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La soberanía no se entregó

Un Análisis de las últimas Notas Reversales y el Acuerdo Cartes -


Macri
Por este medio lamento informar que la “SOBERANÍA ENERGÉTICA”, tan propugnada, no
se entregó en 2018. Con este juego de palabras, un tanto irónico, me gustaría señalar
que la “soberanía” fue entregada día tras día por 44 años, con varios actores políticos
involucrados, tanto en Paraguay como en la República Argentina. Sería injusto culpar a
una sola facción, a un solo partido político o a un solo gobierno para justificar los años
de desorden técnico-financiero y desprolijidades binacionales.

En la interpretación de las Notas Reversales y el Acuerdo Cartes – Macri, hay solo dos
caminos para comprender lo que sucede: enfocarse en la solución o enfocarse en el
problema.

No podemos defender la soberanía utilizando la confusión y el desorden de ideas. Para


comprender el tema Yacyretã hay que entender en primer lugar que la Entidad
Binacional es una Persona Jurídica, independiente de los Estados que la conforman; con
capacidad jurídica, financiera y administrativa así como también responsabilidad técnica
para estudiar, proyectar, dirigir y ejecutar las obras que sean necesarias para poner en
funcionamiento pleno una Central Hidroeléctrica, que lleva el mismo nombre, y
constituida por la Administración Nacional de Electricidad (ANDE) por el lado Paraguayo
y Aguas y Energía (hoy Emprendimientos Binacionales S.A – EBISA), por el lado argentino.
Ambas empresas con igual participación en el capital.

La historia de la Entidad Binacional Yacyretã (EBY) inicia en 1974, con la firma del
Tratado para el aprovechamiento del cauce del Río Paraná. El texto original del Anexo A
del Tratado1, establece que la Dirección Ejecutiva de la binacional debe ser alternada
cada cinco años; es decir, el titular paraguayo debía ocupar este puesto en periodos
alternados para controlar, auditar, fiscalizar y dirigir todas las operaciones de la
hidroeléctrica en sus ambas márgenes. Desde la firma del Tratado Original y hasta la
fecha, esto nunca sucedió. Esta situación basta para que comprendamos que el mal
manejo de la EBY se da desde el inicio.

A través de la Nota Reversal 6/14, se introducen modificaciones al Anexo “A” del


Tratado Original, que copiadas dicen:

- Artículo 10°. 1. “El Comité Ejecutivo estará constituido por dos Directores, uno
paraguayo y otro argentino, quienes asumirán los títulos de Director Ejecutivo
Paraguayo y Director Ejecutivo Argentino, con la misma competencia y
jerarquía y con igualdad de atribuciones y responsabilidades”.

El texto anterior no establecía la misma competencia y jerarquía y tampoco la


igualdad en atribuciones y responsabilidades.

1
Artículo 15
- Artículo 15° “Las decisiones del Consejo de Administración y del Comité
Ejecutivo que se vinculen con la operación de la Central Hidroeléctrica de
Yacyretã, serán ejecutadas por los dos Directores Ejecutivos en forma conjunta,
quienes serán individualmente responsables de la coordinación, organización y
dirección de las actividades de YACYRETÁ en sus respectivos países (…)”
-
“Cada director ejecutivo tendrá a su cargo las relaciones con las autoridades y
con las entidades públicas y privadas, como así también la representación de
Yacyretá en eventuales juicios en sus países, respectivamente”

El texto anterior establecía que las decisiones eran ejecutadas por uno solo de
los Directores Ejecutivos, en periodos alternados, como ya se ha mencionado y
Paraguay nunca ocupó este puesto.

Asimismo, el texto anterior establecía que el Director Ejecutivo en ejercicio


delegaba al Director del otro país las relaciones con autoridades y con entidades
públicas y privadas del mismo, como así también la representación de YACYRETÁ
en eventuales juicios.

Este punto es bastante atacado, aun viendo que la redacción es la misma pero
que sigue la línea de la administración doble y no individual. El punto en
controversia se centra en la palabra “operación”, interpretado como operación
técnica y no administrativa. Es decir: La modificación cuestionada no habla de
“operación del aprovechamiento hidroeléctrico”, pero aun así podría
interpretarse como una actividad propia del despacho de cargas.

- Artículo 16° 2p “En la formulación de la estructura organizacional de YACYRETÁ,


definida en el Reglamento Interno, dictado por el Consejo de Administración, sus
revisiones y modificaciones, se observará el principio de cogestión paritaria
binacional, sin restricciones ni excepción alguna”.

El texto anterior establecía solo la implementación de un Reglamento Interno


que determine cuáles son los deberes y atribuciones del Director Ejecutivo en
ejercicio.

- Artículo 17° “Los dos Directores Ejecutivos se mantendrán informados de la


ejecución de todos los actos de YACYRETÁ a cuyo efecto cualquiera de ellos
podrá requerir, en todos los niveles, información y documentación de cualquier
naturaleza”.

El texto anterior establecía lo mismo pero solo hablaba de Directores, no de


Directores Ejecutivos. El nuevo texto sigue la línea de la cogestión.

- Artículo 20°: “Los Consejeros, Directores Ejecutivos y demás funcionarios y


empleados no podrán ejercer funciones de dirección, administración o consulta
en empresas abastecedoras o contratistas de cualesquiera materiales y servicios
utilizados por YACYRETÁ”.

Idem al ítem anterior. Solo se agrega la calidad de “Ejecutivo” a los directores


siguiendo la línea de la cogestión.
Del análisis de las modificaciones, se concluye que este no es mala aunque
gerencialmente no sea recomendable que existan dos cabezas. Ambos Directores
tienen la calidad de EJECUTORES del Tratado y reglamentos internos; y deben,
obligatoriamente, realizar todas las acciones en conocimiento de su par. Asimismo,
ambos tienen la potestad de exigir una rendición de cuentas, en el momento que
consideren oportuno. Esto siempre existió, en forma limitada: todas las decisiones y
contratos relevantes requerían la firma de ambos directores, formalizar la situación no
cambiará mucho esta realidad.

A través de esta Nota Reversal, el manejo de la entidad se vuelve realmente


BINACIONAL, respetando lo establecido en el Artículo II del Tratado Original: “…una
entidad binacional denominada YACYRETÁ con capacidad jurídica, financiera y
administrativa, y también responsabilidad técnica para estudiar, proyectar, dirigir y
ejecutar las obras que tiene por objeto, ponerlas en funcionamiento y explotarlas como
una unidad desde el punto de vista económico”.

La cogestión o paridad siempre fue una reivindicación necesaria, y fue varias veces
reclamada por la margen paraguaya. Me pregunto, ¿por qué es malo que una BINACIONAL
se maneje de manera Binacional?. Es un tema delicado, porque implica la posibilidad de
que exista descoordinación en la formulación de órdenes, por ejemplo.

El siguiente punto de la historia de la Entidad Binacional, se relaciona con lo que se


establece en la Nota Reversal 2/17 y el Acuerdo Macri – Cartes.

El Tratado original contemplaba que la Central Hidroeléctrica de Yacyretã (CHY) debía


contar con 30 unidades generadoras (Cota 83 msnm) y un embalse compensador para
aminorar el deterioro de las máquinas producido por el proceso de golpes hidráulicos
que se producen por baja presión, en términos técnicos, esto se llama cavitación. A
pesar de esto, la puesta en marcha de la CHY fue realizada a partir de 1994 y desde
1998 operó por varios años con solo 20 turbinas (Cota 76 msnm), es decir a un 60% de
su capacidad, y sin la construcción del embalse2. Luego del acuerdo entre los
Presidentes Néstor Kirchner (Argentina) y Nicanor Duarte Frutos (Paraguay) que
establecía el Plan de Terminación de Yacyretã, iniciaron las obras para llegar a la
capacidad de diseño proyectada. Fue recién en Diciembre de 2010 que se alcanzó la cota
82 msnm, produciendo 2.600 MW. Finalmente, la elevación a 83msnm fue alcanzada
recién en Febrero de 2011 y de esta manera se alcanzaba la potencia de diseño de la
represa (3.200 MW) y el aporte adicional de energía de 8.000 GWh/Año. En todo este
tiempo, seguían los manejos irregulares ya mencionados.

En 1992, autoridades argentinas y paraguayas suscribieron una Nota Reversal que reducía
la tarifa de electricidad, lo que hacía que Yacyretã sea financieramente inviable, porque
no se podía recaudar lo suficiente para pagar los compromisos. Esta nota acentuó el
descalabro financiero, y fue tratada en el Congreso Paraguayo recién en 1995 (3 años
después).

2
La represa, de aproximadamente 67Km de extensión está construida utilizando hormigón, roca y tierra.
La Nota Reversal de 1992 (NR 92) fue rechazada por el Congreso Nacional Paraguayo,
por Resolución Nº 492 de la Honorable Cámara de Senadores del 15 de junio de 1995
fundamentándose en el hecho que la vigencia de la misma puede ser considerada como
un subsidio al mercado argentino en detrimento de los intereses paraguayos, ya que
Paraguay utiliza solamente una parte ínfima de la energía de Yacyretã. Para ese
entonces, las obras de la CHY ya estaban terminadas en un 70% (estaban en servicio 8
unidades generadoras, además se contrataron préstamos con el FMI y el BID). En Octubre
del mismo año, la Cancillería Paraguaya comunicó a su par de la República Argentina
dicha decisión.

La postura asumida por el Congreso Paraguayo fue rechazada por el Congreso Argentino,
invocando la Convención de Viena de 19693, por lo que en virtud de la disposición
enunciada, la Nota Reversal del 9 de enero de 1992 quedó vigente, en supuesta
espera de que se llegue a un acuerdo entre el Gobierno argentino y el Gobierno
paraguayo, lo que se volvió a considerar solamente en el ámbito técnico, aunque la Nota
Reversal siguió aplicándose en el manejo de la Binacional sin que exista objeción
alguna por parte de los representantes paraguayos de la Entidad.

En este sentido, lo más sensato fue y sigue siendo aplicar el Artículo XXI del Tratado:
“En caso de divergencia sobre la interpretación o aplicación del presente Tratado y sus
Anexos, las Altas Partes Contratantes la resolverán por los medios diplomáticos usuales
y los tratados vigentes entre las mismas sobre solución pacífica de controversias, lo que
no retardará o interrumpirá la construcción ni la operación del aprovechamiento
hidroeléctrico y de sus obras e instalaciones auxiliares”. Las negociaciones se llevaron a
cabo desde marzo de 2014 hasta la celebración del Acuerdo Cartes – Macri, aplicando los
términos de la NR 92 de manera provisoria.

Siguiendo la línea de ideas, fueron años en los que los Consejeros y Directores (como así
también parlamentarios y otros actores políticos) dejaron que los atropellos argentinos
crezcan. A pesar de tener la posibilidad, ningún director exigió el derecho de auditar y
exigir una rendición de cuentas ni accedió a documentos financieros. Entonces, queda
demostrado que la “entrega de soberanía” fue realizada durante 44 años, todos los
días y más que nada: por falta de interés.

3
Artículo 39: “Norma general concerniente a la enmienda de los tratados”, reza: “Un tratado podrá ser
enmendado. por acuerdo entre las partes. Se aplicarán a tal acuerdo las normas enunciadas en la
Parte II, salvo en la medida en que el tratado disponga otra cosa.”
“Celebración y entrada en vigor de los tratados”, Sección Primera, “Celebración de los tratados”, Artículo 7°
“Plenos poderes, expresa cuanto sigue: 1. “Para la adopción, la autenticación del texto de un tratado, para
manifestar el consentimiento del Estado en obligarse por un tratado, se considerará que una persona
representa a un Estado”: a) si se presentan los adecuados plenos poderes, o b) si se deduce de la práctica
seguida por los Estados interesados o de otras circunstancias, que la intención de esos Estados ha sido
considerar a esa persona representante del Estado para esos efectos y prescindir de la presentación de
plenos poderes. 2. “En virtud de sus funciones, y sin tener que presentar plenos poderes, se considerará que
representan a su Estado: a) los Jefes de Estado, Jefes de Gobierno y Ministros de relaciones exteriores, para
la ejecución de todos los actos relativos a la celebración de un tratado; b) los Jefes de misión diplomáticas,
para la adopción del texto de un tratado entre el Estado acreditante y el Estado ante el cual se encuentran
acreditados; c) los representantes acreditados por los Estados ante una conferencia internacional o ante una
organización internacional o uno de sus órganos, para la adopción del texto de un tratado en tal
conferencia. Organización u órgano”.
El Tratado Original cumplió 40 años de celebración en 2014. El documento fijaba que en
este plazo se debían negociar las bases financieras y que, en teoría, la deuda debía ser
CERO.

Sucedió pues, que la terminación de obras (para pasar de cota 76 a cota 83) acordada a
través del Plan de Terminación de Obras de Yacyretã requirió una inversión importante:
al 60% de capacidad de diseño la EBY recaudó dinero suficiente que fue destinado a
financiar la terminación de la obra para alcanzar la cota 83 msnm (aproximadamente
4.000.000.000 USD). Si esto no sucedía, la EBY tenía que realizar un nuevo préstamo
para obtener los 4 mil millones de USD para finalizar las obras. En este sentido, una
parte del préstamo no se amortizó porque todavía regía el periodo de gracia (hasta el
2007). Durante este tiempo, fue aplicada la NR 92 y a través de esa tarifa se financió y
aportó para el pago de la deuda, pero no se aplicó a la deuda.

Mientras esto sucedía; reconociendo la tarifa establecida en las NR 92, entre 1994 y 2015
Argentina llegó a pagar 44USD x Mw/h (por 95% de “energía” retirada) y Paraguay 22,3
USD x Mw/h (por 6% retirado). El precio no permitió la amortización de ninguna deuda,
ni el pago de compensaciones previstas, sino que solamente se financió la terminación
de la obra pasando a generar de 12.000 GWh a 20.000 GWh. Asimismo, le faltó el
componente de amortización en la tarifa ya que la misma estaba fijada siempre que la
CHY funcione a un 100% de capacidad y no al 60% como sucedió en realidad. La Nota
Reversal (NR92) hoy atacada de nulidad, seguía siendo aplicada, sin quejas.

En este sentido, la deuda hubiese sido cero ya si es que se aplicaba irrestrictamente


el Anexo C del Tratado y no la Nota Reversal de 1.992; pero esto no sucedió.

Todos los Gobiernos reconocieron que existía deuda de la Entidad Binacional al Gobierno
Argentino, y ninguno planteó aplicar el numeral IX del Anexo C para establecer la
proporcionalidad de los compromisos. Asimismo, la Entidad también debe a Paraguay por
territorio inundado, concepto que se resuelve con la Nota Reversal 2/17 y a la ANDE por
utilidades. Todos los problemas financieros surgieron desde el momento en el que
Paraguay no se interesó siquiera por la edificación de la hidroeléctrica, y durante 44
años cedió el control completo de la Entidad y la Central a la República Argentina.
Insisto, la soberanía se entregó hace varios años…

Las negociaciones para llegar al Acuerdo actual, que acepta que existe una deuda,
pueden adecuarse la estrategia “ganar-ganar” que es un proceso de resolución que logra
contentar a todos los participantes del “juego” (o negociación), exigiendo que sea
posible articular los intereses de las partes complementadas, consiguiendo beneficios
para todos aunque no se trate necesariamente del mismo beneficio.

El objetivo principal en estas negociaciones debería ser la Sostenibilidad de la Entidad,


logrando el equilibrio económico-financiero (costo anual = ingreso anual). Argentina
retira una cantidad suficiente de energía, a precio bajo y Paraguay recibe
compensaciones monetarias para aplicarlas en inversión (mientras no contrate la
totalidad de la potencia que le corresponde).

Acuerdo Cartes – Macri y Nota Reversal 2/17


Con el Acuerdo, ambos países se benefician. La deuda existe, y no deberíamos
retroceder porque esto significaría un nuevo atraso. En este sentido, el acuerdo no se
redujo la deuda, solo existe una conciliación de cuentas y un sinceramiento de números,
que pasamos a analizar:

A. ORDENAMIENTO ECONÓMICO FINANCIERO DE LA ENTIDAD BINACIONAL


YACYRETÁ

En este apartado, se reconoce que fue la República Argentina quien realizó las
aportaciones para la construcción de la CHY y para la finalización de obras (Plan de
Terminación de Yacyretã) conforme a los términos de los Decretos Nro. 3450/1970 y
612/1986 actuando como un prestamista de la EBY y sin desacuerdo por parte del
Paraguay. Estos créditos, generaron un interés anual del 6% que aumentaban
gradualmente la deuda entre la Entidad Binacional y el Gobierno Argentino, llegando
hasta casi USD 19.000, un monto generado de forma unilateral por la aplicación de la
Nota Reversal de 1992.

Argentina no pagó en tiempo y forma por la energía, tampoco realizaba los pagos que
debían ser aplicados a la deuda. En este sentido es importante señalar, una vez más,
que la Entidad Binacional es una persona jurídica independiente a los países que la
conforman, es decir, estamos hablando de tres sujetos: Entidad Binacional Yacyretã,
República Argentina y República del Paraguay.

En este sentido, la República Argentina (en su carácter de prestamista) detrae mediante


el mecanismo de compensación entre partes los montos que, como parte contratante,
adeuda a la Empresa (EBY). De existir acreencias recíprocas entre EBY y Argentina, con
posterioridad al 31/12/2015 seguirán este mismo mecanismo de compensación.
Asimismo, de existir créditos, las NR establecen un mecanismo de ajuste a los efectos de
mantener los valores constantes.

Conforme al cuadro precedente (copiado del anexo a la NR), existe un Monto final que
asciende a USD 4.084.063 mil al 2015. Este saldo corresponde la deuda de la EBY al
Gobierno Argentino. Es una deuda DE LA EMPRESA con el Gobierno Argentino, y debe
ser pagado en 20 cuotas recién desde el año 2028.

Deuda de Capital con GOA por Créditos y Garantías otorgadas 5.540.73


Deuda por Actualizaciones de Capital con GOA 1.525.913
Acreedores Financieros 32.368
Subtotal deuda 7.899.034
MENOS: Aplicación Créditos EBY – GOA 3.014.971
Saldo Neto 4.084.063
Valores Establecidos en miles de dólares. Según Estados Financieros 31/12/15 y Acta de
Entendimiento Cartes – Macri.

La Nota Reversal también menciona la deuda que mantiene la EBY con EBISA en
concepto de utilidades. En este sentido, establece que las mismas constituyen un 12%
anual sobre su participación en el capital integrado, al 31/12/2015. Esta deuda debe ser
cancelada también en 20 cuotas anuales y consecutivas a partir del año 2023. Las que
surjan con posterioridad al 2015 y hasta el 2017, deben ser canceladas en las mismas
condiciones. También se establece un método de ajuste para mantener constantes los
valores.

En ese mismo sentido, se establece un mecanismo de compensación de deudas entre


YACYRETÁ Y ANDE, que comprende:

a) Las deudas que tiene EBY con ANDE por capital pendiente de integración y venta
de energía: éstas se deben compensar con las acreencias de la ANDE con EBY por
utilidades del 12% anual sobre su participación en el capital integrado y el
resarcimiento de la totalidad de sus gastos propios al 31/12/15.
b) Monto de deuda remanente: debe ser compensado por Paraguay con los créditos
a su favor por compensación en razón de territorio inundado.
c) Acreencias Recíprocas posteriores al 31/12/2015: compensadas en valores
similares.

Amén de la compensación de deudas; surge el concepto de “Compensación por


territorio inundado”, que no se establecía en el texto original. En este sentido, se
aclara cuánto es el territorio inundado y se le pone un valor monetario que
anteriormente no estaba definido. Hasta hoy, no se recibía ningún tipo de beneficio en
este sentido. Así:

a) Lo que la EBY debe por el periodo del 31/12/2015 al 31/12/2017: debe ser
pagado (por EBY a cada uno de los países) en 10 cuotas anuales y consecutivas
desde el 2023, siendo estos montos reajustados mediante una fórmula
establecida en la NR.
b) Lo que surja por territorio inundado a partir del 2018: se paga mensualmente a
partir de Enero/2018.

Es decir: Paraguay debe RECIBIR una compensación mensual por territorio inundado
(en proporción de 80% del total) desde Enero/2018. Además de este monto mensual,
se suma una compensación en el mismo porcentaje por 10 años (2023-2033) en
concepto de compensación atrasada. Lo mismo sucede con la República Argentina.

B. OTRAS DISPOSICIONES ESTABLECIDAS EN EL ACTA DE ENTENDIMIENTO

Este apartado establece que la EBY debe definir anualmente su Costo Unitario por
Servicio de Electricidad, a los efectos de alcanzar los niveles de eficiencia y
productividad en el entendimiento. En este sentido, debe instaurarse un programa de
reducción de gastos que asegure:

a) Que entre 2018-2022 la totalidad de los gastos directos e indirectos de


explotación, gastos sociales y medioambientales, más inversiones en obras no
vinculadas con la generación no superen el equivalente a 17,5 USD/MWh.
b) Que a partir del 2023, la diferencia no debe superar el 10%;
c) Que en caso de incumplirse ambos objetivos, el excedente será cargado como
costo de la Margen que genere la disparidad y se utilizará el descuento sobre
compensaciones (no importa que sea en calidad de Alta Parte Contratante o
Entidad constitutiva de la EBY);
d) Que la EBY, como empresa, determinará e incluirá en sus costos anuales hasta el
2022 el monto necesario para gastos concernientes al programa de reducción de
gastos de explotación.

También se establece que para utilizar la energía generada por la Central


Hidroeléctrica, ANDE y EBISA deben presentar sus respectivos cronogramas para que la
EBY arbitre los mecanismos necesarios para cumplir con su obligación de entregar la
potencia solicitada. Asimismo, los países no deben aplicar ninguna regulación o norma
interna que restrinja el ingreso previsto y facturado por la EBY a las entidades y los
compromisos financieros entre ambas partes.

Al celebrar contratos de suministro entre EBY y EBISA o EBY y ANDE, deben


establecerse las condiciones que prevean plazos de pago por Compensación por Cesión
de Energía y las penalidades establecidas en caso de mora.

Asimismo, la Entidad Binacional asume el compromiso de pagar mensualmente las


compensaciones en concepto de utilidades sobre el capital integrado y de resarcimiento
de gastos a partir de enero de 2018. Es decir, mensualmente, Paraguay recibirá
además del monto por territorio inundado un monto por utilidades.

Por último, Paraguay y Argentina se comprometen a impulsar la ampliación y


modernización tecnológica del parque generador de la CHY, lo que incluye la ampliación
del Parque Generador de Yacyretã en el vertedero del Brazo Aña Cua. En este sentido,
se soluciona la divergencia de teorías que existía: ¿es potestad del Consejo de
Administración autorizar Aña Cua? ¿Debe pasar por el Congreso?. Al incluirla en la NR
2/17, indefectiblemente pasa por el Congreso de ambos países.

C. MODIFICACIÓN DEL TEXTO DEL ANEXO C DEL TRATADO DE YACYRETA

En este apartado se modifican algunos numerales, además de la planilla del Anexo C del
Tratado.

En primer lugar, se deben comprender las definiciones técnicas que este apartado
establece, para lo que me remito a la Nota Reversal.

Se establece la división en partes iguales de la energía producida por la CHY, así como
que el mecanismo de contratación de fracciones de potencia (no energía) producidas
por la misma, será celebrado por la EBY con ANDE/EBISA por periodos de ocho años
según cronograma establecido.

Asimismo, se establece que ANDE y EBISA tienen el derecho de utilizar toda la energía
que puede ser producida por la potencia que contratan4 durante el tiempo que se
conviene dentro de cada lapso de operación. También se confirma que cuando una
entidad decida no utilizar su parte de la energía correspondiente a su potencia

4
Tener en cuenta que se contrata POTENCIA, no energía.
contratada, podrá5 autorizar a EBY a CEDER6 a las otras entidades la parte de energía
no utilizada que se vuelve disponible en el lapso mencionado, pagando una
compensación a quien no utilice esta potencia. Es decir, Argentina debe pagar al
Paraguay por cesión de energía.

Se establece el valor unitario de esta compensación:

a) Hasta 2016: 2.998 USD/GWh cedido


b) Desde 2017: 3.598 USD/GWh cedido

La ENTIDAD BINACIONAL YACYRETÁ adelantará mensualmente los montos al país que


cede la energía, a cuenta de las obligaciones de quien la utilice, por utilidades,
resarcimiento y compensación. Es decir, se vuelve a establecer un mecanismo de
compensación deuda/acreencia. Asimismo, se establece el mecanismo de ajuste para la
conservación del valor real mediante una fórmula.

La energía producida por EBY debe ser entregada a las entidades en el sistema de Barras
de la CH, en condiciones establecidas en los contratos de compraventa. En este punto,
es importante señalar que se ha construido la Línea de Transmisión de 500 kV desde
Ayolas hasta Villa Hayes (en territorio Paraguayo) pero que es imposible conectarse para
recibir el 100% de la energía7 por falta de adecuación de estas barras.

Por razones económicas, la ANDE retira como máximo 400MVA de la CHY, porque utiliza
menos del 5% del total de la producción de la Central. Es decir, hay capacidad para
atender la necesidad actual.

Recién a partir de septiembre de 2019 estará en pleno funcionamiento y en 2020 se


prevé contar con dos líneas más de 500kV, capaz de retirar el doble de su derecho (50%
de toda la capacidad de la EBY). Es esta capacidad doble lo que brindará la seguridad y
confiabilidad al Sistema Eléctrico Paraguayo, cuando necesitemos retirar mayor cantidad
de potencia.

Siguiendo con el análisis de la NR 2/17, se establece el COSTO DE SERVICIO DE


ELECTRICIDAD, que estará compuesto por:

a) Monto necesario para pago de utilidades a Paraguay y Argentina


b) Monto necesario para pago de préstamos
c) Monto necesario para amortización de Préstamos
d) Monto necesario para pago de resarcimiento a EBISA y ANDE
e) Monto necesario para pago de compensación por inundaciones
f) Monto necesario para cubrir gastos de explotación
g) Monto necesario para pago de inversiones
h) Monto del saldo de cuenta de explotación
i) Monto previsto para pago de compensación por cesión

5
PODRÁ no implica obligación. Si no quiere cederse, se contrata el 50% de lo que corresponde a cada
Entidad y se paga el precio aún cuando la energía producida por la potencia contratada no pueda ser
utilizada.
6
CEDER no es lo mismo que VENDER.
7
Puede recibirse el 50%, a tensión de 200V.
La COMPENSACIÓN POR TERRITORIO INUNDADO debe ser pagada por la EBY a cada país
como consecuencia del aprovechamiento hidroeléctrico. La NR 2/17 establece la fórmula
a través de un criterio técnico de donde se entiende que el monto total de la misma
debe ser calculado en DOLARES AMERICANOS en proporción de la superficie inundada:
80% para el Paraguay y 20% para la República Argentina. El mecanismo de pago ya fue
mencionado anteriormente.

Se modifica lo referente a los ingresos. El ingreso anual deberá ser igual al costo del
servicio establecido. Asimismo, debe ser distribuido en forma proporcional a la energía
efectivamente utilizada por cada entidad (es decir, Paraguay 6% y Argentina 94%. Los
pagos van a ser SIEMPRE proporcionales a la potencia que retiramos). La energía
utilizada efectivamente será facturada mensualmente en USD por Kw/h (esto incluye lo
cedido, si no se cede: se paga a la EBY 50/50).

Finalmente, se conviene que las disposiciones serán revisadas a los 30 años a partir del
01.01.2018 (2048) o eventualmente cuando las altas partes así lo decidan. Es decir, las
negociaciones siguen abiertas siempre que exista voluntad política para hacerlo.

CONCUSIONES:

Asumiendo que se entiende que: la EBY no es ni Argentina ni Paraguay; que Paraguay es


consumidor minoritario (no accionista minoritario) y que somos accionistas en un 50% de
una empresa que tiene deudas, podemos concluir que, todas las voces (a favor y en
contra) tienen su verdad, pero no podemos negar que:

A) Lo acontecido con Yacyretã es producto de varios años de desidia y


desprolijidad. Los primeros culpables somos nosotros, que no nos ocupamos ni
nos preocupamos por lo que pasaba en la empresa. La “responsabilidad” no
puede recaer en un gobierno u otro. Pudieron haber acuerdos mejores? Sí, pero
nunca existió un “Plan B”. Negarnos a aceptar este acuerdo implica que sigamos
sin cobrar nuestras acreencias y que el desorden se perpetúe.

B) El acuerdo consumatum est, ya no se puede (o no se debería) retroceder. Lo


establecido en las Notas Reversales no es lo mejor, pero es bueno dentro del
contexto ganar-ganar, donde nunca se consiguen las máximas pretensiones pero
siempre se habla de beneficio para las partes. Hay que entender que una
negociación no es lo mismo que una imposición. Lo acordado debe servir como un
piso considerando que las negociaciones no están cerradas por treinta años, sino
que están abiertas “siempre que las partes lo consideren oportuno”, por
ejemplo, cuando tratemos el punto de la presa de compensación.

El primer paso hacia el ordenamiento financiero está hecho ya que siempre se


supo que hubo deuda aunque nunca se supo a cuanto ascendía. Además de
resolverse el desastre financiero, se habilitan nuevos negocios: Aña Cuá,
ampliación EBY, la presa compensadora de Itatí-Itacorá que traerán sus
beneficios en lo referente al desarrollo energético y regional.

C) La cogestión siempre existió, pero de manera limitada. Es una reivindicación


ya que el argumento argentino siempre fue que “a falta de alternancia o
cogestión” ellos tenían la titularidad de la jefatura de la Central Hidroeléctrica.
No fuimos capaces de materializar el derecho de “alternancia” consagrado
inicialmente. Aun así, no es bueno que una institución tenga dos cabezas.

D) Las obras pendientes se realizarán una vez que las finanzas lo permitan. El
arreglo financiero de la Entidad es necesario para concluir estas obras,
postergadas justamente por falta de recursos. No podemos hablar de un subsidio,
porque siempre existió y rigió la regla de recaudar la parte correspondiente a
amortizar la deuda. Lo que sucedió es que lo recaudado, no fue aplicado al pago
de la deuda: por facturación insuficiente, por un periodo de gracia, por
terminación de obra, por otros factores… pero no se aplicó.

E) Paraguay no renuncia a “comercializar” sus excedentes energéticos. Se


continúa con la cesión de energía con un leve aumento de la ganancia en
concepto de compensación. La libre disponibilidad de energía existe y está
establecida en el texto del Tratado Original de Yacyretã. En porcentajes iguales
para las partes contratantes (artículo XIII del Tratado) con la clara mención de
que se reconoce a cada uno de ellos el derecho de preferencia de la adquisición
de energía que no sea utilizada por el otro país para su propio consumo.
Asimismo, se establece que Paraguay y Argentina se comprometen a adquirir,
conjunta o separadamente, en la forma que acordaren, el total de la potencia
instalada. Esto queda ratificado con la NR 2/17.

Hay que comprender que la energía no se almacena, y que tampoco es lo mismo


comprar energía que comprar verduras del supermercado. Para consumir o
vender a terceros países, primero hay que contratar el 50% de energía y pagar
ese porcentaje aún si es que no se consume.

El propio marco legal de la Argentina bloquea la posibilidad de comercializar la


energía de la CHY a terceros países, ya que según la normativa, esta solo puede
comercializarse en Mercado Spot y, dentro de este mercado, debe ser consignada
a abastecer demandas del mercado interno. En términos comerciales: la energía
adquirida por la EBY no puede exportarse.

Así, para hablar de la posibilidad de “vender excedentes” es necesario modificar


el tratado y también el ordenamiento jurídico interno de ambos países (sobre
todo en el ámbito comercial y aduanero), además de realizar las inversiones
necesarias en infraestructura para el transporte.

Además, ¿por qué querríamos VENDER eventualmente nuestra energía a terceros


países, si es que tenemos el Mercado Argentino asegurado?

F) El Acuerdo Cartes – Macri resuelve los intereses impuestos, recogiendo al mismo


tiempo las irregularidades de pagos de la República Argentina y habla
taxativamente de CÓMO y CUANTO pagar. En este sentido, se establece un
mecanismo de compensación de deudas – acreencias como primer paso hacia el
reordenamiento financiero de la entidad. Una vez compensado todo, se
calendariza los pagos que deben recibir los Estados por parte de la Entidad
(empresa) en concepto de utilidades, compensaciones por territorio inundado y
otros valores.
Así también, a través de este acuerdo se introduce el concepto de
Compensación por Territorio Inundado (que no existía en el texto original) que
implica un ingreso extra tanto para el tesoro paraguayo como para el argentino.
Se contempla un aumento del valor de cesión de energía, ínfimo, pero aumento
en fin.

G) Argentina y Paraguay se comprometen a impulsar la ampliación y


modernización tecnológica del Parque Generador de la CHY, lo que incluye la
ampliación del Parque generador en el Vertedero Aña Cua.

La Central Hidroeléctrica de Yacyretã instalada en el Brazo principal tiene 20


unidades de 155 MW de capacidad nominal (con potencia máxima hasta 160 MW),
asimismo tiene espacio suficiente para instalar diez unidades más de la misma
potencia.

Si bien el Tratado de Yacyretã no contempla expresamente la maquinización de


este brazo, el Anexo B del mismo dispone taxativamente: “Las obras descriptas
en el presente Anexo podrán sufrir modificaciones, previa aprobación del
Consejo de Administración de YACYRETÁ, cuando exigencias técnicas que se
verifiquen durante la elaboración del Proyecto y ejecución de las Obras o cuando
requerimientos de mercado energético así lo aconsejen.” Maquinizar Aña Cua
implica una cantidad significativa de energía de manera constante.”Dicen los que
saben” que Argentina apura esta construcción porque necesita de manera
urgente contar con determinada cantidad de energía. Es así: Actualmente, para
el Paraguay es innecesario, pero hay que recordar que contamos con
disponibilidad de energía hidroeléctrica garantizada hasta el 2030
aproximadamente adoptando una tasa probable de crecimiento de entre el 6 y
7%/año.

Existe una tendencia de hablar de que la obra maquinización del Brazo Aña Cua
está enteramente en territorio paraguayo, y que por lo tanto la obra y el
aprovechamiento debe ser enteramente paraguayo. Esto puede refutarse con lo
establecido en el Artículo III.1 del Tratado de Yacyretã que establece
claramente: “A los efectos previstos en el Articulo I, las Altas Partes
Contratantes constituyen, en igualdad de derecho y obligaciones, una entidad
binacional denominada Yacyreta, con capacidad jurídica, financiera y
administrativa, y también, responsabilidad técnica para estudiar, proyectar,
dirigir y ejecutar las obras que tiene por objeto, ponerlas en funcionamiento y
explotación como una unidad desde el punto de vista técnico-económico”, es
decir: la energía generada por el Brazo Aña Cua no puede ser explotada y
vendida independientemente porque forma parte indivisa del condominio,
con despacho unificado.

La Licitación es un hecho, pero ello no obsta a que –si se considera pertinente-


siga siendo una carta de negociación en otra oportunidad.

Es por ello que el acuerdo es favorable porque encamina al ordenamiento consolidado de


la Entidad Binacional, considerando la evolución desprolija que tuvo durante todos estos
años. Se identifican los pasivos de la empresa a los efectos de volverla económica y
financieramente viable, fijando una tarifa competitiva que cubra sus costos financieros,
administrativos, operativos y de mantenimiento. Este acuerdo permite que el futuro sea
un tanto más claro, sobre todo en miras a la negociación del Tratado de Itaipú.

Se pueden discutir los números? Claro que si! Pero se tiene que comprender que existió
un retiro de energía a un precio que no permitió amortizar la tarifa, y esta
responsabilidad no es proporcional. De todas formas, se justifica que los aportes
realizados para la construcción de la represa y la terminación de las obras sean
devueltos a los socios a un plazo muy conveniente (30 años, con 10 años de periodos de
gracia) lo que permite que el pago surja de la misma producción de la CHY a un 100% de
capacidad.

Estamos de acuerdo en que el problema principal es la falta de comunicación y el


desconocimiento, aprovechado por los formadores de opinión y por los oportunistas. No
existió debate y nadie habla de números. Pero no podemos hablar de entreguismo,
cuando la entrega se realizó día tras día. Parafraseando a un entendido en la materia:
No existe entrega, existe improvisación.

Es importante que para futuras negociaciones, se utilice lo destinado en comunicar para


crear espacios de participación en donde se cuente QUE sucede, se escuche QUE se
quiere, se cuestione QUE ES lo que pasa y se debata una salida beneficiosa. Hay
desconfianza? Sí. Pero las Notas Reversales aprobadas no son tan buenas como la pintan,
ni tan malas como se creen.

El ordenamiento jurídico-financiero del área energética nacional es lamentable. Tras


muchos esfuerzos de reordenamiento, esto es un avance significativo. Particularmente
en este caso, las negociaciones siguen abiertas, y siempre existen oportunidades para
ello.

Debo declararme contraria a aquel concepto de “soberanía energética” que es mal


utilizado para referirse a que la energía hidroeléctrica y que ésta debe ser vendida
cuando se nos dé la gana y a cualquiera, desconociendo las limitaciones físicas y legales
en la región en materia comercial. En todo caso, es imperativo referirnos a que la
verdadera soberanía energética: aquella se da cuando existe sostenibilidad de las
binacionales, la seguridad de abastecimiento y el desarrollo energético nacional,
garantizando de esta manera la calidad de vida de la población.

Carmen Arias Rodríguez, MSc.8

8
Abogada. Máster en Energía (2017) por la Universidad de Buenos Aires.
LL.M (c) en Derecho Civil Patrimonial por la Pontificia Universidad Católica Argentina (2017).
Graduada del Programa de Formación de Líderes Energéticos del Consejo Mundial de la Energía – WEC (2018)