Está en la página 1de 1

descentralización

La descentralización es el acto y la consecuencia de descentralizar: delegar parte del


poder que ejercía un organismo central a diferentes entidades o corporaciones. La
descentralización implica una división o un reparto de la autoridad.

En el terreno de la política, la descentralización consiste en


una transferencia de poder desde el gobierno central hacia
diversas autoridades que no se encuentran subordinadas a
nivel jerárquico. Esto quiere decir que, en su ámbito de
injerencia, estas autoridades pueden tomar decisiones
autónomas.

Si el Estado está organizado de manera centralizada, los


gobernantes locales son agentes del gobierno nacional. En cambio, en un Estado
descentralizado, los gobernantes locales pueden decidir de manera independiente según
sus competencias.

A través de la descentralización, de este modo, la autoridad central transfiere


competencias y recursos a las autoridades descentralizadas que llevan a cabo una
gestión independiente y autárquica

La descentralización política, por ejemplo, establece órganos de gobierno de acuerdo


a una base territorial. Puede haber, en este marco, municipios con sus propios cuerpos
legislativos que dictan ordenanzas; estos municipios forman parte de provincias que
disponen de legisladores provinciales; las provincias, a su vez, integran un país
organizado como república federal con diputados y senadores nacionales. Los
concejales de un municipio, por lo tanto, pueden dictar ordenanzas que solo rigen en la
comuna en cuestión. Estas ordenanzas no pueden contradecir los principios de las
normas provinciales, que a su vez están sujetas al ordenamiento de las leyes nacionales.

La idea de descentralización también puede aplicarse a otros contextos. La educación


descentralizada, por citar un caso, contempla que el conocimiento puede ser generado
y transmitido de manera vertical pero también horizontal, sin dependencia de una única
fuente de saber que se ubica en un nivel superior.