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Regularización de la marihuana y otras drogas para su uso

recreativo y medicinal
La presentación de un proyecto de ley para regular la marihuana medicinal ha
abierto un debate en el país respecto a la conveniencia de esta iniciativa, los
desafíos que enfrenta, sus repercusiones, así como la relevancia de incluir al
cannabis dentro de los medicamentos legales de uso controlado.

En medio de la discusión han surgido preocupaciones validas por parte de


distintos sectores, así como de la ciudadanía en general, como las siguientes
teniendo una respuesta clara con base en la información científica actual

¿Es cierto que la marihuana puede usarse con fines terapéuticos?

Nivel de uso medicinal de la marihuana. OMS, 2014 Sí y viene aumentando su uso


con estos fines de manera considerable. Tal como lo señala el documento
elaborado por el Comité de Expertos en Drogodependencia de la Organización
Mundial para la Salud (OMS) "Cannabis y resina de cannabis", durante las últimas
dos décadas, la evidencia acerca del uso médico de la marihuana ha aumentado
de manera considerable.

Algunos usos que se identifican en la literatura existente son:

Reduce dolores crónicos y agudos, no solo en enfermedades terminales, sino


también el dolor neuropático (el relacionado con la afectación de trayectos
nerviosos) y el vinculado a procesos inflamatorios.
Controla el dolor en artritis reumatoide, esclerosis múltiple y migraña, entre otros.
Reduce náuseas y vómitos en tratamientos de cáncer y VIH
Estimula el apetito
Puede contribuir en casos de asma
Reduce la presión intraocular en el glaucoma de ángulo abierto

¿El uso de la marihuana medicinal puede ser la puerta de entrada para el uso
de otras drogas?

No, en la mayoría de los casos. Si bien algunos estudios muestran que el


consumo de marihuana antecede al de otras drogas ilícitas – como las pasta base
o cocaína - gran parte de los usuarios de drogas “suaves” nunca llega a consumir
drogas "más fuertes". La marihuana es la sustancia ilícita con mayor consumo,
asociado en gran medida por la alta accesibilidad. Sin embargo, es difícil sostener
que la marihuana sea la puerta de entrada al consumo de otras drogas. De hecho,
es el alcohol la droga que más frecuentemente antecede al consumo de drogas
más peligrosas. Adicionalmente el riesgo disminuye en lo que respecta al cannabis
para uso terapéutico de acceso restringido y formulación bajo determinadas
presentaciones y dosificaciones.
Existe evidencia para que demuestra que otros factores adicionales al consumo de
la marihuana, relacionados con el entorno social, situaciones de presión y el
consumo de alcohol y tabaco. De hecho, se ha demostrado la efectividad de la
marihuana como “puerta de salida” al consumo de drogas duras.

¿Qué propone la Iniciativa Marihuana Mx?

1. Autorizar el uso de medicamentos elaborados a base de marihuana y/o sus


ingredientes activos.

2. La reforma propuesta también prevé autorizar la investigación clínica con fines


de registro para productos que contengan marihuana y sus ingredientes activos.

3. La iniciativa propone que no se considere delito la posesión, para uso personal,


de hasta 28 gramos de marihuana, conforme a estándares internacionales. Esto
quiere decir, que se dejará de criminalizar el consumo.

El fallo de la Suprema Corte mexicana en noviembre del año pasado ponía patas
arriba el debate sobre la legalización, enquistado en una sociedad contraria a
dejar que cada quien consuma libremente. Los magistrados declararon
inconstitucional la prohibición de consumir marihuana a cuatro ciudadanos y
muchos mexicanos se preguntaron si su país seguiría la senda uruguaya o la de
cuatro entidades de Estados Unidos como Colorado, Washington, Alaska y
Oregón. Sólo un 20% de los mexicanos acepta el consumo recreativo de la
marihuana. México se encuentra en los niveles de aceptación que tenía su vecino
del norte hace 40 años, en 1975, según señalaba un informe de opinión pública
nacional.

Pero quienes promueven estos cambios pretenden que la legalización del


cannabis sea el primer paso de un nuevo paradigma en la política de drogas. Su
intención no es, por supuesto, favorecer el consumo de sustancias adictivas, sino
despojarlo de la criminalidad que comporta su prohibición. La legalización de
cannabis sería el primer eslabón.

Es evidente que las actuales políticas criminalizadoras han fracasado. No han


reducido el consumo y generan altos niveles de violencia y corrupción. El
narcotráfico tiene efectos devastadores sobre las instituciones públicas, hasta el
punto de que en algunos países llega a poner en jaque al propio Estado. La batalla
contra el narcotráfico absorbe ingentes cantidades de recursos para acabar
fracasando. La cuestión es cómo construir un nuevo modelo que no aumente el
consumo ni genere nuevos problemas. Hay consenso en la necesidad de revisar
el enfoque, pero cada paso debe calibrarse con el máximo rigor.

Referencias:
https://www.gob.mx/debatemarihuana
http://www.ideaspaz.org/especiales/marihuana-medicinal/
https://elpais.com/internacional/2017/07/07/actualidad/1499438985_288197.html

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