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Universidad Rafael Landívar

Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales


Campus de Quetzaltenango

“ANÁLISIS DEL CUMPLIMIENTO DE LA SENTENCIA EMITIDA


POR LA CORTE IDH EN EL CASO CARPIO NICOLLE Y
OTROS, POR PARTE DEL ESTADO DE GUATEMALA”

TESIS

Aroldo Javier Calderón Guzmán

Carné 1522304

Quetzaltenango, octubre 2013


Campus de Quetzaltenango
Universidad Rafael Landívar
Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales
Campus de Quetzaltenango

“ANÁLISIS DEL CUMPLIMIENTO DE LA SENTENCIA EMITIDA


POR LA CORTE IDH EN EL CASO CARPIO NICOLLE Y
OTROS, POR PARTE DEL ESTADO DE GUATEMALA”

TESIS

Presentada a Coordinación de Facultad de


Ciencias Jurídicas y Sociales

Por:

Aroldo Javier Calderón Guzmán

Previo a conferirle en el grado académico de:

Licenciado en Ciencias Jurídicas y Sociales

Los títulos de

Abogado y Notario

Quetzaltenango, octubre 2013


Autoridades de la Universidad Rafael Landívar
del Campus Central

Rector Padre Rolando Enrique Alvarado S. J.


Vicerrectora Académica Doctora Lucrecia Méndez de Penedo
Vicerrector de Investigación
y Proyección Social Padre Carlos Cabarrús Pellecer S. J.
Vicerrector de Integración Universitaria Padre Eduardo Valdés Barría S. J.
Vicerrector Administrativo Licenciado Ariel Rivera Irias
Secretaria General Licenciada Fabiola Padilla de Lorenzana

Autoridades de la Facultad de
Ciencias Jurídicas y Sociales

Decano Dr. Rolando Escobar Menaldo


Vicedecano M.A. Pablo Gerardo Hurtado García
Secretario M.A. Alan Alfredo González de León
Director de Área Pública Lic. Erick Mauricio Maldonado Ríos
Directora de Área Privada M.A. Helena Carolina Machado
Director de Ejes Transversales M.A. Enrique Sánchez Usera
Directora de Postgrados M.A. Aida Del Rosario Franco Cordón
Director de Crimfor Lic. José Eduardo Martí Guilló
Director del Instituto de
Investigaciones Jurídicas Dr. Larry Andrade Abularach
Directora del Bufete Popular Licda. Claudia Abril Hernández
Directora de Proyectos y Servicios Licda. Vania Carolina Soto Peralta
Coordinadora Facultativa del
Campus de Quetzaltenango Dra. Claudia Caballeros Ordóñez
Representantes de Catedráticos Lic. José Alejandro Villamar G.
M.A. María Andrea Batres de León
Representantes Estudiantiles Alejandro Rodolfo Pokus Álvarez
José David Toledo Pineda
Miembros del Consejo
Campus de Quetzaltenango

Director de Campus Arquitecto Manrique Sáenz Calderón

Subdirector de Integración
Universitaria Msc. P. José María Ferrero Muñiz S. J.

Subdirector de Gestión General Msc. P. Mynor Rodolfo Pinto Solís S. J.

Subdirector Académico Ingeniero Jorge Derik Lima Par

Subdirector Administrativo MBA. Alberto Axt Rodríguez

Asesor

MSc. Allan Amilkar Estrada Morales

Revisor de Fondo

Msc. Jorge Raúl Rodríguez Ovalle


Agradecimiento

A Dios: Quien me dio la vida y a diario derrama sobre mí abundantes


bendiciones, a Él, quien con su infinito amor y misericordia,
hoy me permitirme culminar mi carrera y alcanzar esta meta
tan importante en mi vida profesional.

A mi Madre: Lcda. María Yolanda Guzmán de León.


Gracias por estar conmigo en todo momento, por ser ejemplo
de persona honesta y triunfadora, quien me ha guiado para
salir adelante. Gracias por sus consejos y enseñanzas que
me impulsan a crecer y ser mejor cada día, es un privilegio ser
su hijo.

A mi Hermana: Mildred Calderón Guzmán.


Gracias por ser más que mi única hermana, una amiga fiel y
sincera, en quién incondicionalmente puedo confiar, agradezco
por preocuparse de su hermano menor, por sus consejos, sus
atenciones y el cariño que siempre me ha demostrado.

A mi Abuelos: Gracias por sus cuidados, su legado y sus enseñanzas.


Especialmente a mi abuelita María Luisa de Guzmán, por estar
conmigo durante mi niñez, mis primeras letras y por llevarme
siempre en sus oraciones.

A Universidad
Rafael Landívar: Especialmente al Campus de Quetzaltenango, por la
formación basada en la excelencia académica con valores; por
creer en mi persona y brindarme la oportunidad de formar
parte del Personal Administrativo de esta prestigiosa casa de
estudios superiores.
A mis Catedráticos: Por todos los conocimiento compartidos, y fomentar en mí el
deseo de superación para alcanzar mis metas y objetivos
personales y profesionales.

A mis Amigos: Por todas las experiencias compartidas a lo largo de nuestra


vida universitaria, por su amistad y el apoyo que siempre me
han brindado.
Dedicatoria

A Dios: Dedico el presente trabajo primeramente a Dios, de quien todo


he recibido desde antes que naciera. Bendice, alma mía, a
Jehová, y bendiga todo mi ser su santo nombre.

A mis Padres: Sr. Aroldo Calderón y Lcda. Yolanda Guzmán.


Quienes con su trabajo, esfuerzo, apoyo y dedicación
estuvieron siempre a lo largo de mi vida académica, gracias a
ellos pude alcanzar este triunfo.

A mi Familia: Por estar siempre presente en mi vida, por su apoyo y sus


muestras de afecto, porque estaremos siempre unidos, como
hasta el día de hoy, como una gran familia.

A Universidad
Rafael Landívar: Alma mater, a la cual me siento orgulloso de pertenecer.
Abreviaturas

CEJIL Centro por la Justicia y el Derecho Internacional. Comisión

CIDH Interamericana de Derechos Humamos.

COPREDEH Comisión Presidencial Coordinadora de la Política del

Corte IDH Ejecutivo en materia de Derechos Humanos.

OEA Corte Interamericana de Derechos Humanos.

ONU Organización de Estados Americanos.

SIDH Organización de las Naciones Unidas.

UCN Sistema Interamericano de Derechos Humanos.

Partido Unión del Cambio Nacional.


Índice

Pág.
INTRODUCCIÓN ...................................................................................................... 1

CAPÍTULO I
DERECHO INTERNACIONAL DE LOS DERECHOS HUMANOS
1.1 Generalidades ............................................................................................. 5
1.2 Antecedentes y Definición ........................................................................... 5
1.3 Derechos Humanos ..................................................................................... 7
1.4 Sistema Interamericano de Protección de Derechos Humanos ................... 10
1.5 Comisión Interamericana de Derechos Humanos........................................ 12
1.5.1 Creación de la CIDH .................................................................................... 12
1.5.2 Composición de la CIDH .............................................................................. 14
1.5.3 Competencia de la CIDH ............................................................................. 17
1.5.4 Sede de la CIDH .......................................................................................... 18
1.6 Corte Interamericana de Derechos Humanos .............................................. 18
1.6.1 Creación de la Corte IDH ............................................................................. 18
1.6.2 Composición de la Corte IDH ...................................................................... 19
1.6.3 Competencia de la Corte IDH ...................................................................... 23
1.6.4 Sede de la Corte IDH ................................................................................... 24

CAPITULO II
CUMPLIMIENTO Y EJECUCIÓN DE SENTENCIAS DE LA CORTE IDH POR
PARTE DEL ESTADO DE GUATEMALA
2.1 Sentencias ................................................................................................... 26
2.2 Clases de Sentencias .................................................................................. 26
2.3 Sentencias de la Corte IDH ......................................................................... 28
2.4 Contenido de las Sentencias de la Corte IDH .............................................. 29
2.5 Autoejecutividad........................................................................................... 30
2.5.1 Normas Internacionales Autoejecutables ..................................................... 30
2.5.2 Autoejecutividad en el SIDH ........................................................................ 31
2.5.3 Convención Americana como Derecho Interno ........................................... 32
2.5.4 Autoejecutividad de Sentencias de la Corte IDH ......................................... 34
2.6 Procedimiento de Ejecución de Sentencias de la Corte IDH ....................... 35
2.6.1 Comisión Presidencial Coord. Política del Ejecutivo en Materia de DDHH ...... 36
2.6.2 Departamento de Seguimiento de Casos Internacionales ........................... 38

CAPITULO III
ANÁLISIS CASO CARPIO NICOLLE Y OTROS VS ESTADO DE GUATEMALA
3.1 Presentación del Caso ................................................................................. 42
3.2 Argumento Social y Jurídico ........................................................................ 43
3.3 Competencia ................................................................................................ 44
3.4 Estudio de los Hechos del Caso .................................................................. 44
3.4.1 Procedimiento ante la CIDH ........................................................................ 44
3.4.2 Medidas Provisionales ................................................................................. 45
3.4.3 Procedimiento ante la Corte IDH ................................................................. 46
3.4.3.1 Prueba ......................................................................................................... 48
3.4.3.2 Hechos Probatorios ..................................................................................... 50
3.5 Sentencia de Fondo ..................................................................................... 63
3.5.1 Reparaciones ............................................................................................... 65
3.5.2 Daño Material .............................................................................................. 66
3.5.3 Daño Inmaterial............................................................................................ 66
3.5.4 Otras Formas de Reparación ....................................................................... 68
3.5.5 Gatos y Costas ............................................................................................ 69

CAPITULO FINAL
PRESENTACIÓN Y DISCUSIÓN DE RESULTADOS .............................................. 73
CONCLUSIONES ..................................................................................................... 85
RECOMENDACIONES ............................................................................................ 87
REFERENCIAS ........................................................................................................ 88
ANEXOS................................................................................................................... 92
Resumen

El Derecho Internacional de los Derechos Humanos es una vía que permite amparar los
derechos del hombre en el campo internacional, constituyendo una posibilidad de
protección ejercitada por organismos especializados en mediación, es decir, crea un
conjunto de instituciones que permiten la defensa de los derechos elementales de la
persona, los que deben ser reconocidos y garantizados por el Estado.

El Sistema Interamericano de Protección de los Derechos Humanos compone en la


actualidad un mecanismo que permite a los habitantes de un Estado denunciar
violaciones a sus derechos fundamentales que no hayan sido resarcidas en el ámbito
nacional, ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

La presente investigación consiste en un análisis del cumplimiento de la sentencia


emitida por la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el Caso Carpio Nicolle y
otros, por parte del Estado de Guatemala, dicho caso tuvo una gran connotación a nivel
nacional e internacional ya que señor Jorge Carpio Nicolle, fue un periodista y político
reconocido en Guatemala, fundador del diario El Gráfico y del partido político Unión del
Centro Nacional, quien según investigaciones fue ejecutado extrajudicialmente por una
motivación política por parte del Gobierno de Guatemala.

Por lo anterior, en la presente investigación se adentra al lector primariamente a


generalidades del Derecho Internacional de los Derechos Humanos, conceptos
fundamentales acerca de la Comisión y Corte IDH, COPREDEH, y posteriormente se
analizan los hechos, sentencia de fondo y cumplimientos de las disposiciones de la
Corte IDH por parte del Estado de Guatemala.
INTRODUCCIÓN

Durante el conflicto armado interno que se originó en Guatemala entre las décadas de
los años sesenta y noventa, se desarrollaron una serie de hechos en los cuales la
población civil fue víctima de violaciones a sus derechos fundamentales; dentro de esta
serie de hechos cometidos, se ha determinado que algunos llegaron a órganos
jurisdiccionales tanto a nivel nacional como internacional, tomando en cuenta la
gravedad de los actos cometidos, las personas que fueron afectadas o por medio de la
cooperación de instituciones involucradas en la defensa de los Derechos Humanos;
convirtiéndose un mínimo porcentaje de estos hechos en casos de mayor relevancia, al
contrario de tantos más, en donde a las víctimas no les fueron resarcidos los daños
provocados o aún continúan impunes.

En la presente investigación se tiene como objetivo fundamental el estudio de uno de


los casos mencionados, como lo es “Carpio Nicolle y otros, vs Guatemala”, el cual
marco un episodio en la historia política del Estado, al suscitarse en un periodo en el
cual, por consecuencia del autogolpe de Estado que promoviera el entonces presidente
Jorge Serrano Elías y que traería como consecuencia el rompimiento del orden
constitucional, un atentado en contra del sistema democrático del país y aunado a ello
un proceso penal interno que según la misma Corte Interamericana de Derechos
Humanos evidencio la negligencia y falta de independencia y de imparcialidad de las
autoridades judiciales intervinientes durante ese periodo1.

Así mismo se desea determinar si el Estado ha procurado el cumplimiento de la


Sentencia de fondo, reparaciones y costas, emitida por la Corte Interamericana de
Derechos Humanos en el caso citado, toda vez que el mismo Estado reconoció su
responsabilidad internacional, constituyendo dicha acción una atenuante en su
responsabilidad estatal2 en la resolución emitida.

1
Corte Interamericana de Derechos Humanos Sentencia de fondo, reparaciones y costas, 22 de
noviembre de 2004, San José, Costa Rica, Caso “Carpio Nicolle y otros vs Guatemala” párrafo 76.54
2
Ibid, párrafo 104

1
Dentro de los hechos que constan del caso, se establece que el día 12 de julio de 1994
las señoras Martha Arrivillaga de Carpio y Karen Fischer, en conjunto con la Oficina de
Derechos Humanos del Arzobispado de Guatemala, el Centro por la Justicia y el
Derecho Internacional, y el International Human Rights Law Group presentaron una
denuncia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos; según el autor
Faundez Ledesma se establece que: …Atendiendo a lo dispuesto por el artículo treinta
y cinco de la Convención, la Comisión representa a todos los Estados miembros de la
Organización de Estados Americanos, con lo cual se confirma, el carácter dual del
sistema interamericano de protección de los derechos humanos que, sin perjuicio de
diferencias de grado en el ámbito de sus competencias, le encomienda a la Comisión la
función de promover la observancia y la defensa de los derechos humanos en el
territorio de todos los Estados miembros de la OEA…3.

El caso según el procedimiento internacional, debe ser presentado en primera instancia


ante dicha comisión, la cual se encarga de realizar las investigaciones correspondientes
en el Estado en el cual se suscitaron los hechos; el citado autor establece que la
Comisión está compuesta de siete miembros, quienes deberán ser personas de alta
autoridad moral y de reconocida competencia en materia de derechos humanos, no
pudiendo formar parte de ella más de un nacional de un mismo Estado4. Dentro de sus
competencias se pueden establecer que en el ejercicio de su mandato tiene las
siguientes funciones y atribuciones:
a) Estimular la conciencia de los derechos humanos en los pueblos de América;
b) Formular recomendaciones, cuando lo estime conveniente, a los gobiernos de
los Estados miembros para que adopten medidas progresivas en favor de los
derechos humanos dentro del marco de sus leyes internas y sus preceptos
constitucionales, al igual que disposiciones apropiadas para fomentar el debido
respeto a esos derechos;
d) Solicitar a los gobiernos de los Estados miembros que le proporcionen
informes sobre las medidas que adopten en materia de derechos humanos;

3
Faundez Ledesma, Héctor. El sistema interamericano de protección de los Derechos Humanos, Costa
Rica, IIDH, 2004, tercera edición.
4
Ibid, pág. 125

2
e) Atender las consultas que, por medio de la Secretaría General de la
Organización de los Estados Americanos, le formulen los Estados miembros en
cuestiones relacionadas con los derechos humanos y, dentro de sus
posibilidades, prestarles el asesoramiento que éstos le soliciten;…5

La Comisión, como órgano internacional de la Convención Americana de Derechos


Humanos, conoció primariamente el caso en el ámbito internacional, quien después de
realizar el procedimiento interno, finalmente el día 13 de junio de 2003 decide presentar
la demanda en contra del Estado de Guatemala ante la Corte Interamericana de
Derechos Humanos.

Llevado a cabo el procedimiento ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos,


la misma dicta sentencia el 22 de noviembre del año dos mil cuatro, la jurisprudencia
internacional ha establecido reiteradamente que las sentencias emitidas por la Corte
constituyen, per se, una forma de reparación. No obstante, las circunstancias del caso
sub judice, los sufrimientos que los hechos han causado a las personas declaradas
víctimas en este caso, el cambio en las condiciones de su existencia, así como las
demás consecuencias de orden no material o no pecuniario que han sufrido éstas, la
Corte estima pertinente el pago de una compensación, conforme a equidad, por
concepto de daños inmateriales.6

En dicha sentencia se condena al Estado de Guatemala a realizar una investigación de


los hechos que generaron las violaciones e identificar, juzgar y sancionar a los
responsables, así mismo llevar a cabo un acto público de reconocimiento de
responsabilidad internacional y de desagravio, la publicación de las partes pertinentes
de la Sentencia emitida por la Corte y el pago de costas y gastos en que incurrieron las
víctimas.

5
Ibid, pág. 130
6
Corte Interamericana de Derechos Humanos. Caso Tibi. Sentencia de 7 de septiembre de 2004. Serie C
No. 114, párr. 66; Caso “Instituto de Reducación del Menor”. Sentencia de 2 de septiembre de 2004.
Serie C No. 112, párr. 63; y Caso Ricardo Canese. Sentencia de 31 de agosto de 2004. Serie C No. 111,
párr. 47

3
De lo anterior surge la siguiente hipótesis: El Estado de Guatemala no ha dado
cumplimiento a la sentencia, emitida por la Corte Interamericana de Derechos Humanos
en el caso “Carpio Nicolle y otros, vs Guatemala”, porque existen obstáculos y
mecanismos de hecho y de derecho que mantienen la impunidad en el caso.

Para poder establecer la aseveración antes planteada se ha establecido como objetivo


general del presente trabajo determinar si el Estado de Guatemala ha procurado el
cumplimiento de la Sentencia de fondo, reparaciones y costas, emitida por la Corte
Interamericana de Derechos Humanos en el caso “Carpio Nicolle y otros, vs
Guatemala”; y como objetivos específicos los siguientes: a. Analizar el caso
Carpio Nicolle y otros (Juan Vicente Villacorta, Alejandro Ávila Guzmán, Rigoberto
Rivas y Sydney Shaw) contra el Estado de Guatemala; b. Estudiar la sentencia emitida
por la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el caso Carpio Nicolle y otros
contra el Estado de Guatemala; c. Determinar que sanciones se imponen en la
Sentencia de fondo, reparaciones y costas contra el Estado de Guatemala.

Se establecieron como alcances de la investigación los siguientes: en el ámbito


espacial, la República de Guatemala; en el ámbito temporal, a partir de los hechos del
presente caso, los cuales se desarrollaron en el año mil novecientos noventa y tres; en
el ámbito material, la Sentencia emitida por la por la Corte Interamericana de Derechos
Humanos en el “Caso Carpio Nicolle y otros vs Guatemala”; así como el cumplimiento
que el Estado ha procurado en dicha resolución.

Por medio del presente trabajo de investigación se desea contribuir con un documento
que contenga el análisis del cumplimiento de la sentencia del caso Carpio Nicolle y
otros, por parte del Estado de Guatemala, en virtud, que derivado de la revisión de esta
área, se estableció que la sentencia de dicho caso aún no ha sido sujeta de análisis y
tomando en cuenta la importancia en el contexto socio político del país es menester
realizar un estudio al respecto.

4
CAPITULO I

DERECHO INTERNACIONAL DE LOS DERECHOS HUMANOS

1.1 Generalidades

El Derecho Internacional de los Derechos Humanos es una vía que permite amparar los
derechos del hombre en el campo internacional, constituyendo una posibilidad de
protección ejercitada por organismos especializados en mediación 7, es decir, crea un
conjunto de instituciones que permiten la defensa de los derechos elementales de la
persona, los que deben ser reconocidos y garantizados por el Estado.

Se puede decir que modernamente se ha desarrollado el Derecho Internacional de los


Derechos Humanos, como una rama del Derecho Internacional Clásico, cuyo objetivo
es la protección y promoción de la libertades fundamentales del hombre; en palabras de
Juan Carlos Hitters es una nueva disciplina que posee ciertas características que la
diferencian de su rama ancestral, tales como la posibilidad de que el ser humano
reclame per se ante los órganos multinacionales8, siendo esto un indudable avance, ya
que la persona se convierte en un sujeto y no solamente en objeto del Derecho
Internacional.

1.2 Antecedentes y Definición

La carta de la ONU constituyó el primer intento serio para ocuparse de la protección y


promoción de los derechos del hombre en el ámbito internacional, pues para la liga de
naciones dicha temática era una cuestión de derecho interno en la cual no podía
interferir ningún Estado. Tal tendencia a favor de los derechos humanos se consolidó
con los Pactos Internacionales de las Naciones Unidas de 1966, la creciente
importancia adquirida en casi 20 años que pasaron entre la declaración de 1948 y los

7
Hitters, Juan Carlos y Oscar L. Fappiano. Derecho Internacional de los Derechos Humanos, Argentina,
Editorial EDIAR, 2007, 2da. Edición, pagina 404.
8
Loc. cit.

5
referidos pactos del año de 1966, mostró que la revolución que los autores intentaron
obtener, excedió toda expectativa9. Con lo anterior se establece que estos instrumentos
han constituido la base para el desarrollo de nuevas herramientas y normas de
protección en el ámbito internacional, en temas específicos como la discriminación
racial, genocidio, derechos laborales, derechos del niño, así como el notable avance del
Derecho Internacional Humanitario.

Es importante establecer que con el transcurso del tiempo y la necesidad de brindar


una adecuada protección y garantía de los derechos fundamentales, se desarrolló un
proceso de regionalización, primero en Europa Occidental, posteriormente en América y
en el continente Africano.

El fenómeno de la internacionalización y de universalización como conceptos deben


diferenciarse, pues internacionalización significa que los derechos humanos son
protegidos, no solo por los órganos domésticos sino por los internacionales, en cambio,
universalización quiere decir que estas prerrogativas acompañan al hombre como una
pantalla protectora en cualquier lugar en que se encuentre10, por ello se habla de un bill
of rights transnacional, aunque ambos conceptos tiene una notable correlación.

Por lo cual a partir de la carta de la Organización de las Naciones Unidas, han tomado
consistencia un conjunto de normas jurídicas y de principios fundamentales, llamado
Derecho Internacional de los Derechos Humanos.

Según el Dr. Faúndez Ledesma11, el Derecho Internacional de los Derechos Humanos


se define como “Un conjunto de normas jurídicas, de carácter internacional, que
señalan los derechos de la persona en cuanto tal, y que regulan de una manera
institucionalizada la defensa de estos derechos en contra de los abusos del poder

9
Ibid., Pág. 405
10
Vásquez Carrizosa, Alfredo, Los derechos como normas universales del “jus gentium”, Derechos
humanos en las Américas, OEA, 1984, Pág. 21.
11
Ledesma Faúndez, Héctor, El estudio de los derechos humanos: sus conceptos, carácter
interdisciplinario y autonomía jurídica, Revista de la Facultad de Derecho Nº 39-40, Venezuela,
Universidad Católica Andrés Bello, Pág. 67

6
cometidos por los órganos del Estado, o por otros entes organizados y que se
encuentran en una situación de poder frente al individuo, promoviendo, paralelamente,
el establecimiento de condiciones adecuadas de vida que permitan el desarrollo pleno
de la personalidad”, es decir, que dichas normas internacionales tienen como fin la
protección de los derechos humanos de los individuos frente al Estado, el cual como
ente soberano, podría a través de sus instituciones violentarlos.

1.3 Derechos Humanos

Al hablar de Derecho Internacional de Derechos Humanos, es inminente establecer que


las expresiones derechos del hombre, libertades fundamentales, derechos humanos,
son de antiguo modelo y aluden a ciertos ámbitos de autodeterminación individual en
los cuales el Estado no debe penetrar; en sí el término derechos humanos el multívoco
y su aceptación depende de la postura filosófico-política que se tenga en cuenta.12 Es
preciso explicar qué se entiende por derechos, siendo menester puntualizar que se
deben observar como poder o facultad de actuar.

Los derechos humanos, aparecen como anteriores al Estado; por ello se dice que de
descubren y no se inventan; se reconocen y no se otorgan13; la anterior aseveración
permite al autor de la presente investigación extraer el espíritu de este concepto, el cual
debe ser fundamento de toda norma que regula la convivencia humana.

Existen dos tendencias respecto al análisis de los derechos humanos, como lo es el


iusnaturalismo individualista y el iusnaturalismo realista. En la primera se habla de
derechos innatos, referentes a la vida, la libertad, al trabajo, que forman parte del
sistema de prerrogativas del individuo antes de toda intervención estatal. Los derechos
subjetivos innatos son idénticos para todos, el individuo es por ello anterior a la
sociedad. En cuanto a la segunda tendencia se establece que ha tenido una raíz clásica
cristiana y el punto de partida no es el hombre imaginariamente aislado, sino que lo es

12
Hitters, Juan Carlos y Oscar L. Fappiano. Op. cit., Pág. 36
13
Ibid., Pág. 36

7
en el orden que la inteligencia descubre en la realidad cotidiana y de las cuestiones
humanas. Este orden inherente a todas las cosas, al ser conocido por la inteligencia
hace posible que el entendimiento práctico aprenda la evidencia de una normatividad
que se impone de modo necesario, más allá de lo que dispongan los preceptos vigentes
en cada caso. En definitiva estas reglas, trascienden a los principios legales y son el
fundamento de los derechos subjetivos naturales14.

Es decir, en conclusión respecto a lo establecido se puede determinar que existen al


menos dos posturas sobre la noción de derechos humanos, el iusnaturalista
individualista que desemboca en una noción ideal de ellos, desorbitándolos de todo
orden subjetivo; volviéndolos ilimitados y por ende irrealizables; fomentando una
expectativa falsa en quienes debieran ser sujetos; y el iusnaturalismo realista, que al
situarlos en un orden objetivo que fija sus contornos y contenido; les confiere virtualidad
y fuerza, por lo que no resultan meramente ilusorios.

Ahora bien, la sociedad contemporánea reconoce que todo ser humano, por el hecho
de serlo, tiene derechos frente al Estado, derechos que éste, o bien tiene el deber de
respetar y garantizar, o bien está llamado a organizar su acción a fin de satisfacer su
plena realización15. Estos derechos, atributos de toda persona e inherentes a su
dignidad, que el Estado está en el deber de respetar, garantizar o satisfacer son los que
hoy conocemos como derechos humanos.

En esta noción general, pueden establecerse dos extremos, en primer lugar se trata de
derechos inherentes a la persona humana, y en segundo lugar son derechos que se
afirman frente al poder público.

Con conciencia de sus dimensiones políticas y culturales, el autor se refiriere a los


derechos humanos en cuanto a su categoría normativa, como reflejo de una facultad
derivada del ordenamiento jurídico, el cual es fuente de diversas categorías de

14
Ibid., Pág. 37
15
Nikken, Pedro. La garantía Internacional de los Derechos Humanos, Venezuela, Editorial jurídica
venezolana, 2006, Pág. 7

8
derechos, tanto para las personas naturales como para las personas jurídicas, la
expresión derechos humanos no se refiriere a todos los derechos de que pueda ser
titular un ser humano ya sea que éstos derivan de sus vínculos familiares, de sus
relaciones contractuales o extracontractuales, o de su pertenencia a un grupo social o
político.

Esta expresión se ha reservado para ciertos derechos básicos o elementales, que son
inherentes a toda persona, y que derivan únicamente de su condición de ser humano.
Aunque sin identificar exactamente cuáles son esos derechos básicos o elementales,
como punto de referencia la dignidad inherente al ser humano, independientemente de
la controversia entre iusnaturalistas y positivistas.

Pero esta noción substantiva también supone un elemento formal, que indica las
circunstancias en que los derechos humanos adquieren relevancia; en efecto, los
derechos humanos son, ante todo, las prerrogativas que el individuo tiene frente al
poder estatal, y que limitan el ejercicio de este último.

Teniendo en cuenta las consideraciones anteriores, los derechos humanos pueden


definirse como: “Las prerrogativas que, conforme al Derecho Internacional, tiene todo
individuo frente a los órganos del poder para preservar su dignidad como ser humano, y
cuya función es excluir la interferencia del Estado en áreas específicas de la vida
individual, o asegurar la prestación de determinados servicios por parte del Estado,
para satisfacer sus necesidades básicas, y que reflejan las exigencias fundamentales
que cada ser humano puede formular a la sociedad de que forma parte”16.

Al analizar la definición propuesta, se observa que hace referencia tanto al elemento


material como al elemento formal inherente al concepto de derechos humanos; la
misma alude al carácter jurídico universal de estos derechos, y comprende las
obligaciones del Estado tanto en lo que se refiere a derechos civiles y políticos como a

16
Faúndez Ledesma, Héctor, El Sistema Interamericano de Protección de los Derechos Humanos, Costa
Rica, Instituto Interamericano de Derechos Humanos, 2004. Pág. 6

9
derechos económicos, sociales y culturales. Asimismo, esta definición también resalta
el carácter histórico y valorativo de los derechos humanos, sugiriendo que son el
producto inacabado de las luchas sociales, y que reflejan el tipo de sociedad que se
desea.

En consecuencia, tampoco puede disgregarse el hecho que los derechos humanos


tienen un carácter fluido y dinámico, que corresponde a las relaciones de poder y a las
ideas prevalecientes en el seno de la sociedad en que ellos adquieren vigencia, pero
que una vez reconocidos como tales su condición se vuelve irreversible.

1.4 Sistema Interamericano de Protección de Derechos Humanos

El Sistema Interamericano de Protección de los Derechos Humanos compone en la


actualidad un mecanismo que permite a los habitantes de un Estado denunciar
violaciones a sus derechos fundamentales que no hayan sido resarcidas en el ámbito
interno. Se define como el medio o juicio internacional a que están sometidos los
Estados parte de la Convención Americana sobre Derechos Humanos en el caso que
se presente en su contra denuncia por violación a los derechos humanos, con el
objetivo de proteger, resguardar o restituir los derechos de todos los seres humanos en
el continente americano.

El profesor Cancado Trindade17, refiere la evolución del sistema interamericano de


protección de los derechos humanos en cuatro etapas primordiales: a) la fase de los
antecedentes de dicho sistema, que comprendería la adopción de la Declaración
Americana de los Derechos y Deberes del Hombre, y de otros instrumentos jurídicos
que la precedieron o que la siguieron; b) el período de formación del sistema, con la
creación de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y la gradual expansión
de sus competencias; c) la fase de consolidación del sistema, a partir de la entrada en
vigor de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, y d) la etapa del

17
Cancado Trindade, Antonio Augusto, Protección Internacional de los Derechos Humanos en América
Latina y el Caribe, Naciones Unidas, 1993. Pág. 13

10
perfeccionamiento del sistema, producto de la jurisprudencia de la Corte Interamericana
de Derechos Humanos y de la adopción de protocolos adicionales a la Convención
Americana.

Dentro del Sistema Interamericano coexisten dos subsistemas, producto de la


diversidad de fuentes jurídicas aplicables en materia de derechos humanos, y el grado
en que ellas resultan vinculantes para los Estados. Un primer subsistema comprende
las competencias que, en la esfera de los derechos humanos posee la Organización de
Estados Americanos respecto de todos sus miembros; el segundo está constituido por
las instituciones y procedimientos previstos en la Convención Americana sobre
Derechos Humanos y otros instrumentos conexos, y que sólo son aplicables a los
Estados partes en dichos tratados. En ambos casos se encuentra la presencia de la
Comisión Interamericana de Derechos Humanos; sin embargo, su jurisdicción con
respecto a los Estados que no han ratificado la Convención, consiste únicamente en
funciones puramente políticas o diplomáticas, y respecto de los Estados parte en la
Convención también cumple importantes funciones de naturaleza jurisdiccional 18, es
decir, la anterior doctrina refleja los ámbitos que comprende el sistema interamericano,
tanto a nivel institucional y organizativo, como los instrumentos de protección de
derechos humanos.

Así mismo, el principal instrumento del sistema como lo es la Convención Americana


sobre Derechos Humanos instituyó dos órganos de control y amparo de dichos
derechos, siendo estos: la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y la Corte
Interamericana de Derechos Humanos, ambas con el objetivo de velar por la correcta
aplicación de la Convención en el ámbito interno de los Estados partes de la misma, y
que cumplan con los compromisos que adquirieron al momento de ratificarla.

18
Vásquez Girón, Angélica. Propuesta de un Sistema para la ejecución de sentencias de la Corte
Interamericana de Derechos Humanos en Guatemala, Guatemala, Universidad Rafael Landívar, 2011.
Pág. 19.

11
1.5 Comisión Interamericana de Derechos Humanos

1.5.1 Creación de la CIDH

La CIDH es un órgano principal y autónomo de la Organización de los Estados


Americanos encargado de la promoción y protección de los derechos humanos en el
continente americano. Está integrada por siete miembros independientes que se
desempeñan en forma personal. Fue creada por la OEA en 1959 y, en forma conjunta
con la Corte Interamericana de Derechos Humanos, instituida en 1979, es una
institución del Sistema Interamericano de protección de los derechos humanos.

El sistema interamericano de derechos humano, SIDH, se inició formalmente con la


aprobación de la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre en la
Novena Conferencia Internacional Americana celebrada en Bogotá, Colombia en 1948,
en el marco de la cual también se adoptó la propia Carta de la OEA, que proclama los
derechos fundamentales de la persona humana como uno de los principios en que se
funda la Organización.

El pleno respeto a los derechos humanos aparece en diversas secciones de la Carta,


de conformidad con ese instrumento, el sentido genuino de la solidaridad americana y
de la buena vecindad no puede ser otro que el de consolidar en este Continente, dentro
del marco de las instituciones democráticas, un régimen de libertad individual y de
justicia social, fundado en el respeto de los derechos esenciales del hombre. La Carta
establece a la Comisión como un órgano principal de la OEA, que tiene como función
promover la observancia y la defensa de los derechos humanos y servir como órgano
consultivo de la OEA en dicha materia.

La CIDH realiza su trabajo con base en tres pilares fundamentales:


 El sistema de petición individual,
 El monitoreo de la situación de los derechos humanos en los Estados Miembros,

12
 A atención a líneas temáticas prioritarias19.

Es decir, que a través de esta plataforma la Comisión considera que en el contexto de


la protección de los derechos de toda persona bajo la jurisdicción de los Estados
americanos, es fundamental dar atención a las poblaciones, comunidades y grupos
históricamente sometidos a discriminación. En forma complementaria, otros conceptos
informan su trabajo: el principio pro homine, según el cual la interpretación de una
norma debe hacerse de la manera más favorable al ser humano, la necesidad de
acceso a la justicia, y la incorporación de la perspectiva de género a todas sus
actividades.

Así mismo, es importante establecer que por Resolución 253, el Consejo Permanente
de la OEA decidió que los procedimientos establecidos por la práctica de la Comisión y
los que se creaban como consecuencia de la nueva Convención coexistirían. Como
consecuencia de esta decisión, el sistema interamericano está dividido en dos partes,
una parte la componen los mecanismos desarrollados en el marco de la carta de la
OEA y la otra, los derivados de la Convención. De los primeros, algunos se aplican por
la Comisión a todos los Estados miembros de la OEA, sean o no partes en la
Convención y otros, sólo a los Estados miembros que no son parte en la Convención.
Los segundos se aplican por la Comisión y por la Corte en caso que se le haya dado
competencia sólo a los Estados partes de ese tratado.

Los mecanismos están regulados con más detalle en los Estatutos de la Comisión y de
la Corte interamericana de derechos humanos, así como en sus respectivos
reglamentos. Aunque es importante establecer que en el Estatuto de la Comisión y su
Reglamento, la división teórica entre mecanismos para Estados miembros de la OEA y
para Estados partes en la Convención es mínima.

19
Organización de los Estados Americanos, Comisión Interamericana de Derechos Humanos, página
oficial http://www.oas.org/es/cidh/mandato/que.asp, fecha de consulta: 21 de junio de 2013.

13
1.5.2 Composición de la CIDH

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos se compone de siete miembros,


que deberán ser personas de alta autoridad moral y reconocida versación en materia de
derechos humanos. Los miembros de la Comisión son elegidos por la Asamblea
General de la OEA de una lista de candidatos propuesta por los gobiernos de todos los
Estados miembros. Cada gobierno puede proponer hasta tres candidatos que pueden
ser nacionales de cualquier Estado miembro de la OEA20. En esta terna, por lo menos
un candidato debe ser nacional de un Estado que no sea el que lo propone. No pueden
ser miembros de la Comisión dos personas de la misma nacionalidad durante el mismo
mandato.

Los miembros de la Comisión son elegidos por un período de cuatro años y pueden ser
reelectos sólo una vez21. El Estatuto de la Comisión declara incompatible el cargo de
miembro de la Comisión con otras actividades que pudieran afectar su independencia o
imparcialidad, o la dignidad o el prestigio de su cargo en la Comisión.

Es de competencia de la Comisión decidir la incompatibilidad por el voto afirmativo de


por lo menos cinco de sus miembros. Una vez tomada la decisión, la Comisión somete
el caso a la Asamblea General para su resolución final, la que, si admite la inhabilidad,
acarrea la remoción de su cargo del miembro de la Comisión.

También a solicitud de la Comisión, sus miembros pueden ser removidos de su cargo


por la Asamblea General por cometer una violación seria de cualquiera de las
obligaciones especificadas en el artículo 9 de los Estatutos de la Comisión.

El Reglamento de la Comisión en su artículo 17 establece normas para realizar


discusiones y votaciones en las sesiones que se realicen, una muy importante impide

20
Estatuto de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, aprobado mediante la Resolución
Nº 447 (IX‐O/79) adoptado por la Asamblea General de la OEA en su noveno período ordinario de
sesiones, celebrado en La Paz, Bolivia, 31 de octubre de 1979. Artículos 2, 3.
21
Ibid, artículo 6.

14
participar en la discusión, investigación, deliberación o decisión de una materia
presentada a la Comisión, a los miembros que fuesen nacionales del Estado objeto de
consideración, general o específica, o que estuviesen acreditados o cumpliendo una
misión especial como agentes diplomáticos ante dicho Estado; o previamente hubiesen
participado, a cualquier título, en alguna decisión sobre los mismos hechos en que se
funda el asunto o que hubiesen actuado como consejeros o representantes de alguna
de las partes interesadas en la decisión.

En los Estados partes de la Convención, los miembros de la Comisión tienen derecho a


gozar de las inmunidades reconocidas a los agentes diplomáticos por el derecho
internacional. En los territorios de aquellos Estados miembros de la OEA que no son
partes de la Convención, el Estatuto provee que los miembros de la Comisión gozarán
de los privilegios e inmunidades correspondientes a sus cargos, necesarios para
desempeñar con independencia sus funciones.

La Comisión se reúne al menos dos períodos de sesiones al año y el número de


sesiones extraordinarias que se consideren necesarias22. Las sesiones de la Comisión
son de carácter reservado, a menos que se decida lo contrario. Para constituir quórum
es necesaria la presencia de una mayoría absoluta de los miembros.

En general, las decisiones se toman por mayoría de los miembros presentes, algunas
decisiones deben ser tomadas por la mayoría absoluta de los miembros de la Comisión.
Los miembros, estén o no de acuerdo con las decisiones de mayoría, tendrán derecho
a presentar su voto razonado por escrito, el que se incorporará al informe o proyecto
según sea el caso.

22
Organización de los Estados Americanos, Comisión Interamericana de Derechos Humanos, página
oficial http://www.oas.org/es/cidh/prensa/Comunicados/2012/036.asp, fecha de consulta: 21 de junio de
2013.

15
En su Reglamento del año 2000 la Comisión integró formalmente un mecanismo de
trabajo conformado por Relatorías y grupos de trabajo23. Respecto de las Relatorías, el
actual Reglamento señala que estas podrán ser creadas para el mejor cumplimiento de
las funciones de la Comisión; los titulares son designados por la mayoría absoluta de
los miembros de la comisión y pueden ser miembros de dicho órgano o personas
ajenas a él. La Comisión debe establecer las características del mandato y los relatores
a su vez, deben presentar periódicamente al plenario de la Comisión sus planes de
trabajo.

En cuanto a los grupos de trabajo, se establece que la Comisión puede crear grupos de
trabajo o comités para la preparación de sus períodos de sesiones o para la realización
de programas y proyectos especiales y que éstos serán integrados de la manera más
adecuada. La modificación del reglamento de la Comisión en 2006 introdujo reglas
sobre la designación de relatores especiales. Esta nueva normativa establece un
concurso público que contempla una convocatoria abierta con el fin de posibilitar la
mayor cantidad de candidaturas y la posibilidad de tomar en cuenta los criterios que los
Estados miembros de la OEA y las organizaciones de la sociedad civil hayan indicado
como relevantes para el desempeño del cargo. De igual forma la Comisión toma en
cuenta criterios para que entre los finalistas se encuentren candidatas y candidatos que
representen equitativamente a hombres y mujeres así como también la diversidad racial
y la distribución geográfica del continente.

La Comisión tiene básicamente procedimientos para controlar la conducta de los


Estados con respecto a los derechos humanos establecidos ya sea en la Declaración
Americana de los Derechos y Deberes del Hombre o en la Convención Americana
sobre Derechos Humanos. El primer procedimiento le permite examinar la situación
general de derechos humanos en el territorio de un Estado determinado y preparar un
informe sobre esta situación. El otro le permite conocer de los casos de violaciones
individuales de derechos humanos.

23
Organización de los Estados Americanos, Comisión Interamericana de Derechos Humanos, página
oficial http://www.oas.org/es/cidh/mandato/composicion.asp#tab3 , fecha de consulta: 21 de junio de
2013.

16
De esta manera, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos tiene la
oportunidad de brindar un seguimiento más específico en los Estados partes acerca de
la situación actual de los derechos humanos en el continente americano, puesto que a
través de las relatorías y comisiones específicas se permite evaluar derechos
determinados, como por ejemplo el tema de acceso a la educación, libertad de
expresión, igualdad, entre otros. Por lo que el autor de la presente investigación
considera que este modelo de gestión que lleva a cabo la Comisión Interamericana
permite en cierta medida cumplir con los objetivos del órgano de acuerdo a sus pilares
de trabajo, específicamente el de monitorear la situación de los derechos humanos en
los Estados miembros.

1.5.3 Competencia de la CIDH

La competencia de este órgano se ha examinado desde distintos ámbitos,


específicamente en relación a los siguientes aspectos:
 La persona que tiene el derecho de iniciar una comunicación (legitimación activa)
y el Estado contra el cual la comunicación se dirige (legitimación pasiva);
 La materia objeto de petición (ratione materiae);
 El momento en que se habría cometido la supuesta violación del derecho
humano amparado por la convención (ratione temporis); y
 El lugar en que se produjeron esos hechos, que debe estar bajo la jurisdicción
del Estado que se alega es responsable (ratione loci)24.

La importancia en la determinación de la competencia, radica en que previo a dar curso


a la tramitación de una petición individual o estatal, la Comisión Interamericana se
cerciora que de acuerdo a lo establecido en la Convención Americana sobre Derechos
Humanos, deben concurrir los presupuestos procesales que le confieren competencia
para conocer de la petición realizada.

24
Ordóñez Reyna, Aylin. Sistema Interamericano de Protección de Derechos Humanos, Guatemala,
Corte de Constitucionalidad, 2009. Pág. 16

17
Por lo cual, la Comisión al recibir la denuncia correspondiente debe evaluar las
condiciones de admisibilidad del caso, de acuerdo a los criterio de competencia
anteriormente establecidos, para no contravenir con la Convención Americana de
Derechos Humanos, así como el reglamento y estatutos del mismo órgano.

1.5.4 Sede de la CIDH

La comisión interamericana de Derechos Humanos tiene su sede central en la Ciudad


de Washington, D.C. en Estados Unidos de Norteamérica25. Sin embargo, la normativa
que la regula, establece que la comisión puede trasladarse y reunirse en el territorio de
cualquier Estado americano cuando lo decida por mayoría absoluta de los votos y con
la venia o la invitación del gobierno respectivo.

Lo anterior, permite a la comisión desplazarse a un determinado Estado, e introducirse


en el contexto socio político y cultural del mismo, y de esta manera contar con una
mejor apreciación de la situación de los derechos humanos en el hemisferio.

1.6 Corte Interamericana de Derechos Humanos

1.6.1 Creación de la Corte IDH

La Corte Interamericana de Derechos Humanos es el órgano de mayor preminencia


creado por la Convención Americana sobre Derechos Humanos.

No obstante ser el órgano convencional que a diferencia de la Comisión no figura entre


los órganos de la Organización de Estados Americanos, la Corte está creada como una
institución judicial del sistema interamericano en su integridad. Según el criterio
indicado por la propia Corte es justamente en su función consultiva, que se pone más
en práctica el papel de este tribunal, no sólo dentro de la Convención, sino también
dentro del sistema en su conjunto.

25
Estatuto de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, Op. cit. Artículo 16.

18
Ese papel se manifiesta por las diferentes competencias que tiene el órgano como
ratione materiae o ratione personae; así como la competencia que se reconoce a la
Corte para interpretar por la vía consultiva otros tratados internacionales diferentes de
la Convención, así mismo, la facultad de consulta, no se extiende solamente a la
totalidad de los órganos mencionados en el capítulo diez de la carta de la Organización
de Estados Americanos, sino asimismo a todo Estado miembro de ésta organización,
aunque no sea parte de la Convención26.

En la medida en que el prestigio y la reputación de cualquier tribunal tanto nacional


como internacional, depende de la confianza que éste pueda inspirar en la opinión de
sus usuarios, y que esa confianza depende de la calidad e independencia de sus
jueces, examinar los rasgos del elemento humano al que se ha encomendado la
función, de decir el Derecho; y velar porque los Estados respeten y garanticen el
ejercicio de los derechos consagrados en la Convención Interamericana sobre Derecho
Humanos, constituye una importancia fundamental, en el que hacer de la Corte IDH.

1.6.2 Composición

La Corte se compone de siete jueces, nacionales de los Estados miembros de la


organización de Estados Americanos, independientemente de que éstos hayan
ratificado o no la convención27.

Para distinguirlos de otras categorías de magistrados que eventualmente pueden


integrar el tribunal, se refieren a ellos como los jueces titulares de la Corte, debiendo
observar que esta denominación es la que ha atendido también el reglamento de la
Corte, cuyo artículo dos, literal e, define como juez titular a cualquier juez elegido de

26
Faúndez Ledesma, Héctor, El Sistema Interamericano de Protección de los Derechos Humanos, Costa
Rica, Instituto Interamericano de Derechos Humanos, 2004. Pág. 142
27
Estatuto de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, aprobado mediante la Resolución Nº 448
adoptado por la Asamblea General de la OEA en su noveno período ordinario de sesiones, celebrado en
La Paz, Bolivia, octubre de 1979. Artículo 4

19
acuerdo con los artículos cincuenta y tres y cincuenta y cuatro de dicho cuerpo
normativo.

a) Jueces ordinarios o titulares:


Según lo establece el artículo cincuenta y dos de la convención, los jueces ordinarios o
titulares son elegidos, a título personal, entre juristas de la más alta autoridad moral, de
reconocida competencia en materia de derechos humanos, y que reúnan las
condiciones requeridas para el ejercicio de las más elevadas funciones judiciales
conforme a la ley del país del cual sean nacionales, o del Estado que los proponga
como candidatos. No hay requisitos de edad ya sea para acceder a la Corte o para
retirarse de ella.

De manera semejante a la fórmula empleada por la Convención Americana, otros


tribunales internacionales, como la Corte Internacional de justicia o la Corte de justicia
de las Comunidades Europeas, requieren reunir alternativamente las condiciones
requeridas para desempeñar las más elevadas funciones judiciales en sus respectivos
países o ser juristas de reconocida competencia; porque, como podrá apreciarse, estas
cualidades no necesariamente van de la mano, pues las condiciones intelectuales o
académicas de una persona no siempre son suficientes para acceder a la judicatura a
nivel nacional. No obstante, en el caso de la Corte Interamericana de Derechos
Humanos es indispensable tener competencia en materia de derechos humanos y
además reunir las condiciones indispensables para acceder a las más elevadas
funciones judiciales del Estado del cual se es nacional o del Estado que lo propone28.

Al señalar que los jueces son elegidos en su capacidad personal, se ha querido


destacar su independencia de los Estados partes y, aunque ello no se diga
expresamente en la Convención, la circunstancia de que ellos no pueden solicitar ni
recibir instrucciones de ningún gobierno o autoridad estatal o de otro tipo; en realidad, el
requisito más importante para acceder a la condición de juez de la Corte Interamericana

28
Faúndez Ledesma, Héctor, El Sistema Interamericano de Protección de los Derechos Humanos, Costa
Rica, Instituto Interamericano de Derechos Humanos, 2004. Pág. 143

20
de Derechos Humanos es estar en capacidad de ofrecer una verdadera garantía de su
independencia.

A diferencia de la Corte Europea de Derechos Humanos, o de la Corte de Justicia de


las Comunidades Europeas, que no requieren que sus magistrados sean nacionales de
alguno de los Estados partes, para ser juez de la Corte Interamericana de Derechos
Humanos es necesario ser nacional de alguno de los Estados miembros de la OEA.

Pero además de las condiciones personales que debe reunir cada candidato, se ha
previsto que no pueda haber simultáneamente dos jueces de la misma nacionalidad en
la Corte; sin embargo, esta circunstancia no debe interpretarse en el sentido de que
pueda afectar la independencia de los jueces del Estado del cual éstos sean nacionales
pues no está orientada a asegurar la representación de diversos Estados, sino que a
permitir una más amplia participación de juristas de distintas nacionalidades, teniendo
en cuenta el conjunto de los Estados y las distintas regiones del continente.

b) Jueces Ad hoc:
En cuanto los jueces son elegidos en su capacidad personal, el juez que sea nacional
de alguno de los Estados partes en un caso sometido a la Corte conserva su derecho a
conocer del mismo, con la única limitación prevista en el artículo cuatro, numeral tres
del Reglamento de la Corte, que le impide presidirla en ese caso.

La estructura de la Corte puede verse alterada en el caso de que uno de sus miembros
fuere nacional de un Estado parte en el litigio y no hubiere un juez nacional de otro
Estado parte, caso en el cual este último puede habilitar a una persona de su elección
para que integre la Corte en calidad de juez ad hoc.

Asimismo, si entre los jueces llamados a conocer del caso ninguno de ellos fuere de la
nacionalidad de los Estados partes en la controversia, cada uno de éstos podrá
designar a un juez ad hoc, el que en todo caso debe cumplir con los mismos requisitos
pertinentes para ser designado como juez titular de la Corte. En el caso de que varios

21
Estados partes tuvieren un mismo interés en el caso, constituyendo una de las partes
en el proceso, ellos se considerarán como una sola parte y tendrán derecho a designar
a un solo juez ad hoc, siendo la Corte la que decida en casos de duda. En cualquiera
de las situaciones antes descritas, el designado deberá reunir las mismas condiciones
señaladas por la Convención para los jueces ordinarios o titulares. En este sentido, la
Corte ha expresado que la naturaleza del juez ad hoc es semejante a la de los demás
jueces de la Corte Interamericana, en el criterio de no representar a un determinado
gobierno, de no ser su agente, y de integrar la Corte a título personal.

Esta institución ha sido reproducida del Estatuto de la Corte Internacional de Justicia, y


no es usual encontrarla en otros tribunales internacionales. En la estructura de la Corte
de Justicia de las Comunidades Europeas no se contempla la imagen del juez ad hoc;
si bien es cierto que el número de sus jueces es el reflejo del número de Estado
miembros de la Comunidad Europea, y que cuando se reúne en pleno puede contar con
jueces nacionales de cada uno de los Estados partes, ello no está definitivamente
garantizado respecto de los Estados partes en una controversia, especialmente si se
considera que la Corte desenvuelve gran parte de su trabajo dividida en salas. Además,
los propios tratados comunitarios establecen que una parte no podrá invocar la
nacionalidad de un juez o la ausencia en la Corte o en una de sus Salas de un juez de
su nacionalidad para pedir la modificación de la composición de la Corte o de una de
sus Salas.

c) Jueces interinos:
La Convención no contempla que el trabajo de la Corte se podría ver suspendido como
consecuencia de la falta de quórum para sesionar; esta circunstancia podría derivarse
de vacantes que se producen en el seno de la Corte, por renuncias, fallecimientos, o
incapacidades, que se presenten antes de la expiración normal del mandato de un juez.

Para enmendar esta situación e impedir demoras en el trabajo de la Corte, el Estatuto


ha incorporado la figura de jueces interinos; aunque la constitucionalidad de esta figura
pudiera ser discutible, pues ella no se encuentra establecida por la Convención, hay

22
que señalar que la misma no fue objetada por los Estados partes al aprobar el Estatuto
de la Corte29.

Así mismo, el artículo seis numeral tres del Estatuto de la Corte dispone que, “Cuando
fuere necesario para preservar el quórum del tribunal, los Estados partes en la
Convención, en una sesión del Consejo Permanente de la OEA, a solicitud del
presidente de la Corte, pueden proceder a nombrar a uno o más jueces interinos, los
cuales servirán hasta que sean remplazados por los jueces elegidos”. Con el objeto de
facilitar la designación de estos jueces, el Estatuto ha encomendado dicha tarea al
Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos, que se reúne con
regularidad y no a la Asamblea General de la OEA, que se reúne sólo una vez al año.
De acuerdo con el artículo diecisiete del Reglamento de la Corte, los jueces interinos
tienen en principio y salvo las limitaciones expresamente establecidas al momento de
su designación los mismos derechos y atribuciones que los jueces titulares.

1.6.3 Competencia de la Corte IDH

En cuanto a sus funciones, y en lo que concierne a la protección de los derechos


humanos en el sistema interamericano, la Corte posee una competencia contenciosa,
limitada a los Estados partes en la Convención que expresamente le hayan conferido
esta atribución y una competencia consultiva que se hace extensiva a todos los países
miembros del sistema interamericano. La Corte ejerce competencia contenciosa para
conocer de cualquier caso relativo a la interpretación o aplicación de las disposiciones
de la Convención que le sea sometido por la Comisión o por los Estados partes que
hayan reconocido, o reconozcan, como obligatoria, mediante una declaración o por
medio de una Convención especial, dicha competencia sobre todos los casos relativos
a la interpretación o aplicación de la Convención30.

29
Faúndez Ledesma, Héctor, El Sistema Interamericano de Protección de los Derechos Humanos, Costa
Rica, Instituto Interamericano de Derechos Humanos, 2004. Pág. 161
30
Faúndez Ledesma, Héctor, El Sistema Interamericano de Protección de los Derechos Humanos, Costa
Rica, Instituto Interamericano de Derechos Humanos, 2004. Pág. 172

23
Por otra parte, la Corte también ejerce competencia consultiva acerca de la
interpretación de la Convención o de otros tratados concernientes a la protección de los
derechos humanos en los Estados Americanos; en tal sentido, ella puede evacuar
consultas a requerimiento de cualquier Estado miembro de la Organización de Estados
Americanos, como también de cualquier órgano de la OEA en materias de su
competencia.

Asimismo, a solicitud de un Estado miembro de la OEA, la Corte puede emitir su


opinión acerca de la compatibilidad entre las leyes internas de cualquiera de los
Estados miembros y la Convención u otros tratados concernientes a la protección de los
derechos humanos; además, la Corte sostiene que esta facultad no se puede
interpretar de modo restrictivo y que no impide considerar la compatibilidad de
proyectos de ley con la Convención.

Es decir, que la competencia consultiva de la Corte constituye perse una forma de


poder garantizar la protección de los derechos humanos en los países miembros de la
Organización de Estados Americanos, en el sentido que todos tienen acceso a realizar
consultas a la Corte respecto a leyes ordinarias, proyectos de ley y demás normas que
tengan vigencia en el territorio de dichos estados y que las mismas no contravengan lo
establecido por la Convención Americana sobre Derechos Humanos.

1.6.4 Sede de la Corte IDH

De acuerdo con el artículo cincuenta y ocho de la Convención, la Corte tiene su sede


central en el lugar que determine la Asamblea General de la Organización de Estados
Americanos, y en uno los Estados partes en la Convención; habiéndose seleccionado la
ciudad de San José de Costa Rica, ese es el sitio en donde se ha establecido y
funciona actualmente la Corte Interamericana de Derechos Humanos31.

31
Estatuto de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, aprobado mediante la Resolución Nº 448
adoptado por la Asamblea General de la OEA en su noveno período ordinario de sesiones, celebrado en
La Paz, Bolivia, octubre de 1979. Artículo 3

24
Sin embargo, se pueden celebrar reuniones en el territorio de cualquier Estado miembro
de la OEA, cuando así lo considere conveniente por mayoría de sus miembros, y previa
aprobación del Estado respectivo.

Para garantizar su funcionamiento, el 10 de septiembre de 1981, la Corte suscribió con


el Estado de Costa Rica un acuerdo de sede, en el que se estipulan las inmunidades y
privilegios de la Corte, de los jueces y del personal del tribunal, así como de las
personas que comparecen ante la misma.

En este tratado, el Estado de Costa Rica se comprometió a dotar a la Corte


Interamericana de Derechos Humanos de un espacio adecuado para su
funcionamiento, lo cual efectuó al aportar los recursos para adquirir el inmueble que la
Corte ha ocupado desde el mes de junio del año 1980 como su sede en la Ciudad de
San José, capital del Estado Costarricense.

Por lo anteriormente expuesto se concluye que tanto la Comisión Interamericana de


Derechos Humanos como la Corte IDH, constituyen dos órganos primordiales en el
sistema Interamericano de protección de Derechos Humanos; la primera, por ser la
encargada de velar por el cumplimiento y observancia de los derechos fundamentales
del ser humano, establecidos en los diferentes instrumentos internacionales vigentes en
el sistema interamericano, así mismo por medio de las observaciones, trabajos
realizados por las relatorías y los casos sometidos para conocimiento de la Corte IDH;
por su parte la Corte constituye la pieza principal de todo el Sistema Interamericano, al
instituirse como el órgano jurisdiccional del continente que tiene como función la
protección y promoción de los derechos humanos en América y cuyo objetivo es aplicar
e interpretar la Convención Americana sobre derechos humanos.

25
CAPITULO II

CUMPLIMIENTO Y EJECUCIÓN DE SENTENCIAS DE LA CORTE IDH POR PARTE


DEL ESTADO DE GUATEMALA

2.1 Sentencia

Inicialmente es menester conceptualizar la definición de sentencia, por lo cual autores


como Montero Aroca y Mauro Chacón, han establecido que por sentencia se
comprende aquel acto procesal del juez o tribunal en que se decide sobre la estimación
o desistimiento de la pretensión ejercitada por el actor, después de agotado el trámite
del proceso. Por su parte Couture, estableció que sentencia es el acto procesal
emanado de los órganos de la jurisdicción, mediante el cual estos deciden la causa o
punto sometidos a su conocimiento.32

Por lo que, siendo la sentencia el acto del órgano jurisdiccional por medio del cual se
pone fin en forma normal al proceso, el autor comparte la opinión que la denominación
de sentencia se podría establecer como la resolución judicial en la cual el órgano
jurisdiccional competente, aplicando las normas al caso concreto, decide la cuestión
planteada por las partes.

2.2 Clases de Sentencias

Los distintos autores utilizan diferentes criterios para clasificar las sentencias, unos las
clasifican atendiendo a si acogen o no la pretensión hecha valer. Así las clasifican en
estimatorias o desestimatorias.

Dependiendo si el órgano jurisdiccional ha conocido el primer o segundo grado, se les


denomina de primera o de segunda instancia, si lo que se atiende es el derecho

32
Álvarez Mancilla, Erick Alfonso, Teoría general del proceso, Guatemala, Centro editorial Vile, 2007,
tercera edición, página 321.

26
sustancial o material que ellas ponen en vigor, se clasifican en declarativas, de
condena, constitutivas y cautelares; sin embargo, para el autor Erick Álvarez Mancilla la
sentencia como acto procesal que pone fin en forma normal al proceso es una, como
uno es el proceso, y se puede clasificar como:
- Declarativas: Tienen por objeto la declaración de un derecho, a través de ella se
constata o fija una situación jurídica. En primera instancia todas las sentencias
son declarativas como antecedente de la decisión principal, que podría ser la
constitución o extinción de una situación jurídica o la imposición de una
prestación, pero debe quedar claro, que la sentencia declarativa o de mera
declaración no llega más lejos que simplemente declarar un estado de
incertidumbre, una sentencia de reivindicación de la propiedad, podría ser un
ejemplo de esta clase de sentencia.

- Constitutivas: Estas sentencias además de declarar un derecho, crean, modifican


o extinguen un estado jurídico. La sentencia que declara el divorcio y la que
declara la filiación son ejemplos de esta clase de sentencias.

- De Condena: Estas además de ser declarativas, imponen el cumplimiento de una


prestación. El pago de daños y perjuicios, la fijación de la pensión alimenticia son
ejemplos de esta clase de sentencias.

La anterior clasificación se realiza de acuerdo de acuerdo a la doctrina nacional acerca


de este tema, sin embargo, es importante considerar una clasificación más, como lo son
las sentencias extranjeras, las cuales son emitidas por órganos jurisdiccionales
supranacionales, y que surten efectos jurídicos en aquellos Estados que han
reconocido la competencia del órgano que las emite.

En el presente trabajo de investigación, es esta última clasificación la que más interesa,


por lo que a continuación se abordan temas como la sentencias que emite la Corte
Interamericana de Derechos Humanos y su contenido, así como al autoejecutividad de

27
las normas internacionales y el criterio que al respecto ha adoptado la Corte Suprema
de Justicia del Estado de Guatemala.

2.3 Sentencias de la Corte IDH

De acuerdo a lo establecido en la Convención Americana sobre Derechos Humanos, el


fallo de la Corte IDH, es definitivo e inapelable, debe ser motivado; es decir, debe
exponer razonadamente los hechos y las consecuencias jurídicas a que ellos conducen;
para su preparación, el tribunal designa a un juez relator, quien prepara un proyecto de
sentencia y lo somete a la consideración de la Corte. Si el fallo no refleja, en todo o en
parte, la opinión unánime de los jueces, cualquiera de ellos tiene derecho a que se
agregue al mismo su opinión disidente o individual. Si bien la Convención no lo señala
expresamente, se supone que así como la sentencia las opiniones disidentes deben ser
igualmente razonadas, y no constituir una mera expresión de desacuerdo o rechazo sin
ninguna fundamentación; en este sentido el artículo 55, numeral 2 del Reglamento de la
Corte IDH señala que todo juez que haya participado en el examen de un caso tiene
derecho a unir a la sentencia su voto disidente o razonado, el que sólo podrá referirse a
lo tratado en la sentencia33.

Así mismo, aparte de la debidamente fundamentación, la sentencia debe satisfacer


algunos requerimientos mínimos en cuanto a su contenido material, los cuales están
señalados en el artículo 55, numeral 1 del Reglamento de la Corte IDH; además, sin
perjuicio de su carácter definitivo e inapelable, la misma puede ser susceptible de
algunos recursos distintos al de apelación, como los son el recurso de interpretación o
el recurso de revisión.

33
Reglamento de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, Artículo 55.

28
2.4 Contenido de las Sentencias de la Corte IDH

En lo que se refiere al contenido de una sentencia de la Corte IDH, después de


establecerse los hechos, la sentencia tiene que pronunciarse sobre la posible
responsabilidad del Estado en los hechos objeto de la denuncia y, en caso que la
misma sea establecida, disponer que se garantice al lesionado en el goce del derecho o
libertad transgredidos, resolver sobre las reparaciones e indemnizaciones a que haya
lugar, y decidir sobre un eventual pago de costas. El artículo número 55 del Reglamento
actualmente en vigor dispone que la sentencia deba contener:
- El nombre del Presidente y de los demás jueces que la hubieren dictado, con el
nombre del secretario y del secretario adjunto de la Corte ID,
- Indicación de las partes y sus representantes y, cuando fuere el caso, de los
representantes de las víctimas o de sus familiares,
- La relación de los actos del procedimiento,
- Determinación de los hechos,
- Conclusiones de las partes,
- Fundamentos de Derecho,
- Decisión sobre el caso,
- Pronunciamiento sobre las costas (si procede),
- Resultado de la votación,
- Indicación de cuál de los textos hace fe.

Al observar y analizar las sentencias emitidas por la Corte Interamericana de Derechos


Humanos en cuanto a la forma de las mismas, se puede determinar una notable
diferencia con las sentencias emitidas por los órganos jurisdiccionales de Guatemala,
de acuerdo a los requisitos que se requieren en las normas internas.

En cuanto al fondo de las mismas, se considera, que en algunos casos las sentencias
emitidas por la Corte IDH cuentan con un análisis más profundo de los alegatos vertidos
por las partes, es decir, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, los
representantes de las presuntas víctimas y los Estados, y los hechos probados; claro

29
está, la opinión anterior sin menoscabo de las resoluciones emitidas por ciertos órganos
jurisdiccionales guatemaltecos, que si cumplen a cabalidad el mandato constitucional
de juzgar y promover la ejecución de los juzgado de manera ejemplar; sino, con el fin
de evidenciar que en las sentencias emitidas por la Corte se contemplan aparte de los
requisitos establecidos por el reglamento, factores como la jurisprudencia que ha
establecido la misma Corte u otros tribunales internacionales, dependiendo los hechos
de se trate el caso, así como la doctrina del sistema, lo cual en algunas ocasiones no se
observa en resoluciones en el ámbito nacional.

2.5 Autoejecutividad

2.5.1 Normas Internacionales Autoejecutables

El derecho internacional público ha fijado las pautas fundamentales para saber si una
regla es self executing o programática, en este orden de ideas, se puede establecer que
aquella es ejecutable por sí misma o autoejecutable y operativa, cuando ingresa al
orden territorial sin necesidad de ninguna actividad local, y por ende se pone en
funcionamiento automáticamente.

Según lo establece el jurista Jiménez de Aréchaga34, cuando el precepto ha sido


redactado de tal modo que los tribunales lo pueden aplicar sin más trámites, sin que
medie un acto gubernamental de incorporación. Un pacto o convención resulta útil en el
campo de los derechos humanos, si penetra en el espacio interno y está en condición
de ser directamente utilizable por los jueces estatales.

Para que se dé la autoejecutividad existen dos requisitos: a) Que se trate de una


disposición de la cual surja una potestad a favor del individuo como legitimado activo,
de tal modo que este pueda reclamarla per se, ante las autoridades locales; y b) Que el
precepto sea lo suficientemente amplio y a la vez concreto para poder ser manejado

34
Hitters, Juan Carlos y Oscar L. Fappiano. Op. cit., Pág. 518

30
por los poderes del Estado sin ningún tipo de adecuación, legislación administrativa o
judicial.

2.5.2 La Autoejecutividad en el Sistema Interamericano de Derechos Humanos

Corresponde analizar si las cláusulas de la Convención Americana sobre Derechos


Humanos son directamente aplicables por los diversos órganos, especialmente los
jurisdiccionales de los países signatarios sin necesidad de norma local alguna que
adapte dicho tratado. Como síntesis es importante resaltar que este es un típico
problema interno, no de derecho internacional, ya que se apunta a desentrañar en qué
medida ciertas reglas convencionales son autoejecutables en los ámbitos internos,
siendo los tribunales locales quienes resuelven la cuestión en definitiva, sin embargo,
esas decisiones pueden a su vez ser controladas por la Corte Interamericana, que si
bien no aplica la legislación interna de los países signatarios, debe finalmente fallar
sobre las violaciones al llamado Pacto de San José, y está en condiciones de sostener
que la no utilización de tal instrumento, implica una infracción al mismo.

También resulta procedente señalar que la materia referente a los derechos humanos,
por su esencia, se presta para ser autoejecutable, si se tiene en cuenta que el hombre
debe estar legitimado, no solo para pedir ante los órganos supranacionales, sino dentro
de su propio país, para que le apliquen las normas internacionales que protegen sus
libertades fundamentales.

Los pactos de este tipo han sido diseñados para penetrar inmediatamente en el ámbito
interno aunque la protección internacional sea subsidiaria; en este sentido, se establece
que el objeto de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, su justificación
última y su razón de ser es reconocer a favor del hombre, como directo beneficiario,
ciertas libertades supremas, y por ende no tiene en miras regular las relaciones entre
los Estados, sino imponerles la obligación de garantizar el pleno goce y ejercicio de las
mismas a favor de las personas; es decir, el criterio anterior se plasma a su vez en el
primer considerando de la Convención al determinar uno de los propósitos

31
fundamentales del instrumento es la consolidación en el continente americano de un
régimen de libertad personal y de justicia social, fundado en el respeto de los derechos
esencial del hombre.

2.5.3 Convención Americana como Derecho Interno

La mayoría de las normas establecidas en la Convención Americana sobre Derechos


Humanos, reconocen derechos y libertades que son autoejecutables. Es decir, de
aplicación inmediata, sin necesidad de regla alguna interna que las incorporare
expresamente, salvo que este instrumento internacional las subordine a la sanción de
una ley o a la existencia de una determinada cuestión de hecho.

Puesto que de acuerdo al segundo párrafo del preámbulo de la Convención se


establece la necesidad de crear un modelo de protección internacional, de naturaleza
convencional coadyuvante o complementaria de la que ofrece el derecho interno de los
Estados americanos, puesto que resultaría incongruente que las libertades
resguardadas dependieran de la legislación interna, pues es justamente su insuficiencia
la que justifica la intervención de los órganos internacionales.

Además una visión limitativa, implicaría un apartamiento del contexto de la Convención,


si consideramos que ella proclama en gran parte de sus normas que los derechos
protegidos son inherentes a la persona. No podría explicarse todo ello si su garantía
dependiera exclusivamente del derecho nacional, pues en esa situación la Convención
misma perdería la mayor parte de su sentido.

En cuanto lo establecido en la carta magna del Estado de Guatemala de 1985, señala


en su artículo 153 que, el imperio de la ley se extiende a todas las personas que se
encuentran en el territorio de la República, salvo las limitaciones que establezca la
constitución, los tratados internacionales y las normas de derecho internacional general
aceptadas por Guatemala.

32
Así mismo el artículo 46, establece la preeminencia del Derecho Internacional, al
regular que en materia de derechos humanos los tratados y convenciones aceptados y
ratificados por Guatemala, tienen preeminencia sobre el derecho interno.

De acuerdo al artículo antes descrito, la Corte de Constitucionalidad35 estableció su


posición al respecto, al exponer que partiendo del principio de que la Constitución debe
interpretarse como un conjunto armónico, en el significado de que cada parte debe
determinarse en forma acorde con las restantes, que ninguna disposición debe ser
considerada aisladamente y que debe preferirse la conclusión que armonice y no la que
coloque en pugna a las distintas cláusulas del texto.

En primer término, el hecho de que la Constitución haya establecido esa supremacía


sobre el Derecho interno debe entenderse como su reconocimiento a la evolución que
en materia de Derechos Humanos se ha dado, pero su jerarquización es la de ingresar
al ordenamiento jurídico con carácter de norma constitucional que concuerde con su
conjunto, pero nunca con potestad reformadora y menos derogatoria de sus preceptos
por la eventualidad de entrar en contradicción con normas de la propia Constitución, y
este ingreso se daría no por vía del artículo 46 constitucional, sino por la del primer
párrafo del artículo 44 constitucional, el cual establece que los derechos y garantías que
otorga la constitución no excluyen otros que, aunque no figuren expresamente en ella,
son inherentes a la persona humana.

Por lo cual, el artículo 46 constitucional jerarquiza los derechos humanos con rango
superior a la legislación ordinaria, pero no puede reconocérsele ninguna superioridad
sobre la Constitución, pues de lo contrario podrían en determinado momento surtir un
efecto modificador o derogatorio de la Carta Magna.

35
Corte de Constitucionalidad, Guatemala. Gaceta No. 18, expediente NO. 280-90, página 99, sentencia
19 de octubre de 1990.

33
En cuanto a los tratados y convenios internacionales36, en cuya categoría se encuentra
la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre, la Declaración
Universal de los Derechos Humanos y la Convención Americana sobre Derechos
Humanos, los mismos no son parámetros para establecer la constitucionalidad de la ley
o una norma, pues si bien es cierto que el artículo 46 constitucional otorga
preeminencia a esos cuerpos normativos sobre el derecho interno, lo único que hace es
establecer que en la eventualidad de que una norma ordinaria de ese orden entre en
conflicto con una o varias normas contenida en un tratado o convención internacional
prevalecerían estas últimas.

2.5.4 Autoejecutabilidad de Sentencias de la Corte IDH (Criterio de la Corte


Suprema de Justicia de Guatemala)37

Derivado de la investigación realizada, se establece que en cuanto al tema de


autoejecutabilidad de las sentencia emitidas por las Corte IDH, la Corte Suprema de
Justicia del Estado Guatemala se ha pronunciado a través de ciertas resoluciones en
las cuales ha declarado la autoejecutabilidad de las sentencias emitidas por la Corte
Interamericana de Derechos Humanos; y aproximadamente hace cuatro años atrás
ordenó reabrir la investigación penal en cuatro casos de graves violaciones a los
derechos humanos. Dichos casos fueron sido sometidos por la Comisión ante la Corte
Interamericana de Derechos Humanos.

La Cámara Penal de la Corte Suprema de Justicia del Estado de Guatemala, el once de


diciembre de del año dos mil nueve, en virtud de lo ordenado por la Corte
Interamericana de Derechos Humanos en diversos casos, se pronunció en cuanto a la
sentencia de fondo de los Casos “Niños de la Calle” (Villagrán Morales y otros) en 1998,
“Panel Blanca” (Paniagua Morales y otros” en 1999, Bámaca Velásquez en el 2000 y;
Carpio Nicolle y otros en el 2004; declarando la autoejecutabilidad de las sentencias
emitidas por la Corte Interamericana, la nulidad de las sentencias emitidas a nivel

36
Corte de Constitucionalidad, Guatemala. Gaceta No. 43, expediente No. 131-95, página 47, sentencia
12 de marzo de 1997.
37
Ver Anexo I.

34
interno en los casos mencionados porque fueron violatorias a los principios universales
de justicia que se encuentran consagrados en la Convención Americana sobre
Derechos Humanos y ordenó una nueva investigación en cada caso, dando
intervención al Ministerio Público con el objeto de que se realizaren las investigaciones
que permitan determinar de forma efectiva a las personas responsables de las
violaciones a los derechos humanos establecidas por la Corte Interamericana en las
respectivas sentencias.

Las decisiones de la Corte Suprema de Justicia de Guatemala se fundan en el


reconocimiento de la jurisdicción de la Corte Interamericana y en que el Estado de
Guatemala bajo justificación de la normatividad interna no puede impedir el
cumplimiento de lo mandado por el tribunal supra nacional. Estas decisiones fueron
pronunciadas en el marco de solicitudes de ejecución de sentencia de la Corte
Interamericana de Derechos Humanos, interpuestas por la Fiscalía de Derechos
Humanos del Ministerio Público.

De acuerdo a dicha resolución la Comisión Interamericana de Derechos Humanos


expreso su satisfacción ante la decisión de la Corte Suprema de Justicia de Guatemala
mediante la cual ordenó reabrir la investigación penal en cuatro casos de graves
violaciones a los derechos humanos. Puesto que los casos habían sido sometidos por
la Comisión ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, y la decisión de la
Corte Suprema marcó un paso importante en el cumplimiento de las sentencias del
tribunal regional y en contra de la impunidad.

2.6 Procedimiento de Ejecución de Sentencias de la Corte IDH en Guatemala

Conforme la investigación realizada, exploración y escudriñamiento en la normativa


estatal de Guatemala se ha determinado que el Estado no cuenta con una regulación
específica que contemple un procedimiento interno para la ejecución de sentencias de
la Corte Interamericana de Derechos Humanos; sin embargo en el ámbito
administrativo, existe la Comisión Presidencial Coordinadora de la Política del Ejecutivo

35
en materia de Derechos Humanos cuyo nombre se abrevia como COPREDEH, por lo
cual es importante analizar dicha entidad administrativa del Organismo Ejecutivo, con el
fin de establecer cuál es su qué hacer, sus objetivos, la forma en que se encuentra
organizada y específicamente determinar cuál es el seguimiento que se da a las
resoluciones emitidas por órganos del sistema interamericano.

2.6.1 Comisión Presidencial Coordinadora de la Política del Ejecutivo en Materia


de Derechos Humanos

La Comisión Presidencial coordinadora de la Política del Ejecutivo en materia de


Derechos Humanos (COPREDEH), fue creada mediante el acuerdo gubernativo 486-91
de fecha 12 de julio de 1991, durante la gestión del entonces presidente Jorge Serrano
Elías, es la institución rectora del Organismo Ejecutivo para la promoción y protección
de los derechos humanos de las personas que integran la sociedad guatemalteca, la
cual incide en el logro del respeto y vigencia de los derechos humanos para la
construcción de una cultura de paz y un estado democrático. En materia administrativa
es la entidad encargada de velar por el cumplimiento de las sentencias emitidas por la
Corte Interamericana de Derechos Humanos en Guatemala.

Su funcionamiento es regulado por el Reglamento Orgánico Interno No. 081-2011


emitido por la Presidencia de la Comisión Coordinadora de la Política del Ejecutivo en
materia de Derechos Humanos, el cual se encuentra avalado por la Procuraduría
General de la Nación mediante dictamen emitido el 11 de agosto de 2011.

En dicho reglamento se establecen los objetivos, las funciones y la forma de


organización, dentro de las acciones estratégicas más importantes se pueden
establecer:
- Sistematizar la planificación estratégica para el impulso del mandato y
compromisos de COPREDEH,
- Apoyar en la mediación de la conflictividad latente en el país, en particular la
protección de los defensores de derechos humanos,

36
- Generar estrategias de incidencia en la administración pública para que se
institucionalice en las políticas del Estado el tema de derechos humanos.
- Fortalecer la educación en derechos humanos y cultura de paz, principalmente
hacia los funcionarios públicos,
- Mejorar a nivel internacional la perspectiva de cómo se implementan los
derechos humanos en el país, haciendo análisis e informes documentados de la
realidad de nuestro país,
- Dar seguimiento y promover el cumplimiento de las recomendaciones hechas por
los mecanismos convencionales y extra convencionales de protección
internacional a los derechos humanos,
- Mejorar la atención a las víctimas del enfrentamiento armado interno y de
violaciones a derechos humanos.

La estructura orgánica de la Comisión de subdivide en base a las siguientes funciones:


- Funciones Sustantivas,
- Funciones Administrativas,
- Funciones de Asesoría y Apoyo,
- Funciones de Control.

En cuanto a la presente investigación interesa se hará referencia a las funciones


sustantivas, dentro de las cuales está la figura del Presidente de COPREDEH, quien es
nombrado por el Presidente de la República de Guatemala siendo el responsable de la
dirección y administración de la institución, así como conformar la delegación oficial de
gobierno en reuniones ante la Comisión y Corte Interamericana de Derechos Humanos,
y representar al Estado de Guatemala en las audiencias programadas por la Comisión
Interamericana de Derecho Humanos relativas a casos por violación de derechos
humanos presentados en contra del Estado de Guatemala.

Dentro de la organización oficial de COPREDEH existen departamentos encargados de


cumplir con la funciones sustantivas de la Comisión, siendo uno de ellos el
Departamento de seguimiento de casos internacionales en materia de derechos

37
humanos, el cual se analizará a continuación, puesto que en cuanto al cumplimiento de
sentencias de la Corte IDH, esta unidad administrativa del Estado resulta tener un papel
fundamental en lo que concierne a la materia objeto de estudio.

2.6.2 Departamento de Seguimiento de Casos Internacionales en Materia de


Derechos Humanos

Es el departamento responsable del estudio, análisis y seguimiento de los casos de


violaciones a los derechos humanos que se tramitan ante Organismos del Sistema
Interamericano y del Sistema Universal de Derechos Humanos, dentro de las
atribuciones más importantes se encuentran:
- Formular y realizar las acciones necesarias en las peticiones, gestionándolas
ante el Sistema Interamericano de Derechos Humanos, así como ante el Sistema
de Naciones Unidas.

- Preparar posiciones y acciones del Estado de Guatemala en las peticiones y


casos en materia de derechos humanos ante el Sistema Interamericano de
Derechos Humanos.

- Negociar en los casos que corresponda, acuerdos de solución amistosa o


acuerdos de cumplimiento de recomendaciones, con poderes otorgados por la
Procuraduría General de la Nación.

- Avanzar en el cumplimiento de los compromisos asumidos por el Estado de


Guatemala, derivados de los acuerdos de solución amistosa y cumplimiento de
recomendaciones suscritos ante la Comisión Interamericana de Derechos
Humanos y de las sentencias emitidas por la Corte Interamericana de
Derechos Humanos.

- Promover la agilización de los trámites de casos sobre violación a los derechos


humanos ante el Organismo Judicial, Ministerio Público, Ministerio de
Gobernación y otras instituciones relacionadas.

38
- Realizar gestiones ante las instituciones gubernamentales y no gubernamentales
que corresponda, para el avance de los casos tramitados.

- Prestar asesoría legal a la presidencia de COPREDEH en los asuntos de su


competencia, cuando lo requiera.

- Coordinar y uniformar criterios jurídicos y opinión con las entidades adscritas a


COPREDEH y con aquellas con las que se mantenga coordinación
interinstitucional.

- Analizar y elaborar anteproyectos de reglamento, acuerdos gubernativos y


ministeriales y apoyar los procesos para su implementación.

- Presentar propuestas ante la Presidencia de COPREDE, para su revisión y


análisis, con el propósito de que las mismas sean presentadas al ejecutivo, para
lograr una adecuada armonización entre la legislación nacional y los
compromisos derivados de los diversos instrumentos internacionales de
derechos humanos de los cuales es parte el Estado de Guatemala.

De conformidad con la normativa antes establecida, es importante analizar el


compromiso y responsabilidad que tiene el Departamento de seguimiento de casos
internacionales en materia de derechos humanos, a quien corresponde la parte de
seguimiento de ejecución a nivel nacional de las sentencias emitidas por la Corte
Interamericana de Derechos Humanos, y que de acuerdo a la investigación realizada es
muy escasa la regulación que existe al respecto, esto en el sentido de que
primeramente no se cuenta con un proceso interno y preestablecido para la ejecución
de sentencias internacionales, así mismo la COPREDEH tampoco cuenta con una
amplia reglamentación en este sentido.

De acuerdo a la matriz de programación operativa anual del año dos mil doce de esta
dependencia, uno de los objetivos operativos era cumplir con los compromisos del

39
Estado derivados de las medidas de protección, resoluciones e informes del Sistema
Universal, Sistema Interamericano y Sistema Nacional de Derechos Humanos.

Por lo anterior, de acuerdo a la programación del último año, dos mil doce, se realizó la
presentación de 115 Informes de Estado convencionales, no convencionales, de
medidas cautelares a la CIDH, informes provisionales a la Corte IDH, informes de
llamamientos urgentes a relatores de Naciones Unidas, informes a embajadas de
Guatemala acreditadas y a organizaciones no gubernamentales internacionales,
informes al Procurador de Derechos Humanos, informes temáticos e informes de casos
de violaciones de derechos humanos.

Debido a la falta de regulación específica a nivel interno, la secretaría de la Corte IDH,


notifica las resoluciones o sentencia a través del Ministerio de Relaciones Exteriores,
como representante diplomático del Estado de Guatemala, dicho ministerio de manera
operativa para evitar aplazamientos innecesarios ha resuelto que la notificación oficial
se haga llegar directamente a la entidad interna, es decir, a la Comisión Presidencial
Coordinadora de la Política del Ejecutivo en materia de Derechos Humanos
(COPREDEH), con lo cual se pretende acelerar el proceso de cumplimiento de la
sentencia.

Es evidente la carencia y poca definición del mandato que le compete a la Comisión


Presidencial coordinadora de la Política del Ejecutivo en Materia de Derechos
Humanos, por lo que ésta se ha vinculado directamente con los órganos internacionales
que se ocupan de la protección de los derechos humanos, especialmente con los del
Sistema Interamericano, lo cual se refleja en sus múltiples informes de labores e
informes de seguimiento de las direcciones que la integran.

El punto medular de la presente investigación consiste principalmente en analizar el


Caso Carpio Nicolle y otros contra el Estado de Guatemala, así como el avance en el
cumplimiento de la sentencia emitida por la Corte IDH en este caso; por lo cual después
de analizar en los capítulos precedentes, los conceptos fundamentales del Derecho

40
Internacional de los Derechos Humanos, los órganos del Sistema Interamericano de
Protección de Derecho Humanos, así como doctrina y jurisprudencia acerca del
cumplimiento y ejecución de sentencias emitidas por la Corte IDH a nivel nacional, a
continuación en los capítulos subsiguientes se analizará dicho caso en cuanto a su
contexto social y político, y el avance que a la fecha se ha realizado en el cumplimiento
de la sentencia dictada.

41
CAPITULO III

ANÁLISIS CASO CARPIO NICOLLE Y OTROS VS. ESTADO DE GUATEMALA

El caso Carpio Nicolle se suscitó en el marco de un episodio en la historia política del


Guatemala, en el cual por consecuencia del autogolpe de Estado que promoviera el
entonces presidente Jorge Serrano Elías y que traería como consecuencia el
rompimiento del orden constitucional, constituyo un atentado en contra del sistema
democrático del país y aunado a ello se desarrolló un proceso penal interno que según
la misma Corte Interamericana de Derechos Humanos evidencio la negligencia y falta
de independencia y de imparcialidad de las autoridades judiciales intervinientes.

El análisis del presente caso se desarrollará iniciando con la referencia de presentación


del caso, el argumento jurídico social del caso, la competencia de la Corte IDH para
conocer del mismo, el procedimiento desarrollado tanto en la Comisión como en la
Corte IDH, los hechos que se dilucidaron y finalmente la sentencia de fondo en cuanto a
las reparaciones, daño inmaterial, gastos y costas.

3.1 Presentación del Caso

El trece de junio del año dos mil tres la Comisión Interamericana de Derechos Humanos
sometió ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos la demanda contra el
Estado de Guatemala, la cual se originó en la denuncia No. 11,333 recibida en la
Secretaría de la Comisión el día doce de julio del año mil novecientos noventa y cuatro.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos presentó la demanda con base en


el artículo sesenta y uno de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, con el
fin de que la Corte IDH decidiera si el Estado de Guatemala violó los siguientes
artículos de la mencionada convención:
- Artículo 4 - Derecho a la vida;
- Artículo 5 - Derecho a la integridad personal;

42
- Artículo 8 - Garantías judiciales;
- Artículo 13 - Libertad de pensamiento y de expresión;
- Artículo 19 - Derechos del niño;
- Artículo 25 - Protección judicial.

3.2 Argumento Social y Jurídico

La demanda indicada señala que el tres de julio de mil novecientos noventa y tres la
comitiva del periodista y político Jorge Carpio Nicolle fue supuestamente rodeada por
más de quince hombres armados en las cercanías de un lugar denominado Molino El
Tesoro, en el municipio de Chichicastenango, Departamento de El Quiché, y después
de identificarlo supuestamente le dispararon a quemarropa. En el atentado perdieron la
vida Jorge Carpio Nicolle, Juan Vicente Villacorta Fajardo, Alejandro Ávila Guzmán y
Rigoberto Rivas González y resultó herido Sydney Shaw Díaz. La Comisión alegó que
Jorge Carpio Nicolle y su comitiva, integrada por Martha Arrivillaga de Carpio, Juan
Vicente Villacorta Fajardo, Mario Arturo López Arrivillaga, Sydney Shaw Arrivillaga,
Ricardo San Pedro Suárez, Alejandro Ávila Guzmán, Rigoberto Rivas González y
Sydney Shaw Díaz, fueron supuestamente atacados por miembros de las Patrullas de
Autodefensa Civil de San Pedro de Jocopilas. Asimismo, argumentó que hubo
irregularidades en el subsiguiente proceso penal interno, así como una falta de
investigación y sanción penal de los autores materiales e intelectuales del atentado.

Así mismo, la Comisión solicitó a la Corte que de conformidad con el artículo 63.1 de la
Convención, ordenara al Estado que adoptara determinadas medidas de reparación
indicadas en la demanda. Por último, solicitó a la Corte Interamericana que ordenara al
Estado el pago de las costas y gastos generados en la tramitación del caso en la
jurisdicción interna y ante los órganos del Sistema Interamericano.

43
3.3 Competencia

Guatemala es Estado parte en la Convención Americana desde el veinticinco de mayo


de mil novecientos setenta y ocho, y reconoció la competencia contenciosa de la Corte
el nueve de marzo de mil novecientos ochenta y siete. Por tanto, la Corte fue
competente para conocer el caso, en los términos del artículo 62 y 63.1 de la
Convención interamericana sobre Derechos Humanos.

3.4 Estudio de los Hechos del Caso

3.4.1 Procedimiento ante la Comisión

El procedimiento ante la Comisión inició el doce de julio de mil novecientos noventa y


cuatro cuando las señoras Martha Arrivillaga de Carpio y Karen Fischer, la Oficina de
Derechos Humanos del Arzobispado de Guatemala, el Centro por la Justicia y el
Derecho Internacional, Human Rights Watch/Americas y el International Human Rights
Law Group presentaron una denuncia ante la Comisión Interamericana de Derechos
Humanos. El treinta de octubre de dos mil uno, siete años después, la Comisión
procedió a aperturar el caso bajo el No. 11,333.

El cuatro de marzo de dos mil tres, tras analizar las posiciones de las partes y
considerar concluida la etapa de la solución amistosa, la Comisión aprobó el Informe de
Admisibilidad y de Fondo, mediante el cual recomendó al Estado la realización de tres
acciones específicas:
- Llevar a cabo una investigación de manera completa, imparcial y efectiva de los
hechos denunciados a fin de juzgar y sancionar a los autores de las violaciones
de derechos humanos cometidas en perjuicio de las víctimas.

- Adoptar las medidas necesarias para que Sydney Shaw y los familiares de Jorge
Carpio Nicolle, Juan Vicente Villacorta, Alejandro Ávila Guzmán y Rigoberto

44
Rivas recibieran una adecuada y pronta reparación por las violaciones
establecidas.

- Adoptar las medidas necesarias para evitar que en el futuro se produjeran


hechos similares, conforme al deber de prevención y garantía de los derechos
fundamentales reconocidos en la Convención Americana.

- El trece de marzo de dos mil tres, la Comisión transmitió al Estado el informe


anteriormente señalado y le otorgó un plazo de dos meses, contado a partir de la
fecha de su transmisión, para que informara sobre las medidas adoptadas para
cumplir con las recomendaciones formuladas, el diez de junio del mismo año la
Comisión decidió someter el caso ante la Corte, tomando en consideración la
falta de respuesta del Estado sobre el cumplimiento de sus recomendaciones.

3.4.2 Medidas Provisionales

En cuanto a las medidas provisionales, el uno de junio de mil novecientos noventa y


cinco a instancia de los peticionarios y con fundamento en las supuestas amenazas y
actos intimidatorios de que fueron objeto las presuntas víctimas, la Comisión solicitó a
la Corte Interamericana que ordenara medidas provisionales a favor de estas personas,
siendo el Presidente de la Corte IDH quien ordenó medidas urgentes, a través de las
cuales solicitó al Estado que protegiera la vida e integridad de las presuntas víctimas.

Posteriormente, en la resolución de la Corte de fecha diecinueve de septiembre de mil


novecientos noventa y siete, el Tribunal requirió al Estado que suministrara información
sobre los avances concretos en las investigaciones del caso y que continuara
informando cada dos meses a la Corte sobre las referidas medidas.

Mediante Resolución de la Corte de diecinueve de junio de mil novecientos noventa y


ocho, se levantó las medidas provisionales ordenadas a favor de las víctimas, a
excepción de las señoras Martha Arrivillaga de Carpio y Karen Fischer.

45
3.4.3 Procedimiento ante la Corte IDH

El uno de agosto de dos mil tres la Secretaría de la Corte, previo examen de la


demanda realizado por el Presidente de la Corte IDH, la notificó al Estado de
Guatemala y le informó sobre los plazos para contestarla y designar su representación
en el proceso.

El cuatro de agosto de dos mil tres la Secretaría de la Corte IDH notificó la demanda al
Centro por la Justicia y el Derecho Internacional, en su condición de denunciante
original y de representante de las presuntas víctimas y sus familiares, y se informó que
contaban con un plazo de treinta días para presentar el escrito de solicitudes,
argumentos y pruebas. Asimismo se notificó la demanda a Human Rights Watch y a la
Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado de Guatemala, al International Human
Rights Law Group, todos los anteriores en su condición de denunciantes originales y a
los familiares de las presuntas víctimas.

El tres de julio de dos mil cuatro el Estado presentó un escrito mediante el cual
manifestó reconocer los hechos invocados en la demanda de la Comisión
Interamericana y en el escrito de solicitudes, argumentos y pruebas de los peticionarios,
y aceptar la responsabilidad internacional del Estado en las violaciones a los derechos
humanos cometidas en contra de las víctimas, por los hechos acontecidos el tres de
julio de mil novecientos noventa y tres.

Los días cinco y seis de julio de dos mil cuatro la Corte recibió, en audiencia pública
sobre el fondo y las eventuales reparaciones y costas, las declaraciones de los testigos
y el dictamen del perito propuestos por la Comisión Interamericana y por los
representantes. Además, la Corte IDH escuchó los alegatos finales orales de las partes.

En el curso de la primera audiencia pública y mediante escrito presentado el cinco de


julio de dos mil cuatro, el Estado manifestó que reconocía su responsabilidad en los
términos siguientes: En virtud de que en su oportunidad procesal no contestó la

46
demanda planteada por la Comisión ni presentó observaciones al escrito de los
peticionarios, agradecía a la Corte la oportunidad de expresar la posición del actual
gobierno en el presente caso y la nueva política de derechos humanos que éste
impulsa y en este sentido, con base en las instrucciones vertidas por el señor
Presidente Constitucional de la República, Oscar Berger Perdomo, el agente planteó el
reconocimiento de la responsabilidad internacional del Estado, por las violaciones a los
derechos humanos ocasionadas el tres de julio de mil novecientos noventa y tres en
perjuicio de las víctimas. La representación del Estado, consciente de que la Corte no
está facultada para resolver en cuanto a las responsabilidades individuales, dejó
constancia, por las implicaciones políticas y jurídicas que esta manifestación pudiera
tener en el ordenamiento legal interno; que la aceptación de la responsabilidad
internacional que se hacía no entraba a ponderar ni a determinar sobre las
responsabilidades penales que pudieran existir dentro del caso Carpio Nicolle. El
Estado reconoció su responsabilidad de haber cumplido parcialmente las medidas
provisionales solicitadas y decretadas, pero se comprometió a hacer efectivas dichas
medidas, a partir de ese momento en el que había sido creada la Unidad de
Coordinación de la Protección de Defensores de Derechos Humanos, Operadores y
Administradores de Justicia y Periodistas de la Comisión Presidencial de Derechos
Humanos, la cual tiene como objetivo elaborar un catálogo de medidas para
estandarizarlas. Solicitó a la Corte, que en el marco del proceso contencioso se
superara la audiencia de fondo y se pasara a establecer las medidas de reparación
correspondientes, con el objeto de discutir y argumentar en torno a las pretensiones
planteadas por la Comisión y los representantes de las presuntas víctimas. Por lo que
se solicitó se cambiara la naturaleza de la audiencia convocada para que ésta se
circunscribiera al análisis y determinación de las reparaciones, y por razones de
economía procesal, se convocara únicamente a los testigos y peritos sobre lo
relacionado, sin perjuicio de respetar el derecho a las víctimas de presentar su
testimonio en forma pública ante la Corte.

Asimismo, en la señalada audiencia pública, el Estado pidió perdón y expresó su


profundo respeto y consideración por las víctimas y sus familias y reconoció las

47
atrocidades que pasaron en el país y los errores que el Estado guatemalteco cometió
en años pasados. Los representantes de las presuntas víctimas también aceptaron el
reconocimiento de responsabilidad internacional efectuado por el Estado. En
consecuencia, solicitaron a la Corte que emitiera una sentencia en la cual se
estableciera el móvil político en la ejecución de las víctimas, los actores institucionales
involucrados en los hechos, la denegación de justicia del caso particular, las acciones y
omisiones del Estado que comprometieron su responsabilidad internacional, entre otros
hechos y consideraciones de derecho relevantes para el esclarecimiento de la verdad y
para evitar la recurrencia de hechos tan aberrantes como los planteados y reconocidos
por el Estado. De esta manera, la Corte logró brindar una versión oficial de los hechos
teniendo presente los testimonios de los familiares, testigos y peritos ofrecidos en el
marco de la audiencia pública.

El cinco de julio de dos mil cuatro, con posterioridad a la conclusión de la primera parte
de la audiencia pública, la Corte emitió una resolución, en la cual resolvió admitir el
reconocimiento de responsabilidad internacional efectuado por el Estado y continuar
con la celebración de la audiencia pública, así como delimitar su objeto a las
reparaciones y costas. En dicha audiencia pública fueron escuchadas las declaraciones
de los testigos y del perito, y las alegaciones de la Comisión Interamericana, de los
representantes y del Estado.

3.4.3.1 Prueba

En materia probatoria rige el principio del contradictorio, en el cual se respeta el


derecho de defensa de las partes, siendo este principio uno de los fundamentos del
artículo cuarenta y cuatro del reglamento, en lo que atañe a la oportunidad para el
ofrecimiento de la prueba, con el fin de que haya igualdad entre las partes38.

38
Corte Interamericana de Derechos Humanos. Caso Tibi. Sentencia de 7 de septiembre de 2004. Serie
C No. 114, párr. 66; Caso “Instituto de Reducación del Menor”. Sentencia de 2 de septiembre de 2004.
Serie C No. 112, párr. 63; y Caso Ricardo Canese. Sentencia de 31 de agosto de 2004. Serie C No. 111,
párr. 47.

48
La Corte IDH señalo anteriormente en cuanto a la recepción y la valoración de la
prueba, que los procedimientos que se siguen ante ella no están sujetos a las mismas
formalidades que las actuaciones judiciales internas y que la incorporación de
determinados elementos al acervo probatorio debe ser efectuada prestando particular
atención a las circunstancias del caso concreto y teniendo presentes los límites
trazados por el respeto a la seguridad jurídica y al equilibrio procesal de las partes.
Además, la Corte ha tenido en cuenta que la jurisprudencia internacional, al considerar
que los tribunales internacionales tienen la potestad de apreciar y valorar las pruebas
según las reglas de la sana crítica, ha evitado siempre adoptar una rígida determinación
del quantum de la prueba necesaria para fundar un fallo. Este criterio es especialmente
válido en relación con los tribunales internacionales de derechos humanos, los cuales
disponen, para efectos de la determinación de la responsabilidad internacional de un
Estado por violación de derechos de la persona, de una amplia flexibilidad en la
valoración de la prueba rendida ante ellos sobre los hechos pertinentes, de acuerdo con
las reglas de la lógica y con base en la experiencia.

Con base en lo dicho, la Corte IDH procedió a examinar y valorar el conjunto de los
elementos que conforman el acervo probatorio del caso dentro del marco legal en
estudio, que incluyo la prueba documental, testimonial y pericial.

A) VALORACIÓN DE LA PRUEBA:
A.1 Valoración de la Prueba Documental:
En el caso Carpio Nicolle, la Corte IDH admitió el valor probatorio de aquellos
documentos presentados por las partes en su oportunidad procesal o como prueba para
mejor resolver, que no fueron controvertidos ni objetados, ni cuya autenticidad fue
puesta en duda.

La Corte IDH estimó que las manifestaciones de las presuntas víctimas y de sus
familiares, quienes tenían un interés directo en este caso, fueron valoradas dentro del
conjunto de las pruebas del proceso. En materia tanto de fondo como de reparaciones,
las declaraciones de las presuntas víctimas fueron útiles en la medida en que pueden

49
proporcionar mayor información sobre las consecuencias de las violaciones que
pudieron haber sido perpetradas.

A.2 Valoración de la Prueba Testimonial y Pericial:


Como se señaló anteriormente, la Corte IDH estimó que las declaraciones de las
presuntas víctimas, quienes tienen un interés directo en este caso, debían ser
valoradas dentro del conjunto de las pruebas del proceso. En materia tanto de fondo
como de reparaciones las declaraciones de dichas personas son útiles, en la medida en
que pueden proporcionar mayor información sobre las consecuencias de las violaciones
que pudieren haber sido perpetradas.

Por lo anteriormente expuesto, la Corte IDH apreció el valor probatorio de los


documentos, declaraciones y peritajes presentados por escrito o rendidos ante ella. Las
pruebas presentadas durante el proceso fueron integradas a un solo acervo, que se
considera como un todo.

3.4.3.2 Hechos Probados

De conformidad con el reconocimiento de responsabilidad realizado por el Estado y de


acuerdo con el acervo probatorio del presente caso, la Corte IDH dio por probados los
siguientes hechos:
- EL CONFLICTO ARMADO INTERNO DE GUATEMALA Y LAS PATRULLAS DE
AUTODEFENSA CIVIL:
En Guatemala entre 1962 y 1996 se dio un conflicto armado interno, en el que se ha
estimado que hubo más de doscientas mil víctimas de ejecuciones arbitrarias y
desapariciones forzadas, producto de la violencia política. Las fuerzas del Estado y
grupos paramilitares, como las Patrullas de Autodefensa Civil o los Comités Voluntarios
de Defensa, cometieron la gran mayoría de estas violaciones a los derechos humanos.

Las Patrullas de Autodefensa Civil nacieron a inicios de los años ochenta como grupos
de civiles formados coercitivamente por la institución armada. En abril de mil

50
novecientos ochenta y tres el Acuerdo Gubernativo 222-83 las reconoció legalmente
mediante la creación de la Jefatura Nacional de Coordinación y Control de la Auto
Defensa Civil. Las PAC tuvieron como objetivos centrales organizar a la población civil
contra los movimientos guerrilleros y lograr un control sobre aquélla. Las Patrullas de
Autodefensa Civil tenían una relación institucional con el Ejército, realizaban actividades
de apoyo a las funciones de las fuerzas armadas y recibían recursos, armamento,
entrenamiento y órdenes directas del Ejército guatemalteco y operaban bajo su
supervisión.

En mil novecientos noventa y tres, año en que ocurrieron los hechos del caso Carpio
Nicolle, las Patrullas de Autodefensa Civil de San Pedro de Jocopilas se caracterizaron
por cometer abusos contra los derechos civiles de los pobladores de la región, en la
que gozaban de poder político suficiente como para decretar unilateralmente el toque
de queda, exigir contribuciones pecuniarias a sus integrantes, imponer medidas
disciplinarias y castigos, así como secuestrar y torturar vecinos. Durante ese período,
dichas patrullas fueron responsables de varios asesinatos, cuya impunidad
prácticamente estaba garantizada.

- LA SITUACIÓN POLÍTICA DE GUATEMALA ENTRE 1985 Y 1993:


En mil novecientos ochenta y cinco se inició el período de transición hacia la
democracia en Guatemala, el cual avanzaba con dificultad, ya que se realizaron varios
intentos de golpe de Estado por parte de las fuerzas militares. En mil novecientos
noventa se llevaron a cabo elecciones generales, en las cuales el señor Serrano Elías
ganó las elecciones presidenciales en la segunda ronda electoral, y obtuvo diez
escaños en el Congreso, así como el tres por ciento de las municipalidades. Por su
parte, el partido Unión del Centro Nacional, encabezado por el señor Jorge Carpio
Nicolle, obtuvo 40 diputados en el Congreso, es decir, el treinta y cinco por ciento del
Organismo Legislativo.

El veinticinco de mayo de mil novecientos noventa y tres el señor Serrano Elías llevó a
cabo un autogolpe de Estado en el que anunció al pueblo guatemalteco la disolución

51
del Congreso de la República, de la Corte Suprema de Justicia y de la Corte de
Constitucionalidad, así como la suspensión de los cargos de Procurador General de la
Nación y de Procurador de Derechos Humanos. En la misma fecha el Presidente dictó
un decreto en el que suspendió derechos fundamentales, así mismo, la radio, la
televisión y la prensa escrita fueron censuradas, el señor Serrano Elías justificó el golpe
de Estado en la necesidad de terminar con la mafia y la corrupción en los poderes
legislativo y judicial, y prometió convocar inmediatamente a elecciones legislativas para
restablecer la constitucionalidad.

A partir del veinticinco de mayo de mil novecientos noventa y tres el señor Jorge Carpio
Nicolle fue presionado nacional e internacionalmente para que prestara su apoyo al
autogolpe del señor Serrano Elías. No obstante, el señor Jorge Carpio Nicolle se
mantuvo en la oposición al autogolpe, siendo el uno de junio de mil novecientos
noventa y tres que la Corte de Constitucionalidad desconoció las facultades del señor
Serrano Elías como Presidente. Por su parte, el Tribunal Supremo Electoral se negó a
aceptar que el Congreso reformara la Constitución y que se convocara a nuevas
elecciones.

El Vicepresidente del gobierno del señor Serrano Elías, el señor Gustavo Espina, se
autoproclamó Presidente interino de la República y convocó en los días siguientes al
Congreso Nacional para que convalidara su título. El cuatro de junio de mil novecientos
noventa y tres la Corte de Constitucionalidad desconoció al señor Espina como
Presidente y dio un plazo de 24 horas para designar al nuevo jefe del poder ejecutivo,
siendo finalmente, el seis de junio de mil novecientos noventa y tres cuando el
Congreso nombró como Presidente de la República al ex Procurador de Derechos
Humanos, Ramiro de León Carpio, primo hermano del señor Jorge Carpio Nicolle.

- LA ACTIVIDAD PERIODÍSTICA Y POLÍTICA DEL SEÑOR JORGE CARPIO


NICOLLE:
El señor Jorge Carpio Nicolle fue un periodista y político muy conocido en Guatemala,
con más de treinta años de experiencia en el ámbito periodístico al momento de su

52
muerte. En mil novecientos sesenta y tres fundó el periódico El Gráfico y en mil
novecientos ochenta y tres la UCN. En mil novecientos ochenta y cinco obtuvo el
segundo lugar en la primera vuelta de las elecciones generales para la presidencia, y
en mil novecientos noventa ganó el primer lugar en la primera vuelta, perdiendo en la
segunda vuelta contra el señor Serrano Elías.

El 31 de mayo de 1993 el señor Serrano Elías convocó al señor Jorge Carpio Nicolle
como representante máximo de la UCN para solicitarle su apoyo para mantenerse
como gobernante; el señor Jorge Carpio Nicolle se negó y se manifestó sobre la
necesidad de regresar al orden constitucional democrático, a partir del cinco de junio de
mil novecientos noventa y tres algunos proyectos de leyes de amnistía fueron
planteados informalmente en el Congreso con el objeto de favorecer a los autores,
cómplices y encubridores del autogolpe del 25 de mayo de 1993.

El ocho de junio de mil novecientos noventa y tres el señor Jorge Carpio Nicolle, como
Secretario General de la UCN y en representación de los diputados del mismo, expresó
en El Gráfico su rechazo al eventual otorgamiento de una amnistía para los autores,
cómplices y encubridores del autogolpe. Finalmente, dichos proyectos no se
concretaron debido a la oposición de los partidarios de la UCN dirigidos por el señor
Jorge Carpio Nicolle y la presión que dicho partido ejerció a través de diferentes
medios.

El señor Jorge Carpio Nicolle, además de oponerse a los sucesivos intentos de usurpar
el poder al margen de la Constitución, tanto del señor Serrano Elías como
posteriormente del señor Gustavo Espina, y a las intenciones de otorgar amnistía a los
autores del autogolpe, desarrolló una estrategia política que permitiera el regreso a la
constitucionalidad democrática. En este sentido, después del autogolpe del señor
Serrano Elías, la UCN y el señor Jorge Carpio Nicolle promovieron un Compromiso
Político para la Normalización de la Vida Constitucional e Institucional, que especificaba
los pasos a seguir para rencauzar la democracia guatemalteca.

53
Posteriormente, los esfuerzos del señor Jorge Carpio Nicolle se dirigieron a la
conformación de la llamada Instancia Nacional de Consenso, la cual estaba integrada
por representantes de partidos políticos, grupos empresariales, sindicatos,
cooperativas, multisectoriales y universidades. Esta agrupación fue convocada,
liderada y sostenida por el señor Jorge Carpio Nicolle.

- EL ATENTADO CONTRA EL SEÑOR JORGE CARPIO NICOLLE Y SU


COMITIVA:
El 3 de julio de 1993, durante una gira proselitista en los departamentos de
Totonicapán, Huehuetenango y El Quiché, el señor Jorge Carpio Nicolle y su comitiva,
fueron interceptados por más de quince hombres armados que cubrían sus rostros con
pasamontañas. Al identificar al señor Jorge Carpio Nicolle, los hombres armados le
dispararon a quemarropa, ocasionándole heridas graves que posteriormente le
provocaron la muerte. Esto ocurrió en el Molino del Tesoro, ubicado en el kilómetro 141
de la ruta al municipio de Chichicastenango, departamento de El Quiché, cerca de la
Base Militar número veinte.

- LA INVESTIGACIÓN INTERNA DE LOS HECHOS Y LOS PROCESOS


INTERNOS:
El tres de julio de mil novecientos noventa y tres los sobrevivientes de los hechos
entregaron a la Base Militar número veinte con sede en El Quiché, una ojiva y un
casquillo que encontraron en el microbús en que viajaba el señor Jorge Carpio Nicolle,
pero estos elementos no fueron enviados al Gabinete de Identificación de la Dirección
General de la Policía Nacional, el cuatro de julio de mil novecientos noventa y tres la
policía hizo un recorrido por el lugar de los hechos y encontró tres ojivas, una mochila
de tela con ropa y nueve vainas de diferentes calibres de pistola. Todo esto fue enviado
al Gabinete de Identificación de la Dirección General de la Policía Nacional.

El siete de julio de mil novecientos noventa y tres se practicó un peritaje balístico sobre
las nueve vainas y tres ojivas de diferentes calibres encontradas cerca del lugar de los
hechos, debido a que el informe original de dicho peritaje fue extraviado, el diecisiete de

54
octubre de mil novecientos noventa y cinco tuvieron que enviarse copias de los oficios
originales.

El señor Oscar Abel García Arroyo realizó un peritaje balístico del arma de fuego
incautada al señor Juan Acabal Patzán y concluyó que la referida arma fue la misma
que había detonado las vainas encontradas en el lugar de los hechos. El veinticinco de
mayo de mil novecientos noventa y cuatro dicho perito envió al Juzgado Quinto de
Primera Instancia Penal de Sentencia el informe del estudio que realizó y del cual rindió
declaración ante autoridad judicial el veintidós de abril de mil novecientos noventa y
siete. Sin embargo, el arma incautada al señor Juan Acabal Patzán fue sacada de
Guatemala sin ningún tipo de autorización u orden judicial. De esta manera se rompió
la cadena de custodia de dicha prueba y las necropsias practicadas a los cadáveres de
los señores Jorge Carpio Nicolle, Juan Vicente Villacorta Fajardo, Alejandro Ávila
Guzmán y Rigoberto Rivas González estuvieron extraviadas aproximadamente un año.

Posteriormente, el vocero de la Policía Nacional, Darwin de León Palencia, sufrió un


accidente automovilístico cuando viajaba de San Pedro de Chichicastenango, en el que
perdió varios elementos recogidos en el lugar de los hechos. El vocero indicó que al
ingresar al hospital entregó las evidencias al agente en turno, pidiéndole que las llevara
a la Dirección General de la Policía Nacional; sin embargo, esas pruebas nunca fueron
recuperadas, el diecinueve de enero de mil novecientos noventa y cuatro fue
incendiada la oficina del organismo judicial en el que supuestamente se encontraba el
expediente del caso Carpio Nicolle; en el Archivo de Santa Cruz, El Quiché, se
encontraron restos de bombas molotov entre los escombros. Al parecer, el expediente
estuvo perdido por diez días.

En enero de mil novecientos noventa y cuatro a solicitud del Estado de Guatemala, el


Departamento de Balística de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal
de México realizó un peritaje sobre varios casquillos y balas relacionados con los
hechos y el mismo año entregó los originales del dictamen al señor Alfonso Reyes

55
Calderón, Segundo Viceministro de Gobernación de Guatemala. Sin embargo, dicho
dictamen no fue presentado al juzgado sino hasta mil novecientos noventa y seis.

El ocho de febrero de mil novecientos noventa y cinco el Agente Fiscal del Ministerio
Público, señor Abraham Méndez García, denunció ante la Misión de Verificación de las
Naciones Unidas una serie de irregularidades, entre las que destacaba la desaparición
de una ojiva encontrada en el interior del vehículo donde viajaba el señor Jorge Carpio
Nicolle, la desaparición de las fotografías de las necropsias tomadas a los cuerpos de
las víctimas y la desaparición de la evidencia transportada por el vocero de la Policía
Nacional, siendo el veinticinco de febrero de mil novecientos noventa y siete que se
constató, por medio de un reconocimiento judicial realizado en el Gabinete de
Identificación de la Policía Nacional, que no se encontraban guardadas las ojivas que
se usaron en el atentado. Sólo existía un oficio en el que constaba que éstas habían
sido remitidas al Juzgado Quinto de Primera Instancia Penal de Sentencia que conocía
el caso. Sin embargo, dicho Juzgado no contaba con información sobre la ubicación de
esta prueba. También habían desaparecido las vainas y los proyectiles extraídos de los
cuerpos de las víctimas.

- EL PROCESO INTERNO:
Durante la época del conflicto armado y hasta hoy en día, veinte años después, los
tribunales de justicia de Guatemala no han investigado, procesado, juzgado y
sancionado efectivamente a los responsables de las violaciones de los derechos
humanos, el proceso judicial realizado para la determinación de la responsabilidad
penal de los autores del atentado contra el señor Jorge Carpio Nicolle y su comitiva se
inició en julio de mil novecientos noventa y tres, concluyendo en agosto de mil
novecientos noventa y nueve, con la absolución de todos los imputados.

El seis y siete de julio de mil novecientos noventa y tres, trece miembros de una banda
de delincuencia común fueron imputados ante el Juez de Paz del Ramo Penal de
Chichicastenango, Departamento de El Quiché, como autores del atentado contra el
señor Jorge Carpio Nicolle y su comitiva. Posteriormente, nueve de estas trece

56
personas fueron liberadas y cuatro de ellas, permanecieron detenidas durante diez
meses por los delitos de asesinato, lesiones, robo agravado, porte de armas, así como
por tenencia y fabricación de materiales explosivos de uso exclusivo del Ejército.

El proceso del caso Carpio Nicolle fue conocido por el Juzgado Primero de Primera
Instancia Penal de Sentencia de El Quiché, el ocho de diciembre de mil novecientos
noventa y tres dicho Juzgado se excusó, y el veinticinco de enero de mil novecientos
noventa y cuatro la Sala Novena de la Corte de Apelaciones declaró procedente dicha
excusa, por lo que resolvió remitir el proceso al Juzgado Segundo de Primera Instancia
Penal de Sentencia. Sin embargo, por excusa presentada el ocho de febrero de mil
novecientos noventa y cuatro por el Juez Segundo de Primera Instancia Penal de
Sentencia a cargo del caso, el expediente pasó el trece de mayo de mil novecientos
noventa y cuatro a conocimiento del Juzgado Quinto de Primera Instancia Penal de
Sentencia.

El Juzgado Quinto de Primera Instancia Penal de Sentencia revocó el auto de prisión


provisional respecto de los delitos de asesinato, lesiones y robo agravado de los
señores Marcelino Tuy Taniel, Nazario Tuy Taniel, Tomás Pérez Pérez y Jesús Cuc
Churunel, supuestos autores de los delitos. Los señores Marcelino Tuy Taniel y Nazario
Tuy Taniel continuaron en prisión por el delito de fabricación o tenencia de materiales
explosivos, el Ministerio Público interpuso recurso de apelación en contra de dicha
resolución y la Sala Décima de Apelaciones confirmó la resolución impugnada.

En junio de mil novecientos noventa y cuatro el Fiscal General de la Nación, señor


Ramsés Cuestas Gómez, aportó al proceso penal un informe elaborado por la Sección
de Homicidios del Departamento de Investigaciones Criminológicas de la Policía
Nacional. El informe consistía en una ampliación del resultado de la investigación en
relación con la muerte de los señores Jorge Carpio Nicolle, Juan Vicente Villacorta
Fajardo, Alejandro Ávila Guzmán y Rigoberto Rivas González, en el cual se
establecieron algunos hechos con base en las evidencias recuperadas, en las pruebas
de balística realizadas y en las declaraciones de testigos.

57
Dicho informe señalaba a once personas, en su mayoría miembros de las Patrullas de
Autodefensa Civil y también algunos funcionarios del gobierno de ese entonces, como
posibles partícipes de modo directo en los hechos, sin embargo, la única persona que
permaneció detenida durante el transcurso del proceso fue el señor Juan Acabal
Patzán, quien fue sindicado en el referido informe como uno de los posibles autores
materiales de los hechos ocurridos el tres de julio de mil novecientos noventa y tres.

En diciembre de mil novecientos noventa y cuatro se realizó una audiencia pública en


la que la señora Martha Arrivillaga de Carpio presentó ante el Juzgado Quinto de
Primera Instancia Penal de Sentencia una acusación, mediante la cual se elevaron
cargos contra el señor Juan Acabal Patzán por el asesinato de los señores Jorge
Carpio Nicolle, Juan Vicente Villacorta Fajardo, Alejandro Ávila Guzmán y Rigoberto
Rivas González, y por el delito de lesiones graves contra el menor de edad Sydney
Shaw Díaz. Por otro lado, la acusadora particular solicitó el cambio de calificación del
delito cometido contra dicho menor de edad por el de tentativa de asesinato.

En marzo de mil novecientos noventa y cinco el Juzgado Quinto de Primera Instancia


Penal de Sentencia decidió no reformar el auto de prisión provisional y concedió el
recurso de apelación solicitado en forma subsidiaria por la acusadora particular, siendo
en abril del mismo año que la Sala Décima de la Corte de Apelaciones resolvió la
apelación, en la cual modificó la denominación del delito de lesiones por el de asesinato
en grado de tentativa en perjuicio de Sydney Shaw Díaz, y decidió que el juez a quo
debía enmendar el auto de apertura a juicio.

Posteriormente, en respuesta a lo dispuesto por la Sala Décima de la Corte de


Apelaciones, el Juzgado Quinto de Primera Instancia Penal de Sentencia emitió una
resolución que reformó el auto de prisión provisional de los sindicados y enmendó el
procedimiento. Sin embargo, no se refirió a hechos que se ventilaron durante el período
de apertura de pruebas y siguió considerando el asunto con referencias de delincuencia
común. En virtud de esto el día siete de julio de mil novecientos noventa y cinco la

58
acusadora particular interpuso un recurso de aclaración y ampliación y el Ministerio
Público gestionó para que dicho acto procesal fuera declarado procedente.

Posteriormente, el Juzgado Quinto de Primera Instancia Penal de Sentencia, por


técnica procesal y por considerarlo procedente, revocó el auto de prisión provisional de
los señores Jesús Cuc Churunel, Francisco Ixcoy López y Tomás Pérez Pérez por la
supuesta comisión del delito de asesinato en grado de tentativa y declaró sin lugar el
recurso de aclaración y ampliación planteado por la acusadora particular, por lo cual la
acusadora particular interpuso recurso de apelación ante el Juzgado Quinto de Primera
Instancia Penal de Sentencia en contra de la resolución.

En el mes de octubre de mil novecientos noventa y cinco la Sala Décima de la Corte de


Apelaciones resolvió la referida apelación, en la cual dejó con valor y efectos legales las
notificaciones, evacuación de audiencias de los sujetos procesales y las actuaciones de
recepción de todos los medios probatorios recabados durante la dilación probatoria;
revocó el auto impugnado en lo que se refiere a la reforma del auto de prisión decretado
contra los señores Marcelino Tuy Taniel, Nazario Tuy Taniel, Tomás Pérez Pérez,
Jesús Cuc Churunel y Francisco Ixcoy López por el delito de lesiones y que había sido
cambiado al delito de asesinato en grado de tentativa; en la propia resolución
impugnada revocó los hechos justiciables formulados en contra de dichas reformas; se
ordenó al juez a quo que repusiera las actuaciones procesales de conformidad con la
ley y se remitió la causa al Juzgado Primero de Primera Instancia Penal de Sentencia.

En el mes de enero de mil novecientos noventa y seis el juez a quo del Juzgado
Primero de Primera Instancia Penal de Sentencia, en vez de ejecutar lo resuelto por la
Sala Décima de la Corte de Apelaciones en cuanto a la reforma del auto de prisión
provisional, mandó a notificar un auto para mejor resolver y no concedió nuevas
audiencias a las partes para aportar pruebas en relación con la nueva calificación del
delito, el Ministerio Público y la acusadora particular interpusieron, respectivamente,
recursos de apelación en contra de la resolución entonces dictada. Por lo cual, la Sala
Décima de la Corte de Apelaciones revocó lo resuelto por el Juzgado Primero de

59
Primera Instancia Penal de Sentencia y ordenó que ajustara su actuación a los
preceptos procesales legales correspondientes.

En abril de mil novecientos noventa y seis el juez del Juzgado Primero de Primera
Instancia Penal de Sentencia se excusó de seguir conociendo la causa y el Ministerio
Público presentó recusación contra dicho juez. El caso fue trasladado al Tribunal
Segundo de Sentencia Penal, dicho Tribunal planteó ante la Corte Suprema de Justicia
una duda de competencia y la causa pasó en julio de mil novecientos noventa y seis a
un nuevo juez del Juzgado Primero de Primera Instancia Penal de Sentencia.

El doce de agosto de mil novecientos noventa y seis, de conformidad con lo resuelto


por la Sala Décima de la Corte de Apelaciones, el Juzgado Primero de Primera
Instancia Penal de Sentencia resolvió revocar los autos de libertad de fecha diecinueve
de mayo de mil novecientos noventa y cuatro dictados a favor de los señores Nazario
Tuy Taniel, Marcelino Tuy Taniel, Jesús Cuc Churunel, Tomás Pérez Pérez y Francisco
Ixcoy López. Asimismo, reformó los autos de prisión provisional de estas personas,
además de la del señor Juan Acabal Patzán, por los delitos de asesinato, asesinato en
grado de tentativa y robo agravado; el veintiuno de abril de mil novecientos noventa y
siete se realizó una vista pública en el Juzgado Primero de Primera Instancia Penal de
Sentencia y el quince de octubre del mismo año se dictó sentencia, en la que el Juez
Primero de Primera Instancia Penal de Sentencia decretó, con base en la sana crítica y
sin invocación de disposición legal alguna, la tacha absoluta de las declaraciones de los
testigos presenciales de los hechos, por considerar que provenían de la parte ofendida
y por tanto, interesada en los resultados del proceso.

Así mismo, se dejó abierto el procedimiento a los señores Tomás Pérez Pérez, Jesús
Cuc Churunel y Francisco Ixcoy, y a los señores Marcelino Tuy Taniel y Nazario Tuy
Taniel se les absolvió de los delitos de asesinato y asesinato en grado de tentativa y se
les impuso la pena de cinco años de prisión con posibilidad de conmutación de pena,
por el delito de fabricación o tenencia de materiales explosivos. También se condenó al
señor Juan Acabal Patzán a la pena de treinta años de prisión como autor del asesinato

60
de los señores Jorge Carpio Nicolle, Juan Vicente Villacorta Fajardo, Alejandro Ávila
Guzmán, Rigoberto Rivas González, Francisco Ajnac Ixcoy y Juan Patzán Pérez.

En dicha sentencia el juez consideró que el móvil político no tenía relevancia en cuanto
a los hechos investigados. Además, dicho juez no investigó la desaparición de la
prueba, ni el incendio de los archivos donde se encontraba el expediente; no se refirió a
la negativa del Ejército de citar a soldados para la evacuación de sus testimonios; dejó
causa abierta contra algunos sindicados en su mayoría patrulleros civiles e indicó que el
señor Juan Acabal Patzán no perteneció a dichas patrullas pese a que existía prueba
de que era comandante de las mismas, lo cual evidencia la negligencia y falta de
independencia y de imparcialidad que caracterizó a las autoridades judiciales
intervinientes, en ese entonces.

En noviembre de mil novecientos noventa y siete el Ministerio Público presentó un


recurso de apelación de la sentencia dictada, por haber cerrado la posibilidad de
investigar a los autores intelectuales de los hechos y por haber guardado silencio sobre
los delitos de falso testimonio cometido por el alto mando de las fuerzas de seguridad
del Estado.

La acusadora particular interpuso un recurso de aclaración y de ampliación de la


sentencia ante el Juzgado Primero de Primera Instancia Penal de Sentencia, mediante
el cual planteó, entre otras cosas, que se aclarara la imputabilidad por los cuatro delitos
del señor Juan Acabal Patzán, la desaparición de las ojivas con las que se dio muerte al
señor Jorge Carpio Nicolle, la arbitrariedad de sacar el arma con la que se asesinó a
dicha persona fuera de la jurisdicción de Guatemala y la omisión de certificar lo
conducente por el delito de falso testimonio cometido por algunos militares. Asimismo,
solicitó que se declarara la responsabilidad del señor Juan Acabal Patzán por el delito
de asesinato en grado de tentativa en contra del menor de edad Sydney Shaw Díaz.

El Juzgado Primero de Primera Instancia Penal de Sentencia declaró procedentes los


recursos de aclaración y ampliación interpuestos por la acusadora particular respecto

61
de la sentencia dictada y resolvió que el señor Juan Acabal Patzán era culpable del
delito de asesinato y de asesinato en grado de tentativa de Sydney Shaw Díaz y dejó
abierto el procedimiento respecto de los autores, cómplices o encubridores de los
hechos.

En abril de mil novecientos noventa y nueve, casi un año y medio después de


interpuesto el recurso de apelación contra la sentencia de primera instancia, la Sala
Tercera de la Corte de Apelaciones revocó el fallo emitido y absolvió por falta de prueba
al señor Juan Acabal Patzán, único condenado en primera instancia por la ejecución del
señor Jorge Carpio Nicolle y de sus acompañantes, así como por el asesinato en grado
de tentativa en perjuicio del entonces menor de edad Sydney Shaw Díaz, y ordenó su
libertad inmediata. Respecto de la falta de prueba, la Sala consideró que, ya que no
constaba el ingreso y registro de dicha prueba en la Sección de Control de Evidencias
no se podía saber sobre cuáles objetos se había realizado la pericia por el señor Oscar
Abel García Arroyo y, además, que si las evidencias no se encontraban plenamente
identificadas, esa pericia o cualquier otra no podían ser tomadas en consideración. Sin
embargo, en la misma sentencia la Sala determinó la posibilidad de la existencia de un
móvil político, principalmente en cuanto al señor Jorge Carpio Nicolle, por lo que dejó
abierto el procedimiento en contra de quienes pudieran resultar responsables de la
autoría intelectual.

En junio de mil novecientos noventa y nueve el Ministerio Público presentó un recurso


de casación, con la intención de evidenciar los vicios de hecho y de derecho y con el fin
de impugnar la sentencia de segunda instancia emitida por la Sala Tercera de la Corte
de Apelaciones, dos meses después la Cámara Penal de la Corte Suprema de Justicia
rechazó de plano el recurso de casación y consideró que el Fiscal no acreditó su
representación ni indicó lugar para recibir notificaciones, que el memorial no reunía los
requisitos de toda primera solicitud y que en los motivos de casación planteados no se
expresó la tesis correspondiente a cada una de las leyes denunciadas como infringidas.

62
- EL DIARIO EL GRÁFICO:
El Gráfico fue un periódico exitoso a nivel nacional y centroamericano era el segundo
medio escrito de mayor circulación en Guatemala. Dicho diario dio cabida a las
denuncias sobre violaciones de derechos humanos ocurridas en Guatemala y fue una
fuente de crítica constante a los gobiernos. Seis años después de la muerte del señor
Jorge Carpio Nicolle el diario El Gráfico dejó de circular.

3.5 Sentencia de Fondo

Finalmente, el veintidós de noviembre del año dos mil cuatro, la Corte IDH consideró
que del acervo probatorio del caso existían indicios suficientes para concluir que la
ejecución extrajudicial del señor Jorge Carpio Nicolle tuvo una motivación política.

Además, la Corte estimó que en el proceso interno del presente caso hubo una
obstrucción continua de las investigaciones por parte de agentes del Estado y de los
llamados grupos paralelos en el poder, así como una falta de diligencia en el desarrollo
de las investigaciones, todo lo cual ha determinado que hasta ahora exista impunidad
total respecto de los hechos ocurridos el tres de julio de mil novecientos noventa y tres.
Todo ello se vio acompañado de constantes amenazas y actos intimidatorios a los
familiares, testigos y operadores de justicia.

La resolución de la Corte IDH dictada el cinco de julio de dos mil cuatro, en la cual se
admitió el reconocimiento de la responsabilidad internacional del Estado, en su parte
considerativa estableció:
a) Que el Estado reconoció los hechos y su responsabilidad internacional por la
violación de la Convención Americana sobre Derechos Humanos.

b) Que dicho reconocimiento manifestado por el Estado no interrumpía el trámite


de la recepción de la prueba ordenada en relación con las reparaciones y costas.

63
Finalmente resolvió:
a) Admitir el reconocimiento de responsabilidad internacional efectuado por el
Estado, en los términos de los considerandos primero y segundo de dicha
Resolución.

b) Continuar la celebración de la audiencia pública convocada mediante


Resolución del Presidente de la Corte Interamericana de Derechos Humanos de
veintiséis de mayo de dos mil cuatro, y delimitar su objeto a las reparaciones y
costas en el presente caso. (…)

La Corte IDH tuvo por probados los hechos que se hicieron referencia en la presente
investigación, con base en ellos y ponderando las circunstancias del caso, procedió a
precisar las distintas violaciones encontradas a los artículos alegados.

En consecuencia, la Corte consideró que el Estado incurrió en responsabilidad


internacional por la violación de los derechos consagrados en los siguientes artículos de
la Convención Americana, en relación con el artículo 1.1 que refiere la Obligación de
Respetar los Derechos de la misma:
- Derecho a la Vida,
- Derecho a la Integridad Personal,
- Derechos del Niño,
- Libertad de Pensamiento y de Expresión,
- Garantías Judiciales,
- Protección Judicial,
- Derechos Políticos.

La Corte procedió a determinar el alcance y el monto de las reparaciones y costas y


estimó que el reconocimiento de responsabilidad internacional efectuado por el Estado
constituye, una vez más, una contribución positiva al desarrollo de este proceso y a la
vigencia de los principios que inspiran la Convención Americana sobre Derechos
Humanos.

64
3.5.1 Reparaciones

En su jurisprudencia constante, la Corte IDH ha establecido que es un principio de


Derecho Internacional que toda violación de una obligación internacional que haya
producido un daño comporta el deber de repararlo adecuadamente. A tales efectos el
artículo 63.1 de la Convención Americana establece que cuando decida que hubo
violación de un derecho o libertad protegidos en la Convención, la Corte dispondrá que
se garantice al lesionado en el goce de su derecho o libertad conculcados. Dispondrá
asimismo, si ello fuera procedente, que se reparen las consecuencias de la medida o
situación que ha configurado la vulneración de esos derechos y el pago de una justa
indemnización a la parte lesionada.

Tal como lo ha señalado la Corte IDH el artículo 63.1 de la Convención Americana


refleja una norma consuetudinaria que constituye uno de los principios fundamentales
del Derecho Internacional contemporáneo sobre la responsabilidad de los Estados. De
esta manera, al producirse un hecho ilícito imputable a un Estado surge de inmediato la
responsabilidad internacional de éste por la violación de la norma internacional de que
se trata, con el consecuente deber de reparación y de hacer cesar las consecuencias
de la violación. La reparación del daño ocasionado por la infracción de una obligación
internacional requiere siempre que sea posible la plena restitución, la cual consiste en
el restablecimiento de la situación anterior a la violación. De no ser esto posible, como
en el presente caso, cabe al tribunal internacional determinar una serie de medidas
para que, además de garantizar el respeto de los derechos conculcados, se reparen las
consecuencias que produjeron las infracciones y se establezca el pago de una
indemnización como compensación por los daños ocasionados.

De conformidad con los elementos probatorios recogidos durante el proceso, la Corte


IDH procedió a analizar las pretensiones presentadas por la Comisión y por los
representantes respecto de las reparaciones, con el objeto de determinar en primer
lugar quiénes son los beneficiarios, para luego disponer las medidas tendientes a

65
reparar los daños materiales e inmateriales, otras formas de reparación y, por último, lo
relativo a costas y gastos.

3.5.2 Daño Material

La Comisión y los representantes solicitaron una compensación por concepto de


pérdida de ingresos de los señores Carpio Nicolle, Villacorta Fajardo, Ávila Guzmán y
Rivas González.

Los representantes indicaron que el señor Carpio Nicolle, quien tenía casi sesenta y un
años de edad al momento de su muerte, no tenía un salario sino un ingreso que le
proporcionaba El Gráfico, empresa de la cual fue el Director General por muchos años.
La Corte IDH observo que era difícil calcular cuál era su ingreso mensual, ya que no
fueron aportados comprobantes idóneos para determinar con exactitud el ingreso que
percibía al momento de los hechos. Al respecto, tomando en consideración la actividad
que realizaba el señor Carpio Nicolle, la expectativa de vida de Guatemala en mil
novecientos noventa y tres y las circunstancias del caso, la Corte fijo en equidad la
cantidad de sesenta mil dólares de los Estados Unidos de América, por concepto de
pérdida de ingresos. (…)

3.5.3 Daño Inmaterial

La jurisprudencia internacional ha establecido reiteradamente que la sentencia


constituye, perse, una forma de reparación. No obstante, por las circunstancias del
caso, los sufrimientos que los hechos han causado a las personas declaradas víctimas
en este caso, el cambio en las condiciones de su existencia, así como las demás
consecuencias de orden no material o no pecuniario que han sufrido éstas, la Corte
estimo pertinente el pago de una compensación, conforme a equidad, por concepto de
daños inmateriales.

66
Teniendo en cuenta las distintas facetas del daño aducidas por la Comisión y los
representantes y aplicando las anteriores presunciones la Corte fijo en equidad el valor
de las compensaciones por concepto de daño inmaterial.

La indemnización fijada se presenta a continuación como referencia, en base a los


términos fijados en la sentencia.

INDEMNIZACIÓN POR CONCEPTO DE DAÑO INMATERIAL


VÍCTIMAS CANTIDAD
Jorge Carpio Nicolle US$ 55,000.00
Martha Arrivillaga de Carpio US$ 100,000.00
Jorge Carpio Arrivillaga US$ 40,000.00
Rodrigo Carpio Arrivillaga US$ 40,000.00
Daniela Carpio Fischer US$ 8,000.00
Rodrigo Carpio Fischer US$ 8,000.00
Karen Fischer US$ 40,000.00
Juan Vicente Villacorta Fajardo US$ 55,000.00
Silvia Arrivillaga de Villacorta US$ 80,000.00
Álvaro Martín Villacorta Arrivillaga US$ 40,000.00
Silvia Piedad Villacorta Arrivillaga US$ 40,000.00
Juan Carlos Villacorta Arrivillaga US$ 40,000.00
María Isabel Villacorta Arrivillaga US$ 40,000.00
José Arturo Villacorta Arrivillaga US$ 40,000.00
Rigoberto Rivas González US$ 55,000.00
Rosa Everlida Mansilla Pineda US$ 80,000.00
María Paula González Chamo US$ 55,000.00
Lisbeth Azucena Rivas Mansilla US$ 40,000.00
Dalia Yaneth Rivas Mansilla US$ 40,000.00
César Rivas Mansilla US$ 40,000.00
Nixon Rigoberto Rivas Mansilla US$ 40,000.00
Alejandro Ávila Guzmán US$ 55,000.00
Sonia Lisbeth Hernández Saraccine US$ 80,000.00
María Nohemí Guzmán US$ 55,000.00
Alejandro Ávila Hernández US$ 40,000.00
Sydney Roberto Ávila Hernández US$ 40,000.00
Mario Arturo Lopez Arrivillaga US$ 20,000.00
Sydney Shaw Arrivillaga US$ 25,000.00
Sydney Shaw Díaz US$ 50,000.00
Ricardo San Pedro Suárez US$ 20,000.00
TOTAL US$ 1361000.00

67
3.5.4 Otras Formas de Reparación

A. Obligación de investigar los hechos que generaron las violaciones, e identificar,


juzgar y sancionar a los responsables: El Estado debía investigar efectivamente los
hechos del caso con el fin de identificar, juzgar y sancionar a los autores materiales e
intelectuales de la ejecución extrajudicial de los señores Carpio Nicolle, Villacorta
Fajardo, Ávila Guzmán y Rivas González, así como de las lesiones graves de Sydney
Shaw Díaz. El resultado del proceso debía ser públicamente divulgado, para que la
sociedad guatemalteca conociera la verdad.

Así mismo, a la luz del presente caso el Estado debía adoptar medidas concretas
dirigidas a fortalecer su capacidad investigativa. En este sentido, dotar a las entidades
encargadas de la prevención e investigación de las ejecuciones extrajudiciales de
suficientes recursos humanos, económicos, logísticos y científicos para que realicen el
procesamiento adecuado de toda prueba, científica y de otra índole, con la finalidad de
esclarecer los hechos delictivos. Dicho procesamiento debe contemplar las normas
internacionales pertinentes en la materia, tales como las previstas en el Manual de las
Naciones Unidas sobre la prevención e investigación eficaces de las ejecuciones
extralegales, arbitrarias o sumarias.

B. Acto público de reconocimiento de responsabilidad internacional y de desagravio:


Para que el reconocimiento de responsabilidad efectuado por Guatemala y lo
establecido por la Corte, rindan plenos efectos de reparación al señor Carpio Nicolle y a
los miembros ejecutados de su comitiva, así como para que sirvan de garantía de no
repetición la Corte estimó que el Estado debía realizar un acto público de
reconocimiento de su responsabilidad en relación con el atentado del 3 de julio de 1993
y la subsiguiente obstrucción de justicia en el presente caso, así como de desagravio a
la memoria de los señores Carpio Nicolle, Villacorta Fajardo, Ávila Guzmán y Rivas
González, en presencia de las más altas autoridades del Estado.

68
Además, en ese mismo acto, en consideración de las particularidades del caso, el
Estado debía honrar públicamente la dedicación y el valor de personas involucradas en
los hechos del caso, siendo ellos el Comisario de Policía, César Augusto Medina
Mateo, quien fue asesinado y el señor Abraham Méndez García, un fiscal que tuvo que
exiliarse debido a las investigaciones que realizó.

C. Publicación de las partes pertinentes de la presente Sentencia: Como lo ha ordenado


en otras oportunidades, la Corte estimó que como medida de satisfacción el Estado
debía publicar dentro del plazo de seis meses contados a partir de la notificación de la
Sentencia, al menos por una vez en el Diario Oficial, en otro diario de circulación
nacional y en el boletín de mayor circulación dentro de las fuerzas armadas
guatemaltecas, la Sección de la Sentencia denominada Hechos Probados, así como la
parte resolutiva de la misma.

3.5.5 Gastos y Costas

La Corte en oportunidades anteriores a establecido que las costas y gastos están


comprendidos dentro del concepto de reparación consagrado en el artículo 63.1 de la
Convención Americana39, puesto que la actividad desplegada por los familiares de las
víctimas o sus representantes con el fin de obtener justicia, tanto a nivel nacional como
internacional, implica erogaciones que deben ser compensadas cuando la
responsabilidad internacional del Estado es declarada mediante una sentencia
condenatoria. En cuanto a su reembolso, corresponde a la Corte apreciar
prudentemente su alcance, que comprende los gastos generados ante las autoridades
de la jurisdicción interna, así como los generados en el curso del proceso ante el
sistema interamericano, teniendo en cuenta la acreditación de los gastos hechos, las
circunstancias del caso concreto y la naturaleza de la jurisdicción internacional de la
protección de los derechos humanos. Esta apreciación puede ser realizada con base en

39
Corte Interamericana de Derechos Humanos. Caso Tibi. Sentencia de 7 de septiembre de 2004. Serie
C No. 114, párr. 268; y Caso Ricardo Canese. Sentencia de 31 de agosto de 2004. Serie C No. 111, párr.
212.

69
el principio de equidad y tomando en cuenta los gastos señalados y comprobados por
las partes, siempre que su quantum sea razonable.

En relación con el reconocimiento de las costas y gastos, la asistencia legal a las


víctimas no se inicia apenas en la etapa de reparaciones, sino que comienza ante los
órganos judiciales nacionales y continúa en las sucesivas instancias del sistema
interamericano de tutela de los derechos humanos, es decir, en los procedimientos que
se siguen ante la Comisión y ante la Corte. Por ende, en el concepto de costas en el
caso Carpio Nicolle, quedaron comprendidas tanto las que corresponden a la etapa de
acceso a la justicia a nivel nacional, como las que se refieren a la justicia a nivel
internacional ante dos instancias, la Comisión y la Corte Interamericana de Derechos
Humanos.

Por ello, el Tribunal estimó equitativo ordenar al Estado que reintegrara a los señores
Martha Arrivillaga de Carpio, Rodrigo Carpio Arrivillaga y Jorge Carpio Arrivillaga la
cantidad total de sesenta y dos mil dólares de los Estados Unidos de América por las
costas y los gastos en que incurrieron. De este monto total, la cantidad de veinticinco
mil dólares correspondería a las costas y gastos de la señora Martha Arrivillaga de
Carpio y doce mil quinientos dólares a las costas y gastos de cada uno de los señores
Rodrigo y Jorge Carpio Arrivillaga.

Así mismo, la cantidad de doce mil dólares por concepto de costas y gastos que los
señores Martha Arrivillaga de Carpio, Rodrigo Carpio Arrivillaga y Jorge Carpio
Arrivillaga deberían reintegrar a CEJIL por los gastos asumidos en el procedimiento
internacional ante el sistema interamericano de protección de los derechos humanos.

Constituye un punto muy importante en el desarrollo de la presente investigación el


consignar los hechos del Caso Carpio Nicolle y otros, vs Estado de Guatemala como
parte del análisis realizado y porque sobre los mismos se basa el posterior análisis del
cumplimiento de la sentencia emitida.

70
En cuanto a la competencia, se establece al ser Guatemala es un Estado parte de la
Convención americana, la Corte tiene la debida competencia para el conocimiento de
asuntos que se refieran a la violación de derechos humanos, cometidos en el territorio
de la República de Guatemala, y perse las personas guatemaltecas cuentan con dicho
status de protección en esta materia.

De acuerdo al desarrollo de los hechos, los mismos evidencian la negligencia de parte


del Estado de Guatemala en la tramitación de la causa, puesto que desde el ente
investigador no se realizaron las acciones correspondientes encaminadas a construir
una tesis de investigación que contara con todos aquellos medios de prueba que
sirvieran para evidenciar los actos realizados, así como los órganos jurisdiccionales, al
no cumplir el mandato constitucional de juzgar y promover la ejecución de lo juzgado,
por ejemplo, al no tomar en cuenta una serie declaraciones de testigos, informes de
balística e informes forenses, los cuales revelaban información relevante en el caso y
que de cierta manera inculpaba a los imputados. Así mismo, al declarar absuelto al
supuesto autor material de los hechos, debido a que para los juzgadores no tenía
ninguna vinculación con las patrullas de autodefensa civil y el ejército, aun existiendo
prueba material que confirmaba la vinculación de esta persona al gobierno.

Sin duda alguna, para el autor del presente trabajo el móvil del asesinato de Jorge
Carpio Nicolle fue evidentemente político, tal y como consta en los mismos hechos de
acuerdo al contexto social de aquella época, al ser el señor Carpio Nicolle una figura
pública y de reconocimiento en el país y no ceder a las presiones del gobierno para que
el partido UCN avalará la amnistía que se pretendía otorgar a las personas
participantes en el autogolpe de Estado de mil novecientos noventa y tres o respaldar la
presidencia del entonces vicepresidente de la República Gustavo Espina; también el
hecho que tuviera a su alcance un medio de comunicación escrito como el periódico el
Gráfico, el cual era de su propiedad, constituía una herramienta para él, como
periodista, como político y como opositor del gobierno de Serrano Elías, al poder dar a
conocer su opinión de manera directa a la población guatemalteca, tal y como lo refiere
la misma sentencia de la Corte en la parte de hechos probados.

71
Lo anterior fue reconocido por el mismo Estado al aceptar su responsabilidad
internacional, la cual fue aceptada por la Corte IDH, órgano que procedió a dictar
sentencia al respecto, la cual se analizará en el siguiente capítulo, así como los
avances que se han tenido en el cumplimiento de la misma.

72
CAPITULO FINAL

PRESENTACIÓN, DISCUSIÓN Y ANÁLISIS DE RESULTADOS

De conformidad con el objetivo general de la presente investigación, es menester


determinar si el Estado de Guatemala ha procurado el cumplimiento de la Sentencia de
fondo, reparaciones y costas, emitida por la Corte Interamericana de Derechos
Humanos en el caso “Carpio Nicolle y otros, vs Guatemala”, por lo cual de acuerdo a la
investigación realizada se determinó que a la fecha han sido emitidas tres resoluciones
por parte de la presidencia de la Corte IDH en cuanto a la supervisión del cumplimiento
de la sentencia de fondo, dictada el veintidós de noviembre del año dos mil cuatro.

Es importante establecer que de acuerdo a la sentencia emitida, el Estado de


Guatemala, contaba con un plazo de un año a partir de la notificación de la resolución
para dar cabal cumplimiento a lo establecido por la Corte, específicamente a los
siguientes puntos:
- Investigar efectivamente los hechos del caso con el fin de identificar, juzgar y
sancionar a los autores materiales e intelectuales de la ejecución extrajudicial de
los señores Carpio Nicolle, Villacorta Fajardo, Ávila Guzmán y Rivas González,
así como de las lesiones graves de Sydney Shaw Díaz.

- Remover todos los obstáculos y mecanismos de hecho y de derecho que


mantienen la impunidad en el caso, otorgar las garantías de seguridad
suficientes a los testigos, autoridades judiciales, fiscales, otros operadores de
justicia y a los familiares de las víctimas, así como utilizar todas las medidas a su
alcance para diligenciar el proceso.

- Adoptar medidas concretas dirigidas a fortalecer su capacidad investigativa.

- Realizar un acto público de reconocimiento de su responsabilidad, así como de


desagravio, dentro de un plazo de seis meses.

73
- Publicar dentro del plazo de seis meses, contados a partir de la notificación de la
Sentencia, al menos por una vez, en el Diario Oficial, en otro diario de circulación
nacional y en el boletín de mayor circulación dentro de las fuerzas armadas
guatemaltecas, la Sección de la Sentencia denominada Hechos Probados, así
como la parte resolutiva de la misma.

- Pagar, por concepto de daño material, las cantidades fijadas a las víctimas.

- Pagar, por concepto de daño inmaterial, las cantidades fijadas en la Sentencia.

- Pagar las indemnizaciones y el reintegro de las costas y gastos dentro del plazo
de un año, contado a partir de la notificación del fallo, de acuerdo a la Sentencia.

- Consignar la indemnización ordenada a favor de los beneficiarios menores de


edad en una inversión bancaria a nombre de éstos en una institución
guatemalteca solvente, en dólares estadounidenses o en moneda nacional, a
elección de quien legalmente los represente, dentro del plazo de un año, y en las
condiciones financieras más favorables que permitan la legislación y la práctica
bancaria mientras sean menores de edad.

Posteriormente, se inicia con el proceso de supervisión de cumplimiento de la


sentencia, siendo que a la fecha se han emitido tres resoluciones al respecto:
- Primera resolución de supervisión de cumplimiento de la sentencia de fecha 10
de julio de 2007.

- Segunda resolución de supervisión de cumplimiento de la sentencia de fecha 18


de noviembre de 2008.

- Tercera resolución de supervisión de cumplimiento de la sentencia de fecha 01


de julio de 2009.

74
Como se puede observar, tres años después de dictada la sentencia de fondo la Corte
el diez de julio de dos mil siete, la corte emite la primera resolución de supervisión de
cumplimiento de la sentencia, de conformidad con los informes presentados por el
Estado de Guatemala relativos a los avances en el cumplimiento de la Sentencia, así
como las observaciones de los representantes de las víctimas y de la Comisión
Interamericana de Derechos Humanos a los informes estatales de cumplimiento.

De conformidad con la jurisprudencia establecida por este alto tribunal en materia de


derechos humanos se ha establecido que la obligación de cumplir con lo dispuesto en
las decisiones de la Corte IDH corresponde a un principio básico del derecho sobre la
responsabilidad internacional del Estado, según el cual los Estados deben acatar sus
obligaciones convencionales internacionales de buena fe (pacta sunt servanda) y de
acuerdo a lo que establece artículo 27 de la Convención de Viena sobre el Derecho de
los Tratados de mil novecientos sesenta y nueve, los Estados no pueden por razones
de orden interno, dejar de asumir la responsabilidad internacional ya establecida40. Lo
anterior permite denotar la obligación internacional que tiene el Estado, en cuanto al
cumplimiento de las disposiciones de la Corte.

De acuerdo a la mencionada resolución se determinó que el Estado no dio el debido


cumplimiento a cada uno de los puntos resolutivos de la sentencia, si bien, se había
avanzado en algunos ellos, la sentencia en su totalidad no se había cumplido, lo cual
fue validado de acuerdo a los informes estatales debidamente confrontados por la
Comisión Interamericana de Derecho Humanos, en los cuales se estableció que:
- El Estado dio cumplimiento total al requerimiento de publicación de las partes
pertinentes de la Sentencia en el Diario Oficial, en otro diario de circulación
nacional y en el boletín de las fuerzas armadas.

Lo cual se confirma de acuerdo a la publicación realizada en el Diario de Centro


América el 9 de junio de 2005, así mismo, el 7 de octubre de 2005 mediante mensaje

40
Corte Interamericana de Derechos Humanos. Opinión Consultiva OC-14/94 del 9 de diciembre de
1994. Serie A No. 14, párr. 35; Caso Comunidad Indígena Sawhoyamaxa Vs. Paraguay. Supervisión de
Cumplimiento de Sentencia. Resolución de la Corte IDH de 2 de febrero de 2007, Considerando 3.

75
oficial del señor General de División, Ministro de la Defensa de Guatemala, se ordenó
imprimir la publicación de la Sentencia en el Diario de Centro América y colocarla en el
tablero de información general durante dos semanas, la Sentencia también fue
publicada en el periódico Prensa Libre el 27 de diciembre de 2005. La Corte estableció
que la colocación de una copia de la Sentencia en el tablero de información general del
Ejército durante dos semanas, como índico informo el Estado, fue suficiente para
cumplir con el fin que tenía el punto resolutivo quinto de la Sentencia.

- El Estado dio cumplimiento parcial a los siguientes puntos resolutivos de la


Sentencia de fondo, reparaciones y costas, en cuanto a:
o Pago parcial de las indemnizaciones fijadas por concepto de daño material e
inmaterial, y
o Pago de la cantidad fijada por concepto de costas y gastos.

Lo anterior se confirma de acuerdo al informe del Estado de Guatemala, el cual indica


que a los beneficiarios se les ofrecieron tres pagos sucesivos correspondientes al
treinta y tres por ciento (33%) del monto total a pagar, en los meses de diciembre de los
años 2005, 2006 y 2007.

Los beneficiarios aceptaron esta forma de pago y habían recibido hasta el año 2007 dos
pagos de los tres que propuso el Estado, equivalentes al 66% del total, sin embargo los
beneficiarios Martha Arrivillaga de Carpio, Jorge Carpio Arrivillaga, Rodrigo Carpio
Arrivillaga, Karen Fischer, Daniela Carpio Fischer, Rodrigo Carpio Fischer y Ricardo
San Pedro Suárez manifestaron que no aceptarían los términos de la propuesta de
pago realizada por el Estado y solicitaron que el pago total de las indemnizaciones se
hiciera efectivo el primer trimestre del año 2006. Sin embargo, recibieron un primer
pago en concepto de anticipo en enero de 2006, igualmente un segundo pago en
diciembre de 2006. Con base en lo anterior, la Corte observó que el Estado había
cumplido parcialmente con dicha disposición, sin embargo, le ordeno al Estado el pago
de los intereses moratorios por la demora en la cancelación del compromiso adquirido.

76
Por seguridad de los beneficiarios, el Estado informo directamente a la Corte respecto
al avance del pago de daños a las víctimas, y dicha información no fue publicada según
lo refieren las resoluciones emitidas por la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
Así mismo, la Corte estableció que se mantendría abierto el procedimiento de
supervisión de cumplimiento de los puntos pendientes de acatamiento, siendo en
opinión del autor del presente trabajo, los más importantes de la sentencia, dentro de
los cuales se encuentran:
- La investigación, identificación y sanción de los autores materiales e intelectuales
de la ejecución extrajudicial de los señores Carpio Nicolle, Villacorta Fajardo,
Ávila Guzmán y Rivas González, así como de las lesiones graves de Sydney
Shaw Díaz.

- Realización de un acto público de reconocimiento de responsabilidad.

- Pago de la cantidad restante de las indemnizaciones fijadas por concepto de


daño material e inmaterial.

- Pago de la cantidad restante de las costas y gastos.

Como se ha establecido, dentro de las funciones jurisdiccionales de la Corte IDH, es


una facultad inherente del mencionado órgano el supervisar el cumplimiento de sus
decisiones, por lo cual con fecha dieciocho de noviembre de dos mil ocho se emite una
segunda resolución por parte de la presidencia de la Corte IDH en cuanto a la
supervisión del cumplimiento de la sentencia de fondo, dictada el veintidós de
noviembre del año dos mil cuatro.

De conformidad con lo establecido en el artículo sesenta y siete de la Convención


Americana sobre Derechos Humanos, las sentencias de la Corte deben ser
prontamente cumplidas por los Estados en forma íntegra, igualmente el articulo sesenta
y ocho y la Jurisprudencia de la Corte IDH convienen en que los Estados partes de la

77
Convención se comprometen a cumplir la decisión de la Corte en todo caso en que
sean partes41 .

De acuerdo a la jurisprudencia establecida y a la segunda resolución de supervisión de


cumplimiento dictada el dieciocho de noviembre de dos mil ocho se logra establecer
primariamente que mediante la primera resolución de supervisión la Corte decidió
mantener abierto el procedimiento de cumplimiento de los siguientes puntos pendientes
de acatamiento por parte del Estado de Guatemala: a) Investigación, identificación y
sanción de los autores materiales e intelectuales de la ejecución extrajudicial de los
señores Carpio Nicolle, Villacorta Fajardo, Ávila Guzmán y Rivas González, así como
de las lesiones graves de Sydney Shaw Díaz; b) Realización de un acto público de
reconocimiento de responsabilidad; c) pago de la cantidad restante de las
indemnizaciones fijadas por concepto de daño material e inmaterial, y d) Pago de la
cantidad restante de las costas y gastos.

De acuerdo a la segunda evaluación realizada se determinó que conforme a las


disposiciones pendientes de cumplimiento establecidas anteriormente, el Estado según
informe presentado con fecha catorce de agosto de dos mil ocho, en lo referente a la
obligación de pagar la cantidad restante de las indemnizaciones fijadas por concepto de
daño material, daño inmaterial, costas y gastos, las mismas fueron canceladas en su
totalidad a los beneficiarios; quedando pendiente únicamente el pago a la señora Rosa
Everilda Mansilla Pineda por su hijo Nixon Rigoberto Rivas Mansilla, quien falleció en el
año 2007, indicando que dicho pago se realizara contra presentación de la
documentación correspondiente al proceso sucesorio.

En cuanto a lo anterior la Comisión Interamericana de Derechos Humanos estableció


que con dichos pago de daba el cumplimiento casi total del Estado con las obligación
prevenientes de la sentencia dictada por la Corte IDH, lo cual se valoraba por parte de

41
Corte Interamericana de Derechos Humanos. Caso Baena Ricardo y otros Vs. Panamá. Competencia.
Sentencia de 28 de noviembre de 2003. Serie C No. 104, párr. 60; Caso Raxcacó Reyes Vs. Guatemala.
Resolución de la Corte IDH de 9 de mayo de 2008, considerando tercero

78
la Comisión, en virtud que los mismas representantes fueron quienes “Afirmaron” que el
Estado había cumplido con la obligación de hacer efectivo los pagos correspondientes.
Con respecto a la investigación, identificación y sanción de los autores materiales e
intelectuales de la ejecución extrajudicial de los señores Carpio Nicolle, Villacorta
Fajardo, Ávila Guzmán y Rivas González, así como de las lesiones graves de Sydney
Shaw Díaz, el Estado no presentó información en su último informe de fecha 14 de
agosto de 2008. Anteriormente, el Estado había señalado que el Ministerio Público
recibió nueve declaraciones testimoniales, pero que la información proporcionada se
refiere a personas que ya fueron juzgadas y que investigadores de la Dirección de
Investigaciones Criminalísticas del Ministerio Público realizaron entrevistas a once
personas quienes proporcionaron información escasa para el esclarecimiento de los
hechos que se investigan. Además, el Estado indicó que el Ministerio Público solicitó
información al Departamento de Control de armas y municiones, al Gabinete
Criminalístico de la Policía Nacional Civil, al Registro de Ciudadanos, al Ministerio de la
Defensa Nacional y a la Policía Nacional Civil. Finalmente, en ese mismo informe el
Estado indicó que el Ministerio Público informó que a la fecha el caso se encuentra en
fase de investigación.

Por el contrario, los representantes resaltaron que el Estado no presentó información


alguna con relación a las gestiones realizadas para el cumplimiento de esta medida.
Además, los representantes destacaron que los familiares de las víctimas fueron los
únicos impulsores de la investigación, quienes lograron identificar a algunas personas
que podrían enriquecer la investigación con sus testimonios y cuando así lo
comunicaron al Ministerio Público, éste no realizó gestiones para obtenerlos. Los
representantes también indicaron que el Estado informo acerca de la realización de
gestiones para solicitar información a las fuerzas armadas y a la Policía Nacional.

Así mismo, el Estado no precisó ni nombres ni fechas sobre las declaraciones


testimoniales que el Ministerio Público informó haber recibido ni tampoco hizo
referencia a las respuestas recibidas por las instituciones a las cuales el Ministerio
Público solicitó información. En las observaciones al último informe presentado por el

79
Estado, la Comisión solicitó a la Corte que requiera al Estado presentar información
detallada y precisa sobre la modificación y desaparición de los elementos materiales
probatorios a que hacen referencia las víctimas y en general sobre el modo en que se
estaría llevando a cabo la investigación y proporcionando datos específicos que
permitan comprender el estado de la misma.

En cuanto a la obligación de realizar un acto público de reconocimiento de


responsabilidad, el Estado informó en su último escrito que se está a la espera que el
Señor Presidente de la República de Guatemala determine la fecha oficial para dar
cumplimiento de este compromiso.

Derivado del análisis realizado, se estable que entre la sentencia y la segunda


resolución de supervisión de cumplimiento, habrían pasado cerca de cuatro años, y el
Estado de Guatemala no había presentado a la Corte la información suficiente que
revelará que se había dado fiel cumplimiento a la sentencia emitida; así mismo los
hechos del caso se habían suscitado alrededor de catorce años atrás, por lo que se
puede observar la negligencia por parte del Estado de Guatemala para resarcir el daño
causado a las víctimas de violación de Derechos Humanos.

Posteriormente, el primero de julio del año dos mil nueve la Corte IDH emite una tercera
y está la última resolución a la fecha, nuevamente de supervisión del cumplimiento de la
sentencia, en dicha resolución se puede establecer que de acuerdo a los hechos del
Caso Carpio Nicolle, es importante fortalecer criterios, dentro de los cuales se puede
mencionar que en casos de ejecuciones extrajudiciales es fundamental que los Estados
investiguen efectivamente la privación del derecho a la vida reconocido en el artículo
cuatro de la Convención Americana sobre Derechos Humanos y que así mismo
castiguen a todos los responsables, especialmente cuando están involucrados agentes
estatales42, así mismo que el Estado de Guatemala no informo debidamente acerca de
los puntos pendientes de cumplimiento, esto debido al clima de impunidad que se vive

42
Corte Interamericana de Derechos Humanos. Caso Myrna Mack Chang Vs. Guatemala. Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 25 de noviembre de 2003. Serie C No.101, párr. 156

80
en el país, entendiendo el concepto de impunidad definido por la Corte IDH como la
falta en su conjunto de investigación, persecución, captura, enjuiciamiento y condena
de los responsables de las violaciones de los derechos protegidos por la Convención
Americana43 .

Por lo que en esta última resolución, nuevamente se evalúa el avance respecto de la


investigación, identificación y sanción de los autores materiales e intelectuales de la
ejecución extrajudicial de los señores Carpio Nicolle, Villacorta Fajardo, Ávila Guzmán y
Rivas González, así como de las lesiones graves de Sydney Shaw Díaz, el Estado
informó que a través de sus autoridades internas se ubicó a una testigo presencial de
sexo femenino quien indica haber reconocido a uno de los responsables que participó
en esos hechos. Se procedió a realizar algunas entrevistas a otras personas que
sufrieron algunos atentados en el mismo lugar de los hechos donde ocurrió el asesinato
del señor Jorge Carpio y otros, y que el Ministerio Público está ubicando a los agentes
de la policía nacional civil que cubrían la jurisdicción en la época de los hechos para
establecer otros extremos que coadyuven a la investigación.

Los representantes indicaron que la impunidad es la respuesta que el Estado de


Guatemala ha dado al presente caso, agregaron que a pesar de la relevancia de la
figura de Jorge Carpio para la sociedad guatemalteca la investigación por su ejecución
extrajudicial y la de sus acompañantes no presentaron avances sustanciales, también
sostuvieron que el informe estatal consistió básicamente de numeración de gestiones
aisladas que no indican cuándo fueron practicados los resultados de las mismas o la
línea de investigación que persiguen, agregaron que la agente del Estado se limitó a
señalar que ha habido avances importantes y otros avances, sin aclarar los mismos, o
detallar a que se referían.

De acuerdo a los expresado por la Corte IDH, el deber de investigar constituye una
obligación estatal imperativa que deriva del derecho internacional y en caso de

43
Corte Interamericana de Derechos Humanos. Caso Valle Jaramillo y otros Vs. Colombia. Fondo,
Reparaciones y Costas. Sentencia de 27 de noviembre de 2008. Serie C No. 192, párr. 101

81
vulneración grave a derechos fundamentales la necesidad imperiosa de prevenir la
repetición de tales hechos depende, en buena medida, de que se evite su impunidad y
se satisfaga las expectativas de las víctimas y la sociedad en su conjunto de acceder al
conocimiento de la verdad de lo sucedido.

A pesar del requerimiento que la Corte realizó al Estado en la resolución del 10 de julio
de 2007, reiterada por la resolución de fecha 18 de noviembre de 2008, el Estado no
cumplió con la obligación de informar de forma detallada sobre el cumplimiento de esta
obligación.

Por otra parte, en relación al deber del Estado de remover todos los obstáculos y
mecanismos de hecho y de derecho que mantienen la impunidad en el caso, otorgar las
garantías de seguridad suficientes a los testigos, autoridades judiciales, fiscales, otros
operadores de justicia y a los familiares de las víctimas, así como utilizar todas las
medidas a su alcance para diligenciar el proceso, el Estado informó sobre el Decreto
No. 70-96 Ley Para la Protección de Sujetos Procesales y Personas Vinculadas a la
Administración de Justicia Penal, emitido por el Congreso de la República, cuyo objetivo
principal es proporcionar protección a funcionarios y empleados del Organismo Judicial,
de las fuerzas de seguridad civil y del Ministerio Público, así como los testigos, peritos,
consultores, querellantes adhesivos y otras personas que están expuestos a riesgos por
su intervención en procesos penales.

Asimismo, el Estado informó que la medida legislativa implementada es el Decreto No.


21-2006 Ley Contra la Delincuencia Organizada, que tiene por objeto establecer las
conductas delictivas atribuibles a los integrantes o participantes de las organizaciones
criminales, el establecimiento y regulación de los métodos especiales de investigación y
persecución penal, lo referente a los colaboradores en la persecución penal de estas
actividades, las medidas de protección, lo relativo a las penas, así como todas aquellas
medidas tendientes a prevenir, combatir, desarticular y erradicar la delincuencia
organizada. Adicionalmente, el Organismo Judicial creo una Unidad de Seguridad para
Operadores de Justicia para proteger a los jueces, también se indicó que el Acuerdo

82
entre Naciones Unidas y el Estado de Guatemala para la instalación de la Comisión
Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) actualmente se encuentra
conociendo casos considerados de alto impacto, y que el trabajo de dicha comisión
coadyuva al combate primariamente de la impunidad y fortalece la capacidad
investigativa del Estado.

Al analizar esta última resolución se concluye que el Estado de Guatemala, aún tiene
pendiente de cumplimiento las siguientes disposiciones:
- Investigar, identificar y sancionar a los autores materiales e intelectuales de la
ejecución extrajudicial de los señores Carpio Nicolle, Villacorta Fajardo, Ávila
Guzmán y Rivas González, así como de las lesiones graves de Sydney Shaw
Díaz.

- Remover todos los obstáculos y mecanismos de hecho y de derecho que


mantienen la impunidad en el caso, otorgar las garantías de seguridad
suficientes a los testigos, autoridades judiciales, fiscales, otros operadores de
justicia y a los familiares de las víctimas, así como utilizar todas las medidas al
alcance del Estado para diligenciar el proceso.

- Adoptar medidas concretas dirigidas a fortalecer la capacidad investigativa.

- Realizar un acto público de reconocimiento de responsabilidad.

Por lo cual, se considera que si bien el Estado ha procurado el avance y cumplimiento


de la sentencia emitida, es importante que a la brevedad posible se realicen las
acciones correspondientes para cumplir a cabalidad.

En cuanto a investigar, identificar y sancionar a los autores materiales e intelectuales de


la ejecución extrajudicial, impulsar a través del Ministerio Público una correcta
investigación que permita dilucidar los hechos y sancionar a los responsables.

83
De acuerdo a los registros jurisprudenciales y técnicos de la Corte Interamericana de
Derechos Humanos, se establece que los puntos antes mencionados a la fecha en que
se concluye el presente trabajo de investigación, no han sido debidamente cumplidos
por el Estado de Guatemala; es decir han pasado ya veinte años desde los hechos del
caso y nueve años desde que fue dictada la sentencia de fondo, y en opinión del autor
el Estado no ha sido capaz de reparar el daño causado a la víctimas y dar cumplimiento
a la sentencia de la Corte IDH.

Al analizar cada uno de los puntos pendientes de cumplimiento, se observan que los
mismos se deben primariamente a la falta de voluntad del Estado de Guatemala y a las
deficiencias que existen dentro del sistema en conjunto del Estado, es decir, tanto el
Ministerio Público, como el Organismo Judicial y el Organismo Ejecutivo.

Específicamente, si se toma como ejemplo la realización del acto público de


reconocimiento de responsabilidad, si bien es cierto, se argumentó que por seguridad
de las víctimas no se realizara de manera pública, el mismo si se debió llevar a cabo, y
de ser necesario de forma privada para evitar de cierta manera re victimizar a los
agraviados.

Por lo cual, de acuerdo con la hipótesis planteada al inicio de la presente investigación,


se determina que el Estado de Guatemala no ha dado total cumplimiento a la sentencia,
emitida por la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el caso Carpio Nicolle y
otros, vs Guatemala.

84
CONCLUSIONES

- Que el Derecho Internacional de los Derechos Humanos es una vía que permite
amparar los derechos del hombre en el campo internacional, el cual crea un
conjunto de instituciones que permiten la defensa de los derechos elementales
de la persona humana.

- Que de acuerdo a la doctrina, las normas contenidas en la Convención


Americana sobre Derechos Humanos, reconocen derechos y libertades que se
pueden definir como autoejecutables, salvo excepciones establecidas en el
derecho interno de un Estado.

- Que dentro de las disposiciones pendientes de cumplimiento por parte del


Estado se encuentra el investigar, identificar y sancionar a los autores materiales
e intelectuales de la ejecución extrajudicial de las víctimas, lo cual no ha sido
procurado por el Estado a través del Ministerio Público y el Organismo Judicial.

- Que en cuanto a la disposición de remover todos los obstáculos y mecanismos


de hecho y de derecho que mantienen la impunidad en el caso y otras medidas
al alcance del Estado para diligenciar el proceso, el Estado indico que el
cumplimiento de dicha disposición el combate a la impunidad se demuestra a
través de autorizar el funcionamiento de la Comisión Internacional contra la
Impunidad en Guatemala.

- Que dentro de la sentencia se indica que el Estado debe adoptar medidas


concretas dirigidas a fortalecer la capacidad investigativa, lo cual no fue
demostrado por medio de los informes estatales enviados a la Corte IDH, ni el
ámbito nacional, por lo que se concluye que tanto en el Caso Carpio Nicolle,
como en todos los hechos delictivos que se suscitan a diario en el país el Estado
debe mejorar significativamente la actividad investigativa, profesionalizando a
instituciones como el Instituto Nacional de Ciencias Forenses y Ministerio
Público, así como dotar del equipo básico necesario para realizar esta tarea.

85
- Que derivado del análisis de la sentencia, los puntos que se encuentran
pendientes de cumplimiento y específicamente el realizar un acto público de
reconocimiento de responsabilidad, se deben primariamente a la falta de
voluntad del Estado de Guatemala.

Como obstáculos de Derecho:


- Que en Guatemala no existe un procedimiento específico que regule la forma en
que se deben cumplir las resoluciones emitidas por los órganos del Sistema
Interamericano de Protección de los Derechos Humanos.

Como obstáculos de Hecho:


- Que a nivel nacional únicamente existe una unidad administrativa del Organismo
Ejecutivo encargado de los casos que se tramitan en el ámbito internacional, la
cual se denomina Departamento de seguimiento de casos internacionales en
materia de Derechos Humanos, el cual está adscrito a la Comisión Presidencial
coordinadora de la Política del Ejecutivo en materia de Derechos Humanos
(COPREDEH).

- Que en el proceso realizado a nivel interno en el Estado de Guatemala, en el


presente caso hubo una obstrucción continua a las investigaciones por parte de
agentes del Estado y de los denominados grupos paralelos en el poder, así
mismos una falta de diligencia en el desarrollo de las investigaciones.

- Que el Estado no ha procurado el total cumplimiento de la Sentencia de fondo,


reparaciones y costas, emitida por la Corte Interamericana de Derechos
Humanos en el caso “Carpio Nicolle y otros, vs Guatemala”, dictada el veintidós
de noviembre del año dos mil cuatro; ya que han pasado casi nueve años y aún
existen disposiciones pendientes de cumplimiento y una impunidad total respecto
a los hechos suscitados el tres de julio de mil novecientos noventa y tres.

86
RECOMENDACIONES

- Que en Guatemala se establezca un procedimiento específico que contemple la


forma en que se deben cumplir las resoluciones emitidas por los órganos del
Sistema Interamericano de Protección de los Derechos Humanos, como parte de
la responsabilidad que tiene el Estado de dar seguimiento y cumplimiento a las
resoluciones emitidas por dichos órganos.

- Que se fortalezca la entidad que actualmente a nivel nacional, es decir, al


Departamento de seguimiento de casos internacionales en materia de Derechos
Humanos, específicamente en cuanto a instaurar sus funciones y competencia,
las cuales no se encuentran claramente definidas.

- Que la Comisión Presidencial coordinadora de la Política del Ejecutivo en materia


de Derechos Humanos, tenga una vinculación inmediata al Organismo Judicial,
para procurar de mejor manera el cumplimiento de las resoluciones emitidas por
la Corte IDH.

- Que se continúe y proporcione el seguimiento correspondiente a la sentencia


emitida por la Corte IDH el veintidós de noviembre del año dos mil cuatro, para
agotar el cumplimiento de las disposiciones establecidas y que aún se
encuentran pendientes, de esta manera dar por concluido el presente caso y
reparar el daño a las víctimas.

- Que las Universidades de Guatemala, adecuen dentro del pensum de estudios


de la carrera de Ciencias Jurídicas y Sociales cursos que tengan como objetivo
el estudio de los Derechos Humanos y específicamente el Sistema
Interamericano de Derechos Humanos.

87
REFERENCIAS

Referencias bibliográficas:
- Álvarez Mancilla, Erick Alfonso, Teoría general del proceso, Guatemala, Centro
editorial Vile, 2007, tercera edición.

- Cabanellas de Torres, Guillermo, Diccionario jurídico elemental, Argentina,


Editorial Heliasta S. R. L., 2005, décimo séptima edición.

- Cancado Trindade, Antonio Augusto, Protección Internacional de los Derechos


Humanos en América Latina y el Caribe, Naciones Unidas, 1993.

- Faundez Ledesma, Héctor, El sistema interamericano de protección de los


Derechos Humanos, Costa Rica, IIDH, 2004, tercera edición.

- Faundez Ledesma, Héctor, El estudio de los derechos humanos: sus conceptos,


carácter interdisciplinario y autonomía jurídica, Revista de la Facultad de
Derecho Nº 39-40, Venezuela, Universidad Católica Andrés Bello.

- Hitters, Juan Carlos y Oscar L. Fappiano. Derecho Internacional de los Derechos


Humanos, Argentina, Editorial EDIAR, 2007, 2da. Edición.

- Instituto de Investigaciones Jurídicas UNAM, Diálogo Jurisprudencial, México,


IIDH, 2007.

- Nikken, Pedro. La garantía Internacional de los Derechos Humanos, Venezuela,


Editorial jurídica venezolana, 2006.

- Ordóñez Reyna, Aylin. Sistema Interamericano de Protección de Derechos


Humanos, Guatemala, Corte de Constitucionalidad, 2009.

- Prado, Gerardo, Derecho Constitucional, Guatemala, Editorial Praxis, 2007,


quinta edición.

88
- Vásquez Carrizosa, Alfredo, Los derechos como normas universales del “jus
gentium”, Derechos humanos en las Américas, OEA, 1984.

- Vásquez Girón, Angélica. Propuesta de un Sistema para la ejecución de


sentencias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos en Guatemala,
Guatemala, Universidad Rafael Landívar, 2011.

Referencias normativas:
- Asamblea Nacional Constituyente, Constitución Política de la República de
Guatemala.

- Congreso de la República de Guatemala, Convención Americana sobre


Derechos Humanos, Decreto 6-78.

- Congreso de la República de Guatemala, Declaración Universal de los Derechos


Humanos, Decreto 54-87.

- Congreso de la República de Guatemala, Pacto Internacional de Derechos


Civiles y Políticos, Decreto 09-92.

- Congreso de la República de Guatemala, Código Civil, Decreto Ley 106.

- Congreso de la República de Guatemala, Código Procesal Civil y Mercantil,


Decreto Ley 107.

- Congreso de la República de Guatemala, Código Penal, Decreto 17-73.

- Congreso de la República de Guatemala, Código Procesal Penal, Decreto 51-92.

- Estatuto de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

- Estatuto de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

89
- Reglamento de la Corte Interamericana de Derechos Humanos

Referencias electrónicas:
- Organización de los Estados Americanos, Comisión Interamericana de Derechos
Humanos, página oficial http://www.oas.org/es/cidh/mandato/que. asp, fecha de
consulta: 21 de junio de 2013.

- Organización de los Estados Americanos, Comisión Interamericana de Derechos


Humanos, página oficial http://www.oas.org/es/cidh/prensa/
Comunicados/2012/036.asp, fecha de consulta: 21 de junio de 2013.

- Organización de los Estados Americanos, Comisión Interamericana de Derechos


Humanos, página oficial http://www.oas.org/es/cidh/mandato/
composicion.asp#tab3, fecha de consulta: 21 de junio de 2013.

Otras referencias:
- Corte de Constitucionalidad, Gaceta No. 18, Guatemala 1990.

- Corte de Constitucionalidad, Gaceta No. 43, Guatemala, 1997.

- Corte Interamericana de Derechos Humanos, Caso Carpio Nicolle y otros vs


Guatemala, sentencia de fondo, reparaciones y costas, 22 de noviembre de
2004, San José, Costa Rica.

- Corte Interamericana de Derechos Humanos, Caso Tibi, sentencia de 7 de


septiembre de 2004. San José, Costa Rica.

- Corte Interamericana de Derechos Humanos, Caso Instituto de Reducación del


Menor, sentencia de 2 de septiembre de 2004. San José, Costa Rica.

- Corte Interamericana de Derechos Humanos, Caso Ricardo Canese, Sentencia


de 31 de agosto de 2004. San José, Costa Rica.

90
- Corte Interamericana de Derechos Humanos, Opinión Consultiva OC-14/94 del 9
de diciembre de 1994. San José, Costa Rica.

- Corte Interamericana de Derechos Humanos, Caso Comunidad Indígena


Sawhoyamaxa Vs. Paraguay, supervisión de Cumplimiento de Sentencia de 2 de
febrero de 2007. San José, Costa Rica.

- Corte Interamericana de Derechos Humanos, Caso Baena Ricardo y otros Vs.


Panamá, sentencia de 28 de noviembre de 2003. San José, Costa Rica.

- Corte Interamericana de Derechos Humanos, Caso Myrna Mack Chang Vs.


Guatemala, sentencia de 25 de noviembre de 2003. San José, Costa Rica.

- Corte Interamericana de Derechos Humanos, Caso Valle Jaramillo y otros Vs.


Colombia, sentencia de 27 de noviembre de 2008. San José, Costa Rica.

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ANEXOS

Anexo I: Resolución de la Cámara Penal, Corte Suprema de Justicia de Guatemala. De fecha


11/12/2009.

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