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Inti Raymi, la gran fiesta del sol y la cosecha

La fiesta del Inti Raymi es la manifestación intercultural y de memoria de identidad andina


más grande del austro ecuatoriano, que se celebra el mes de junio de cada año, durante y
después del solsticio de invierno, con expresiones cargadas de simbolismo ancestral y
componentes de orden filosófico, religioso, político, económico y astronómico.

El Inty Raymi es en sí el símbolo de la gratitud de los pueblos andinos que ofrecen a la


Paccha Mama (madre tierra), por la bondad de haber permitido una buena producción y
cosecha de productos tradicionales, la gratitud se celebra con la presencia de música y
danza, concentrándose más de un centenar de conjuntos autóctonos. Recoger esta vivencia
milenaria, permite que nuestras raíces étnicas conserven todo su esplendor y colorido a
través del canto y la alegría de los vientos que nacen de los verdes campos y los dorados
trigales de este suelo.

En el Ecuador, el Inti Raymi, como no podía ser de otro modo, tiene un carácter ceremonial
y también una motivación costumbrista, un espectáculo dirigido tanto a los turistas como a
los propios ecuatorianos, para quienes es un punto de referencia entre el pasado glorioso,
un progresista presente y un futuro auspicioso. Por esto último conlleva tanto entusiasmo
y participación masiva. La representación, en la que intervienen miles de personas, empieza
con un Inca ficticio donde realiza una invocación al Sol. Los espectadores, entre tanto,
esperan en la explanada de Sacsayhuamán. Éste ingresa al escenario llevando al inca en su
litera por grupos que representan a los pobladores de los cuatro suyos. Después se procede
al sacrificio de una alpaca y el inca invoca a su padre el Sol.

El Inti Raymi aún se celebra como rito sincrético en muchas comunidades andinas. En el
callejón ínter-andino del Ecuador, el conjunto de festividades relacionadas abarca todo el
mes de junio y parte de julio, teniendo cada ciudad sus propios ritos y costumbres, y
llegando a paralizarse la vida cotidiana como efecto de las celebraciones, que toman las
avenidas noche y día. Con más de setenta años de existencia, el Inti Raymi es ahora parte
inseparable de la vida del Ecuador. No sólo es el acto central del mes de junio, sino que su
fama ha trascendido las fronteras y también, dentro de ellas, ha sido el ejemplo para otros
festivales de la identidad nacional, como el Cóndor Raymi.