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DSICAPACIDAD SENSORIAL.

CEGUERA Y DISCAPACIDAD VISUAL


Datos y cifras
La cifra estimada de personas con discapacidad visual es de 253 millones: 36 millones con
ceguera y 217 millones con discapacidad visual moderada a grave.
El 81% de las personas con ceguera o discapacidad visual moderada a grave son mayores de
50 años.
Las enfermedades oculares crónicas son la principal causa mundial de pérdida de visión. Los
errores de refracción no corregidos y las cataratas no operadas son las dos causas principales
de discapacidad visual. Las cataratas no operadas siguen siendo la principal causa de ceguera
en los países de ingresos medios y bajos.
La prevalencia de enfermedades oculares infecciosas, como el tracoma y la oncocercosis, ha
disminuido de forma significativa en los últimos 25 años.
Más del 80% del total mundial de casos de discapacidad visual se pueden evitar o curar.

Definiciones
La discapacidad visual se define como la dificultad que presentan algunas personas para
participar en actividades propias de la vida cotidiana, que surge como consecuencia de la
interacción entre una dificultad específica relacionada con una disminución o pérdida de las
funciones visuales y las barreras presentes en el contexto en que desenvuelve la persona.
Con arreglo a la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-10, actualización y
revisión de 2006), la función visual se clasifica en cuatro categorías principales:
 visión normal
 discapacidad visual moderada
 discapacidad visual grave
 ceguera
La discapacidad visual moderada y la discapacidad visual grave se reagrupan comúnmente
bajo el término «baja visión»; la baja visión y la ceguera representan conjuntamente el total
de casos de discapacidad visual.
El término ambliopía se entiende aquí como una disminución importante de la visión de
ambos ojos, que deja, sin embargo, un residuo visual compatible con ciertos actos de la vida
corriente.
El sujeto amblíope se halla así en una situación intermedia entre el ciego y el vidente. En
este sentido, las clases especializadas para «amblíopes» son aquellas que aseguran a los niños
de vista débil los medios para utilizar su visión residual en su educación escolar.
Debe hacerse una crítica al término ambliopía utilizado en esta acepción. En efecto, no deja
de existir cierta confusión en la utilización de este término entre la ambliopía bilateral, de la
que tratamos aquí, y la ambliopía unilateral (cuyo ejemplo más corriente es la ambliopía
funcional estrábica), que plantea problemas enteramente distintos, puesto que se conserva la
visión de un ojo. Al no precisarse el carácter uni- o bilateral del déficit visual, preferimos
generalmente el término de niño que ve mal o parcialmente vidente (partially-sighted o
partially-seeing child, en la literatura anglosajona) al de niño amblíope.

Respecto de las barreras, estas son de diverso tipo, entre las más frecuentes se
pueden señalar:
 Ausencia de señales auditivas que reemplacen la información visual. Por ejemplo, si
los semáforos no cuentan con señales auditivas, la persona cuyo remanente visual no
le permita discriminar las luces, presentará mayores dificultades para cruzar las calles,
situación que la hará más dependiente.
 Ausencia de literatura en Braille o audio en las bibliotecas públicas. Por ejemplo, si
una persona que presente ceguera o baja visión asiste a una biblioteca en busca de
información, entretención o cultura y no encuentra textos adaptados en dicho lugar,
verá disminuidas sus posibilidades de integración y crecimiento personal.
 Ausencia de sistemas de escritura alternativos. Por ejemplo, si los textos escolares no
se encuentran adaptados al sistema Braille niñas y niños que presentan ceguera no
tendrán acceso a los aprendizajes en igualdad de condiciones, dificultándose a su vez
su participación en clases e interacción con sus compañeros y compañeras.
Como se aprecia la discapacidad visual, no depende únicamente de las características físicas
o biológicas del niño o niña, sino que se trata más bien de una condición que emerge producto
de la interacción de esta dificultad con un contexto ambiental desfavorable.

REPERCUSIONES FUNCIONALES DE LA DEFICIENCIA VISUAL


DESDE LA PERSPECTIVA DEL CICLO VITAL.
La infancia: Las características y grado de las limitaciones y restricciones en la infancia, van
a depender de muy diversos factores, especialmente, del momento de inicio de la deficiencia
visual, el grado de visión actual, y de los recursos personales, familiares y sociales
disponibles (Rosa Rivero y Ochaita, 1993; Checa, Marcos, Martín, Núñez y Vallés, 1999).
La variabilidad en estos factores, conlleva una gran heterogeneidad dentro de la población
de niños y jóvenes con deficiencia visual, de manera que no puede hablarse de unas
repercusiones en las limitaciones y restricciones comunes a todos ellos. No obstante, con un
ánimo descriptivo se comentarán algunos aspectos sobre el particular, teniendo en cuenta la
edad, y prestando mayor atención a la etapa educativa.
Educación Infantil. En estas edades se advierten grandes diferencias en el desarrollo
evolutivo entre los niños, según el grado de visión y el momento de inicio de la pérdida.
Considerando ese amplio abanico, en sentido general, podemos citar algunas limitaciones
más evidentes en los casos de menor visión, en los que con frecuencia observamos (Equipo
EICS, 1983; Ochaíta, 1993; Amante y García, 2000).
En motricidad gruesa: son niños que habitualmente no gatean, presentan cierta hipotonía y
se retrasa el inicio de los primeros pasos, todo ello consecuencia de la falta de información
del espacio que le rodea y, por consiguiente, la falta de curiosidad por el mismo y la
autoprotección. También es frecuente una postura incorrecta sobretodo de la cabeza,
inclinada ligeramente hacia adelante. Y por último, la aparición de estereotipias, que pueden
estar originadas tanto por la falta de estimulación, como por situaciones generadoras de
ansiedad.
En motricidad fina: a veces se presenta rechazo a tocar ciertas texturas como por ejemplo
peluches, texturas viscosas, etc. Y un retraso en la coordinación, ya que desde las primeras
adquisiciones se basan en la coordinación audio-motriz, no óculo-motriz.
En los aspectos cognitivos: se retrasa la adquisición de la permanencia del objeto; hay cierta
dificultad para generalizar y para las conductas representativas (por ejemplo gestos
corporales), y otras como el juego simbólico y el dibujo.
En lenguaje: puede haber cierto retraso en contenidos (léxico y semántico), siendo lo más
característico la presencia de verbalismos (hablar de cosas de las que no se ha tenido
experiencia directa). Suele haber una deficiente expresividad, tanto en los gestos, como en el
tono de voz.
En sociabilidad y autonomía: suelen ser niños con poca iniciativa, que se justifica por las
dificultades en la imitación, de manera que hay que motivarles y enseñarles. Educación
Primaria y Secundaria. Hay que seguir insistiendo en lo erróneo de generalizar, para
permitirnos enumerar algunas limitaciones impuestas por la deficiencia visual. Hecha esa
aclaración, podemos decir que con frecuencia se observa (Rosa Rivero y Ochaíta, 1993;
Esteban, 2000; Sedeño, 2000)
En su motricidad: cierta inestabilidad postural, inhibición del movimiento espontáneo,
lentitud y frecuentes dificultades en la lateralidad. La movilidad general suele estar más
restringida e implicar una disminución de la actividad física, en comparación con los niños
de su misma edad.
Académicamente: con frecuencia hay un significativo retraso escolar, mayor lentitud en la
realización de tareas, pobreza de vocabulario y dificultades en lectura y escritura. La cantidad
y complejidad de los aprendizajes cuando no se dispone de un sentido como la vista, justifica
una frecuente falta de motivación hacia los aprendizajes.
En su conducta social y afectiva: son frecuentes los déficit en habilidades sociales y el
retraimiento en las relacionales con los compañeros, dependencia mayor de la esperada por
su edad cronológica y pasividad. Es frecuente una baja autoestima, justificada por las escasas
ocasiones de éxito académico con relación al resto de sus compañeros que ven.
En las familias y ocasionalmente en los centros: comportamientos de hiperprotección, fruto
de la desinformación o de creencias erróneas sobre la deficiencia visual o las personas con
deficiencia visual. En relación al aprendizaje, si particularizamos en el caso de alumnos con
ceguera, las características diferenciales más significativas, suelen ser:
— Dificultades de aprendizaje por imitación: imposibilidad de aprendizaje por imitación
visual.
— Canales de información auditivos y táctiles, por lo que la percepción de la realidad es
analítica: dificultad para recibir información completa del medio.
— La lentitud en el proceso de adquisición de los aprendizajes se debe, tanto al tipo de
materiales que tiene que utilizar, como a la forma de análisis para llegar al conocimiento de
las cosas.
No se trata de un proceso deficiente sino diferente de asimilación de la información. Cuando
el alumno presenta baja visión, sus aprendizajes se verán influidos por:
— Dificultades en la «percepción visual» (habilidad para comprender y procesar toda la
información recibida a través de la vista) tales como falta de organización espacial, memoria
visual inestable o falta de relaciones espaciales, que se manifiestan en dificultades para
percibir correctamente objetos de tamaños muy grandes o muy pequeños, representaciones
de figuras tridimensionales, objetos que están en movimiento, objetos de poco contraste con
el fondo, objetos pocos iluminados o pequeños detalles de los objetos.
— Adopción de posturas corporales características ya que pueden pegar la cara ante el papel,
adelantar la cabeza, adelantar el cuerpo, adelantar el objeto hacia la cara. En resumen,
podemos decir que la deficiencia visual va a imponer limitaciones en distinto grado según
las características de cada caso particular (Welsh y Blasch, 1980; Loumiet y Levack, 1991;
Sacks, 1992; Martínez, Ferrandis y Garreta, 1995; Miñana y Vallés, 1998; Calvo Novell,
1998).
Las personas adultas: El proceso de incorporación al mundo social y laboral actual está lleno
de posibilidades:
Formas nuevas de ocupación y entretenimiento, que se caracterizan, a grandes rasgos, por
una cada vez más creciente exigencia de uso de aparatos y materiales que se mejoran y
cambian con relativa frecuencia. Las empresas se van desplazando hacia el exterior de los
núcleos urbanos y, en ocasiones, fuera de los circuitos habituales de los transportes públicos.
Otra tendencia que se va implantando en las políticas de empleo actuales viene recogida en
el término empleabilidad. La capacidad de una persona de poder desempeñar diversos
puestos de trabajo diferentes o diversas funciones dentro de su puesto concreto. Al igual que
el trabajo, el mundo social puede requerir la participación en actividades que requieran de
funcionalidad visual (deportes, juegos, viajes, espectáculos.
Todo ello queda limitado en cierta medida y para evitar el no poder participar en ello se
requerirán entrenamientos específicos y la ayuda técnica y profesional de los servicios
especializados en déficit visual.
Personas mayores: sufren más pérdida de visión respecto a otros grupo de edad y algunos
datos muestran que es una causa relevante de discapacidad tras la osteoartrosis y la
enfermedad cardiaca (Castellote, 2001). Así, en primer lugar, las personas mayores
deficientes visuales informan tener limitaciones para caminar, acostarse y levantarse de la
cama o para levantarse o sentarse. Las limitaciones relativas a salir fuera o acudir a lugares
públicos, preparar comidas, hacer compras, manejar dinero y medicación fueron informadas
tres veces más por mayores deficientes visuales que por mayores sin deficiencia visual
(Crews y Campbell, 2001).

CAUSAS DE DISCAPACIDAD VISUAL


Según estimaciones recientes, las principales causas mundiales de discapacidad visual
moderada a grave son:
 Errores de refracción no corregidos: 53%
 Cataratas no operadas: 25%
 Degeneración macular relacionada con la edad: 4%
 Retinopatía diabética: 1%
Las principales causas de ceguera son:
 Cataratas no operadas: 35%
 Errores de refracción no corregidos: 21%
 Glaucoma: 8%

¿Quién está en riesgo?


 Personas de 50 años o más
El 81% de las personas con ceguera o discapacidad visual moderada a grave son mayores de
50 años. Con una población de edad avanzada en aumento, más personas estarán en riesgo
de sufrir discapacidad visual por enfermedades oculares crónicas.
 Menores de 15 años
Se estima que el número de niños con discapacidad visual asciende a 19 millones, de los
cuales 12 millones la padecen debido a errores de refracción. Aproximadamente 1,4 millones
de menores de 15 años sufren ceguera irreversible y necesitan acceso a servicios de
rehabilitación visual para optimizar su funcionamiento y reducir la discapacidad2.
Evolución en los últimos 20 años.
En términos generales, la prevalencia de la discapacidad visual han disminuido desde
comienzos de los años noventa. Esa disminución se asocia a:
 el desarrollo socioeconómico en general
 una actuación concertada de salud pública
 un aumento de los servicios de atención oftalmológica disponibles
 el conocimiento por parte de la población general de las soluciones a los problemas
relacionados con la discapacidad visual (por ejemplo, cirugía o dispositivos
correctores).
Sin embargo, se calcula que el número de personas con discapacidad visual podría triplicarse
debido al crecimiento de la población y a su envejecimiento. Por ejemplo, para 2050 podría
haber 115 millones de personas ciegas, en comparación con los 38,5 millones de 20203.

Respuesta mundial para prevenir la ceguera


En todo el mundo, más del 80% de todas las discapacidades visuales se pueden prevenir o
curar. En los últimos 25 años se han realizado progresos en las esferas siguientes:
 implantación, por los gobiernos, de programas y normas para la prevención y el
control de la discapacidad visual.
 incorporación paulatina de los servicios de oftalmología en los sistemas de atención
primaria y secundaria, con énfasis en la prestación de servicios accesibles, asequibles
y de alta calidad; campañas de educación y sensibilización sobre la importancia de la
función visual, incluida la educación en las escuelas.
 liderazgo gubernamental reforzado en las alianzas internacionales, con una creciente
participación del sector privado.
Los datos de los últimos 25 años revelan que en muchos países se han logrado progresos
importantes en lo que respecta a la prevención y cura de las discapacidades visuales. Además,
la reducción considerable de la ceguera asociada a la oncocercosis y el tracoma es parte de
una disminución significativa de la distribución de la enfermedad, y ha permitido limitar
sustancialmente la carga de morbilidad derivada de esas enfermedades infecciosas. Ello ha
sido posible gracias a la fructífera labor de algunas alianzas internacionales público-privadas.

Ayuda visuales.

Desde el punto de vista oftalmológico, cada amblíope constituye un caso particular para el
que un especialista en la corrección de las visiones bajas deberá decidir si puede o no
beneficiarse de una ayuda óptica, y precisar la modalidad.
Ciertamente, la observación o la lectura pueden ser facilitadas por la utilización de las lupas
tradicionales o de sistemas objetivos derivados del episcopio, que permiten la proyección
directa de una imagen amplificada sobre una pantalla vertical.

Entre los distintos medios de corrección, los especialistas proponen sistemas microscópicos
y telescópicos y las lentillas de contacto.
Los sistemas microscópicos que se presentan en forma de gafas tienen un efecto comparable
al de una lupa pero con la ventaja de un campo visual más importante, posibilidades de
aumento de 2 a 15 sin aumentar las deformaciones debidas a la potencia.

Los sistemas telescópicos, asociación de un ocular muy divergente a un objetivo muy


convergente, suponen un aparato óptico asimilable a unos pequeños gemelos de teatro. Esta
asociación de lentes adaptadas a una montura de gafas tiene la ventaja de una vasta gama de
aumentos y la conservación de una distancia de trabajo más grande pero el inconveniente de
ser muy molesta, poco estética y de uso más complejo: es el mismo sujeto quien debe
modficar el aumento de su aparato de acuerdo con la tarea a realizar y la distancia de
percepción deseada.

Las lentes de contacto especiales pueden estar indicados en distintos casos: en la miopía,
puede asimilarse a unos cristales de aumento. En ciertos casos, gentes, pueden hacer la
función de ocular. Las lentes de contacto especiales pueden tener una acción compensadora
a distintos niveles: neutralizando ciertas irregularidades de la córnea, creando una pupila
artificial en los casos de aniridia, de iridectomía, de leucoma córneo o
de defectos de transparencia, separando los párpados en los casos de blefaroptosis, mejorando
la fijación en los casos de nistagmo, atenuando la difusión de la luz en los casos de albinismo.
http://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/blindness-and-visual-impairment
http://especial.mineduc.cl/wp-content/uploads/sites/31/2016/08/GuiaVisual.pdf