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I

1 DE POETAS Y ESCRITORES

SU CARRERA iiITERAqlA

OBRA DECLARADA DE TEXTO EN LAS ESCUELAS PRIMARIAS DEL ESTADO DB PUEELA

Proniedad siv8urado.-C>uednIiecha el d e ~ b i t o u o e m n r c a l a l c v

~ ~E N R I Q
~ U E DEL
~ M O~
RAL a :

Av. 16 DE SEPTIEMBRE NUYi 21


A ~ r n r r o oNUDI. 5311
MEXICO. D. F.
1913
I CALLE DE ZbRAGDZb NUM. 8
Apanraoo NUM. 185
PUEBLA, PUE.
-3.- - +--&-, :2.g-

NARRACIONES
-
e \ :. *c-"5=' . '2iWr-
UNA HEROINA POBLANA DE LA GUERRA
Pocos pobiams saben que en la actualidad vive enestaciudad,
como gloriosa superviviente de una época de rudos combates y de
sacudimientos políticos, una anciana que cuenta la viril .proeza de
haber tomado las armas en defensa de l a patria.
Unxeporter de "La Semana de Puebla," sabedor de esto, y en
la cre&ia de que este asunto seria deverdaderaactualidad, se zpre-
sur6 á entrevistará la señora Altagracia Calderón, que tal es el nom-
bre de la anciana á que nos ieferimos,
Habita en la casa número aclio de la Portería de Santa Catarina
y á ese lugar dirigió sus pasos el reporter, ávido de encontrar á esa
heroina de quien tantas hazañas le habían contado.
E n una humilde habitación de una sola pieza, situadaenel lado
izquierdo del patio, tiene su domicilio la señora Calderón.
Presentbse el representante de "La Semana" y &través de los
vidrios de la puerta pudoverlaseiitada, leyerdo trabajosamente. con
ayuda de toscos espejuelos, un volúmen que descansaba sobre
una mesa de madera sin pintar.
A los golpes dados por los nudillos sobre el cristal, se levantó
la anciana y abrió, mostrando la extrañezade quien, no acostunibra-
'

do á recibir visitas, ve ante su puerta á una persona descoiiocida. .


¡Interesante figura la de nuestra heroina! Surcado el rostro por
profundas arrugas, vivos é inteligentes, aunque un si es no es des-
confiados, los ojos, que bien pronto quedaron desprovistos de los cris-
tales que los resguardaban; el cuerpo, delgádo sin ser enjuto y erguido
sin aparecer afectado; la palabra, reposada y firme.
. .
,,,?~(-: . : , , ~ .~ o .n ~ ~ D. eEoP rOoE T A S ; ~ P . S C R ~ T ~ RPOBLANOS . ..
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Vestía l i r h p k y ilmidonadi e"agua depercal obscuroy Roreado


p s i b"sto se perdía bajo "un reli&" que !e cubríala cabeza y e r a
irisistenteménte atiaída por su ner"iosa diestia hacia la hoca, como
si quisiera atajar con la estampada tela el paso á las palabras, pues
hay que advertir que daña Altagracia se mostraba al principio re-
servada y huraña.
do parte de la guerrilla que mandaba el coronel ivlauricio Ruiz, has-
ta que s e efectuó lacapitulación depapantla, decpuds de l a . cual
fud tomada prisionera y traída á Puebla, junto:con el citado coronel
-
-¿La Sra. Altagracia Calderpn?-Pregúntole el reporter antes
de franquear al umbral. , Ruiz y el de lamisma graduación BenitoMarín. tambiénprisioneros, ,
y que permaneció presa hasta que Puebla se rindió al Gral. Di& el ,
-Allí enfrente está la casera. Ella puede informar ft Ud.
2 de Abril de 1867: .,. .. ... ,
-Pero ¿no es Ud. dona Altagracia Calder6n?-insistimos le..
-Por cierto. dijo la señoraCilder6n, que yo estrené o n t o n c é ~
vantando la voz.
la cárcel de San Juan de Dios, y que.tuvieroii que pasarme luego al
- Ah, sí. E s que no oigo bien-contestó sin decidirse á hacer-
.. & Colegio de San juan, donde hoy está el Palacio de Gobierno, para
114s pasar.
custodiarnie mejor, pues Trujeque hizo correc.la vozde que Antonio
-Qiiisiera platicar con Ud. un rato.
Pérez, uno que andaba con nosotros iba á sacarme á l a f u e r i a
Mirada inquisitorial, por sobre los espejuelos, de la entrevistada
de laprisión. Cnandosali, al entrar á la i~laza don 'Porfirio, me
á quien decididgnente no hacía mucha gracia nuestra intempestiva
monti. á caballo y me fuí al Carmen á ver el fusilamiento del mismo
visita.
Trujeque. Después me dirigí México. :.
-Pase Ud p sidntese.
E n esa capital continuó toiiiando. parte activa enlacontienda, y
-¡Por fin1
En el muro del frente, algunasestampas de santos, y entre ellas,
: el general Cueller asienta, en el certificado que le extendió, que alli
' estuvo en:varios combates parciales sostenidos entre las fuerzas.de
descollendo coino el preferido, un soldado romano, cuyo n<$re no
caballería republicanas y las imperialistas de lamisma arma; cuan-
S acertamos á leer. por la distancia. E n la pared de la izquierda, cla-
do estas salían á forrajear, y añade que6'siemprese port6 con valor
vada con tachuelas, unahoja de "El Imparcial," mostrando. átoda
y arrojo.'' . .
lapágina. los retratos de cuerpoenterode nuestro presidenteel Gral..
Cuando la revolucióii de la Noria, peleó -también bajo las ór.
Porhrio Uíaz g de Mr. Taft; dándose la mano en la faiuosa entre-
denes dzl general Hermenegildo Carrillo, que mandaba la primera
vista. El lihro que Iiabía dejado abierto sobre la mesa adosada al
división del Ejercito de Oriente, y este jefe afirma, en especial cer-
muro, una novela de esas en que hay combates y aventuras.
tificado, que la interesante anciana se halló mandando uua guerrilla,
-¿Qué se le ofrece áusted?
.eii las acciones de guerra siguientes: 15 de Enero de 1872, San Juaii
-Quiero sabei si es verdad que en épocas aciagas para filéri.
de los Llanos--2: del mismo, San And1és-.22 deMarzo Apulco--20
co, prestó Ud. servicios de importancia peleando por la patria.
de Abril, Huauchinango; 31 de hfarzo, Coahuitique (cerca de Xo-
-hgo hay de aso.
chiapulco); 14 de Julio. Saii Juan Aquixtla. Elmismo Carrilloañade
Dijo y desarrugó el ceño, como si el giro que tomabala c o n v t -
que toiiióparticipación activaen todos estosencuentros. "habiéiidusr
saci6n le halagara.
pirtsdo con todo valor, lo que la hizo acreedora á toda clase de dis.
-Aquí tiene usted-añadió extrayendo de un cajón una caja cilin-
tiiiciones."
drica de hojalata. abollada y mohosa, de la cual sacó un legajo
Ccmo es natural. en más de una ocasi6n las balas enemigas hi.
amarillento, que puso en nuestras manos.
cieroo bliirico en el cuerpo de nuestra heroina y la más grave de
-Son mis papeles, que pueden decirle, mejor que yo misma. lo
sus heridas lué una que recibió el 20 de Enero de 1864, eii una es. .'
que desea saber.
cZi.amuza con las tropas imperialistas que iban de Perote á ]a?-pa
En electo, lo que la siiiipática viejecita nos most:?.ba eran cer.
y que fueron batidas 7 derrotadas cerca de la Olla, por una fuerza
tificados expedidas por los Grales. Juan N. Xéndez, José B. Cueto
que salió de Tlacoliilas. L a bala qiir entonces la lesionó penetrb
y Hermeiiegildo Carrillo, y en los que consta, bajo el testimonio de
! I.

1,
8 . PLORILEGIO DE POETAS Y BSCRITORES POBLANOS I.
.

por el lado izquierdo de su cuello y le s a l 3 por la boca; que, ,á con-


. secuencia de ello, le ha p e d a d o algo deforme; par eso' procuka cu-
brirse, al.hablar, la boca con. el "rebozo,'! cual si quisiera atajar sus
palabras.. .. .. , . . . .
. -Y mire usted lo que so? las cosas de l a vida--dijo con ingi- '
. nuidad, el general Hermenegildo Carrillo, que me di6 ese certificado
que tiene usted en sus manos, elogiando mi conducta, fué el mismo
que antes; cuando era traidor (así les decíamos á los imperialistas),
me hizo prisionera y me entregó á la Corte Marcial que seinstalaba
entonces en el ex-convento de la Concepción de esta ciudad..
R A F A E L B. GARCIA
Pero :;.. -dijo de pronto deteniéndose y volviendo á su actitud de
desconfianza--todo esto que le cuenta á usted, me parece que lo va
Nació en Puebla el 10 de Julio de 1869. Fueron sus padres el
á sacar los periódicos.. ..y, la verdad, me da temor de que
Señor Don Rafael José Garcia y la Señora Concepción Romero.
lo haga, porque y a vs usted que hoy están los periódicos di-
ciendo muchas exageraciones y á l o mejor lo comprometen á uno.. .: Su instrucción elemental la cursó en México en el Instituto di-
No tardó en tranquilizarse, al saber que la entrevista iba á ser rigido por el Prof-sor Francisco de P. Robles. E n 1881 ingresó al
publicada por "La Semana de Puebla" y q u d quizá serviría para Colegio del Estado de Pue-
que el Gobierno Federal, quele da una cortisima pensi6n, se fijara bla; donde terminó la pre.
en ella y quizá decretara un aumento que le permitiera pasar con paratoria y la profesional
alguna comodidad sus úlfiinos dias, que hoy ve trascurrir sola, in- de leyes, obteniendo el ti-
digente y enferma.. . ¡Ella, que desmintiendo la debilidad de su tulo de abogado de los tri-
sexo, derramó la sangre de sus venas por hacer á su patria libre y bunales de la República el
feliz! 11 de Octubre de 1892.

Terminó la visita con estas palabrasde doña Altagracia: "Pues H a desempeñado nume-
puede usted publicar lo que le he dicho y lo que en mis papeles ha rososéimportantecempieos,
leido:. .. . .Ah! Y diga también que, á pesar demis seteata años,, entre otros el de Olicial hla-,
puedo todavía. si llega el caso, disparar un fusil por l a paz y la li- yor en lasecretaria General
bertad de México." de Gobierno. hlagistradosu-
plente, Defensor de la Be-
eduardo córner Haro ''
neficencia, etc.
Actualmente es auxiliar
del fondo de Instrucción
Secundaria, cuyo nombra-
miento obtuvo por unani-
midad en la elección corres-
pondiente.
Fué oroiesor s u ~ l e n t ede
Lógica y Procedimientos civiles enel Colegio del Estado y de Len-
guaje en el Instituto Normalista. y actualmente es Profesor de Eco.
nomia Politicay Derecho hlercantil en el citado Colegio.
E s miembro de la Sociedad de Geografía y Estadistica de Mé-
10 PLORILEGIO DE POETAS Y ESCRITORES POBLAKCS
, .
XX
~ i & ;de la Mutualiita Sigio de Puebla y de la ~i1armónico.-¿i-
teraria de la misma ciudird. . . ... . . ...
Hacolaboradoeii "LaEvolución" "LaNueva Era,'' "El Mundo
Ilustrado2' y otras publicaciones.
Escritor ameno y poeta festivo, cuya labor en su mayor parte
es desconocida. Su prosa es tica en colorido, especialmente en la
narracibu. Cuentista y oiador.
. .
Cuando despues de-una noche de angustia, en nue los vecinos
cáritativos lucharon por salvar de la muerte á Doña Teodorita, an-
ciana octogenaria sin familia y que vivía sola en un ,cuartucho de
ia populosa casa del Divino'Rostro, una bondadosa señora de la
Junta de Caridad resolvió que la-enferma fuera internada en el Asi-
la de Mendigos. nadie pensó por lo pronto en la suerte del pobre

J A Z ~ I I N . Doña Te'odorita había tenido sus buenos tiempos. Hija


de la clase media y educada conforme á los usos de su época, cou-
trajo dos veces matrimonio. tuvo sucesión y disfrutó delas dulzuras
del hogar; peroel destino quiso favorecerla con larga vida, tan larga,
que le permitiera ver morirá todos los parientes, quedar solo eutrega-
da al mezquino trabajo dela aguja, y por último, cuando la vista faIt6,
el oído f u i torpe y las manos se pusieron temblorosas, entregarse en
manos de la casidad pública, que no siempre d á para la'diaria sub-
sistencia. Doña Teodorita pedía limosna, ya en la calle, ya en la
. . ,/. , .... .............................. .....
FLORILEGIO DE:POETAS Y ESCRITORES POBL:ANOS FÍ'i::
................... - . . . . . . . ,. .. .,. .
.
~

. . , . ..,
.:......' ,;.
s estos de la co- • , que 1a.veía con tristes ojos, resistió á la bueuiobra. Pedíti' q u e a l
mida, en eiertos días de la semana; y á todas partes iba acompañada :menos ie. p ~ , ~ ~ ~ t i ~ r ~ n : l l e ~ a r . :ali o animal,
n s i g o ~s u cgppañero, ..$
del JAZMIN, perrillo falderoj único amigo y compañero dela ancia- amigo, e l Único ser que Ieqhabía demostrado cariño en la vejez; peio
i%?ne con él andaba compartiendo la exipua pitanza. Aquella no- no fué posible, . porque los reglamentos de la benéfica institución no
che, los vecinos de 1a:casa del-Divino Rostro, oyeron á eso de las lo permitían; y las excelentes Señoras colocaron 4 Doña Teodorita
nueve, ahogados en lapocilga de Doña Teodorita; acudió en un coche y la llevaron al asilo. JAZMIN lasiguió. Largo rato
l a casera. princiIjal autoridad de la morada colectiva, y se encontró esperó en la puerta la salida de su dueña, y sin esperanza ya, volvió
á la mísera mujer, echada en elsucio camastro, quejándose, victima á la casa del Divino R o s t ~ oá rascar ahullando la.puerta de la pocil-
de sabe qué dolencia, y con el animal encima d e )a vieja á la e a , cerrad:& p G a él; por siempre, Allí pasó I i noche. Allí es-
cual -parecfa querer curar á fuerza de lamerle la cara. Entraron tuvo todo el día siguiente, y allí lo vieron los vecinos que entraban,
también los v,ecinos de las viviendas contiguas; deliberaron seria. y salían, hasta que la casera resolvió el caso:-Oiga, 'Don Tomás,
mente y resolvieron llamar desde luego á un sacerdote y á un cu- dijo á un robusto mozo de cordel que en la misma casa tenia su do-
randero para intentar la sarvación del alma y del cuerpo de aquella inicilio; ese maldito perro de Doña Teodora, no nos deja dormir
desdichada. blientras llegaban los auxilios empezaron. las cornen- i con, su! ahullidos. Mi comadre Cholita dice, que es el diablo que
tarios:-¿ Qué le habrá pasado á Doña Teodorita?-Tomaría más se quería llevar el alma de la viejecita; y por las dudas, pues bueno
,copitas que de co:tumbre, dijeron dos mujeres. Mas q u e pida fuera acabas con él; pero con ganas, para que no vuelva por acá á
limosna! agregó un hombre, ha de tener s u dinera enterrado 6 niolestar más á uno,ni á perder más alinas.-No tenga cuidado. h f a ,
escondidn. Estas limosneras son así. Donde lloran está elmuerto. contestó Don Tomas, á la tarde le damos recio para acabar de una
-iY cómo puede vivir solita!-Por desconfiada, para que no la ro- vez.
ben-continuaron h s mujeres-¡De veras que vivir no más con un Y así fué. Al caer ¡a tarde, el hombre se proveyó de un lazo.
perro! ¡Yo cuándo1 Luego á esos animales s e les mete el diablo y Unos chicos espantaron al perro con palos y piedras para que salie-
quieren que una viva en pecado mortal para llevársela.-Claro ¿no ra de la casa, y antes de tranquear el umbral del záguán, le alcanzó
ve á Doña Teodorita? ¿Acaso se confiesa ni comulga? De balde el nudo corredizo al derredor del cuello. Don Tomás apretó con las
que sea tan vieja, si no piensa ni para remedio en la muerte.-En dos manos, levantó el cuerpo del animal haciéndolo girar en el aire
lugar de querer al perro debía dequereráDios.-Cabal que sí, no al extremo de la cuerda, y repetidas veces golpeó con él el suelo.
que todo su amor es para el indino perro.-A mí ese animalme d a 1 Cuando ya no dió señales de vida, exclamó el hombrón: iAh conde-
mala espina. ¿No vé Usted, mi alma, como lo quiere Doña Teo-
dorita? 16Ómo lo besa y lo cuida1 ¡Ni que fuera de oro!-Y iqnidn
i nao, que trabajo mekzr duo para mandarte al infierno!
Aci murió el JAZbIIN.
cabe si el d m o n i o no se valdrá de ese cariño para condenarla; por
qofael B. Carcía
que una cosa es querer á los animales, y otra verlos más que si fue-
ran prójimos.-Yo,-dijo
Dios me libre de mási
el hombre-á los animales como animales, y 1 ..
l.
Llegó el sacerdote, confesó á Doña Teodorita y ofreció, previos 1
informes de la soledad y desamparo en que esta vivía, dar parte á
la Sociedad de Señoras Católicas, á fin de que la desvalida fuese
internada en el asilo de mendigos. E l curandero recetó una tizana
que propinaron á l a pobre mujer, quien gracias d este auxilio, pudo
ver l a luz del nuevo día. Más le valiera no haberla visto, porque
al atardece?, llegó la comisión de Señoras con propósito de llevar á
Doña Teodorita al asilo. Y entónces fué lo bueno. Esta, sea por
amor á su vida vaeamunda y libre, sea por no separarse del perro
?
FLORILEGIO DE POETAS Y ESCRITORES P,OBLANOS ., 1 5
. . .; \ . .,.

De este empleo se separó momentáneamente para de'sempeñar 1%:~;-


icretarfa ParticuUard&lsekr.GóbCrn6doi..Isunz y p8i "ñ.cortipe-
ríodo la del Señor Gobernador Cañete, volviendo después a encar-
garse de la Dirección del Instituto.
PUBredactor y colaborador de "El Hijo del Ahuizote," toman-
do parte en la formaci4n de una obra titulada "Liberales Ilustres
de México,'? cuya di;ecci&n ,tomó por 'enfermedad del Sr. Daniel
Cabrera. En la obra citada ddbense al Sr. Herrero las biografías de

MANUEL M. HERRERO, D. Miguel Cruz Ahedo, D. Felipe Berriozabal y D: Juan Crisósto-


mo Bonilla, de las que sólo s e publicó la filtima.
Colaboró también en "La Evolución," "El Quijote'' y en
otros muchos ~eriódicosliterarios q polltiws.
Nació en la ciudad de Zacatlán el 22 de ~ b r i ide 1869. Cuentista y Novelador. Prefiere la novela de costumbres y es
Fueran sus padres el Señor Don Manuel Herrero y la Señora Doña en ella un verdadero detallista. Su prosa es exuberante y fácil.
' Refugio Martínez. Cursó
la instrucción elemental,
parte en su ciudad natal y
parte en Puebla; fué alum-
no del Colegio del Estado
en donde hizo su instruc-
ción preparatoria, la que
tuvo que abandonar por
circunstancias de familia.
Desde 1896 prestó sus
servicios en el Estado, ha-
biendo servido antes como
Secretario de la Jefatura
Política de Tulancingo,
Hidalgo, y en igual pues-
to en el Estado de Vera-
cruz. Este mismo empleo
lo desempeñó en el Estado
<lePueblaen las Jefaturas
de -los Distritos de Aca-
tlán, Matamoros, Tehua-
cán y Puebla. En 1904 fué
Profesor del Instituto Xoi.
malista del Estado y en
Mayo de 1g07 f u é nombrado Director del mismo Establecimiento.
PRIMER AMOR. . .

(FRAGMENTO.)

P o r azares de la suerte,- no pude volver a mi pueblo, sino has-


ta después de varios años, cuando ya en mi a1m.a se habían apaga-
do-muchas tempestades y l a juventud me daba s u eterna despedida. r^
ICuántos cambios se habían operado en mi pueblo durante mi EN PLENA CORDILLERA.
ausencia! Mi primer cuidado al llegar a él fué el ir a besar la tierra
que cubría las cenizas de mis padres. Muy lejos andaba yo cuando Tuxtla Gutiérrez es una población escasa de habitantes y de
ellos cerraron sus ojos a la vida, y no pude tener ni el consuelo d e agua. L a gran sierra que atraviesa el Estado de Chiapas fornia,
estar a su lado en aquel supremo instante. .frrntp
.......al.. . .
..... uno a
Psrífirn.
...

E r a yo casi extranjero en mi tierra. L a casa donde nací, ya e n modo de escalón gigan-


poder de extrañas gentes, parecía que me cerraba sus puertas y que tesco sobreel cual derra-
i despiadada me negaba el albergue de otros días. Mis compañeros nia Tuxtla sil vasto case-
1! río. que simula, visto
de escuela, y a hombres como yo, pasaban junto a mí sin conocer-
me, o si me conocían, mostrábanse huraños y se conformaban con desde lejos, bandada de
dirigirme miradas de curiosidad. S i n embargo, pronto se corrió la garzas tomando el sol,
voz de que un hijo del lugar había .liegado a él; 7 no faltaron per- iiimóviles y con las alas
sonas de las que tuvieron amistad c o n m i familia que deteniéndome estendidas, en medio del
en la calle, entraran en conv.ers'aci6n~conmigo cansándome a pre- paisaic aziiladoy distan-
guntas sobre lo que había sida de mi 'vida, refiriéndome lo q"e de te. Y naturalmente, se-
más notable había acontecido en el pueblo desde la época en que lo ducido el viajero por ese
abandoné. D e este modo pronto contraje relaciones, y dejé de ser encniilo apacible que da
un extraño para mi pueblo y 61 dij6 de serlo para mí. a las cosas la distancia,
¿Y en cuanto á Ella? No faltó quienme contara quecasada ha- detiene el paso sobre la
sia algunos años con un rico propietario de las inmediaciones, Ile- ítltiiiia cumbre que sirve
vaba una vida de verdadera mártir a causa del carácter brutal de s u de atalaya al escalón re-
marido, quien no sólo la maltrataba de palabra, sino la daba una ferido, )- allí. bajo el fo.
vida solitaria y triste. También me refirió que los padres al saber llaje inúsico de los rspe-
io que ocurría, habían tratado en más de una ocasión, de restituirla^ sos pinares, respira. Ca-
a su lado, para substraerla a la tiranía del marido: pero que Ella! lla J. sueña.. . .Sueña en
resignada y Iléna de abnegación, se había rehusado termiiiantemen , el término de las fatigas
te a abandonar la casa conyugal, diciendo que tenía hijos y que s u sr. ~ i c ~. e l i n eT. Ccntrsras. del penosisinio viaje, mi-
deber era permanecer en su puesto a pesar de toda su desgracia. rando largamente cómo
se apl:inati y desaparecen las últimas colinillas en la verde unifor-
26 F L O R I L E ~ I O ~ D POETAS
E Y ESCRITORES POB¿?#OS. FLORILEGIO .DE POETAS Y TSCKII'OKES I'Olll.dSriS 27
-

midad del ville, Ileiio de plaiitios de caña de azúcar y recortado por Ila barba lacia de un color indefinible, que indudablemeiite recorda.
las curvas traiiquilas del Grijalua, que después de discurrir maiisa- riaii a611 con liorror los desvalidos pueblos de la comarca eii que s e
mente, al í i i i se hinide y despeña e n las gargantas profundas de Ia habia desarrollado la vida del "Heroe."

i
s ;raiiia. Pero aquella tierra es ingrata. No bien toinais posesióii
d 1 all>ergueniás o inenos humilde que se os destina, dais en las ga-
iras de iina Iiocda despiadada de pulgas, con tanto número, que p-
Pronto cai de nuevo en el silencio y en la inás negra postración
de espíritu, pues si bien mi madre se curaba merced a la eficacia del
cliina, estuve a punto de perder la vista. Y ya con los ojos eiifer-
rece que pulgas forman el suelo polvoroso del pueblo y aiiii el sub- mos, recibí la última visita y el adios de mi aiiiigo Don Juaii Victor
suelo. Aqiiello. por lo de más, es spacible, con esa apacibilidad que se iba a Guatemala a ver si conseguía mover allí el espíritii p ú -
primitiva nunca interrumpida, como no sea por el constante ladrar blico y prowcar asi un levantamiento contra el Gobieriio.
de canes que a todas horas, pero singularmente por h noche, atrue- Restablecido de mi dolencia de ojos, resolvi a iiii vez abatido- .
na y ensordece los aires. L o s otros caracteres que distinguen al nar a Tuxtla y volver a la heredad de 10s inios, sitnatla al acabar
pueblo, son los ordiiiarios y conocidos de iiuestras poblacioiies pe- la vertiente septentrional de la sierra chiapaneca, "donde los rios
queñas, a saber: exagerado espíritu de localismo, careiicia casi ab- en veloz corrida se llevan a l a mar." Por manera que, eiiclavada Tux-
soluta de esciielas ~iúblicasy particuláres, comercio heterogeiieo de tla casi al término de la gran vertiente que mira al snr3tenia ?.o que
gacbupiiies patriarcales, y entera suiiiisión de cuerpo y alma al cura trasponer el inmenso laberinto de cumbres que forinaii la cordillera.
del lugar. E l viaje era largo g penoso; pero me alliagaba que al dejar a'ruxtla
.\lli pasé con mi madre enferma los diasmás amargos de mi me hundía yo de nuevo en la dulce y profunda majestad de la ilatu-
vida. Acababa yo de teriiiiiiar la lectiwa de un soñador y de uii raleza, tan saliidable, tan pura, tan callada, y hacia yo rumbo hacia
triste, de Roiissea~i(Jiilie!, y de Hegessipe ivloreau (M-osotis). El las brisas del Golfo que acariciaron mis iiiocencias de niño, mis sue-
priiiiero coi1 su estilo entático pero elocuente, dejó en mi el justo ños de adolescente y inis reflexiones de hombre. l l i s apuntes de
anhelo de una sociedad ~iiásperfecta; TvIoreau la penetrante tristeza viaje diceii así:
,:
de las orfaiidades. Xoreaii es d poeta de las lágrimas f u r t i ~ a sy Salí de Tuxtla el 12 de Marzo de I S S ~ con
, cielo franco: auras
calladas; su vida toda se cumpeiidia en las estrofas consagradas por libres g plenitud de liiz en los dilatados Iiorizoiites; y asi catiiiné
él a L a T:oiilzie, uii obscuro, uii ignorado arroyo de provincia. Ger- por espacio de tres días atravezando catiipos feraces. Caminaba ?o
niiiiaba eii iiii la vida del proscripto, y en taiita soledad adopté conio desde la primera luz que dijo el autor de "García del Castañar''
a m i ~ cel priiiiero qne pasaba por ini lado, Desde aqiiel tiioiiieiito liasta ya próxinio a rodar el sol por las pendieiites del ocaso. T s r -
siiiri iiieiios; mi aiiiiyo Juaii Victor era la encarnación de lo có~nico iiiinada mi peregrinación por los tales Ilaiios. coineiizó a quebrarse
y algo iiizís. Veiiia del iqiidi tenebroso de iiiiestras viejas revuel- violeiitaineiite el terreno, y comenzaron a abrirse a iiiis pies tajos.
tas ~ioliticas: Iiabia "liicliado" sin saber iijaiiiente por qué, como inesplorados y profuiidas gargantas, pues avalizaba yo precisaiiieiite
soli;i sitcerler a iiiiestros caiidillos de aoiiel tiempo, y no habían sido sobre el flanco Siir de la Sierra Madre, que aqiií, en Cliial~as,se eii-
escascs sus triunfos en. Bsta o eii aqiiella "bari.a.nca." Su vidahabia crespa, se hacina, se amontona Iiasta fingir inuióril y colosal coiici-
sido 1111 proniiiiciaiiiieiito, decía él: se pro~iuiiciócontra Salita Aiia lio de titaiies negros y frios. Aqui la sierra parece abandoiiar toda
cinco veces; dos coiitra Comonfort; gracias o él renunció hlvarez la direccióii sosteiiida y coiistaiite, todo precepto geolúyico y coi1 sus
l'resideiicia; después se pro~iniició por Ja Coostitución y luego par Iioiidas vertientes, sus variados y metálicos tonos en que canipeaii
la Reforiiia, nm61i de los proniinciamientos que estuvo a punto de desde el plomo severo liasta el aziil vaporoso y soñador; con sus
lograr coiitra Juirez y contra Lerdo. Y al terminar, ya puesto el enormes y desordeiiadas cumbres que basan el pie en las espumas
sol, -1 etcriio capitulo de sus proiiuiicia~iiientoscoinenrado a laliora de los torrentes de plata, se hace una sierra esencialiiientr Iieriiiosa.
de Ia siesta ilie miraba coi1 aire vjctorioio, recargado el cuerpo so. 4 iiiedida qiie asceiidin ?o: la vegetacióti de las Iiondonadas iba ha-
bre iiii h;is:ón loriliidable en que habían dejado la huella de sii ira ciéndose cada vez más rara y de más mezquinas proporciones, taiito
las rieiitos de la montaña Y acariciando coi1 la niano izauiei-da aque- que Iiul~iérasedicho qiie iiacia con miedo: ien tan crecido niiinero
28 ~ L O R l l . E G l i i DE POF.'rAS Y ESCllITORES PORLANOS. FLORILEClo D E POETAS F ESCRITORES PORLANOS. 29
. .
eran las raíces con que se adhería a los peñascos abruptos y salva- vientos, que si cuadra a:alguna cosa no es indudablemente al idilio
jes! Y subía yo siempre.. . . Pude entonces observar cómo las aves, afeminado Y rancio; sino a la opaci6al trágica en que se entreven
que eran un populacho en la llanura iban siendo, a medida que as- htala, Evangelina y Manon Lescaut.
,,Llegarnos al término del viaje el 17 del mismo Marzo, con
cendía yo, más grandes y más raras. Cuando llegué a las cumbres,
m i envolvían los vientos, me cercaba el álamo, menudeaban las alas cielo franco, auras libres y plenitud de luz en los anchos horizontes."
obscuras, las fuertes garras y los picos corvos;.los plumajes torna- Hasta aquí mi libro da apuntes.
solados, los nidos ? los pétalos de mil colores, habían desaparecido; Quedé instalado en un aposento humilde con vistas al Poniente
y respirando amplia y fatigosamente,casi con la frente ea las nubes, y a un tamarindo verde y colindo, dei que habían hecho, con motivo
.
grité con el poeta: "iAlas!" . ..Comencé entonces a descender por de la primavera que entraba, trono y palacio una bandada de tordos.
. la vertiente Norte de la sierra; ésta es allí hiimeda y cálida, y mar- E n los priineros días del mes de Abril, recibí de Guatemala, una
chaba yo envuelto por sombra de montañas y rumor de torrentes. carta, firiiiada (para evitar comproinisos) con las simples iniciales
La decoración había cambiado por completo; murmuraba el viento J. V. E n ella iiie de& Don Juan Víctor entre otras cosas: " : ~ m i g o
en la hojarasca y entre el espeso follaje; algo solemne y grande flo. mío: esto], en ésta como víctima del capricho de tiranos; la peor ti-
taba en torno mío, bajo el bosque imponente apretado de robles, pi. ranía es la que se escuda con el iiombre de Libertad, según me han
nos y ocotes; otra vez volvieroii las flores, las gavillas de pájaros, diclio que dice un filósofo. He sembrado l a sedición a puñndospor
los nidos hechos de algodones anónimos; y ya de vez en cuando los cuatro vientos, y el "iiegocio" fermenta. Yo deje Usted de ayii-
descubríase la línea franca y distante del Estado de T a b s c o , tras darme desde allí por los periódicos."
cuyo límite lejano adivinábase el estruendo mariiio.. . . ¡Cuánta Y hasta ahora no he dicho nada por la prensa.
grandeza por donde quiera! {Qué despilfarro aquel de extraños fru-
tos y variadisimas hojas caprichosamente recortadas! ¡Qué derro- Felipe T. Confieras.
che de perfumes embriagadores e ignorados, de auras, de luz, de
rumores como quejas, coino besos, como cantos.. ..!"
' ,Puede asegurarse que vistos los nidos, observado el verdor de
las lejanas praderas, notada la milagrosa floiescencia y oído el bra-
mar de los profundos torrentes. hubiera Iiecho rerd~rlerncosecha de
metáforas cursis cualquier roinántico desvelado. 1.- aquí vendría11
tiradas sobre el hogar, con pretexto de los nido.: :obre la paz de la
coiicieiicia, a propósito de las silentes praderas; sobre las ilusiones
con motivo de las florecillas silvestres; y sobre !a fiiria de las pasio-
nes, con ocasión de los torrentes indomables y espumosos.. . ."
cc
Claro es que en todo esto no hay para qué hablar de las co3-
luinbies del país, esencialineiite primitivas; ~i iiieiios hay que citar.
los caracteres iiniformes: los tipos honrados e ignorantes que con
singular exuberancia se crian en los agreste: repliegues: nó. L o <]\:e
predomina y vale, lo que siispende y arrel.ati el espíritii es la 1J ?-
tiiraleza prodigiosa;úiiica y salvaje, alfiinbraiido con Iiojas y co::
cálices las plantas del viajero; la augu9:a Naturaleza, ora.escaiaiidu
las cumbres con su apretada vegetacibn, oracolgando sobre el fra.
gor de las aguas despeñadas, sobre :a soledad y el misterio de lo;
abismos, cortinajes de verdura en q:;e silban a una los reptiles 7 lo;
FLORILEGIO DE POETAS Y ESCRITORES POBLANOS 31

idea que me dejara su relato tuvo bastante de fatitástica. E r a un lu-


gar remoto, fuera casi de tierra conocida: habia que camiiiar leguas
y-leguas hacia el sur; y, más allá, rodabauii rio de caudal podero-
so. cuyas aguas se abren paso entre la mole de un cerro, que sobre
ellas Iin combado la bóveda de un puente. A esto llaman los pobla.
dores de aquel rumbo el Puente de Dios.
Claro se nota que l a descripción era vaga, aunque ¡eso si! im-
presioiiaiite y propia para espolear la imaginación con cuadros de
algo tan maravillaso y apartado como los reinos infernales. ¡Lejos
está en efecto, pero no tanto!
E s de suponerse mi curiosidad, despierta siempre antetoda be-
lleza de las que a millares guarda este país privilegiado. 'Aquí me
atraía, además, con el irresistible imsn que sobre nuestro espíritu
ilcl libro " l ' r c s ~ ~ noeL
s A N A K ~ Aen
~ ' prensa.
' ejerce lo desconocido, la circunstancia de tratarse de un sitio que
~iadievisita, puedo afirmar que poco menos que ignorado. E l nom-
Fui el empedernido cxzador Baudelio quien priuiero que nadie I!re mismo del paraje suena a cosa extraordinaria, y, aun desprovis-
n:e habló de :tuuel grandioso accidente de. l a iiatiiraleza. Viajero iii- to de acentos solemnes, tiene desde luego, a los oídos de cualquiera
cansable que es, acos- viajero un tanto soñador, no sé qu6 de extraño y sugestivo. ¡Algo
tumbrado a pasrrrse los hay que fascina deveras en eso de Puente de Dios!
dias con sus noches en la
sierra. durmiendo bajo *'*
un árbol, sin otrp abrigo Como decía, Baudelio me di6 los primeros informes aproxima-
qne iin sarape ni más res- dos del lugar. Sus instrucciones, -de verdadero gloh t r o l l ~ r -
i me
giiardo que sus magnifi- hicieran comprender que aquello ofrece acceso a pies humanos, que
cas armas y algún mozo los suyos los tengo por semidivinos, atentas sus hazañas de monta-
que lo acompaña, yo lo ñista y cazador.
tenía por capaz no sólo ---¿Ve usted aquellas montañas que cierran el horizonte al
de haber visitado aquel ...
sur?. -exclamaba mi amigo, señalándome el rumbo por donde
paraje. mas de conocer fulgiiran los relámpagos en esas tormentas lejanas que suelen con-
coino á sus manos los templarse desde Puebla, por otoño.- Pues por allá es.. . .
misiiios confines de l a tie- Todo cuaiito un verdadero oiajador relata, es atrayente y su-
rra. De iiiaiiera que no gestivo, y tiene el doii de apoderarse de nuestra imaginacióii. ¿Qué
niesorprendió cuando di- programa más apetitoso Far.1 un viaje, que enderezar la marcha al
io haber cruzado varias rumbo por donde revientan las tormentas? Si alli no hay m i s que
veces el Puente de Dios. un miraje ecgañador, fugaz como todo lo bello, que perpetuainsnte
Yo de mí sé decir, huirá de nuestro alcance, en cambio, atrae con su señuelo de reliiii-
que, aunque le menciona- pagos y lo miramos agigantado y seductor.
ron una que otra ocasibn -¿Cómo se llaman esos montes?
en mi presencia, infiere -La cordillera del Tentzo: todavía se prolonga muchas leguas,
que las contadas perso- hasta donde no alcanza la vista; -contestó el cazador apuntando el
sr. 1iion Palacios.
nas que de esa maravilla horizonte con el índice.
r.zii.ral 1iabl:iran. no debian de conocerla si110 de oídas, porque la
..
FLI>lIILECIO UK POETAS Y ESCRITORES POBI.ASOS FLORILEGIO DE POETAS V ESCRITORES POBLANOS 33
32

-2El puente está cercano de esa s:e:i-a? Abrí tamaños ojos. ¿Coi1 que por allí hay venadol.. ..Para un
-Si lo está, pero al otro lado; atrts de ella. L a Ultiiiid de las habitante de las ciudades, que ni conejos suele ver en siis escapad=
cumbres que l a lorman, y quedesde aquíno se distingue. es uii inoii- campestres, eso del aveiiadoa suena a fábula. L a mayoría de las
te de gran tamaño, del que recibe su nombre la serranía entera: es gentes se forman del caiiipo ideas enteramente novelescas: iinagi-
el Tentzo., En su ladera occidental descansa el pueiite. nanse cuadros pastoriles, como los que ven pintados en los telones;
..
-[El puente! eh.. ?Dígame, Dan Baudelio: -interrogué con creen q u e de cada arbusto va a saltarles al paso un alegre cervati-
tono de fisga al cazador - ¿es natural en efecto, el tal piiente, o hu- llo, tierno y juguetón; ya se lo figuran triscando por el piado; ya
bo allí intervención de los hijos de Adán? piensan que las piezas, ellas misnias, se vienen a colocar lilace~ite-
-¡Eso usted vaya a verlo, si lo duda! L e digo que es un paso raniente ante el cañón de la escopeta.
puesto por Dios mismo, gracias al cual los indios se libran de bajar Yo guardaba la iiiipresióii contraria. Sólo después de mucho
y sybir algunas kguas, por la barranca muy honda que allí h a for: caniiiiar por cuetos y vericuetos, había llegado a tropezarme con a-
mado el río. .-Y añadió, ya menos brusco: - Hay dos puer.trs: el nimales de caza mayor; p en la época de ini relato los tenía casi por
que llaman chico, y éste de que hablamos, retirados u110 de otro sus quiinéricos, atribuyéndolos a in'veiiciones de la vanidad de los caza-
dores. De rsistir; ello sería en alguna comarca remotísirna, de esas
que iio conocen sino los verdaderos centauros, coiiio Baudelio, pon-
go por caso. De modo que di iniiiediato crédito a sus palabras y a-
cepté al pié de la letra la esisteiicia del venado en los rumbos su-
pradiclios.
11.

S o lejos de Isc llanuras abrasadas donde crece vigorosa la ca-


ña de azíicor y cubren la pradera con su tono verdegiieante los arro-
zales; a la entrada de las ardieiites mixtecas, cuyas loiiias áridas
reciben sin deshacerse los I~esosde fuego de un sol iniplacable; cos-
Iraiido el borde estieiiio de la cordillera del Tentzo, corren sileiicio-
sas y eiicajoiiadas las aguas del Atoyac, por la profunda cortadura
cuatro horas de caballo. E l puente chico es muy bonito, y de chico
no tiene nada, que es grandioso; pero el verdadero Puente de Dios que da paso a su corriente.. .. Región extraüa y desolada la que
sirve de camiiio para la iviixteca, y no sólo es mayor, sino que pa. precede a aquel sitio.
rece que la Providencia i bendito sea su divinonombre! lo tendió co- Una estación, de nombre sonoro cual feudo de hispano mayo-
mo paso a los viajeros que van y vienen de Molcajac. E n fin, eso razgo, da térmiiio al viaje sobre ruedas que es necesario emprender
hay que verlo.. . . previamente a la excursión en forma. En aquel poblado, iiisignifi-
Yo iio podía persuadirme de que aqüel puuto que juzgué dis- cante a pesar de su apellido, en Santa Cruz, encontramos las cabal-
tante, escabroso y tan difícil de alcanzar como el propio averno lo gaduras que aniigos del rumbo prepararon para la parte verdadera-
lué para Telémaco, estuviese a mi alcance, con una poca de buena mente efectiva del paseo.
voluntad, y aun al de cualquiera currutaco, de esos que no pisaron Comienza éste por un camino polvoso, calizo, cercado de hura-
en s u vida otro suelo que las losas del embanquetado citadino. ños niezquites.. . .hIonótoiia aridez se presenta en cuanto miramos
-¿De manera que usted h a recorrido esa cordillera? -pregu!iid por delante, nada más interrumljida por la sombra de los tristes ar-
a Baudelio. bustos que medran en aquel suelo, escuetos y encogidos niienibros
-Me la sé de memoria, hasta eii sus veredas. He ida miichas de la gran fainilia vegetal, para la que apenas queda savia en los
veces a tirarle al venado. rfsecos terrones.
34 II.ORILEGI0 DE POETAS Y ESCRlTORPS P081,ASOS BLOKILEI;I(I I>í'POETAS 1. ESCRITORES POtll.l\SOS 35

E l desmayado color de la planicie, la ruindad de los ramajes, mas y más profunda y anchurosa. E l declive se aceiitúa de suerte .
las plantas canijas y como anquilosadas, anuncian que l a Iliivia ra- que los cahallos resbalan por pendientes que bruKeroti los regatos
ras veces refresca aquellos campos mustios. Confirmándolo, el cielo precipitándose á la hondura, en Bpoca de lluvias. Ahora reinos cla-
enteramente limpio no promete ni l a esperanza de y a nube. ramente la naturaleza del paraje: estanios peiietraiido eii una gi(:aii-
De,trecho en trecho Cruzamos el cauce de algún seco arroyuelo. tesca barranca; allá lejos, a centenares de yardas. se alza su opues- e
Los caballos avanzan sudo;osos, batiendo el polvo del camino. La to flanco. Sin duda aquí debe encontrarse algo inesperado.
atmósfera, caldeada por un sol canicular, nos sofoca con las ina- No obstante el buen trecho descendiJo, la cortadiira penetra
guantables bocanadas de horno, de tierra caliente. Allá ino!- lejos, tan adentro que su fondo todavía no se percibe. De re[ieiite, el terre-
detrás de la sabana, comienzan a levantarse las vertientes del Tent- no, cual si lo hubiesen hendido coi1 niia cuchilla, se corta en canti-
zo, convidando a remontarse a sus alturas, cuyos frescos Iiálitos les perpendiculares. Nos asomamos a la orilla de los Lajaiites pe-
quisiérainos ?a muy pronto respirar. ñascos y veinos una red vertical alejarse hasta desaparecer en el re-
Aparenteniente ninguna arruga corta la superficie del suelo has- mc& seno de la tierra.
t a el límite que alcanza la vista. Nadie adivinaría que en esa gris Allá e n el fondo, como una cinta de esmeralda, hay algo que se
extensión, iiioteada de las cacteas, agaves y espinosas paliiias del agita, que reluce.. ..Sin u11 ruiiior, sin uti tiiurmiillo que ascienaa a
rumbo. s e encuentra la profunda cortad:ira que sólo un titán fiiera las alturas, corren silenciosas layaguas de la cnrrieiite, -verde gi-
capaz de atravesar impunemente. gantesca boa,-a profundidad vertiginosa oiidiilando por el cauce en-
cañonado que se abre paso al río. iEstanios en ~ir~seiicia de u n o d e
los accidentes m6s extraordinarios de la ciieiica del Atoyac!
Cuaddo la vista se ha abismado largo rato eii aquel precipicio,
Pero, he aquí que una especie de oasis se presenta á niiestra.
miramos a diestro y si ni es ti:^, siguieiido con los ojos el glauco listón
vista, alegrando l a aridez del paisaje. iihlolcajac!!. . . . E s l a llave
de la corriente. Por allá x-iene, entre caiitiles cortados a pico; pero
del sur por estos rumbos pedregosos. Elcaserío delpueblo interriim-
el cañón aniiirallado no la estrecha siiio en este puntu: niás lejos, a
pe la parda uiiiformidad de la sabana, salpicándola con las man-
ui:o y otro lado, la barraiica se eitsaiiclia con irregulrñ-idad, I. sus
chas alegres de los nriratts, entre el risueño verdor de iiuenteras
costados descienden &i taliides de violeiicia iiierios salvaje.
hortalizas.
Dijérase que aquel abismo es una colosal heiidediira abierta en
No e s miir grande la fertilidad, iqiiia!; pero hay que conlor- el terreno: así estiti sus paredes de elevadas coitaiiles. Pero la
marse con lo qiie la tierra puede darnos.
hendedura es infranqueable: leraiitaiiios la iiiirada nl Iurde opiiesto.
Dejada atrás la villa, prosigue l a llanura, gris, monótona, ~ i n i - . . . . y ancho vacío nos separa de su filo. iSola~iieritelas aves de
forme. Cacteas erizas y magueyes de punzantes púas alternan si-
rapiña, con po<lerosas extelididas alas, se mecen sobre la iiimeiisi-
métricaiiieiite sobre el suelo. Parece la tierra unaparduzcapiel, mo-
dad de la cuenca, cual si se deleitara11 en atravesarla victoriosas!
teada a trechos.
Absortos de la impotencia humana, frente a la gra:ideia iiine-
Conforme nos aproximamos al Tentzo, lo que tomáramos por narrable de los elementos naturales, iio liemos advertido una espe.
fácil sabana, iriarisaiiiente empinada hacia el declive del monte, se cie de paso que cruza de un lado al otro del barranco. Pero, l s e r i
determina conlo iin terreno qiiebrado por poderosas oiidulaciones y
.
posible?. . . ¿ E n aquella soledad, en aquella desolacióii, eii aquella
cortado e n atrevidos pliegues. Pero todavía no presentimos la pro-
fuiida partidura qiie esconde aquella superficie terrosa.. .. D e pron-
..
inmensidad.. ! &las sí, allí está, allí va un caiiiino de piedra crii-
zando de una orilla a la otra del precipicio, cual si un trozo del talud
to, el suelo, cuando debiera continuar alzándose para formar las
frontero o todo el cerro se hubiesen desplomado sobre aqueste
vertientes de la eniinencia vecina, empieza a descender inesperada- flanco, ,cegaiido la barranca y tendiendo el paso bendito que presta -
mente. Parece el principio de una ladera, cuyo talud opuesto cree-
mos percibir, muy remoto, confundido con los estribos del Tentzo.
acceso a uno y otro borde.. . .
iNecesitamos inmediatainente atra\.esarlo para persuadirnos de
Pero no liay tal: aquello es una cuarteadura de la costra terrestre su rsalidad! Ya lo vamos recorriendo.. .. H a sido aplaiiado por
36 FLORILEGIO DE POETAS Y ESCRITORES POBLANOS FLORILEGIO B E POETAS Y ESCRITORES POBLAYOS 37

humana labor, pero siii diida fué tendido aquí por el poder inmeiiso No sin grandes esfuerzos, porque el cauce del río en aquel
que quiso franquear en este sitio el paso de un abismo. iiCon razón punto es irregular y quebrado en extremo, y realmenteno deja m a r
le Warnan el Puente de Diosl! gen entre el agua y los acantilados laterales, logramos avanzar,
No le aconsejaría yo ni al más pintado que remontase los replie. saltando de piedra en piedra, hacia loque constituía el objeto actual
gues d d fragoso declive del Tentzo, ni aun para tener la satisfac- de nuestra curiosidad e ímprobos trabaos: ver la boca del puerite.
ción de contemplar, desde la cima misma del Rixuto viejo, -que esto Por el difícil trayecto, eiitremalezas, órganos armados de fero-
significa el sonoro nombrt!aquél,- cómo gira y ondula, hastaperder- ces espinas, arbustos y aun ahuehuetes centenarios, y grandes
se d.e vista, delgada y apenas perceptible cual ininúscula resquebra- pedruscos desprendidos a no dudar de las paredes laterales, íbamos
jadura del terreno, la ancha cuenca del Atoyac. No se lo aconse- admirando la hermosura.de los muros, su abismante elevación Y sus
jaría e n verdad: ese gusto hay que dejárselo a Don Baudelio, que a colores. Si vistas de lejos, aquellas rocas parecen moiiolitos impla-
fe que no necesita de mis consejos. cables, el corte de la barranca manifiesta una pasmosa superposi.
Pero qué fai~iiliade esas que gustan de paseos, qué burgués ción de capas de naturaleza calcárea, endurecidas como el granito;
a
dado excursiones, dejaría, una vez conocido el puente por la parte pero s~isceptiblesde sufrir desprendiniientos y desplomes'qie ates-
superior, de querer bajar hasta el pie de los pilares, de rocas o acero tiguan los peñascos diseminados por el cauce.
foriiiados, que sostuvieran la mole de la bóveda. H a y un placer ]He allí una p í a convidando al baño! Fórmala pulimentado
piieril, pero sin embargo irresistible, en atravesar por debajo del tazón de piedra, alimentado por límpidos chorros desde muy. alto
paso qiie momentos antes hollasteis con los pies. Y este placer se escurriendo en el cantil, cuya empapada superficie reluce con los
acrecienta cuando la bóveda en cuestión tiene la pesadumbre y pro- tonos del marrón la brillantez de la ágata. El agua de l a planicie
~ ~ o r c i o n edes un cerro posaiido sobre vuestra cabeza. superior se filtró, sin duda, en el terreno, y aparece a gran altura
Esto es decir, que, apenas Iiubicnos dirigido la última ojeada a sobre el río, brotando cual puro manantial entre las peñas.
arliiella parduzca inmensidad por l a q u e tanto trecho desce~idiéra~~ios, E l último obstáculo que nos oculta la oquedad del puente es
despucls de conteniplarla a ierecha e izquierda, hostil y huraña, y una roca gigantesca. Apenas la salvamos, aparece la obscuraentra-
de riiaravillariios de que cortadura tan formidable la tierra le hubie- da, apoyada en macizos puntales esbozando vagamente l a f o r m a de
ra abierto al río, o de que el mismo río se l a hubiese practicado al la ojiva, como si fuese la puerta de algún s n t i r l o r ~ o tmisterioso.
~~
golpe de sus ondas coléricas, cuando ya nosotros ibanios bajando E s t a es la boca que la distancia empequeñecía. De su seno
cii dirección al cauce, anhelosos de mojar pronto nuestras plantas tenebroso salen mansairieiite las ondas del río, silenciosas, apenas
en los verdes y líquidos cristales. rizadas, ya perdido el color de esmeralda que reluciera desde lejos.
L o de que íbamos directamente ha de tomarse a titulo de retó- Salen quietas, tranquilas, indiferentes.. .. Coiiio no es época de
rica; pues que, a no ser descolgándose por cables de indefinida lluvias 1, el caudal viene escaso, se diría que surgen de! mismo
extensión, nadie, ni las cabras, -y éstas no acostumbran a descol- antro, que alli está la boca de no sé qué fuente, como el viejo Eri-
garse,- es capaz de bajar en línea recta. Ora culebreando por dano hrotada del infierno, para vaciar en la tierra alguna iniiiensa
seiidns iniposibles, saltando aquí y resbalando allá, dejándonos casi odre alimentada sin cesar por los espíritus de las tinieblas.
arrastrar por la inercia de lo que niás bien parece una caída, recorre- Porque Iiay que advertir que la boca de este puente no se parece
mos uiin serie de zis-zas Iiarto desiguales que vienen a morir a la a otra alguna. Aquel túnel se prolonga más de dos centenares de
iiiargen de la corriente. Digo.. ! pero si no obstante tan desusada metros y obsciiridad impenetrable lo vela. Nadie ha osado romper
ra~>idez,tardamos tanto en el desceiiso, ¿que rato invertiremos a la el nisteric. Del extremo por donde el río penetra bajo la bóveda,
subida? ¿Ycuál serála altura deeste precipicio? ¡¡Sépalo el diablo!! ni nna vislumbre de claridad llega a nosotros. E n medio de un
Pues señor, cuando dando el último brinco hicinios saltar en silencio que se antoja siniestro, se diría que el callado raudal brota
gotas cristaliiias las ondas del soñoliento Atoyac, estábanios a un alli mismo!
Iriloiiietro largo, sin hablar de la difereiicia en altura, del punto de ¿Cómo resonará, cómo rugirá y tronará aquella bóveda: cóiuo
partida. Ustedes dirán si es cualquier cosa ese descenso! repercutirán los ecos de esas altísimas murallas. cuando el rlo,
FLORILEOIO 1IF. POETAS Y ESCRITOrES 130BI.ANOS $9

hinchado y brainaiite, asaltalido por el opuesto extremo la entrada apenas si ésta empieza a roinper consubido rumor en el pecho de
del puente, in~indela cavidad, llene hasta el últiino seno de aquel los iioliles brutos.
antro soinbrío,:y aparerca por esta boca que adniirainos, arrollador, Pero cuando la obscuridad se acentúa, no obstante qiieiin rayo
iinpetuoso, arrastraiido @as gigantescas como s i fueran minúscu- de clarioad deja ver algo que parece estrecho callejóii por donde
los guijarros, arrancando los arbustos de la margen y asordando viene el caudal del río, aparentemente sin mayores amagos ni Iion:
las alturas coi1 sus horrisonos braiuidos? Un amigo del rumbo duras iii peligros que los que ya hemos notado, son inútiles cuaiitos
dqce que en tiempo de crecidas nadie baja a este sitio. iA fe mía! espolazos aplicamos a las bestias, que se resisten decididas y aun
viielveii grulxis a pesar de lasriendas, no sin grave riesgo de volcar
y coii ellas voltear a sus ginetes. Y sin más esperimeiitos, dejamos
la aventura para otra ocasión.. .. ..
¿Supongo que penetraremos bajo la bóveda? H a y queatravesar
por debajo y salir al otro estrenio, cuya luz, por lejos que se encueii- IV.
tre, no distará sino nlguiios centenares de pasos. ¿Que nó? ¿Que
ninguno la ha cruzado todavía: que aquella obscuridad h a permane- Nosotros no habremos atravesado el puente bajo la bdveda,
cido virgeii?. . . . Pero ahora la cqrrieiite es suave, se arrastra con -allá queda esa hazaña convidaiido los arrestos del primer audaz
pereza y apeiias si forma Llaiicas orlas en torno de las piedras que que quiera ser el Colón de esa aventura;- pero leso sí! qué preciosi-
lame sileiiciosa.. .. dades admiramos. Como si manejase un cincel maravilloso, e! agua
ha esculpido las piedras, y penden del techo filigraiias bellísiinas.
-Pues, sin embargo, nadie se Iia aventurado nunca bajo el
pueiite-icónio! ¿Ni el inismo Don Baudelio?-IlNi él mismo!l Gráciles agujas, colgantes como estalactitas; complicación de arabes-
iileinonio!. . . . L a cosa es para poner escalofríos y al mismo cos dibiijados en las rocas; finos encajes y cenefas y bordadiiras
tiemrm cierta curiosi<la<l eri cualqiiier ániiiio. La novedad de la trazados y calados por el agua; haces de columnillas y capiteles
.
aventura vale la pena de intentarla.. .¡Vaga! haremos un tímido recortados caprichosainente; toda una lacería pétrea iabrada al
suave roce de las ondas, en el yunque de los siglos, sobre aquella
erisnyo: In'ocasióii parece propicia.
Qiiizi fuese preferible peiietrar por la boca opuesta del túnel,
arquitectura de la naturaleza.. .. Para nada echar de nienos, un
piilliito contoniea las líneas elegantes de su delicada estructura.
con el iiiisiiio río, para no tener en contra la coi-riente. Pero, ni
Pues qué decir del arco mismo de la entrada, gallarda ojiva
peiicario.. . . que atluella entrada es eii absoluto iiiaccesible: alli
natural, que apeiias puede creerse sostenga la poderosa masa que
todavia no ha estado nadie. E l barraiico viene completr.iiieiite acanli-
se asienta sobre sus pilares. Porqiie aquí es de contarse que el
lado desde algunos kilómetros antes, hacicndose iiiiposible tododes-
Puente de Dios, sin ser iiieiios imponente, difiere por iiiaiiera iiota-
ceriso al cause. H a y que entrar forzosamente por aquí. ble del famoso puente iiatural de Virginia y de la maror parte de
Y ai!ávaii los caballos, que boeii trabajo cost6 meter al río, avan- 10s conocidos. Como verdzdere piiente, presta paso sobre un río;
zando Ieiitamente, por el agua que no les llega todavía & las ancas, pero aparte de abrazar buena longitud de la cuenca, -con lo que
recelosos 3, qiieriendo retroceder, como tocados del pavor que inspira resulta iiiuclio riiás ancho que prolongado,- s u claro es con exceso
aquella ciieva obscura de la que inaiia iiu raudal inagotable. reducido en comparación de lo que pudiéramos Ilaiiiar el cuerbio
Estamos casi en el arco de la entrada, eiivueltos en la primera iiiisio, CUYO espesor es desproporcioliadainente grande, de tal
peiiiiinbra ijue proyecta. iFirnie a la espuela, para salvar este difi- manera, que, eiitre la clave del arco g el nivel superior que sirre de
ciiltoso trance1 Rruseo avance de los caballas salpicaiido ;i diestro caniiiio, allá arriba, a los viajeros, media una masa formidable de
y xiiiiestro, y penetramos los priiiieros metros, encontrando piso rocas.
seguro y regular, sin que la corrieiite se eiifurezca ni arrolle a los Hay que suponer que en tiempos muy lejanos, cuando las dos
bridones. Avaniamos coi1 lentitud, y, en lo que Ileva~nos,todavía paredes de la barranca encaraban sus rostros de piedra, como los
no hemos advertido iii mayor profundided ni m i s fuerza del agua; enfrentan aún antes y despues del paso, una de ellas se precipitó
40 ~~olllLEGl0
UE POETAS Y ESCRITORES POHLANOS ILORIl.ECI0 DE POETAS Y ESCRITOI<R6 PDIILI?;OS 41
-
. . . ..,.~.
sobre la contraria cegando el hueco y estableciendo la comunicación cos. los indígenas desprovistos de-nervios y con falanjes decuadrn-
que ahora contemplamos. Ya desplomadas las rocas, -dejaron natu- m-iio que habitan nuestra tierra1
ralmente un túnel allá abajo, o el río por s í solo s e lo abrió paciente-
iiiente.
Y en efecto, aquellos paredones tan elevados, sobre los que
1 helechos, hiedra y musgos prenden panbplias a diversa altiira y Empreiidemos el retorno. Al ir trepando fatigosamente por el
recaman de variados tapices, están agujerados, resquebrajados Y coztndo del barranco, observ+m6S-otia 'vez su curiosísima estructu.
! hendidos por doquiera, mostrando de cerca escisiones, cavidades Y ra. E l lecho de la.crjrriente.diiride, Casi Con la precisión de un

1,
l

!
i:
rajaduras infinitas.
No son, en verdad, masas compactas y macizas; no son pórfi-
dos, ni basaltos, ni granitos. Son espesas superposiciones de mate-
rias calcáreac, acumulación eiiornie de capas sucesivas, por efecto
liiidero. dos formaciones opuestas. E n la de allá, en la del cerro,
aparece el trabajo plutónico, las venas de sílice, las inyecciones de
peLieriial caldeando las masas calizas y haciendo cristalizarse ese
hermoso mcírmol veteado que cubre la superficie y llena las entrañas
de la inontaüa. Todo el Tentzo, desde el cauce del río donde muere
de la presión de los siglos endurecidas y apretadas. E l terreno está
hecho como las páginas de u n libro: delgados filetes forman una s u último declive, hasta los crestones de lacima, contiene depósitos

11 : . boja, y mil de éstas completan una capa, con cien de las cuales
toma forma un lienio de muralla de apariencia impenetrable, pero
en realidad poroso, ahuecado por doquiera, desgaiándose aquí y
y "rellenos" de tecalis. E l flanco opuesto de la cuenca es una
iiiniensa esponja calcárea, horadada como un laberinto, hasta el que
llegaron algunos efectos del fuego que allí cerca hirvió rabiosamente.
Y ya arriba, dirigiendo la pOstrer mirada a aqueIla inmensidad,
! allá, taladrada por las filtraciones y rajado por la lluvia. Se diría
1 parda y bravía, vestida de órganos y palmeras espinosas, en la que,
, . que la corteza terrestre es una inmensa esponja de la que enormes
, , como con un cuchillo, la naturaleza rebanó desmesurada cortadura,
fragmentos se desploman a cualquiera sacudida. Alguna de ellas,
me represento el antiguo mar que cubría aquella comarca esponjosa,
wia co~i\,ulsiónsísmica, acaso, dió origen al Puente de Dios. sedimentando lentamente inacabables capas de caliza, que unas
Peculiar e interesante fisonomía la de esas paredes, hechas despues de otras iban apretando jr espesándose, cuando, con súbito
como de grandes losas encimadas, cuyas aristas salientes los indige- fragor, errumpió, bramante y devoradora, la cblera infernal, alzando
nas designan con el nombre de I c r c ~ l t s ..Sobresaliendo pocos centi- el soelo y enderezando los contornos del hirsuto cíclope, cuya greñu.
. metros de la altísima muralla, aseméjanse a sus arrugas, simétrica- da cabellera sube hasta las nubes a agujerear el firmamento.
iiieiite colocadas. L a s imagino depositadas lentamente sobre el Allá va el río; allá se aleja, como cinta de plata, rumbo al sur,
lecho del antiguo mar, que en épocas desconocidas debió cubrir, hacia las áridas lomas de la Mixteca, para entrar después, engrosa-
segíin los vestigios que miramos, toda la comarca. Cuando el fuego do con el tributo de iinevos caudales, en las ardientes zonas de
icterior alzó el terreno despidiendo las aguas, una de las mayores Guerrero, y más allá, salvando los gigantescos contrafuertes de la
cuarteaduras de la dislocación origiiió sin duda l a cuenca actual del Sierra Madre, incoiitrastable y anchuroso, desbordar sus encrespa-
río, cuyas avenidas han recortado caprichosamente, hacia ambos dos caudales y precipitar su masa inmensa sobre las olas profundas
lados, los bordes filosos de la ferrnl<.,iz. Y traiiquilas del más grande de los mares.. l ..
Alguiias veces esbozan graderías de peldaños apenas volados
unas brei,es piilgadns sobre el abismo, por los que parece imposible Juan Palacios.
que descienda o suba niiighn ser humano, a no Ilaiiiarse ortiga.
tIe visto sin embargo frente al P , , r i ~ f r chico, en una texcalera de la
nltura de una catedral, hecha toda de cornisas paralelas, bajar en
tropel un caprino rebaño, precipitado, bullicioso, juguetón, brincan-
do y balando de gozo. Iban a saciar ia sed en los remansos de
dbalo. ¡Por allí suben y bajan también, imperturbables y fleináti-
DE POETAS V ESCRITORES POBLANOS
I~LORIL~GlO .43
,.4; , >.!:; ..
~~

,.. h>...
-- :;:
. . ~.

codicia; mañana, un estudiante perdulario que v a aveiider todoclos


que posee, para ablandar con su importe el duro corazón deunaMi-
.
nií de barrio.. . . S i e i r p e entre la brutalidad del dtbr y el hizbcr,
hasta que el día se va, y el hombre de traje gris de años y de pol-
vo cierra el "Establecimiento," y la polilla puede con d s sosiego

LOS LIBROS VIEJOS 1 0 s sonreis?.. ..Mal hecho. hkad & u n a de esas casas, wii-
centraos mirando los libros viejos, y esperad. A poco ya iio soiirei-
réis con burlón desenfado. Los libros aom&arán a contaros s u s
historias, pero de una manera tan elocuente g tan triste, que acaba-
E n verdad os digo que los libros viejos me llenan de una tris- ran por enterneceros y acabaréis por amarlos, y os quedar& ea-
teza infinita. Cuando voy por la calle, y vuelvo el rostro, y los miro bizbajos, pensando muchas cosas hondas y delicadas.
alineados en los estantes de una zaliurda sin luz, junto a cromos ba- Algunas de esas historias (ioómo no?) son sentimentales; m-
ratos y calendarios de Galuán, se me opriuie el corazón. Y entro a chas, verdaderas tragedias, tragedias a%iónimasde burgueses ham-
saliidarlos. Sil dueño es las más de las veces un hombre de edad inde- brientos; y en todas, absolutamente e n b d a s , la ingratitud de los
finible, de traje gris, gris de años y de polvo, nariz y orejas cabellu- hombres luce en todo s u esplendor.
das y espejuelos turbios que velan unos ojillos rapaces y verdosos. Oid, ¿no os lo dice claramente aquél libro de cantos.. . .llamé-
Allí están los pobres libros vie-
jos, colocados uno al lado de
..
mosles dorados.. . ? ...Hace no s é qu.4 tiempo fué de una Sefíori-
ta de provincia. Distrajo sus tedios aiompañándola en las tardes,
otro, según el capricho de su se- a la ventana, y en la paz de las horas lentas J. largas le contó coi>
ñor, esperando las manos Avidas ingenuidad la historia de un amor imposible y romántioo; recibió en
de los biblióinanos que llegan, alguna de sus paginas alguna lágrima titilante, y guardó en otras
los Iiueleii, los estropean, los ob- con fidelidad, w n una fidehidad más grande que la de su ama, las
servan con lente, rectifican el año
de la edición, vuelven a hojear-
cartas del amante leja~ioy las corolas marchitas deunasvioletas.. . .
¿Veis aquél otro que habla, de hadas benéficas,de princesas en-
los, y regatean con eiicarniza-
cantadas ? de mágicos aroiiteciinientos? fué de un niño, que ahora
miento h a s t a el óltiii~oinarave-
es viejo quiii; tal vez de un p~irnogénitoque todas las noches a la
di para Ile~~árselos bajo el brazo '
luz de la Iáiiipara familiar lo hojeaba febrilmente, y que ahora lleno
con i i i i gestesillo de triiinfo.
de infortunios quiere a ~ á que
s nunca creer en todas esas fruslerias
:\lli están los pobres libros vie-
de enanos y de iiiagas y de princesas, que al menos jamásleenvene-
jos, polvorosos, nniarilleiitos,con
naroii el corazón, como sus Iierinaiios los hoinbres.
los 1on.ios desieñidos; allí están,
asIisiSiido;e con el liuiu o pesti- ¿Y aquellos otros, rígidos, serios, que hablan de ecuacioiies y
lente d e 1111 mal tabaco, oyen. de parábolas?. . . . Oíd: eran de un viejo profesor, que coiiio la ma-
do a todas horas la tos seca y ino. yor parte de los iiiacstros, llevaba consigo todos sus bienes. Encane-
nótoiia de su diierio, sii:tieiido ció desbra\.:iiido muchachos. Y sucedió que una vez, a causa de la
que les devora las eiitraila.? 1:i po- edad ylas fatigas, tosía inás que hablaba y los ojos se iban entur-
lilla, espiando por la puerta el sol Iiia~do.Como era iiatiiral se le dieron las gracias para Ihien de 10s
de la calle que no sale para ellos, alumnos y desdicha de &. Entonces a esos pobres libros qne le ¡la-
Grando pasar los días grises y bían dado de comer tantos años (de comer iiial) les pidió un Último
uniforiiies, entre carraspeos seni- sacrificio: que le dieran de coiner algiiiios dias más. g los vendió.
les y malos huinores.. . .
Lr. RatadCabrere.

Hoy, es un viejo iiiariiático que v6 a &steo arjiiél c o : ~tnii~ia<la


44 FLORILEGIO DE POETAS Y ESCRITORES POBLABOS.
FLORILEGIO D E P O E T ~ SY ESCRITORES POBLANOS.
¿ Y aquel otro?. ...iPsh!. ...Una aventura galante. Fijaos en lo ..
4:

que os dice: H i ama fué joven y bella y frívola por lo tanto. Una ..
o tras l a verdad de u11 sueño.. ¿No esc'uch~is?¿No os conmueve ,. .
n ~ c h eme llevó a su Irfdoir ug señor de frac y monóculo, y viví en- este concierto de voces que vienen del fondode los años, ahora que
tre pomos de perfume, versos fáciles, y palabrasenardecedoras. Mi que ya no queda ni el-polvo de esos hombres que un día pasaron
ama señaló algunas de mis páginas más picantes con paréntesis sig- Por el mundo y padecieron como nosotros? ¿No os conmrieve que
iiificativos. Pero ¡ay! creedme,el Úiiico taletito de mi ama era suju- sigan hablando con su voz eternamente joven y ennoblecida por la
ventud; se fué ésta y aquí estoy' a vuestras órdenes. Mirad uiás * muerte, de cosas grandes, buenas, en la zahurda de un mercader
allá. Aquellos fueron los libros de un escritor ilustre. Cuando mu- si4 entrañas que con ellos medra?
rió, su viuda (ipara qu6 se casaría?) los vendió cuanto antes. Allí S i yo fuera rey, haría un asilo para los libros viejos. Compra-
tenéis libros aun no abiertos, con dedicatorias encomiásticas: ''al ría todos los que hay en el mundo. Los llevaría a un palacio hecho
muy iinstre Maestro;" "al genial artista"& &que poetas inexperto; de mármol blanco y de cristal, lleno de ventanas por donde entrara
g novelistas incipientes.pusieron a sus pies, esperanddun elogio qiie l a luz del Sol, de ventanas que cayeran hacia un jardín siempre ver-
l 1 nunca llegó. de, siempre oloraso y lleno de alegres surtidores.
1 No os marchéis todavía. Ilojead estos libros viejos. Sus pági-
Allí, en ese palacio que parecería de cuento, en sus salones am-
nas os contarán muchas historias que yacen petrificadas, esperando plísimos, en las estanterías hechas de maderas preciosas con incrus.
que llegue el que sepa leerlas. Mirad en este libt-o, esta página tie- taciones de oro y marfil, allí dejaría que vivieran los libros viejos,
nehuellas que parecen de lágrimas; rii ese otro liay una honda anota- sin inquietudes ni temores por su destino.
ción al mdrgen; en el de inás allá la pi:.iiia esta estrujada; en el de
Manos de vírgenes, manos pálidas hechas pera las caricias s u -
más lejos se percibe todavía el perfunie de unos dedos finos y lar-
tiles, manos diáfanas y i~nciosaslos cuidarían con esmero, les qui-
gos, cargados de joyas extrañas. ¿ S o os dice nada esto? ¿No po-
tarían el polvo con plumas esquisitas de aves fabulosas; quemarían
dríais reconstruir con datos tan iiisiyiiificantes, las ?idas de los que
ámbar y mirra su turíbulos de oro, para perfumar a estos pobres
los peseyeron? ¿No podríais decir hasta le hora en que eran leídos?
viejos; abrirían las ventanas para que se embriagara11 de luz, de flo-
¿No os hablan de emocioiies, de pasiones, de tristezas, de afa-
nes? ¿Nada os dicen las flores tiinrchiti;s qiie duernleii entre suspá-
.
res, de trinos de pájaros, de querellas de aguacristalina.. . . . . . ..
xinas? Decid, decid, ¿ n o os dice tiada esto?. . ..Si, do~iiiiiandovues- Así al menos, los manes de los que con amor y con dolor los
, ' tra emoció~i,ponéis u11 oído inás atento, csciicliaréis que los libros
crearon en días de místico . .arrobamiento, dormirían tranquilos y tal
1 .
no solamente os hnblaii de su; dueños. Fijaos, son los autores de vei ¿por qué no? en las nooes; sóbre todo en las noches de lutia,
ellos, sus padres los que os hahbaii. 3 s Iiabian de vigilias, & des- vendrían más poderosos que la ingiatitiid y la muerte, a contem-
velos, de ideales acariciados con nmor a tra\,és de las Bicisitudes, . plar a sus hijos.
s noiiilire. Aquí, es un hidalgo
de hambres, de. reiicores,de m i s ~ r i a sin Maciayl como habr6 de llegar a morii sin ser rey, hermanos
burióri, manco él, que engendró el m i s ~scelentede los caballeros míos. os ruego que en el hopo en que he de pudrirme, deposi-
! entre las cuatro paredes de nn calahoro; allá, un claro iiigenio, que téis también todos mis libros. No quiero que estos mis únicos ami-
hastiado de mundanas locuras, se puso serio para decir que la vi.da gos leales,los qiie tiie hicieroii menos mal en la vida ingrata y amar-
I ga, los que-discretos enmuclecían cuando yo no les hablaba ).me
, es uii sueño; más lejos poetas, juglnrcs, ueiisadores de todos los cli-
mas de todos los idiomas, en la iuás inaudita de todas las prooiis- hablaban solícitos cuaiido yo se los pedía, siempre sabiahente, siem-
i pre con nobleza y con amor; los que encendieron en mi alma huraña
j cuidades; pero todos, t o h s hahlaiidoo; de fatigas, dc trahnjos, de S:

largas noches de medit;ición,de estreinecimientossagrados del ecpiri- ideales generosos, y me enseñaron a trabajar y a perdonar; noquie-
ti1 aue anuncian el nacimiento de uii;i idea feliz . . ..Oidlos . . ..oíd- ro que éstos mis libros que me acompañaron hasta l a última ho-
los ...Sacudieron a inuchas almas, frieroii aniados, envidiados, es- ra, y que valen niás, in~ichomás de lo que costaron, vayan a caer
carnecidos, todos corrieron tras esa inocetite vanidad de la gloria, entre manos impuras o merceiiarias, o a dormir en una pocilga de
anticuario, o a ser valuados brutalmente por un bibliófilo calvo y
o tras laluz de unos 3jos esquivos, O tras el fantasma de una verdad
. ..
ruin.. .
46
---
I'I.ORIl.EOI0 I>E POETAS V ESCRI'1ORII.S POBr.ANOS

Así, herinanos míos, dejadlos que duerman conmigo; ponedme


este tomo de versos delicados junto al corazón para que nazcan
azucenas sobre mis huesos; y para dormir plácidamente el sueñode
la eternidad, ponedme por cabezal este otro que habla de un hidalgo
seco y avellanado, que vivió en un rincón de la Mancha de ciiyo
nombre no quiero acordarme.. .. .. iSI YO FUERA VIEJO .....!
POR EL COLEGIO DEL ESTADO.

Cierro de golpe el libro que me habla con paciente bondad de


una cruel dolencia del hombre, y mientras pasa l a tregua queme
doy en esta mi diaria labor caigo ¡cómo no había de caerl e n el co-
tidiano deliquio de soñar.
Y adelanto la imaginación a l encuentro de futuros días, y por
un mero capricho, por un mero antojo de mi loco magín que gusta
de lo triste, me sueño lejos ya de esta juventud cuyo efímero en-
canto me inquieta hondamente, me sueño por un momento llevando
y a en los hombros la carga de muchos años, y en la frente l a hue-
lla de muchos dolores que hoy no alcanzo á concebir-siquiera, y co-
mo muchos de mis mestros y muchos de mis amigos de cabeza en-
canecida, veo dulce y melanc6licamente hacia este querido asilo in-
telectual.
Soy viejo ya. De cuanto palpita ahora en derredor satiirando
mi ambiente de rico olor a vida nueva, no queda más que el recuer-
do; y un día, el menos pensado, llevo mis pasos, ya difíciles, hacia
este mi grave y caritativo amigo. A resultas de tan gran merodeo
por el maravilloso campo del recuerdo, me vuelvo a mi callado es-
tudio con una estupenda carga de impresiones cariñosas.
E n cada quieto rincón, a la sombra de cada arco, e n cada hn-
gula de los pqtios llenos de sol, al borde ennegrecido de cada fuen-
te, al amparo de la obscura biblioteca, donde quiera que mi memo-
ria va acomodándose, reconociendo, besando, difundiéndose como
nn perfume, prospera el gérmen de un sueño azul sembrado en leja-
nos días, me habla de remotas venturas acariciadas con íruición,to-
da la amada existencia de un bello pasado.. .. ..
. E l severo pórtico de arcaica manufactura, por debajo del cual
hati pasado tantas y tantas cabezas coronadascon el laurel del triun-
fe, g tantos y tantos corazanes estremecidos de entusiasmo ante las
visiones color de rosa de la risueña imaginación juvenil, el p6rtiw
FLORILEGIO DE POETAS V ESCRITORES POBLANOS A0

Iia iiidemnizado de injusticias y veleidades. Ante el viejoainigo de


amorosa gravedad en cuyo ambiente alienta inmutablemente fresca
la juventud de todos los que por 61 pasaron, yo he sentido en mi
espíritu el hilito de una tudiana primaveral. Así es ¡a seiisación de
frescura, de pureza, de fragancia, de juventud que me llena el co-
6 razón mientras resuellan por las galerías de mil bovedillas mis cui-
dadosos pasos.
Y el grupo de mocitos risueños apiñados a la puerta de iina cá-
tedra en días de exámenes; y el confuso murmullo de tantas voces
de mozalbetes mantenidos en fogosa tensión en espera del campani-
llazo del jurado, y el pausado ir y venir de uno que otro estudiante
que s e entrega a la necesaria rrca/nrladu final, y el corrillo alegre
y comentador de desatinos y l a y n t a b l e s fracasos, el palmotear
efusivo de los compaaeros sobre las espaldas del agraciado que aca-
!
Iia de esciicliar todo tr6mul0, de bocadel secretario del jurado, su

aqii6l ante el ciial i~iucliosde nuestros viejos inaestras habrán sen-


tido lihniedos los ojos de eiiiocióii tras de azaroso ésodo e n la ara-
n a de la lucha por la existencia, aun es g r a m y de coiitiiiente pa-
ternal; aun tieneaquella su benévola majestad que me hiciera te-
mer y creer a uiitiempo misino eii hora= de la pubertad.
Y su escalera iiionuiiieiital, cuyo acceso guardan dos plateados
leoiies, y sus sonoras bóvedas de calado clinrrigrieresco; y sus in-
t~rininablesgalerías de mil bovedillas a cuyo amparo intentan bnr-
lar en bandalismo del tiempo los penumbrosos cuadros niísticos que
el atiiiado consejode la estética ha hecho conservar en los muros y
en las encrucijadas del edificio jesuitico; y sus espaciosos corredores
anegados en luz tan pura y taii confortable conio la que eiiiana de
las cabezas encaiiecidas de los sabios maestros que a diario dejan
en el aula alguna iniaja de su saber; todo ese grato conjunto, todo
ese bello panorama abrnzado en mi a días felices de la vida pasada,
ine ha sacudido en honda emoción, me ha purificado de males y me
50 PI.OR1LEG10 DE POETAS B RSCRITORPS PORLANOS

calificación,y aun conserva enrojecidas las orejas por. las laboriosas


lucubraciones a que se ha entregado con iin erudito siiiodal puerta
ndentro del salón de clases, y la nerviosa zozobra del iniuediatameii.
te abocado, que le torna lívido el roskro, el aderniii desatinado y
precipitado al andar a la largo del corre<lor, 1;'en armoiiia con todo
- esto, el monótono canto del surtidor que eii medio de la fuente yer-
gue su penacho blanco a la altura de las iiiohosas cornisas, tieiieii
para el espíritu acostiimbrado alguna vez a m e ~ l r a ren aquel relugio
de inteligencias sedientas de liiz, y corazoiies ansiosos de triiiiifo,
un encanto apenas compnrable a qiie debe. teiier la inriolacla l>lan.
cura del campaiiario de la aldea, cuando al trnmolitar la iiltiiiia lo-
ma del cainino, se descubre sobre el fondo azul del Iioriíonte elgra-
to, el inolvidable terruño.
Al llegar aqui, mi libro que se me escapa de las nianos me ha-
ce volver en mi. No, no es cierto que soy viejo . ..soy joven toda-
vía.. . . iqué fortuna! 1; acabo de cumplir mi deseo de escribir algo
acerca del Colegio del Estado, solo que para Iiaeerlo n nii s~iiis- -d.--+-,,-, - . , .=,+-CLLI :U
. .~,
facción he tenido que alejarme iie 61; bien sabido iiie tengo que to-
d a s las cosas grandes para el alma, son como las inoiitañai: iiiieii-
tras niás lejanas, inás azules.
COMPOSICIONES
pronunciada e1 3 de Octubre de 1911, en la velada
que el "Circulo Catblico" dedicii el Maestro J A I M E NUNO, autor
del Himno Nacional Mexleano.

Grandioso y conmovedor es el espectáculo de un país que por


la vez primera y con unánime entusiasmo, acuerda a un artista los
merecidos homenajes. Quizá el estado perpetuo de discordias y gue-
rras civiles, interrumpido solamente por las mayores calamidades
de las sostenidas con el extranjero, iio nos permitió antes de ahora,
recordar que aun vivía "cubierta la cabeea con el blanco polvo del
camino," el Maestro insigne que engastara en vibrantes armonías,
las tirteas estrofas de un himno que refleja, con el aceiito del divi-
no artístico, las tres cosas más grandes g santas que existen en la
tierra: la libertad, la virtud y el honor!
E l olvido de tantos años ha sido y esplendorosaniente repara-
do. Sobre la tumba de González Bocanegra la gratitud nacional de-
posita coronas y le decreta un lugar entre los inmortales. Nunól
para quien los jardines y a no tienen flores, ni las multitudes aplau-
sos, más dichoso que sus hermanos de gloria a los que tardiaaente
alza estatuas la posteridad. Iia celebrado su propio apoteosis. ento-
nando entre nosotros, después de medio siglo, el imperecedero can-
to de la Patria.
E l "Circulo Católico," que rinde fervoroso culto a la verdad y
a la belleza, en todas sus manifestaciones, pateiitizando de continuo
por lucidos cértamenes no ser el único objetivo de su institución el
sostenimiento de los principios religiosos. E l "Círculo Católico"
que acredita en la actualidad su patriotismo, armando su juventud
en las reservas del ejercito, no como una amenaza a las Instituciones
YLORLLEGIO DE POBTAS V SSCRlTOrES POBLAñOS 55
54 FI.ORILEGI0 D E POIITAS V ESCRlTORES I'ORLAKOS
---
públicas, sino para qiie sea firme apoyo de la Paz, no podia pei.tiia sellesa, y nosotros también, contra las monarquias coaligadas para
necer indiferente al entusiasmo público. tanto más legitiino cnanto ahogar la naciente Repúl~licay nosotros también libres por el val.
que las fiestas al Maestro, deben en jiisticia considerarse coiiio las de nuestros padres, tenemos una bandera y un canto que nos con-.
conmemorativas de iiuestro poema inmortal. gregará el día aciago en que nuevamente pelisre nuestra indepen-
Su poesía desceiidió la primera del cielo, y fiié el hiniiio suliri- dencia.
mer canto. Al pie de los altares es l a oración que entre las nilbes Vana empresa sería discutir la belleza de nuestro hiiniio, y su
del incienso bate sus alas, como divilla alondra, para alzarse hasta supremacía sobre los demás cantos marciales. ¿No es bastante sa-
el Dios por quien suspira el alma; en niedio de los bosques, canta ber que es la voz de l a Patria? ¿que a s u 'reclamo nuestros padres
con el susurro de las frondas y el gorjeo de sus aves, las rr?agnifi- murieron por ella g que cuando nos convoqiie para defender si1 exis-
cencias de la Iiermosura siempre virginal de la Saturaleza; perpetha tencia amenazada, le harem0s tainbiéii el sacrificio de la vida? Oi-
en los hogares 1aspoéticas tradiciones de las fainilias, con estrolas mos sus bélicas estrofas, desde la infancia, en todas nuestras fies-
que son las primeras páginas de l a Historia, y ciiando el honibre, tas píiblicas; señala cada avance de nuestro progreso; es el liossa'
en la lucha con el hombre, fin a l a guerra la solución del pavoroso na de la victoria g la elegía de la derrota; ¿qué lograrís el frío cri.
problema de la conciirreiicia vital, el himno es el ardiniieiito :lile ace- terio discutiendo sus méritos, si tiene el de hacer vibrar el senti-
lera el ritmo de la sangre, ociilta~idoa la vista los abisnios de la miento y el eiiseñorearse avasallador de nuestra voluntad?
muerte. Pero nuestro himno es hermoso; conio en los aiitiguos cantos
Hernianas inseparables la Poesia y la hlúsica, se adornaii la griegos los numerosos versos en estrecha unión con las modalida-
una con la otra para Iiermosearse inás despreciando iiiezqiiiiins pa- des del ritnio musical, despiertan en todas las almas el mismo pen-
siones, cantando s61o a los dioses r los liéroes. L o s Iiitii~iosde la saiiiiento e idénticas aspiraciones: vivir y morir por la graiideza y
Grecia fáciles, nobles, expresivos, en los templos iiispiraii la piedad; la libertad de la Patria. i01i Maestro, la inspiracióii de la juventud
en el combate deseos Se gloria, einbriagueces de triiiiifo y fortaleza hace gloriosa vuestra ancianidad. Cuando en pié y descubierta la
en el desastre. L a s palabi:as, la inelodia, el ritmo, vati unidos has- cabeza entonamos el canto de los libres, con el hotiie~iajea la Pa-
ta lo más hoiido de los corazoiies, para despertar los sentiniie~itos tria, lo reiidireiiios tan~biéna vuestra meiiiorial
más generosos:.el valor, la gratitud y el amor a la Patria: Se reíle- Congratulénioiios, Señores, de haber asistido a una fiesta que
jan en las iiiisinas institucioiies y conservando la integridad de las debe iniciar una era de reparaciones. Los honores merecidisiinos
costiinibres, poseen el prix-ilegioaugiisto de enseñar a los hombres, qiie triliiitanios a Xunó' delicn Iiac~rnospensar en otros olvidados.
con la nocióii del bien, la idea de verdadera belleza. Allá en las inortiferas Pla!-as del Pacífico, más que a la enfertue-
L a niíisica y la poesía atraviesan los sig1os;las tradiciones gre- dad al infortiinio, rindió la vida la inás genial de ncestras artistas.
wlatiiias iio desaparecen por coinpleto en la Edad Media. Los ger- Dios habiapuesto en el corazón de aquella desventurada todas las vir-
manos y los galos que, coino todos Los bárbaros, poseían tan Iron- tudes de nuestras nobles iniijeres iuexicaiias, encendido e n su alma
dameiite el sentimiento de la libertad individiial dentro de la liber- la viva Ilaina del talento, y depositado eii el tesoro de sn garganta
tad civil, introdujeron en la Europa sus cantos militares, poco lire. los melodiosos trinos de las aves. Como ellas cruzó In Europa can-

-
rarios sin diida, pero espontaiieos y apasionados. Los cruzados!le. tando, arrullad;^ por el rumor de los aplausos que por docluiera le
varon bardos que cantaran sus triuiifos sobre los infieles; los troie- prodigaba una delirante admiracióii. Angela t'rrnlta, conio daiiia J
ros, penetraba11 en las almenadas mancioiies para loar lides y amores; como artista fiié honor de su sexo y gloria de su Patria. E n esta
pero todos son cantos'popiilares, no himnos que conmovieran unana ciudad donde rodó sil cuna dehe doriiiir su Últiiiio sueño. iOh, vo-
ción uiiificá~idolapor el iiiismo ardoroso~seiitiiniento. L o s cantos sotras, iiobles damas, tan gentiles iiobles coriio ella, sed las ¡ni-
patrióticos no pueden existir sino en los pueblos que han sacudido el ciadoras de esta obra de riparacióii!
yugo d e la coiiquista y ven amenazadas sus libertades. Tiene Suiza Perdonad, Ivlaestro, que en riiestra f i e s k ine Iiaya permitido
poreso, "el canto de los pastores" popiilarizado por Rossini; por eso abogar por una artista: conio ros lioiirada x humilde como vos. Si
Francia se levantó como un solo hombre a los acordes de su Mal.- la guerra tiene lauros para los cencedores,el talento en la Paz los re-
1 56. FLORII.EGI0 DE POETAS Y ESCRlTOKES POBLANOS

clamacomo suyos. Ceñidaslassienes con los que en justo tributo os


ofrecemos, volved al hogar y referid a l l á a losviiestros que el pueblo
de las revoluciones es hoy iiii pueble de obreros del Progreso, qur
esta ciudad, a la que una poética tradición llama de los Angeles
y la historia piidiera apellidar "la Batalladora," y a no conserva ni
las cicatrice de la giierra,yque es yuestro canto,en medio de talle-
res y escuelas, 110 el grito del combate, sino el himno a la Paz,nuestra
mejor victoria.

1,.IVIariano Pontón.

De "El Alma de la Escuela<

-
, .
Cuando todos salieron y el maestro quedó solo, se di6 á con-
templar los pupitles uno a uno, reconstruyendo en su imaginación
toda l a historiadel año escolar.
Aquí se hallaba éste; aquél rubillo juguetón que jamás limpia-
ba las plumas y cuyos cuadernos estaban siempre llenos de manchas;
allí era s u lugar de aquél; alto, moreno, vivaracho, de grandes ojos
negras, que siempre interrogaba, como si la duaa molestara cons-
taliteineiite su iinaginnción iiifantil; más allá, el otro, pequeñíil y
enfermizo y luego otro p otro más.
Veíales a todos,coirio el primer día de clase,risueños,bulliciosos,
muchas caritas picarezcas, muchas miradas cur~osas,sonrisas timi-
das y burlonas.. ..
Hizo remiiiiscencias.
Unas eran plácidas yalegres como cuando se hizo el repartode
recompensas; todavía escuchaba para sí el rumor placentero de las
risas, todavía sentía las miradas de r~conocimientoy aun se re-
crenha en el bienestar juvenil, qiie invadía todo.. ..hasta el, viejo
eiilerrno de encorvada espalda.
Otras veces eran tristes: como cuando la expulsión de aquél
chicuelo que en un rato de mal contenida ira, hundió su pluma enel
hombro de su compafiero causándole una herida, que descuidada,
produjo más tarde una infección, que costó perder un brazo al niño
enfermo.
58 PLORII.EGIO DE PUBTAS Y E S ~ R I ' K O R E S POULANUS

Entonces hubo llantos; llanto de la madre que veía al hijo iiio-


tilizado, llanto de laabuela del perverso, aquella viejecita de h z ru.
gosa y apergaminads a quien no solo daba pena el mal causado
por su hijo, sino la vergtienzz sin nombre que éste sufría. Lágri.
mas de niños impresionados que a veces ocultaban entre sus manos
las cabecillas asustadas.
Y cuando la excursión aquella.. .. .. .
Y se dibujaban en su mente los hechos pasados con pasmosa
claridad y lucidez completa.
Los alrededores de la aldea. E l arro~.uelpque serpeaba, agi-
tando su linfa cristalina. E l bosquecillo de álamos, cuyas plateadas
hojas azotaba el céfiro primaveral y más allá el lejano caserio de un
poblado 6 el terciopelo esmeralda de los campos.
De pronto irgiiióse y dirigió la mirada en torno suyo.

&j...2&. k?@s*

.
Los pupitres estaban vacíos.
Notó que le faltaba algo, sintió como un nudo en la garganta
y enjugóse una lágrima que pugnaba por salir de sus ojos.
-
L L 4.d

COMPOSICIONES EN VERSO
*j-<rT'fp-
¡El maestro estaba solol

Saúl RodfIes. ~~

' ,: $
4 u- .
PATRICIO CARRASCO

Nació en la ciudad de Puebla el 17 de Marzo de 1849. Sus pa-


dres fueron el Señor Don Jos6 Mariano Carrasco y la Señora Doña
ivIauuela Carrasco.
Su instrucción primaria
1 hizo en el Convictorio
Aiigelopolitano que dirigía
el Padre Estsveé y en una
Escuela particular bajo la
dirección del Profesor Gre-
gorio Pacheco. Sus estu-
dios profeilio~ialesy prepa-
ratorios los hizo en el Cole-
gio del Estado, en la Es-
cuela de Minería en M6xico
y en iI Seminario de esta
Ciudad; obtuvo el titulo de
escriba110 en 1870 y el de
abogado en :SSO.
Ha sido R e g i d o r del
Ayuntamienlo de Piiebla;
miembro de la Jiiiita de Be-
neficencia, Coiisejero de
Gobieriio y miembro de va-
rias sociedades literarias y
miitualistas
. ~ - ~ ~
FÚ.~üno +e 10s fundadores de una junta protectora que inició
en e: sstado c'ijstrucci(in de la Penitenciaría o persiguió la al~oli-
ción de la pena de miierté. H a toniado'parte en lainiciación de va-
rias mejoras materiales de importancia, como el Jardín de la Liber-
tad y el Puente de la Democracia.
Fundó un periódico quincenal de literatura llamado "La Lira
Poblatia," de cuya redacción fué jefe el Sr. Lic. José M. Castillo
Ijriwr. Fundó también el Sr. Carrasco un semanario literario "El
Búcaro," enel que colaboraron losmác notables escritores del Es-
tado. A HIDALGO
Perteneció a la,,Sociedad "Rodrigiiez Galván" de la que fué
presidente el Si.. D . Manuel M.Flores.
Editó la "Tribuna Forense," periódico de legislación y juris-
prudencia, en donde escribieroii los m& notables abogados del foro
Hace cien años, alzando
poblaiio.
La frente noble y serena
Lleno de la fé que inspira
L o grandioso de una idea,
Escritor festivo y romancero de nuestras costumbres y nues- Llamaste al puebio y dijiste:
tra historia,a la inaiiera de D. Guillermo Prieto. Se le tilda de 'c hIéaico es la patria iiuestra.
desaliñado, pero sin embargo, es grande la espontaneidad de su li- Luchemos para librarla
tera+ii!a. E s un amenisiino conversador. Del yugo que la sujeta."
0 y 6 tu palabra el pueblo
Y agrupado a tu bandera.
Entusiasta y valerúso
Marchó contigo a la guerra;
Sucumbiste, y sncu~nbieron
E n esa lucha saiigrieiita
hluchos héroes cuyos nombres
L a historia guarda y venera;
Pero otros héroes vinieron,
A continuar la pelea,
Y alumbró, al fiii, nuestro suelo
E l sol d e la independencia.

SOTA.-Xientras gestiooábamm la edición de es& libra el Sr. LIC.Carcacm


drj4 de existir. No obltaote, ano siendo erte Florilegio de poetas vivos, no ha de
ser Ia muerte qiii~nnos trunqiie tan alevosamente iueEtri abia. Y sirva esta pági-
na de Liomenajc al caro desaparecido.
64 FLORILEGIO IIII POETAS v ESCRlTORES POBLANOS

L a tea de la Discordia
Prendió fuego en nuestra tierra
E introdujo en los hogares
Desolación y miseria
Hasta que, tras largos afios
De aterradora tormeiita
Despejado el horizonte
Se hizo, con la unión, la fuerza.
, : ~ PPREZ
IG.NACI0 . . . . . SALAZAR
. . . .... : -.
... . . .
Nació en Atlixco y fueron sus el Señor Ignacio PBrez
Hoy el árbol de la paz Salazar Y Vanegas y la Sra. Dolores Oiorio.
Opi~nosfrutos ostenta DespuBs de desempeñar algunos empleos dedicóse al estudio de
L a patria que tú nos diste las letras é ingresó al Colegio Seminario y ' despues al Colegio Ca-
rolino, hoy Colegio del Estado de puebla, obteniendo poco después
Consta!itemelite prospera;
su titulo en la carrera de Abogado.
El crédito y el trabajo,
Fueiites de dicha y riqueza, Desempeñó varios puestos públicos, habiendo sido Juez de Pri-
L a Iiaráii grande y poderosa mera Instancia en varios distritos, Director del "Monte de Piedad
Sienipre digna, sieoipre bella, Vidal-Ruiz" y por bltimo, Magistrado del TribunalSuperior del Es-
Y nosotros, los que ahora tado.
Ssistiiiios a su fiesta H a publicado "Album de Viaje1'-Colecci4n de I m p r e s e -
Celeliraiido el centenario
',
1904, Juveniles," "Estivales," "Otoñales," "Ayes del .Urna,"
De su gloriosa cxiste!ici:i, "A través, de los mares-IQIO," "Troqueles Antiguos-~gro."
Iiice~isaiiioslos ;ilt;tres Es miembro de varias sociedades científicas y literarias y en-
Que la gratitiirl te eleva tre los Arcades Romanos es conocido con el nombre de "Alidauro
Y alli dej:iriios las llores Zacintio."
De iiuestro amor como oírenda.

Este poeta, uno de los más fecundos, ha intentado, todos los


géneros; pero en el que ha tenido más éxito es en el festivo como
epigraiiiatista. Su poesía seria es romántica con dejos cltisicos.
FLORII.ECl0 DE POKrAS i' ESCLlITORES- POBLANOS;-.I--6>i-L
-- -- .-. --. - ,., ,.,: .:.. . . .,.. :...,:.>. . !...
. ~,*.
p
. ~:

~. No s.e <'C'asac2>-.; ..
c...:..
~'i""í;*

Que eso Iuera ser inuy bolo,


Y ya que se fué Usted solo,
No vayan dos a venir.
No, Luis, desplegue las velas
E n cualquiera trance fiero
Y vuélvase acá soltero,
,
; Independiente
. . . : . , y feliz. ,. , -: ; , ~. :
. . , . . ? i,.: , . . .

No tanto como Usted piensa,


. . . . Mas si estudio Escriche y Sala
, . -
'
3 .
.. . . .. .
. ./ . . . ., . .. . : ;, i.., . , .. .. . , Pero es mi suerte tan mala
: ':;,,.. a. . .. . ., ., . Que me van a reprobar.
cayísimo ~ i s&?,guSto
i Esto me hundirá en l a fosa;
Miro que no se ha resfriado . . . ., : Mas sírvale de consuelo
Con la ausencia, el don preciadc Que si pierde un hombre el suelo
Tendrá el cielo.. .. un ángel más.
8
~ e s ji:ncer$
ú aniFtid.
'

E s pliieba de klli sii carta , .: '

cbn'Co&$iicencia surná, ' ' ' EPIGRAMA


,
Tomando
, ..
al punto la pluma
,
Me'prapoiigo'contestar. Se precia de hablar hIartín
Correctaniente el inglés,
1 De saber también francés
1 Soy bastante campechano
i Para sentirme por esa .. Y de entender el latín.

l Despedida a la francesa
Que Usted tuvo a bien hacer.
Y así, aunque tome soleta
De traducir italiano,
Arabe, alemán y griego.
ILástima, exclama Don Diego,
. ..
Sin visitarme, le digo Que no sepa el casteilauol
Que siempreseré su amigo
Adicto, coiistante, fiel.

Por cuya razón le encargo


Se cuide, y no una hechicera
Y 1ii:da tehuacanera
Me le robe el corazón.
Y diciendo con Saii Pablo
,c Qnieri no se casa se abrasa"
Aunque tiene "Cura" en casa,
No se cure del amor.
MI POSTRER BESO AL S O L

L o vuelvo a ver en S U mortuorio lecho Sol! espléndido sol! ipadre del día1
A la luz luiieral de los Iilaiidonas, Con tii calor germina la simiente,
Nobles, :. .que extenuadas las faccioiies, Y con l a luz que irradia de tu frente
Y cruzadas las inanos sobre el pecho. Por doquiera difundes alegría.

Era mi corazón reciiitu estreclio Yo concibo por ti la idolatria,


A coiiteiier tan crueles e~iiocioiies Que a nb, por mi ventura, ser creyente,
Que esternaba en ferviei:tes oracioiies, iOb sol! te venerara reverente,
Prosteriiado jr eii 1áprin;as desliecho. Que tu vista embelesa el alma mía.

Lo mire amortajar piatlosaiiie~ite. Mas tú, fúlgido sol, eres cual sombra
Eiitre el dolor de propios y ile extraños, ¡)el Sol de la Justicia, eterno y santo,
Con iiifiiiito amor besi! sii Ireiita: A qii:en mi labio. balbuciente, nombia.

Senti del hielo la frialdad.. ..;Dios mío' Y siendo de aquel Astro l a penumbra
Han pasado los años.. ..muchos aiios, ¿CiiáI será la belleza y el encanto
Y aun me quema los labios ese frio.. .. De ese Sol inmortal que a tí te alumbra?
-
;&
H a colaborado en muchos periódicos y es conocid&n el mun-
do literario con el p ~ i 1 . d 6 n i mdq
~ Payo Frarico. Cultiva de prefe- 1
reiicia el estilo seri6.j loi kstudios Soci6lógicos. T,

.., , , . , ! . : , .: , ' < . . . ., .

_
E s poeta pesimista, .PO: excelencia. ..Viene de Espronceda y

MANUEL R. SOLIS en el foiido es sombrío. . .


tiende a la s ~ b r i e d a ~ e c ~ u e r i a nSea .,cuida poco de la forma, Y
.:.
, .,
,:

Kaci6 en Tepeaca el 9 de Agosto de 1 8 ~ 4 . F~ieronsus padres


el Señor Antonio Solis J. la Señora I s a b ~ '-,si0 I d a s c ó i ~
A la edad de doce
años recorrió el Esta-
do de Oaraca en com-
pañia de su padre y
eii 1874 pasó al Cole.
gio Seliiiiiario como
peiisioiiista, obtenien-
do las primeras cali-
licacioiiesdel curso de
latinidad en csátiien
púl>lico. Del Ceniiiia-
rio pasó al Colegio
delEstado acontiiiuai'
sus estudios terininan-
.¡o la ii?striiccióii pre.
;iaratoria y la profs-
~ioiialde abogado, no
liabieido logrado reci-
birse por haber falle-
cido eii aquella épo-
ca si15 11;idrrs.
Ejerció iiiás tnrde
para poder suliiisiir,
el iiinpisterio, pero en
virtud de uiia eiifer-
!iiedad que le inipidió coiitiiiiiar esta carrera Liivo queaceptar el em.
i.!rcde Olicinl ~\lelaCeciiÓti de Fon:ci,toe::ci Goliieriio del Ettado.
POESIFIS
v

Las auras perfumadas de los bosqria


Besando tus mejillas,'
. Del moribundo s o l e l tibio rayo
Que irrad.ia en tus pupilas;
E l arroyo que borda la campiña
Con sus hilos de plata; JOSE MARlA CORDERO
E l trino de la alondra que escondida,
E n los t~igalescanta;
E l trisk y melancólico taifido
De la vieja campana Nació en Puebla el I'? de Diciembre de 1856. Sus padres fue-
Que a laoración postrera de la tarde ron el Señor D. Manuel Cordero y la Señora EulaliaSoledad Márquez.
A los labriegos llama; Hizo sus estudios
¿NO despiertan en tí como despiertan elementales en cole-
Honda tristeza en mi alma? gio particular, pasan-
¿No te dicen tambidn como me dicen do despu6s alsemina-
Que algo a los dos nos falta? rio Palaforiano y más
*** tarde a una escuela
Como del mar la luna se levanta particular de Juric.
Quebrando entre iii olas cucrreflejos, prudencia que estaba
Con tinte melancólico queencanta : :,ajo la dirección del
Y la vetusta cruz de ermita s i n f a SeñorD. Tirso Rafael
Con sus tintes de luz tiñe' a lo lejos, Córdoba. Terminó s u
Así dentro del mar de mi memoria carrera de abogado y
Brota la luz de mi recuerdo triste, se recibió en el año de
Triste recuerdo de ignorada historia 1sjg.
Que en lo mtiino de iiii alina sólo existe. Fiié catedrático de
*** retórica en el Colegio
hladre! madre del alnia! Católico de la Coin-
Ruega por mí que sufro! pañíadeJesús,de 1581
Tíi lo sabes inuy bien, nunca la calma a 1S85, B de Tenedu-
En el herido corazón se anida, ría y Aritmética en
Porqiie 81 perderte a t i . . . .perdí la vida! la Escuela de Artes y
Oficios del Estado.-
-
--

l E n rayo el Gral. Ro-

.
?endo Márquez, Gobernador del Estado, IU nombró Juez de prime-
ra Instancia y de lo Criminal en el Distrito' de Zacapoartla; de.
i@
~empeñandoeste empleo después envarios Distitos del Estado y
por último e i i ~ u e b l adesde Enero d e 1908.
-Colaboró en diversas publicacioiies de -índole literario, entre
,

otras "El Presente," "La Caridad," periódico dirigido poi- &ligue1


Palacios Roji; actiialmeiite en el "Heraldo del Hogar." '
H a publicadouna colección de fábulasenverso, edición de 1883.
En su juventud dedicóse al género erótico, prefiriendo m& tarde
la poesia didáctica.

. . . .
Nuestro único fabulista. Snfábula es fácil y castiza, quizá no Un muchachopor j"gueti ,,. . . ....
~.
..
se le tenga por lo que vale. E l único tomo de composicio!ies de és- sobre su,nariz montó
ta índole que ha publicado, debiera ser bien conocido y niejor apre. uiios lentes verdes c&os
ciado. . . . que se ha116 cierta o&sión,
. . . . ~ . . .

Empezó a ver sus vestidos


Y luego a su derredor
despiiés las casas, las calles,
las iinbes, el cielo, el sol:

Cansado de ver las cosas


a q u e su vista alcanzó,
dijo COI] cierta extrañeza
< tPues todo está. verde hoy."

Los que están bajo el influjo


de MII vicio o preocupación,
todo ven, de sus defectas
con el iiieiitido color.

EL AATON Y EL CATO
AndAbase un ratoiicillo
de esos que a millares hay,
recogiendo cierta noclie
aguiias migas de pan.
Cuando niás alegre estaba
!ah, negra fatalidad!
FLORILEGIO DE POETAS Y ESCRITORES POBLANOS . 17
"nopaca quien no se. arr!esga:
'así lo enseña un refrá?;"
76 FLoaILECro DE POETAS V ESCRITORES POELANOS .
Dice, y . . . a pocos instantes
COMO. no era de extrañar
oye de repente un gato el bicho iqu81 se lamía
tan cerca de sí maullar. losbigotes, en señal
que temi6 por s u existencia de que el ratón imprudente,
. de una mauera formal. fué grato a su paladar.
. . . .
Al punto mismo se escurre.
corre de aquí para allá, Cuando en algo tengas duda
y al fín, por fortuna logra . de si obrarás bien o mal,
con un agujero dar. te aconseja la prudencia
En tal momento, un gran gato que mejor dejes de obrar.
entra a la pieza; quizás
algo sospecha.. ..olfatea,
y busca, y vuelve a buscar,
hasta que al cabo le dice
su mucha sagacidad
en dónde el ratón se oculta,
y resuelve no irse Ya.
Silencioso, acurrucado,
atento y pronto a saltar
sobre su presa, el gatazo
esperó una hora mortal.
Entre tanto el ratoncito,
que siente una hambre voraz,
escondido en s u agujero
6'
así discurre: Infernal
"maldito gato! Si acaso
.
de mí s e hallará.. .
't
pienso que no.. ..ya bastante
'6 .
tiempo h a pasaio; adeniás
c6
que no me vió y . . ..qué hambre1
', vue!íe a impurtuiiar!. . . .
ya
<'si, yo noes posihle.. ..
4I
pero el gato es muy tenaz.. . .
"Teiiaz! Mas eii este caso
"DO cabe teiiacidad.
"S;, me hubiese visto, pase
', que no me engaño es esta:
"de que lo he oído maullar
'<y no lo juzgo tan torpe '~

'S
que antes me avisara.. ..Bah!.
',Eh! ..
Salgamos.. .sí.. .la mar
, R A F A E L SERRANO
I.laci6 e n l a ciudad de Puebla el 13 de Diciembre de 1858.
Sus padres fueron el señor Epifanio Serrano y la señora Sole-
dad Daza.
Su instrucción preparatoria y profesional en la carrera de Me-
dicina la hizo parte en el Seminario y parte en el Colegio delEstado;
Obtuvo SU título de iilédico Cirujano en 1879.
H a colaborado e n varias publicaciones científicas y literarias.
***
Poeta y filósr5io de gran austeridad. Escritor sobrio y sincero.
Su producción es muy escasa.

Victor Hugo pinfado por Bonnat


(De Dezamy)
-
Medita grave y triste, el codo cobre Hornero.
Su faz entre la sonibra nocturna centellen,
Su labio, donde aun vibra el cántico postrero
Si coitejó a las flores al huracán tutea.

Soñando está. Una mano oprime el pecho ardiente;


Y la otra como el Atlas que al mundo sostenía,
Sostiene un firmamento, aque!!s ergiiida frente
Do el surco del lejtierro trazó la tiranía.

Inviernos y desgracias, nevando en su cabeza,


Espléndida corona le tiñer: con escarcha.
Los ojos en los astros. la planta en la maleza,
h,:irad, de ese profeta en pos el inundo marcha.

iFilósofos, poetas, en piéi Es el maestro.


Bajad la sien orlnda, allí está el gran proscrito,
E l soñador de auroras, el inmortai cuyo astro
Refleja en las pupilas la luz de lo infinito., .

Su dios es el progreso; su templo todo el cielo,


L a humanidad que sufre esa alma reverbera,
Humilde en la grandeza, no olvida que es su abuelo
Y a Jorge dice: c ccree," a Juana dice "espera."
80 PLOKILEGIO DE PORTAS Y ESCRITORES POBI.AKOS

Los besos de los niños vencieron al gigante,


En un crisol eterno ardían los corazones
De Shiller y Virgilio, de Shakespeare y del Dante JOSE MARIANO,PONTOM?aj&
Y hervía la sangre Olímpica de Orfeo y sus leones.
Nació en la ciudad de Puebla el 15 de Enero de 1861. Sus p*
De allí surgió tu espíritu, poeta circundado dies fueron e\.Seü?:or;+i.!enciado José Vlariano Pontón y la Seüora
De nubes y relámpagos, estrellas y penumbras, Basilisa P&~-&:~ -';-: i. : l
, .
i,.
c~
L
Y como en alta noche un astro inmaculado S u s e s t u d i o s ele.
La senda de los siglos y el porvenir t ú alumbras. mentales, preparato-
rios y profesionales
e n l a carrera de dere-
cho, los hizo en varios
colegios de la ciudad
citada, siendo discí-
pulo del eminente jn-
risconsulto D. F é l i x
BBiztegui. Obtuvo su
título de abogado el
11 de Diciembre de
1881. .
I l a o c u p a d o va-
rios puestos phbli-
cos de carácter judi-
cial Y político; desem-
p e n a d o l. a s c.l a s e s .
de Lenguaje, Raíces
Griegas y Latinas y
Literatura que actual-
mente desempeña. E n
la carrera de Abogado
ha servido las clases
de conferencias sobre Legislación Comparada,Literat;ra Forense y
de Historia del Derecho.
E n literatura fué discípulo del ~ i c . ~ i r s o R a f aCbrdova
el y más
tarde de¡ Señor Lic. Arango y Escandón.
H a escrito en varios géneros de poesía, predominando en sus
, comppsiciones el estilo de la Restauración y en sus traducciones la
Iorma latina. ..
*f*
Literato y orador elocuente. Su poesía suele ser de tesis, y en
ella usa de fornia correcta y castiza dicción.
i s ~ nti loh Fuerzal nudiera el miserable , /

Suyos hacer los frutos de la rama?


¿Sin ti, Deidad que su valor moviste
D e las fieras vencer la hambrienta saña?
, .

Brotó l a mies en medio de las flores


ODA A LA .FUERZA Al vigoroso golpe de la azada;
- Y para hacer fecundos los desiertos
L a oorriente torciste de las aguas.

Si es ley ineludible del progreso, Con el forjado hierro tus cinceles


E n cuantos seres el vivir inflama, Labraron los palacios del monarca;
L a lucha pertinaz por la existencia ,
Y e n desprecio del aire, en las ciudades
E l afán angustioso del mañana; L o s templos elevaron sus arcadas.

Si todo ser sucumbe fatalmente Tendiste el puente sobre el ancho río:


Cuando al medio su vida no se adapta, Los remos impulsaste de la barca,
Despareciendo entonces de la tierra, E l mismo mar revu4lvese impotente
Las especies, los piieblos y las razas, Cuaado tú poderosa le amurallas.

¿Cómo no prevenir al combatiente, ¡Dominadora eterna! en cuanto esiste


Y asegurar s u triuiilo en la batalla, T u poderoso imperio se dilata!. . ..
Robustecieiido el brazo que'en un día Trazas la curva de la errante estrella,
Habrá de fulminar la dura lanza? Palpitas del volcán en las entrañas;
r
iC61no estraño ha de ser que cabe el templo Savia das a la flor, vuelos al ave,
Erigido a l a Cieiicia soberana Poder incontrastable a la cascada;
Alceinos a l a Fuerza triiiiifadora Donde ha>, vida t ú estás; sin ti de nuevo
Los cincelados muros de un a!c@arl E l Giiiverso volreria a la nada!

Ya en los albores de su vida, el hombre ¡Eres la libertad! Cuando insolente


S Tuvoque combatir: la tierra huraña E l tirano los pueblos avasalla,
No se entrega al primero que pretende Aliento das al oprimido siervo
Robar los dones que en su seno giiarda. P x a empuñar las redentoras armas.

Cada secreto patentiza un triunfo: L a noble inteligencia por ti logra


E s la humana labor, labor de lágrimas: Sus prodigios cumplir, y en dulce alianza
Los anales del mundo inipresos llevan Ambas llevais a cabo esos portentos
E l sello del dolor en cada página C w a grandeza l a Poesía canta.
FLLOitlL~C10DP POETAS Ir ESCRITORES PORLANOS
84

6i.vapor, que no teme vendavales,


- . .~.. . . ,
.,
, . ..
. . ,
. .
< . .
I
,
, ~ .
..' si':,
E l rapo, servidor de la palabra; a~onn~ c DE
n ) ~ o F . .T ,. ~ ~~Y,~Es,GRI~oRE~~.?~~~~
. . ~:
. :. , .
. . . .
.. . ::
L a imprenta. fiiadora de la idea; .
E l titánico esfuerza de las máquili?s.
. . ~ . . .~. . . .
,
-. , . .., i .
. . I _ . . .
:,
.:. l,
Cual árbol carcomido por los siglos
Que indómitos los vientos desarraigan,
...
Obras con de las das; también ia guerra S Los pueblos que su vida no renuevan
Débeles iayi s u s fratricidas armas E l eliipiije del iieinpo no contrastan.
Rara vez esgrimidas por justicia,
Cómpl~crsa menudo de l a infamia.
Parece el débil en la lucha recia;
Fuerte el cuerpo ha de ser y fuerte el a l ~ l a :
iDichoso €1 pueblo que en la Paz florece, Educados así, l?Luiénosaria
Y, cual nosotros, con afhn levanta Sojuzgar arrogante nuestra taza?. j , ,

Al sabe;g a l a fuerza monumentos


Que su,cultura por doquier proclaman! a%!
S i es ley ineludiljle del progreso
ILuchemos por riosotros y la Patria,
L a nuestra ivcdla aquí!. . ..esta es In base
Uniendo al genio de la sabia Atenas
D e un porvenir risueño de esperanzas,
L a heróicafuerza y el valor de Espartal
Este el plaiitel de nuevos ciudadanos
Que vigor le derán a nuestra raza;

Vástagos de ese pueblo si11 seguiido,


Cuyos hechos la 1-Iistoria fatigaran.
Y al que !ioy los huracanes del combate
Al exterminio y a la muerte lanzan;

Descendientes de aquellos indo::ia!)les


Defensores del suelo del Anahuac.
Libre, por el valor de nuestros padres,
Grande, por los destinos que la aguardan.

.De nuestra estirpe ufanos, y renombre,


, Aun soñamos con épicas hazañas.. ..
¡La grandeza pasada de los pueblos
Para un glorioso porvenir no vasta!

Roma, la soberana d& la tierra;


Atenas, poseedora de la gracia;
La patriótica España, ¿qué conservan
de su antiguo poder, de gloria tanta?
EPISTOLA
Entre l a bruma que en misterioescoude
Cuando en el mundo mi esperanza sueüa,
iigoiiizanti, sin cesar se agita
il~irc~d'pidiendo al corazón; en vano
~ a iniradas
k imploro de los dioses,
Xació en Teziutlin el S u luz les pida en vana, mis querellas
26 de Marzo de 1863. Se pieiden impotentis, y en mi pecho
Sus padres fueron, el Embravecida la tormenta ruge.
señor Don Manuel los6 ¿Será que para siempre hayan huido
Lobato y la señora G e r L a s horas de pasión? Nunca la mente
trudis Hernioso. Podrá volver, hendieiido los espacios,
Ilizo sus estudios pre- -4 volar en incógnitas regiones
paratorios y profesioiia- De aiilor y ,de placer? Vida, arinonía
les eii la carrera de le- Ensueños de aiihikióii, todo sucumbe
yes E I I el Colegio del Es- Al rudo golpe de la adversa suerte.
tado dc Piiébla.
E s prolesor de ingles, Cual un cadáver que se mueve y anda
de Lenguaje y de Lite- I'or palvánica Z C C ~ ~ I Iasi
, me arrastro
ratura en el citado Cole- Entre la turba mundanal que ignora
:¡o!-en el Institii!~Xor- [,o que al vivir, el infortunio encierra.
nalista dc! Escado.
IHa colaborado en per Tieiido l a vista por doquier; fastidio
'Snn solo infunden los humanos hechos:
riódicos de carácter ex-
:luricaniente literirio. :\qui amistad Iiollada, allí vendidas
La Iionia, la fé, la dicha; los Iiogares,
'i'aladas por la garra pestilente
- Vrl sacrílego crimen; la conciencia
Literato y critico de E s objeto de trafico asqueroso
gran erudición. Maestro 0 en obscuras prisiones gime y llora.
de casi todos los literatos forinsles de Yuebla. Coiiversador ameno,
cultivador incansable de la sátira y epigzamatista suspicaz y o p o r iAh! retiróse la virtud del mundo
tuno. Su poesía s e distingue por la pureza de la forma. Y su santo recuerdo ante los hombres
Sólo alcaiiza a formar la hipocresía.
88 FLORILTBIO DE PJEThS Y ESCRITORES POBLANOS

Ornado el vicio con pompnso arreo


Fingiendo Santidad, el nombre invoca
De sublimes principios, y a su amparo
Difunde asolación, miseria y luto.
¿No hay una !uz que alzándose indignada
Acuse al miserable? turpe miedo
O lisonja servil harán que inclipe
E l honrado varóii la noble frente?
No, no serk; l a pluma del poeta
Que es en tu marlo hierro encandecido
Marque a los malos sin piedad, castigue
Con pública vergiienza a los infames,
Sirva de guarda a la inocencia, luche . . .. .-
Por la virtud, y ceñirán tus sienes ~ ~ ceni Ixtacomitán,Estado
ó de Chiapas,elB de Enerode 1864,
Lanros eternos de, grandeza y gloria. siendo sus padee$el.Señor,vD::,Féliped e Jesús Contieras Y laseno-
ra , ~ a f ~ e l ~ . s a ~ k h ~ ~ . . ~ Ct;i:'. 1 . ; !
izo parte de sus estudios primarios en su pueblo natal Y Par-
te en la ciudad de San Juan,Bau[ista7T?b?scp1-E9 1878 se dirigió
a Campeche, d o n d ~ . ~ ~ ~ z o , ~ ~ ~ , e s t ~ d i o ~ . 1884 ~ ~ e lleg6
~~rat?~jo~:
a Puebla con objeto iie cursar susestudios de Der~cho,obteniendo
el titulo de Abog?$penal8,89q.,,,,¡, : , .+ :., ,,, :: . .
H a sido cat.edr+;i$o d $ , I n s ( : u k j @ ! C i y j c a ~ ~ ~ hUsual o en la
antigua Escuela N q r . m a l . R a ~ < P i ; o f e s ? ~ esp!~,id~..por
s . c ~ , ~ ~ Poco tiem-
iI po la Cátedra de E!qcue.c$a;F?:pnse e:,:elkCo;egi?. del Estado. F u i
Director de la Escuela ?jor!nal; p ~ ~ a ~ r ~ ~ acfualnlente ~ ~ o ~ e sMa- ~ ; . ?
i gistrado Suplente d e , ! . ~ r O u n a l : ~ u q ~ ~ ~ ¡Esta?!, ~:~de~

-
H a dado a luz en l a , p ~ n y i q ~ r i < + . cdiverso? a trabajos sobre
literatura y otros asuntos y es autor de un libro de índole
literario titulado "Epicas y ¿Gisas," edición de 1903.
i1 ' . E n los juegos florales celebrados:en .esta ciudad eii 1904, fué
Jurado Calificador S PreSidente dé~l6s.mismosj.i
L H a mostrado sielnpre g?an inclinación por la oratoria y apar-
f. ,
? te de sus aficiones poéticás;ha consagrado . .
su tiempo a diversos es-
tridios históricos y. Gentíficos, . ' ;. . .
? ,.. :, .
.? ...
~

< ./. .
, . .. .,
-. j,._i,.. , * * X , . . .
j,, > :<:. , .
, ,.., ~. ' . . ... . . , ' . ~ .,
Literato y poeta cu-a caracter.ístjca,es.e! atildamiento y la do-
nosura. Su poesía lírica no es siiperioy.a:sus poemas, en las que pa-
rece provenir de D. Ramón.de Campoamor. S u prosa es bella y ar-
moniosa. Narra.y describe con verda4,y elegancia.
si no tuvieran el azul del cielo;:
" '
.
, ¿dónde abrigar los sueños d e l a Yida?
Y no me engaña la memoria mía:
era el pálido joven de mi cuento
un maniático fiel del firmamento.
E n sus oios .
. orofundos s e leía
la misteriosa historia -
MISTERIO de esas pálidas frentes exaltadas,
- q u e viven casi siempre amenazadas
de estallar. delirando con la gloria:
de esas pHlidas frentes 'sin ventura,
Fragmento de un Poema
nid6a de amor y de soñar profundo,
que ilevaii en su grave curvatura
. . cintilación de Iiices de otro mundo.
Y hay un uceso de alma ¿ Y en qué soñaba tan eteriiamente
Que jarnd~hollo empleo en este mundo. aqiiella triste y abrasada frente?
, . . . . lqud biiscaim su mente eii el celaje?
E s una historia humilde, !por quE su triste palidez crecía
que agita sin cesar mis negras horas. cuando tocal~ael sol en occidente?
' Brisas murmura'doraS;
¿Acaso tras las nubes se perdía
Hojas marchitas ya, que el torbellino de su esperanza el mágico plumaje
Arrastra por las quieoras del camiiio; con el Últiiiio rayo del poniente?
Niebia crepuscular, reflejos de oro, No se puede saber.. ..ama el silencio
Todoese inundo del dolor que adoro, el alma que consumen los desvelos
dejó en iifi coraióii Atristecido .' en calla2a lr.letal melaiicolia:
esta historia de lágrimas, que acaso y al niirarle una ves se presentía
se salve dela saña del olvido. alguna ave d e paso de los cielos.
Y era de ver, al transportar los montes
I . , **: el tibio sol que entre celajes arde,
E r a joven eljoven de mi cuento, c6iiio hablaban sus ojos de la )arde
g pálido, muy pálido.. ..tenía y de los apagados horizontes;
en el rostro pintado el sufrimiento . . pues era el joven de iiii extraño cueeto,
y cual todas las alnias soñadoras, si no me engaña la iuemoria acaso,
gustaba de las horas un tacituriio adorador del vienfo
triste; g dulces, en que muere el'dia. y un singular creyente del ocaso;
iEl cielo del crepúsculo!. . . .:qué encanto que mirando.. ..mirando
tan hondo el de sus pálidos crespones1 nubes que van por el azul de%iirrs.
iAy! los desesperados corazones cuando quiso ~norir,quedó soiía~ido... .
a medias carcomidos por el llanto, cuando quiso vivir.. ..estaba ~IIIIPT~O!
en sus momentos de profundo duelo
en que es el coraz6n como una herida,
. . ...

92 FLORILIIGIO U E POETAS Y ESCRITUI<@~;P,OBI.ANOS

lOh.mundo:$el misterio, cuyyacalma


no explicará ia erudición del saFo;,
cuando s e pone, como ei sol, upa,,alina.. ..!
No dejar en el mundo ni una huella,
vivir para elsilencio y la esperanza;
y al ~ e t l muerte,.que
a e n l a so*a avanza
sepultar un ensueñpen una est:el!a:, . ..
que es muy, extraño mi, diréis a c a s 4
mas no o s asombre el mist'erioso.~?so
que era e! pálido joven iie mi cuent<
un taciturno adorador del viento !.. :,
y un singular.creyente del o c a s ~ . . ~ : ~,
Nacid en Pichucalco,
1865. Sus padres f u y "
,..:., . ... , ...
señora Rita Rend6n.
, . Sus estudios el&&tales los hizo en &a . . Escuela .,
particular de
una finca llamada "San.Pablo,!l . . .. ,
Cursó su Preparatqria en el ~ ~ ~ t i t uCampechano,
to. y en 1886
llegó a esta Ciudad donde siguió la. carrera.de Derecho en el Cole-

'1
gio del Estado, obteniendo el título. d e , ~ b o g a d o e l deMayo
5 de 1890.
I I a desempeñado varios puestos públic?s de importancia, entre
otros el de Nagistrado del ~ r i b u n a l ~ u p e r j o rDiputado
y, a l a Le-
gislatura Local. . . . , , . . . . . .
Fué colaborador de "El Eco de .la. .Prensa,". "El Ensueño,"
i r'
E l Qiiijote" y alguiin orla i~ublica'ciói~
.
literaria.
..

i
I rrus y Nimbus" y m i s tarde editó l a vista
,

En 1889 publicó una colección de poetiias cortos, titulada "Ci-


.

de larlcademia de Jn-
1 risprudencia y Legislacióii ~ o r r e s p o n d i e n t e d e l a~ e a de
i Madrid.
E s miembro del ,Colegio de bogado os, del que es Presidente el
, . Señor Lic. Juan Quintana.
1
. ,., ***,: :.
.. .. ,' . . . . .
Literato de pluma vigorosa. Poeta lírico en su primera juven-
tud, en que escribib bellas e i n s p i r a a a s composiciones. L a prosa
b,
de su prafesióii le ha robado el entusiasnio 'y la iiiienii'dad de s u
labor juvenil. . . . ,
. .
. .
\
PLORILECld DE POETAS Y ESCKITOR:S,Pp?~*N?S . . '(#
,95
-.
.~ .
de esosd$s infelices, aquél día,,;. , .
, . ~. . .. . ,
10 que. cada uno al otre:!e.decía,: ,i;; ;
escuchábalo yo, couel . . :.;..:l.. . , t i , .
. . .derecho.
que me da entre razones fansnprem,as,
la gran razón de que est.os de~gi&iados
7.
<.;.f., . .;
del bien g la espetan~a,ab.a~nd~~adoc,,
los personajes son di:mis poemas.
E r a uiio de los doi cilgy:y jncihjp
SIC TRANSIT GLORIA....;..! era el o t o una pálida cri$tu$? ..:....
el niiio gniaba al v i e j. o. d. e,.l a,:.:,
:.,.
., , .
mano, ,
sirviéndole de encwto ensuamargnra,
prestándoie el calor de su cariüi,
L a s tardes de celajes coronadas:
Y oid lo que el anciano con tristurd
los c6firos ungidos con olores
de multitud defloies, contaba al pobre niño: ..
'C

y allá por los espacios las bandadas


Esta herids mort8l nunca Sana
de aves cruzando en pláticas de amores: que va minando mis alientos de hqmbre,
todo, todo decía fué recibida en lucha sobrehum?na
que derramaba sus portentos Frlayo: coii-lionra de mi pattia y de mi,nombre.
y era en cadasemblante la alegría ¡Tantos años y cambios han. , venido, @
1i como avanzado rayo e11 pos de aquella lucha tan tremenda
de astro degloria amaneciendo en calma que al volver la mirada al tiempo ido,
i
!
en l a región del alma. hasta a mí me parece una leyenda!
E n las cumbres que tienes ahí enfrente
Que Puebla'celebra este gran día
en que al partir el sol d e nuestro cielo (icuánta mi dicha fuera. . . . .
i; apresurando el vuelo, si aun pudieran mirarlas estos ojos!)
fii6 a contar a las bélicas Naciones orgullosa bandera . ' . ,
de l a orgullosa Europa, flameaba impr.udente, .,

qiie nada puede una agiierrida tropa retando sin pudor nuestros enojos.
ante un broquel de nobles coraiones Algunos compañeros atrevidos,
que es cobarde la fuerza que no cuenta Y de alma denodada, sobre muertos y heridos
con el apoyo santo del derecho: el paso nos abrimos con la espada
Que el pecho más valiente es aquel pecho Ilewndo nuestro armjo,temerário
que quiere redimirse de una afrenta. hasta hacer que besara el patrio suelo
esa ba+era, orgullo deÍcontrario.. . .
E n tanto pues, que todos se entregaban Y fué por nuestra rabia destrozada.. . .
al gozo más ferviente, De ella aun guardo unaparte con anhelo,
dos seres sin abrigo, vanamente, tiene una franja de color de cielo
la piedad imploraban 1, después de una blanca, iina encarnada.
de l a turba feliz e indiferente. ''BIás tarde, nuestra patria agradecida
Y, queriendo saber si aun extendía por tan felizvictoria, , .
la esperanza siis alas e n el pecho escribió conmovida
. ,
. ......
. ,. ......................................
.g6 . I O POE'I'AS 1, ESCHITOIlES POBLASOS
P L O ~ ~ ~ L E GDI? FLORILEGIO DE .P,IETAS:Y ESCRITORES P ~ B ~ ~ A N I I S 97:
... . .
............. ... ,~
..................
5 de Mayo-en su gloriosa historia. Llegueme hasta ellos, estreché su mano
"Con todo. si de males agobiado y en ella puso convulsivamente
quisiera alguna vez la suerte fiera cuanto en mis h6lsas encontró la mia;
queseas t ú soldado, y llorando aiejéme velozmente
no olvi'des que al ganar yo esa bandera porque ya el corazón se me partía
v a l i ó a mi jefe el ascender un grado.
Pero a mí.. ..ya lo ves, hijo querido, iOh Mexico, mi patria idolatradal
el humo 'del combate ¿Yconsientes que viva de este modo
nubló por siempre el cielo de mis ajos quien por salvarte se olvidó de todo?
y si es torpe mi oído, ¡@e n ~ , t ~ & i ~ " i &"n~ ibb;e;lecho
y si este nuevo mal mi ser abate do reclinar la frente fatigada '. ' . '
si el eco de tu vozque cura enojos quien a las balas, presentó su pecho
no lo oigo g a c o n aistinción bastante por defender la libertad sagrada!
para que diera a mis dolores pausa,
el trueno rebramante
con que ruge el cañón, sabe la causa."
.........................................
.. Détúvose
+ ,
el anciano un breve instante
.'%ino a tomar aliiiito.. ....
De pronto iluminóse su semblante
con l a luz sideral de un pensamienta
y luego'prosiguió: "iNo me arrepiento!
¡Vuelva mi juventud! idame, Dios mío!
aquél vigor de mis mejores años!
y a pesar de,mis muchos dese~ig-años,
una vez más coi1 desusado brío
a l a luz renunciara,'
a l a luz de los ciegos tan querida
aun de tu amor ioh niiíol me olvidara:
iy cómo no!. . :.que si comprar lograra
la dicha de mi patria con'la vida,
yo mismo lasentrañas me arrancara!
E l niño como tal, menos sufrido
le interrumpió diciendo acongojado:
"miichos señdres, padre, ya .han. pasado
y n o les has pedido.. ..
Si no encontramos, padre, una alma buena,
hoy no tendremos cena."'
Y el.niño más y más entristecido
nada pudo agregar: ;..La noble frente
del buen anciano se tornó sombría.. ..
'TRANSFIGURA
, ...
.
,
_ : .:
CION
i
. !! . .

FELIPE NERI CASTILLO . ..


Y me dijq mi amigo: "2 Por qué veo
como qué se iiu&ini tu semblante,
y por súbito encanto Be disipan
de cólera y. dolor
. tustempestades?
.. :
Nació en México el 26 de Mayo de 1867. Fueron. sus padres el ., . T . , . , ,

Señor Licenciado Amado Castillo y la Señora Carmen Carrasco. Dulce tu voz y tierna tu mirada
L k g ó a Puebla el año de 1879 y poco tiempo defpnés ingresó se han tornado. Creyérase que un ángel
al Colegio Seminario, donde ciirsó sus estudios secundarios y pro-
fesionales para la carrera deAbogado,pasando a continuarlos alCo- >.
. ha ceñido i tu frente macilenta
nimbo de pensarnien% celestiales.
legio del Estado.
Desde la edad de doce años y siguiendo su afición literaria,co- T u sonrisa revela que en tu alma
rnenzó a publicar composicioiies suyas en "La Luz," "El Ami- . todo es amor y luz en este instante,
go de la Verdad," "El Presente" y algunos otros periódicas que y que te han concedido blanda tregua
por aquel entonces se publicabaii. Posteriormente ha colaborado las penas de la vida miserable.
en "El b1onitorw y "El Diario del Hogar." Dime:
D~ lgoz a 1902 fundó un semanario litarario del que S a 1'leron
¿Por qué en tu ser, así, de pronto
cuarenta y dos números.
tan luminosa beatitud se esparce?"
H a publicado: 'iColecciÓn de Poesías-1889"-"~eltrán de Alta y yo le respondf sencillamente:
~oca-~S~o"-"t\mor y ~ocura-poema-1891"-"Rimas GG Crepiisciila- e6 que pienso en mi madre.
res"-"La Flor Roja-leyenda-18g~"- Romances 8 e Invierno-1894"
-' e Un Sacrifi~o-18g~~-'LInjusticia Social"-"Esposa
'<
y Madres'-
<,
-
Berta-poema,9'- c ' ~ i e ~ n P r e ~ i v a s - ~ g o oBrisas
" g Nubes- 1go8"
-"Pétalos Dispersos-1910."
***
E l verdadero poeta romántico de nuestra literatura. Eii el gé-
nero erótico se distingue como en ninguno, salvo el festivoe~ielqiie
es más afortunado auuque no tan fecundo. L o singulariza la facili-
dad de que goza para versificar. E l fondo de su poesía es triste. E s
b d a ella una <!olora.
ATENEDORO MONROY
,'ElLicenciado Atenedoro Monroy nació en Puebln,por los años
de 1867 a 1868.
Formó parte de "El Liceo Libre" y escribió en "El Progresista,"
órgano de aquella sociedad; a él perteneceu los siguientes versos:

"La primera pasión es infinila;


Es eterno ese aohelo
-
. .
. .
.
, (De Longfellom)
..
Y cuando en el alma se m?rcliita
Niños, venid a mí, que a los rumores, ,.
Ella en las alas de la fé bendita
Vuela triuiifante en la regióo del cielo" de vuestros juegos, hiipan derepecte
las sonibras de mis dudas y temores,
Escribió inás tarde en "El Correo de Puebla," sostenieiido iiiia Vos nbrís las ventanas del Oriente. . .
polémica literaria con Don Rafael B. de la Colina. Por ese tiempo las que dan. hacia el sol, do golondri~ias:
terminó su carrera de abogado. siendo iiombrado profesor de filo- canoras son los sueños de la mente
cofia en la Escuela Noriual de Profesores y habietido desempeñado
despuésvarios puestos públicos." y flupeii dulces fuentes peregriiias.
E n vuestros corazones Iia) !-ocio,
claridades y pájaios, divinas
Literato de gran erud,ición y traductor fiel y asiduo de los poe.
tas del habla inglesa. Orador m w elocuente. y encantadoras músicas de río
en vuestro alegre'ser; de Otoño el viento
y las primeras nieves en el mi0

iAli! Si no hubiera niños i q i é torme~ito!


¿ E l mundo entre nosotros qué seria?
Delante obscuridad y aburrimiento,
Nota de los A. A.
detrás desolaciúii triste y sombría.
Las datas anteriores fueron tomadas de la abra "Semblanzas de algunas perro-
"as distiogu-dasde la ciudad de Puebla," escrita por el Señor SIauuei R. Solir L o que las hojas son en la arboleda
debido a que por la modestia del Seüor Lie Monroy no pudieran obtenerse de él que alimentan el aire p luz del día,
porsaoalmrote
102 j ' '' DI:
"I~L~IKILEUIO F<,I~LI~I<oS
POI~+~S..~-'IICL'HIT ~ ~ ~ < ' ~ . I ~ ~'

antes de que su jugo tierno pueoa


en du a J. fuerte rama lrariaformarse,
IUS ni5OS son en la incesante rueda

del mundo: en ellos siente uno abrasarse


en calor más intenso, en luz d e nidos
que eiitie los troncos por doquier se esparce.
..
NiiíoS. venid a mi.? en mis oídos
. . ,
inurniurad lo que pájaios y vientos ' . "::'
..
. .
. .. :
. . . ..,.
' cantan eiinuestra atmósfera perdidos.
~ , ., . .... . . ~. .
¿Qué soti nuestras contiendas y tormeiiti?:
que nuestras ciencias todas comparadas
coi1 vuestros dulces ósculo8 acentos4 < :
'

Nació en el año de I6ó;en ii, ciddad d e Puebla y fueron sus


Y el gozo que nos dan vuestras miradas) padres el Señor Lic. Don Bernardo Rivadeneyra y la Señora Ger-
i011,niños, sois vosotros en el mundo trudis Palacio. Hizo sus estudios preparatorios g profesionales en , , . .
supeiiores a todas las baladas la carrera de ~ e i . e = h o&elColegi6
i del Estado;
Residió algún tiemio en ciudad de A t i i ~ c o donde , desempe-
que el cauto a la palabra en su fecundo ñó algunos puestos Públicos j. entre6tros gratuitamente el d e Di-
poder ha11coiisagrado n eternarsuerte: rector de la Escuela de la Cárcel.
sois vivientes poemas si11 segundo EIIalgunas épocas vivió en la ciudad de falapa en donde tam-
Y todo lo demis es sombra y muerte. bién sirvió algunos empleos.
Fué Profesor de Filosofíaen el Colegio Preparatorio de Jalapa
y actual~iieiitede l a ciase de priiiier año d i k i i g u a j e eii el 1 iistitu-
to Normalista del Estado de Puebla; ha deseilipe5ad0, ademis, di
v e s a s cátedras en varios Colegios' particulares,
.. . . ' e i ~ i ~ellos
e la
cuela Normal Católica.
F u é colaborador de "El Quijote," " L a E s i ~ i g ade
vaiias revistas literariasdel país. E l ~ e ñ &~ i v n d e ñ e
6s mienibro de la .$cadeiiiia de Literatura Española de la
dad. Fué co~nisioiindopara dstablecer u11a eScue1a nOCtU
tesanos que en In fecha se Iiallaestablecida en el local qu
Escuela Elenieiital "Juan.Bautista de Lasalle." De la
cuela es Inspector hasta la fecha h a logrado eztablecer tres c w -
. .,.
sos servidos por tres profesores: '.'' ' .-.
' '

$. .
***
Poeta lírico que se distingue por la teisuia y la vaguedad de
sil poesía un tanto pastoril y un tanto aristocrática. Sustrabajos €11
prosa son de critica literaria.
1 .
. .
,
:
. .
' .
.
aLo~ILEcIons POETAS
, ,.. , . .- .
Y PSCRlToRES POBLANOS

tiende al i z d las alas y alejadas


105
- . . .d

esplendan salpicadas
con el polvo de luz de lásestrellasl

Dios, el artista sin igual, te ama;


por él tu ingenle llama
siempre ha de ser inmaculada y pura;
seca y maldita quédese la di?stra
que mancille tu blanca vestidura!

Si en este siglo de impiedad y duelo,


Navegas bajo un cielo
donde encalla tu iiave triunfadora;
si ya en la selva el viento enfurecido,
ha destrozado el nido
en que el pájaro-amor cantd a la aurora;

A ti los himnos.de l a..estrofa Si por misión postrera quiso el hado,


. . , blanca,, ,

.
'
.,
y del cincel que arranca , ,. Que salves el sagrado
'
torsos y curvas de la piedra herida. Depósito inmortal de la belleza.. . . ..
y a ti la fiesta en q u e e l color asoma huye con él; más llévame a la honda
y en tela policroma inmensidad, que esconda
sorpreiide' y fija con 4m1r la vida. tu depósito augusto y mi tristeza.. .. ..
.?.
. .. .. + ti, divino, el luminoso rayo,
. ~

. .

que en l i n ~ u i d ? d, e s p y q , , . . , , .

el filo hiere del cristal sonoro; . . ... ;.


. ... . .
Y el ala obscura que suspensa i i ave,
perfila en el suave
ocaso triste de la luz de oro.

A tí l a dulce vibración, l a nota


que por el aire rota
en viaje ledo los acordes lleva;
y de la virgen el aliento puro, , ~

que brota de lo obscuro;. ..


a tí todo lo blanco que s e eleva!

Si er. el derrumbe de lo noble, oh arte1


es ya crimen amarte;
si es risible baldón seguir tus huellas;
LA TROVA DE AIMER YCH
(Fragmento)
ALFREDO FENOCHIO

Nació en la Ciudad de Oasaca en 1869, sus padres fiieroii el


Seiíor Andrés Fenocliio y la Señora Asiiiición de la Rosa.
De edad de diez años llegó a'fuebla donde hizo todos sus estu-
dios elenie~italec,tuvo después uii enipleo en una camisería y niás
tarde trabajó en el telésrafo del entonces Ferrocarril de San Mar-
cos; descando estudiar, obtuvo del Iiigeniero Don Pedro Seiities,es-
Director del Colegio del Estado y entonces Inspector del Feri-oca-
rril, perniisopara asistir a algunas clases sin perder sil empleo.
Siguió estudiando p trabajando, Iiasta lograr recil>irseen la Escuela
Normal y en la de iirtes. Por aquella época logró pul>licar sus pri-
meros trabajos literarios uiios en francés y otros encastellano. L o s
artículos escritos en fraiicés fueron científicos y se publicaron eii
'6
L a Revue Cientifique de Paris." Obtuvo su título de ProIesor en
íariiiacia eii 1892 y Iia sido y e s catedrático en el Colegiodrl Esta- '
do, en la Escuela Nornial de Profesores y en el Instituto Metodista.
Tomó participación en los iiltiiiios juegos florales obteniendo
su composicióii "La Trova de Aimerich" el accessit a la flor natu-
tal. Eti ese tiempo se fundó en Oaxaca un periódico literario llaina-
do lbor orada" que piiblicó artículos inéditos de distiiiguidos lite-
ratos. En 1904 escribió elSeÜor Feiiochioun tratado deelectricidad
que fué premiado coi1 medalla de broiice en la Exposición de San Bellas damas, galantes caballeros,
Luis Missouri. Ha escrito varias obras de diferentes géneros, va- Jueces buenos, oíd al trovador
rias de ellas dramáticas qiie iio se han puesto en escena, por la re- Que desdelejos vuestro juicio probo
pugnancia que a niiestro biografiado inspirael tono que tos ac- Buscanda ~ i e i i ecual l a fior al so!.
tores pretenden darse,con los autores principiantes. Voy a cantar al duefio oinnipolento
Que impoiiesu alta ley a la creación;
Al que todo lo impulsa y movilia,
Poeta literato de los más laboriosos auiique de los menas co- Voy a cantar alsoberniio amqr,
nocidos. Criltiva todos los géneros, pero su musa desordenada se L a iiiateria era tosca, iiimóvil. ciega,
avieiie iiicjor con el roniance eii la poesía Iiistórica y en la leyenda. Cua~idode un pensamiento hkola Dios
::.
?,.

.. .. .
. ~..~.
108 TzonrcscIo DB 10g '.
... ..
POETAS Y ESCRITORES POBLANOS IrLORILEGIO DE POETAS Y RSCRITORPS POBLANOS

Y en un informe tenebroso caos O al que muere, en la muerte, dar un bien,


Yacía inmoble, muerta, sin accibn; Y a! que es miseria y polvo y barro
La contempló el Eterno y tuvo lástima Para escalar el cielo, bástale él.
D e aquel profundo y eteriial sopor ;Tal su potencia es!
i
. Y quiso que algo de su propia esencia, Yo le siento gigaiite, omnipotente,
L e animara.. ..y entonces sonrió. b Por doquier regir y dominar, . ,

a
Y tembló l a materia su sonrisa, Atraer las.inoléciilas, los soles.
Germinó e n sus entrañas el calor, Y producir de vida ancho raudal.
Y hubo ley y armonías y perfumes, L o siento entre las sombras de la noche
Dulce atracción su sonreir creó. Flotando entre la vaga obscuridad,
. . . L e aspiro entre las ondas de la brisa,
'¡'Asínació' el amor! '' '

L e miro en los reflejos de la mar:


..Cuando. llega, los á!omos inertes' '.
S e buscan, unos a los otros van, . . L a estrella al cintilar, de amores tiembla,
Secombinan, se unen, cristalizan E s fruto del amor su claridad
Y viven s u existencia mineral. Del consorcio del átomo y la fuerza
L o s otros seres, aun la inerme planta Que a millones de leguas v a a brillar
L e siente de sus fibras en el haz,^ '
. Y yo comprendo que de Dios emara,
S e yergue. se engalanacon sus flores, Que por doquiera su poder esta
1 enp perfumado caliz sabe amar: Que a todo eleva su espiral inmensa.
i E l ruiseñor entona sus gorgeos, r- I
Hasta volverlo en él a concentrar
i
I! pierde el tigre, su atroz férosdad, ": ¡Esta es su obra eternal!
E? león sacude su imperial me-na; '; Yo le siento también dentro del alma
1i Y arrulla tiernamente en e l L>ie~a!: ~, Como incendio febril, devorador,
E l Ser humano en s6lounamiradC. " Que me enardece hasta la fibra última
1I D e su raza Eomi~rendeltibeldad; :.:'! Que me eleva con férvida emoción,
Buscan los labios otros dulces labios' Por él seré capaz de lo imposible
y por primiia vez ilega a besar; ,.?-
Pues que me inunda cual radiante sol;
.-
IEl amor llega ya! ' ~
Por 61 ardiente beso de unos labios
Cuando existe es un fuego qu~ecircula~ Fuera capaz de darle cuanto soy.
fiando a la vida celestial placer, Yo le siento tan grande, que al sentirle,
i Es luz en las miradas, es sonrisa, El infinito he comprendido ya,
I Es lágrima, es suspiro: todo loes.
Por obra suya el pájaro revuela,
1 Y de absorto estudiante y cruel guerrero,
Su inmensidad tornome en trovador,
Pirfúmase la flor sólo por él: Y pues lo siento tan potente y Ato
Galardone este afán una pasión
. Por él se mira aleg.re y triste el mundo,
P o i é l vale la pina de nacer;
P o i él los soles ruedan y Ilameari'.
I
Que si ella me ama yo Sabré adorarla
Con infinito y celestial-ardor.
. .
unidos por oculta, mansa red] ¡Así lo siento yo!
E l es quien rige el Cosmos infinito, Los egoistas que a entender no dcanzm
~ ó ' b l a s etodo ante su dulce ley; Su alta ley y le quieren a d o r m i ~
E l puede en la opulencia dar la m :erte, ~ o r n a na ser los Btomos inertes
FLORILEGIO D E PORTAS V ESCRITORES POBLANOS
.

L a niolécula torpe, abyecta y vil,


Hacia él corremos los demás humanos,
Los pasos guía-siempre hasta morir;
Niiios y viejos, grandes y pequeños,
Sostenemos por éi tremenda lid.
Busca el infante de la madre el beso,
L e siente el joven en s u sangre hervir
E l hombre le comprende y le da el alma,
E l anciado sin 61 es infeliz;
L a niña le sospecha y le sonríe
Cifra en 61 l a doncella el porvenir, EDUARDO GOMEZ HARO
L a inujei s e abandona entre sus ondas
Y aun e l dolor que da la hace feliz.
¡Es nuestro Único fin1 . .. .
Sonrisa del Increado, misterioso j . p u b su cilna la ciudad de Puebla y nació el 6 de Noviembre de
Fuego que vivificas la creación, .z, TRI,. susDadres
. fueron el señor Don Ediiardo Gómez v la señora
I T Ú eres el alma misma del poeta Liiz Haro. Cursó las pri-
Ante tu iiiinensidad me abismoyol meras letras bajo la direc-
Brisa suave que acarisias:teuue;. .i:. - ción del eximio poeta Don
Celajes de siwpar coloración,- .. .' Manuel María Flores pri-
Murmullos de las aguas y las hojas, mero, y después en el Li-
Piedra preciosa de vivaz fulgor, ceo Flanco I>fesicano que
Giisaiiillo de luz que en las tinieblas dirigíael Profesor D . Frnn-
Brillando, su querer manifestó. cisco Cid y de allí pasó al
Aves que gorjeais en la enramada, Colegio del Estado endon.
Pez sileiicioso y hórrido león, de cursó su instruccióii pre-
Flor perfumada de corola espléndida. paratoria y parte de la ca- '
kIundos inmensos, deslumbrante sol rreia ds inedicina.
Seres h u m n o s y denioiiios y ángeles E n 1903 fué nombrado
postraos ante el cetro del Amor1 Director del Periódico Ofi-
cial del Estado, puesto qi:e
sirvió hasta el añode 1911,
siendo adeiiiás Profesor.de
Lenguaje en el Instituto
Normalista.
1-la publicado: "Colec-
ción de Tradicirnes y Le-
vendas de Puebla-Próldto
del Lic. Felipe T. Contreras-verso-rgoq,". "Pilg-iles, colecci6n de -
sonetos-1901," "Historia del Teatro Principal"~e:~.uehlaaaa
-" .ic;
"En-
..-..
d. .
112 PLORlLEGlO D E POETAS Y ESCRITORES PO~IL,!K~I;
/

tre l a vida y la iiiiierte-Drama igoz," "La Ciudad de Puebla y 11


Guerra de Iiidepeiidencia-~~og,""Colecci6n de Episodios Drsinj-
ticos Nacionales," "El Héroe del z de Abril," melodrama de cuya
música es autor el seiior C. Samaniego, "EI Indio de Guelatao,"
drama en prosa g muclias otras obras de esta índole que se han re-
presentada en varios teatros del país.
Fundó en 1697 un peiiódico Ilainado "El Bohemio" y ha cola-
borado en "El Iinparcial," "El Mundo Ilustrado," "El Quijote,"
'I
L a Revista de Mérida," "La Lira Chihuahuense," "The iliéni-
can Herald."
E s socio corresponsal de l a Sociedad de Geografía de ?,léxico.

Poeta y dramsturgo de basta producción. S u poesía suele pe-


car d e oratoria,..pero es de hrillente forma. Cultiva con éxito el gB-
.. : '1 . . ' .
nero festivo; ' '
. ORIZABA
. ,

Por lahumedad y el tiempo carcomida,


tosca tapia limita la calleja
y de su borde al suelo colgar deja
reluciente follaje en red tupida.

Blanca tela en las barras extendida,


impide indiscreciones eii la reja;
al rojo rnnerto de incljnada teja
da humilde yerba su matiz de vida.

Entre campos de flores y de caña


despertando a la industria suena el río
que en oro trueca todo cuanto baüa.

Y los cendales que en tropel humbrío


forman gigante crin a la ~~~ontañQ.,
cobijan con amor al caserío.

Su verde felpa, magna colgadura,


los cerros fijan en grisaceo cielo;
cual limpio y enjoyado terciopelo,
se tiende exhuberante la llanura.
Denuncia el hiimo,al escaiár la altura,
de fabril colmeriar el noble anhelo;
comienza el tren su milagroso vuelo,
perforando veloz l a roca dura.

Abismos s.alva en cuyo fondo hirviente


turbión amenazante se desata
que osado esquira el acerado puente.
Clava en la cima ya su airón de plata,
y muy abajo roja y sonriente
mansión d e Liliput, yace Maltrata.
FEDERICO ESCOBEDO

Nació en Salvatierra, Estado de Guanajuato, en 1874. Fueron


sus padres el señor Don Leandro Escobedo y la señora Porfiria
Tinoco.
Hizo sus estudios elementales en.su ciudad natal bajo la direc.
ción del sabio Maestro Don Tirso Rafael Córdova, sus estudios
eclesiásticos parte en la Compañia de Jesús y parte en el Seini-
nario de ésta Ciudad, recibió las sagradas órdenes en el mes de
Noviembre de 1899.
H a pub!icado: "Odas Breves," "Coleccióii de poesías en ver.
so castellano-rgoa," "Colección de poesías 1903" "Cármina Lati-
na-rgo~," "i\ladrigales Marianos-~goj," "Flores de ~.lhlay0-1g08."
,L
Pro Patri2.-I~IO."
E l Preslií(e:a Escobedo es iiiieinbro de la Acadeinia de 1.i Leii.
gua correspoiidiente de la Real :.\cadeiiiia Espnúoln. E s Arcade Ro-
mano bajo el nombre de " ~ a m i r oNiceiieo;" Secretario perpetuo de
la Academia de Literatura Española en ln Uiiiversidad; profesor de
Literatura en el mismo Colegio, inieinbro lio~iorariode Ia Sociedad
h1utualista de Dependientes.
Fundó el Colegio de la Liizen Huan~aiitlay en esta ciudad uiia
Academia de Literatura llamada de "San Juan de la CvZ."
IHa colaborado en diversas publicaciones literarias y cultiva de
I preferencia la poesía clásica.

Poeta místico a la manera de Santa Teresa. S u poesía épica


es inspirada y elegante. Literato muy erudito en lenguas muertas
e n las que escribecorrientemente. Orador sagrado y crítico literario.
MADRIGALES MARIANOS
-
Ayer ini corazbn-dorado nlcázar-
daba a todos asombros;
BEA T I MITES hoy, por tierra caído,
ies un moiit6ii de escornhros
donde crece la ortiga del olvido!
De la regia morada
E n su riegro corcel la guerra avanza en pié un muro agrietado solo queda,
acortando del mundo los confines, y restos de la arcada
10s hombres convertidos en Caínes en cuyas aberturas,
. se entregan sin piedad a la matanza. la melanc'6iica se hospeda!
Espectáculo triste
se presenta a, los ojos: :
No queda ya de paz ni una esperanza. del antiguo explendor, iya nada existe!
ébrios de sangre están los palad,incs, de La que gloria fué, is61o despojos!
y por el aire vago los clarines Mas entre tanta ruina
van repitiendo sin cesar: venganza! y entre despojo tanto
vino a liospedarse hermosa peregrina
Mas no triunfan los hijos de Belona, que.a tanta soledad llen6 de encanto;
y quien dijere lo contrario, yerra; ¡Fuiste tú! Virgen.. ..¡Tú, fiel golondrina
l a venganza los ánimos encollo, que eii mí tu nido colocaste santo!
la mansedumbre triurifa de la guerra.
¡Feliz el hombre manso que perdona!
IMnda R sus plantas quedara la t;erra!
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.

JOSE MIGUEL SARMIENTO


Maeió en Cholula el 2 9 de Septieinbre de 18;ú.
Sus estudios elementales los liizo e n estz ciudad, inxresando
después al Colegio Seminario dondeterminó Iiiini~iiidadesy filoso-
., fía. . Pasó después.a!Coleg/o del Estado y comenzó sii instrucción
! . preparatoria desd&el priinei a>oio>terminada'esta,?igitió la pro!esio-
~. ~... . . ..
iial de leyes.
Actualmente es Profesor de Lectura corriente y expresivaen el
Colegio del Estado.
H a publicado: "Conferencias sobre el Follr-lore," "Toques-
verso." H a terminado ya varias obras y .está por concluir algunas
LWI ORACION
m i s qoe en breve plazo veráii la luz pública.
. Cuando la luz del sol apenas llega
a la a-lada y triste lejanía,
~. . . ,. .. . . ; cuando el viento rasgándose e n las fronda1
Literato de amplia erudición y de iiumerosas actividades. Poe salmodia dolorosas elegías,
ta cultivador de la poesía popular. Lector y recitador corr'mto. cuando las nubes fingen en Poniente
de enorme pol;lación in~idasruinas
y visle con sus maiitos el crepúsculo
de rojo y oros viejos la campiña,
y los gorrioiies buscan de Sus nidos
el blando fondo entre las'altas cimas
de los copados fresnos, y perfunies
derrama en derredor lamaravilla,
y el viento arrastra pétalos perdidas
menudo polvo y hojas atnarillas,
v los rniirrniiriiin 'le las fuentes ereccn.
1'20 XLORILEOIO DE POETAS Y ESCRITORES POBLANOS

. .
y en la agreste y lejana serranía
l i s sombras
.. .l.e..n h m i i t c acumulan,
...
mueren l o s ecos y el l'ucero brilla;
¿-ua.ndüitardece, en fin; &&do Nafura
iparecedqquiera entristecida;
del fondo del paisaje hasta mi alma AURELIO M.AJA
se llega tu recuerdo, madre mía.
Y sientoque introduce hasta mi pecho
del triste cakpb doCde e s t i s dormida
In frialdad de los cefiros que viven
entre los mirtos y las blancas lilas,
y la mente se vuelve sin quererlo'
al triste reino de las cosas idas. ~ ,

y, caiiiino del cielo. hasta mis ojos


asciende alguna lágrima furtiva.
E s esa mi orrEi6n para tu ausencia;
yo sé quc ha de tenerla el aIrnzmía;
-mientras e! coraz6n bate su ritmo-
como $1 p.irliirne de :a flor marchita1

Sació en la Ciudad de Acatláii, cabecera del Distrito d e sil


noinl~reen el Estado de Puebla, el 14 de Febrero de 1879.
Estudió las primeras letras en si! Ciudad nalal.
.\unque h a colaborado eii algunos periódicos, no Iia piiblicado
ninguna obra

Poeta erótico, afecto al tnadrignl. Su producci6n es escasa


poco coiiocida. Su iiiq1iraci6ii promete ~iiejoresobras para lo futuro.
DE REGRESO
. .
A,"siasiaiido el.. 1de.altopo el sendero Sació eii In ciudad dei&Iéxico el 2; de Enero de 1881.
Aspero
. i,.;:
....s.:
:&S?.-.;-
. . ,y largó.d"$~:~~l<:~<"inbre
i lleva,
Y l a esperanz~;g$f.se. sicote nueva,
Auguri que;?@ via,iro.
4:: .,..;,<y:; :;
.. . ~. ,.
Hizo.
. :sus
1. 1"
estudios
.,Y! : :elementales
', .
eri la ciiidad deorizaba y la pre-
paratoiia.y proi&ional en el Colegio del Estado de Puebla.
Escatedr6tico deEspañoliii IaEscuela Nacional Preparatoria:

.
A cada golpe-del d e ~ t i n oartero
E l amor a lo bello s<?$iueva, esta clase la obtuvo por oposición en Jniiio de 1906;
Y avalizo r iio desmayo: r. inás se eleva Entre las obras científicasque ha publicado se cuentan: "El
ero.. . . Problema de la Enseñanza Secundaria e n kIéxico-~gr~." "EI Iii-
cendio del Pozo de Petróleo =Dos i3ocas~-rgog," "h,Iéxico eii el
Centenario de sil Independeiicia-igio."
E s miein~rodel Ateneo de la Juventud y de la Sociedad BIexi.
cana de Geografía y Estadistica de hZésico.
Obtuvo hIenciÓn Iionorífica en los Juegos Florales de Piiebla-
peto ahoia, ya v u l v a ipad- iiiíol 1902, Accessit en los de la Colonia Española de México-1906,
Y traigo nada más inuchos d6lores Priiiier premio en los de Tacuhaya eii Octubre de igoh.
Llanto en los ojos-y en el alma frío.

.
Escritor d e co;tumbres qiie gusta mucl~odel género descripti-
vo. Le cautiva esencialmente el paisaje nacional en relación con la
tlistoria Patria. Literato y critico. Sii prosa es elegante y correcta.
FLORlLEGIO D E POETAS Y ESCRITORES FOBLABOS I2j . . .
,.
...................
.. .
,. i-,>&.>,:b.: ,- .-.
. ... .. .. .. .... ........................
:
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que:ei $ e r d ~ o ~ t ~ . n t ~ c C ~ e Igiialda,~
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.. .:-.. estrepltosa%.;lrgara~la -,.,.-.-- "%
.
-.
.u,<...... -....-.
,A-. . ".

ora hienden al aire las fermatas;


ora uii grito estridente y repetido
el cristal de la atmósfera desgarra;
ora brotan arpejios argentinos;
ora vibran marciales clarinadas ! ....
Co,~oexpl~siynjs--s$bitas?; las -1
~ e>m~ a)s .i
cada momento entre el ramaje estallan ~. ,
L a grácil linfa de
......ondulado
.... curso
. engastada en riberas de esmeralda
que de los montes que-enjoyó l a nieve .
ágil desciende sobre penas bravas,
también el himno inmenso de la vida
EL HIMNO DE LA VIDA ron sosegado trémolo acompaña;
y, dondequiera, e11 la gigante selva,
D e l Libro "ONIX. " por las hinchadas venas de las ranias,
vigoroso, fecundo, irresistible,
;La vida apareció.. . . ! P o r el oriente bulle y zumba el torrente de la savia ...!
rompe el prinier albor de la mañana,
y tal coiiio la onda embravecida
tascaiido ecputiia cobre el inar cabalga
de uno al otro confin del Iiorizoiite
u n estre>iecimieiito se propaga.. ..
Tiiiiirla al pronto, e n el caliente serio
del esponjado nido sedesata
la matinal: coiifusa greguería;
bulliciosa después, los aires rasga.. ..
Como suave caricia un tibio soplo
sobre los caiiipos ateridos vaxa.
y el suelo absorbe por sus poros ávidos
la feciindaiite eniaiiaci61i con ansia.. ..
Mil runiores profii~idose iiia~iditos
turba11 del bosque la soñada calma:
crujen aquí las niiiarillas Iiojas,
que acaso hiiellaii invisil>les návadas:
más lejos, solire el césped que setiieja
al filtrarse In luz entre lasraiiias
la piel flordelisada de un leopardo,
torpe rel~tilcon lentitud se arrastra.. ..
eii lo alto de la Ironda esliubera~ite.
RAFAEL CABRERA
- ... . . .
.
Nació el 5 de Marzo de 1884 en la ciudad de Puebla. Fueroii Muere la tarde callada
sus padres el señor IngenieroBiigel Cabrera y 1;1 señora Elena Ca- mientrascaen las hojas secas,
. .
i?iaclio. . . y el aire azul lii i&ía
. .
y el aire aiul se las lleva.. . .
.::,
1-lizo sus estudios elementales en l a Escuela A n e s a a la Sormal
de Profesores, de 1892 a18gS. . . .. Caen las hojas de Otoño
Fué preiiiiado en los JuegosFlorales de 1902 en Puebla. Eii coiiio lluvia triste y leiita;
1899 iiigresó al Colegio del Estado, donde cursó sus estodios de iiii soplo de arnior naCier011
preparatorios y profesioiiales en la Carrera de ?vIedicina, Iiabieiido al nacer la priiiinvera,
recil>ido su título de Médico Cirujano el 16 de Dicienibre de 1910. !;un soplo del amor las mata
Deseiiipeiia actualmente el eiiipleo de Bibliotecario en la Biblioteca Y a ti11 soplo de amor vuelain . . . .
CLafrnguaz y es hIédico civil agregado al Hospital i\Iilitar en Puebla. Caen leiitamente las Iiojas
E1 Dr. Cabrera es mieiiibro del Ateneo de la Juventud de IIé- las pálidas hojas iiiuertas,
xico. coi1 la amargura incurable,
1-la colaborado eii los priiicipales peri5dicos literarios de! país coi1 la iiifi~iitatristeza
''

y eii algunas Revistas estra!ijeras. de lo que se \.a y iio viielre


de lo que se va y tios deja.
Se apagó el teiiiie susurro
de sil frívola existencia;
Poeta lírico de robusta iiispiraciún, quizá uiio de los poe;as si el aire azul las amabi
iiiás altos de la República. Distínguese también en l a poesía Fpica, y al pasar jiig6 coi1 ellas,
Cultiva habitiialmente la erbtica, y e n prosa prefiere el cuento. Iioj,, toriiadizo. jugando,
el :tire azul sr: las lleva.. . .

.3si, deiitro el peclio inío,


iniuere iiiia tarde serena
ccii lejanías veladas
por u11 iiiaiit gris de niebla,
9.
iiiieiitras el viento de Otoño
]pasa y iiiarchita y se lleva
~iiiscariiios más profiindos
y mis iiiás Iioiidns qiiiinerns.. ..
..<. ..
~ .. .
. .,. .. '.,
Caen las hojas lentaiiioite y maldigo de las horas .. ~

~..
..
.
de mi aliiia triste y enferma; ciue van ~ a s a i i d otan lentas . .
y las amo. porque siento cuando siento que ine abriiiiia
con el dolor de perderlas. la vida con siis cadenas
e1 placer de que me falta11 y me arrebata lo qiie amo
para soñar con su auseiicia; y solitario me deja,
;P"que,e!qire vagabun alzo 1a.orgullosa frente
t .:q u e " l i s a*iasti» y S e d
J~ así pienso en ini tristeza,
en su loco torbellii~o. también en la dura vida
mi propia vida se lleva.. . . soy la hoja de tina selva;
Las amo: como a las rosas susurrar es mi destino
hoy marchitas y ayer frescas, . . . alsoplo q u e n i e estremezca, . :
porque no volverán nunca susuirar todos los cantos'
a embriagarme con sii eseiicia; . ,
de l a frívola existencia,
como a la onda fugitiva hasta que el viento voluble
qiie u n piinto en el lago tieriihla . ,
me lleve en sus alas negras:
Y se ensancha desfallece eiitonces.. ..iOh Dios! entonces,
al tocar la blanda arena: ¿quién de los niuertos se aciierda?
co~iioel beso que eii iiiis labios seré al volar para siempre
ardió eii uiia hora suprenia con mi dltima qiiimera,
y en los labios de iiii aniada un susurro que se extingue
expiró sin dejar Iiuell~i: y una hoja iiiustia que riieda;
corno a las pasadas lloras . . . mientras iiiis dulces liermai>as
por pasadas aiás risueñas, suspiran, quedo eu la selva:
'
y como al tieijipo lutui'o
el aire aziil la mecía
q11c veré. cii:iii<ln iiiiieia .. .. y el aire aziil se la lleva.
tia . ., ~

Coiiio las Iiojns inarcliitas *.


vati caj-endo tilis quimeras. .. .:.. .
¿QiiB estr;iño que me al>niido~ieii , .
mis pálidns hojas secas .. . ~ ~

si uii sop!o deanior las trajo. , ,


y otro soplo se las lleva? . ~ . , .
l'eriiiiiió el dulce destino
de su frivola existeiicia: . . .:
geiuir a todos los soplos . ~

que a ini espiritii atrariesnii . .. .:


y cubrir con sus verdores . . .
la desnudez de iiii seloa.. _ .. . . . :,

Cuaiido eii el lotido


. . ~de ini aliiia. . . .
ruge tina cólera cieya
ALFONSO G. ALARCON
. -4- . . .

iEn el aula otra vez,' corazón iiiío;


;Otra vez al fulgor de la primera
Xació eii la Ciudad de Cliilpaiiciiigo, Capital del Estado de luz que recibe el peiicamieiito huiiiaiio,
Guerrero el z j de Junio de 1884. Sus padres soii el Señor A~idrCs y de nuevo aspirando el pecho sano ..
Alarcón y la Señora Taide Blartiiiez. u11 ainbieiite oloroso a Primaveral
Ilizo sus estudios eleiiieiitales eii la ciudad y Puerto de :\capul-
co, y su instruccióii prel~aratoria 5- profesional eii el Colegio del ¡Otra vez c o r a ~ ó n ,donde naciste.. . .!
Estado. P hoy que salses cantar, caiicióii sentida
Se recibió de Médico Cirujano el 20 de Dicienilire de r g r r . surja de ti liara el terruño triste
E s iniembro del Ateiieo d e l a Juventud de llésico. eii que ha)- apenas la hojarasca esiste
Fué uiio de los Directo1.e~de la Revista Literaria a»oii Quijo- de la gran rimave vera de tu vida. ,
te, y Iia colal>orado en diversas piiblicacioiies políticas y literarias
Vuelve al patrio rincóii; iio te aiiiedreiite,
encontrarte los árboles desnudos,
apagado el hogar, seco el torrente
ceiiagosas las linfas de la lueiite
y los céfiros miidos.
;Coiiio rayo <le luz por el vacío.
del peiisaniieiito audaz sigue la estela
si acaso llegares al soiiihrío
lugar que Iioy sólo mi recuerdo vela
iAp! deja coraión uii beso mio
en el solar de iiii querida escuela.
IOIi! sagrado riiicón: con qué ternura,
con qué :,eiieración iio conocida
a mi vienes y pases por la \vida
robáiidola al pasar iniiicha arnarnura!
1 . FLORILEGIO 1lE POETAS Y ESCRITORES PORT.ANOS

.Hallo en tí cada vez que se renueva paco asoladoFde otros dolores


el castísimo amor por mi pasado, más rugosa estará; eii la mirada
un pedazo de cielo entre el nilblado de mi sabso iiientor se Iialirá estiiiguido
y una santa caricia siempre nuera. otro de sus inagiiíficos fulgores
y la sonora voz que estremecía
Todo lo que hay en tí, rincón amado, nuestro ánimo cobarde,
lecho florido de mi edad tempraiia, habrá perdido mucho eii%elodia
por mi amor no será nuiica oliridado, tal y como, e n, i a muerte d e l a tarde ;
y a mi pecho entrará desde el pasado va perdientlo rumor el viejodía.
coa1 luz crepiiscular por mi ventana.
Pero vive el riiicóii; no eii el olvido
¡Allá estará mi banco en que solía como desierto nido.. . . :. ..
luengas horas pasar con la mirada vive coiila existencia de lo santo . .
fija en el tardo reclinar del día. o mismo allá donde la mar le envía
mientras en juguetona algaiabia la pomposa cadencia d e su caiito
se iba alejando la infantil parvada. que aquí, muy lejos de la tierra mía
y eii este corazón que lo ama tanto!
Iiivadiendo el recinto, en l a mañana
todavía entrará por la ventana Asi amarán en los futuros dlas
un hálito de frescas maravillas: iiiuclias generacioiies
y aun rio habrá muerto el cefirillo inquieto este nuevo recinto; corazones
que volvía entre tímido e indiscreto iiiiciados aqní en las alegrías
de mi libro las hojas aniarillas. que pueblaii el vergel de la esisteiicia,
a curarse veiidrán de iiostalgías
Azul será aquel cielo todavía: a nqueste iiianantial de amor y ciencia.
iiiteiisaiiiente azul; agil el viento,
argentino el aceiito Cada aliiia aquí formada
del agua bulliciosa del torrente; reiidirá su tributo
Iia de morir ensangreiitado el día, a la madre cornúii, la Patria amada,
y por la noche el amplio firiname~ito coiiio lo rinde el fruto
se ha de eiijo>-ar con rica pedrería. a la madre Natura: su simiente
germina, cuñiido es arbol florecido
H a de ser como ayer' sí: más espesa puebla con sus perlunies el ambiente.
será quizá la pródiga maleza
que borda las orillas del seiidero;
quizá eii el viejo alero
veiigaii a hablar de amor inás golondriiias.... . . .

QuizÁ soiire la frente encanecicln


del caduco iiiaestro habrán pasado
otros iiiil sinsabores de la vida.. ..
y aquella noble frente
RICARDO SAUL RODILES -

E s una tarde gris. No cruza un a,ve


L a tranquila extensión del firmameiito
Sació en la Ciiidad de Atlisco el IO de Diciembre de 1584.S u s Y sólo el cefirillo grato 7 suave
padres son el Sr. Dr. Francisco Rodiles la Sra. Luz Piiia. Se detiene en las tosasun iiiotneiito.
Hizo sus estudios elenlentales en parte en su ciudad Satal, par- Roba su hroiiia ?'vuela: nadie sabe
te eii la ciudzd de Zacatlán. Donde cain,iiia presuroso o lento,
Y si Ilera a la par, ainigo grave,
Ex-aliinino del Colegio Católico de Puebla, del Colegio del Es-
tado, del Colegio i~lilitaren Mésico y de la Esciiela Noriiial de S a - Alg6ii enamorado ~eiisamieiito.........
Yo quisiera conio él volar muy lejos;
lapa. Profesor de Iiistrucción en Marzo de rgoú.
Inundarme de luz con los reflejos
Ha colaborado en varias Revistas Politicas y Literarias. O posarme en el caliz que revienta,
Poeta que gusta de la poesía filosófica. Cultiva el género des. Acariciar del bosqiie los ramajes,
criptivo de preferencia, y en prosa el estilo epistolar. Su produc. Y extasiarme roiidaiiclo en los celajes
cióii en su mayoría permanece inédita. De una tarde apasihle ... ..triste.. ..lenta!
LUIS SANCHEZ PONTON

Soljre el azul topacio de la altura Nació en la ciudad de


cintila el Sol y eii resplandores baña Puebla el 8 de Agosto
el foiido verdi.oscuro en la Ilaiiura de 1889. Sus padres 50n
y el claro ariiarillear de l a montaña. el Sr. Manuel Sánchez
de Lata y la Sra. klaiía
A lo :ejes se esfuma l a bla~icura Luisa Pontón.
-Queel Iiorizonteeii laestensión empaña- Hizo sus estudios ele-
De tina iiiihe de nivea vestidura mentales parte en Puebla
de airosas curvas. de forma extraña. y parte en la ciudad de
iVl'IBxico.
Poco a poco se extiende, E l firmamento Después i n g r e s ó a l
reviste en o11 instante con su velo; Colegio del Estado don-
tóriiase eii gris el azulado cielo, de cursó &u 1nstrucCi6n
Preparatoria, terminada
Se pierde eiitre la iiiebla la caliipaña, ésla priiicipió a estudiar
P sólo el Labrador siente contento la carrera de Leyes que
r canta y es feliz eii s u cabaña. a la fecha sigue en e l c i -
tado Establecimiento.
H a colaborado en al-
gunos periódicos litera-
rios y políticos.

Poeta lírico miij inspirado de poderosa imaginación. Culti-


va, aunque coi1 mucha discreción, la poesía mode-ista. El género
de sil preferencia es el erótico. En prosa se inclina al cuento y a la
narración.
PROSA. I ~ E .

Una heroina poblaoa de la guerra . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 5


El Jazmin.. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Ir
Primer amar.. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 16 .
Par el mismo camino . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 18
Eu pleuii cordillera.. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 25
E l puente de Dios . :. ............. , ............................. 30
Los libros viejos.. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . +z
1. :Si yo fiiera viejo!.. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 47
A través del barroso cristal de la ventann .Alocución en hooor del >l.laestra JainieNuoó. autor del Hiiniio.Nacio~al. . 53
me llega la tristeza gris del cielo nublado; vacaciones . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 5 7
y saFira el ambiente un hálito cargado
de ese frescor que anoncia tina lluvia cercena.
VERSO.
En la estaocia las c n a i inmórilis dariiHli
como eo una supremv resignación.. . y en medio
Patricio Carrasca . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
de la vaga penumb1.a que iofiiude obscura tedio.
Ignacio Pérez Salnrar . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
parece que recnerdso y sueñaii y meditan.. ....
3Ieniiel R. Solís. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Ük misterio ioefvblr palpita eo esta hora. '
José 3iaria Corder
A¡& y cuerpodilúyense cm el eternoolvido
Rafael Serrano.. ..
y e p l a calma profunda <lela \.ida inconicieote.
José filariano Pontón
L a lluvia en los cristales resbala. . T o d o llora. . . Jmé Nuniiel Lobato . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Y en la paz de la tarde sólo w oye el ruido
sollozante y monótono del cliorro de una fuente.
Felipe T. Contrerm. . . . . . . .....................
Ernesto Solis.. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
11. Felipe Xeri Caslillo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Hay iiti olor a cosas enipolvadas y arcaicas .Ateuedoro >lilonrray.. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
en cl imbiente. El alni:i siente mucho y no pielisa, Uaoiiel Rivadeneyra )- Palacio.. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
y se embriaga en el raro &iodumrd e Ir intensa, Alirido Penocliio.. .................................................
y sutil paesis de Iñs cwis prosaicas. Eduardo Gómcr Ham
Miro cruzar la somhrn de mis años pasados . Federico Escobedo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
maoóton- y tristei. y en mi alma se rlespierta José 3liguel Sarmirrito.. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
iina melancolia y una nostalgia incierta hurelia >l. Aja
depenas presentidas y placeres soñarlo?. , , , , Juan Palacios.. .......
Eri mi memoria sólo <le un recuerilo lejntio llafael Cabrera . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
el aroma de flores disecad- percibo: Alfoiiso G . Alarcón
es el beso primero que conquisté eu el dia Ricardo So61 Rodilrs.. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
más azul y inás claro <lemi tiiiier.. . . . Y eu rniio Luir Sáfichez Poi>tóii.;. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
iiacer preciso intenta el rostro fugitivo
de uqi~ellanoria iiuniilrle qiie taiito m i q u e r i ~..