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Biblid [1578-0236 (2013) XIII-1, 37-46]

Trabajo Social con familias:


los estilos familiares como indicadores
de riesgos, una investigación etnográfica

Social Work with Families: Family Styles as Risk


Predictors. An ethnographic Research

Miguel Del-Fresno-García, Sagrario Segado-Sánchez-Cabezudo


Universidad Nacional de Educación a Distancia. España

Resumen abstract
En el ámbito del Trabajo Social con familias, la evalua- In Social Work with families, the assessment of the
ción de la situación en la que se encuentran las fami- family situation is a necessary step to design an
lias es un paso necesario para diseñar un proyecto de appropriate intervention project. Related to this, se-
intervención adecuado. Para ello, hay que tomar en veral key factors must be taken into account, such as
consideración cómo afrontan la realidad las familias su how families face reality, their own self-perception,
propia autopercepción y el discurso que tienen sobre and the discourses they construct about themsel-
sí mismas, analizando sus modelos de interacción y sus ves. One way of analyzing these key factors is to pay
dinámicas relacionales. En este artículo, presentamos attention to their patterns of interaction and their
los resultados de nuestra investigación sobre las na- relational dynamics. This article presents the results
rrativas de las familias españolas. La vinculación entre of a research conducted on the narratives of Spanish
los estilos de vida familiar y riesgos específicos de ex- families. The results show how the relation between
clusión social nos permite establecer un conjunto de family lifestyle and specific risks of social exclusion
estrategias que facilitan la intervención profesional de allows to establish a set of intervention strategies
los trabajadores sociales. that facilitate the professional intervention of social
workers.

palabras claves keywords


Trabajo Social con Familias; Riesgos; Estilos de Vida Social Work with Families; Risks; Family Lifestyles;
Familiares; Narrativas; Etnografía. Narratives; Ethnography.

Recibido: 2012.06.06. Revisado: 2012.11.16. Aceptado: 2013.01.08. Publicado: : 2013.06.01.

Correspondencia: Miguel del Fresno García. Departamento de Trabajo Social. Facultad de Derecho. Universidad
Nacional de Educación a Distancia (UNED). C/ Obispo Trejo nº 2. Madrid 28040.Tlfno. (00-34) 636670840. E-mail:
mdelfresno@der.uned.es

Portularia Vol. XIII, Nº 1, [37-46] issn 1578-0236


DOI: http://doi.dx.org/10.5218/prts.2013.0005
Miguel Del Fresno-García • Sagrario Segado-Sánchez-Cabezudo

Introducción

Inmersos en una crisis económica sin preceden- cesario tomar en consideración la interpretación de
tes, las familias se han constituido, de nuevo, como la realidad de las propias familias, en la medida en
la última barrera que actúa como elemento de pro- que por medio de sus narrativas “se centran en la
tección frente a los procesos de exclusión social. explicación de lo que hacen como actos dotados de
Pero no todas las familias actúan igual, ni tienen pleno sentido y racionalidad de sus acciones, de su
los mismos modelos de comportamiento. Desde la forma de estar en el mundo” (Del Fresno, 2011a:
perspectiva del Trabajo Social con familias, es nece- 250; Moscato, 2012).
sario afrontar los principales retos a los que se en- Presentamos los resultados de la investigación
frentan las personas y las familias en nuestro con- etnográfica llevada a cabo sobre las familias espa-
texto (Collins, Jordan y Coleman, 2007) con una ñolas, y en qué medida y cómo los diversos estilos
triple finalidad: asegurar las fortalezas familiares, familiares se pueden presentar como predictores de
facilitar estrategias de afrontamiento y consolidar riesgos. Se presenta a las familias como sujetos in-
cambios concretos en el modelo de funcionamien- tencionales, y cómo las decisiones de las familias
to de unidad familiar (Segado, 2011: 33). Muchos están condicionadas por su estilo familiar. Después
procesos de exclusión tienen su origen en un pro- se analizan los diferentes estilos familiares que he-
blema concreto (desempleo, enfermedad, etc.) que mos tipificado a lo largo de nuestra investigación. Y
no se gestiona de forma adecuada, que no se afronta, en las conclusiones se proponen estrategias para la
que distorsiona las relaciones familiares (Moreno, práctica profesional.
2007). Para afrontarlos es necesario investigar en Durante los últimos cuatro años (2007-2010) se
nuestra trayectoria vital como, por ejemplo, señala han entrevistado a cien familias, con una duración
el modelo contextual (Boszormenyi-Nagy y Framo, aproximada de dos horas (entrevistamos al conjunto
1965), donde la “familia es un entramado de relacio- de los miembros de las familias en sus propios ho-
nes éticas y significativas que establecen los miem- gares y teniendo presentes a todos los miembros).
bros entre sí, en una secuencia larga, teniendo en La distribución de las entrevistas se realizó según
cuenta a las siguientes generaciones” (Fombuena, nueve tipologías familiares, y una definida como
2011: 26). Tanto desde la perspectiva que se centra no-familia (persona que vive sola): parejas sin hijos
en los factores estructurales (Casares, 2008) y los (14), parejas con hijos pequeños (14), pareja con hi-
problemas que hay que afrontar (Sánchez, Lorence jos adolescentes (14), pareja con hijos jóvenes (14),
y Jiménez, 2009), como desde la perspectiva que se familia con los abuelos en el hogar (8), familia de
centra en cómo los afrontamos (ambas son compati- inmigrantes (7), parejas homosexuales (7), adulto
bles y se reclaman una a la otra), desde sus orígenes con hijos (7), matrimonios mayores de 65 años (8),
como disciplina científica el Trabajo Social ha teni- personas adultas que viven solas de manera volun-
do como objeto de investigación y de intervención taria (7). La distribución de las entrevistas por cla-
a las familias multiproblemáticas (Wood y Geismar, ses sociales correspondió en un 50% a la clase social
1989;Mora-Quiñones, Álvarez-Pérez y Álvarez-Ló- media media, un 20% a clases sociales media baja y
pez, 2012). baja, y un 30% a las clases sociales media alta y alta.
Las citas entrecomilladas han sido extraídas de las
Método entrevistas grabadas y transcritas, mostrándonos el
discurso de las familias sobre sí mismas.
Desde hace años, llevamos a cabo un proyecto de
investigación etnográfico en el ámbito del Trabajo Toma de decisiones y estilos familiares
Social con familias (López Peláez, 2010; Del Fresno,
2009, 2011a y 2011b; Segado, 2011, López Peláez y Las familias tienen que ser consideradas sujetos
Segado, 2012) tomando como punto de partida un de sus propias trayectorias, y esto es más relevante, si
hecho indiscutible: la creciente heterogeneidad de cabe, en épocas de crisis. Precisamente por su capa-
las familias. La complejidad de las formas de vida cidad de actuación y su adaptación al entorno, conti-
familiares, la sociedad tan diversa y compleja en la núan siendo una institución social básica. “La insti-
que se generan, y la velocidad a la que se producen tución familiar tiene una doble fuerza de resistencia
los cambios sociales, redefinen el ámbito tradicio- y adaptación. Ha atravesado los cambios económicos
nal del Trabajo Social con familias. Por ello, es ne- y sociales que han hecho pasar a las sociedades oc-

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cidentales del estadio de una economía campesina al aspectos clásicos considerados, de forma recurrente,
de una economía industrial […] la familia aparece por sus miembros como básicos e indispensables para
como una institución flexible y resistente desde el el reconocimiento de ser una familia. Estos conceptos
momento que la consideramos desde una perspecti- raíz de la vida familiar se presentan en diferente gra-
va histórica” (Segalen, 1992:20). Podemos presentar do determinados por los estilos familiares. Podemos
algunas cuestiones básicas en el debate sobre la insti- estructurarlos alrededor de: a) el sentimiento de co-
tución familiar (Del Fresno, 2011a:19): a) en su sen- pertenencia, b) la organización horizontal o vertical,
tido más amplio, es un fenómeno local y simultánea- y cómo se tiende a involucrar de forma negociada o
mente global; b) es tanto una experiencia particular, incondicional a los miembros de la vida familiar en la
a la que ningún sujeto social se puede sustraer, y por toma de decisiones, c) el proceso dominante para la
otra parte, no se conoce sociedad donde la familia toma de decisiones (unilateral o con diversos niveles
no aparezca como institución; c) toda persona tiene de consenso), d) la distribución de roles, su valora-
una idea propia derivada del sentido común y la ex- ción, reconocimiento interno y nivel de aceptabili-
periencia directa con la que conforma su idea de qué dad y asunción de los mismos entre los miembros,
es y cómo debe ser la familia y, al mismo, tiempo es e) la diversa presencia y reconocimiento de modelos
un objeto recurrente de estudio científico; d) todas de autoridad basados en la jerarquía, el conocimien-
las religiones propugnan un modelo antropológico to o la experiencia vital, f) la aceptabilidad o no de
de familia, y pretenden mantener su influencia tradi- la idea de sacrificio individual en beneficio del con-
cional en la esfera privada de las personas, lo que al junto familiar, g) la imposición o elegibilidad de las
mismo tiempo entra en conflicto, en diferentes gra- relaciones, vínculos y relaciones dominantes estable-
daciones, con las demandas de autonomía y libertad cidas como normales entre miembros, h) los valores
de elección de los individuos a la hora de conformar admitidos sobre lo aceptable y no aceptable, e i) el
sus formas de vida familiar; e) el debate en torno a grado de aceptación y reconocimiento de formar un
la familia aparece siempre lastrado de aspectos ideo- conjunto identitario o no.
lógicos donde los medios de comunicación forman Por otra parte, existen otros conceptos más aé-
parte de su viralización; f) se produce en toda socie- reos en función de los estilos familiares, como son:
dad una interacción asíncrona entre esfera pública a) el respeto o impulso a la singularidad de los
(economía, política, leyes, etc.) y esfera privada; y miembros o su acomodación a la identidad conjun-
g) una creciente pluralización de las formas de vida ta, b) la permisividad en la redefinición dinámica de
familiar desde el clásico modelo patriarcal hasta la las fronteras sobre los roles propios y compartidos,
familia homosexual. c) la viabilidad del hedonismo, conjunto e indivi-
Desde nuestro punto de vista, la familia puede dual, en condiciones favorables una vez superadas
ser estudiada como un agente intencional (Bergstrom, situaciones que hayan demandado sacrificio, d) el
1997:32; Pardeck, 2002) y capaces de desarrollar es- interés compartido, o no, en hacer de la convivencia
trategias propias (Coleman, 1990). Así, todas las fa- una situación estable y viable, evitando activamente
milias, independientemente del nivel de restricción o gestionando de forma eficiente el conflicto.
que experimentan, “disponen de recursos y alterna- Por tanto, el estilo familiar condiciona la mayor
tivas, que administran con su mejor voluntad para o menor capacidad de gestionar el conflicto, la toma
sacar partido a la escasez. Y en tanto que lo hagan de decisiones y los niveles de consenso imprescin-
es que adoptan estrategias” (Garrido y Gil Calvo, dibles para garantizar la viabilidad de las formas de
2002:17). La experiencia profesional de los trabaja- vida familiar.
dores sociales, en este punto, es que empíricamente
no todas las familias logran la misma eficacia con sus Estilos de vida familiares en el siglo XXI
estrategias, y el riesgo de adaptabilidad o disfuncio-
nalidad social es variable. De esta forma, podemos Es evidente que no todos los estilos familiares
entender el discurso de las familias sobre sí mismas, tienen la misma presencia y relevancia social, ni he-
el contexto en el que debemos diseñar estrategias de mos perseguido una aproximación cuantitativa de
intervención y los riesgos que se derivan, precisa- los mismos. Los resultados obtenidos en nuestra in-
mente, de los diferentes estilos familiares. vestigación han permitido identificar cuatro grandes
A partir de las narrativas familiares y utilizando la estilos familiares dominantes. Si lo representamos
imagen metafórica de un árbol, por debajo del nivel visualmente (gráfico 1), el eje vertical, a la hora de
de la tierra, las raíces de la familia están asociadas con comprender desde el sentido común el cambio his-

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tórico de la idea social de familia se constituye entre lugar a un modelo con un fuerte componente pro-
un antes y un ahora. Lo que aporta una idea clara teccionista donde cada individuo queda bajo el
de cómo las familias desde sus narrativas identifican paraguas del grupo, “la familia es, sin duda, lo pri-
el cambio evolutivo en las formas de vida familiar mero; lo más importante”. El estilo clásico conflictivo
a lo largo del tiempo (el antes corresponde a una es el más tradicionalista y coercitivo coincidiendo
zona temporal desde el inicio de la transición de- con el modelo patriarcal ancestral. El estilo moderno
mocrática hacia atrás en el tiempo y el ahora a una consensual da lugar a un modelo donde se prima la
vivencia en primera persona de la realidad familiar). autonomía favoreciendo el desarrollo de las indivi-
De igual manera desde las narrativas se presenta dos dualidades dentro de la familia. Y el estilo moderno
ejes en relación con los estilos familiares: el estilo conflictivo da lugar a un modelo de desprotección
clásico patriarcal y el estilo moderno democrático. Las debido a la excesiva permisividad.
narrativas de las familias también se organizan al- La hibridación de los cuatro estilos familiares:
rededor del mayor o menor éxito en la viabilidad clásico, tolerante, consensual y conflictivo, da lugar
de la unidad familiar; este aspecto discrimina el eje a cuatro estilos mixtos. Así la imbricación del estilo
horizontal que estructura dos grandes dinámicas: el clásico y democrático da lugar a un estilo narcisis-
consenso y el conflicto que, a su vez, vertebran dos ta. La hibridación del democrático con el permisivo
estilos: el estilo consensual y el estilo conflictivo. da origen al estilo dinámico. El eje conflictivo es tan
A partir de los dos ejes y los cuatro estilos fami- fuerte que sea clásico o permisivo el conflicto domi-
liares básicos identificamos cuatro grandes catego- na sobre el estilo; en el primer caso daría lugar a un
rías actitudinales: protección, autonomía, coerción estilo dictatorial y en el segundo al estilo desestruc-
y desprotección. Así, el estilo clásico consensual da turado.

Figura 1: Estilos familiares según las tipologías actitudinales de las familias.

Fuente: Elaboración propia.

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Por un lado, se reproduce socialmente la pervi- ir de casa, no tenía donde ir, aquello de estar en el
vencia del modelo familiar de estilo clásico y no se hogar y en la cocina”, “antes los hijos de divorciados
trata siempre de un modelo patriarcal puro, sino en el colegio eran uno o dos, hoy ya hay tantos, es lo
transitando ya desde el paradigma patriarcal al mo- normal…”, “ahora en cuanto discuten una vez se di-
derno. Aparece asociado a una cierta nostalgia, más vorcian, ya no aguantan nada, no saben luchar, tiene
producto de posibles necesidades de certidumbres que ser fácil pero no es bueno”.
externas al individuo derivadas de pasadas certi-
dumbres inerciales vitales como normas sociales Resultados y discusión
evidentes que cumplir (noviazgo, servicio militar,
trabajo, matrimonio, hijos…) que se han ido di- El estilo clásico y sus riesgos
fuminando, al igual que ha sucedido con antiguos
ritos de paso. La vida familiar dentro del estilo clásico presenta
El estilo moderno, sea el democrático o el diná- una clara ventaja para todos sus miembros: los va-
mico, este modelo familiar no presenta un patrón lores dominantes y vertebradores de las decisiones
unívoco en las narrativas, no se percibe como un del conjunto familiar como sujeto intencional son
modelo ni claro ni evidente, puesto que aunque conocidos de antemano, son algo dado de forma
es identificado no es fácil de definir. Es percibido estructural, una construcción social y asumidos de
como un estilo en construcción, sobre el que hay forma acrítica por todos los miembros de la uni-
pocas certidumbres, que ya está presente en la vida dad familiar. Los valores dominantes en este estilo
cotidiana, normalizado o como inevitable, “los pa- familiar son: el deber, la unión, la protección, el
dres no lo entienden y no pueden cambiar, las madres cuidado, la normalización, la obediencia y la de-
es otra cosa, ellas evolucionan, se pueden poner al pendencia. Sus interrelaciones están marcadas por
día”, o “ahora hay que estar siempre negociando las un fuerte sentimiento de jerarquía, que condiciona
decisiones, o al menos discutirlo” o “a veces no sé qué y facilita parte de la identidad a cada uno de los
es lo que tengo que hacer” o “si pienso en cuando era miembros de la familia. Es así como la familia se
niño no puedo hacer lo que hacían conmigo, aquello sobrepone y antepone al individuo, “ser hijo o hija
ahora parece terrible y ahora no es aceptable”. No de…, te lo preguntaban siempre y así te situaban”.
obstante, y a pesar de una cierta falta de pautas Los roles se presentan con la misma claridad y evi-
evidentes en la praxis de los estilos democrático dencia que los valores organizados jerárquicamen-
y dinámico son las dos grandes tendencias domi- te de padre a madre, y de ésta a los hijos.
nantes en el horizonte de las narrativas familiares. El padre es la representación de la autoridad,
No existe una resistencia explícita a estos estilos, el cabeza de familia y el sustentador económico
no parece haber dudas de que son los estilos más exclusivo del grupo. La madre es el ama de casa,
funcionales y los sujetos no parecen echar de me- no recibe remuneración monetaria por su trabajo
nos sino ciertas evidencias o pautas en la praxis y debe encargarse del cuidado y crianza además de
familiar del día a día al carecer de referentes socio gran parte del cuidado y la educación de los hijos.
estructurales evidentes. Los hijos nunca plantean una crisis de ruptura, in-
Las desviaciones de la tendencia principal son cluso cuando han salido del hogar para fundar su
los estilos narcisista y el permisivo puro. El estilo propia familia siguen reconociendo la autoridad je-
conflictivo se puede considerar como la parte de rárquica y moral del padre, “mi padre repite siempre
enfermedad social de la familia, agrupa al resto que la familia es lo primero, y no estoy segura de que
de familias patriarcales que no tienen acceso o no piense en mi marido, supongo que sí, sus hijos y sus
aceptan la disolución matrimonial y que convier- nietos es lo que más le importa”.
ten la violencia de género en la expresión de ese En definitiva, la unidad familiar de estilo clásico
profundo conflicto de inadaptación a los cambios entendida como el nosotros está por encima de los
sociales y, sobre todo, los relacionados con los cam- interés del los yo participantes y la última palabra
bios en los roles de la mujer en la familia y la socie- en la toma de decisiones la tiene el cabeza de fami-
dad. Las familias arraigadas en el estilo conflictivo lia. Todo apunta a que se trata de un estilo familiar
desprenden de sus narrativas que el conflicto pue- en declive, no obstante, no son descartables retro-
de deberse en gran medida a las consecuencias de cesos o involuciones que reactualicen parcialmente
la disolubilidad de los matrimonios y la creciente este estilo. Es el estilo más impermeable al cambio
autonomía de la mujer, “antes la mujer no se podía social en general.

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Los principales riesgos que genera este estilo fa- ción predominante entre las familias gracias a un
miliar tienen que ver con la afirmación individual menor número de miembros y a menos generacio-
de sus miembros. Muchos conflictos se derivan de nes conviviendo en el mismo hogar lo que facilita
la no aceptación, por parte de la esposa y de los el consenso y la agilidad en la toma de decisiones.
hijos, de la autoridad paterna. A la vez, cualquier En definitiva, aunque la reivindicación y autonomía
crisis en el empleo o las capacidades del padre de del yo no se sacrifica, sobrevive un nosotros fuerte
familia supone una ruptura del modelo, en cuanto gracias a un equilibrio buscado de forma explícita y
su legitimidad como proveedor de bienes y servi- constante. En definitiva, estamos ante la equivalen-
cios se deteriora. Por otra parte, la dificultad para cia entre modelo social dominante y forma de vida
lograr una legitimidad si se toman decisiones (por familiar; se da una relación de vasos comunicantes
parte de los hijos) que no coinciden con el mode- entre valores democráticos aceptados socialmente
lo de vida familiar, conlleva conflictos que pueden y vida privada familiar.
llegar a ser severos. Los principales riesgos asociados a este mode-
lo tienen que ver con la capacidad de negociación
El estilo democrático y sus riesgos que desarrollan los miembros de la familia, cuando
las decisiones son muy opuestas entre sí. Hay que
El protagonismo en este estilo familiar es deten-
tener en cuenta que nuestras sociedades exaltan al
tado por todos los miembros que la forman y la au-
individuo, y conforme nos entendemos más como
tonomía de los mismos es la garantía de la cohesión
sujetos autónomos y aislados, se tiende también a
flexible que garantiza su viabilidad. El proyecto
conceptualizar la interacción con los otros como
conjunto familiar se readapta de forma constante
un negocio, como una negociación y, en definitiva,
para optimizar el equilibrio entre los miembros. Al
como una cesión que coarta nuestra libertad.
mismo tiempo se busca la autonomía y la coperte-
nencia, no existe la exigencia colectiva de anulación
El estilo dinámico y sus riesgos
de parte de uno, como en el caso del estilo clásico,
en beneficio del conjunto. La suma de las interac- El estilo dinámico es una evolución del estilo de-
ciones de los miembros de las familias produce un mocrático con miembros más autónomos. El estilo
equilibrio estable basado en valores como la pro- dinámico se da en modelos de vida familiar don-
tección, la atención, el cuidado, la predisposición de encontramos afirmaciones en la línea de “somos
familiar sin renunciar a experiencias hedonistas, de una familia que vive hacia fuera, más fuera que den-
disfrute, de bienestar personal sin la necesidad de tro”, es “la familia danzante, que no paramos en casa,
sacrificio extremo mientras la situación no lo exija todos activos”. Sus miembros no necesariamente
de forma inevitable. La toma de decisiones se basa tienen horarios coincidentes, no suelen dominar
en amplios consensos, se genera una autoridad dis- las rutinas hogareñas, entran, salen, viajan y co-
tribuida aunque no necesariamente igualitarista inciden o no, viven sus vidas de forma paralela. El
entre todos los miembros, ya que dependerá de la sentimiento de copertenencia persiste aunque no
edad de los hijos, aunque suelen estar involucrados es el eje gravitatorio organizador de la familia. Tie-
con distintos grados de influencia, “a los niños les ne que ver más con coincidencias en las rotaciones
tenemos en cuenta para casi todo lo que decidimos”. vitales o momentos puntuales, rituales en los que
Los problemas son afrontados en grupo, se consi- se considera adecuado detenerse, tomar contacto
dera vital el diálogo entre miembros como iguales, informal o formalmente un número de reuniones
“el ordeno y mando ya no vale, es algo del pasado, es rituales planificadas como forma de puesta al día:
más importante la autoridad que ordenar”. Las con- de la marcha individual y de los asuntos comunes.
cesiones derivadas de la comunicación y la nego- Los sujetos insertos en este estilo familiar tie-
ciación son la expresión de la tolerancia y la cana- nen y otorgan a los otros libertad y criterio pro-
lización hacia la maximización del bien común de pio para la toma de decisiones que, en este caso, se
la familia. fragmentan y sólo en caso de potencial conflicto se
Este estilo familiar tiende a modelarse en los negocian de forma conjunta. Se mantiene el valor
hogares aceptando que las formas o estilos fami- del respeto, la tolerancia de las opciones y espa-
liares son libres, los consumos, las habitaciones cios de los otros. Son hogares donde se da un alto
personales, los ocios, gustos o espacios pueden ser consumo de tecnología, “en muchas compras somos
compartidos o no en el tiempo y los espacios. Se early adopters, nos encantan las novedades y si las
presenta como un estilo equilibrado de organiza- podemos comprar”, y de los avances tecnológicos

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en equipamiento del hogar (para reducir las tareas nuida de obligaciones. Se trata de un nosotros con
consideradas de menor valor y maximizar el tiem- altas dosis de pasividad e inercia frente a un otros
po disponible por parte de cada uno de los miem- a los cuales se les demanda de manera impropia
bros como valor primordial). o desmedida. Este estilo muestra un significativo
Con el estilo dinámico estamos, probablemente, grado de inmadurez social al caer en la dinámica
frente al siguiente estadio evolutivo del estilo de- permanente de atribución de las responsabilidades
mocrático. Un estilo que, en épocas de crecimiento a terceros. Los riesgos asociados a este estilo fami-
económico, da lugar a una familia volcada hacia liar son diversos, pero el más relevante es la ausen-
afuera, donde las personas gozan aún de mayor cia de una evaluación realista del entorno y, por
autonomía dentro de la familia. Sin embargo, en tanto, un creciente riesgo de inadaptación.
las épocas de crisis económica, la individualidad Un segundo estilo desviacionista es el estilo
se convierte en un coste, y tienden a reforzarse permisivo. Como estilo puro presenta la completa
los lazos, buscando un mayor apoyo, y un aprove- oposición al estilo tradicional debido a la carencia
chamiento de los recursos disponibles. El mayor de referentes a la hora de hacer frente a la toma de
riesgo de este estilo de vida es el aislamiento y el decisiones organizada por lo que la familia se dilu-
reforzamiento de las trayectorias individuales, que ye como sujeto intencional. La autoridad no existe
conlleva una mayor vulnerabilidad al afrontar pro- bajo ninguna forma ni práctica ni simbólica desde
blemas que pueden llegar a ser estructurales (como la figura de los padres “mis hijos no nos hacen caso,
accidentes laborales, situaciones de dependencia, no obedecen, no…”. Esta ausencia de autoridad se
desempleo prolongado, etc.). debe a una potencial dejación de responsabilidad
de los padres y un temor entre psicológico y físico
Narcisismo, permisividad y riesgos asociados al conflicto con los hijos, lo que acaba por dejar
en suspenso los aspectos educativos y postergando
El estilo narcisista o sobreprotector se define a
la toma de decisiones correctas, “con tal de no dis-
partir de la negación de los conflictos internos en
cutir, de que no haya peleas, pues te acabas callando
la familia. Se trata de un estilo que externaliza la
casi siempre”. La inhibición paternal lleva a que los
responsabilidad y la causa de cualquier problema
hijos tomen un control importante en la toma de
experimentado hacia el exterior y los otros. Se po-
decisiones familiares y no necesariamente de forma
dría hablar de la familia hacia adentro, un estilo que
racional, sino con componentes volubles y carga-
refleja un bajo perfil adaptativo a los cambios al
dos de visiones egoístas, “¿por qué va a tener razón
negarlos o evitarlos. La toma de decisiones refleja
mi padre o mi madre si no entienden?”.
la forma de afrontar los inconvenientes bien negán-
Se trata de la desviación extrema de un compor-
dolos, bien considerando ser víctimas de errores
tamiento ingenuo por parte de los padres al querer
externos o injusticias sin ejercer reflexión autocrí-
jugar un rol impropio alrededor de la creencia de
tica alguna, “nosotros no somos responsables de…”
que “los padres tenemos que ser amigos de nuestros
o “no tenemos la culpa si…”, “es por culpa de los
hijos”. Esto supone, en la práctica, una renuncia
profesores…”. Las malas notas de los niños en el co-
del rol del padre y madre como educadores y faci-
legio, por ejemplo, es un problema de los docentes
litadores de la socialización de los hijos. Los niños
o del colegio; el fracaso educativos de los hijos no
adquieren un poder impropio y los padres acaban
parecería un asunto propio del seno familiar sino
siendo una presencia ausente, con la idea ilusa de
externo, como se ha mencionado, o del hijo como
que “les damos mucha libertad”. En este estilo el no-
individuo arrojado a alguna suerte de fatalismo.
sotros se sacrifica en pos de una ficticia armonía
Los abuelos, los vecinos, los profesores, otros, son
de los yo que, no obstante, se presentan con altos
el referente diana explicativo de los desequilibrios
niveles de inmadurez personal y social. Se trata de
dentro de este estilo familiar.
un estilo familiar que tiene como consecuencia in-
Junto a la externalización de las causas de los
deseada la desprotección de los miembros a favor
problemas aparece, simultáneamente, una dispo-
de la satisfacción de las voluntades individuales,
sición a cierto nivel de enfrentamiento fuera del
que pueden llegar a recurrir a diversos niveles de
hogar, como forma de sobreprotección de la uni-
violencia verbal para conseguir sus objetivos, “no
dad familiar. Se detecta en este estilo familiar una
tienes ni idea de lo que estás diciendo”. En casos más
latente y sobredimensionada exigencia de derechos
extremos la violencia física puede ser el siguiente
demandados a la sociedad, al Estado o “el gobierno
paso a la violencia verbal. Este estilo familiar falla
debería darnos…” frente a una percepción dismi-

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en la formación del vínculo entre individuos, fami- simultáneo del yo y del nosotros. Esta tipología su-
lia y sociedad y representa una forma de libertad pone una dificultad doble para la investigación ya
negativa, entendida como ausencia o carencias de que arrastra un fuerte componente de estigmati-
límites, en oposición a una libertad positiva como zación y marginalidad social como, además, la re-
la capacidad de desenvolverse en sociedad. sistencia a la conciencia de identificarse como tal
Los riesgos asociados son muy relevantes desde grupo, lo que siempre dejará en una zona opaca a
la perspectiva del Trabajo Social: falta de toleran- estas familias.
cia a la frustración, violencia en las relaciones para
conseguir objetivos, incapacidad para establecer Conclusión
acuerdos, y, desde la perspectiva de los menores,
falta de habilidades para relacionarse con los de- Como hemos mostrado es necesario evaluar los
más. estilos familiares como paso previo para diseñar
una intervención social adecuada, en el ámbito del
El estilo conflictivo y sus riesgos Trabajo Social con familias. La salud de las familias
El estilo conflictivo aparece como un estilo no se puede medir, en gran medida, por su eficiencia
predominante. Pero, desde la perspectiva del Tra- interna como sujeto intencional en su toma de de-
bajo Social con familias, junto con los estilos nar- cisiones hacia el exterior y como palanca media-
cisistas y permisivos, es muy relevante, debido a dora entre individuos y sociedad. Las familias son
su carácter potencialmente desestructurador. Tiene adaptativas, integradoras de problemas, flexibles,
como aspecto positivo que suele estar presente, a capacitadoras frente y para la vida social, los lu-
pesar del conflicto, asociado tanto a la conciencia gares idóneos para gestionar los conflictos y deco-
del mismo como a una estrategia, más o menos dificar y recodificar el cambio social. El principal
explícita, para superarlo. Lo que presenta familias valor para las familias es la familia en sí misma. Los
con diferentes capacidades de adaptación y flexibi- estilos familiares y las formas de vida familiar plu-
lidad a la hora de afrontar el conflicto. rales son la consecuencia de los cambios adaptati-
El estilo conflictivo se escinde en dos en fun- vos de las propias familias en un doble movimiento
ción de la duración del conflicto: el eventual y el de resistencia y adaptación a los cambios en todas
crónico. El estilo conflictivo eventual se da en fami- las esferas de la vida familiar pública y privada. El
lias con uno o varios miembros con graves proble- diferente éxito en esta doble función y el estilo do-
mas de salud o económicos. La reacción de la fa- minante en cada forma de vida familiar determina
milia como sujeto intencional es poner en marcha el potencial riesgo social de cada familia. Desde la
el mecanismo conjunto que prioriza la cohesión y perspectiva del Trabajo Social con familias, una ti-
el abandono eventual de los objetivos individuales. pología como la propuesta permite, por un lado,
Es la identificación común, o no, del objetivo de favorecer el proceso de evaluación de cada familia,
supervivencia lo que unifica las visiones y encami- y de su entorno. Por otro, en función de las simili-
na la acción intencional de forma eficiente, “ante tudes que cada familia guarda con los modelos pro-
una situación difícil, creo que cada uno sabe lo que puestos, podemos establecer estrategias de capaci-
se espera de él, lo que tenemos que hacer, es como un tación para que incorporen pautas de interacción
mecanismo”. Cualquier yo pasa a un segundo plano que permitan afrontar mejor sus oportunidades y
o es suspendido de forma transitoria para garanti- problemas
zar la pervivencia del nosotros. Estamos, por tanto,
frente a un conflicto constructivo para la familia en
la medida en que reacciona de forma adaptativa.
Frente a este aparece el estilo conflictivo crónico
como el modelo familiar que no consigue reaccio-
nar y crear una estrategia adaptiva. Los síntomas
de la existencia de esta forma de vida familiar se
encuentran en los medios de comunicación en la
sección de sucesos: violencia de género, violencia
entre padres e hijos, entre hermanos, abusos físicos
y sexuales, delitos entre menores, abusos sexuales
en el hogar, etc. Se trata del conflicto destructivo

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Trabajo Social con familias: los estilos familiares como indicadores de riesgos, una investigación etnográfica

Tabla 1: Trabajo Social con familias: estilos familiares, riesgos y estrategias de intervención social

Estilos de
Riesgos Estrategias de intervención
vida familiar
Toma de conciencia de los pro-
Aumento de casos en situación de declive económico.
blemas reales.
Desplazamiento de familias desde otros estilos hacia el conflic-
Acuerdo colectivo en la necesi-
to (temporal o permanente).
Conflictivo dad de solución de conflicto y
Dinámicas destructivas si se cronifica el conflicto.
compromiso en una solución.
Violencia física, psicológica y abusos
Segmentar estrategias a corto,
Estigmatización social.
medio y largo plazo.
Asunción de la necesidad de asu-
Déficit relacional con el entorno. mir el control de los problemas
Incapacidad para la negociación y el acuerdo. como propios.
Recurso a formas de violencia como forma de conseguir obje- Desarrollo de capacidades auto-
tivos individuales. críticas.
Permisivo
Intolerancia extrema a la frustración. Establecimiento de pautas de
Análisis defectuosos de la realidad y tendencia a externalizar consenso sobre objetivos realistas
todas las propias responsabilidades. en el grupo.
Incapacidad para discriminar lo importante de lo anecdótico. Aceptación de las decisiones co-
lectivas en el plano individual.
Identificación y asunción de las
Creciente conflictividad como defensa de la individualidad o
propias responsabilidades.
el debilitamiento de la jerarquía.
Desarrollo de sentido autocrítico.
Incapacidad para la autocrítica, y externalización de toda
Identificación de cualquier forma
responsabilidad.
Narcisista de violencia como perjudicial
La violencia psicológica como sistema de control del orden y
para el individuo y el conjunto.
autoridad.
Estrategias adaptativas al cambio
La resistencia al cambio puede provocar disfuncionalidades de
evitando la negación de la reali-
importancia.
dad y del cambio mismo.
Anulación de la autonomía individual. Distribución de responsabilida-
Incapacidad para la autoevaluación tendencia a formas de des.
aislamiento social. No imposición unilateral de las
La anulación de la individualidad no garantiza la identidad decisiones.Revitalización del
Dictatorial grupal y el debilitamiento de la copertenencia. sentido de pertenencia median-
Incapacidad grupal para afrontar las dificultades de manera te la valoración de todos los
eficiente. miembros.Reconocimiento de los
Sobredependencia del sistema jerárquico, un fallo en esta logros individuales como logros
perjudica a todos. del conjunto.
Pérdida del sentido de copertenencia y debilitamiento de la
cohesión interna.
La suma de la individualidades puede ser insuficiente para la
Cohesión familiar por medio del
gestión de las dificultades.
Dinámico sentido de copertenencia e inte-
Aislamiento y pérdida de alguno de los integrantes del grupo
gración de todos los miembros.
familiar.
Alta vulnerabilidad frente a cambios socioeconómicos y cam-
bio a estilos narcisista, permisivo o destructivo.
Acuerdos basados en el cono-
La equipotencia de los miembros en las decisiones no garanti-
cimiento, la experiencia de los
za la elección de la mejor decisión.La aparición del consenso
Democrático miembros y el consenso sobre
como negociación entre egoísmos y no como el mejor acuerdo
la mejor decisión para todos los
posible.
implicados.
Fuente: Elaboración propia

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Miguel Del Fresno-García • Sagrario Segado-Sánchez-Cabezudo

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