Está en la página 1de 7

IEXPRO

MAESTRIA EN EDUCACION ESPECIAL

1 CUATRIMESTRE

INTRODUCCION A LA EDUCACION ESPECIAL E INCLUSION EDUCATIVA

NOMBRE

NAYELI JIMENEZ SANCHEZ

DRA. VIRGINIA ORTIZ BUJAIDAR

TUXTLA GUTIERREZ, CHIAPAS

AGOSTO, 2018
RESUMEN

Cuando se habla de diversidad simplemente nos referimos a todo aquello que nos
permite indicar, o hablar de la variedad o diferencia que pueden presentar algunas
cosas entre sí, por tal motivo podemos decir que la diversidad siempre va a existir ya
que nosotros mismos formamos parte de ella en un momento determinado.

Dentro de la educación, también se maneja el tema de la diversidad y más aún


cuando hablamos de personas con necesidades especiales, la educación especial
es un continuo de prestaciones educativas, constituido por un conjunto de servicios,
técnicas, estrategias, conocimientos y recursos pedagógicos, destinados a asegurar
un proceso educativo integral y flexible a personas con necesidades educativas
especiales.

PALABRAS CLAVES

 Educación especial
 Inclusión
 Integración
 Diversidad
 Necesidades educativas especiales
DESARROLLO

La Educación Especial es aquella que tiene como destinatarios a alumnos


considerados especiales, ya sea porque estos posean una discapacidad,
intelectual, psíquica o física. La Educación está destinada a fortalecer y estimular
aspectos mediante el trabajo con agentes estimulantes como juegos o instancias de
creatividad empleando instrumentos, o fortaleciendo la escritura y muchas otras
actividades. Se debe integrar más a las personas que requieran de educación
especial a la sociedad, que se desenvuelvan con otras personas, que convivan más
ese es el objetivo de los centros de atención y lograr esa integridad, no que se aíslen
y se sientan solos o mal por no ser aceptados o discriminados por la sociedad.

“La inclusión o la educación inclusiva no es otro nombre para referirse a la

integración del “Alumnado con Necesidades Educativas Especiales”. Implica un

enfoque diferente para identificar e intentar resolver las dificultades que surgen en

las escuelas”. (Tony Booth, 2000)

Cabe destacar que a lo largo de la historia se ha venido mejorando la educación


inclusiva, ya que en épocas anteriores las personas que tenían algún tipo de
discapacidad eran segregadas, no sólo en el campo educativo, sino también en
social y laboral.

Anteriormente una persona con algún tipo de discapacidad le era imposible ingresar
al colegio o a una institución de enseñanza especializada. Lo más seguro era que
terminara recluida en su casa o en alguna institución, la mayoría de las veces de
carácter clínico, pues su discapacidad era considerada una enfermedad, se le
consideraba incapaz de aprender.

Poco a poco la situación fue cambiando, pues posteriormente una persona con
discapacidad ya podía asistir a un centro de educación especial, en donde
compartía su vida escolar con otros niños con discapacidad. Tendría derecho a
contar con una educación especializada, pero seguiría siendo excluida del modelo
educativo tradicional y de la vida social.
En la década posterior de los 80 y los 90, la educación para los niños con
“necesidades educativas especiales” dio un paso adelante ya que se comenzó a
hablar del modelo de “integración escolar”, en el cual los niños compartían la vida
escolar con otros niños y jóvenes sin ningún tipo de discapacidad. Sin embargo los
contenidos y metodologías seguían siendo igual para todos los niños.

“La integración es la consecuencia del principio de normalización, es decir, el


derecho de las personas con discapacidad a participar en todos los ámbitos de la
sociedad recibiendo el apoyo que necesitan en el marco de las estructuras comunes
de educación, salud, empleo, ocio y cultura, y servicios sociales, reconociéndoles
los mismos derechos que el resto de la población” (Blanco)

En los últimos años se ha empezado a hablar, cada vez con más fuerza, de la
educación inclusiva, un modelo que vincula a todos los niños y niñas al proceso de
aprendizaje sin discriminación alguna. Sin embargo, la inclusión educativa no es
solo la oportunidad de acceder a la educación es también identificar y responder a
la diversidad de las necesidades de todos los estudiantes a través de la mayor
participación en el aprendizaje.

La construcción de una escuela inclusiva, si bien es una responsabilidad de los


educandos, también debe ser un compromiso de todas las personas que nos
movemos en torno a la importante tarea de la educación de los niños, niñas y
jóvenes: profesorado, padres y madres.

Una educación que pretenda superar las barreras para el aprendizaje y la


participación debe promover proyectos educativos que tengan en cuenta al
alumnado con especiales dificultades y/o trastornos. También, facilitar la creación
de redes de centros inclusivos y la coordinación de los agentes educativos para el
apoyo en la superación de dichas dificultades. La opción por una escuela inclusiva
exige trabajar por una educación básica de calidad para todas las personas y
habilitar adecuadamente escuelas, para que atiendan a todos los niños y niñas de
la comunidad. Esto significa escuelas que acojan a todo el alumnado, cualesquiera
que sean sus características, desventajas, dificultades, problemas, valorando la
diversidad como una riqueza.
Uno de los aspectos más importantes en la educación de los niños con necesidades
especiales es conseguir que logren una autonomía personal que les permita con el
paso del tiempo alcanzar el mayor grado de independencia posible para que
consigan una participación cada vez mayor y puedan luchar por lo suyo.

En cuanto a mi experiencia educativa en una ocasión tuve a una niña que


presentaba (TDAH) Trastorno de déficit de atención por hiperactividad. Esta no se
involucraba en las actividades que se realizaban dentro y fuera del aula, por lo que
resultó ser un caso de importancia lo cual causo interés por ayudarla y saber cómo
intervenir.

De acuerdo a la visita que realice en su contexto familiar, pude llegar a la conclusión


que este influía en su comportamiento, puesto que los padres no vivían juntos,
además que con los que convivía era un ambiente donde empleaban palabras
disruptivas.

El interés que surgió por el estudio de caso, fue por crear técnicas y métodos
adecuados para la mejora de la conducta de la niña, el aporte de esta investigación
trae como beneficio hacia el buen aprendizaje por medio de estímulos y motivación,
además de la ayuda de sus padres.

Se llevaron a cabo diversas actividades que estimularon la participación integración


por la niña, poco a poco fue adquiriendo confianza conmigo, sus compañeros y claro
también fue respetando las reglas de convivencia, los padres de la niña mostraron
preocupación e interés en ayudar a su hija.

Para concluir opino que una de las ventajas que podemos mencionar al momento
de la inclusión de estos niños con NEE a nuestras aulas, es que se estimulan sus
interacciones sociales con los otros niños del centro, así ellos se podrán dar cuenta
que no todos los seres humanos son iguales, que existen personas con diferentes
capacidades y necesidades empiezan a interactuar con ellos y pueden llegar a
entablar buenas relaciones sociales entre sí. Cabe mencionar que es
responsabilidad de cada docente fomentar la integración de todos sus educandos,
es así que debemos de concentrarnos en nuestro papel.
Es importante mencionar que la sociedad ha distinguido de forma discriminatoria a
estos individuos que lejos de mostrar discapacidades que les impida el realizar
algunas actividades, cuentan con capacidades diferentes y con el debido apoyo que
como profesores estamos obligados a proporcionar se puede lograr un cambio
dentro y fuera del aula.

Debemos de romper esquemas y de nosotros depende el desarrollo, implemento y


buen uso de medios integradores para niños con necesidades educativas
especiales, ya que todos importamos por igual, y todos tenemos derecho a un
ambiente de armonía, trabajo y educación de calidad .
Bibliografía
Blanco, R. (s.f.). Hacia una escuela para todos y con todos . santiago: OREALC/UNESCO .

Tony Booth, M. A. (2000). Desarrollando el aprendizaje y la participacion en las escuelas. Madrid :


CSIE.