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SOBREEXPLOTACIÓN DE ACUÍFEROS EN VILLACURI, ICA

SITUACIÓN:

La ciudad de Ica se encuentra declarada en emergencia hídrica desde el año 2011, esto es debido
a dicha localidad ha provocado “estrés hídrico” en siete distritos, a pesar de estar situados sobre
la reserva de agua subterránea más grande del país: el acuífero de Ica-Villacurí. Para corroborar
estas afirmaciones, recurro a las estadísticas que expongo a continuación, brindada por las
mismas entidades responsables.

PROBLEMÁTICA:

Ica en los últimos 25 años, ha tenido un crecimiento acelerado en la agroexportación, e incluso


ha llegado a colocarse entre uno de los principales valles agroexportadores del país, a la misma
vez que la demanda del mercado internacional ha llevado a un cambio significativo en la
concentración de tierras cultivables, y aún mayor relevancia en la sobreexplotación de las aguas
subterráneas.

Lo realmente perjudicial para la Pampa de Villacurí, es que las grandes empresas agro-
exportadoras, son totalmente ajenos a la población y su cultura, es decir, son empresarios
extranjeros que ven la rentabilidad principalmente del espárrago, la uva, el tomate y el algodón,
como la oportunidad de hacerse ricos, deteriorando irreversiblemente los recursos hídricos de
la ciudad de Ica. Es sencillo, demostrar que las intenciones de los empresarios es depredar las
riquezas que ofrecen las Pampas de Villacurí, empezando por conocer que no existe ningún
estudio de impacto ambiental (EIA) para la explotación del agua, a pesar de la situación de
emergencia hídrica por la que está atravesando el lugar de explotación.

Segundo, las grandes empresas agro-exportadoras son las que están provocando la devastación
del recurso hídrico subterráneo, pues poseen grandes extensiones de terreno al conocer que los
estudios en el período comprendido entre 1994 y 2012, la gran propiedad (superiores a los 500
ha) ha crecido en 347.9%, mientras que la pequeña propiedad agropecuaria (inferior a los 5 ha)
ha descendido en 27,5%, información obtenida en los censos nacionales agropecuarios de 1994
y 2012.

Tercero, la explotación intensiva de los acuíferos en el Valle de Ica a lo largo de varios años ha
llevado a una situación de sobreexplotación. Según la Autoridad Nacional del Agua y el
Ministerio de Agricultura del Perú, La explotación anual de aguas subterráneas en 49 acuíferos
evaluados por la ANA, asciende a 1,630.13 Hm3. El mayor volumen explotado se presenta en el
uso agrícola con 1,152.73 Hm3. En el acuífero de Ica se tiene la mayor explotación 563.35 Hm3,
que representa el 35% de la explotación de aguas subterráneas a nivel nacional.

Por último, cada empresa realiza la cantidad de pozos a perforar que le es factible, además
individualmente decide el volumen de agua subterránea que debe extraer, y todo esto es debido
a la mala gestión del Estado, la cual a pesar de haber declarado en el año 2008 y 2009, la veda
para el otorgamiento de nuevos usos de agua subterránea, y su consecuente prohibición de
perforación de nuevos pozos, en Ica-Villacurí y Lanchas consecutivamente, el año 2011 la veda
fue ratificada, a pesar de la crisis que viene atravesando el recurso común.

La presente investigación culmina, describiendo la situación como “la tragedia de los recursos
comunes”, que expresa el descenso alarmante del nivel de la napa freática de los acuíferos de
Ica. En cifras aproximadas, se puede enunciar que la media para el uso racional del agua
almacenada en el subsuelo debería ser de 8 m3/segundos pero se está extrayendo 17 m3/
segundos, lo que no permite una recarga natural, y conlleva a un deterioro del recurso común y
a la consecuente escasez.