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Concubinato

Concepto y Naturaleza Jurídica


En la historia de la humanidad se han desarrollado diversas formas de unión de dos
personas para integrar una pareja o una familia. Una de estas formas es lo que se ha
denominado: Concubinato.
Los antecedentes más remotos de este tipo de unión se remontan hasta los primeros
pueblos sedentarios, a través de la unión entre un hombre y una mujer, y se presenta la
familia como la célula constitutiva. Es en Roma donde se inicia como tal, debido a que existía
una gran desigualdad entre las personas de aquella época. Si un hombre tomaba a una
mujer como concubina, que era poco honrado e indigno, se decía que eran relaciones
pasajeras que se conocían como ilícitas.
En España se adoptó la posición que tenían los romanos acerca del Concubinato hasta llegar
a México, y se observa cómo en cada una de las épocas en las que se divide la historia de
esta nación ha existido como figura jurídica, así como el progreso que ha tenido a lo largo
de la historia.
A partir de entonces se concibe al Concubinato como “la unión de un hombre y una mujer
libre de matrimonio, que han vivido durante cinco años continuos o han procreado hijos y
mantienen una relación pública que se da por diferentes causas y origina efectos
jurídicos”.
Los principales conceptos y características del concubinato son: la temporalidad, la
publicidad, la singularidad, lo libre de matrimonio, semejante al matrimonio, la unión, la
capacidad, y la fidelidad.
Es importante determinar la naturaleza jurídica del Concubinato, debido a que no es una
institución, un contrato ordinario, o un acto jurídico, ya que no cumple con los requisitos
que se solicitan para poder darse. Por lo que entonces puede definirse como un hecho
jurídico, que sucede por el amor que se tienen dos personas y deciden unirse como si
estuvieran casados para formar una familia.
Para profundizar sobre el Concubinato y su naturaleza jurídica, conviene destacar sus
características y analizarlas, para poder comprender lo específico de esta unión, así como
sus semejanzas y diferencias con el Matrimonio.
a) Temporalidad: No es concubinato la unión sexual circunstancial o momentánea de un
hombre y una mujer. La vida intermitente marital, aún en lapsos de larga duración, no
configura el Concubinato. Se requiere una comunidad de vida a la que nuestra legislación
señala como mínimo de cinco años, a menos que antes hubiere un hijo.
b) Publicidad: Esto quiere decir que el Concubinato debe ostentarse públicamente, pues el
oculto no producirá efectos jurídicos. La apariencia de Matrimonio exige esta publicidad,
pues es de los elementos que se señalan al decir que deben vivir como si fueran cónyuges.
Es decir ostentarse como consortes.
c) Singularidad: Esto significa que son un hombre y una mujer a semejanza del Matrimonio.
El Concubinato se integra por la concubina y el concubinario, y si fueran varias las personas
con quien vive alguno de ellos, ninguna de ellas tendrá derecho a los beneficios que
establece la legislación mexicana.
d) Libres de Matrimonio: Que los concubinarios estén libres de Matrimonio dentro de la
legislación, se deduce a que ambos hayan permanecido libres de Matrimonio durante el
Concubinato.
e) Semejante al Matrimonio: Esto significa que la unión de los concubinarios debe ser “como
si fueran cónyuges”. Este es un elemento de hecho consistente en la posesión del estado
de Concubinato, por tener el nombre, trato y fama de casados.
f) Unión: La unión de un hombre y una mujer que tienen como consecuencia una comunidad
de lecho y domicilio, significa que viven como casados.
g) Capacidad: Este elemento consiste en que los concubinarios deben ser capaces para
lograr esa unión sexual semejante al Matrimonio, para lo cual deben tener la edad núbil
necesaria, también se exige que la unión no sea incestuosa.
h) Fidelidad: En lo relativo a la fidelidad recíproca, la doctrina suele calificarla de aparente,
pero se dice que tratándose de una unión estable y singular, la fidelidad queda también
implícita; así como en el Matrimonio puede darse la infidelidad, sin que por ello pierda su
carácter.
Por lo anterior, consideramos que la infidelidad a que se refiere es la relacionada con el
trato carnal con persona diversa a los concubinarios; sin embargo, la fidelidad consiste en
el cumplimiento de un compromiso habido entre ambos y en el Concubinato no existe
compromiso de permanencia e indisolubilidad; es una unión libre, de hecho, que puede
terminarse voluntariamente, o arbitrariamente inclusive, por cualquiera de ellos.
La fidelidad, a que se refieren los autores, es aquella que se castigaba con el adulterio en el
matrimonio, y que se supone implícita en el Concubinato, pero en nuestro derecho, la
infidelidad no está sancionada como adulterio en el Concubinato (Chávez, 2003).
El Concubinato como forma de constituir la familia
El Concubinato es una forma de familia, es la unión de un hombre y una mujer que en su
calidad de pareja viven y cohabitan como esposos con el propósito de formar una familia,
libres de matrimonio y sin impedimento legal para contraerlo, creando lazos familiares de
afecto y ayuda mutua. El Concubinato en Chihuahua es una realidad social y jurídica, fuente
generadora y formadora de familias al igual que el matrimonio; ya que actualmente existen
parejas constituidas en unión por hombres y mujeres que son reprochados y discriminados
socialmente por encontrarse en el desamparo de nuestra legislación civil, pues este tipo de
unión es regulada a medias en sus más elementales derechos como son: el derecho a una
familia, a los alimentos entre concubinos, el derecho a heredar como en el matrimonio con
las reglas que se establecen en nuestra legislación, etcétera.
Fundamentación
Código Civil del Estado de Chihuahua

ARTÍCULO 279. Los cónyuges deben darse alimentos. Las leyes determinarán cuándo queda
subsistente esta obligación en los casos de disolución del matrimonio.

El hombre tendrá obligación de proporcionar alimentos a la mujer con quien ha vivido como
si fuera su esposa durante los últimos cinco años, o bien, con la que tenga hijos, siempre que
ella permanezca libre de matrimonio y carezca de bienes propios para proveer a su
subsistencia.

En igual forma tendrán derecho de alimentos los hijos que de conformidad con el artículo 360
de este Código se presuma que han nacido de la mencionada unión si no han sido legalmente
reconocidos.

Los motivos por los cuales una pareja decide unirse en concubinato, y no en matrimonio,
pueden ser económicos o ideológicos. Económicos, porque en muchas ocasiones la pareja
es joven y no cuenta con los recursos suficientes para solventar una boda; porque como es
sabido, se acostumbra hacer una fiesta e invitar a familiares y amigos, razón por la cual se
unen en concubinato. Otro motivo por el cual la pareja decide unirse en concubinato y no
en matrimonio puede ser ideológico, porque hay parejas que consideran varios aspectos
para hacerlo, como puede ser “conocerse mejor antes de casarse”, con la finalidad de poder
decidir si su pareja es compatible o no y evitar a futuro un posible divorcio, o las parejas
que no consideran necesario casarse, pues sólo desean compartir la vida juntos y formar
una familia; para ello no es esencial realizar todas las formalidades que implica el
matrimonio, pues consideran que su valor no se basa en un papel firmado ante un juez del
Registro Civil. Pero el motivo principal de las parejas que se unen en concubinato, es el amor
que se tienen entre sí, independientemente de los motivos económicos o ideológicos. Otra
causa que se menciona es la cultural, derivada de la ignorancia en cuanto a la
reglamentación que el Estado hace del matrimonio y de los derechos que se adquieren con
ello; y también tomando como referencia la tradición cultural que a través del tiempo se ha
formado desde la época indígena hasta nuestros días.

Efectos del Concubinato

El concubinato, es pues, una figura legal para proteger a las personas que viven en calidad
de esposos, y que sin embargo nunca celebraron el contrato del matrimonio, esta figura se
encuentra
reglamentada en el código civil del estado de chihuahua en su capítulo de alimentos y dice
lo siguiente (se expresa nuevamente para dar secuencia a la argumentación del presente
texto):

ARTÍCULO 279
. Los cónyuges deben darse alimentos. Las leyes determinarán cuándo queda subsistente
esta obligación en los casos de disolución del matrimonio.
El hombre tendrá obligación de proporcionar alimentos a la mujer con quien ha vivido como
si fuera su esposa durante los últimos cinco años, o bien, con la que tenga hijos, siempre
que ella permanezca libre de matrimonio y carezca de bienes propios para proveer a su
subsistencia.
En igual forma tendrán derecho de alimentos los hijos que de conformidad con el artículo
360 de este código, se presuma que han nacido de la mencionada unión si no han sido
legalmente reconocidos. En caso de que fueren varias las concubinas, ninguna de ellas
tendrá derecho a reclamar alimentos.
Dicho lo anterior queda en claro que se requieren mínimo 5 años de convivencia para que
sea reconocida esta figura, debemos de establecer que comprenden los alimentos lo cual
el siguiente artículo del código civil lo expresa:
ARTÍCULO 285
. Los alimentos comprenden la comida, el vestido, la habitación y la asistencia en casos de
enfermedad, embarazo y parto. Respecto de los menores los alimentos comprenden,
además, los gastos necesarios para algún oficio, arte o profesión lícitos adecuados a su sexo
y circunstancias personales.
Tratándose de personas con discapacidad, en los términos de la Ley de la materia, lo
indispensable para lograr en lo posible su rehabilitación, tratamiento y desarrollo.

El concubinato produce derechos y obligaciones similares a los del matrimonio, tanto en


relación con los concubinos como en relación con la familia, así se dan los relativos a
alimentos, los sucesorios, y la presunción de hijos nacidos durante su duración.
Actualmente en Chihuahua son cinco años para establecer esta figura.

ARTÍCULO 1527
Heredará en la misma proporción del cónyuge, quien haya vivido con el autor de la herencia
públicamente como cónyuge, sin estar casado con él y sin que hubiese ningún impedimento
para que contrajesen matrimonio uno con otro, si la vida en común duró más de cinco
años, o menos si procrearon un hijo durante dicha convivencia, y si durante esa situación
falleció el autor de la herencia. Sí la vida en común duró menos de cinco años, y no
procrearon ningún hijo, el supérstite sólo tendrá derecho a alimentos.
Si varias personas se encuentran en el supuesto previsto en el párrafo que antecede,
ninguna de ellas tendrá derecho a heredar.