Está en la página 1de 6

La Web 2.

0 consiste fundamentalmente en el cambio de rol del usuario de la Red, que pasa de ser un mero lector
a lector-escritor. Desde hace algunos años uno de los máximos exponentes de este nuevo formato son los blogs o
weblogs, y más recientemente los wikis, sitios colaborativos en los que se va construyendo conocimiento con la
aportación de miles de usuarios. Con esta nueva filosofía de manejo de la Red aparece un nuevo paradigma de
clasificación de la información en la que los propios usuarios clasifican o etiquetan la información, según sus
propios “tags”. Ejemplos en los que interviene este nuevo paradigma son: - Flickr. Sitio para almacenar fotos. -
Del.icio.us. Sitio que alberga favoritos. - Technorati. Espacio que almacena blogs. - CiteULike. Sitio para trabajos
académicos. Para sostener esta transformación en la Red se necesita un soporte tecnológico adecuado.
Tecnologías como RSS, AJAX, DHTML, API´s, etc. son herramientas colaborativas sobre la propia Web, sin
necesidad de trabajar en el disco duro.

Web 2.0 es una forma de entender Internet que, con la ayuda de nuevas herramientas y tecnologías de corte
informático, promueve que la organización y el flujo de información dependan del comportamiento de las
personas que acceden a ella, permitiéndose a estas no sólo un acceso mucho más fácil y centralizado a los
contenidos, sino su propia participación tanto en la clasificación de los mismos como en su propia construcción,
mediante herramientas cada vez más fáciles e intuitivas de usar.

Fuente: dim.pangea.org/revistaDIM13/Articulos/pacoruiz.pdf
¿Cuáles son las características de una web
2.0?
1. Navegación sea sencilla
A veces lo bonito atenta contra esto, ya que al querer diferenciarnos, buscamos un diseño web profesional
demasiado rebuscado, que sea llamativo a la vista, pero puede que resulte difícil de navegar, cuando en realidad
lo que queremos es que la personas encuentren lo que está buscando en la menor cantidad de clics posibles.

2. Un buen encabezado
Es lo primero que verán los usuarios al ingresar, por lo que debe incluir el logotipo o nombre del sitio y, si es
posible, mencionar qué es lo que se ofrece en el sitio web 2.0. Dar una descripción clara de nuestros servicios o
productos, nunca está de más.

3. Imágenes y contenido destacados


En el mundo del diseño web 2.0 ya sabemos que las imágenes componen casi un 100% y los consumidores, al
adquirir un producto “no tangible” en ese momento (a diferencia de cuando están comprando en una tienda),
necesitan tener una idea lo más parecida a la realidad posible.

Por ello, utiliza imágenes bonitas, llamativas, pero que sean reales e inspiren confianza. No obstante, no nos
olvidemos del contenido, que debe ser atractivo y actual para que el que lea tenga aún más ganas de conocer qué
es lo que tu marca puede ofrecerle.

Si quieres que tu contenido destaque dentro de tu página web profesional o corporativa, debes utilizar una
tipografía llamativa pero a la vez sencilla de leer, y resaltar algunas partes que quieras que se destaquen más que
otras.

4. Botones de llamadas a la acción


No dejemos que el usuario adivine lo que tiene que hacer en cada caso, si duda demasiado, terminará
abandonando la página.

Muchas veces, el usuario llega a nuestro sitio web profesional desde otra web, y no entra directamente a la
“home”. No dejemos que se sienta perdido y guiémosle hacia donde queremos. Hay que ser muy claro y concreto
en lo que queremos que el usuario haga.
5. Campo de búsqueda
Si tu sitio tiene mucho contenido e información, uno de las características de tu web 2.0 tendrá que ser
necesariamente contener la casilla de búsqueda para que el usuario encuentre fácilmente lo que necesita y todo lo
que no está a la vista.

6. Landing Pages
Para los que todavía no conocen lo que es esto, se trata de un sitio web de una sola página a la que se accede a
través de un banner u otro tipo de anuncio de algún portal de Internet.

Aunque no es un elemento web estrictamente necesario, sí que es una herramienta fundamental para realizar
campañas y promociones online, ya que en ellas se suele explicar más detalladamente el servicio o producto que
se ofrece.

7. Opiniones de usuarios/clientes
Siempre es importante destinar un espacio en todo diseño web profesional, tanto para destacar testimonios de
usuarios de nuestros productos o servicios, tanto como para incluir logos de empresas (si son conocidas mejor)
que confiaron en nuestros servicios.
Esto aporta muchísima credibilidad e imagen corporativa, debido a la confianza que genera en el usuario que
todavía no conoce la marca y se acerca al sitio web 2.0 por primera vez.

8. Información de contacto y botones de redes sociales


Esto puede parecer algo obvio para algunos, pero muchas veces, a la hora de tratar las características de nuestra
web corporativa, se nos pasa por alto actualizar la información de contacto, lo que puede hacernos perder
muchos clientes si a la hora de ponerse en contacto con nosotros no encuentran un número o un email correcto.

Y qué decir de las redes sociales, aunque ya hemos hablado muchísimo de esto, es muy importante incluir links a
nuestra página de Facebook o Twitter (por mencionar las más populares). Además, deben ser perfiles
actualizados, ya que de nada sirve que el cliente linkee a un Facebook cuya última actualización data de 3 meses
atrás.

9. Diseño responsive
Diríamos que ya es casi imposible para una empresa que quiere tener una buena reputación en el ámbito 2.0
manejarse sin un diseño web responsive. Tu página web profesional tiene que poder visualizarse correctamente
en todos los dispositivos (ya sea una tablet, un smartphone, una pc de escritorio, etc.).

Básicamente, debemos brindarle al usuario una buena experiencia de navegación, navegue desde donde navegue.
Fundamental, ¿no crees?
10. Tener en cuenta el factor SEO
Al mismo tiempo que nos preocupamos por el tener diseño web a medida que sea atractivo para la generación
2.0, debemos procurar que nuestro sitio web esté creado para favorecer su buen posicionamiento SEO.Para esto,
contrataremos a un experto en SEO que sepa guiarnos en este punto, teniendo en cuenta el nombre del dominio,
el contenido, cómo está distribuido, etc.

Fuente: https://madridnyc.es/10-caracteristicas-esenciales-de-la-web-2-0/

La interactividad en la Web
Desarrollada a inicios de la década de 1990 por Tim Berners–Lee, la WWW es un espacio dentro de internet que
se caracteriza por su interfase gráfica con el usuario y que pertenece a una muy extensa familia de aplicaciones
hipertextuales. Es el primer sistema de su tipo en funcionar dentro de la llamada Red de Redes, logrando un
explosivo crecimiento que lo ha llevado a convertirse en uno de los servicios más usados en este entorno
electrónico. Sin embargo, como Neumüller señala, la Web está lejos de reflejar la forma en que el hipertexto había
sido concebido por sus pioneros, cerca de 30 años atrás. Para Bush, Engelbart y Nelson, este tipo de estructuras
relacionales establecidas por medio de enlaces entre un conjunto de nodos, debía ser capaz de operar con
características que privilegiaran la interactividad entre usuarios y contenidos. De forma específica, algunas de sus
principales funcionalidades se relacionan con aspectos como:

• La posibilidad de agregar nodos y contenidos sin restricción alguna.

• Marcar nodos e insertar comentarios sobre ellos.

• Establecer enlaces entre estos nodos de forma tanto unidireccional como bidireccional.

• Identificar qué enlaces conducen a un nodo determinado.

• Administrar y llevar un historial de la adición, cambio y eliminación de nodos y enlaces.

• Establecer sistemas de recuperación de información de los contenidos de los nodos.


Entre la décadas de 1970 y 1980, fueron desarrolladas una gran cantidad de aplicaciones hipermedia que, en su
conjunto, incorporaron la mayor parte de estas características funcionales dentro de lo que Halasz identifica
como sistemas hipertextuales de primera y segunda generación. Sin embargo, la WWW siguió una trayectoria de
desarrollo distinta. Tal como fue definida por Berners–Lee, se compone de una serie de dispositivos entre los que
destacan el HTTP (protocolo que controla el flujo de datos), el HTML (lenguaje que permite la creación de
contenidos), el URL (sistema que controla las direcciones de acceso a los nodos) y el cliente web (software que
permite recorrer los nodos y tener acceso a sus contenidos). Como el propio físico británico narra, una serie de
influencias sociales y tecnológicas lo llevaron a la construcción de tales mecanismos operativos bajo criterios que
afectaron las posibilidades hipertextuales e interactivas antes señaladas.

Por citar un ejemplo de estas influencias, el padre de la Web señala que, dentro de su concepción original, era
muy importante facilitar a los usuarios la creación de hiperdocumentos tanto como fuera posible: "Mi primer
objetivo fue escribir el código del cliente web, es decir, el programa que permitiera la creación, navegación y
edición de páginas hipertextuales". Sin embargo, este navegador fue inicialmente escrito para la computadora
NeXT, que contaba con un conjunto relativamente escaso de usuarios. Para atraer a una mayor cantidad de
personas que pudieran utilizar los servicios de la WWW, Berners–Lee delegó en Nicola Pellow, programadora en
el Centro Europeo para la Investigación Nuclear (CERN, por sus siglas en francés), el desarrollo de un navegador
que pudiera ser ejecutado en línea desde cualquier plataforma. Para lograrlo en un tiempo razonable, Berners–
Lee tomó la decisión de dejar fuera la capacidad de edición de este sistema y privilegiar sólo la lectura de páginas
web. Es interesante señalar que prácticamente todos los navegadores posteriores (como Mosaic, Netscape,
Internet Explorer y Mozilla–Firefox) han seguido esta misma trayectoria.

A partir del efecto que tuvo el conjunto de actores agrupado en torno al desarrollo y expansión de la www,
quedaron muy limitadas en la práctica algunas funcionalidades planteadas para un sistema hipertextual,
adicionales a la complejidad para la generación de contenidos. Los ya mencionados dispositivos que permiten la
operación de la Web, dificultan acciones que ya eran posibles en los sistemas de segunda generación. Durante los
primeros años de existencia de este servicio, los usuarios no podían agregar comentarios a los nodos disponibles
ni establecer enlaces bidireccionales. Determinar qué enlaces conducían a un nodo determinado era
prácticamente imposible y los sistemas de recuperación de información disponibles eran escasos y limitados en
sus resultados.

No obstante, gracias a una gran cantidad de actores y situaciones contextuales, se dedicaron grandes recursos al
desarrollo de nuevas aplicaciones web que, a partir del inicio del presente siglo, empezaron a subsanar algunas
de estas carencias. Ello pudo haber contribuido de forma muy importante a la gestación de empresas que ofrecen
nuevos servicios dentro de la WWW. Algunos de ellos, que O'Reilly destaca como parte de la Web 2.0, son
Google, Flickr, los wikis (entre los que sobresale la Wikipedia) y los blogs; a ellos se pueden agregar sitios que
facilitan la administración de redes sociales como Facebook y Twitter.

Sin entrar en detalle en cada uno de ellos, se puede comentar que en general se trata de aplicaciones y servicios
que usan a la Web como interfase y que permiten mayores niveles de interacción que los dados tan solo por el
HTML, el HTTP y el URL. Por ejemplo, en el caso de los wikis, la creación colaborativa de hiperdocumentos tiene
lugar a partir de un software que define relaciones horizontales entre sus usuarios y que posibilita la adición,
modificación o borrado de nuevos nodos; llevando además un historial de las modificaciones hechas. Por su
parte, los blogs suelen posibilitar discusiones entre sus participantes en torno a los artículos publicados por sus
administradores, razón por la que han sido usados con cierta intensidad en sitios de carácter periodístico y
académico. Servicios de intercambio de documentos como Flickr (fotografías) y YouTube (videos), integran sus
bases de datos a partir de las aportaciones hechas por los usuarios, en lugar de los modelos tradicionales
centralizados en los que las empresas generaban, administraban y ponían a disposición del público su oferta de
contenidos. En lo relativo a Facebook, los usuarios pueden publicar breves comentarios (estados) en espacios
visibles para el resto de los usuarios de este sistema, así como fotografías, videos y notas (para textos de mayor
extensión), entre otros recursos de interacción social mediada por computadora.

Fuente: http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0185-19182011000200004