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CAPITULO II: EL TIEMPO SAGRADO Y LOS MITOS

Al igual que el espacio, el tiempo sagrado (al que se llega y se vive ritualmente)
se diferencia del ordinario pues es un "tiempo mítico primordial hecho
presente"(p.63). Por medio del rito se abandona el tiempo profano y se
rememora, "viviéndolo", el principio (el momento de la creación por los dioses).
El tiempo, en la experiencia religiosa es circular, pues el tiempo mítico
primordial es "una especie de eterno presente mítico que se reintegra
periódicamente mediante el artificio de los ritos" (p.64). Como M.Eliade señala,
ni siquiera para el hombre moderno el tiempo es concebido homogéneamente,
pues diferencia, por ejemplo, el tiempo de trabajo y el de ocio, tiempos de
espera... pero sin ninguna trascendencia a lo eterno, lo sagrado, lo divino.

El tiempo y el espacio forman una unidad indisoluble. Así, cada año el cosmos
"pasa", esto es, el cosmos nace y muere con el año, con el tiempo. En año
nuevo el cosmos se renueva para volver a desgastarse. La concepción del
hombre primitivo es circular respecto de esta unión indisoluble ("el mundo se
renueva anualmente"). En realidad, esta renovación del cosmos con el año
nuevo tiene su versión desacralizada en el hombre moderno, y se expresa en
intenciones de cambio, mejora, proyectos, evaluaciones... que se repiten a
cada año nuevo.

El mito cosmogónico relata la creación del mundo, por tanto debe repetirse al
comienzo de cada año nuevo, puesto que hay que recrear el tiempo y el
espacio gastados, y esto se consigue por medio del rito, accediendo al tiempo
original relatado por el mito cosmogónico. Este mito es pues un mito de
regeneración, y sirve por tanto para tratar enfermedades (para regenerar al
enfermo), al principio de un nuevo reinado, para salvar cosechas. Se regenera
no por reparación sino por recreación a través del mito cosmológico, que es "el
modelo ejemplar de toda creación"(p.75).

El hombre religioso trata de vivir lo más estrechamente posible con sus dioses,
y por ello actualiza sus enseñanzas, los modelos ejemplares, por ser divinos,
de conducta en todos sus aspectos (biológico, sociológico, sexual) por medio
de rituales periódicos, para no olvidar, accediendo así al tiempo sagrado, la
eternidad (el tiempo divino).

"Es la nostalgia de la perfección de los comienzos lo que explica en gran parte
el retorno periódico"(p.82) al tiempo mítico primordial, el de la creación divina.

El hombre religioso tiene una preocupación cosmológica, religiosa, y por tanto
sus esfuerzos irán destinados a su unión con la divinidad. Así tratará de
perfeccionar su mundo recreándolo según los modelos divinos por medio de los
ritos, siendo de hecho, una tarea grandiosa y de una importancia y
responsabilidad total, por oposición a la actitud moderna: la preocupación en el
progreso humano que se inscribe en el marco de lo histórico (recordemos la

y lo social. Esto conlleva un cambio conceptual respecto al tiempo. donde el cómo y el por qué forman una unidad indisoluble.99) pero sin posibilidad de trascendencia. pero. se abandona la primitiva religiosidad por la pérdida de sentido de sus rituales... Hegel sistematiza la concepción judeocristiana y nombra "espíritu universal" a lo que correspondería al concepto de Dios y se manifiesta continuamente en la historia.) Con el judaísmo aparece otra concepción: el mundo ha sido creado por Dios.. en un contexto histórico-social. del orden que sea. (p. .abismal diferencia entre el hombre moderno y el hombre primitivo con respecto al tiempo). esto es. Así. la verdaderamente real. El tiempo es lineal y los actos o revelaciones divinas no se circunscriben a un origen mítico. es decir. en India) al ser concebido como una rueda interminable. tiene dos finalidades o significados: 1) por imitación divina. el mundo se santifica. tiene justificación si viene revelado en el mito como conducta divina (sacrificios humanos. dentro de las estructuras humanas. pues se refleja en ellos. es decir.) Cuando aparecen élites sociales. sino que se enmarcan en la historia. En el mito están. igual que la tradición judeocristiana ("importancia decisiva del hecho histórico". canibalismo. La repetición de estos modelos. esto es la historia. los modelos divinos y contienen la sacralidad absoluta. El hombre se hace a sí mismo.. el hombre se instaura en lo sagrado 2) por la reactualización de los gestos divinos ejemplares. alejadas de lo tradicional. trascendido. tiene un principio. esto es. cualquier acto. trata de alcanzar su máxima plenitud como hombre. incorporándose así a la historia sagrada. por imitación divina. este tiempo circular (marcado en los primitivos por las periódicas fiestas rituales) adquiere un sentido dramático (por ejemplo. el mito. al orden del universo. estoicos. Cuando la visión tradicional decae. el tiempo pasa a ser solamente un aliado de la muerte. y por tanto un final. Con la pérdida total de lo sagrado. localizados en la historia. se perfecciona siguiendo las conductas modélicas divinas reveladas por la historia sagrada. El hombre arreligioso moderno posee una concepción del tiempo historicista. pero sin el sentido religioso arcaico (por ejemplo Grecia: pitagóricos. platónicos. El primitivo entiende el tiempo profano como punto desde el que acceder al tiempo sagrado. que es solo concebido como materia y reserva de energía (visión científica) La creación de los dioses se relata en los mitos. sin preocupación alguna (más que económica respecto a lo cosmológico. pues. eso sí. en el tiempo profano.

. donde lo habría criado para luego alumbrarlo. Es un símbolo universal el de la tierra como madre del hombre.). revalorizada.. tormenta. La figura de Cristo y todo lo que conlleva religiosamente (hijo de Dios. epidemia) Salvo en las religiones monoteístas (Yahvé. etc. limpiarse del pecado original cometido por Adán..) no cambia lo símbolos comunes como el de las Aguas. es extremadamente común la asociación entre el nombre del Dios y el cielo. que "reproducen la vida y la aumentan" (p. El hombre habría nacido así de las entrañas de la tierra. puro y perfecto.111). Sumergir la cabeza en las Aguas es regenerarse. más bien esta es "completada". del hombre y de la tierra" tiende a desaparecer del culto en favor de otras divinidades (la Tierra-Madre. como "centros del mundo" que posibilitan una comunicación con el cielo). resurrección. purificación en las Aguas y re- creación de nuevo) y son al mismo tiempo la expresión de una potencialidad (allí de donde ha de surgir lo creado. la divinidad a través de su misma estructura. la montaña cósmica. Lo creado surge de las Aguas.CAPITULO III : LA SACRALIDAD DE LA NATURALEZA Y LA RELIGION COSMICA El cosmos refleja.. lo formal.)"(p. No es que Dios sea el cielo. Las Aguas no son solo el Caos sino que poseen una cualidad regeneradora (tras la destrucción. terremoto. la tierra natal. y por tanto contemplada y venerada como imagen y expresión divina.. Las Aguas corresponden al Caos.. de escalada) y leyendas (el vuelo mágico.110). Así. lo autentifica. Por la sola contemplación de la naturaleza aparece la dimensión religiosa. Y es fuente de "multitud de mitos (el árbol cósmico. sino que se revela en él y se expresa a través de otras estructuras cósmicas (lluvia. la naturaleza es apreciada por su posibilidad de contenido sagrado. pero esto esto se circunscribe a un estado de normalidad. sino que la aporta una nueva dimensión.) el "dios todopoderoso creador del cielo. no hay incompatibilidad entre la revelación divina por vía de la figura de Cristo y la simbología universal. por contraposición al Cosmos. El cristianismo retoma el simbolismo de las Aguas. para el hombre religioso. presente en la tradición judaica. pues el cielo no puede sino simbolizarlo. ritos (de ascensión.. También la de enterrar o . que aseguran y dan sentido sagrado al devenir de las cosas. Es en tiempos de crisis cuando el Dios supremo se revela como el único "capaz de salvar el cosmos o la sociedad humana"(p. huracán. A pesar del abandono al culto del Dios supremo. trueno. el hijo del Dios. y cuando se destruye vuelve a ellas. El dios creador se aleja del culto dando paso a dioses menores. Esto se expresa también en nuestros días entre el hombre moderno en el fuerte sentimiento de pertenecer a "su" tierra. y es así como toma forma un ritual: el bautismo. Así.. bautismo. su "presencia cósmica" no desaparece.110).. así como posibilidad de vínculo con lo sagrado.. Allah.. Es extendida la costumbre de que las mujeres alumbren sentadas sobre el suelo para que la madre cósmica recoja al niño y le transmita su energía protectora. a lo no formal.

. la inmortalidad. en quién subsiste un sentimiento calificable de religioso (aunque degradado) en la contemplación de la naturaleza. Eliade hace un comentario muy interesante: "La experiencia cósmica entre la naturaleza desacralizándose (perdiendo totalmente el sentido religioso) ha abocado en occidente en el campo del arte a la estética de "l'art pour l'art". el culto a la tierra es tan importante que esta engendró por sí misma sin la ayuda de los dioses. Se simboliza el cosmos como un árbol "por su capacidad de renovarse sin fin" (p. Simboliza lo atribuible a la divinidad y aquello de lo que el hombre participa limitadamente. La mujer por su fertilidad se asimila cósmicamente a la tierra. la juventud.127). La desacralización de la naturaleza raramente es total en el hombre moderno.semienterrar a enfermos para que se regeneren al ser alumbrados por segunda vez directamente por la madre cósmica. modelo cósmico que imitan el hombre y la mujer con la relación conyugal. El árbol también ha simbolizado la sabiduría. En otras es la unión entre el cielo y la tierra lo que crea la vida. M.. En ciertas religiones..