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MEDITACION Y CABALA Ati Coiemo mo mayeta ne tiatitl Rabi Itzjak Ginsburgh EDICIONES OBELISCO (&) BS fee Cecoige e(MC eM Cor u a eRe SM Cone CMTC Coleco ecole Ld eo oc mmel CULM os Mo eT UMICaLy él con lagrimas en los ojos. Al preguntarle por qué lloraba, el hijo contesté que en medio del juego, mientras se escondis PIE eee Rb AR RES Mh a tt ite) hasta que se dio cuenta de que nadie lo buscaba. E irrumpié en UU co Dele Cae eure eRe ecco col oR Boole CE decirlo, cuando nosotros detenemos el juego sagrado del es- nee eee eee) Peace acu i tome ee eee mst CMe Rol ee Ue lta Leo) (oe DTS M eet eee ME meLe CoM ge | jugar con nosotros el juego divino del «escondite». Nuestra necesidad mas profunda es revelar a Dios en nuestras vidas. Pero, ;dénde encontramos a Dios? ;A donde vamos para buscarlo? En el presente libro, Meditacién y Cabala, el Rabi esr Se Ne Rec oR eRe Ue eect SU clay Remo ec Mr eC MUA OL Ce LMR EU lect lellon NINN " | |) IF EDICIONES OBELISCO ® bora k Meta Cem L3 erties EL MISTERIO DEL MATRIMONIO. Rooke airy letra del abecedario hebreo, y al ET pes egoR Rt el ge oR) We ge Re eM eRe formar al lector que el mismo ha sido preparado y revisado en Is- rael por estudiosos de Tora. aes e Romeo le} de este libro y sobre el resto de Mele eee Meo ol UM a oo aaa os ot oe meal CE jstudy@netvision.netil. Expertos Comoe teeta cen et Ce Mu aL re Cee esd oa MEDITACION Y CABALA Raf ITZJAK GINSBURGH MEDITACION Y CABALA EDICIONES OBELISCO Si este libro le ha interesado y desea que le mantengamos informado de nuestras publicaciones, escribanos indicindonos qué temas son de su interés (Astrologfa, Autoayuda, Ciencias Ocultas, Artes Marciales, Naturismo, Espiritualidad, Tradicién...) y gustosamente le complaceremos. Puede consultar nuestro catalogo de libros en Internet: htp//www.edicionesobelisco.com Coleccién Cabala y Judaismo MEDITACION Y CABALA Rabi ltzjak Ginsburgh 1." edicién: junio de 2010 Maquetacién: Mariana Mutioz Oviedo Disefio de cubierta: Marta Rovira © 2010, Rabi Itgjak Ginsburgh (Reservados todos los derechos) © 2010, Ediciones Obelisco, S. L. (Reservados los derechos pata la presente edicién) Publicado por arreglo con Alef Jojmé, Jerusalén. Edita: Ediciones Obelisco S. L. Pere IV, 78 (Edif. Pedro IV) 3.* planta, 5.* puerta 08005 Barcelona - Espaita Tel. 93 309 85 25 - Fax 93 309 85 23 E-mail: info@edicionesobelisco.com Paracas, 59 C1275AFA Buenos Aires - Argentina Tel. (541-14) 305 06 33 - Fax: (541-14) 304 78 20 ISBN: 978-84-9777-577-9 Depésito Legal: B-22.569-2010 Printed in Spain Impreso en Espafia en los talleres graficos de Romanya/Valls S.A. Verdaguer, 1 - 08786 Capellades (Barcelona) Reservados todos los derechos. Ninguna parte de esta publicacién, incluido el disefio de la cubierta, puede ser reproducida, almacenada, transmitida o utilizada en manera alguna por ningtin medio, yasea electrénico, quimico, mecinico, éptico, de grabacién o electrografico, sin el previo consentimiento por escrito del editor. Dirfjase a CEDRO (Centro Espafiol de Derechos Reptograficos, www.cedro.org) si necesita forocopiar o escanear algiin fragmento de esta obra. PROLOGO En un discurso publico en el verano de 1979, el Rebe de Lubavitch, Rabi Menajem Mendel Schneerson, analizé la necesidad de desarrollar una forma de meditacién judia adecuada para nuestra generacién.! EI Rebe explicé que existen tres niveles generales de meditacién: En su nivel més simple, la meditacién es una técnica de relajacién, que se ha vuelto esencial en nuestro estilo de vida contempordneo e inquieto.? En este contexto, la medita- cién es simplemente una forma de medicina, administrada para curar desérdenes psicoldgicos como estrés, angustia 0 tensidn. Para que den resultado, las técnicas meditativas de este tipo no necesariamente deben suponer un contenido judaico explicito (aunque, para el judfo, obviamente, tienen que estar libre de asociaciones con cualquier otro sistema de creencia. (Las técnicas de meditacién que supongan formas explicitas o derivadas de prdcticas idolatras estan prohibidas también para los no-judfos). El siguiente nivel de meditacién requiere concentrar la mente y el corazén en la presencia de Dios en nuestras vidas y en su Providencia sobre todas las cosas, como lo expresado en un versiculo de Salmos: «A Dios he puesto siempre delante de mi».3 Finalmente, el nivel mds profundo de meditacién supone la contemplacién concentrada sobre los misterios de la Tord. Ras{ ITzjAK GINSBURGH Desde la época del Baal Shem Tov, la contemplacién de estos misterios y su aplicacién en nuestras vidas cotidianas se ha convertido en una necesidad. Por cierto, el mismo Mesias le prometié al Baal Shem Tov que su venida ser4 una conse- cuencia de «diseminar tus fuentes —esto que yo te he ense- fiado y que tu has comprendido— al extremo més lejano».* Inspirado por el llamamiento del Rebe, Rabi Itzjak Ginsburgh comenzé a desarrollar un sistema de medi- tacién judia basado en las ensefianzas de la Cabala y el Jasidismo.’ En el transcurso de los afios, ha ensefiado este sistema en varios sitios, y ahora algunos de sus estudiantes lo estén transmitiendo por todo el mundo.® El modelo estructural primario del sistema de meditacién judia de Rabi Ginsburgh est4 basado en la ensefianza tal- miidica de que el universo espiritual en el que vivimos est4 compuesto por los siete «Cielos» y la «Tierra» debajo de ellos.’ De acuerdo con la descripcién del Talmud de la fun- cién de cada uno de los cielos, podemos considerar estos siete cielos como niveles de conciencia Divina a través de las cuales podremos ascender a un conocimiento completo de Dios y a una unién con El, como sigue: ree Vilén («Cortina») — nuestra experiencia de la re- creacién continua de Dios de toda la realidad. Rakia («Firmamento») — nuestra experiencia de las letras del alfabeto hebreo como canales de la energia creativa de Dios y como los ladrillos de la realidad. Shejakim («Piedras de molino») — nuestra experien- cia de Dios nombréndonos y dandonos una misién para cumplir en la Tierra. MEDITACION Y CABALA * Zevul («Domicilio») — nuestra experiencia de Jerusalén y del Templo Sagrado mientras existen en la esfera espiritual, listos para materializarse en la esfera fisica. * Maén (Residencia») — nuestra experiencia de las fuerzas Divinas que operan en la naturaleza, permi- tiéndonos emular a Dios en nuestras vidas. * Majén («Lugar de Descanso») — nuestras experien- cias del Nombre Inefable de Dios Havaia, su omni- potencia y omnipresencia, reflejadas en cada aspecto de la realidad. * — Aravot («Cielos») — llegando al estado definitivo de verdadera anulacién positiva (ditul) en la experien- cia de Dios solo, transformandonos en un carruaje Divino, un vehiculo de Dios para cumplir Su deseo en la creacién. La «Tierra», situada debajo de los siete Cielos y sobre la cual descansan los siete Cielos,* es el cimiento de esta escalera meditativa. La meditacién presentada en este libro corresponde con la Tierra y es por consiguiente la medita- cién mds bdsica, disefiada para infundirnos una conciencia de Dios en este mundo mientras EI se revela ante nosotros a través de los seis preceptos continuos de la Tora. Primero debemos dominar esta meditacién y volvernos aptos para «vivir en el espacio Divino» antes de ascender a niveles mds altos de la conciencia Divina. Es la Tierra, la orientacién general de la conciencia Divina, la que nos permite apren- der a ascender. Algunos de los niveles subsiguientes del sistema meditativo de Rab{ Ginsburgh han sido analizados en otros libros suyos.? Rast ITzjAK GINSBURGH Ademéas de su contenido espiritual, la meditacién se aumenta por varias prdcticas asistentes. La primera en este sentido es la miisica. A lo largo de la historia judfa, el clamor del alma por Dios y la alegria de vivir en su presencia fueron expresados en forma de melo- dia. Con la llegada del Jasidismo, hubo un florecimiento de la creatividad judia en lo referente a la miisica, ya que muchos maestros y discipulos han compuesto (0 adaptado) melodias meditativas profundas que ayudan a la prdctica de la meditacién y la plegaria.'° Respiracién y movimiento también han sido siempre un elemento implicito de la meditacién judia. Cabalistas y Jasidim no siempre_practican conscientemente técnicas i in posturas determinadas, ficos. Pero la paz interna que proviene con | suscita una respiracién profunda, atin cuan por Dios y la alegria que acompafia a la meditacion Hevan a la persona a servir a Dios con «todos mis huesos».'' En alegrfa, uno baila ante Dios;! deseando servirlo a El, uno corre® hacia 0 «para» Dios.'4 La exposicién basica de la meditacién del nivel basico aqui presentado, fue circulando durante algunos afios entre los estudiantes del Rabi Ginsburgh, y una edicién preliminar fue publicada en 1988 en Ascent Quarterly # 14, pags. 6-15.'5 Esto después fue ampliado a un librillo de 19 paginas, Living in Divine Space, publicada por Gal Einai en 1996. El pre- sente libro es una elaboracién adicional de esta meditacién. Ademiés del flujo central de ideas en el texto, este libro contiene una riqueza de material mds avanzado disefiado 10 MEDITACION Y CABALA para estudiantes avezados en Cabala y Jasidismo. Las expo- siciones mds breves aparecen junto con las notas al final del libro; las mds largas aparecen como ensayos suplementarios después del capitulo once. Incluso el principiante se enri- quecera explorando este material. cere Algunas notas acerca de las convenciones que se usan en este libro: Hay varios Nombres para designar a Dios que se usan en la Biblia y que se mencionan aqui. Por su santidad y su poder espiritual, est4 prohibido pronunciar estos Nombres, a menos que se haga durante una oraci6n o cuando se recita un versiculo biblico completo. Por lo tanto, hemos altera- do deliberadamente la transliteracién de estos Nombres, de acuerdo con la practica tradicional segtin como los judios observantes los pronuncian en contextos no-liturgicos. El Nombre unico de Dios, formado por cuatro letras, se conoce generalmente como el Tetragramaton y se hace referencia en escrituras judias (y en este libro, también) como «el Nombre Havaid». Nos esta prohibido pronunciar este Nombre por completo, y por cierto, su pronunciacién correcta no se conoce hoy en dia. En contextos litirgicos, el Nombre Adnut se pronuncia en su lugar; y en contex- tos no—litirgicos, es sustituido por la palabra Hashem («el Nombre»). Debido a su santidad especial, se abrevid a propésito (0 se le agregé un guién) cuando un versiculo se escribe en hebreo. En espafiol, fue escrito como «El Eterno» para distinguirlo de todos los otros Nombres de Dios. El término «Biblia» (Zanaj) constituye la Tord (los Cinco Libros de Moisés); los Profetas (que consisten ll Rast [TzjaAK GINSBURGH en ocho libros: Josué, Jueces, Samuel, Reyes, Isaias, Jeremias, Ezequiel, y los doce profetas); y las Escrituras (que consisten en once libros: Salmos, Proverbios, Job, Rut, Cantares, Eclesiastés, Lamentaciones, Ester, Daniel, Esdras-Nehemias y Crénicas 1 y 2). En el texto, el término «Tord» debe ser entendido de acuerdo con el contexto: en su sentido més estricto, se refiere a los Cinco Libros de Moisés, pero mas general- mente, se puede referir a la totalidad de lo escrito y a las ensefianzas orales, es decir, todas las instrucciones de Dios para Israel entregadas para iluminar a la humanidad. El término «Cébala» se usa frecuentemente para referirse a la totalidad de la dimensién interna de la Tord, incluyen- do las ensefianzas del Jasidismo. Estamos profundamente agradecidos al Todopoderoso por poder ofrecerle esta obra al publico. Con nuestras mentes y nuestros corazones concentrados en Dios, esperamos que pronto presenciemos la venida del Mesias y la verdadera y completa Redencién. Si el lector tuviera cualquier duda o consulta, o deseara ampliar su conocimiento acerca de estos temas, puede dirigirse a la pagina de Gal Einai en espafiol: www.dimensiones.org Gal Einai Jerusalem 18 de Iar, 5763 2 INTRODUCCION PNYII-A Con todo mi corazin te he buscado.! Buscar a Dios con todo nuestro corazén es la esencia de la meditacién judia. El objetivo del judafsmo en general, y el de la meditacién judia en particular, es encontrar a Dios y revelarlo en este mundo. Dios nos puso sobre la Tierra y oculté Su presencia para jugar con nosotros el juego divino del «escondite».? Al bus- carlo concientemente, le brindamos alegria, por asi decirlo, y asi cumplimos su deseo en la creacién. Nuestra necesidad més profunda es revelar a Dios en nuestras vidas y esto es también la voluntad de Dios. Se dice acerca de Rabi Baruj de Mezhibuzh, el nieto de Baal Shem Tov, que una vez, sus hijos estaban jugando al escondite con sus amigos, y uno de sus hijos vino corriendo hacia él, con lagrimas en los ojos. Cuando le pregunté por qué lloraba, el hijo contesté que en medio del juego, mien- tras se escondia, sus amigos se aburrieron del juego y lo dejaron solo. El esperé y esperé hasta que se dio cuenta de que jnadie lo buscaba! E irrumpié en llanto nuevamente. Rabj Baruj aprendié de esto cémo se siente Dios, por asi decirlo, cuando nosotros detenemos el juego sagrado del escondite en el medio, sea por la desesperanza ante la idea que jamés lo encontraremos 0 porque carecemos del suficiente interés como para seguir buscdndolo. 3Pero, dénde encontramos a Dios? ;A dénde vamos para buscarlo? 13 Ras{ ITZJAK GINSBURGH Dios nos revela sus caminos —los senderos por los que El mismo camina?— en la Tora. Los preceptos de la Tord son los «caminos de Dios»,* el «lugar» hacia donde uno se tiene que dirigir cuando busca a Dios.‘ Si esperamos descubrir y sentir la revelacién continua de Dios ante nosotros aqui en la Tierra, entonces debemos meditar sobre aquellos preceptos de la Tora que no estan limi- tados por las barreras de tiempo y espacio. Por eso, la meditacién judia mds fundamental esta basada en los seis preceptos continuos de la Tora, como sera expli- cado. Punto, LiNgA, AREA La Cébala y el Jasidismo hacen hincapié en la meditacién como una técnica esencial para la comunicacién con Dios. Con respecto a la meditacién, as{ como con respec- to a cualquier otro proceso de crecimiento, se habla de tres etapas del desarrollo espiritual: «punto, linea, drea».$ Definido en su sentido simple, un «punto» es cero- dimensional, una linea es unidimensional, y un rea es bidimensional. En la conciencia humana, el estado del «punto» cero-dimensional es la experiencia de quedarse estatico, sin avanzar, el sentido de tener velocidad cero. El estado de la linea unidimensional es la experiencia dindmica de movimiento a una velocidad continua y fija (mateméticamente, este tipo de velocidad continua es linear). El estado del drea bidimensional es la experiencia de aceleracién, velocidad que se incrementa constante- mente (matematicamente, la aceleracién se representa como una expresién cuadratica.) 4 MEDITACION Y CABALA Etapas del desarrollo espiritual «punto» | Cero-dimensional | Estético «linea» | Unidimensional | Velocidad a una velocidad continua y fija «Area» | Bidimensional Aceleracién, velocidad que se incrementa ‘constantemente Definido en un sentido mds amplio y profundo, el «punto» no debe entenderse literalmente como cero-dimensional, ni tampoco la linea como unidimensional, ni el 4rea como bidimensional. Estas tres etapas progresivas deben enten- derse en relacién una con la otra. El «punto» es el punto de partida de nuestro viaje espiritual hacia delante; la «linea» es la conciencia de avanzar realmente hacia nuestro objetivo; el «drea» es la experiencia de alcanzar el objetivo, poseerlo y ser poseido por él. Aqui, paraddjicamente, el estado siempre-creciente de aceleracién se para mientras nosotros seguimos experimentando la dindmica vital del movimiento. En otras palabras, paradéjicamente existen simulténeamente en nuestra conciencia movimiento y descanso Aplicado a la meditacién, el «punto» de partida es el de centrarse en el objetivo, que es la busqueda por Dios (como en la frase «Te he buscado con todo mi corazén»). La «linea» de meditacién es su direccién bien definida e incluye los parametros de su orientacién. Estos pard- metros son las seis direcciones espaciales que nos rodean (arriba-abajo, adelante-atrds, izquierda-derecha), cada uno correspondiendo a uno de los seis preceptos continuos de faa Rast ITzjAK GINSBURGH la Tord que deben asegurar nuestra conciencia continua de Dios. (Examinaremos estos preceptos en detalle dentro de poco.) El «4rea» completa de la conciencia meditativa es el vol- verse tan absorto en la profundidad de la meditacién, tanto en los planos intelectuales como emocionales, que uno transciende su propio estado limitado de autoconciencia y sufre una metamorfosis, hasta volverse uno con la verdad Divina envestida en la meditacién. Etapas del desarrollo espiritual en meditacién i T Centréndose Buisqueda La per- sona justa de cada generacién, «el zinico [pilar] de la gene- racién», es como el primer ser humano, «Addn», antes del pecado. (Debe notarse que la Tord se refiere a Addn y Eva como «Adan», como se explicaré a continuacién.) Adan fue creado en el sexto y ultimo dia de la creacién, representando el «sello de la verdad» de Dios con respecto a toda la creacién que precedié a este dia. La verdad es la tealizaci6n de que se haya alcanzado el objetivo, el pro- pésito de la creaci6n —Adan- el nico ser creado capaz de revelar a Dios en la Tierra. Inicialmente, Adan era la «inconsciencia» oculta de la creacién, el atrds inicial de la creacién. Addn fue creado con Eva como mellizos siameses, con la mujer en su espal- da.® Asi como Eva era el lado inicial e inconsciente de Adan, Adan era el lado inicial e inconsciente del mundo, su razén de ser. CaMINAR DETRAS DE Et ETERNO Muchos versiculos de la Tord hablan de servir a Dios a tra- vés de «ir tras [“detrds de”] El», aludiendo al sexto precepto continuo de la Tord, «y no seguiran ¢7as sus corazones y tras sus ojos...». Al no seguir detrds, llegamos a caminar detrds de Dios con perfecta lealtad a El.7 Mas atin, este precepto incluye el requerimiento de no buscar a Dios en otros «senderos» que no sean los caminos 58 MEDITACION Y CABALA de la Tord. Aunque estos senderos pueden incitarnos con promesas de una excitante o mds inmediata gratificacién espiritual, si permanecemos fieles a nuestros ideales, enfo- caremos nuestra mente y nuestro corazén solamente en Dios porque El se hizo disponible para nosotros, por asf decirlo, a través del «sendero» o estilo de vida de la Tord. Entonces, la Tord nos ensefia cémo enfrentar el desafio de hallar a Dios en todos los aspectos de la realidad. RETAGUARDIA Como el enemigo prefiere atacar por detrds,’ tratando de sorprendernos desprevenidos, este precepto est4 ubicado «detrés» de la conciencia, como una retaguardia o un campo de fuerza protector de fondo. Mas atin, «adelante» y «atr4s» indican a menudo en la Cébala «lo deseado» y «lo indeseado» (0 «menos deseado»). Si cumplimos los primeros cinco preceptos, el sexto nos asegura que las ten- taciones extrafias de este mundo estardn realmente «detras» de nosotros, y por eso el versiculo dice: «Y no iras tras {literalmente “detrds de”] tu corazén y tras [«detrds de>] tus ojos»,!0 Muchas veces, las tentaciones extrafias nos distraen de lo que es realmente importante en la vida y consecuente- mente desperdiciamos nuestra energia, y no permitimos que nuestras vidas sean tan productivas como podrian ser.!! Si somos realmente devotos a Dios, desearemos hacer nuestra vida productiva, o «potente». En vez de gastar nuestro tiempo y talentos en cosas que no aportan nada, y a menudo hasta disminuyen la total conciencia de Dios en el mundo, aspiramos imbuir todas nuestras acciones con motivacién y conciencia en el cumplimiento de la volun- 59 Rast [TZjAK GINSBURGH tad de Dios y en el aumento de la conciencia en el mundo respecto a El. Et ocaso Adelante y atrds corresponden al este y el oeste, y simboli- zan el amanecer y el ocaso en la conciencia del alma. A medida que nuestro «Sol», nuestra claridad de mente, se eleva en el horizonte de nuestra conciencia, unificamos a Dios, el misericordioso Creador del universo con el ver- siculo «Oye, Oh Israel...» La expresién hebrea para «ocaso» es literalmente «la lle- gada del Sol». El Sol penetra el horizonte, por asi decirlo, aludiendo al secreto en la Cabala de la unién marital de la sefird de iesod, el atrds u oeste, con la sefird de maljut. Matjut(«reinado») es referida como la Shejind (la «Presencia Divina»), de la que esta dicho: «la Divina Presencia esté en el oeste».'2 En el préximo capitulo veremos que maljut corresponde a la plegaria, la realidad espiritual interior de «Vivir en el espacio Divino». En particular, es el aerds u oeste, el precepto de cuidar nuestra mente para que per- manezca siempre fiel a nuestro cényuge, el que se une con el precepto de la plegaria. Por eso, se nos ensefia que «la hora de la plegaria es la hora de la batalla»,!? la batalla en contra de los pensamientos fordneos que intentan bom- bardear nuestra mente especialmente durante este tiempo de plegaria. 60 IX LA PLEGARIA Dentro de nuestro santuario meditativo esta la conciencia de: aS an ww w ¥-yo soy plegaria.! EI precepto de la plegaria aspira a ser, de hecho, el séptimo” de los preceptos continuos, aunque la Tord no lo define como tal especificamente. PLEGARIA CONTINUA La ley judia tiene pautas especificas acerca de la frecuencia en que uno debe rezar. Es interesante notar el desarrollo de estas pautas. Segtin muchas autoridades, la plegaria no se cuenta como uno de los 613 preceptos de la Tord Escrita3 En cambio, otras autoridades afirman que por cierto, uno de los 613 preceptos de la Tord es que recemos a Dios, pero que esta obligacién se aplica sdlo cuando nos encontramos ante una necesidad o un problema. No obstante, otros sostienen que la Tord Escrita nos exige rezar todos los dias. La Tord oral y la costumbre judia, sin embargo, amplian la obligacién de rezar a tres veces diarias para el hombre y dos para la mujer.° Finalmente, los sabios del Talmud expresan su sentimiento: «Que cada uno pudiera rezar el dia entero, continuamente».7 6l Rast ITzjAK GINSBURGH En esta afirmacién, los sabios dicen que el estado ideal de la conciencia es la plegaria continua. As{, vemos que el servicio de la plegaria como un precepto explicito est4 en el «estado suspendido» de «volverse» un precepto conti- nuo, un componente fijo de la conciencia judia.* TRANSCENDIENDO LA AUTOCONCIENCIA Incluso la conciencia que se produce «Viviendo en el espacio Divino», por més refinada e ideal que sea, sigue siendo auto-conciencia. Seguimos siendo concientes de nosotros mismos mientras habitamos nuestro santuario. Sin embargo, el definitivo estado del ser, es cuando somos tan concientes del hecho que toda realidad, es absoluta- mente dependiente de la Divinidad que palpita a través de ella, y perdemos la conciencia del ser por completo, volviéndonos concientes, en cambio, que todo tan sélo es como (en alguna que otra medida) una manifestacién de Dios. Mientras no alcanzamos este nivel de conciencia, seguimos experimentdndonos a nosotros mismos y a todo lo demas como separado de Dios. En este estado de conciencia debemos «rezar», es decir, ofrecerle a Dios la conciencia que fuimos capaces de crear en nuestro espa- cio meditativo. De acuerdo con el Talmud,? la plegaria corresponde a (y es la dimensién interior de) los sacrifi- cios del Templo. En la plegaria, nos ofrendamos a Dios. Por lo tanto, la declaracién del rey David «...y yo soy plegaria», puede ser leida como «y mi “yo” es mi ofrenda {al rezar]».! 62 MEDITACION Y CABALA EL PUNTO INTERIOR Este precepto, el de la plegaria, es el punto de la autocon- ciencia situado en el centro del cubo, o sea, las seis caras de conciencia Divina que hemos logrado hasta ahora a través de nuestro trabajo meditativo. En relacién con los otros seis preceptos, la plegaria es el punto geométrico central del cubo, la experiencia de estar «dentro» de la conciencia Divina pero atin no totalmente absorbido en ella.!! La plegaria, tal como la hemos definido aqui, es la maxi- ma expresién de la fe. Creemos que al sacrificar nuestra conciencia que nos permite ver el mundo como separado de Dios, avanzamos hacia la creacién de una conciencia de unidad con El Creador, cuyo objetivo definitivo es la reve- lacién de Su infinidad dentro del mundo finito y fisico. Hay varias dimensiones progresivas en esta revelacién: * Nuestra fe superracional en Dios (que heredamos de Abraham, Isaac y Jacob) es en sf una revelacién del Infinito dentro de lo finito: la mente finita recono- ce o «siente» el Infinito. Pero esta revelacién sigue siendo abstracta, porque el infinito no esta integrado dentro de lo finito por nuestra fe. Sin embargo, semejante integracién fue hecha posible con la entrega de la Tord en el monte de Sinai. * A través del estudio de la Tord, nuestra mente puede “captar" el infinito, y una vez captado por la mente, esta experiencia puede ser filtrada hacia las facetas emocionales y conductuales de la vida. No obstante, el infinito todavia no es evidente en el mundo fisico. * La revelacién del infinito dentro del mundo finito y fisico, a un nivel concreto, se consigue, poco a poco, con el cumplimiento de los preceptos. En el Fin de 63 Rast ITzjaAK GINSBURGH los Tiempos, el infinito ser4 plenamente revelado con la venida del Mesfas, la Resurreccién de los Muertos, y el subsiguiente Mundo por Venir. Este es el significado de la declaracién del Midrash:'!? «El Santo, bendito Sea, desed tener una morada en la realidad infe- rior», es decir, la consumacién de la creacién ocurrird cuando Dios sea revelado dentro de la realidad inferior y fisica en sf. Asi, cuando decimos «yo soy plegaria», estamos afirman- do nuestra fe en la revelacién Divina del futuro, y también expresando nuestro deseo por contribuir con nuestra parte al objetivo final de toda la creacién.¥ Et ORDEN La tabla siguiente resume los siete preceptos delineados previamente (los seis preceptos continuos de la Tord y el séptimo precepto que aspira a ser continuo, la plegaria): arriba creer en la existencia de Dios abajo no creer en la existencia de otros dioses frente leste creer en la unidad de Dios meditacién en temas que conducen derecha Isur . a amar a Dios eL meditacién en temas que conducen izquierda /norte " al temor a Dios atrdsloeste proteger la mente de pensamientos negativos centro/santuario | plegaria 64 MEDITACION Y CABALA El orden en el que hemos presentado los seis preceptos con- tinuos y la plegaria sigue su disposicidn Iégica en cuanto a la relacién de causa-efecto:' Primero nos hacemos concientes de que Dios existe. Esto nos conduce a negar todas las pseudo-divini- dades. Una vez que logramos negar eso, vemos a Dios en todo (y como todo). Esto nos conduce a amar a Dios. Nuestro amor nos conduce a temer la separacién de El. Este temor a su vez nos inspira a defendernos de influencias que nos distraen 0 nos confunden. Abarcados por el espacio divino, creado por los seis preceptos continuos, nos presentamos ante Dios en humildad y nos desahogamos ante El en plegaria. xX CONCIENCIA EN EXPANSION ETERNA MEDITAR ES CONSTRUIR La palabra para «meditacién» en hebreo (hitbonenut), estd relacionada con el verbo «construir» (bone). Empezamos nuestro servicio espiritual de meditacién identificando una serie de conceptos Divinos relaciona- dos, y estructurandolos en nuestra mente en base a uno de los marcos de referencia fundamentales de la Cabala. La estructura nos permite contemplar y entender profun- damente cada uno de los conceptos, sus interdependen- cias y sus interrelaciones. Una vez que los conceptos han sido comprendidos correctamente, el método clasico de meditacién es reflexionar en la estructura, ahora con la intencién de animar sus componentes con un alma vivien- te, antes de la plegaria formal.’ Luego, durante la plegaria, usamos los conceptos bien-estructurados como un método de realzar nuestra relaci6n con Dios, «cara a cara», una relacién que se revela y se desarrolla eternamente.? En la plegaria, elevamos y le oftendamos a Dios el cuerpo y el alma de nuestra meditacién, y Dios, a cambio, nos inspira con el entendimiento y el poder de acercar nuestra medi- tacién a nuestra vida. Un edificio consiste en algo mds que un esqueleto. En la meditacién debemos agregar constantemente mds y mds 67 Rasf ITzjak GINSBURGH piedras, ladrillos, mortero, etc. para reforzar y decorar la estructura bdsica. Cada capa afiade en su nivel, a su mane- ra, al potencial total de la meditacién y a su asombrosa belleza. Esto, por supuesto, implica una apreciacién real- zada de la bellaza de la Tord en sf, el modelo Divino de la creacién en todo su esplendor. Todo esto sirve a incremen- tar el poder de la meditacién para afectar el alma, la mente y la vida en general. EI modelo mis apto para esta estructura es la Jerusalén del futuro. La JERUSALEN DEL FUTURO Esta dicho de la Jerusalén del futuro: “wyUs woK *ayI5,5 3230 M4 UdJu Udus-0Md US-uNIe 21K) O Sai. TAY wise «Jerusalén serd una ciudad sin muros... Y Yo, —declara El Eterno-, seré un muro de fuego a su alrededor y seré la gloria en su interior». Primero, parece que Jerusalén ser4 «una ciudad sin muros». Ningtin muro podré contenerla, y tampoco necesitard muros para protegerse. Sin embargo, luego Dios declara que El Mismo seré el «muro de fuego» de Jerusalén. La ensefianza es clara: los muros fisicos no van a ser necesa- rios, porque Jerusalén se volverd un Espacio Divino, con Dios alrededor y Dios en su interior. 68 MEDITACION Y CABALA El «muro de fuego» Divino no es estdtico ni estaciona- rio; eternamente vivo, se expande continuamente. Como nos dice el Midrash: «Jerusalén se expandird en el futuro hasta cubrir toda la tierra de Israel, y la tierra de Israel se expandira hasta cubrir el mundo entero».* La naturaleza del Espacio Divino es a la vez definir los limites de nuestra conciencia y simultaneamente hacer que nuestra conciencia se expanda hasta contener el cos- mos entero. Los sabios se refieren a este fendémeno como «una herencia ilimitada»,> basada en la promesa de Dios a Jacob: «Y te expandirds hacia el oeste, y el este, el norte y el sur.® SEIS NIVELES ASCENDENTES DE SANTIDAD Los sabios hablan de diez niveles ascendentes de santi- dad que Dios creé en el mundo. Estos niveles empiezan q por la santidad de la Tierra de Israel y ascienden hasta la santidad de la c4mara més interna del Templo, el Sanctum Sanctorum.’ De los diez, se destacan seis en particular:* 1. la Tierra de Israel 2. las ciudades amuralladas de Israel 3. la ciudad de Jerusalén 4. el monte del Templo 5. el Templo 6. el Sanctum Sanctorum En la meditacién, debemos imaginarnos ascendiendo por una escalera de nivel en nivel. Estos seis niveles en sf se pueden ver como correspondientes a los seis pre- 69 Rast ITZjAK GINSBURGH ceptos continuos de la Tord, como explicaremos ense- guida. Ascendemos a la cumbre de la conciencia del Espacio Divino que nos abarca, nos presentamos en un estado desinteresado de plegaria (el séptimo precepto, que sigue a los seis primeros) en el Sanctum Sanctorum (como hacia el Sumo Sacerdote en Iom Kipur), y luego empezamos a sentir que nuestra conciencia se expan- de hasta abarcar toda la Tierra de Israel y el universo entero: 1. El pueblo de Israel fue ordenado, al entrar a la Tierra de Israel, a purificarla primero de toda idolatrfa.? Esta es la purificacién del suelo pro- pio de la Tierra de Israel, la direccién de abajo, correspondiente al segundo de los sies preceptos continuos. 2. Las ciudades amuralladas de Israel son aquellos asentamientos fisicamente protegidos de la inva- sién extranjera. En el alma, ellos corresponden a la conciencia del sexto precepto continuo de defen- der/proteger la mente de pensamientos fordneos/ negativos, la direccién de atrds. 3. En la Cabala y en el Jasidismo, el nombre «Jerusalén» (Jerushalaim) se lee como «temor/ admiracién completo/a» (shleimut haird). Melquitzédek, que vivia en la época de Abraham, llamé a la ciudad «Shalem», que significa «com- pleta»,'0 pero Abraham la Ilamé ird, «admira- cién».!! El nombre «Jerushalaim» est compuesto por los dos, «admiracién» precediendo a «com- pleta». Esto corresponde claramente al quinto de los preceptos continuos, el precepto de temer a Dios, y la direccién de izquierda. “10 MEDITACION Y CABALA 4. Abraham le pregunté a Dios acerca del drea!? donde se construira el Templo —o sea, el Monte del Templo-— y se refirié al futuro Templo como «montafiay (har)."3 En la Cébala y el Jasidismo, «montafia» simboliza un gran amor, el atributo Divino personificado por Abraham. Por lo tanto, esto alude al cuarto de los preceptos continuos, el precepto de amar a Dios, y la direccién de derecha. 5. Jacob Ilamé al futuro Templo «casa» (bait), y este es su nombre para siempre (Beit HaMikdash o «Casa del Santuario»).'4 Dentro del Templo, el alma judia experimenta la unidad absoluta de Dios, alcanzando el nivel de conciencia asociado con el alma de Jacob/Israel. Esto corresponde a la direccién de frente, y al tercero de los seis preceptos continuos, el precepto de unificar a Dios, como proclamamos en el Shemd: «Oye, Oh Israel, El Eterno es nuestro Dios, El Eterno es uno», !5 6. En el Sanctum Sanctorum, la esencia misma de Dios estd revelada. Por encima incluso del Tetragramaton de Dios, que unimos con Su Nombre Elokim al proclamar el Shemd, est4 Su esencia misma, expresada por la primera palabra de los Diez Mandamientos —Anojt, («Yo soy»). Aqui, la esencia primordial del primero de los preceptos continuos, captada en la fe simple y perfecta de cada persona (simple), trasciende incluso la con- ciencia (de orientacién relativamente intelectual) del Shemd. 71 Rast [TZJAK GINSBURGH En resumen:!¢ arriba Sanctum Sanctorum frenteleste Templo derechakur Monte del Templo izquierdahorte Jerusalén abajo La Tierra de Israel atrasbeste Ciudades amuralladas santuario Plegaria 72 XI VIVIENDO EN EL ESPACIO DIVINO «EL ES EL LUGAR DEL MUNDO» En conclusién, para apreciar con mayor profundidad la naturaleza dindmica de nuestro espacio Divino medi- tativo, pasamos al concepto del espacio en si, que en idioma hebreo a menudo es un sinénimo de «lugar» (makom). Hablandole a Moisés, Dios dice: omy mIpA man He aqui, hay un lugar conmigo.' Los sabios interpretan esta declaracién como: «EI es el lugar del mundo; el mundo no es Su lugar»? Ademiés, los sabios utilizan la palabra «espacio/lugar» —makom- para describir a Dios mismo, el Omnipresente.> La Cabala extiende mas esta metdfora, al explicar que antes de la creacién del universo, sdlo existfa la luz infinita de Dios, sin dejar lugar o espacio alguno para la existencia de mundos creados. Entonces, para comenzar el proceso creativo, Dios «contrajo» Su luz infinita, creando asi un espacio vacante en el que toda realidad creada pueda empe- zar a existir.4 Rapti ITzjAk GINSBURGH Por lo tanto, podemos identificar a Dios mismo, el Omnipresente, como el «espacio superior», al contrario que el aparente vacio o «titero» en el cual existe la creacién, el «espacio inferior». En particular, cada uno de estos dos «espacios» posee dos dimensiones, cuatro en total: El espacio superior, Divino, puede referirse a la esencia misma de Dios o a Su luz trascendente que abarca toda la creacién. En la Cabala, Su luz trascendente es identifi- cada con Su voluntad de crear, también referida como Su «Nombre», que precede a la creacién.5 El espacio inferior incluye el vacio aparente de la creacién. También incluye el «rayon de energia crea- tiva Divina que penetra el vacio, la luz inmanente de Dios. Experimentar la omnipresencia de la esencia misma de Dios es experimentar la verdad definitiva y absoluta de que sdlo Dios existe —«no hay otro aparte de Eb—* saber que somos nada. Experimentar Su luz trascendente, Su voluntad de crear (abarcando como siempre todo punto de la realidad), es experimentar la infinita bondad de Dios y cémo toda la creacién no es més que una expresién de Su voluntad de ser bueno para todo y todos. Experimentar la luz inmanente de Dios es experimen- tar Su providencia Divina en cada faceta de la vida de uno. Experimentar el aparente vacio en el cual tiene lugar la creaci6n es experimentar la distancia existencial del Creador aparentemente ausente y desear «descubriry Su presencia y acercarse a El. 4 MEDITACION Y CABALA En resumen: Nivel de realidad Experiencia Esencia de Dios «No hay nada Pole ; mds que Ely eee Luz trascendente La bondad de Dios infinita de Dios Luz inmanente La Providencia de Dios Divina Espacio inferior : aes El aparente vacio Dios y el deseo de la creacién de estar cerca de El. EL SIGNIFICADO DEL ESPACIO gPor qué cred Dios el espacio? El més bajo de los cuatro niveles recién descritos fue creado para dar lugar a la existen- cia de seres creados que poseen autoconciencia independien- te. A este nivel, espacio implica «separacién», la separacién de la creacién de su Creador como también la separacién de un ser creado de otro. El siguiente y més alto nivel de espacio posibilita la rela- cién y la preocupacién sincera de un ser creado hacia otro. Aqui, el espacio es experimentado como un continuo de particulas elementales de fuerza que se atraen mutuamen- te, y que unen la realidad. Pero por encima de éste, el espacio es la unidn de lo creado dentro del Creador en amor absoluto. Finalmente, el espacio no es mds que la esencia del Creador en S{.7 15 Rast ITzjaK GINSBURGH Cuando meditamos sobre el espacio que nos rodea —vi sualizando e integrando dentro de nuestra conciencia los seis preceptos continuos de la Tord como los parametros de ese espacio— hacemos que nuestra conciencia del espacio mismo se expanda y se eleve de nivel en nivel. Al principio nos sentimos alejados de Dios, pero el sentido de la dis- tancia implicado por el espacio se va convirtiendo gradual- mente en una experiencia de atraccién espontdnea hacia Dios. Nos sentimos abarcados en el abrazo de Su amor, volviéndonos, finalmente, verdaderamente uno con El, la uinica existencia verdadera. 76 NOTAS PROLOGO m . Discurso de 12 de Tamuz, 5379. En parte, esto fue en respuesta al creciente interés por los sistemas orientales de meditacién, que en esa época se estaban popularizan- do en el mundo occidental. 2. El Rebe explicé que semejantes técnicas probablemente resultarén perjudiciales para un alumno disciplinado de la Tord 0 cualquier otro cuya mente ha sido condiciona- da a un pensamiento répido y multi-dimensional. 3. Salmos 16:8. 4. Proverbios 5:16; carta de Baal Shem Tov a su cufiado, Rabj Gershon de Kitov, publicada al final de Ben Porat Josef y citada al comienzo de Keter Shem Tov. 5. Como consecuencia de su discurso, el Rebe recurrié a varios psicdlogos clinicos en América ¢ Israel para desa- rrollar una forma de meditacién judfa «kasher». El Rebe pidié especificamente que se centren en el primer nivel de meditacién arriba mencionada —técnicas generales de relajacién. La preocupacién prioritaria del Rebe era ofrecerle a la gente, que de lo contrario podria desviar- se hacia técnicas de meditacién basadas en religiones orientales, una alternativa «kasher» y libre de practicas iddlatras, y razonéd que demasiado contenido mistico judio podria confundirlos. El Rebe también noté que cuando es posible, lo mejor es primero separar a la persona que ha caido en un adoc- trinamiento no-kasher de ese adoctrinamiento, antes de ensefarle la Tord en general y los misterios de la Tord en particular. Sin embargo, cuando no es posible, la Tora nos ensefia que para salvar a un alma debemos correr el peligro de «arrojar una piedra a Mercurio» (es decir, darle un influjo de fuerza vital a la idolatria) ensefidndo- Raaf ITzyaK GINSBURGH le al alumno la Tord y sus misterios (véase Shuljdn Aruj HaRav, Talmud Tora 4:3; Kuntres Ajarén ad loc.). Ahora esta claro que la razén por la cual la mayorfa de los intentos por parte de los profesionales a quien recu- rtié el Rebe fallaron fue porque los sistemas que ellos desarrollaron no eran lo suficientemente atractivos para los sentidos espirituales de aquellos que buscan un alivio en la meditaci6n. Por cierto, mucha gente recurre a la meditacién simple- mente para relajarse, pero atin asi, la atraccién de cual- quier técnica especifica de meditacién se debe al hecho de que esta basada en algtin sistema religioso 0 cuasi-religioso que propone una profundidad mayor que la que reclama para sf la psicologfa moderna. Por lo tanto, un sistema de meditacién que dice ser judfo pero no basado en Cabala no puede atraer a las masas, porque consciente o incons- cientemente esas personas sienten que ese sistema carece de la profundidad que estén buscando. En el Sitio-Web Gal Einai (www.inner-store.org) se ofrecen grabaciones de algunas ensefianzas del Rabi Ginsburgh sobre este sistema de meditacién. Ademés, en el Sitio-Web Gal Einai figura un sitio aso- ciado (www.inner-meditation.org) con grabaciones del Rabi Ginsburgh guiando siete sesiones de meditacién para principiantes. (Aunque cada meditacién es adecuada en cualquier momento, las siete, como fueron ordenadas aqui, se pueden considerar como correspondientes en particular a los siete dfas de la semana). El texto de estas meditaciones aparece en el apéndice. Ahi, la meditacién «Vivir en el espacio Divino» el tema de este libro, esta resumida y presentada para el principiante en la medita- cién 3. (Esta meditacién corresponde, en particular, con el tercer dia de la creacién, el dfa en que la Tierra fue reve- MEDITACION Y CABALA lada y nombrada, porque es la meditacién al nivel «del suelo». En la Cébala, el tercer dfa de la creacién, corres- pondiente al atributo divino de tiferet, «Beleza», refleja la conciencia de las seis direcciones espaciales mientras que hace hincapié en la conciencia frontal. Aqui, esto significa obtener conciencia continua de los seis preceptos conti- nuos de la Tord, con énfasis especial sobre el precepto de creer y saber que Dios es absolutamente Uno). 7. Jaguigd 12b. 8. Por cierto, todos los niveles de meditacién asociados con los siete Cielos se reflejan en la meditacién mas basica a nivel del suelo de «Vivir en el espacio Divino», creando aqui, en la Tierra, un santuario espiritual donde nos encontramos con Dios. En particular, el firmamento de Zevul, que contiene el espiritual Templo sagrado dispuesto a descender en fuego del Cielo, esta claramente reflejado en el santuario espiritual que construimos a nuestro alrededor al retener conciencia continua de los seis preceptos continuos de la Tord aqui sobre la Tierra. Ademis, tal como los siete firmamentos corresponden en la Cabalaa las sefirot celestiales, y como corresponden los seis preceptos continuos junto con el precepto de la plegaria (como seré descrito detalladamente en el texto), obviamente deben haber paralelos y correspondencias entre los firmamentos y su contenido y los elementos/ preceptos de «Vivir en el espacio Divino» (sobre lo cual esperamos hablar con detalle en el futuro, con favor de Dios). En pocas palabras, la meditacién de «Vivir en el espa- cio Divino» encierra la esencia de todos los niveles de la meditacién judfa, como lo puede sentir cada individuo de acuerdo con sus tendencias espirituales naturales. 81 Rasi ITZJAK GINSBURGH 9. The Hebrew Letters: Channels of Creative Consciousness describe la dimension del alfabeto hebreo. Este es el tercer nivel de la meditacién judia, correspondiente al segundo cielo (Rakia), como hemos mencionado. Sod Hashemi Lireiav, por ahora existente slo en hebreo, des- cribe una meditacién sobre el Nombre esencial de Dios, de cuatro letras. Este es el séptimo nivel de meditacién, correspondiente al sexto cielo (Majén). En particular, The Mystery of Marriage: How to Find True Love and Happiness in Married Life, (El Misterio del Matrimonio, publicado por Ediciones Obelisco) contiene mucho material que describe la prdctica y el contenido de la meditacién judia, porque la verdadera meditacién es en realidad un matrimonio espiritual entre Dios y el meditador. A propésito, por eso en la Cébala clésica sdlo los indi- viduos casados tenian permiso para practicar medita- cién. Para entender y practicar la meditacién, es necesa- rio entender y tener practica en su alegoria consumada, el matrimonio, como reflejado en el uso dominante de imagenes matrimoniales en los textos clasicos de la C4bala. El Jasidismo ha logrado abstraer estas imagenes explicitas, y por lo tanto, desde su llegada, esta restric- cién ha sido levantada. Pero atin asi, es seguro que el matrimonio aumenta nuestra capacidad de meditar efectivamente. (De hecho, quedaron maestros jasfdicos que criticaban a las personas solteras que se dedicaban a la meditacién jasidica.) 10. En este contexto, Rabi Ginsburgh también ha compues- to muchas melodias meditativas. Algunas de estas fueron gtabadas y se ofrecen en el Sitio Web Gal Einai. 11. Salmos 35:10. 12. Como hizo el Rey David (2 Samuel 6:14). 82 MEDITACION Y CABALA 13. 14. 15. Como se cuenta de uno de los mds grandes maestros jasidicos, Rabi Yaakov Itzjak de Pshis’chah, conocido como el «judfo santo». En este contexto, Rabi Ginsburgh ha desarrollado una practica de ejercicios respiratorios meditativos, posturas, y movimientos para acompafiar a la meditacién. Este sis- tema también fue ensefiado y practicado por muchos de sus estudiantes durante un tiempo. Este sistema es una implementacién adicional del llamamiento del Rebe a crear una alternativa «kasher» a las précticas meditativas y curativas basadas en religiones orientales. La descrip- cién de este sistema se ofrece por el momento sélo en hebreo. Un ejemplo basico de un ejercicio respiratorio basa- do en la Tord se presenta en el apéndice, «Respirando alegria». Un ejemplo bdsico de movimiento meditativo, muy explicitamente basado en la Tord y en la tradicién judia, se presenta en el apéndice, «Mocién: la llama de la vela». Véase también # 16, pags. 8-9; # 17, pag. 3; # 18, pags. 6-7. INTRODUCCION Salmos 119:10. Véase Ensayo Suplementario #1, «Buscando a Dios» (pag. 115) Una analogia del Rabf Dovber, el Maguid de Mezritch, el sucesor de Baal Shem Tov como lider del Movimiento Jasidico. Los sabios ensefian que Dios mismo se atiene a los prin- cipios de la Tord (Shemot Rabd 30:9). Al darnos la Tord, 83 Rasi [Tzjak GINSBURGH El comparte con nosotros sus caminos, ensefiandonos como hacer nuestros caminos suyos. Véase Génesis 18:19; Jueces 2:22; 2 Samuel 22:22; 2 Reyes 21:22; Jeremias 5:4-5; Oseas 14:10; Salmos 18:22, 25:4, 138:5; 2 Crénicas 17:6; véase también Ner Mitzvd veTord Or, introduccién (2b). Véase Ensayo Suplementario #2, «Los caminos de Dios», pag. 102. Rabi Dovber de Lubavitch, Torat Jaim, Bereishit, Vol. 1, pag. 65d; véase Maljut Yisrael, Vol. 1, pag. 159 fF. Taanit 2a, basada en Deuteronomio 11:13. Véase Ensayo Suplementario #3, «Desahogandose» (pag. 127). La triada de «punto, linea, 4rea» tiene un paralelo en la Cabala: «punto, espectro, persona» (Mavo Shearim, 2:2:1; Etz Jaim 31:6; Imrei Bind 74b ff.). Un espectro de luz celestial (sefird) es una estructura bien definida —una linea; una persona (partzuf) es una expresién totalmente desarrollada de vida Divina— un drea. En el pensamiento Jasidico (Halom lom, 20 Tamuz), se explica que la meditacién posee tres etapas, que a su vez corresponden a la progresién de «punto, I{nea, area»: * estudio como preparacién para la meditacién, * meditacién previa a la plegaria, y ¢ meditacién durante la plegaria. La relacién entre ellas es: * un «punto» atin inanimado, * una «lfnea» dindmicamente animada, y * una experiencia completa —«dreay— de vida Divina. 84 MEDITACION Y CABALA Como el estudio en general es el «punto» que precede el verdadero servicio de la meditacién, mientras estu- diamos debemos tratar de mantener conciencia del punto inicial de la meditacién en si, que por supuesto es la btisqueda por Dios (0 sea «Te busco con todo mi coraz6én»). En proporcién directa a la sinceridad y a la intensidad de este foco, lograremos avanzar hacia nues- tro objetivo. Si, en cualquier momento, el estudio se vuelve ago- biante, siempre tenemos un «punto» hacia donde retor- nar, ya que este «punto» es su chispa de vida, que nunca se extinguira. Es lo que nos inspira a alcanzar niveles més profundos e intensos de entendimiento en todas las etapas de este proceso (Véase Kéter Shem Tov 84 {11c], sobre Levitico 6:6, «un fuego continuo arderé en el altar; no se debe extinguir»). 1. MEDITACION Cf. Shaar Haljud VehaEmund, capitulo 11: «ellas [las veintidés letras hebreas] son veintidés tipos diferentes de flujo de fuerza vital y de poderes, a través de los cuales todos los mundos superiores e inferiores fueron creados. ..su forma escrita refleja la representacién del flujo...» Véase en detalle The Hebrew Letters: Channels of Creative Consciousness. Kidushin 30a: «Por lo tanto los sabios antiguos se llama- ban sofrim, porque contaban [sofrim] todas las letras de la Tord...». En las notas finales de los capitulos que siguen contaremos nosotros también las letras de los versfculos 85 Rast [TZJAK GINSBURGH que aparecen en nuestra meditacién, para entender el numero de sus palabras y letras y de sus valores numé- ricos, alusiones y sentidos mds profundos respecto a su contenido interior y su ensefianza para nosotros. . Véase Likutei Moharan 1:65. . Cf. la frase TAT TanD> "wD KIX (Shabar 105a, segtin Ein Yaakov, cf. Likutei Tord 3: 48d). Véase Ensayo Suplementario #4, «El Nombre de El Eterno», pag. 129. 5. Deuteronomio 4:39. Véase Ensayo Suplementario #5, «Sinai pasado y presente», pag. 133. . Kuntres Ajarén 4 (156b). . Rabbeinu lon, citado en Séfer HaJareidim. . Véase Deuteronomio 8:18: «Acuérdate de Dios, tu Dios, porque E] te da el poder para hacer las riquezas». Se refiere a este versiculo como el «recuerdo de la Tierra de Israel», ya que aparece en el contexto del pueblo entran- do en la Tierra de Israel, poblando la tierra y comiendo de sus frutos. Para la conciencia judia, la Tierra de Israel es verdaderamente un Espacio Divino. Y asi, este versi- culo y su mensaje pertenecen especialmente a la medita- cién de «Vivir en el Espacio Divino». wr OND II. LOS SEIS PRECEPTOS CONTINUOS 1. Cf. Mishnd Berurd, Biur Halajd sobre la declaracién ini- cial de Rabi Moshé Isserles Mapd sobre Oraj Jaim 1:1, el principio de Shuljén Aruj, el cédigo de la Ley Judia. 2. Véase Ensayo Suplementario #6, «Los preceptos de Dios», pag. 139. MEDITACION Y CABALA 12. 13, 14. . Véase Ensayo Suplementario #7, «Los preceptos: Espirituales y fisicos», pag. 143. . Véase Ensayo Suplementario #8, «Los preceptos todo- inclusivos», pag. 145. . Una obra medieval popular que enumera los 613 pre- ceptos de la Tord (basada en el sistema de enumeracién de Maiménides) y que los explica desde un punto de vista legal y moral. . Nuimeros 35:6. . Véase Ensayo Suplementario #9, «Las seis ciudades de refugio», pag. 149. . _Véase Ensayo Suplementario #10, «El cubo y el triangulo de Pascal», pag. 153. . Deuteronomio 6:4. 10. i. Tur, Oraj Jaim 61; Beit Yosef ad loc. Sobre el versiculo del Libro de Numeros (9:6) — «habia gente que era impura a través de [un contacto con el cadaver de] un alma humana [literalmente, «el alma del hombre» o «el alma de Adan»]» — los sabios dicen (Sukd 25a) que ellos eran aquellos hombres que portaron el atatid de losef en el desierto. En la Cébala se nos ensefia que el valor numérico de Adan, cuando se calcula segtin el sistema «progresivo» de enumeracién (mispar kidmi, el valor de cada letra toma- do como la suma de todas las letras del alfabeto a partir de dlef hasta ella, incluyendo la letra en si) equivale al valor numérico convencional de Josef (156). Salmos 109:4. Véase Ensayo Suplementario #11, «Las almas arque- tipicas de Israel», pég. 159, y #12, «El hipercubo», pag. 163. Como una manera de decir que es el poder de la pierna derecha que lo lleva a uno «cuesta arriba», mientras que 87 Rast ITzjak GINSBURGH 15. 16. 17. es el poder de la pierna izquierda que lo lleva a uno «cuesta abajo». EI torso, el pecho, representa la motivacién de avanzar. El érgano de procreacién representa la motivacién para encontrar y unirse con el alma gemela de uno, quien, segiin la Cébala, estd inicialmente conectado desde atrés con uno, como estaba Eva a Addn cuando fueron creados. Adan y Eva fueron creados conectados «espalda a espalda» [Berajot 61a], un simbolo de la falta de con- ciencia acerca de la presencia del otro. EI servicio de la boca de la plegaria corresponde al atrds relativo de la boca, mientras que el servicio de la boca de estudiar la Tord oral (Tikunei Zohar, introduccién, s.v., Pataj Eliyahu: maljut es \a boca, se llama la Tord oral») corresponde al relativo frente de la boca. Véase Ensayo Suplementario #13, «Los seis recuerdos». Til. FE . Exodo 20:2. Véase Ensayo Suplementario #27, «Tres pares», pag. 229. . El hecho de que el sufijo posesivo («tu» en el singular) est4 unido al Nombre de Dios, indica que Dios, el Redentor, se relaciona personalmente con cada indivi- duo. Ademés, en la continuacién del versiculo, «quien te sacé de...», te es singular, para ejemplificar el mismo punto. Los sabios nos ensefian que la persona singular en este versiculo indica que Dios se dirige aqui a Moisés en parti- cular ( Yalkut Shimoni, Shemot 392). Moisés corresponde 88 MEDITACION Y CABALA ala sefird de nétzaj, la parte superior de nuestro cubo meditativo, correspondiendo a este precepto continuo. En la Cabala, cuando Dios se dirige a Moisés, eso sig- nifica que se esta dirigiendo a la chispa de Moisés que est4 presente en cada alma, la capacidad de cada alma de hacerse conciente de lo Divino a través de la medi- tacién (empezando por la meditacién en el primero de los Diez Mandamientos, el primero de los seis preceptos continuos de la Tord, como esta explicado en Tania (capitulo 42). 3. Exodo 3:14. En el Zohar 3:11a, este versiculo es citado y explicado como sigue: «“Yo soy el que soy,” y a mi no se me alude por ningtin Nombre o letra 0 extremo de letra», es decir, que la misma esencia de Dios no se puede definir por ningtin nombre (una composicién de letras sagradas), ni siquiera el nombre tinico de Havaid. Sélo la fe simple del alma —«una verdadera parte de Dios en lo alto» (Tania, cap. 2)— se puede relacionar con, 0 «contener en sf», por asi decirlo, la misma esencia de Dios. Nombres Divinos, letras sagradas y la lengua en general son herramientas que Dios nos ha dado para transmitirle a nuestra conciencia la conexién esencial de nuestras almas con la misma esencia de Dios. 4. En la Cébala, hay dos términos para «{luz que] rodea»: sovev y makif. El segundo se relaciona con tékef («poder o «omnipotencia). En las ensefianzas jasidicas, se explica que es el poder de la voluntad, de la cual est4 dicho, «no hay nada tan poderoso como la voluntad» (Véase Zohar 2:162b; Kuntres Hajinuj VehaHadrajd, capitulo 16). La voluntad de Dios de crear es, en realidad, Su luz tras- cendente toda-abarcadora. Por lo tanto, la «trascenden- cian no debe malentenderse como «desasociada» de la realidad, sino que la «trascendencia» es el poder Divino 89 aw 11. Rast ITZJAK GINSBURGH con el que Dios gobierna y cambia la naturaleza a su voluntad. Y asi, el Nombre tinico de Dios, el nombre Havaid, se entiende generalmente como una referencia a Su poder sobrenatural manifestado como milagros, como los del éxodo. . Shemot Rabd 1:3. . De esta manera, este precepto implica que «ellos [el pueblo de Israel] son Mis servidores, y no servidores de otros servidores» (Véase Bava Metzia 10a). . Avot 3:6. . Véase Shemot Rabd 4:2; Zohar 1:253a; Shaar HaPesukim, Vaiejt, Tora Or, a partir de Mishpatim. . En la terminologia del Jasidismo: «el Egipto de santidad». . El precepto de designar un rey aparece en Deuteronomio 17:15, y dice: «pondrds, ti pondrds un rey sobre ti». La aparente redundancia de «pondras, tii pondras» se inter- preta en el Zohar (3:275b) como: «“pondrds” arriba; “ci pondrds” abajo». Primero, debemos poner a Dios sobre nosotros como nuestro unico Rey; y entonces, sélo entonces, podremos poner sobre nosotros un rey humano que manifestard el reino de Dios en la Tierra por completo. El primer «rey» de Israel —que se puede considerar como el prototipo para todos los que siguen, porque «todo sigue al principio» (Eiruvin 41a)— fue el mismo Moisés, de quien se dice: «Y hubo un rey en Ieshurtiny (Deuteronomio 33:5). Por cierto, hay dos opiniones entre los sabios respecto a la pregunta, a quién se refiere «un rey en Jeshurtin» (Deuteronomio 33:5). Segtin una opinién se refiere a Dios, segtin la otra opinién se refiere a Moisés. Uno de los mayores comentaristas clasicos de la Tord, Rashi, dice que el rey se refiere a Dios, e Ibn Ezra, en cambio, 90 MEDITACION Y CABALA 12. 13. dice que se refiere a Moisés. De acuerdo con el princi- pio de que [«tanto éstas como aquéllas son las palabras del Dios Viviente» (Eiruvin 13b), este versiculo en si se puede considerar como un reflejo de la dependencia del rey inferior (Moisés) del rey superior (Dios), como el Zohar (3:275b, en Raia Mehemna) interpreta el versicu- lo «pondras, ttt pondrds un rey sobre tiv (Véase Maljut Israel, vol. 2, pag. 145 ff.). Ademis, en el caso de Moisés (y su sucesor en cada generacién), el Rey superior y el rey inferior son manifestados como uno (el reinado de Moisés es «transparente», asi como lo fue su profecia [Numeros 12:8].) El valor numérico de la frase «Y hubo un rey en leshurtin» (vaieht bishuriin mélej) es 689, el valor de Nétzaj Israel, «la eternidad de Israel» (1 Samuel 15:29), una connotacién tanto de Dios, el Rey supremo, como también del reinado de Israel (el reinado de David) abajo. Debe notarse que 689 = 13 x 53. La frase «Y hubo un rey en leshurtin», consiste de 13 letras. Asi, el valor promedio de cada una de sus letras es 53, el ntimero de porciones de los Cinco Libros de Moisés, de quien esta dicho, en el versiculo anterior de la Tord: «Moisés nos ordené la Tord, una herencia para la congregacién de Jacob» (Deuteronomio 33:4). Este es el primer ver- siculo que un padre debe ensefiarle a su hijo, asi como el precepto continuo relacionado a él, correspondiente a Moisés y a nétzaj, es el primero de los preceptos con- tinuos de la Tora. Por cierto, «todos los integrantes del Pueblo de Israel son reyes» (Zohar 2:26b; Tikunei Zohar, introduccién [1b}). Un rey es definido como «el que no tiene a ningtin otro por encima de él excepto a El Eterno, su Dios» (Horaiot 3:3). Salmos 84:8, Berajot 64a. 91 Rapl ITzjAK GINSBURGH 14. Shabat 133b, I. Pea, Sota 14a, Tana dvei Eliahu Rabd 26. Como veremos, el primero de los seis preceptos continuos de la Tord, la fe en la existencia de Dios, es referida como «fe en general», mientras el tercero, la fe en la unidad de Dios, es referida como la «fe en particular». La misma relacién se aplica respecto a la emulacién de los caminos de Dios implfcitos en estos preceptos. Implicita en el primer precepto esta la aspiracién del alma de emular a Dios en general (sin énfasis sobre alguno de sus atributos en particular: aqui el énfasis es «tal como El es...»). Implicita en el tercero se encuen- tra la aspiracién del alma de emular, en particular, los atributos divinos de la misericordia «asi como El es misericordioso, ti deberds ser misericordioso». La conciencia del primer precepto es de ascender hacia arriba: «Yo seré como el Mas Elevado» (Isafas 14:14) en el sentido de: «Yo seré como Dios, el Mas Elevado, emuldndolo». La conciencia del tercer precepto, es de avanzar: aqui, uno siempre desea mejorarse y acercarse a Dios por medio de emular sus caminos. En un cierto sentido, el deseo de emularlo es el deseo de emular Su omnipotencia. Esto, cuando tiene su raiz en la arrogancia, puede resultar en herejia del deseo de ser Dios, como lo es el sentido del versiculo: «Yo seré como el Mas Elevado» en su contexto literal. El deseo de emular -por la gracia de Dios y en total sumisién a El- la omnipotencia de Dios es el epitome de la experiencia del Exodo, la liberacién del alma de todos los confinamientos (asf como El es desatado, y por lo tanto omnipotente, el alma, en humildad con- sumada, se esfuerza en liberarse de todos sus limites existenciales). 92 MEDITACION Y CABALA En cambio, la conciencia del tercer precepto continuo, unificar a Dios, implica primero unificar su esencia identificable con Sus atributos conocidos. Para conocer esta unidad, nosotros mismos debemos adoptar sus atri- butos —«asi como El es misericordioso...». 15. Tania, cap. 2., par. Job 31:2. En Job, el modismo dice «una parte [o “porcién”] de Dios en lo alto». Numéricamente, «una parte de Dios» (jelek Eloka) equi- vale a 180, el valor idéntico de «en lo alto» (mimaah. El niimero 180 es también el valor numérico de la palabra «cara» (panim). Y asi, el modismo «una parte de Dios en lo alto» alude a la descripcién de la Tora acerca de la revelacién de Dios a Moisés, «cara a cara» (panim el panim, |Deuteronomio 33:10]), como también a la manera en que Dios le hablo y le revelé la Tord al Pueblo de Israel entero en la montafia de Sinai, «cara a cara» (panim el panim, (Ibid. 5:4)). «Encarar» a alguien es dar una vuelta de 180 grados (volverse del estado inicial de egocentrismo de uno para encarar al otro; la medida de grados es de hecho una medida de la Tora). Asi, «cara a cara» implica un ciclo completo de 360 grados, una revelacién desde arriba de la Luz infinita de Dios que «rodea todos los mundos» (sovev kol almin). IV. NO HAY OTRO DIOS 1. Exodo 20:3. 2. En la montajfia del Sinaf, el Pueblo de Israel entero escu- ché los dos primeros mandamientos directamente de la 93 NAW Rast ITZJAK GINSBURGH boca de Dios (Makot 24a). En la Tord, los dos primeros de los Diez Mandamientos figuran en el mismo parrafo (parashd), mientras que cada uno de los ocho restantes mandamientos figuran en un pdrrafo separado. Esto incluye fuerzas espirituales presentes en la naturale- za, como por ejemplo aquellas manipuladas por la psi- que humana a través de brujeria, adivinacién, espfritus, supersticiones, etc. En el versiculo: «Y lo conocerds hoy y lo asentards en tu corazén que El Eterno es Dios, en los Cielos arriba y sobre la Tierra abajo; no hay otro» (Deuteronomio 4:39), son aludidas, relativamente, las fuerzas espiri- tuales presentes en la naturaleza como «los Cielos arri- ba», al contrario que las fuerzas claramente naturales, que son aludidas como «la Tierra abajo». La expresién: «No hay otro» es paralela con: «No tendrds otros dioses ante mi». Esta dependencia se conoce como «pura adoracién de idolos». Véase Avodd Zard 8a. Véase VaYadata Moscow, pag. 18; Likutei Sijot, vol. 1, pag. 190. . Zohar 1:36a. Véase Nidé 31a. El valor numérico de la primera palabra del Quinto Mandamiento; «Honra [a tu padre y a tu madre]» es 26, el valor del Nombre esencial de Dios, Havaid. Esto nos ensefia que al honrar a nuestros padres estamos honran- do a Dios, porque El ha elegido a nuestros padres para servir como Sus socios al crearnos. - Como hemos explicado anteriormente, las fuerzas apa- rentemente sobrenaturales de la naturaleza son aludidas como «los Cielos arriba», al contrario que las fuerzas claramente naturales, «la Tierra abajo». Pero, en general, todas las fuerzas creadas de la naturaleza son «terrenales» MEDITACION Y CABALA al contrario que la realidad Divina, «los Cielos» desde los cuales Dios se revela a Israel —particularmente en la entrega de la Toré, cuando Dios «te [habld] desde el Cielo» (Exodo 20:19). Aqui, la Tord se refiere a si misma como siendo «del Cielo». En realidad, el modismo «del Cielo» aparece diez veces en los Cinco Libros de Moisés, aludiendo a los Diez Mandamientos. Aparece una sola vez mas en Exodo (16:4), en referencia al mand (el milagroso «pan del Cielo» que nuestros ancestros comieron durante los cuarenta afios de su permanencia en el desierto desde Egipto a la Tierra Prometida); y los sabios dicen que la Tord es alegéricamente connotada como «pan del Cielo» y de hecho «fue entregada sdlo a los que comieron del mand» (Tanjumd, Beshalaj 20). Asi, después de citar el versiculo del Libro de Deuteronomio (4:39): «Y lo conocer4s hoy y lo asen- tards en tu corazén que El Eterno es Dios, en los Cielos arriba y sobre la Tierra abajo; no hay otro», Rabi Shneur Zalman de Liadi (al principio de Shaar Haljud VehaEmund, pag. 76b) centra su anilisis en la prohi- bicién de idolatria exclusivamente en la dimensién de abajo, y hasta parafrasea la frase entera «en los Cielos arriba y en la Tierra abajo» simplemente como «el agua debajo de \a tierra». En el quinto dia, el dia correspondiente a la sefird de hod, |a direccién de abajo, Dios creé los peces y las aves. De todos los dias de la creacién, éste es claramente el dia que se relaciona a la direccién de abajo, los mares. Los peces fueron creados primero, y después Dios cred las aves que, segtin los sabios, fueron creadas de los pantanos de los mares. La Tord relata en particular la creacién de las criaturas marinas grandes, el simbolo 95 Rasf ITzjAK GINSBURGH 10. tH. 12. 13. clasico de la vida abajo. Aqui, vemos explicitamente cémo la direccidén general de abajo contiene sus propios relativos arriba y abajo: las aves vuelan en el Cielo arriba mientras que los peces nadan en las aguas abajo. Esto se puede ver en la palabra hebrea para «naturaleza» (teva); cuando se usa como verbo, significa «hundirse», «estar sumergido», como esta dicho de los egipcios en el Canto del Mar: «en el mar de juncos se hundieron» (Exodo 15:4). Los Diez Mandamientos nos fueron entregados cuando estabamos redimidos de las fuerzas que nos habian gobernado en Egipto. El mandato de ser integro y completo con Dios es establecido explicitamente en la Tord en el versicu- lo: «Perfecto seras delante de El Eterno, tu Dios» (Deuteronomio 18:13). Aunque uno podria considerar esto como un precepto separado, segtin Maiménides no se cuenta como uno de los 613; él lo considera un «precepto general», como lo explica en su introduccién a Séer HaMitzvot. En cambio, Najménides sf considera este versiculo como un precepto independiente, que él define como fe en la Providencia Divina. Salmos 15:2. Ibid. 119:1. Séfer letzird 5:7. V. UNIDAD Deuteronomio 6:4. Este versiculo consiste en 25 letras; 25 = 5. En el Zohar, este precepto es aludido como «la unificacién superior». Después de esta declaracién de fe, 96 MEDITACION Y CABALA inmediatamente agregamos la afirmacién: «Bendito sea el Nombre de Su Reino Glorioso para la eternidad», a la que se refiere en el Zohar como «la unificacién inferior» (Véase Shaar Halijud VehaEmund, en detalle). Esta afit- maci6n consiste en 24 letras; cuando se agrega al primer versiculo, 25 + 24 = 49 = 7. Esto alude a la rectificacién consumada de todas las 6 direcciones del espacio Divino que nos rodea junto con nosotros dentro de él, cada uno de los 7 reflejando todos los 7 (como en los 49 dias de la Cuenta del Omer -7 semanas, cada una de 7 dias); por lo tanto, «la unificacién inferior sirve para conectar la «unificacién superior, el frente de nuestra conciencia Divina, a todas las demés direcciones como también a nuestra misma conciencia interna. Véase Ensayo Suplementario #27, «Tres pares». 2. En hebreo, «oir» también significa «entender». 3. Deuteronomio 4:35. 4. Estos dos estados de fe en Dios son aludidos en el ver- siculo: «El tzadik [justo] vivir por su fe» (Habacuc 2:4). Si reordenamos las letras de la palabra «por su fe» (beemunaté), recibimos «dos niveles de fe» (beit emunot): «fe en general» («Yo soy El Eterno, tu Dios...») y «fe en particulary («Oye, Oh Israel...»). Véase también en detalle, Derej Mitzvoteja 44b ff. 5. El Zohar (3:103a, inter alia) se refiere a «fe en general» metaféricamente como «la sombra de la fe», del versfcu- Jo en Salmos (121:5), «El Eterno es tu sombra a tu mano derecha». Aqui, encontramos las direcciones arriba («tu sombra») y derecha («tu mano derecha») yuxtapuestas. En el Jasidismo se nos ensefia que el primero de los Diez Mandamientos (arriba) incluye, en particular, todos los 248 preceptos positivos de la Tora (véase Tania, cap. 20 [25b]). De la misma manera, el precepto de 97 Rast [TzjAK GINSBURGH OND 13. 14. 15. 16. 17. amar a Dios (derecha) incluye (es decir, nos motiva a cumplir) todos los 248 preceptos positivos (ibid., cap. 4 [8a]). En verdad, cada dos (o mas) de las seis direcciones de nuestra meditacidn se interrelacionan en algtin sentido especifico, reforzando de esta manera la una a la otra en nuestra conciencia. Encontraremos unos ejemplos adicionales de esto durante nuestra meditacién. Cuanto més integramos la meditacién de «Vivir en el espacio Divino», mds nuevas interrelaciones descubrimos, ya sean basadas en experiencia directa o derivadas de textos de la Tora. . Véase Ensayo Suplementario #14, «Unidad», pag. 179. . Véase Tania, Iguéret Hakédesh 11. . Zohar 1:27b, 3:179a; Zohar Jadash 21a; Tikunei Zohar #56; Mishné Tord, Deot 2:3; el comentario de Maiménides para Avot 2:10; cf. Shabat 105b; Nedarim 22b; Tania, Igueret Hakbdesh 25. . Proverbios 3:17. 10. 11. . El valor numérico del versiculo «Oye, Oh Israel, El Véase Ensayo Suplementario #15, «Conciencia frontal». Shemot Rabd 3:6, etc. Eterno es tu Dios, El Eterno es Uno», 1118, es el mil- tiplo comtin mas bajo de los dos Nombres Divinos, el nombre Havaid (26; 1118 = 26 x 43) y el nombre Elokim (86; 1118 = 86 x 13), aludiendo a su unidad absoluta, aqui manifestada. Tania, cap. 2. Isaias 65:22. Ezequiel 17:6. Zacarias 6:12 Cf. Tania, cap. 32 y cap. 45. Claro que esto no pretende excluir el sentimiento de misericordia por uno mismo, 98 MEDITACION Y CABALA 18. por las chispas Divinas que se encuentran en un estado de exilio espiritual en el cuerpo de uno. Véase Ensayo Suplementario #16, «Emulando la miseri- cordia divina». Pag. 183. V1. AMOR . Deuteronomio 6:5. Véase Ensayo Suplementario #27, «Tres pares». pag. 229. . Tania, cap. 4 (8a). . El valor numérico de la palabra hebrea ejad («uno») es el mismo que el de la palabra ahavd («amor»), es decir, 13. Una alusién adicional al amor en el versiculo «Oye, Oh Israel...» es que la rafz de «oye», en hebreo, significa ademas, «juntar [a personas 0 almas]». De esta manera, «Oye, O Israel...» es interpretado en el Jasidismo como «Junta, [en tu mente y corazén, a todas las almas de] Israel [en amor perfecto por cada una de las almas; sdlo después merecerds revelar en tu alma la unidad absoluta de Dios (comenzando por Su unidad con el alma colec- tiva de Israel):] El Eterno es nuestro Dios, El Eterno es uno. [De esto,] Amards a [Ilegards a un amor consuma- do por] Dios mismo, con todo tu corazén, con toda tu alma, y con toda tu fuerza». . Shenei HaMeorot 2:2, citado en Maguid Devarav Lelaacov, addendum \2 (ed. Kehot), etc. Véase Sifrei, VeEtjandn 8. . La conexién innata entre estos dos preceptos es aludida por el hecho de que las palabras para «amor» (ahavd) y «uno» (ead) tienen el mismo valor numérico (13), como hemos notado arriba. Por cierto, hay 13 manifestaciones Rast ITZJAK GINSBURGH uinicas de amor: el amor de Dios por el pueblo de Israel y el amor de Israel por Dios; el amor del maestro por su alumno, del alumno por su maestro, y entre los alum- nos; el amor de un marido por su esposa y de la esposa por su marido y entre integrantes del mismo Pueblo de Israel; el amor de los padres por sus hijos y de los hijos por sus padres y entre los hermanos; el amor del rey por sus stibditos y de los stibditos por su rey. (Estas son las trece manifestaciones del atributo sinico del amor, como hemos explicado en detalle antes). Es mas, ahavd y ejad juntos equivalen (2 x 13) al valor numérico del Nombre esencial de Dios, Havaid (26). Esto indica que al cum- plir los dos preceptos de conocer la unidad de Dios y amarlo, Dios se hace la realidad total de nuestra vida. 6. Como en el mandato rabinico: «la [mano] izquierda aparta y la [mano] derecha acerca» (Sotd 47a; Rut Rabd 2:16; Zohar 3:187b). Y asi, en Cantares (2:6, 8:3), encontramos: «Su mano izquierda debajo de mi cabeza, y Su mano derecha me abraza». «Su mano izquierda debajo de mi cabeza» se interpreta en el Jasidismo con el sentido de que Su mano izquier- da sostiene nuestro sentido de autoconciencia, nuestra experiencia de ser, como dependiente y humilde a la vez. En el capitulo siguiente veremos que la conciencia rectificada de izquierda, temor, produce un sentido de independencia pero también de humildad. Este es el sig- nificado de «la [mano] izquierda apartap. Este es un caso de temor que precede y que resulta en amor, el orden més comin de la manifestacién de estas emociones en el alma, como es explicado en Tania (cap. 41 y 43). 7. Shabat 2\a. 8. Tania, cap. 44. 9. Berajot 9:5. 100 MEDITACION Y CABALA 10. Como explicamos anteriormente, este reconocimiento es implicito en el precepto de unificar a Dios — «Oye, Oh Israel, El Eterno [el misericordioso] es nuestro Dios [nuestra fuerza vital], El Eterno [el misericordioso] es Uno». VIL. TEMOR . Deuteronomio 10:12. Este es el versiculo inicial del pasaje en la Tord que se conoce como «el pasaje de temor». Véase Ensayo Suplementario #17, «Temor». P4g. 187. . Verdadera admiracién de Dios, «temor a la vergiienza», es el tercer nivel de temor, que seré explicado. Tania, cap. 4 (8a). Esto es referido en la Cabala y en el Jasidismo como tiempos de «conciencia limitada» (katnut mojin). . Rabi Hilel de Paritch, en el comienzo de Jinuj Katdn (impreso como un apéndice del vol. 1 de su obra Pélaj HaRimén). Previamente hemos identificado «limitaciones transcen- dentes» con el éxodo de Egipto, la conciencia de arriba en nuestra meditacién. Pues, aquf identificamos una interrelacién entre arriba e izquierda. Concientes del arriba Divino, transcendemos las limitaciones de nues- tra esclavitud espiritual a cualquier poder que no sea El. Concientes de la izquierda Divina, transcendemos nues- tro nivel anterior de amor por Dios, nunca satisfechos con nuestro nivel presente, existencialmente limitado del servicio Divino, siempre abriéndose paso a nuevos horizontes de amor por Dios. 101 Rast ITzjAK GINSBURGH 7. En particular, la mala inclinacién elevada enciende la chispa del «amor de fuego» mientras que el temor a Dios siempre aviva su llama ardiente. 8. Tania, cap. 40 (pag. 55a), citando Shaar Haljudim 11. Véase Ensayo Suplementario #18, «El sello invertido». pag. 193. 9. Tikunei Zohar 80a. 10. Sanhedrin 74a. Esto estd basado en la frase «y viviré en ellos» (Levitico 18:5), que los sabios interpretan como «y no morir4 en manos de ellos». 11. Eclesiastés 5:1. 12. Razén por la cual se nos ensefia que la sefird de mal- jut («reinado»), cuya experiencia interna es shiflut («humildad»), se «construye» por el poder de la guevurd («poder»), cuya experiencia interna es el temor. VIII. LEALTAD 1. Nuimeros 15:39. Témese nota de que las fuentes en la Tord para los cinco primeros preceptos continuos apare- cen en su orden normal, desde el principio de la Tora y hasta su final. Solamente en este caso retrocedemos en el orden de la Tord (como hicieron los sabios al compi- lar los tres parrafos del Shemd). jEsto es aparentemente adecuado para la conciencia del atrést Para entender este fenémeno profundamente, debe- mos recordar que atrds, en la Cabala y en el Jasidismo, se interpreta generalmente como «olvidar», Uno es inconsciente de aquello que est4 detras suyo, y asi, el atrds implica la represién hacia la arrogancia del corazén “102 MEDITACION Y CABALA («y tu corazén serd arrogante [literalmente: “sera eleva- do”] y tu olvidards» [Deuteronomio 8:14]). Las personas arrogantes sdlo se enfrentan a si mismos; todo lo demas es reprimido y olvidado. Con el temor, nulificamos o neutralizamos la arrogancia del coraz6n, como explicamos antes, y asi nos volvemos capaces de recordar aquello que hemos olvidado debido a nuestra arrogancia. Asi, después del temor, «recorda- mos» y retrocedemos en el orden de la Tord, asf como el gtanjero retorna durante la cosecha y encuentra gavillas olvidadas. Este mismo precepto empieza con la negacién de pensamientos de arrogancia, como ser4 explicado. Véase Ensayo Suplementario #27, «Tres pares». P 229. Los sabios interpretan que «seguirén sus corazones» se refiere a pensamientos de herejia (minut) y «seguiran. .. sus ojos» se refiere a pensamientos licenciosos (zenut) (Sifrt, Bamidbarl15, s.v. velo taturu). En el alma, pen- samientos de herejia se derivan de la arrogancia, como ensefian los sabios: «El (arrogante) y Yo no podemos vivir bajo el mismo techo» (Sotd 5a). Pensamientos licenciosos se derivan del deseo. Este, el ultimo de los seis preceptos continuos de la Tord, corresponde a la sefird de iesod («fundamento»), que, en el cuerpo, corresponde al érgano de la procrea- cién, la sede del deseo sexual. Y asf, la continuacién del versiculo, «Y no seguirdn tras sus corazones y tras sus ojos» [zonim, de la palabra zenut, «prostitucién»]», indi- ca que el guarda general de nuestra conciencia, nuestro atrds espiritual, se relaciona a zenut. (El simple signifi- cado del texto —«tras sus corazones y tras sus ojos»— es que primero convocamos imégenes lascivas en nuestros corazones, sea conciente o inconscientemente, y luego las buscamos con nuestros ojos.) "103° Rast ITzjAK GINSBURGH NAW Mientras que el mal primordial de nuestro azrés (subconsciente) se relata al deseo, el mal primordial de nuestro frente (conciencia) se relata a la arrogancia. Nuestro deseo subconsciente primero se manifiesta en la conciencia como pensamientos de herejia y después se convierte en pensamientos obvios de zenut. . Véase Ensayo Suplementario #19, «Estar de guardia». Pag. 199. . CE Shabat 55a; Sanhedrin 1:1; Bereshit Rabd 81:2; Devarim Rabé \:7; Zohar \:2b. . Proverbios 10:25. . Berajot 61a. . Véase Ensayo Suplementario #20, «Una alusién a los seis preceptos continuos». Pag. 21. . La palabra «desviar» (taturu) en este versiculo significa ademas «buscar» 0 «explorar», como en «explorar (/arur) la Tierra» (Nuimeros 13:16, 14:36, etc.). Por cierto, el versiculo «y no seguirds...» aparece al final, el atrds, en la porcién de la Tord (shélaj) que empieza por la historia de los espfas que fueron mandados a «explorar la Tierra». La palabra taturu también se relaciona con la palabra Tord, derivada del verbo «instruir». De esta manera, «y no seguirds» implica no buscar senderos espirituales desconocidos, en busca de «tords» falsas. Los sabios nos ensefian: «(si alguien dice que] hay una sabiduria entre las naciones, créelo, [pero si esa persona dice que] hay Tord entre las naciones, no lo creas» (Fijd Rabd 2:13). . Como lo ha hecho Amalek (véase Deuteronomio 25:18), el mayor enemigo de Israel. En particular, los sabios nos ensefian que Amalek mancillé el pacto sagrado de Israel identificado con el drgano reproductivo [Bamidbar Rabd 13:3), cortespondiente a este ultimo a los seis preceptos continuos de la Tord. Antes, hemos visto que 104 MEDITACION Y CABALA el recuerdo de Amalek corresponde a este precepto con- tinuo. Basado en las palabras del profeta Ovadia (1:18), aprendemos que Amalek ser4 vencido por el descen- diente de Iosef, el alma arquetipica que corresponde a la sefird de iesod, el que logré cuidar su pacto sagrado, cuando la esposa de Potifar intenté seducirlo. 10. Durante la era del Primer Templo, ciertos elementos de la poblacién cayeron en prdcticas iddlatras. En la Mishnd (Sukd 5:4) est dicho que, como parte de las ceremonias en el Segundo Templo durante la fiesta de Sukot, la gente exclamaba: «Nuestros padres, cuando estaban en este lugar, daban sus espaldas al Templo, y sus caras hacia el este, y se arrodillaban hacia el este, al Sol. Pero en cuanto a nosotros, somos para Dios y jnuestros ojos estan dirigi- dos a Dios!» Aqui vemos que en el modismo Mesidnico, aquello que es indeseado es asociado con la espalda. Cuando alcancemos el nivel de conciencia que «somos para Dios y nuestros ojos estan dirigidos a Dios» (como en el versiculo, «pongo a Dios delante de mi siempre», explicado arriba), podremos saber que logramos superar realmente las tentaciones extrafias de este mundo. 11. Este pecado es conocido como «mancillar el pacto» (pegam habrit), es decir, el desperdicio de la semilla vital y productiva de uno, sea literal o alegéricamente, en el sentido de un desperdicio de la energia y los talentos que Dios nos ha dado. El valor numérico de pegam habrit, 740, es el mismo que «una parte real de Dios en lo alto» (jeilek Eloka mimaal mamash), la frase que mejor describe la esencia del alma Divina de Israel. De esto entendemos que, més que cualquier otro pecado, el pegam habrit mancilla, es decir, esconde o reprime, la conciencia de la fuente ver- dadera y esencial del alma de uno en la Divinidad. 105 Rat Irzjak GINSBURGH 12. 13. 740 es también el valor numérico de Riboné shel Olam, «el Duefio del Universo», una apelacién comtin a Dios, el omnipotente Creador y Rey del universo. La esencia del alma Divina de Israel es de hecho una parte real del Duefio del Universo, y cuando nuestro «pacto» (brit) es puro, cuando hemos hecho teshuvd y hemos rectificado nuestro pegam habrit, podemos manifestar nuestra conexién esen- cial al Duefio del Universo, porque «el tzadik [el «justo», cuyo brit es puro] decreta y Dios cumple; Dios decreta y el szadik nulifica» (véase Shabat 59b, citando Job 22:28). Bava Batra 25a. CE. Zohar 3:243a. IX. LA PLEGARIA - Salmos 109:4. . Véase Ensayo Suplementario #21, «Todos los séptimos son amados». Pég. 203. . Esta opinién (basada en Berajot 21a y Sukd 38a) es cita- da por Najmdnides en sus Hasagot al Séfer HaMitzvot de Maiménides, Precepto Positivo #5. En Maguen Avraham a Shuljan Aruj, Oraj Jaim 106:2, esti dicho que ésta es en realidad la opinién de la mayoria. . Cf. la conclusién del comentario de Najmanides ad Joc. En Maguén Avraham, loc. cit., esta opinién es citada de parte de Séfer Mitzvot Katan. . Maiménides (Mishné Tord, Tefild 1:1-2); él afirma, sin embargo, que la Tord Escrita no prescribe tiempos espe- cificos o liturgia para rezar. Sobre el tema entero, cf. Séfer HaJinuj 433 y Dérej Mitzvoteja 115a. 106 MEDITACION Y CABALA 12. 13. . Meguild \7b, Berajot33a, Tury Shuljan Aruj, Oraj Jaim81 y 106. Por supuesto, una mujer puede rezar las tres veces completas por dia si quiere. Véase Ensayo Suplementario #22, «Tarde, mafiana y mediodia». P4g. 209 . Berajot 21a; Pesajim 44b; Y. Shabat 1:2. Najmanides (ibid.) también nota la conceptuacién de la plegaria como un estado ideal de la conciencia en el servicio general de Dios. . Véase Ensayo Suplementario #23, «El proceso de limite». Pag. 215 . Berajot 26b. . Véase Ensayo Suplementario #24, «El milagro de la ple- garia». Pag. 219 . El valor numérico de la letra vav, que significa «y», es 6. Por lo tanto, el versiculo citado arriba, «y yo soy plega- tia», (Vaani tefild) puede ser lefdo también como «{hay] seis [preceptos continuos que definen las seis direcciones del espacio Divino, con el séptimo,] Yo-soy-plegaria, [dentro de ellos]}». Midrash Tanjuma, Nasé7:\. Estos tres niveles (fe superracional, mente y el mundo fisico) se pueden ver como correspondientes a las tres eras que los sabios usan para dividir los 6,000 afios de la historia: 2,000 afios de caos, 2,000 afios de Tord, y 2,000 afios centrados en el Mesias (Sanearin 97a; Avodd Zaré 9a; Tand dvei Eliahu Raba 2). El caos alude a la vastedad infinita y desordenada de la mente inconsciente. El intelecto es una herramienta que se usa para descifrar la Tord (Zohar 2:85a, etc.), y la era Mesidnica es el tiempo en que la conciencia Divina dominard todos los aspectos de la realidad, como fue dicho arriba. La plegaria es el «arma» o «herramienta» del Mesias (Véase Likutei Mohardn 2), expresando la fe del alma judfa en su venida inminente. Por eso, el Arizal 107 Rast ItzjAk GINSBURGH dice que en estos dos uiltimos milenios, la rectificaci6n central de la realidad se consigue por medio de la ple- garia, no por el estudio de la Tord, como era el caso anteriormente (Pri Fitz Jaim, Shaar HaTefila 7; Tania, Kuntres Ajarén 4 [155a] y 8 [162a]). 14. Este es de hecho el orden en que Maiménides presenta estos preceptos en su Mishné Tord. El sexto precepto se relaciona a la rectificacién del cardcter y de las accio- nes de uno — «no seguirdn tras sus corazones y tras sus ojos...para que recuerden y cumplan todos Mis pre- ceptos...» — al contrario que los cinco primeros, que definen los parémetros de nuestra relacién con Dios. Por lo tanto, él pone los cinco primeros en «Las Leyes de los Fundamentos de la Tord» y el sexto mds adelante, en «Las Leyes de Actitudes». (Véase: Maiménides, Obras filosdficas y morales, Ediciones Obelisco). Claramente, los dos primeros preceptos positivos, seguin la enumeracién de Maiménides, la creencia en la existen- cia de Dios (y su providencia) y la creencia en Su unidad absoluta, son los mds fundamentales. Como fue explicado anteriormente, el primero (la direccién de arriba) es nues- tra manera de relacionarnos con el mundo en general, mientras que el segundo (la direccién de frente) es nuestra manera de relacionarnos con el mundo en detalle. X. CONCIENCIA EN EXPANSION ETERNA 1. Esto, por supuesto, no excluye la meditacién a cualquier hora del dia en la que uno tiene la tranquilidad mental adecuada. 108° MEDITACION Y CABALA PNIDWBRYW WH No} 10. 11. . Véase Halom Iom, 20 Tamuz y Klal Gadol BaTord, pag. 17 ff. . Zacarias 2:8-9. . Pesikta Rabati, Shabat v’Rosh Jodesh 3. . Berajot Sa. . Génesis 28:14. . Kelim 1:6. . Véase Ensayo Suplementario # 25, «Bajios ricuales, la tierra de Israel, y la Sukd». Pag. 221 . Nuimeros 34:52, et. al. Se nos ensefia que «la atmésfera de la tierra de Israel fomenta la sabidurfa» (Bava Batra 158b). Hasta la persona més sabia, al entrar en la Tierra Prometida, tiende a cambiar de opinién con respecto a suposiciones y opiniones anteriores (Rashbam ad loc.). Entrar en la atmésfera de la Tierra de Israel es entrar en el espacio Divino, un espacio que nos abarca de todos lados, un espacio que conduce a la inspiracién Divina. La orden de purificar la Tierra de Israel de toda ido- latria significa que en la Tierra Sagrada debemos buscar los rastros més ocultos de idolatrfa y arrancarlos incluso de los lugares subterr4neos (Avodd Zard 45b), desde abajo. La atmésfera sagrada de la Tierra de Israel es conductiva a nuestro entendimiento de manera tal que reconozcamos hasta el matiz mds sutil de pensamiento equivocado para arrancarlo. Estas maneras equivocadas de pensar son las formas mds sutiles de idolatria espiri- tual, todas provenientes de una dependencia conciente 0 inconsciente de la causalidad natural, el espacio mental de la Diaspora. Génesis 14:18. Ibid. 22:14. literalmente, la frase dice «El Eterno verd», pero «verd» (iré) se escribe exactamente como «temor/ admiracién» (ird). 109 12. 13. 14. 15. 16. Rast [TZJAK GINSBURGH Shemot Raba 15:8. Pesajim 88a. Pesajim 88a. Rashi interpreta: «“El Eterno es nuestro Dios” — en este mundo, sélo nosotros, el pueblo de Israel, reconocemos a El Eterno y lo servimos; “El Eterno es uno” — pero en el futuro, todos los pueblos en la tierra reconocerén al Dios de Israel, y lo serviran, como est4 dicho: “Por entonces volveré a los pueblos la lengua clara para que todos invoquen el Nombre de El Eterno...» [Tzfania 3:9], y asf estd escrito: “Y El Eterno serd Rey sobre todo el mundo; en aquel dia, El Eterno serd uno, y uno ser4 Su Nombre” [Zacarfas 14:9]». Todos los pueblos vendrdn a servir a Dios en Su Templo Sagrado en Jerusalén, como est4 dicho: «Mi casa, casa de oracién ser llamada de todos los pueblos» (Isafas 56:7). En el Templo, serd revelado a todas las naciones sobre la tierra que «El Eterno es uno». En esa época, las palabras de Abraham — el «padre de todas las naciones» (Génesis 17:4-5) — refiriéndose al sitio del Templo, se cumpliran: «...El Eterno verd...El Eterno se vera». Luego la profe- cia de Isafas (52:8) también se cumplird: «porque ojo a ojo veran cuando El Eterno volverd a Sién». Véase Ensayo Suplementario #26, «Unién Marital». Pag. 225 XI. VIVIENDO EN EL ESPACIO DIVINO . Exodo 33:21. Del hecho mismo de que en hebreo la misma palabra (makom) denota tanto «lugar» como 110 MEDITACION Y CABALA «espacio», podemos inferir que todo espacio es de hecho «lugar», es decir, una «ubicacién» donde algo puede ser situado. Esto implica, como se ensefia en la Cabala y en el Jasidismo, que en verdad, no hay un espacio vacfo, no hay un hueco absoluto; todo espacio creado no es més que un lugar para la creacién, y por cierto, algo es creado en cada punto del espacio. Bereishit Rabé 68:10. Por ejemplo, encontramos en la Hagadé de Pasaj: «Bendito sea el Omnipresente [literalmente, el “Lugar”]. Otra mencién del «Lugar» que se refiere a Dios en Sf estd en el Talmud (Avodé Zard 7b): «Uno debe enu- merar siempre los elogios de Dios [literalmente, “del Lugar”] primero y después rezar». Aqui encontramos una alusién a nuestra meditacién. Al enumerar los elo- gios de Dios, creamos un espacio Divino alrededor de nosotros, en el que rezamos — «y yo soy plegaria». En la Cébala se nos ensefia que cuando cada una de las cuatro letras del Nombre Havaid se eleva al cuadrado, su suma equivale a 186, el valor numérico de la palabra hebrea para «lugar» (makom). Esta «intencién» cabalisti- ca (kavand) de la palabra se refiere a la luz transcendente de Dios («espacion como trascendencia Divina, como serd explicado). Aludiendo a la luz inmanente de Dios («espacio» como inmanencia Divina, como serd explicado) se ensefia la intencién de que Makom (186) equivale a 6 x 31 (Kel), el Nombre de Dios asociado con la sefird de jésed en particular. Este Nombre Kel también significa «hacia» (e), implicando una fuerza vectorial dirigida hacia una direccién especifica. Asi, 6 x Kel alude a las seis direc- ciones del espacio creado tridimensional, infundido con fuerza Divina. 111 Rast [TzjAK GINSBURGH 4. Véase comienzo de Eitz Jaim. 5. Los sabios declaran: «antes de que el mundo fuera crea- do, existia s6lo El Santo, Bendito Sea, y Su gran Nombre (Pirkei d’Rabi Eliézer 3). En la Cabala, se ensefia que los valores numéricos de «Su Nombre» (shemé) y «volun- tad» (ratzén) son uno (346), indicando, como declara el texto, que la voluntad Divina primordial de crear el mundo es idéntica al Nombre de Dios que existfa junto con E] antes de la creacién del mundo. . Deuteronomio 4:35. . Estos cuatro niveles del espacio, dos «ocultos» y dos «revelados», corresponden a las cuatro letras del Nombre Havaid, como sigue: ND En fa realidad En el servicio Divino iud La esencia misma de Dios _ hay nada mas que hei Su luz trascendente; La unién de lo creado Su voluntad de crear en el amor del Creador Relacién y El «rayo» de energfa creativa | preocupacién sincera vav i : ; Divina; Su luz inmanente por uno (Dios) y por el otro (el hombre) El aparente vacio o «titero» «separacién»; deseo hei : : | ‘i de la creacién existencial por Dios 112 ENSAYOS SUPLEMENTARIOS 1 BUSCANDO A DIOS! spnont 2 923 Con todo mi corazin Te he buscado? Este es el versiculo que el Rabi Dovber de Lubavitch? eligié para inscribir sobre la pagina del titulo de su Tratado sobre la Meditacién. De eso esta claro que la meditacién significa buscar a Dios con todo el corazén. Hay tres modismos en la Biblia que describen la buis- queda del alma hacia Dios: «buscar» a El Eterno (doresh Havaid), «pedir» a El Eterno (mevakesh Havaid) y «esperar» a Dios (meiajel leHavaid). En la Cébala, se nos ensefia* que cada uno de estos tres modismos describe una experiencia diferente del alma en su busqueda de Dios. Las tres expe- riencias diferentes corresponden a los estados de conciencia de los tres mundos espirituales: Berid («Creacién»), letzird («Formacién»), y Asid («Accién»). 1. Véase pag, 91 de la edicién hebrea, Israel 5767. 2. Salmos 119:10. 3. Rab{ Dovber Shneuti, el segundo rabino de Jabad-Lubavitch (1773- 1827). 4, Véase Likutei Levi ltzjak sobre Tania, Iguéret Hakédesh 24. us Rasi ITZjAK GINSBURGH La conciencia del mundo de Berid es de un pensamiento puro o meditacién profunda, buscando a El Eterno en la mente y en el corazén de uno. La conciencia del mundo de Jetzird es de una comunién con El Eterno, hablandole directamente en plegaria o indi- rectamente a través del estudio de Su Tord y consultando un verdadero sabio de la Tord. La conciencia del mundo de Asid, el mundo mas alejado de la experiencia de la presencia de El Eterno, es la expe- riencia de esperar, de un modo esperanzado, la revelacién Divina. Mientras dedicamos nuestras vidas a las acciones positivas y constructivas (los preceptos de la Tora) espe- ramos que Dios venga a nosotros, sintiéndonos al prin- cipio tan alejados de El que no podemos acercarnos a El directamente, con pensamiento o palabra. Nuestra espera de Dios (mientras nos dedicamos a acciones positivas) Lo induce de hecho a venir a nosotros, y al sentir Su presencia recurrimos a El en plegaria y meditacién. En resumen: Buscar a Dios Berid Meditando en Dios pf} Pedir a Dios detzird Comunicando con Dios Esperar a Dios Asid Esperando a Dios 5. El modismo «buscar a Dios» aparece en cl contexto de aquellos que vinieron a la carpa de Moisés a pedir la palabra de Dios de su boca (Exodo 33:7). Rebeca también fue a «buscar a Dios» (Génesis 25:22), y Dios le contesté por medio de un Angel (Bereshit Rabd 63:7), 0 por medio de Shem, el hijo de Noé (de acuerdo con una segunda opinion en el mismo Midrash y con Rashi), o por medio de Abraham (segiin Ibn Ezra). 116 MEDITACION Y CABALA El versiculo completo citado arriba dice: «con todo mi coraz6n Te he buscado, no me desvies de Tus preceptos». Al buscar a Dios con todo nuestro corazén, entendemos que nuestra busqueda debe cumplirse en el contexto de los preceptos de Dios, Sus instrucciones y pautas para nosotros respecto a cudndo y cémo encontrarlo. Este es el acuerdo exacto con la meditacién aqui presentada, la busqueda de Dios dentro del contexto del espacio Divino creado por nuestro cumplimiento consciente de los seis preceptos continuos de la Tord, de los cuales nunca quere- mos desviarnos. La traduccién literal de la palabra «desviar» en el vers{- culo es «errar» implicando el desvio de la mente o el entrar en un estado equivocado de conciencia con respecto a los preceptos, como se explica en los comentarios cl4sicos sobre el texto.® Esto se relaciona en particular a los pre- ceptos continuos de la Tord, las obligaciones del corazén y de la mente, cuyo cumplimiento significa mantener una conciencia continua e infalible de su verdad (Dios existe, Dios es uno, etc.), y responder, emocionalmente, en nues- tro corazén, a la verdad que concebimos en nuestra mente. En la Tord, la palabra para «errar» o «error» (shegagd) se refiere particularmente a adorar o creer en idolos.’ La idolatria es el desenfoque o error general de la mente y del corazén. El objetivo de todos los preceptos continuos de la Tora, el foco de nuestra meditacién, es orientar ade- cuadamente nuestra mente y nuestro corazén para evitar 6. Véase Metzudat David ad loc. 7. De las 21 veces que la raiz aparece en la Tord, la concentracién més grande de la misma se encuentra en la parashat Shelaj, donde aparece 9 veces en 8 versiculos (Nuimeros 15:22-29), todo en referencia al «error» de la idolatria. 17 Rast ITzjAK GINSBURGH que entre hasta el menor rastro de idolatria en nuestra conciencia. Otra indicacién de que «errar se relaciona con la medi- taci6n (es decir, que la meditacién apropiada y orientada a la Tord es la correccién de los pensamientos erréneos), es que la sub-raiz de dos letras 0 «puerta» (shaar) de la raiz «errar (shin guimel) se relaciona con la sub-raiz de dos letras de «comprensién» (sin guimel). «Comprender» en hebreo significa también «alcanzar» y «conseguir», y asi «errar significa «desviar» del sendero, perder el camino de uno y asi, volverse incapaz de alcanzar 0 conseguir la meta. En la Cabala se nos ensefia que la mentalidad errénea se deriva, finalmente, de un cardcter no-rectificado, ante todo de un sentido no equilibrado del ego. Una de las ensefian- zas mas fundamentales del Baal Shem Tov® es que antes de cumplir un precepto, debemos experimentar una cierta medida de «elevacién de espiritu», porque de lo contrario no tendremos ninguna motivacién pata iniciar el cumpli- miento del mismo. Pero una vez que empezamos a actuar (o meditar, en el caso de los seis preceptos continuos de la Tord), y por supuesto, al cumplir un precepto con éxito, debemos considerar que somos nada, entendiendo que en verdad, slo en virtud de la gracia y el poder de Dios pudimos conseguir lo que conseguimos. El defecto més grande en la personalidad es la inversién de los sentidos de la elevacién de espiritu y la humildad del espiritu. Si al principio nos sentimos humildes, careceremos de la resis- tencia y la voluntad de tomar iniciativa para levantarnos y hacer. Esto es verdad especialmente con respecto a las misiones mas importantes de la vida que afectan no sélo a nosotros mismos sino también a la comunidad entera, de 8. Kéter Shem Tov 393. 118 MEDITACION Y CABALA lo cual est4 dicho, «en un lugar donde no hay hombres, trata de ser un hombre!»? Si nos sentimos superiores des- pués del cumplimiento exitoso de una buena accién, ésta es la esencia de la arrogancia. Todo esto es aludido en la sub-raiz de las dos letras para «ertat» —shin guimel. La shin representa la shiflut —«humil- dad de espiritu»; la guimel representa gavhut —«elevacién de espiritu». Cuando este es el orden de las expresiones de nuestro ego, desde inferior antes de actuar y hasta superior durante y después de actuar, nos encontramos atrapados en un sindrome existencial de «error», El cardcter rectificado es aludido por el orden inverso: la guimel de gavhut precede a la shin de shiflut, formando una sub-raiz de dos letras de la palabra para «acercarse» (hagashd). Cuando poseemos la medida apropiada de gavhut necesaria para iniciar una buena accién y después saber cémo atribuir la accién sélo a Dios, nos acercamos a Dios con verdadera shiflut. Esta ensefianza es importante especialmente en nues- tro servicio Divino de meditacién. Si el pensamiento siguiente entra a la mente: «;Quién eres ti para meditar en la Divinidad, para buscar a Dios conscientemente en tu mente y coraz6n? Estas lejos de Dios; tu mente y tu cora- z6n son impuros; {Dios jamés entrar4 en ellos!», debemos saber cémo asumir la medida apropiada de gavhut para superar y negar este pensamiento. No hay mérito mayor que experimentar la Divinidad en la meditacién, amar y admirar a nuestro Creador, de manera tal que después de meditar, la experiencia de shiflut se debe incorporar plenamente. Hemos visto que por eso, una vez que crea- mos alrededor de nosotros el espacio Divino de nuestra meditacién, debemos entrar inmediatamente en un estado 9. Avot 2:5. 119 Aves de plegaria, anulando nuestro ego por completo, desaho- gdndonos ante Dios. Las letras iniciales de las primeras tres palabras del versiculo «Con todo mi corazén te he buscado» (TNWT7 72 502), si se cambia su orden, componen la palabra «solo» (127), como en el versiculo, «Y Jacob se quedé solo (112), y un hombre luché contra él hasta el amanecer».!° En nuestra busqueda por Dios, estamos solos —no solos, sino solos con Dios, con la fe perfecta que, aunque no Lo vemos, El est sin duda aqui con nosotros, esperando y animdndonos para buscar y encontrar- lo. Por el poder de nuestra fe simple en Dios, somos capaces de superar al ministro espiritual de Esati, quien, en la forma de nuestra propia mala inclinacién, lucha contra nosotros en la soledad de nuestra meditacién. Las letras iniciales de las tres palabras siguientes del versi- culo, «no me desvies de Tus preceptos» (TMA "wn RN), si se cambia su orden, componen la palabra «verdad» (2X). | La verdad yace en los preceptos de la Tord (la esencia de la verdad, «no hay verdad que no sea la Tord»!!), Si nos desvia- mos de los preceptos de la Tora, nos desviamos de la verdad, y nuestra meditacién, nuestro deseo de buscar a Dios, cae en la ilusién. En nuestra meditacién le suplicamos a Dios: «No nos dejes desviar de la verdad de tus preceptos!» Juntas, las letras iniciales de todo el versiculo deletrean las palabras «verdad sola» (729 max), cuyas letras iniciales (x) deletrean Kel (OX), el Nombre de Dios utilizado en yuxtaposicién con la palabra «verdad», como en la frase «un Dios de verdad» (FAX ON). Los valores numéricos de las dos palabras para «verdad» Rasf ITZzjAK GINSBURGH 10. Génesis 32:24 11. Eijd Rabd, introduccién 2. 120 MEDITACION Y CABALA y «solo» son, cada una, un numero cuadrado (es decir, perfecto, en la Cébala). La palabra para «verdad» (nix) equivale a 441 = 217y «solo» (727) equivale a 36 = 67. Con respecto a las dos raices cuadradas, 21 es el triangulo de 6 (la suma de todos los ntimeros de | a 6). El valor numé- rico de la palabra para «verdad» en si (Max) en el sistema de enumeracién ordinal (las 22 letras del alfabeto hebreo enumeradas de 1 a 22) equivale a 36 = 6%, el valor de la palabra para «solo» (129) en el sistema de enumeracién normativa. En el sistema de enumeracién reducida (en el cual cada letra es reducida a uno de los numerales de 1 a 9), ambas palabras equivalen a 9 —«verdad» equivale a «solo». 9 es el valor de la letra tet en el alfabeto hebreo. Asi, «verdad sola» es reducida a dos et, aludiendo a las dos letras inicia- les de la palabra para los zefilin de la cabeza —totafotr- que nos ponemos en nuestras plegarias matinales. Los tefilin de la cabeza fortalecen nuestro intelecto, para centrar nuestra meditacién en Dios solo y al mismo tiempo mantener conciencia incesante de los preceptos continuos de la Tora. Esta conciencia continua es reflejada en el requisito de la halaja que siempre y cuando uno tiene los tefi/in puestos, no puede olvidarse de ellos. 121 2 LOS CAMINOS DE EL ETERNO” Los preceptos de la Tord se Ilaman «los caminos de El Eterno».13 El valor numérico de «los caminos de El Eterno» (mi 777) es 260, 10 x 26, el valor del Nombre esencial de Dios Havaid (la palabra para «los caminos de» [*277] equivale a 234 = 9 x 26). Esto nos ensefia que «los caminos de El Eterno», los preceptos de la Tord, conlleva la plena y Ultima revelacién de Dios en el mundo, porque la multi- plicacién de 10 por un cierto ntimero alude, en la Cébala, a su plena revelacién en todos los diez poderes del alma (que corresponden a las diez sefirot celestiales, los canales por los cuales Dios creé el mundo). Dios eligi6 a Abraham como el primer judio (antes de la entrega de la Tord con sus 613 preceptos explicitos a Israel en el monte de Sinai), porque El sabia que Abraham observarfa «los caminos de El Eterno de practicar la cari- dad y la justicia.'4 Esta es la primera y unica mencién del modismo «el camino de El Eterno» (0 «los caminos de El Eterno») en los Cinco Libros de Moisés. De esto apren- 12. Véase edicién hebrea pag 97. 13. Véase Génesis 18:19 Jueces 2:22; 2 Samuel 22:22; 2 Reyes 21:22; Jeremfas 5:4-5. 14. Génesis 18:19. 123 Rasf ITzjAK GINSBURGH demos que «practicar la caridad y la justicia» es el camino todo-inclusivo del «camino de El Eterno». La Tord se llama «el Arbol de la Vida».!5 En esta imagen, practicar «la caridad y la justicia» es el tronco del Arbol, y los 613 preceptos sus ramas. Los seis preceptos continuos de la Tord, las obligaciones del corazén, son las raices del Arbol. El precepto de amar al préjimo como a uno mismo es la savia, la fuerza vital, que fluye de las rafces hacia arriba por el tronco y a todas las ramas del Arbol. Ramas todos los 613 preceptos de la Tord practicar la caridad y la justicia; «el camino Tronco de El Eterno» Savia amar al prdjimo como a uno mismo Raices los seis preceptos continuos El valor numérico de la frase «el camino de El Eterno de prac- ticar la caridad y la justician (BBY NPIS MLD Mm 777) es 1690 = 26 x 65. 26 es el valor del Nombre esencial de Dios, Havaid, como esta escrito; 65 es el valor del Nombre cuando se lee (Adni). Asi, 1690 es el producto de las dimensiones ocultas y reveladas de Dios. (A lo largo de la Tord, cuando una palabra no se lee de acuerdo con su ortografia, su forma escrita representa su dimensién oculta, mientras que su expresién verbal representa su dimensién revelada.) 26 = 2 x 13; 65 = 5 x 13; su producto, 1690, asf equivale a 10 por 137. Como hemos visto antes, 13 es el valor numérico de «uno» (7M) y de «amor (71278). 1690 es, por lo tanto, unidad perfecta y 15. Proverbios 3:18. 124 4 3 MEDITACION Y CABALA amor ~13?— multiplicado por 10, es decir, revelado en los diez poderes del alma. «El camino de El Eterno» (777 777) equivale a 250, el valor numérico de la palabra para «vela» (73). Cada precep- to de la Tord es una vela, como est4 dicho explicitamente en Proverbios (6:23): «porque vela es el precepto». El objetivo de la vela es iluminar el camino en nuestra bus- queda de Dios, como estd dicho en Salmos,'® «Tu palabra es una vela a mis pies...»., Una vela tiene que iluminar la noche, es decir, en un estado de oscuridad, un estado de ocultacién de la luz Divina, el estado general de este mundo. Los preceptos fueron entregados para revelar la luz grande e infinita de Dios en la oscuridad. Por eso, «vela», 250, equivale a «gran luz» (7172 TX), como en las palabras de Isaias:!” «La gente caminando en la penumbra vio una gran luz». Cada pequefia vela es de hecho una contraccién © condensacién de la luz grande e infinita de la Tord en cada uno de los preceptos: «porque vela es el precepto y la Tord luz». Debido a que los preceptos son «caminos», el cuerpo legal de la Tord es referido como halajd, de la palabra «aminam (Aalijd).'8 Una vida orientada hacia la Tord nunca es estatica; es siempre dindmica, siempre progresan- do, avanzando. Cada uno de los preceptos de la Tora es 16. Salmos 119:105. 17. Isafas 9:1. 18. CF la declaracién de los sabios: «fue ensefiado por Elias: el que estu- dia las leyes de la Tord todos los dias se asegura una vida en el Mundo por Venit, porque esté dicho: “Los caminos del mundo son suyos». [Habakuk 3:6]. No leas “caminos” [halijot}, sino «leyes de la Tord» (Aalajor|» (Tand d vei Eliahu Zutd 2, Meguild 28b; Nidé 73a). 125 Rast [1ZJAK GINSBURGH una fuerza vectorial dirigida hacia Dios. La palabra misma para «precepto» (mitgvd) significa «unidad», porque cada precepto es una manera de unirse con Dios. Este es el caso especialmente con respecto a los seis preceptos continuos de la Tord, las obligaciones del corazén, ya que cada uno es una fuerza vectorial de la mente y del corazén, que nos impulsa a acercarnos y unirnos a Dios. 126 3 DESAHOGANDOSE” EI servicio del corazén en la plegaria es, figurativamente, el desahogo de una persona ante Dios. En las palabras del profeta Jerem{as: «Deja correr el Ilanto de tu corazén como agua en la presencia del rostro de El Eterno».2° El modismo para el desahogo del corazén de uno como agua se alude al vertimiento de agua sobre el altar del Templo Sagrado durante la fiesta de Sukot,?! «el tiempo de nuestra alegria».22 Cuando Dios separé las aguas inferiores de las aguas superiores en el segundo dia de la creacién, se nos ensefia que las aguas inferiores exclamaron, «Nosotras también queremos estar cerca de Dios [como las aguas superiores]».3 Aunque no alivid la frustracién de las aguas inferiores por completo, Dios si les prometié que se acercarian a El durante Sukor con el vertimiento del agua sobre el altar. Asi, con el cumplimiento de este precepto, la amargura de las aguas inferiores se convirtié en alegria. 19. Véase edicién hebrea, pag. 100. 20. Lamentaciones 2:19. 21. Sukotes el tinico tiempo en todo el afio que construimos fisicamente un espacio Divino alrededor de nosotros, en forma de la cabafia, la sukd. 22. Liturgia de la fiesta, Amidd, 23. Tikunei Zohar 80a.