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Introducción al lenguaje

El lenguaje es un fenómeno complejo que puede ser abordado desde diferentes perspectivas
teóricas. Algunas de ellas son: estructuralista, generativista, cognitivista. Cada una de estas
perspectivas concibe al lenguaje de una manera diferente. Por ello, no existe un solo concepto de
lenguaje.

Una definición clásica es la que propone Saussure en su libro de Curso de Lingüística General
publicado el año 1916.

“El lenguaje es multiforme y heteróclito; a caballo de varios dominios, a la vez físico, fisiológico y
psíquico, pertenece además al ámbito individual y al ámbito social; no se deja clasificar en ninguna
categoría de los hechos humanos, porque no se sabe cómo sacar su unidad”.

Esta definición es valiosa porque destaca la complejidad del fenómeno lingüístico. Debido a ello, su
comprensión es difícil y requiere de abordajes distintos que permitan su análisis.

Desde el estructuralismo, se entiende al lenguaje como un sistema de signos lingüísticos


(Saussure, 1984). Un sistema implica que sus elementos se relacionan entre sí, lo que significa que
los valores que adquieren sus elementos dependen de sus relaciones.

La idea de sistema es central en el estudio de las unidades lingüísticas porque exige un análisis que
considera siempre las relaciones que establece una unidad determinada con los otros elementos
del sistema. Por ejemplo, la palabra bonito es sinónimo de lindo pero es antónimo de feo. Es decir,
su condición de sinónimo o antónimo depende de la palabra con la que se relacione. Así, la palabra
bonito no se puede analizar independiente de las relaciones que establece con otros elementos del
sistema, como son lindo o feo.

La complejidad del lenguaje también está dada porque está compuesto de diferentes
componentes: fonológico, morfológico, sintáctico, semántico y pragmático (Galeote, 2002).

Bloom y Lahey (1978) agruparon estos componentes en tres dimensiones que interactúan entre sí:

Forma (fonológico, morfológico, sintáctico)

Contenido (semántico)

Uso (pragmático)

Componentes de la forma

Fonología: refiere a las reglas que rigen la distribución y secuencia de los fonemas que son los
sonidos del lenguaje (Catts y Kamhi, 2005). Por ejemplo, en Español el fonema /p/ nunca se
presentará en una sílaba junto al sonido /k/. En cambio, puede estar junto al fonema /l/ en la
misma sílaba como sucede en la palabra pla-to.

Morfología: corresponde a las unidades o morfemas que conforman las palabras de una lengua.
Algunas palabras pueden estar formadas por un solo morfema y otras por más de uno. Por
ejemplo, la palabra pero está conformada por un solo morfema. A este tipo de morfemas se les
denomina libres. Otras palabras se constituyen de varios morfemas, los que se llaman ligados. De
ellos se pueden distinguir dos tipos: derivativos y flexivos. Los derivativos entregan información
semántica y los flexivos información gramatical (Serra, Serrat, Solé Bel, Aparici, 2000). Por
ejemplo, si le agregamos a la palabra pan el morfema derivativo ero se forma una nueva palabra
panadero. Por lo tanto, el morfema ero permitió formar la palabra panadero, ya que entregó el
significado de oficio. En cambio, si a la palabra niño se agrega el morfema flexivo s (entrega
significado de número plural) se forma la palabra niños. Esta nueva palabra mantiene el
significado de niño pero cambia el número.

Sintaxis: corresponde a las reglas que rigen las posibles combinaciones de las palabras, en una
lengua específica, para que se construya una oración (Catts y Kamhi, 2005). Por ejemplo, en
Español siempre el artículo irá junto a un sustantivo y no a un verbo. Por tal motivo no se puede
elaborar una oración como: niña la come una manzana

Componente del contenido

Semántica: refiere a la manera en que se realiza la significación mediante el lenguaje.


Específicamente, corresponde a la menare en que se organizan los significados, según los
diferentes componentes del lenguaje. Tradicionalmente, se distinguen dos tipos de semántica:
léxica y oracional (Serra, Serrat, Solé Bel, Aparici, 2000). La semántica léxica corresponde al
significado individual de las palabras y la semántica oracional alude al significado de la oración.
Por ejemplo, cuando se analiza el significado de una palabra como dar (poner a disposición de una
persona algo que necesita) se está en el plano de la semántica léxica. A su vez,cuando se analiza el
significado de una oración como Antonia da un lápiz a Claudia (una persona entregó un objeto a
otra persona) se está en el nivel de la semántica oracional.

Componente del uso

Pragmática: concierne al uso del lenguaje en contexto. El lenguaje se utiliza con una variedad de
intenciones comunicativas, tales como: preguntar, declarar, agradecer, consolar, conmover, pedir,
etc.(Catts y Kamhi, 2005). La transmisión exitosa de la intención comunicativa depende de factores
como: la situación comunicativa, la relación entre los participantes y las características del
receptor. Por ejemplo, un joven que puede repetir de curso y quiere pedir permiso para ir a una
fiesta, requiere negociar con sus padres el permiso. Para ello, deberá considerar, al menos, el
momento y el lugar adecuado para realizar la solicitud.

En síntesis, el lenguaje es un fenómeno complejo que se concibe como un sistema que se


constituye por componentes de la forma, del contenido y del uso.

Referencias

Catts, H. y Kamhi, A. (2005). Language and REading Disabilities (second edition). Boston: Pearson.

Bloom, L. ; Lahey, M. (1978).Language Development and Language Disorders. New York: John
Willey & Sons.

De Saussure, F. (1984). Curso de lingüística general. Barcelona: Planeta.

Serra, M.; Serrat, E.; Solé, R.; Bel, A. y Aparici, M. (2000). La adquisición del lenguaje. Barcelona:
Ariel Psicología.

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