento de la Sala

El Juez deberá poner en conocimiento de la Sala Penal la orden de libertad, su

revocatoria y la prolongación de la prisión preventiva.

La impugnación de la Prisión Preventiva

Artículo 278 Apelación

1. Contra el auto de prisión preventiva procede recurso de apelación. El plazo

para la apelación es de tres días. El Juez de la Investigación Preparatoria elevará

los actuados dentro de las veinticuatro horas, bajo responsabilidad. La apelación

se concede con efecto devolutivo.

16
2. La Sala Penal se pronunciará previa vista de la causa, que tendrá lugar, dentro

de las setenta y dos horas de recibido el expediente, con citación del Fiscal

Superior y del defensor del imputado. La decisión, debidamente motivada, se

expedirá el día de la vista de la causa o dentro de las cuarenta y ocho horas, bajo

responsabilidad.

3. Si la Sala declara la nulidad del auto de prisión preventiva, ordenará que el

mismo u otro Juez dicte la resolución que corresponda con arreglo a lo dispuesto

en el artículo 271.

La revocatoria de la comparecencia por Prisión Preventiva

Artículo 279 Cambio de comparecencia por prisión preventiva

1. Si durante la investigación resultaren indicios delictivos fundados de que el

imputado en situación de comparecencia está incurso en los supuestos del artículo

268, el Juez a petición del Fiscal, podrá dictar auto de prisión preventiva.

2. El Juez de la Investigación Preparatoria citará a una audiencia para decidir

sobre el requerimiento Fiscal. La audiencia se celebrará con los asistentes que

concurran. El Juez emitirá resolución inmediatamente o dentro de las cuarenta y

ocho horas de su celebración.

3. Contra la resolución que se emita procede recurso de apelación, que se

concederá con efecto devolutivo.

Artículo 280 Incomunicación

La incomunicación del imputado con mandato de prisión preventiva procede si es

indispensable para el establecimiento de un delito grave. No podrá exceder de

diez días. La incomunicación no impide las conferencias en privado entre el

Abogado Defensor y el preso preventivo, las que no requieren autorización previa

ni podrán ser prohibidas. La resolución que la ordena se emitirá sin trámite

17
alguno, será motivada y puesta en conocimiento a la Sala Penal. Contra ella

procede recurso de apelación dentro del plazo de un día. La Sala Penal seguirá el

trámite previsto en el artículo 267.

Artículo 281 Derechos.- El incomunicado podrá leer libros, diarios, revistas y

escuchar noticias de libre circulación y difusión. Recibirá sin obstáculos la ración

alimenticia que le es enviada.

Artículo 282 Cese.- Vencido el término de la incomunicación señalada en la

resolución, cesará automáticamente.

La cesación de la Prisión Preventiva

Artículo 283 Cesación de la Prisión preventiva

EI imputado podrá solicitar la cesación de la prisión preventiva y su sustitución

por una medida de comparecencia las veces que lo considere pertinente.

El Juez de la Investigación Preparatoria decidirá siguiendo el trámite previsto en

el artículo 274.

La cesación de la medida procederá cuando nuevos elementos de convicción

demuestren que no concurren los motivos que determinaron su imposición y

resulte necesario sustituirla por la medida de comparecencia. Para la

determinación de la medida sustitutiva el Juez tendrá en consideración,

adicionalmente, las características personales del imputado, el tiempo

transcurrido desde la privación de libertad y el estado de la causa. El Juez

impondrá las correspondientes reglas de conducta necesarias para garantizar la

presencia del imputado o para evitar que lesione la finalidad de la medida.

Artículo 284 Impugnación

18
1. El imputado y el Ministerio Público podrán interponer recurso de apelación,

dentro del tercer día de notificado. La apelación no impide la excarcelación del

imputado a favor de quien se dictó auto de cesación de la prisión preventiva.

2. Rige lo dispuesto, en lo pertinente, en los numerales 1) y 2) del artículo 278.

Artículo 285 Revocatoria

La cesación de la prisión preventiva será revocada si el imputado infringe las

reglas de conducta o no comparece a las diligencias del proceso sin excusa

suficiente o realice preparativos de fuga o cuando nuevas circunstancias exijan se

dicte auto de prisión preventiva en su contra. Asimismo perderá la caución, si la

hubiere pagado, la que pasará a un fondo de tecnificación de la administración de

justicia.

III. Efectos Sociales Y Normativos De La Prisión Preventiva

1. Hacinamiento Penitenciario

Hurtado (2016) , señala que :

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos ha señalado que entre los

principales problemas de los establecimientos penitenciarios en el continente

americano se encuentra “el hacinamiento y la sobrepoblación”, así como “el uso

excesivo de la detención preventiva, lo cual repercute directamente en la

sobrepoblación carcelaria” (CIDH, 2011: 01 y 169) (p.9)12

Para marzo del 2016, un total de 38,696 internos a nivel nacional se encontraban

esperando sentencia (representando casi el 50% del total de los internos) (INPE,

2016b: 6).13

12
José Hurtado Pozo.(2016). Dirección General de Política Criminal y Penitenciaria. Consejo Nacional de Política
Criminal.
13
“Informe Estadístico Penitenciario Marzo 2016” (2016b). Disponible en: http://www.inpe.gob.pe/pdf/marzo_2016.pdf

19
A

Ilustración
z 1

o del 2016, 38,696 internos no contaban con sentencia. De ellos, 9,994 internos

esperaban sentencia hace más de 3 años y, en los casos más extremos, 86 por más de

15 años. Al respecto, el INPE reconoce que existe la probabilidad que estos internos

hayan recibido sentencia “pero el órgano judicial no habría informado adecuadamente

a la unidad de registro penitenciario correspondiente para ingresar los datos del

privado de libertad” (INPE, 2016b: 37). Al margen de las razones que determinan la

prisión preventiva y los tiempos procesales, el exceso de internos procesados

constituye un problema en términos de derechos de los internos y compromete la

seguridad y el tratamiento dentro de los penales.

Ilustración 2

20
Así tenemos el Informe Estadístico Penitenciario (2016) donde se muestran diversas

tablas estadísticas sobre la situación actual de la capacidad de albergue, sobrepoblación

y hacinamiento según oficina regional, donde se tiene las siguientes cifras:

Ilustración 3

La estadística recogida del informe emitido por el INPE, del mes de enero (INPE; pág.

28), tenemos que la población penal ingresante en dicho mes asciende a 1,639 internos,

ingresaron en condición de procesados 1,330 (81%) y 309 como sentenciados (19%).

Cifras que causan alarma, no solo por la cantidad de personas que ingresan a los

penales, sino además que, respecto a los procesados supera en un 62% al de

sentenciados, es decir se muestra un sistema que además de restringir beneficios

penitenciarios, busca enviar a 1,330 personas en calidad de procesados, a purgar penas

21
de forma anticipada, monto del cual, sería importante saber, cuántos son declarados

culpables o inocentes, o se les condene o se los absuelva.

En un día cualquiera, la población total en prisión preventiva en la mayoría de los

países del hemisferio occidental promedia menos de 20,000 personas. No es de extrañar

que los países con las poblaciones en prisión preventiva más altas calculadas en un día

promedio sean aquellos con las poblaciones generales mayores. Los Estados Unidos

encabezan la lista con 487,000, seguidos por Brasil (190,000), México (98,000), Perú,

Colombia y Argentina (31,000–34,000) y Venezuela (29,000).14

Como resultado de estos altos índices de prisión preventiva, en la mayoría de los países

del continente americano entre 10 y 40 por ciento de toda la población encarcelada se

encuentra tras las rejas sin una condena. La proporción más alta de detenidos en espera

de juicio entre la población total de presos la tiene Bolivia (83.6 por ciento), seguida

por Paraguay (71.2 por ciento), Haití (67.7 por ciento), Venezuela (66.2 por ciento),

República Dominicana (64.7 por ciento), Uruguay (64.6 por ciento), Panamá (60.8 por

ciento), Perú (58.6 por ciento), Guatemala (54.4 por ciento), Argentina (52.6 por ciento)

y Honduras (50.1 por ciento).15

Otra forma de medir dónde es más alta la prisión preventiva, es calculando el índice de

prisión preventiva en proporción a la población general. Esto nos ofrece una

comparación estandarizada de todos los países de diversos tamaños que no resulta

alterada por cambios en la población penitenciaria sentenciada. Aquí, varios países

superan por mucho el promedio global de 40 detenidos en espera de juicio por cada

100,000 habitantes de la población general. Panamá (223) encabeza la lista, seguida por

14
International Centre for Prison Studies, World Prison Brief, available
at:http://www.prisonstudies.org/info/worldbrief/ (See “Prison Population rate” indicator for estimated national
population)
15
International Centre for Prison Studies, World Prison Brief, available
at:http://www.prisonstudies.org/info/worldbrief/ (Prison population total (including pre-trial detainees / remand
prisoners)

22
Uruguay (180), EE.UU. (157), República Dominicana (136), El Salvador (113) y Perú

(111).16

En la mayoría de las jurisdicciones del continente americano, la ley les exige a las

autoridades que presenten al individuo arrestado ante un funcionario judicial dentro de

24 a 72 horas del arresto. Si el acusado no recibe la libertad provisional bajo palabra o

no puede pagar la fianza, puede pasar meses detenido mientras su caso está en espera.

2. Impacto Personal

Los detenidos a la espera de juicio no pueden trabajar ni generar ingresos y, con

frecuencia, pierden sus empleos. Y, si el período de detención es prolongado, también

se ve comprometido su futuro económico. Los trabajadores por cuenta propia,

situación común entre quienes forman parte de la economía informal imperante en

gran parte del mundo en vías de desarrollo, corren el riesgo de quedar en bancarrota,

de perder de sus mercancías por robos, de perder la temporada de cosecha o siembra o

de tener que perder su lugar en el mercado local. En México, un estudio independiente

estimó que el nivel de ingresos que perdieron en el año 2006 los detenidos en prisión

preventiva que estaban empleados al momento de su arresto alcanzó los 1.300

millones de pesos (o alrededor de USD 100 millones).17 En Inglaterra y Gales, dos

tercios de las mujeres y la mitad de los hombres empleados al momento de su arresto

perdieron su empleo a consecuencia de su detención, mientras que sólo el 18 por

ciento de los hombres y el 11 por ciento de las mujeres tenían expectativas de

conseguir empleo al ser liberados.

Muchos detenidos en prisión preventiva son adultos jóvenes, algunos de los cuales

han debido interrumpir sus estudios a causa de su detención. Además, es frecuente la

16
International Centre for Prison Studies, World Prison Brief, available
at:http://www.prisonstudies.org/info/worldbrief/ (Pre-trial detainees/remand prisoners (percentage the prison population)
17
Guillermo Zepeda, Costly Confinement: The Direct and Indirect Costs of Pretrial Detention in Mexico (resumen en
idioma inglés), Open Society Justice Initiative, octubre de 2009.

23
deserción escolar entre los hijos de detenidos. Estos niños se ven obligados a asumir

nuevos roles, incluso convertirse en un apoyo doméstico, emocional o económico

para el resto de la familia. Según el informe de una ONG, estos chicos “pueden tener

que mudarse a otra zona u otra casa, o bien cambiarse de escuela a raíz de la

detención.18

La detención preventiva afecta a todos los miembros de la sociedad —los detenidos,

sus familias y la comunidad— traduciéndose en una amplia gama de costos

personales, sociales y financieros. Irónicamente, la detención preventiva tiene un

impacto no deseado sobre factores correlacionados con futuros delitos criminales —

empleo futuro y la oportunidad de socializar con criminales.19

La prisión preventiva también crea un círculo vicioso: muchos de quienes se

encuentran atrapados en ella ya son pobres e incapaces de pagar una fianza, lo que

dificulta aún más su capacidad de obtener la asistencia legal que les ayude a negociar

los escollos del sistema judicial. Por ejemplo, en Bolivia se calcula que 70 por ciento

de los detenidos no pudieron pagar por asistencia legal. La cantidad de ingresos

perdidos por los detenidos en espera de juicio se ha calculado en 1.3 billones de pesos

(aproximadamente 100 millones de dólares) en México (2006);y en casi 40 millones

de pesos (más de 10 millones de dólares) en Argentina (2009).

Las investigaciones también indican que la prisión preventiva aumenta la probabilidad

de que una persona sea condenada, y aumenta la probabilidad de que una persona sea

sentenciada a prisión.

3. Riesgos y Precauciones

18
Unjust Deserts: A Thematic Review by HM Chief Inspector of Prisons of the Treatment and Conditions for
Unsentenced Prisoners in England and Wales, Jefe de Inspectores de Su Majestad de Prisiones de Inglaterra y Gales, año
2000.
19
http://www.americasquarterly.org/content/prisiones-encerrados-sin-sentencia

24
El diario de emisión online Uno señala :20

1. En el Perú, como en muchos países de la Región, la aplicación de la PP no se da de

manera excepcional, como debería ser, sino que se aplica permanentemente (cerca del

60% de presos no tienen condena firme).

2. Los operadores jurídicos en un número significativo de casos no evalúan con la

suficiente profundidad si se cumplen con los tres presupuestos, sino que se limitan a

repetir el texto de la ley.

3. Existiendo corrupción en el sistema de justicia, no se puede descartar que esté

presente en algunos casos en los que se aplica o no la PP, aunque es muy difícil de

demostrar. Sin embargo, si la decisión es absolutamente carente de fundamentos, es

un indicio de dicha corrupción.

4. Muchas veces los fiscales y jueces se pronuncian a favor de la PP por una intensa

presión de los medios de comunicación, o por presiones políticas, económicas o de

otra índole. En estos casos se deberá actuar con una especial rigurosidad y

transparencia.

5. Al ser bastante generalizada la idea de que “a más cárcel, más seguridad, la

ciudadanía en general exige prisión inmediata en cualquier caso.

6. Pese al esfuerzo de muchos jueces y fiscales para actuar bien frente a la adopción

de este tipo de medidas, en muchas ocasiones no cuentan con el personal de apoyo

necesario y medidas de seguridad, ni con las suficientes herramientas que les permitan

la mínima rigurosidad para valorar la concurrencia de los 3 presupuestos.

7. En un buen número de casos los jueces optan por la PP a fin de evitar ser sometidos

a investigaciones y sanciones disciplinarias. Sus propias autoridades los presionan a

actuar en un sentido determinado, al margen de su autonomía.

20
Diario uno. 13 de Agosto del 2014 http://diariouno.pe/2014/08/13/todo-lo-que-debe-saber-sobre-la-prision-preventiva/

25
8. Al no existir quién explique los fundamentos de los operadores jurídicos que optan

por medidas alternativas diferentes a la PP, (podrían ser los propios magistrados o

voceros), la opinión pública reacciona contra ellos, muchas veces injustamente.

9. Son muy frecuentes los casos en los que de todas maneras se otorga PP, debido a

que se trata de delitos que, si bien no son los que están sancionados con las penas más

altas, constituyen los que actualmente originan un especial malestar en los ciudadanos

(por ejemplo: robo de celulares, carteras, consumo de drogas, etc.).

10. El desconocimiento, hace que muchas veces se cree que cuando no se ordena PP el

involucrado no tendrá que enfrentar un juicio, o, incluso se cree que ya ha sido

absuelto.

11. No existen criterios flexibles para determinar si hay o no arraigo. Hay muchos

casos en los que –generalmente en relación a personas de pocos recursos económicos–

se cree que hay peligro de fuga solo por no cumplir labores bajo un contrato de trabajo

formal, o no tener una casa o una familia funcional.

12. No se han creado las condiciones necesarias para que el juez confíe en que las

medidas alternativas a la PP serán suficientes para asegurarse que el imputado no

evadirá la justicia (por ejemplo, la aplicación de grilletes).

13. Muchas veces el resultado de la audiencia depende de la calidad del fiscal en

comparación con el abogado, o viceversa.

14. El uso excesivo de la PP no solo es la vulneración de derechos fundamentales

(libertad, presunción de inocencia, etc.), sino que es la causa del hacinamiento

carcelario, gastos de una gran cantidad de recursos económicos que podrían ser

utilizados en otros casos, el esparcimiento al interior y afuera de enfermedades, la

imposibilidad de concentrarse en la seguridad frente a las bandas de delincuentes más

peligrosos.

26
15. En Lima existe una complicada superposición de Códigos, ya que el NCPP se

aplica en su totalidad solo para casos de corrupción, lavado de activos y criminalidad

organizada (es por eso, además, que estos delitos se juzgan en un subsistema especial

de anticorrupción). En relación a los otros delitos se sigue aplicando el anterior

código, salvo respecto a la audiencia de PP. Sin embargo, también en este ámbito de

la PP se superponen los dos códigos; por ejemplo, en la realización de la audiencia de

PP a nivel de primera instancia rige el nuevo código, pero para la apelación se aplica

el anterior.

16. La desconfianza frente al sistema de justicia determina que el ciudadano tienda a

exigir que haya, por lo menos, una sanción inmediata, sin importarle ninguna otra

consideración.

17. Cuando se evalúa si procede o no la PP frente a un número significativo de

involucrados, disminuyen las posibilidades de rigurosidad, especialmente en relación

a los más débiles desde el punto de vista económico y social, ya que no pueden

individualizar y separar sus casos.

18. No existe información básica sobre diversos aspectos que servirían para adoptar

medidas. Un solo ejemplo: no se sabe cuántas personas sujetas sólo a comparecencia

restringida se fugaron, o no cumplieron las reglas de conducta.

19. Falta de transparencia: a veces no se permite el ingreso a las audiencias públicas, o

no hay condiciones para ello (sobre todo cuando se realizan en los penales). No se

permite el acceso a los vídeos o actas de las audiencias, cuando hasta podrían ser

colgadas en internet.

20. Las personas más vulnerables en términos económicos, enfrentan la situación con

claras desventajas. Muchas veces la defensa pública –por su excesiva carga laboral–

toma contacto con ellas con muy poca anticipación. Dada las condiciones de pobreza,

27
tienen muchas dificultades de demostrar el arraigo requerido. Tampoco se considera

situaciones particulares, en torno a los que hay normas especiales, como el caso de los

indígenas (Convenio 169 de la OIT).

IV. Medios Alternativos

1. Método Canadiense

La estructura principal del sistema de libertad bajo fianza está descrita en la sección

515 del Código Penal. Esta sección establece21 la presunción de que, a menos que la

fiscalía lo justifique, el acusado debe ser puesto en libertad bajo un simple acuerdo

de comparecer ante el tribunal, sin condiciones. Es obligación de la fiscalía

demostrar por qué una forma de liberación más onerosa sería necesaria. Aquellas

formas de liberación pueden derivar en un acuerdo con condiciones, libertad bajo

palabra con condiciones y sin fiadores, libertad bajo palabra con condiciones y con

fiadores. Finalmente, es tarea de la fiscalía demostrar que el acusado debe ser

privado de libertad, a la espera del juicio. Los criterios que justifican cualquier forma

de liberación, más allá de un simple acuerdo o justificación de la detención, se

señalan en la sección 515(10), y se pueden resumir de la siguiente manera:

1. Una forma de liberación o detención más onerosa es necesaria, para garantizar que

el acusado comparezca ante el tribunal.

2. Una forma de liberación o detención más onerosa es necesaria, por protección y

seguridad pública, en particular para evitar que el acusado cometa algún delito

criminal o interfiera en la administración de justicia.

3. La detención es necesaria para mantener la confianza en la administración de

justicia. El tribunal tiene amplia discreción para emitir una orden de liberación, para

garantizar que el acusado comparezca ante el tribunal y que no cometa otros delitos

21
Canadá (Fiscal General) v. Horvath, 2009 ONCA 732

28
mientras permanezca en libertad a la espera del juicio. Una de los puntos más

importantes es requerir que el acusado y el fiador se comprometan bajo palabra.

Como ya se ha explicado, la libertad bajo palabra es una caución por medio de la

cual los acusados y sus fiadores aceptan que el gobierno se quede con una suma de

dinero en caso que el acusado no comparezca ante el tribunal como se le solicita o

vulnera cualquiera de las condiciones de la orden de liberación. El tribunal también

puede requerir que el acusado efectúe un depósito en dinero en efectivo como

condición para dejarlo en libertad. Sin embargo, los depósitos son poco comunes y

habitualmente se usan cuando el acusado no tiene arraigo en la comunidad y no le es

posible conseguir un fiador.

4.Los agentes de fianzas, que son comunes en los Estados Unidos, están prohibidos

en Canadá y se considera un delito criminal que un acusado acceda a indemnizar a

un fiador. La teoría que subyace tras el sistema de fiadores es que un pariente o

amigo del acusado se encargue de vigilar la conducta de éste, de garantizar que

comparezca ante el tribunal y cumpla con todas las condiciones impuestas.

5. Las otras condiciones que se pueden imponer son:

• permanecer tranquilo y tener buena conducta;

• no poseer armas de fuego u otro armamento;

• no consumir alcohol o drogas sin prescripción médica;

• no conducir ningún vehículo motorizado;

• mantener su empleo o asistir a la escuela;

• respetar el toque de queda;

• no comunicarse ni asociarse con ciertas personas conocidas o tipos de personas,

tales como aquéllas que se sabe tienen antecedentes penales, o menores de 16 años; •

reportarse a la policía en ciertos momentos específicos;

29
• residir en un domicilio conocido, incluyendo un centro para internos en

tratamiento;

• permanecer fuera de ciertos lugares de la ciudad o del pueblo;

• no abandonar la provincia o el país;

• dejar el pasaporte u otro documento de viaje en custodia con la policía; y,

• no aceptar contratos para realizar ciertos tipos de trabajo.

2. Medidas Opcionales Peruanas

La medida alternativa de mayor uso es la comparecencia en sus dos modalidades,

simple o restrictiva. De acuerdo con la opinión de los fiscales y jueces

entrevistados, en la comparecencia restrictiva, las reglas de conducta establecidas

contra el imputado suelen ser las siguientes:

1) No ausentarse sin autorización de un lugar determinado

2) Concurrir a firmar a los juzgados

3) Concurrir a todas las diligencias y/o citaciones

4) No acudir a lugares de dudosa reputación

5) Aportar una caución económica Cabe recalcar que estas reglas de conducta

pueden exigir que el imputado reporte sobre ellas cada 7, 15 o 30 días,

dependiendo del requerimiento del fiscal, la regla de conducta utilizada y la

gravedad del delito. Lamentablemente, el NCPP 2004 no prevé expresamente un

mecanismo uniforme de vigilancia y control de cumplimiento de las medidas

alternativas. De ahí que estas verificaciones pueden variar en cada distrito judicial

e inclusive dependiendo del tipo de medida ordenada. En La Libertad, los

operadores de justicia indicaron que el responsable de verificar el cumplimiento

de la medida impuesta es el fiscal, en especial para los casos con comparecencia

restrictiva. Sin embargo, cuando la regla de conducta impuesta consiste en acudir

30
a firmar la asistencia en cuadernos físicos ubicados en los juzgados, el fiscal

tendrá que hacer una verificación manual in situ para supervisar el cumplimiento

de la medida impuesta. Ahora bien, según los operadores de dicho distrito, resulta

natural que sea el fiscal quien supervise el cumplimiento, considerando que fue él

quien solicitó la medida; el juez solo cumple el deber jurisdiccional de imponerla

y regularla. Entonces, es al fiscal a quien le corresponde con mayor razón

salvaguardar el cumplimiento de la medida y a la vez, en palabras de los jueces,

“cuidar su propia investigación”. De no cumplir el imputado las reglas de

conducta impuestas por el juez, el fiscal tendrá la libertad de solicitar la variación

de la medida, y en ese caso, solicitar prisión preventiva. No se debe ignorar, sin

embargo, la carga de trabajo en nuestro sistema judicial; en el caso de La Libertad,

cada fiscal tiene a su cargo 200 casos aproximadamente. En opinión de los fiscales

de dicho distrito, este es un factor importante que se debe considerar, ya que

determina que les resulte imposible hacer un seguimiento riguroso, especialmente

si este implica una verificación manual. Frente a esta dificultad, los fiscales

procuran hacer un “control de campo” en el marco del mismo proceso, lo cual

implica solicitar al juez ciertas reglas de conducta que les permitan realizar una

verificación más apropiada y ajustada a las necesidades del proceso; por ejemplo,

exigir la presencia del imputado en todas las audiencias o diligencias que señale el

Ministerio Público o el órgano jurisdiccional. Otras formas de control puntual son

a través del propio agraviado, quien advierte sobre la falta de cumplimiento o

cuando el asistente administrativo encargado del libro de firmas lo advierte. No

obstante los inconvenientes mencionados, la observación de la mayoría de los

jueces y fiscales en La Libertad es que las medidas alternativas impuestas sí se

cumplen. Para la PNP de dicho distrito, sin embargo, sucede lo contrario:

31
los policías tienen la impresión de que hasta un 60% de los imputados dejan de

asistir y no se los vuelve a ver en lo que queda del proceso.

El Registro y Control Biométrico de Procesados y Sentenciados Libres

proporciona beneficios de rapidez y eficacia tanto para el imputado como para el

órgano jurisdiccional. Inclusive, para verificar el cumplimiento, este mecanismo

cuenta con alertas en el sistema que informan al órgano jurisdiccional cuando se

produce un incumplimiento del registro, y es responsabilidad de este efectuar la

descarga de la medida coercitiva impuesta. Sin embargo, hasta el momento no ha

sido posible verificar la efectividad de este registro en la práctica judicial

cotidiana.

32
V. CONCLUSIONES

La Prisión Preventiva ha evolucionado tanto, que casi en todos los países de habla
hispana se ha abandonado el sistema inquisitivo tradicional, que adoptaba esta medida
cautelar como una regla, y se ha remplazado por sistemas acusatorios, que la acogen
como una excepción.
La prisión preventiva constituye una medida cautelar de carácter personal, cuya finalidad
acorde con su naturaleza, es la de garantizar el proceso en sus fines característicos, y el
cumplimiento de la futura y eventual pena que pudiera imponerse

VI. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

33

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