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“AÑO DEL BUEN SERVICIO AL CIUDADANO“

Cusco Capital Histórica del Perú


Cusco del 2017
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INFORME

La capacidad y calidad de las instituciones también se construye, pero para ello se


requiere de tiempo, de persistir en un modelo educativo y en ciertas metas.
Actualmente, el MINEDU no podría administrar un gasto e inversión en educación más
allá del 4% del PBI. Para ello, es importante ajustes en su organización y la creación de
una burocracia eficiente, ética y bien pagada. Por ello, como parte del proceso de
reforma es importantísimo mejorar la calidad de gestión y dirección del MINEDU, de los
gobiernos locales y regionales en sus competencias educativas. Sin ello, será muy difícil
gastar más y mejor. La plata debe ser bien invertida y administrada.

¿POR QUÉ LA ECONOMIA Y LA EDUCACION SON RELACIONADAS EN EL PERÚ?

El Gasto Público en Educación se incrementó en 92% entre 1999 y 2012. Sin embargo,
disminuyó (de 19.0% a 16.0%) su participación en el Gasto Total del Gobierno, ello
porque aunque el presupuesto de Educación creció, más lo hizo el gasto público total
(128.1% vs. 92.2%). Visto como porcentaje del producto Bruto interno (PBI), el Gasto en
Educación se mantuvo a lo largo de la década alrededor del 3%, muy lejos de lo
establecido por el Acuerdo Nacional que señala 6% del PBI cómo mínimo aceptable para
asegurar una educación que favorezca el desarrollo humano sostenible Se evidencia que
hay decisiones de la política fiscal y monetaria, que ponen freno al crecimiento del gasto
en educación, básicamente por su alto porcentaje de gasto corriente (75%), cuando los
factores asociados a la mejora de la calidad de la educación, como son el desempeño
docente en el aula y los materiales de apoyo a la enseñanza y aprendizaje requieren de
un incremento del gasto operativo. La Ministra de Educación Patricia Salas ha generado
expectativas debido a la claridad en la exposición de las políticas educativas, las mismas
que están alineadas al Proyecto Educativo Nacional y centradas en la mejora de los
aprendizajes de los estudiantes, de igual forma, por la voluntad política de su cartera
para descentralizar la gestión, sin embargo existen barreras de orden legal, técnico y
administrativo en la institucionalidad de estado que estarían atentando contra la
eficiencia y calidad del gasto público en educación. El Ministerio de Educación maneja
directamente ocho unidades ejecutoras que gestionan programas y proyectos
estratégicos, y cuyos recursos se triplicaron durante el gobierno anterior. El Presupuesto
Institucional Modificado a la fecha registra S/. 3,600 millones, sin embargo el monto
ejecutado no muestra los niveles de eficiencia esperados. Entre las actividades de estos
programas se: mantenimiento de locales escolares, distribución de materiales
educativos, implementación de la carrera pública magisterial, evaluación de
estudiantes, becas, programa de una Lap Top por niño, entre otras. Cabe señalar que el
ministerio de Educación ha generado espacios de concertación con las autoridades
regionales, locales y la sociedad civil para transferir de manera progresiva dichos
programas y proyectos de carácter operativo. Queda entonces al Ministerio generar y
concertar las políticas, normas y planes que den orientaciones estratégicas a los
operadores locales, para su adaptación e implementación flexible a sus propios
contextos.

Como bien se sabe, la inversión que da Perú por cada estudiante es algo indignante a
comparación con otros países, ellos son los que toman en serio la educación de una
persona que traerá beneficios ala país como profesional al recibir una buena educación.
También al comparar colegios de ciudad con los de pueblo, los de ciudad reciben más
beneficios, perpetuando la desigualdad económica y social. Igualar las calidades tanto
en colegios públicos como privados, los colegios con pocos recursos deberían ser un
objetivo prioritario, para lograr mayor equidad. Porque, actualmente, el progreso
económico no proviene del capital humano, proviene de la disponibilidad de recursos
naturales, de una economía básicamente rentista (renta urbana, renta minera, renta
petrolera, renta agrícola) cuya productividad depende o de la propiedad, de la posición
en el mercado o de la calidad de los recursos naturales y no de la calidad profesional,
técnica o científica de las personas. Si no conectamos progreso económico a la calidad
de las capacidades humanas o más bien si el progreso económico no depende de las
capacidades humanas es difícil un progreso en sociedad y, aún meno la reducción de las
desigualdades.

CONCLUSIÓN: Es claro que los recursos asignados a la educación básica son bajos, y
parece que el Estado no ha tenido claro qué debe hacerse para enfrentar de manera
efectiva ambos problemas; la baja calidad de los maestros peruanos en cuanto a la
metodología que emplean para enseñar a sus alumnos y la inversión económica q
realizan por alumno. Ante esta problemática, es papel fundamental del Estado realizar
reformas educativas para obtener resultados positivos en nuestro país, un indicador
importante para determinar si el nivel de gasto que viene realizando nuestro país en
educación superior es el adecuado, es el gasto por alumno. En ese sentido, según
el Compendio Mundial de la Educación, México invirtió $ 6 075 dólares por alumno;
Brasil $ 3 015 dólares; Argentina $ 2 798 dólares; Colombia $ 2 771 dólares; Chile $ 1
959 dólares y Perú sólo invirtió $ 854 dólares.
Bibliografía
Rodriguez, J. (1993). Retornos economicos de la educación en el Perú. Obtenido de
http://files.pucp.edu.pe/departamento/economia/DDD112.pdf
Talledo, I. V. (2004). Informe sobre la educación Peruana Situación y Perspectivas.
CEPAL. Obtenido de file:///C:/Users/LENOVO/Downloads/ibeperu.pdf