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194 Historia de Granada • Luces y sombras en la historia judía de Granada José Ramón AYASO MARTÍNEZ

L OS JUDÍOS
UNA MINORÍA MARGINADA Y OLVIDADA

No resulta nada fácil seguir la pis- períodos más prósperos en todos los por Granada se ha respondido con
ta de los judíos en la historia de Gra- sentidos de la historia judía en al- el más absoluto olvido. Los judíos
nada. Como sucede en otras regio- Andalus, ya que, al abrigo de los Ibn fueron expulsados. La judería fue
nes y ciudades, los judíos, por lo Nagrella, floreció una sociedad judía arrasada en una de las primeras actua-
general y salvo contadas ocasiones, hedonista, culta y cosmopolita. En ciones urbanísticas de la Granada
no son mencionados en las fuentes esa época, autores judíos aprove- moderna. Los rastros judíos fueron,
literarias. Para los que nos dedica- charon poéticamente la similitud o intentaron ser concienzudamente
mos a la historia de los judíos no es entre el nombre de la ciudad y el borrados en esa España de la Inqui-
tan enojoso el desprecio como la nombre latino del fruto del granado, sición y la pureza de sangre que vol-
indiferencia que muestran historia- y la denominaron en hebreo Rim- có su judeofobia sobre los conver-
dores, cronistas, geógrafos, viajeros món o Bet Rimmón. sos. Todo ello tuvo como resultado
y curiosos. El silencio de las fuen- la erradicación del pasado judío, la
tes es nuestro mayor problema. Las LOS POETAS HISPANOHEBREOS que mutilación de la memoria colectiva
sociedades mayoritarias no reparan vivieron en Rimmón de Sefarad o y ciudadana. Granada, que en el pasa-
en sus judíos, miran a su alrededor que la visitaron, reflejaron en sus do no se portó con bondad con sus
y nos los ven, como si no existieran, obras la extraordinaria eclosión de hijos judíos, tampoco se ha hecho Miriam y sus doncellas cantan y bailan. Distribución de
como si no formaran parte del espec- ese mundo refinado y lloraron tam- eco como debiera de los intensos mazzot (panes ácimos). Buscando levadura. Preparando el
tro visible. Son, en definitiva, “pre- bién su desaparición, transmitiendo sentimientos judíos hacia ella. Toda- cordero pascual y limpiando los platos. Golden Haggadah
sencias ausentes”. a las generaciones posteriores su nos- vía está en deuda con sus judíos, en (Cataluña, primera mitad del s. XIV. Bristish Museum).
talgia por ese paraíso irremediable- un momento en el que, a pesar de
LOS FONDOS DOCUMENTALES y res- mente perdido. Uno de estos poe- ciertos excesos de una judeofilia tan
tos arqueológicos suplen las caren- tas va a ser el granadino Moseh ibn irracional como la judeofobia del

¿
cias y silencios de las fuentes. Gra- Ezra: en su diván es un tema recu- pasado, muchas ciudades españolas
cias a ellos tenemos suficientes infor-
maciones para reconstruir las grandes
líneas de la historia de algunas de
rrente el de la tristeza y soledad por
su exilio en tierras cristianas.
A LA MEMORIA y nostalgia judías
han emprendido, con el compromi-
so de sus instituciones, la recupera-
ción, conservación y difusión de su
CUÁNDO LLEGARON
A GRANADA
las principales comunidades judías historia judía.
de Sefarad: Toledo, Gerona, Sevilla,

?
GRANADA ES UNA LAS HABIDA CUENTA la gran cantidad de
Córdoba, etc. Por desgracia, no es
éste el caso de Granada. Carecemos GRANDES CAPITALES lagunas en la información disponi-
de un registro documental y arque- DEL ‘ATLAS GEOGRÁFI- ble, las grandes sombras que se pro-
ológico. La desaparición de archi- yectan sobre la historia judía de Gra- LOS JUDÍOS DE GRANADA DECÍAN
CO DE LA NOSTALGIA Y nada, en las páginas que siguen nos
vos de época nazarí y la expulsión SER DESCENDIENTES DE LAS GENTES
de los judíos a los pocos meses de DESARRAIGO’ QUE vamos a detener en los momentos
la entrada de los Reyes Católicos en más importantes en la larga historia DE JERUSALEN, LAS MEJOR PREPARADAS, LAS MÁS
TODOS LOS JUDÍOS judía granadina, en los flashes que
la ciudad han tenido como conse- CULTAS Y QUIENES MEJOR CONOCÍAN LA LEY
cuencia que el pasado judío de Gra- ATESORAN EN SU resumen la “actualidad” judía en el
nada quedara sepultado bajo una periódico de la historia de nuestra
CORAZÓN Y MEMORIA Es ésta una pregunta que se suele Ezra de Granada. Con respecto a los
impenetrable capa de olvido. No se ciudad. ■
hacer con frecuencia cuando habla- segundos, leemos en el Libro de la
conservan inscripciones y nada se Tradición de Abraham ibn Daud (s.
sabe cierto sobre la ubicación y des- mos de judíos: ¿cuándo llegaron a tal
sitio? ¿desde qué época existe una XII) que Yitzhaq, Moseh, Yehudah y
tino de las sinagogas que debieron Yosef ibn Ezra, los cuatro hermanos
existir en la ciudad. El laberíntico comunidad? Adelanto que es una
cuestión de difícil solución por el esta- que desempeñaron importantes car-
entramado urbano que caracteriza a gos en la Granada zirí y que tuvieron
los barrios judíos ha desaparecido; do actual (y futurible) de nuestros
conocimientos y que, en último tér- más tarde que exiliarse en tierras cris-
ni siquiera la toponimia tradicional, tianas, eran de sangre real y descen-
que con tanta obstinación resiste el mino, no es de una gran importancia.
Todas las comunidades de la Diás- dientes de la nobleza, lo que los capa-
paso del tiempo, nos proporciona la citaba para seguir siendo dirigentes
más mínima referencia a sus anti- pora han procurado probar su vincu-
lación directa con la historia judía en de la comunidad en los reinos cris-
guos pobladores judíos. tianos, como sucedió con uno de sus
Palestina, y eso sólo se podía esta-
blecer recurriendo a las dos fechas descendientes, R. Yehudah ha-Nasí
EL DESCONOCIMIENTO y olvido del ibn Ezra, quien estuvo al servicio del
pasado judío en la Granada cristia- míticas fundacionales de la Diáspo-
ra: la destrucción del Primer Templo rey Alfonso el Emperador en época
na constrasta notable y dramática- almohade.
mente con el lugar que se le conce- por Nabucodonosor de Babilonia (586
a.C.) y la destrucción del Segundo Estas leyendas y tradiciones judías,
de a nuestra ciudad en la memoria que de ser en su origen tradiciones
judía. Granada es, sin duda, una de Templo (el conocidísimo Templo de
Herodes) por Tito el año 70 d.C. aristocráticas se convirtieron en patri-
las grandes capitales en el “atlas geo- monio del conjunto de la judería his-
gráfico de la nostalgia y el desarrai- Los judíos de Granada no fueron
una excepción. La identificación de pana y sefardí, lograron, en algunos
go” que todos los judíos, sean del casos –no muchos– traspasar los lími-
origen que sean, atesoran en su cora- Hispania con la Sefarad mencionada
en el libro del profeta Abdías (versí- tes de la comunidad y fueron incor-
zón y memoria. Granada, cierto, evo- poradas –con desigual fortuna– a la
ca acontecimientos dolorosos: el culo 20) y su popularización fue un
«Esclavos fuimos del faraón en Egipto». Hebreos construyen- motivo de orgullo para todos los judí- historiografía no judía.
decreto de expulsión, el pogrom anti- do las ciudades de Pitom y Ramses para el faraón. Haggadah Desde el punto de vista histórico,
judío contra Yehosef ibn Nagrella, os peninsulares y, posteriormente,
de Barcelona. (British Museum). las leyendas judías no proporcionan
etc., pero también evoca uno de los para las comunidades de la Diáspo-
ra sefardí. Fue el granadino Moseh ninguna información de valor sobre
ibn Ezra, en su Kitab al-muhadara el origen de la Diáspora judía en la
wal-mudakara, el primero en expre- península Ibérica. Insisten todas ellas
sar esa conciencia de superioridad de en presentar la extensión de los judí-
la Diáspora de al-Andalus sobre las os por el Mediterráneo antiguo como
LOS DOS EXILIOS DE M OSEH IBN E ZRA restantes, pues los judíos de Sefarad producto de una deportación (en
descendían de las gentes de Jerusa- hebreo, galut).
Uno de los poemas más conocidos del poeta grana- el que Dios está airado y a quien todo lo que existe lén, las mejor preparadas, las más cul- Frente a esta imagen simplista de
dino Moseh ibn Ezra es el ‘poema de los dos exi- maldice. tas, las que mejor conocían la Ley. la Diáspora, debemos insistir en la
lios’: el primero, cuando sus hermanos y sus mejo- Evidentemente, afirmaciones como importancia de otros factores: la exis-
res amigos se marcharon de Granada tras la conquista Y se duele de la falta de noticias, ya que los amigos la de Moseh ibn Ezra no hacían refe- tencia de otros focos de población
almorávide (1090); el segundo, cuando el mismo que ha dejado en Granada no se acuerdan de él: rencia al conjunto de la población judía (Roma, Alejandría, etc.) y la
poeta se vio obligado a exiliarse a tierras cristianas. judía, sino a sus clases dirigentes. capacidad del judaísmo para captar
En este poema Ibn Ezra se queja de su vida en tie- Vientos perfumados que al atardecer pasáis por Gra- Como es característico del ideal aris- adeptos. Con bastante ligereza se nie-
rras extrañas: nada, tocrático, las grandes familias judías ga al Judaísmo cualquier tipo de atrac-
y sobre el monte Senir sopláis, procuraron legitimar y reforzar su tivo, aunque sabemos de la existen-
Me han hecho rodar hacia una tierra en la que se Cerneos un poco sobre mis hermanos y dulcemente posición de autoridad mediante gene- cia de prosélitos y simpatizantes por
han apagado las luces de mi inteligencia. traed a mi nariz su perfume, traedlo. alogías que los vinculaban directa- todo el Mediterráneo oriental de habla
Los astros de mi mente con las tinieblas de los de mente con la dinastía davídica o con griega. Sin ese importante proseli-
ciencia balbuciente y de habla incomprensible se la nobleza de Jerusalén. Conocemos tismo no se puede entender el com-
han oscurecido. (Traducción y estudio del poema por A. N AVA- el caso de los miembros de la fami- plejo fenómeno de la diáspora judía
Llegué a un territorio de maldad, a un pueblo con RRO PEIRO. Sefarad vol. 61, año 2001) lia Abravanel de Sevilla y de los Ibn por el Mediterráneo. ■
José Ramón AYASO MARTÍNEZ Historia de Granada • Luces y sombras en la historia judía de Granada 195

JUDÍOS Y CRISTIANOS EN ILIBERRIS

La cristianización del mundo romano tuvo unas religión licita, se convierte en un problema, en LOS CÁNONES DEL CONCILIO
evidentes repercusiones en la historia de los el problema por excelencia para la jerarquía DE E LVIRA Y LOS JUDÍOS
judíos; dejaron de ser personas corrientes y cristiana. ¿Qué hacer con los judíos?. Discri-
anónimas dentro de la amalgama cultural y minación y presión proselitista caracterizan las
étnica del imperio para ser de inmediato seña- nuevas condiciones de vida judía en el impe-
XVI QUE LAS DONCELLAS FIELES NO SE CASEN
lados y marginados. El judaísmo, de ser una rio cristiano CON INFIELES
A los herejes que no quisieren volver a la Iglesia
católica no se les dará por mujeres vírgenes cris-
tianas. El motivo para negar el consorcio con judí-
os y con herejes es porque no puede haber socie-
dad entre un infiel y un fiel. Si los padres viola-
sen esta prohibición, se abstendrán de la comunión
Debido a la aparición del problema judío, por cinco años.
las informaciones sobre los judíos en la
Hispania romana, que tan escasas son para
X LIX QUE LOS JUDÍOS NO BENDIGAN LOS FRU-
los primeros siglos, empiezan a ser más
TOS DE LOS CRISTIANOS
ricas. Algunos de los textos más intere-
Amonéstese a aquellos que cultivan las tierras,
santes tienen relación con Iliberris. El pri-
no permitan que sus frutos, recibidos de Dios
mero de ellos es el Concilio de Elvira
como acción de gracias, sean bendecidos por los
(principios del siglo IV d.C.), el primer
judíos, para que no aparezca vana y burlada nues-
concilio de las iglesias hispanas del que
tra bendición. Si alguno después de esta prohi-
tenemos noticia y el más antiguo docu-
bición continuare haciéndolo, sea totalmente
mento canónico relativo a la polémica
excluido de la Iglesia.
judeo-cristiana. Del total de 81 cánones
de las actas conservadas, cuatro se refie-
X L A CER CA DE LOS CR ISTIA N OS QUE COMEN
ren a los judíos.
CON LOS JUDÍOS
Si algún clérigo o cristiano tomase sus manjares
LA INFORMACIÓN SOBRE los judíos con-
con judíos, decidimos se abstengan de la comu-
tinúa con las homilías de Gregorio Ili-
nión a fin de que se enmiende.
berritano o Bético, que debió ser obispo
de Iliberris durante casi toda la segunda
LX X V III D E LOS FIELES CA SA DOS SI COMETIE -
mitad del siglo IV d.C. Entre otras obras,
R EN A DULTER IO CON MUJER JUDÍA O GEN TIL
se conservan veinte homilías (Tratados
Si algún fiel casado cometiere adulterio con mujer
sobre los libros de las Santas Escrituras).
judía o gentil, apártesele de la comunión, pero si
Dos de ellas están dedicadas a prácticas
fuere descubierto por acusación de otros, cum-
judías: la circuncisión (homilía IV) y el
plirá cinco años de conveniente penitencia, pasa-
sábado (homilía VIII). Sin duda el obis-
dos los cuales podrá ser admitido de nuevo a la
po trataba de atajar ciertas prácticas judai-
comunión del Señor.
zantes entre los cristianos de Elvira. Se
ha dicho que la población judía debía ser
JOSÉ VIVES.
numéricamente importante y muy influ-
‘Concilios visigóticos e hispano-romanos’.
yente. Según algunos investigadores,
(Barcelona-Madrid, 1963)
buena parte de los cristianos de Iliberris Menorah (candelabro de los siete brazos). Biblia de Cervera (ca. 1300).
debían de ser de origen judío. (Biblioteca Nacional de Lisboa).

EN CONCLUSIÓN, EN EL SIGLO IV, en el


sur de la península Ibérica, en concreto en ginación y segregación de los judíos, que judía en el reino visigodo fue, como expu-
Iliberris, las relaciones entre cristianos y culmina en la época visigoda. Son siglos so el rey Égica en el XVII concilio de Tole-
judíos debían ser fluidas y frecuentes; no oscuros por la poca información y docu- do, el descubrimiento de un complot de GREGORIO DE E LVIRA HABLA
existía una definida separación entre ambos mentación sobre Granada, oscuros tam- los judíos del reino con sus hermanos del
bién porque en el reino visigodo se va a otro lado del Estrecho. De esta acusación SOBRE LA CIRCUNCISIÓN
grupos; los ritos y oraciones eran muy
parecidos, lo que –para disgusto de la jerar- producir una de las primeras manifesta- no habla ninguna otra fuente. De hecho,
quía cristiana– conducía a prácticas judai- ciones de furioso, violento e irracional las fuentes árabes insisten claramente sólo
Y dijo el Señor a Abrahán: Guardarás mi alian-
zantes. En suma, un cristianismo alejado antijudaísmo, realmente excepcional en en que los judíos, que formarían las guar-
za tú y tu descedencia después de ti: todo varón
de la normativa emanada de la autoridad el marco del Occidente europeo. niciones de las plazas recien conquistadas,
de entre vosotros será circuncidado (Gen 17,9-
religiosa. Y también un judaísmo que no fueron activos colaboradores.
10).
es el que conocemos por los textos rabí- RESENTIDOS POR LA PERSECUCIÓN secu-
nicos, que con la misma fuerza prohíben lar cristiana y animados por las hazañas EL TEMA DE LA TRAICIÓN judía en la pér-
“Como quiera que discutimos a menudo con los
contactos y contaminaciones: comidas en de un pueblo de liberadores que, sin duda, dida de España, que encontramos ya per-
judíos sobre la circuncisión, y la presente lectura
común, matrimonios mixtos, etc. anunciaban la proximidad de la verda- fectamente definido en Lucas de Tuy (siglo
nos advierte que debemos hablar de ella, hay que
dera redención de Israel, los judíos his- XIII), va a ser uno de los argumentos que
buscar la razón por la que la circuncisión se le
ESTA COMUNICACIÓN fue desaparecien- panos recibieron con los brazos abiertos utilizarán las obras antijudías y anticon-
ordena con tanta insistencia al pueblo de Israel...”.
do conforme se elevaban las barreras y a los conquistadores árabes y colabora- versas del siglo XV. La perfidia judaica es
“Estos son los tres motivos, por los que fue nece-
los controles. Los siglos siguientes nos ron activamente con ellos. un peligro. A judíos y conversos hay que
sario que el pueblo judío recibiera por un tiem-
presentan un proceso de paulatina mar- El motivo de la última persecución anti- controlarlos y expulsarlos. ■
po la circuncisión. Aunque estas tres razones de
la circuncisión corporal –las de la figura, la cul-
pa y la estirpe–, no se nos hubieran manifestado,
debería estar claro para nosotros que cualquie-
LOS JUDÍOS Y LA CONQUISTA ra que fuese la causa de la circuncisión, o su vir-
tud o su beneficio, todo ello ha prescrito por la
“El destacamento que fue hácia Rayya la conquistó, y sus gracia del evangelio con la venida de Cristo, quien,
habitantes huyeron á lo más elevado de los montes; mar- después de quitar de nuestra cerviz el yugo inso-
chó enseguida á unirse con el que habia ido á Elvira, sitia- portable de la ley y descargar el peso de los pre-
ron y tomaron su capital, y encontraron en ella muchos judí- ceptos, tenía que darnos una nueva ley...”.
os. Cuando tal les acontecía en una comarca reunian todos “Por eso, amadísimos hermanos, rechazadas
los judíos de la capital, y dejaban con ellos un destacamento las fábulas judaicas y las calumnias de los here-
de musulmanes, continuando su marcha el grueso de las jes, edifiquémonos totalmente en el amor de Cris-
tropas. Así lo hicieron en Granada, capital de Elvira, y no to, en el sacramento de su evangelio, y así, quie-
en Málaga, capital de Rayya, porque en ésta no encontra- nes por la fe hemos sido liberados de las cargas
ron judíos ni habitantes, aunque en los primeros momen- de la ley, por la misma fe podamos gozar en el
tos de peligro allí se habían reunido”. reino de Dios. Por nuestro Señor Jesucristo, a Él
el honor y la gloria por los siglos de los siglos.
A JBA R M A CHMUÂ (colección de tra- Amén”.
diciones). Crónica anónima del siglo X I. Trad. E.
Lafuente A lcántara. Madrid, 1867 Trad. J. Pascual Toro. “Fuentes patrísticas”,
Arco de Tito (Roma). Desfile triunfal tras la conquista de Jerusalén (detalle). 9. Madrid, Ciudad N ueva, 1997.
196 Historia de Granada • Luces y sombras en la historia judía de Granada José Ramón AYASO MARTÍNEZ

Preparativos de la fiesta de Pascua: cocción de panes ácimos y hervido de utensilios. Escenas de la botica de un alfaquín judío.
Haggadah Hispano-Morisca. (Castilla. Siglo XI). (British Museum). Cantigas de Santa María. Biblioteca de El Escorial.

En el siglo X se conocía con el con la mayor facilidad, empleando


nombre de Granada un asenta-
miento urbano de pequeña impor-
LA EDAD DE ORO DE LA GRANADA JUDÍA esta lengua en las cartas que redac-
taba en nombre de su rey. Utilizaba
tancia, ubicado en los cerros que las fórmulas islámicas habituales, las
encauzan el Darro y habitado fun-
damentalmente por judíos. Puede ser
(SIGLO XI) eulogías de Dios y de Muhammad,
nuestro Profeta, y recomendaba a los
que se tratara de una ciudad de judíos, destinatarios de sus epístolas que vivie-
como conocemos el caso de Lucena. ran de acuerdo con el Islam. En resu-
En los agitados comienzos del siglo men, podría pensarse que sus cartas
XI, una dinastía bereber, la de los zirí- (visir). estaban escritas por un musulmán pia-
es, establecerá en ella la capitalidad de nefastas para la comunidad que ha osa- doso. Descolló en las ciencias de los
su reino, trasladando allí a los habi- do salir de la situación de inferioridad A DIFERENCIA de otros cortesanos judí- antiguos, en matemáticas y astrono-
tantes de Elvira, la antigua capital de que, de acuerdo con su estatuto de infie- os, sobre Semuel ibn Nagrella tene- mía, y también en el terreno de la lógi-
la cora. Es ése el momento fundacio- les, le está reservada. mos abundantes testimonios tanto de ca poseía amplios conocimientos. En
nal de Granada: a partir de entonces la autores musulmanes como judíosy dialéctica superaba a sus adversarios.
ciudad mantuvo un proceso constan- JUNTO A LA UTILIDAD que para los zirí- todos coinciden en destacar sus cuali- A pesar de la vitalidad de su espítiru,
te de crecimiento y no hubo más sobre- es tenía una población judía numero- dades. Prueba de su carácter excep- hablaba poco y reflexionaba mucho.
saltos. De ahí que muchos autores ára- sa, en el desarrollo y florecimiento de cional son testimonios como los del Reunió una hermosa biblioteca”.
bes hablen de Granada como una fun- la comunidad de Granada se une otro historiador Ibn Hayyán al Qurtubi (m.
dación reciente. factor: la labor de una figura excep- 1076), recogido en al-Ihata de Ibn al- ASÍ PUES, como visir al servicio del
cional e irrepetible, la del judío Samuel Jatib: “Este maldito judío era un hom- rey zirí, los musulmanes de Granada
EN TÉRMINOS GENERALES, la desinte- (Abu Ibrahim) ben Yosef ibn Nagre- bre superior, aunque Dios no le infor- no podían tener queja del judío Semuel.
gración del califato y la atomización lla ha-Naguid (993-1055). Conoce- mó sobre la verdadera religión. Pose- Aunque en su juventud había tenido
política de al-Andalus en el siglo XI mos bastante bien su biografía. Nació ía amplios conocimientos y toleraba una disputa teológica con Ibn Hazm,
fue favorable a los judíos. Fue éste el en Córdoba, aunque su familia, de pre- la conducta insolente con paciencia. ahora en su madurez distinguía per-
siglo de los cortesanos judíos en las tendido origen levítico, era originaria l-Qasim ibn al-Arif. Éste se interesó Combinaba un carácter sólido y sabio fectamente el ámbito privado de su
cortes de taifas y entre todas las comu- de Mérida. En Córdoba estudió con por la persona que había escrito cartas con un espíritu lúcido y un trato edu- judaísmo y su puesto oficial como visir
nidades judías, destaca la de Granada. Rabí Hanok y alcanzó una muy com- tan admirables y, tras un viaje a sus cado y amistoso. Dotado de una exqui- de un reino musulmán.
pleta formación en cultura hebrea y posesiones en Málaga, se lo llevó a la sita cortesía, era capaz de aprovechar
LA HISTORIA de ascenso y caída de los árabe. Debido a los disturbios de la corte como su secretario, dando cualquier circunstancia para halagar a POR OTRA PARTE, aunque es posible
judíos de Granada es un buen ejemplo época, abandonó Córdoba instalándo- comienzo así una carrera ascendente sus enemigos y apaciguar su odio con que los viejos linajes judíos granadi-
(“un ejemplo de libro”) de las carac- se finalmente en Málaga, donde abrió en tiempos de Habus (1025-1038) que una conducta afable. Era un hombre nos vieran con cierto recelo el ascen-
terísticas de la vida judía en la Diás- una tienda y se dedicó al comercio de culmina durante el reinado de su suce- extraordinario. Escribía en ambas len- so de un advenedizo como ibn Nagre-
pora: una minoría indefensa que se especias. Si hemos de creer la leyen- sor Badis (1038-1077). Muchos cor- guas, árabe y hebreo. Conocía la lite- lla, éste no dio motivos de queja y todos
refugia en la protección de los pode- da que nos relata Abraham Ibn Daud, tesanos judíos gozaron de la conside- ratura de los dos pueblos. Penetró pro- los autores judíos, tanto contemporá-
rosos y paga por ella, convirtiéndose fue en Málaga donde empezó a cam- ración de reyes musulmanes, pero nin- fundamente en los principios de la len- neos como posteriores, lo
en activos agentes del poder. Ese acer- biar su suerte: allí destacó como calí- guno como Semuel ibn Nagrella: como gua árabe y estaba familiarizado con retratan de manera muy posi-
camiento al poder tiene, en un plazo grafo en árabe y llamó la atención de hombre de confianza alcanzó oficial- las obras de los gramáticos más suti- tiva. No sucedió con él lo que
más o menos largo, consecuencias los servidores del visir de Habus, Abu- mente el más alto cargo de la corte les. Hablaba y escribía árabe clásico suele ser motivo de queja

LA BUENA VIDA AL SERVICIO DEL REY B ADIS


SEGÚN IBN N AGRELLA
“Tenía este judío una inteligencia los negocios del reino. Tenía, pues,
y una ductilidad en el trato que absoluta necesidad de un hombre
«Nada hay mejor que la fama, casaban a maravilla con la época como éste, capaz de reunir todo el
el buen vino, un cantor / melo- en que ambos vivían y con las dinero preciso para realizar sus
dioso y un buen amigo con el gentes con quienes tenían que proyectos, sin molestar para ello,
que apurar las copas, / que se habérselas. Badis se servía de con derecho o sin él, a ningún
arrodille ante Dios de día, y él, desconfiando de todos los musulmán; tanto más cuanto que
se postre ante el vaso / de demás, porque sabía el odio que la mayoría de los habitantes de
noche, que lo beba y olvide su le profesaban sus contribulos. Granada y los agentes fiscales eran
aflicción». Por otra parte, el tal judío era judíos y este individuo podía sacar-
un tributario, que no podía aspi- les el dinero y dárselo a él. Así
SEMUEL HA-NAGID, rar a ningún puesto de gobier- encontró una persona que expo-
Poemas, II, nº 147 no, y al mismo tiempo no era liase a los expoliadores, y que fue-
un andaluz de quien fuese de se más capaz que ellos para llenar
«Cinco cosas colman los cora- temer que tramase intrigas el tesoro y hacer frente a las nece-
zones / de contento, alejan mis con los demás sultanes que sidades del Estado”.
pesares: / una graciosa cier- no eran de la casa de su
va, un jardín, el vino, el mur- soberano. Por último, LÉVI-PROVENÇAL Y GARCÍA
mullo del / agua de la acequia Badis necesitaba dinero GÓMEZ, ‘El siglo XI en 1ª per-
y un cantor que me deleite». con el que amansar a sus sona. Las “Memorias” de Abd
contribulos y arreglar Allah’ (Madrid, 1993)
Poemas, II, nº 148
José Ramón AYASO MARTÍNEZ Historia de Granada • Luces y sombras en la historia judía de Granada 197

contra los cortesanos judíos:


que se olvidan de su tradi-
PERSECUCIÓN Y MUERTE
ción, de su ley y de los suyos,
viviendo y comportándose
como no judíos. Semuel ibn Nagrella
fue un hábil político, una persona cul-
ta y un refinado cortesano, pero tam-
bién una persona orgullosa de su lina-
je, de su pueblo y de su tradición. Abra-
ham ibn Daud nos lo presenta como
un hombre que se ha hecho a sí mis-
mo, un generoso protector de las alja-
mas de al-Andalus y de fuera de la
península Ibérica (Magreb, Africa, El testimonio antijudío más cono-
Egipto, Babilonia, Sicilia y Palestina) cido es el del “devoto” alfaquí Abu
por lo que recibió el título honorífico Ishaq de Elvira (m. 1067), en con-
de naguid en 1027, que también llevó creto la célebre qasida en la que se
su hijo Yehosef. Fue un decisivo mece- dirigía a Badis e incitaba a todos con-
nas de la cultura judía tradicional, tra el visir judío Yehosef ibn Nagre-
encargándose de la compra de libros lla. Algunos autores posteriores,
y facilitando a los estudiosos, que no como Ibn al-Jatib, insisten en el
podían costeárselo, el acceso a las obras importante papel que Abu Ishaq de
principales de la tradición judía (Torah, Elvira tuvo en el origen y gestación
Mishnah, Talmud) a través de gentes de la revuelta antijudía. Sin embar-
a su servicio a las que dedicaba a la go, Abd-Allah en sus Memorias nada
copia de manuscritos. Para dice del alfaquí.
finalizar,también fue un importante
poeta, el primero de los grandes poe- SEA COMO FUERE, lo que sí es impor-
tas del “siglo de oro” de la poesía tante resaltar aquí es el hecho de que
hebrea en al-Andalus. se trata de una composición que se
. conocía de memoria y que es un
FUE ÉSTA UNA ÉPOCA de florecimien- ejemplo claro de violencia verbal
to general de la judería granadina. Atra- antijudía. Esta violencia irracional, Escena de un entierro. (Haggadah de Barcelona. Siglo XIV).
jo a multitud de visitantes, algunos de esta incontinencia verbal sin duda
los cuales lograron la ayuda y protec- caldeó el ambiente y –como suele
ción del naguid. Tal es el caso del poe- ocurrir– allanó el camino a la vio-
ta Selomoh ibn Gabirol, y de otros lencia física. en la Granada zirí, como demues- os no debieron ser tan adversas y la
muchos estudiosos que menciona EN 1066 COMENZÓ tran las biografías de los ibn Ezra. comunidad de Granada todavía goza-
Abraham ibn Daud en su Libro de la EL COMPLOT contra Yehosef ibn LA DECADENCIA A pesar de que fue unánimemente ba de vitalidad.
Tradición. Las otras familias aristo- Nagrella degeneró, en un ambiente reconocida la gran pérdida sufrida
cráticas judías no se quedaron atrás DE LA COMUNIDAD
ya preparado por la violencia verbal por la comunidad de Granada por CON YEHUDAH IBN TIBBÓN llega-
en esa política de prestigio y también de Abu Ishaq de Elvira y otros, en JUDÍA EN GRANA- la muerte violenta de un protector mos al tercer momento en el proce-
ejercieron mecenazgo, como poste- una matanza indiscriminada de judí- DA. SE AFIRMA tan poderoso y sabio como Yehosef so dedecadencia de la comunidad de
riormente hicieron los ibn Ezra con os. Abraham ibn Daud (s. XII) dice QUE EN EL ibn Nagrella, la vida judía recupe- Granada. Yehudah ibn Tibbón fue
Yehudah ha-Leví. A su muerte en que Yehosef fue asesinado por los ró cierta normalidad. uno de los judíos que tuvieron que
1055, su hijo Yehosef ibn Nagrella ha- ‘POGROM’ DE ESE
magnates bereberes, que tanto le huir, y lo hizo al sur de Francia, pre-
Naguid (1035-1066) le sucedió en el envidiaban, un sábado, el nueve del AÑO HUBO 3.000 LA LLEGADA DE LOS almorávides y sionados por el antijudaísmo de los
cargo de visir del reino y naguid de mes de Tébet del año 4827 (=30 de VÍCTIMAS. CON el destronamiento del último zirí almohades. Los almohades han que-
las comunidades judías. Semuel se diciembre de 1066); y no pararon LOS ALMOHADES (1090) es el segundo momento en dado en la tradición judía como sinó-
preocupó de que su hijo recibiera una allí, sino que también mataron a los el proceso de decadencia de la nimo de destrucción, persecución y
LLEGARÍA, AÑOS
esmerada educación. El padre lo for- judíos de la ciudad y a todos los que comunidad judía de Granada. En conversión forzosa. Según la ima-
mó en las difíciles artes del cortesano DESPUÉS, LA DES- esos años debieron huir judíos gen tradicional de la historiografía
habían venido a Granada desde paí-
y, sin duda, le dio precisas instruc- ses lejanos para ver su Ley y domi- TRUCCIÓN , PERSE- importantes que estaban demasia- hispanohebrea, la intolerancia y fana-
ciones para el buen gobierno y para nio. El resto de los cronistas hispa- CUCIÓN Y CONVER- do comprometidos con las estruc- tismo almohade acabó con las comu-
la supervivencia en la corte. Semuel nohebreos recogen esta información turas de poder del reino zirí, como nidades judías de al-Andalus y su
SIÓN FORZOSA
confiaba en su hijo para que contina- de ibn Daud sin añadir nada nuevo, los hermanos ibn Ezra. Uno de ellos, cultura. Fue una despoblación de
ra su obra en todos los sentidos: si él si exceptuamos el caso de Selomoh el poeta Moseh se va a quedar en calidad: hubo una huida de gentes
era el David de su generación, su hijo ibn Verga (s. XVI), quien añade que Granada, aunque no tardará mucho formadas en todos los campos que
diendo protagonismo tras una san-
sería el Salomón de la suya. Desgra- la comunidad de Granada se com- en emprender él mismo su destierro. se llevaron sus libros y sus conoci-
gría constante de su población en un
ciadamente, Yehosef no supo o no ponía de más de mil quinientas fami- Los motivos de que demorara su sali- mientos y, al transmitirlos, sembra-
período que llega hasta mediados de
pudo seguir el ejemplo de su padre. lias. Ibn al-Jatib escribe que los sin- da de Granada nos resultan desco- ron la semilla de la cultura judía y
la siguiente centuria.
haya, creyendo que Yehosef había nocidos. Tampoco este momento árabe en los lugares donde se asen-
CON TODA PROBABILIDAD, los años perdido el favor de Badis, atacaron, conflictivo supuso el final de la vida taron.
EL POGROM DE 1066 es el primer
de gobierno de los visires judíos y la seguidos por la plebe, la casa del judía en Granada. Pese a las decla-
paso. No sabemos el número de víc-
prosperidad de ciertas familias fueron visir y la saquearon. Yehosef, tra- raciones, sentidas y evidentemente POCAS NOTICIAS tenemos sobre los
timas. Se habla de tres mil. Quizás
alimentando los sentimientos antiju- tando de huir, se refugió en una habi- exageradas, de los que se vieron obli- judíos en esos años oscuros. En 1162,
se ha exagerado el número. Algunos
díos entre la población musulmana de tación llena de carbón, se tiznó el gados a huir, la comunidad judía los cristianos de Granada en unión
judíos huyeron, como fue el caso de
Granada. La visión estereotipada y rostro y se disfrazó, pero fue descu- debió mantener cierta importancia. de los judíos ayudaron a Ibn Hamus-
la familia del visir asesinado: su viu-
sesgada de la realidad judía del bierto. Después de darle muerte, le Yehudah ibn Tibbón, nacido en Gra- ku, lugarteniente de Ibn Mardanis,
da e hijo se refugiaron en Lucena,
momento no admitía excepciones ni crucificaron a la puerta de la ciudad. nada hacia 1120, tuvo una impor- “el rey Lope o Lobo”, a apoderarse
bajo la protección de Yishaq ben
matizaciones en esa imagen de pros- tante formación en cultura árabe y de la ciudad. Después de que los
Yehudah ibn Gayyat, maestro de la
peridad general sustentada en la explo- CON ESTE POGROM de 1066 se ini- hebrea y llegó a tener una gran biblio- almohades recuperaran el control de
Ley y poeta. Con todo, la comuni-
tación de los verdaderos fieles, de los cia la decandencia de la comunidad teca. Todo ello fue posible porque la ciudad, fueron exterminados casi
dad no desapareció, ni desapareció
musulmanes. ■ judía de Granada, que va a ir per- las condiciones de vida de los judí- todos. ■
la influencia de la población judía

UN ALFAQUÍ INCITA A LA VIOLENCIA ANTIJUDÍA


«...Vuestro señor ha come- titud de piadosos y devotos has de obrar de otra mane- Los creyentes hacía una que es carnero cebón! No
tido una falta de que sus musulmanes... ¡Oh Badis! ra, tú que eres un príncipe mala comida a dirhem por perdones tampoco a sus
enemigos se regocijan: Tú eres un hombre de gran querido de tus pueblos...? cabeza, pero ellos comían parientes, ni amigos; ellos
pudiendo elegir su secreta- sagacidad; tus conjeturas Cuando llegué a Granada, suntuosamente en palacio... han acumulado también
rio entre los creyentes, lo equivalen a la certeza: vi que los judíos reinaban Sus oraciones resuenan inmensos tesoros. Toma su
ha tomado entre los infie- ¿cómo no ves, pues, el daño allí. Se habían dividido entre como las vuestras, ¿no lo dinero, tú tienes a él más
les. Gracias a este secreta- que hacen esos diablos ellos la capital y las pro- oís, no lo veis?... El jefe de derecho que ellos. No cre-
rio, los judíos, antes des- cuyos cuernos se muestran vincias; dondequiera man- esos micos ha enriquecido as que sea una perfidia
preciados, se han hecho doquiera en tus dominios? daba uno de esos malditos. su alcázar con incrustacio- matarlos; no, la verdade-
grandes señores y ya no tie- ¿Cómo puedes tener afec- Percibían las contribucio- nes de mármol; ha hecho ra perfidia sería dejarlos
nen límites su orgullo y su to a esos bastardos que te nes, tenían buena mesa y construir fuentes por don- reinar...».
arrogancia. De pronto y sin han hecho odioso al géne- estaban magníficamente de corre el agua más pura,
esperarlo, han llegado a ro humano?... Dirige tus vestidos, mientras que nues- y, mientras que nos hace Fragmentos del poema de
todo lo que podía desear, a miradas a otros países y tras ropas estaban viejas y esperar a su puerta, se bur- Abu Ishaq de Elvira. Tra-
Interior de una sinagoga. Un grupo de la cúspide de los honores; verás que dondequiera se destrozadas. Todos los la de nosotros y de nuestra ducción castellana en
fieles abandona el templo. Al fondo, el de modo que el mico más trata a los judíos como a secretos del Estado les eran religión... ¡Ah!, ¡degüélla- R.P. Dozy, ‘Historia de
santuario con los rollos de la ley. vil de los infieles cuenta perros y que se les tiene conocidos; ¡qué impruden- lo pronto y ofrécelo en los musulmanes de
Hagadá de Sarajevo. (Aragón s. XIV). hoy, entre sus criados, mul- apartados. ¿Por qué tú solo cia confiarlos a traidores! holocausto; sacrifícalo, España’. Madrid, 1982.
198 Historia de Granada • Luces y sombras en la historia judía de Granada José Ramón AYASO MARTÍNEZ

LOS ÚLTIMOS SIGLOS DE VIDA


JUDÍA EN SEFARAD
Según un dicho rabínico, Dios dividió el mundo entre Cris- plir esa función de tierra de refugio para los judíos y con-
tianismo e Islam para proteger a los judíos, para asegurar a versos castellanos en los siglos XIV y XV. Tras su conquis-
su pueblo un lugar dónde refugiarse en momentos de perse- ta se acaba con la excepcionalidad hispana, y no es casuali-
cución. La división política, cultural y religiosa siempre ha dad que los primeros que se vieron afectados por la política
sido favorable a los judíos: un mundo dividido, diverso, múl- de exclusión fueran los judíos que, a los tres meses de la entra-
tiple y multiforme diluye la alteridad judía y proporciona da de los Reyes Católicos en la capital, son obligados a aban-
espacios de libertad. El reino nazarí de Granada va a cum- donar para siempre la tierra de sus antepasados.

Los judíos del reino nazarí

Las matanzas que en 1391 asolaron las juderí-


as andaluzas (Sevilla, Córdoba, Jaén, Úbeda...)
tuvieron una influencia decisiva en la consoli-
dación del poblamiento judío del reino nazarí. A Los judíos en las
partir de ese momento, Granada se convierte en
tierra de refugio. Muchos judíos andaluces huye-
capitulaciones de Granada
ron en aquellos días para salvar sus vidas. Tam-
bién se convierte en tierra de refugio para muchos “Yten es asentado e concordado que
de los judíos que vieron obligados a aceptar el ningunt judío no sea Recabdador ni
bautismo durante esas trágicas jornadas y sus Recebtor, ni tenga mando ni jurisdic-
descendientes. En 1396 se sabe en Sevilla que ción sobre ellos”.
Pedro González ha huido a tierras de moros y allí
ha vuelto a ser Yuçaf Abravanel. A lo largo del “Yten es asentado e concordado que
siglo XV otros muchos conversos vuelven a recu- los judíos naturales de la dicha cibdad
perar su identidad judía en algunas de las ciuda- de granada, e del albaysín, e sus arra-
des del reino de Granada: por ejemplo, Juan de bales, e de las otras dichas tierras que
Ciudad y su hijo retornaron al judaísmo en Alme- entraren en este partido e asiento, gosen
ría, donde fueron circuncidados en 1475, según deste mismo asiento e capitulación; y
aparece en la documentación de la inquisición que los judíos que antes eran cristia-
aragonesa. La llegada de todas estas gentes, que nos, que tengan término de tres meses
componen una Diáspora de calidad, contribuye para se pasar allende, e que se cuen-
al renacimiento de la cultura judía en la Grana- ten desde dies e ocho días del mes de
da nazarí. disienbre primero venidero”.

A PESAR de este flujo migratorio, de difícil cuan- M. GARRIDO ATIENZA


tificación, la mayoría de los investigadores coin- ‘Las capitulaciones para la entrega
ciden en afirmar que los judíos no constituían un de Granada’.
grupo muy numeroso. Para M.A. Ladero Quesa- Ed. Facsímil. Granada,
da y J.E. López de Coca, a finales del siglo XV Universidad, 1992
los judíos no superaban el 0,5% del total de la
población del reino; o sea, unos 1300-1500 judí-
os sobre un total de 300.000 habitantes. Estaban
desigualmente repartidos: aparte de la capital,
donde la proporción era mayor (un 1% del total:
unas 500 personas), parece que las mayores con-
centraciones de población judía se daban en terri-
torio malagueño (Málaga, Vélez Málaga,...). Son
datos para los años finales de la guerra de Gra-
nada, y pueden no ser del todo significativos.

ESOS ÚTLIMOS AÑOS, espléndidamente descritos


por Amin Malouf en el primer capítulo de su
novela León el Africano, fueron años de pesi-
mismo y profunda desazón para los habitantes
de aquella “granada” a la que los reyes Fernan-
do e Isabel fueron arrancando uno a uno todos
sus granos. Ese ambiente dominado por el resur-
gimiento de la piedad religiosa entre los musul-
manes ante el avance inexorable de las tropas
cristianas debió tener, sin duda, efectos negati-
vos sobre el normal desarrollo de la vida de los Sacrificio y preparación del cordero pascual. Cena de
judíos, quienes –además– estarían también al tan- Pascua. Haggadah Rylands (Cataluña, mitad del siglo XIV).
to de los asuntos de Castilla: revueltas anticon-
versas, expulsión de los judíos de Andalucía, ini-
cio de los tribunales inquisitoriales en Sevilla, también dedicado a la enseñanza, para embar- ban los grandes comerciantes genoveses. En cuan-
etc. Muchos judíos que habían huido de Castilla carse en 1486, antes de que los castellanos la con- to a la artesanía, es muy posible que los judíos
a lo largo del siglo XV refugiándose en el reino quisten, hacia el Magreb, instalándose definiti- alpujarreños, a tenor de los datos que proporcio-
de Granada sabían que las circunstancias habían vamente en Tremecén. nan los registros de las propiedades de los expul-
cambiado radicalmente en los reinos cristianos, sados, se dedicaran a la artesanía de la seda. No
que allí no tendrían la buena acogida del pasado LA MINORÍA JUDÍA del reino de Granada se dedi- hay datos sobre la participación judía en la admi-
(y mucho menos ellos, en su mayoría conversos caba fundamentalmente al comercio y a la arte- nistración del reino, en especial las cuestiones
renegados). Es posible, por tanto, como apuntan sanía. En cuanto a la actividad comercial, su fiscales. En cuanto a las profesiones atestigua-
algunos autores, que una parte del éxodo judío labor principal fue la de intermediarios entre los das, tenemos constancia de judíos ejerciendo ofi-
hacia tierras al otro lado del Estrecho se desa- musulmanes granadinos y los comerciantes geno- cios que les son tradicionales: en concreto, intér-
rrollara a lo largo del decenio 1482-1492. Un veses. En ese comercio que movía, por un lado, pretes y médicos. También hay algunos datos,
ejemplo del movimiento constante de gentes en manufacturas, paños y algodón y, por el otro, fru- no muchos, relativos otras actividades ligadas a
estos años puede ser el judío castellano Yehudah tos secos, azúcar y seda, los judíos se encarga- la frontera, como alhaqueques o rescatadores de
ben R. Selomoh Kalaz: se establece en Granada ban de la compra de las producciones de los cautivos: por ejemplo, según Carlos Asenjo Seda-
en 1477, donde enseña durante cinco años; lue- pequeños propietarios y la venta al por menor de no, algunos judíos de Guadix se dedicaban al res-
go se traslada a Málaga y allí pasa cuatro años los productos importados, a lo que no se rebaja- cate de moros cautivos. ■
José Ramón AYASO MARTÍNEZ Historia de Granada • Luces y sombras en la historia judía de Granada 199

La conquista del
reino de Granada

En contra de lo que había sido tra-


dicional en siglos anteriores, en espe- Llega la expulsión
cial con ocasión de las grandes con-
quistas del siglo XIII en Andalucía,
Murcia y Valencia, en la última fase Los pactos de capitulación empezaron
de la Reconquista no había ya lugar a incumplirse pronto. La revuelta de 1490
para los judíos ni para aquellos cris- dejó sin validez las capitulaciones con
tianos nuevos de origen judío. Estas el Zagal. Así, los judíos de Guadix como
nuevas condiciones de conquista y el resto de la población mudéjar perdie-
repoblación se observan nítidamen- ron sus casas y haciendas, y se vieron
te en las campañas de la parte occi- obligados a abandonar la ciudad y sus
dental del reino de Granada: Ronda, arrabales. Se hacía una excepción: se
Vélez Málaga y Málaga. Estos pre- debían respetar las propiedades que tení-
cedentes nada buenos hacían presa- an en la ciudad en tiempo de los moros
giar para las poblaciones afectadas la judía Facon, su marido Abraham Aben-
por futuras campañas. Sin embargo, ganer y sus hijos, y también las de la
la actitud hacia los judíos se moderó familia de su cuñado Jab, porque se lo
de manera notable en los últimos años suplicó Symuel, intérprete de árabe del
de la guerra. rey y hermano de la susodicha.

POR UN LADO, las exigencias de la CON ESTE SYMUEL Abehetaha nos


guerra impusieron una política prag- encontramos con la figura del judío cola-
mática. Así, durante el cerco de Baza, borador (“colaboracionista”, según J.E.
la operación más costosa y compli- López de Coca, adjetivo que no me gus-
cada desde el punto de vista polior- ta porque tiene otras connotaciones
cético de todas las que se empren- mucho más peyorativas). A pesar de que
dieron en la guerra de Granada, se dio los tiempos habían cambiado, y que los
licencia a ciertos judíos para que augurios no eran buenos para el futuro,
pudieran participar en la empresa, los judíos, acostumbrados a vivir siem-
contraviniendo el decreto de 1483 que pre a la espera de la redención que no
los había expulsado de Andalucía. Por parecía llegar nunca, no tenían compro-
otro lado, los derechos de la pobla- miso con ningún señor y pasaban de un
ción judía aparecen expresamente dominio a otro, de una esclavitud a otra
recogidos en las capitulaciones de las sin mayor problema. Confiaban, cierta-
ciudades importantes del sector orien- mente, en que su colaboración y utili-
tal del reino, las últimas que pasaron dad les reportara, como en el pasado,
a ser controladas por los castellanos. una mejoría en las condiciones de vida,
Los textos de estos pactos de rendi- Cortejo de los Reyes Católicos en la rendición de Granada. ciertos privilegios. En Guadix, las Alpu-
ción son los más amplios y detalla- (Relieve del retablo mayor de la Capilla Real). jarras y la costa, tenemos noticias de judí-
dos y en ellos se hacen generosas con- os que sirvieron como intérpretes de len-
cesiones. Tanto en las capitulaciones gua árabe y que colaboraron en la iden-
para la entrega de Almería y otras ciu- tificación de propiedades, rentas y cargas
dades bajo el control del Zagal, de 10 impositivas.
de diciembre de 1489, como en las 1 Los judíos que eran naturales del SEGÚN EL TEXTO de estas capitula- templaba la posibilidad de que las
capitulaciones de Granada, de 25 de reino de Granada podrán seguir ciones, los judíos granadinos tienen comunidades judías fueran a nutrirse PERO LA SUERTE DE LOS JUDÍOS grana-
noviembre de 1491, los judíos son viviendo en sus casas y haciendas reconocido su status no, como era tra- con nuevos contingentes, ya que los dinos estaba echada. Las capitulaciones
contemplados en los asientos. bajo el amparo, seguro y la defensa dicional, en una merced o privilegio criterios de repoblación del reino de de nada les servirían. Al igual que el res-
real, además de gozar de los mismos real unilateral y susceptible de ser Granada excluían la llegada de repo- to de los judíos hispanos, a cuyo desti-
NADA TIENE DE sorprendente la típi- derechos, exenciones y privilegios revocado en cualquier momento, sino bladores judíos (y también conversos) no estaban ligados con o sin pactos de
ca cláusula, que se repite en otros tex- que habían sido otorgados a la mayo- en un pacto bilateral, que se asienta procedentes de otros reinos hispanos. capitulación, nada de lo que hicieran o
tos de la misma índole, en la que se ría mudéjar. tras arduas y laboriosas negociacio- Esta población judía pudo pensar que prometieran hacer les salvaría de su sino.
pide y acepta que “non pueda nin- nes y que compromete a ambas par- las capitulaciones constituían el más Ni su colaboración, ni su utilidad, ni
gund judio ni tornadiso tener ningu- 2 Los conversos renegados dispon- tes, a cristianos y musulmanes, a ven- firme de los seguros, que tenían ase- sobornos a los principales de la corte.
na jurisdicción” sobre los musulma- drán de un plazo de tiempo para vol- cedores y vencidos. Los Reyes Cató- gurada la continuidad de su forma de Los largos siglos de vida en suelo penin-
nes (Capitulación de Almería). Sin ver a ser cristianos o marcharse al Nor- licos se comprometían a respetar a la vida tradicional y sus derechos de pro- sular no les garantizaba ningún derecho
embargo, sí son de sumo interés los te de África; plazo que va de un año población judía indígena, sólo a los piedad. Los que así pensaron, muy de residencia. ■
otros acuerdos relativos a los judíos: (Almería) a tres meses (Granada). naturales. De ninguna manera se con- pronto se vieron defraudados. ■

JUDÍOS GRANADINOS QUE EMBARCARON


EN EL PUERTO DE ALMERÍA

Vecinos de Granada

• Abrahem Çepo • Symuel Çagir


Punto y final a la presencia judía en la península • Alixer • Salamon Alibí
• Alharcaz • Mosen Pichón
• Yuça Alculeilí • Yacob Acueque
En Granada, el 31 de marzo de gurado, ya que dependen del capitulaciones se cumplieran: vitud y emprender un camino • Mose Pedes • Abrahem Toví
1492, los Reyes Católicos, bajo arbitrario y caprichoso favor de gracias a esos pleitos y deman- nuevo, sin duda lleno de difi- • Ysaque Abençaydon • Yzmate
la influencia decisiva del prior los reyes. Como dice el texto das conocemos el contenido de cultades y peligros, como nos • Salamon • Mayr Benzamerro
del decreto para el reino de Ara- ciertas capitulaciones de las que narra Andrés Bernáldez, el cura • Yuçafe Almeyía • Yuda Fechel
de Santa Cruz, el Inquisidor Tor-
quemada, tomaron la decisión gón: “E como los judios por su guardaba copia Hernando de de Los Palacios, en su crónica
que pondría punto final a la lar- propia culpa sean sometidos a Zafra, secretario de los Reyes. de los Reyes Católicos. Testi- Vecinos de las Alpujarras
ga presencia judía en tierras perpetua servidumbre y sean Si exceptuamos los intentos de monios semejantes los encon-
peninsulares, estableciendo la siervos y cautivos nuestros y sy Isaac Abravanel para buscar tramos en los cronistas hispa-
son sostenidos y tollerados es apoyo entre personajes impor- nohebreos, como Yosef ha- • Aliyn Alebí • Azai Balorí
fecha tope de finales de julio • Çulema Abenaçan • Mose Cohen
para que todos los judíos salie- por nuestra piedat y gracia, y si tantes del Consejo Real, los Kohen. ■ • Mose Cohen • Yuçafe Balorí
ran de sus reinos para no vol- se desconocen y son ingratos judíos, acostumbrados a la • Symuel Alcaçes • Farax Cohen
ver jamás. Este incumplimien- no viviendo quietamente y de mudable protección regia, no • Yça Pedes • Galipapo
to del pacto de rendición supo- la manera susodicha es cosa opusieron resistencia. Acataron
ne para los judíos granadinos el muy justa que pierdan la dicha una decisión que, aunque de
final de la excepcionalidad de nuestra gracia”. dudosa legitimidad, era legal, Vecinos de Guadix Vecinos de Baza
las Capitulaciones: la normali- Los mudéjares y moriscos se asumieron resignadamente su
dad para los judíos es que no defendieron, pleitearon y final- destino y se dispusieron a salir, • Jacob Abeniacar • Mayer Aben Yuc
tengan ningún derecho ase- mente lucharon para que las otra vez, de una tierra de escla- • Abrahem Abenyne • Abraem aben Baraca
• Ysaías Botín • Azai Açiçi
• Ysaque Aloraibe

FUENTE: M.A. Ladero Quesada.‘ Granada


después de la conquista: repobladores y
mudéjares’. Granada, Diputación, 1993,
200 Historia de Granada • Luces y sombras en la historia judía de Granada José Ramón AYASO MARTÍNEZ

GRANADA, una ciudad SIN JUDERÍA


El barrio judío de Granada no se ha conser- OPINIONES como las de Lacave y otros se
vado. A pesar de los pocos datos disponibles, basan en las informaciones de dos autores:
ninguno de ellos arqueológicos, se ha hecho Jerónimo Münzer y Luis de Mármol Carva-
muy popular la afirmación de que la judería jal. Ambos testimonios han servido de fun-
de la Granada nazarí era muy extensa, ocu- damento de los dos tópicos acerca de la jude-
pando aproximadamente la extensión del actual ría de Granada: su gran extensión y, algo del
barrio del Realejo-San Matías. José Luis Laca- todo extraordinario, la continuidad del asen-
ve escribe en su libro Juderías y sinagogas tamiento judío en una misma zona desde tiem-
españolas: “Seguramente consistió en un pos remotos, ya que la judería sería heredera
inmenso dédalo de callejuelas y callejones. directa y se levantaría sobre las ruinas de Gar-
Comprendería, partiendo de la Puerta Real y nata al-Yahud, el barrio donde se habría mar-
de la plaza del Camplillo, todas las calles que ginado a los judíos de Iliberris en época tar-
hay entre la calle Ángel Ganivet y la de San doantigua. Como por una maldición, los judí-
Matías, las que están alrededor de la calle os de Granada habrían estado destinados a
Varela y de la plaza del P. Suárez, así como vivir siempre en el mismo lugar, indepen-
las calles Pavaneras, Santa Escolástica y par- dientemente de la evolución urbana de la ciu-
te de Santiago, igualmente los barrios del Rea- dad. Como decía el estribillo de la canción
lejo y la Antequeruela,...”. El núcleo central de Pedro Navaja que cantaba Rubén Blades,
de la judería estaría en la actual plaza del padre se les podría aplicar a los judíos granadinos
Suárez, donde Cantera supuso que estaría la a quello de “si naciste para martillo, del cie-
sinagoga. lo te caen los clavos”. ■

Ubicación de la judería de Granada. Plataforma de Vico, (detalle).

GARNATA AL YAHUD

Tengo que empezar expresando mis


dudas acerca de la hipótesis del doble
asentamiento Iliberris-Garnata, cada
uno a un lado del Darro: asentamien-
tos contemporáneos y enfrentados, ya
que en el primero vivían los cristianos
y en el segundo los judíos.

LA IDEA de un doble asentamiento apa-


reció en el contexto, nada inocente, de
la reivindicación de la antigüedad y
excelencia de la ciudad a finales del
siglo XVI. Intentemos reconstruir su
La judería de Granada según Luis Seco
génesis, reconociendo de antemano
de Lucena Escalada, «Plano de Grana-
que “los caminos del Señor son inson- da Árabe». Granada, Imprenta de El
dables”, que es posible que se haya Defensor de Granada, 1910.
alcanzado la verdad sobre el comple- A la izquierda, vista parcial del barrio
jo problema del origen de la noble, del Realejo.
heroica y antigua ciudad de Granada
a través de caminos nada ortodoxos,
como los del policía que interpretaba
Orson Welles en Sed de Mal (Touch of taron esos orígenes tan poco ilustres cerco; pero poca, pobre y de varias amplia libertad, todo era lícito por el te, cómo no, del indiscutible y cono-
Evil, 1958 ). de Granada. El granadino Diego Hur- naciones, como sobras de lugar des- elevado fin que se pretendía. cido pasaje del moro Rasis. Granada,
tado de Mendoza, en su Guerra de truido. No tuvieron rey hasta Habúz la villa de los judíos a la que hace refe-
EL TESTIMONIO más importante sobre Granada, compuesta hacia el final de Aben Habúz, que juntó a los mora- EL AUTOR que va a dar el paso defi- rencia el geógrafo árabe, era un asen-
Garnata es el de Ahmad al-Razi, el su vida (entre 1571 y 1575) escribe: dores de uno y otro lugar, fundando nitivo y que va a ejercer más influen- tamiento que se extendía en la mar-
célebre geógrafo y cronista del siglo «La ciudad de Granada, según entien- ciudad a la torre de San José, que lla- cia en la historiografía posterior es el gen izquierda del río Darro; más con-
X. No se conserva el original árabe de do, fue población de los de Damas- maban de los Judíos, en el alcazaba; granadino Luis Mármol Carvajal, cretamente, en la zona amesetada entre
su geografía de al-Andalus, pero, ade- co, que vinieron con Tarif su capi- y su morada en la casa del Gallo, a quien participó en la expedición de el Darro y Genil, desde la parroquia
más de las citas de autores árabes pos- tán... Primero se asentaron en Libi- San Cristóbal en el Albaicín». Túnez de Carlos V y estuvo casi ocho de la Iglesia Mayor hasta la de San
teriores, tenemos traducciones al por- ra, que antiguamente llamaban años cautivo en el Norte de África, lo Matías y cuyo castillo-fortaleza debió
tugués y al castellano. Su obra fue tra- Illiberis y nosotros Elvira, puesta en PERO UNA CIUDAD tan importante y que le permitió familiarizarse con la erigirse en Torres Bermejas. En esta
ducida al portugués por Mestre el monte contrario de donde ahora famosa como Granada no podía tener lengua árabe y “africana”. En su zona de la ciudad se hallaban, según
Mahomad y el clérigo Gil Peres por está la ciudad... Era Granada uno de orígenes tan pobres y mezquinos: se (Málaga, 1600) define las ideas bási- las incorrectas informaciones que reci-
orden del rey don Dionis de Portugal los pueblos de Iberia, y había en él hacía necesaria una búsqueda más cas sobre las que se fundamentará toda be de los naturales del lugar, los muros
hacia 1300. Esa primera traducción se la gente que dejó Tarif Abentiet des- atenta en las fuentes antiguas, y en la investigación posterior acerca del más antiguos, en parte desaparecidos,
incorporó a la Crónica general de Espa- pués de haberla tomado por luengo esa labor el estudioso disponía de una origen de la ciudad de Granada. Par- en parte “rotos y aportillados”. ■
ña de 1344 y también fue traducida al
castellano, traducción que tuvo una
muy amplia tradición manuscrita. Gr a n a da ju dí a , m u s u l m a n a y cri s ti a n a
SEGÚN Crónica del Moro Rasis, nom- Según Luis del Mármol, la Granada de gran urbe como Granada. Mármol sugie- de las vicisitudes históricas, algunas muy
bre por el que era conocida esa popu- los judíos no tenía nada que ver con lo re que dicha ciudad es la Illipa mencio- dramáticas en Granada, se acepta en la
lar traducción y refundición de las obras que va a constituir en el núcleo de la pos- nada por Plinio, que debió ser destruida investigación un modelo en verdad extra-
de al-Razi, Garnata era un villa del dis- terior Granada, musulmana y cristiana: mucho tiempo atrás, lo que explica el ño: el de un asentamiento judío margi-
trito de Elvira, la más antigua de la el actual barrio del Albaicín (la alcazaba silencio posterior. Queda expuesta así la nal (Garnata al-yahud) que termina sien-
cora, que había sido fundada por judí- antigua). La ubicación de la villa de los hipótesis del doble poblamiento de lo que do absorbido por el crecimiento urbano
os y estaba poblada mayoritariamen- judíos en un lugar apartado de lo que era posteriormente será Granada: una ciu- que el núcleo principal del Albaicín expe-
te por ellos, de ahí que se la conocie- el centro social, cívico y religioso de Gra- dad romana o hispanorromana en lo alto rimenta desde el siglo XI.
se como la “villa de los judíos”. nada, que coincide curiosamente con el y una ciudad judía en el llano, que no El plano de la Granada árabe de Luis
lugar de la judería nazarí aunque lo supe- siempre debieron tener cordiales rela- Seco de Lucena Escalada (1910), ante-
CON TESTIMONIO tan abrumador y ra en extensión, permite a Mármol Car- ciones. rior al descubrimiento del viaje de Jeró-
extendido había poco margen para la vajal lanzar una feliz idea que canonizó Contra toda lógica histórica, los judí- nimo Münzer, sigue teniendo aceptación
duda. Granada-Garnata era una anti- la historiografía posterior: que en los altos os no se habrían trasladado de lugar en popular al situar Garnata al-yahud en el
gua población en cuya fundación y del Albaicín debía estar situada otra ciu- todos los siglos que duró sus presencia corazón del Realejo y proponer, sin fun-
desarrollo había tenido un importante dad, la ciudad romana mencionada por en la zona. Más que una judería que cam- damento alguno, que la iglesia de San
papel los judíos. Los viajeros, curio- Altar mayor de San Matías. los autores clásicos que necesitaba una bia de ubicación a lo largo del tiempo y Cecilio era la sinagoga. ■
sos y estudiosos del siglo XVI acep-
José Ramón AYASO MARTÍNEZ Historia de Granada • Luces y sombras en la historia judía de Granada 201

LA JUDERÍA DEL SIGLO XV

Bajo dominio cristiano, la antigua capi-


tal nazarí se convirtió pronto en destino de
numerosos viajeros europeos: Granada
ejercía una gran atracción, despertaba gran
curiosidad por su exotismo, misterio y
maravillas que de ella se contaban. Uno
de estos viajeros va a ser el alemán Jeró-
nimo Münzer, quien la visitó en el mes de
octubre del año 1494, no cumplidos tres
años de la conquista.

LA DOMINACIÓN CASTELLANA había ya


introducido algunos tímidos cambios: el
rey Fernando había ordenado la amplia-
ción de calles y la construcción de merca-
dos; ciertas mezquitas se habían converti-
do en iglesias y se habían fundado los pri-
meros conventos. Siendo imposible erigir
la catedral sobre la mezquita mayor, como
deseaba la reina, y del todo insuficiente la
construida en la mezquita de la ciudad pala-
tina de la Alhambra, se procede a construir
un nuevo complejo en el sector meridio-
nal de la medina. Esta primera actuación
«Aleluya». Interior de una sinagoga: el oficiante levanta urbanística de entidad se va a realizar en
ante los fieles el rollo de la Ley recubierto con una funda el solar de la antigua judería. Münzer afir-
bordada. Hagadá de Barcelona, British Museum. ma: «El rey Fernando... ordenó también
(Barcelona, s.XIV).
demoler el lugar donde habitaban unos
veinte mil judíos, y construir a sus expen-
sas un grande hospital y una catedral en
honor de la bienaventurada Virgen María, «La expulsión de los judíos», de Emilio Sala Marqués. (Museo de Bellas Artes, Granada).

LA JUDERÍA que vimos terminada casi hasta la techum-


bre y cobertura superior, y que será la sede taba el complejo de catedral y residencia dral. Nada sabemos del cementerio, que
episcopal» (J. Münzer, Viaje por España del arzobispo del que nos habla el viajero debió convertirse en ejido (terreno comu-
DE LA GRANADA ZIRÍ y Portugal. Reino de Granada). En otro
lugar, cuando habla de las iglesias y fun-
alemán. En 1516, después de que la cate-
dral se trasladara a su actual emplazamiento,
nal) muy al principio de la ocupación cris-
tiana como lo fueron posteriormente el res-
daciones religiosas de la ciudad, termina el rey Fernando lo donó a los frailes fran- to de los cementerios musulmanes. Es posi-
No sabemos con certeza dónde estuvo la judería en el su enumeración con la Iglesia de Santa ciscanos, que allí fundaron el convento de ble que algunos judíos importantes vivieran
siglo XI, pero lo más probable es que no estuviera en el María, «que se construye a expensas del San Francisco, llamado Casa-grande para en otras zonas de la ciudad, o al menos
solar de la judería del siglo XV. En la Granada zirí, que se rey, y que será la sede episcopal, que aven- diferenciarlo del de la Alhambra. El con- tuvieran otras propiedades. Así lo piensa
había levantado sobre un pequeño asentamiento habita- taja a todas en espacio, con bellísimos jar- vento fue destruido en 1810 por las tropas Leopoldo Torres Balbás basándose en lo
do mayoritariamente por judíos, siempre hubo una muy dines y otras dependencias». francesas durante la guerra de la Indepen- que dicen las Capitulaciones: “Yten es asen-
importante población judía, incluso después del pogrom dencia. Aunque los frailes intentaron recons- tado e concordado que los judíos naturales
de 1066. Nos tenemos, pues, que olvidar del tópico de EL TESTIMONIO de Münzer es muy impor- truirlo, fue posteriormente desamortizado. de la dicha cibdad de granada, e del albay-
judería cerrada y angosta, y recurrir a un modelo diferen- tante y de gran interés porque es el único sín, e sus arrabales, e de las otras dichas
te, en el que la población judía no estaría concentrada en que nos habla de la ubicación de la jude- EN LA ACTUALIDAD, tras usos diversos, tierras que entraren en este partido e asien-
un barrio concreto de la ciudad. ría granadina. Si son dudosas las cifras que entre ellos el de capitanía general, es la sede to...”. Con todo debemos ser cautos ya que
proporciona, no hay razón para dudar de del MADOC. La destruida iglesia estaba estas palabras constituyen la fórmula fija
CON TODO, los judíos, como cualquier minoría, tienden a la ubicación que asigna a la judería: la cer- en la que hoy es la plaza del padre Suárez. con la que comienzan buena parte de las
concentrarse, fundamentalmente para establecer unos míni- canía en el tiempo y, sobre todo, lo excep- Allí sugiere el prof. Francisco Cantera que cláusulas del pacto: bien pudiera tratarse
mos necesarios para el desarrollo normal de la vida judía: cional de su testimonio (la rareza de que debió levantarse la sinagoga. Su hipótesis de un cliché carente de valor.
servicios sinagogales asegurando el minyán (el mínimo un viajero cristiano se ocupe de los judí- es muy discutible ya que no se trata de la
de 10 varones), cumplimiento de las leyes de pureza y las os, como posteriormente lo hará en Lis- cristianización de un lugar de culto judío LOS REGISTROS de las rentas de los habi-
leyes relativas a los alimentos, etc. Otro motivo de con- boa, visitando su sinagoga) apoyan la vera- sino de la completa urbanización del con- ces mencionan algunas propiedades que
centración es la búsqueda del seguro o pro- cidad de su información. Desgraciada- junto del barrio. Poco debió interesar a los habían pertenecido a un judío o a una judía,
tección del poder. Combi- mente este relato cayó en el olvido y no constructores dónde estaba la sinagoga, si sin dar nombre, “que se pasó allende”. En
nando ambas razones, fue recuperado hasta principios del siglo alguna vez llegaron a saberlo, a la hora de el término de Pinillos y Guejar, se atesti-
si hemos de creer a las XX, cuando L. Pfandl editó el Itinera- elegir el emplazamiento de la futura cate- gua el topónimo valle del Judío. ■
fuentes, lo más proba- rium Hispanicum de Münzer en la
ble es que la población Revue Hispanique (1920).
judía fuera más densa en
lo que era el núcleo origi- LA JUDERÍA principal de Granada en
nario de la ciudad, el recin- el siglo XV no tendría una gran exten-
to de la Alcazaba Qadima, sión y no ocuparía el total del sec-
que en los barrios o arraba- tor meridional de la medina en la
les por los que se extenderá margen izquierda del Darro, como
en los años posteriores. Allí por lo general se afirma. Con toda
habrían vivido desde antes de probabilidad, se ajustaría al mode-
la llegada de los ziríes, a los lo descrito por Torres Balbás: “En
que tanto y tan bien sirvieron, casi todas las ciudades de la
y allí estarían al amparo del España islámica los judíos viví-
complejo palaciego de la Casa an en comunidad, separados de
de la Lona. El cementerio judío los musulmanes, en arrabales
estaba junto al gran cementerio o barrios a ellos destinados.
n.
de la puerta de Elvira: en él fue xpulsió Apartadas de las calles de tránsito de la
to de e
enterrado el visir judío Semuel ibn Decre urbe islámica, las juderías formaban núcle-
Nagrella. os aislados en su interior, con uno o pocos
más ingresos. Su trazado urbano era seme-
LA CIUDAD fue creciendo por el llano y también cruzó el jante al del resto de la ciudad musulmana:
Darro. Al otro lado del Darro, en los barrios del Mauror, calles de gran angostura y abundancia de
la Churra y Almanzora, los más recientes y menos urba- las sin salida, provistas de puertas para
nizados, debieron construirse las casas y villas de la aris- cerrarlas de noche, es decir, de adarves...
tocracia y los cortesanos, entre ellos los poderosos visires Abundaban en las juderías los corrales...,
judíos y otros cortesanos judíos. Cuando el rey Abd Allah patios con entrada única y viviendas en
concluyó la construcción de la muralla que bajaba de la torno, persistentes en las juderías de las
Alhambra hacia el Darro, en esa zona se encontraron, entre ciudades cristianas; disposición muy favo-
los cimientos de su casa, las riquezas que había enterrado rable al aislamiento y seguridad de sus
el judío Abu-l-Rabi, tesorero de Badis. Se debe referir al moradores”. Debemos situarla en el área Interior de una sinagoga. El ‘hazzan’, en el púlpito, lee la
judío Abu-l-Rabi ibn al Matuni, al que anteriormente pre- comprendida entre las actuales calles Pava- hagadá a los miembros de la comunidad que no saben leer y
sentó –si es correcta la hipótesis de los traductores– como neras, Santa Escolástica, Girones, Jesús y no pueden recitarla en sus casas. Barcelona, siglo XIV.
el encargado de cobrar las rentas del patrimonio real. ■ María y San Matías, lugar donde se levan- (British Museum).
202 Historia de Granada • Luces y sombras en la historia judía de Granada José Ramón AYASO MARTÍNEZ

‘ J uderías de la provincia de Granada


El hecho de que los judíos del reino nazarí se dedi-
caran fundamentalmente a ser intermediarios en
el comercio entre los granadinos y los genoveses
explica la distribución y concentración de la pobla-
ción judía a finales del siglo XV. Los judíos se
puertos del reino (Málaga, Almería y sus alrede-
dores). En las Alpujarras debía haber una pobla-
ción judía de cierta importancia ligada a la arte-
sanía y comercio de la seda. El interior del reino,
si exceptuamos las ciudades de Guadix y Baza,
cemos de datos seguros sobre judíos para Alha-
ma, Loja, Huéscar y otras poblaciones. M.A. Lade-
ro opina que el interior del reino carecía de inte-
rés para sus actividades económicas y, además,
influían negativamente las dificultades y peligros
concentraban en la capital y en los dos grandes debió tener una escasa o nula población judía: care- que suponía la cercanía de la frontera.

GUADIX
BAZA
D ESPUÉS DE GRANADA, LA JUDERÍA DE
GUADIX ES LA MEJOR DOCUMENTADA
Se ha supuesto que Baza tendría una comunidad
En la segunda mitad del siglo XI debía haber judía ya en el siglo XI que, al igual que la de Gua-
una comunidad judía importante y bien orga- dix, se dedicaría a la manufactura y comercio de
nizada, como se desprende de las cuestiones la seda. De esa época son unos baños de reduci-
legales (she’elot) que dicha comunidad plan- dísimas dimensiones descubiertos por Gómez
teaba a sabios rabinos de la época, como Isaac Moreno a finales del siglo XIX en el barrio de
Alfasi. En Guadix celebró el poeta Yehudah ha- Santiago y que denominó “baños de la Judería”.
Leví la fiesta de Purim [la fiesta que rememo- En un trabajo reciente, J. Castillo Fernández
ra la salvación de los judíos por mediación de pone en duda la ubicación tradicional de la jude-
la reina Ester]. Lo sabemos por un poema suyo. ría bastetana. Según la documentación archivís-
Estando en Guadix, al llegar la fiesta de Purim, tica existente, la judería no habría estado en la
recibió un escrito de sus amigos Yitzhaq ibn collación de Santiago sino en la de San Juan, don-
Ezra y Yehudah ibn Gayyat, junto con un rega- de la documentación del siglo XVI menciona una
lo (dos peces grandes rodeados de otros peque- calle de la Judería que no sería otra que la actual
ños). Yehudah ha-Leví acusó recibo del rega- calle del Cáliz. Recuerda este autor que el judío
lo con una poesía jocosa en la que pone en boca Cano, el único judío que cita expresamente el
de los peces un discurso. Libro del Repartimiento de Baza tenía una tien-
da cerca de la plaza de San Juan. ■
LOS DATOS MÁS ABUNDANTES provienen de
documentos de la conquista castellana (finales
del siglo XV), publicados y estudiados por Car-
los Asenjo Sedano. Según este autor, la judería
estaba en el mismo corazón de la ciudad, den-
tro de la medina, “desde la Bib Granada a la
Bib Baçamarín, y cuyo núcleo más importan- LA ALPUJARRA
te se situaba en lo que hoy es el barrio de San-
ta María... prácticamente la sinagoga y la mez-
quita [aljama] eran vecinas, y sus respectivas Las informaciones sobre los judíos de la zona cionaban una excelente red de información.
entradas se daban cara, a muy poca distancia, alpujarreña tienen un carácter diferente: nos Los judeoconversos eran, según sus palabras,
en la misma calle Mayor”. La sinagoga fue des- hablan del fantasma del criptojudaísmo, de unos eficaces colaboradores en asuntos vita-
tinada por los cristianos a Hospital Real. El los intentos de las autoridades cristianas de les para esas tierras, en especial la cuestión
cementerio, lo que resulta extraño y contrario evitar el establecimiento de cristianos nue- fiscal.
a las estrictas normas de pureza del judaísmo, vos de origen judío, quienes allí tendrían más Una nueva célula real, de 12 de mayo de
estaba dentro de la medina, en unos huertos posibilidades de realizar las prácticas y ritos 1511, vuelve a prohibir a los judeoconversos
detrás de la sinagoga. En cuanto a la tipología judaicos sin ser observados. Sabemos que los vivir en las Alpujarras (Archivo Municipal
del barrio, proliferaba el régimen de corrales judíos de la Alpujarra se dedicaban, como los de Granada Leg. 1862). Ningún cristiano nue-
para el acceso a la vivienda. anteriores, a la manufactura de la seda. Algu- vo de judío podrá instalarse en la zona y los
nos de ellos se embarcaron en Almería y paga- que ya viven allí tienen un plazo de cien días
DESDE ANTIGUO los judíos de Guadix se dedi- ron por sacar sus manufacturas. Otros judí- para abandonarla.
caron a la manufactura de la seda y a su comer- os, no sabemos el número, se convirtieron al En cuanto a las leyendas o tradiciones fami-
cio. Tras la conquista, algunos ayudaron a los cristianismo. Ya como cristianos estuvieron liares de los judíos marroquíes de origen gra-
cristianos en las tareas de reparto de las pro- al servicio de las autoridades cristianas, por nadino, Pedro Antonio de Alarcón, hacia 1860,
piedades, pues conocían bien las propiedades ejemplo el conde de Tendilla y el arzobispo pudo conocer algunas de ellas de boca de
urbanas y rústicas y dominaban el árabe. Cono- Hernando de Talavera. “sabios hebreos que hablaban nuestra len-
cemos algunos de los nombres y profesiones El primer intento de cerrar la Alpujarra a gua”, y las recogió en su Diario de un testi-
de los judíos accitanos (platero, rabino, truja- los judeoconversos es una célula real de 28 go de la guerra de África. También las recuer-
mán,...) por los documentos del archivo muni- de agoso de1508. No se puso en práctica por da en el libro de su viaje por las Alpujarras
cipal de Guadix. las presiones y protestas del conde de Ten- (La Alpujarra. Sesenta leguas a caballo pre- Vista de los Baños Árabes de la Judería de Baza.
dilla, para el que los judeoconversos propor- cedidas de seis en diligencia). ■ (Foto: Paco Ayala).
MENCIONADOS EN LAS CAPITULACIONES de
1489, el conato de revuelta de 1490 en Guadix,
Baza, Almuñecar, etc. dejó sin validez esas cláu-
sulas y los judíos, junto a los musulmanes,
van a ser obligados a abandonar la ciudad y
COSTA GRANADINA
sus arrables. Como ya he mencionado ante-
riormente, el rey hace una excepción: se debe
respetar las propiedades de los familiares de Los comerciantes judíos asen- población judía de Almuñecar mentación, el secretario Fran-
Symuel Abehetaha, intérprete de árabe del tados en las localidades de la fue más numerosa de lo que la cisco Ramírez de Madrid, fun-
rey. costa trabajaban en estrecha documentación disponible mues- dador de la casa de Bornos, com-
colaboración con comerciantes tra. Algunos se convirtieron y pró una notable cantidad de pro-
EN EL MARQUESADO del Cenete tenemos noti- extranjeros, bien genoveses, bien siguieron viviendo en Almuñe- piedades, sobre todo en Motril,
cias de judíos que arrendaban los impuestos norteafricanos. Los datos dis- car, como un tal Francisco Aben- en los meses de junio-julio de
del señorío de los Mendoza y que se hicie- ponibles, como en los casos hini. “No cabe duda que sus 1492. En esos meses los judíos
ron con las propiedades de aquellos musul- anteriores, son de finales del conocimientos del alfoz sexita- trataban de desprenderse de sus
manes que huyeron tras descubrirse la rebe- siglo XV. no le permitieron poner en con- propiedades urbanas (casas y tien-
lión de 1490. En un documento de 1490-1492 En el libro del Repartimiento tacto a los nuevos ocupantes das) y rústicas (viñas, moreras,
conservado en el Archivo Histórico Nacio- de Almuñecar se mencionan cristianos de Almuñecar con los caña dulce...). La urgencia de los
nal (Osuna, leg. 1893-2), los musulmanes ocho judíos propietarios de tie- moros de sus alquerías, siguien- judíos, cerca ya el plazo dado por
vasallos del Cardenal don Pedro González rras. Destaca el judío Abenhini, do una práctica que le era ya el decreto de expulsión, fue apro-
de Mendoza suplican a su señor que les deje que tiene importantes propieda- habitual en épocas pasadas” (A. vechado por gentes como Fran-
volver a ocupar sus haciendas, se quejan de des rústicas, posee una esplén- Malpica). cisco Ramírez de Madrid para
los abusos de los arrendadores judíos y piden dida huerta y casas en el recin- Para los judíos de Motril tene- acumular propiedades a buen pre-
que ponga a los judíos a su servicio en el lugar to urbano. La judería se locali- mos los documentos del Archi- cio. Conocemos los nombres de
que, según costumbre, les corresponde. Se le zaba en lo que, depués de la vo de los condes de Bornos algunos vecinos judíos de Motril.
recuerda, en especial, la necesidad de que los conquista, fue la collación de (Archivo Histórico Nacional, Sec- La judería estaría por la zona de
judíos llevaran señales distintivas. ■ Santiago. Probablemente, la ción Diversos). Según esta docu- la Rambla. ■
José Ramón AYASO MARTÍNEZ Historia de Granada • Luces y sombras en la historia judía de Granada 203

Personajes judíos
‘ Moseh ibn Ezra
(c. 1055-después de 1135)
Yehudah ibn Tibbón
(c. 1120-c. 1190)
Nació en Granada. Miembro
de una importante familia
aristocrática judía, recibió una Nació en Granada.
completa educación en ára- Médico de profesión.
be y hebreo. En Lucena su Huyó de la persecu-
maestro fue Yitzhaq ibn Gay- ción antijudía de los
yat. Al igual que sus otros almohades (mediados
hermanos, ocupó altos car- del siglo XII) y se
gos en la administración de estableció en Proven-
la Granada zirí en tiempos za. Allí siguió prati-
del rey Abd-Allah. Como se cando la medicina. El
aprecia en la temática de su poesía, llevó una vida famoso viajero judío
placentera y sonriente hasta que, tras la llegada de Benjamín de Tudela lo debió conocer cuando pasó por la
los almorávides (1090) y la dispersión de sus ami- ciudad de Lunel. En esa comunidad de unos trescientos
gos y parientes, se decidió finalmente por marchar- judíos destacaba “el médico R. Yehudah ben Tibbon ha-
se a la España cristiana, donde vivió la amargura del sefaradi [=el español], quien sustenta y enseña a cuantos
exilio y constantemente se acordaba de su ciudad vienen de lejanos países para aprender la Torah” (Benja-
natal. mín de Tudela, Libro de Viajes. Trad. J.R. Magdalena).
Es uno de los grandes poetas del “siglo de oro” de Fue un hombre de una gran cultura. Poseía una gran
la literatura hebrea andalusí. De su juventud es el biblioteca que pudo salvar cuando emigró de Granada y
Sefer ha-anaq (Libro del collar), colección de poe- se instaló en el sur de Francia. Ya que los judíos del Lan-
mas cortos: cantos de vino y amor, descripciones de guedoc y Provenza desconocían el árabe, que era el vehí-
flores, jardines, etc. En su época de exilio, su poesía culo principal de la ciencia y el pensamiento de la época,
se hace más profunda y atormentada: dominan las inició una importantísima labor de traducción al hebreo
poesías sobre la vanidad del mundo, la brevedad de de obras escritas en árabe que no eran accesibles a los judí-
Médicos. Esta ilustración y las de las columnas laterales son muestras de la os europeos. Por esta labor recibió el título de padre de
la vida, lo inestable de las cosas, etc. versión hebrea del Canon de Avicena. (Bolonia, Biblioteca Univeristaria).
En el exilio también compuso en árabe su Kitab al- los traductores. Se centró principalmente en la traducción
muhadara wal-mudakara (Libro de la consideración de obras filosóficas, para lo que tuvo que crear una ter-
coloquial y del recuerdo) obra fundamental de la crí- minología científica nueva en hebreo. Tradujo obras de
Selomoh ibn Gabirol (Corrección de las cualidades del
tica literaria hebrea. Es un libro en el que reivindica
la poesía y retórica hebreas, insistiendo en que tie- Isaque Perdoniel alma; Selección de perlas), Bahya ibn Paquda (Los debe-
nen tantos recursos y posibilidades como la poesía res de los corazones), Saadia Gaón (Libro de las creen-
árabe. Esta obra, en la que expresa con orgullo la cias y de las opiniones), Yehuda ha-Leví (Libro del Cuza-
superioridad de la Diáspora judía en al-Andalus sobre ri), etc.
Este personaje, por lo poco que cos un permiso y seguro especial.
Esta labor de traducción fue continuada por varios miem-
el resto, también es de gran interés porque recuerda sabemos, no fue un gran rabino Los Reyes Católico pusieron bajo
en ella las generaciones de poetas judíos andalusíes su seguro y amparo real a Perdo- bros de su familia en las siguientes generaciones. Desta-
ni un gran estudioso o poeta. No ca su hijo Semuel ben Yehuda ibn Tibbón, quien tradujo
que le precedieron. Es una obra nostálgica, como toda tenemos mucha información sobre niel, a su mujer, sus hijos, cria-
su producción del exilio: en ella nos habla de un mun- dos y familiares, y le dieron licen- la Guía de los perplejos y otras obras de Maimónides. ■
su biografía si exceptuamos un
do brillante y culto que ya no existía. documento de 23 de mayo de cia para que “pueda llevar e sacar
Él y su hermano Yitzhaq fueron protectores y bue- 1492 publicado por M.A. Lade- por tierra o por mar en oro, pla-
nos amigos de Yehudah ha-Leví. Es muy interesan- ro Quesada (Seguro y privilegio ta, joyas, moneda amonedada fas-
te la correspondencia poética de Yehudah ha-Leví a Ysaque Perdonial. Achivo ta el valor de quinientas doblas
con los Ibn Ezra y otros personajes judíos de Grana-
da, Córdoba, Sevilla y Lucena. ■
General de Simancas, E.M.R. leg
33,51 ant.). Lo he incluido por-
castellanas (=182.500 maravedí-
es) y no más,... y allende desto le Moseh Hamón
que puede ser un ejemplo de todos damos licencia que pueda llevar (c. 1490-c. 1554)
los otros judíos sobre los que la treynta marcos de plata labrado
tradición y memoria judías no han o por labrar y no más, y sy las
mostrado interés. No han tratado cosas moriscas tovieren alguna El más importan-
de enriquecer la tradición judía cosa labrada con oro o con plata te y mejor conoci-
Saadia ibn Danán con sus estudios, no han emo- asy como los hijos de oro o de do miembro de una
prestigiosa familia
(muerto después de 1505) cionado con sus poemas,... gen- plata... non gelas enpachedes,
tes anónimas que han trabajado antes queremos que las pueda lle- de médicos de Gra-
duro en oficios o profesiones más var, en virtud desta nuestra licen- nada, que tras la
Rabino nacido en Granada. Su abuelo, Moseh ben R. prosaicas, menos aristocráticas. cia, e pueda asimismo llevar qua- expulsión se insta-
Maimón, fue Rab y Hakam. Él llegó a ser dayyán Con todo, Isaque Perdoniel, lesquier otras cosas de su casa, ló en el imperio
(=juez) de la comunidad. Su familia era originaria de vecino de Granada, no fue un que non sean de las vedadas por Otomano. Isaac
Fez, aunque algunos autores piensan que es probable judío cualquiera de los que tuvie- nuestra carta nin por las leyes des- Hamón (segunda
que se instalaran en el Norte de África procedentes de ron que salir expulsados. Fue tos nuestro reynos”. mitad del siglo
la España cristiana huyendo de las matanzas de 1391. intérprete, junto con su yerno No tenemos ninguna otra infor- XV) fue médico en la corte de Granada. Su padre, Yosef
Otros investigadores (C. del Valle) creen que los Ibn Yuda, del rey de Granada y debía mación. No sabemos dónde se Hamón, el Viejo (muerto hacia 1518), fue médico de los
Danán vivieron en Granada desde antes de la llegada tener un importante patrimonio, marchó y si realizó la travesía sin sultanes Bayaceto II y Selim I. Moseh Hamón sucedió
de los almohades, siendo, por tanto, un ejemplo de la que quería salvar en su mayor par- problemas. Si así lo hizo, tuvo a su padre como médico de Selim I y, posteriormente,
pervivencia del elemento judío en la Granada de la te antes de que se cumpliera el mucha suerte, porque, según nos de Soleimán el Magnífico.
segunda mitad del siglo XII. Ibn Danán salió de Gra- plazo del decreto de expulsión de cuentan los cronistas, todos inten- Moseh fue el típico cortesano judío. Como médico de
nada en 1492 y murió en Orán en las primeras déca- 31 de marzo. Perdoniel, a peti- taron sacar provecho de los judí- la corte, tuvo un gran poder e influencia y se mantuvo
das del siglo XVI. ción del propio Boabdil, quien así os: oficiales de aduanas, capitanes en ese puesto durante casi toda su vida, lo que es una
Es uno de los últimos sabios judíos de al-Andalus: le agradecía los servicios presta- de los barcos, piratas, autoridades prueba de su habilidad como médico y cortesano. Gra-
conoció bien el árabe, lengua en la que escribió la dos, obtuvo de los Reyes Católi- de los lugares de destino, etc. ■ cias a los servicios prestados, él y sus descendientes, los
mayor parte de sus obras. Fue gramático, poeta, cro- Evlad-i Musa (=los hijos de Moseh) estaban exentos de
nista, filósofo y especialista en ley judía. Antes de salir ciertos impuestos. No se olvidó de su pueblo: interce-
de Granada escribió sus obras más importantes. Des- dió por los judíos en los asuntos más diversos, en espe-
taca su Al-daruri fi l-luga al `ibraniyya (Lo necesario cial en los casos de acusaciones de crimen ritual. Cuan-
de la lengua hebrea), obra terminada en 1468: se tra- do fueron expulsados de Venecia, ayudó a instalarse en
ta de un diccionario en judeo-árabe del hebreo bíbli- Turquía a los miembros de la familia Nasi, que poste-
co con una introducción sobre morfología y métricas riormente se convertirá, con figuras como la de Yosef
hebreas. Nasí (Joao Miques), futuro duque de Naxos, en la fami-
Como cronista, tiene una pequeña obra titulada Seder lia judía más importante del imperio otomano. También
ha-dorot (=el orden de las generaciones). No es real- ayudó a los estudios judíos: financió la edición de la
mente una obra historiográfica, según lo entemos en Torah de R. Jacob ben Yosef Tavus (1546), mantenía
la actualidad. Como otras obras anteriores (Abraham económicamente una yeshiva (=escuela talmúdica), etc.
ibn Daud, Abraham de Torrutiel) su objetivo era pre- Llegó a tener una importante colección de manuscritos
sentar la “cadena de la tradición”: para hacer más fácil de tema médico, entre la que se encontraba una copia
el estudio de la Ley judía era fundamental conocer del s. VI del Dioscorides (actualmente en Viena), y
cómo ésta se había transmitido de manera ininte- escribió algunas obras, en especial un tratado de odon-
rrumpida de maestro a discípulo hasta sus días. ■ tología. ■
Músicos (detalle). (Haggadah de Barcelona).
204 Historia de Granada • Luces y sombras en la historia judía de Granada José Ramón AYASO MARTÍNEZ

PARA SAB E R M Á S

a única monografía sobre los judíos de Gra- ne su origen en un curso de verano, por lo que su

L nada, con la que no coincido en muchas


cuestiones, es la del que fuera catedrático
de la Universidad de Granada D. David Gonzalo
contenido es algo irregular, sobre todo en la cues-
tiones históricas.
Sobre Semuel ibn Nagrella, no hay mejor lec-
tura que la edición y traducción de sus poemas,
Maeso, Garnata al-yahud. Granada en la histo-
ria del judaísmo español (Granada, Universidad, con una introducción bastante documentada, rea-
1963). Reeditada, con estudio preliminar de M. lizada por dos antiguos profesores de la Univer-
Encarnación Varela, en la colección ‘Archivum” sidad de Granada, el catedrático Ángel Saénz-
(Granada, Universidad, 1990). También puede Badillos y la profesora Judit Targarona Borrás
resultar de interés el libro editado por María José (Córdoba, El Almendro, 1988). También puede
Cano, La Granada Judía. Granada en la época resultar útil su Diccionario de autores judíos. Sefa-
de Semuel ibn Nagrela (Granada, ICE, 1992): tie- rad. Siglos X-XV (Córdoba, El Almendro, 1988).

• J. L. LACAVE, ‘Juderías y sinagogas españolas’. Madrid,


Mapfre, 1992 y ‘Guía de la España Judía’. Córdoba, El
Almendro, 2000.
ANTIGÜEDAD DE LA D IÁSPORA JUDÍA • E. GARCÍA GÓMEZ. ‘Un alfaquí espa- • A. MALPICA, ‘Los judíos de A lmu-
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