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MóNADA SEIS

DEONTOLOGÍA GENERAL Y PROFESIONAL

DINAMICA DE CONTENIDOS
-Parámetros de aprendizaje
-Desarrollo temático de contenidos
-Claves de lectura
- Lecturas complementarias
-Desarrollo de los niveles de competencia y análisis de casos
-Bibliografía

PARÁJ.VIETROS DE APRENDIZAJE
En esta unidad de estudio se presenta y desarrolla las nociones de deon-
tología general y profesional, y se estudian de manera general algunas de
sus ptincipales implicaciones y fundamentos.

DESARROLLO TEYIÁ,TICO DE CONTENIDOS

6.1. ÉTICA PROFESIONAL

¿Qué es la profesión? Es el proceso de desarrollo personal que conso-


lida la virtud humana en operaciones fisicas y mentales, dignas y producti-
vas. ·'Aquella realidad material o cspirimal que absorbe pane de la actividad
del hombre. dando lugar a u~ quehacer especiíico·' (PEiNADOR. 1962: 2).

También la profesión es deílnida como la acTividad o trabajo aprendi-


do. mediante el cual el individuo trata de solucionar sus necesidades mate-
riales y las de las personas a su cargo. servir a la sociedad y perfeccionarse
como ser etico. La profesion es el fruto de la más genuina expresión huma-
na: la vocación. y la consecuente fidelidad a esa vocacion o llamado tiene

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19:3 Rodolfo Hernando Alarcón Neira, Manuel José Bernal Garcia

profundas raíces éticas. Cuando jueces y acusadores le pidieron a SóCRA.TES


abandonar su profesión de filósofo a cambio de otorgarle el perdón, el tiló-
soto ateniense dio una respuesta que constituye un ejemplo notable de fide-
lidad hacia lo que consideraba era su auténtica vocación; SócR~TEs respondió:
'"Atenienses, os respeto y os amo, pero obedeceré a Dios antes que a voso-
tros, y mientras yo viva, no cesaré de filosofar, dándonos siempre consejos,
volviendo a mi vida ordinaria y diciendo a cada uno de vosotros cuando os
encuentre: Buen hombre. ¿cómo siendo ateniense y ciudadano de la más gran-
de ciudad del mundo por su sabiduría y por su vq.lor, cómo no te avergüenzas
de no haber pensado más que en amontonar riquezas. en adquirir crédito y
honores, en despreciar los tesoros de la verdad y de la sabiduría, y no de
trabajar para hacer tu alma tan buena como pueda serlo? (SócR~TES: Apolo-
gía, en "Diálogos de Platón", México, PotTÚa, 1968).

Al ser virtuosa la axiología profesional, deja sin piso y sin sentido pro-
fesional oficios que atenten contra la dignidad y moral personal o colectiva,
porque no es posible concebir un proceso de desarrollo personal que anibe
al sin sentido o al daño contra el otro; tal fmalidad es inadmisible. aunque.
infortunadamente, sea ésa la mentalidad, y lo más sorprendente es el actuar
de muchos profesionales de hoy.

¿Qué es la ética profesional? La ética general trata de los fundamen-


tos de la moralidad, la ética especial estudia la moralidad de determinadas
conductas y aplica los mismos a los problemas particulares del comporta-
miento; existe, por ejemplo, una ética de la sexualidad .Y la vida familiar,
una ética política. una ética de la comunicación. entre otras.

Dentro dd tema de la r~alización de la ética ocupa un lugar destacado


una rama eminentemente práctica de la ética. que recibe el nombre de deon-
tología. la cual se detine como la teoría de los deberes particulares pro-
pios de una profesión o situación. La deontología. entendida como el esmdio
de los deberes y derechos de los profesionales. entraña una serie de vir-
tudes y actitudes que una pa1ie de la sociedad. los profesionales, deben
efectuar para servir mejor a la comunidad. En efecto. los deberes que es-
tudia y prescribe la deontología nos permiten referirnos a una serie de prin-
cipios o códigos. de acuerdo con los cuales debe v1v1r v realizarse el
individuo.

La etica prot'eswnal está ubicada en el campo de la ética especial y se


podría deünir como ~a ret1exión sistemática sobre las norn1as morales que

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Deontología general y profesional 193

regulan el comportamiento en la actividad profesional. Cada profesión, para


mantener el prestigio social del gremio, ofrece un trabajo o servicio profe-
sional de calidad exigiendo, además del conocimiento que se certifica a tra-
vés del título profesional, el código moral de la profesión; código moral
consistente en un cúmulo de normas de comportamiento aceptadas por to-
dos los integrantes de la profesión y cuyo cumplimiento se exige, normal-
mente, mediante juramento; de ahí la razón de la denominación de Códioos
de Etica o de moral profesionaL
' b

ÉTICA profesional es lo que la pulcrirud y refmarniemo académico ha


bautizado con el retu1r1bante nombre de deontología. La palabra inventada
por BENTHrJM en 1832, aunque muy sonora es de humilde ascendencia
etimológica (deos, ontos, lagos) el tratado o esh1dio del deber ser.

6.2. Los CÓDIGOS DE DEONTOLOGÍA PROFESIONAL


Conscientes de la importancia y de las responsabilidades morales inhe-
rentes a las profesiones, muchas asociaciones nacionales de profesiones han
construido. desde hace tiempo. códigos oficiales de deontología profesio-
nal. los cuales contienen una colección de normas de comportamiento.

A menudo, estas asociaciones tienen un estatuto público y sus códigos


de deontología gozan, por tanto, del aval de las leyes del Estado y su auto-
ridad las puede hacer valer coercitivamente. Pero, por encima de las nor-
mas de carácter jurídico coactivamente exigibles, estos códigos tienen
también orientaciones generales de naturaleza propiamente ética. que dan a
todo el código un carácter no solamente jurídico. sino también moral en sen-
tido propio. como por lo demás sugiere el término ·'deontología.. que.
etimológicamente. signitica ·'discurso J.cerca de los deberes··.

Estos códigos constituyen. pues. una buena guía para la elaboración de


una ética profesional. propiamente dicha. sea en lo. referente a la parte nor-
mativa. sea en lo relativo a los fundamentos básicos.
i

Sin embargo. es menester reconocer que el pluralismo ideológico y re-


ligiOso de nuestra sociedad (que se refleja naruralmeme en las asociaciones
profesionales) hace que estos.códigos estén irremediablemenre marcados por
algo genérico. de modo especial en lo referente J las orientaciones genera-
les y a la visión del hombre. subyacente en ellos.

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194 Rodolfo H¿rnando Alarcón Seira, .'vfanuel José Berna! García

Un código es un cuerpo de leyes o conjunto de reglas o preceptos sobre


un determinado campo de actividad humana; reglas que pueden ser jurídi-
cas, como es el caso de los diferentes códigos de derecho (civil. penal, la-
boral, etc.), o normas morales de una profesión, las cuales buscan establecer
el comportamiento básico que los miembros de una profesión deben obser-
var para mantener el buen nombre o la honorabilidad de la misma.

Los códigos actuales de moral profesional no se inician con un juramento.


sino que, en el momento de la graduación, la unjversidad o institución de
educación superior. en nombre de toda la sociedad y con autorización del
gobiemo, declara idóneo al egresado para el ejercicio de la profesión. El
nuevo profesional se compromete, públicamente, a cumplir los deberes y las
normas propias de su profesión, y las aútoridades académicas le entregan
un título profesional, que hace las veces de consagración.

Toda la práctica sociaL establecida para garantizar el buen ejercicio pro-


fesionaL tiene aspectos positivos como: conciencia de la responsabilidad
social que tiene el profesional en el servicio al cliente; compromiso públi-
co de observar las nom1as morales que la agremiación juzga necesarias para
el logro de un ejercicio profesional irreprochable: sentido de solidaridad
entre todos los miembros de la misma profesión, con el fin de evitar perju-
dicarse unos a otros. Igualmente, tiene aspectos negativos que ensombrecen
las buenas intenciones de los códigos morales, como : posiciones de privi-
legio y superioridad que van generando conciencia de impunidad jurídica y
de autonomía moral en el gremio. frente al resto de la sociedad; creación de
un monopolio en la prestación de los servicios profesionales, que asegura a
los asociados ingresos económicos elevados y poder.

La necesidad de un código de ética profesional es todavía más sentida


y, en todo caso. más necesaria y urgente para quien trabaja en las denomi-
nadas profesiones formativas. Es de anotar que lá mayoría de las profesio-
nes existentes no poseen aun códigos de ética profesional. Cualquier
profesión. en efecto. encuentra la medida de su responsabilidad moral no
sólo en el hecho dé ser ejercida por una persona humana que se expresa y
se realiza en ella. sino más todavía en el hecho de ser. en sí misma. cada
profesión, un servicio prestado J. otras personas. un reconocimiento y una
coníim1acioo 1mplícna de su propia dignidad: una forma de trabajo por el
bienestar de una ·c omunidad. una ::t~roda para b smisfacción de sus nece-
Sidades.
Deontología ge11eral y profesional 195

6.2.1. Funcion de fa érica en relacion con los códigos de moral pro-


fesional. La función de la ética frente a los códigos, se concreta en:

• Analizar sus categorías claves y su estructura, para identificar las exi-


gencias concretas de las normas.

• Valorar el alcance y las limitaciones de las nom1as. de acuerdo con los


principios axiológicos propuestos por la ética general. válidos como
orientación fundamental para todo ciudadano.

• Prolongar la intencionalidad moral de las normas hacia niveles de exi-


gencia que no se hallen explícitos.

El código moral no hace una reflexión sistemática sobre la moral de una


profesión, tal ret1exión la deben realizar, desde dentro, los miembros de la
profesión en actitud de autocrítica permanente y. desde fuera, los miembros
de la sociedad que reciben los servicios de los profesionales, apoyados
metodológicamente por filósofos. pedagogos, y demás e"<pertos consagrados
al desarrollo de la ética.

Lo personal y lo profesional. Existe una relación obvia entre lo perso-


nal y lo profesional, porque la vida del ser humano, como persona, se mue-
ve dentro de las fronteras que señalan los intereses o preocupaciones del
mismo en general, en tanto que la vida profesional asume las relaciones res-
pecto al individuo. consigo mismo y con los demás al orden de cosas que
constituye. específicamente. el objeto de la profesión. En consecuencia. cuan-
do se hace una evaluación distinta a una persona, en lo que se refiere a lo
personal y a lo profesiOnal, lo que se quiere insinuar es. justamente. que las
exigencias de la norma moral hacia la persona. como individuo. no son ne-
cesariamente las mismas que se le hacen como profesional. Sin embargo. la
moral privada o personal afecta la imagen. el prestigio y la solvencia moral
de cualquier clase de profesional.

El profesional es. ante todo. personalidad humana. Luego en su actua-


ción deben renerse presentes los requisiros. como persona y como profesiO-
nal, para que sus realizaciones y acros sea!l racionales y libremente humanos.
como también tener presentes los impedimentos del acro humano como per-
sona y profesional.

/
196 Rodolfo Hernando A.larcón ,Veira. Afanuel José Berna! García

6.3. AXIOLOGÍA :VIORAL DEL PROFESIONAL

El código de moral profesional ofrece un cuadro de valores que orien-


tan, a través de normas concretas, la vida del profesional. Ser profesional
confiere un estarus social en cuanto proporciona un determinado nivel de
vida. Entre un profesional y alguien que no lo es existe una diferencia nota-
ble, particularmente en las sociedades que se hallan en vías de desarrollo,
como es nuestro caso.

6.4. ÉTICA PROFESIONAL Y SU IlVlPORTA...'\fCIA EN EL ORDEN PRÁCTICO

La vida profesional es un problema capaz de preocupar en tres senti-


dos: ¿Cómo se tritmfa socialmente? ¿Cómo se triunfa laboralmente? ¿Cómo
es posible conjugar estos triunfos sin comprometer la conciencia y la digni-
dad humana?

La ética profesional ha surgido en parte del buen deseo de colmar estos


interrogantes. Los cursos de ética profesional. cada vez más extendidos y
reclamados en las universidades. son evidentemente la manera más noble
de cumplir con su responsabilidad educativa y de responder a la confianza
y a las esperanzas que la sociedad deposita angustiosamente en lo que se ha
denominado con respeto y simpatía Universidad.

El concepto medular' de la ética profesional es el concepto de transpa-


rencia, rectitud y honestidad, entre otros. Todos los principios normativos y
las aplicaciones prácticas de su casuística deben estar impregnados e im-
pulsados por la ética. Pero puede cometer un error el que haga objeto de la
ética y responsabilidad profesiqnal solamente a las obligaciones impuestas
por la ética o el derecho naturaL con exclusión de cualquier otra exigencia
de índole jurídica o social.

Por la jerarquía y trascendencia social y humana de la profesión, tienen


un relieve particular:
¡
a) El derecho. La legislación o prescripciones jurídicas de cualquier co-
munidad.
b) La sociedad. Ente.p.dida como solidaridad humana denrro de cualquier orden.
e) La cradición. Que siendo el legado razonable. y a veces herOico de las
generaciones precedentes. no merece un tratamiento grosero ni ofensi-
vo. ni siqmer:1 la común postergacion de la indiferencia y el olvido.

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Deontología generdl y profesional 197

d) La cortesía y urbanidad. Que sin afectar directamente a ninguna virtud


interna, decide tantas veces el buen nombre del profesional, con perjui-
cio o beneficio de la misma profesión.

En el orden práctico, la importancia de la ética profesional está deter-


minada por las conveniencias y consecuencias que mutuamente rigen las re-
laciones entre profesionales y clientes. Es notorio que la mejor garantía del
éxito profesional la constituye el leal y estricto cumplimiento de los debe-
res. La función específica de la actividad profesional cousiste en establecer
o restablecer el orden necesario al bien común.

Al termino latín Vivére (tener vida) corresponde el concepto de hom-


bre o ser humano; al término griego Arete {virtud), corresponde la palabra
"excelencia" (el humano excelente), lo cual se exige en el ámbito empresa-
rial. Lograr la excelencia constituye el ideal de toda persona preocupada
por lograr una mejor gestión. Alcanzar la excelencia en el mundo del traba-
jo y del mercado se ha convertido en un ideal de vida. el cual. además de
satisfacción económica y bienestar. produce el reconocimiento de la socie-
dad mediante premios a la calidad y al mérito empresarial.

De todas maneras, la axiología del desempeño profesional, generada por


el sentido empresarial del capitalismo, debe someterse al juicio moral. En
ésta se encuentran aspectos positivos y negativos; entre los primeros se des-
tacan los valores de la productividad, de superación y de creatividad. La
productividad es lm valor humano y social, ya que si el ser humano quiere
sobrevivir debe producir los bienes necesarios: alimentos, vestidos, vivien-
da, medicamentos, ins~mentos . etc. La productividad enciena un triple sig-
nificado: en primer lugar, la capacidad de producir posibilidades técnicas
y destrezas para generar bienes y productos; en segundo lugar, significa la
actitud de producir: hábitos, tendencias. espíritu de pr~ducción, de creación
de objetos útiles o prestación de servicios y. en tercer lugar, significa el ni-
vel de eficiencia alcanzado en la producción, calidad y abundancia de los
productos, así como facilidfd para su gener~ción.

La superación surge del sentido de trascendencia que posee el ser per-


sonal. La persona humana ~o resiste las limitaciones que le impone el me-
dio, y su propia realidad corpórea lucha contra ellas con su imaginación.
hasta lograr. por una pane. transformar las condiciones ambientales. para
crear un nuevo ambiente (fisico. cultural. social) y. por otra. ampliar el ni-

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198 Roda/jo Hernando AZarcón Neira. Manuel Jase Berna! García

vel de control y funcionalidad de sus órganos, para potencializar su capaci-


dad de acción sobre el mundo exterior.

En cuanto a la creatividad, el hombre por naturaleza es creativo, posee


una inteligencia que le permite inventar; nunca está satisfecho con lo que ya
ha conseguido, cada nuevo descubrimiento lo lanza a nuevos secretos. La his-
toria de la ciencia y la tecnología es la historia de la creatividad humana.

Estos valores, que el buen profesional encarn_a en su vida, son con fre-
cuencia distorsionados por los patrones de éxito que el ideal de vida de la
sociedad capitalista impone a sus cuadros directivos, integrados por profe-
sionales. Son tres los fenómenos más notorios donde se revela el desequili-
brio de valores de nuestra sociedad: la fetichización de la economía, la
deshumanización de las relaciones sociales y el olvido de que la vida es el
valor supremo.

El sistema capitalista tiene su ley fundamental: la rentabilidad del capi-


tal, sobre la cual construye todo el aparato económico. de cuyo buen fun-
cionamiento depende el bienestar de la sociedad. De esta ley fundamental
se derivan otras leyes que regulan los distintos ámbitos de la actividad eco-
nómica: finanzas, producción, ahon·o, mercadeo, etc.

El capital y la economía han llegado a fetichizarse en nuestra sociedad,


creando una especie de nueva religión. Si la sociedad entera no se doblega
ante éstos, si los desobedece o no les rinde el culto debidq, las consecuen-
cias no se hacen esperar: miseria, violencia, inseguridad social.

Como consecuencia de la ¡mterior situación, se produce el fenómeno de


la deshumanización de las relaciones sociales. Para la economía. el ser hu-
mano es ··recurso·', como lo son el dinero y las máquinas, y por eso se ha-
bla de "recurso humano". El trabajador tiene un valor económico, equivalente
a su capacidad productiva, hasta cuando por edad. enfermedad o vejez. la
persona se vuelve ·'inútil", y es necesario reemplazarla por otra útil. De ahí
en adelante. tal persuna constituye una carga social indeseable. Esta forma
de ver al ser humano impregna y tennina por definir las relaciones sociales.
hasta el punto de que se llega a ver a los demás como posible recurso para
uno, como útiles o inútiles para los _propios intereses económicos.

Sería conveniente que el profesionaL que se supone debe interesarse por


mejorar la calidad de vida. tanto para sí como para los demás. tuviese pre-

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Deontología general y profesional 199

sente esta perspectiva axiológica en su desempeño. ya que, a la postre, el


ejercicio profesional no es el fin de la vida humana, sino un simple medio
para disfrutarla con mayor dignidad y felicidad.

Las llamadas virtudes sociales desempeñan, en la moral profesional, una


ft.mción muy importante, ya que constituyen aquellos hábitos operativos de
ser excelente que tienen relación inmediata con la comunidad humana 0 que
ponen a la persona en contacto con los demás, haciendo posible la aproxi-
mación mutua que, por diversos motivos, tiene lugar entre los miembros de
la sociedad.

Por tanto, en el ejercicio profesional que supone la vida de relación,


tienen importancia capital estas virtudes soc"iales, pero de manera especial
la justicia, la libertad y la veracidad.

La justicia. la justicia es la virtud que inclina a dar a cada uno lo suyo.


lo que se le debe; esto es, su derecho a la vida. al honor. al alimento o a la
educación, etc. Esta virtud radica en la voluntad y, por ello, la acción exter-
namente justa ha de proceder de un acto intemo de justicia. es decir, que no
basta con el simple hecho de dar a cada quien lo suyo, sino que es indis-
pensable querer hacerlo.

Condiciones de la justicia
De lo anterior, se desprende que los elementos de la justicia son la
alteridad, el débito, la igualdad y la buena voluntad. los cuales se podrían
explicar como sigue:

• Alteridad. la expresión. "alteridad" viene del latín alter, que significa


otro y, por ello, constituye un elemento fundamental de la justicia. ya
que las acciones heterónomas son materia de la justicia en cuanto están
ordenadas a otro, son "ad altrum ", y no ordenador a sí mismo. o sea la
mismidad. Es decir que. propiamente hablando. no pueden haber actos
justos o injustos de uno p'ara consigo mismo. sino siempre para con los
demás o de los demás para con uno.

Débito. Como el objeto de la justicia es el derecho. ya que aquélla con-


siste. precisamente. en dar a cada uno lo suyo, se sigue de esto que la
justicia contempla las acciones por las que se otorga a cada quien lo
que se le debe. Por ello, la justicia es el equilibrio entre el deber y el
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200 Rodolfo Hernando Alarcon .\ieira, .vfanuel José Berna! García

derecho. Dar a alguien algo que no se le debe y que, por tanto, no pue-
de reclamar como propio, no es un acto de justicia. Hay relaciones con
los demás que no son de justicia, como la amistad, la benevolencia, la
gratitud, etc.

• Igualdad. La estricta obligación de justicia se mide adecuadamente por


su exacta conformidad con el derecho ajeno. Así, hay igualdad entre los
cinco mil pesos que se le deben al otro, y los cinco mil pesos que le
pertenecen. Las virtudes de amistad, generosidad o la libertad no se ri-
gen por este tipo de medidas. sino por la equidad.

• La buena voluntad. Por esto, también se define la justicia como la "vo-


luntad perpetua de dar a cada quien lo que le conesponde", es decir, la
voluntad de dar siempre a cada uno su derecho.

La liberalidad. Es una virtud subsidiaria de la justicia, que se inclina


al recto uso de los bienes materiales. Liberal quiere decir, en este aspecto.
hombre o mujer abiertos a los demás. A diferencia de la justicia, que da a
cada cual lo que le pertenece. la liberalidad se desprende de lo propio sin
consideración del derecho ajeno. Mientras la caridad supone la necesidad
del prójimo, la liberalidad prescinde de ella, para atender sólo el provecho
de la sociedad o de los particulares, por el camino del desprendimiento. "Se
oponen a esta virtud la avaricia y la prodigalidad".

El avaro atesora riquezas sin otro fin que el de recrearse en ellas, sa-
crificando en éstas la utilidad social que, del buen empleo de las mismas,
pudiera resultar. El pródigo despilfarra el dinero anres que emplearlo
mesurada y razon.ablemente. Desde luego. es menos grave la actitud del pró-
digo que la del avaro. Pero tanto uno como otro son opuestos al gesto noble
y fraternal del hombre y mujer desprendidos. La liberalidad es, en la moral
profesional. el complemento necesario de la jus.ticia y la caridad.

La veracidad. Otra virtud de las llamadas sociales. con un amplio cam-


po de aplicación denvo de la ética profesional. es la veracidad, que consiste
en esu-ucturar. con los pensamientos interiores. las palabras y el comporta-
miento exterior.

El defecto de confom1idad entre las palabras y el pensamiento del que


habla se llama mentira. y la falta de conformidad entre los signos exterio-
res. distinto de la palabra y la mente. se llama simulación. Hipocresía es la
Deontología general y profesional 201

ficción, consistente en aparentar lo que no se es o en tomar una personali-


dad que es, en realidad, extraña.

La mentira, la simulación y la hipocresía atentan directamente contra las


exigencias de la convivencia sociaL que así resultaría imposible o, al me-
nos, muy dificil. Por otra parte, dado que la verdad es un derecho de los
demás, estamos obligados a practicar la veracidad. esto es, tenemos la obli-
gación no sólo moral, sino jurídica, de comportamos externamente, con nues-
tras palabras y nuestros ademanes. tal como somos y pensamos interiormente.

La mentira es siempre: degradante, porque es contraria esencialmente a


la condición social del hombre y de la mujer que consiste, fundamentalmen-
te, en la comunicación de su interioridad -pensamientos. deseos e intencio-
nes- mediante la expresión en el sentido más amplio y noble de estos
vocablos. Si el vehículo de comunicación personal se usa para la incomuni-
cación - eso es la mentira- el hombre y la mujer obran de modo contrario a
los posrulados de la razón; se hacen sospechosos e imposibilitan la convi-
vencia social.

El otro tiene derecho a que, si se le habla, se le diga la verdad, pero no


tiene derecho a que se le revele nuestra verdad. cuando ésta se puede confun-
dir con nuestro secreto. A veces, guardamos nuestra verdad; en ocasiones, de-
cirla no será una obligación; a esto se le llama ocultación lícita de la verdad.

La fidelidad es un aspecto especial de la verdad o veracidad, consis-


tente en ajustar los hechos a la palabra dada. la cual tiene que haberse aco-
modado antes en el pens,amiento. Las mismas razones que hacen necesaria
entre los hombres y mujeres la virtud· de la veracidad. hacen necesaria tal
fidelidad en la palabra empeñada . .-\fecta directamente la tidelidad. por lo
tanto. la moral profesional. La fidelidad supone una p~omesa o un empeño
contraído social o privadamente en relación con otro. Compromete la con-
ciencia. en razón del daño que para los particulares o para la sociedad. en
general, pudiera resultar de olvidar lo prometido o de no cumplir el com-
promiso libremente aceptadÓ.

6.5. FUNDA.YlE;\TTOS BÁSICOS DE DEO TOLOGÍA

Según .viARCO GEiwwo j.\tloNROl', y adecuado por los autores. la deonto-


logía universal tiene dos fundamentos generales:

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202 Rodolfo Hernando Alarcón Neira, .'vfanuel José Berna! García

a) Obra según ciencia y conciencia. Esto implica que el ejercicio de cual-


quier profesión conduce a que el profesional se ajuste a las reglas téc-
nicas, científicas y actué segím su conciencia moraL
b) Probidad profesional. Todas las profesiones intelectuales libres exi-
gen que quien las ejerza sea honesto. El profesional debe tener, como
lo dice Z-lNARDELLI, "probidad de espíritu y nobleza de comporta-
miento".

Además de los dos fundamentos anteriormente-expuestos, existen los si-


guientes específicos:
a) La independencia. Se afmna que todo intento de violación de la inde-
pendencia de la profesión comprómete su misma función social. Por re-
gla general, los consejos del orden o los colegios tienen como misión
salvaguardar la independencia de la profesión correspondiente.
b) La libertad Se refiere a la libertad de autodeterminación del profesional
en orden a su conducta en el ejercicio de la profesión, no solo desde un
punto de vista técnico, sino también con relación a los comportamientos
que complementan a Jos técnicos. Este principio implica la libertad de
escoger el procedimiento más aconsejable, la libertad de _aceptar o no
el encargo profesional, la libertad de expresión, la libertad en la orga-
nización del trabajo, etc.
e) La dignidad y decoro. Los comportamientos de indecorosidad e indig-
nidad son valorados en diversa forma por los consejos del orden y los
colegios de profesionales. La mayoría de códigos de ética le dan rele-
vancia a la vida privada del profesional y a conductas que desdicen del
honor en cienos comportamientos como la vida privada desordenada,
la autopropaganda y publicidad laudatoria, el acaparamiento de la clien-
tela, las ofensas e injurias. los honorarios excesivos, etc.
d) La diligencia. La diligencia profesional supone el celo. el interés. la
escrupulosidad, el cuidado y la atención en los asuntos que se encuen-
tren a cargo de4 profesional. Todos los códigos de ética sancionan la
negligencia del profesional. El ponerse al día científicamente entra en
el deber de diligencia. ya que un profesional que desconoce los adelan-
tos propios de su disciplina no solo perjudica su prestigio. sino que
desmerita la profesión conespo.ndiente.
e) La corrección. El profesional tiene el deber deontológico de correc-
ción con los clientes. con los colegas y con terceros. y por eso debe

/
Deontología general y profesional 203

actuar, como dice LEGA, con ''seriedad, discreción, reserva, cortesía,


honestidad y rectitud moral". Debe observarse que la mayor parte de
las decisiones disciplinarias que sancionan los compotiamientos inco-
rrectos del profesionaL se refieren a las relaciones entre colegas y, con
menor frecuencia, a las relaciones con la clientela.
f) El desinterés. Este principio exige del profesional el sacrificio de sus
intereses, aun si son legítimos y honestos, frente al interés del cliente v,
desde luego. al interés de la sociedad. Ya se ha dicho que las profesi;-
nes tienen una "función social", constituyen un ''servicio de pública ne-
cesidad", y por ello el interés mdividual del profesional debe ceder ante
el interés social de la profesión. Supone que el profesional debe hacer
todo lo que conesponda para una mejor tutela del ipterés del cliente y
no abandonar el patrocinio sin justa causa y sin causarle perjuicios a
este.
g) La información. Consiste en que el profesional tiene el deber deontológico
de poner en conocimiento del cliente y. segtm muchas legislaciones, de
los colegas interesados. las noticias que se refieran a la controversia
que se le ha coníl.ado. Debe indicarle al cliente la doctrina, legislación
y jurisprudencia existentes sobre el caso, así como las posibilidades del
fracaso o de éxito y los riesgos y gastos que demanda el litigio. Asi-
mismo, debe informarle al cliente de manera minuciosa sobre el desa-
nollo del litigio, pero conviene dejar en claro que el profesional no está
obligado a requerir el consentimiento de su cliente sobre la conducta
técnica o procesal que aquel va a seguir, puesto que tiene amplia facul-
tad para dirigir el patrocinio según su leal saber y entender.
h) La reserva. El prindpio de reserva ··no solo impone al profesional man-
tener en secreto todo lo que de cualquier fonna ha llegado a su conoci-
miento con ocasión del desempeño del encargo profesional que el cliente
le confirió. sino que también le impone observar una· conducta inspira-
da en la discreción y reserva absolutas. bien en los contactos directos
con su cliente, bien con sus familiares y causahabientes, bien con terce-
ros. El deber de reservil no se refiere solo a cuanto bene que ver con
las vicisitudes de la controversia o del asunto. sino que se extiende a
cualquier otra circunstancia en la que los citados sujetos estén directa o
indirectan;¡ente implicados". El profesional debe guardar el secreto pro-
fesional. El deber de reserva se desarrolla en varias normas y se une al
principio de discreción (también en las relaciones con los familiares del
cliente) y al de escrupulosidad. La obligación de mantener el secreto

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204 Rodolfo Hernando A Zarcón i'leira. 1\-kmuel Jos é Berna! García

profesional deriva no de la voluntad de las partes, sino que es tma exi-


gencia legal y de orden público.

i) La lealtad. Debe existir, por principio, la lealtad entre el profesional y


sus clientes así como entre los colegas, pues de esta condición depende
no solo la seriedad del profesional, sino la dignidad de los implicados.

j) La colegialidad. Por regla general el profesional forma pane de una cor-


poración profesional que tiene como tines, entre otros varios, la defen-
sa y actualización de los postulados y marcos de acción de la procesión,
y en varios casos la función disciplinaria sobre la conducta de sus aso-
ciados. El sentimiento de colegialidad no puede interpretarse como es-
pírihl sectario para cubrir faltas de los colegas, por el contrario, este
espíritu está impregnado de solidaridad. ·

k) Desde luego que la competencia desleal entre colegas es un atentado al


principio de colegialidad. Infringe, por ejemplo, el deber de cole-
gialidad el profesional que se pone directameme en contacto con la parte
contraria y trata con esta en ausencia de su profesional, o sin su previa
autorización. o trata descortésmente a sus colegas, etc. Falta al deber
de colegialidad el profesional que abusa de informaciones o escritos
intercambiados confidencialmente entre profesionales adversarios y des-
tinados a ser reservados. No debe olvidarse que el profesional no solo
defiende al cliente, sino que es un colaborador necesario de la socie-
dad, y por ello debe actuar con observancia de las nor.n:;tas éticas y mo-
rales correspondientes.

6.6. EL SECRETO PROFESIONAL

Es un derecho-deber fundamental del hombre._porque brota de su con-


dición personaL por la cual es. a la vez, incomunicable y sociable: uno,
pero abieno a los demás (SrLR:vUENTO. 1977: 189).

Moralmente es e'l derecho-deber de no manifestarlo. De modo general,


se entiende por secreto aquello que debe reservarse_para un sujeto y condi-
ciones determinadas.

6.6.1. Clases de secreto . El secreto se puede clasificar dentro de una


de las siguientes categorías:

/
Deomología general y profesional 205

a) Secreto natural. Es el que brota de las cosas por su propia índole, sin
que medie promesa o pacto alguno de secreto, requieren ser mantenidas
en reserva y coincide plenamente con el ámbito de intimidad de la per-
sona, familia, gmpo y sociedad respectivamente.

b) Secreto prometido. Es aquel que después de conocido, el enterado pro-


mete no revelar, es decir, obliga por fidelidad a la promesa hecha.

e) Secreto confiado. Es el que es comlmicado y recibido bajo compromi-


so explícito y exigido como condición previa de no revelarlo . Al con-
trario del secreto prometido, existe en primer término un pacto de no
divulgación y después, condicionándólo a esto, la comunicación del
secreto.

6.6.2. Secreto profesional. Es una forma de secreto confiado. ya que


el cliente o el tercero lo comunica y el profesional lo recibe bajo el com-
promiso implícito en la naturaleza de la profesión, de no revelarlo. Así las
cosas, quien acepta una profesión se obliga implícitamente a la fiel custo-
dia de los secretos que, por su ejercicio, le vengan en conocimiento (SAR-
ivUENTO, 1977: 190).

La diferencia fundamental entre secreto simplemente confiado y el pro-


fesional no radica en que el compromiso previo sea implícito o ·explícito,
sino en que el primero pertenece al orden de lo privado mientras que el
segundo o profesional,pertenece al orden de lo público. es decir. al bien
común.

a) Cualidades del secreto profesional

• Pertenece al campo de la profesión.


;

• Es conocido en y por ejercicio de la misma.

• Su manifestación afectaría negativamente al tercero en el derecho al


buen nombre, o en alguno de los bienes valorab les en la convivencia
humana.

/
]06 Rodofjo Hernando Alarcón Neira ..Manuel José Berna/ García

b) Obligación del secreto. Este obliga en justicia y en forma grave;


su violación obliga moralmente a restituir o reparar los daiios causados.

e) Violación del secreto profesional. Puede darse de las siguientes


maneras:

• Explorándolo indebidamente.
• Comunicándolo directa o indirectamente, siendo directa cuando se
nombra al tercero, e indirecta cuando se describe el caso con tales
referentes, que se deduce fácilmente de quién se trata.
• Utilizándolo en contravía de la voluntad del dueño.

d) Justificantes de la revelación del secreto profesional. El secreto


profesional es concomitante al derecho del cliente, aunque este no es ilimi-
tado. pues por el hecho de vivir en sociedad el secreto cede ante el mayor
derecho de esta o de terceras personas a saberlo; así mismo, se puede reve-
lar ame la obligación de comunicarlo por caridad o por justicia. en benefi-
cio del mismo cliente o de terceros. o en justa defensa profesional.

El profesional está en la obligación de explicarle a su cliente en qué


sentido y en qué medida el secreto deja de ser tal, y empleará todos los me-
dios a su alcance para que sea el mismo cliente quien manifieste el asunto,
o pedirá autorización para revelarlo con su consentimiento . .

En los siguientes casos especUicos se puede revelar el secreto profe-


sional:

• Por el bien privado de terceras personas. para prevenirles de daiios in-


justos.

• Por el bien común. siempre que sea necesario para evitar un grave daño
publico. El profqional hará discer:nimiento y valorará los daiios socia-
les: en esa medida optará. por mantener el secreto o reveiarlo.

• Por el bien propio en la medida necesaria para defenderse de un per-


juicio proporcionalmente grave que pudiera sobrevenir de su silencio.

• En declaraciones judiciales. cuando el prÓfesional es llamado a juicio


como testigo. no está obligado a declarar los secretos profesionales.

/
Deontología general y profe~·ionaf ]07

LECTURASCOMPLEME~TAfUAS

"Hasta un pueblo de demonios·' (ADELA CoRTLVA) # 20 Ética pública y


sociedad El mundo de las profesiones.

La revolucion de la vida corriente.

CLAVES DE LECTURA.
l. ¿Que se entiende por profesión?
2. Elabore un concepto de ética profesional
3. ¿Cuál es la función de la ética en la construcción de los códigos de éti-
ca profesional?
4. Realice un ensayo sobre la axiologia moral del profesional.
5. ¿Cuál considera usted que es la importancia de la·ética profesional en
el orden práctico?
6. ¿Cuáles son las virtudes que deben acompai'í.ar a un profesional?
¿En qué consisten la liberalidad, la veracidad y la justicia?
8. ¿Cuáles son los fundamentos generales de la deontología?
9. ¿Cuáles son los fundamentos especiales de la deontología?
1O. ¿En qué consiste el secreto profesional?
ll. ¿Cuáles son las cualidades del secreto profesional?
12. Identifique los principales motivos que lo han llevado a elegir y/o que-
rer identificarse con su profesión.
13. Redacte un decálogo de las cualidades morales que deben caracterizar
al profesional moderno.
14. Realice un ensayo sintético sobre el secreto profesional.

DESARROLLO DE LOS ~IVELES- DE COMPETE~CIA Y A~LÁLISIS


DE CASOS
El estudiante deberá asumir los planteamientos· que a continuación se
enuncian y. con base en el estudio de los contenidos presentados en esta mó-
nada, realizará un análisis de caso en el que plasmará argumentativamente
una crítica prospectiva ptopositiva y sintética en la que manifieste clara-
mente sus juicios de valor y se haga consciente de sus actitudes implicativas
sobre los temas sometidos a su consideración.

Pilar y Carlos han prohibido al médico practicar una transfusión de san-


gre a su hija Catherine. víctima de un grave :1ccidente en w1 paseo. Según su
conciencia y sus valores. Dios prohíbe un acto así. El Doctor Guzmán. cons-

/
208 Rodolfo Hernando Alarcón Neira, .'vfanuel José Berna! García

ciente de su deber de hacer todo lo posible para salvar la vida de una per-
sona, apoyándose en el código deontológico de su profesión y en las leyes
que ligen, decide pasar por alto la prohibición de los padres.

¿Tengo yo derecho a quebrantar el secreto de confidencia solicitado por


Marco i\ntonio , un enfermo de SID A , a till de proteger a su entorno de los
riesgos de contagio?

Ante el pedido de aborto de Martina. madre soltera en plena salud.


¿cómo satisfacer al mismo tiempo sus derechos y aquellos potenciales del
feto?

¿Tengo acceso a información de1ictiva en desarrollo de una consulta


profesional que debo hacer?

Veo que le han entregado un trabajo a un colega y otro profesional re-


baja sus honorarios para quitarle el trabajo. ¿qué puedo hacer?