Está en la página 1de 3

El proceso de la lectura

La lectura es procedimiento del aprendizaje en el que intervienen la percepción visual y la compresión


mental para comprender el sentido del texto.

La lectura enriquece nuestros conocimientos, aumenta la capacidad de pensar y relacionar ideas,


acrecienta la sensibilidad, la imaginación, la expresión y la creatividad.

Ayudas para facilitar la comprensión lectora

1. Subrayar.
2. Anotar.
3. Prelectura: la etapa que permite generar interés por el texto que va a leer.
Además, es una oportunidad para motivar y generar curiosidad.
Las destrezas específicas de la prelectura se desarrollan mediante actividades como:

• Lectura denotativa y connotativa de las imágenes que acompañan al texto. La denotativa invita
a observar y describir los gráficos tales como se ven y la connotativa, a interpretarlos de manera
creativa.
• Activación de conocimientos previos: preguntar qué conoce sobre el tema y con qué lo
relaciona.
• La formulación de predicciones acerca del contenido, a partir de elementos provocadores:
título, año de publicación, autor, gráficos, palabras claves, prólogo, bibliografía, etc.
• Determinación de los propósitos que persigue la lectura: recreación, aplicación práctica,
localización de información, evaluación crítica, conocimiento de la lengua.

4. Lectura: Corresponde al acto de leer propiamente dicho, tanto en los aspectos mecánicos como de
comprensión. El nivel de comprensión que se alcance dependerá en gran medida de la importancia
que se dé a las destrezas de esta etapa. Este es el momento para poner énfasis en la visualizaron
global de las palabras, frases y oraciones evitando los problemas de lectura silábica, así como los de
la lectura en voz alta.

Las actividades van de acuerdo al tipo de lectura

5. Poslectura. Es la etapa en la que se proponen actividades que permiten conocer cuánto comprendió el lector. El tipo de
preguntas que se plantean determina el nivel de comprensión que se quiere asegurar.

Nivel de Comprensión y Tipos de Lectura.

Nivel crítico. Lectura de extrapolación de


Nivel literal Lectura denotativa. Nivel inferencial Lectura connotativa
estudio y de recreación

¿Qué? ¿Para qué? ¿Juzga la actitud de...?

¿Quién? ¿Por qué? ¿A qué otro personaje se parece...?

¿Cómo? ¿Qué conclusiones? ¿Qué hubieras hecho tú si...?

¿Cuándo? ¿Qué hubiera pasado si...? ¿Qué detalles están demás?

¿Dónde? ¿Cuál es la idea principal? Inventa un nuevo personaje.


¿Qué consecuencias? Cambia una parte de la lectura

Debemos sacar nuestras propias conclusiones sobre lo que leemos, con apoyo del resumen y anotaciones
que hayamos tomado para formarnos una opinión personal de lo leído.

Resumir la información mediante organizadores gráficos como:


Mapas conceptuales, cuadros sinópticos, flujogramas y tablas de doble entrada.
Preparar guiones y dramatizar.
Armar collages que muestren el contenido.
Plantear juicios sobre personajes y situaciones de la lectura y sostener
con argumentos la valoración que se hace de un texto.\Verificar las
predicciones realizadas durante la prelectura.
Escribir reportes sobre la lectura.
Discutir en grupo.
Consultar fuentes adicionales.
Verificar hipótesis.

La fase de poslectura se presta para el trabajo en grupo, para que los estudiantes confronten sus propias
interpretaciones con las de sus compañeros y construyan el significado de los textos leídos desde múltiples
perspectivas.

¿En qué consiste una lectura inteligente?

Podemos asegurarnos de estar haciendo una lectura inteligente cuando somos capaces de realizar
acciones intelectuales diversas, como son:

 Interpretar el pensamiento que encierra el texto leído.


 Analizarlo y explicar claramente el contenido.
 Resumir y sintetizar las ideas.
 Enjuiciar y valorar la validez de las ideas expuestas.
 Descubrir la intención comunicativa del texto (lo que a nosotros nos dice).
 Reconocer la reacción que nos produce (aceptación, rechazo, identificación, emoción).
 Identificar la actitud que el autor tiene hacia el lector.
 Construir asociaciones y comparaciones acerca de lo que trata el tema.
 Desarrollar el sentido crítico.
 Apreciar la estética, la sensibilidad, la imaginación y el buen gusto del autor.
 Defender, con argumentos lógicos, las ideas o pensamientos propios que nos sugiere la lectura

Beneficios de la lectura en voz alta

 Aumenta la atención.
 Fortalece las aptitudes de escritura, habla y escucha.
 Incrementa el vocabulario.
 Estimula la memoria y la curiosidad.
 Agudiza la observación y la imaginación.
 Mejora el pensamiento crítico y creativo.
 Mejora la comprensión.
 Expande el conocimiento.
 Crea vínculos emocionales.
 Desarrolla una actitud positiva hacia los libros como fuente de placer.

Estudios demuestran que los adolescentes que leen por placer

 Permanecen más tiempo en el sistema educativo.


 Hacen más deporte y adquieren otros hábitos saludables.
 Tienen un mejor futuro profesional.

Pasos para leer en voz alta

 Dedica al menos 15 minutos diarios a la lectura en voz alta, así se convertirá en una costumbre emocionante para
ellos.
 No deben sentirlo como una tarea, sino como un momento para estrechar los vínculos de afecto.
 Si te escuchan leer desde bebés, desarrollarán mayor habilidad y gusto por la lectura.
 Cautívalos con libros recomendados para su edad. Puedes encontrar catálogos para consulta en la biblioteca más
cercana y en Internet.
 Es normal que en ocasiones se distraigan. Si todos no prestan la misma atención, no te frustres en tu ejercicio de
lectura.
 Si el adolescente tiene dificultades de atención, ofrécele papel, lápices o colores mientras escucha, esto te
ayudará a mantenerlo enfocado mientras atiende a la lectura.
 Cuando descubran sus historias favoritas, debes estar dispuesto a leérselas una y otra vez.
 Lee el libro previamente, así los resultados serán más efectivos.
 Lee con el estilo y tono de voz con el que te sientas más cómodo.
 Lee despacio y haz pausas que les permita imaginar lo que acaban de escuchar y a la vez mantenerse
interesados.
 Lectura en voz alta. Es una actividad social que permite a través de la entonación, pronunciación,
dicción, fluidez, ritmo y volumen de la voz darle vida y significado a un texto escrito para que la persona
que escuche pueda sonar, imaginar o exteriorizar sus emociones y sentimientos.