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Cómo era la educación en el Antiguo Egipto

La educación en el Antiguo Egipto poco tiene que ver con el sistema educativo
de nuestra sociedad a día de hoy. Durante el desarrollo de esta civilización la
educación estaba ligada a la familia y hasta los cuatro años los pequeños se
entretenían con sus juguetes. Posteriormente, los niños aprendían imitando la
profesión de sus padres en algunas labores como los agrícolas, talleres o
viñedos entre otros.

Rangos sociales en la Educación del Antiguo Egipto


Los padres eran verdaderos instructores que inculcaban ideas a sus hijos acerca
del mundo, la religión y el comportamiento correcto hacia los demás y hacia las
deidades. Por lo general, se heredaba la profesión del padre.

Ahora bien, la educación en el Antiguo Egipto variaba según el rango social al


que se perteneciese. El Faraón era el único que no ejercía de tutor con sus hijos
pues encomendaba esta tarea a tutores reales. Los hijos de éstos eran quienes
tenían más facilidades en cuanto a la escolarización y también aprendían los
oficios de sus padres

Los adinerados tenían privilegios, pues los príncipes y princesas aprendían


literatura, matemáticas, escritura y gramática. Sin embargo, los hijos de los
agricultores y pescadores tenían accesos limitados a la educación y más bien
aprendían a cultivar, recolectar y pescar junto a sus padres como hemos
señalado al principio.

Los hijos de los escultores y pintores sí tenían un mayor acceso a la


educación ya que podían convertir textos escritos en papiros y jeroglíficos que
se inscribían en las estatuas y esto es una tarea que requería de ciertos
conocimientos. Por tanto, los escultores y los pintores tenían que dominar la
lectura y la escritura.

Diferencias en la Educación del Antiguo Egipto


Existían diferencias en la educación en función del sexo. Las niñas que no
pertenecían a familias nobles aprendían a manejar un hogar, cómo comportarse
en casa, a cantar, a bailar y tocar instrumentos musicales, ya que era un oficio
que les servía para prestar servicio como cantante o danzante en palacios .
En términos generales, los egipcios apreciaban la instrucción y utilizaban la
ciencia como medio de conquista de honores y fortuna. El no letrado se le
consideraba esclavo y a la escuela se le llamaba casa de instrucción. Su
programa de estudios abarcaba estas asignaturas: religión, urbanidad, lectura,
escritura, cálculo, natación y gimnasia. En ellas se inculcaba escritura de
carácter hieráticos y demóticos, dibujo, contabilidad, redacción literaria y
geometría práctica. Para pasar de la escuela elemental a la superior había que
aprobar un examen.

Sistema Escolar en el Antiguo Egipto

El sistema escolar en el antiguo Egipto contaba con dos modelos:

-Las casas de instrucción, que era la educación elemental y comenzaba a los


6 años. Estaba dirigida por sacerdotes y su programa incluía escritura,
astronomía, religión, música, lenguaje e higiene. Abarcaba todos los sectores
populares y se impartía en templos y a veces en la calle.

-La Escuela de los Escriba, era de carácter superior y además de incluir las
mismas áreas que la educación elemental incorpora los tres tipos de escritura
egipcia: la demótica, la hierática o religiosa, y la jeroglífica.

Los estudios superiores tenían un carácter técnico y profesional. Por lo general,


los maestros pertenecían a la casta de los sacerdotes y su misión era mantener
la supremacía y autoridad de la casta superior y la visión de que las castas
inferiores eran sumisas.
APORTE CULTURAL EGIPCIO

El aporte cultural a la cultura occidental se manifiesta a través de tres ideas


fundamentales; la idea del alma, el juicio de los muertos y el calendario.
Consideraban que toda persona tenía dos partes; el cuerpo y el alma; este último
seguía existiendo al producirse la muerte.
Así mismo, creían que el alma era juzgada por un tribunal de los dioses. Si se
comprobaba que había llevado una vida diga y pura, pasaba a gozar de la eterna
felicidad.
Por último los antiguos egipcios le debemos la confección de un calendario de
365 días que subsiste hasta ahora, solo modificado en dos ocasiones; en el siglo
I a.C. cuando se elaboró el Calendario Juliano y en 1582 cuando se estableció
el Calendario Gregoriano (Gregorio XIII).