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LENGUA - LINGüiSTICA • COMUNICACION

El análisis del discurso constituye en la actuali-


dad una de las áreas de investigación más diná-
micas. Se configura como respuesta a la necesidad
Introducción
creciente de las ciencias humanas de una metodolo-
gía adecuada para el análisis de sus objetos dis- a los métodos de
cursivos. Dentro de la lingüística diversos factores
han posibilitado e impulsado su constitución: la su-
peración del cuadro de la oración. fOmo límite de
análisis, la progresiva importancia otorgada a la
análisis
actividad del hablante, la necesidad de recurrir a
los procesos enunciativos en el estudio del signifi-
cado y la conciencia cada vez mayor de que en
del discurso
todo acto de habla hay reglas, convenciones y ri-
tuales que dependen de la situación comunicativa.
Dominique Maingueneau analiza estos temas a la
luz de los aportes más recientes del est.ructuralis- D. Maingueneau
mo y de la gramática generativa, se detiene en los
planteos teóricos y las metodologías elaboradas a
partir de los distintos enfoques (lexicología, sin-
taxis, enunciación y gramática de texto), expone
críticamente los resultados de investigaciones par-
ticulares y señala los requisitos que debe cumplir
un~ futura ciencia de los discursos. Por su interés
teórico y por las posibilidades que abre, este libro
servirá sin duda de estímulo para todos aquellos
que buscan el camino de un auténtico trabajo inter-
disciplinario y para los docentes que integran a su
práctica pedagógica el reconocimiento y producción
de distintos tipos de discurso.

ldJ HACHETTE
1 1

INTRODUCCION A LOS METODOS


1

DE ANALISIS DEL DISCURSO


Pierre Legcndre, Ricardo Entelman, Enrique Kozicki, Tomás Abraham, Enrique
E. Mari, Etienne Le Roy y Rugo Vezzctti
El discurso jurídico. Perspectiva psicoanalítica y otros abordajes
epistemológicos.
Juan A. Magariños de Morentin
El signo. Las fuentes teóricas de la semiología: Saussure, Peirce y Mo-
rris
Colección HACHETTE UNIVERSIDAD Catherine Kerbrat-Orecchioni
dirigida por El vira Arnoux La connotación
Beatriz Lavandera
Variación y significado
Oswald Ducrot
LENGUA - LINGÜISTICA - COMUNICACION El decir y lo dicho
Juan A. Magariños de Morentin
Catherine Fuchs y Pierre Le Goffic El mensaje publicitario
Introducción a la problemática de las corrientes lingüísticas contemporá- Osear Traversa
neas Cine: el significante negado
Ana María Barrenechea, Mabel M. de Rosetti, María Luisa Freyre, Elena Graciela Latella
Jiménez, Teresa Orecchia y Clara Wolf Metodología y Teoría semiótica. Análisis de "Emma Zunz" de J. L.
Estudios lingüísticos y dialectológicos. Temas hispánicos Borges
Joseph Courtés Carlos Sini
Introducción a la semiótica narrativa y discursiva Semiótica y Filosofía. Signo y lenguaje en Peirce- Nietzsche-
Nicolás Bratosevich Heidegger- Ricoeur- Levi-Strauss y Foucault
Métodos de análisis literario (aplicados a textos hispánicos) Francine Masieno
Dominique Maingueneau Lenguaje e ideología. Las escuelas de vanguardia
Introducción a los métodos de análisis del discurso. Problemas y perspecti- Catherine Kerbrat-Orecchioni
vas La enunciación. De la subjetividad en el lenguaje
Ana María Borzone de Manrique George Vignaux
Manual de fonética acústica La argumentación. Ensayo de lógica discursiva.
Jean Le Galliot Ofelia Kovacci
Psicoanálisis y lenguajes literarios. Teoría y práctica Estudios de gramática española
Daniel Delas y Jacques Filliolet María Beatriz Fontanella de Weinberg
Lingüística y poética El español bonaerense. Cuatro siglos de evolución lingüística 1580-1980
Franc;ois Récanati Michel Meyer
La transparencia y la enunciación. Introducción a la Pragmática Lógica, lenguaje y argumentación
Iber H. Verdugo Ana María Zubieta
Hacia el conocimiento del poema El discurso narrativo arltiano
Daniel Delas y Jean Jacques Thomas Nicolás Bratosevich
Poética generativa Métodos de análisis literario (aplicados a textos hispánicos) Vol. 11
Carlos Altamirano y Beatriz Sarlo Laura Bertone
Literatura/ Sociedad En torno de Babel
Próxima aparición:
DOMINIQUE MAINGUENEAU
Juliette Gannadi
Sociolingüística
María Luisa Bastos
Relecturas. Estudios de textos hispanoamericanos
Susana Reisz de Rivarola
Teoría y análisis del texto literario
Jorge Panesi
Más allá del texto
Jean Molino, Michel Riffaterre, Fran<;ois Soublin y Joelle Tamine
La met4fora
Jean-Bellemin-Noel
,
Hacia el inconsciente del texto
Philippe Hamon
Introducci6n al análisis de lo descriptivo
INTRODUCCION A LOS
, ,
CIENCIA - POLITICA - SOCIEDAD
METODOS DE ANALISIS
Aldo Neri
Salud y Política Social
DEL DISCURSO
Enrique E. Mari
La problemática del castigo. El discurso de Jeremy Bentham y Michel
Foucault
Jorge E. Dotti PROBLEMAS Y PERSPECTIVAS
Dialéctica y Derecho. El proyecto ético-político hegeliano
Pierre-Fran<;ois Moreau
La utopía. Derecho natural y novela del Estado
Elíseo Veron, Leonor Arfuch, María Magdalena Chirico, Emilio De Ipola,
Noemí Goldman, María Inés Bomba!, Osear Landí
El discurso político. Lenguajes y acontecimientos
Enrique Mari, Hans Kelsen, Enrique Kozicki, Píerre Legendre.
Derecho y Psicoanálisis. Teoría de las ficciones y funci6n dogmática.
Jorge A. Mera
Política de Salud en la Argentina
Noemí Goldman, Régíne Robín, Jacques Guilhaumou
El discurso como objeto de la historia. El discurso político de Mariano
Moreno.
Próxima aparición:
Raymond Boudon y Fran<;ois Bourricaud
Diccionario crítico de Sociología

HACHETTE
Versión castellana: Lucila Castro
'
Tüulo original francés: Initiation aux méthodes de 1' analyse du discours INTRODUCCION

Escribir una introducción a los problemas y métodos del análisis


del discurso de ninguna manera constituve una empresa de contornos
fáciles de trazar: hasta puede sostenerse. que esta disciplina reciente-
mente anexada a la problemática lingüística no ha superado todavía
el estadio de los prolegómenos y aún busca constituir su metodología
y su objeto. Pero hay algo quizás aún más grave: lo que aqueja al
análisis del discurso no es solamente una dificultad de articularse sobre
el campo de las ciencias humanas, sino también una dificultad para
constituir su unidad dentro de la teoría lingüística. En efecto, a menudo
aparece como una especie de parásito de esa teoría, tomando de ella
conceptos y métodos sin sujetarse a un rigor suficiente. Además, en
gran medida toma elementos de la enunciación y de la semántica, que
precisamente son los dominios más inestables en la reflexión lingüís-
tica contemporánea. En todos los planos, pues, el análisis del discurso
aparece como una especie de pariente pobre, v muchos lingüistas
estarían tentados de dejar su constitución para Ías calendas griegas.
Es cierto que la lingüística está lejos de concebir de manera satis-
factoria su articulación con las otras prácticas científicas, lejos tam-
bién de presentar rigor y unidad en todo, pero el análisis del discurso
parece ser solamente un doble degradado de ella, un reflejo que
aumenta sus carencias.
En esas condiciones, es lícito preguntarse qué interés puede
presentar una introducción a una disciplina que todavía marcha a
tientas. Es posible esgrimir varios argumentos para justificar una em-
presa semejante: este campo de investigación, siendo uno de los más
problemáticos de la lingüística, no deja de ser uno de los más activos.
© 1976 Hachette Esta paradoja solo es aparente, pues el análisis del discurso tiene el
© 1980 Librería Hachette S.A. privilegio de situarse en el punto de contacto entre la reflexión .lin~
© 1989 Librería Hachette S.A. güística y las otras ciencias humanas, tanto que la mayoría de las
Rivadavia 739- Buenos Aires veces es a través del análisis del discurso que muchos estudiantes e
Hecho el depósito que marca la Ley 11.723 investigadores se enfrentan con la teoría lingüística. Esto tiene una
ISBN: 950-506-186-2 consecuencia inmediata: en la actualidad existe una especie de "de-
IMPRESO EN ARGENTINA- PRINTED IN ARGENTINE manda" teórica muv grande de pm:te de las ciencias humanas, deman-
da frente a la cuaÍ la "oferta" de la lingüística resulta ridículamente
METODOS DE ANALISIS DEL DISCURSO
INTRODUCCióN

insuficiente. Esta situación debe llevar a la lingüística a no refugiarse En primer término, intentaremos situar brevemente la problemática
en un cierto mito de una "lingüística pura". En lugar de considerar del análisis del discurso en la historia de la lingüística estructural;
co? burla o consternación la perversión de los conceptos lingüísticos, después, nos ocuparemos de aclarar la polisemia del concepto de
mas le vale intentar controlar en la medida de lo posible este fenó- discurso, difícil de dominar a causa de su uso significativamente
meno inevitable y dar a los que tienen necesidad de ellos no tanto pletórico.
los instrumentos necesarios para disponer de procedimientos más La segunda parte apunta a brindar al lector una información
rigurosos, como la posibilidad de captar los problemas teóricos que sobre los aparatos metodológicos que proporciona la lingüística. Los
su práctica les plantea. hemos agrupado alrededor de tres enfoques principales: lexicológico,
Muchos no lingüistas desearían que el análisis d~l discurso les sintáctico y "enunciativo". Añadiremos una cuarta parte, sobre orien-
proporcionara una técnica "científica" que les permitiera obtener re- taciones que todavía no están muy desarrolladas pero que en el futuro
sultados formalizados, directamente utilizables para sus interpretacio- pueden ofrecer grandes posibilidades al análisis del discurso.
nes extralingüísticas. Aun suponiendo que la lingüística llegue a al-
ca?zar en este dominio un nivel de rigor más satisfactorio, exigirá
mas que nunca una reflexión crítica de parte del que la utilice, si SITUACióN DEL ANÁLISIS DEL DISCURSO
e~te no quiere ser víctima de las mayores ingenuidades epistemoló-
giCas. Frecuentemente se define discurso como un término que rempla-
Nuestro propósito es al fin de cuentas modesto: no es esta de zaría al de habla ( Saussure) y se opondría, en consecuencia, a lengua;
ningún modo una obra de investigación sino, como hemos dicho, una si así fuera, el análisis del discurso no tendría ningún fundamento.
exposición del "estado de la cuestión", un panorama bastante des- En efecto, si bien es necesario remontarse al Curso de lingüística gene-
pejado de las principales orientaciones de la investigación lingüís- ral de Ferdinand de Saussure, lo es precisamente para construir el
tica en este campo. concepto de discurso sobre un cuestionamiento del de habla, y no para
Lo esencial de los materiales se encuentra disperso en diversas volver a ;este. Ya que la célebre dicotomía fundadora lengua/habla
revistas y algunos libros, pero no siempre es fácil extraer de ellos una ha dispuesto de la suerte de la lingüística estructural durante muchas
visión de conjunto, dado que estos trabajos proceden en gran medida década~, veamos cómo concibe el Curso esa opos1c10n.
a tientas o toman objetos de análisis muy específicos. En razón del La lengua es una realidad social, y el habla, una realidad indi-
propósito que la anima, una "introducción" como esta deberá muchas mdual.
veces contentarse con esquematizar, simplificar realidades que, debido
a su complejidad y a las deficiencias de la investigación lingüística, "Al separar la lengua del habla (langue et paro/e), se separa a la vez: lQ,
se encuentran todavía en un estado de nebulosa. Como veremos, en lo que es social de lo que es individual; 2~', lo que es esencial de lo que es acce-
este campo el rigor de los enfoques a menudo es, desgraciadamente, sorio y más o menos accidental." 1
proporcional a su carácter reductor. Con esta obra esperamos sobre Además, "la lengua no es una función del sujeto hablante, es el producto
todo provocar una toma de conciencia de la necesidad de una elabo- que el individuo registra pasivamente; nunca supone premeditación [ ... ] . El habla
~ es, por el contrario, un acto individual de voluntad y de inteligencia".2
ración teórica antes de cualquier práctica; por lo demás, repetimos, en
esta área las cosas no están tan adelantadas como para eximir de tal
elaboración, v cada tipo de corpus exige un considerable trabajo de En otras palabras, la lengua corresponde a la memoria, y la ima-
adaptación de los métodos para encararlo. Es posible que algunos gen del diccionario, del tesoro de los signos, surge como consecuencia
lectores experimenten una decepción ante el carácter trivial y elemen- lógica:
tal de los procedimientos que presentaremos; ciertamente, frente a la
tarea por cumplir, la metodología es a veces muy poco refinada, pero "La lengua existe en la colectividad en la forma de una suma de acuñaciones
hay que comprender también que la mayor parte del tiempo nos depositadas en cada cerebro, más o menos como un diccionario cuyos ejemplares,
veremos obligados a separar esos trabajos del contexto epistemológico idénticos, fueran repartidos entre los individuos." 3
en el que adquieren su significación plena.
l. F. de Saussure, Curso de lingüística general, traducción española, Bue-
Algunas palabras sobre el plan de este libro: la preocupación nos Aires, Losada, 1945, p. 57.
pedagógica que ha guiado su redacción se refleja en su organización. 2. Ibídem.
3. Ibíd., p. 65.

8 9
INTRODUCCióN
MtTODOS DE ANALISIS DEL DISCURSO

dominio del cuento folclórico. Las investigaciones de V. Propp 5 son


Dadas las características que permiten oponer lengua y habla, actualmente bien conocidas en Francia, y han permitido construir los
se comprende que la oración no corresponde a la lengua sino al habla, primeros esbozos de sintaxis narrativa, de lógica del relato. 6 Es cierto
lugar de la actividad y de la inteligencia. que este tipo de corpus parece un dominio demasiado específico para
A partir de las fuentes manuscritas del Curso se podrían mostrar tener una incidencia directa en el estudio de las lenguas naturales o
las vacilaciones de Saussure a este respecto, pero lo importante es que de enunciados aparentemente menos estructurados, pero se comprende
la oposición lengua/habla ha terminado por convertirse en la oposi- fácilmente que al aplicar los principios fundamenti!Yes de la lingüís-
ción entre un código homogéneo, un sistema de reglas universales, y tica estructural a cuentos populares, "nouvelles", etc., la escuela de
una libertad y espontaneidad que escapan a toda regla. Evidentemente los formalistas rusos pn:~paraba la toma en consideraciÓn por p3.tte
esta oposición se había hecho aun más neta desde el momento que ei
ae la lingüística de lo que después se llamaría- disCiirso. Lo esencial
la lengua no incluía la oración. En efecto, I.a OQOSición .lengua/habla era aplicar-·e.r· coricépto ae' .....sfsteiria- a enunCiados riilly' largos, pues
CC?rre el rie~go__ de_9poner lo sistemático (la lengua) a lo individual, la extensión de este tipo de enfoques a objetos cada vez menos privi-
a lo contingente (el. hablar-a ·raaut<ÍÍlDmía de un sujeto hablante, legiados solo era una cuestión de coyuntura epistemológica. De más
sujeto sicológico sometido a pasion(;l~, necesidades, etc. En esta pers- está decir que el análisis del discurso no podía, por definición, que-
~~tiva no.h_ayJl!g_~r_ para ~-"~iscurso",. concepto que apunta a d~s­ darse en una perspectiva de análisis inmanente de los textos. Los
Q<?J.!l.!__al SliJeto habll:ln.~~ de su papel central para integrarlo al funcio- formalistas rusos lograron producir una ruptura con respecto al enfo-
lli'!.Jl1Í~I1tO cie._~nune!ªc!% . . de textos cuyas condiciones de posibilidad que impresionista y filológico de las obras literarias, pero no llegaron
se articulan sistemáticamente sobre formaciones ideológicas. ·· ·· a concebir la relación de estas con sus condiciones sociohistóricas.
Así, la dicotomía lengua/habla puede llevar a considerar que por Es en la década del 50 cuando se producen acciones mucho más
un lado está lo que es sistemático y racional, un objeto homogéneo decisivas para la constitución del análisis del discurso. Nos encon-
y autárquico, la lengua, y por otro, lo que corresponde al uso contin- tramos entonces ante dos aportes en cierto sentido simétricos: 1!1
gente del sistema, a lo retórico, lo político, etc. Habría, por una parte, extensión de los Qt:OC_~cli_mient~s d~_la U!lgüística distribucional nor-
un conjunto de palabras dotadas de un sentido fijo y trasparente, y teamericana_~ em,1_nciaQ.,o_s -~.ts.~~!:~ll.)o~ lí.Jllites de la oración ( deno-
minados discursos), pqr parte_ <!e ZeJlig S. Harfis .- en 1952, y los ,
trabajos de_Roman_jakobson y :E:mile B~!:l.Y~!!i~~e ~9b._rela en,unciación; ~
por otra, su uso. En realidad se trata de saber si el vinculo entre el
sentido de las oraciones de un texto y sus condiciones sociohistóricas
es algo secundario o es constitutivo de ese sentido mismo, indepen- como veremos, se trata, por un lado, de una problemática lingüística
dientemente de la ilusión que puede tener el hablante de que la muy norteamericana, y por otro, muy europea.
significación de su discurso coincide con lo que él "quiere decir". No Más adelante consideraremos la concepción de Harris; por ahora
es cuestión, obviamente, de dirigir inútiles reproches a Saussure: la basta decir que es el primer lingüista que extendió directamente los
ocultación de lo que seguidamente se definirá como discurso responde procedimieJ)tos utilizados para el análisis de las unidades de la lengua
a una especie de necesidad, considerando el contexto en que se definió a. enunciados qJ.Ie vaiJ más allá del_ marco de la oración.· Una de las
la lingüística estructural. grandes paradojas de este análisis del discurso es el he~ho de que su
iniciador directo haya trabajado con exclusión de cualquier referencia
No es de extrañar que una superación de la oposición lengua/ a la significación. Paradoja que quizá solo sea tal debido a que tene-
habl~ se haya cumplido en ese campo privilegiado que son las obras mos la tendencia a asimilar apresuradamente el estructuralismo euro-
"literarias". Al colocar, desde una perspectiva posteriormente califi- peo postsaussureano y el distribucionalismo norteamericano, de los
cada de "estructuralista", el principio de inmanencia en el centro de cuales el contexto ideológico, los postulados y los métodos son en
su estudio de los textos, es decir, al intentar estudiar la estructura del
texto en sí mismo y por sí mismo, rechazando toda consideración 5. Especialista en cuento folclórico. Su obra fundamental, Morfología del
exterior a él, los trabajos de los formalistas rusos 4 permitieron extraer cuento (Buenos Aires, Juan Goyanarte, 1972), demostró que era posible construir
un modelo elemental del cual se derivaban una infinidad de cuentos folclóricos
una lógica de los encadenamientos trasoracionales, particularmente en el superficialmente muy diferentes.
6. Cf. en Francia, por ejemplo, los trabajos de T. Todorov, Grammaire du
_ 4. Nombre que se da al grupo de jóvenes lingüistas rusos que entre 1910 y Décaméron, Mouton, 1969; C. Brémond, Logique du récít, Seuil, 1973, y A. J.
!H:W s~n.t~ron las bases y emprendieron los primeros trabajos concretos en el campo Greimas Sémantique structurale, Larousse, 1966 (trad. esp.: La semántica estruc-
del anahs1s estrnctnral de las formas literarias. Entre ellos puede mencionarse a tural, Madrid, CrEdos, 1971), y Du sens, Seuil1970 (trad. esp.: En torno al sentido,
V. Propp, R. Jakobson, J. Tinianov y B. V. Tomashevski. Consultar la antología Madrid, Fragua, 1973).
de T. Todorov, Théorie de la littérature, Senil, 1965.

11
10
INTRODUCCION
MÉTODOS DE ANALISIS DEL DISCURSO

realidad diferentes. En Harris, "no existe la elección entre dos objetos, tiva cuyos resultados han de ser interpretados. En términos generales, hay que
' d d u
disponer en el punto de partida de un repertorio estructura o e categonas que
' ,,

ni dos lingüísticas: la de la lengua y la del habla. La descripción


sirvan para normalizar la diversidad superficial de los textos de modo ,de hacerlos
formal de los datos -gramática o si se quiere estructura- es un
comparables; una vez homogeneizadas las "cualidades", generalmente es posible
concepto operatorio que permite el estudio del fenómeno lingüístico".7 cuantificar. Todo el problema reside precisamente en la construcción de esas
En cambio, Benveniste o Jakobson buscan desentrañar cómo se categorías: ni siquiera recurriendo a una estadística léxica o a una sintaxis ele-
inscribe el sujeto hablante en los enunciados que emite, es decir, se mental, resuelve el análisis de contenido la cuestión de la estructuración del texto.
tiende a sustituir una lengua concebida como un repertorio de signos Sería presuntuoso pensar que la lingüística, a través del anális~del discurso, estará
combinados sistemáticamente por la idea de que "el hablante se inmediatamente en condiciones de remplazar, pura y simplemente, al análisis de
apropia del aparato formal de la lengua y enuncia su posición de contenido: las miras de este último son evidentemente más "empíricas" que las de
hablante por medio de índices espec1ficos", según Benveniste; 8 el la lingüística, pues sólo apunta a "c:~racterizar el corpus [ ... ] por medio de una
hablante establece asimismo un cierto tipo de relación con su propio disposición particular de conceptos extraídos de la metalengua, de manera de
enunciado y con el mundo. Este punto de vista nuevo tiene una gran marcar lo que srt contenido tiene de específico o de singular en relación con otros
incidencia en la constitución de una teoría del discurso. (No hay que corpus o con otras partes del mismo corpus de~de el punto de vista de la socio-
engatiarse, sin embargo, en este punto: por la vía de la enunciación no logía o de la sicosociología";lO así, no es verdaderamente el funcionamiento
es que se vuelva al habla saussureana, sino que se trata de un con- de un discurso lo que se toma como objetivo,
junto de reglas basadas en un aparato formal; de otro modo, la teoría Trabajar sobre textos no constituye sin embargo una práctica obvia e ino-
de la enunciación estaría en contradicción con los presupuestos· del cente, etialesquiera que sean los resultados, a menudo interesantes, a los que se
análisis del discurso, que se basa en la irreductibilidad de las inten- llega a través del análisis de contenido. ¿Es posible estudiar el contenido de un
ciones del sujeto hablante a los mecanismos específicos de los enun- discurso sin una teoría del discurso?
ciados que produce en una situación determinada.)
Hasta aquí nos hemos referido solamente a aportes situados A decir verdad, estas deficiencias solo aparecieron como tales
dentro del campo mismo de la lingi¡ística, pero esta perspectiva es en razón de la penetración progresiva (por no decir invasión) del
demasiado restrictiva, en la medida que las problemáticas elaboradas "estructuralismo", que se basa esencialmente en los aportes de !a
en un dominio determinado de las ciencias humanas participan de lingüística estructural, calificada de "ciencia piloto". La lingüística
otras disciplinas (y esto es tanto más inevitable en el caso del análisis misma ha sufrido los efectos de este fenómeno, al verse enfrentada
del discurso). Nos parece que el desarrollo del análisis del discurso a objetos nuevos y a la exigencia de producir nuevos conceptos para
puede ser abordado desde dos puntos de vista diferentes: como una responder a una notable demanda. Así, se ha vuelto imperativo ~onsi­
tentativa de subsanar las deficiencias del tradicional análisis de con- derar a los mitos, sueños, novelas, filmes, cuadros, etc., como conJuntos
tenido,9 pero también como síntoma y consecuencia de ese contexto significativos cuyas leyes de significación se busca establecer con la
teórico a menudo muy difuso que es el "estructuralismo". avuda de conceptos tomados de la lingüística, ciencia de ese sistema
. de significación por excelencia que es una lengua natural. E~ es_t~s
De una manera esquemática, puede decirse que el análisis de contenido se condiciones, la posición de una lingüística cuyo campo de aphcacwn
desarrolló en el espacio que el estructuralismo lingüístico había dejado vacío, pero se limitaba a la oración se hacía absolutamente insostenible.
del cual las ciencias humanas, sobre todo la sociología, no podían prescindir. En términos más generales, la aparición del análisis del disc_urso
El análisis de contenido pretende ser nn método de tratamiento controlado no es más que el síntoma de un cambio en el estatus acordado a !?s
de la información contenida en textos, por medio de una "grilla" de lectura obje- textos. La práctica de los textos, hasta el. momento de la penetra~wn
de los análisis estructurales, estaba dommada por el punto de VIsta
7. D. Leeman, Langages 29, p, 26. "filalóg1co''. Ya fuera en literatura, en historia, en etnología, en
8. Langages 17, p. 14. filosofía, etc., s_~_!!~~ª-b"ª_d~ cl_eyol_ver los tex~_()S a la vida _que s_e)
9. El análi,is de contenido se desarrolló en los Estados Unidos, particular- consideraba que los había producido. ¡Se. buscaban fuentes, mfluen-
mente después de la Segunda Guerra Mundial, entre los sociólogos e historiadores. -cias alusiones al contexto de la· época, se quería descifrar, reconstituir
\Iencionemos dos clásicos del género: Bernard Berelson, Content Analysis in Com-
munication Research, Glencoe, The Free Press, 1952, y Harold }. Lasswell et alii, (si 'era preciso) el texto original, señalar eventualmente las falsifica-
Language of Politics, New York, G. Stewart, 1949. Para una presentación y una ciones, evaluar su interés, etc. Se llegaba así a rodear el texto de un
critica. ver R. Robín, Histoire et linguistique, capítulo 3; para una defensa del
análisis de contenido y una crítica al enfoque lingüístico, consultar la introducción
de Tracts en mai 1968, Armand Colin, 1974. 10. Des tracts en mai 1968, introducción.

12 13
METODOS DE ANALISIS DEL DISCURSO
INTRODUCCION

aparato de notas, de críticas que debían permitir su lectura, es decir,


de hecho, permitir encontrar directamente el pasado del que ema- variaciones debidas a las condiciones de producción de los enunciados
naba: la superficie del lenguaje era atravesada, una vez eliminada la v a los hablantesY No es de extrañar, pues, que un teórico de la
opacidad, y se alcanzaba su sentido, el de la época o del autor que iingüística del discurso pueda escribir que "el concepto de ~ompe­
él ponía de manifiesto. Por el enfoque estructural, todo texto se ha tencia [... ] no llega a dar el conocimiento de la realidad del discurso,
vuelto ahora, de "documento" que era, "monumento", según la feliz Ya que como fundamento de una teoría de la oración para un ha-
expresión de Michel Foucault. Ya no se atraviesa el lenguaje para '
blante-ovente ficticio, es incapaz d e reve 1ar 1a existencia
. . d e l d"1scurso, .13
atrapar su sentido, despojándolo de los accidentes históricos, que lo Ad;más, habría que ponerse de acuerdo sobre ef\érmino discurso,
han vuelto opaco, sino que se busca despejar sus condiciones de posi- que se encuentra no sol~ en el c.e,ntro de 1~ ~e.flexión. d~. ,u~ filósofo
bilidad para explicar su funcionamiento, con la ayuda de teorías de como Michel Foucault smo tamb1en en dehmcwnes hngmstlcas muy
la lengua, del inconsciente, de los discursos, de la ideología, cte., siste- restrictivas; este uso tan abundante y variado debe ser tomado como un
máticamente articuladas. Se despliega un sistema de correlaciones que síntoma de su carácter teórico inestable.
escapan a un contacto inmediato con lo vivido. El análisis del discurso
es el nombre dado a un conjunto de respuestas de la lingüística, muy
elementales por el momento, a esta enorme presión. A la vez, veremos, POLISEMIA DEL TtRMINO "DISCURSO"
se plantea una grave cuestión: ¿qué es de incumbencia de la lingüís-
tica en un discurso y qué no lo es? Y lo que no ¿a qué disciplina o Contrariamente a lo que sucede en otros campos de la lin~üís­
disciplinas corresponde? tica el análisis del discurso tiene grandes dificultades para dommar
Entretanto, el distribucionalismo norteamericano había integrado su ~bjeto. Lingüistas y no lingüistas hacen del concepto de "discurso"
la oración en la "lengua"; esta ampliación será aun más marcada después, un uso a menudo incontrolado, y mientras unos tienen de él una con-
en la teoría generativa de Chomsky, que establece como punto de cepción muv restrictiva, otros hacen de él un sinónimo muy poco
partida a O, es decir, la oración. Así es como Chomsky afirma que, estricto del ;,texto" o de "enunciado".
según Saussure, En lingüística, quizá menos que en otros campos, no hay eviden-
cias, y es necesario tener una clara conciencia de esta divers~d~d de
"la formación de la oración no es estrictamente un problema de lengua sino más empleos para no incurrir en un contrasentido. Nosotros nos hmttare-
bien un problema de lo que él llama el habla; ella se encuentra, pues, fuera del mos a hacer algunas observaciones clarificadoras, sin pretender de
campo de la lingüística propiamente dicha. Es un proceso de creación libre, sin ningún modo resolver un problema terminológico de tal magnitud.
restricción por parte de reglas lingüísticas salvo aquellas que gobiernan la forma Si consideramos los diversos usos propiamente lingüísticos de
de las palabras y la disposición de los sonidos. Desde este punto de vista, la
discurso, podemos mencionar:
sintaxis es un problema secundario y, efectivamente, hay pocas obras de sintaxis
durante el período de la lingüística estructural".ll 1Q Discurso 1: sinónimo del habla saussureana; este es el sentido
corriente del término en la lingüística estructural.
De hecho, Chomsky se separaba rigurosamente de Saussure al 2Q Discurso 2: el discurso no está tanto referido a un sujeto sino
afirmar el carácter dominante de la sintaxis y remplazar la concepción más bien considerado como una unidad lingüística de dimen-
de una lengua-depósito de signos por la de una "creatividad" del sión superior a la oración ( trasoracional) un mensaje tomado
sujeto hablante concebida como sistema de reglas. Al contrario de globalmente, un enunciado.
Harris, que distinguía claramente entre oración y discurso, Chomsky 3Q Discurso 3: en este sentido, el discurso está propiamente. inte-
mantiene una cierta ambigüedad sobre este punto, pareciendo admitir grado al análisis lingüístico, ya que se consider.a el con¡unto
implícitamente que los sujetos hablantes producen oraciones. En ver- de las reglas de encadenamiento de las . su~~swnes de or~­
dad, la teoría chomskiana no se construye contra una problemática ciones que componen el enunciado. El lmgmsta norteamen-
del discurso sino que la ignora casi totalmente. La competencia, con- cano Zellig S. Harris fue el primero que, en ~952, propuso un
cebida como el sistema abstracto de reglas que sirven de base a las procedimiento para estudiar estos encadenamientos.
oraciones producidas por el sujeto hablante, dej~ en la oscuridad las
12. Es la famosa concepción del "hablante-oyentt> ic!t>al" de <?homsky. Ver !a
11. Le langage et la pensée, Payot. 1970, p. 37. introducción de Aspectos de la teoría de la sintaxis. \laoml. Agmlar. 1968.
13. D. Slatka, Langages 23, p. 109.

14 15
MÉTODOS DE ANÁLISIS DEL DISCURSO INTRODUCCió!'J

4Q Discurso 4: en lo que se podría llamar la "escuela francesa" ran los límites de la orac10n si se los considera en su estructuración
de análisis del discurso, se opone enunciado y discurso en estrictamente lingüística, y el de discurso cuando se consideran las
una definición que nos parece muy realista: condiciones de producción de un enunciado (ya sea que consista en
una sola oración o en muchas, aunque sea muy raro que hava que
"El enunciado es la sucesión de las oraciones emitidas entre dos blancos considerar discursos de una sola oración). Es evidente que Íos dos
semánticos, dos detenciones de la comunicación; el discurso es el enunciado con- enfoques están inextricablemente ligados: muchos lingüistas piensan
siderado desde el punto de vista del mecanismo discursivo que lo condiciona. que un estudio puramente interno de la lengua, sin 4 fomar en conside-
Así, la consideración de un texto desde el punto de vista de su estructuración
ración el discurso, es imposible, sobre todo en el campo de la semán-
.en lengua. hace de él un enunciado; 1111 estudio lingüístico de las condiciones de
tica.
producción de ese texto hará de él un discurso." 14
Una fuente de confusión no menos importante reside en la opo-
sición enunciado/discurso que se apoya en la perspectiva de la
5Q Discurso 5: nos vemos obligados a señalar un uso de discurso enunciación. Oswald Ducrot, en su obra Dire et ne pas dire, distingue
que recorta los precedentes, pero con la diferencia de que así dos componentes en la interpretación semántica de un enunciado
sería su reformulación en el marco de las teorías de la enun- lingüístico: un componente lingüístico propiamente dicho y un com-
ciación (más adelante volveremos a este punto). Es en este ponente retórico. El componente lingüístico asigna un sentido "lite-
sentido que para .e:mile Benveniste "la enunciación supone la ral" a los enunciados, fuera de cualquier contexto enunciativo deter-
conversión individual de la lengua en discurso"; 15 en otra obra, minado, mientras que el componente retórico interpreta ese enunciado
el mismo autor da la definición siguiente: "Hay que entender integrándolo a una situación precisa de comunicación. Ducrot no se
discurso en su extensión más amplia: toda enunciación que inscribe explícitamente en el marco de una oposición enunciado/dis-
supone un hablante y un oyente, y en el primero, la intención curso, pero ella está implícita en la lógica de sus palabras. En otros
de influir de alguna manera en el otro".' 6 ··' autores, las cosas son más claras: consideremos, por ejemplo, el
6Q Discurso 6: apenas separable de sus otros usos, la noción de esquema de P. Charaudeau, 17 que usa sentido donde Ducrot (p. 111)
"discurso" entra frecuentemente en una oposición lengua/dis- pone significación, y viceversa.
curso. La lengua se opone entonces como conjunto finito, rela-
tivamente estable, de elementos, al discurso, entendido como Enunciado + situación de comunicación = Discurso
lugar en que se ejerce la creatividad, lugar de la contextuali- 1
uso-consenso
1
especificidad
zación imprevisible que confiere nuevos valores a las unidades 1 1
de la lengua. Así es como se dirá que la polisemización de sentido significación
una unidad léxica es un hecho de discurso que se convierte
progresivamente en hecho de lengua. Dicho de otro modo, el sentido de un enunciado se define fuera
de todo marco enunciativo, mientras que su significacMn está refe-
Si bien la definición 4 nos parece muy aceptable, no deja de pre- rida a las circunstancias de comunicación que hacen de él un discurso:
sentar un problema, en la medida en que numerosos autores hablan "Si se considera el enunciado en su marco enunciativo, e11tonces este
de "análisis del discurso" en el sentido de estudio lingüístico de las ,' enunciado se convierte en discurso, con una significación específica
unidades trasoracionales desde un punto de vista gramatical estricto además de su sentido-consenso [basado en el consenso lingüístico de
y sin ninguna referencia a las condiciones de producción del discurso los sujetos hablantes]".
(así estudian, por ejemplo, el juego de los sustitutos pronominales en Veamos un ejemplo, tomado de Charaudeau: "En !a base de los
un enunciado seguido). La oposición enunciado/discurso puede así buenos negocios en Irlanda se encuentra el Allied Irish Investment
llegar a ocultar la importante oposición oración/discurso. Sería quizá Bank". Este enunciado puede tener, además de su "sentido", "signifi-
deseable utilizar el término enunciado para los enunciados que supe- caciones" diversas:
14. L. Guespin, Langages 23, p. 10.
-Yo puede ser un anticapitalista que quiere convencer a un tú
15. Langages 17, p. 13. que sostiene que Irlanda no tiene una economía basada en el capita-
16. Problrhnes de linguistique générale, p. 242 [la traducción española Pro-
blemas de lingüística general, México, Siglo XXI, 1971 es incompleta: falta el 17. "Réflexion pour une typologie des discours", en Études de Linguistique
artículo "Les relations de temps dans le ver be franc;ais"]. Appliquée NQ 11, setiembre de 1973, p. 28.

17
INTRODUCCION
METODOS DE ANALISIS DEL DISCURSO

Hay también usos de la nocwn de discurso que podrían califi-


lismo; en este caso, diremos que el enunciado contiene la info.rma- carse, más que de no lingüísticos, de "paralingüísticos". Este es parti-
ción: "ve usted que Irlanda está bajo la dominación de los trusts fman- cularmente el caso de Jacques Derrida y de Michel Foucault, cuya
cieros". · ., . d reflexión se articula muy a menudo sobre la lingüística, pero sin
-Puede tratarse de un eslogan publicitario de la forma SI uste quedarse jamás fijada en ella.
compra P, obtendrá el resultado X"; debem?s entonces saca~ del
enunciado las informaciones siguientes, parte mtegrante de su ll'for- En un artículo titulado "La structure, le signe et lel.~eu dans le discours
mación: "si usted quiere que sus negocios marchen bien, Es N~CESARIO des sciences humaines",I8 Jacques Derrida trata de concebir el acontecimiento que
poner en la base de ellos al AllB; AHORA BIE~; usted qmere eso, ha hecho que se haya "debido sin duda comenzar a pensar que no había centro,
POR 1.0 TANTO póngase en contacto con, el AII~ . . que el centro no podía ser pensado en la forma de un estar presente, que el
Así, al cambiar las relaciones yo-tu, camb1a la totahdad de la centro no tenía lugar natural, que no era un lugar fijo, sino una función,
significación de este enunciado. . . una especie de no-lugar en el cual se jugaban hasta el infinito sustituciones de
Toda la dificultad de esta nueva oposición enuncJado/discurs~ signos. Es entonces e! momento en que el lenguaje invade el campo problemático
reside en la cuestión de saber cuáles son las relaciones entre las cond~­ universal; es entonces el momento en que, a falta de centro o de origen, todo se
ciones de producción (L. Guespin) y las , circu~stancias de comum- vuek'e discurso [la bastardilJa es nuestra), con la condición de ponerse de acuerdo
cación (P. Charaudeau), cuest~ón tanto mas dehc.~da cuanto qu~ .l~s sobre esta palabra, es decir sistema en el cual el significado central, originario o
dos perspectivas declaran exphcitamente su. relacwn con un, ~~allSls trascendental, no está nunca absolutamente presente fuera de un sistema de dife-
rencias. La ausencia de significado trascendental extiende hasta el infinito el
del discurso. Parece sin embargo posible afirmar que el anah.sts del
discurso en el sentido de Guespin presupone la otra perspec~IVa. El campo y el juego de la significación".I9
tipo de significación que se pued~ extraer. al insert~r el e~unc1ado en
su marco enunciativo resulta al fin relativamente mmed1ato, aunque La reflexión del filósofo desborda ampliamente el marco de la
se trate de una significación implícita: existe un conjunto de reglas, ·' lingüística, y su concepto de "discurso" vale para el conjunto de los
todavía mal conocidas, en la práctica habitual de 1~. lengua, que sistemas de signos con los cuales se ven enfrentadas las ciencias huma-
permiten a todo suje~o hablante de es_a lengua decodthcar ~~!Teda­ nas. Esta extensión de un concepto lingüístico no deja de ser intere-
mente la interpretacion de esos enuncmdos. La otra p~rspecttva, e~1 sante; en un nivel muy general, puede decirse que la definición del
cambio, apunta esencialmente a significaciones ,constrmdas .a pa~~lf discurso como rechazo de una instancia central es bastante satisfac-
de hipótesis y de métodos basados ~n .u~a. teona. de la arhculacm~ toria, pues da cuenta del doble proceso por el cual se ha constituido
del discurso sobre las condiciones socwhtstoncas. 'tvhentras 51u~ los pn- una lingüística del discurso: rechazo del habla saussureana, conside-
meros buscan más bien elucidar los mecanismos de la practica usual rada como "libertad del hablante, signo de su unicidad y de su incom-
del lenguaje, los segundos se interesan sobre todo en textos y ~n parabilidad",20 y rechazo correlativo de la sujeción a los límites de la
tipos de textos elegidos en función de preocupaciones ~~ue va~ m.as frase, que libera a la teoría del discurso de la noción de "juicio" refe-
allá del marco de una eventual teoría de la comunicacwn ordmana. rido a la subjetividad. Al hacer esto, la teoría del discurso se funda
Además, los problemas de interpretación de enunciados fue.ra de c~n­ como un "análisis no subjetivo de los efectos de sentido" contra la
texto no se presentan en los discursos estudiado~ c.omo obje~o~ ,soct~­ ilusión que tiene el sujeto "de estar en el origen del sentido" .21
históricos, ya que las restricciones contextuale~ ~hmman ambtgueda~cs El discurso parece estar también en el centro de la reflexión de
de este tipo (por otra parte, ¿,son estas ambtguedades realmente lm- Michel Foucault, al menos si nos atenemos a la frecuencia con que
güísticas?). . . . . . usa el término: "regularidades discursivas", "unidades del discurso",
En consecuencia, estas dos oposiciOnes enunciado/dtscurso se re- "formaciones discursivas", "orden del discurso", etc., están entre sus
cortan muv netamente sin que sea posible definir lo que en derecho conceptos fundamentales (asimismo, puede advertirse un empleo muv
·
le corresponde a cada una. E n estas con d'Ic~onf's,
· n o se puede resolver
· particular del vocablo enunciado). Aquí nos limitaremos a hacer una
esta falta de rigidez conceptual, y es precJsu ver en ella el correlato
d~l carácter muv inestable de la "enunciación" ( v. infra, parte 111) Y 18. 1966, reproducido en 1967 en L'écriture et la différence, p. 409 s.
de Ja semántica·, al menos en el momento actual. Por. nuestra p~rte, 19. P. 411.
en este libro nos ocuparemos esencialmente de los discurso~~obJetos 20. M. Pecheux y C. Haroche, en t.a. informations 1972, 1, p. 13.
21. M. Pecheux y C. Fuchs, "Mises au point et perspectives a propos de
sociohistóricos y no de lo que Oswald Ducrot llamaba el compo- l'ana\yse automatique du discours", en Langages 37, p. 8.
nente retórico".
19
lfl
MtTODOS DE ANÁLISIS DEL DISCURSO INTRODUCCION

sola observación: da la impresión de que Michel Foucault ha podido PROBLEMAS METODOLóGICOS


distinguir su proyecto tan claramente de la empresa lingüística sólo
porque la lingüística a la que él remite es la lingüística propiamente Un discurso no es, pues, una realidad evidente, un objeto con-
saussureana, basada en la dicotomía lengua/habla, ignorando tanto la creto ofrecido a la intuición, sino el resultado de una construcción.
problemática del análisis del discurso como las teorías de la enuncia- La concepción del discurso como algo dado a la intuición y que
ción. Así, afirma: bastaría con recortar está acompañada a menudo del postulado implí-
cito de que existe una estructura única que sería sufi~nte desentrañar
"El análisis de los enunciados no pretende ser una descripción total, exhaus- para conocer la "esencia" de ese discurso. Asimismo, uno tendería
tiva, del clenguaie» o de «lo que ha sido dicho». . . No toma el lugar de un fácilmente a oponer una lengua llamada "natural", sin reglas, la de la
análisis lógko de las proposiciones, de un análisis gramatical de las oraciones, de conversación corriente por ejemplo, a tipos de discursos netamente
un análisis sicológico o contextua! de las formulaciones: constituye una manera definidos (discurso polémico, argumentación, etc.), que entregarían
diferente de enfrentar las realizaciones verbales, de disociar su complejidad, sin ambigüedad los signos evidentes de su existencia como discursos;
de aislar los tt:rminos que se entrecruzan en ellas y de respetar las diversas regu- esto sería volver a introducir subrepticiamente la oposición lengua-
laridades a las que ellas obedecen. Al poner en juego el enunciado frente a la restricción/habla-libertad. Es necesario más bien considerar que todos
oración o la proposición [la bastardilla es nuestra], no se intenta volver a encon- los enunciados, en derecho, corresponden a tipologías, a mecanismos
trar una totalidad perdida".22 trasorarionoles de un cierto grado de generalidad, pero de manera más·
o menos difusa. Por ejemplo, la conversación corriente obedece a
Los trabajos de Foucault mantienen, pues, relaciones un tanto re~las de encadenamiento, a restricciones que no por corresponder,
evidentemente, a otro tipo de "rigor'' que un discurso electoral, dejan
falsas con la lingüística del discurso.
Lamentablemente, en el marco de este libro no podemos desa- de obedecer a un orden propio. Del mismo modo, más allá de estas
rrollar lo~ puntos de vista de Julia K.risteva, que busca rearticular restricciones generales que pesan sobre cualquier conversación, exis-
teoría de las ideologías, sicoanálisis y semiología en una nueva forma- ten tipos de restricciones en función de los tipos de condiciones de
lización de los sistemas de significación. Veamos solamente el con- producción (de acuerdo con el estatus social de los hablantes el am-
cepto de te-xto: si bien en la práctica lingüística funciona a menudo biente, los roles, etc.). '
como un simple doblete de discurs-o en el sentido 3, conviene sin No hay que oponer, por lo tanto, un hipotético lenguaje libre, que
embargo señalar que Kristeva ha elaborado considerablemente esta sería "natural", sin ninguna restricción, y enunciados sometidos a dife-
noción, en direcciones muy enriquecedoras para el análisis del discur- rentes restricciones, que serían "discursos": habrá que considerar el
so. Para esta autora, la semiología "toma actualmente por objeto mu- discurso más bien como el resultado de la articulación de una plurali-
chas prácticas semióticas que ella considera como traslingüísticas, es dad más o menos grande de estructuraciones trasoracionales, en fun-
decir hechas a través de la lengua y no reductibles a sus categorías".23 ción de las condiciones de producción. Eso supone, sin embargo, que
En otras palabras, el discurso se construye también a través de estruc- se mantenga la existencia de una "lengua", de una base lingüística
turaciones que le son propias; de ahí la definición de texto como "un común. En efecto, no se puede de ninguna manera pretender que, en
aparato traslingüístico que redistribuye el orden de la lengua [... ], razón de la diversidad de las ideologías de los hablantes, de la varia-
una productividad, lo cual quiere decir: l. su relación con la lengua ciOn del ambiente, la lengua estalle en una pluralidad heterogénea
en la que se sitúa es redistributiva (destructivo-constructiva), por lo de "microlenguas". Esta "base" a partir de la cual se construyen los
tanto puede ser abordado a través de categorías lógicas más que discursos no debe ser considerada como si estuviera en la oracióq
puramente lingüísticas; 2. es una permutación de textos, una intertex- En la actualidad, un cierto número de lingüistas 25 intentan mostrar
tualidad: en el espacio de un texto, muchos enunciados, tomados de que un texto cualquiera constituye una totalidad lingüística especí-
fica más allá de la simple suma de las oraciones que lo componen. Se
otros textos, se cruzan y se neutralizan". 24
trata, pues, de un nivel superior de análisis que es parte de la "lengua",
es decir, de las condiciones necesarias para la existencia de un discurso
cualquiera. Conviene distinguir cuidadosamente entre esta problemá-
25. Mencionemos en particular a un conjunto de lingüistas alemanes: Thüm-
22. Archéologie du sacoir, p. 142. mel, Heidolph, Stempel, etc. A este respecto puede consultarse el número 26 tle
23. Le texte clos, 1968. la revista Langages y sn bibLiografía, p. 122.
24. Ibídem.

21
20
MltTODOS DE ANALISIS DEL DISCURSO
INTRODUCCION
tica de "lengua" y las reglas de estructuración textuales vinculadas
con tipos discursivos particulares. Así, no habría que mezclar, por gonismo, etc., y la necesidad de una reflexión teórica exterior a la
ejemplo, las consideraciones relativas a los sustitutos pronominales. o lingüística stricto sensu para determinar si el estado de las condiciones
a la eliminación de la ambigüedad por el contexto con las que se refie- de producción presenta un grado suficiente de estabilidad y homoge-
ren a la organización de las partes de una disertación filosófica. neidad.
Entre las estructuras discursivas más finas y las estructuras más En cuanto a los corpus posibles, evidentemente son infinitos en
generales de la lengua puede construirse una escala de diversos gra- número, pero los tipos de discursos analizables no 4jo son. Reflexio-
dos de complejidad: así, se distinguen regulaciones tras oracionales de nando, se comprende fácilmente que surgen muchas dificultades si
un gran nivel de generalidad (narración, argumentación, diálogo, etc.) ; se pretende considerar como equivalentes todos los corpus teórica-
en un nivel inferior, pueden señalarse tipos de estructuración más mente posibles. Lo específico del análisis del discurso es que intenta
específicos, para llegar finalmente a regulaciones finas muy particu- construir modelos de discursos articulando esos modelos sobre condi-
lares. ciones de producción. Se trata pues de poner en relación esas dos
Estas observaciones no deben llevar a pensar que las regulaciones instancia~ por medio de una "teoría del discurso". Al hacerlo es posi-
encajan armoniosamente unas en otras; por el contrario, se trata de ble chocar con dos obstáculos simétricos: enfrentarse con discursos
una interacción: así, en el nivel más elemental, un diálogo comprende muy complejos, difíciles de relacionar con sus condiciones de produc-
muchas veces componentes narrativos, y viceversa, o componentes ción o, por el contrario, encontrarse con discursos de estructuración
argumentativos; un discurso didáctico puede tomar la forma de un muy difusa, que se ponen en relación con las condiciones de produc-
diálogo, etc. Cuando se abordan estructuras discur,sivas complej~s, este cwn de una manera tan inmediata que el desequilibrio se establece
fenómeno se marca aun con más claridad. Ademas, en esos discursos esta vez en beneficio de las condiciones de producción. Ello no signi-
complejos es considerable el peso del intertexto. Con el término ínter- fica que esos dos tipos de discursos no tengan interés para la inves-
texto se designa el conjunto de las relaciones con otros textos que se :~ tigación, muy por el contrario, pero si intentara empezar por ellos, el
manifiestan en el inte.rior de un texto (cita, parodia, paráfrasis, nega- análisis del discurso correría el riesgo de adoptar una mala estrategia
ción, etc.) : en este caso resulta a menudo más pertinente establecer heurística.
esas relaciones con el intertexto que poner el texto en relación inme- Supongamos que tomamos por ejemplo un corpus de discurso teo-
diata y primaria con las condiciones de. producción. , lógico. Estos textos se definirían esencialmente por las relaciones que
El análisis del discurso se caractenza por operar las mas de las tienen con una multitud de otros textos teológicos sometidos a la
veces sobre varios discursos puestos en relación al considerar sus con- misma regla, dado que esta remisión de texto a texto es una de las
diciones de producción; por lo demás, este es el sentido que ha características esenciales de este tipo de discurso. Como el estatus
tomado la mayoría de las investigaciones en este campo. de los eclesiásticos y del conjunto de las instituciones religiosas en
una formación social es muv complejo, poner en relación directa y
"El análisis del discurso supone la consideración conjunta de varios textos, sin mediación las condicion~s de producción y ese tipo de discurso
dado que la organización interna del texto aislado no puede remitir sino a sí sería una tarea muv difícil de realizar. A la inversa, un corpus com-
mi~ma (estructura cerrada) o a la lengua (estructura infinita, reiteración dP puesto de discursos "espontáneos" y poco estructurados sería, en el
los mismos procesos) [. .. ]. Cuando el análisis se desarrolla sohre un solo texto, estado actual de los conocimientos lingüísticos -es decir, de nuestra
se hace referencia a una tipología existente." 26 ignorancia-, una estrategia equivocada: las condiciones de produc-
ción tomarían demasiada importancia. En otras palabras, para tra-
Necesariamente hay que establecer un invariante para llevar a bajar con el máximo de eficacia, vale más tratar de equilibrar discurso
cabo un análisis de discurso. Encontramos aquí el problema de la y condiciones de producción para que su articulación sea lo más rica
constitución del corpus; la comparabilidad de los discursos sup~ne posible. Nos parece que esto explica en parte el éxito que tiene actual-
invariantes: el mismo hablante en ambientes diferentes, con roles dtfe- mente el análisis de corpus de discursos políticos.
rentes diferentes hablantes en las mismas condiciones de producción, Es conveniente precisar este punto: esta elección no es una exclu-
etc. No hav que olvidar, sobre todo, la diversidad de las relaciones sión de los otros tipos de discursos, sino una elección "estratégica"
que puede1~ mantener los discursos entre ellos: alianza, inclusión, anta- que debe permitir una ampliación progresiva de los tipos de corpus
que se toman en consideración. L. Guespin llega también a la misma
26. G. Provost-Chauveau. Langue Franf,:aise 9, p. 19. conclusión en cuanto a las razones profundas de esta restricción del
campo de investigación: "si no se quiere introducir el laxismo en este
22
INTROQUCCióN
MtTODOS DE ANÁLISIS DEL DISCURSO

expresión es el discurso". 30 Pero subsiste la falta de rigidez conceptual:


dominio todavía nuevo que es el análisis de discurso, se impone espe· ¿el estuc1 io del discurso corresponde a la lingüística solamente? ¿Qué
cializarse en textos cuyas reglas discursivas sean lo menos capricho- estatus dar al discurso que sobrepasa los límites de la oración? ¿Se toman
sas posible. A este título, el enunciado político es patticularmente en consideración las condiciones de producción del discurso? Benve-
satisfactorio"Y Para este autor, en el discurso político "se trata general- niste retoma esta pregunta siete años después: "Hay que superar la
mente de enunciados sobre enunciados; así el problema de la situación noción saussureana del signo como principio único, del cual depende-
se reduce al mínimo; siendo la situación un discurso precedente, ella rían a la vez la estructura y el funcionamiento dé~ la lengua. Esta
ya es lingüística". 28 superación se hará por dos caminos: en el análisis intralingüístico, por
· Parece sin embargo que el discurso político tiene con las condi- la apertura de una nueva dimensión de significación, la del discurso,
ciones de producción una relación menos mediata que muchos otros que nosotros llamamos semántica, que en adelante se distinguirá de
tipos de discursos y que, si bien la situación con frecuencia ya es lin- la que está vinculada con el signo y que será semiótica; en el análisis
güística, no obstante, por el estatus de sus protagonistas (jefes de traslingüístico de los textos obras, por la elaboración de una metase-
partido, diputados, etc.) y por su función muy señalada en la forma- mántica que se construirá sobre la semántica de la enunciación".31
ción social, el discurso político constituye un dominio privilegiado: El equívoco sólo queda desplazado: ¿cómo separar lo que corres-
discurso muv estructurado pero menos complejo 29 que muchos otros, ponde a lo "intralingüístico" y lo que corresponde a lo "traslingüís-
discurso producido dentro del marco de un conjunto de instituciones tico", salvo en los casos extremos? Lo que se encuentra en el nudo
que fijan y delimitan con claridad sus condiciones de producción, dis- de la dificultad es precisamente el carácter muy oscuro de la enun-
curso lo más apropiado para una lectura en términos de ideología. ciación. Asimismo, una de las preguntas esenciales que actualmente
Para la lingüística existen dos maneras de concebir el discurso. se plantea la lingüística se refiere a la semántica: ¿puede afirmarse
La primera consiste en no ver en él más que una simple extensión de que esta corresponde únicamente a la lingüística? Los lingüistas tra-
la lingüística. La segunda hace del discurso el síntoma de una crisis tan de evitar las posiciones tajantes -excluir de la lingüística el estu-
interna de la lingüística, particularmente en el campo de la semántica. dio del sentido o bien incluirlo totalmente en ella-, y prefieren
Por el momento, la situación no está estabilizada, y esta fase de tran- hablar de interacción entre lengua v discurso o, simplemente, como
sición permite la coexistencia de acepciones múltiples, enredadas y Benveniste, hacer de ellos dos unive.rsos diferentes. Si la enunciación
hasta contradictorias. ha dado origen a muchos equívocos es porque, valiéndose de ella
Un interrogante que es imposible dejar de plantearse y que ya como una garantía, muchos trabajos pretenden mantenerse dentro de
hemos encontrado es, pues, el de qué es lo que corresponde propia- un marco intralingüístico mientras desarrollan puntos de vista que
mente al campo de la lingüística en el análisis del discurso. No se otros juzgan "traslingüísticos" (correspondientes al análisis del dis-
puede, al menos por ahora, dar una respuesta satisfactoria a esa pre- curso) considerándolos desde una perspectiva más estrecha o, al me-
gunta. Una cosa es segura: no es solo la lingüística la que debe trazar nos, diferente de la enunciación.
esa línea divisoria, sino más bien una teoría del discurso. Una idea Después de una fase de expansión "estructuralista", en sentido
de la complejidad del problema puede tenerse considerando la solu- estricto, dominada por el análisis distribucional, y de una fase de
ción que ha intentado aportar Émile Benveniste, que en 1962 proponía expansión de la gramática generativa y trasformacional que ha pro-
la oposición siguiente: "Hay por un lado la lengua, conjunto de signos ) movido un notable desarrollo de la sintaxis, la lingüística choca fron-
formales, extraídos por procedimientos rigurosos, escalonados en cla- talmente con los problemas de una semántica no lexicológica. La
ses, combinados en estructuras y en sistemas, y por el otro, la mani- noción de discurso viene entonces a suplir una carencia, pero sin que
festación de la lengua en la comunicación viviente". La oración no sea posible, todavía, asignarle un estatus teórico riguroso. Desde un
es unidad de la lengua sino del discurso: "Con la oración se sale del punto de vista totalmente pragmático, en este libro entenderemos por ,
dominio de la lengua como sistema de signos y se penetra en otro discurso fundamentalmente organizaciones trasoracionales que corres- j
universo, el de la lengua como instrumento de comunicación, cuya pondan a una tipología articulada sobre condiciones de producción 7
sociohistóricas.
27. Langages 23, p. 23.
28. Ibídem.
29. El uso del calificativo complejo es muy aproximativo; no queremos 30. Problema.\· de lingüística general. México, Siglo XXI, 1971. p. 128-129.
decir que existen discursos "simples" y otros "complejos": con estos términos 31. Pruhlhnes de /inguistique générale 11. 1974, p. (ífi llas httSh\rdillas wn
nos referimos al tipo de regulaciones trasoracionales que se articulan en la nuestras]; trad. esp.: Problemas de lingüística general Il, ~léxico, Siglo XXI, 1977.
unidad del discurso.

2;)
24
.,.

LOS ENFOQUES DEL DISCURSO

ADVERTENCIA

Los "métodos" que vamos a presentar han sido ordenados bajo


diferentes títulos (el enfoque lexicológico, el enfoque sintáctico, la
enunciación). Esta división de ninguna manera está basada en una
teoría, sino que es solamente el síntoma de las dificultades con las
que se enfrenta el análisis del discurso: ella no constituye, pues, sino
;.~ una clasificación pragmática con miras a una presentación clara.
En efecto, estas tendencias (más que enfoques) no tienen otro
fundamento que una cierta división de hecho del campo del análisis
del discurso, división cuyo fin desean ver los investigadores de modo
de preparar la construcción de una teoría capaz de integrar estos
caminos diversos.
No disimularemos el hecho de que esta presentación es dema-
siado selectiva y que muchos otros trabajos habrían podido ser comen-
tados en este mismo marco. El análisis del discurso -es sabido-
tiene el peligroso privilegio de encontrarse en el punto de intersección
de disciplinas que están ellas mismas en vías de constitución y cuya
articulación con la lingüística es, por desgracia, tan necesaria como
aún balbuciente.
No es de extrañar, en consecuencia, que "métodos" (en el senti-
do riguroso del término) como los de M. Pecheux, de Harris, o los
enfoques estadísticos, coexistan con hipótesis a menudo rudimenta-
rias -como la enunciación-, cuyos elementos todavía no presentan
unidad Sin caer en un pesimismo excesivo, hay que tener, sin embar-
go, las más grandes reservas en cuanto a la estabilidad de los compo-
nentes de lo que se ha dado en llamar análisis del discurso. Retomando
la célebre metáfora de Claude Levi-Strauss; diremos que el análisis
del discurso se constituye por un trabajo de 'bricolage" y que por
ahora está solamente en el estadio en que ensaya un poco todos los
instrumentos metodológicos disponibles.

27
'
l. EL ENFOQUE LEXICOLOGICO

l. LA LEXICOMETRtA

A) LAS INVESTIGACIONES LEXICOM~TRICAS t DEL LABORA TORIO DE


LEXICOLOGíA POLíTICA DE LA ESCUELA NORMAL SUPERIOR DE SAINT
CLOUD2

Al ocuparnos de los trabajos de este equipo, no queremos decir


que son los únicos estudios llevados a cabo en este campo; por
ejemplo, nos referiremos también, aunque más someramente, a las
investigaciones realizadas dentro del marco del "análisis factorial de
las correspondencias", que tiene preocupaciones muy semejantes. Nos
ha parecido que se trataba de una tentativa de encarar el problema
del discurso en forma sistemática, muy representativa tanto de las
posibilidades como de los límites de la utilización de los instrumentos
estadísticos. La estadística, fuera de contexto y en contexto, ofrece un
aparato metodológico muv diversificado, del cual quisiéramos aclarar,
en lo posible, algunos aspectos. Ejemplos del empleo de la estadística
para estudiar el léxico de un texto son en Francia los trabajos de P.
Guiraud 3 y de Ch. Muller; 4 ERA 56 es parte de sus investigaciones,
a las que da nuevas derivaciones.

l. Término que el equipo de Saint-Clond ha preferido al de estadística


léxica. •
2. Este laboratorio es un equipo de investigación, ERA 56, asociado ,\l
Centro Nacional de Investigación Científica .
.3. Probleme~· et métlwdes de la statistique linguistique, Paris, P.U.F., 1960.
y Les caracteres statistiques du vocabulaire, P.U.F., 1954.
4. Essai de statistique lexicale: le wcabulaire du thédtre de P. Corneillc,
Larousse, y La statistique linguistique, Hachette, 1974 (colección "Langue-Lin-
guistique-Commuuication").

2H
EL ENFOQUE LEXICOLOGICO
MÉTODOS DE ANÁLISIS DEL DISCURSO

l. Un registro de frecuencia: el registro de una frecuencia de cier-


Principios de análisis tos caracteres cuantificables más elevada en un corpus que en
La lexicometría se niega a privilegiar algún elemento, cualquiera otro. Ese registro no significa nada en sí mismo.
que sea, en un discurso; se basa en lo exhaustivo de los relevamientos, 2. Nivel de inferencia estadística: se demuestra que tal corpus
la uniformidad del recuento y la unicidad del criterio de recuento. posee significaticamente más caracteres cuantificables de un
Tres elecciones primordiáles guían esta investigación: tipo determinado que tal otro. Aquí interviere la noción de
a) elección del ítem formal, hipótesis rmla: 9 si se toma por norma el col-pus mismo y se


b) elección de la red estadf.~tica, supone que el carácter que se estudia obedece solamente al
e) elección de la norma intrínseca. 5 azar (situación evidentemente ideal), es posible calcular la
"distancia" entre el modelo teórico así obtenido ("hipótesis
a) De la totalidad del discurso sólo se conservan, corno objetos nula") y la repartición real; se determina un "umbral de pro-
de análisis, los ítems formales (las palabras gráficas), con babilidad" que permite disponer de un intervalo entre los
exclusión de cualquier lematización, es decir de cualquier
1 límites del cual la "hipótesis nula" no podría ser rechazada.
agrupamiento de ítems sobre bases lexicográficas (poner los En general se toma un umbral del 95 ó 99 por ciento: si el
verbos en infinitivo, los plurales en singular, etc.). En efecto, carácter cuantificable está fuera de estos porcentajes, se lo
para el equipo, la no lematización "se esfuerza por mantenerse juzga significativo y la 'hipótesis nula" es rechazada. En ese
en la superficie del discurso, a fin de poner de relieve sus caso, corresponde al investigador definir una hipótesis basada
realizaciones habituales o excepcionales", mientras que "la le- en esa "significatividad".
matización impon.e una problemática de lengua". 6 3. Nivel de inferencia sociolingüística: se decide entonces que tal
b) Al recurrir a la estadística matemática, se busca extraer leyes, J emisor ha escrito significativamente con más de ese carácter
cuantificable que tal otro. Gracias al "umbral" definido, es
construir "redes", tanto sobre el eje paradigmático ("jerarquías
de proporciones") como sobre el eje sintagmático ("ordena- posible evaluar el grado de seguridad con el cual se da una
miento de posiciones") y sobre el eje "situacional"7 ( relacio- conclusión.
nes de determinación entre las condiciones de producción y Tratamiento de los textos
las formas léxicas). Todas estas "redes" apuntan a definir "el
sentido corno el resultado global de un conjunto de relaciones Se empieza por imprimir el corpus integral en tarjetas perforadas,
de eficacia". 8 siguiendo un código convenido; un programa de indexación que fun-
ciona sobre comput::<dora separa del corpus las palabras "funcionales"
e) Eso significa que la norma será definida en el interior de los (los instrumentos gramaticales que forman una lista cerrada, deter-
corpus y no, por ejemplo, con referencia a la "lengua"; se minada de antemano). Solo quedan, pues, las formas realmente "léxi-
trata de una necesidad ineludible, a menos de replantear el cas": esta es la única manipulación del discurso al comienzo. Los in-
concepto de "discurso".
vestigadores de Saint-Cloud se atienen al material escrito, a los
El recurrir a la estadística también impone restricciones y suscita "ítems" (unidades gráficas separadas por dos blancos), a las oraciones.
dificultades. No nos demoraremos en los problemas lingüísticos que De este modo se construyen índices (alfabéticos, jerárquicos).
presenta el solo hecho de confiar en que, ocupándose sólo de los íterns Dividiremos esta presentación en dos partes: la lexicometría "pa-
formales en un discurso, las mediciones y las redes extraídas forman radigmática", que efectúa sus cálculos sin tener en cuenta los contextos
una imagen válida de los discursos y, más allá de ellos, de sus emiso- de los ítems, y la lexicometría de las "coocurrencias", que busca cuan-
res. Vayamos mejor a las cuestiones vinculadas con la estadística, tificar los entornos de los ítems. Son dos perspectivas evidentemente
cuestiones que deben ser bien comprendidas si se quiere tener una complementarias. No nos detendremos tanto en los índices estadísti-
idea justa de este tipo de enfoque. Hay que distinguir absolutamente cos de los ítems "fuera de contexto", que son de las cosas relativa-
tres ni veles: mente mejor conocidas en estadística léxica, 10 como en los índices

5. Des tracts en Mai 1968, Ar,!lland Colin, 1974, p. 19. 9. Sobre la "hipótesis nula", consultar Ch. Muller, La statistique Unguis-
6. L'indexation minímale, mimeografiado, mayo de 1973, p. 24. tique, Hachette, 1974, pp. 48, 91.
7. Des tracts en Maii 1968, p. 23. lO. Particularmente por los trabajos de P. Guiraud y Ch. Muller.
8. Ibídem.

31
30
METODOS DE ANÁLISIS DEL DISCURSO EL ENFOQUE LEXICOL6GICO

relativos a la estadística de los contextos, el estudio de las coocu- -Coeficiente ele repetición funcional (RF)
rrencias. Número de ítems funcionales
Para hacer más concreta esta rápida presentación, tomaremos co-
mo guía el estudio más importante realizado dentro de este marco, Número de formas funcionales
referido al vocabulario de los volantes (panfletos) emitidos por grupos - Coeficiente de repetición léxica ( RL)
políticos estudiantiles en la región de París durante los acontecimien- Número de ítems léxicos
tos de mayo de 1968. Este estudio es el objeto de una extensa obra. 11 t.~

Número de formas léxicas


Aclaremos dos puntos, para comprender bien lo que sigue.
Los autores dividen los acontecimientos de mayo en tres períodos: Estos coeficientes se afinan por:
P1 1-13 de mayo (estudiantes), a) el cálculo de un efectivo teórico del vocabulario: se comparan
P2 = 14-30 de mayo (huelga obrera) los emisores calculando para cada uno de ellos un vocabulario "teó-
P3 = 31' de mayo - 16 de junio (reflujo), rico", el que tendrían si se redujera, por sorteo de su sobrante de ítems,
y utilizan las siguientes abreviaturas para los grupos:
su longitud al más corto de ellos. Así se perfecciona la noción de "ri-
queza léxica".
CA = Comité de Acción (hay varios con este nombre), b) estructura "léxica" del vocabulario: cálculo destinado a distin-
GP = grupos políticos, guir los grupos según el criterio siguiente: dos grupos pueden tener
Anars Anarquistas,
el mismo número de ítems léxicos v utilizar de manera muy diferente
FER Federación de los Estudiantes Revolucionarios (trotskista),
las frecuencias de las formas ( ej~mplo absurdo: lOO ítems para 50
JCR Juventud Comunista Revolucionaria (trotskista),
22M
formas pueden corresponder respectivamente a 4.5 formas de frecuen-
Movimiento del 22 de Marzo,
PCF
cia 1 y una forma de frecuencia 5, o a una repartición más regular) .
Partido Comunista Francés,
PSU Se señala así una repetición más o menos grande en las formas mas
Partido Socialista Unificado,
Situs Situacionistas,
frecuentes (palabras-temas, según Guiraud). La interpretación es di-
UJCML = Unión de las Juventudes Comunistas Marxistas-Leninistas,
fícil: ~la diversidad es índice de pensamiento inconsistente o de pro-
VO = Voz Obrera (trotskista).
fundidad? Estos índices son en realidad insuficientes y es necesario
recurrir al estudio de las formas específicas de cada emisor.
Los vocabularios
l. LEXICOMETRtA FUERA DE CÓNTEXTO (PARADIGMÁTICA)
Nos ocuparemos principalmente de estos índices, que constituyen
una investigación bastante original en este campo. La cuestión cen-
Hay algunos índices estadísticos que tienen el objeto de medir
traí e~ la siguiente: ¿qué formas léxicas permiten caracterizar la origi-
la longitud de diversas unidades (volante, oración, segmento, ítem). Otro
nalidad del discurso de un emisor y qué formas pertenecen al fondo
índice estudia el coeficiente de lexicalidad de los diversos emisores, es
común, al "discurso trivial" de mayo de 1968?
decir la proporción de formas léxicas en un texto, por oposición a las
formas funcionales. Otros se refieren a la extensión y la estructura del La noción de frecuencia no u simple y unívoca. "La frecuencia es la resul-
vocabulario. tante de dos tipos de empleo: generalidad de un término, si este es tomado del
repertorio fundamental de los usuarios de la época (estado de lengua) o del de
Número de ítems
una situación de comunicación (estado de discurso); particularidad, si el término
-Coeficiente de repetición general ( RG) = caracteriza un momento, un tema o un género preciso (registro) o bien si es
Número de formas propio de un hablante individual o colectivo al que contribuye a caracteri:u.r
( idiolecto). Toda frecuencia es, pues, una magnitud mixta, que resulta de una
relación y de una acumulaci<'m".I2
11. Des tracts en Mai 1968: mesures de t;ocabulaire et de contenu, Armand
Colin, 1974. Este libro es el resultado de la colaboración de ERA 56 (M. Tour-
nin, A. Geffroy, P. Lafon) y "analistas del contenido" de la Universidad de
Lyon II ( Mouillaud, Gouazé, Demonet). 12. Op. cit., p. 131.

32
METODOS DE ANÁLISIS DEL DISCURSO EL ENFOQUE LEXICOLóGICO

El vocabulario original vocabulario político fundamental de los volantes de mayo. Resulta


Es el recuento de las formas que solo se encuentran en un emisor finalmente que este núcleo trivial sólo representa el 5 por ciento del
determinado. Lo importante es la acumulación o la poca frecuencia corpus. El núcleo no específico permite nuevas investigaciones: qué
de las formas originales en el texto. Se calculan entonces los porcenta- parte de la utilización del núcleo corresponde a cada período, qué
jes que permiten agrupar a los emisores por familias según su gr.ado uso hace de él cada grupo, etc.
de originalidad (obviamente, se busca compensar el factor de longttud Al recurrir al análisis factorial de las correspond~ncias ( v. infra),
de los diferentes corpus para no falsear la clasificación). los autores quisieron también estudiar los parentesco~ léxicos, y hacen
Inversamente, se confecciona la lista de las formas léxicas comu- intervenir tres variables: los emisores, los períodos y los fragmentos
nes a los hablantes; se trata de definir un vocabulario "trivial" que (esto es, un emisor en un período determinado); en otras palabras,
da cuenta tanto de la repartición como de la frecuencia. Se parte de por ejemplo, qué relacitmes de proximidad tienen entre sí los diversos
la frecuencia relativa (o probabilidad) de la forma léxica en el con- emisores en cuanto a la especificidad de su vocabulario, y en función
junto del corpus y se deduce de ella para cada parte una .subfre- de cada período.
cuencia teórica. Considerando la distancia entre la subfrecuencta real- Se encuentran dos usos discursivos diferentes: los grupos trots-
mente observada en esa parte y la subfrecuencia teórica -que se kistas, en particular, dan la prioridad al vocabulario común de mayo
mide por el procedimiento llamado de las distancias reducidas-, se sobre sus vocabularios específicos; en las dos antípodas se encuentran
puede entonces definir como específica una forma que sobrep~s~ un el PCF (vocabulario de partido) y ML, 22M, SITUS, ANARS.
umbral determinado de esas distancias reducidas. Las formas trunales, El cálculo de las distancias entre fragmentos lleva a fijar sucesi-
en cambio, no tienen ninguna distancia normal. De este modo es po- vamente una de las dos variables (emisor, período). Se habla de
sible sacar a la luz el vocabulario específico de un período, de un afinidad (o por el contrario de antagonismo léxico) entre un emisor
grupo, o de un grupo durante un período determinado. Para que esta y su vecino más cercano para un período dado. Se comprueba que en
especificidad tenga un sentido, hay que operar solo con las formas el primer período los situacionistas son el antagonista de todos los
léxicas de una frecuencia suficiente. A cada grupo, o período, puede grupos, mientras que en el segundo período lo son los anarquistas
atribuirse un índice de particularidad, en función del porcentaje de (¿los emisores más marginales?).
formas originales y de formas específicas, eliminando el parámetro de Un último índice, el índice de cohesión, permite estudiar la per-
la extensión del vocabulario. Por ejemplo, para los grupos de mayo manencia, la estabilidad de los emisores durante los tres períodos (de
del 68, la clasificación de particularidad se establece de la manera P 1 a P2, de P 2 a P 3, de P 1 a P3 ) por el término medio de estas tres
siguiente: 13 distancias. La interpretación es difícil: ¿esclerosis o coherencia? o
bien, en el caso contrario, ¿espontaneidad o incoherencia?
índice de particularidad
PSU 25,1% CCA 34,4% COHESióN
fuerte débil
JCR 27 % CAU 36,4%
37,2% 1 2
{CAQ 28,7% ML
22M 28,7% ANARS 37,7% PCF PSU 22M FER ! ML JCRJo Aners Situs
2.23
CACE 30,1% FER 40,4% Media
vo 30,4% SITUS 42,0%
PCF 30,9% CAL 42,4% Figura 1 15
CAE 33,2%

El núcleo no específico se define como el vocabulario formado Hay que señalar, sin embargo, que esta "cohesión" depende estre-
por las unidades que no son marcadas ni por los períodos ni por los chamente del carácter más o menos repetitivo del vocabulario, pero
grupos: son 72 formas de los GP y 137 de los CA. En esta lista hay no solamente de eso: así, el PSU está en segunda posición por la cohe-
que separar el "francés fundamental" de primer grado 14 y la parte del sión a pesar de su vocabulario bastante variado (quinta posición).
13. Ibíd., p. 160. "
14. Lista de palabras que sirvieron al C.R.E.D.I.F. para elaborar el fran-
cés fundamental" ( L' élaboration du frant;ais fondamental, París, Didier, 1956) · 15. Des tracts en Mai 1968, p. 182.

34 35
MtTODOS DE ANALISIS DEL DISCURSO
EL ENFOQUE LEXICOLóGICO

II. LEXICOMETR1A EN CONTEXTO: LAS COOCURRENCIAS


2) cfo ·<S cft (~fo menor que cft): se puede entonces considerar que
'"La lexicometría del índice, de la lista y de la palabra debe el polo repele esta forma de su vecindad. Podría quizás encararse
completarse con una descripción estadística de la secuencia, de la la estructuración de los gráficos de "repulsión" de los tabúes.
distribucion." 16 3) dt < cfo ( cft menor que cfo) : se habla de atracción por parte del
La coocurrencia no se define en el punto de partida como una polo. En este caso, se hablará de coocurrentes.
relacion semántica, sino que corresponde a la posición material de . P~ra, ~finar estas n?ciones, se recurre a la prueba de la "distancia
las redes de atracción estad1stica de las formas que se repiten varias 1educ1da , que se defme por la medida entre el valor observado de
veces en el corpus. una ~ar.iable Y, su valor teórico (esta prueba se basa en el postulado
La computadora contabiliza las unidades léxicas de las expan- estad1shco segun el cual cada forma léxica tiene en cada etapa del
siones a la izquierda y a la derecha de una forma léxica elegida como texto una probabilidad igual de ser el término buscado, probabilidad
·polo dentro de los límites de las puntuaciones fuertes, es decir de la que corresponde a su frecuencia relativa en el corpus). Una vez com-
oración. Se llama cofrecuencia obserwda ( cfo) el número de aparicio- ~let~~as ~odas estas manipulaciones, queda aislado un resto de formas
nes de una forma léxica observadas en el entorno de un "polo". Pero sigmhcatlvas ~n ,las ~os expansiones de la forma-polo. Ordenando estos
este mdice resulta evidentemente insuficiente, pues es dar el mismo coo.currentes Jerarqmcamente, con relación a una cima, se obtiene un
lextcograma.
valor a un ttem inmediatamente cercano al polo y a un ítem más
alejado; se introduce entonces un índice de proximidad. Los lexicogramas
Se da el valor +
al ítem inmediatamente contiguo, f
al segundo Se pueden considerar dos tipos de lexicogramas:
1) de un solo piso, planos;
y así sucesivamente hasta completar la expansión. Pero aparece una
nueva dificultad: un determinado ítem vecino, que sólo se encuentra 2) de varios pisos, e~calonados.
raramente pero siempre inmediatamente contiguo al polo, pasaría de- 1) Lexicograma de un solo piso:
lante de otro, repetido con mucha frecuencia en las cercanías del polo
pero en un lugar más alejado. Se define entonces el coeficiente de Se representan con un gráfico conectado las relaciones de las
cima.~ <·ou t>l polo: 1 ~
vecindad v para privilegiar la frecuencia evitando este inconveniente.
Lfmlte de la Drueba de dtstanclas reducidas
cofrecuencia observada X V :E lid
!) = -------=-10,_---__:__ _
1
donde d = índice de proximidad

Este coeficiente es afinado a su vez, trasformado en un coefi-


ciente e que reduce todos los polos a un coeficiente medio:
--+-- = A1 = atrae a su Izquierda
V X 100 __,_._ = A• = atrae a su derecha
e= _,---------
frecuencia del polo
Nueva dificultad: ¿los coocurrentes mayores corresponderían a las Figura 2
formas más frecuentes del corpus? Interviene entonces la cofrecuencia
teórica ( cft). que es el producto de la longitud de la expansión en 2) Lexicograma de varios pisos:
ítems por la frecuencia relativa de la forma en el corpus. Se presentan Es un procedimiento recursivo: tomando como "polo" uno de los
tres casos: coocurrentes de ese primer piso, se determina otro piso, y así suce-
1) cfo ~ cft (do sensiblemente igual a cft): se dice entonces que la sivamente:
vecindad es "normal".
17. Ver Ch. Muller, La statistic¡ue linguistique, p. 69.
16. Ibíd., p. 184. 18. Cf. Des tracts en Mr~i 1968. p. 192.

36
:37
MÉTODOS DE ANÁLISIS DEL DISCURSO
EL ENFOQUE LEXICOLóGICO

El es~u.dio de los coocurren~es de un polo permite comparar el


e~torno lexiCo de .una forma identica en el corpus de dos emisores
diferentes o, a la mversa, comparar el entorno de dos términos dife-
rent~~ q':'"e funcionan en un mismo corpus (se llega así a una aproxi-
~ac10n mteres~nte a la noción d; "sinonimia"). Comparemos, por

~-- ··~
ejemplo, los lextcogramas del polo etudiants [estudiant~$] en el corpus
de los CA y en el de los GP: 21
----- ----------- ------------ - ,,
GP CA
Figura 3 19 ,/ Étudiants ,/, Étudiants
~ [estudiantes]~ ¡¿r- [estudiantes]~
Se dice que P2 hace de punto de conexión entre dos lexicogramas • travalllaurs • paysans travalllaura • travallleura
(trabajadores) ·· (campesinos)
de pisos diferentes. • ouvriars • facultés
(trabajadores)
lutte
(trabajadores)
• ouvrlara
(obreros) (facultades]
Una cima del segundo piso puede, a su vez, con la prueba de dis- • action veulent
[lucha)
* ouvriera
[obreros¡
lutte
tancia reducida, tener coocurrentes a la derecha y a la izquierda. Si (acción)
comité
[quieren]
Sorbonne
(obreros) (lucha]
Mal • Jeunes
algunos de estos coocurrentes coinciden con formas léxicas del piso (comité) (Sorbona] (mayo) (jóvenes)
uslnes C.R.S. • enseignants • enseignants
segundo o primero, hay cierre por falta de salida ("impasse"), por (fábricas) c6té (docentes) (docentes)
• lycéans (bando, partido)
oposición al "árbol" que implica la abertura. Pero este árbol debe obe- (estudiantes nouvelle
comba! progresaiates
(combate) (progresistas)
decer a "reglas de marcha" rigurosas, para que no se abran ramifica- secundarlos)
• hler
(nueva) • jeunes • Jycéens
médecina (jóvenes) (estudiantes
ciones no pertinentes. Si se comprueba que la cima alcanzada está insu- (ayer) [medicina 1 • actlon secundarios]
• jaunes occupant
ficientemente representada por su frecuencia en el corpus, no está permi-. (jóvenes) [ocupan)
(acción) révolutionnalre
• tace vive (revolucionario)
tido continuar el gráfico a partir de ella: es una cima pendiente. Cuando (cara. frente)
• enaelgnants (viva) répreaslon
[docentes! fédératlon (represión)
es el coeficiente de coocurrencia de un polo el que es insuficiente, o tulles Censlar [federación) unlversité
(luchas) ayndlcalas
cuando no hav coocurrencia en absoluto, se habla de un pozo. Se habla solldalre (sindicales)
trola
(tres)
(universidad]
prolasseura
de circularidad ( "cyclage") cuando los coocurrentes de un polo ya han (solidarlo) • refusant unlon [profesores)
coude [rehúsan) [unión) quartler
aparecido en un piso anterior. Si uno de los coocurrentes es él polo (codo)
exploltatlon
aavent centalnes (barrio)
(saben) (centenas] doivent
mismo, hay cerramiento ( "bouclage"). Para cada polo se puede calcu- [elqllotaclón] C.G.T. masse [deben)
lntentions manifestar
lar el número medio de vecinos que engendra en todas sus expansiones: (Intenciones) [manifestar)
(masa)
F.E.R.
rue
[calle)
esto es la amplitud de una vecindad. Comparando la amplitud de la accepte diracllons révolte Nanterre
(acepta) [direcciones) (rebelión) • facultés
vecindad a la izquierda del polo y la de la derecha, es posible consi- Charléty vlctlmea vendredl [facultades)
rejolgnaz (vfctlmas) (viernes) latln
derar qué posición media ocupa el polo en la oración. Algunas formas (un los) comprendra barricadas [latino)
C.G.T. [comprender)
están situadas a la izquierda en todos los corpus, o a la derecha, pero Cltroln jour
[barricadas) peuvent
(pueden)
otras pueden estar a la izquierda en algunos corpus y a la derecha en refuaé [dla) paysana
[rehusado] • hler (campesinos]
otros. "El lingüista, interpretando las ubicaciones así determinadas, un la (ayer) ensemble
[unidos) lace [conjunto]
podría extraer de allí indicaciones sobre funcionamientos sintácticos coude [cara. frente] socialista
rnayores". 20 La amplitu-d general se define corno la suma de la amplitud (codo) lsoler (socialista)
saul (aislar) apprentls
izquierda y la amplitud derecha; esta amplitud permite aislar dos [solo) 10 (aprendices]
natura opposer participar
grupos de formas "extremas", características de dos tipos de "rnicrodis- [naturaleza] 1opone• J [participar)
résister colllre baltra
cursos": las formas léxicas que funcionan preferentemente en secuen- [resistir) [cólera) (golpear)
cias cortas v las que funcionan en las secuencias largas. No nos deten- fascistas nuit drolt
(fascistas) (noche) (derecho)
dremos en Ías múltiples reflexiones que se pueden suscitar a partir de rlposte organiser
(respuesta) [organizar]
este índice. tanto en el campo sintáctico como en el de una tipología • refusent
del discurso del volante. [rehúsan]

19. JJes tracts en Mai 196H, p. 192.


20. Ibíd., p. 202. 21. Jbid., p. 217.

:38
MtTODOS DE ANÁLISIS DEL DISCURSO EL ENFOQUE LEXICOLOGICO

Los términos precedidos de un asterisco definen la intersección co- ABCD constituye una especie de "núcleo" fundamental de atracción
ocurrencial, o sea el 26 por ciento de los términos del gráfico. mayor: ¿voluntad de asegurar la unión entre las luchas obreras y
El estudio de los lexicogramas del polo étudiants [estudiantes] estudiantiles?
puede hacerse también para cada emisor tomado aisladamente, para Si es la "unión" lo que caracteriza la intersección de estos dos
ver cuál es la contribución de cada uno al lexicograma global. Se ob- lexemas, ¿en qué consisten sus diferencias? Ouvriers tiende a funcionar,
serva, por ejemplo, que la UJCML se caracteriza por una proxi~idad sobre todo en los documentos de los comités de accióllt~en un contexto
importante al lexicograma de los GP, mientras que el PCF contnbuye inmediato, localizado. La forma travaillettrs, en cambio, menos encar-
muv escasamente a él, aunque el vocablo esté empleado en sus docu- nada, sobre todo en su empleo por parte de los grupos políticos, en-
me;ltos casi con tanta frecuencia como en los de la UJC~lL. cuentra sus características de funcionamiento en la red de términos
Inversamente, es posible estudiar los casi sinónimos, por ejemplo abstractos. 23
tracailleurs Ltrahajadores] y oucriers [obreros], de manera de ver si su La comparación de los t•spectros informa poco sobre el "sentido"
funcionamiento diverge, y en qué medida. Hay una multitud de aná- de este polo, pero mucho sobre su contextualización, es decir sus cone-
lisis que pueden realizarse en este dominio. Así, después de haber xiones, imprevisibles en la "lengua".
construido el lexicograma de un solo piso de esos dos lexemas en los Pueden estudiarse otros pares de palabras: greve/lutte, étudiants/
corpus CA y GP, se puede trazar el esquema de las intersecciones de travailleurs. Por ejemplo, la intersección de lutte GP v lutte CA es del
sus concurrentes. 13 por ciento, mientras que la de grece CA y grew 'cp es dd .19 por
cie1•t0.

OUVRIERS B
Comités de Acción

A TRAVAILLEURS AB
grave [huelga)
Comités de Acción
ensemble
lutte [lucha)
AO BO
vive ABO 10 comités
paysans Flins
uslne Figura 5 24
AC ABCO
mllllons étudlants
revendlcations ACO solldarlté Este esquema debe ser corregido inmediatamente: solo el PCF y
greve
intellectuels
entreprlses
jeunes el ML facilitan este "parentesco", pues, para los otros grupos, la inter-
lutte
sección es casi vacía. De este modo se pueden construir verdaderas
CD
mllltants
Grupos
políticos redes al considerar out:rier n étudiants, travailleurs n étudúmts, redes
lycéens OUVRIERS O que después son referidas a los diferentes emisores políticos.
Grupos políticos A = zonas de travailleurs en CA Existen igualmente índices estadísticos que permiten estudiar los
C TRAVAILLEURS B = zonas de ouvriers en CA grados de estereotipia de los coocurrentes de un polo, particularmente
e = zonas de travailleurs en GP gracias a la relación:
D zonas de ouvriers en GP
NFL (número de formas léxicas)

Figura 4 22
NIL (número de ítems léxicos)
Se habla así de disponibilidad contextual. Si se calcula la diferen-
cia entre el valor real de la relación de contexto y su valor teórico (en

23. Ibíd., p. 230.


22. Ibíd., p. 226. 24. 11M., p. 2.3.'5.

40 41
r;="-=''"· -------.----
~-~------

MéTODOS DE ANALISIS DEL DISCURSO

función de la frecuencia), es posible comparar palabras emparentadas,


o la misma palabra en hablantes diferentes. Tomemos por ejemplo el
vocablo pouwir [poder]. Está "disponible para una contextualización
diversificada"15 en la JCR y VO, pero ".se comporta como un término
restringido en PSU, 22M y ML". Es una de las palabras más frecuen-
tes del PSU, pero, si bien es aun más frecuente en el PCF, no tic•ne
para este la misma importancia que para el PSU, ya que la diferencia
valor real/valor teórico es nula (se ve aquí que la frecuencia no significa
nada en sí misma). Se dirá que pottwir funciona como polo de agluti-
nación en el PSU y solamente como forma-tema en el PCF: se trata en
realidad de lexemas diferentes, el poder que hay que combatir, el
poder que hav que conquistar. A cada emisor se puede atribuir un con-
junto de "po.los de aglutinación" y clasificarlos en función de estas
restricciones contextuales a sus palabras más frecuentes.
No menos interesantes son las informaciones que brinda el lexico-
grama de varios pisos: si se toma como punto de partida la palabra más
frecuente y mejor repartida del corpus, lutte [lucha], se observa que
el corpus de los GP permite construir 11 pisos ( 105 cimas), mientras
que el de los CA queda completo en 5 pisos ( 26 cimas).
Mientras que el gráfico amplificado de los CA se satura rápida-
mente, su gráfico simplificado muestra una estructuración variada, fuer-
te hasta el piso 5. En cambio el gráfico de los GP alcanza una comple-
jidad enorme que lo hace difícilmente representable ( 272 cimas), pero
a partir de un núcleo inicial muy ligado entre sí y muy reducido. De
esto se deduce una hipótesis:
"Los grupos políticos operan sobre un esquema profundo de alta
frecuencia ( lutte-étudiants-travailleurs), con prioridad acordada a étu-
diants y después a tracailleurs. Sobre esta red fundamental, han sabido
crear una redecilla extremadamente diversificada y dispersada ... Sig-
no, por un lado, de un acuerdo léxico de fondo en la mayoría de los
emisores políticos y, por el otro, de una heterogeneidad léxica enorme
en los funcionamientos adyacentes [ ... ], [los CA], de origen espontá-
neo, ensayan al azar impactos militantes, parten de un esquema básico
mucho más diversificado y menos homogéneo del cual da cuenta aquí
la estructura fuertemente secuencial, desigualmente soldada y menos
cerrada sobre sí misma de lutte-trawilleurs-étudiants-ouvriers-comité(s)
-actíon-greve. En cambio su vocabulario de conjunto, que parece más
reducido, se revela también más homogéneo, concentrado alrededor de
nudos secundarios importantes tales como greve y action."27
El manejo de los lexicogramas es muy delicado: la esperanza
de los actores sería, siguiendo la red de las "cadenas de atrac-
ción, sacar a la luz, más allá de lo textual y de lo dicho, otros mensajes, Figura 6 26

2.5. Ihíd., p. 244. 26. Ibíd., p. 2.51.


27. lbíd., p. 2.5.'5.

43
42
ME:.TODOS DE ANÁLISIS DEL DISCURSO EL ENFOQUE LEXICOLOGICO

menos inmediatos, menos evidentes". Estas solo son las premisas de elaborado por J. P. Benzécri y sus colaboradores del Instituto de Esta-
una profundización metodológica v teórica que se debe proseguir. dística de la Universidad de .París. El método ya ha sido objeto de
Se impone la máxima prudencia: :'descripción lexicométrica significa aplicaciones diversas en las ciencias humanas, particularmente en socio-
únicamente describir un sistema léxico con la ayuda de una medición logía. Con fines lexicológicos se utiliza desde hace varios años, y el
apoyada en pruebas"; 28 se trata de técnicas al servicio de la semántica historiador A. Prost ha publicado un estudio sobre el vocabulario de
y de la historia, y no de un edificio autosuficiente. las proclamas electorales de 1881, 1885 y 1889 30 qu~ en gran medida
Algunas conclusiones: índices sintéticos 29 se inspira en estos procedimientos: es de esta ob?a de la que nos
ocuparemos aquí.
Para sintetizar estos diferentes modelos y permitir una clasificación El análisis factorial, precisémoslo bien, sólo es un método de trata-
lexicométrica de los diversos emisores, se observan tres criterios: longi- miento de los datos, v no de constitución de los datos. Dicho de otro
tud, conformidad, repetiticidad. La "longitud" agrupa los cálculos refe- modo, es pasible de. las mismas críticas que cualquier empresa que
ridos a la longitud de los volantes, ítems, segmentos, oraciones. La "con- opera sobre las palabras en la superficie del discurso; además, se trata
formidad" se basa en la conformidad con los modelos de extensión del de una estadística "fuera de contexto", con los inconvenientes que ello
vocabulario, de trivialidad del vocabulario, conformidad coocurrencial implica. Veremos, sin embargo, que tal método presenta un gran interés
(conformidad con los lexicogramas generales de los términos mayores, para la interpretación de numerosos discursos.
aglutinación media) y por último "centralidad léxica" (parentesco me- En el marco de este libro, no es cuestión de explicar en detalle
dio de un emisor con los otros grupos, y con el conjunto de los grupos, este análisis factorial, ni siquiera de hacer un resumen sucinto de él,
incluido él mismo). En cuanto a la "repetitividad", actúa sobre una de modo que nos contentaremos con algunas indicaciones.
multitud de índices, desde la "restricción contextua!" hasta la repetiti-
Tomemos un ejemplo sencillo: supongamos que vamos a estudiar la posi-
vidad léxica. ción respectiva de varios diputados en función de la frecuencia del uso que hacen
La repetiti vi dad permite oponer dos "políticas de escritura": por de dos términos, por ejemplo justicia y orden. Estos datos pueden representarse
un lado, un discurso repetitivo, con muchos eslogans, enganchado apre- muy bien mediante un sistema de ejes ortogonales. Si se asigna la abscisa a
suradamente alrededor de algunas formas esenciales, "política de sim- justicia y la ordenada a orden, cada diputado será un punto en la intersección de
plificación y de dirigismo lingüísticos, de formulación cerrada: escritura las paralelas a los ejes, según su frecuencia de empleo de los dos términos.
de cadena", que caracteriza al PCF y la FER, y, por el otro, un dis- Supongamos un diputado A que utiliza justicia cinco veces y orden dos
curso fluido, variado, "escritura de trama" (JCR, situacionistas), pero veces, y un diputado B que utiliza dos veces justicia y cuatro veces orden.
la interpretación de esto es extremadamente delicada. La UJCML, el
22 de Marzo y el PSU participan de las dos escrituras sin fijarse en una
u otra. Es interesante comprobar que la estereotipia no es de la misma B
4 ------...,:
naturaleza cuando se cristaliza alrededor de las palabras más frecuen- 1
1
tes o alrededor de formas secundarias (el caso de la UJCML, particu- 3 :
1
larnwnte). El PSU tiene una posición muy notable, ya que compensa Orden
sus ausencias de repetitividad con una ausencia de originalidad léxica: 2 ------t---------1<
1
A
1
1 1
cohesión muy fuerte de un vocabulario a la vez trivial y var.iado. ¿Po- 1 1
1 :
dría decirse que la escritura de cadena es una escritura "de protección" !
v "de cobertura", mientras que la escritura de trama sería una escritura 2 3 4 5 Justicia
''desacralizante", "de divertimiento"?
Figura 7
B) A PROPóSITO DEL ANÁLISIS FACTORIAL DE LAS
CORRESPONDENCIAS Para el conjunto de los diputados, obtenemos una especie de "nube" de pun-
tos. Se puede construir matemáticamente una recta que pase lo más al medio posi-
Se trata de un método matemático de tratamiento de los datos, ble de esta nube, es decir una recta tal que la distancia de los puntos de la nube

28. lbíd., p. 278. 30. Vocabulaire des proclamations électorales de 188I, 1885 et 1889, P.U.F.,
29. Cf. Des tracts en Mai 1968, p. 280 s. 197 4 ( Publications de la Sorbonne).

44 45
MÉTODOS DE ANÁLISIS DEL DISCURSO
EL ENFOQUE LEXICOL6GICO

a esta recta sea la menor posible. En realidad no se toma la distancia sino el


cuadrado de la distancia: la recta será entonces "la recta de los cuadrados míni- Conviene recordar que el análisis factorial apunta esencialmente a restablecer en
mos" o "eje factorial". Este eje pasa por el "punto medio", es decir el punto cuyas torma gráfica los datos iniciales en su complejidad, y haciendo visibles las rela-
coordenadas corresponden a la media de los empleos de los dos términos en todos ciones coherentes que ellos implican: la interpretación se funda entonces en un
los diputados. estudio de sus correspondencias.
Aquí puede suceder una de dos cosas: o bien la forma de la nube es tal
que este primer eje factorial, o primer factor, resume bien la nube de puntos, su El trabajo de Prost se ha basado en un corpus l}_~table en muchos
"información", o bien es necesario "extraer" un segundo factor para resumir mejor aspectos: se trata de las profesiones de fe y compromisos electorales
la información restante. En la medida es que nuestra nube tiene solo dos dimen- que el diputado Barodet había pedido que se reunieran y publicaran
siones en nuestro ejemplo (los dos términos justicia y orden), solo se pueden extraer como anexos al Boletín Oficial a partir de 1881. Es un corpus muy
dos factores, y volver a encontrar los datos iniciales a partir de estos dos factores. homogéneo, que ofrece grandes facilidades para un análisis compa-
La diferencia entre la primera nube y la segunda (la obtenida después de la rativo.
extracción de los factores) es que la construcción de la segunda impide cualquier Para las proclamas de 1881, el análisis factorial se había basado
relación llamada de "correlación". Hay correlación entre dos series cuando una
en 53 vocablos escogidos por el autor en razón de su carácter signi-
varía en función de la otra (por ejemplo, si los diputados que emplean mucho
ficativo. Para no hacerse pasible de las críticas que podría suscitar
justicia emplean poco urden, y viceversa). En términos matemáticos, se dirá que
una selección de ese tipo, Prost cambió sus datos para las elecciones
hay correlación si la suma del producto de las coordenadas de cada punto no es
nula, siendo el origen de los dos ejes el punto medio de las dos series.
de 1889: se definió una muestra de 113 diputados (un quinto de la
Sobre un espacio de dos dimensiones, un método semejante no ofrece dema-
cámara) en función de su tendencia política y de la región que repre-
siado interés, pero teniendo que vérse 1as con cincuenta, cien, docientas o más sentaban. En cuanto a los términos, se tomaron los que tenían una
palabras, las cosas serían totalmente irrepresentables. El objetivo es comparar frecuencia absoluta superior a 10, un total de 240 vocablos. El autor
sistemáticamente entre ellos todos los pares que forman un diputado y su fre- se niega a excluir términos que podrían juzgarse a priori sin interés
cuencia de empleo de cada término: si se asemejan, en qué medida, si varían en político, pues considera "como político todo el vocabulario utilizado
~entido contrario, etc. En efecto, de manera análoga, en espacios pluridimen- en situaciones reconocidas en general como políticas"31 v se niega así
sionales se demuestra la existencia de entes matemáticos llamados también factores a prejuzgar el resultado del estudio. ·
que toman un valor tanto sobre el conjunto de los diputados como sobre el El primer factor cruzado con el segundo da resultados interesantes
conjunto de los términos. ( v. Figura 8, en la página siguiente) :
Para hacerlo, se extraen esos "factores" de acuerdo con un orden estricto: El primer factor ( F 1 ) opone netamente izquierda/derecha (es
el primer factor extraído es el que resume la proporción más importante de infor- negativo para la derecha y positivo para la izquierda). Las excepcio-
mación contenida en la nube. A partir de los datos, se puede calcular el porcen- nes solo son aparentes: así, el diputado radical 607 está a la derecha
taje de información que cada factor debería resumir si no hubiera ninguna corres- porque intenta recobrar una circunscripción de los bonapartistas. El
pondencia pertinente entre los datos: es posible evaluar así el grado de significa- gráfico localiza a los boulangistas en el centro-derecha, entre los con-
tividad de los factores. Con 50 factores, cada uno, en la "hipótesis nula" ( v. servadores y los oportunistas. El segundo factor ( F 2 ) tiende a oponer
supra), resumiría un 2 por ciento de la información. Un factor es una función los extremos al centro.
matemática que permite asignar un valor real a -todos los elementos (cada diputado
Este diagrama debe co~pletarse necesariamente con el estudio
y cada término): el primer factor toma tal valor para cada uno de esos elementos;
del de las palabras (que no reproducimos aquí). Encontramos, por el
el segundo, tal otro. y así sucesivamente. Si se inscriben estos valores sobre una
primer factor, a la derecha la denuncia de los scandales [escándalos],
sucesión de ejes (los factores extraídos), con un origen, se obtiene una repartición
milliards [miles de millones] ; la evocación de los honnetes gens; el
significativa de los diputados y de los términos.
léxico de la lucha escolar: enseignement [enseñanza], école [escuela],
SeñJlemos que el conjunto de los diputados y el conjunto de los vocablos
son solidarios, estando la posición de los diputados sobre el eje vinculada con pala-
enfant [niño], pere [padre], famille [familia], etc. A la izquierda, en
bras: así, dos términos que se encuentran cercanos en el eje son empleados por
cambio, encontramos tramilleur [trabajador], ouvrier [obrero], démo-
los mismos diputados frecuentemente uno con el otro. Pero muchas veces el ana- cratie [democracia], réforme [reforma], comité [.comité], radical [radi-
lista es llevado a representar diputados y términos separadamente, lo cual no debe, call, social [social], etc. Se observan polarizaciones difícilmente pre-
sin embargo, hac<'r pensar que los diputados son independientes de los términos. visibles: France [Francia], Nation [Nación], pays [país], peuple [pue-
Aquí no podemos detallar los procedimientos que permiten, en particular, blo], patrie [patria] están a la derecha, lo mismo que paíx [paz],
compensar las distorsiones entre las frecuencias absolutas de uso de los términos.
31. Op. cit., p. lll.

46
47
M~TODOS DE ANÁLISIS DEL DISCURSO EL ENFOQUE LEXICOLc)GlCO

guerre [guerra], armée [ejército]. El vocabulario jurídico, en cambio.

.
está más bien a la izquierda: .État [Estado], loi [ lev], etc. N o preten-
demos dar aquí el detalle de los comentarios de Prost: señalemos que
~
después de haber cruzado F 1 y F 2, cruza F 1 y F 3, pero que este último
• • cruzamiento plantea enormes dificultades, en razón de la incoheren-

!
• ••
f
f

....u
-
1
;
• ..... ..

....
®


cia aparente de las posiciones de los diputados y de)os términos. El
autor se ve llevado a formular la hipótesis de que J el tercer factor
permitiría oponer revisionismo y antirrevisionismo, pero advierte que
la única lógica del gráfico es que los diputados que no tratan ese
problema quedan agrupados en la parte alta. Se tropieza entonces
1 ....~ con una dificultad, inherente al enfoque estadístico:

• 1 • ® El "análisis factorial se basa en textos, y no en posiciones [ ... ] . Si tuvié-


1
®
(!)!) ®
• ramos solamentt' tres textos para analizar: uno qm• dijera su¡¡ partidario de la
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~cv
i.
cv.,...
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® ®
revisión de la constitución; el segundo, .wy adversario de la revisián de la cons-
titución, y el tercero que no dijera palabra del problema, el análisi' factorial afir-
maría, con razón, que los dos primeros textos tienen en común revisión y consti-
@;~
® ®•• ~ *¡¡ •1
® tuciÓn, y que se oponen en conjunto al tercero".33
"'
Una nueva hipótesis se abre paso: ¿qué tienen en común los que
no hablan de revisión? Un rechazo de las cuestiones de política y
® ® la presencia del vocabulario de los negocios es un rasgo común a
®.ll< ciertos republicanos, conservadores v boulangistas. La conclusión que
a 11
de ello extrae el historiador es qué el análisis factorial no da resul-
® o
tados "que hablan inmediatamente", sino que es solamente "una espe-
*
¡¡
cie de microscopio que, por una parte, obliga a una lectura más
®
rigurosa de los textos y, por otra, contribuye a convalidar las interpre-
taciones que esa lectura sugiere". 34
~ Por último, Prost ha tratado de estudiar la evolución léxica de
oo D
1881 a 1889 mezclando los diputados de 1881 y 1889. Después de
!l algunas manipulaciones necesarias, se obtiene el gráfico de la página
o siguiente, cruzando F 1 y F 2 para términos y diputados.
• Traducción española de los términos de la fig. 9. Parte superior: radical,
sufragio universal, programa, constitución, democracia, republicano, progresivo,
1! estado, política, social, república, negocios, nombre, niño, familia, amenaza, sagrado,
o oil vejatorio, pueblo, ciudad versus campo, partido, nación, igualdad, patria, libertad,
conciencia.
Parte inferior: reforma, defensa, principio, público, progreso, perseguir, mar-
char, institución, mejorar, desarrollar, liberal, luchar, derecho, libre, autoridad, paz,
país, sociedad, porvenir, verdadero, orden, moderno, independencia, tradición,
mantener, propiedad, prudente.
En cuanto a los diputados, las derechas de 1881 se mezclan estre-
Figura 8 32 chamt"nh· con las de 1889, v lo mismo sucede con las izquierdas, inde-
pendientemente del hecho. de que se trate de elecciones diferentes.
32. lhíd., pp. 114-115. N.B.: Las cifras remiten a los diputados. Este gn\-
fico debe ser leído primero de izquierda a derecha ( F,) y después de abajo haci:l :n Ihitl., p. 129.
arriba ( F,), sin confundir las dos lecturas para no confundir los dos factores. 34. 11Jíd., p. 133.

48 49
• EL ENFOQUE LEXICOLóGICO

Para el vocabulario, como se ve, hay dos polos antagónicos: radical,


progressif, réforme, marche, démocratie, etc./enfant, famille, sacré, au-
torité, etc. Ahora es posible todo un juego de comparaciones de
detalle: así, la palabra constitution, a la izquierda en 1881, se ha
deslizado al centro. Existe una capa de vocabulario fluido que evo-
luciona según los acontecimientos; prácticamente, sólo el tercer factor
permite marcar la oposición entre 1881 y 1889. Se pwde estudiar la
repartición de la masa de los diputados en relación con los ejes en
"'~ .., 1881 v 1889: se observa así que hav desplazamientos globales sobre
e "'ue
e

"' =
el cuádro. También es posible estudiar los deslizamientos léxicos de

~
e


e
los diputados que figuran en las dos asambleas.
i "'u
e
:e;
E No vamos a desarrollar las conclusiones que un estudio de este
• e
u
• tipo puede sugerir a los historiadores (problemas de periodización,
oposición estructura/acontecimiento, etc.). Hay que desconfiar, qu:zá,
·i ...,., del atractivo que puede provocar un enfoque tan seductor: este aná-
.. • u
e
~
lisis encuentra las mismas dificultades que cualquier enfoque de esta-
••
M
e
~
m
.., dística léxi<.:a, y no puede aportar un verdadero avance teórico. Se
advierte fácilmente que las preocupaciones lingüísticas de estos tra-
~
"'
1
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-• ........,
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E m
g bajos son en extremo reducidas (esto no es de ningún modo una
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..,

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~ m ~
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deficiencia para una investigación histórica, pero no debe crear ilusio-
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"' ~ e nes). No se desemboca en ninguna clase de estructuración de los
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discursos, cosa que diferencia estos análisis de los que se llevan a
¡ • • .., =
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cabo, por ejemplo, en Saint-Cloud. Los notables resultados así obte-
"'
.: ~ ·¡ • nidos deben mucho al tipo de discurso elegido, como lo reconoce
• ! •• fj
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¡¡"'
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E •• Prost: "El estudio de Barodet era de lejos el más fácil y el más sim-
ple ... Ninguna otra situación política nos ofrece datos léxicos que
-i:. se presten tan bien al análisis". 36 El análisis del discurso puede sacar
"'
...
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.!: -~
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·- gran provecho de estos enfoques si no se queda en ellos y \ruelve al

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~ "'~ :E"'
texto: no es posible que se satisfaga con un simple recuento de la
~
e .. w superficie que no toma en consideración el engendramiento sintáctico.
.! "'
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~ ·~
g_ .E
~ !.¡; Constituyendo un innegable enriquecimiento del aparato estadístico,
E
E
e
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• ~ i ... el análisis factorial de las correspondencias aplicado al léxico de dis-
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=. • • • curso tiene todas las ventajas de aquel, pero también todos sus límites .
'5"' •...
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~

Figura 9 35

35. Ibíd., p. 142. 36. Ibícl., p. 158.

~o 51
M~TODOS DE ANÁLISIS DEL DISCURSO
EL ENFOQUE LEXICOL6GICO

CRITICA A LA LEXICOMETRIA
Advirtamos ante todo que Pecheux sólo se ocupa aquí de lo esta-
dística fuera de contexto (en una nota agrega: "se pude observar sin
La lexicometría se presenta, por definición, como un aparato
embargo que el método de análisis de las coocurrencia~ permite seña-
formal riguroso que, por ello, sólo puede seducir a los que esperan
lar un tipo particular de relación entre los elementos ) .40 Claro que
demasiado de ella o suscitar la desconfianza de los que la desconocen. con precauciones metodológicas rigurosas es posible compensar en
Con respecto a la lexicometría, existe un tipo de crítica que podría- parte estas lagunas: no olvidemos que el análisis lexicométrico es .deci-
mos calificar de "primaria", consistente en considerarla como un puro didamente comparativo y confronta sistemas de rn6delos, no signos
recuento de palabras. Se observa, en primer lugar, que esta crítica aislados. No obstante, la objeción de Pecheux no pierde su validez, en
apunta sólo a la estadística fuera de contexto, pero sobre todo que la medida en que el análisis lexicométrico se ve obligado en cierto
este tipo de argumentación a menudo corre parejas con el postulado modo a anular numerosos "efectos de sentido". La puesta en relación
implícito de que el texto no constituye sino marginalmente un objeto de un estudio en contexto y de un estudio fuera de contexto puede, sin
de conocimiento, y que su esencia última es indecible, inabordable embargo, ser mu~· fecunda, al corregirse los dos enfoques recíproca-
por otras vías que las intuitivas. La práctica del instrumento estadís- mente.
tico enseña necesariamente que se trata de una metodología probada, El instrumento estadístico tiene una función que es difícil negarle:
fina, o más bien que va afinándose constantemente en el curso del avudar a construir hipótesis de trabajo, señalar hechos significativos.
análisis: lejos de ser un método, un algoritmo perfectamente infalible, De cualquier manera, es absurdo descalificar globalmente el enfoque
la herramienta estadística suscita constantemente la iniciativa del estadístico sobre todo en sus desarrollos más recientes. La lexicome-
investigador, su espíritu crítico, y le permite construir un edificio de tría no pr~tende ser un enfoque exclusivo, ~· su gran interés está en
modelos rigurosamente articulados unos sobre otros que se impugnan constituir un conjunto coherente de modelos, cuya validez se puede
entre sí hasta que es elaborada una hipótesis satisfactoria para el discutir con precisión: un conjunto que debe ser confrontado con las
discurso. Como escriben M. Tournier et alii: "Nada más evidente que conclusiones de otros enfoques, y que nunca puede ser suficiente p~ra
la insignificancia de las frecuencias relevadas. Que determinada forma fundar únicamente en él la pertinencia de conclusiones. Como diCe
aparezca tantos o cuantas veces no tiene «en sÍ» ningún interés. El Tournier "sólo es un instrumento en el conjunto de los otros instru-
interés empieza cuando la frecuencia se hace relativa, específica, cuan- mentos p,osibles en las ciencias humanas, cuyo interés y pertinencia
comienzan con la convergencia . d e 1os resu1ta d os ".41
do se conjuga con la repartición o va en contra de ella, cuando con-
duce al cálculo de una frecuencia teórica"Y Otra serie de objeciones concierne a lo que R. Robín llama el
"isomorfismo entre grupos sociopolíticos y léxico. ¿Podría señalarse
El segundo tipo de crítica va mucho más lejos y constituye un cada grupo político por el empleo específico que haría de ciertas pala-
cuestionamiento radical. Así, Michel Pecheux dirige dos reproches a bras?".42 Lo dicho para los grupos políticos es válido para todos los
lo que él llama el "cómputo frecuencial": emisores: ¿sería el vocabulario una especie de etiqueta ~ol~ca~a sobre
l. La estadística lingüística pertenece a una problemática no lin- cada tipo da productor de discursos? J.-B. Marc~Ilesi, s~gu~endo a
güística, correspondiente a un "campo teórico presaussureano", donde Prost, hace notar que "se ha comprobado que en cucuns.c~Ipc10nes de
el Único concepto tomado de la lingüística es "el de la biunivocidad derecha un candidato de izquierda empleaba palabras uhhzadas gene-
de la relación significante/significado, lo cual autoriza a notar la ralment~ por candidatos de derecha [... ] ; el candidato es capaz de
presencia del mismo contenido de pensamiento cada vez que aparece producir discursos diferentes". 43 Sería propio de una visión inge.nua
el mismo signo". 38 De este modo se borraría la polisemia irreductible de la ideología hacer coincidir lo que ·son los hablantes y lo qu~ diC~n
de los lexemas. de sí mismos. N o. insistiremos en este problema, cuya existencia
basta para rechazar la posibilidad de un uso "salvaje" de la estadís-
2. Esos cómputos "no dan cuenta de la organización del texto, tica. Todo empleo del método estadístico debe estar precedido nece-
de las redes de relaciones entre sus elementos [.... ] . Se obtiene, sí, una sariamente por una reflexión teórica muy fina.
descripción tan fina como se desea, pero se descuidan los efectos de En un sentido, es mucho más grave comprobar que un texto está
sentido que constituyen el contenido del texto". 39
40. Ibíd.
.'37. Des tracts en Mai 1968, p. 24. 41. Répétidté et réseau lexicométrique . .. , p. 16 .
38. Analyse automatique du discours, p ..'3. 42. Op. cit., p. 38.
39. Ibíd., p. 4. 43. Langages 23, p. 5.'5.

52 5:3
MÉTODOS DE ANALISIS DEL DISCURSO
EL ENFOQUE LEXICOLOGICO

lejos de ser perfectamente homogéneo: sucede frecuentemente que se


introduzca el discurso de un adversario, que el hablante mezcle diver- 2. LEXICOLOGíA NO CUANTITATIVA
sas fuentes de enunciación, o que ataque empleando la forma de la
negación del discurso opuesto. En este caso, observa Marcellesi, "se
asiste, curiosamente, a una verdadera inversión de las frecuencias
esperadas ... Una de las reglas del discurso polémico es que en él se
dice lo que son o no son los otros, y no lo que es uno mismo . . . La La lexicometría ya nos ha introducido en un cierto número de
consecuencia metodológica es la siguiente: es difícil considerar la ocu- reflexiones sobre la semántica discursiva. Pero, aun<¡i}e la lexicometría
rrencia de una unidad sin estudiar el contexto". 44 Sería deseable que opera sobre los contextos, sin embargo sólo trabaja en el nivel super-
existieran programas suficientemente finos para dar cuenta de estos ficial de ellos, v muchos efectos de sentido se le escapan. Por lo
registros de discursos, pero conviene hacer notar que, además de la tanto, debe ser éonfrontada con otras prácticas lexicológicas.
negación pura y simple de los enunciados del otro, hay otro medio Realizar un análisis lexicológico "en lengua" es una tarea diferente
-mucho más difícil de señalar- de negar: el silencio, la laguna (el de estudiar los lexemas de un discurso o de un corpus de discursos
laboratorio de Saint-Cloud tropieza con muchas dificultades para definidos. Si bien la semántica "discursiva" comparte muchas de las
delimitar, a la luz de las coocurrencias, los tabúes léxicos de los diver- dificultades con que se enfrenta también la semántica de la lengua,
sos hablantes). La ausencia tiene sentido igual que la presencia, pero ella ofrece, sin embargo, facilidades mucho más grandes. Es sabido
se necesita una tabla de comparación para hacerla aparecer. que el dominio de la semántica se ha resistido, y sigue resistiéndose,
En conclusión, puede decirse que la estadística es un instrumento a las tentativas de estructuración rígida. El estructuralismo lingüís-
tan eficaz como peligroso de manipular. La limitación actual de la tico se ha basado fundamentalmente en la fonología y la morfología,
estadística léxica a la superficie formal del discurso no está fundada v ha tratado de encontrar las mismas posibilidades en el léxico; sin
en derecho: así, Michel Pecheux considera la posibilidad de utilizar ~m bargo, la complejidad, el entrecruzamiento, la fluidez de las estruc-
el instrumento estadístico dentro de U1Ul metodología que desestructura turaciones léxicas han desalentado a muchos investigadores.
la superficie (V. infra, parte n). Son posibles diversas mejoras: afinar La consecuencia de ello es bien conocida: los semánticos estruc-
la teoría de las coocurrencias, de manera de construir redes que den turalistas se aferraron con predilección a ciertas partes del léxico que
mejor cuenta del engendramiento de los discursos; tomar mayor con- presentaban grandes facilidades para una eventual estructuración, por
ciencia de la no-homogeneidad de un texto, etc. Una prolongación inevi- estar ya preestructuradas: gama de colores, términos de parentesco,
table de estas investigaciones ha de ser la aplicación de la lexicometría grados militares, taxonomías populares, etcétera.
entre las metodologías que operan un tratamiento de la superficie y
hacen intervenir a la sintaxis e hipótesis de orden semántico sobre el LOS CONCEPTOS DE "VALOR" Y "EMPLEO"
corpus. El tratamiento exhaustivo de la superficie da resultados inte-
resantes y presenta ventajas metodológicas, pero sólo es uno de los El núcleo de la semántica estructural se sitúa alrededor de la
enfoques lexicométricos posibles, y el más elemental. Se puede consi- noción de wlor en Saussure, que lleva a renunciar a la identificación
derar perfectamente la posibilidad de poner en relación, por medios del sentido de una palabra con lo que ella significa. Saussure llama
estadísticos, el léxico, la sintaxis, y aun fenómenos de enunciación. significación a la relación que une al significante y signif'. ado de un
Obviamente, esto está vinculado con los progresos de la teoría lingüís- signo, v sostiene que el t;a[or domina la significación; en otras pala-
tica. De todos modos, la era de los "cómputos frecuenciales" está con- bras, cilando se estudian significados, no se encuentran ''ideas" dadas
cluida para la lexicometría. Es igualmente deseable una articulación de antemano, independientes de los sistemas en lo::: c ... ,;c;;; aquellos
más sistemática de los enfoques cuantitativos y no cuantitativos, que tienen lugar. Los significados de la lengua se delimitan unos a otros,
todavía están demasiadq separados, para desgracia de unos y otros. deben ser considerados como un sistema de diferencias. La noción de
''valor" permite entonces definir el "sentido" de una palabra por el
lugar que ella ocupa en el sistema de relaciones sintagi_Uáti~as y
paradigmáticas que tiene con otras palabras del vocabulano, s1endo
fundamental no creer que existen propiedades semánticas asociadas
a las palabras fuera del sistema léxico de la lengua. Si se considera,
44. lbíd., p. 46. por ejemplo, el "campo semántico" constituido por el conjunto de los
verbos de temor en una lengua (temer, recelar, tener miedo ... ) , en

54
55
MÉTODOS DE ANÁLISIS DEL DISCURSO EL ENFOQUE LEXICOLOGICO

la medida en que, "dentro de una misma lengua, todas las palabras de una idea a pr~ori (el léxico de la vivienda, el léxico del parentesco,
que expresan ideas vecinas se limitan recíprocamente [ ... ] , si recelar etc.), sin preocuparse directamente por el funcionamiento efectivo
no existiera, todo su contenido ina a sus concurrentes".45 de las estructuras lingüísticas (polisemia, homonimia, sufijación, locu-
La noción de empleo, asimismo, pero en una forma esencialmente ciones, posibilidades sintácticas, etc.). Aunque de hecho "campo se-
polémica, ha permitido sustraer a la semántica de su preocupación mántico conceptual" y '"campo semántico lingüístico" se interfieren
tradicional, que consistm en definir el sentido en términos de signi- constantemente en los análisis concretos, las dos perspectivas deben
ficación. El filó~ofo Ludwig Wittgenstein dio su nombre a la concep- ser distinguidas con claridad. Hay, pues, en térm:iifos esquemáticos,
eton que identifica el sentido de una palabra con su utilización. "No dos tipos de campos semánticos en la práctica lingüística habitual, si
busquéis el sentido de una palabra, buscad qué empleo se hace de se definen estos campos, de manera muy general, como las relaciones
ella" ha quedado como una ocurrencia famosa, que el autor retoma en semánticas entre varios vocablos que determinan un dominio circuns-
otro lugar de manera más matizada: "Para una amplia clase de casos cribible del léxico. Es posible tomar como punto de partida un grupo
de utilización de la palabra sentido -aunque no se trate de todos los de unidades que recortan un dominio homogéneo del referente ( cam-
casos-, se puede explicar esta palabra así: el sentido de una palabra po conceptual), o bien partir de una sola unidad polisémica, o de
es su utilización en la lengua''.«> Este punto de vista ha demostrado varias, agrupadas según un criterio puramente lingüístico (afijos co-
ser extremadamente fecundo para el análisis semántico, pues ha dado munes, la misma etimología, etc.): se habla entonces de campo lingüís-
vuelta la problemática habitual y permitido estudiar el funcionamiento tico. En el segundo caso, se despliega, por ejemplo, la multiplicidad
efectivo de las unidades léxicas. Por desgracia, ha planteado igual- de los usos, de las posibilidades sintácticas de una unidad (si se trata
mente problemas: así, se ha podido escribir que si "el sentido es la de estudiar una forma léxica polisémica), para asignarle un espacio
regularidad que se encuentra en los empleos de un signo, [ ... ] esta de funcionamiento. Evidentemente, los dos aspectos son complemen-
regularidad es ella misma un fenómeno que debe ser explicado".47 tarios. Como regla general, diremos que un "campo semántico con-
El tercer concepto fundamental de la semántica estructural es el ceptual" puede definirse por los siguientes rasgos:
de campo semántico, consecuencia directa del concepto de "valor",
que ha sido objeto de muchas impugnaciones en la forma caricatu- a) Los términos puestos en relación entran en un mismo para-
resca que a veces ha tomado, pero c¡ue se ha revelado fecundo. La digma y corresponden a la misma categoría sintáctica.
idea de semánticos en paiticular alemanes, como J. Trier 48 era que los h) Estos términos tienen un "punto común" semántico, es decir
conceptos recubren lo real, lo recortan como una especie de gigantesco que están en intersección semántica.
rompecabezas, sin ningún vacío, de modo tal que cualquier despla- e) Se definen unos en relación con los otros, forman un dominio
zamiento de uno de los elementos provoca una restructuración de todo circunscribible donde cada uno extrae su "valor" de la delimi-
el sistema. Lamentablemente, este tipo de estudios se muestra defi- tación por parte de los otros elementos del microsistema.
ciente cuando uno sale de ciertos dominios semánticos privilegiados
(¡otra vez!): aparecen lagunas, cruces; además, hay que tener en Es evidente que de esta manera pueden integrarse muchos ele-
cuenta los niveles de lengua, la frecuencia de uso, etcétera. mentos en un microsistema. La mayoría de las veces se impone una
A decir verdad, la noción de "campo semántico" no está exenta selección si uno es estricto en cuanto a la condición c. De hecho, un
de ambigüedad: los campos semánticos son la mayoría de las veces discurso restringe considerablemente las posibilidades de la lengua, y
"campos conceptuales", destinados a encontrar los esquemas concep- los microsistemas que pueden extraerse de él comportarán necesa-
tuales de una sociedad a través de su lengua. Así, el investigador parte riamente unidades muy correlacionadas semánticamente. En efecto,
a un nivel mucho más modesto que el del análisis "en lengua", el
4.5. Curso de lingiiística general, p. 197. análisis del discurso puede construir microsistemas a partir de un
46. Philo.wphische Untersuchungen [Investigaciones filosMicas], § 43. estudio de las relaciones estructurales entre varios elementos conve-
47. L. Anta!, citado por H. E. Brekle, Sémantique, p. 48.
48. Trier se hizo conocer en 1931 por una aplicación del concepto de "campo
nientemente elegidos en un corpus. Lamentablemente, para estructu-
semántico" a la evolución del voc,thulario de la inteligencia en alemán. Cada vez rar tales "campos" de manera satisfactoria, intervienen siempre, en
que aparece una palabra nueva, se re>tructura el conjunto del sistema: "lo que forma más o menos explícita, hipótesis sobre el funcionamiento "en
es la imagen del hombre. no puede decirlo la palabra aislada; so'o lo pueden, en lengua" de las unidades de esos campos: el problema sólo ha sido
su coexistent:ia ~:strncturada, las palabras que en conjunto constituyen la lengua
en d sector del conocimiento" ( über die Erforschung des menschenkundlichen
desplazado, pero no totalmente resuelto.
W ortschatzes 1Sobre la investigación del léxico del conocimiento humano 1). Si bien estas nociones esenciales presentan, como se ve, graves

56 .57
MÉTODOS DE ANALISIS DEL DISCURSO EL ENFOQUE LEXICOLóGICO

problemas en el marco del estudio de la lengua, la lexicología apli- La connotación, tal como la define Louis Hjelmslev, 50 plantea deli-
cada al estudio del discurso puede, sin embargo, fundarse en ellas de cados problemas de interpretación. El lingüista danés .~efine u~ l~~­
manera menos arriesgada. guaje como una función que une un plano de expreswn (el s¡gmh-
En efecto, tratar de desentrañar, por ejemplo, el funcionamiento cante) y un plano de contenido (el significado), y una semiótica
de la palabra felicidad en un discurso determinado no es otra cosa denotativa como ''una semiótica en la cual ninguno de los dos pla-
que estudiar sus relaciones sintagmáticas y paradigmáticas con otras nos es en sí mismo una semiótica"; así, en la lengua na~ural, significante
unidades lingüísticas en los límites estrictos del discurso considerado: y significado son absolutamente indisociables. Ahor~ bien, existe un
la noción de "empleo" se hace entonces más operativa, ya que se tipo de semiótica, llamada semiótica connotativa, que tiene la pa~~i­
trabaja sobre un dominio finito. Sin embargo, como hemos dicho, no cularidad de constituir un lenguaje en el cual el plano de expreswn
es por eso cuestión de cerrar sobre sí mismo el discurso estudiado, es ya una semiótica, o sea una lengua natural: desde ese momento,
sin referir sus unidades léxicas a su funcionamiento en la lengua y en no hay más "connotaciones" sino "lenguaje de connotación". 51 Es pre-
tales o cuales otros discursos ( intertexto) cuya consideración de- ciso decir que el texto de Hjelmslev está lejos de ser claro, y que su
muestra ser indispensable. perspectiva parece apuntar a conferir un estatus a los valores socio-
lingüísticos que acompañan ineludiblemente a todo enunciado. Sin
UN CONCEPTO úTIL: LA CONNOTACióN embargo, desde el punto de vista estricto del discurso (y no de la
lengua), esta conceptualización nos permitirá decir que el dis~urso
Habría que precisar, todavía, el carácter léxico de las unidades no debe ser considerado como un objeto perfectamente homogeneo,
de un discurso. Para ello debe ayudarnos la noción de "connotación", que él está a la vez sometido a las reglas de la lengua natural y a las de
al permitirnos concebir mejor las relaciones entre lengua y discurso. otro sistema que le es específico. Por lo tanto, no puede decirse que
No nos ocuparemos del sentido corriente del término connota- el discurso cree palabras con un sentido nuevo, una nueva lengua, lo
ción. Este concepto, definido desde los comienzos de la lingüística cual evidentemente sería absurdo, sino que utiliza la lengua en fun-
estructural, se ha divulgado mucho en todas las ciencias humanas y ción de sus propias miras: así pues, el discurso teje redes originales
durante mucho tiempo ha servido de "tapatodo" para la semántica. a través de las virtualidades de la lengua.
Esto explica la desconfianza que existe ahora hacia las "connotacio- Surge una dificultad, que está directamente relacionada con la
nes", que se considera que nombran la dificultad para ocultarla mejor. falta de una tipología fina de los discursos: las modalidades de esta
En términos muy esquemáticos, la pareja denotación/connotación permite
imbricación de dos sistemas distintos uno en el otro son extremada-
habitualmente oponer significación esencial/significaciones accesorias, secundarias,
mente diferentes según se trate de discursos que se construyen a tra-
concebida la denotación como un estado "neutro" de la lengua. Por ejemplo, se dirá
vés de un juego de restricciones que los colocaría casi entre los
que en francés gueule [hocico, jeta] tiene en denotación el sentido de "cara", pero
textos "literarios", o de discursos cuya estructuración es muy difusa
que adPmás posee connotaciones vulgares, groseras, etc.49 Tales fenómenos son
y cercana a la -lengua "usual" (con todas las reservas que pueden
absolutamente innegables, pero no basta con comprobar su existencia o describir-
hacerse sobre este carácter "usual", que no asimilamos a "neutro"
los de manera infmmal en un discurso: es necesario además mostrar cómo esas u objetivo).
"connotaciones" se integran al te:xto, cómo son parte de los e'ementos que conver- El significado aparece entonces como el resultado de un trabafo
gen para una explicación. En otras palabras, no hay que hacer de ellas un halo sobre la lengua. Desde este punto de vista, se podría en~ontrar. e~
facultativo que rodearía a ciertos vocablos, sino elementos con significación en una toda estructura discursiva "la invención de redes connotativas ongl-
estructura explicativa coherente. Lo que la semántica estrictamente contemporánea nales, que bien pueden unir palabras triviales unas con otras, pero
reprocha, con justa razón, al concepto de connotación es el hecho de que perma- que dan a la obra esas sobresignificaciones de las que ella .extrae su
nece ligada a la palabra, en lugar de integrarse en las diferentes teorías en vías de pertinencia". En otros términos, "los elementos y las relacwnes que
constitución, a las que esa noción corresponde: la teoría de los niveles de lengua,
el análisis del discurso, la enunciación, etc. 50. Prolegómenos de una teoría del lenguaje, Madrid, Credos, 1971, capí-
tulo 22. "l · d
51. Una tentativa de aplicación sistemática del co~c~pto de engna¡e e
49. Es, por lo demás, una decisión teórica importante integrar o no estas connotación" a textos literarios fue realizada por M. Arnve en Les langages de
connotaciones en la definición "sémica" ( v. infra) de los lexemas: en caso dt' ]arry, Klincksieck, 1972. Una importante ampli~ción del uso de e~te _concepto ~.s
integración pura y simple, la noción de connotación desaparece, o nús bien objeto de un artículo de 1973, "Pour une theorie ~es tex~;s pol_Y-tsotoptques,,
pierde su carácter equívoco. Langages 31, pp. 53 s., donde se desarrolla la nocion de isotopta connotada .

58 59
MÉTODOS DE ANALISIS DEL DISCURSO EL ENFOQUE LEXICOL,OGICO

constituven el vocabulario de la obra no son homólogos a los que UNA PLURALIDAD DE CóDIGOS
constitu'yen el vocabulario general; ellos dibujan una estructura ori-
ginal".52 La connotación sena el resultado del trabajo de "selección" Veamos el caso de un lexema que figure en una obra de contro-
que el proceso discursivo operaría dentro del juego de las virtuali- versia jansenista del siglo xvrr (tomamos aquí un ejemplo particular-
dades de la "lengua"; ella aparecería entonces como "correlación mente rico, por no decir caricaturesco, para aclarar mejor nuestra
inmanente al texto", "sentidos que no están ni en el diccionario ni en exposición). Supongamos que un investigador juzgue c¡ue ese término
la gramática de la lengua en que está escrito un texto", al decir de es capital en la economía del discurso, y quiera estucifar su "sentido".
Roland tiarthes. 53 Además, no hay que tener una visión estática y sim- Aprovechará el aforismo de Wittgenstein y, con ayuda de diversos
plista de las relaciones entre lengua y discurso: en realidad, existen procedimientos, construirá una red estructurada de las relaciones que
múltiples mediaciones entre la lengua y un discurso determinado, mantiene ese lexema con otros lexemas del texto, red que le dará
interacción entre uno y otra, y a menudo, en la polémica, combate como resultado una éspecie de espacio de funcionamiento semántico
por los signos, particularmente con creación de signos nuevos, o de de ese lexema en el discurso. ¿Ha de recurrir a la "lengua" ( particu-
sentidos nuevos que pueden establecerse en la lengua o en ese tipo larmente a través de un diccionario de la "lengua del siglo xvu") para
de discurso. estudiar esa red? Las cosas son singularmente más complejas, pues
Consideremos, por ejemplo, el caso de una campaña electoral. ese lexema no es un elemento neutro, puramente informativo, en una
B. Gardin, 54 desde un punto de vista lexicológico, la compara con el lengua concebida como un vasto sistema de "valores": ese lexema
establecimiento de un diccionario. En el punto de partida existe un pertenece al vocabulario teológico y por lo tanto constituye ya un uso
vocabulario político común (democracia, justicia, etc.) que todos los particular de la lengua. En ese carácter, entra en un cierto número
partidos e>stán obligados a emplear. Sin embargo, cada grupo intenta de microsistemas semánticos codificados en el discurso teológico: estu.
acordar a estas palabras una significación específica, negando a sus diar el "sentido" de ese lexema es estudiarlo en relación con esa "len-
adversarios el derecho de utilizar esos lexemas. Además, si uno de los gua" más restringida que ya lo ha preestructurado, en la cual él
partidos quiere constituirse un léxico que le sea propio, deberá tratar funciona. Aparece entonces una nueva dificultad: no es el vocabulario
de mostrar que esas palabras no corresponden en realidad al signifi- teológico contemporáneo "en sí" del que se trata solamente, sino
cado que el adversario pretende asociarles. Por último, cada uno busca también ese "sublenguaje" que constituye la disputa teológica entre
imponer sus propios signos, instalarlos en la lengua. Hay una verda- jansenistas y molinistas. Esta controversia ha dibujado nuevas redes
dera batalla por los signos; cada grupo elabora, en el curso de la a través del lenguaje teológico en uso. Eso no es todo: para estudiar
polémica, dos diccionarios: el del adversario, que debe desaparecer, el uso de ese lexema, hay que considerar aquello a lo que se op~ne;
y el suyo propio, que espera convertir en el diccionario de la lengua. no creamos ingenuamente que cada discurso (jansenista y molinista)
Tiene que hacer que para todos sean aceptables sus propios signos, e dibuja, a través de las redes del discurso teológico, redes que le son
inaceptables los dei adversario. Así, es posible estudiar cómo un sin- propias, y que, en un segundo tiempo, esos dos discursos plenos se
tagma, neológico al comienzo ("le programme commun" rel programa enfrentan. En realidad, esos dos discursos han construido sus catego-
común], "la nouvelle société" [la nueva sociedad], "le changement rías uno respecto del otro, no han "elegido" sus lexemas en el reper-
sans le risque" [el cambio sin riesgo], etc.), se instala en el vocabu- torio indiferente de los posibles de la lengua y del lenguaje teológico,
lario político, explicitado en un grupo, rechazado en otro ("el así sino en un espacio muy apretado de delimitación recíproca, donde
llamado programa común", "ese cambio sin riesgo que no es otra era necesario mantener al mismo tiempo la coherencia con la "len-
cosa que inmovilismo", etc.). El uso de las comillas, particularmente, gua", con el discurso teológico, y con el discurso jansenista (o moli-
permite rechazar, mantener a distancia (a este respecto, v. infra, nista, seg1ín el caso).
parte III).
Una alternativa debe ser entonces tomada en consideración. Nada
prueba que el lexema así utilizado repita pura y simplemente las
restricciones que le imponen esas diversas "estructuraciones anterio·
res". Puede haber algo "nuevo": debilitamiento de una oposición,
52. H. :\litterand, Le cocabulaire du visage dans "Tlzérese Raquin", Colo- constitución de nuevas relaciones con otros términos, etc. Así, sería
r¡nio rle la UnivPrsicLd dt• Clnnv I, "Lingnistir¡ue et littérature", p. 21. necesario poder apreciar si el sentido del lexema se ha retomado con
.'5:1. S/Z. SPnil. HJ70, p. 15.
54. Lanl!.ages 36, p. 7í. variantes o si se ha producido un sentido "nuevo". de manera de

€0 61
EL ENFOQUE LEXICOLOGICO
MÉTODOS DE ANALISIS DEL DISCURSO

ignorar el intertexto teológico como hacerlo prevalecer en detrimento


no incluir a ese lexema en un sistema de relaciones del que de hecho de la lengua. Insertando elementos significativos tomados de la Biblia,
se desmarcaría. el texto logra un efecto triple:
Todas estas observaciones son muy poco precisas, pero no tienen
otro objeto que el de hacer tomar conciencia de las considerables l. Manifiesta su pertenencia al discurso teológico, da los signos
dificultades con que se tropieza al querer definir el dominio de validez de su conformidad con la Palabra Divina.
de las conclusiones que pueden extraerse de un estudio de este género. 2. Se beneficia del impacto ejercido sobre el lect_pr por un cliché
Un lexema no es una unidad plena sino el resultado de un trabajo y probado, puesto que manipula una unidad significlÍ(iva ya eficiente
el punto de encuentro de una pluralidad de procesos de estructura- en la cultura.
ciones. Un discurso no toma sus elementos de un espacio neutro de 3. Integra a su texto un lexema que en la lengua lleva una carga
posibles semánticos, sino que ocupa una posición contradictoria en semántica aprovechable.
un campo de discurso.
Concretemos lo que acabamos de esbozar con un ejemplo ficticio e) Dentro del inmenso intertexto constituido por el discurso teo-
y en exceso artificial (por otra parte, no se estudian unidades ais- lógico, la controversia jansenista define un dominio característico, cen-
ladas): trado alrededor de la problemática de la gracia divina. Este nuevo
Supongamos que en el discurso jansenista encontráramos un cierto intertexto tiene sus propias leyes: se observa así que la asimilación
número de ocurrencias del lexema pluie [lluvia] para designar la de la acción benéfica de Dios a la lluvia es un estereotipo muy común
acción de la gracia divina, y supongamos (cosa muy improbable) que en la época (sería interesante también saber si es redundante en los
motivos diversos nos lleven a hacer de esa metaforización un elemento discursos jansenistas o molinistas).
esencial del análisis. Se recurre entonces implícitamente a una espe- d) Consideremos ahora el texto concreto en el cual funciona tal
cie de grilla de cuestiones, cuyas implicaciones vamos a extender metáfora:
un poco.
l. Es posible que la estructuración semántica de ese texto esté en
a) El lexema pluie tiene en la lengua un conjunto de virtualida- contradicción con el uso que se hace de ese cliché. ¿Se trata de una
des sémicas 55 que un discurso puede explotar en direcciones muy dife- concesión? ¿De un discurso referido? ¿De una maniobra destinada a
rentes: es posible utilizarlo fundamentalmente en razón del serna conquistar a cierto público?
/abundancia/ ( cf. une plttie de cadeaux [una lluvia de regalos] o 2. El peso del intertexto polémico en· el cual se sitúa esa obra
aun del serna /verticalidad/ (la lluvia asimilada, por ejemplo, a ba- tiene su importancia: existen tabúes, clichés propios del discurso adver-
rrotes de prisión) o del serna /liquidez/, etc. En otras palabras, la sario que conviene que sean evitados.
presencia de ese lexema no puede ser más que el caso de un discurso
que sólo explota una parte de sus posibilidades, relegando las otras 3. Pero sobre todo el contexto lingüístico inmediato tiene su im-
portancia: las restricciones cuya importancia· acabamos de considerar
a la sombra.
pueden encontrarse totalmente neutralizadas por el engendramiento
b) El discurso teológico inscribe su escritura en la de la Biblia del contexto.
y saca así un abundante repertorio metafórico: "la lluvia que riega 4. No se pueden ignorar las restricciones vinculadas con el tipo
los cedros", por ejemplo, es un sintagma estereotipado fácilmente de discurso: según se trate de aforismos, de memorias autobiográ-
manipulable que los escritos teológicos (de todos los tipos) emplean ficas, de una carta abierta, etc., el vocabulario toma un cierto número
con mucha frecuencia para significar la acción de Dios sobre el uni- de opciones globales. Como escribe justamente Jean Dubois, "todo
verso creado; se trata de un material discursivo ya significante, codi- análisis de enunciado, del que depende el estudio léxico, implica que
ficado en la Biblia, y que por lo tanto impone un sentido. Esto no previamente sea definida una tipología de los discursos. Pues el tipo
quiere decir, sin embargo, que el sentido suministrado por la Biblia de discurso en que se inserta el enunciado determioo las reglas retó-
haga desaparecer completamente el semantismo lingüístico de pluie: ricas que condicionan las formas del wcabttlario. Se trata de una
muy por el contrario, puede suceder que el discurso aparte de su retórica implícita, que define en un cierto nivel la homogeneidad del
sentido habitual un cliché y coloque en primer plano las posibilidades texto, y no de una retórica erudita ~' aplicada conscientemente".
abiertas por la lengua. De cualquier manera, es tan mala política
e) Este problema de tipologías está estrechamente ligado al de
55. Para la explicación de este término, v. infra.

6:3
62
METODOS DE ANÁLISIS DEL DISCURSO EL ENFOQUE LEXICOLOGICO

la situación de comunicación (implicada ella misma en todos los Leitmotiv de la reflexión contemporánea. Lamentablemente, el aná-
niveles que hemos separado) : ¿cuál es el e~tatus discursiv~ ~ue adopta lisis del discurso no está en condiciones de responderlos por sus pro-
el autor, su figura en el texto? ¿,Es un teologo que se dm~e a otros pias fuerzas: al faltarle una teoría de la articulación de lo discursivo
teólogos, un teólogo que se dirige, a no teólogos, un no teologo que con lo no discursivo, está reducido a un empirismo que no por ser
se dirige a no teólogos, etc.? ¿,Que cultura supon~ el autor en el .. r~­ lúcido es totalmente satisfactorio.
ceptod Esto condiciona el intertexto 56 , que el dts.cu~·so va a de~mlf
(empleo de términos tomados de un l,exico ~spectahzado, por. eJe~.­ LOS PROCEDIMmNTOS
plo) pero igualmente la lectura. El teologo tiene un vocabulano. tec-
nico; ·qué queda de él en la "divulgación"? Fn el caso de una dtvu_l- No existe manifiestamente un marco metodológico absolutamente
gación~ el discurso está obligado a basarse en la lengua uual pala riguroso y universalmente reconocido para intentar una aproximación
integrar en ella un léxico técnico, de tal modo que se establec.e :ma al sentido de las unidades léxicas de un discurso. Solo es posible
especie de tensión entre los dos léxicos. Eu cambio, un espectahsta, afirmar que cualquier enfoque de este tipo es fundamentalmente un
dirigiéndose a especialistas, se basará muy poco en la lengua y mucho análisis distribucional. Los reproches que se pueden dirigir al análisis
en el intertexto. distribucional en materia de lexicología de la lengua se atenúan en el ni-
Esto apunta solamente a cuestionar la idea, espontánea, de que vel del discurso: el carácter finito, redundante, de la estructuración de
basta abrir un diccionario para conocer el sentido de una p~l~bra. Hay un discurso impone restricciones fuertes que dan una gran eficacia al
que sacar las consecuencias del hecho de que la ~uperhct.~ de un método distribucional. La hipótesis implícita es evidentemente la
.
d tscurso es e1 resu ltado de una produccióu ' de una mteraccwn entre siguiente: la repartición de las coocurrencias en un discurso no obede-
un cierto número de filtros, de restricciones. Las palabras _no son ce al azar sino que permite inducir un modelo del discurso.
inocentes y su presencia en un discurso determi~ado ~o ?fov1ene de El método harrisiano en sentido lato (que describimos en la se-
una elección libre realizada en una masa de postbles t~dtfer~?tes. El gunda parte de este libro) constituye el modelo de los enfoques dis-
número de instancias que es necesario tomar en const~eraclD~ para tribucionales en lexicología aplicada al análisis de enunciados pero,
el análisis de un discurso es más o menos gr~nde segun el tq~o ~e obviamente, nada obliga a aferrarse estrictamente a ese marco (el
discurso de que se trate: en discur~os tan partlcula_res como el hlos~­ enfoque estadístico, por ejemplo, ofrece ya una representación de las
fkfl (¡ d teológico, el peso del mtertexto es evidentemente consl- coocurrencias de ciertos lexemas, elegidos a partir de una hipótesis
dNa \,le, . explícita, vinculada con el conocimiento de las condiciones de produc-
El ejemplo que hemos detallado era particularm~nte. compleJO; ción del discurso ) .
frecuentemente la estructuración de los discursos es mas s1mple; aun
así, no hemos hecho intervenir a todos los elementos que hay que !e~1er
en cuenta. Así, hemos considerado, en forma demasiad?. esquematlca,: LAS RELACIONES SEMÁNTICAS
el discurso teológico como un bloque homogéneo Y 1~ lengu~ us~Ial ¿Qué relaciones permiten estructurar las redes obtenidas por
como un dato evidente (cuando en realidad ella rem1te a vanos ttpos medio del análisis distribucional? Estas relaciones son limitadas en
de lengua usual, a varios niveles de lengu::l, e~c.); no hemos t~md~ número, particularmente en un discurso finito. En este campo, sigue
en cuenta las relaciones entre el discurso cons1derado y las regwnes siendo ejemplar el estudio de Jean Dubois sobre el vocabulario polí-
diversas de su intertexto, etc. tico y social en Francia en 1869 a 1872,57 pero no constituye un análisis
Todas estas observaciones se mueven en un espacio de textos del discurso y en consecuencia no obedece a los mismos imperativos.
ideal: ~cómo articular el acontecimiento, la novedad, sobre_ este ~spa­ En ese trabajo, Dubois define algunos conceptos interesantes:
cio cer~ado? En cada caso, hay que ser consciente ~: la _smcroma en
la que se razona: ¿no se están poniendo en relacwn. dtscurso~ ~1ue l. Las oposiciones:
¡
corresponden a reg1menes d'1scurstvos
· d'f
1 er
entes?
· ·, r.·que acontecimlen- -Antonimia:
tos h.istóricos pueden motivar la toma en consideración de rupturas, Los antónimos van por parejas complementarias, y cada discurso
de discursos nuevos? Estos interrogantes, entre muchos otros, son un tiene la propiedad de constituir pares originales que un análisis con-

.'56. Recordemos que la iutertextualidad se defin~ co.mo el conjunto de las 57. Le vocabulaire polítique et social en France de 1869 d 1872, Larousse,
relaciones con otros textos que se manifiestan en el 1ntenor de un texto. 1962.

65
64
EL ENFOQUE LEXICOLóGICO
MÉTODOS DE ANALISlS DEL DlSCURSP

eJ. estudio de la sinonmua pasa por la consideración de la totalidad


trastivo debe destacar. Puede ocurrir que un término sea el antónimo de la red semántica que el texto permite constituir. El tercer factor
de un paradigma de términos en un discurso y que ~ otro ~o. tenga que interviene es el poner en relación estas sustituciones semánticas
ni·ngu' n antónimo o tenga otros. No hay que confundtr antommdta co~ con las que predetermina el campo de discurso en el cual funciona
complementariedad. Existe complementane · d a d , para un par e um-d . el texto estudiado. Aquí la estereotipia es muy relativa: así, ciertas
dades dado cuando afirmar uno es negar el otro (Juan es casa ~~ sustituciones pueden prácticamente estar comandadas ,J.Wr series perte-
Juan no es 'soltero), cosa que no es posible para los verdaderos. auto- necientes a la lengua (por ejemplo, familia/casa/ho{for) y otras pue-
. J
mmos· uan no es m
z· do --"-
--r-
Juan es feo. Tampoco hay que constderar
. 'd d ( rar/ den desmarcarse de ellas (familia/fealdad! esclavitud). Pero esto no
como ·antónimos los términos en relación de rectproCI a comp significa nada en sí mismo, pues es posible que el discurso estudiado
1,;ender marido/mujer, etc.). . pertenezca a un conjunto de discursos en que la sinonimia contextua!
~onstelaciones alrededor de un término (enlaces negatwos): . familia! esclavitud sea corriente; en ese caso, la innovación sería fami-
No se trata de antonimia estricta sino de paradigmas ~e. oposi- lia/hogar: la lengua y el intertexto deben ser considerados simultá-
ciones específicas del discurso. La diferencia no es si~mp~e 1~1lcTee}~~ neamente, de manera de determinar su peso respectivo en tal o cual
percep~ible, y la diferenciación debe o~rarsT ed e es ~ 1 tónima caso. Ciertas estructuraciones semánticas son estables, y otras, de una
contextos Así Jean Dubois da como e¡emp o e pare¡a .~n fluidez notable, vinculadas con sistemas de creencias y conocimientos
révolutio~ [re~olución] 1 réaction [reacción] y de constelacwn: de una civilización, una época, una clase social, etcétera.
révolution 1 réfor.mes [reformas] La sinonimia discursiva tiene su correlato necesario en la homo-
¡ aristocrate [ artistócrata) nimia discursiva: tan interesante es estudiar las redes de identidad
¡ ordre [orden], . originales que se tejen en un discurso como estudiar de qué modo
pero un discurso ~uede muy bi~n eleva~.~fo:m;~e~~:a;g;i~~ a~:ót~~~
lexemas aparentemente idénticos obedecen en realidad a reglas de
funcionamiento diferentes. Esta noción de "homonimia" debe ser to-
estricto, o aun artstocrate; no ay ; e 1 a 1~os términos que forman mada con las reservas necesarias: se trata de una homonimia en un
Se puede considerar que, en mue os casos, . h' ' . d 1
p~rte de la constelación de oposiciones co~~htt~Xet~ trnt;?.:ncl~­ corpus dado y de ninguna manera de una homonimia en la lengua.
El discurso se inscribe en el doble juego del discurso y de la lengua,
antónimo. El hipónimo es el equivalent~ ~~ mgms ~~~ (~amado en-
sión" en conjuntos: así, tulipán es un hq~omm~.~e ~ lo posible hay
y subestimar las restricciones de la lengua es tan peligroso como
tone es hiperónimo). Es evidente que, ~~ a ¡e"
1 a t ~ . , , qu~ no
que tratar de precisar más esta _nocwn e cons e acton '
desconocer las que impone el discurso. Así, en dos discursos diferen-
tes, se podrá ver cómo el mismo lexema se asocia con predicados
opuestos, variantes combinatorias opuestas, etcétera.
puede ser más que un mal menor.
-Asociaciones alrededor de un término (enlaces positivos):
2) Las identidades: Es mucho más difícil definirlas: se trata de relaciones sintagmá-
t t de un trabajo sobre la sinonimia. Cada ticas, mucho más flojas; la manera más eficaz de abordarlas sería
En este caso, se ra a ' t' d variantes quizá la que aplica la lexicometría, al constituir, con criterios esta-
discurso establece paradigmas ?e s~stitt:!~~i~:;~~~o:~ p:eden sus- dísticos, gráficos de coocurrentes. Sin embargo, la lexicometría tiene
combinatorias, que le so~ propiOS. o~ necesario estructurar estas el inconveniente de mezclar todas las categorías gramaticales (verbo,
tituir en contextos determmados. Ademas. es uede interve- sustantivo, etc.), de encontrar sintagmas estereotipados, y de mezclar
osibilidades de sustitución: la frecuencia en el te~to p enos las calificaciones del término con sus asociaciones. Por ejemplo, en un
P. ero también el estudio de calificaciones y el caracter mdá's o m 1
mr, p . ., S ngamos que en un tscurso, e discurso determinado se podrían asociar a pueblo lexemas como tra-
estereotipado de la sustitucwn: upo. ' ·uventud a gracia ba¡o, vida, porvenir. Vemos que las asociaciones son la contraparte
término belleza sustituye a gracw en d1ez contextos, y 1t la sustitución sintagmática de las "constelaciones de oposiciones": no alcanzan el
U t ' t ntado de no tener en cuen a
en uno solo. no es ara e 1 belleza/ gracia Pero puede estatus de sinónimos (totales o parciales). Hay que reconocer que
jut;entud/gracia, para hacer preva ecer d'f' adores idénticos a los tal categoría es particularmente inestable, difícil de definir, y suele
suceder que belleza tenga. muy po?os ~?d~t de los de gracia y ¡u- estar expuesta a cumplir la función de "tapatodo". Podemos muy bien
de gracia Y que, en cambiO, la cas1 tota 1 . , no sería tan fácil imaginar que varias palabras tengan las mismas oposiciones, o asociacio-
·¿ , · E . tonccs la estructuracwn · ' nes, o una y otras, sin que por ello sean perfectamente intercambiables
r.;entrul sean t enticos. u ·' l . de sustitución de
porque lla bría pue1
comparar igualmentel'f' as· zonasE
. u ot ras
. palabras , en el discurso: debemos considerar en consecuencia diversos grados
lwilcza y ¡ur.:entud, comparar sus ca 1 1cacwnes. . .
67
66
MÉTODOS DE ANALlSlS DEL DISCURSO EL ENFOQUE LEXICOLóGICO

de equivalencia entre lexemas. En los discursos, no hay que cont~r Peuple y habitants des campagnes son por lo tanto variantes combinatorias.
con encontrar sinonimias u homonimias total~s:. los fenómenos . e Se observa que peuple tiene aquí el sentido de "categorías rurales", y no designa
intersección son la ley general, como la ambtguedad, la contradiC- jamás la comunidad nacional, ni siquiera el Tercer Estado. La oposición pasa por
ción la polisemia. Las confusiones, la ~nestabilidad. estructural s~n el par rural/urbano. La ciudad es el lugar del lujo, de la ociosidad, de la corrup-
ción. Sin embargo, hay una cierta ambigüedad respecto de la ciudad, ya que es
tan 'significativas como las oposiciones taJantes. Lo mtsmo sucÍde el n
también el lugar donde viven los citoyens éclairés du Tws-lttat [ciudadanos
los silencios las lagunas: no solamente hay que estructur~r o,s .e e-
mentas pres~ntes sino también tratar de dar valor a los tabue~ le~1C¡.s,
esclarecidos del Tercer Estado].
Cosa curiosa, el lexema peuple es también en los libros urbanos la mayoría
las ausencias significativas que pueden ser señaladas por e es u 10
de las veces una variante combinatoria de habitants des campagnes. Esto proviene
contrastivo. · · 1 fna del hecho de que los libros urbanos no usan peuple sino nation para designar la
Tales análisis pertenecen todavía a una etapa transttona: e a 1 -
comunidad nacional.
. d 1 '1" . del discurso permitirá probablemente darles un
mtento e ana tsts . 1 h á
lu ar en una metodología más general y, parhcu1arment~,. os ar
g b t to ya trabaJ"ado (importancia de la retonca, de la la nallon dans ses usemblées promulguera les lols génér~les
operar so re un ex · d · t Además [la nación) [en sus asambleas) (promulgará] [las leyes generales]
narratividad, etc.), en un nivel semántico menos mme ta o. ,
es inevitable recurrir al intertexto para estructurar e~os campos se-
la nallon assembl6e r6glera le relour des erala gÁnéraux
[la nación] [reunida en asamblea] [reglará] [la vuelta de los Estados
la nallon assemblée consentlra generales]
mánticos. . bl" d 1971 ss R. Robín estudia los vocablos peuple [la nación) [reunida en asamblea) [consentirá] les lmp61a
[los Impuestos)
En un trabaJO pu tea o en ' , . , . el le rol régleront
. [ ción] que una intuición superficial juzgana smommos, en [y el rey) [reglarán) le probltme des
1pueblo] Y natwn na .: "b d . "] de la bailía de Semur-en-Auxois. garanllra non-calhollques
l Cahiers de Doléooces [ LI ros e queJaS , . . . . [garantizará] [el problema de los
;~r necesidades de la comparación, los libros han sido dividido~ e~ campesmos no católicos)
la propriété de trola ordres
y urbanos. Las frases básicas de los libros campesinos son las stgutentes: [la propiedad de tres
órdenes)

so ni 6cr81" d"lmp61s
pauvres des campagnea (abrumados con
les habllanls (de los [son]
[los [pobres] impuestos] Los citoyens [ciudadanos] son la nation considerada en los individuos igua-
campos]
habitantes] malheureux vlclimes de la mlllce
[desgraciados] [víctimas del les que la componen. (Robín observa además el carácter ambiguo del sintagma
servicio militar] les citoyens des trois ordres [Jos ciudadanos de las tres órdenes], que significa
vlclimes des corv6es
[vfctlmas de las tanto "todos los ciudadanos del reino" como "los ciudadanos tales como los dis-
prestaciones
feudales] tinguen las órdenes".)
charg6s de drolls Así pues, la identidad de funcionamiento del lexema peuple en Jos dos
selgneurlaux
[cargados de discursos no es más que aparente: los libros urbanos orientan su ideología en
derechos señoriales]
otra dirección.

·smos entomos que hab,tants des cam -


Pero la palabra peuple tiene l os ml
pagnes [habitantes de los campos]: EL ANÁLISIS SEMICO

mls6rable est vex6 par le prlx du bola Una vez extraído un cierto número de relaciones paradigmáticas
le peuple [es oprimido [el precio de la madera]
[el pueblo] [miserable]
por) la mlllce y sintagmáticas que permiten construir clases de equivalencia, susti-
pauvre [el servicio militar) tutos, asociaciones, antónimos, constelaciones de opuestos, hay que
[pobre) gémil sOUS
[gime bajo) les lmp61s
malheureux
paie
[los impuestos] estructurar esos agrupamientos, de manera de ver sobre qué oposi-
[desgraciado)
[paga] las commls
[los funcionarios]
ciones semánticas funciona el discurso. Pero no es fácil manipular
les corvées signos "plenos" para estudiar un sistema de diferencias, de modo que
[las prestaciones feudales)
se busca manipular unidades semánticas más pequeñas, llamadas
les droils saigneuriaux
[los derechos señoriales) sernas. Para ello se recurre al análisis sémico o análisis composicional,
una forma de abordar analíticamente el sentido, que se basa en el
principio de una comparación sistemática de un conjunto de signos
58. Langue franr;aise 9, pp. 47-59.

69
68
MP:TODOS DE ANALISIS DEL DISCURSO'
EL ENFOQUE LEXICOLOCTCO

correlacionados, para extraer los rasgos diferenciales pertinentes en analizar en sernas "el" (?) sent"d d .
1
el campo considerado. en esos casos de sernas. . dl o e ta es umdades, sino que se vale
'' para ar cuenta d , '
Tomemos un ejemplo particularmente simple. Los dos pares opuestos hom- sistema de diferencias en el i t . d l d. e manera economica de un
bre/mujer versus toro/vaca. pueden ser comparados porque los dos se basan
sos considerado y no ar n e~lOr e Iscurso o del grupo de discur-
en la opdsición de los sernas /macho/ versus /hembra/; pero estos pares se dife-
fija, independie~te de t;doa ;signar a lods l~xemas una significación
producción. lscurso, es ecu de sus condiciones de
rencian por los sernas /humano/ versus /bovino/, al tener hombre y mu;er en
común el serna /humano/, y toro v vaca, el serna /bovino/. Si ahora remplazamos Por lo tanto, se trata en realid d . 1 .d
la oposición torojcaca por las oposiciones toro/vaca/ternero/, y la oposición grilla que permita Ja lectura d l a . Simp emente de construir una
. . e re ac10nes que no se p d t
hombrefmu;er por las oposiciones hombrejmu;er/niño/, entonces estamos obligados por una mtmción superficial E t l ue en ex raer
a construir un nuevo serna, /adulto/, para dar cuenta de esta restructuración del lingüística se reduce al mí~imn es~b c~so, a referencia a I_a semántica
sistema de diferencias. este punto de vista a ue o. VIam~nte, no es posible criticar
carencias de la lingürsti! des una tentativa d~ poner remedio a las
Se trata de un calco del método de análisis fonológico: en los es un ideal que la lin üísÚca eo ocurar un. espaclO aún vacío, pero no
dos casos se busca extraer los "rasgos pertinentes" de la comparación curso suscriban sin res~rvas R 'Rm~~ precisamen~e, el análisis del dis-
entre varios términos. Así como el fonema es una suma de rasgos reconoce lúcidamente sus d. f: . o !n, que practica el análisis sémico,
pertinentes fonológicos, el semema es la suma de los sernas de una e 1C1enc1as:
unidad léxica, sernas que son suficientes para su definición por "com- "Se dirá que nuestros sem
prensión" (es decir, por enumeración de sus propiedades distintivas) . significació~, que son complejos Ya:us:~pt~~~ses~:n!::ora r:;~~~~~ ;:;!n~mas de
El análisis sémico puede ser considerado desde dos puntos de r~mos . . . o que de este modo hemos buscado ha d . o ne~~­
vista divergentes, según lo que esperan obtener de él sus usuarios. CIOnes en unidades reducidas P t d d 1 , . cer es escomponer las defmi-
d e unidades léxicas A estas or a"d oras
d
e max1mo de inf
d
·· ,
ormaciOn en un mmimo
Para algunos, el análisis sémico debe permitir descomponer el léxico · um a es re ucidas las llam
de toda lengua natural en un conjunto finito de componentes semán- semánticos, teniendo plena con . . amos sernas o rasgos
ticos últimos y universales, totalmente independientes de la estruc- la únidad mínima de significa~~~~~~: de que no podemos alcanzar el nivel de
tura semántica propia de cada lengua: según las diversas formas como
se recombinaran esos componentes en las diversas lenguas, se obten- La misma autora habla de un "bricolag " .
drían unidades léxicas específicas de cada una de ellas. Es entonces comparaciones. Por ejem lo cuando t e que permite aclarar las
muy grande la tentación de vincular esa universalidad de los compo- eventuales entre fief [fe~d~] sei rat~ de e~ta~lecer las diferencias
nentes semánticos con la estructura cognitiva del espíritu humano. de derecho feudal del si lo x~ gneune [senono] en los manuales
Otros, en cambio, le asignan una posición mucho más modesta: los en el nivel de las definici~nes d , opera sobre conceptos abstractos y
sernas solo tendrían un valor clasificatorio y no dirían nada sobre la fácil extraer "rasgos" d.f. : 1 e. manera que le resulta relativamente
. 1 erencia es:
estructura efectiva del léxico; no sería más que una grilla destinada
a señalar mejor un conjunto de diferencias pertinentes. fief: l. Núcleo sémico: propiedad + ,
dencia. re 1acion jurídica de depen-
Para la perspectiva de análisis del discurso, bastará decir que la
cuestión se plantea de manera más simple, ya que el análisis sémico 2. Sernas con textuales:
opera sobre un material muy circunscripto y entra en convergencia
con otros enfoques. Por el momento, es tan difícil prescindir del aná- a) actores de esta relación: señor/vasallo
lisis sémico como conferirle un estatus lingüístico rigvroso. En la lexi- b) legislación de esta relación '
cología aplicada al análisis del discurso, no se trata, afortunadamente, e) categorías superiores de ,; sociedad.
de organizar la totalidad del universo de las significaciones. Podemos
seigneuríe; _en seigneurie está incluido el contenido de fíe ,
un se;a _espec¡lficod, J_s~IJ?erioridad/ (autoridad, poder privilegio f,et~a)s
advertir que, si bien el análisis sémico se ejerce con predilección sobre
lexemas pertenecientes a campos conceptuales bien recortados -como rec¡semos as efmiciones de l t, . b , , ' . .
el del hábitat o el de las relaciones de parentesco-, tropieza, en cam- en A. J. Greimas: éO a gunos ermmos, asandonos particularmente
bio, cuando se lo aplica a lexemas como historia o libertad, que sólo
tienen sentido en un discurso concreto, a partir de una posición ideo- 59. Op. cit., p. 206.
lógica determinada. El análisis del discurso no busca, evidentemente, 60. Sémantique structurale, Larousse, 1966.

70
71
M"tTOOOS DE _ANÁLISIS DEL DISCURSO EL ENFOQUE LEXICOLóGICO

Núcleo sémico: el invariante semántico, el mínimo sémico que permanece actualizar tales o cuales sernas que nunca pueden ser más que virtuales
estable a través de todos los efectos de sentido posibles de un lexema. si se considera el lexema como unidad de la lengua. Hay necesaria-
' ¡ · ico para provocar los mente una restricción de las posibilidades semánticas del lexema al
Serna contextua!: sema que acompaña a l nuc eo sem
efectos de sentido en el discurso.
utilizarlo en un discurso particular. Puede decirse también que los
Semema: núcleo sémico + sema(s) contextual(es).
sistemas semánticos propios del texto permiten conferir a las palabras
sernas "nuevos" o hacer pasar al primer plano sermls aparentemente
p . plo para dar cuenta de los efectos de sentido ligados al lexema muy marginales. Este fenómeno está lejos de ser privilegio de las
or e¡em ' ( ' l ' . o) formado por dos sernas
tete [cabeza], Greimas construye el Ns nuc.eo s~mtc ' l tete d'un metáforas llamadas "poéticas" y es la ley del funcionamiento de todo
'd d/ + /superioridad!) Este mvanante es comun a a discurso.
(/extremt ad , ·b J] la tete ;l'un cortege [la cabez:. de un cortejo] y la
arbre [la copa e un ar 0 • d d/ b' no está Tomemos un ejemplo sencillo. En Las Provinciales, de Pascal, el
ete de li ne [la cabeza de línea]. El serna /anteriori a ' en cam. 10, amigo del provincial contesta al jesuita que le alaba las ventajas de
t g la tAte d'un arbre 61 v sí en los otros dos ejemplos: constituye, por lo
presente en "' · una religión acomodadiza: "il y a de grands saints dont la vie a été
tanto, un serna contextua!. 62 El lexema es un extremement austere" [hay grandes santos cuya vida ha sido extrema-
Greimas distingue cuidadosamente lexema Y semema. 1 damente austera], y su interlocutor le responde: "il s'est toujours vu
modelo virtual anterior a la manifestación en el discurso, mientras que¡ e sem;.~a
, " . ' " de un término polisémico, correspondP a a super !Cte des saints polis et des dévots civilisés" [siempre se han visto santos
representa una acepc10n • t corteses y devotos civilizados] .63 La palabra austere "en lengua" podría
del discurso, a Jos efectos de sentido ligados a un cont~xto ~on~;e;~ eje semán- ser calificada por un serna como /rechazo de los placeres/, y sobre ese
Agreguemos todavía algunas precisiones conceptua es. .e.' a ' . Así el
. d • n de una opostcton semtca. , eje semántico de la aceptación del placer se podría oponer a relt1ché
tico o categoría sémica al denomma or e mu
0
d d . do "ta (relajado], dissolu [disoluto], etc. Sin embargo, el texto impone otro
, d equeño pue e ser enomma -
eje semántico de la oposicion gran e. versus P eje semántico, imprevisible: el de la "sociabilidad" (común a poli y
- " en una metalengua apronmattva. . l
mano • d f' d'f t modos de arttcu a- civilisé), que consecuentemente confiere a austere un serna /no socia-
Siguiendo al danés Brjindal, Greimas e tne t eren es
bilidad/. Así, austere adquiere el serna opuesto al serna común a poli
ción entre sernas: y civiliJsé, en particular un serna /barbarie/. En este estadio del texto,
l. T érmirio positivo versus término negativo
este último serna es actualizado sólo a medias, y lo es del todo explí-
citamente un poco más adelante, cuando el jesuita agrega: "ces moeurs
(representado) s vs no s austeres dont vous parlez sont proprement le caractere d'un sauvage
ejemplo: caliente versus frío et d'un farouche" (esas costumbres austeras de las que usted habla
2. Término positivo versus término neutro versus término negativo. son propiamente el carácter de un salvaje y un bárbaro]. En realidad,
Este término neutro se define por no ser ni s ni no s. nosotros simplificamos un tanto la complejidad de estos lexemas, pero
lo que importa aquí es observar que la negación polémica del jesuita
3. Término positivo versus término complejo versus término negativo. tiene por efecto asociar a /austero/ una constelación sémica original,
svss + nosvsnos basada en las virtualidades de la lengua y no obstante absolutamente
Se trata aquí de la presencia del término positivo y del :érmino negat(ivo. imprevisible a priori.
1 · · ' de vanos sememas te-
Algunos lingüistas llaman archisemema a a mterseccton . , . ,d
mando semema como la totalidad de los sernas de una umdad lextcah~xtrat os edn
. ) p · 1 mueble es el are tsemema e Conclusi6n
el interior de un campo semántico . or e¡emp o,
mesa, cama, aparador, etc., pues está constituido por todos los sernas comunes
La semántica léxica está en una fase de transición. La crítica de
a las unidades así comparadas.
fondo que se dirige a estos enfoques es que solo alcanzan a un aspecto
La problemática de la palabra como unidad de dis~urso h~ce limitado del funcionamiento de un discurso. Bien afinados, son sin
. ' d virtualidad v mas precisa- embargo productivos. Cierto que se les escapan la enunciación, la
intervenir permanentemente 1a nocwn e .' . d d d retórica, etc. Más profundamente, el vocabulario de un discurso está
"
ment e, d e serna vl'rtual" . En efecto , el discurso tiene la prople a e
condicionado por su tipo, el nivel de lengua en que se sitúa, su desti-
61. Cf. en español la cabeza de un monte (N. de la T.).
62. Op. cit., p. 51. 63. Edición Gamier, p. 159.

73
72
MÉTODOS DE ANÁLISIS DEL DISCURSO
EL ENFOQUE LEXICOLóGICO

natario, las condiciones de producción. Una cosa es segura: hay que el léxico y los procedimientos le . 1, .
inscribir los lexemas en un tejido complejo de relaciones, relaciones global, que tenga en cuenta el t" XIco ogH:os en un marco explicativo
con las otras unidades del mismo paradigma, identidades, oposiciones, tencialidades ilocutorias ( v infraipo dte ~~~c)urso en particular, las po-
relaciones con el intertexto, con la lengua, con las condiciones de por el momento sea posible a dop~:re un , etc. Pero no ~a~·ece que
producción. cientemente amplio y operativo. p marco metodologJCo sufí-
El porvenir va ineluctablemente hacia una integración del léxico
con la sintaxis y la enunciación en el marco de una teoría de los dis-
cursos que capte un funcionamiento global. Lamentablemente, aún no
se ha llegado a ese punto. Puede decirse que la semántica es todavía
esencialmente una semántica de la palabra, todavía incapaz de con-
cebir las relaciones entre sintaxis y semántica, preocupada sobre todo
por vincular entre sí unidades aisladas, en la perspectiva estructura-
lista de los "campos semánticos". La noción de "oración básica" consti-
tuye ya un avance interesante: "el punto esencial es aquí que no se
trata solamente de la naturaleza de las palabras empleadas, sino tam-
bién (y sobre todo) de las construcciones en las cuales esas palabras
se combinan, en la medida en que ellas determinan la significación
que toman esas palabras".64
No es de extrañar entonces que D. Slatka, por ejemplo, en una
perspectiva de análisis del discurso, haya criticado recientemente el
enfoque lexicológico y haya buscado remplazarlo por una "teoría léxi-
co-semántica" que toma por unidad básica el texto y ya no más la
palabra o la oración. Para ello, propone recurrir a una gramática sintác-
tico-semántica, la "gramática de los casos" de Ch. J. Fillmore ( v.
infra, parte 111) .

"El objetivo no es la estructuración de un campo morfo-semántico, recortado


a partir de la experiencia inmediata y basado en las palabras o los morfemas
definidos en función de una "teoría" de los niveles. El campo de la investigación
ya no está orientado hacia la oración como tal. El texto es un conjunto de oraciones
pero que tienen relaciones implícitas con lo que todavía se llama lo extralingüís-
tico." 65

Su proyecto constituye precisamente una tentativa de "descrip-


ción de los ítems léxicos" hecha: 1) "con referencia a las propiedades
de las proposiciones de mayor nivel que los contienen; 2) con refe-
rencia a los rasgos y a los participantes del acto que es el texto". 66 En
otras palabras, el léxico es integrado a una estructura global: la del
acto discursivo que el texto constituye. Lamentablemente, estas pers-
pectivas siguen siendo en conjunto bastante vagas, Sea como fuere,
es muy probable que en un futuro más o menos cercano se haga entrar

64. M. Pecheux. "La sémantique et la coupure saussurienne", en Langages 24.


65. Langages 23, p. 111.
66. Ibíd., p. 114.

74
75
EL ENFOQUE "SINTACTICO"

'
11. EL ENFOQUE "SINTACTICO" e.. tonws de ese elemento. El entorno de un elemento A es la disposición efectiva
de sus coocunentes, es decir de los otros elementos, cada uno en una posición
detNminada, con los cuales figura aquel para producir un enunciado. Los coocu-
rrentes de A, en una posición dt:terminada, se denominan la selección de A
para esa posición." 4

1. EL ANÁLISIS DEL DISCURSO DE Z. S. HARRIS El análisis distribucional propiamente dicho se hftsa en la posibi-
lidad de segmentar la cadena hablada para extraer las regularidades
de ocurrencia de las partes en relación con otras partes de la cadena.
Se llega así a determinar elementos discretos. Dos elementos se agru-
pan en un mismo conjunto de sustituciones cuando cada uno tiene los
En 1952, el lingüista estadounidense Zellig S. Har~is. pub~ic~~, b~jo mismos (o parcialmente los mismos) entornos en el interior de un
el título de Discourse Analysis, 1 una tentat~va de, anal,lSls h~g~1st1co dominio definible de la cadena hablada.
del discurso, es decir, de un enunciado segmdo, mas alla del. hm1te ~e El discurso constituye precisamente un "dominio" más vasto que
la oración. Puede parecer sorprendente el hecho de qde ~n ~~te~~ot. e la oración en el cual se va a intentar construir estos "conjuntos de susti-
ese tipo haya surgido precisamente en el context~ , e a ~gms 1ca tuciones". Es de temer, desgraciadamente, que las regularidades en el
norteamericana de los años 50; pero la sorpresa. qmz2a se de a a una marco del discurso sean mucho menos fuertes que en el marco estricto
confusión entre distribucíonalismo y estructuralmno, o se~, entre la de una oración: estos conjuntos no son los grandes conjuntos de sustitu-
tradición europea postsaussureana y las escuelas norteamencanas. ción de la lengua (como las categorías sintácticas), sino nuevos agru-
pamientos que sólo son pertinentes para tal o cual discurso.·

PRELIMINAR: EL ANÁLISIS DISTRIBUCIONAL


TEORfA DEL ANÁLISIS DEL DISCURSO
Para comprender el sentido de la incursión de Harris en el domin~o
del análisis del discurso, conviene relacionarla, con la ~~todologia Las observaciones anteriores apuntaban solamente a hacer presente
general del distribucionalismo, sin la cual e~ metodo harns1~no pare- que el análisis del discurso en Harris no es sino la extensión de una
cería un tanto gratuito. En Harris, que esta ~ntre los c.ontmuador~s metodología muy general de análisis lingüístico a un dominio mayor
de la lingüística "asemántica" de Louis Bloomfl~ld, no e~~ste la oposi- que el de la oración. A priori, la lingüística descriptiva tiene por objeto
ción lengua/habla, ni la apelación al sentido, m la elecc~on entre una "describir las ocurrencias de elementos en todo enunciado, cualquiera
lingüística de la lengua y una lingüística d~l habla. El ~1st~ma que se que sea la longitud de este" 5 v, según Harris, el hecho de limitarse
considera es un producto de la descripcion Y no esta hgado a un en general a la oración se debe éxclusivamente a razones estratégicas.
basamento mental. , · los Si bien el análisis del discurso remite necesariamente a factores
Los postulados del análisis distribucional segun Harns son extralingüísticas, no se ocupará, sin embargo, del sentido de los mor-
siguientes: femas, pues "la lingüística descriptiva no está armada para tener en
-"Se puede describir toda lengua por una estructura distribuc~onal, es decir cuenta la situación social: solamente puede definir la ocurrencia de
· de las partes ( y en último análisis, de los somdos) unas en un elemento lingüístico en función de la ocurrencia de otros elementos
por 1a ocurrencia ' t ' f o no
rehción con otras, y esta descripción no exige recurrir a otras carac ens 1cas e I lingüísticos". 6 Lo que constituye un discurso es la recurrencia de cier-
la historia o el sentido." 3 tas clases de segmentos; de otro modo, no es posible ningún estudio
-"La distribución de un elemento será definida como la suma de todos los distribucional. Al separar una estructura del discurso por el método dis-
tribucional, eventualmente se podrán establecer relaciones coherentes
entre tal tipo de discurso y otras formas de comportamiento, pero
l. Discourse Analysis, Language, vol. 28, 1952, 1-30; traducción francesa
Harris se muestra prudente en este punto. "Esto no significa que los
por F. Dubois-Charlier, en Langages 13 • p. 8 s.d 1973 "Distributionnalisme et
2. Cf. D. Leeman, Langages 29, marzo e •
4. Ibídem.
structuralisme". d ·• f . 1970, en Langa-
3. La structure distributionnelle, 1954; tra uccwn ranc~sa-. 5. Ibíd, p. 9.
gps 20, p. 14. 6. Ibíd., p. 10.

76 77
MÉTODOS DE ANALISIS DEL DISCURSO EL ENFOQUE "SINTÁCTICO"

discursos producidos en situaciones semejantes deban tener necesaria- e N


mente ciertas características formales en común, ni que los discursos Encendemos la calefacción después delfines de octubre.
producidos en situaciones diferentes deban presentar ciertas diferen-
cias formales". 7 Es evidente que la relación de equivalencia representada por el
Este método pretende ser, pues, puramente formal, independiente signo "=" no tiene ningún valor de orden semántico. La única finalidad
de toda investigación sobre el contenido del texto o sobre palabras, de estas cadenas de equivalencia es la de construir ~~a representación
elegidas de antemano: "es posible que no sepamos exactamente que de la estructura del discurso.
dice el texto, pero podemos determinar cómo lo dice". 8 No se supone
A diferencia del análisis distribucional habitual, el análisis del dis-
que el analista conozca más que el límite de lo,s mo~femas del texto curso opera sobre "una estructura de dos dimensiones", ya que también
y las reglas gramaticales de la lengua en que esta escnto. es necesario considerar el orden de las oraciones. Conviene pues presen-
tar el texto como un cuadro de doble entrada, cuyo eje horizontal repre-
senta los elementos que componen las oraciones (es decir, en cada ora-
EL Mll:TODO ción las relaciones entre clases de equivalencia), y el eje vertical, las
craciones sucesivas en su orden de aparición en el discurso. Con el orden
Se trata de determinar en el texto algunas clases de segmentos de los elementos que figuran en el eje horizontal es posible tomarse
cuya recurrencia se puede caracterizar: se agruparán en una misma muchas libertades; en el de los que figuran en el eje vertical, en cambio,
clase los elementos que tienen distribuciones semejantes. Supongamos Harris no se permite ninguna intervención, dadas las insuficiencias de la
que las distribuciones sean idénticas; en ese caso, no hay ninguna investigación lingüística en ese campo. El cuadro que resulta correspon-
dificultad. En de, pues, a una "gramática del discurso" y no a una descripción estruc-
{ los gatos aman los mimos tural en función de las categorías gramaticales (sustantivo, adjetivo,
las mujeres aman los mimos. etcétera).
se dirá que los gatos y las muferes son miembros de la misma clase de
equivalencia.
EL PROCEDIMIENTO EN DETALLE
Desgraciadamente, en la mayoría de los casos la identidad de las
distribuciones no permite una reducción que surja del te~to: a v.eces..esta
es imposible. Se constituye entonces una cadena de equtvalencws: Dos Si bien el método parece fácil de comprender, no es tan fácil
partes del enunciado que tienen el mismo entorno en un ~ugar del tex~? de aplicar. Se plantea inmediatamente un problema "estratégico": la
son equivalentes en otro lugar en que no tienen el m1smo .entorno · determinación de las clases de equivalencia está lejos de ser unívoca,
Si en términos más generales, hay en un texto secuencias AM Y pues a menudo hay muchas maneras de construir cadenas de equiva-
AN, s~ dirá que M es equivalente a N ( = están en el mismo entorno), lencia, según las partes que se elija segmentar como equivalentes.
hecho que se representa M= N. Si en el mismo discurso se encuentra En realidad, el procedimiento no es para nada automático: una
después BM y CN, se dirá que B es equivalente a C puesto que se ha clase de equivalencia puede parecer muy fácil de construir y resultar
establecido M= N, y así sucesivamente. rápidamente un callejón sin salida, mientras que otra clase, en apa-
Veamos un ejemplo simple, tomado de Harris mismo: riencia menos evidente, puede permitir construir una cadena de equi-
valencias más operativa. Así, cuando son posibles varias cadenas, "no
A M se trata de considerar criterios externos, como la longitud de la cadena;
Aquí las hojas caen a!mediados de otoño se trata más bien de buscar una distribución sistemática de las clases,
A N es decir de intentar establecer, en términos de esas clases, un cierto
Aquí las hojas caen a/fines de octubre hecho estructural sobre el texto". 9 En otras palabras, es necesario prever
qué tipo de cuadro final permitirá construir cada opción.
B M
Los primeros fríos llegan después de/mediados de otoño Técnicas auxiliares
-Ocurrencías ligadas. No todas las ocurrencias de los elementos
7. t.bíd., p. 11.
8. Ibíd., p. 8. 9. Ibíd., p. 22.

78 79
MÉTODOS DE ANALISIS DEL DISCURSO
EL ENFOQUE "SINT A.CTICO"

son independientes, pues la presencia de un elemento en un entorno


determinado puede deberse a su dependencia de otro elemento; en ese Solo es posible recurrir a las trasformaciones de equivalencia gra-
caso, se dirá que la ocurrencia de los dos elementos ligados hace de matical a partir del texto, en función de las necesidades de la consti-
ella una sola en el texto. tución de las clases y no por otros motivos. Para señalar los entornos,
Consideremos, por ejemplo, las oraciones: bastaba conocer los límites de los morfemas, pero para operar estas
trasformaciones, es necesario saber a qué clase morfofonológica perte-
A B necen esos morfemas, para estar en condiciones de ~licar las reglas
él dice/que le es preciso partir gramaticales. Se considera que las equivalencias gralnaticales conser-
van intactos 1) los morfemas, 2) sus relaciones gramaticales fundamen-
M B'
tales. Esto es precisamente porque en forma teórica su· sentido es afec-
vosotros decís/ que os es preciso partir.
tado apenas, en un grado despreciable. Toda trasformación debe ser
A primera vista, B y B' no constituyen entornos idénticos para A totalmente explicitada: debe ser posible reproducir el texto original
y M, pero en realidad le está ligado a él, y os, a vosotros. Harris propone partiendo del resultado, es decir, del cuadro final de doble entrada.
entonces reducir estas oraciones a sus elementos independientes, sustitu- Tomemos como ejemplo el siguiente aviso aparecido en la revista ]ours de
yendo el le y el os por un símbolo único vacío, que trasforma así a B France:
y B' en entornos idénticos y permite colocar a A y M en la misma clase "Charles of the Ritz ha creado Ritz Overnight, una crema de noche no grasa,
de equivalencia. superpenetrante, revitalizante y rica en elementos naturales. [. .. ] Ritz
Los pronombres ofrecen el ejemplo más notable de ocurrencia Overnight permite a la piel conservar su elasticidad y regulariza la tasa de
ligada, dado que tienen por función remplazar a un morfema ya utili- hidratación cutánea."
zado en el discurso. En este caso, se los considerará como pertenecien- Para que las clases de equivalencia rindan al max1mo, se elige Ritz Over-
tes a la misma clase de equivalencia que los elementos a los cuales night como principio de construcción de la cadena de equivalencias y se recurre
están ligados en el discurso estudiado (y no en el absoluto). a una serie de transformaciones gramaticales para regularizar el corpus.
-Las trasformaciones gramaticales. Con todo, solo hay unos pocos a) Se coloca Ritz Ovemight y su aposición una crema de noche en la mis-
entornos idénticos en un discurso; como "la variedad gramatical no es ma clase; después se remplaza la serie de atributos por otras tantas proposiciones
pertinente en cuanto al contenido del discurso", 10 Harris introduce un completas:
procedimiento mucho más eficaz para aumentar el rendimiento de las
clases de equivalencia, al manipular las relaciones gramaticales entre U na crema de noche
morfemas. Dado un discurso D¡, se denomina trasformado de Dt un R.O. no es grasa
R.O. es superpenetrante
discurso TD 1 obtenido a partir de D 1 por medio de "trasformaciones".
R.O. es revitalizante
Así es como, al analizar un fragmento de discurso científico de 27 ora- (y) Ritz Overnight es rica en elementos naturales
ciones, Harris hace de él un TD 1 de 82 oraciones. Las trasformaciones
servirán para comparar oraciones diferentes a fin de mostrar "que dos b) Se presenta una dificultad para seguir más adelante: la primera ocu-
oraciones contienen la misma combinación de clases de equivalencia rrencia de R. O. es una FN 2 (objeto directo), mientras que la segunda es una ¡.~N 1
aunque contengan combinaciones diferentes de morfemas".U (posición de sujeto); para sortear este obstáculo tenemos que recnr'io a la tras-
En otras palabras, se recurre a un cierto número de informaciones, formación pasiva.
de índole gramatical, exteriores al texto, para encontrar segmentos seme-
jantes suplementarios. Se usa entonces lo que Harris denomina la Ch. of the R. ha creado R. O. ::} R.O. ha sido creada por Ch. of the R.
variación experimental: "Supongamos que tenemos una oración de una R.O.
forma dada A y que queremos una forma B; tratamos de modificar A una
de modo que el cambio consista únicamente en la diferencia formal crema no es gn..~a
que existe entre A y B, para ver qué pasa entonces en A"Y de
noche
10. Ibíd., p. 31. etc.
11. Ibíd. R.O. permite ...
12. Ibíd., p. 32. (y) R.O. regulariza

80 81
MtTODOS DE ANALISIS DEL DISCURSO EL ENFOQUE "SINTACTICO"

Se han conservado las relaciones sintácticas enb·e los morfemas, pero el procedi- calmente a ningún miembro específico de una clase, se inserta en l_!na
miento transformacional ha acrecentado considerablemente la densidad de las columna especial al principio del cuadro: en ella figurarán particular-
equivalencias. mente los morfemas de enlace. Pero no son estos los únicos elementos
que se incluyen en esta primera columna: Harris tiende a poner allí un
"material conjuntivo" menos evidente. Por ejemplo, en un discurso que
INTERPRETACióN DE LOS RESULTADOS
contenga la oración: "estamos orgullosos de que nuestras máquin~s fun-
cionen bien", máquinas y funcionar pertenecen a cla;es d.e eqmvalen-
cia, pero estamos orgullosos de que no se encuentra en mnguna parte
En el cuadro final, cada elemento tiene dos coordenadas, vertical en el texto y no está ligado gramaticalmente a ningún miembro; en ese
v horizontal, que permiten señalar un cierto número de correlaciones caso, estamos orgullosos de que pasará a ser un elemento de la primera
que antes del trabajo de análisis eran imperceptibles. La otra posibi- columna.
lidad de interpretación es puramente formal, y apunta a un estudio de Además de las trasformaciones puramente formales, Harris recurre
la estructura distribucional en sí misma. La finalidad de este trabajo a lo que llama equicalencias detalladas, que se aplican a morfemas
sobre el cuadro es el intento de reducir la diversidad a elementos lo determinados y no a clases morfofonológicas. Toma el ejemplo, particu-
más generales que sea posible en los dos ejes: se trata de establecer larmente aclaratorio, de vender y comprar, verbos simétricos, inversos
algunas estructuras fundamentales de las que se derivaría un conjunto distribucionales: X compra a Y e Y vende a X, pero también dar/recibir
de estructuras particulares. Al examinar los diversos tipos de estructu- y otros. Si el texto lo permite, se tendrá en cuenta esta relación para
ras de discurso, puede estudiarse también su debilidad, sus ventajas colocar estos términos en la misma clase o analizarlos como inversos.
estructurales. Se ve así aué adiciones pueden hacerse sin alterar la Harris no considera que con esto se aparte de su voluntad de elaborar
estructura del cuadro, y en consecuencia del texto; la adición de tal o un procedimiento puramente formal, sin recurrir al sentido.
cual clase puede permitir regularizar el discurso aun más.
El otro aspecto de este estudio es comparativo: en qué aspecto
ciertas estructuras de discurso pertenecen a un mismo tipo, en qué El procedimiento trasformacional
pertenecen a tipos diferentes, etc. Pero las conclusiones formales solas
no bastan: se pueden "poner de manifiesto correlaciones con la persona Antes de dar una visión de algunas trasformaciones utilizadas para
o la situación que está en el origen del texto, sin la menor referencia maximizar la pertenencia a las clases de equivalencia, debemos precisar
a las significaciones de los morfemas"Y lo que Harris entiende por trasformación. Esta cuestión es extremada-
mente compleja, pues el pensamiento de Harris en este campo ha evolu-
cionado constantemente, y la escuela de Chomsky ha elaborado una
ALGUNAS DIFICULTADES PARTICULARES
definición de la trasformación que, si bien fundada históricamente en
la de Harris, se distingue netamente de ella. 14 Aquí nos limitaremos a
presentar a grandes rasgos la concepción de Harris en el momento de
Después de haber dado un resumen general del método de Harris, sus trabajos en análisis del discurso.
debemos ocuparnos de las dificultades prácticas que pueden encon- Como hemos visto, Harris elaboró su método de las trasformaciones
trarse en el curso del análisis. para regularizar los discursos, y después lo trabajó considerablemente.
Los morfemas que no entran en ninguna clase de equivalencia, Como su pensamiento sobre el tema ha evolucionado sin cesar, cual-
pero que están ligados gramaticalmente a un miembro de una clase, quier presentación de él es un compromiso inestable. Ya vimos desde
entran en la misma columna del cuadro que él, con la condición de qué perspectiva recurría el análisis del discurso a las trasformaciones;
que ese sea el miembro con el cual tienen la relación gramatical más ahora conviene introducir la noción de oración-núcleo. En el conjunto
estrecha. Esto supone que los m'Jrfemas en cuestión no tengan ninguna de las formas de oración (es decir, de las oraciones analizadas en· cons-
otra ocurrencia en el texto o, al menos, que si aparecen otra vez guar- tituyentes; por ejemplo, la flor es linda se analiza en N1 V A), puede
den la misma relación gramatical con un miembro de la misma clase
de equivalencia. 14. Sobre el problema de las relaciones Chomsky-Harris en materia de tras-
Si un material no entra en ninguna clase y no está ligado gramati- formaciones, puede consultarse el artículo de J. C. Milner en Langages 29: "Deux
théories de la transformation", así como la Introduction d la grammaire gén6rative
13. lbíd., p. 44. de N. Ruwet (Plan).

82 83
MÉTODOS DE ANÁLISIS DEL DlSCURSO EL ENFO()U E "SLNT ,\CTICO''

definirse un subconjunto tal que cada oración de la lengua aparezca ALGU:'\AS TRASFORl\IACIONES tó

como ~na trasformación ?e


una ,u otra oración de este subconjunto. Se
A. Relaciones entre dos formas de oraciones independientes, no en-
hablara entonces de oracwnes-nucleos para formas de este subconjunto
tales como garzadas:
NV El gato corre • Actiw/Pasiw:
NVN El gato come la carne Es evidentemente la más importante de estas relagones:
NVPN El gato sube a l.a mesa FN 1 + V + FN2 :::::> FN 2 + ser + V + PP + por+ FN1
etc. Los hombres buscan la felicidad. => I"a felicidad es buscada por los hombres.

• Trasformación de énfasis:
Cada oración se puede así descomponer en formas de oraciones-
núcleos. Evidentemente, la perspectiva trasformacional no es la misma Consiste en colocar la FN 2 a la cabeza de la oración.
cuando se trata de construir una gramática de la lengua que cuando se Buscan la felicidad. => - Es la felicidad lo que buscan.
busca solamente regularizar enunciados para aumentar el rendimiento - La felicidad es lo que buscan
de clases de equivalencia. Además, el análisis del discurso no usa todas - La felicidad, la buscan.
las posibilidades del análisis trasformacional, y re~:urre a algunas tras- • Inversión:
formaciones privilegiadas. No daremos aquí una lista exhaustiva, sino
Una muchacha apareció. => Apareció una muchacha.
sólo algunas manipulaciones simples que responden a necesidades im-
portantes del análisis del discurso, de modo que estas no son sino algu-
nas indicaciones representativas. La teoría de Harris es muy discutida, B. Relaciones entre una oración que contiene un sustantivo, y un grupo
y los que practican el análisis del discurso inspirado en él toman, la sustantivo + modificador de sustantivo:
mayor parte .del tiempo, elementos de los trabajos inspirados en la • FN1 + ser + adj :::::> FN1 + adj
gramática generativa de Chomsky. No hay que ver en esto una incon- Los libros son magníficos. => Libros magníficos ...
secuencia, sino comprender que el único interés de las trasformaciones
para el análisis del discurso, es facilitar la regularización de los enun- • FN 1 + V + Prep + FN 2 :::::> FN1 + Prep + FN 2
ciados, y no describir y explicar los mecanismos de la lengua. Todo Las flores vienen de Francia. => Flores de Francia ...
depende, finalmente, de las necesidades propias de cada texto: muchas
de las dificultades a las que se ve enfrentada una gramática de la • FN 1 + ser + FN 2 :::::> FN 1 + FN2
lengua no son tales para un texto cerrado y suficientemente repetitivo. El huelguista es un agitador. => El huelguista, un agitador .. .
Es evidente que sería deseable una articulación más rigurosa de la gra-
mática y del discurso pero, en el estado actual de la lingüística, el • FN 1 + V + FN 2 :::::> FN 1 + V + sufijo + de+ FN2
Las hormigas de¡;oran las plantas. => Las hormigas devoradoras de plantas .. .
eclecticismo, los tanteos, las trasformaciones ad hoc son inevitables.
Una vez más, no apliquemos a estas trasformaciones exigencias de • Con estos casos está vinculada la trasformación relativa, que hace
perfecto rigor que no son pertinentes para el caso. 15 de dos frases una sola:
{ FNI + V1 + FNz ,
FNI + Vz + FN3 ~ FNI + que + VI + FN2 + v2 + FN3
Los acaparadores arruinan el país. Los acaparadores, que arruinan
{
Los acaparadores ganan dinero. => el país, ganan dinero.

15. El tomo III de la gramática de J. Dubois ( Larousse) y los Éléments de


linguistique franraise, syntaxe ( Larousse, 1970) son obras útiles para an>sltHTi- 16. Ademas de Discourse Analysis y Co-occurrence and Transformation in
trarse a las trasformaciones y disponer de un abanico mucho más amplio dt> Linguistic Structure, de 1957, nos basamos en Introduction to Transformations,
posibilidades en lo que concierne a la estructura del francés. dt> 1956.

84 85
MÉTODOS DE ANALISIS DEL DISCURSO
EL ENFOQUE "SINTACTICO"
C. Nominalización y completiva:
• La trasformación de nominalización hace de una oración comple- • FN 1 + V =::::> FN 1 '+V + FN2
ta la frase nominal incluida en una nueva oración como FN Juan empujó. => Juan dio un empujón.
(sujeto) o FN2 (objeto) : ' 1 Jwm analiza una obra. => Juan hace el análisis de una obra.
Lanzan el cohete.
{
(Eso) me agrada. => El lanzamiento del cohete me agrada. • FN1 + +
V =::::> FN 1 ser + N
Juan escribe. => Juan es escritor.
Actúa en far;or de los dismitwidos. Su acción en fa~;or de los
(Eso) es meritorio. => disminuidos es meritoria.
LIMITACIONES DEL METODO DE HARRIS
• La completiva, como el infinitivo, trasforma dos oraciones en una
sola, pero conservando las dos su condición de "oraciones".
Deseo ( algo) Se ha podido advertir que la utilización del tal aparato metodoló-
{ Llegaremos mañana. => Deseo que lleguemos mañana. gico no deja de presentar algunos problemas. Este procedimiento "per-
mite abordar las cuestiones de análisis del discurso con un instrumento
Veo(algo) que es, por primera vez, lingüístico, formal, adaptado, preciso"Y En
{ Viene. => Lo veo venir.
este campo, Harris tiene el inmenso mérito de haber sido el iniciador,
Juzgan: estd loco. => Lo juzgan loco. es decir que sus trabajos han constituido una base de reflexión suma-
mente estimulante por su coherencia. Aunque se rechace una parte de
D. La coordinación:
su método, gracias a él se han podido situar teóricamente problemas
Los elementos coordinados se colocan en la misma clase de equi- hasta entonces informulables (se verá más adelante, por ejemplo, que
valencia: la tentativa de "análisis automático del discurso" le debe mucho).
e Los varones y las mujeres son mortales. => { Los varones son mortales. Con todo, se le han hecho algunas críticas. En primer lugar, se
Las mujeres son mortales. comprueba la ausencia de una definición teóricamente elaborada del
concepto de "discurso", que se toma bajo la forma más intuitiva de un
e Los hombres desean y reclaman la paz. => { Los hombres desean la paz.
enunciado que sobrepasa los límites de la oración. Al adoptar un con-
Los hombres reclaman la paz.
cepto tan pobre, no es sorprendente que Harris se quede en la superficie
Lo mismo vale para los nexos o, pero, al igual que, etc.
del texto (a pesar de usar trasformaciones), como si el discurso tuviera
E. Las cuasitrasformaciones: una estructura única y compacta que bastaría descubrir por segmenta-
ción y clasificación. Es lícito preguntarse si el cuadro final al que se
Para Ha~ris, .so? trasformaciones cuyas posibilidades son, por una u
llega constituye realmente una "descripción estructural" del discurso,
o~ra razon, hmltadas, pero que se pueden utilizar en ciertos casos,
s1 se toman precauciones. aunque Harris hable de "gramática del discurso". Habría entonces que
fundamentar teóricamente el primado de las clases de equivalencia: en
• El caso más simple es el de FN 1 es FN 2 : qué se basa el concepto de que las regularidades del discurso pasan
No es posible tener a la vez: Un gato es un mamífero, únicamente por ellas. En el fondo, el análisis de Harris sólo es posible
y: Un mamífero es un gato. en razón del postulado (absolutamente indispensable) de una coherencia
textual, de una estructuración global del discurso, pero falta una verda-
Pero es posible poner en equivalencia el arrwr y la poesía de la vida dera teoría de esta coherencia, que por cierto es mucho más compleja
en: El amt>r es la poesía de la vida. que el simple juego de la recurrencia de lás clases de equivalencia
N.B.: Señalem?s que, además de las FN unidas por ser, se pueden (desde este punto de vista, la ocultación de lo semántico presenta enor-
poner en la m1sma clase de equivalencia las FN unidas por verbos mes inconvenientes).
co~o rester o demeurer ["seguir siendo"], se trouver ["resultar Las clases de equivalencia no son definidas más que sintáctica-
ser ]. mente, y Harris no es lo bastante explícito en cuanto a las posibilidades
de utilización de esas equivalencias. Deja la libertad de recurrir a
• FN1 +V + Prep + FN2 =::::> FN 1 +V+ Adv algunas equivalencias semánticas, pero no ofrece ningún criterio explí-
Juan marchaba con alegría. => Juan marchaba alegremente.
17. G. Provost-Chauveau, Langue Franraise 9, p. 17.
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87
EL ENFOQUE "SINTÁCTICO"
MtTODOS DE ANÁLISIS DEL DISCURSO

cito que permita definir hasta dónde llegan esas tolerancias; el carácter publicitarios, un artículo científico-, pero los textos corrientes son mu-
"formal" (=mecánico y asemántico) del procedimiento se revela difícil cho menos repetitivos. Esta dificultad ha sido eludida por los investi-
de mantener. gadores que se construyen ellos mismos un corpus muy recurrente
Michel Pecheux 18 descubre una dificultad en cuanto a la posibi- alrededor de ciertos términos invariantes. En lo que respecta al método
lidad de constituir las clases de equivalencia independientemente de harrisiano estricto, que se apoya en enunciados sucesivos, presumible-
todo criterio semántico. En efecto, Harris da como ejemplo las dos mente deberá producir nuevos conceptos, para salir del atolladero en
equivalencias siguientes: que se encuentra: una nueva definición de la coheY'encia discursiva,
articulada sobre una tipología lo bastante fina de los discursos, se de-
E¡ ¡ finesde octubre
mediados de otoño
¡ Y E2
1 los primeros fríos llegan
¡ encendemos la calefacción
1 muestra así indispensable.

La equivalencia no es en los dos casos totalmente del mismo orden.


En E¡, se trata (para el hemisferio norte) de una forma de identidad,
mientras que en E 2, la relación entre los dos miembros no es "simé-
trica", supone un orden sintagmático (los fríos llegan -por lo tanto-
encendemos la calefacción).
Queda además por definir exactamente el estatus de la trasforma-
ción: simple técnica auxiliar que permite maximizar la pertenencia a
las clases de equivalencia, no es en realidad tan inocente, pues "la
reducción de la oración compleja a proposiciones simples neutraliza, en
cierta medida, las relaciones de las proposiciones en el interior de la
oración así como las modulaciones de la sintaxis y de la retórica". 19 A la
trasformación puede dársele otro estatus -relacionado con la teoría
de la enunciación-, que haría de ella una forma voluntariamente dada
al enunciado por el sujeto de enunciación. En otras palabras, habría
que poner en tela de juicio la "inocencia" de los procedimientos trasfor-
macionales, que no deben aparecer como la restitución del sentido claro
que la diversificación gramatical enmascararía.
Es decir que uno de los defectos esenciales del método de Harris,
compartido por otra parte con el conjunto de la problemática del dis-
tribucionalismo, reside en que "opera considerando siempre un texto
como emitido en la misma longitud de onda". Así pues, a esta metodo-
logía le falta una teoría de la "'enunciación" (más adelante volveremos
a hablar de ella): ¿el discurso es realmente algo dado, compacto, <JUe
conviene segmentar ;para extraer de él una estructura? Desde estt'
punto de vista, no es indiferente que Harris hava analizado un artículo
científico, verdadero caso límite de las estructuras de la enunciación.
Pero, ¿es posible no tener en cuenta al sujeto hablante en la mayoría
de los otros tipos de discursos? La toma en consideración de lo; ele-
mentos discretos solamente, en el marco del distribucionalismo, bloquea
la posibilidad de poner de manifiesto las propiedades no discontinuas
de los procesos de enunciación.
Harris ha estudiado textos de un tipo muy particular -slogans

18. "La sémantique et la coupure saussurienne", en Langages 24.


19. D. Maldidier y R. Robin, Langage et idéologies.

89
88
MÉTODOS DE ANÁLISIS DEL DISCURSO EL ENFOQUE "SINT ACTICO"

2. EL ANALISIS HARRISIANO EN SENTIDO LATO


oraciones básicas, en cambio, apunta no tanto a aclarar el funciona-
miento semántico de los invariantes como a dar una especie de modelo
reducido de los enunciados del discurso, con ayuda de algunas mani-
pulaciones formales. Las dos orientaciones pueden perfectamente mez-
clarse en el curso de la investigación, pero la distinción no deja de
Con este título designamos la aplicación del método de análisis ser válida. Así, en el trabajo realizado por R. Robín y D. Maldidier
del discurso a corpus de enunciados no sucesivos. Recordemos en que vamos a presentar seguidamente, la perspectiva l~dcológica queda
efecto, que el método de Harris: '
netamente relegada a segundo plano.
. l. No se permit~ ningu~a. hi~tesis sobre el se~tido del texto y se
mega, en consecuencia, a pnvilegiar uno o varios terminas en función
UN EJEMPLO DE ANALISIS
de una hipótesis extralingüística.
2. ~stá destinado a analizar discursos seguidos; el cuadro final R. Robín y D. Maldidier 20 estudian un conjunto de Advertencias y de
se despliega pues en dos dimensiones. Edictos de parlamentarios de 1776; mbre 120 páginas de texto, extraen un
conjunto de 700 enunciados. El corpus ha sido definido como homogéneo en
3. El cuadro se emplea esencialmente en un estudio de su estruc- cuanto a sus condiciones de producción. Los autores separan dos conjuntos de
tura que desemboca en una comparación con otras estructuras una unidades invariantes, en función de dos preguntas: de qué se habla y de quién
puesta en correlación con el locutor y la situación de comunic~ción. se habla. En la obra, sólo se presenta el primer conjunto. Estas unidades -corvée
rprestación vecinall' imposition [imposiciÓn]' contribution [contribución] impot
, Hay que_ reconocer, sin ~mbargo, que no es nada fácil aplicar un [impuesto], por un lado, y jurandes [ veeduríasl, n3glements [reglamentos],
meto?o sem~Jante a textos debilmente recurrentes, cosa que el mismo liberté [libertad], sísteme [sistema], por otro- han sido elegidas en razón de su
~arns admite. Ante esta seria dificultad, los investigadores que se recurrencia y, evidentemente, a partir de una hipótesis de orden semántico: el
VI~ron enfrentados a di~.curso~ _po;o recu~rentes se constituyeron ellos edicto real quiere remplazar la antigua prestación feudal por un impuesto nuevo,
mism,os un corpus muy r~pehhvo a partir de una hipótesW. explícita: suprimiendo las veedurías para instituir la libertad de trabajo. A estos ocho
se eLge _un vocablo, o vanos fuertemente correlacionados, y se hace el términos hay que agregar sus sustitutos (formales o conceptuales).
relevam1ento, en un corpus, de todas las oraciones que contienen a Intervienen entonces las operaciones de regularización del corpus a través
ese o esos vocablos. El investigador dispone entonces de un corpus de las trasformaciones, de manera de constituir en clases de equivalencia el
muy. recurrente sobre el cual va a intentar determinar clases de equiva- conjunto de los predicados en una unidad léxica invariante. Los enunciados se
lencia, c?n la ayuda de las trasformaciones para la regularización de agrupan en dos grandes tipos de estructura sintáctica:
las ?raciOnes. E~ gener,al, se apunta a una descomposición de las
o~acwnes, ~n oracwnes-nucleos y se espera construir una o varias ora- X es Y
cwnes basteas. Se entien~e por oración básica una proposición teórica X hace que Z,
(que pue~e no estar reahzada en el corpus) que se considera que da que la mayoría de las veces son construidos, y no realizados en el texto. Así,
una espec1~ de modelo de un conjunto determinado de proposiciones. cette heureuse liberté étendra les diverses branches du commerce [esta dichosa
Sobre el mismo corpus se pueden determinar varias oraciones básicas libertad etxenderá las diversas ramas del comercio] se transforma en cette heureuse
alrededor del mismo invariante y entre varios invariantes que se busc~ liberté fera que les diverses branches du commerce seront étendues [esta dichosa
estructurar unos en relación con otros. libertad hará que las diversas ramas del comercio se extiendan].
. ~e asienta una hipótesis explícita que autorice a considerar tales Todas las unidades léxicas tomadas como invariantes pertenecen a una
mvanantes como representativos del conjunto del discurso de tal o misma clase de equivalencia por el juego de los entornos; pero se corre el riesgo
tales locutores en una situación y una sincronía definidas: esta "homo- de llegar a una inconsecuencia manifiesta: las palabras de funcionamiento anti-
geneiz~c~ón" es ne~esaria para garantizar la representatividad de las tético se encontrarían en la misma clase. Los autores introducen entonces la distin-
proposiCJ~n~s e~tra1das del corpus. De una manera esquemática, es ción "empeorado" ¡"mejorado', según el grupo de unidades léxicas sea considerado
posible d1stmr:mr dos orientaciones principales del análisis harrisiano: favorablemente o no por el locutor. Otra clase, llamada contraclase, permite colo-
unq más bien "lexicológica" y otra tendiente a la constitución de una car los enunciados empeorados en un discurso que habitualmente los mejora: son
red de oraciones básicas. En la primera, se trata de aclarar el sentido
~(· uuo ? varios invariantes inscribiéndolos en un sistema, paradigmá- 20. "Les Parlementaires contre Turgot", en Langage et idéologies, Les Edi-
tico y smtagmático. La constitución de un conjunto estructurado de tions Ouvrieres, 1974.

90 91
ME;TODOS DE ANALISIS DEL DISCURSO EL ENFOQUE "SINT ACTICO"

concesiones, reales o retóricas. Se ve, pues, que el sentido es tomado amplia- 3. Si x está ligado a expansiones de a, b, e, y a su vez a está ligado
mente en consideración.
a otras unidades léxicas, b también, etc., se puede construir una red
Este trabajo desemboca en la constitución de cuadros que, a diferencia del de interrelaciones y jerarquizar los elementos en función de este cri-
análisis harrisiano, son "cuadros semánticos". Los enunciados de cada uno de los terio, considerando la densidad de las diferentes líneas del gráfico
textos (Edictos, Advertencias) se reúnen bajo cuatro títulos: en el conjunto em- así construido. Entonces se pueden cuantificar estas interrelaciones.
peorado se agrupan los enunciados del tipo X hace que Z y los del tipo X es Y; Por esta vía se pueden relacionar las diferentes clases de equivalencia,
Y lo mismo se hace con el discurso mejorado, distinguiendo discurso de los es decir, en última instancia, las unidades elegidas domo invariantes.
parlamentarios y discurso opuesto. Los autores intentan, finalmente, estructurar Se manipula así, según Jean Dubois, una "lógica de clases".
las oraciones básicas y, para el discurso de los parlamentarios, por ejemplo, llegar
a un ordenamiento en relación con el eje semántico destrucción/producción:
El mismo autor considera dos posibilidades de aprovechamiento
de los resultados, una vez construidas las clases de equivalencia: el
establecimiento de oraciones básicas y el estudio estático de sus rela-
Oraciones básicas
ciones (como en el ejemplo que acabamos de ver), pero también "una
l. Predicados mejorados de las instituciones antiguas X' era bueno representación dinámica, un orden de trasformaciones opera~as sobre
2. Efecto de las instituciones antiguas X' producía cosas buenas una oración tipo . . . que permita dar cuenta de las trasformacwnes por
( = hacía que) la decisión tomada por el sujeto". 22 Pero este segundo aspecto desem-
3. Orden antiguo alcanzado por este proceso X hace que X' sea destruido boca en una teoría de la enunciación.
Una vez que se han efectuado estas operaciones lingüísticas,
Proceso de destrucción/producción queda poner en relación estas oraciones teóricas con hipótesis extralin-
4. Orden social nuevo X produce W ( = hace que) güísticas.
5. Predicados empeorados del orden social nuevo X o W es malo

LOS PROBLEMAS QUE PRESENTA ESTE M~TODO


Los autores muestran después que el discurso opuesto a este está construido
sobre las mismas reglas, con una diferencia: la tercera fase (destrucción) es
ocultada y no queda más que: Verdaderamente, uno puede quedarse perplejo en cuanto al valor
acordado a la influencia de Harris en este tipo de trabajos: "No hay
R = el orden antiguo R era malo, R producía cosas malas. que ilusionarse sobre la referencia a Harris en los trabajos contempo-
R' = el Edicto R' produce cosas buenas, R' es bueno. ráneos".23 Y realmente, si la selección de invariantes es la condición
sine qua non de la generalización de este método, hay que admitir
Podrían sacarse muchas otras enseñanzas de este trabajo, pero aquí que de todo el edificio teórico y metodológico de Harris queda bien
nos basta con haber considerado el procedimiento en conjunto. poca cosa: la definición de la clase de equivalencia por el entorno
y el procedimiento de regularización por las trasformaciones. Por otra
parte, se tiende cada vez más a integrar en este método aspectos nue-
MANIPULACióN DE LOS RESULTADOS
vos, particularmente aspectos vinculados con la enunciación. Así, D.
Maldidier, en su tesis Le Vocabulaire de la guerre d'Algérie [El voca-
Jean Dubois 21 sugiere algunas posibilidades de ordenación de los bulario de la guerra de Argelia], 24 utiliza el procedimiento trasforma-
miembros de las clases de equivalencia en términos de la manipulación dona! no sólo para aumentar el rendimiento de las clases de equiva-
trasformacional: lencia, sino también para "tener en cuenta las relaciones de refo~~u­
l. La frecuencia de las relaciones de coocurrencia: si el inva- lación entre las proposiciones, el grado en que la palabra propos1c1Ón
riante x está ligado a una clase (adjetivos atributos, en particular), se es más o menos asumida por el sujeto de enunciación". Hemos visto,
pueden ordenar los miembros de esa clase según la frecuencia de su sin embargo, que Harris quería analizar "textos", en sentido estricto,
coocurrencia con x. es decir un proceso de estructuración global que integra }as oracio~e~ en
2. El orden sintagmático: si x está ligado a diversas palabras, se una unidad superior, mientras que lo que se llama metodo harrlSlano
puede estudiar el orden de aparición de esos coocurrentes de x en el se resuelve finalmente en una técnica auxiliar de análisis que apunta
texto.
22. Art. cit., p. 123.
23. L. Guespin, Langages 23, p. 14.
21. "Lexicologie et analyse d'énoncés", en Cahiers de Lexicologie, N9 15, II. 24. Tesis de tercer ciclo- Universidad de París X, 1971 (dactilografiada).

92 93
MÉTODOS DE ANALISIS DEL DISCURSO
EL ENFOQUE "SINT ACTICO"

a una regularización de oraciones aisladas. Como una de las propil'darles 3. EL "ANÁLISIS AUTOMÁTICO DEL DISCURSO"
esenciale~ de un texto' es el hecho de que sus componentes son 11 ~
conmutativos, los corpus construidos a partir de invariantes de ninguna
manera co.~stituyen un '.'texto", a, me~os que se dé a este concepto
una acepcwn muy ampha. Valdna mas, pues, renunciar a una refe-
rencia i~med~ata .a los trabaj~s de Harris y considerar que la mayoría Con este título, publicó Michel Pecheux en 1969 su proyecto de
de las mveshgacwnes en analisís del discurso trabajan en un marco análisis del discurso y desarrolló su método. Desdg esa fecha, sus
?iferente. Si R. Ro?in se . muestra incomodada por el hecho de que concepciones y las de su equipo del Laboratorio de Sicología Social
las clases de eqmvalencm obtenidas son clases sintácticas y para de la Universidad de París VIl, asociado al Centre National de Re-
nada semánticas" y piensa, con justa razón, que "el método harrisiano cherche Scientifique [Centro Nacional de Investigación Científica], han
no constituye más que un punto de partida", 25 esta dificultad, en evolucionado un poco: ante la imposibilidad de detallar todos esos
cambio, no es tal para Harris: "La clase de equivalencia indica sola- cambios, nos contentaremos aquí con bosquejar la configuración más
mente lo que hacen distribucionalmente sus miembros en el texto reciente de este análisis autonuítico del discurso. 27
[. · .], no negamos que pueda haber diferencias de sentido o de distri- El marco epistemológico del análisis automático del discurso
bución fuera de ese texto".26 ( AAD) se define como la "articulación de tres regiones de conoci-
Este método inspirado en Harris se acerca asombrosamente a los mientos científicos": el materialismo histórico, la lingüística (teoría
procedimientos de análisis lexicológico. Esto no constituve en absoluto de los mecanismos sintácticos y de los procesos de enunciación) y una
un inconveniente: como hemos visto, la lexicolgía ha" superado los teoría del discurso "como teoría de la determinación histórica de los
límites de la palabra aislada, o aun del "campo", y plantea que las procesos semánticos". 28 Estas tres regiones están atravesadas por una
palabras no valen sino por las proposiciones que las contienen. La referencia a una teoría sicoanalítica del sujeto. En materia de ideolo-
elaboración de clases de equivalencia permite un estudio semántico gía, los autores se remiten a los trabajos de la escuela de Althusser,
de los invariantes elegidos: se obtienen así las restricciones de coocu- negándose a identificar ideología y discurso (desviación idealista), y
rrencia de una unidad léxica en una estructura discursiva, la restric- consideran "lo discursivo como uno de los aspectos materiales de la
ción de las virtualidades de una lengua a los elementos pertinentes materialidad ideológica". 29
para el funcionamiento de un discurso. Esto significa que niegan radicalmente la ilusión que tiene el
Pero se puede adoptar la otra perspectiva: así, al estudiar el sujeto de asociar bi-unívocamente sentidos a los diferentes lexemas
discurso político de la guerra de Argelia a través de seis diarios, D. en el curso de una lectura. Correlativa de la anterior es la ilusión de
Maldidier toma como invariantes Algérie [Argelia] y France [Francia], pensar que el sujeto está "en el origen del sentido", retomando un
acompañados de Algérien [argelino] y Fran9ais [francés], y arriba a sentido preexistente universal. Una secuencia, un enunciado, no tiene
dos oraciones básicas del tipo: l'Algérie est la France [Argelia es Francia] "sentido" para el sujeto sino en la medida en que la concibe como
y l'Algérie dépend de la France [Argelia depende de Francia], que le perteneciente a tal o cual formación discursiva, pero ese mismo sujeto
permitirán caracterizar la "competencia" de los seis diarios en ese rechaza esa idea para sustituida por la ilusión de que él está en el
punto. El resultado no es finalmente de orden lexicológico, sino que origen del sentido.
consiste en construir el sistema de proposiciones fundamentales que No es posible analizar el sentido de una secuencia si no se tiene
permite funcionar a ese discurso. en cuenta la formación discursiva a la que pertenece (las formaciones
discursivas son los componentes de una formación ideológica deter-
minada, articulada sobre condiciones de producción particulares) .
Una formación ideológica es un conjunto de actitudes, representacio-
nes, etc. que se remiten a posiciones de clase, que es susceptible de
intervenir como una fuerza, confrontada con otras, en la coyuntura
ideológica que caracteriza a una formación social en un momento

27. El número 37 de la revista Langages (marzo de 1975) esta íntegra-


mente dedicado a las investigaciones de Michel Pechenx y de su equipo. Casi al
mismo tiempo apareció nna obra (Les vérités de La Palice, Maspero) que precisa
la posición de Pecheux respecto de la semántica, de la lingüística y de la filosofía.
25. Op. cit., p. 183.
28. Art. cit., p. 8.
26. Langages 13, p. 23.
29. Ibíd., p. ll.

94 95
MitTODOS DE ANÁLISIS DEL DISCURSO EL ENFOQUE "SINTÁCTICO"

dado. Las formaciones discursivas, que son componentes de esa for- EL Ml1:TODO
mación ideológica, están interrelacionadas y se delimitan recíproca-
mente. a) Primera fase
Es conveniente precisar estos puntos, si se admite que la idea La primera fase del análisis consiste en construir el corpus en
directriz de los promotores del AAD es desarrollar una teoría del función de las condiciones de producción dominantes. Las condicio-
~iscurso que n~ se base en el sujeto. El sujeto no produce sentido
nes de producción no deben ser consideradas como frenos al funcio-
libremente gracias a una combinación de unidades de la lengua dota- namiento ideal de la lengua, como si existiera una §~mántica neutra,
das de una significación estable y evidente, sino que está dominado ideal, que pudiera servir de punto de referencia. Muy por el contrario,
por la formación discursiva en la que se inscribe su discurso. Es que lo discursivo debe ser concebido como "un proceso social cuya especi-
las palabras, oraciones, etc. cambian de sentido de acuerdo con las posi- ficidad reside en el tipo de materialidad de su base, que es la mate-
ci?nes sostenidas por los que las emplean: dada una coyuntura deter- rialidad lingüística" .31
~u~ada por. ~n estado de la lucha de clases v una "posición" (ideo-
logiCa y pohtica) en esa covuntura, una "formación discursiva" deter- El corpus discursim se define corno el "conjunto de textos de
mina lo que puede y debe ser dicho a partir de esa posición. Los indi- longitud variable (o secuencias discursivas) que remiten a condiciones
viduos se constituyen en sujetos de su discurso por la formación dis- de producción consideradas corno estables". Este corpus se construye
cursiva, y el sujeto se cree en el origen del sentido porque, precisa- "experimentalmente" (en la actualidad, una de las maneras de ha-
mente, es conducido, sin que se dé cuenta, a identificarse con la cerlo consiste en suscitar, por una puesta en escena experimental, una
forma.ción discu~siva. Si las palabras no tienen sentido fijo, es porque situación concreta que instaure "relaciones de ubicación") o a partir
cambian de sentido al pasar de una formación discursiva a otra. Correla- de "archivos" (textos va realizados). En verdad, el método de AAD
ti;amente·, palabras o proposiciones "literalmente" diferentes y pertene- está concebido más bien para textos experimentales ( cf. infra) y se
revela mucho menos productivo para textos de archivos "sobrecodifi-
Cientes a la misma formación discursiva pueden tener el mismo sentido,
cados". Los criterios de construcción del corpus son necesariamente
lo cual es la condición para que estas palabras y proposiciones sean
exteriores al AAD (vinculados con una teoría de las condiciones de
dotadas de sentido en esa formación discursiva. Ptkheux llama proceso
producción), dado que lo discursivo no es reducible a lo lingüístico
discursico a las relaciones de sustitución, sinonimia, paráfrasis, entre
elementos lingüísticos de una misma formación discursiva. El efecto ni a la ideología: la lengua no es sino la base sobre la cual se desa-
de sentido discursivo se constituye a partir de la relación en el interior rrollan los procesos discursivos.
de esta familia de sustitutos; así, una palabra no tiene un sentido fijo b) Segunda fase
que le sea propio, sino que el sentido está indisolublemente ligado a
la metaforización: el sentido "se desliza", de manera imprevisible en Se trata de obtener una representación "desuperficializada" del
los conjuntos de paráfrasis, sustituciones, etc., propias de cada fo;ma- corpus discursivo (remitimos el resumen del procedimiento que hace-
ción discursiva. Veremos más adelante que el método de AAD se mos más adelante).
orienta esencialmente a la construcción de estos dominios de susti- El objeto discursioo es el "resultado de la trasformación de la
tución. superficie lingüística de un discurso concreto en un objeto de conoci-
Desde esta perspectiva, el análisis puramente interno de un solo miento (producido por la ciencia lingüística), es decir, en un objeto
discurso no tiene ninguna pertinencia: el AAD se da como corpus un lingüísticamente desuperficializado"Y Esto da lugar a la definición
coniunto de discursos concretos dominados por las mismas condiciones del proceso discursivo como ·'resultado de relacionar según reglas obje-
de producción. tos correspondientes a superficies lingüísticas surgidas de condiciones
El procedimiento de AAD se define entonces como "el bosquejo de producción estables y homogéneas". 33
de un análisis no subjetivo de los efectos de sentido que atraviesan La fase de construcción del objeto discursivo hace intervenir a la
la ilusión de efecto-sujeto (producción-lectura 30 ) v se remontan, por lingüística como presupuesto, fase preliminar indispensable, pero sola-
una especie ·de arqueología regulada, hacia el proceso discursico", mente preliminar. En lo esencial, se inspira en gran medida en Harris:
definido como "las relaciones de paráfrasis interiores a la matriz del vuelta a los "enunciados elementales", articulados entre sí; ya veremos
sentido inherente a la formación discursiva". que los dominios tienen cierta semejanza con las clases de equivalencia

31. Art. cit., p. 2.'3.


30. Ilusión, n•cordemos, que tiene el sujeto de e~tar en el origen del sentido 32. lbíd., p. 24.
f~ ilusiiln dt> •¡•w pm·dl' asneiarsl' un sentido fijo a <"acla unidad del h'xto. 3:1. lhíd .. p. :?.4.

96 97
MltTODOS DE ANALISIS DEL DISCURSO
EL ENFOQUE "SINTACTICO"
de Harris. En esta fase se arriba a una lista de "enunciados elementa-
les" y a una lista de relaciones binarias ( v. infra). l. El señalamiento de las oraciones:
A diferencia de Harris, que concibe el análisis del discurso como una parte Se consideran como marcas de pausa: el punto, el signo de inte-
de la lingüística, extensión trasoracional de la metodología distribucionalista, el rrogación, el signo de exclamación, los puntos suspensivos (a veces).
AAD sale del marco lingüístico propiamente dicho. se le hace necesario recurrir
2. Las anáforas:
a un algoritmo y su objeto es "sociohistórico". El AAD apunta a un "cambio de
terreno", es una aplicación de la lingüística a un "campo exterior" y no sobre sí Todas las formas que reciben su significación ~ otros términos
misma. De la lingüística requiere solamente una "delinearización morfosintáctica" del mismo texto, a los que representan (él, allí, cuyo, le, etc.), son
de la superficie. Cuando Michel Pecheux considera la constitución de una "gra- remplazadas por el término al que representan. ·
mática de reconocimiento" automática (que analice gramaticalmente las secnen- 3. Análisis· de la oración:
das), se trata de ohttner un esquema de comparación: dar una representación
Obedece a los principios del "análisis lógico" tradicional, que
rr,orfosintáctica no lineal de las superficies lingüísticas, para compararlas. Esto
opone proposiciones principales, subordinadas, coordinadas. Restable-
explica que se recurra al procedimiento de los esquemas núcleos de Harris más
cer el orden canónico consiste en colocar la principal a la cabeza,
bien que a una teoría semántica universal (si hubiera que determinar orienta-
seguida por las otras proposiciones en función de la jerarquía de sus
ciones respecto de Chomsky, los autores del AAD preferirían al Chomsky de la relaciones con la principal.
teoría estándar, que mantiene una autonomía de la sintaxis con respecto a la
semántica, antes que a sus herederos "semánticos generativistas", que niegan esa El ejemplo sign;ente pertenece al "Manual" de Pecheux y Haroche:
autonomía.) "Quand la météorologie nationale est en greve et que les employés s' y plai-
gnent de lo modicité cks salaires, on est tenté de trouver la l'explication cks
El procedimiento de análisis insuffisances climatiques dont tout le monde a souffert au cours des derniers
El método está siendo reelaborado en muchos aspectos: ya han mois."35
sido introducidas ciertas correcciones, mientras que otras -la gran El análisis da la descomposición siguiente:
mayoría- están a punto de serlo o a la espera de una formulación A = Proposición principal: On est tenté de trouver dans le fait que
plenamente satisfactoria. Para no circunscri?ir este métod~ ~ límites
X, l'explication des insuffisances clima-
de los cuales sus autores han denunciado ciertos puntos debiles, pre- tiques.
sentaremos el método estándar tal como funciona desde hace algunos B Proposición subordinada
años, el cual ha sido expuesto en detalle en una publi.cación de 1972,34 que la météorologie nationale est en
completiva greve
y después precisaremos algunos puntos que han sido renovados o
están en curso de renovación. et
Las tres fases son las siguientes: C =Proposición subordinada que les employés se plaignent dans la
l. Análisis sintáctico de las secuencias del corpus (manual). completiva météorologie nationale de la modicité
11. Tratamiento informático del corpus analizado. des salaires.
III. Interpretación de los resultados del tratamiento efectuado. D =Proposición subordinada tout le monde a souffert au cours des
relativa derniers mois des insuffisances clima~
I. Análisis sintáctico
tiques.
Este análisis se hace en cinco etapas: E Proposición subordinada quand la météorologie nationale est en
l. Señalamiento de oraciones en superficie. circunstancial de tiempo greve.
2. Restablecimiento de los términos representados por las anáforas. et
3. Análisis de la oración en proposiciones y restablecimiento del F =Proposición subordinada quand les employés se plaignent dans
orden canónico. circunstancial de tiempo la météorologíe nationale de la madi-
4. Descomposición de las proposiciones en enunciados elemen- cité des salaires,36
tales.
35. "Cuando el servicio meteorológico nacional está en huelga y los empleados
5. Reconstitución de la secuencia en forma de gráfico. se quejan allí del bajo nivel de los salarios, uno está tentado de encontrar en ello
la explicación de las insuficiencias climáticas que todo el mundo ha sufrido en el
.34. En la revista t. a. ínformatíons 1972-1 (boletín de la A.T.A.L.A.), "!\la- curso de los últimos meses." (N. de la T.)
nuel pour l'utilisatioll dc la :'\léthodP d'A ..\.D.". por C. Haroclw v \l. Pt'-dwux. 36. A: Uno estd tentado de encontrar en el hecho de que X la explicación de
las insuficiencias climáticas; B: que el servicio meteorológico nacional está en huelga;
!1 C: que los empleados se queian en el senicio meteorológico nacional del ba¡o

98
99
METODOS DE ANÁLISIS DEL DISCURSO EL ENFOQUE "SINT ACTICO"

4. Descomposición en enunciados elementales: Un caffo pasa por la calle.


El caffo del lechero pasa por la calle. { El caffo es el del lechero.
Esta descomposición está emparentada con la de los "esquemas
núcleos" harrisianos. 2) Proposiciones cuyo verbo lleva más de un modificador obligatorio
Enunciado elemental es un conjunto ordenado de dimensión fija Se descompone en dos enunciados, pero marcando con un conector (SPE) que
cuyos elementos son signos de clases morfosintácticas. aisladamente esos enunciados son incompletos.
Su estructura es la siguiente (F Dt N¡ V ADV P D2 N2): Ej.: Arturo da una flor a Camila. = E, + SPE + E, (.~
F "Forma del enunciado" - voz (activa/pasiva) - moda- ( Arturo da una flor) + SPE + (Arturo da a Camila)
lidades (afirmación/negación, interrogación/interro-nega- 3) Restablecimiento de un predicado encubierto por una nominalización:
ción) - modo (indicativo, condicional, subjuntivo, impe- Pedro espera la venida de Juan => Pedro espera que Juan venga.
rativo) - tiempo (presente, imperfecto, etc.).
N.B. Los autores señalan que las "modalidades" no remiten sino a una parte 4) Caso de los circunstanciales:
de Jos fenómenos lingüísticos que engloba este término. Así, il faut qu'il vienne [es Se trata de aquellos cuya construcción permitiría eventualmente suprimirlos.
necesario que venga] será descompuesto en dos enunciados elementales, mientras
que il faut que (modalidad lógica) hubiera podido colocarse en F. Pedro captura el pez con una red = E, + CIRC + E,
E, = PP.dro captura el pez.
D Determinante de un sustantivo. E, = Pedro captura con una red.
-Los sujetos aparentes se representan por 0. 37
N1 Sujeto del enunciado:
-Si el sujeto es la proposición que sigue, se escribe S 5. Construcción del gráfico que representa el discurso analizado:
en lugar de N1 (frases del tipo el hecho de que ... ) . A cada proposición así descompuesta puede asociarse un gráfico
V Verbo del enunciado: cuyos nudos están constituidos por los enunciados y cuyos arcos repre-
La cópula se representa E. sentan la relación entre estos enunciados.
Por ejemplo, la proposición A = On est tenté de trouver l'expli-
ADV = Adverbio cation... [Uno está tentado de encontrar la explicación ...] será
P Preposición o locución prepositiva: representada por el gráfico:
Cuando el verbo tiene un objeto directo (sin preposi- ( 1)
ción) , se escribe o en la casilla de P.
N2 Segundo sustantivo, pronombre o adjetivo:
La mayoría de las veces, una oración se puede descom-
poner en varios enunciados elementales; he aquí algunos
~ (2)

~131
casos de descomposición según el AAD:
1 ) Determinación de un sustantivo:
La casa (en cuestión ) es blanca. ,.,/ ( 1) : Pasiva ( on tenter 0)

!
Ej.: He visto la casa blanca. { He visto una casa. ( 2) : ( On trouve 0 l'explication)
( 3) : ( On trouve dans S)
nivel de los salarios· D: todo el mundo ha sufrido en el curso de los últimos meses 8, (4 ) : ( Explication E de les insuffisances)
las insuficiencias climáticas; E: cuando el servicio meteorológico nacional está en ( 5) : ( Insuffisances E climatiques) 38
huelga; y F: cuando los empleados se quejan en el servicio meteorológico nacional (5)
r
del bajo nivel de los salarios. (N. de la T.) \ Figura 1039
37. En las gramáticas francesas se da el nombre de sujetos aparentes a
aqueHos pronombres que funcionan como sujetos gramaticales de verbos cuyos 38. ( 1) : Pasiva (uno tentar 0)
sujetos "reales" son o complementos (preposición + infinitivo), o proposiciones ( 2) : ( Uno encuentra " la explicación)
indnicbs sustantivas o construcciones sustantivas, ubicados detrás del verbo. En ( 3): (Uno encuentra en S)
ll condent de sortir [Conviene salir] o Il est évident que Pierre s'est trompé [Es ( 4) : (Explicación E de las insuficiencias)
tcvidente que Pedro se ha equivocado], los il son los sujetos aparentes de convient ( 5): (Insuficiencias E climáticas) (N. de la T.)
y de est f>vident. (N. de la T.) 39. Cf. t.a. informations, 1972.

100 101
EL ENFOQUE "SINT ACTICO"
Mf:TODOS DE ANALISIS DEL DISCURSO

En cuanto a los signos que enlazan estos enunciados elementales: Este gráfico representa el conjunto de la primera oración, de la
cual nosotros sólo hemos analizado la primera proposición. Se trata
PRG,: Esta "modalidad pragmática" es utilizada cuando el sujeto sobrentendido de un gráfico de dependencias entre enunciados; hay tres grandes
dd infinitivo es el mismo que el de la principal, cuando el sujeto en cierto tipos de conectores:
modo interviene sobre sí mismo.
SPE: Este signo se usa para unir los enunciados elementales incompletos cuando tipo () (relativa)
el verbo tiene dos modificadores obligatorios. { tipo que ( completiva) {~
/l 1-ll 2 : Para dos enunciados E, y E,, si E, determina a E,, se representará: tipo c:p (coordinación/subordinación)
E 1 /l 1 E,, cuando es el término N, el que, en E, está determinado por E,.
Se observará que el gráfico ha sufrido la operacwn llamada de
A la inversa, se representará E, ll 2 E,, cuando es el término N, el que, en E, saturación, es decir que se han establecido conexiones suplementarias
está determinado por E,. entre enunciados cuando ciertas relaciones están distribuidas entre
Este es el caso del ejemplo: N, (la explicación) está determinado por E,. varios enunciados. Por ejemplo, el nexo quand carga a la vez sobre ( 6)
y sobre ( 8), y lo mismo el nexo que.
El gráfico de relaciones binarias que presentamos a continuación
permite construir cada proposición, de modo que resulta un gráfico II. Tratamiento informático
de oración: Con el trabajo manual se ha llegado a construir un cuadro de las
relaciones binarias de la oración; A se representa entonces:
(12) (13) (141
CIRC 82
1062 06

(4)
;/ 2 02 4 02
2083 08
PRGI
1)2
SPE

(1)
PRG,
(2)
y ~ (5)
Cada conector es así codificado, para preparar el tratamiento auto-
mático. Los datos son:
1) los enunciados elementales,

~
2) las relaciones binarias.
Estos datos son introducidos en la forma de dos blocs de tarjetas
(3) perforadas. Cada enunciado elemental es perforado en una tarjeta de

~
41 columnas, de las cuales 10 se usan para señalar el enunciado y 31
OUAND para escribir su contenido. El segundo bloc introduce las relaciones
o, binarias, a razón de una tarjeta por relación. Están en funcionamiento
(6) (7)
dos programas: un programa principal y un subprograma.

(8)
/ El programa principal: compara las relaciones binarias de cada
discurso con las de todos los otros discursos del corpus.

V
~
El subprograma: cuando dos relaciones binarias tienen el mismo
conector, son sometidas al subprograma que evalúa la "proximidad"
(10)
/ (9)
de estas relaciones, desde el punto de vista del contenido de sus enun-
ciados. El programa compara el contenido de las casillas de los ocho
grupos morfosinsácticos de los dos enunciados 'izquierdos" y de los
V
111)
dos enunciados "derechos":
A y C entre ellos, y B y D, si las dos relaciones son (A) R ( B) y
Figura 114° (C)R(D).

40. Ibíd.
Un sistema de "ponderación", introducido en datos, permite atri-

10:2 103
MtTODOS DE ANALISIS DEL DISCURSO EL ENFOQUE "SINT-'\CTICO''

buir un valor diferente a la coocurrencia entre elementos de los enun-


ciados según su categoría morfosintáctica. Por la comparación, se
2) 1 una catástrofe ~e produ;o por
las personas eVItan
1
la apertura de la puerta

obtiene un valor numérico global que traduce la proximidad entre


dos enunciados dados. Así, se ha introducido en datos un valor fijo En el primer caso, la Apolo y un grupo de cosmonautas están en
que permite determinar si el par constituido por las dos relaciones relación de equivalencia semántica; en el segundo, la relación de
tiene una proximidad suficiente; si es así, el subprograma remite ese sentido es de otro orden, ya que no hay simetría, sino una relación
no simétrica que puede ser parafraseada así: (~
par al programa principal, bajo la forma de un "cuadruplete".
f A que B "Es porque una catástrofe se produjo por x que las personas
Tomemos, por ejemplo, los cuatro enunciados l e que D evitan x."
El programa ha reunido esos enunciados porque tienen el mismo conector;
Estos dos tipos corresponden a dos mecanismos radicalmente
diferentes.
el subprograma compara el contenido de A y C, después el de B y D. Supongamos
que A y C teagan en común las categorías N, y ADV y que a e5tas categorías sean N.B. Convencionalmente, las relaciones simétricas serán representadas por
atribuidos los coeficientes x para N,, y x' para ADV; se dirá que la proximidad líneas verticales, y las relaciones no simétricas, por flechas.
entre A y C es de X = x + x'. Se efectúa la misma operación para B y D, y se En cuanto a la relación entre dos dominios Di y Dj, su valor
obtiene un número Y. El total (X + Y) es comparado entonces con el valor fijo depende del resultado de la comparación entre los dos conjuntos de
Z para determinar si (X + Y) < Z o (X + Y) ;:;;. Z; en este último caso, los enunciados-orígenes. Hay que considerar tres casos:
enunciados pertenecen al mismo dominio semántico.
l. Todos los enunciados-orígenes de Di se encuentran también
El programa principal reúne todos estos cuadrupletes y cons- entre los enunciados-orígenes de D1,
truye dominios según la regla siguiente: luego Di está incluido en D 1•
"Dos relaciones R1 y R 2 (o dos cadenas de relaciones) pertenecen
al mismo dominio si R 1 y R 2 pertenecen al mismo cuadruplete, o si 2. Identidad de los enunciados-orígenes de D 1 y Di>
existe una relación R3 (o cadena de relaciones de la misma longitud) luego DJ y Dt tienen orígenes idénticos.
tal que las proximidades entre R1 y R2, por una parte, y R2 y R3, por otra
parte, satisfagan a esta misma condición ( transitividad) ." 3. Algunos enunciados-orígenes de D¡ se encuentran también
Finalmente, el programa principal establece las relaciones entre entre los enunciados-orígenes de D 1,
los dominios así constituidos (inclusión, intersección, etc.). luego Di está en intersección no vacía con D 1•
III. Interpretación de los resultados Este método ha sido aplicado a diversos corpus históricos o
Los resultados del tratamiento automático son los siguientes: "experimentales".
l. Un cuadro de los datos.
2. Un cuadro de las relaciones entre los dominios. DESARROLLOS CRíTICOS Y PERSPECTIVAS DEL AAD
3. Un coeficiente que expresa la homogeneidad del corpus según
el criterio siguiente: relación entre el número de cuadrupletes formados Los investigadores que trabajan en el marco del AAD no han de-
(para un valor dado del límite que impone la proximidad paradigmá- jado de afinar sus presupuestos teóricos y cuestionar ciertos aspectos
tica) y el número teórico máximo de cuadrupletes posibles. de sus procedimientos. Nos detendremos en algunos puntos impor-
tantes.
La hipótesis inicial era que los dominios así obtenidos cons-
C. Fuchs subraya los problemas que puede presentar el análisis
tituirían un conjunto de subsecuencias semánticamente equivalentes,
morfosintáctico tal como es practicado en el AAD, análisis que recurre
que desembocarían automáticamente en "oraciones básicas"; en reali- implícitamente al semantismo sin control teórico posible. Ahora bien,
dad, ha habido que distinguir dominios que dan relaciones de equiva- el AAD sólo da a la morfosintaxis una función de "delinearización"
lencia semántica "simétricas" y otros que dan relaciones no simétricas.
del texto, sin hacer intervenir a la semántica, que constituye la finalidad
Tomemos un ejemplo: de la investigación. El AAD conduciría al riesgo de considerar que
la Apolo sintaxis y semántica constituyen niveles separados. Además, las cate-
1) está sobre la luna
l
un grupo de cosmonautas gorías gramaticales utilizadas trasportan una herencia filosófica mal

104 105
EL ENFOQUE "SINTÁCTICO"
MÉTODOS DE ANÁLISIS DEL DISCURSO

una orientación [ ... ] ; toda metonimia (ligada a la orientación sintag-


controlada: ¿qué "teoría del funcionamiento ,material de la lengua" mática) tiende a degradarse en sinonimia, por supresión de la sintag-
se puede usar?
matización".
Otra dificultad es la ausencia de un estudio de las marcas enun-
ciativas ( v. infra) en el curso del análisis morfosintáctico. Además, El equipo considera también la introducción de procedimientos
el análisis se detiene en los límites de la oración: ¿no es esta una limi- estadísticos, pero que operen sobre un corpus trasformado· en "objeto
tación arbitraria? Habría que disponer de una teoría de la "interora- discursivo" y no sobre la superficie discursiva. Estos cálculos podrían
ción" como base para el delineamiento, necesario, de la superficie hacerse sobre la estructura de los gráficos ( frecuencw relativa de los
discursiva. conectores, complejidad de las secuencias laterales, etc.), sobre los
Esos planteas llevan a Michel Pecheux a preguntarse si las refe- ítems léxicos (frecuencia relativa de estos en cada categoría m orfo-
rencias lingüísticas del AAD no son demasiado heterogéneas y aun sintáctica de los enunciados, por ejemplo). El instrumento estadístico
insuficientes. Esta dificultad proviene del hecho de que Pecheux se debería facilitar asimismo el estudio de la "densidad" del corpus ( nú-
encerró (la lingüística contemporánea lo incitaba a ello casi ineludi- mero de cuadrupletes construidos sobre el número de cuadrupletes
blemente) en la problemática de la oración: ¿es posible enlazar, posibles). Esta perspectiva es por cierto muy promisoria, pues los dos
como lo hacen la lingüística contemporánea y el AAD, la oración, la enfoques deberían enriquecerse mutuamente.
proposición lógica, el enunciado? ¿Las categorías utilizadas por el En un futuro lejano, tal vez sea conveniente que la fase 2 (des-
AAD no son a veces falsamente estables y evidentes? Se puede encarar composición en enunciados elementales) y la fase 3 (establecimiento
así la posibilidad de eliminar la casilla "preposición" e integrarla al de dominios) se codeterminen, es decir que la fase 3 tendría un efecto
"Verbo", o de trasformarla en verbo de un nuevo enunciado elemental, retroactivo sobre la fase 2.
o en ·COnector entre enunciados.
La empresa de Michel Pecheux constituye una construcción teórica
Ej.: • l. Ella va a París. = a París está integrado al verbo, en tanto que comple- muy elaborada. Al someterse a las restricciones de la computadora, el
mento fuertemente regido. AAD ha permitido plantear con claridad un conjunto de problemas
• 2. Ella viene a las 3 se descompone en dos enunciados elementales: a) Ella de los que se tiende a hacer caso omiso refugiándose en generalidades.
viene 0; b) Loe. 3 (Loe. constituye un metaverbo que introduce una El AAD busca sostener firmemente los dos extremos de la cadena: el
marca de localización). rigor teórico (un desarrollo de la perspectiva de Althusser) y el rigor
metodológico (la voluntad de construir un algoritmo). Al hacerlo,
Asimismo, se puede considerar la eliminación de la casilla DET para integrarla
logra escapar del callejón sin salida "intralingüístico" de Harris, cuvos
a procesos enunciativos, y la supresión de la casilla ADV. En el enunciado elemen-
presupuestos teóricos, implícitos, remiten al conductismo nortea~e­
tal, se distinguirian dos grupos:
ricano.
a) N,V (N,) esquema morfosintáctico Dicho esto, es evidente que el AAD está en pleno período de
b) F1 D, D, = las formas que determinan ese esquema (tiempo, voz, mutación. Se le han dirigido muchas críticas, y los autores las tienen
modo, para el verbo; determinantes, para los sustantivos). en cuenta. El recurrir a un análisis gramatical relativamente tradicional
. , Se han formulado ciertas críticas al procedimiento de compara- dio al AAD la posibilidad de entrar en funcionamiento; en este aspecto,
CJOn que se emplea para construir los dominios: carácter un tanto con el pasaje a una teoría lingüística mucho más compleja corre el
arbitrario de esos procedimientos, importancia quizás indebida acor- riesgo de que se le presenten problemas, tanto más cuanto que la
dada a ciertos criterios de comparación, falta de fundamento teórico lingüística misma está en plena agitación. La tentativa de reintroducir
del sistema de "ponderación". El equipo encara diversos medios los procesos enunciativos causará probablemente grandes dificultades
para mejorar estos procedimientos: se puede hacer intervenir por a una metodología en la que hasta ahora ha predominado muy neta-
ejemplo, a "palabras-clave", señaladas previamente por un estudio' esta- mente la sintaxis.
dístico. No es fácil concebir las relaciones entre materialismo histórico,
También se plantean interrogantes en cuanto a la significación teoría de los discursos y teoría lingüística. Toda la cuestión reside
de los "dominios": ¿equivalencia semántica o pura proximidad oracio- precisamente en esto: cuál es la articulación entre la lingüística y lo
nal? Es innegable que ciertos dominios son puros "artefactos" que un que Pecheux llama lo "discursivo"; qué parte está reservada a la lin-
procedimiento más fino de construcción debería eliminar. En lo que güística, y a qué lingüística. Porque la empresa del AAD no puede
concierne a la distinción entre sustituciones "simétricas" y "orienta- basarse en cualquier teoría lingüística, como si su papel se limitara al
das", Pecheux se pregunta si no estarán vinculadas, en el sentido de delineamiento de superficies del discurso. Una cosa es segura: por el
que "la equivalencia resulta de la desaparicién, olvido o supresión de

107
106
MP:TODOS DE ANÁLISIS DEL DISCURSO EL ENFOQUE "SINTÁCTICO"

momento, el método sigue siendo necesariamente bastante elemental DHD2 (15, 16, 17, 18, 26, 27, 48, 75, 76)
v sólo puede analizar textos muv cursivos.
De hecho, el estatus del AAD es un tanto inestable. Pecheux !l la Impulso 1 demográfico
e! ·evolución
la población mundial
.

t1 1 1 habrá duplicado
es planificado para 8 M
1es de
deseaba esencialmente llevar a los lingüistas a tomar en consideración
las cuestiones teóricas que su perspectiva les planteaba, a riesgo de
nosotros
11 R:~:r~e a3.5 a 1 7 M de habitantes
1 individuos
,,li
en 1el añ_o 2000 1
provocar, como respuesta, críticas respecto del AAD. Este objetivo 30 anos
parece haber sido alcanzado.
DHD3 ( 13, 46, 86)

UN EJEMPLO DE ESTUDIO REALIZADO CON EL AAD:


EL EXPEDIENTE MANSHOL T 4t 1
~ '~~ ;.,~~~~no ~ ~
la elevación
l ¡compensar •
t
:;¡~{~~~~~~n ~de
por
bienes
lbienestar
confort
+desarrollo intelectual y
1interesarse por lcultural
tmejoramiento de
Del "informe Mansholt" fue extraída una pagma que reunía los
diversos temas del autor. Cincuenta ejemplares de este texto fueron Corpus IZQUIERDA
titulados Extrait du rapport áun groupe d'études compasé de respon-
sables C.F.D.T. et de militants de partís de gauche [Extracto del infor- GHDl ( 4, 7, 8, 9, 60, 76)
me de un grupo de estudios compuesto por responsables C.F.D.T. y por ¡ta poUtlca económica se preocupa de 1

militantes de partidos de izquierda] (izquierda); otros cincuenta fueron t baja del consumo individual f
¡asistimos 1
titulados Extrait du rapport d'un groupe Prospectives, groupe de réfle- ~e considera

¡
l
xión compasé de républicains giscardiens et á autres membres de la 1
1objetivo 1 1 ~~~~~:ii~~o 1
industrial
e~onómico
majorité [Extracto del informe de un grupo Prospectivas, grupo de f busca est~ acrecentamiento 1demográfico
mantener evolución de la población
reflexión compuesto por republicanos giscardianos y otros miembros
grave
de la mayoría] (derecha). El texto, bajo sus dos títulos, fue sometido a crucial
los partiéipantes de un curso de reciclaje para empleados técnicos, a eso plantea el problema muy complejo

r-·-·
Importante [ J 1
los que se pidió que lo resumieran de la manera más "completa" y
el agotamiento
1
L '111[~:". ~· l.
materias pr!ma"f
material
"objetiva" posible. la polución
la natalidad
Hipótesis de la investigación: el texto ambiguo de Mansholt y la la supervivencia
ambigüedad de la posición de clase de esos técnicos permitirían diso- la sociedad
ciar "dos procesos discursivos" entremezclados en ese discurso, por la

l
aplicación del AAD a los dos corpus (derecha/izquierda) de resú- GHD2 ( 16, 21, 32, 50, 61, 63, 68, 70, 72, 73, 77, 78) 1
menes. Jla población se prevé . t
Solamente citaremos aquí algunos hiperdominios de cada uno de
los dos corpus, a título de ilustración. 42
f ¡mundial
de la tierra 1
va 1
j\1
duplicar
pasar al doble
pasar de 3,5 a 7 M J 1 habitantes \ 1
!fc~~i'::~~;"; ~ M de individuos
para el al\o 2000
Corpus DERECHA 1 ~~ aqui 1 30 al\os 1
DHDl ( 1, 2, 6, 14, 69, 75, 80, 89, 90, 91, 92)

lla expansión 1 1l l lleva la pobl. de 3,5 a 7 M


toma proporciones . . .
~ ¡1l 1
sobre todo para países l Para comodidad del estudio, se pueden dar títulos a los diversos
hiperdominios; por ejemplo, "la explosión demográfica constituye una
la explosión demo-
el crecimiento gr.Uico
1 es 1 bl
~ plantea pro emas numerosos
arriesga . . .
limpone un cuestionamiento
ttomar medidas polit. radie.
l
1importante" en vias de desarrollo
también para paises
occidentales
amenaza" para el hiperdominio 1 de la "derecha". El programa calcula
las relaciones de dependencia entre hiperdominios de tal modo que es
posible construir un gráfico que represente los diferentes "trayectos dis-
cursivos" realizados; de esta manera puede dibujarse toda una confi-
guración.
Al estudiar esos trayectos, los autores sacan la conclusión de que
41. Coloquio "Argumentaciones"; U.E.R. de didáctica de las disciplinas ( Uni-
versidad de París VII), 16 de marzo de 1974: Qut:lques éléments expérimentaux el discurso de "derecha" se caracteriza por la yuxtaposición de dos
ar appui des thi>ses ¡¡résentées. trayectos contradictorios (discurso demagógico triunfalista/discurso ca-

108 109
MÉTODOS DE ANALlSIS DEL DISCURSO
EL ENFOQUE "SINT ACTICO"
tastrófico de crisis). La articulación entre estos dos trayectos tiene lugar
en el hiperdominio,42 que revela el objetivo del gobierno (utilizar el En el nivel de los dominios mismos, se pueden estudiar diversos
desarrollo cultural como distracción política). En cambio, el discurso elementos para la interpretación: contradicciones explícitas entre domi-
de "izquierda" se caracterizaría, según ellos, por "trayectos trasversa- nios, desplazamientos en el sistema léxico, aislamiento de esos dominios,
les" que conectarían ciettos hiperdominios: apareamientos de dominios diferentes según los corpus, etcétera.

\ \
\
1
\
\
\
\
\

\ \
\1
\ \
\ \
\ 1
\ \ \1
\ 1
\ \
\ 1
\1
\1 ,,
............ \~
'4
---------- ::t

-----'1- it) -----~--~ ._:::


~

Figura 12
42. El cuadro que sigue es simplemente una traducción ilustrativa de los hiperdominios citados, y no el resultado de un trabajo de AAD efectuado sobre
la traducción al español del texto con que se ejemplifica. (N. de la T.)

110
111
LA EN[JNCIACION

'
111. LA ENUNCIACION grar (sicología, sociología, contexto, etc.) ni rechazar. Es muy tentador
dar a la enunciación el estatus de una pragmática, sin poner en tela
de juicio la definición de lo sintáctico y de lo semántico. De modo que
las páginas que siguen están marcadas por una indecisión esencial.5
La concepción de la enunciación que el análisis del discurso rechaza
Si bien el análisis del discurso ignora todavía sal,re qué teoría de
Una necesidad para el análisis del discurso, la enunciación se ha de fundar, hav sin embargo una concepción de la
asiento de una dificultad enunciación que debe rechazar, a· menos de retroceder teóricamente;
sería una concepción que permitiera volver a introducir, con un aparato
conceptual nuevo, aquello contra lo cual se ha construido la lingüística
Hay pocos textos teóricos sobre análisis del discurso que no deplo- del discurso: la autonomía del sujeto, la del "habla" libre. La enuncia-
ren la falta de una teoría de la enunciación y que no vean en ella el ción no debe desembocar en una toma de posesión del mundo y de la
camino que habría que emprender para salir ·del círculo en que queda lengua por la subjetividad. En otras palabras, la enunciación no debe
encerrada la lingüística del discurso por la estricta problemática ,si~­ llevar a establecer que el sujeto está "en el origen del sentido" ( Michel
táctica y léxica: "La más importante tentativa por sobrepasar los hml- Pecheux), especie de punto inicial fijo que orientaría las significaciones
tes de la lingüística de la lengua es sin duda el campo abierto por lo
que se ha convenido en llamar la enunciación". 1 y sería portador de "intenciones", ?e
elecciofoles. ~xplícitas. ~~y q~e
negarse, pues, a ver en la enunciacion el acto md1v1dual d~ ~hhzac10n
Como hemos dicho, la enunciación no constituye de ningún modo que, en una perspectiva saussureana, permite pasar el hm1te de la
Uf\ dominio bien definido que bastaría articular con el sintáctico y el
''lengua" como puro sistema de signos e introducir una relación con el
semántico para obtener una teoría "completa". A decir verdad, existe mundo social. Es lo que denuncia, por ejemplo, P. Kuentz, al afirmar
más bien la tendencia a incluir en la enunciación todos los fenómenos que "con el término de enunciación se persigue la operació~ d~ sal:v~­
que no han encontrado todavía una posición satisfactoria en la teoría taje del sujeto (donde) ... no parece que se haya hecho nmgun s1ho
lingüística. No es pues fácil distinguir lo que corresponde a la enun- para la dimensión social del fenómeno, lingüístico. Esta. no puede a~­
ciación y lo que no. Jean Dubois señala con mucha justeza que "la recer, como ocurría en la antropolog1a saussureana, smo como den-
enunciación se presenta ya como la aparición del sujeto en el enun- vada de su dimensión subjetiva".6
ciado, ya como la relación que el hablante mantiene a través del texto
con el interlocutor, o como la actitud del sujeto hablante con r~specto Dado que no disponemos de una teoría de la enunciadón, y aun
a su enunciado". 2 Es decir que es allí, ante todo, donde res1de un menos de una teoría de la enunciación como componente de una teoría
problema cuya elaboración teórica es decisiva para la constitución de del discurso, nuestro punto de mira será sobre todo una especie de
una teoría del discurso. rápido panorama de algunos puntos significativos alrededor de lo.s
cuales gira la reflexión sobre la enunciación, a la luz de las necesi-
Estas fluctuaciones se comprenden fácilmente: la tradición de lo
dades propias del análisis del discurso: ·~~a hora_ q~ lQ_s -~ªnual!ls ?o
que se ha llamado "positivismo lógico", tradición repre~entada en .par-
ha sonado todavía", 7 y es de temer que esta sit~aci{>n__§~anten_gª·aun
ticular por Ch. W. Morris 3 y R. Carnap, 4 ha hecho. celebre su. tnp~r­ largo tiempo.
tición de la semiótica (ciencia de los sistemas de s1gnos) en szntaxts/
semántica/pragmática. La sintaxis tiene por ??ieto el estudio d~ l~s Enunciación - Estructuralismo - Gramática generativa
relaciones formales entre los signos, con excluswn de lo que ellos sigm- Hemos señalado que la lingüística del discurso pudo constituirse
fican y de los que los utilizan, mientras que la semántica se inte~esa cuando se franquearon dos límites de la perspectiva llamada "estructu-
por las relaciones entre los signos y los objetos a los cuales son aphca- ralista": el límite de la oración y el de una lingüística del enunciado,
bles; queda la pragmática, que se ocupa de lo que, en el, proces,? centrada en el análisis de un corpus compacto, con exclusión de toda
semiótico se refiere a "la relación de los signos con los interpretes .
referencia a una actividad del hablante. La realidad es quizá más com-
Ahora bi~n, la lingüística tiene, evidentemente, tendencia a incluí~ en
su "pragmática" (la enunciación) todos los factores que no logra mte-
5. Conviene destacar, en Francia, el interés de los trabajos, de A. Culi~li
(Universidad de Paris VII), que busca precisamente, con su teor~a d,e la lexas,
l. R. Robin, Langage et idéologies, p. 9. integrar la problemática de la enunciación sin hacer de ella un ep¡fenomeno que
2. "Enoncé et énonciation", Langages 13, p. 100. intervenga en último término y más o menos facultativamente.
3. Foundations of the theory of signs, 1938. 6. "Parole/Discours", Langue Fran9aise 15, p. 27.
4. lntrodudion to semantics, 1946. 7. T. Todorov, presentnción de Langages 17.

112 H3
LA ENUNCIACION
MÉTODOS DE ANALISIS DEL DISCURSO

modelos lingüísticos (de ejecución), siendo definido este por su actitud


pleja: la lingüística chomskiana se detiene deliberadamente en la respecto de su propio discurso" .10
oración, pero de hecho ha facilitado el desarrollo de una reflexión sobre En primer término, vamos a considerar la "{larición del sujeto en
la enunciación. A la inversa, Harris ha permitido franquear los límites el enunciado ocupándonos, con Émile Benvemste, de los aspectos
de la oración, pero desde una perspectiva distribucionalista totalmente indiciales del lenguaje, de la relación con el interlocutor a través de
extraña a la problemática de la enunciación. El análisis del discurso las modalidades de enunciación, y de la actitud del hablante a través
debe permitir integrar simultáneamente estos dos aspectos. de las modalidades de mensaje y de enunciado. $
{~
En la concepción estructuralista estricta, el recurrir al principio
de inmanencia traduce bien la fascinación que ejerce sobre las investi-
gaciones lingüísticas el modelo fonológico. Lo ideal sería no ocuparse
más que de las relaciones de los términos en el interior del objeto-
lengua: solo cuenta la interpedendencia de los elementos que componen
los enunciados realizados, su arquitectura, con exclusión del sujeto y
de la situación.
Con Chomsky, se llega a algo así como nna inversión de los valo-
res. Para Saussure, la lengua estaba fundada por el anónimo colectivo
de la "masa hablante" que reproducía en cierto modo pasivamente
elementos almacenados en la memoria, v más particularmente palabras;
para él la libertad, la creación son del dominio del "habla". A la inversa,
Chomsky pone en primer plano la "creatividad" del sujeto hablante, en
lugar de la pasividad de la masa hablante: "La distinción competen-
cia/ejecución se emparienta con la distribución lengua/habla en Sau-
ssure, pero es necesario rechazar el concepto saussureano de «lengua»,
que la reduce a un inventario sistemático de elementos, para volver a la
concepción de Humboldt, que hace de la competencia subyacente un
sistema de procesos generativos". 8
Si bien el hablante-oyente ideal de la gramática generativa es dife-
rente del sujeto hablante que corresponde al "habla" saussureana, al
referir Chomsky a la "razón" de los sujetos hablantes la competencia
concebida como funcionamiento recursivo de un sistema de reglas (y
no como sistema de signos clasificados en la memoria), este hablante-
oyente ideal queda totalmente abstracto y no integra ni las variaciones
de situaciones ni las variaciones de hablantes. Sin embargo, constituirá
una etapa importante hacia la construcción de un dominio de la enun-
ciación, cuando se llegue a concebir que "el ejercicio del habla no es
una actividad puramente individual y caótica, y en consecuencia incog-
noscible, que existe una parte irreductible de la enunciación pero que al
lado de ella hav otras que se dejan concebir como repetición, juego,
convención, sistema de reglas".9
Aunque una concepción semejante es extraña a la estricta proble-
mática de Chomsky, se encuentran en Jean Dubois, por ejemplo, formu-
laciones significativas: "al distinguir las realizaciones últimas ( enun- '.i
ciados realizados) y la competencia del sujeto hablante (su conoci-
miento intuitivo de las reglas), la gramática generativa facilita indirec-
tamente [la bastardilla es nuestra] esta reintroducción del sujeto en los

8. Le langage et la pensée, Payot. 10. Introducción a La phrase et ses transformation.~, Larousse.


9. T. Todorov, presentación de Langages 17.

115
114
MéTODOS DE ANÁLISIS DEL lJISCURSO LA ENUNCIACióN

términos que sirven para designar el objeto al mismo tiempo que es


l. EL ASPECTO INDICIAL; PROBLEMAS DE TIPOLOGIA pronunciada la instancia del término: como yo/tú, remiten sólo a indi-
viduos y no a conceptos, no nacen sino de la enunciación, y son ente-
ramente nuevos en cada enunciación nueva. Es el caso de los demostra-
tivos (este y sus derivados) que son correlativos de personas. Así, este
A. EL ASPECTO INDICIAL remite al objeto designado por la presente instancia de discurso; lo
mismo ocurre con aquí, allí, etc. Estos índices de l1,t!ar, de ostensión,
ltmile Benveniste 11 distingue claramente las reglas que fijan las sólo tienen existencia por la relación con la instancia presente de
condiciones sintácticas de aparición de las formas de la lengua, lo que discurso.
llama "condiciones de empleo de las formas", y las "condiciones de El tiempo tiene una importancia considerable: sus formas se deter-
empleo de la lengua", que surgen de dos universos diferentes. La minan con referencia al momento de la enunciación, al hablante, "cen-
enunciación es la "puesta en funcionamiento de la lengua por un acto tro de la enunciación". El "presente" coincide precisamete con el
individual de utilización"; 12 la enunciación no es el "habla" (en el momento de la enunciación, y sólo el discurso puede hacer actual a
sentido de Saussure), sino que se refiere al "acto mismo de producir ahora. En este sentido, Benveniste puede afirmar que "el presente es
un enunciado y no al texto del enunciado". 13 La enunciación es el acto propiamente la fuente del tiempo". Esto se aplica también a hoy,
por el cual el hablante "moviliza la lengua por su cuenta", "toma la ayer, mañana, etcétera.
lengua por instrumento", convierte la "lengua" en "discurso", y se coloca
en posición de hablante por medio de índices específicos (de ahí la En efecto, cuando el enunciador emplea ayer, dentro de dos días, etc., estos
expresión "aspecto indicia! del lenguaje"): pronombres personales, signos no tienen contenido más que por su relación con el punto de rderencia que
tiempos verbales, etcétera. es el ahora de la enunciación. Si cambia este punto de referencia, hay que reajustar
las expresiones temporales. Así, cuando el punto de referencia <.'Oincide con el
La aparición de índices de persona solo se produce por la enuncia-
momento de enunciación, se dirá:
ckn. Benveniste opone claramente yo y tú, que poseen la marca de
persona, a él, que sólo sirve para representar un invariante no personal. ( 1) Ayer, César cmzó el Rubicón;
Así pues, yo/tú tienen ~m estatus muy notable: son seudosignos lin- y si el punto de referencia está en el pasado, se dirá:
güísticos, que solo remiten a la instancia del discurso en que son ( 2) La víspera de su partida, César cruzó el Rubicón.
producidos. Así, él pertenece a la sintaxis de la lengua, mientras que Del mismo modo, a César llega mañana corresponde César llegó (o llegará)
yo no remite a otra cosa que a "la persona que enuncia la presente al día siguiente. Existe un sistema completo de correlaciones que ajustan así los
instancia de discurso que contiene a yo", y no puede ser identificado deícticos a los puntos de referencia.
~ino por la instancia de discurso que lo contiene. Del mismo modo, tú César está aquí/César estaba allí.
no es sino lo que yo establece como el individuo a quien se dirige Igualmente si se trata de un lapso, de una duración.
et: la pn·sente insta.ncia del discurso. En cambio, él, llamado "no-per-
Partirá dentro de tres . días/ Partió tres dfas más tarde (después).
soua". tiene la!' propiedades siguientes:
Es así como el pasar a la narración obliga a reajustar las coordenadas espa-
l. Combinarse con cualquier referencia de objeto. cio-temporales.ts
2. ~o remitir reflexivamente a la instancia de discurso.
3. Tener una cantidad de variantes pronominales o demostrativas. En resumen, es necesario distinguir entidades que tienen en la
4. :--.lo ser compatible con índices como aquí, hoy, etcY lengua un estatus estable y pleno, y otras que son producidas por el
aparato formal de 1a enunciación y no existen más que en el sistema de
Ese estatus muv particular de los índices de persona es compar- individuos creados por la enunciación, y en relación con el aquí y
tido por lo que Benveniste denomina índices de la ostensión. Son ahora del hablante. Es "un conjunto de signos vacíos" que son los
mismos para todos los hablantes, pero que se cargan de un contenido
1 l. Particularmente en el trabajo dEdicado a "El hombre en la lengua", en único cada vez que se emplean. El lenguaje no es, pues, un bloque
Problemas de lingüística genera! (traducción española: México, Siglo XXI, 1971). homogéneo, la lengua, sino que existe una "diferencia profunda entre
No hablaremos aquí de los trabajos de Roman Jakobson sobre los "elementos indi- el lenguaje como sistema de signos y el lenguaje asumido como ejer-
ciaks" que él llama "embragues" ( shifters), pero en rigor de verdad los nombres
dt- Bpnveniste y Jakobson son indisociables. cicio por el individuo".
12. "L'appareil forme] de l'énonciation", en Langages 17, p. 12.
13. Ibídem, p. 13. 1.5. Sobre este tema puede consultarse el muy completo artículo de J. Pin-
14. Problemtl.~ de lingiiística general, p. 177. chan, "L'expression du temps", en Langue Franr;aise 21 ( 1974).

llfi 117
MÉTODOS DE ANÁLISIS DEL DISCURSO
LA ENUNCIACióN

B) PROBLEMAS DE TIPOLOGlA
la petite Marie n'avait pru dormí non plus, mais il ne sut rien lui dire
El estudio de los fenómenos lingüísticos ligados a la enunciac10n pour marquer sa sollicitude" (La Mare au Diable). 18
constituye una vía de acceso privilegiada a una eventual tipología de
los discursos. Todo pasa como si no hubiera narrador: "Aquí no habla nadie:
los acontecimientos parecen contarse por sí mismos. El tiempo funda-
Historia/ discurso mental es el aoristo, que es el tiempo del acontecim&nto fuera de la
Esta oposición, debida a los estudios de Émile Benveniste, 16 se persona de un narrador". 19 Se comprende mejor el impacto" discur-
origina en la comprobación de que las relaciones entre tiempos gra- sivo que constituyen, por ejemplo, los Comentarios de César (en su
maticales tales como se las explica comúnmente no bastan para dar traducción, al menos) : "César incendió todas las aldeas y todas las
cuenta de la organización de las diversas formas temporales en el edificaciones, cortó el trigo, y se retiró a la región de los ubios, etc.".
sistema verbal del francés moderno, y en particular de la oposición Teniendo que relatar su conquista. César fija sus actos en lo intem-
"passé sirnple/passé compasé". Benveniste llega a la conclusión de poral, los arranca de su presente, de la contingencia; al negarse a
que "los tiempos de un verbo francés no se emplean como miembros escribir yo, sustrae su narración a cualquier toma de partido subjetiva.
de un sistema único, sino que se distribuyen en dos sistemas distintos El yo autobiográfico del "discurso" se convierte en el él de la "histo-
y complementarios", 17 disponibles para cada hablante, y que corres- ria": en el lugar de la figura discursiva del general que narra sus
ponden a "dos planos de enunciación diferentes": la historia y el dis- campañas, se coloca la del historiador imparcial.
curso. . A la inversa, el discurso cubre "todos los géneros en que alguien
Para Benveniste, la oposición "passé simple/passé compasé" no se dirige a alguien, se enuncia como hablante y organiza lo que dice
es verdaderamente de orden temporal. Los dos expresan, en efecto, en la categoría de la persona". El "discurso" puede ser tanto escrito
el "pasado", y es por eso que muchos lingüistas tienen tendencia a como oral; el discurso puede ocupar en todo momento el lugar de la
ver en el "passé simple" una forma arcaica que iría siendo poco a ''historia", cuando el autor interviene o hace expresarse a un 'perso-
poco r~mplazada por el "passé compasé". Por el contrario, según Ben- naje (desde este punto de vista, el estilo indirecto aparece a menudo
veniste, estos dos tiempos no están realmente en concurrencia, en la como un discurso citado en términos de acontecimientos y traspuesto
medida que surgen de dos sistemas distintos de enunciación. en "historia"). El discurso emplea todas las personas del paradigma
La enunciación "histórica", que corresponde esencialmente a la verbal: el yo/tú se opone aquí al él, mientras que en la "historia" el
lengua escrita, narra los acontecimientos pasados, sin ninguna inter- él no se opone a nada. En el discurso son posibles todos los tiempos
vención del hablante en el relato. La "historia" no puede utilizar otra verbales, salvo al aoristo: los tiempos esenciales del discurso son el
"persona" que la tercera, excluyendo todo lo que es propio del aparato presente, el futuro y el perfecto ( "passé compasé"); el imperfecto es
formal del discurso. común a los dos, "discurso" e "historia".
En cuanto a los tiempos verbales, la historia no emplea más que El perfecto no puede remplazar al aoristo sin cambios notables,
tres: pues "el perfecto establece un nexo viviente entre el acontecimiento
el "passé simple" (llamado también aoristo), pasado y el presente en que tiene lugar su evocación. Es el tiempo del
el imperfecto, que relata hechos como testigo, como participante". 19 Con el per-
el pluscuamperfecto. fecto, el acontecimiento narrado se enlaza con nuestro p1 esente: el
presente del discurso es en efecto el punto de referencia temporal del
Existe accesoriamente un futuro perifrástico que Benveniste deno- perfecto, mientras que el punto de referencia temporal del aoristo es
mina "prospectivo" (por ejemplo: "César devait mourir peu apres'' ["Cé~ el acontecimiento narrado en sí mismo. El futuro tambié1, está exclui-
sar había de morir poco después"] ) , y el "presente de definición", do, pues es un presente proyectado al porvenir, "implica prescripción,
intemporal. Tomemos un ejemplo de George Sand: obligación, certidumbre, que son modalidades subjetivas, no catego-
rías históricas".20 El prospectivo ( il allait régner ["iba a reinar"], il
''Quand le jour fui: venu et que les bruits de la campagne 1'annon-
cerent a Germain, il sortit son visage de ses mains et se leva. Il vit que 18. "Cuando llegó el día y los sonidos del campo se lo anunciaron, Germán
sacó el rostro de entre las manos y se levantó. Vio que la pequeña María tampoco
16. Problemes de linguistique générale, Gallimard, 1966, pp. 237 ss. [No había dormido, pero no supo qué decirle para demostrar su solicitud" (N. de la T.).
figma en la edición en l'spañol (N. de la T.).] lH. E. Renveniste, op. cit., p. 241.
17. 1/ndem, p. 238. 19 bis. Ibídem, p. 244.
20. Ibídem, p. 245.

118
119
MÉTODOS DE ANÁLISIS DEL DISCURSO LA ENUNCIACióN

devait trar.erser l "había de cruzar"], etc.) es un seudofuturo que, en otros medios de inducir a posibles rechazos inconscientes. Simplemente se ve aquí
realidad, no indica más que una inminencia o una fatalidad. 21 cómo un fenómeno de enunciación puede funcionar dentro de una estructura dis-
cursiva determinada.
Quisiéramos señalar el interés de un estudio hecho sobre este tema, desde
una óptica de análisis del discurso, y dirigido por D. Leeman.22 Tomando como Más allá de los trabajos de Benveniste sobre los tiempos del
corpus el discurso de las biografías en un diccionario enciclopédico (el Larousse pasado, es bien sabido que los tiempos verbales constituyen un domi-
en diez volúmenes), el equipo quiso saber a qué reglas obedecía la repartición nio muy fecundo para el estudio de textos. Los gramtficos tradicionales
entre "passé simple" y "passé composé" en un corpus tan homogéneo. Los autores se interesaban mucho por ellos, pero en un marco casi exclusivamente
buscaron entonces una hipótesis que permitiera explicar la distribución PC/PS. literario y con un· impresionismo que hacía que sus resultados no
Partiendo de la idea de que el PC implicaba un nexo con el presente, se pre- fueran aprovechables. Los tiempos de los verbos no son solamente
guntaron si las biografías de personajes contemporáneos se opondrían a las de elecciones operadas en último término, una vez que la sintaxis y el
personajes alejados en el tiempo por medio de la distinción PC/PS. Se demostró sentido han sido puestos en su lugar, sino que intervienen en toda
que esta hipótesis era insostenible, así como la que relacionaba el empleo del PS la trama del discurso. La única manera de aclarar este problema
con el alejamiento en el espacio o la que asociaba el PS a los hombres de ciencia fundamental consiste en poner en relación las personas del verbo, las
y el PC a los artistas. La distinción PS/PC no correspondía tampoco a la oposición modalidades ( v. infra), los aspectos, en el marco de una teoría de
vida/obra del biografiado. Los autores elaboraron entonces la hipótesis siguiente: los tipos de discursos.
"La utilización de los tiempos es para los autores del diccionario un medio Consideremos por ejemplo un problema extremadamente limi-
de modalizar la información, cuando la dan, y de crear en el lector una adhesión tado, un detalle: la oposición entre mourut ["murió"] y mourait [."mo-
o un rechazo inconscientes, cuando no la dan. Esta modalización no se hace por ría"] (o naquit ["nació"] y naissait ["nacía"]). La Gramática del
azar: francés de Wagner y Pinchan ve en este imperfecto, tiempo de la
l. Se relaciona con la posición política del personaje descripto. duración utilizado aquí con un verbo perfectivo, solamente la idea
.i
2. Rechaza hacia un pasado recortado del presente (el PS) ]o que es pro- de que "el hecho evocado no ha agotado toda su importancia". De
gresista, y actualiza en cambio todo lo que es de derecha." 23 hecho, no es posible disociar estos tiempos del orden de los constitu-
El trabajo abarca, en el Lamusse, desde la letra A hasta !a L (solo hay yentes: el orden obligatorio para el imperfecto es (fecha + verbo +
pocos contraejemplos, de personajes muertos hace mucho tiempo). Así, cuando la sujeto). Además, la fecha se divide la mayoría de las veces en ( Il y
opción política de un perwnaje de izquierda no está dada explícitamente, el a . . . + fecha), pudiendo invertirse los dos elementos. Así, en el
empleo de los tiempos permite un rechazo inconsciente. "Esto no significa que los diario Le Monde ( 3 de abril de 1975) : "11 y a un an, le 2 avril 1974,
autores del diccionario se hayan puesto de acuerdo, ni que hayan utilizado cons- mourait G. Pompidou" ["Hace un año, el 2 de abril de 1974, moría
cientemente tal tiempo para tal información y tal otro tiempo para tal otra infor- Georges Pompidou"]. En cambio, el "passé simple" (o el perfecto)
mación. Pero han aprendido su gramática, han tomado nota de un cierto número impone el orden (sujeto + verbo + fecha). Se trata de un tiempo
de fenómenos gramaticales (incluida esta característica que opone PS y PC) que verbal por otro, de un cambio de "tema" ( v. infra): si la fecha y el
ellos utilizan espontánea e inconscientemente." verbo preceden al sujeto, es que el acontecimiento es el tema de la
Esta investigación reciente parece mostrar que una posibilidad inscripta en la frase o, más precisamente, la coincidencia de la fecha de ese aconte-
estructura de la lengua -el doble sistema temporal ligado a dos niveles de enun- cimiento con la fecha de la enunciación; de allí el uso del imperfecto
ciación distintos- puede ser utilizada por tal o cual tipo de discurso con fines como tiempo del pasado que actualiza. En el enunciado "G. Pompidou
(¡ue le son propios. Ello no quiere decir que este uso de la oposición PS/PC sea mourut (es mort) le 2 a vril 1974" ["Georg es Pompidou murió el 2 de
pertinente fuera del género de la biografía de esta enciclopedia, o que no haya abril de 1974"], el tema es Georges Pompidou, caracterizado por un
predicado (la muerte). En realidad, se trata de dos tipos de discursos
21. H. Weinrich en Tempus (trad. esp.: Estructura y función de los tiempos diferentes: un discurso "conmemorativo", que apunta a superponer
en el lenguaje, Madrid. Credos, 1975), considera también la existencia de dos grupos presente de enunciación y hecho pasado para actualizar a este último,
de tiempos verbales que llama "tiempos del comentario" y "tiempos de la narra- y un discurso biográfico, donde el personaje está afectado por un
ción", pero no acepta ni las dobles funciones ni las restricciones combinatorias de conjunto de predicados estables (nacimiento, obras, muerte) que en-
Bf•nveniste, que comprometen, según él, la aplicación de la teoría a otras lenguas.
En espaiioL la oposición pretérito perfecto/pretérito indefinido correspondería a cierran su existencia, que están todos subordinados a esta figura sin-
la oposiciun eomentario/narración (N. de la T.). tética.
22. Se trata (k un trabajo colectivo realizado por un grupo de estudiantes
bajo la responsabilidad de D. Leeman durante el primer semestre del año lectivo
197.3-1974, en la Universidad de París X.
23. Mimeografiado. Nanterre, 1974.

120 121
MÉTODOS DE ANÁLISIS DEL DISCURSO
LA ENUNCIACION

Las "fnnciones del lenguaje" según Roman Jakobson


tiene por dominio la información vehiculizada por el mensaje,
Aquí conviene hacer referencia a los trabajos de Roman Jakobson su valor propiamente referencial.
sobre las diferentes funciones del lenguaje, ya que su modelo ha
conocid·o· una en.orme difusión y presenta de hecho un interés para - Hay función fática cuando el mensaje apunta a establecer,
el anáhsis del discurso, a pesar de que su aprovechamiento plantea prolongar o romper la comunicación, verificar si el canal fun-
problemas serios. ciona, llamar la atención del receptor: puede manifestarse tanto
La teoría de las "funciones'' del lenguaje no se inscribe explícita- por ¡hola!, ¿me oye?, etc., como por intercam.Hios rituales acerca
mente en el marco de una reflexión sobre la enunciación todavía muy del tiempo, que solo sirven para asegurar u~ contacto.
poco desarrollada en la época en que aquella fue fo;mulada, pero - La función metalingüístico centra el mensaje en el código mis-
sobrepasa ya el marco estructuralista. Jakobson pone en tela de juicio mo; por ejemplo, una pregunta sobre el sentido de una palabra
la idea de que la función referencial, que apunta a trasmitir informa- empleada por el emisor y desconocida para el receptor.
ciones, deba ser considerada como la función única o aun esencial - En cuanto a la función poética, es "el acento puesto en el
de la l~ngua,. y ~~s~rrolla, en consecn?encia, la idea de que "para tod~ mensaje en sí mismo [ ... ]. Esta función, que pone en eviden-
comumdad lmgmstlca, para todo sujeto hablante, existe una unidad J
cia el lado palpable de los signos, profundiza por eso mismo la
de la leng~a, ~ro es~ código global presenta un sistema de subcódigos dicotomía fundamental de los signos y los objetos". 25
en comumcacwn reciproca: cada lengua abarca varios sistemas simul-
táneos, cada uno de los cuales está caracterizado por una función El punto esencial es el siguiente: no existe prácticamente men-
diferente". 24
saje con una sola función (la de trasmitir información, particularmen-
El lenguaje no tiene, pues, por única "función" la de comunicar te): la diversidad de los mensajes viene de las diferencias de jerarquías
informaciones, y debe ser estudiado en toda la variedad de sus fun- entre estas funciones. Así puede esbozarse un embrión de tipología
ciones, que son seis v están relacionadas con los factores constitutivos )
de los discursos. Por ejemplo, la poesía épica y la poesía lírica se
de todo proceso lingüístico: caracterizan por el predominio de la función poética, pero mientras
Contexto que "la poesía épica, centrada en la tercera persona, hace participar
en gran medida a la función referencial, la poesía lírica, orientada
Destinador - - - - - - Mensaje - - - - - - Destinatario hacia la primera persona, está íntimamente ligada a la función emo-
Canal . , 26
t IVa •
Código
· Dificultades relacionadas con este modelo
Todo proceso lingüístico supone, en efecto, un hablante y un recep- Este modelo, muy atractivo, ha sido fecundo esencialmente en el
tor, un mensaje, un contacto (un canal físico y sicológico) entre ha- dominio de la poética, que Jakobson ha desarrollado ampliamente en
blante (emisor) y destinatario (receptor) y, finalmente, un código sus análisis concretos. Es el concepto saussureano de "habla" el que
común a los dos protagonistas, así como un contexto comprensible es indirectamente retocado por Jakobson: los subcódigos en cuestión
para el destinatario. no surgen de lo individual, de lo accesorio, sino que poseen un estatus
lingüístico, ligado a la enunciación, a la inscripción del sujeto hablante
- La función expresim, o emotiva, "centrada en el emisor (la dentro del marco global de la comunicación. Desgraciadamente, un
primera persona), apunta a una expresión directa de la actitud modelo semejante está lejos de ser fácilmente aprovechable, en la
del sujeto respecto de aquello de lo que habla": cubre todos medida en que sigue siendo abstracto: ¿,cómo considerar la interrela-
los medios expresivos.
ción de estas múltiples funciones en un mensaje?, ~.cuántas funciones
- La función conativa se centra en el receptor (la segunda per- pueden operar simultáneamente?, etc. Esto dificulta la utilización
sona): las realizaciones más manifiestas son el imperativo y el de un modelo que, por lo demás, tiene el inmenso mérito de intentar
vocativo. concebir el lenguaje en toda su complejidad.
- La función referencial, o denotativa, o cognitiva, se orienta hacia Desde el punto de vista del análisis del discurso, P. Kuentz, por ejemplo, ha
el contexto (la tercera persona; no-persona, según Benveniste): expresado grandes reservas sobre el valor del aporte de Jakobson. Seg{m él, estas

24. Essais de linguistique générale (Colección "Points"), Capítulo 11, p. 210. 25. Ibídem, p. 218.
26. Ibídem, p. 219.
122
123
MÉTODOS DF. ANALISIS DEL DISCURSO
LA ENUNCIACION

funciones arrastran dos presupuestos fundamentales del modelo tradicional del 2. LAS MODALIDADES
''texto":27

l. Supone la existencia de un nivel central del enunciado, al cual se agre-


gan niveles secundarios accesorios; un mode~o semejante no puede, por
lo tanto, "dar cuenta del funcionamiento desnivelado de los sistemas dis-
cursivos que constituyen el enunciado".
Penetramos en uno de los dominios menos estables, uno de los
más confusos también, de la teoría de la enunciación; t.blmentablemente,
2. Mantiene la supremacía de un emisor, variante del sujeto creador, del el análisis del discurso está obligado a recurrir a él constantemente.
"autor" de la crítica tradicional. El esquema de la comunicación se lee,
Aquí nuestras ambiciones serán todavía extremadamente modestas, y
además, necesariamt>nte de izquierda a derecha, a partir de un emisor
apuntarán sólo a presentar algunos elementos necesarios para un
"que, atravesando nn código al cual él es preexistente, ~e dirige a un
planteo del problema. Los términos modalidades, modal, modalizad?"',
destinatario que «escucha» su mensaje. La re:ación que está supuesta aquí modalización están cargados de interpretaciones, son reclamados por dis-
es la que va del autor al lector, no la relación dialéctica que, a partir
tintas disciplinas, v remiten a realidades lingüísticas variadas.
de la práctica lingüística, instaura a sus actantes a través del trabajo
del lenguaje".28
Son términos tomados de la lógica, y la gramática tradicional hace
de ellos un uso tan abundante como poco riguroso (categoría verbal
Es lamentablemente cierto que los embriones de tipología resultan del "modo", actitud del hablante con respecto a su enunciado, matices
insuficientes en la medida en que no hay teoría de la articulación de del pensamiento, etc. ) .
las estructuras de la enunciación con las condiciones de producción Es en Charles Bally, precursor indirecto de la teoría de la enunciación, donde
de los discursos. Habría que hacer intervenir al hablante y al receptor, se encuentra un empleo sistemático de esta noción. La modalidad es definida
pero también a su estatus y asimismo el de sus discursos y el de la por él como "la forma lingüística de un juicio intelectual, de un juicio afectivo
situación de enunciación (apoyándose en una teoría de las ideologías). '
..)
o de una voluntad que un sujeto pensante enuncia a propósito de una percepción
Es vano esperar que pueda constituirse el sistema formal de las estruc- o de una representación de su espíritu".29 En cada frase hay dos elementos que
turas discursivas posibles sin salir del campo estricto de una lingüística deben ser distinguidos: el dictum y la modalidad. El dictum corresponde al conte-
formal. nido representado -intelectual-, a la función de comunicación de la lengua, mien-
tras que la modalidad remite a la operación síquica que tiene por objeto al dictum.
La relación entre modalidad y dictum no es constante, pero sigue una escala, de lo
implícito a lo explícito. Así, el dictum puede ser realizado por un verbo modal
con sujeto modal explícito:

yo = sujeto modal
ro creo que está allí { creer = verbo modal,

o sin sujeto modal: Es preciso que se caya,


con un adverbio modal: Llegará probablemente,
con un modo gramatical (el imperativo): Quiero que te vayas: ¡vete!, etc.

Bally da un ejemplo significativo de escala, que va desde lo explícito hasta


lo sintético (la modalidad incorporada al dictum). Así, en los enunciados siguien-
tes el dictum es constante:
a ) quiero que usted salga; b) le ordeno salir; e) es preciso que usted salga;
d) usted debe salir; e) salga; f) ¡afuera!; g) ¡ ust!; h) mímica; i) expulsión física.

Charles Bally piensa que la modalidad está siempre presente, la mayoría de


las veces incorporada: así, llueve comrresponde en realidad a (yo compruebo
que) lluece.

27. Langue Franvaise 15, p. 26. 29. Ch. Bally, "Syntaxe de la modalité explicite", Cahiers Ferdinand de Saus-
28. Ibídem. sure ( 1942), p. 3.

124 12.')
LA ENUNCIACION
MÉTODOS DE ANÁLISIS DEL DISCURSO

Modalidades de enunciado
Dentro de los límites de este trabajo no podemos ocuparnos de
los medios que han propuesto los gramáticos generativistas para inte- Las modalidades de enunciado son una categoría lingüística mu-
grar a la teoría generativa los elementos lingüísticos que corresponden cho menos evidente; no se apoyan en la relación hablante/oyente,
a las modalidades: nos contentaremos con algunas aclaraciones termi- sino que caracterizan la manera en que el habla?~e sitúa el e~unciado
nológicas. Según André Meunier, que se inspira en M. A. K. Halliday,30 en relación con la verdad la falsedad, la probab1hdad, la certidumbre,
se pueden distinguir en particular dos grandes clases: las modalidades la verosimilitud etc. ( m~dalidades lógicas), o en relación con juicios
de enunciación y las modalidades de enunciado, a las que se agregan a preciati vos: lo' feliz, lo triste, lo útil, etc. (modalidades apreciativas).
las modalidades de mensaje. Así, en: Es posible que venga Pablo, es posible C_?nstitu~e. }a m?~ali,:
dad lógica, sintácticamente distinta, aqm; de la propos1c~on bas1Ca
(Pablo venir). En cambio, en Pablo esta seguramente allt, la moda-
Las modalidades de enunciación lidad lógica se manifiesta sintácticamente por un adverbio (segura-
La modalidad de' enunciación corresponde a una relación ínter- mente).
personal, social, y exige en consecuencia una relación entre los prota- Lo mismo vale para la modalidad apreciativa: se puede distinguir,
gonistas de la comunicación. U na frase no puede recibir más que una l por ejemplo, entre Es una suerte que Pablo esté allí y Afortunadamente
modalidad de enunciación -obligatoria-, que puede ser declarativa, Pablo está allí.
interrogativa, imperativa, exclamativa, y que especifica el tipo de En la medida en que una lengua no es de ningún modo un len-
comunicación entre el hablante y el(los) oyente(s) (Jean Dubois y guaje lógico, la manera como las modalidades de enunciado se ~co~­
F. Dubois-Charlier no hablan de "modalidades de enunciación" sino poran a la proposición básica no deja de tener efecto sobre su sigm-
de "constituyentes de frase", con una definición muy semejante). Con- ficación. Como siempre que se compara lógica y lenguaje, es sorpren-
sideremos, por ejemplo, las frases: dente la diversidad de recursos de la lengua: así, para la modalidad
Estoy seguro de que Francia es afortunada.
Estoy afligido de que Francia sea afortunada.
'·'
1
de lo posible nos encontramos con estructuras de frases muy variadas,
que llegan ~ hacer dudar de la homogeneidad lingüística de esta
modalidad:
La "modalidad de enunciación" es la misma (declarativa), pero a) Es posible que partamos.
la "modalidad de enunciado" ( v. i'rnfra) es diferente. Además, el sujeto b) No es imposible que partamos.
modal de los verbos modales y el sujeto de enunciación coinciden e) Puede que partMnos.
(yo). Por el contrario, en una frase como: d) Quizá partamos.
León está seguro de que Francia es. afortunada, e) Puede ser que partamos.
f) Nuestra partida es posible.
el sujeto modal (León) es diferente del sujeto de enunciación (el yo g) Nuestra partida no es imposible.
que declara). h) Podemos partir.32
La modalidad de enunciación puede desembocar en una teoría La equivalencia semántica de es~a.s frases presenta d.ificultades:
de los "actos de lenguaje" ( v. infra), aprovechable para el análisis del a) y b), f) y g), respectivamente,, difieren suhlm~nte, mientras que
discurso. Oswald Duci:ot hace notar precisamente que el acto de orde- f) y d) son netamente distintas. Segun D";lcrot, los h~os f) y d) co~r~~­
nar implica cierta relación jerárquica; asimismo, el derecho de inte- ponden a actitudes distintas en el en~nciador: f). afuma ~ma posibili-
rrogar no se adjudica a cualquiera, y remite a un tipo particular de dad mientras que en d) el hablante toma una Cierta achtud, que no
relación social. El mismo autor señala que el hecho de hacer una es n'i afirmació~ ni rechazo ante el acontecimiento considerado [... ] .
pregunta obliga al receptor a continuar el discurso, a responder. En La posibilidad es afirmada, por f) y representa d a por d)"33V. e aqm,
otras palabras, por la vía de las modalidades de enunciación se con-
tribuiría a construir esta teoría de las "relaciones ínterhumanas, de las 32. Señalemos que la modalidad lógica J?Uede estar implícita, ligada a los
que la lengua ofrece no solamente la ocasión y el medio sino también determinantes, a los tiempos verbales, ,etc. As1, en. Tes pere e~ m~e ho~oreras
el marco institucional, la regla". 31 ["Honrarás a tu padre y a tu madre ] , la modahdad de obh~acwn esta pre-
sente, ligada a la estructura de la máxima y al futuro. Tamb1en puede ha?t:r
ambigüedades: Estos r;idrios se limpian puede ser interpretado como una pOSibi-
lidad (pueden limpiarse) o una necesidad (deben limpiarse).
30. "Modalités et communicaton", en Langue Fran9aise 21. 33. Op. cit., pp. 66-67.
:n. Dire et ne pas dire, Hermann, 1972, p. 4.

127
126
ME:TODOS DE ANÁLISIS DEL DISCURSO
LA ENUNCIACióN

una diferencia análoga a la que opone estoy triste (afirmado) y ¡ay!


(representado). tanto síntoma como expresión del dolor. de los casos: el tema coincide con el sujeto gramatical, y el rema, con
Tales diferencias son importantes e11-U..l2__a perspectiva de análisis lo que se diCe de él" (se habla también de tópico y comentario).
del discurso, teniendo en cuenta la relación que existe entre enunciador El león!deoora al ratón.
v enunciado. tema rema
· Además, la lengua no presenta un sistema evidente y simple de (tópico) (comentario )
modalidades lógicas: seguramente tiende más bien a la probabilidad :~
que a la certidumbre; ¿qué decir de ciertamente, sin duda, etc.? No Diversas trasformaciones permiten poner en posición de tema a
puede decirse que ciertamente y seguramente sean el correlato exacto tal o cual constituyente de la oración.
de ciérto y seguro. No hay más que evocar la complejidad de los
verbos llamados "modales" (poder, deber) para comprender cuántas Brusquement (tema), l'auto disparut (re·
dificultades provoca la noción de modalidad de enunciado. En cuanto
a las modalidades apreciativas, circunscribirlas o clasificarlas constituye - Desplazamiento a
r ma) ["Repentinamente, el auto desa·
pareció"]. 35
una tarea altamente problemática; es difícil, por ejemplo, identificar: la posición inicial ,, A París (tema), il a été fait prisonnier
a) Es una suerte que León se t;aya. (rema) ["En París, fue hecho prisio·
b) León se oo, ¡por suerte!
nero"].
-Realce por medio de c'est ["es que"]: C'est Pierre que León
Moalidades de mensaje aime ["Es a Pedro a quien ama León"]. Según J. y F. Dubois,36 esta
Abordamos aquí una cuestión muy delicada, puesto que se trata, oración, que se distingue de la oración enfática ( v. infra), proviene
de hecho, del valor modalizador de ciertas trasformaciones sintácticas. del enea je de:
Estas tienen un papel muy importante por cierto, pero bastante oscuro
por el momento. Nos limitaremos a hacer algunas referencias carentes { León aime quelqu'n ["León ama a alguien"].
Ce quelq'un est Pierre ["Ese alguien es Pedro"].
de todo formalismo.
En este punto, hay que rechazar dos actitudes extremas: creer Esta trasformación puede operar sobre diversos constituyentes:
que a cada trasformación (por ejemplo, la pasivación o la nominali- C'est hier que f'ai vu Léon ["fue ayer que vi a León"], c'est moi qui ai
zación) corresponde una incidencia semántica sobre la oración que vu Léon ["fui yo que vi a León"], éest Léon que j'ai vu ["fue León a
sea constante, unívoca o, inversamente, pretender que no se puede asig- quien vi"], etc.
nar a priori ninguna significación fuera de contextos discursivos deter-
minados. En el primer caso, se correría el riesgo de caer en una especie - El énfasis, que se acompaña de una pronominalización y de
de "clave de las trasformaciones" comparable a la "clave de los sue- una dislocación. La trasformación puede operar sobre
ños"; en el segundo, se estarían negando las restricciones que impone· • el sujeto:
la lengua. Será preferible sostener que hay una predisposición de tal Pierre, il aime Léon ["Pedro, ama a León] (familiar)
trasformación o de tal tipo para tal incidencia semántica, pero que • el objeto directo:
esa predisposición puede tanto ejercerse plenamente como ser neutra-
lizada, desplazada, o incluso invertida en el funcionamiento efectivo Paul Léon l'aime ["A Pablo, León lo ama"]
o tipo de discurso. • el objeto indirecto:
Vamos a considerar aquí, y muv superficialmente, solo dos cues- A Paul, fe le Iui ai dit ["A Pablo, yo se lo he dicho"]
tiones: ubicación del "tema", importancia del "agente". (variante = (y ai dit)
El lingüista inglés M. A. K. flalliday, 34 siguiendo a muchos otros, L'argent, ¡e m'en moque ["La plata, me río de ella"]
insiste en la existencia de dos componentes en la oración: el tema y • un grupo preposicional:
el rema. El tema es, en cierto sentido. el "sujeto sicológico, es decir el
elemento al cual se engancha el resto de la oración, el elemento esen- ~ar~~' fy suis resté deux jours ["En París, allí me quedé dos
dtas ]. etc.
cial, destacado generalmente por su posición inicial. En la mayoría

34. Ver "Notes on transitivity and theme" (]ournal of Linguistics), III-1, 35. La traducción de estos ejemplos no significa que exista una equivalencia
III-2, IV -2 ( 1967-68). exacta entre el francés y el español (N. de la T.).
36. Eléments de linguistique fran~;aise, Larousse, 1970, p. 184.

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129
MÉTODOS DE ANALISIS DEL DISCURSO LA ENUNCIACióN

La lengua familiar emplea también una dislocación hacia atrás: mucho tiempo (en relación con los problemas de modalidad y de tran·
fe l'ai vu, Léon ["Yo lo vi, a León"]. sitividad). El tipo (2) es una pasiva incompleta, y ( 3), una transitiva
)e le lui ait (lit, a Paul ["lO le dije, a Pablo"]. Etc. directa con "agente" en posición inicial. En los tres casos hay un agente,
implícito ( 1), semiimplícito ( 2), explícito ( 3). Para Halliday, ( 1)
La ubicación del tema es evidentemente indisociable del con- es una construcción de tipo "orientado hacia el proceso": en efecto, la
texto, que es el único que la justifica o no para tal o cual elemento oración deja entender que el país se gobierna bien er virtud de una
de la oración. cualidad que posee él en sí mismo, sea cual sea é agente que se
La trasformación pasiva está ligada directamente al problema encargue de él; en cambio ( 3) es del tipo "orientado hacia el agente",
del tema· en efecto de ella resulta la colocación del obieto directo en en el sentido de que es la acción de ese agente la que está en el origen
posición fnicial y, ¿onsecuentemente, su conversión en tema: de esa buena administración. El tipo (2), la pasiva, estaría también
orientado hacia el agente, pero mucho más discretamente.
Marie 1 embrasse Léon ~ Léon 1 est embrassé par Marie. 31
tema rema Finalmente, para dejar el problema de las trasformaciones y ocu-
tema rema
parnos del "agente", comparen1os estas dos oraciones tomadas de N.
·La pasivación plantea sin embargo problemas específicos, rela- Ruwet, a quien seguimos en este punto: 40
cionados particularmente con el "agente" del proceso. Obsérvese que
la pasivación ofrece dos posibilidades: ~acer desaparecer el agente o ( 1) ]ean-Baptiste a fait plonger ]ésus dans l'eau ["Juan el Bau-
destacarlo por medio de una prepos1c10n. .. tista hizo sumergirse a Jesús en el agua"].
La supresión del agente presenta grandes fac1hdades, pero puede (2) ]ean-Baptiste a plongé ]ésus dans l'eau ["Juan el Bautista
deberse a múltiples causas (el a~ente es per~ectamente conoc1d~, o sumergió a Jesús en el agua"].
desconocido, no se lo quiere mencwnar, etc.); mversamcnte, ~a p~slVa­ En los dos casos, 1ean-Baptiste es agente; la diferencia entre ( 1)
ción pude servir para destacar el agente,. sobre el cu~,l se cnstahza lo (causativo) y ( 2) (transitivo) está relacionada, según Ruwet, con la
esencial de la información que proporcwna la oracwn: Estos logros noción de "conexión directa/indirecta". En la conexión directa, "la
han sido cumplidos por el pueblo ( sobrentendi~o: y no por tal o~ro acción expresada por el verbo es concebida como un proceso global,
agente). La pasiva con agente es, pues, muy d1ferente de la pas1va unitario, particularmente desde el punto de vista temporal"; 41 en cam-
incompleta. . , . bio, en (1), ]ean-Baptiste ha podido actuar por persuasión, indirecta-
Según Jean Dubois,38 existen igualmente factores smta.chcos. que mente . . . En ( 2), conexión directa, el objeto directo es interpretado
favorecen la pasivación: por una parte, el contexto, para ev1tar c1er~~s como objeto inerte, pasivo, y no como agente autónomo. Así, se dirá:
ambigüedades, y por otra, el carácter animado del sujeto dt::. la oracwn (3) J'ai rentré l'auto au garage ["He entrado el auto en el garaje'1
transitiva. En el primer caso, por ejemplo, en lugar de decu:. La pr~­ y no ( 4) '* ]' ai rentré les inoités au salan ["He entrado los invitados
ducción automotriz crece en Francia. Pero los excesos de la mdust':'? en el salón"].
pueden debilitar su impuso, se dirá pero su impulso puede ser debtl}- La oración: ]o a sorti ]im du bar ["Jo sacó a Jim del bar"] supone
tado ... , para acercar su a producción. . En el seg.und? caso, habna una acción directa sobre un Jim convertido en objeto, caso diferente
una tendencia a restablecer el orden ammado ~ mammado cuando, de: ]o a fait sortir ]im du bar ["Jo hizo salir a Jim del bar"].42 Esto
en la transitiva, el sujeto es un no-animado y el objeto un animado, explicaría giros periodísticos como: Le ministre a démissionné son
y no hay un determinante que remita a un eleme~lto precedente del secrétaire d'Etat ["El ministro ha renunciado a su secretario de Es-
enunciado: El granero fue destruido por un transeunte, pero Un tran- tado"], que supone una coerción directa, o como: La police a suicidé
seunte fue atropellado por un auto. Stavisky ["La policía ha suicidado a Stavisky"] .43
Consideremos, por ejemplo, estas tres oraciones:
( 1 ) Este país se gobierna bien. 40. Théorie syntaxique clu franrais, Senil, 1972, pp. 126-180.
(2) Este país es bien gobernado. 41. Ibídem, p. 152.
42. En español, verbos como entrar o pasar se comportan de modo seme-
(3) León gobierna bien este país. 39 jante: puede decirse entró el auto en el garaje y no "entré a los inoi.taclos en la
El tipo ( 1) ha sido abundantemente estudiado, y desde hace sala, pero sí entré al nene porque hacía frío o entró a Juan por la fuerza, donde
el nene y Juan se enterpretan como objetos pasivos; de la misma manera, pasé la
mesa de la sala al comedor o pasé a mi secretaria a otra sección, pero no "pasé
37. "María/abraza a León"~ "León/es abrazado P?r María" (N. de la T.). a los indtaclos de la sala al comedor. Cf. hice entrar a los amiguitos de mi hi¡u o
38. Grammaire structurale: le verbe, Larousse, Capitulo V me hizo pasar amablemente (N. de la T.).
39. Para Halliday. up. cit. 43. N. Ruwet, up. cit., p. 155.

130 131
METODOS DE ANALISIS DEL DISCURSO LA ENUNCIACióN

Ruwet emite así la hipótesis de que existiría una j~~arq11:ía de 3 negaciones modalizadas por un adverbio: ne . .. nullement
las construcciones en función de este criterio de la coneXlon duecta, ["no ... de ningún modo"];
que dejaría más o menos valor "agentivo". ~nd~pendi~nte a la segunda 1 negación de exclusión: ne ... que
FN. La distancia sería mínima, y la conexwn, mmed1at~ en FN1 ~~~z ["'no más que"]." 45
(Jo sort ]im). FN 1 faire FN 2 (lo fait sortir ]im) tend~1a una ?GslclOn
intermedia. Pero FN faire que [.FN 2 VX] (Paul a fatt que Pterre est Es que el yo de Thorez es en realidad el nosotros del grupo: "Las negacio-
nes no implican más que una referencia polémica, bastante ;~ra por otra parte,
partí ["Pablo hizo que Pedro se fuera"]) o FNt fa~~e en sort~ que
con el exterior, ya sea la crítica al gobierno precedente, ya sea la respuesta a
[s VFN 2X] ( Paul a fait en sorte que Pierre est partt. ,[ Pablo l?gr? que
Pedro se fuera"]) estarían ligados con una cone~wn muy md1recta. acusaciones [ ... ] . En conjunto, da la impresión de que el Partido se sitúa bas-
tante raramente en un plano de igualdad, y en consecuencia de contradicción
·Cuál es la relación entre el número de nudos del arbol que separan a
posible con el mundo exterior".46
~N 1 de FN 2 y la autonomía de FNz? • Las pasivas y las nominalizaciones: la pasivación permite suprimir el
Todos estos problemas son de una complejidad aterradora? pero
agente de la acción. La pasiva puede luego ser nominalizada; en este caso, lo que
el análisis del discurso haría evidentemente grandes pr_ogr~~os s1 estos
se borra es no sólo el agente sino también el tiempo, el modo, la persona, el
fenómenos todavía muy oscuros encontraran su exphcacwn en una
aspecto: la distancia entre el sujeto de enunciación y el enunciado se acrecienta,
teoría sintáctica coherente. pues, como en un discurso didáctico.
Thorez usa 49 pasivas, de las cuales 31 son nominalizadas y 44 sin agente.
Blum y Thorez En cambio, de las 20 pasivas de Blum, solo 3 son nominalizadas y 10 tienen
Partiendo precisamente de la hipótesis de que las trasformac!ones agente: la diferencia cuantitativa es también una diferencia cualitativa.
"modalizan" el enunciado, L. Courdesses,44 por ejemp~o, ha anahzado Courdesses opone en los dos discursos estudiados "dos tipos de discursos
comparativamente el proceso de enunciación en un d1scurso de Mau- Cien definidos: un discurso político tradicional (el de Blum) [ ... ] y un discurso
rice Thorez v otro de Léon Blum, los dos de mayo de 1936, que versan didáctico (el de Thorez)". 47 Yendo más lejos, ve en ellos la oposición entre el
sobre el mismo tema. Partido Socialista, "una adicción de individuos separados, distintos, cuyo jefe se
afirma personalmente [ ... ] . Blum ntiliza el modelo sociocultural de la burguesía
La oposición entre los discursos de los dos oradores le parece que corres·
liberal: individualismo muy marcado, enunciados de una gran complejidad sin-
ponde a una oposición entre dos tipos de enunciaciones. Así:
táctica ... ".48 Por el contrario, "el Partido Comunista se afirma como un grupo
• Las negativas son numerosas en Blum y raras en Thorez; en efecto, una homogéneo en el que los individuos no aparecen ... ". L. Guespin refuta esta
negativa implica siempre un enunciado inverso expreso o implícito, es decir una interpretación; la diferencia entre los dos textos se debería a que los dos no han
relación dialéctica espacia1 o temporal con el otro: sido producidos en las mismas condiciones, siendo el de Léon Blum un discurso
parlamentario y habiendo sido el de Maurice Thorez pronunciado ante una asam-
- ya sea una negación de enunciado o de un estado,
blea de militantes: "No hay que atnimir al sujeto de enunciación (el socia-
_ ya sea una restricción a un enunciado precedente del interlocutor o del
lista Blum/el comunista Thorez) lo que se debe a otro aspecto de las con-
hablante mismo (noción de tiempo), diciones de producción (enunciado contra enunciado en un caso, enunciado sobre
- ya sea una contradicción a una opinión contraria dentro del grupo o fuera enunciado en el otro)".49
de él (noción de espacio) .
La negativa establece una relación personal, polémica o afectiva ~ pas~onal, Este diferendo es significativo: el análisis de los mecanismos
entre el sujeto hablante y "el otro". En el caso de Thorez, las negativas tienen enunciativos no puede pasar por alto la consideración de la articula-
ción del discurso con las condiciones de producción. Y esto no es nada
en cambio un estatus muy diferente:
fácil. Mientras no exista la teoría de esa articulación, se podrá decir
"12 negaciones absolutas de tipo didáctico; del análisis del discurso lo que se dice de las estadísticas: que pueden
3 negaciones de restricción:
ne pas ... mais ser interpretadas de distintas maneras.
["no . . . sino"] ; Un tipo de análisis semejante permite plantear algunas cuestiones
ne pas . . . plus longtemps
4 negaciones en el tiempo:
["no ... más"l; 45. Ibídem, p. 26.
46. Ibídem, p. 27.
47. Ibídem, p. 32.
44. "Blum et Thorez en mai 1936: analyse d'énoncés", Langue Fran~aise 48. Ibídem, p. 33.
49. Langages 26, p. 16.
9. 1971.

133
132
LA ENUNCIACION
MÉTODOS DE ANÁLISIS DEL DISCURSO

bras particulares para significar esta distancia: una vez señalada tal
esenciales. ¿Puede cerrarse la lista de las trasformaciones que corres-
ponden a una teoría de la enunciación? ¿Pueden estructurarse estas estructura, inmediatamente después se descubre que tiene otra signi-
ficación" .52 Los factores prosódicos (la entonación) constituyen a
trasformaciones entre sí (como hace, por ejemplo, Courdesses para
menudo, en el código oral, la mejor manera de expresar esta distancia,
la pasivación y la nominalización)? ¿A cada trasformación pertine~ye
y la entonación es un flujo continuo.
para una teoría de la enunciaci?n .cor~~sponde una ~nterpret~ci?n
unívoca (por ejemplo, que la nommahzacwn marca un discurso didac-
La modalización
tico)? ¿A qué criterios debe obedecer una interpretación de. este tipo?
·Qué valor exacto debe atribuirse a los cálculos frecuenciales en el Ya hemos remitido a este concepto, tomado de W einreich. Es un
~dio comparativo? término muy general, puesto que se define como la marca dada por
el sujeto a su enunciado. De hecho, es necesario precisar que se trata
sobre todo de la adhesión del hablante a su propio discurso: adhesión
ALGUNOS CONCEPTOS PARA DAR CUENTA DEL PROCESO muy subrayada o no, en disminución o no, etc. Es una curva continua
DE ENUNCIACiúN que el interlocutor debe interpretar: ¿el hablante se adhiere o no a
lo que dice? Esta adhesión se desplaza evidentemente por una escala
Quisiéramos ahora presentar algunos conceptos que caracterizan continua, y varía a lo largo del discurso. Ciertos adverbios constituyen
el proceso de enunciación tomado globalmente, y que tienen en cuenta evidentemente modalizadores que se pueden detectar con facilidad
el hecho de que, contrariamente al enunciado, la enunciación es con- (quizá, evidentemente, etc.). Pero la mayoría de las veces las cosas
tinua. Estos conceptos, tomados de Jean Dubois, que se inspira en U. están lejos de ser tan claras, pues generalmente es la entonación la
Weinreich, desembocan normalmente en una caracterización de los que sobrelleva lo esencial del peso de la modalización. Ya nos hemos
discursos y en una tipología muy amplia. Desde una perspectiva tal, referido a las modalidades lógicas y apreciativas, por un lado, y a las
"la consUución del enunciado es la constitución de un objeto cuyo trasformaciones, por otro, que participan en esta modalización. Wein-
contenido asume en mavor o menor medida el sujeto hablante, y reich subraya igualmente la importancia de la interferencia de los
respecto del cual se colo~a como frente a cualquier objeto".50 niveles de lengua: elementos que provienen de la lengua familiar
insertados en un discurso muy elevado (o viceversa) son inmediata-
mente interpretados en tal o cual sentido por el oyente. Weinreich
La distancia
insiste también en la cuestión de los enunciados referidos que rompen
Este concepto permite examinar el proceso de enunciación desde la homogeneidad del discurso ( v. infra).
el punto de vista de la actitud del hablante frente a su enunciado:
el proceso será descripto como una distancia relativa que el suj~to Los conceptos de transparencia y de opacidad
pone entre él y su enunciado. Se considera que el interlo.cutor. per~Ibe
en qué medida es asumido el enunciado, y traduce esta distancia. SI la En el caso de la "trasparencia", la ambigüedad del texto se elimina
distancia tiende a cero, el sujeto asume totalmente su enunciado, el totalmente por el traspaso del sujeto de enunciación del emisor al
yo del enunciado y el yo de la enunciación se identifican perfecta- receptor. En otras palabras, el receptor se identifica con el sujeto de
mente. A la inversa, si la distancia es máxima, es que el sujeto consi- enunciación, que se borra, como si fuera el receptor mismo el que
dera su enunciado "como parte de un mundo distinto de sí mismo". En emitiera el discurso. Como ejemplos de trasparencia podrían mencio-
esto reside, como hemos visto, uno de los rasgos de la narración histó- narse el libro escolar o los proverbios. A la inversa, la "opacidad"
rica. El qo de la enunciación se identifica entonces "con otros yo en caracteriza en su punto más alto a la poesía lírica, ya que cada lector
el tiempo y en el espacio". Allí está lo propio del discurso didáctico, se convierte en sujeto de enunciación "para asumir un enunciado cuyas
y el yo tiene tendencia a "conver~irse, ~n el ~l formal del, e~unc~~do". 5 ~ modalizaciones se le escapan". 53 En cierto sentido, puede decirse que
Esto se opone al discurso autobwgraflco, discurso del umco ~ es mt para los dos extremos, discurso lírico y discurso pedagógico, el sujeto
infancia lo que más me faseina . . . yo descubro en ella lo ureduc- de la enunciación nunca puede señalarse netamente: en un caso, el
discurso es ambiguo, y en el otro, el sujeto de enunciación es anónimo.
tible ..."). Citemos, por ejemplo, la trasparencia de la máxima: "la amistad no es
Por desgracia, como obs-:::1 va lúcidamente Jean Dubois, "el hecho sino un comercio en el que siempre creemos ganar algo" (La Roche-
fundamental es que no existen medios privilegiados, clases de pala- foucauld).
52. Ibídem.
50. Langages 13, p. 103. 53 Ibídem, p. 106.
51. Ibídem, p. 104.

13.'5
134
METODOS DE ANÁLISIS DEL DISCURSO
LA ENUNCIACION

El concepto de tensión EL CARÁCTER NO UNITARIO DEL DISCURSO:


Este concepto se refiere a la relación que se establece entre el ENUNCIADOS REFERIDOS E INTERFERENCIAS LEXICAS
hablante v su interlocutor, siendo el texto considerado como mediador
de un déseo del hablante, una tentativa de apoderarse del oyente. . Hem~s visto que, U. W einreich y J. Dubois atribuyen una gran
dCómo detectar una "tensión" semejante? Sobre todo por el estudio del 1mi~~rtanc1a .a los feno~en?s. de interferencia en el proceso de modali-
verbo, particularmente de los tiempos, aspectos y modos. También es zaci~n. La mterferenc1a lexiCa y los enunciados referidos tienen en
posible hacerlo atendiendo a los determinantes y a los pronombres. com':ln el hecho ~e rom~er la continuidad del disc~so, de introducir
Conviene igualmente dar una gran importancia a etre ["ser"] y a~;oir desa¡ustes, d~ abnr el d1scur~o en otras direcciones. Es que un texto
["haber"], por un lado, v a los auxiliares modales, por otro: t>otlloir n.o es una u~1dad plena y homogénea, en relación con la cual los enun-
["querer"], pouvoir ["poder"], de~;oir [··deber"] ; en el primer caso Cla~o~ ref~ndos o las interferencias debieran ser considerados como
( etre, avoir), no hay tensión sino un estado, un efecto, mientras que parasltos moportunos: muy por el contrario, estos fenómenos consti-
en el otro, hay tensión, a cargo de un "hacer", de un no-efecto. Señale- tubyen una de las leyes del funcionamiento de todo discurso y son
mos a propósito de esto que ciertos autores usan el término performa- a solutamente indisociables de él.
tim para designar a los verbos con los que se intenta imponer un
comportamiento determinado al auditorio, provocar una acción, y que Interferencias léxicas
usan el futuro, el imperativo, el subjuntivo o los modales del tipo
de~;oir ["deter''], falloir ["haber que"]. Los textos políticos ofrecen
Cons~deremo~ ~n prim~r lugar los fenómenos de "interferencia":
pueden Clr.cun~c~Ibirse al lexico o abarcar unidades más amplias. La
innumerables ejemplos de discurso "tenso": "Il nous faut des mainte- mte~ferenc1a le.xiCa aparece como una ruptura semántica en el hilo
nant nous unir dans la lutte contre I'inflation et la dépréciation du cont~~uo del discurso. Las interferencias léxicas no deben dar la im-
franc. fentends mobiliser l'énergie du pays ... L 'homme doit rester
pfes10n de que las palabras intervienen en un discurso como unidades
maitre des conquetes de la science ... Nous pouvons tous ensemble
affermir runité nationale ...".S4 P e~as que po~~e? una carga semántica fija dada de antemano. En
r~ahda~, el anahs1s del discurso debe apuntar a integrarlas en el fun-
Nótese que es el verbo devoir 1 ["deber" + infinitivo], que indica c~?namd1ento de un texto y no contentarse con señalar al azar una suce-
necesidad, el que es factor de tensión, y no el verbo devoir2 ["deber S10n esordenada de "efectos" de sentido.
de" + infinitivo], que indica probabilidad. No es indiferente comprobar Esos .e~ectos no son perceptibles sino por contraste; se ha inten-
que la realización de una forma de de~;oir se interpreta correctamente, ta~o .clasificar esas interferencias agrupándolas en cuatro categorías
m un st>ntido o en el otro, la mayoría de las veces gracias a fenómenos prmc1pales.S6
de enunciación. La asunción del- enunciado por el hablante es máxima
en der,oir 1 v mínima en devoir2 ; de~;oir 1 aparece generalmente con je - La_s interferencias diacrónicas: provienen de la presencia en un
[."yo"l y tu [ 'tú"l, los cantificadores absolutos ( partout ["en todas ~1smo discurso ~e palabras que pertenecen a estados de lengua
partes"], tout ["todo"], toujours ["siempre"], etc.), el futuro, los adver- diferentes; por eJemplo, una palabra del francés antiguo en un
b:os que indican una fecha precisa, etc.; en cambio, devoir2 está ligado texto en lengua contemporánea.
sobre ·todo a la no-persona, al aspecto perfectivo, a una reserva del - Las interferencias diatópicas: se deben a la coexistencia de
hablante, etc. Comparemos, por ejemplo, las frases tous les soldats palabras q~e no tienen la misma área de utilización como
devront partir le 20 ["todos los soldados deberán partir el 20"] y je cabanon. (termino meridional) por maison ["casa"]; los iexemas
pense qu'il doit etre arrivé ["pienso que debe de haber llegado"]: 55 pertenecientes a lenguas extranjeras son un claro e1·emplo de
no hay ninguna dificultad para distinguir devoir1 y de~;oirz. ellas.
-Las interferencias diastráticas: contraste entre lexemas de nive-
les de lengua diferentes.
-La~ fnterferencias diafásicas: utilización de términos científicos,
poetiCos, etc., en otro tipo de discurso.
54. "Tenemos aue unirnos desde ahora en la lucha contra la inflación y la
depreciación del f~anco. Pretendo movilizar la energía del país . . . El hombre
debe sep;uir siendo amo de las conquistas de la ciencia ... Todos juntos podemos
. Y J· y·¡¡·
asegnrar la nnidad nacional ... " ( N. de la T.).
55. H. Huot ha hecho un estudio sistemático de este problema: Le t:erbe
56. . Siguiendo a D · Delas
1973 , qmenes . 1 101e t en L mguwttque
· · · et poétique Larousse
a su vez se msp1ra L Fl d 1 "R ' '
"devoir", Klincksieck, 197 4. entre le stvle et l'état de l n ,en( N. k YT~d, k ~marques sur certains rapports
- ' angue ors t ss rtft for Sprong-videnskap 16).

136
1.'37
LA ENUNCIACION
MÉTODOS DE ANÁLISIS DEL DISCURSO

otros textos? se cruzan .Y se neutralizan"). La reflexión contemporánea


Como hemos dicho, nada impide generalizar esas interferencias sobre el dis~urso ha Impuesto efectivamente una concepción nueva
a unidades más extensas, del orden de la construcción, de la oración, de las ~elaciOnes entre el texto y su "exterior" textual: en lugar de
del enunciado. Los enunciados publicitarios, en particular, hacen mu- ver en el el resultado de una elección libre por parte de una conciencia
cho uso de estos procedimientos. Así se observa en este tipo de avisos soberana, el texto (sea esto visible en la superficie o no) es conside-
de productos de maquillaje: rado c~mo el producto de un trabajo sobre textos anteriores o con-
t~mpora?eos. Las relaciones intertextuales son variadas: plagio, paro-
Lengua familiar: Un maquillage, c'est comme la coiffure, ra peut étre
dia, polemica, come.ntario, imitación, ~te., pero estád atravesadas por
quelconque ["Un maquillaje, es como el peinado, puede ser
el problema de la cita, llamada enuncmdo referido. En efecto un dis-
cualquiera"] ... curso está lejos de presentarse como un conjunto homogéneo de enun-
Interferencia diafásica (lengua "poética"): Tout n'est que demi-teinte ciados que remiten a un sujeto único de enunciación: esta es una
et légereté ["Todo es media tinta y ligereza"]. situación ,digna de tenerse en cuenta, pues sólo el hábito nos oculta
Vuelta a la lengua familiar: Avec René Garraud la mode est réussie: hasta que punto pueden ser complejas las relaciones entre estas di-
il y a forcément des raisons ["Con René Garraud se alcanza versas fuentes de enunciación.
la moda: hay forzosamente razones"] ... El francés 57 dispone, gramaticalmente, de tres maneras de integrar
u~ fragmento de discurso o un discurso en un primer discurso: el
Lo importante es que el sentido de estas interferencias es extre- discurso directo, indirecto e indirecto libre.
madamente variable según el discurso de que se trate: connivencia con
el receptor, necesidad de dar un estatus determinado al hablante, etc. -Discurso directo: Pensaba en su padre, que decía: "Me gustan
Se trata, en todo caso, de un medio muy eficaz de modalización al cual los dulces".
el analista debe prestar mucha atención.
Un ejemplo simple aclarará el uso que puede hacerse de estas interferen- -Discurso indirecto: Pensaba que Juana le diría que ya no lo
cias. El presidente de una muy importante cadena de supermercados, entrevistado amaba.
por la revista ]ours de France acerca de las oportunidades de promoción que -Discurso indirecto libre: Juan hablaba a media voz: ya tenía
su empresa ofrece a los jóvenes, intenta demostrar que en ella cuentan poco los suficiente, eso no podía durar.
diplomas y que los mejores puestos están reservados a los que tienen garra. Se
advierte que sus frases están salpicadas de términos norteamericanos ( job, bu- La tercera forma, el discurso indirecto libre bastante artificial
siness-school, etc.). En un primer nivel, se puede ver en ello un medio de está prácticamen~e reservada a la literatura novelesca, de modo que:
"hacerse el joven", de acreditarse y de acreditar sus palabras ante los jÓvenes aunque es muy mteresante, no nos ocuparemos de ella. La oposición
(función fática). Esto remite a una ideología difusa que hace de los Estados directo/indirecto es muy neta: en un caso se trata de un "discurso"
Unidos el país de la distensión, de la juventud, etc. En un segundo nivel, se verá
( .~n el sentido de Benveniste), mientras que en el otro hay subordina-
en el discurso el medio de inscribirse casi mágicamente en la ideología del
cwn d~ 1~ segunda .fuente ~~ enunciación a la primera a través de un
"self-made roan", abundante y explícitamente desarrollada en la entrevista. Un
proc~dimtento de mtegracwn gramatical que confiere al enunciado
estudio más profundo muestra además, en un tercer nivel, que el texto está
refendo las marcas del discurso que lo cita.
construido sobre esta referencia a los Estados Unidos: las palabras del empre-
Estas marcas de subordinación conciernen esencialmente a los
sario comienzan por el relato de la fundación de su primer supermercado, como
d~ícticos, los tiem~?s ;,erbales, las personas (yo y tú). El discurso
consecuencia de una "revelación" que él habría tenido en el curso de un viaje
direc.to Juan me dt¡o: Estoy contento de irme de aquí mañana" se
que hizo casualmente a los Estados Unidos; por otra parte, sus palabras se cierran
convierte en el discurso indirecto Juan me di¡o que estaba contento
con la estadía de su hijo en aquel país y las experiencias enriquecedoras que
tuvo en un viaje que realizó a los dieciocho años, antes de convertirse en uno
&:, irs~ d~ a.llí al dí~ siguiente. La razón profunda de esta trasforma-
cwn smtachca proviene de la oposición irreductible entre las dos for-
de los ejecutivos de la empresa de su padre. Los Estados Unidos aparecen en-
~~s de citar. El discurso directo inserta una situación de comunica-
tonces como un lugar mítico de iniciación en la promoción capitalista. Estas
interferencias léxicas iluminan, pues, diferentes niveles de funcionamiento del
CIOn en otra manteniéndole su independencia, es un discurso dentro
d~ otro d~scurso, donde cada uno conserva sus propias marcas; el
texto y, en particular, se inscriben en la ideología que lo sostiene.
discurso duecto reproduce palabras, las repite pura y simplemente.
Los enunciados referidos
Ya hemos aludido al concepto de "intertexto", introducido por J. . 57. Como el español emplea los mismos procedimientos, los ejemplos que
Siguen se dan directamente traducidos (N. de la T.).
Kristeva (''en el espacio de un texto, varios enunciados, tomados de

139
138
MÉTODOS DE ANÁLISIS DEL DISCURSO

Por el contrario, el discurso indirecto no mantiene estable más que el


contenido del discurso citado: es una interpretación del discurso citado
y no su reproducción; el discurso "citante" subordina todo a su "óp-
' LA ENUNCIACióN

curso presentado como directo lo es realmente".59 Así, en un artículo


sobre el Congreso de Tours, las palabras de Paul Faure:

tica", hay solo una fuente de enunciación. Diversos fenómenos lin- MM. Millerand et Leygues veulent faire prononcer par les tribu-
naux la dissolution de la C.G.T. Une opération de ce genre" est
güísticos ponen de manifiesto esta cliferencia: 58
bien inutile. La classe ouvriere va se détruire elle-IOOm.e .60
-Por ejemplo, en un discurso indirecto no pueden citarse palabras en otra
lengua: "ll·s'exclama que [exclamó que] madre mía, voy a morir; en cambio, el
se convierten, en el diario Le Matin, en: d
discurso directo lo admite sin dificultad: Il s'exclama: "madre mía, voy a morir". Le gouvernement veut dissoudre la C.G.T. A quoi :hc,n? Vous
-Asimismo, un enunciado como este es revelador: "Me di¡o: "Tengo sufi- vous en chargez vous-mbnes. 61
ciente", y sus palabras exactas fueron: "Estoy hmta acá" ( discurso directo) .
Pero en discurso indirecto: Me diío que tenía suficiente, y sus palabras exactas Es innecesario decir que esta trasformación no es inocente, ya
fueron: "Estoy hasta acá". que en este caso, "el léxico prestado a los socialistas no puede ser un
léxico extraño a los no socialistas".62 Habría que hacer todo un estudio
Es necesario, pues, tener conciencia de que el discurso directo y sobre la conversión de un discurso en enunciados referidos. La manera
el indirecto se prestan a usos discursivos muy diferentes. El solo hecho como un discurso recorta sus citas en los otros discursos es muy reve-
de introducir el discurso directo "autentifica" los enunciados citados: ladora del funcionamiento de ese discurso: esta manera de recortar no
de ahí la ilusoria seguridad que provoca la verificación de la "exacti- es en absoluto la misma según el tipo de discurso. Es bien sabido que
tud" de las citas (como si el recortar el fragmento y ponerlo en un "separando los enunciados de su contexto" se hace decir a un discurso
contexto le dejara su integridad profunda, como si fueran los "mismos" lo que uno quiere. De modo que, precisamente, ~.qué es lo que tal
enunciados en dos discursos diferentes). Por su lado, el discurso indi- discurso quiere hacer decir a tal otro? ¿Qué significa "separar de su
recto es "indecidible" en este punto, va que en él la enunciación se contexto"? Tocamos aquí un problema capital: citar es extraer un
convierte en acontecimiento y, por efemplo, un enunciado como me material que ya tiene su significado en un discurso para hacerlo fun-
deci'a que no era amante de la música puede remitir tanto a una larga cionar en un nuevo sistema de significación. No es, pues, suficiente
tirada como a no soy amante de la música o a mí la música no me identificar el discurso del que ha sido extraída la cita o estudiar la
enloquece, etc. En ei discurso indirecto, la fidelidad es a nivel de la trasformación que ha sufrido: es necesario además dar cuenta de su
invariante semántica, y no es pertinente pretender encontrar las pala- sentido, de su estatus, en la nueva estructura a la que se ha integrado.
bras exactas. El discurso directo tiene el privilegio de autentificar Consideremos así la manera como el discurso citante asume al
porque no da un equivalente semántico sino que restablece la situa- discurso citado: hay una "distancia" más o menos grande impuesta
ción de la comunicación (el sujeto de enunciación del discurso citante por el sujeto de enunciación del discurso citante. Por otra parte, no
es libre de agregar todos los signos que le parezcan útiles para resta- siempre es fácil saber qué es lo que el discurso citante agrega de su
blecer al máximo todos los elementos de esta situación de enuncia- cosecha y qué es lo que cita. Marcellesi, al estudiar en los diarios que
ción: tono, acento, etc.). No hace falta decir que se trata de un informan acerca del Congreso de Tours ( 1920) las marcas por medio
"efecto de realidad" ligado a las estructuras lingüísticas, y que ello no de las cuales rechazan o asumen los enunciados de los oradores socia-
implica en absoluto que las palabras citadas en discurso directo sean listas que citan, not~ que un procedimiento tan simple como las comi-
más exactas. llas puede servir, por ejemplo, para rechazar determinada palabra
Aquí nos hemos referido solo a casos "puros", ya que hay una porque es un neologismo o porque es un vocablo que el discurso
cantidad de casos mixtos que podrían examinarse. El estudio de tipos citante no considera como suvo. El estudio de los elementos introduc-
de textos diferentes, y de textos de épocas diferentes, revela que, en tores es igualmente significativo: X prétend que ["X pretende que"] ... ,
función de la sincronía considerada y de una tipología de los discursos, Si ron croit X ["Si se cree a X"], Aux dires de X ("Al decir de X"],
las reglas que presiden la inserción de enunciados referidos varían Selon X ["Según X"] , Selon l' avis de X ["Según la opinión de X"],
considerablemente. Es así como en el siglo xvn se exigía mucho
menos fidelidad a las citas que ahora. En tiempos más cercanos, en 59. Langages 23, p. 43.
60. "Los señores MiJlerand y Leygues quieren hacer decretar por los tri-
la prensa de la década del 20, según J.-B. Marcellesi, "ni aun el dis- bunales la disolución de la CGT. Una operación de este tipo es totalmente inútil.
La clase obrera va a destruirse por sí misma" (N. de la T.).
.58. Para un estudio detallado de esta cuestión, ver Ann Banfield, "Le 61. "El gobierno quiere disolver la CGT. ¿Para qué? De eso se encargan
st de narratif et la grammaire du discours direct et indirect", Change 16-17, pp. ustedes mismos" (N. de la T.).
lllfs SS. 62. J.-B. Marct>llesi, l/ft. cit.. p. 43.

1·10 141
MÉTODOS DE ANALISIS DEL DISCURSO
LA ENU"tfCIACION

D'apres X ["Según X"], etc. Son todas marcas por las cuales el discurso
citante introduce una distancia respecto del discurso citado: es evidente ble, v lo único que le da sentido es, por ejemplo, el hecho de emplear
que estas marcas son frecuentemente superfluas, ya que la sintaxis la lengua latina o griega. (Basta pensar en las citas de los Ensayos
debe bastar para separar los dos registros; el autor pretende, pues, de Montaigne, cuyo origen no se ha podido precisar, y que no son
reforzar esta separación de manera significativa. La distancia puede tales más que por el hecho de estar escritas en latín.)
ser máxima (X alla fusqu' a prétendre que ["X llegó a pretender -La cita-epígrafe: determinada obra de lingüística, por ejemplo,
que"] ... , X osa dire que [''X osó decir que"] ... ), mediana (Si l'on se adorna con la cita de un lingüista. Todos estos epígrafes están
en croit X ["Si creemos a X"], etc.), débil ( Selon X ["Según X"] ) o destinados a ligar el discurso nuevo a un conjunto tedual más vasto, a
nula. El distanciamiento puede muy bien lograrse con una sola pa- integrarlo en un conjunto de enunciados anteriores. Se trata de poner
labra: de manifiesto las grandes orientaciones que ha tomado el libro, de
marcarlo, señalarlo como perteneciente a un conjunto definido de
distanciamiento otros discursos.
por medio de: -La cita-cultura: nuestra cultura incluye, como componente, un
X espere t:oir son prétendu programme .. . prétendu conjunto indeterminado de citas de "grandes autores", de hombres cé-
["X espera ver su pretendido programa ..."] lebres o anónimos, muy manejables, que funcionan ·como signos de
X déclare que son "programme" .. . las comillas. connivencia, signos de "cultura". Este tipo de citas está muy cercano
["X declara que su «programa» ... "] a la cita-reliquia, pero, según la formulación de Jakobson, podría
decirse que predomina en ellas la "función fática". Este conjunto de
Fenómenos de esta clase son muy significativos y permiten com- enunciados disponibles varía según las comunidades de que se trate,
parar los distintos discursos según lo que asumen o rechazan, y su y unos pocos acceden a una especie de perennidad ( El que piensa
manera de asumir o de rechazar; también según sus silencios (es bien se expresa con claridad; Después de mí, el diluvio, etc. ) . Estas
decir, según lo que no quieren hacer aparecer en su discurso, ni siquie- citas no son inocentes: su función fática es esencialmente la búsqueda
ra bajo la forma de un rechazo). de una connivencia en la medida en que provocan una adhesión casi
Cuando se considera ahora la función de las citas, hay que tener automática. El verso citado de Boileau forma parte de las evidencias
en cuenta que estos enunciados referidos tienen estatus diferentes, en para el que ha asimilado los valores trasmitidos por cierto aparato
particular según el tipo de discurso. A título indicativo, podemos dar escolar, y puede servir, por ejemplo, para rechazar una interpretación
algunos ejemplos de estos estatus muy diversos: de los textos que no esté centrada en el sujeto-creador. Sería muy útil
-La cita-prueba: se introduce una cita en el curso de una argu- una topografía de los lugares comunes: ella se delinearía en función
mentación, ya sea para refutar, para defender o para sostener un de sus lugares de circulación, de la posición de sus usuarios y de su
argumento. Estas citas pueden ser utilizadas en razón de su contenido rol discursivo. Sería también interesante estudiar la manera como se
o simplemente a causa de su autor. En este caso, se está ante una introducen: como ha dicho muy bien X, corrw se ha dicho, como ha
"cita-autoridad", en la que lo único que da peso al contenido intrín- dicho el otro, es bien sabido que, etc. Así podría señalarse quizás el
seco es la firma. Estas "autoridades" varían según el discurso de que estatus discursivo de estas citas.
se trata: una cita extraída de la Biblia en el discurso teológico cris- Este inventario es muy sumario e incompleto, pero lo importante
tiano, un pensamiento del genei'al de Gaulle para un gaullista, etc.; es tener conciencia de que el estatus de una cita no es jamás neutro
la cita está allí solo porque proviene del corpus de los enunciados y remite a los fundamentos ideológicos y textuales del discurso citante:
emitidos por determinada persona. también es difícil dar cuenta de esos estatus fuera del funcionamiento
-La cita-reliquia: de la misma manera que, p~ra consagrar una efectivo de los textos. Muy frecuentemente, la cita es "especular", es
iglesia, se inserta en la piedra del altar la reliquia de un santo, también decir que el rodeo por el intertexto es un señuelo: bajo la apariencia
hav citas que no tienen otro estatus textual que el de encarnar un de dar la palabra a otros discursos, el discurso citante no hace, en
fragmento de "discurso verdadero", auténtico y, en consecuencia, de realidad, otra cosa que poner en funcionamiento sus propias categorías.
autentificar el discurso citante, de conferirle el sello fundador. Así, Esto es particularmente claro para el discurso polémico. Lo que per-
determinado ensayo literario estará salpicado de citas tomadas de la mite funcionar a ese discurso es el hecho de que, como suele decirse,
Antigüedad gre<.:olatina, no para probar determinada cosa, sino para los adversarios "no hablan de la misma cosa". En otras palabras,
manifestar su pertenencia a una continuidad discursiva. El caso límite cuando se cita el discurso del adversario, es para hacer de él lo nega-
se alcanza cuando la cita no tiene firma, o ni siquiera fuente atribuí- tivo del discurso propio, v raramente para tomarlo en la regulación
que le es propia. Esto no es el fruto de un error sicológico (una lectura

142 143
MtTODOS DE ANALISIS DEL DISCURSO LA ENUNCIACióN

apresurada, una falta de moderación, de imparcialidad, etc.) sino de 3. LOS ACTOS DE LENGUAJE
contradicciones objetivas (no lingüísticas): la incomprensión mutua
es la condición de posibilidad misma de la polémica, o más bien la
traducción de los límites estructurales de cada uno de los dos dis-
cursos, que se delimitan uno al otro. Nada más fuera de lugar, pues,
que venficar la exactitud de las citas para probar lo bien fundamen- LOS PERFORMA TIVOS
tado de una polémica, a menos de postular que el sentido de un (~
fragmento de discurso es un dato estable, fijado de una v~z por todas La noción de verbos "performativos" 63 es de una gran importancia
dentro de los límites materiales de ese fragmento. El conJunto de las para el análisis del discurso, en particular si se consideran sus conse-
citas que hace un discurso, un tipo de discurso, es el producto de un cuencias indirectas en la concepción del funcionamiento del lenguaje.
trabajo sobre el intertexto que obedece a una sistematicidad que per- Muy esquemáticamente, puede decirse que la teoría· de los performa-
mite iluminar el funcionamiento entero de ese discurso. tivos pone en tela de juicio la concepción saussureana de la lengua
en tres puntos estrechamente relacionados:
-la idea de que la significación de un enunciado puede ser
descripta independientemente del valor de su enunciación: los
performativos muestran que, para comprender ciertos enuncia-
dos, es prioritario el marco de su enunciación;
-la asimilación de la actividad lingüística y la creatividad indi-
vidual: por el contrario, la teoría de los performativos reintro-
duce la institución social en la actividad lingüística;
- la asimilación de las lenguas naturales a códigos destinados a
la comunicación intersubjetiva de informaciones explícitas, de
conocimientos: por el contrario, como escribe Oswald Ducrot,
"se dejará de definir la lengua, a la manera de Saussure, como
un código, es decir como un instrumento de comunicación, y
se la considerará como un juego, o, más exactamente, como
proponiendo las reglas de un juego, y de un juego que se con-
funde ampliamente con la existencia cotidiana".64
Lamentablemente, la teoría de los performativos no ha sido
objeto de aplicaciones al análisis del discurso; tampoco las páginas
que siguen apuntan a otra cosa que a informar acerca de perspectivas
inevitablemente llamadas a influir sobre él de manera decisiva.
El filósofo inglés J. L. Austin denomina "enunciado performativo"
a enunciados en los que "la ejecución de la frase es la t'jecución de
una acción";65 el "enunciado constativo", en cambio, describe un pro-
ceso, pero sin que su enunciación cumpla el acontecírmento que
describe; compárese te nombro general ( performat;vo) y lo "'ombró
general ( constativo).
En el primer ejemplo, el sujeto de enunciación realiza el acto al
mismo tiempo que lo enuncia, mientras que el segundo ejemplo no

63. En español se les da también el nomt>re de realizativos (N. de T.).


64. Op. cit., pp. 4-5.
65. How to do thíngs with words, Oxford, 1962 (traducción francesa:
Quand dire c'est foire, Seuil, 1970).

144 145
MÉTODOS DE ANALISIS DEL DISCURSO LA ENUNCIACióN

hace más que describir un acto, descripción que admite la oposición Los performativos son, pues, señales que permiten establecer el
verdadero/falso. marco discursivo de determinada enunciación. Así es como Austin
Es evidente que los performativos no existen sino en función de compara este tipo de marcadores de fuerza ilocutoria con el que cons-
la existencia de convenciones sociales que determinan el valor de tituyen las rúbricas como "Manifiesto" o "Decreto", puestas a la
ciertos actos de enunciación; así, decir prometo compromete al ha- cabeza de un discurso: en tanto marcos precisos que delimitan la
blante, y si este enunciado no lo comprometiera, dejaría de tener interpretación de ese discurso. Predecir, afirmar, aconse;ar, advertir,
valor. A partir de esto, Austin llega a especificar las condiciones que admitir, etc., no revelan indirectamente la actitud 9el hablante sino
hacen que un enunciado performativo se cumpla o no (y no que que son revelaciones en sí mismos. <t
sea verdadero o falso). El filósofo plantea la necesidad de una insti-
tución que fije una convención que asigne determinado valor a deter- Se han hecho diversos intentos para integrar los performativos a la sintaxis
minadas palabras en determinadas circunstancias; es preciso a?emás de la oración. John R. Ross,76 por ejemplo, partiendo le la idea de que las oraciones
que el enunciado performativo sea ejecutado por aquel a qmen. le declarativas deben ser analizadas como implicitamente performativas, propone
corresponda y en las circunstancias apropiadas, y que sea producido hacerlas derivar de una estructura profunda que contenga un verbo principal per-
correctamente, integralmente, etcétera. formativo que domine la oración declarativa. J. Boyd y J. P. Thome 68 han formu-
No nos ocuparemos del muy complejo problema de los criterios lado una hipótesis semejante para los verbos modales ingleses; así, he will go
lingüísticos que permiten distinguir a los performativos y constativos, to London to-morrow ("va a ir a Londres mañana"] se analizaría en: 1 predict
tema que alimenta una controversia considerable. Señalemos sin em- he goes to London to-morrow ("predigo que va a Londres mañana"].
bargo esta particularidad esencial del performativo: el único tiempo Austin distingue tres nociones: acto locutorio, ilocutorio y perlo-
posible es el presente del indicativo, por ser el performativo un acto cutorio.
de discurso puntual, referido al presente de enunciación. Además, sólo En el acto "locutorio" hay tres tiempos:
yo puede ser el sujeto de un enunciado performativo, y sólo e.n la l. producción de sonidos (acto fonético),
existencia efectiva de un destinatario puede basarse ese enunciado. 2. construcción de frases a partir de una sintaxis y un vocabulario
En este sentido, no hay realmente "verbos performativos" sino un uso (acto fátiQo),
performativo de ciertos verbos. 3. expresión de una significación con ayuda del enunciado, de lo que
resulta una frase abstracta (acto rétiqo). El acto locutorio como tal
I.OS ACTOS !LOCUTORIOS
es independiente de la situación de discurso, es sólo un objeto abs-
tracto al que es necesario articular con una enunciación.
Interviene entonces el acto "ilocutorio", como el acto de enuncia-
Si la reflexión de Austin no fuera más allá, no habría por qué ción que toma en consideración las relaciones entre el hablante v el o
acordar una importancia tan grande a los performativos, pues podría los oyentes: determinada frase puede constituir una promesa, uná ame-
verse en ellos simplemente una excepción sin consecuencias para el naza, un consejo, etc. Austin habla, como hemos visto, de "fuerzas
funcionamiento de la lengua, excepción ligada a ciertos context~s ilocutorias"; estas "fuerzas" solo tienen valor en el marco de conven-
jurídicos. En realidad, Austin ha elaborado un concepto mucho mas ciones definidas.
amplio el de acto ilocutorio. Para él, todas las emisiones verbales
"logradas", además de su significación literal, poseen una "fuerza ilo- Pero eso no es todo: el acto "perlocutorio" remite al efecto produ-
cutoria" que determina cómo debe ser recibido el enunciado por el cido por la ilocución; así, determinada pregunta del hablante puede
receptor (aseveración, promesa, orden, etc.). La mayoría de las veces servir para confundir a un adversario, o para permitirle integrarse a
una discusión, etc.
esta "fuerza" queda implícita, siendo suficiente el contexto para .deter-
minarla. Los verbos performativos sirven simplemente para mamfestar Por ejemplo ,se ha propuesto recientemente 69 considerar ciertos tipos de
de manera e~plícita esta potencialidad. Así, puede generalizarse di- creación léxica como actos ilocutorios, cuyo efecto perlocutorio sería provocar un
ciendo que los enunciados implican un verbo performativo previa- rechazo en el destinatario. Así, en un diario de opinión, un periodista puede
mente determinado, de modo que las fuerzas ilocutorias coinciden
con los performativos. "El fin a que apunta el empleo de un verbo 67. "On declarative sentences", en Readings in English transformational gram-
performativo es hacer explícita la fuerza ilocutoria de una expresión" mar, Ginn and Co., 1970.
en tanto que "marcadores de discurso".66 68. 1969 (traducción francesa: "La sémantique des verbes modaux en
anglais", Langages 34, p. 103).
69. J.-B. Marcellesi, "Néologie et fonctions du langage", Langages 36, pp.
66. Z. Vendler, Langages 17, p. 88. 98 ss.

146 147
MÉTODOS DE ANÁLISIS DEL DISCURSO LA ENUNCIACION

cumplir el acto de "criticar" sin usar un verbo performativo explícito, sino sim-
cisamente intentar establecer un conjunto de condiciones necesarias
plemente empleando ciertas pa'abras que tienen como consecuencia desvalorizar
y suficientes para que sean válidos tales tipos de actos de lenguaje, y
el objeto de la crítica. Al emp!ear la lexía compleja socialo-comunistas en lugar
deducir de allí "reglas semánticas que gobiernen el empleo de los pro-
de socialista-comunistas, yo critico e intento hacer que el destinatario participe de
cedimientos lingüísticos que caracterizan la pertenencia de los enun-
mi agresividad; lo mismo podría decirse de los juegos de palabras despectivos
ciados a tal o cual tipo de acto de lenguaje".73
( cf. Rocard-bespierre, en la revista Minute). Conviene, sin embargo, tener en Searle define dos tipos de reglas: "normativas" y "constitutivas".
cuenta que este acto de crítica no es asignado al neologismo en sí (salvo en el
caso del juego de palabras), sino que es función del tipo de discurso (sin dejar a) Las reglas normativas gobiernan formas d~ comportamiento
de considerar enunciador-destinatarios) de que se trata y de la coyuntura. preexistentes, o que existen independientemente: así, la cortesía codi-
fica relaciones sociales. Son reglas que toman la forma de un impera-
¿Dónde termina el dominio de la "lingüística" propiamente di- tivo; por ejemplo, el día de Año Nuevo hay que enviar buenos augurios.
cha? ¿No existen convenciones que rijan el empleo de los enunciados b) Las reglas constitutims "crean o definen nuevas formas de
en las situaciones de discurso y que puedan integrarse a la "signifi- conducta". 74 Así, las reglas de un juego no solamente dicen cómo jugarlo
cación" de un enunciado, de la misma manera que su sintaxis? ¿Deben sino que crean la posibilidad misma de jugarlo.
rechazarse, por considerárselas del dominio de lo extralingüístico, o
de la "pragmática", las convenciones y relaciones sociales? A través de Ahora bien, los actos de lenguaje tienen precisamente por caracte-
la oposición perlocutorio/ilocutorio, Austin busca integrar a la lengua rística el hecho de que se llevan a cabo al producir enunciados que
un conjunto de reglas de empleo del discurso sin verse obligado a tomar obedecen a reglas constitutivas. Así, prometer consiste en decir yo
en cuenta la sicología de los hablantes, de los oyentes, etc. La dificul- prometo: es por pura convención que prometo, en ciertas condiciones,
tad alrededor de la cual dan vueltas los lingüistas desde hace algunos constituye el acto de hacer una promesa.
allos los lleva a preguntarse si la idea de una significación lingüística Searle establece, por ejemplo, las condiciones necesarias y sufi-
aislada del acta de enunciación es siquiera sostenible y, si lo es, dentro cientes para que el acto ilocutorio "prometer" se cumpla efectivamente
de qué límites. y sin fracaso; de estas condiciones deduce las reglas de empleo de este
marcador de fuerza ilocutoria.
LOS ACTOS DE LENGUAJE Y LA ESTRUCTURA Condiciones:
DE LOS ACTOS !LOCUTORIOS (SEARLE) l. Están cumplidas las condiciones normales de partida y de llegada.
2. H (hablante) expresa la proposición que p, empleandó T.
3. En la expresión de p, H predica a propósito de H un acto futuro C.
En su obra Speech acts, 70 John R. Searle intenta analizar la estruc-
tura de los "actos ilocutorios". Un "acto de lenguaje" 71 es "la producción Condiciones preliminares:
o la emisión de una realización de frase en ciertas condiciones", siendo 4. O (oyente) preferiría el cumplimento de C por H a su no cumplimiento,
los actos de lenguaje "las unidades mínimas básicas de la comunicación y H piensa que es así.
lingüística". La teoría del lenguaje es "parte de una teoría de la acción, 5. No es evidente, ni para H ni para O, que H podría ser llevado de
simplemente porque hablar es una forma de comportamiento regida cualquier modo a efectuar C.
por reglas"; 72 de allí que lo interesante no sea el sistema formal de Condición de sinceridad:
estas ''reglas del juego", sino el juego mismo. El fin de Searle es pre- 6. H tiene la intención de efectuar C.
Condición esencial:
70. Cambridge, 1969 (traducción francesa: Les actes de langage, Hermano,
7. La intención de H es que el enunciado de T lo ponga en la obligación
1972).
71. En "De Saussure a la philosophie du langage", prólogo a la edición de efectuar C.
francesa de la obra de Searle, OiiWald Ducrot explica por qué traduce "speech 8. H tiene la intención i-1 de llevar a O al conocimiento K de que el
acts" por "actes de langage" y no por "actes de parole": "sería un contra- enunciado de T debe conducir a poner a H en la obligación de efectuar
sentido considerable que además ocultaría el aspecto más original de la obra y C. H quiere que su intención sea reconocida en virtud (o por medio)
lo que constituye su mayor aporte a la lingüística. Ya que Searle, refiriéndose
expresamente a la distinción saussureana, entre lengua y habla, insiste en la idea del conocimiento que O tiene de la significación de T.
de que los cspeech acts» corresponden plenamente a la lengua. La traducción 9. Las reglas semánticas de la lengua hablada por H y O son tales que T
n.:1s fiel hubiera sido entonces cactes de langue» pero lo ridículo de la expresión
nos ha llevado a dejarla de lado" (N. de la T.). 73. Ibídem, p. 59.
72. J. R. Searle, Les actes de langage, p. 53. 74. Ibídem, p. 74.

148 149
METODOS DE ANALISIS DEL DISCURSO
LA ENUNCIACION

es empleado correcta y sinceramente si y sólo si son realizadas las


f) Los diversos estados sicológicos posibles que son expresados: prometer
condiciones 1-8.
remite a una intención, mientras que afirmar remite a nna creencia.
El análisis puede ser extendido a otros marcadores ilocutorios; así, g ) Diferencia en la relación entre la expresión en cuestión y el resto de la
st" puede comparar aconsejar y pedir en el cuadro siguiente: conversación (ejemplo: responder a lo que alguien ha dicho se opone
a refutar lo que ha dicho).

pedir El autor se ve entonces llevado a negar la idel\~ingenua de que


Reglas acoruejar "los diferentes verbos ilocutorios determinan puntos pertenecientes a
(que alguien haga algo)
un solo continuum"; por el contrario, "hay varios continuums de fuerza
- de contenido ilocutoria"; sobre estos continuums diversos, tal lengua posee un cierto
proposicional Acto futuro C de O. Acto futuro C de O. número de verbos ilocutorios, y tal otra, otros.
- preliminar l.H tiene razones para l. o está en situación de
pensar que e será benefi- efectuar C.
cioso para O. H piensa que o está en LA PRESUPOSICióN
situación de efectuar c.
2. No es seguro, ni para 2. No es seguro, ni para Para aclarar lo que sigue, recordemos la definición lógica de pre-
H ni para O, que O de H ni para O, que o de suposición. Se trata de una relación entre proposiciones tal que una
todos modos sería conduci- todos modos sería condu- proposición X presupone a una proposición Y, si:
do a efectuar C. cid o a efectuar e por sí l. X verdadero implica Y verdadero; y
mismo. 2. X falso implica Y verdadero.
'-- 1 Agreguemos que esta implicación vale igualmen~e si X se tras~~rma
- de sinceridad H piensa que e será be- H desea que O efectúe C. • en pregunta (de alcance global). Tomemos un eJemplo: crzmb~e .efe
proposicional neficioso para O. sombrero presupone que yo tema ya antes ~m sombr~~o; la neg_ac10n
-esencial Viene a asegurar que e Viene a intentar llevar a no cambié de sombrero, al igual que la mterrogac10n ¿cambté de
será beneficioso para o. H a efectuar C. sombrero? presuponen la misma proposición. .
---~-

La noción de presuposición proviene del lógico alemán de fmes


del siglo XIX G. Frege, que hace notar que "cuando se enuncia u?a
De esta manera queda pues construido algo así como Ul) espacio, afirmación, se supone siempre sin decirlo que lo~ nombres propios
un marco institucional que rige los "actos de lenguaje". que figuran en ella, sean simples o ~ompuestos: tl~nen ~?a denota:,
Subrayemos algunos puntos que nos parecen interesantes en los ción".75 Cuando se dice Kepler murio en 1la mtserza, se presupone
comentarios de Searle: el hablante, por regla general, ·éuando cumple que Kepler designa a un individuo que ex~st_i? real~ente, q~e el no~?re
un acto ilocutorio, sobrentiende que las condiciones preliminares están posee un referente, sin que esta presupos1ciOn este contemda explicita-
satisfechas (así, prometer algo es, al mismo tiempo, poner al oyente mente en la proposición. Esta proposición solo podrá ser verdadera o
en la situación de alguien interesado por la realización de esa promesa, falsa si Kepler tiene un referente. Se trata en este caso de una presupo-
ordenar sobrentiende que el oyente está en posición de inferioridad, sición llamada "existencial".
etc.) : de modo que lo implícito penetra profundamente en la realiza- Se pueden distinguir 76 presuposiciones existenciales y no existen-
ción de los actos de lenguaje. ciales, por un lado, y presuposiciones léxicas_ y no léxica~, por otro.
Searle hace notar asimismo que la noción de "fuerza ilocutoria" se Una presuposición es léxica cuando p;ovwne del. sentido de una
basa en realidad en varios principios de distinción diferentes: unidad léxica. En la frase: Pablo se rehusa a dormtr, se presupone
a) El objeto del acto permite oponer afirmar y preguntar.
que se le ha pedido a Pablo que duerma, presuposición salida direc-
b) La relación entre el hablante y el oyente: diferencia pedir de ordenar tamente del sentido de rehúsa.
(que supone una autoridad).
e) El grado del compromiso contraído: expresar una intención y prometer. 75. "Sinn und Bedeutung", Zeitschrift .f!JrPhilos~phie. u~ phi!osoph~che
Kritik, 1892, pp. 25-50 (traducción francesa: Sens et denotat10n , Écnts logJques
d) Diferencia de contenido proposicional: predecir se opone así a narrar. et philosophiques, Senil, 1971, p. 115) · . ., f
e) Diferencia en la relación entre la proposición y los intereses propios de 76. Adoptamos aquí la clasificación de F. K~efer, 1971 ( traducc~on ran-
J-1 o de 0: jactarse/lamentarse, advertir/predecir. cesa: Essais de sémantique générale, Mame, 1974), aunque somos conscwntes de
que se presta a críticas.

150 151
MtTODOS DE ANALISIS DEL DISCURSO
LA ENU/YCIACION

Una presuposición existencial es una condición que se basa en la Ducrot concluye entonces afirmando que la presuposición es
existencia y debe ser cumplida para que la proposición sea verdadera un acto de lenguaje particular, del mismo carácter que la afirmación,
o falsa; acabamos de ver un ejemplo. La clasificación debe ser cruzada: la interrogación o la orden. Así como afirmar no es decir que se quiere

-Presuposición existencial léxica: Kepler j' etc.


sabe
recuerda
¡
-Presuposición existencial no léxica: Kepler murió en la miseria.

que
hacer saber, sino hacer saber, llevar a cabo el acto de informar, asumir
el rol de aquel que informa, así presuponer no es decir que el oyente
sabe, o que se piensa que sabe o debería saber, sino situar el diálogo
en .la hipótesis de que él sabría ya asumir el rol de algttien cuyo oyente
sabe que . . . Esperamos que la especificidad del presupuesto respecto
María es rubia. Estos verbos, llamado~ verbos "factivos", presuponen del expuesto [ ... ] se dejará caracterizar mejor en términos de actitud
que la completiva es verdadercl (María es rubia). lingüística, jugo de habla". 79 De este modo, los presupuestos introdu-
-Presuposición léxica no existencial: Pablo se rehúsa a dormir. cidos entre emisor y receptor remiten a un cierto tipo de relaciones
humanas, cuya posibilidad está en la estructura de la lengua: presupo-
-Presuposición no léxica no existencial: Juan es grande para ser
ner es asumir "un rol"; la presuposición es un "acto ilocutorio".
pigmeo presupone que los pigmeos son pequeños.
Considera Ducrot, en primer lugar, que los presupuestos, a dife-
rencia de los "expuestos", quedan fuera del encadenamiento de los
LO IMPLíCITO enunciados de un discurso y no hace sino proporcionarle un marco.
Ejemplo:
El problema de la presencia de lo implícito en el discurso cons-
{ expuesto: Juan no fuma actualmente.
tituye una dimensión fundamental, tanto para una teoría de la enun- ( 1) Juan no fuma más. presupuesto: Juan fumaba antes.
ciación como para el análisis semántico.
Partiendo del principio de que "la lengua no es solamente una Lo que se puede deducir lógicamente de ( 1) será conclusión de
condición de la vida social, sino un modo de vida social", Oswald lo expuesto, y no de lo presupuesto. Así, "el contenido presupuesto por
Ducrot, en su libro Dire et ne pas dire, 77 pretende mostrar que "el fenó- los enunciados queda fuera de su encadenamiento",80 lo que no quiere
meno de la presuposición hace aparecer, en el interior de la lengua, decir que lo presupuesto no se tome en cuenta. Cuando los presupues-
todo un dispositivo de convenciones v de leyes, que debe entenderse tos parecen intervenir en los nexos lógicos que constituyen la trama del
como un marco institucional que regula el debate de los individuos". discurso, en realidad no son puestos en relación con estos nexos lógicos,
Lo implícito tiene una doble utilidad: expresar algo sin arriesgarse a sino "simplemente trasladados del enunciado elemental al enunciado
ser considerado como responsable de haberlo dicho, pero también complejo"; 81 esto se apoya en una ley general según la cual los presu-
enunciar una idea sustrayéndola a las eventuales objeciones. puestos se adicionan al hilo del discurso.
Según Ducrot, la presuposición es una forma de lo implícito, -Un discurso debe obedecer a dos condiciones: 1) condición de
''que permite decir una cosa haciendo como si no se la hubiera dicho". 78 progreso: no repetirse; 2) condición de coherencia: la obligación, para
Consideremos por ejemplo: todos los enunciados, de situarse en un marco intelectual relativamente
constante, sin el cual el discurso resulta un disparate; de ahí la nece-
1 ) Pedro piensa que Juan va a venir. sidad de una cierta redundancia del contenido.
2) Pedro se sospecha que Juan va a venir. La distinción expuestos/presupuestos tiene un papel en esta armo-
3) Pedro se cree que Juan w a venir. nización de las dos condiciones. Ducrot arriesga pues la regla siguiente:
2 l presupone que Juan va a venir, 3) que Juan no va a venir. "Se considera normal repetir un elemento semántico ya presente en
En cambio, 2) y 3) exponen que Pedro tiene una opinión positiva en el discurso anterior, con la condición de que sea retomado bajo la
cuanto a la eventualidad de la venida de Juan. Si se trasforman 2) y forma de presupuesto [ ... ] . La redundancia es asegurada por la
3) en interrogativas y en negativas, se observa que los "presupuestos" repetición de elementos presupuestos. En cuanto al progreso, es al
siguen siendo los mismos, y que los "expuestos" varían. Lo presu- nivel de lo expuesto que debe hacerse, por la presentación, en cada
puesto, como lo expuesto, forma parte de la significación literal: lo enunciado, de elementos expuestos inéditos". 82
implícito está en la lengua misma.
79. Ibídem, p. 67.
77. Hermann, 1972, p. 4. 80. Ibídem, p. 84.
78. Ibídem, p. 23. 81. Ibídem, p. 86
82. Ibídem, p. 88.

152
153
MÉTODOS DE ANÁLISIS DEL DISCURSO LA ENUNCIACION

-En lo que concierne a la pareja pregunta/respuesta, el presu- nocwn: emplear los términos "la crisis de la civilización", "la nueva
puesto de una pregunta es el elemento común a todas las respuestas sociedad", "la fuerza de choque francesa", ~s atribuirles {salvo en el
que ella autoriza, dado que una pregunta no admite otras respuestas caso de una denuncia) una existencia, un referente, y situarse en rela-
que las que conservan sus presupuestos. El valor ilocutorio de toda ción con ellos. Su aparición en el discurso, político en este caso, remite
pregunta es obligar al oyente a hablar a su vez; así, la interrogación a un acto implícito, impuesto al receptor. El introductor de la noción
obl.ga al receptor a retomar por su cuenta los presupuestos de la de presuposición, Frege,85 desde la perspectiva del lógico, veía en esto
pregunta, a responder dentro del marco que ellos imponen. "una imperfección del lenguaje", una "ilusión", un '(ó.so falaz de tér-
Ej.: ¿Por qué Europa está en decadencia? presupone que Europa minos ambiguos"; tomandó, por ejemplo, la descripción definida "la
está en decadencia. voluntad del pueblo", veía en ella un "abuso demagógico", en la
medida en que "esta expresión no tiene en lo más mínimo ninguna
De esta manera, presuponiendo cierto contenido, se establece una denotación generalmente aceptada". El punto de vista normativo ?~1
limitación de las respuestas eventuales del interlocutor: "presuponer lógico no puede ser el del análisis del discurso, que no puede remtbr
un cierto contenido es poner la aceptación de este contenido como hi el funcionamiento del discurso al modelo idealista de una lengua en la
condición del diálogo ulterior". 83 Es un acto jurídico en la medida en que el sentido fuera totalmente trasparente.
que trasforma las posibilidades de palabra del otro, limita su derecho Además de estas descripciones definidas, omnipresentes en el
de palabra. Esto se apoya en el hecho de que la conservación de los lenguaje (el sorprendente discurso del señor .X:•, la espantos~ de~?de*?i?­
presupuestos es una de las leyes que definen la estructura de un dis- de Occidente, etc.), merecen especial menc10n las relativas aposlh-
curso. vas". Se llaman relativas "restrictivas" aquellas que restringen el domi-
Si el interlocutor pone en duda los presupuestos, se coloca al nio definido por el antecedente a ciertos elementos solamente: los que
mismo tiempo en posición agresiva, y ataca al adversario mismo, no a poseen la propiedad enunciada por la relativa; así, ~n la gente que
su discurso. Si hay cuestionamiento de los presupuestos, "el diálogo llegó tarde se quedará sin postre, sólo se quedará sm postre la que
que, materialmente, continúa después del cuestionamiento de los presu- llegó tarde, y no toda la gente. En cambio, en ·la gente, que llegó tarde,
puestos, no es más el mismo diálogo que el hablante había tenido en se quedará sin postre, la extensión ~el dominio del a~tecede?t~ no
mira y ofrecido". 84 Los presupuestos se presentan a menudo en el dis- cambia, es toda la gente la que llego tarde, y se podna supnm.~r la
curso como evidencias incontestables, lo que no quiere decir que estas relativa. En realidad, este problema es de una indudable comple]t~ad
sean afirmadas como evidentes. Por su posición "exterior" al encadena- y todavía no ha recibido una solución lingüística totalmente satisfac-
miento del discurso, el presupuesto aparece como fuera de cuestión. toria.86
Presuponer una idea es construir un discurso en el cual ella no ha de Desde el punto de vista de la presuposición, es fác~l. ?ompr?bar
ser puesta en tela de juicio, y es en la generación misma del discurso que la relativa apositiva tiene el estatus de una pre,supostcton. Ast, .en
que se basa la aparente necesidad del presupuesto. En lo que respecta nuestro ejemplo, el presupuesto ~s que ~ gente ll~go tarde. La relativa
al uso "estratégico" de los presupuestos, Ducrot cita el ejemplo del apositiva se presenta como au~?noma, mdependtente del resto de ~a
interrogatorio policial y el del debate político (así, "¿dónde mató usted oración, y es objeto de una asercwn del enunc1ador. En general, la apost-
a su mujer?" presupone que usted la mató, aunque lo niegue). Hay, tiva se da como la evocación de una evidencia tomada a cargo por el
pues, un derecho del hablante a modelar, a organizar según su idea el enunciador; tanto es así, que esta apositiva sol? puede ten~r la fo~ma

¡
universo del discurso, es un "poder jurídico" dado al hablante sobre de una declarativa, y nunca la de una interrogativa o de una Imperativa.
el destinatario.
Si se considera, por ejemplo, la presuposición existencial que corres- desgraciadamente }
ponde a las "descripciones definidas" (construcciones nominales en las El partido X, que está en crisis como todos saben , da una
que no se nombra a un individuo sino que se lo describe por medio de etc.
un sustantivo acompañado de un adjetivo o un complemento; se supone audiencia.
que esta "descripción" tiene un referente singular descripto con la
ayuda de conceptos generales; en este caso, el sustantivo está deter- En este ejemplo, la relativa es modalizada por un adverbio modifi-
minado por un artículo o un demostrativo), se ve que estas hacen inter- cador de proposición. Este es un procedimiento muy eficaz: el presu-
venir lllJ acto de lenguaje, imponiendo al receptor la existencia de una
85. Écrits logiques et philosophiques, pp. 116-11?.
86. Sobre este tema pueden consultarse dos arhculos, uno de P. Henry Y
H.1. Ibídem, p. 91. el otro de A. Gresillon, en Langages 37, pp. 80-122, escritos desde una pers-
84. Ibídem, p. 92. pectiva de análisis del discurso.

154 155
MÉTODOS DE ANÁLISIS DEL DISCURSO
LA ENUNCIACióN

pue.st?. se presenta como una nota accesoria que no está sometida a la 4. LAS "UBICACIONES"
pos1b1hdad de una refutación. Este fenómeno vale tamb'' 1
adjetivos 't' d . wn para os
d d'ar;st ll~o~d, ~ue envan de una relativa apositiva: El gobierno
esacre zta o, e zcz zdo, no tiene para mucho tiempo. '
.Los fenómenos de presuposición son variados en la lengua. Mencionemos
por e¡emp!o, el morfema a.un como fuente de presuposición: este país está au~ ¿Cómo articular entre sí el universo de la descripción sociohistó-
~~or g~bernad~ que1hace dzez años presupone que este país estaba mal gobernado rica y el del análisis del discurso? La mayoría de lgs veces, por des-
1e~ anos . atras. E presupuesto puede destacarse asimismo con el modo del gracia, se tiene "acceso a una descripción del discurso, pero no a una
ve;. o:d enttendo q~e ]¡usted haya partido presupone que usted partió mientras que
el) zen o que uste a partido no presupone nad·1 semejante. E ·d' t
ejemplos podrían multiplicarse. '
' 1 .
VI en emente, ()S
! explicación de la práctica discursiva" (R. Robín). El análisis del dis-
curso se encuentra, por el momento, en una situación ambigua, dado
que su utilización de un sab"'r socio histórico se hace lo más discreta-
1 mente posible, pero sin que esté realmente fundamentada la articu-
l lación de la práctica discursiva con el conjunto de la formación social.
Nada es más oscuro oue las nociones de "situación de comuni-
cación", "condiciones de producción", "circunstancias de comunica-
ción", "contexto", las cuales se considera que sirven para concebir una
articulación tal. Ciertos lingüistas ven en ellas solamente los puntos
de anclaje del enunciador en el tiempo, en el espacio y en su relación
con el destinatario, mientras que otros hacen intervenir en ellas casi
todo: sicología del hablante, ambiente material e institucional, etc.
De hecho, este enredo se complica por el problema de la diversidad
de tipos de discursos y por el de la separación entre lo que corresponde
a la lingüística y lo que no. En lo que respecta al primer problema,
puede señalarse que si bien existe siempre la remisión a otros textos
-ya que el intertexto es un componente decisivo de las condiciones
de producción de un texto-, este peso del intertexto varía considera-
blemente de un discurso a otro. Un discurso no viene al mundo en
una inocente soledad, sino que se construye a través de lo ya dicho,
en relación con lo cual toma su posición. Es necesario, pues, no tener
una concepción ingenuamente "realista" de las condiciones de produc-
ción de un discurso.
Aquí también, la lingüística no puede esperar salvarse sola, y aun
menos una teoría del discurso, en la medida en que la ausencia de una
teoría de las ideologías impide concebir rigurosamente la relación
discurso/condiciones de producción. Una relación semejante no debe,
en ningún caso, ser concebida a través de la oposición interior del
texto/exterior del texto, como ~i se considerara sucesivamente al texto
y sus aspectos contingentes sociohistóricos, parámetro molesto que
perturbaría la perfecta homogeneidad del discurso. El concepto de
condiciones de producción introduce finalmente factores económicos,
institucionales e ideológicos en la determinación de las "ubicaciones"
de destinador y destinatario.
En un nivel aún elemental, se advierte fácilmente la insuficiencia
de un análisis del discu. JO puramente interno, incapaz de hacer inter-
venir a los actantes de la situación de comunicación. Los conceptos
de simulación, de connicencia, de enmascaramiento. despejados por
156
157
MÉTODOS DE ANÁLISIS DEL DISCUR~.O LA ENUNCIACION

J.-B. Marcellesi, 87 obligan va al análisis a salir de la estructura cerrada -el personaje del padre Duchesne disfrazado sobre el frontispicio
rlel enunciado. - como sans-culotte v tomado del teatro de feria;
-la definición· del padre Duchesne como guía de los sans-culottes,
como aquel que habla el lenguaje de los sans-culottes.89
SIMULACióN - ENMASCARAMIENTO - CONNIVENCIA La figura discursiva del emisor es entonces la de un sans-culotte
y también· lo es su lenguaje. Sin embargo, el análisis de Le Pere
Se puede muy bien aceptar la idea de que los discursos no son Duchesne muestra que este periódico no vehiculiza sitA> una parte de la
trasparentes, de que su sentido no es inmediatamente legible, de que ideología sans-culotte, rehusándose en particular a la democracia
no hay. relación bi.-unívoca entre significante y significado, y no por directa. Jean Guilhaumou enuncia entonces la hipótesis de que la ideo-
ello de¡ar de ser v1ctima de graves engaños. logía de Le Pere Duchesne es en realidad jacobina, pues "tiene como
Es necesario siempre dar la información de la estrategia, de las función no solamente ocultar las relaciones de explotación en el seno
concesiones, etc., que un análisis de las condiciones de producción del Tercer Estado sino también vehiculizar, en las masas sans-culotte,
debe permitir extraer: según el público a que apunten, la coyuntura una concepción burguesa de la democracia, con ayuda de un procedi-
histórica, etc., los mismos hablantes pueden sostener discursos varia- miento de camuflafe al nivel de lo forma". 90
ble~>. También conviene por ejemplo no tomar por ideología de tal
grupo a determinado discurso de ese grupo, sin referirlo a los prota- • La connivencia es un fenómeno mucho más localizado: "Por la
gonistas del proceso de comunicación. Estas son cosas bastante evi- connivencia, el hablante utiliza un vocabulario que haría que fuera
dentes que por desgracia no han alcanzado un nivel teórico suficiente clasificado como perteneciente a un grupo si los destinatarios no supie-
para sobrepasar el estadio de las intuiciones. ran que no form-a parte de él, y así este vocabulario aparece como
Más interesante es el caso de hablantes que manejan varios mo- rechazado aunque empleado".91 Este procedimiento, muy familiar en
delos de discursos a la vez; de ninguna manera es evidente que, por los oradores políticos, presenta empero un gran interés: esta vez, el
su posición objetiva (en las imtituciones políticas, por su estatus pro- sujeto de enunciación no apunta a hacer creer, no intenta enmascarar
fesional, etc.), un hablante está constreñido a no producir más que los contenidos ni disimular, sino que toma el lugar de otro hablante
un tipo de discurso. para que, precisamente, el discurso así producido se autodestruya.
Volvemos a encontrarnos aauí con el problema de la cita; es evidente
• El enmascaramiento: por este medio, un hablante busca borrar que en la mayoría de los discursos polémicos, las palabras que el
de su discurso las marcas que permitirían clasificarlo en tal grupo, hablante prestá al adversario "poniéndose en su lugar", no son más
adscribirlo a tal ideología. R. Robín cita el caso de los Libros de Que- que la imagen dada vuelta de las categorías que están operando e~ el
jas de la nobleza que, para no emplear el lexema, demasiado marcado, discurso "mejorado" (y constituyen indirectamente, para el anahsta,
feudalismo, usan el término propiedad para hablar de los derechos un excelente medio de aproximarse al funcionamiento de ese discurso).
señoriales, fingiendo así ponerse en concordancia con la ideología del Estos tres conceptos tienen en común el hecho de mostrar ciertos
Tercer Estado. Un estudio comparado de las construcciones en las desajustes que pueden existir entre la ubicación que el "hahla.nt<, se
que se inserta el término propriété en el discurso burgués y en los da en el texto, y que el análisis interno permitiría aclara~, y la ubiCacw.n,
libros de la nobleza disipa rápidamente la ambigüedad. la posición real a partir de la cual es producido efectivamente su dis-
• La simulación se presenta como una maniobra mucho más sutil: curso. Durante m~cho tiempo se pensó ~ue las p~rsonas eran l? que
"el hablante toma el vocabulario de un grupo que no es el suyo para sus discursos dec1an que eran: y no ser~a convemente q~~e la v1a d~l
producir un discurso de su grupo haciéndolo pasar como del otro". 88 análisis del discurso nos condu¡era todav1a a esta concepcwn. Los feno-
Según Jean Guilhaumou, la ideología vehiculizada por Le Pere Du- menos que acabamos de mencionar están lejos de cubrir todos los
che.me de Jacques-René Hébert constituye una simulación parcial. En desajustes, las distorsiones aue se interpo.nen entre los ha?}antes y el
efecto, en ese periódico se comprueba: discurso. Son simplemente cosas muy evidentes: la reflexwn contem-
-el empleo frecuente del vocablo sans-culotte y de juramentos; poránea intenta precisamente ir más allá y pensar con mayor rigor la
-la utilización de un vocabulario concreto, con imágenes, que a articulación del discurso y de los hablantes.
la primera lectura parece de factura popular;

87. "Prohlemes de sociolinguistique: le Congres de Tours", La Pensée. 89. Langage et idéologies, Les Éditions Sociales, 1974, p. llO.
octubre de 1970. 90. Ibídem, p. 115.
88. Art. cit., p. 69. 91. J.-B. Marce!lesi, art. cit., p. 69.

1.'58 159
MtTODOS DE ANALISIS DEL DISCURSO LA ENUNCIAC[()N

MICHEL FOUCAULT Y LAS MODALIDADES ENUNCIATIVAS UBICACIONES Y "FORMACIONES IMAGINARIAS"

Un libro como la Arqueología del saber, de Michel Foucault, con- Para Michel Pecheux, el funcionamiento del discurso "no es inte-
tiene reflexiones y sugestiones estimulantes sobre este tema. Pero, por gralmente lingüístico, en el sentido actual de este término, y no se lo
su carácter demasiado alusivo, la obra no desemboca directamente en puede definir más que con referencia al mecanismo de ubicación de
la problemática del análisis de discurso, ni siquiera para cuestionarla. los protagonistas y del objeto del discurso" ;95 destinador y destinatario
El autor dedica un capítulo muy interesante a lo que llama "las moda- "designan ubicaciones determinadas en la estructura ~e una formación
lidades enunciativas", 92 donde pone en su lugar algunos conceptos social, posiciones con un conjunto de rasgos característicos que pueden
esenciales. El uso aue el filósofo hace de la noción de "enunciación", ser descriptos por la sociología". 96 En esto se percibe claramente la
si bien parece extráño a una problemática lingüística "estricta", se reve- referencia a los trabajos de Althusser sobre la ideología. :t<:s cuestión
la finalmente como muy estimulante, pues ella funciona a la vez como además de "la interpelación y sujeción del sujeto como sujeto ideoló-
actividad discursiva v actividad soportada, constituida asimismo por un gico, de modo tal que cada uno sea llevado, sin darse cuenta de ello
sistema de emplazarri'ientos institucionales. Interrogándose sobre la mul- y teniendo la impresión de ejercer su libre voluntad, a ocupar su lugar"
titud de enunciados que constituyen, en una época dada, el "discurso en determinada clase de la formación social.97 Pero esta formulación es
de los médicos", Foucault plantea un conjunto de cuestiones sobre corregida rápidamente: las "ubicaciones" que sostienen al discurso son
"las posiciones del sujeto" del discurso: un conjunto de rasgos sociológicos (como la pertenencia a una deter-
minada categoría social) pero se trasforman en "una serie de forma-
l. ¿Quién habla?, es decir, ¿quién tiene el estatus social, el dere- ciones imaginarias que designan el lugar que A y B [destinador y des-
cho de emitir ese discurso y hacerlo aceptar en función de ese estatus? tinatario] se asignan cada uno a sí mismo y al otro, la imagen que se
"La palabra médica ... , su existencia como palabra médica, no se puede hacen de su propia ubicación y de la ubicación del otro" 98 (formaciones
disociar del personaje estatutariamente definido que tiene el derecho imaginarias que evidentemente están ligadas, a través de la ideología,
de articularla." Este estatus remite a todo un sistema complejo de a los rasgos sociológicos). Es decir que hay que situarse, de golpe, en
relaciones (económicas, jurídicas, ideológicas, etc.). el nivel de la ideología. Cada suieto está constituido en realidad por un
2. El discurso médico presupone emplazamientos institucionales conjunto de "roles discursivos", ligados a su "estatus", a los "emplaza-
(los lugares físicos, como el hospital, pero también esos lugares textua- mientos" institucionales, etc. No hay que eliminar a ninguno de los
les que son los tratados, las observaciones escritas, los informe•. ~te.). dos térm~nos, ubicación/ubicación representada (formación imaginaria),
3. La situación del sujeto en relación con los diversos dommws o en beneficio del otro, ni confundir, en consecuencia, situación ( objeti-
grupos de objetos i~porta ta~bién ( sit~ación d~ percepción de las vamente definible) y posición (representación de las situaciones).
enfermedades, situacion en el sistema de mformacwnes). Pecheux ha precisado recientemente que tampoco hay que confundir
el efecto de las relaciones de ubicación con lo vivido, las actitudes y
En conclusión, Foulcault "no refiere las modalidades diversas de la representaciones del sujeto. En este caso, lo que hace falta es "una
enunciación a la unidad de un sujeto", sino que constituye una "disper- teoría no subjetiva de la constitución del sujeto en su situación r._on-
sión" de estatus emplazamientos: posiciones "que el sujeto puede ocu- creta de enunciador".99
par o recibir c~ando emite un discurso.". El discurs~ no es exl?r~sión A cada "formación imaginaria" así definida se le puede asociar
de un sujeto sino "un campo de regulandades para diversas postcwnes una "pregunta implícita", cuya respuesta sostiene la formación corres-
de subjetividad, [... ] un conjunto en el que pueden determinarse la pondiente, como muestra el cuadw siguiente:
dispersión del sujeto y su dise~ntin~idad consi~o ~ism.o" .93 • "
Llegamos entonces a la definicion de la practwa dtscurstva:. con-
junto de reglas anónimas, históricas, siempre determinadas en el tle~po
v en el espacio, que han definido en una época dada, y pa~a. un area
social, económica, geográfica o lingüística dada, las condtcwnes. d.e
ejercicio de la función enunciativa". 94 Foucault int~nta, pues, s~p~Imlf
lo "extradiscursivo" como tal, para hacerlo intervemr en las condtcwnes
mismas de posibilidad de constitución del discurso. 95. L'analyse automatique du discours, Dunod, 1969. p. 18.
96. Ibídem.
fl7. Langages 37, p. 10.
92. "La formation des modalités énonciatives", p. 68 ss. 98. Ibídem. p. 19.
93. Ibídem., p. 74 99. Ibídem, p. J.5.
94. Ibídem, p. 154.

161
160
MÉTODOS DE ANÁLISIS DEL DISCURSO
LA ENUNCIACION
lA (A) Imagen de la ubicación de c"quién soy yo para ha-
A para
en A.
el sujeto ubicado
} blarle así? imaginarias; por ejemplo, un especialista que presenta una comunica-
ción a un congreso científico no tiene necesidad de justificar su derecho
r,. (B) Imagen de la ubicación de = c"quién es él para que a la palabra:
B para
en A.
el sujeto ubicado
} yo le hable así?
IA (A) : un especialista
h (B) Imagen de la ubicación de c"quién soy yo para que { IA (B) : un especialista
B para
en B.
el sujeto ubicado } él me hable así? Is ( B):
In (A):
un
un
especialista
especialista
d
Iu (A) Imagen de la ubicación de = ¿quién es él para ha-
A para
en B.
el sujeto ubicado } blarme así? Pero raramente son las cosas tan fáciles; con mucha frecuencia
hay que justificar un estatus para tomar la palabra en determinadas
circunstancias. Esta armonización de las formaciones imaginarias es un
Pero esto es notoriamente insuficiente, pues "todo proceso discur- punto esencial para todo el desarrollo de la argumentación. El hecho
sivo supone, de parte del emisor, una anticipación ?e las r~prese1?,t~~ de estar habilitado para tomar la palabra es función de las opiniones
ciones del receptor, sobre la cual se basa la estrateg1a del d1sc~uso ; . dominantes en el auditorio. Recíprocamente, el orador busca construirse
de donde: IA (h(A) ), IA(In(B) ), In(IA(B) ), In(IA(A)); p~r e¡empl~. un auditorio adaptado; por ejemplo, un determinado candidato a la
IA(ln(A)) = imagen que A cree que B tiene de A..E.s, mnecesano presidencia no necesita dar un esta tus al auditorio (son electores) pero
precisar la relación que une los conceptos de presupos!cwn y de for- debe conferirse uno a sí mismo para estar acreditado ante los electores:
mación imaginaria: "la situación no debe ser conce~1da. ,de man~ra la opinión quiere que el que ocupa el lugar de candidato a la presi-
simplemente cronológica o geográfica, como una lo~ahzacwn espacl~­ dencia sea un hombre político; si no lo es, su discurso correrá el riesgo
temporal. La «situación de discurso», a la. cual rem1te.n !as presupos1Í de no ser recibido. Así pues, el candidato tiene dos soluciones: a) dar
ciones, incluye, como parte integrante, c1ertos conoc1m1entos .que e pruebas de su capacidad política; b) conferirse un estatus diferente
sujeto hablante suministra a su oyen~~· Ella concierne P~,e1~ 1 a la 1magen (trabajador, ciudadano, etc.). Además, los oradores intentan construirse
ue se hacen los participantes del dmlogo unos de otros : . . una situación de comunicación en que las formaciones imaginarias
q La "retórica", definida como el estudio de los ~edws d1scu~siV~s creen un acuerdo favorable; así, A no será un candidato que se dirige
de que dispone un sujeto determinado para persu~du a un aud1tono a electores, sino un "hombre sincero" que se dirige a "hombres sinceros",
determinado, constituye una aproximación importante. des~e este punto de manera de superar la imagen de ambicioso que supone que B tiene
de vista. Una argumentación supone condiciones prev1as hgadas a, e~tas de A. Ahora bien, según se inscriba en la formación imaginaria del
formaciones imaginarias. C. Perelman y C. Obrecht-Tyteca, teoncos hombre competente, del profesor, del patriota, del demócrata, etc.,
contemporáneos de una "nueva retórica", 102 insisten mucho en ~s~e punto: organizará en consecuencia el conjunto de su discurso: los argumentos,
la argumentación supone que sean satisfechas ciertas condiCIOnes. Se las citas, las alusiones, etc., dependerán de eso.
necesita en primer lugar una comunida?•. y el .acuerdo r~s~cto. de ~~ El lingüista alemán W. Kummer, en un texto que analiza, muestra
necesidad de debatir tal cuestión. Aqm mtervtenen. las ub1cacwnes , que un diputado de la República Democrática Alemana, que debía dar
ues, "en nuestro mundo jerarquizado, ordenado, ex1sten .9eneralmente su opinión sobre un proyecto de ley en representación de un partido,
~eglas que establecen cómo puede entablarse la con~ersac1~n, ,t~~~ acue:- tenía diferentes roles ante el parlamento. Antes de subir a la tribuna,
do previo resultante de las propias normas de la v1da soc1al · No se es anunciado como portavoz de su partido. Una vez en la tribuna, sus-
habla a todo el mundo, y el solo hecho de argumenta~: en lugar .de drr tituye esa "ubicación" y las formaciones imaginarias correspondientes por
una orden 0 recurrir a la violencia, supone que se f1¡a un prec10 a j otras ( hablo en tanto que trabajador agrícola, en tanto que presidente
adhesión del interlocutor. Además, para argumentar ant.e tal ? c.ua de una granja de 400 hectáreas . .. ) ; al mismo tiempo, cambia las for-
comunidad es necesario estar habilitado para hacerlo. C1ertas m~tltu­ maciones imaginarias ligadas al auditorio, al dirigirse tan pronto al
ciones tien~n como función asignar automáticamente estas formac10nes parlamento, tan pronto a los agricultores, a los ciudadanos del país,
etc. Kummer concluye de esto que "el auditorio de la argumentación
100. L'analyse automatique du discours, P· 20. . M es un grupo de referencia que cambia según los diferentes momentos
101. o. Dn~rot, La ¡¡reuce et le dire, editor Jean-P1erre Delarge, ame, 1973
· , de la argumentación, y el orador asume diversos roles durante el
34 discurso. Los oyentes son en cada caso un grupo del cual él se consi-
p. '102. La rwucelle rhétorique: Traité de /"argumentation, 1958. dt>ra a sí mismo como un miembro". 104 De esta manera se superponen a
10.3. 0¡¡. cit., p. 20.
104. Textsorten, Atheniium - Skripten Linguistik, Athenaum Verlag, 1972.

162
163
MÉTODOS DE ANALISIS DEL DISCURSO
LA ENUNCIACióN
través del discurso situaciones de comunicación (y form.~cionesf im~gi­
naria~) diversas, y el orador hace variar s~, ar?um~nta~wn en uncJOil y, por otro, la lingüística es impotente para integrar la "pragmática",
d . las hipótesis que implica cada formacwn tmagmana. . . nuevo nombre para la antigua "extralingüística". Para remediar estas
e Evtdentemente, en este sentido son posibles. muchos refma~lle~ltos, faltas, hay que destruir la problemática del "sujeto" y definirlo "como
que la retorica tradicional había codificado parctal.mente. Un~ re,lect~r~ soporte material de relaciones sociales; las reladones sociales especifi-
de los tratados de retórica, desde este punto de vtsta, se pro ana cter can ubicaciones (posiciones, condiciones) en la estructura del todo
tamente fructífera. sccial". 109 Esta formulación se hace explícitamente t"J(;el marco de lo
desarrollado por Althusser: las diferentes instituciones especifican a la
vez un sistema de normas (reglas) y de sanciones destinadas a su jetar
UBICACIONES y ACTOS DE LENGUAJE a los individuos a su ubicación asignándoles la ideología (los valores)
conveniente a su rol"Y 0 Las instituciones tienen la función de asegurar
Por la vía de las reflexiones sobre los "actos de ,~eg?uaj.e", ~.~recr la "puesta en escena" de los roles gracias a un sistema de reglas. Searle
ría que puede realizarse la articulaci?n ~ntre estas u. lCat~wnel ir~ro~ distinguía entre "reglas constitutivas" y "normativas"; Slakta las refor-
lin t'JStica Ducrot hemos visto, abre el mtsmo esta persp~c IV~ a . mula así: "la institución «constituye» al individuo como sujeto (de la
d g.' b · · 1 nombre de "roles" estas posibilidades en elmtenor m1smo ideología) y por su aspecto «normativo» hace funcionar clos rituales»
d ucul~ quea¡o edenomina el "componente
' ··, · " ( por oposición
1ingmstlco . d a
1 con las reglas anónimas que gobiernan las prácticas de los sujetos". En
"~om onente retórico" -que prevería el .s~ntido ~e ~n enunc,~a o e~ este punto la reflexión de Slatka se articula con la lingüística: con el
funct~n de su significación y de la sit,uacwn ?e ~~scu~;o-,
el co~p~ "rol" es suministrado el "texto" del rol; los "actos de discurso" son en
nente lingüístico" recordemos, asignana una signihcaclfn allenunc;~ad , realidad "prácticas discursivas": "Una teoría del lenguaje está ligada a
fuera de todo cor:texto), al incluir en este oomp~nente os va ~res :n~~~l una ciencia de las ideologías, simplemente porque hablar es una prác-
torios. Al buscar integrar la actividad del lengui¡e en una ~e?rt a ~ los tica reglada por rituales. El dominio (interiorización) de estos siste-
de la acción, Ducrot pretende sobrepasar e,
valores ilocutorios: "Hay, en efecto, un g~an nu~e
m:;de
~~o:f~;as egiros
d 'r des-
mas de reglas define la competencia general o ideológica". 111

ex resiones ue, sin ser ellos mismos ,Ilocutono,s,. no pue .en se "UBICACIONES" Y GRAMATICA DE CASOS
y . p smo
cnptos . enqre1acwn. , eon la orientacion pragmatlca deld dtscurso,
d t con1
la manera de enfrentar a los interlocutore,;,w~on su mo o e ac uar e
La teoría lingüística debe poder especificar estas "ubicaciones"
uno sobre el otro por medio de la palabra . " . ., " " a posibles, en función de la competencia ideológica. Denis Slatka piensa
. ' de "rol" parene
E st a noc1on · aproximarse
V
a la de
1 ubtcacwn
d
• 1 :· nes
L que tal proyecto es realizable sobre la base de la "gramática de casos"
~engua abarca,todatí~~!~ i~~~d~i~i~~e~o~~~~u~nelch~bf!~te ;u~~:c:~gir de Fillmore. 112 Como aquí no podemos desarrollar una presentación
mterhum~nas~ner al rec:ptolJos (la bastardilla es nuestra). D~crot ve de la teoría de Fillmore, nos contentaremos con decir que, a ejemplo de

~~rra s~il~;~fa analítica inglesa "lfa idea 1de ~~e lh ~~~~: ~~n~~~~~e n~~
los "casos" de la gramática griega o latina, esta gramática se basa ('Il
relaciones a la vez semánticas y sintácticas. Como ejemplos de "ca-
género teatral particular, que o rece a ~u¡e o. a . otros uisié- sos" se pueden citar el agente (instigador del proceso), la fuente
de empleos institucionales estereotipados [.. ) ~ nos ' q (origen del proceso), el instrumento, etc. A la luz de esta gramática,
mero d l r su osición misma un rol -qmzas el mas perma- intenta representar algunos verbos ilocutorios. Nosotros daremos algunas
ramos hacer[ e a p. e Pl. lel habla" I07 (la bastardilla es nuestra).
nente- en a gran cornee; ut e " . . " 1os indicaciones tomadas de un artículo más antiguo, 113 que se ocupa preci-
En un artículo titulado significativamente Essat pour Austm , samente de los verbos ilocutorios en los Libros de que;as. ·
Denis Slatka parece retomar este t ema exac tamente en el ' . punto
R en que
'd Las ventajas que aporta una "gramática de casos" son evidentes:
se interrumpe Ducrot, pero a un n~ve~ muy progr~mf:~~o. A::t~;:nn~ "Es a partir del verbo que se definen, a nivel de la estructura profunda,
grosso modo, su concepc~óndeslla ,;Iguttendte: d~ocrur~o" en ~azón de la los diferentes roles, esto es, las relaciones casuales". 114 En otras pala-
d d ll teona e os ac os e IS
pue e . esdarro
ausencia e una ar ,;u ' d el tod~ social" (el materialismo histórico)
teona
109. Ibídem, p. 100.
llO. Ibídem, p. 101.
lll. Ibídem, pp. 101-102.
lOS. 0¡¡. cit., p. 128. ll2. "The <:ase for <:ase", en E. Bach y R. T. Harms ( eds.), Unioorsals in
106. Ibídem. línguistics, Rim·hart ami \\'inston, pp. 1-88.
107. Ibídem, p. 49. 11.'3. "Esr¡uisse d'une théorit• lexico-sémantique: pour une analyse d'un texte
108. En Langue Fran(:aise 21. politir¡ue", Langages 2.'3, pp. 87 -1.'34.
ll4. l!Jídem, p. 116.

164
165
MP;TODOS DE ANALISIS DEL DISCURSO
LA ENUNCIACióN

bras, los "roles" son integrados en la estructura lingüística. Ya en un de la demanda. De hecho, hay un desdoblamiento· . .
artículo anterior, 115 llegaba Slatka a la conclusión de que "el rol desem- participantes 1 constituyen a sus diputad . CA. en tanto que czudadanos, los
peñado por el individuo en la estructura lingüística no deja de estar en . , 08 en , pero en tanto que su'bd't
cons t Ituyen tamhien al rey en CA El " b' " , 1 os,
relación con la ubicación que tiene en las estructuras que definen una de los pnv1 . '1 egws.
. . o ¡eto esta constituido por la abolición
formación social dada" .U6
Se propone así una tripartición: rol/participante/actor, tripartición 3 .. E~ el nivel 3: La estructura de los roles determina a los " "
articulada sobre la estructura de la gramática: 117 las re~hzacwnes concretas de los roles determinan la "retóridt del a~~:res ,.~u~
~~::g;~;:el son descriptas las relaciones que los das niveles precedentes n~u~~eden
l. Nivel abstracto de los roles (agente, instrumento, etc.).
2. Nivel concreto de los participantes (para los Libros de quejas, Agente __,. participan t .. 1 __,. "influyente" ( Nous)
serán los diputados, los habitantes, etc., por un lado, y el rey, por Con.traagente __,. participante 2 __,. "paciente influido" ( 1 )
otro). Dativo · · e rey
d d d __,. participante 3 __,. beneficiario (los desgraciados)
3. Nivel retórico de los actores, nivel que presupone a los otros e on e surge una oposición:
dos pero que posee una cierta autonomía (el rey está especificado a) los ricos
como paciente influido, y los diputados como influyentes). b) los pobres
Vamos a precisar un poco esta formulación, lamentando tener que objeto __,. las demandas __,. los abusos ~ las desgracias
simplificarla tanto: de donde surge una aposición:

l. En el nivel 1: Se dispone de un inventario de roles, fijados por la gramá- a) los privilegios


tic:t, de un conjunto de "potencialidades" (posibilidades teóricas) para un verbo h) la miseria
determinado. Así, el verbo demander ["pedir"] (V + agente (A) + contraagente Así es como por e¡'e 1 1
' mp o, e proceso de convaincre ["convencer"] t .
(CA) + objeto (O) + instrumento ( I)), realizado en superficie, por ejemplo, discurso didáctico· de · . , d 1 rae cbns1go un
implica u d' . s~np~wn e os hechos, ejemplos, etc.; emouvoir ["conmover"]
bajo la forma superficial: Par ces cahiers ["Por estos libros"] (1), nous ["noso-
. n Iscurso a ectlvo, que oscila entre el consejo y la seducción. A este
tros"] (A) demandons ["pedimos''] (V) au roi ["al rey"] (CA) l'abolition des mvel pueden interpretarse los elo · d' . 'd
¡¡rivileges ["la abolición de los privilegios"] (O). etc. Estas fórmulas escriben el ".·~JO~" lf!gi os a_l rey, el reconocimiento enfático,
re S . 11 ua que constituye al agente como "sujeto" del
y. e entrecruzan dos discursos: discurso 1 d t . ( l b
Las potencialidades son dobles: benefa ·t ) d' , au a ano e uen pueblo/el monarca
e or y Iscurso polemico contra los ricos "Ap h d'd
a) sintácticas (la posición de los roles); d' . 1 • , · re en 1 os en estos tipos de
ISCmso, os Items lexicos toman necesariamente valores n . ' .
b) semánticas (las potencialidades ilocutorias del verbo). del texto concreto valore d b co notatlvos, especificas
' s que e en ser evaluados e f ·· d 1 . .,
general que existe entre enunciados 1' . . n uncwn e a oposiCJOn
2. En el nivel 2: Se ponen en relación el texto-matriz y el texto concreto. ríos ( cmejorativos»)." po emiCos (peyorativos) Y enunciados lauda to-
Eu este ~aso, t•sa será la situación de los Libros de quejas en tales circunstancias.
En resumen, puede decirse qu 1 . 1 1 . '
La "'demanda" puede definirse en ellos según dos tipos de potencialidad ilocu-
bompet~nci~ específica (~eoría de 1~ ~r~:::Ztica): ~~t~~ ~~r~! ~~sno .del la
toria:
l. fuerte: demander ["pedir" 1, prier 1"rogar"]. solliciter ["solicitar"], sup-
plier ["suplicar"], rcquérir ["requerir"], réclamer ["reclamar"], exiger ["exigir"].
":oc~et~~~~na;n~~r;:¡,?ltaneamente esta primera' "competencia'!ll;e
reflexión parteg d l .
d(basada en una teoría de las ideologías). Esta
r:
2. débil: représcnter ["representar"], déclarer ["declarar"]. etc. de " b. .·' " de a 1 e~; absolutamente correlativa de este concepto
u Icacwn ' e que resulta impos 1'bl t d .
conocimiento ideoló i · I' . e, en ° o ngor, separar el
Asimismo, el universo del discurso se hace concreto: los "roles" se convierten tácito d 1 1 g]· co ..I,mJ? ICito del universo social y el conocimiento
en "participantes", se inscribe un léxico político. El agente, definido como "Parti- e as reg as mgmsticas".tls
eipante 1", está constituido por un paradigma doble ( habitants ["habitantes"], pa-
roisse ["parroquia"], etc., y cléputés ["diputados"], rcprésentants ["representan-
CONCLUSióN
tes"], etc.), absorbidos eventualmente en un Nous ["nosotros"], "fuente ilocutoria"

115. "L'acte de .demander» dans les «Cahiers de Doléances»", Langue Fran-


La problemática de la_ enunciación es extremadamente I.I1estable·.
a falta de una teoría d e1 d Iscurso d igna de ese nombre, uno está ten-
!:aisp 9.
116. Ibídem, p. 73.
117. Langages 27. pp. 115 ss. 118. Art. cit., p. 112.

Hi(i
167
MÉTODOS DE ANÁLISIS DEL DISCUR~O

tado de hacer entrar allí todo lo que corresponde a la articulación de ' '
lo discursivo con sus condiciones de producción. Se salta de una con- IV. A PROPOSITO DE LA GRAMATICA DE TEXTO
cepción restrictiva a una concepción amplia de la enunciación. Si, como
decíamos al principio, la enunciación se confunde cada vez m,ás c.o~
la "pragmática", la lingüística, por su parte, tiene cada vez mas difi-
cultades en mantener el estancamiento de sus tres compartimentos
sintaxis/semántica/pragmática, y lo mismo pasa con el análisis del dis- :_;
curso. ¿Pueden separarse rigurosamente los mecanismos que corre;s~n­
den a una teoría de la enunciación y lo que corresponde a una semantlca
intralingüística. Si bien la enunciación llena un vacío entre "lengua"
y "hap~", o<;upando el lugar de una "pragmática", uno n,? 1 Eue~~__evitar
Yer allí "no un concepto, sino el sigQQ d~ un problema . ¿Se puede
tener la esperanza de articular la "enunciación" y conceptos como el de
"ubicación" o el de "emplazamiento institucional"? Si bien es cierto que
el análisis del discurso no puede ser intralingüístico, no es tan fácil
saber qué es lo que tiene que tomar de la lingüística y qué de las Esta cuarta y última parte tiene un estatus particular: apunta sola-
otras ciencias humanas. La oposición 120 entre R. Robín (historiadora) mente a dibujar, a grandes trazos los contornos de ciertas perspecti-
y L. Guespin (lingüista) es muy significativa a este respecto:. la histo- vas que, aunque a menudo engañosas en el momento actual, no por
riadora tiene la impresión de que el lingüista piensa que el dtscurso .es ello son menos promisorias. Si bien las soluciones que aportan
en sí mismo la clave de su propia inteligibilidad, mientras que el lm- muchos "gramáticos de texto" parecen muchas veces difícilmente acep-
güista prefiere pensar que ''la historia no nos concierne sino e~ tanto tables, no es menos cierto que los problemas que recogen debían ser
nos permite precisar las condiciones de producción. Solo podna apa- recogidos: el análisis del discurso no puede seguir ignorando que los
recer en este dominio lingüístico como ciencia complementaria, y no discursos tienen una estructuración específica, aunque eso provoque
como término último [.... ] . Si lo que la ideología significa socialmente di~icultades considerables. En las páginas siguientes no se verá, pues,
estuviera fuera del campo de la lingüística, habría que reconocer de mas que una voluntad de señalar algunas de esas dificultades.
una vez por todas que el a~álisis del ?iscurso. es impo~ibl.~:·. 1 ~ 1 Si la
problemática de la enunciacion permite mtroductr en la ~~ngms~ICa_. ~1~­ N. B. Nos veremos obligados a remitir a trabajos que se incriben absoluta-
mentos que hasta ahora se r~chazaban al campo ?~ lo extra~mgmsh­ mente fuera de la orientación lingüística de "gramática de texto" stricto sensu. No
co" ella hace surgir aun mas agudamente las difiCultades hgadas a es que pretendamos hacerlos entrar aquí a pesar de ellos; consideramos simple-
la ~rticulación entre la lingüística y una teoría del discurso. mute dos cosas: 19 ) ellos comparten con la gramática de texto la esperanza de cons-
truir modelos de la estructura de textos ( ya sea que se trate de argumentación o
de narración); 29 ) la gramática de texto busca integrar los trabajos que recortan
sus perspectivas en un marco más global y, en sus elaboraciones teóricas, se basa
en los logros alcanzados por ellos.

119. R. Hobin, op. cit., p. 80.


120. L. Guespin critica la posición de R. Robin en Langages 23, PP· 20-21 ,
y R. Robin lt> responde en Histuire et /inguistique, p. 50.
l2l. Art. cit., p. 21.
MÉTODOS DE ANÁLISIS DEL DISCURSO A PROPóSITO DE LA GRAMÁTICA DE TEXTO

Un diferendo significativo
l. UNA LAGUNA GRAVE PARA EL ANÁLISIS DEL DISCURSO
El diferendo que ha enfrentado a E. Verón y S. Fisher con el AAD
de Michel Pecheux es muy significativo. 1 Estos dos autores se toman
en J>articular del carácter que ellos juzgan reductor ("aun desfigura-
Habíamos partido de una concepcwn del "discurso" como estruc- dar ) de la descomposición de la superficie en enunciados elementales
tura trasoracional, pero da la impresión de que hemos perdido de vista canónicos tal como la practica el AAD. .~
que se trataba de eso. El enfoque lexicológico parece preocuparse poco l. La normalización puramente sintáctica del te;to da como resul-
por la estructura efectiva de los enunciados; el método distribucional tado la manipulación semántica del texto sin saberlo. Ahora bien, nada
de Harris no ha sido utilizado en Francia sino al precio de una deses- prueba que los elementos que esta normalización trasforma o elimina
tructuración de los textos; el método de AAD se propone precisamente no tengan importancia; ¿basta conservar intactos los sustantivos ver-
romper la "superficie discursiva" para encontrar las "familias para- bos y adjetivos? '
frásticas". Lamentar la existencia de una laguna semejante no redunda, .. 2. ~l texto se convierte, después de la normalización, en una super-
evidentemente, en decir que, puesto que los discursos concretos se pre- f~cie umforme: se mandan a la primera columna voz, tiempo, moda-
sentan como una sucesión de oraciones, los métodos de análisis del hdad, modo, con lo cual el investigador se impide cualquier estudio
discurso no deben tomar por objeto sino los mecanismos de encadena- de las relaciones entre lo presentado y lo presupuesto, cualquier teori-
miento de esas oraciones. Si bien es heurísticamente necesario alejarse zación de lo discursivo. Pero la ideología opera tanto en los fenómenos
de la "superficie", ello no debe, sin embargo, conducir a ignorar ese de presuposición como en el contenido de los lexemas.
aspecto esencial del funcionamiento de los discursos; un discurso ad- 3. No se toman en consideración la estructura global, las leyes de
quiere su especificidad tanto en la estructuración de sus encadenamien- desarrollo de los textos. Es necesario, pues, introducir un estudio de la
tos, de su "textura", como en su léxico. La "explicación de texto" tradi- argumentación, basado en el señalamiento de los operadores de enca-
cional ha sido cuestionada, pero el terreno que ocupaba dista mucho denamiento en el discurso.
de haber sido reocupado enteramente por la lingüística. No olvidemos La conclusión de Fisher y Verón refleja bien estas preocupaciones:
que el dominio inmenso (e inestable) de la "retórica" tradicional no "El análisis que acabamos de presentar [. .. ] quería señalar la posibilidad
dejaba vacío el espacio que la reflexión lingüística intenta retomar de preparar un trabajo sobre lo discursivo que consistiera en la marcación de ope-
ahora, después de haberlo barrido en nombre de los principios funda- raciones semánticas [. .. ], estas operaciones son operaciones discursivas. No vemos,
dores del estructuralismo. El análisis del discurso no puede eludir el pues, razón de postular que ellas tienen lugar dentro de los límites de la oración,
análisis de enunciados sucesivos pero, una vez más, se hace sentir definida como unidad, sea en superficie, sea al nivel profundo. En segundo lugar,
cruelmente la ausencia de una tipología de los discursos suficiente- un mismo indicador en superficie (una, es por eso que . .. , etc.) puede implicar
mente operativa; estamos singularmente desguarnecidos en la medida operaciones diferentes, y eso depende, justamente, del contexto argumentativo dado
en que no conocemos bien los procesos de estructuración que sobre- por el discurso que lo rodea [. .. ]. En tercer lugar, estas operaciones no son indi-
pasan los límites de la oración. ferentes a las restricciones c:externas»; no se trata de analizar ce! discurso) en
Ante la falta de una teoría de los mecanismos trasoracionales, los general, una sistematización de los conocimientos que concierna a la naturaleza del
investigadores se ven obligados a hacer un uso "salvaje" e informal de (o al tipo de) discurso implicado en un caso particular puede ayudar ampliamente
nociones vinculadas con ellos, pero sin poder articularlas sistemática- al señalamiento mismo de las operaciones [la bastardilla es nuestra]," 2
mente, sin integrarlas en un marco explicativo coherente. Sin embargo,
todos concuerdan en reconocer que en esas organizaciones de enuncia-
dos operan efectos de sentido muy complejos y diversos. No queremos I,OS UMITES DEL ESTRUCTURALISMO
decir que no se hayan hecho tales estudios de enunciados sucesivos,
pero se han hecho en el marco de los estudios sobre la narratividad, o Es cierto que en este dominio casi todo está por hacerse; asimismo,
sobre la argumentación (donde la articulación con los procesos lin- hay que seguir con el máximo interés las investigaciones que, aun
güísticos es la mayoría de las veces superflua o alusiva), o en el marco dentro de la lingüística generativa y trasformacional, llegan a cues-
de trabajos muy circunscriptos, basados en el mensaje publicitario tionar algunos de sus fundamentos. Para numerosos investigadores, sobre
particularmente.
l. "Baranne est une creme", en Communications, N~' 20: Le linguistique et le
sociologique.
2. Art. cit., p. 181.

170 171
MF:.TODOS DE ANALISIS DEL DISCURSO
A PROPóSITO DE LA GRAMÁTICA DE~TEXTO

todo en Alemania, 3 lo esencial de esta controversia gira alrededor de la como oraciones distintas. En esto parece haber una contradicción".s
problemática oración/texto, es decir que se preguntan si el límite que ~ara .~vitarl~, Lyons desd~bla la noción de "oración" y distingue una
se dieron la lingüística estructural primero y después la lingüística oracwn-entJdad abstracta que da cuenta también de las relaciones
chomskiana debe ser la oración o no. interoracionales, y una "oración-segmento" que corresponde a la noción
Hasta hace poco, la lingüística aceptaba una concepción de la superficial de oración. Esta distinción le permite concluir: "hecha esta
oración que el padre de la lingüística norteamericana, Louis Bloom- ~bs~r.vación,. ~eguiremos conformándonos a la práctica normal de los
field, definió as1: una oración es "una forma lingüística independiente, lmgmstas, diCiendo que los enunciados están compu~os de oraciones".6
que no está incluida en virtud de algún tipo de construcción gramati- Como se ve, se trata aquí de un medio para mantener la práctica habi-
cal en una forma lingüística más grande". De modo que el dominio de tual: la otra solución posible es la de la "gramática textual" que apunta
la gramática no va más allá de la oración porque la oración es la unidad a ce~trar sus preocupaciones precisamente en las regularidades ínter-
lingüística más grande. Émile Benveniste, en un artículo de 1962,4 enun- oracionales, que tradicionalmente la lingüística rechazaba como una
cia una serie de argumentos para justificar esta limitación: cuestión marginal.
- La oración puede ser segmentada, pero no puede ser integrada en una . Señ~le~?s rápidamente algunos pro?lemas que han conducido a
unidad más grande. Ciertos lmgmstas a preguntarse si no sena interesante tomar en consi-
- La oración es ante todo un predicado.
deración fenómenos que sobrepasan el marco de la oración.
- La oración no constituye una c~ase formal cuyos elementos puedan • El par pregunta/respuesta: la respuesta constituye un enunciado
oponerse entre sí. dependiente de un enunciado anterior.
-La proposición no puede constituir una parte de una totalidad de un Ej.: Con Pablo puede ser relacionado con la pregunta d-Gon quién
rango o nivel superior. Una proposición puede solamente preceder o seguir a otra quiere hablar? pero no con ¿Por qué te vas?
proposici:Jn, en una relación de sucesión. Un grupo de proposiciones no constituye
• Los anaf6ricos (elementos que retoman otro segmento del dis-
una unidad de un orden superior a la proposición. curso).
- La oración contiene signo~, pero no es ella misma un signo. . Ej.: Ayer vino el cartero. Esta carta fue traída por él. Esto con-
-Las oraciones (a diferencia de los morfemas o de los fonemas) son infi- Cierne a toda la clase de los pronombres (él, ellos, ella, ellas, le, etc.).
nitas en número.
En realidad, este tipo de anáforas es el más simple. En un enunciado como
Benveniste saca de esto la conclusión de que "la oración, creación Pablo es gentil. Este gato me lo regaló él, el pronombre él es el sustituto de Pablo
iudefinida, variedad sin límite, es la vida misma del lenguaje en acción", en tanto que remplaza a una segunda ocurrencia de Pablo que tendría el mismo
mientras que "la lengua [es un] conjunto de signos formales, desga- referente Y sería el mis!llD morfema que el primer Pablo. Siguiendo a M. Gross 7
jados por procedimientos rigurosos, dispuestos en clases, combinados podemos decir que este él tiene por "referente discursivo" a Pablo, unidad léxida
en estructuras y en sistemas". Tal actitud es muy característica del "es- anterior perteneciente al mismo texto. Existen sin embargo otras anáforas por pro-
tructuralismo", que trabaja esencialmente sobre unidades discretas con nombre; en Pablo compró un libro, y yo me robé este, este designa un referente
ayuda de las operaciones de segmentación y sustitución. en el contexto extralingüístico, constituyendo no obstante una anáfora de un libro
Sin embargo, al querer encerrarse en el marco estricto de la ora- ("referente externo" de este según Gross). Dos ejemplos para terminar: ( 1) Juan
ción, los lingüistas se e;1cuentran rápidamente con dificultades consi- se compró un libro, Y yo me robé uno y(2) Juan compró varios libros; yo he leído
derables. Así lo comprueba, por ejemplo, con lucidez John Lyons, que, uno; en los dos casos, el pronombre remite a la FN precedente sin tener el mismo
después de haber citado la posición clásica de Bloomfield, presenta referente; según Gross, en ( 1), un libro es "referente léxico" y en ( 2) un "refe-
rente inclusivo". ' '
diversos casos en que ella se revela problemática, para concluir final-
mente: "La oración es la unidad máxima de descripción gramatical
[ ... ] . Los ejemplos anteriores, que podrían multiplicarse, muestran .. . Mencionemos un último problema, que confunde mucho a los lin-
gUistas: la anaforización de un indefinido. En Cuando un perro es
que las relaciones distribucionales sobrepasan a menudo los límites
de los segmentos de enunciados que normalmente se considerarían
. 5 .. Introduction to theoretical linguistics, London/New York, Cambridge
3. Se pueden mencionar los nombres de T. Ihwe, H. Isenberg, W. Kummer,
f9n.;rrsity Press, (trad. esp.: Introducción en la lingüística teórica, Barcelona, Teide,
E. Lang. W. Thümmel, J. Petüfi, H. Rieser, etc. Consultar la bibliografía. 6. Ibíd.
4. "Los niveles del análisis lingüístico", incluido en Problemas de lingüística 7. "On grammatical reference" en Generative Grammar in Europe, 1971,
general, !\léxico, Siglo XXI, 1971, pp. 118 ss. eds. F. Kiefer y N. Ruwet. '

172 173
MÉTODOS DE ANALISIS DEL DISCURSO
A PROPóSITO DE LA GRAMATICA DE TEXTO
atacado, este aúlla, no se puede remplazar este por un perro sin cambiar
el sentido de la oración. El este tiene aquí más bien una función de ( ~lgo ta~ evidente, en apariencia, como que un artículo remite a un con-
identificación, de índice. te~to mas ampho que la oración. Así es como un indefinido no puede ser empleado
El anafórico puede retomar unidades lingüísticas más extensas. m~s que cuando se trata de la primera ocurrencia del sustantivo en el discurso
Ej.: Ama a su hermana con locura. Eso es desagradable. mientras que el artículo llamado "definido" o el demostrativo sólo son posible~
Se habla también de "correferencia" cuando, en el mismo universo una ve~ q.ue ~ sustantivo ha sido introducido en el discurso.)
de discurso, varias unidades lingüísticas tienen el mismo referente. f _:;:- id] - ya se ha hecho referencia al objeto, pero con otro nombre.
Los problemas que provocan las anáforas ponen en juego fenómenos [- kJ ét
el lo~utor supone que el interlocutor conoce objeto en cuestión.
semánticos y sintácticos complejos. En efecto, se puede anaforizar un r ± il el objeto es identificable.
sustantivo por otro ( v. infra el ejemplo: B.B. está sola ... La actriz ha . 1± ~] el término que lleva este marcador no se refiere a un objeto deter-
abandonado su residencia, donde la actriz es una anáfora de B.B.), pero mmado, hene un alcance general.
también retomar una oración entera, o una sucesión de oraciones, por un [±.el = contraste entre dos términos (del tipo Pablo es bello· su amigo
sustantivo: así, en lugar de la anaforización por eso en Ama a su en cambw, es feo). ' '
hermana con locura. Eso es desagradable, se podría tener esa pasión, [ ± dJ = el objeto está en el campo visual del interlocutor, es directamente
esa perversión, ese afecto, que son tanto golpes de fuerza discursivos identific:>.ble.
con respecto al destinatario, como factores de cohesión textual. En
efecto, bajo la apariencia de una simple anáfora se descubre fácilmente Asimismo, en lugar de considerar la recurrencia de un sintagma
una proposición enmascarada: "amar a la propia hermana con locura en un texto, es J?Osible inclinarse sobre otro aspecto, no menos funda-
es una perversión". La repetición encubre el carácter nuevo y de ningún mental: l~s relacw~es entre oraciones (lógicas, temporales, etc.) aparen-
modo evidente de tal proposición: una vez establecida esa anáfora, t~mente m~ependtentes (no unidas por una conjunción) problema
ella permite orientar el texto en otras direcciones. En efecto, si se vmculado d~rect.~mente con la tan compleja cuestión de la~ relaciones
elige anaforizar con afecto, la oración siguiente parecerá la expresión entre coordmacwn y subordinación.
del buen sentido: Un afecto semejante, si bien a veces es excesivo, es . Isenberg ha confeccionado una lista de una decena de relaciones interora-
en sí una cosa buena. Pero esta otra también parecerá evidente: Me c~o~ales qne, aunque comporta enh·ecruzamientos y no es completa, brinda una
sorprende una perversión semejante en un muchacho que me parecía VIS!On de este problema. 9 Damos aquí algunas:
equilibrado. En otras palabras, la anaforización introduce la posibilidad l. Tematización de objeto: En el garaie había un auto. El coche estaba
de volver aceptable tal o cual afirmación. Obviamente, son las restric- pintado a nueco.
ciones discursivas las que regulan este género de fenómenos: según el 2. Enlace causal: La lámpara no funciona. El filamento está roto.
tipo de discurso, según las elecciones (políticas, filosóficas, etc.) opera- 3. Enlace de motivo: Juan fue al sótano. Va a buscar carbón.
das por el discurso, será posible o no determinada anaforización. Las 4. Diagnóstico: Heló. Los caños de la calefacción reventaron. Etc.
mismas observaciones pueden hacerse con respecto a las anáforas de
sustantivo: el comando palestino puede anaforizarse con esos asesinos ¡.am~i,én se pueden estudiar las relaciones entre subordinación y
(rechazo), los combatientes revolucionarios (valor "mejorativo"), ese coor ~nac~on: preguntarse, en particular, si es posible convertir las
grupúsculo de extremistas (rechazo moderado), etc. Así, la significación c?ordm~ct~mes en subordinaciones y viceversa y, en caso de que así sea
de esas anáforas no puede ser correctamente desentrañada si no se toma SI hahy hm1tes para esta conversión. Efectivamente se pueden examina;
en consideración el discurso en que se insertan. mue as correspondencias, por ejemplo: '
Estos fenómenos de anaforización son múltiples y omnipresentes en las rela· a) Bien qu'il soit partí, ríen ne va.
ciones interoracionales: a ellos se debe en gran medida la constitución de la trama b) Il a beau etre partí, rien ne va, 10 etcétera.
coherente que asegura la unidad de los textos. Es por eso que el lingüista alemán
Isenberg S ha construido una lista de "marcadores referenciales", de "rasgos" afec- 1 L¡~ pocas cuestiones que acabamos de señalar están lejos de cubrir
tados a ciertos signos del discurso para mostrar de qué modo cumplen su función a tota I?a? de los problemas cuya consideración debe conducir a supe-
de referencia en el texto. rar el hm1te de la oración: numerosos aspectos de las relaciones de
[ ± n] = es la primera vez que en el texto considerado se hace referencia
al objeto afectado por este marcador. io·\:~ducción ,f1rancesa de J. F. Bourdin y P. Duhem, en Langages 2 6 P 61
~?que e _se haya ido, nada marcha"; "por más que él se ha' a· ido.
nada marcha · La P~l~era ~ración incluye una proposición subordinada. yEn 1~
8. Uberlegungen zur Texttheorie [Reflexiones sobre teoría del texto], 1968, segunda, la construccwn avo¡r beau + infinitivo establece un sentido concesivo
bibliografía de Langages 26, A.8.
drespe~~o
macwn.
d(eNia dpro1poTsic)ión que sigue, pero no hay entre ellas relación de subor-
. e a .

174
175
MP:TOIJOS DE ANÁLISIS DEL DISCURSO
1 A PROPóSITO DE LA GRAMÁTICA DE TEXTO

tiempo, el acento de oracwn, y en general la prosodia, las relaciones 3. Permitir definir un texto coherente de un lenguaje L y un proceso de
tema/rema, la presuposición, la negación, las ambigüedades, los morfe- generación de textos coherentes en L.
mas de función argumentativa, etc., obligan igualmente a tomar en
consideración estructuras trasoracionales. En la economía global de su "gramática de discurso" (texto),
prevé Kummer 12 un conjunto de "reglas de coherencia" que especifi-
Por ejemplo, no es posible explicar dentro de los límites de la oración en quen "las relaciones anafóricas o las otras relaciones entre oraciones o
que figuran los condicionales subrayados en el texto ~iguiente, es necesa1·io partes de oraciones vinculadas. En el proceso de genetación de un dis-
remontarse más allá: "Le c:rapport Méraudl> s'attaque a bien d'autres sujets, tds curso coherente, estas reglas funcionan como indicadores de las condi-
que la réduction de l'éventail des salaires, la modification du systeme actuel ciones que debe cumplir necesariamente una oración que sigue o una
d'attribution des différentes prestations sociales. Leur montant serait calculé en oración que precede para que un texto sea coherente".B
fonction des revenus des bénéficiaires. ll en irait de meme pour certains impóts.
La mise en oeuvre de ces propositions suppose que l'on soit parvenu a fixer les
éléments a partir desquels seraient adoptées des mesures de redistribution et de COHFRENC~ TEXTUAL
compensation" 11 ( Courrier Picard, 8-3-7 5).
Este problema de la "coherencia" está evidentemente en el centro
En términos muy generales, puede decirse que la gramática
de toda la reflexión sobre el texto: ¿no sería la coherencia para el texto
chomskiana tema dos actitudes posibles frente al discurso: hacer de
el concepto equivalente al de "gramaticalidad" para la oración? Se habla
ti una simple sucesión de oraciones o ignorarlo lisa y llanamente, dejando
así de "texto bien construido" como de "oración bien construida". Para
su estudio para una teoría, futura, de la "ejecución". Lo más simple
muchos, esta identificación no constituye un problema: "El término
es por cierto no plantear la temible cuestión de los límites de la oración
textualidad es análogo al término gramaticalidad en una gramática de
el problema del "contextolingüístico". Así, encontramos en los genera-
oración, es por lo tanto un concepto lingüístico". 14
tivistas Katz v Fodor una afirmación como esta: "Los gramáticos bus-
El problema de la "coherencia" textual es abordado, por ejemplo,
can describir la estructura de una oración, separada de las posiciones
por l. Bellert, 15 que define así un texto "coherente":
en las cuales ella puede encontrarse en los discursos (escritos u ora-
les) o en los contextos no lingüísticos (sociales o físicos)". (Observe- "una secuencia de oraciones O., O, ...... On tal que la interpretación semántica de
mos que las dos exclusiones se colocan en un plano de equivalencia.) cada oración 0 1 (para 2 < i < n) depende de la interpretación de la secuencia
La gramática de texto, en cambio, apunta en parte a plantearse O, ...... 0,-1" o, dicho en términos más sencillos, que la interpretación correcta
las cuestiones que antes se eludían. Para el "gramático de texto" W. de una oración de un discurso depende del contexto precedente.
Kummer, por ejemplo, cuya posición es significativa, la gramática Bellert habla aquí de un texto idealizado, es decir sin digresio-
~e una lengua debe cumplir las condiciones siguientes: nes, que tenga un hilo continuo, etc. Define la "interpretación semán-
l. Enumerar todas las oraciones bien construidas posibles en una lengua y
tica" de una oración como el conjunto de las inferencias ( =consecuen-
fijar los tipos d(, desviación de las oraciones mal construidas.
cias) que pueden ser extraídas de esa oración. Esas inferencias pueden
hacerse por las reglas de la lengua, pero también en función de un
2. Asignar a cada oración una descripción estructural. cierto conocimiento del mundo (en el sentido más amplio) que tiene
:3. lndicar las interpretaciones posibles de una oración dada. el receptor.
U na condición necesaria (pero no suficiente) para la coherencia
Además de estos objetivos, una gramática generativa de discurso de textos reside, esquemáticamente, en el hecho de la repetición: la
debe: estructura lógico-semántica de cada oración es tal que al menos un ítem
l. Analizar toda oración de la lengua y asignarle interpretaciones posibles. léxico contenido en ella, o al menos una proposición que pueda ser
2. Explicar las conexiones entre oraciones en un discurso dado. inferida de ella, se encuentra también en las frases precedentes; estas
inferencias deben ser consideradas como lazos que aseguran la inter-
pretación de un texto coherente.
11. "El «informe Méraudl> aborda muchos otros asuntos, tales como la Veamos el ejemplo siguiente:
reducción de la escala de salarios, la modificación del sistema actual de asignación
de las diferentes prestaciones sociales. Su monto sería calculado en función de
las rentas de los beneficiarios. Lo mismo resultaría para ciertos impuestos. La 12. Poetics NQ 5, pp. 29-30.
aplicación de esas propuestas supone que se ha llegado a fijar los elementos a 13. Art. cit., p. 31.
partir de los cuales serían adoptadas medidas de redistribución y de compensa· 14. Janos S. Peti:ifi, Folia linguistica V (1971), p. 284.
ción." (N. de la T.) 15. "On a condition for the coherence of texts"', Semiotica U, 4, 1970.

176 177
A PHOPóSITO DE LA GRAMATICA PE TEXTO
\fÉTODOS DE ANÁLISIS DEL DISCURSO

En lo que concierne a la interpretación de los textos, es fácil comprender


( 1 ) El hijo mayor de Ana dejó Varsm;ia para estudiar en la Sorbona. que la condi<.:ión de coherencia puede ser satisfecha de diversas maneras, ~. ~ue a
menudo son posibles varias interpretaciones, si uno se ~Jasa en la repehcwn de
El m·ente puede extraer de él un conjunto de conclusiones: proposiciones diferentes como lazos de coherencia. Para los textos antiguos, al
a) Ana tiene un hijo varón. faltar el correspondiente conocimiento del mundo, el establecimiento de estos
h) Ana tiene más de un hijo. lazos es a menudo hipotético. Esto está vinculado con lo que decía J.-B. Marce-
e) El hijo mayor estaba anteriormente en Varsovia. Ilesi,16 valiéndose del concepto de "cultura", en relación con u~n tipo de situación
d) El hijo mayor fue a Francia. de comunicación determinado: así, la creencia de que Jaur& era un agente de
e) El hijo mayor es estudiante, investigador científico o artista. Guillermo 11 era parte de una "cultura" política de los años de preguerra. La
f) El hijo mayor completó sus estudios secundarios. Etcétera. c:oherencia textual no debe ser considerada, pues, como un dato interior al
texto, sino c:omo el resultado inestable de un ajuste permanente de un locutor
Se observa que un primer tipo de reglas de inferencia puede ser y un auditorio a través de una "cultura" variable.
incluido en la descripción de la lengua, v las conclusiones serían extraí-
das por deducción (rigurosa), por ejemplo a) o b). El otro tipo se Retomando el ejemplo anterior, el que no sabe que Brigitte Bardot
apoya en un conocimiento del mundo, v en un razonamiento induc- es actriz puede adivinarlo porque falta un intermediario para que el
tivo, ~· no podría ser incluido en la descripción de la lengua, por texto sea coherente: Brigítte Bardot es actriz. Esto presupone que el
ejemplo d) y e). Sin embargo, los dos tipos desempeñan una función receptor piensa que el texto es coherente. ( <?bs~~vemo~ ~simism? que
análoga para fundamentar la coherencia de un texto. el uso de un nombre propio o de una descnpc~on dehm?a, obhg~ al
Para inferir f) de ( 1), estamos obligados a asentar una premisa receptor a presuponer no solo que esa construccionl s~stanbva se ~eflere
suplementaria, que surge de nuestro conocimiento del mundo y cons- a un objeto, sino también que ese referente es umco en el. discurs.o
tituye Hila generalización por razonamiento inductivo: "Si alguien es considerado.) Un enunciado sólo tiene cohe~encia si se hac~ 1~tervemr
estudiante universitario, ha terminado sus estudios secundarios". De la totalidad del contexto discursivo a traves de un conoc1m1ento del
esto se desprende que la interpretación de ciertos textos, garantizada mundo.
por el conocimiento del mundo, no es accesible a los receptores que Hemos relacionado, más arriba, este problema con el del tipo de
no tienen el conocimiento del mundo que el locutor (el autor) supone discurso y sus opciones ideológicas. Así, un. discurso e~tre lingüis-
que poseen. Una falta de conocimiento podrá entonces hacer creer, tas permite una anáfora como esta: La relativa y los afiJOS plantean
erróneamente, que el texto no es coherente. A la inversa, si el oyente problemas graves. Se hacen demasiadas ~rasformaciones ad.. hoc. Solo
tiene un conocimiento del mundo más amplio que el hablante, puede las personas familiarizadas con estas cuestlO~~s. saben que. afiJOS y rela-
sacar de una frase más conclusiones de lo que el hablante creyó que tivas son objeto de trasformaciones en gramahca ge~eratlva: un lector 1
ponía en ella. En cambio, A Pedro le gusta mucho la Sorbona. Francia "inocente" podría pensar que se trata de dos cosas sm relac10n ..En _un
encierra riquezas arquitectónicas no es coherente si el receptor no discurso de lingüistas a no lingüistas (divulgación), esta anafonzac~ón
asienta la premisa, tal vez nueva para él, de que la Sorbona está en sería imposible: estamos ante una restricción impuesta por el hpo
Francia. de discurso.
En resumen, las conclusiones del primer tipo (deductivas) cons- Ciertos discursos pueden presentarse como un juego basado en
tituyen la interpretación semántica de una oración, fuera de todo con- la anáfora léxica, al hacer uso de perífrasis, descripciones definida_s,
texto, mientras que las del segundo tipo corresponden a la interpreta- cuya claridad es mayor o menor según 1~ familiaridad del desti~atano
ción semántica que incluye un conocimiento del mundo. con el discurso de que se trata y el umverso al que es~e ~em1te. N?
Veamos otro ejemplo: todo el mundo está en posición de saber que las .descnpcwnes d.efl- 1

nidas el ermitaño de Croisset y el padre del naturalmno son anafoncos


( 1) Brigitte Bardot está sola. La actriz ha abandonado su resi- posibles de Gustave Flaubert; en la mayoría de los casos los efectos
dencia. son más matizados, pero solo un conocimiento de u~ con.texto cultural
( 2) El hijo de Pedro está loco. El chico se tiró por la ventana. y una toma de posición pueden hacer que Fran9ots Mttterrand y .~l
En ( 2), el conocimiento de la lengua basta para identificar el líder de la oposición sean correferenciales en tal epoca y en tal peno-
chico como el hijo de Pedro, ya que el lexema hi¡o implica que un dico (en función de sus opciones po~íticas). , .,
hijo sea un niño o un hombre. En cambio, la interpretación de ( 1) Algunos lingüistas plantean la existencta de una presupostcton de
surge del conocimiento del mundo: Brigitte Bardot es actriz. Eso no
impide que ( 1) y ( 2) funcionen de manera análoga para establecer 16. Langages 23, p. 25.
la coherencia.
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178
r MitTODOS DE ANÁLISIS DEL DISCURSO A PROPóSITO DE LA GRAMÁTICA DE TEXTO

identificación correferencial: a diferencia de la presuposición existen- Existen así en la "competencia" del hablante, las operaciones
cial que postula que existe un referente que .corresponde al nombre, correspondiente~ que intervienen en la construcción de la significación
esta presuposición postularía la identidad del referente de dos sintag- del texto:
mas nominales.
En términos generales, las descripciones definidas son un factor - integración en una "superestructura semántica" de las inter-
de coherencia te:üual importante, y de múltiples maneras. El caso de pretaciones semánticas de las oraciones particulares;
la nominalización es particularmente sencillo: "No toleraremos que - establecimiento de las condiciones de compatibilidad entre los
los X se rindan. La rendición de los X significaría el fin de nuestras presupuestos y lo explícito de un texto y los de las chacio:!l.es aisladas;
esperanzas". Los ep1tetos son asimismo muy interesantes: "Fabricamos - establecimiento de relaciones de equivalencia (entre otras)
nuestras cremas solamente con plantas de montaña ... Estos productos entre fragmentos de longitud variable, hasta la comprensión de la
de esencias naturales preservan el equilibrio de los tejidos ...", o coherencia del texto.
también: "Los policías han señalado a dos individuos sospechosos: El texto es entonces considerado como una unidad específica, de
uno habla francés con un fuerte acento extranjero ... El hombre de un nivel superior al de la oración.
acento extran¡ero parece ... " Yendo más adelante en este sentido, encontramos los procesos de
"macroestructuración", según la expresión de T. Van Dijk: la ~ohe­
¿UN NIVEL "MACROESTRUCTURAL"?
rencia textual no se determina solamente en el nivel de relaciOnes
interoracionales "lineales" (como la anaforización), sino que puede sos-
tenerse la hipótesis de que se determina también en un nivel macro-
Cuando es cuestión de relaciones interoracionales inmediatas o rela- estructural considerando el texto "globalmente". Con esto, el autor
tivamente simples, no se trata de una modificación cualitativa deci- sale de la problemática estrictamente sintá~tica las relacio~es.. ~n~er­
?,e
siva del modelo sintáctico. Pero las cosas cambian notablemente cuan- oracionales y se coloca en un punto de arbculacwn entre la l~ngmsbca
do se hace intervenir, por .ejemplo, fenómenos vinculados con la argu- y las otras ciencias humanas. Lo importan~e es no mezclar s1? .con~rol
mentación.17 En este caso, se define en realidad una unidad global estos puntos de vista diferentes. Desgraciadamente, no es facll dife-
de un nivel superior, un texto que es algo más que las relaciones inter- renciar y articular estos aspectos.
cracicnales stricto sensu. Aquí hay dos cosas muy diferentes: las regula- El interés del análisis del discurso se inclina espontáneamente
ridades sintácticas que intentan destacar, por ejemplo, los que estu- hacia los factores de estructuración global de los textos. Estos factores
dian la anaforización exigen ser puestas en relación con un contexto son múltiples y toda construcción de una tipología de los discursos
más amplio que la oración para poder dar cuenta de ellas, pero "es está obligada a sacarlos a la luz. Entre el~?s, hay dos que corr<;Spon-
posible plantear la existencia de relaciones entre oraciones .sin llamar den a modos omnipresentes de organizacwn textual: la narrat1v1dad
ctexto» a la entidad superior de la cual estas relaciones serían ele- y la argumentación. Lo que particularmente .retiene aquí ~a atención
mentos constitutivos", como escribe el lingüista alemán E. Lang. 18 de los investigadores es el juego a la vez nguroso y flexible de las
Este autor da diversas razones aue no obstante le parecen demos- restricciones. En las páginas que siguen nos ocuparemos (muy some-
trar la necesidad de construir una- "gramática de texto", concebido ramente) de estos aspectos. Lo cual no significa que las relaciones
este como 'resultado de operaciones de integración". 19 Menciona Lang interoracionales se limiten a ellos, ni que el estudio de la estructura de
las siguientes propiedades de los textos: los textos pueda permitirse descuidar los aspectos más directamente
-hacer perder la ambigüedad a las oraciones; lingüísticos de las preocupaciones de la gramática de texto. L~ que
- el texto contiene otros presupuestos e implicaciones que los interesa para el análisis del discurso no es solamente construrr un
de las oraciones que lo componen; modelo de la "competencia textual" (si es que existe tal competencia)
-el texto tiene otras posibilidades de paráfrasis que la oración (pro- sino también ver cómo son explotados los recursos del sistema de la
blema de los resúmenes, en particular). lengua en determinado discurso o tipo de discurso, considerando sus
condiciones de producción.
17. Por ejemplo, W. Thümmel, "Verüberlegungen zu einer Textgrammatik:
Koordination und Subordination" [Reflexiones sobre una gramática de texto:
coordinación y subordinación], 1970, reproducido parcialmente en Langages 26,
p. 69.
18. Art. cit., p. 76.
19. Ibíd., p. 78.

180 181
MÉTODOS DE ANÁLISIS DEL DISCURSO
A PROPóSITO DE LA GRAMÁTICA DE TEXTO

2. LA ARGUMENTACióN puede atacarse la expresión de la noción de "condición suficie.nte" o


la noción de causalidad. 20 De todas maneras, el resultado es siempre
el mismo: una noción lógica unívoca y simple parece disolverse pro-
gresivamente en la complejidad del funcionamiento de la lengua.
Hoy en día, el campo de la antigua retórica despierta un interés Esta no puede, particularmente, usar premisas falsas y obtener argu-
renovado que se concentra particularmente en dos aspectos: el que mentos válidos, ni unir por medio de un conector proposiciones que
se relaciona con la teoría de los tropos (figuras), por un lado, y el no tengan una proximidad semántica suficiente. d
que corresponde a la argumentación, por otro. En este segundo aspec.- Es indudable, en cambio, que existe una función argumentativa
to nos detendremos por algunas páginas. en el lenguaje, función que apunta, por ejemplo, a llevar al interlocutor
La argumentación, como la narratividad, constituye un factor a sacar tal o cual conclusión. En otras palabras, ciertos morfemas,
muy notable de coherencia discursiva: una argumentación se define giros, etc. hacen más que trasmitir un contei,lido semá~tico: . cumpl~n
como una acción compleja finalizada; este fin coincide con la adhe- un papel argumentativo. Ducrot habla tambien de un acto 1l?cutono
sión de los oyentes a una tesis presentada por el hablante y que da de argumentación" 21 v estudia algunos de sus aspecto~. Dice, ~r
lugar a uq encadenamiento estructurado de argumentos. Esta finalidad ejemplo, a propósito de pttisque [ya que] y mais [pero_]: Par~ descn-
se alcanza a través de una serie de "subfinalidades", que son los bir la conjunción puisque, hay que señalar que al dec1r A pmsque B,
diferentes argumentos, ligados por una "estrategia" global. Frecuen- yo no me contento con informar al destinatario qu~ el conteni?o A
temente existe una jerarquización de los argumentos: tal argumento está necesariamente implicado por el contenido B, smo que, deJando
contribuye a establecer tal otro, situado en un nivel superior, y así suce- constancia del hecho de que él admite B, y refiriéndome a la impli-
sivamente. Además, las relaciones entre las diversas proposiciones obe- cación de A por B, lo intimo a admitir A. Por lo tanto, no es sufi-
decen a mecanismos de número finito, estudiados desde hace mucho ciente decir que puisque, en vista de su significación, puede ser t~tili­
tiempo, ya sea que se trate de un sistema formal (con axiomas y zado para cumplir el acto de argumentar. En ~ealidad,. su signific~­
reglas de deducción), ya sea que se trate de enlaces mucho menos ción es servir para cumplir ese acto (y en eso m1smo reside su especJ-
rigurosos que se mueven en el marco de la simple verosimilitud (como ficidad en relación con si [si] o paree que [porque]). Del mismo modo,
es el caso en la mayoría de las argumentaciones). no es posible comprender el rol de la conjunción mais si se dice
Ahora bien, en el nivel del análisis del discurso se encuentra el solamente que ella señala la oposición de las dos proposiciones qu~
mismo peligro que en el nivel de las difíciles relaciones que existen une. Por esta razón, hemos propuesto describir A mais B como A, tu
entre lógica y lenguaje: el peligro "reduccionista". Una perspectiva tiendes a sacar de A una cierta conclusión r; no debes hacerlo, pues
reduccionista consiste en pensar que el núcleo, la esencia profunda B, tan cerdadero como A, sugiere la conclusión no-r. Así, el enunciado
del lenguaje, constituye un lenguaje lógico simple: desde una pers- A mais B supone que, en el espíritu de los interlocutores, hay al menos
pectiva semejante, todo lo que no pudiera reducirse a eso correspon- una proposición r, para la cual A es un argumento, y B, un contraar-
dería a los caprichos del uso, a fenómenos superficiales, etc. Tal acti- gumento. Dicho de otro modo, el enunciado contiene en sí mismo una
tud es muy impopular entre los lingüistas, que están prontos a denun- alusión a una caracterización argumentativa de las proposiciones que
ciar todo "paralelismo lógico-gramatical". Sin embargo, esto no debe lo constituyen". 22
conducir a· caer en el exceso opuesto: diremos pues, siguiendo a Obvia~ente, los recursos argumentativos del francés no se limitan
Oswald Ducrot, que la función fundamental de la lengua no es cier- a puisque v mais: con esto no hacemos más que dar el sentido de un
tamente· de orden lógico, pero que la lengua tiene, no obstante, una proceso que concierne a una multitud de fenómenos lingüísticos tradi-
función lógica. (Al hablar de "la" lógica cometemos una escandalosa cionalmente considerados como "marginales", en la medida en que
simplificación, puesto que en realidad existe una multitud de siste- solo se prestaba atención al valor puramente informatiVO de su con-
mas lógicos.) tenido.
La eonfrontación entre lengua natural y lenguaje lógico permite Si ahora nos situamos en el plano del discurso, las cosas se pre-
captar la imposibilidad de reducir el lenguaje a una lógica. Es así como, sentan a la vez como más simples y más complejas. Más simples,
para dar un ejemplo elemental, se comprueba que el conector proposicio- porque el contexto reduce la polivalencia de los elementos que tienen
nal 1\ (conjunción) es conmutativo (poco importa que se tenga
A 1\ B o B 1\ A, ya que A y B deben ser simultáneamente "ver- 20. Como hace O. Dncrot, por ejemplo, en La preuve et le díre. J. P.
daderos''); en la lengua, en cambio, la conjunción y toma a menudo Delarge ed., Mame, 1973, capítulo V.
un valor cronológico que no permite la conmutación. Igualmente 21. lbíd., p. 226.
22. Ibídem.

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Mt.TODOS DE ANALISIS DEL DISCURSO A PROPóSITO DE LA GRAMATICA DE TEXTO

una funció~, argumentat~va, pero también más complejas porque la entonces necesita tal producto) . Los autores ven en esto una ley gene-
a~gumentacwn no es mas que una de las redes que constituyen el ral del discurso: el destinatario tiene tendencia a creer que se le
discurso y su estructura; sus particularidades solo cobran sentido en comunica un máximo de información y hace de si un si y solo si.
su confronta~ión con las otras redes v, más allá, con las condiciones De hecho, es imposible disociar el giro sintáctiéo utilizado del
de produccion. contenido mismo de cada mensaje publicitario. Comparemos, por
. Si se emprende un camino heurístico que vaya de la lógica a los ejemplo, 2) y 6), que se oponen claramente, aun despojados de sus
discursos, o a l,os tipos. de discursos, se encuentran dificultades muy contextos. El adjetivo calificativo opération.nel, con tgdo lo que supone
rev~ladoras. Asi, por eJemplo, el estudio que con fines pedagógicos de eficiencia "científica", remite a la figura discursiva de un enun-
reah~aron Y. Bl~~ y .J.
Brisson 13 sobre la relación de implicación en ciador infalible y eficaz: de allí un mensaje lapidario, unívoco, que no
el d~scurso pubhc~tano nos ofrece una buena ilustración de la dife- deja lugar a dudas (todo X es Y). En cambio, en 6), se ve fácilmente
rencia entre la vanedad de las estructuras lingüísticas y la simplicidad que simple es polivalente: tiene una función lógica, la de expresar la
d~ las estructuras lógicas. Registran no menos de una decena de giros condición suficiente (basta Récital para ... ) , pero conserva su valor
diferentes: semántico (simplicidad) y toda la carga eufórica que éste conlleva
l. Si . . . entonces (muy raro) (naturalidad, pureza, etc.); además, un. simple + sustantivo ( cf. un
2. Todo A ... es B simple soldat [un simple soldado], un. simple particulier [un simple
Tout ce qui est opérationnel est nótre [Todo lo que particular], etc. ) , según el Dictionnaire du franyais contemporain,
es operativo es nuestro].
significa: "que es solamente lo que indica el nombre", contraste entre
3. Basta con A para B Pour faire glacer Danino, il suffit de le mettre esta simplicidad y la amplitud del resultado (hacer vivir el castaño).
au freezer [Para hacer congelar a Danino basta Hay pues, a la vez e indisolublemente, valor lógico, euforia semántica
ponerlo en el freezer l. (vinculada con la relación codificada simplicidad/vida) y argumento
4. Imperativo + proposición Exigez la marque Société et vous aurez un tres de eficacia; en este aviso, la posición de un enunciador modesto, bo-
bon roquefort [Exija la marca Société y tendrá rroso, que se excluye del mensaje para no dejar subsistir más que dos
usted un muy buen roquefortl. realidades -usted (o más bien sus cabellos) y Récital-, es todo lo con-
.5. N y (Proposición) Ariel et la fumée devient fraicheur [Ariel, y el trario de 2), que excluía el usted del mensaje para poner delante,
fumar se vuelve frescura]. agresivamente, al enunciador. No es difícil desentrañar una organiza-
6. Un simple (N) ción lógica en el discurso publicitario (consistente en una trivial
Un simple shampooing Récital peut faire vivre le
chdtain de t:as cheveux [Un simple lavado con
implicación), pero este rasgo específico, y fundamental, no alcanza
Récital puede hacer vivir el castaño de sus ca-
al funcionamiento efectivo del mensaje publicitario, en el cual la
bellos]. función puramente referencial, informativa, es tan indispensable como
7. Con N (Proposición) secundaria.
Avec la publicité, vous etes informé [Con la publi- Si, a la inversa, se parte de un discurso particular y se intenta
cidad, usted está informado]. Avec Déodoril, on desentrañar su estructura argumentativa, se encuentran idénticas difi-
ne sent plus le temps passer [Con Déodoril no se cultades. M. J. Borel y G. Vignaux hablan de ''atravesar la superficie
siente más pasar el tiempo].
8. ( Inf.) e'est ( Inf.)
lingüística hacia la organización de los contenidos" (organización ar-
L'ouvrir, c'est entrer dans la mode [Abrirlo es gumentativa-D. M.) ;24 esta fórmula presenta problemas desde el mo-
entrar en la moda]. mento en que se trata de análisis del discurso. Está perfectamente
9. ( Inf. ) o ( Inf. ) Vivre a 3.000 m ou boire Evian [Vivir a 3.000 justificada cuando se estudia en sí misma la estructura del razona-
metros o beber Evian]. miento natural, pero es equívoca cuando se estudia un discurso par-
10. N · · · (grupo nominal) Banania ... du ressort pour la ¡ournée [Banania ... ticular. No basta construir una armazón lógica, es necesario estudiar
energía para la jornada]. su función en el discurso. En otras palabras, el análisis lógico no
11. N (foto) After-shave X (foto de un atleta). permite alcanzar una mítica "esencia" del discurso que quedaría oculta
por la variedad superficial de las estructuras lingüísticas: este es sólo
Se l'O~~r,ueba ~~ primer .lugar que hay un deslizamiento constante un nivel de análisis, integrado en una explicación "globalizante".
ele la condiCwn suficiente ( st usted compra tal producto, obtendrá tal Consideremos, por ejemplo, el análisis que hacen Borel y Vignaux
resultado) a la condición necesaria (si usted quiere tal resultado, de este muy breve texto de Georges Pompidou: "Cette histoire est
:2.'3. Langue Fran9aise 12, p. 83. 24. L(lngue Fran9aise 12, p. 68.

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MÉTODOS DE ANALISIS DEL DISCURSO A PROPOSITO DE LA GRAMATICA PE TEXTO

insupportable. J'ai été six ans Premier ministre et je n'ai jamais rencontré con el adjetivo nécessaire [necesario]. Pascal hace así "deslizarse" el
un truand a qui j'aie remis une carte de policier". 25 Se considera que sentido de estos adjetivos, y gracias a ese deslizamiento llega a resolver
este texto refuta la proposición: "existe una policía paralela". Una un problema que, planteado en sus términos habituales, no es soluble
vez trascripta en el formalismo de la "lógica natural", 26 esta argumen- dentro de una deducción de tipo matemático. Ducrot saca en conclu-
tación contiene no menos de 21 líneas: premisas, posición de la alter- sión que Pascal "ilustra la actitud reduccionista". .
nativa, demostración; no la reproducimos aquí porque su explicitación Así es, pero para el análisis del discurso es necesano dar cuenta
sería demasiado larga. Este análisis trasforma ese texto elíptico en de este fenómeno tomando en consideración las calldiciones de pro-
una deducción total explicitada y coherente. Esta reconstrucción del ducción: el "golpe de fuerza" discursivo que constituye el -~esp~a~a­
discurso es satisfactoria para poner a prueba un mecanismo lógico pero miento del problema de la gracia divina hacia una form?lacwn, logiCa
no puede ser suficiente en una perspectiva de análisis del discurso: la remite a la figura del enunciador, del receptor, a la Ideolog~a que
perfección formal encubre en realidad lo que constituye la especifi- le sirve de base etc. El desconocimiento de las reglas prop1as del
cidad de ese discurso. El sacar a la luz la argumentación no es sino discurso teológi~o (paradojas, juegos de palabras, ambigüedades,
un paso previo indispensable que permite plantearse cuestiones mucho etc.) está unido a la aparición de un discurso racionalista que ocupa
más elaboradas sobre el funcionamiento de ese discurso: cuáles son el lugar de aquel, pero también a la figura del "honnete homme" no
las premisas; si son explícitas; en qué se basan (autoridad del enuncia- especialista que se dirige a las personas decentes. por el canal de un
dar, hechos, ideas recibidas); en qué se apoya el valor persuasivo de lenguaje clásico totalmente trasparente, que anahza perfectamente la
los argumentos; qué relación hay entre la estructura de la argumen- representación. Y como el "buen sentido" es algo que todos comparten,
tación, el auditorio al que se dirige el hablante, el orden superficial el discurso sobre la gracia puede desplazarse al área mundan~. El de~­
del enunciado; etcétera. lizamiento de sentido que ha señalado Ducrot no es en reahdad mas
Cada discurso permite plantear tal o cual tipo de cuestiones, en que el síntoma de un cambio global de "régi~en disc!l~s~vo" y no la
función de las preocupaciones del analista. Consideremos otro ejemplo: alteración de algunos significados (por lo demas, el anallSls de Ducrot
Al analizar la segunda Provincial de Pascal, 27 Oswald Ducrot se es un tanto simplificador, al comparar el discurso de las ~rot;inciales
enfrenta con un discurso aparentemente inverso del que acabamos de con el lenguaje ordinario, sin introducir la instancia determmante que
ver: no se trata en absoluto de un discurso superficialmente poco es el discurso teológico) . .. . .
estructurado y cuya relación con la estructura argumentativa sea muy La argumentación constituye pues un niv~l d~ anál1Sls pr~vile­
indirecta; por el contrario, el razonamiento aplicado es totalmente ex- giado, pero que de ninguna manera puede ~e.r diSOCiado d_el_ ~unclOna­
plícito, perfectamente riguroso, y obedece sin la menor dificultad a las miento global del discurso y de sus condlClOnes de po~I?Ih~ad: un
reglas del más ordinario cálculo de los predicados. Parece que se ha silogismo puede ser aplicado tanto en un mensaje pubhci~ano como
alcanzado la "esencia" del texto, ya que este no ha sido para nada en un discurso filosófico, con una incidencia totalmente diferente en
desestructurado v él mismo adopta voluntariamente una forma lógica cada caso. . . .,
rigurosa para ser irrefutable. Sin embargo, el análisis del discurso no En el plano descriptivo solamente, e~ Impo~I~!e h~cer ~?s~.raccwn
aceptará la lev que así le impone el discurso: lo que presenta problema, del hecho de que el discurso argumentativo esta en sltuaci~n y so~­
lo que hay que "trabajar", es precisamente esta tranquilizante perfec- tenido por un sujeto de enunciación: la argumentación "~~ce I~tervemr
ción lógica, en lugar de quedarse satisfecho con ella (invocando el la actividad del sujeto y la del auditorio en la construcc10n misma del
"genio de Pascal", geómetra de genio que clarificó cuestiones embro- discurso";29 "estar en situación para el discurs~ significa que el habl~nte
lladas por la ignorancia de torpes teólogos). integra en su enunciación no solo un cierto numero de elemen~os slt?a-
Ducrot señala en efecto una falla: "Pascal, en esta discusión, toma cionales que le parece necesario introducir a título de premisas, smo
la palabra suffisant [suficiente] en el sentido técnico de los matemá- que también trata .~omo p~esupuestos aq~e~los ~u~ estima co~ocidos
ticos, sentido que no es el de lenguaje ordinario". 28 Lo mismo sucede por su interlocutor .30 Aqm pod;mos remitir a.~Im~sm~ a l.~s forma-
ciones imaginarias" de Michel Pecheux y a las ubicaclOnes que ellas
25. "Esta historia es insoportable. He sido primer ministro durante seis suponen.
años y nunca he encontrado lm truhán al que haya entregado una tarjeta de
policía." (N. de la T.) Retórica y situación
26. Es el formalismo lógico que ha puesto a punto J. B. Grize, adaptando
la lógica clásica a los procedimientos naturales de razonamiento. Ahora bien, la retórica aristotélica, así como sus desarrollos re-
27. En la Segunda Provincial. Pascal discute la posición de los dominicos
acerca de la "gracia suficiente". 29. G. Vignaux y M.- J. Borel, art. cit., p. 72.
28. Langue Franraise 12, p. 90. 30. Ibíd., p. 77.

186 187
A PROPóSITO DE LA GRAMATICA DE TEXTO
MP:TODOS DE ANALISIS DEL DISCURSO

• La generalización a_ partir de un ejemplo es un tipo de argu-


dentes (C. Perelman), insiste mucho en estos problemas vinculados mento corriente. En la argumentación se inserta la narración en forma
con la situa.ción. Así es como Perelman distingue diferentes estatus de anécdota. Puede tratarse de ejemplos históricos, ficticios, de recuer-
~n las premtsas a las cuales se refiere la argumentación. Al hacer esa dos personales, etc. El ejemplo, para ser verosímil, busca tomar como
hsta, Perelman destaca el hecho de que el hablante, para construir su protagonista a un personaje reconocido por la comunidad.
argumentación, parte de una "base", de una especie de punto de
acuerdo que él supone que tiene con el auditorio: • La ilustración no apunta a establecer una re~a por generali-
zación sino a reforzar una regla mostrando su interés por la variedad
Los hechos: son los objetos de acuerdo universal, reconocidos por el auditorio. de sus aplicaciones: "Desde que he sido elegido, toda va bien:
Para Perelman, no hay ningún criterio "que nos permita, en todas
(ilustración) :
las circunstancias, e independientemente de la actitud de los oyen-
tes, afirmar que una cosa es un hecho". l. Hay asilo_s.
2. Los ancianos tienen calefacción", etcétera.
Verdades: sistemas más complejos relativos a enlaces entre hechos (teoría
religiosa, etc.). • El modelo constituye un paradigma para el auditorio, que reco-
Presunciones: cosas admitidas por el auditorio, vinculadas a lo normal, ]o vero- noce que ese modelo es una incitación imperativa a imitarlo: así, en
símil, pero cuya validez conviene reforzar. la época de la Revolución Francesa, Catón y Bruto eran modelos del
Valores: objetos, ~eres ideales que se usan para incitar a la acción (la jus-
republicanismo más puro, mientras que César era considerado el
ticia, etc.). antimodelo correspondiente.
jerarquías jerarquías reconocidas entre valores (el Hombre es superior al
de valores: anima] ... ). La "dispositio''
En un nivel "macroestructural", no puede ignorarse que existen
Lugares: premisas muy generales, rúbricas vacías, moldes para producir
reglas que gobiernan la organización global de la argumentación. En
~rgumentos concretos para discursos determinados; por ejemplo,
la retórica clásica, la "disposítio" distribuía estas grandes partes del
el lugar de la cantidad": una cosa vale más que otra por razones
discurso. Tradicionalmente se distinguían cuatro:
cuantitativas. Este lugar se opone a menudo al "lugar de la calidad":
tal cosa va!e más que tal otra por razones cualitativas. Así, en las a) exordio: apelación a los sentimientos de benevolencia del audi-
elecciones presidenciales de 1974, los vencedores se atenían a la torio, anuncio del plan;
cantidad ("nosotros somos la mayoría"), mientras que los vencidos b) narratio: relato de los hechos involucrados en la causa;
~·· les respondían con la calidad ("nosotros representamos a la Francia e) confirmatio: exposición de los argumentos;
activa, joven ... "). d) epílogo: resumen y apelación a los sentimientos .
. , Conviene sobre to~o ver en esta clasificación que la argumenta- No pretendemos que este ordenamiento sea pertinente para todas
cwn es absolutamente mdisociable de la situación de enunciación es las argumentaciones, pero señalamos solamente este problema: para
decir ~el estatus del hablante y de los oyentes, pero también de' las todo tipo de discurso existe una distribución de las partes específicas
creencias de esos oyentes, de los valores en uso en la comunidad en que el análisis del discurso debe sacar a la luz (no olvidemos que
c.uestión, etc. L_os "lugares" tienen tendencia a consolidarse, a producir nuestra cultura occidental está profundamente impregnada de las
stem?.re los m,tsmos contenidos; estos "lugares comunes" varían en leyes de la retórica y que conviene no ignorarlas cuando se abordan
funcwn d~ la: epocas, de los au~itorios, de l.os tipos de discursos de que textos "antiguos").
se trate. ¡Sonar con el estereotipo de la virtud de los viejos romanos El estudio de un corpus de textos publicitarios que ensalzan diferentes
opuesta a 1~ decadenci~ de estos tiempos! Son fragmentos destacables, cremas de belleza nos ha permitido, por ejemplo, desentrañar el esquema de
como las crtas estereotipadas, de probada eficacia. "dispositio" siguiente: 1" Cuadro de las agresiones que la vida moderna y la
La argumentación se mueve por lo general dentro de lo verosímil intemperie hacen sufrir a la piel. 29 Aparición y descripción de una crema capaz
el én~o~?n segú? Aristóteles ~es decir, Jo que es conforme a la doxa: de remediar esos daños. 39 Cómo actúa esa crema sobre la piel. 4 9 Cuadro de
la optmon comun) y usa ast enlaces específicos, como la analogía los resultados del tratamiento sobre la piel. Este esquema se encuentra, con
(A es a B lo qt~e C es ~ D) u otros menos caracterizados. Hay argu- variaciones superficiales, en muchos textos, que desarrollan más o menos deter-
r~ent~s de un. ttpo parh~ular, ca,mpo de elección para el análisis del minada parte. Pero existen otros tipos de "dispositio" para elogiar el mismo
dtscm so: el e¡emplo, la tlustracion, el modelo (según la terminología producto. No hay que tratar de encontrar "la dispositio de las dispositiones", para
de Perelman).

189
188
MÉTODOS DE ANÁLISIS DEL DISCURSO A PHOPóSITO DE LA GRAMÁTICA DE TEXTO

aplicarla mecánicamente a todos los textos de ese tipo, pasados presentes 0 3. ESTRUCTURAS NARRATIVAS
futuros: la "dispositio" no es más que uno de los aspectos del f~ncionamiento
global del texto publicitario y so!o puede ser estudiada dentro de ese funciona-
miento. No existe "argumento en ~í", y la eficacia de un argumento no vale sino
en un contexto netamente definido.
Otro factor de coherencia textual, muv estudiado también y no
En la ~xpo~i~ión de los argumentos, hay diversos órdenes posi- menos importante, está constituido por lo~ problem¡s de "narrátivi-
bl,es.: del mas d~b1l al más fuerte, del más fuerte al más débil, el más dad". En efecto, la narratividad está lejos de concerrl{r solamente a la
debii e.n ~1 medw, orden cronológico, orden de exaltación del orador historia o las novelas: ella define igualmente un conjunto de textos no
etc. Anstotele~ hace .?el "ejemplo" un mal menor en la argumentación; literarios y cotidianos. Toda la dificultad consiste precisamente en
por, ser. pura. mduccwn, es un argumento débil; en consecuencia, sólo articular gramática narrativa y gramática textual una con otra.
sera eficaz SI ~e le sabe elegir el lugar: si se coloca el ejemplo antes Suponemos que el lector conoce las principales investigaciones
de las, deduccw~es, ~~tas .perd.e~~n su crédito, mientras que, colocado que se desarrollaron a partir de la obra de V. Propp.31 Recordemos
despues, parecera un ,teshmomo : Pero si solo se dispone de "ejemplos" solamente que, en esos trabajos, se intenta considerar un corpus de
par~, convencer, habra que reumr muchos para simular una generali- relatos que se da por sentado que es homogéneo (el Decamerón,
zacwn, que de todas m~ner~s es im~osible. Esta "sintaxis" de los argu- determinados cuentos maravillosos, determinado tipo de cuento maravi-
mentos ?,O puede .ser d1sOc1ada arbitrariamente de las condiciones de lloso, etc. ) como otras tantas realizaciones superficiales de una especie
produc~.wn del discurso. Para dar un ejemplo simple, el grado de de modelo invariante, pensado como una secuencia de "unidades na-
compleJidad de los encadenamientos de argumentos está vinculado rrativas elementales", que Propp denomina "funciones" y que define
co,n ~~ capac.i?ad receptiv~ del auditorio (lo que Aristóteles enunciaba como acciones (Partida, Recompensa, etc.). El modelo de Propp ha
a~1: la funcwn de la retorica es tratar temas ... ante oyentes que no sido considerablemente flexibilizado 32 pero con todo, queda de él la
twnen la facultad de inferir por numerosos grados ni· de seguir un hipótesis fundamental de que las posibilidades narrativas son limita-
razonamiento a partir de un punto alejado", 1357 a 1). La organización das en el absoluto v lo son tanto más cuanto más fina es la tipología
de la arg~mentaci.ón, remite a una hipótesis sobre el auditorio. en cuestión; como para el estudio de la lengua, se revela en el universo
El ~1smo ~.ns~o!ele~ establece, por ejemplo, una relación entre narrativo un juego de restricciones.
el recurnr a .la . max1ma (tipo de discurso), el estatus del hablante No es de extrañar que H. Isenberg, después de haber estudiado
y el del aud1to~10:. usar máximas no sería eficaz si el hablante fuera lo que él llama "texto de una sola oración", pase a estudiar textos de
JOven •. o ~1 aud1t0~1~ (o los dos). En efecto, la ideología atribuve la varias oraciones empleando "funciones narrativas". 33 No toma como
~xpe~1encm. a .los Vl~JOS ~ ~l ardor a lo~ jóvenes: conviene no oponerse punto de referencia los trabajos de Propp, sino las sugestiones de
a las restnccwnes l~~ologiCas de la comunidad a la que se apunta. sociolingüistas norteamericanos -Labov, William, Waletzky-, que ha-
lla~ pue~ una relac1?n en~re la "formación imaginaria", ligada a los bían distinguido, bastante informalmente, cinco "funciones" encadena-
protagomstas, y la hpolog1a de los discursos. das en los relatos orales de aventuras personales hechos por hablantes
No basta entonces desentrañar una estructuración argumentativa poco cultos: la orientación, la complicación, la evaluación, la resolución
en un texto J?ar.a pretender haber desentrañado su "esencia": el uso y la moraleja. Isenberg trata de integrar estas funciones en la gramática
de ~os procedimientos de argumentación remite a múltiples funciones de texto, en tanto que unidades que definen un nivel de coherencia
segun el estatus del discurso considerado. ' discursiva superior al de las oraciones aisladas, siguiendo en eso la
idea de que se trata de factores que determinan la estructuración
global de un texto: ''Se trata de elementos de la comunicación que no
forman directamente parte de la estructura propiamente semántica
de las oraciones de superficie, pero que aparecen como nudos que
las dominan". 34 La manera de integrar estas "funciones" es muy ele-
mental pero, intuitivamente, responde bien a la idea de que se trata

31. Morfología del cuento, Buenos Aires, Juan Goyanarte, 1972.


32. Ver en particular las críticas de C. Brémond en Communications 8, 1966.
33. Der Begriff ''Text" in der Sprachtheorie [El c.'Oncepto "texto" en la
t.·ona dPl ll'nguajt'l, 1970 (citado Pn Langages 26, p. 73).
:~4. La11¡!,111<es 2fi, p. 73.

190 191
MÉTODOS DE ANÁLISIS DEL DISCURSO A PROPóSITO DE LA GRAMÁTICA pE TEXTO

de unidades de un nivel superior: en un texto (T) que obedezca al "roles", como la gramática narrativa (los roles de "agente", de "bene-
orden canónico de las cinco funciones, tendremos el árbol siguiente, ficiario", por ejemplo, son comunes a las dos teorías). Un trabajo
en el cual las letras minúsculas representan oraciones de superficie: considerable debería ser por lo tanto llevado a cabo para estudiar
la interacción estructural de los conceptos de la lingüística y de la
Texto
gramática narrativa.
Consideremos por ejemplo la gramática narrativa de C. Brémond.
orientación complicación evaluación resolución moraleja Este trabajo presenta la ventaja de aparecer como ldta empresa siste-
~ 1 ~ 1
mática, aunque no todos los investigadores comparten sus puntos de
o o o o o o o vista. La grilla que este enfoque permite construir constituye un nivel
de estructuración global. Así, la "proposición narrativa", que repre-
1
a
1
b
l
e
1
d
1
e
lf 1 senta el papel de la "frase mínima" de la lingüística, tendría la estruc-
g tura siguiente: 35

Ese árbol podría corresponder a la siguiente redacción escolar que analiza nombre de las personas
Isenberg: ....-------....
-Orientación: conexión proceso fase del volición agente paciente
sintáctica proceso
a) Hace tres años, salí a pasear con mi hermano.
eventual voluntario
b) Vagabundeábamos por las calles de Leipzig y no prestábamos atención
en acto involuntario
al tránsito.
efectivo
-Complicación:
e) De repente mi hermano me tiró a un costado. Este esquema es muy abstracto, pues "agente" y "paciente" son
especificables en una lista estructurada y finita de "roles narrativos"
- Evaluación: elementales universales. Así, los "pacientes", que son los que son
d) En una esquina, habíamos querido cruzar sin prestar atención. afectados por procesos modificadores o conservadores, se dividen en
e) El semáforo estaba en verde. paciente influido, beneficiario, víctima. Los agentes, en agente influ-
yente, mejorador, degradador, protector, frustrador. A su vez, el influ-
- Resolución:
yente puede ser especificado en informador, disimulador, seductor,
f) t-.fi hermano y yo igual llegamos a tiempo a la otra vereda. intimidador, obligador, etc. El análisis de los roles narrativos permit~
-Moraleja: distinguir una cincuentena de "procesos" correlativos, ya que el "rol"
no existe sino en y para el relato. Una metafísica de las facultades del
g) Desde ese día, nunca cruzo la calle cuando el semáforo está en verde.
ser humano (poder de iniciativa, mérito y demérito, etc.) hace posible
una organización racional de estos procesos; por ejemplo, si se atribuye
Para el análisis del discurso se trata de un fenómeno esencial: un valor al devenir del sujeto-paciente, la modificación es especificada
como la argumentación, la narración se presenta como un encadena- en mejoramiento/degradación, y la conservación, en protección/frus-
miento de actos finalizado, cuyas articulaciones mantienen relaciones tración.
elementales codificadas. En otras palabras, esta macroestructuración
narrativa organiza las microestructuras lingüísticas. Surgen dificulta- A estas "proposiciones narrativas" hay que agregar además rela-
des: qué reglas enlazan estos dos niveles de organización, cómo con- ciones interoracionales, que Brémond dibuja de la manera siguiente:
cebir las relaciones entre esta "gramática narrativa" y las gramáticas
lingüísti<:as (comprendidas en ellas las gramáticas "textual e~"). Se
habla, en efecto, comúnmente de "sintaxis narrativa", de "proposición
narrativa", de "actantes". La homología entre las dos gramáticas es
aun más clara cuando se trata de una gramática lingüística sintáctico-
semántica del tipo de la de Fillmore; se sabe que A. J. Greimas ha
tomado de la sintaxis, para su teoría narrativa, el concepto de
35. Logique du récit, p. 310.
"actantes"; del mismo modo, la gramática de los casos emplea los

192 193
MtTODOS DE ANALISIS DEL DISCURSO A PROPóSITO DE LA GRAMATICA DE TEXTO

Proposiciones narrativas de la gramática generativa, que ciertos autores buscan articularlas


entre ellas. Lo que está en juego en esta investigación es definir una
independientes subordinadas homogeneidad en la formulación de estas gramáticas. Gramática de
1 texto y gramática narrativa se basarían así en el mismo aparato formal,
1 con todas las ventajas que ello implica. Lo cual no tiene nada de
simultáneas sucesivas simultáneas sucesivas
( snnul) (post) sorprendente: las investigaciones semióticas, en general, son tributarias
de la lingüística, de la cual toman conceptos y métodos (de este hecho
1 proviene la acusación de "imperialismo de la lingüística" cuando esos
lógicas físicas lógicas físicas préstamos ganan la totalidad del campo de las ciencias humanas). La
( vel) (conte- (impli- (causalidad)
nido) cación) gramática narrativa ha conocido, pues, una especie de estadio "estruc-
turalista", y ahora hace abundante uso de los conceptos de la gramá-
tica generativa y tr{!sformacional; así es como, después de haber
causa causa
positiva negativa introducido la noción de "proposición narrativa",38 Tzvetan Todorov
(medio) (obstáculo) 36 introdujo la de "trasformación narrativa".39 Numerosos teóricos de la
gramática de texto sustentan al mismo tiempo una "gramática narra-
Las propos1c10nes independientes son las que sólo pueden ser tiva generativa". El más prolijo de ellos es sin duda T. Van Dijk, que
ordenadas cronológicamente. La relación de subordinación tiene un se destaca particularmente por un copioso artículo con el significativo
carácter "lógico" (cuando, por ejemplo, una proposición implica a otra) título de "gramáticas textuales y estructuras narrativas", cuya idea ge-
o "físico" (cuando un acontecimiento es causa de otro, por ejemplo). neral es la siguiente: "definir con ayuda de un sistema formal las
En cuanto a la causalidad, la causa puede ser, para un personaje, estructuras narrativas posibles y proyectar tales estructuras sobre es-
medio de cumplir un fin (el efecto) u obstáculo para realizar ese fin tructuras engendradas por gramáticas y lógicas textuales".
r (el efecto es el fracaso). Es imposible entrar en detalles; veamos sólo Hay que preguntarse, sin embargo, qué es lo que se alcanza prac-
un ejemplo: 37 la fábula de La Fontaine Febo y Bóreas (VI, 3). ticando una decodificación tal en términos de sintaxis, de "funciones".
1 Esta estructuración fundamental solo da, la mayoría de las veces, una

¡
sintaxis proceso oración volición agente paciente
capa muy delgada del contenido del "texto narrativo" tomado en su
Propo- degradación act. vol. Bóreas viajero totalidad: como la estructura de la argumentación, la capa de narra-
sición 1 obstáculo tividad constituye, en el mismo carácter que la lengua propiamente
degradación: protección act. vol. viajero viajero dicha, un juego riguroso de restricciones a priori a partir de las cuales,
o más bien a través de las cuales, el texto puede construir sus signi-
1 término ficaciones propias. El texto narrativo constituye, según las palabras
protección: protección e f. vol. viajero viajero de Brémond, "un entrelazamiento de códigos entre los cuales el de los
efecto roles es sin duda el más pobre (y a la vez el más restrictivo y el más
fácilmente descifrable) ". 40 Como en el caso de la argumentación, el
protección: degradación cl. vol. Bóreas viajero
análisis del discurso tiene allí un elemento explicativo esencial, dado
que el análisis opera sobre restricciones ya significativas, que recubren
El agente (Bóreas) acomete la -empresa de infligir a otro (el y estructuran la textura toda. Por el relato se alcanza una "lógic~"
viajero) una degradación de su suerte (proposición 1). Bóreas choca narrativa. Así, pueden estudiarse los silencios de un texto ( ausenc1a
con la obstrucción del otro (obstáculo), que acomete la empresa de de tal función necesaria para la coherencia narrativa), un juego de
protegerse y logra protegerse. Bóreas fracasa ( ef.) así involuntaria- trasformaciones (comparar, por ejemplo, "X quiere proteger a Y", "Y
mente (vol.) en esta empresa de degradación. Hay que enfrentarse, es el eventual beneficiario de una empresa de protección de X", y "exis-
pues, con un léxico y una sintaxis, sintaxis de doble nivel (el de la te un proces9 dirigido a proteger, del cual X es _el agente voluntario, e
proposición elemental y el de las relaciones entre proposiciones). Y, el eventual beneficiario"). De la misma manera, se pue~e con-
Las reflexiones sobre la gramática de texto y la gramática narra- siderar qué importancia cumple el código de los roles narrativos en
tiva están estrechamente ligadas, y es también en el mismo marco, el
38. Grammaire du Décaméron, Mouton, 1969.
36. lbíd., p. 321. 39. Les transformatíons narratives, Poétique 3, Seuil, 1970.
37. Ibíd., p. 318. 40. Op. cit., p. 323.

194 195
Ml?;TODOS DE ANÁLISIS DEL DISC'QRS'O A PROPóSITO DE LA GRAMATICA DE TEXTO

el sistema de interacciones de los códigos que se aplican en un texto 4. SOBRE LA "GRAMATICA DE TEXTO":
dado, si hay "enclaves no narrativos'', cuál es su estatus, etc. Si bien ALGUNAS OBSERVAClONES CRITICAS
la teoría narrativa determina un nivel de estructuración global, el
análisis del discurso no puede quedarse fijado en él y sólo debe estu-
diar su funcionamiento en un universo discursivo particular. Sin
embargo, no será muy fácil establecer la articulación entre esos códigos
diversos, ni decidir por cuál comenzar. Para Brémond, la capa narra- No podemos pensar en desarrollar aquí los prog~mas, las investi-
tiva debe ser la primera en ser despejada en un texto; "justamente por gaciones, a que da lugar la "gramática de texto". Además de no tener
ser el más restrictivo y el más fácilmente descifrable, nos parece que espacio para ello, su exposición plantea dificultades enormes; estos
su análisis es el requisito previo al establecimiento de una interrogación trabajos s~ presentan, en general, bajo dos formas extremas: el pro-
metódica sobre las significaciones suministradas por los otros códigos yecto vago (por no decir utópico) y las puestas a punto de forma-
[.... ] . Infraestructura del mensaje narrativo, no contiene, pero lleva lismos de una enorme complejidad. Ambas cosas son difíciles de expo-
las significaciones más lábiles que motivan la exégesis".41 Hay aquí un ner, por razones inversas. Solo queremos insistir en dos nociones omni-
problema de estrategia heurística que no puede ser resuelto sin con- presentes .entre los "gramáticos de texto" ( stricto sensu), ansiosos de
siderar el tipo de discurso en cuestión. construir una gramática generativa de texto: las de competencia textual
Quisiéramos insistir en un punto importante: en el texto argu- y estructura profunda textual. Se verá que estos conceptos no son
mentativo es frecuente que se use un relato como argumento; en otras inocentes y se alejan peligrosamente de las necesidades de un verda-
palabras, las mismas unidades textuales funcionan simultáneamente dero análisis del discurso.
en los dos planos, argumentativo y narrativo, estando uno subordinado
al otro. Pero las cosas pueden invertirse; así, la argumentación puede
no ser sino el medio utilizado por un influyente que busca alcanzar Una competencia textual
sus fines en un relato. En el caso de textos un tanto complejos, las
relaciones entre estos dos procesos de estructuración global pueden Ya hemos señalado la apancwn, en la gramática de texto, de
ser extremadamente sutiles. nociones como la de "competencia textual". De acuerdo con T. Van
Dijk, tal competencia (así como el "hablante ideal" que ella supone)
podría multiplicarse en función de la pluralidad de los tipos de textos:
el hecho de que un hablante sepa distinguir un poema de un manual
de matemática (sic), diferenciar los diversos tipos de textos, corres-
ponde a su competencia textual, expresable ella misma por una "gra-
mática generativa de texto"Y No será de extrañar, por lo tanto, que
exista también, por ejemplo, una "competencia narrativa". En otro
artículo, 43 Van Dijk agrega que "una teoría narrativa (parcial) se
inserta en una lingüística (gramática textual); de esa gramática, ella
constituirá solamente un subconjunto de textos lingüísticos, es decir
un tipo" 44 fundado sobre el principio de que "la narratividad es una
de las facultades cognitivas, y más específicamente semióticas y lin-
güísticas, del hombre [.... ], competencia narrativa". Expresiones seme-
jantes se encuentran en Jens Ihwe: una gramática generativa trasfor-
macional trasoracional engendrará "el conjunto infinito de las estruc-
turas textuales bien construidas (T;) que son lingüísticamente descrip-
tibles [ ... ] ; la teoría narrativa tendrá, entonces, que especificar las
condiciones no lingüísticas que debe satisfacer cualquier estructura
textual seleccionada. Estas condiciones serán organizadas en una es-

42. "Foundations for typologies of texts", Semiotica 4, 1972, VI, p. 297 s.


43. Essais de sémiotique narrative et textuelle, p. 184.
41. Ibídem. 44. Op. cit., p. 191.

196 197

¡,
Mp;TODOS DE ANALISIS DEL DISCURSO A PROPóSITO DE LA GRAMATICA DE TEXTO

tructura jerárquica especificada por las reglas de la teoría narrativa", 45 pecie de "estructura profunda" a partir de la cual se podría engendrar
estando esto sustentado, una vez más, por el principio de una "compe- la totalidad del texto.
tencia narrativa", facultad del hombre.
Para }anos Peti:ifi, por ejemplo, es necesario "un tipo de gram~tica que
GOtz Wienold lleva estas ideas al extremo, al proponer "desarro-
interprete como la estructura profunda de los textos una estructura (base de
llar un modelo d.e texto particular especificando rasgos de un modelo
texto) en la cual un componente estructural (yo lo llamo • representación semán-
general de análisis del discurso de tal manera que las propiedades
tica del texto») puede ser distinguido de la información que Lletermina el orde-
del conjunto de textos elegidos se caracterizarán por restricciones a :.r
namiento lineal del texto dado"; la "representación semántica del texto contiene
los rasgos del model.o general". 46 Así la narratividad sería "derivada"
todas las unidades semánticas básicas a partir de las cuales se construye el texto
de un modelo universal de Texto, especificado por "un mecanismo
ccnsiderado, sin determinar, de todos modos, el orden final de las oraciones del
formal de derivación de modelos de diferentes especies de discursos
texto".SO Y Van Dijk califica esta "estructura profunda" textual de "nivel macro-
a partir de un modelo de análisis del. discurso". 47 El ideal sería derivar
estructural" que define la coherencia de un texto: "Los lexemas y las estruc-
todos los tipos de textos "de términos primitivos válidos para todas
turas semánticas que ellos representan wn interpretados en relaciones más
las clases de textos y de reglas de formación que operaran sobre los
globales que caracterizan al texto entero";SI un conjunto de reglas trasformacio-
términos primitivos".
nales se considera el enlace entre la estructura profunda y la superficie. "Estas
Es como si el cuestionamiento que la "gramática de texto" ha macroestructuras -dice en otro lugar- pueden ser identificadas con las repre-
hecho de la lingüística de la oración sólo sirviera para reforzar ei sentaciones semánticas globales o la estructura profunda de los textos. Son estruc-
estatus del "hablante ideal": la única diferencia es que la competencia tmas subyacentes y determinan trasformacionalmente la coherencia lineal super-
parece multiplicarse en una pluralidad de competencias derivadas de ficial de las oraciones sucesivas del texto."
una "metacompetencia" universal textual de un sujeto humano uni-
versal. Esta arquitectura ideal (e idealista) sería perfectamente homo- Para algunos, "la forma de las estructuras profundas textuales es
génea por el uso exclusivo, para su construcción, de los conceptos de semejante a la estructura interna de las proposiciones en una lógica
la teoría generativa. El trasfondo ideológico de tales construcciones modal de los predicados: categorías performativas, categorías modales
es evidentemente incompatible con el análisis del discurso. (ambas clases acompañadas por operadores pragmáticos de tiempo
Para no encerrarse en un sistema tan perfecto como inservible, y de lugar), seguidas por una proposición-núcleo formada por un
los gramáticos recurren, por ejemplo, a una oposición competencia predicado y por un conjunto ordenado de argumentos"Y
narrativa/ejecución narrativa: una vez definida la competencia narra- Esta hipótesis se basa particularmente en una comparación de
tiva, será posible; "en una segunda etapa, emprender la elaboración estas macroestructuras con un "programa" de computadora, un "plan".
de la teoría de la ejecución narrativa". 48 La homología entre esta teoría Así, S. J. Schmidt, después de haber postulado la necesidad de esta
y la teoría generativa será completa cuando la teoría narrativa se "estructura profunda", propone "describir la producción del texto
complete con una "situación de comunicación idealizada", que permi- como un proceso de decisiones cuyas etapas individuales son reguladas
tirá integrar todo lo que hasta ahora no ha sido posible integrar, es por la intención dominante de comunicación de la producción de un
decir "el emisor, el receptor, el momento, el lugar y el campo percep- efecto (la intención del hablante)" y plantea que la "estructura pro-
1 tual del enunciado, etc."; 49 en otras palabras, se agregaría una "prag- funda del texto" debe ser concebida como "el esquema abstracto,
mática" a la teoría narrativa (?). temátko, de la intención de comunicación",53 funcionando esta estruc-
tura "como principio generador (por así decirlo, como un programa
'1
1 ~
Una :"estructura profunda" textual para computadora) de la elección y de la puesta en forma de consti-
tuyentes textuales de la estructura profunda". 54
' j
'1
Paralelamente a esta esperanza de derivar todos los textos posibles
de un sistema totalmente abstracto, por una especie de generación Poner en relación sistemática las superficies discursivas con estos
:!r ideal1 se encuentra la esperanza de construir para cada texto una es- esquemas globales subyacentes parece, por el momento, quimérico, sal-

f 45. "Sur les fondements d'une théorie générale de la structure narrative", 50. "Text grammars, text theory and the theory of literature" en Poetics, 7,
¡: Poetics 3 (1972), p. 10.
46. "On deriving models of narrative analysis from models of discourse
1973.
.51. "Grammaires textuelles et structures narratives", p. 189.
analysis". Poetics 3, p. 15. 52. Semiotica 4 ( Hl72), p. 307.
47. Ibíd., p. 16. 53. "Théorie et pratique d'une étude scientifique de la narrativité littéraire",
48. Jens Ihwe, art. cit., p. 8. en Essais de sémiotique narrative et textue/le, p. 146.
49. Ibíd., p. 11. 54. lbíd., p. 147.

198 199
MÉTODOS DE·ANÁLlSlS DEL DISCURSO A PROPOSITO DE LA GRAMATIC.A DE TEXTO

vo en estudios sobre textos muy particulares. Por otra parte, es de ha revolucionado la frontera· entre situación de comunicación y enun-
temer que postular esa estructura subyacente conduzca a desviaciones ciado, y va hemos visto aue también se discute mucho la frontera entre
graves: se corre el riesgo de ceder a la tentación de ver en ella la "oración'' v "discurso". .
''clave" del texto, su esencia estable, de la cual la superficie no sería A este cuestionamiento de las divisiones tradicionales se agrega
~~s que la realización contingente, como si las condiciones de produc- una fragmentación de la investigación lingüística en tendencias di-
cwn fueran solo elementos accesorios, restricciones exteriores que inter- versas:
vinieran en el momento en que el juego ya está hecho.
Competencia textual y estructura profunda textual son coaceptos l. Una tendencia formalista, la de la gramática 1tenerativa (con
poco compatibles CO'll el análisis del discurso: por un lado, se trata sus variantes: semántica interpretativa y generativa); de esta ten-
de un sujeto ideal que sirve de soporte a un sistema de reglas recor- dencia participa, como hemos visto, la "gramática de texto".
tado de toda historicidad; por otro, se encuentra la esencia del texto 2. Una tendencia que se ocupa esencialmente de pragmática~
bajo la forma de una intención fundamental, de un "plan". De todas representada por los nombres de Searle, Ducrot, etc.
maneras, parece que no se ha cuestionado el postulado de que el 3. Una tendencia sociolingüística que intenta concebir la varia-
sentido es trasparente, un dato fijo previo a todo empleo en un dis- ciÓ])¡ lingüística; esta tendencia, en plena expansión en los Estados
curso determinado. ·Unidos, está representada particularmente por W Labov. 57
Es como si se tratara de poner en relación el sistema de la lengua,
la actividad de los sujetos hablantes y la sociedad, sin poder articu-
CONCLUSióN larlos realmente: contradicción que perjudica al análisis del discurso,
ya que este tiene necesidad de recurrir a las tres y de hacerlas inter-
Pese a que el hecho de superar los límites de la oracwn debería venir simultáneamente. Aunque el análisis del discurso repite, a su
conducir a una tentativa de articular las estructuras trasoracionales nivel, la misma contradicción: tendencia formalista (la "gramática de
con las ·condiciones de producción del discurso, parece que la "gra- texto" y el análisis harrisiano), tendencia "pragmática" (actos de len-
mática de texto", sucumbiendo a la fascinación que ejerce el forma- guaje, interés por la argumentación. modalidades, etc.), tendencia
lismo, corre el riesgo de encerrar la discursividad en una verdadera "sociológica" (tipos de discurso, situación de comunicación, condicio-
torre de marfil logicista y de caer en el vacío. Evidentemente, no es nes de producción, etc.), cuando en realidad las tres son indisociables,
agregando una "ejecución" a la "competencia textual" como puede como hemos intentado demostrar.
esperarse resolver las dificultades del ?.nálisis del discurso. No es sino Así pues, el análisis del discurso no tiene, por el momento, posibi-
restablecer, una vez más, la oposición entre lo que corresponde ai lidad de clarificar sus relaciones con la lingüística, aunque sí está en•
sistema, a la necesidad, y lo que es contingente, histórico, retórico, condiciones de ayudarla a pensar sus contradicciones. Al afrontar
~te ...~s~as perspectivas permiten destacar ciertos aspectos propiamente directamente la estructuración de discursos, la lingüística es llevada
lmgmshcos de la textualidad (coherencia, correferencia, etc.), lo cual a medir sus posibilidades en este dominio, permitiendo de este modo
constituye ya un aporte importante. En efecto, no es posible ignorar al análisis del discurso saber qué puede esperar de ella y, en conse.-
las reglas de funcionamiento de un discurso (en los niveles macroes- cuencia, qué deberá p€dir a las otras ciencias humanas y qué deberá
tructural y microestructural) ; pretender estudiar la constitución de elaborar él mismo.
la significación en un discurso sin una teoría de la dependencia con-
textual sigue siendo un callejón sin salida. El peso y el carácter ad hoc
del aparato formal desplegado para construir estas "gramáticas tex- partir de 1967, han cuestionado el modelo chomskiano: rechazo de la autonomía
tuales no deben provocar como respuesta una confianza inmoderada de la sintaxis, rechazo del concepto de "estructura profunda", estructuras sintác-
en las virtudes de una pragmática ecléctica, que nunca es más que un tico-semánticas subyacentes que no contienen items léxicos sino elementos semán-
mal menor. ticos primitivos sobre Jos cuales operan las trasformaciones, único tipo de reglas
admitido.
E1~, este momento la lingüística se encuentra en una fase de gran 56. Ver a este respecto el frondoso artículo de Dieter Wunderlich "Prag-
confus10n, ya que se pone en duda el trazado de sus límites: la fron- matique, situation d'énonciation et deixis", en Langages 26: "la pragmática con-
ter~, en~re . sintaxis v .se~ántica es cuestionada, particularmente por tiene, además de las condiciones de buena formación que deben cumplir las
la semantiCa generahva ;ss el reciente desarrollo de "pragmáticas" 56 cadenas de señales lingüísticas, ciertas condiciones de adecuación que la produc-
ción de tales señales debe satisfacer en situaciones de enunciación dadas para que
ellas sean efectivamente comprendidas" (p. 34).
. . 55. Recordamos que este es el nombre dado a un conjunto de propuestas 57. Puede consultarse a este respecto la obra de J.-B. Marcellesi y B. Gardin
tcuncas de autores como Mac Cawlcy, Lakoff, Bach, P. Postal y otros que, a a
Introduction la sociolinguistique, Larousse, 1974.

200 201
CONCLUSióN

verificación es imposible. En realidad, "el objetivo no debería ser solamente la


construcción de una teoría capaz de cdar cuenta de ciertos hechos~, sin otra exi-
gencia, sino adquirir a través de esa teoría un poder de predicción de los hechos
en cuestión, sin el cual no es posible determinar propiamente el valor de la cons-
1 trucción". 3
CONCLUSION O bien el análisis de discurso construye objetos sin ning!\n aparato metodo-
( lógico, o bien se subordina a una técnica y no se ocupa de váhficación ( pragma-
tismo eficaz y formalismo inoperante). La lingüística sirve de garantía científica
a estos análisis, cuando a veces no es más que un placebo y no conduce sino a
Cada discurso cada tino de discurso presenta problemas especí-
truismos. Para no ~er pura "literatura", estos análisis deberían someterse a las
ficos, apela a ele~entos tomados de tal o cual disciplina y, dado el
reglas del discurso científico y abandonar este entredós superfluo. Y "bien mirado
carácter de "encrucijada" que asume el análisis de discurso en el ca~­
-según Gardin-, vale más una exégesis probada, aunque no se vea demasiado
po de las ciencias humanas, sería vano pretender actualmente construn
por qué operaciones lógico-lingüísticas ha sido inducida de los textos, que una
un edificio teórico coherente. Por el momento, nos encontramos en
una situación inestable· la mayoría de los trabajos se ocupan de textos interpretación rigurosamente deducida pero que no brinda ningím asidero al cono-
particulares abordado; a través de métodos "arreglados" a partir de cimiento experimental de estos". 4
la lingüísti~a. También es difícil generalizar basándo~e en estudios Por su parte, las propuestas teóricas sobre el análisis del discurso
realizados sobre corpus que presentan problemas particulares, y con se dedican habitualmente a definir las deficiencias de las teorías lin-
distintos grados de preocupación por el rigor conceptual: ciertos estu- güísticas actuales, deficiencias que les permiten después esbozar los
dios no son en el fondo más que una exégesis tradicional sobre la contornos de una lingüística del discurso capaz de integrar la situa-
cual se despliegan algunos conceptos lingüísticos, m~entras que otro~, ción, los hablantes, el intertexto, etc. En cambio, en el plano de los
en cambio, buscan ante todo efectuar comprobac10nes o construir estudios concretos, nos encontramos con análisis de un eclecticismo
aparatos metodológicos. , notable que extraen elementos interesantes, pero sin que realmente
Nuestra recorrida, en lugar de hacernos encontrar metodos que sea planteada la cuestión de la adecuación de los métodos al objeto, y
se ejerzan mecánicamente en dominios constituidos, no ha suscitado en consecuencia de la validez de las conclusiones. No basta pues
más que interrogantes, sin permitirnos siquiera delimit~r exactam,e?t.e aplicar un cierto número de instrumentos metodológicos, es necesario
el campo del análisis del discurso. U na de las paradojas del a~ahs1s además organizar la metodología en función de hipótesis explícitas
del discurso reside en la relativa facilidad con que puede tomarselo sobre la estructuración del discurso en cuestión ..
como .obieto de reflexiones teóricas y en la no menor facilidad que El análisis del discurso está en una posición ingrata frente a la
ofrece pára análisis "salvajes", para un "bricolage" empírico (felizmente lingüística, si bien esta busca cada vez más integrar a su problemática
productivo). Entre las dos posibilidades existe un vacío relativo, que las cuestiones que aquél le plantea. Por el momento, y sin duda du-
habrá que llenar progresivamente. . , rante mucho tiempo todavía, el análisis del discurso está obligado a
Para algunos, la reflexión sobre las posibilidades del actual ana- tocar un poco todos los dominios de la lingüística sin poder hacerlo
lisis del discurso puede terminar en un escepticismo corrosivo. Un con un rigor suficiente, y haciendo muy frecuentemente de aprendiz
ejemplo de ello es la actitud de J.-C. Gardin. 1 de brujo.
Su crítica fundamental podría enunciarse así: la mayoría de los análisis de Lo ideal sería no partir de la palabra, ni aun de la oración, sino
textos aplican a un corpus un método considerado "científico" (lingüístico o de considerar el proceso de integración que constituye el discurso. Pero
otra clase), obtienen "resultados", pero no se preguntan: en esto no hav que engañarse tampoco. La "gramática de texto" tiene
que estar articulada con la historia, la teoría de las ideologías,
l. ¿Por qué aplicar ese método al corpus? etc., porque si no, correría el riesgo de caer en el vacío.
2. ¿Qué puede de,cirs~ de los resultados, más allá del hecho de que son el El concento clave es el de "articulación". Afortunadamente, los
producto de (tal) método aplicado a (tal) corpus?2 puntos de vista de Althusser han evacuado la problemática del re-
flejo, de la homología, etc. Por desgracia, "si bien es necesaria una
En otras palabras, su aprovechamiento científico es muy dificil, ya que la teoría de la articulación de la práctica discursiva en el conjunto de la

l. Les analyses de discours, Delachaux et Niestlé, 1974. 3. Ibíd., p. 19.


2. Ibíd., p. 18. . 4. Ibíd., p. 56.

202 203
MtTODOS DE ANÁLISIS DEL DISCURSO

formación social, esa teoría, digámoslo con toda claridad, no existe ,


~ctualmente" (R. Robín). Como esta laguna no permite articular la BIBLIOGRAFIA
lingüística con las otras ciencias humanas, los lingüistas tendrían ten-
dencia de desconfiar fácilmente de las incursiones de otras disciplinas
en su dominio, mientras que los no lingüistas verían de buena gana Esta muy sucinta bibliografía procura ante todo ser utilizable y menciona
en el análisis del discurso un método oara fabricar automáticamente fundamentalmente obras accesibles. ·Es un instrumento de trabajo elemental, pero
pruebas para justificar hipótesis const¡uidas independientemente de t>speramos que eficaz. La clasificación se hace por materias y no por autores para
facilitar la búsqueda. ' d ' '
la toma en consideración de lo discursivo.
Se ha deplorado la ausencia de una tipología efectiva de los dis-
cursos; este es un punto crucial que determina muchas cosas. Por el EL ANÁLISIS LEXICOM:fl:TRICO
momento, el análisis del discurso está apresado entre el funcionamiento a) Escuela Normal Superior de Saint·Cioud
recursivo de los mecanismos de la lengua y la unicidad de tal discurso La obra de referencia:
particular, e intenta-llenar este vacío recurriendo a una tipología pre- Des tracts en Mai 1968, mesures de vocabulaire et de contenu Armand Colín
matura, superficial, fragmentaria: una tipología permitiría señalar sis- 1975. ' '.
temas de restricciones intermediarias entre esas restricciones univer- Un resumen en "Quelques groupes politiques en Mai 1968: recherches lexicomé-
sales de la lengua y el carácter único de cada corpus. triques", en J. CHARI.OT, Les partís politiques, Armand Colín, 1971.
. Lamentablemente, es como si para algunos la lingüística constitu- Más particularmente:
yera una entidad perfectamente definida de la cual bastaría tomar
''métodos", ellos mismos absolutamente eficientes. Que los discursos -Sobre las coocurrencias:
están hechos de palabras no es un argumento suficiente para fundar "Analyse ~~xicométrique des co-occurrences et formalisation", en Les applications
la necesidad de recurrir a la lingüística: en efecto, el problema con- de l mformatique aux tertes philosophiques, Documentation CNRS, pp. 8-23
siste en preguntarse qué parte toca a la lingüística (y a qué lingüís- (coloquio 1970), A. GEFFTIOY, M. TOURNIER, P. LAFON.
tica) en el estudio de tal o cual tipo de discurso. ¿Hay que enriquecer -Sobre las correlaciones:
indefinidamente el dominio de la lingüística para hacerla capaz de Le vocabulaire des pétitions ouvrieres en 1848: Etudes des parentages statistiques
analizar todos los tipos de texto o, por el contrario, hay que dejar por M. TouR.NIER, en R. RoruN, pp. 261 ss. '
que se constituyan diferentes ciencias del discurso (ciencia del rela- -Sobre la programación (tratamiento de los datos):
to, del discurso teológico, filosófico, etc.) independientes de la lingüís- P. LAFON, "Un programme d'indexation pour mini-ordinateur" en Informatique et
tica? Esta alternativa se complica por la frecuente confusión entre el Sciences Humaines NV 8, octubre de 1970. '
uso de la lingüística como tal y el uso de la lingüística como "modelo"
(a decir verdad, esta confusión no es fácil de dominar por el momen- b) Sobre el análisis factorial:
to, en la medida en que -signo de los tiempos- la lingüística es J. C. BENZECRI, Analyse des données, Dunod, 1973.
decretada ,"ciencia piloto" de un universo de las ciencias humanas A. PRosr, Vocabulaire des proclamations électorales de 1881-1885-1889, P.U.F.,
"donde todo se ha vuelto lenguaje"). 1974.
El análisis del discurso es rechazado así hacia dos extremos: por
un lado, están los que buscan ampliar el marco de la lingüística para LEXICOLOGíA
·permitirle integrar lo que por el momento corresponde al análisis del
discurso; por el otro, los que, sin volver a la dicotomía lingüístico/ H. BREKLE, Sémantique, Armand Colin, 1974.
extralingüístico, que se ha hecho muy sospechosa, dejarían la cons- S. DELESALLE y L. V A LENSI, "Le mot negre dans les dictionnaires fran~ais d'Ancien
titución de una teoría del discurso para las calendas griegas. No dire- régime; histoire et lexicographie", Langue Franf:aise 15.
mos que la verdad está entre los dos sino, con Michel Pecheux, que J. Duoors, Le mcabulaire social et politique en France de 1869 a 1872 Larousse
1962. ' ,
"si la lingüística es solicitada por tales o cuales puntos exteriores a
su dominio, es porque de alguna manera, dentro m.isnw de su dominio, A. J. GR,E~As, Sémantique structurale,Larousse, 1966; traducción española: La se-
la lingüística encuentra también esas cuestiones, bajo la forma de manttca ebtructural, Madrid, Gredos, 1971.
cuestiones que le conciernen", lo cual no significa que deba ser ella J. LY~Ns,, Linguistique _wtnérale, Larousse, 1970; traduccion española del original
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ofrece una bibliografía que incluye solo autores alemanes, y hasta 1970 ..
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ANÁLISIS DEL RELATO
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amplitud general 38 diacrónica (interferencia-) 137
anáfora 173, 174 diafásica (interferencia-) 137
TRABAJOS SOBRE ANÁLISIS DEL DISCURSO diastrática (interferencia-) 137
análisis automático del discurso 95 s.
análisis de contenido 12, 13 diatópica (interferencia-) 137
J.-C. GARDIN, Les analyses de discours, Delachaux et Niestlé, 1974. discurso 9, 10, 11, 15 s., 24,
análisis factorial de las
H. ROBIN, Histoire et linguistique, Armand Colin, 1973. ·correspondencias 44s. 25, 77, 95, 118, 119
Langages 23, "Le discours politique", setiembre de 1971. análisis sémico 69 discurso directo · 139, 140
antonimia 65 discurso indirecto 139, 140
Langages 13, "L'analyse du discours", marzo de 1969. dislocación 129, 130
archisemema 72
Langue Franraise 9, "Linguistique et société", febrero de 1971. 163, 182s. di~ponibilidad contextua] 41
argumentación
Langue Fran{!aise 15, "Langage et histoire", setiembre de 1972. asociaciones 67 "dispositio" 189-190
atracción 37 distancia 134, 141, 142
Langue Fran{!aise 28, "Textes et discours non littéraires", diciembre de 1975. distancias reducidas
B (procedimiento de las-) 34
"bouclage" (cerramiento) 38 distribucionalismo 11, 14, 65, 76 S.
dominio 97, 104
e E
campo semántico 56, 57 enmascaramiento 158, 159
165-167
,
.•.
casos (gramática de los-)
cerramiento ("bouclage")
cima pendiente
38
38
Emotiva (función-)
empleo
122

11, 16, 17, 25,


56
enunciación
circularidad (" cyclage") 38 112 s., 167
circunstancias de enunciado 16, 20
comunicación 148, 157 enunciado elemental 100
cita 142-144 enunciado referido 138-144
clase de equivalencia 78 estadística léxica 29-54
coefieiente de repetición 32-33 estructuralismo 13, 76, 113,
coeficiente de vecindad 36 114, 115, 171
cofrecuencia observada 36 e~tructura profunda textual 198, 199
eofrecuencia teórica 36
coherencia textual 87, 153, 177-180 F
cohesión (índice de-) 35 factor 46
competencia/ejecución 14, 114, 176 fática (función-) 122
conativa (función-) 122 formación discursiva 19, 95
condiciones .de formación ideológica 95
producción 18, 95, 157 formación imaginaria 161, 162
conformidad léxica 44 frecuencia 31, 52
connivencia 157, 159 funciones del lenguaje 122, 123, 124
connotación/denotación 58-60 funciones narrativas 191 s.
constelaciones 66 G
coocnrrencia 31, 36 gramática generativa 14, 84, 113,
correferencia 174 114, 115, 176
cuasitrasformación 86 gramática narrativa
"cyclage ( circularidad) 38 (ver narratividad)

210 2ll
H p
habla (lengua/discurso) 9, 1O, 12 participante 167
15-16, 19, 114 pasivación 130, 131, 132
hiperdominio 108 performativo
hiponimia 135, 145
66 perlocutorio (acto-) 147
hipótesis nula 31 personas del verbo
historia/discurso
118, 119
118-121 poética (función-) 123
homonimia 67 polo 36
I pulo de aglutinación 42 '
identidades 66 posición ideológica INDICE
ilocutorio (acto-) 146 s., 183 (práctica discursiva) 160
implicación 183, 184, 185, 186 posición ideológica
implicito 152s. (pragmática) 112 s.
índice de particularidad 34 pozos 38 Introducción 1
indicia! ( aspecto-) 116 presuposición 151 s., 162 Situación del análisis del discurso 9
indirecto (discurso-) 139, 140 proceso discursivo 96, 97 Polisemia del término "discurso"