Está en la página 1de 1

La visión de un crecimiento económico y creación de negocios nos enseña dos

realidades. Una, que los colombianos, donde sea que estén, son empresarios decididos
y ambiciosos, con sus ideas claras de crear empresas con visión, preparado para
competir. Y dos, que en Colombia hoy en día existen condiciones para que el
emprendimiento crezca en niveles que fortalezcan y energicen aún más la economía del
país. De esta forma, se convierte en una tarea urgente y definitiva intensificar nuestras
empresas hacia el crecimiento. Si queremos garantizar el equilibrio de nuestro avance
presente y futuro, y decidir convertir a Colombia en un país con equidad y prosperidad,
debemos arriesgarnos por el crecimiento empresarial. Ahora las empresas que intentan
crecer, luchar y progresar tendrán la oportunidad de agregar un mayor valor a la
edificación del país con el que soñamos para todos los colombianos. Por lo tanto, en
este momento, para desarrollar una mejor Colombia, debemos enfocarnos en la misión
de identificar los elementos que realmente desencadenan el crecimiento de las
empresas para que los esfuerzos de los socios comerciales sean cada vez más
relevantes, efectivos y se desarrollen en más empleos, más ingresos, más desarrollo y
equidad. Se debe creer en impulsar el crecimiento de todas aquellas empresas que
desean crecer, y se hará contribuyendo en equipo. De la mano de los empresarios, se
enfrentaran solucionando los grandes desafíos circunstanciales al crecimiento de las
empresas: cómo fomentar una reconfiguración de negocios para alcanzar el éxito; cómo
generar crecimientos sorprendentes; cómo crecer internacionalmente. La oportunidad
de transformar nuestro país no da espera. Y la decisión de aportar de manera decisiva y
definitivamente al desarrollo y al crecimiento económico en Colombia está en nuestras
manos. Por lo tanto, el negocio más rentable que podemos realizar para vivir en un país
con oportunidades, equidad y bienestar es invertir en las empresas que en realidad
quieren y se arriesgan a crecer.
Y por último, comenzar en mercados externos, es primordial tener un objetivo claro.
Esta sería la guía que lo llevara a los destinos indicados, seleccionar los medios y medir
los resultados. Para planificar y edificar, debemos tener en cuenta el conocimiento y la
profundización de los mercados: dominar las condiciones de acceso, los importadores,
los clientes, los competidores y las reglas que prevalecen en el mercado, que le brindan
la oportunidad de aprender y liderar el camino.