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2.4.

- Derecho objetivo y Derecho subjetivo

“ELEMENTOS DE DERECHO” EFRAIN MOTO SALAZAR.

Derecho Subjetivo y Derecho Objetivo.- El derecho subjetivo o, más


claramente, los derechos subjetivos, son facultades que el individuo tiene con
relación a los miembros del grupo social al que pertenece y con relación,
también, al Estado de que forma parte. Dijimos que el hombre es un ser
eminentemente social, este hecho lo lleva a establecer con los demás
hombres, entre otras cosas, relaciones de carácter jurídico. Por ejemplo, el
individuo tiene la facultad o poder (derecho subjetivo) de exigir de los demás
hombres respeto para su vida, realizando los actos lícitos necesarios para
lograr tal finalidad. Dicha facultad se traduce como se nota claramente, en una
relación entre el sujeto (titular del derecho) y los demás hombres. Otros
ejemplos servirán para aclarar esta cuestión. Supongamos que el individuo
forma parte de un grupo social organizado políticamente (Estado), en este
caso, tendrá la facultad (derecho subjetivo) de elegir a las personas que habrán
de representarlo en los cargos de elección popular, ejerciendo funciones
gubernativas. Supongámoslo formando parte de una familia, tendrá, si es jefe
de ella (padre de familia), la facultad (derecho subjetivo) de educar a sus hijos,
de exigir para sí el respeto de éstos, de administrar sus bienes mientras no
lleguen a la mayoría de edad, etc.; y lo mismo ocurre tratándose de los hijos o
de la esposa; éstos tienen derechos subjetivos en relación con el padre o el
esposo (exigir pensión alimenticia, fidelidad conyugal, debido respeto, etc.). El
individuo tiene, asimismo, la facultad (derecho subjetivo) de exigir a quien le
debe algo, el cumplimiento de la obligación (derecho del acreedor contra el
deudor).

Los anteriores ejemplos aclaran el concepto de los derechos subjetivos,


a los que llamamos así en virtud de que son facultades que pertenecen al
sujeto en relación con los individuos con quienes convive. Ahora bien, todas
estas facultades le son reconocidas y protegidas al individuo por la ley. De ahí
que podamos definir el Derecho subjetivo como el conjunto de facultades
reconocidas a los individuos por la ley, para realizar determinados actos en
satisfacción de sus propios intereses.

Decimos que el Derecho subjetivo es un poder, porque el individuo está


en posibilidad, apoyado por la ley, de ejercitarlo (su derecho) sobre los demás
hombres, obligándolos a respetarlo. La ley, reconociendo justo dicho derecho,
lo apoya prestando su garantía para que los individuos puedan realizar la
finalidad que mediante él se proponen alcanzar, y que no es otra cosa que la
satisfacción de sus legítimos intereses.

El Derecho, en sentido objetivo, no es sino la norma jurídica, o bien el


conjunto de normas jurídicas; en una palabra, las leyes u ordenamientos que
rigen la conducta de los individuos cuando establecen relaciones entre sí, o
bien con el gobierno del Estado. Empleando la definición del licenciado Angel
Caso, diremos que el Derecho Objetivo es: “El conjunto de leyes que rigen las
relaciones de los individuos entre sí, de los individuos con el Estado, de éste
con aquellos y de los Estados entre sí.”

Como se ve, Derecho Subjetivo y Derecho Objetivo son conceptos


correlativos. En el primer caso el Derecho se presenta como una facultad o
poder de hacer alguna cosa. En el segundo, como una disposición o conjunto
de disposiciones que garantizan la facultad. Por ejemplo, los hijos tienen la
facultad de exigir alimentos de sus padres; dicha facultad se llama Derecho
Subjetivo. Ahora bien, la ley (art. 303 del C, Civil) obliga a los padres a dar
alimentos a sus hijos. Esta disposición, convertida dentro del articulado del
Código en objetiva (porque la ley es un objeto distinto al sujeto), forma parte del
Derecho Objetivo. Ambos derechos, como se ve por el ejemplo propuesto,
están en relación de reciprocidad, se ligan y se complementan. El uno
(Derecho subjetivo) es una facultad; el otro (Derecho Objetivo) es la disposición
o conjunto de disposiciones legales que protegen la facultad.

CLASISIFICACIÓN DEL DERECHO SUBJETIVO.- El derecho Subjetivo


se divide, a su vez, en tres grandes grupos: derechos subjetivos públicos,
derechos subjetivos políticos y derechos subjetivos civiles. Estos últimos se
dividen en personales y patrimoniales, y los patrimoniales, a su vez, en reales y
de crédito.

1º Derechos subjetivos públicos. Son los que tiene el hombre por el solo
hecho de serlo, sin tomar en cuenta su sexo, edad o nacionalidad. Basta el
hecho de ser hombre para convertirse en titular de estos derechos. Ejemplos;
el derecho a la vida, a la libertad, a la seguridad personal, etcétera. Estos
derechos están enumerados y garantizados en los primeros 28 artículos de la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos (Título Primero.
Capítulo Primero. De las Garantías individuales).

2º Derechos subjetivos políticos. Son los que tienen los individuos


cuando actúan en calidad de ciudadanos, miembros de un Estado. Son más
restringidos que los públicos, puesto que es necesario para poseerlos ser
nacional de un Estado y ciudadano del mismo, lo que implica determinadas
restricciones, relativas a la edad, sexo, nacionalidad, etc. Así, en México, sólo
los mexicanos, ciudadanos del país y mayores de edad, gozan de los
mencionados derechos. Ejemplos: el derecho a votar y ser electo para los
cargos de elección popular (arts. 35 y 36 de la Constitución); el derecho de
asociarse para tratar asuntos políticos del país (art. 35 de la Constitución), etc.

3º Derechos subjetivos civiles. También llamados privados son los que


tienen los individuos es sus relaciones de carácter privado. Ejemplo: el derecho
que tiene el padre de educar a sus hijos, el derecho que tiene la esposa para
exigir alimentos al esposo, el derecho que tiene el autor para disponer de su
obra.

Los Derechos subjetivos civiles se dividen, a su vez, en personales y


patrimoniales. Los primeros son los que se relacionan directamente con la
persona misma y que le están íntimamente unidos; se llaman, también,
personalísimos. Son inherentes al sujeto; esto quiere decir que el sujeto no
puede desprenderse de ellos, que por su naturaleza están unidos a él, y que no
son transmisibles. Por ejemplo, el derecho al nombre, al honor personal, a la
propia imagen, etc. A ésta especie de derechos podemos agregar los
familiares, que derivan de las relaciones que el individuo contrae dentro del
grupo familiar al que pertenece. El fundamento en que descansan estos
derechos, es, generalmente, el matrimonio. Ejemplos: los poderes (patria
potestad) que los ascendientes ejercen sobre sus descendientes, el poder del
esposo sobre la esposa (potestad marital), los derechos entre adoptante y
adoptado, etc.

Los Derechos patrimoniales se distinguen de los anteriores por su


contenido, que en este caso es de carácter económico; es decir, estimable en
dinero. A éste agregamos, que mientras los personales no son enajenables ni
transmisibles, los segundos, en términos generales, sí lo son.

Los Derechos patrimoniales divídense, a su vez, en reales y de


obligación o de crédito. A su debido tiempo nos ocuparemos de ellos. Por
ahora, baste con señalar que los Derechos reales son los que conceden a su
titular un poder directo e inmediato sobre la cosa materia del Derecho, y que
dicho poder se ejerce con exclusión de todos los demás individuos que no son
titulares del mismo. Podemos definirlos, diciendo que son los que tienen una o
varias personas sobre un bien, y que traen, para quienes no son titulares de
dichos derechos, la obligación de abstenerse de perturbar al titular en el goce
de los mismos. Por ejemplo, el derecho de propiedad. El dueño (titular del
derecho) ejerce sobre el bien que le pertenece un poder, gozando, asimismo,
de su derecho, y todo el mundo, distinto del titular, tiene la obligación de
abstenerse de molestarlo o perturbarlo en el goce del mismo. Los Derechos de
crédito (también llamados de obligación o personales) son los que tienen como
origen una relación inmediata entre dos personas. Se definen como la facultad
que tiene una persona (acreedor) para exigir a otra (deudor) el pago de una
prestación o la realización de un hecho positivo o negativo.

DERECHO OBJETIVO: SUS DIVISIONES.- El derecho Objetivo se


divide en interno y externo o interestatal. Puede ocurrir que las normas de
Derecho se elaboren para regir los actos de los individuos, cuando aquéllos se
realizan dentro del territorio del Estado. En este caso, estamos ante el llamado
derecho interno. Ejemplo: las normas jurídicas que rigen la organización y
constitución del Estado Mexicano y las que rigen, asimismo, las relaciones
privadas de los mexicanos, forman nuestro Derecho interno (Derecho
mexicano). En cambio, las normas jurídicas que rigen las relaciones de México
y otros Estados, ya sea en tiempo de paz o de guerra, constituyen el Derecho
externo o interestatal que se aplica a dos o más Estados.

“INTRODUCCIÓN AL ESTUDIO DEL DERECHO” EDUARDO GARCÍA


MAYNES”.

DERECHO OBJETIVO Y DERECHO SUBJETIVO.- El derecho, en su


sentido objetivo, es un conjunto de normas. Trátase de preceptos imperativo-
atributivos, es decir, de reglas que, además de imponer deberes, conceden
facultades. Al hablar de las relaciones entre derecho y moral explicamos ya
estos términos. Frente al obligado por una norma jurídica descubrimos siempre
a otra persona facultada para exigirle el cumplimiento de lo prescrito. La
autorización concedida al pretensor por el precepto es el derecho en sentido
subjetivo. El vocablo, se usa en la acepción que acabamos de indicar, cuando
se dice, por ejemplo, que todo propietario tiene derecho a deslindar su
propiedad y a hacer o exigir que se haga el amojonamiento de la misma. En las
frases: Pedro es estudiante de derecho, el derecho romano es formalista, las
ramas del derecho público, la palabra se emplea en sentido objetivo.

El tecnicismo puede usarse para designar tanto un precepto aislado


como un conjunto de normas, o incluso todo un sistema jurídico. Decimos,
verbigracia: derecho sucesorio, derecho alemán, derecho italiano.

Entre las dos acepciones fundamentales del sustantivo derecho existe


una correlación perfecta. El derecho subjetivo es una función del objetivo. Éste
es la norma que permite o prohíbe; aquél, el permiso derivado de la norma. El
derecho subjetivo no se concibe fuera del objetivo, pues siendo la posibilidad
de hacer (o de omitir) lícitamente algo, supone lógicamente la existencia de la
norma que imprime a la conducta facultada el sello positivo de la licitud.

El derecho subjetivo se apoya en el objetivo, pero sería erróneo creer


que el primero es sólo un aspecto o faceta del segundo, como Kelsen lo
afirma. Valiéndose de una ingeniosa imagen, Georges Gurvitch ha comparado
la relación que media entre ambos a la existente entre las superficies convexa
y cóncava de un cono hueco; la última encuéntrase determinada por la otra,
que le permite su forma peculiar, mas no se confunde con ella.

Se ha discutido largamente si el derecho objetivo precede al subjetivo, o


viceversa. Dejándose llevar por consideraciones de orden psicológico, algunos
autores declaran que el subjetivo es lógicamente anterior, ya que el hombre
adquiere, en primer término, la noción del derecho como facultad y sólo
posteriormente, con ayuda de la reflexión, se eleva a la del derecho como
norma. Otros sostienen que el subjetivo es una creación del objetivo y que,
consecuentemente, la prioridad corresponde a éste. Los primeros confunden la
prioridad psicológica con la de orden lógico; los segundos interpretan una
simple correlación como sucesión de carácter temporal.

Creemos que la polémica gira alrededor de un problema mal planteado,


pues a las ideas de que tratamos no cabe aplicarles las categorías de la
temporalidad. Los dos conceptos se implican recíprocamente; no hay derecho
objetivo que no conceda facultades, ni derechos subjetivos que no dependan
de una norma.

“INTRODUCCIÓN AL ESTUDIO DEL DERECHO” LIBIA REYES MENDOZA.

Derecho objetivo y Derecho subjetivo

El Derecho objetivo es un conjunto de normas, es decir, son las reglas que,


además de imponer deberes, confieren facultades, o sea permite o prohíbe.

En sí, el derecho objetivo es el que está expresado en las leyes, o las


normas que emanan del poder público.

El Derecho subjetivo es el conjunto de facultades jurídicas que las


personas deben cumplir frente a otros individuos o bien ante al Estado, dicho
en otras palabras, es la facultad que la norma concede a las personas para
actuar lícitamente; un ejemplo sería si pedimos un préstamo a una institución
bancaria, tenemos derecho a que se nos entregue el dinero en la fecha
acordada y el banco tiene la obligación de entregarnos el dinero bajo las
condiciones que firmamos en el contrato.

No es posible que exista una norma sin autorizar una conducta, pues la
norma es la autorización de una conducta y no es posible que exista el
Derecho subjetivo si no existe la norma que lo otorga.

Para un mejor entendimiento, véase el siguiente esquema: