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JORGE FABRA UTRAY iLIBER ALIZACION 0 REGULACION? UN MERCADO PARA LA ELECTRICIDAD ogos de Luciano Parejo Alfonso y Toms de lt Quadra-Saleedo OT Eel LA SINGULARIDAD DE LA ELECTRICIDAD PARA LA ECONOMIA Y EL DERECHO EI mercado, como instrumento institucional para determinar los precios de intercambio, ha tenido en general sobrada capacidad para desarrollar mecanismos competitivos eficaces en la asignaci6n eficiente de los recursos, pero la electricidad presenta caracteristicas muy sin- gulares en relaciGn con la generalidad de los bienes o servicios respecto a los cuales el mercado se ha manifestado como un instrumento util. Las caracteristicas de la electricidad han dificultado el desarrollo espontaneo de su mercado y han aplazado la introduccién de modelos de organizaci6n institucional de naturaleza mercantil. La realidad es que el mercado no ha suministrado en la electricidad, hasta ahora, garantias suficientes de que no disminuiré las ventajas alcanzadas con los modelos regulatorios basados en distintas soluciones de retribucién Por costes, y de qué tampoco aumentaré los inconvenientes que han sido puestos de ianifiesto por la experiencia reguladora transcurrida Pero la proliferacion de informacién asimétrica (que ha pervertido los medios puestos en marcha por el regulador para alcanzar sus objetivos) © el mantenimiento de recursos ociosos (que encarecen la prestacién del servicio) uw otros que en general completarian una definicion de la ineficiencia, constituyen una preocupacién que contribuye a esti- ‘mular la inclinacién de los reguladores a buscar las soluciones en cl mercado. Recursos ociosos en el Sector Elétrico seria aquellos que no cumple func alguna en Ia prestaciin del servicio. No deben conundirc, portant, con aquellos recon euya Sie oniitidad suminstra robusez al sistema, Centraleselcticas mo atopladas que suminisean tna reserva ria al sistema, dentro de los parimettosconsierados necearis por el Operador del Sistema, no deben Ser considerados recurosocioson. Este tema se abords con detae en ‘apitulos postrires a JORGE FABRA UTRAY Pero no hay razones para admitir, a priori, que el mercado las soluciones. El uso de la electricidad para satisfacer necesidades cenergéticas, o de otro tipo, es muy reciente én la Historia de Ta Huma- nidkid, como lo-Son tamibién’ algunas otras actividades econdmicas mediante las cuales se prestan servicios avanzados (las telecomuni- caciones, el gas 0 el transporte aéreo, por ejemplo). Y desde esta pers~ iva, no se debe ignorar que el mercado, como fenémeno social, ne su Origen en el Neolitico. Sin duda, la cultura antropolégica de nuestra especie (tan’mercantil), cuando se fue modelando a lo largo de milenios en un proceso de adaptacién darwiniana al medio, no se vio influida por la necesidad de los individuos de satisfacer sus nece- sidades energéticas con Ia electricidad, inexistente (para lo que aqui 1nos importa) cuando empezaron a quedar fijados los comportamientos sociales y antropologicos de la especie humana. No hay raz6n alguna, por consiguiente, que obligue a admitir a priori que el mercado (connatural a la especie homo oeconomicus) tam- bién puede resolver los problemas de la gesti6n social de Ia electricidad. Pero tampoco hay razones para asumir la posicién contraria. Tal vez estemos ante I oportunidad de establecer mecanismos de regulacién aque emulen uitinetead para la electiiidad j cjereer, como en t ‘otras disciplitias sé hace, la capacidad de creacién copiando aa r raleza, “Se trataria de regular el Sector Eléctrico como lo habria regulado el mercado de modo espontineo si no fuera la electricidad un fend- iieno tan bizarro y moderno, introduciendo, en su organizaci titucional y econémica, los mecanismos de eficiencia que el mercado. ha tenido capacidad de implantar por s{ solo en la mayoria de las_ actividades econémicas de la sociedad. La_clectricidad es muy singular, La clectricidad presenta, entre muchas otras, una Caracteristica especial en relacién con otros sectores industriales 6 de servicios: no existen posibilidades ni técnicas ni eco- némicas de que una sola tecnologia de generacién pueda abastecer Ja demanda total de electricidad. Esto implica que para alcanzar la capacidad de generacién nece- saria para cubrir la demanda de energia eléctrica deben, irremedia- blemente, concurrir diversas tecnologias que, por ser diversas, presen- tan caracteristicas y costes divergentes. Las razones de esta circunstancia son miiltiples: la disponibilidad de emplazamientos nucleares est muy limitada por las exigentes con- diciones de seguridad que deben reunir, la disponibilidad de combus- tibles fosiles autéctonos (hullas y lignitos principalmente) esta limitada por la localizacién de las minas y por una produccién también limitada; fas capacidades de importacién de carbones también estén limitadas por la ubicacién en boca mina de las centrales existentes y por los a4 LA SINGULARIDAD DE LA ELECTRICIDAD PARA LA ECONOMIA ‘s escasos emplazamientos disponibles para los puertos de abastecimien- to; el nivel de generacién hidroeléctrica ha alcanzado (en términos significativos) sus niveles méximos con una completa explotacién de Jos recursos hidréulicos; l resto de las energias renovables, susceptibles de ser utilizadas para su conversién en energia eléctrica, presentan también, finalmente, ademés de complicaciones tecnolégicas todavia no solventadas, limitaciones de disponibilidad: el sol no luce por la noche ni en los dias nublados; el viento no sopla en todo momento con fuerza suficiente para la explotabilidad eléctrica de su energia cinética. Las tecnologfas de generaci6n eléctrica estén determinadas cada ia de energia y ninguna fuente primaria est dis- ‘ponible_en cantidad suficiente (por razones técnicas 0 ecoriémicas) para abastecer todas las necesidades eléctricas. Por esta circunstancia efi el Séctor Elécttico no puede verificarse, con el mismo grado de | itensidad, la convergencia tecnol6gica que se verifica en otros sectores industriales 0 de servicios, cuyos medios de produccién concurren en los mercados sectoriales. El acceso de nuevos inversores a las tecnologfas de generacion de electricidad queda limitado, por tanto, de manera determinante, por bai iversa naturaleza que impiden una ponibilidad universal y suficiente de cada tecnologia de generacién. Asi, en el Sector Eléctrico tienen que coexistir diferentes tecno- dn costes divergentes, no obstante ser su producto (la elec- sntica con independencia de la tecnologia y de la fuente. primaria de que proceda., El Sector Eléctrico es un sector conformado por subsectores hete- rogéneos entre si, tanto desde el punto de vista de la generacién como del consumo y de los agentes que intervienen en las fases interme- dias del funcionamiento del sistema eléetric: transpontstasy dst- uidores. Como antes ha quedado apuntado, subsectores son la energia nuclear; la hidroeléctrica; la térmica convencional que a su ved se sub- divide en otros diferentes subsectores: lignitos, hullas, antracitas, etc.; "natural y fuel-oil; el subsector del bombeo y de Tas centrales de Diuita (turbinas de gas o grupos diesel); el subsector de la cogeneracién; el subsector de las energias renovables: viento, sol y agua, Jodos ellos estructuras de costes diversas y con costes fotales dispares, en oca~ ies muy alejados unos de otros, todos, sin embargo, igualmente tes 0 ineficientes (tal como sean sus especificas lineas tecno- Nogicasy sus gestores), todos igualmente necesarios porque ninguno por si mismo es capaz de cubrir la demanda por razones estrictamente. (etalon dettndag oe a Haturaleza del pals} de las energies primazae que son propias a cada familia tecnolégica. 6 JORGE FABRA UTRAY Incluso dentro de algunos subsectores (que por ser el resultado de subdivisiones presumirian tener cierta homogeneidad) como los de! carb6n y de la hidroelectricidad (por no ser exhaustivo) aparecen diver- sidades tecnol6gicas y econdmicas derivadas de la naturaleza de las explotaciones mineras y de los aprovechamientos fluviales, cada uno de ellos monopolios naturales porque no pueden ser replicados, ni sustituidos, ni reproducidos. Pero asf como otros sectores econémicos, industriales 0 de ser- vicios, proven bienes o servicios dispares que no compiten entre sf porque satisfacen necesidades diferentes (piensese en la industria ali- mentaria 0 en el transporte como ejemiplos que pueden escenificar Jo que aqui se dice, que producen y prestan los més variados bienes y servicios a mercados distintos), el Sector Eléctrico prove, por el ‘ontrario, un inico bien o servicio, Ia electricidad y su suministro, par To que convoca a las més variadas instalaciones industri de tecnologias diversas, que transforman combustibles ain més diver 0s, inferconeciadas por redes dé transporte y i GSihucturas diversas de costes y Vostes divETSOs que no son_otra cosa Gue el reflejo de una compleja diversidac Por tanto, estamos ante un bien Gnico suministrado por empresas ‘con estructuras econdmicas y tecnol6gicas dispares que no pueden con- ‘erger hacia la homogencided tecnologia y econOmiga y que reme= ‘iablemente tienen que coexistir. = Resulta evidente, pues, que la apariencia de homogeneidad de la electricidad debida a su naturaleza fisica, es s6lo apariencia si se con- templa desde el lado de su generacién, y que la puesta en competencia sobre un precio tinico horario de todos los generadores es_equival al intento de establecer un precio tinico en_un fantéstico ms sroductos_y servicios dispares compitienda_entre sj. Equivalente a poncr a favenia-el producto de todas y de no importa qué central, en una tienda de todo a cien (0 a mil) Pero no es sélo la homogeneidad aparente (que esconde un bien (© un servicio compuesto) Ia tinica caracteristica de la electricidad que no debe ser ignorada. Otras caracteristicas, tales como la no alma- ccenabilidad de la electricidad y la ineludible prestacién de su suministro mediante un sistema, tienen también una enorme trascendencia para Ia Economia y el Derecho. 1.1, LANO ALMACENABILIDAD ‘YY EL SOBREDIMENSIONAMIENTO En la composicién fisica de la electricidad aparece la variable tiem- po (no debe olvidarse nunca la “h” de la expresién kWh) que es la LA SINGULARIDAD DE LA ELECTRICIDAD PARA LA ECONOMIA a raz6n de por qué la electricidad no es almacenable '* como tampoco Jo son los servicios (que no lo son del mismo modo que no lo es el tiempo que fluye siempre de modo continuo). La no almacenabilidad de la electricidad ha sido objeto de todo tipo de tréfico. Desde algunas posiciones monopolistas ha sido con- siderada como el paradigma de la especialidad del Sector Eléctrico ‘que justificaba su exclusin de las normas de la competencia. Desde otras posiciones, ha querido presentarse esta caracteristica como irre- levante s6lo utilizada demagégicamente por intereses espurios, segin se pretende, que perseguirian perpetuar situaciones de privilegio. Esta meridianamente claro, sin embargo, més alld de ideologias o de los intereses en juego, que la no almacenabilidad de la electricidad es una singularisima caracteristica que hace distinta a la electricidad, de manera determinante, de cualquier otro suministro de bienes conven- cionales. La trascendencia de la no almacenabilidad de la electricidad es enorme. La no almacenabilidad quiere decir que estamos ante el bien més peretedero que podamos concebir. Tan perecedero que carece Ge existencia temporal perceptible. Se consume en el mismo instante én que se produce, lo que implica que la decisién de su produccién es tomada por el consumidor en el mismo acto del consumo. De aqui se deduce la existencia de igualdad instanténea entre produccién_y consumo de electricidad y Ta inevitabilidad de un funcionamiento en sistema cuya gestién (consistente en la programacién de la generacidn, 7 La acomulacidn de clectricdad en baterias s6o tiene uso para muy pequeios consumos En general, sus aplicaciones estn linitadas a consumos domésticosaislados que acumulan Ia ‘nergi de pequefos generadores eicot 0 solaes. Es, por tao ielevante para el tema que nos ocupa. Relevancia tiene, sin embargo, Ia acumolacion de reseras de agua en fos apro- ‘echamienot hidroeléctrios, La rpida respuesta de las cenraeshidroelctrieas alos reque Fimicntos de ks despachor de control o Je los automatismos de lated, permite eqinarar el ‘agus slmacenada 8 eletiida slacenada, desde el punto de vista de a explotaconelrca et stem. Esta es la razdn por la que se considera ala enerpa hidroelética una energia teats ealidad. En un sistema elétricnhidrotérmien, las centres hidroelétrias tienen enc ‘mendado el papel fundamental de Ia repulcin. Elo permite un fencionamiento mis etable de los equipo térmicos Sin embargo, el almacenamiento de agua ao deja descr mis que slmmacenamiento de combustible y no obvi la necesida de istalar ptenciassobredimensionadas fn las istalacioneshidrelétrieas con objeto de que Ia masima demands de potenin pueds ser replcads com una potenca de generac igual. Esto no es asi en sectotes productos Convencionsles. En estos sectors, la capacidad instalada debe ser Ia necesaria ara abatecer la demands de sos productos durante un ciclo completo de produccin, no para stsacer I ‘mtensidad de la demanda que pueda producrse en un momento coacreto Ue ese cio. EA {ener el dflerimento en el tiempo y ls gestion de almacenespermiten un ajuste de las capa. hades a fa demands, Por tanto la smiitd entre almacenar electriidady almacenar agua ‘slo aparente para el anliss que aqu se hace. Come mis adelante se ver, todo eno ene ‘que ver con la dobl dimension del mercado de aelecrciad. Los consumidores mo sio dem ‘dan una determinadacantdad de elecricidad (primera dimensin dl mercado), sno que ademig ‘demandan que ex elecrcidad les ea enttegas con una determiada potencia (segunda dimen sin del mercado) ‘s JORGE FABRA UTRAY porque el consumo es una variable exégena en el corto plazo) cons: tituye la responsabilidad bésica del Operador del Sistema. Es puro dogma negar la trascendencia econémica de este hecho evidente (la no almacenabilidad), aunque no justifique, como no justifica, la exclu- si6n de la electricidad de las normas de la competencia. Satisfacer instanténeamente toda la demanda efectiva de electri- cidad es una exigencia ineludible de los equilibrios técnicos del Sistema Eléctrico. La pérdida de ese equilibrio es inadmisible desde cualquier punto de vista, habida cuenta del papel-ue la electricidad cumple en el funcionamiento de las sociedades desarrolladas. Asi las cosas, un determinado sobredimensionamiento'de activos viene a ser una via eficaz (si no la tinica) para poder garantizar la igualdad instanténea entre generacién y consumo”, para garantizar, en definitiva, el man- tenimiento de los equilibrios bésicos técnicos que exige un sistema celéctrico desarrollado como el espaol. Su coste (muy importante, por erto) seria, desde esta Gptica, un coste de aseguramiento de la esta- i bilidad del Sistema Eléctrico en el corto y largo plazo, y no, como ‘en algunas ocasiones se afirma, un coste de ineficiencia. Bajo la circunstancia de la no almacenabilidad resulta insoslayable 1 peculiar sobredimensionamiento caracteristico del Sector Eléctrico. Este es, a su vez, el causante de que el precio de la electricidad tienda a igualarse, bajo mecanismos mercantiles, a su coste variable, es decir, al coste de funcionamiento de la iltima central acoplada a la red que es basicamente el coste del combustible que consume. Estarfamos aparentemente, pues, ante un mercado perfecto en el que el precio al que estuviera dispuesto a ofertar Ja ultima unidad acoplada determinaria los precios del conjunto de las transacciones del Sistema, Sin embargo, nos confundirfamos si llegéramos a la con- clusién de que el Sector Eléctrico puede encontrar, por esta raz6n, cen este mecanismo, una solucién eficiente a la asignacidn de los recur: sos que genera y que consume. Al contrario, en el Sector Eléctrico, la igualdad entre precios y costes marginales del Sistema pone de mani- fiesto una situacién de desequilibrio insostenible que obliga al esta- blecimiento de estrictas politicas reguladoras porque, como reitera- damente se insiste en estas paginas, los costes marginales del Sistema son inferiores* a los costes medios de cualquier tecnologia, salvo No Fay que ohidar que el sobedimensonamieno afecta a una parte importante del parque de genersciéninsalado (la demand de eletrcidad puede Hepat a variar, ene In roche y el dia, de uno dos) y ue ls centrale en horas de cio (cuando no son requeridas por el sistema) no pueden sr ulizadas para product la energia que sera demandada en Ia Duna del dia siguiente, 0 del siguiente hes a un finde semana o de la punta del proximo frvimo (su engin no puede ter slmacenada a guardada de ningin modo), como en cst Calquir otro sector industrials arta "No se consideran aqui las trbinas de gas de un slo ciclo ni os grupos elecrégenos de gail ni rae miquinas generadora que pedan estar disponible ara stuciones de emer LA SINGULARIDAD DE LA ELECTRICIDAD PARA LA ECONOMIA e excepciones que presentan inexpugnables barreras de entrada, como serfa el caso de una parte muy significativa del parque hidroeléctrico (tengo que decir que, realmente, no se me ocurre ninguna condicién tipica de mercado perfecto que pueda ser cumplida ni por aproximacién en el Sector Eléctrico). En os mercados convencionales el coste marginal (y el precio) se caracterizan por una relativa estabilidad (y predecibilidad), pero hay que tener en cuenta que la inexistencia de barreras tecnolégicas de entrada en este tipo de mercados conduce las ofertas de todas las empresas que concurten a una posicién muy cercana en costes a corto y largo plazo porque convergen tecnolégicamente. En el Sector Eléc- {rico, por el contrario, el coste marginal no es constante en condiciones de mercado. La extraordinaria estacionalidad de la curva de carga dia- ria, semanal y anual implica un continuo cambio de la central marginal (96r tanto, de la tecnologia marginal) con una egudisima influencia sobre la volatilidad de los precios, habida cuenta de las fuertes dife- rencias de coste y consumo de los combustibles presente en toda la gama de tecnologias de generacién llamadas a participar en la cober- ura en diferentes segmentos de la curva de carga (desde 0,3 cents. €/kWh el agua hasta 12 cents. €/kWh el gas de turbina).. En el Sector Eléctrico, en el que la convergencia tecnolégica no cs posible, la mayorfa de las centrales son tomadoras de precio”. Es decir, funcionardn en cualquier caso porque estardn dentro del margen que les abren las tecnologias de mas altos costes variables. Algunas no tendrén, en muchas ocasiones, opcién alguna a funcionar porque sus costes variables estardn claramente por encima del precio de la Ultima central necesaria para completar la cobertura de la demanda, Serin, sempre, pocas las centrales que realmente compitan. Slo o harén’ aquellas de una misma tecnologia que por sus costes variables estén al borde de quedar dentro o fuera de la cobertura, dada una determinada demanda en un determinado segmento horario, Es la con- secuencia de que ninguna tecnologia tenga capacidad por si sola para abastecer la demanda efectiva; es la consecuencia de que las tecnologias presenten limites en su convergencia. Es la razén de la volatilidad de los costes marginales de la electricidad. En estas circunstancias, el riesgo para las empresas de que alguna de sus centrales quede excluida (por razones de la competencia) es ‘senca, en eayo caso marcarian costes margiales muy altos (por encima de 12 cents. €), pero ‘muy excepionales ara stuaciones de adeesado dimensionamcno del pargue de genetacin. "La denomiaacin de centrales tomadoras de precio we aplica a squellas centtales que fresentan un coste variable claramente inferior al de Tas centales marginales ue presi ‘Slementefijardn el reco en cada segmentohorario dela cura de carga. Es decison centrale ‘que tienen aseguraa la retTbucion de su coste variable en una hora determinada, sea ual Sa el coete marginal que te fie en esa hora Ello les permite hacer en era hora ofertae 3 Prec eo pore cnfan en Gu el presque mari el stem Sed spei 3 propo 0 JORGE FABRA UTRAY muy pequefio, porque las centrales que compiten en cada tramo horario son pocas. Esta es una situacién que estimula la colusién (y fa con- centracién). As{ podrian sobrevenir aumentos de precios reflejo de posiciones monopolistas en un sistema en total colusién que suminis- traria a las empresas eléctricas la posibilidad de utilizar los mecanismos ‘mercantiles para situar los precios en el coste de oportunidad de los consumidores. Ese coste de oportunidad seria para las familias el coste de su renuncia parcial a ser provistas de un servicio esencial (calor, fro, luz, etc.) y para la industria y los servicios el valor de la produccién y de las ventas 0 pérdidas, que tendria espécial incidencia en los pro- ‘esos continuos, por ejemplo, aluminio, ‘electroquimica, transporte ferroviario, superficies comerciales, etc. Pero estas practicas no serfan estables. ; Es cierto que un comportamiento prudente y no escandaloso por parte de las empresas, para no hacer obvias sus conductas colusivas, no indicarfa otra cosa que su temor a la intervencién, porque difi- cilmente se desembarazaran de la tutela administrativa, siendo, como es, la electricidad un bien de vida. Pero en este punto, se suscita una discusin de extremo interés porque afecta al dimensionamiento del parque de generacién: las expectativas de que en algin momento sobre- venga una subida de precios estable ¢podrian llegar @ constituir un estimulo para nuevas inversiones, alcanzéndose de esta manera un cequilibrio entre oferta y demanda determinado por precios que se esta- blecerfan en el coste marginal a largo plazo o por encima? La no almacenabilidad de Ia electricidad, causa primigenia del sobredimensionamiento en el corto y largo plazo (que el sistema nece- para poder seguir la estacionalidad que presenta la curva de carga y prevenir en toda situacién un déficit de generacién que conduzca {a tiesgos de “caida del sistema”), impide téenicamente la creacién arti ficial y permanente de escasez. Por su parte, problemas intolerables de distribucién entre los consumidores de los costes de generacién disuadirfan, también, posibles précticas colusivas tendentes a la crea- cin de escasez en determinados segmentos horarios de la demanda. Por ello, la respuesta a la ultima pregunta seria, casi con seguridad, negativa. Los equilibrios en el mercado se fijardn sobre el coste mar- ginal a corto plazo incapaz de remunerar los costes medios de todas las tecnologias, que es necesario sumar para poder cubrir la demanda. En el Sector Eléctrico el concepto de medio y largo plazo no existe para el mercado. El coste marginal a medio plazo (que incluye el con- cepto de reposicién) es, en el mercado de la electricidad, inoperante. La no almacenabilidad de la electricidad (y el sobredimensionamiento técnico que conlleva) impone esta circunstancia al mercado cEs esto compatible con las caracteristicas de la industria eléctrica? LA SINGULARIDAD DE LA ELECTRICIDAD PARA LA ECONOMIA n 1.2. EL SISTEMA: UN ELEMENTO INELUDIBLE, DE LA ELECTRICIDAD El concepto de sistema se adecua, en su acepcién més estricta, al suministro de electricidad. Nada de lo que suceda en una instalacién de generacién, de transporte, de distribucién 0 de consumo es ajeno al resto de las instalaciones. Ninguna conducta que implique a la mate- rialidad del suministro puede considerarse ajena respecto al resto de las conductas o de las instalaciones del sistema. El suministro de electricidad se realiza de acuerdo con estrictas cspecificaciones técnicas para que pueda ser til. Entre ellas la tensién y la frecuencia. Todas las instalaciones conectadas a una red estén obligadas a funcionar en sincronismo. Se trata de una coordinaci exacta que no admite desviaciones. De alguna manera el sistema eléc- trico es una maquina tnica en la que cada central, cada linea y cada consumidor son piezas cuya vinculacién material no es menos intensa que la que presentan les piezas de un motor de explosién. El fun- cionamiento de cada turbina (y de cada alternador) est determinado por el funcionamiento del resto de las turbinas como si de pistones de un motor de explosién moviéndose en sus cilindros se tratara. Las lineas eléctricas serian las bielas que sincronizan el movimiento de los pistones, no menos rigidas, no menos implacables en su papel de hacer del sistema eléctrico una maquina nica y compacta. Pero la maquina es muy compleja y su funcionamiento equilibrado no menos delicado. Para garantizar el equilibrio es necesario operar el sistema, Se trata de una funcidn técnica que introduce fuertes res- tricciones a la libre actuacién de los agentes. Estas restricciones deben, por otra parte, ser acepiadas de buen grado, porque de otra manera el sistema se bloquearia y no seria posible el desarrollo de la actividad industrial y econémica del suministro de la electricidad. La Operacién del Sistema tiene por objeto esencial la preservacién de 10s equilibrios bésicas del Sistema Eléctrico. Es decir, el mante- nimiento continuo y permanente de la igualdad entre la generacién y-el consumo de electricidad en las condiciones especificadas de ten- sin, intensidad y frecuencia necesarias para que la electricidad pueda ser utilizada, Los instrumentos con los que la Operacién del Sistema cuenta para desarrollar su cometido son, en esencia, cuatro: Ia operacién auto- mética de la red de transporte realizada por el equipamiento elec- twénico con que esté dotada; la operacién a distancia bajo telecontrol de las subestaciones de transporte; Ia operacién local de las instala- ciones no equipadas con telecontrol o bajo eventual supervisidn directa; y la programacién de la produccidn y del transporte que garantice, n JORGE FABRA UTRAY ‘en todo momento, el equilibrio entre Ia energfa que puede ser pro- ducida de manera instanténea y la demanda de electricidad que pueda verificarse en cada instante, cumpliendo, en cualquier caso, las res- tricciones técnicas impuestas por las condiciones de explotacién real del Sistema. Estas funciones, consustanciales al servicio de transporte de elec- tricidad, son realizadas por la red de transporte con un complejo sis- tema electrénico (parte activa de sus instalaciones) que controla y ope- ra el Sistema de manera automatica e instanténea, Las protecciones, los relés, los condensadores, las reactancias, tos algoritmos y los taradas correspondientes, la fibra Optica, los radibenlaces y las Ondas porta~ doras, os osciloperturbégrafos, los tiristores, los reguladores de tension y una infinidad de equipos y programas (de tecnologia especializada) pertenecientes a la red, son los operadores autométicos que logran, en cada instante, la igualdad imprescindible entre produccién y con- sumo, actuando en perfecta sincronfa con aparatos semejantes insta- lados en las.centrales. En la electricidad, el almacenamiento no existe porque el flujo del tiempo no puede ser detenido. Por ello, el auto- ‘matismo es consustancial a la OperaciGn del Sistema. La operacién local, la operacién a distancia y la programacién son, por su parte, responsabilidad de los despachos de transporte, centros desde los cuales se procura continuamente que el Sistema se encuentre en condiciones de funcionar, y lo hacen previendo el comportamiento de los consumidores, para que, conociendo (como conocen los ope- radores de los despachos) la respuesta instanténea del sistema de pro- duceién-transporte, puedan tomar las decisiones sobre la topologta y la configuracion del transporte y de la generacién que sitden al Sistema Eléctrico en posicién de dar una respuesta equilibrada a las necesidades ‘que la demanda plantea para su efectiva cobertura. La programacién complementa la operacién automatica y deter- mina la operacién local y telecontrolada porque supervisa, sigue y corri- ge la curva de carga de cada central y la topologia del transporte con el objeto de conducir el Sistema hacia una aproximacién tal de la pro- duccidn al consumo que permita a los “operadores autométicos”, con los que est dotada la red de transporte, tomar bajo su responsabilidad el ajuste final de la igualdad entre una y otro, cumpliéndose asi, entre Ja operacién automitica, la operacién local, la operacién a i y la programacién, el objeto esencial de 1a Operacién del cual es la preservacién de los equilibrios basicos del Sistema con las restricciones subsidiarias de la politica energética y de las preferencias econémicas establecidas por los mecanismos mercantiles, En cada instante el equilibrio entre la producci6n y el consumo de electricidad tiene que estar asegurado. La vigilancia continua del funcionamiento del Sistema procurara que el balance produccién-con- LA SINGULARIDAD DE LA ELECTRICIDAD PARA LA ECONOMIA a sumo, y todos los pardmetros que configuran la red de transporte, se encuentren de manera permanente dentro del rango caracteristico cen el cual los automatismos del Sistema puedan verificar 1a igualdad producci6n-consumo. Las situaciones de emergencia serian, en este sentido, un caso particular de las previsiones, de las aproximaciones al equilibrio y del equilibrio mismo, y un ejemplo paradigmético del funcionamiento en sistema del Sector Eléctrico. {Qué otros bienes convencionales cuya gestién haya sido enco- mendada al mercado presentan caracteristicas y exigencias semejantes?