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CONCLUSIONES

CAPITULO V

  • 1. Las instalaciones de las guarderías deben ser tratadas con especial esmero, prestando especial cuidado a los pavimentos, sanitarios y aulas. Y es que en una convivencia de tantos niños y bebés es necesario poner todo el esfuerzo y las medidas para evitar el riesgo de propagación de enfermedades originadas por el mal estado de limpieza del centro.

  • 2. Los productos deben estar totalmente aprobados o normados y no serán peligrosos para el contacto humano, debiendo contar con su etiquetado correspondiente.

  • 3. La higiene en las zonas donde pasan tiempo los niños es un factor importantísimo. Debe mantenerse de forma muy escrupulosa para evitar infecciones. Es más que conveniente mantener las guarderías libres de gérmenes y bacterias que puedan causar problemas a los más pequeños.

  • 4. Por otro lado, en una guardería suelen proliferar virus o bacterias que saltan de un niño a otro al compartir esos objetos chupados y manoseados o simplemente por el aire, de ahí la importancia de la limpieza y ventilación de las estancias que la conforman. Se trata de evitar contagios entre unos y otros, ya que, al ser tan pequeños, su sistema inmunológico aún está en desarrollo.

  • 5. Asimismo, la eliminación de la suciedad ambiental como es el polvo y los pequeños residuos, se realizará por aspiración o con el uso de una mopa de microfibra húmeda, pero nunca con un barrido en seco.

CONCLUSIONES CAPITULO V 1. Las instalaciones de las guarderías deben ser tratadas con especial esmero, prestando

RECOMENDACIONES

  • 1. En cuanto a la limpieza en sí, es necesario dedicar un tiempo del proceso al saneamiento de dependencias, mobiliario, juguetes y demás objetos. En este sentido, la limpieza y desinfección deben realizarse a diario, con desinfectantes de suelos, servicios higiénicos y cocina, de tal forma que la aplicación de estos productos no suponga riesgo para los niños.

  • 2. Es muy importante utilizar productos y electrodomésticos que aseguren la desinfección de las estancias, pero también teniendo en cuenta que estos productos no resulten nocivos para los pequeños.

  • 3. Muchos de los niños que acuden a las guarderías aún usan pañales. Esto es un gran foco de infecciones, por lo que el control y tratamiento de los residuos generados debe ser muy estricto. Se deben mantener unas ciertas condiciones de higiene con contenedores especiales para este tipo de desechos y la ventilación adecuada de las zonas donde se encuentran los depósitos para no comprometer la calidad del aire.

  • 4. Atender la instalación de manera que cumpla todas las prestaciones para las que fue proyectada cumpliendo de esta manera el objetivo por el cual fue creado. Supervisando el funcionamiento de todos sus componentes para lograr ese objetivo.

  • 5. Corregir las desviaciones que se produzcan, en cuanto sucedan procurando,

que el gasto energético sea el mínimo posible.

Teniendo en

cuenta los beneficios derivados del funcionamiento

óptimo de

la instalación.

  • 6. Cuidar la seguridad de la instalación, y consecuentemente la de los usuarios

RECOMENDACIONES 1. En cuanto a la limpieza en sí, es necesario dedicar un tiempo del proceso

BILIOGRAFIA

  • FRANCISCO REY SACRISTÁN. Manual del mantenimiento integral en la empresa. Año: 2001

  • FRANCISCO REY SACRISTÁN. Gestión de mantenimiento en industrias y talleres. Año: 1975

  • SEIICHI NAKAJIMA. Introducción al TPM : mantenimiento productivo

total..

Año:

1991

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