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Mayas, equinoccios y solsticios.

El ser humano siempre ha sentido gran interes por el cielo, por todo lo que su vista puede
alcanzar, más allá de su horizonte; ése cielo regio y magnifico se ha robado unas cuantas
miradas, esto en cada una de las épocas, observaciones que nacieron de una simple
curiosidad, hasta llegar a ser una parte primordial en las antiguas civilizaciones, siendo el
lugar sagrado en el que vivieron sus dioses -donde el sol ocupaba el lugar más alto
representando a Ajaw (creador y formador) -, y así fueron dándoles formas y significados a
lo que veían.
Los mayas en una relación mas estrecha con la naturaleza y los ciclos de los cielos -
relacionaban al invierno-femenino y verano-masculino, creían era la combinación de estos
la que otorgaba la vida-; les asignaron formas a los astros agrupando estrellas, y éstas
formas fueron adoptando significados en su religión. En el transcurso de las
observaciones que hacían los mayas a la bóveda celeste pudieron percatarse de
fenómenos que se repetían entre ciertos espacios de tiempo, por ejemplo, notaron que
algunos días eran más largos lo que era conocido en la cultura maya como SAQ´Q´IJ1 ,era
un día muy especial para ellos, hacían rituales de purificación, agradecían la abundancia,
fertilidad, jovialidad, conmemoraban guerras, victorias, un lugar de grandes ceremonias.
Como padres de la astronomía comenzaron a detallar estos fenómenos, caracterizarlos,
darles un significado en su día a día, fueron registrando sus cálculos, y con el tiempo
fueron estableciendo un ritmo cronológico que contaba con una escritura – símbolos para
poder representar los cuerpos celestes-; tantos años después seguimos considerando a el
calendario maya el más exacto que poseemos.
Ésa cultura floreció mientras iba observando el cielo interpretando sus señales, usaban los
patrones que marcaban para saber cuando estaba la tierra lista para ser sembrada
(equinoccio de primavera) y cosechada (equinoccio de otoño), siendo la duración en éstas
fechas del día y la noche igual. O el solsticio de verano que representa el día más largo del
año, y el solsticio de invierno el día más corto. Cuando notaron que ésos fenómenos
recorrían un ciclo que se repetía se dieron cuenta de la importancia de estos en su diario
vivir y se dio inicio a una época, a nuestra época de ilustración.
Representaron estos fenómenos en obras arquitectónicas para que éstos fueran
recordados por las futuras generaciones, estuvieron conscientes de las fechas de solsticios
y equinoccios, y ellos les rindieron homenaje de una manera espectacular. Las antiguas
ciudades mayas están orientadas respecto al movimiento de los astros, los centros
políticos y ceremoniales de la cultura maya están construidos de tal forma que el sol pasa
por el cenit de estos en diferentes fechas. Así con una simple mirada a la estructura de sus
edificios a las sombras que esta proyectadas podían saber en que época del año estaban,
para poder observar el inicio del SAQ´Q´IJ, y su final, también hicieron construcciones

1Dias claros, luminosos.


orientadas en los puntos cardinales. Por ejemplo podemos observar que el sol del
amanecer ilumina dos de las cuatro caras de la pirámide Kukulkán dando a un
espectacular efecto de sombras y luces, donde descendía la serpiente de Chichén Itzá de
las escalinatas la pirámide de Kukulkán2 animal magnifico para la cultura maya, esto
dando inicio al equinoccio de primavera, la relación existente entre el equinoccio con la
serpiente es que esta es la representación del rejuvenecimiento donde la primavera
coincide con los ciclos de siembra y septiembre coincide con las cosechas anuales. Otro
ejemplo de la maravillosa construcción maya haciendo referencia a los astros es en el
edificio de Bonampak en donde se encuentran cuartos llenos de murales que son en
algunos casos representaciones que ellos querían dejar a perpetuidad, en uno de esos
murales pintaron el evento del día 6 de agosto 792 D.C, donde Venus alcanzo su
conjunción inferior al interponerse entre el sol y la tierra3.

Los sacerdotes tenían un gran poder por que eran capaces de determinar cuando era el
mejor momento para la siembra de alimentos, con la arquitectura -el descenso de la
serpiente- y los conocimientos astronómicos que poseían estos reunían al pueblo en los
equinoccios para aprovechar y reafirmar su poder, diciéndoles en que tiempo debían
sembrar y el punto exacto en el que descendía el dios del cielo.
Con esto vemos la trascendencia de la observación del cielo y lo que hacían con respecto a
las señales para su uso en la agricultura, la siembra, la recolección, las estaciones lluviosas
o secas, y así lograr mantener los registros de cuándo sucedían y qué significaban.
La cultura maya dio grandes avances con la astronomía y las matemáticas; es una cultura
que aún se encuentra en descubrimiento, más secretos nos esperan dentro de lo que era
la civilización maya, mucho conocimiento es verdad que se ha perdido y tal vez nunca
conozcamos lo que en verdad significaban para ellos los cielos, los solsticios, los
equinoccios, las constelaciones, y que otras interpretaciones les daban, pero con lo que
sabemos podemos afirmar que éstos tenían una estrecha relación con el espíritu Maya,
siendo esta una civilización para tener en cuenta y solo lo lograron siendo grandes
observadores del cielo.

Luigi Sebastián Merchán Suárez

Objetos Astrofísicos

2 National Geographic español- La serpiente de Chichén Itzá-.


3 Pagina Web: Revistasciencias- Constelaciones en el firmamento maya-; Jesús Galindo Trejo.

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