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Vicente Huidobro (1893-1948)

Nació en Santiago el 10 de enero de 1893, en el seno de una aristocrática familia. Su primera


educación formal la recibe de institutrices inglesas y francesas, para ingresar más tarde al Trinity
College y, finalmente, al Colegio San Ignacio de la Compañía de Jesús. En 1910 comenzó sus
estudios de literatura en el antiguo Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile, pero no los
completó. Sin embargo, su educación literaria se inició sobre todo al calor de las tertulias que
oficiaba su madre poeta, María Luisa Fernández Bascuñán, con quien también publicó en 1912 su
primera revista, Musa joven, y lo apoyó intelectual y económicamente a lo largo de toda su vida.

Su vida literaria transcurrió entre la experiencia urbana del Santiago aristocrático y el París de la
revolución vanguardista y experimental de los primeros decenios del siglo XX, lo que lo llevó a
transitar entre una vanguardia elitista y otra más contestataria. Hacia la década del treinta
Huidobro desarrolló más ampliamente la relación entre literatura y compromiso político,
proponiendo una concepción creacionista más antropológica y humanista que aquella promovida
hacia 1914 en su conferencia "Non serviam", su primer manifiesto. Este anticipa su poética del
creacionismo al proponer un abandono de la imitación de la naturaleza, propugnar la autonomía
de la obra literaria y sostener una actitud crítica contra todo realismo.

Después de una breve estadía en Buenos Aires, acompañado por la poeta Teresa Wilms Montt
(1893-1921), Huidobro en 1916 partió rumbo a Europa junto con su familia. Este viaje -
particularmente la estadía en París- marcó el comienzo de una segunda etapa en su producción,
que arranca con El espejo de agua (1916), obra donde comienza a desplegarse su teoría
creacionista. En 1917 publicó Horizon carré y, luego de su traslado a Madrid, en 1918, Ecuatorial,
Poemas árticos, Hallali y Tour Eiffel. Este período, que la crítica denomina "vanguardia heroica", se
extiende hasta aproximadamente 1921, años durante los cuales el poeta participó en revistas de
vanguardia francesas y españolas, y estableció relaciones personales con importantes figuras de la
creación internacional. La publicación de Saisons choisies (1921), trabajo que recoge sus poemas
en francés e incluye el famoso retrato del poeta hecho por Picasso, sella la culminación de esta
fase.

Un tercer momento coincide con la articulación de un discurso poético mayor, que incluye
la publicación de textos fundamentales para su producción literaria: la novela Mío Cid
Campeador (1929), el poema Altazor (1931) -en donde cristaliza su estética creacionista- y
Gilles de Raiz (1932). Durante este período también dio a luz un volumen de ensayos
titulado Manifiestos (1925) y, por requerimiento del director de cine rumano Nime Mizú,
prepara el guión para la película Cagliostro (1923). Por este guión fílmico, Huidobro
recibió su único premio en el extranjero, otorgado en Nueva York por la League for Better
Motion Pictures. Asimismo, en estos años el poeta se aventura a cruces con otras artes
como el teatro (Salle Comedie de París), la moda (robes-poemes) y la plástica. De esta
última veta nacieron sus emblemáticos caligramas y poemas pintados. En el año 1925, el
autor volvió a Chile y participó activamente en política. Fundó la revista Acción, diario de
Purificación Nacional y llegó incluso a presentarse como candidato a la Presidencia de la
República.
A partir de 1933, ya radicado en Chile, se acercó nuevamente con intensidad a la actividad
política, afiliado al Partido Comunista chileno y centrando su preocupación en la causa
republicana española y el antifascismo europeo, sucesivamente. Este período coincidió con
la escritura de su último manifiesto, Total, en 1932, y la obra Monumento al mar, en 1937.
En Ciudadano del olvido (1941) y Últimos poemas (1948) fueron publicados
póstumamente por su hija Manuela García-Huidobro.

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