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100 partidas

comentadas
Prof. J.L. Matamoros
Dr. Ramón Rey Ardid tivamente en la lucha; además el alfil de rey
es desarrollado en “fianchetto” (o sea por g2),
LA APERTURA ZUKERTORT- RETI posición excelente desde donde actúa sobre
las casillas centrales e4 y d5, permitiendo una
Hacia 1923 el gran jugador Richard Réti, enérgica acción de los peones centrales (e y
comenzó a jugar en los torneos la vieja aper- d). En ocasiones también se desarrolla en esta
tura de Zukertort, pero daba a la continuación apertura el alfil dama por “fianchetto” (b2),
de la partida tal originalidad, que muy pron- con lo cual se abren grandes perspectivas a
to llamó la atención de los teóricos, máxime esta pieza para colaborar a un ataque contra
en vista de las brillantes victorias que obtenía el rey negro enrocado por el lado corto.
contra los más famosos maestros mundiales Veamos una partida de Reti para entender
empleando esta apertura. En efecto, Reti no mejor este sistema de apertura.
jugaba después de 1. ¤f3, d5 la continuación
clásica 2. d4 (entrando en los “senderos trilla- Jugada en el Torneo Internacional de Vie-
dos”) sino que continuaba con 2. c4 seguido na, diciembre 1923
en seguida del desarrollo del alfil de rey en
“fianchetto”, con lo que imprimía a la partida Partida Nº 10
un sello de originalidad saliendo de la mono-
tonía de los clásicos juegos del peón ele dama; Blancas: R. Reti
tal fue el entusiasmo despertado que algunos, Negras: Dr. Gruber
como Tartakower, la denominaron la “apertu- Apertura Zukertort-Réti
ra del porvenir”.
La apertura introducida por Reti está ins- 1.¤f3 ¤f6
pirada en las ideas estratégicas de la escuela 2.c4 d6
“hipermoderna” que tiende a evitar el inme- 3.g3 ¥f5
diato contacto de las fuerzas combatientes, 4.¥g2 c6
colocándolas en posición estratégica y pre- Las negras adoptan un desarrollo circuns-
paradas a intervenir eficazmente a la menor pecto; con la jugada del texto tratan de limitar
oportunidad; es por esta razón el blanco evita la acción del alfil rey enemigo.
en esta apertura el avance de los peones cen- 5.b3 £c8
trales, avanzando tan sólo el peón alfil dama Evitando el enroque del blanco que sería
dejando la oportunidad de que dicho peón, contesto con 6. ... ¥h3, forzando al cambio
al cambiarse en un momento dado por el de alfiles.
peón dama negro deje abierta la columna c a 6.h3 e5
las torres desde donde pueden intervenir ac- Este avance constituye un error estratégi-
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100 partidas comentadas - Prof. José Luis Matamoros
co dentro de las concepciones de la escuela 17.¢h1 ¤f6
hipermoderna. El peón negro avanzado es un 18.¦g1! ...
objetivo de ataque sobre el cual van a gravi- Encierra un sacrificio de peón muy pro-
tar las fuerzas blancas, mientras que éstas no fundo.
presentan ninguna debilidad en su posición 18. ... ¤h5
ya que no han avanzado sus peones centrales. Si 18...¤xf4 19.¤d5! ¤6xd5 (Si 19...
7.¥b2 ¤a6 cxd5 20.£xf4); 20.cxd5 c5 21.¥c3, y las
8.¤c3 h6 blancas, doblando sus torres en la columna g,
Las negras tratan de conservar su alfil obteniendo un ataque decisivo.
dama, procurándole la retirada a h7 en la 19.¥f3 ¤hxf4
eventual jugada ¤h4 del blanco. 20.¤d5! ...
9.d3 ¥e7 Esta jugada brillante e inesperada desmo-
10.£d2 ¤c7 rona la posición negra.
11.¤d1 O-O 20. ... ¤xd5
12.¤e3 ¥h7 Si 20...cxd5 las blancas ganarían brillan-
13.O-O ¤d7 temente: 21.£xf4! ¤xf4 22.¦xg7+ ¢h8
14.¤h2 ¤e6 23.¦xe7+ ¦f6 24.¥xf6+ ¢g8 25.¦g7+, etc.
15.f4 ... 21.cxd5 ...
La “clave” de la magnífica combinación, el
negro no puede capturar la dama, so pena de
recibir mate en cuatro jugadas.
21. ... ¥g5
22.dxe6 £xe6
23.£c3 ¥f6
24.£d2 ¢h8
25.¦g2 ¦f7
26.¦ag1 ¥e5
27.d4
1-0
Abandonan

Una enérgica jugada de ataque cuya doble


finalidad es abrir la diagonal al alfil b2 y la co-
lumna a la Torre f1. Comienzan a notarse las
consecuencias de la quinta jugada del negro.
15. ... exf4
16.gxf4 f5
Única manera de evitar f5, pero tiene el
grave inconveniente de cerrar la diagonal al
alfil negro de h7.

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