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Mindfulness para niños.

Por qué y cómo


practicarlo

Hoy hablamos en este post sobre el mindfulness para niños. ¿En qué consiste?¿Qué
beneficios tiene? y os dejaremos algunas recomendaciones para que podáis practicar.
¡Adelante!

Este material forma parte del curso Educación emocional en el aula

¿Qué es el mindfulness?
Mindfulness no es otra cosa que estar conscientemente en el momento presente. Queriendo
comprender qué es lo que ocurre aquí y ahora, desde una actitud abierta y amable. Sin
juzgar, ignorar, sin dejarse arrastrar por el ajetreo de cada día , estás simplemente aquí
presente, en este preciso instante.

Si estas presente al levantarte, al ir a buscar a tus hijos al colegio, al ir a trabajar, mientras


escribes y no estás con tu atención en otra parte, entonces estás plenamente consciente de lo
que estás haciendo. De esta manera ahorramos energía y sobre todo nos damos cuenta de lo
que ocurre mientras está sucediendo.

Mindfulness es experimentar el sol en tu piel, es sentir las gotas de agua caer, es percibir el
beso de despedida que te da tu hijo antes de ir al colegio. Es experimentar las emociones en el
momento que suceden, la alegría, la tristeza, la sorpresa, la rabia.

¿Por qué el mindfulness en los niños?

El mindfulness responde a la gran necesidad (sobre todo en los tiempos que vivimos) de tener
un poco de tranquilidad tanto física como mental. Veamos algunos estudios sobre la practica
del mindfulness

Eline Snel en un programa piloto en el que participaron 300 niños , doce profesores y 5
escuelas, se desarrolló un programa de mindfulness durante 8 semanas, de 30 minutos de
práctica divididos en sesiones de 10 minutos al día. Tanto alumnos como maestros
constataron:

 Mayor tranquilidad en el aula.


 Mayor grado de concentración.
 Más honestidad
 Los niños se volvieron más amables hacia los demás.
 Mayor confianza en ellos mismos

El mindfulness desde la neurociencia. ¿Qué sabemos?

Se ha demostrado que ocho semanas de entrenamiento son suficientes para incrementar


la actividad de la corteza prefrontal izquierda que está asociada al bienestar y la
resiliencia (Davidson y Begley, 2012) o para aumentar la concentración de materia gris
en regiones cerebrales que intervienen en procesos relacionados con la memorización y
aprendizaje , la atención o la regulación emocional (Hölzel et al., 2011).

Hagamos un repaso por alguno de los principales estudios en relación a la práctica del
mindfulness en niños.

En Educación Infantil

En una investigación en la que participaron 68 niños con edades entre los 4 y los 5 años, se
analizó durante 12 semanas la incidencia de un programa diseñado para la educación infantil
(Kindness Curriculum, KC) que utiliza el mindfulness y que pretende mejorar la atención, la
regulación emocional y fomentar la bondad o la compasión.
Aquellos niños que participaron en el programa mostraron grandes mejoras en
competencias interpersonales y mejores resultados en actividades relacionadas con el
aprendizaje, la salud o el desarrollo socioemocional al final del curso escolar . Incluso se
comprobó cierta incidencia del programa en estos niños en la flexibilidad cognitiva o el
aplazamiento de la recompensa, a diferencia de los integrantes del grupo de control que,
además, mostraron actitudes más egoístas durante el curso (Flook et al., 2015).

En educación Primaria

En otro estudio en el que participaron 99 alumnos con edades comprendidas entre los 9 y los
11 años se analizó cómo un programa de educación socioemocional que incorporaba el
mindfulness (MindUP), diseñado específicamente para primaria, podía promover en los
alumnos habilidades relacionadas con el autocontrol, la gestión del estrés, el bienestar, la
conducta prosocial y cómo incidía sobre el rendimiento académico (Schonert-Reichl et al.,
2015). A diferencia de los integrantes del grupo de control, aquellos que participaron en el
programa MindUP, el cual consistía en doce clases (una por semana) de menos de una hora
de duración cada una de ellas en las que se practicaba la autoobservación o la respiración
consciente, mejoraron el autocontrol, la fisiología del estrés, la empatía, el optimismo, el
autoconcepto o las relaciones con los compañeros (ver figura 3). Según los propios autores, el
entrenamiento de la atención a través del mindfulness, junto a la realización de actividades
que permiten a los alumnos poner en práctica el optimismo, la gratitud o la bondad con los
demás, les permite mejorar tanto las competencias sociomeocionales como las cognitivas,
es decir, se favorece el aprendizaje a todos los niveles.

Ejercicios mindfulness ¿Cómo practicar el mindfulness con niños?

1. La atención comienza por la respiración.

Centrar la atención en la respiración ayuda siempre a los niños, a los padres, a los docentes
durante las tormentas, grandes ó pequeñas. Es el primer paso para reaccionar mindful cuando
algo te parece excitante ó difícil: dejar de reaccionar automáticamente y llevar la atención a la
respiración.

Ejercicio: Con la atención de la rana.

Estaremos sentados en un lugar cómodo y tranquilo. “Una rana es una animal muy especial.
Puede sar saltos enormes, pero también puede estar sentada muy quieta. Se da cuenta de
todo lo que pasa a su alrededor, pero no reacciona de inmediato y respira con mucha calma.
Así, la ranita no se cansa, y no se deja arrastrar por todo tipo de planes interesantes que se
le pasan por la cabeza; durante todo el rato está sentada . La rana está quieta, muy quieta
mientras respira, Su barriguita se abulta poco y después se hunde de nuevo. Una vez tras
otra. Lo único que necesitas es atención. estar atento a tu respiración. Atención y
tranquilidad”

2. El entrenamiento del músculo de la atención.

La observación , abierta, curiosa y sin juicio previo es un arte que los niños entienden a la
perfección. Al irnos conviertiendo en adultos van llegando las dudas y las opiniones
preconcebidas.
Ideas para practicar.

 Recordar: podemos tratar de recordar cinco cosas que ves de camino a la escuela
¿Cómo son?Puedes describirlas colores, formas, sonido etc.
 Cogemos una ramita de árbol y la dibujamos con todo lujo de detalles . Dibuja lo que
ves, sólo lo que ves, no lo que crees que ves. Si lo hacemos varios días veremos que
cada vez percibimos más cosas de la ramita y que tu dibujo es cada vez más parecido
a la realidad.

Recursos recomendados

A continuación os dejamos algunos materiales que os pueden ayudar.

1. Tranquilos y atentos como una rana . Elein Stein

Los niños de hoy suelen ser inquietos y dispersos. A algunos les cuesta conciliar el sueño,
otros están incluso estresados. ¿Cómo ayudarlos a calmarse y relajarse? ¿Cómo lograr que se
concentren en lo que hacen?La meditación es una herramienta sencilla y eficaz, que se adapta
perfectamente a las necesidades de los pequeños y les puede aportar beneficios inmediatos.
Este libro ofrece historias y ejercicios simples y breves que los niños podrán practicar a
diario. Está dirigido a niños de 5 a 12 años y a sus padres, que pueden acompañarlos en su
práctica. Incluye un CD con 11 meditaciones guiadas específicas para niños y niñas de 5 a 12
años, e imágenes a color.

2. Mindfulness para niños. Paloma Sainz

Los niños pueden beneficiarse con la práctica de la meditación y así podrán acceder a la
experiencia del Mindfulness o «el aquí y ahora ». La práctica de la meditación afirma el
carácter en el mejor sentido de la palabra, tranquiliza la mente, serena y esclarece, e incluso
tiene efectos positivos muy definidos sobre el cuerpo.

3. Meditación para niños. Luis Lopez Gonzalez

¿Cómo conseguir que nuestros hijos se concreten? ¿De qué modo podemos combatir el estrés
de los más pequeños? ¿Qué podemos hacer para que los niños se relajen y duerman
tranquilos? Luis López nos propone un instrumento imprescindible: iniciar a los más
pequeños en la práctica de la meditación y el mindfulness. Dirigido tanto a padres como a
psicólogos y educadores, el libro contiene ejercicios sencillos y divertidos para que el
pequeño tome consciencia de su postura, sus movimientos y su respiración, y descubra cómo
construir un lugar de paz en su interior. Los niños que practican habitualmente la meditación
son menos impulsivos, ponen distancia entre sus pensamientos y sus emociones y conservan
la calma ante situaciones estresantes. También desarrollan la empatía, disfrutan de una mente
más clara y mejoran su capacidad de concentración y la calidad de sus decisiones. Meditación
para niños nos enseña a guiar a nuestros hijos, desde los primeros años, en una apasionante
aventura que les ayudará a encontrar la paz y la serenidad en todas las facetas de su vida.