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LAS CONCEPCIONES DEL COSMOS EN LOS ORIGINARIOS AMERICANOS,

SUMERIOS, EGIPCIOS Y CHINOS

COSMOS ES EL ORDEN DE LA REALIDAD, COSMOVISIÓN ES LA

CONCEPCIÓN DE ESTE ORDEN EN UNA CULTURA CONCRETA

¿Cuáles son tus primeras experiencias? ¿qué es lo primero que puedes recordar?

¿en qué momento puedes decir que cobras conciencia de ti mismo?

Observar las regularidades, y ser capaz de anticiparse a los hechos es clave para

el ser humano. Cuando nacemos lo hacemos desorientados, no tenemos más

orden del mundo que el que dictan nuestras pulsiones. Si tenemos hambre o

cualquier otra necesidad lloramos, y tenemos en nuestro entorno quienes lo

interpretan, lo nombran, y nos atienden; normalmente nuestra familia. Estas

primeras experiencias van dándonos conocimiento del orden del mundo, según el

cual podremos satisfacer nuestras necesidades. Por ejemplo, llegaremos a

comprender que si lloramos nuestra madre vendrá, y que podemos reclamar su

atención aunque no tengamos precisamente hambre. Estas experiencias del orden

además, determinan quienes somos. Ese orden es un cosmos y seguramente lo

primero que recuerdas ya ocurre dentro de un orden. Por eso, podemos decir que

tu origen está incluso antes de que cobraras conciencia de ti mismo.

¿Ocurre lo mismo con el origen del ser humano? ¿qué regularidades observaba

antes de que se pudiera llamar propiamente ser humano? Es difícil saberlo. Pero,

de una forma muy general, según su tipo de filosofía los autores se fijan en dos

tipos de regularidades. Están aquellos que dan prioridad a regularidades como la


búsqueda de alimentos, el dominio de su entorno natural, o la reproducción: son

los filósofos materialistas; y están aquellos que dan prioridad a las emociones, el

arte, la religión: son los filósofos idealistas.

Y tú, ¿eres materialista o idealista? Realiza el siguiente test para averiguarlo:

1. ¿Principalmente como conoces el mundo pensando o experimentando? (A)

pensando (B) experimentando

2. ¿Es verdad el dicho “dime cómo vives y te diré quién eres? (A) No (B) Sí

3. ¿Es verdad que “la vida es del color con que la pintas”? (A) No (B) Sí

4. Cuando estás de viaje ¿qué es lo que más comentas? (A) Lo que falta por

visitar (B) Lo que ya has visitado

5. La pregunta ¿crees en Dios? (A) Es importante porque nos permite conocer

cómo es la persona (B) No importa tanto en qué crea la persona

6. ¿Qué asignatura tiene más sentido para ti? (A) Las matemáticas (B) Las

ciencias

7. Con qué estás más de acuerdo: (A) A partir de lo que ya sé puedo deducir

nuevos conocimientos (B) Necesito investigar para saber algo nuevo

8. Con qué estás más de acuerdo: (A) Cuando conozco las cosas influyo

sobre ellas (B) Las cosas son como son y no dependen de mí

9. ¿Las ideas solo existen en la mente de las personas?: (A) Sí (B) No

10. ¿La ciencia es la manera más correcta de resolver la mayor parte de los

problemas del mundo? (A) No (B) Sí

(A) Idealismo (B) Materialismo


ORIGEN E IMPORTANCIA DE LA COSMOVISIÓN, PUNTOS EN COMÚN EN

LAS DIFERENTES CULTURAS

Imaginemos los orígenes de la humanidad. El ser humano se ha maravillado y

atemorizado de las fuerzas naturales como el rayo, la lluvia, el fuego, y multitud de

fenómenos; se ha preguntado de dónde vienen, cuál es su propósito. Ha cobrado

conciencia de que la fuerza de estos elementos era superior a la suya, pero ha

observado también que se repetían en ciclos.

Imaginemos a un grupo de los primeros seres humanos en su entorno natural. Los

paleontólogos han descubierto, a través del estudio de los restos más antiguos de

huesos humanos, que esto ocurrió en África. Ésta es hoy en día la teoría más

aceptada. Imaginémonos a estos primeros humanos observando cómo la

naturaleza alterna en una época frío, en otra calor, y cómo el cielo también cambia

según el momento. La luna y el resto de los astros parecen moverse de una forma

regular. Se dieron cuenta de que los cambios en la naturaleza son muchas veces

impredecibles, pero que en el cielo los astros se mueven de una manera más

regular. Entonces pensaron que había una relación entre lo que ocurre arriba y lo

que ocurre abajo.

¿Cómo era la relación? Si investigas por internet sobre el tema te vas a dar cuenta

de que hay diferentes opiniones.

Los autores más idealistas piensan que el asombro ante el mundo llevó a los

primeros humanos a buscar respuesta. En su búsqueda surgieron preguntas sobre


el origen de todo, y en su afán por responder llegaron al conocimiento de los

dioses. Gracias a los dioses y a la religión, los hombres pudieron organizar sus

vidas y sus relaciones entre ellos a través de leyes de comportamiento y

reflexiones sobre lo que está bien o lo que está mal. Algunos autores idealistas

darán más importancia a los dioses, manteniendo que representan el

conocimiento de una realidad más allá del mundo; otros autores, también

idealistas, dirán que la religión y los dioses son ideas de los hombres, y sin

plantearse su realidad, reconocerán que son ideas importantes para la búsqueda

del sentido de la vida.

Por otro lado, los autores más materialistas piensan que lo que moviliza a los

grupos humanos es el impulso de la supervivencia. Para ellos, estos primeros

hombres comprendieron que el conocimiento del entorno les permitía ser más

eficaces en su propósito, así que comenzaron a organizar su conocimiento. Los

mitos sobre el origen y los dioses son la forma de organizar las regularidades que

observaron para adaptarse mejor a ellas y coordinarse mejor como grupos para el

aprovechamiento de los recursos en su entorno.

Ambas maneras de pensar la cosmovisión parten de la evidencia de que los

antiguos seres humanos se percataron de que había una relación entre el orden

de lo que ocurre arriba en el cielo, y el orden de lo que ocurre abajo en la tierra.

Este orden es justamente su visión del cosmos, su cosmovisión.

La importancia de los planetas

Nosotros mismos podemos repetir la experiencia que vivieron los primeros

hombres. Observemos a la caída del sol cómo van apareciendo las estrellas. Una
de ellas, la más brillante nos llamará la atención: no es una estrella, en realidad,

es un planeta, es Venus. Pero esto no lo sabían los primeros humanos. Lo que

ellos sabían es que al pasar de las noches esa estrella no se mueve de la misma

forma que las otras. Este comportamiento irregular llamó la atención, se dieron

cuenta de que en el cielo hay algunos astros que se mueven “por libre”. Algunos

pensaron que se trataban de seres que actuaban según su voluntad, y sacaron la

conclusión de que si el resto del cielo estaba relacionado con el comportamiento

de la naturaleza, entonces la voluntad de estos seres estaba relacionada con el

comportamiento de los seres humanos.

Los planetas que pueden identificarse a simple vista son 5, junto con la luna y el

sol, obtenemos 7 que es el número de días que marcan el ciclo de la semana:

Saturno, Júpiter, Marte, Venus, Mercurio, Luna y Sol

La importancia de las constelaciones

También podemos percatarnos observando repetidamente el cielo de que hay un

camino que el sol repite de Este a Oeste todos los días, y al igual la luna. Si

pudiéramos ver las estrellas al mismo tiempo que el sol, veríamos cómo el astro

avanza pasando entre ellas. Así pensaron los primeros grupos humanos, quienes

agruparon los puntos luminosos dándoles nombres. Estas estrellas, agrupadas

según la forma, son las constelaciones; las constelaciones que se encuentran en

el camino del sol son el zodiaco.

Su importancia, desde el punto de vista ideológico, se encuentra en que las

culturas según su cosmovisión han podido dar una respuesta a su propio origen,
su destino, y su sentido como comunidad con rituales que unifican y organizan las

vidas de sus miembros.

Desde el punto de vista materialista, la importancia de las constelaciones del

zodiaco en el camino del sol está en que marcan cuatro momentos claves en el

ciclo (lo que hoy en día conocemos como solsticios y equinoccios). Indican cuándo

es el día más largo (solsticio de verano) y el día más corto (solsticio de invierno), y

también cuándo los días comienzan a crecer (equinoccio de primavera) y cuándo

a decrecer (equinoccio de otoño). Es decir la importancia radica en que establece

un calendario que permite anticiparse a los cambios y prever el tiempo de la

agricultura.

La importancia de los chamanes

¿Cómo llegaron los grupos humanos a percatarse de estas regularidades? Fue un

proceso lento.

Algunos seres humanos comenzaron a ser capaces de relacionar los movimientos

de los astros con los cambios en la tierra. Así, también fueron capaces de anticipar

los momentos oportunos para buscar ciertos tipos de plantas, o para resguardarse

de la venida del frío. Esta sabiduría les dio cierto poder y reconocimiento, y así

surgieron lo que hoy se conoce como “chamanes”. Ellos eran quienes conocían el

orden, es decir el cosmos, y eran consultados para organizar la vida en común de

acuerdo a los ciclos de la naturaleza, que solo ellos sabían predecir a través de los

signos del cielo.

Fueron concebidos como mediadores entre lo de arriba y lo de abajo. Hombres

que habían sido marcados en su vida por algún tipo de experiencia que los
relacionaba con las fuerzas de la naturaleza, por ejemplo que habían sobrevivido a

la caída de un rayo, al ataque de un animal, o incluso una malformación de

nacimiento.

El chamanismo se desarrolló en grupos no organizados que no establecieron

ciudades estado como los que veremos a continuación. Sobre todo se desarrolló

en Siberia de donde se presume que pasó al territorio americano.

LA APARICIÓN DE LA RELIGIÓN ORGANIZADA Y LA CONCEPCIÓN DEL

COSMOS DE LOS SUMERIOS Y LOS EGIPCIOS

Los grupos humanos, a lo largo de milenios fueron desplazándose y poblando

diferentes territorios, y el lugar donde encontramos restos de un conocimiento más

profundo es en Mesopotamia, en la región entre los ríos Eufrates y Tigris y el Golfo

Pérsico dentro de la zona que hoy se conoce como Oriente Medio. Ahí, leyendas y

conocimientos que se habían transmitido de boca en boca por tradición oral

tomaron forma escrita en unas tablillas que hoy día siguen descifrándose. La

civilización que ahí se desarrolló fue la Sumeria.

Si comparamos la historia de la humanidad con la vida de una persona, podemos

decir que la civilización Sumeria es nuestro primer recuerdo claro.

En ella el saber cambio de manos. Ya no eran estos individuos extraordinarios

llamados chamanes los que ejercían de mediadores entre la tribu y el cielo, ahora

era un grupo organizado según una jerarquía social. Los nuevos portadores de las

claves para organizar la vida económica y social se dividían las funciones según

su posición: cada ciudad sumeria se organizaba jerárquicamente con un rey, al


que seguían los sacerdotes, jefes militares y funcionarios encargados de

diferentes aspectos de la organización.

¿Cómo era la concepción del cosmos para los Sumerios?

Los sumerios se percataron de que sobre el fondo de estrellas fijas se podía

observar la posición de los planetas, de la luna y del sol. Cada uno de estos astros

tenía un camino propio, y esto era muy importante porque si podían predecir cuál

era ese camino, quería decir que su capacidad de predicción sobre lo que ocurría

en la tierra sería también más grande. El camino del cielo, además tenía un

significado religioso, era el camino del dios del cielo, el dios An, y su camino

estaba señalado por las constelaciones. Abajo encontramos a la diosa Ki, la tierra,

que es justamente la esposa An, mostrando una vez más que lo que ocurre en el

cielo está directamente relacionado con lo que ocurre en la tierra.

Su calendario fijaba con precisión entre el resto de las constelaciones el recorrido

que seguían la luna y el sol, a los que nombraban el camino del Dios Nanna

(también llamado Sin) y el camino del Dios Utu (también llamado Shamash). Ellos

fueron quienes identificaron las 12 constelaciones que hoy son sobradamente

conocidas. Así como también fijaron los 7 días de la semana partiendo de Utu y

Nanna y sumando los otros cinco planetas visibles en aquel momento

Mes, signo Traducción Constelación actual

zodiacal
Nisannu El Aparcero, Jornalero Aries

(Luhunga)

Ajaru (Gudanna) Tauro + Pléyades

Simanu El Pastor Celeste y los Orión + Géminis

Gemelos

Du’uzu / Tamuzu El Cangrejo (Allul) Cáncer

Abu El León (Urgula) Leo

Ululu La Espiga (Absin) Virgo

Tashritu La Balanza (Zibanitum) Libra

Arashamna El Escorpión (Girtab) Escorpio

Kislimu / Kissilimu (Pabilsag) Sagitario

Tabetu La Cabra-Pez (Suhurmash) Capricornio

Shabatu El Grande (Ea) Acuario

Addaru El campo (Iku) y las colas de Parte de Piscis

pez

En el cielo de los Sumerios encontramos varios de sus dioses. Eran por tanto

politeístas. Por lo general cada una de sus ciudades estaba consagrada a uno de

sus Dioses, y el valor de los mismos, así como el de las ciudades estaba siempre

en competencia.

Su atención a la riqueza del cielo nocturno les llevó a desarrollar ampliamente las

matemáticas y la creación de diferentes sistemas de medida. El orden que

establecieron estaba relacionado con el orden del cielo pero también con cualquier

aspecto de la vida. Veamos un ejemplo, su sistema de medida era sexagesimal, lo


cual quiere decir que a diferencia de nosotros que tenemos 10, ellos tenían 60

números diferentes. Pero al igual que nosotros, que aprendemos a contar con los

dedos, ellos también lo hacían. ¿Cómo es posible llevar la cuenta de los 60

números con las manos? En su cosmovisión los dedos tenían otro orden que les

permitía contar hasta 60 agrupándolo en 5 bloques de 12 números cada uno (al

igual que las 12 constelaciones). Mientras con el pulgar de una mano contaban las

tres falanges de cada dedo dando un total de 3x4=12 con la otra contaban las

docenas obteniendo 12x5=60. Observa el siguiente gráfico y aprende a pensar los

números como hacía un sumerio.

Su desarrollo matemático y técnico les permitió llegar a ofrecer la primera

concepción astronómica total del cosmos.


La concepción del cosmos de los egipcios

La antigua civilización de Egipto se desarrolló a orillas del río Nilo. Sus

construcciones características, las pirámides, han sobrevivido el paso del tiempo

hasta el presente. El carisma de su religión sigue hoy representado con más o

menos rigor en series de televisión y películas. Sus dioses son conocidos. Por

estas razones, podemos decir que el antiguo Egipto ha superado la muerte, algo

que justamente era su preocupación mayor.

Desde el punto de vista idealista la cosmovisión egipcia se organiza en torno a la

inquietud por la vida y la muerte, a los cuales representan por sus dioses Osiris y

Seth. El primero, Osiris, es símbolo de la fertilidad, en un principio era considerado

dios de los cereales, pero conforme la civilización egipcia fue creciendo, aumentó

de igual manera su simbolismo hasta el punto de ser el dios que permite la

resurrección de los líderes políticos egipcios (es decir, de los faraones). Por otro

lado Seth es el dios de todo lo contrario, de la sequía y la infertilidad, de la muerte

y el caos. Sin embargo ambos son hermanos y los dos son parte de un mismo

orden.

La prueba de que los dos son necesarios para el orden del mundo egipcio está en

la función protectora que también tiene Seth. Este dios es el encargado que

defender al Dios Sol, llamado Ra, para que pueda hacer su recorrido por el cielo.

La mitología egipcia cuenta que el Sol, Ra, al atravesar el cielo es acosado por

una serpiente llamada Apofis, la cual quiere destruir la barca solar en la que viaja

por el cielo. Si Apofis llegara a conseguir su propósito sería el fin del orden

cósmico, que los egipcios llamaban Maat.


Desde el punto de vista materialista hay que observar que la cultura egipcia está

influida totalmente por el rio Nilo. Este rio tiene la peculiaridad de que en ciertas

épocas del año crece sobremanera desbordándose y fertilizando la tierra a su

alrededor. Así, cuando el Nilo se desborda la tierra produce, cuando no, se seca.

Una vez más, una civilización que sea capaz de aprovechar las crecidas al

máximo será más exitosa, y eso es lo que permitía la cosmovisión del antiguo

Egipto.

Como llevamos viendo hasta ahora, el paralelismo entre lo de arriba y lo de abajo

vuelve a repetirse. Así se entiende por qué el dios Ra, dios del sol, se mueve por

el cielo en una barca como lo hiciera si fuera navegando por el Nilo, y además, la

manera de ver el cielo por los egipcios se caracteriza por considerar que la Vía

Lactea (que se ve durante la noche como una acumulación de estrellas que lo

cruza de lado a lado) es la representación del rio Nilo.

En cualquier cosmovisión el conocimiento de los dioses y sus relaciones entre

ellos nos permite entender cómo dentro de esa civilización se relacionaban sus

habitantes, cómo hacían frente a las vicisitudes, y qué temas eran objeto de su

pensamiento. En el caso del antiguo Egipto, el propio saber se volvió objeto de

análisis, siendo Thot el encargado de representarlo. Este dios era considerado el

inventor del lenguaje y del calendario. Algunos investigadores han considerado

que tuvo existencia real y que lo que conocemos de él es una exageración: quizá

fue alguien muy sabio. A él se le atribuyen estas palabras que refuerzan la idea de

que cualquier cosmovisión establece un paralelismo entre lo que ocurre arriba y lo

que ocurre abajo: “Acaso ignoras que Egipto es la imagen del Cielo? ¿La

proyección aquí abajo del orden que reina en el mundo celeste?”


LA CONCEPCIÓN DEL COSMOS EN LOS ANTIGUOS CHINOS
Hemos visto que se puede empezar a hablar del hombre a partir del momento en
el que surge un saber sobre sí mismo y su entorno. Este saber comenzó con los
chamanes, que eran personas a las que su grupo consideraba mediadores entre
ellos y el entorno lleno de dioses. Y posteriormente el saber se separó de
personas individuales y pasó a estar representado por una religión organizada,
que además estaba asociada a una estructura de gobierno (como en el caso
sumerio). Este momento de aparición de la religión organizada es al mismo tiempo
el de la aparición de las primeras civilizaciones.
Llamamos cosmovisión a este saber sobre la experiencia que un grupo de
humanos tiene sobre el orden que existe entre ellos y su entorno, un saber que
está presente en cada forma de comportarse y en cada objeto de ese grupo, es su
manera de pensar, y se transmite al principio sólo de forma oral en tradiciones y
mitos y posteriormente gráfica y escrita.
Algunos autores piensan que se puede hacer una división grande entre la
cosmovisión de todos los pueblos occidentales y los orientales. ¿Cuál es nuestra
manera de pensar en Bolivia? ¿es más oriental u occidental? ¿cuál es la que
predomina en tu curso? Antes de comenzar el tema vamos a hacer un test que
nos va ayudar a descubrirlo y además a comprender las principales diferencias
entre la cosmovisión occidental con su origen mesopotámico y la cosmovisión
oriental.
¿A qué tipo de cosmovisión se acerca tu mentalidad?
Observa las siguientes imágenes y contesta
¿Qué objeto sobra aquí: el panda o la
zanahoria?

El conejo y la zanahoria están


conectados a través de una acción: el
conejo se come la zanahoria. Por otro
lado, el panda y el conejo se conectan
a través de una categoría: son
animales. La primera conexión es a
través de una acción y es propia de los
orientales, mientras que la segunda es
un sustantivo, y es propia de la
mentalidad occidental.
¿Qué objeto sobra: el pasto o la
gallina?
El caso es parecido, si lo que sobra
para ti es el pasto tu mentalidad es
occidental. En cambio, si sobra la
gallina, se acerca más a la cosmovisión
oriental. La clave está en si la conexión
es a través de una acción o de un
sustantivo. Pero hay otra razón más: la
cosmovisión oriental presta más
atención al objeto en su contexto (la
vaca en el pasto), mientras que la
occidental separa cada uno de los
elementos.
¿Qué objeto sobra: la bufanda o la
mano?
Igualmente, si conectaste el guante con
la bufanda porque son prendas de
vestir, tu mentalidad es occidental; si
conectaste mano con guante, es
oriental

Los orígenes de esta cosmovisión los encontramos en la antigua china.


Veámoslos primero desde un enfoque idealista y a continuación desde un enfoque
materialista.
Enfoque idealista sobre la cosmovisión de la antigua china.
Según la leyenda de la china antigua el origen de todo está en el caos, en un
universo aún sin definir. Este caos era llamado huevo cósmico, y en él habitaba un
ser superior llamado P’an-Ku. Su primera acción de este ser es su propio
sacrificio, y de ella surge la primera división con la que comienza el mundo. La
primera división significó el principio de los opuestos en armonía: el Ying y el
Yang. Son el cielo y la tierra.
Esta idea de los opuestos y la armonía es fundamental. Seguramente los primeros
chamanes la transmitieron de forma oral hasta que tomaron forma definida con las
religiones que se dieron en la antigua china. El Taoismo, el Confuncionismo y
finalmente el Budismo arraigaron en esta cultura y fueron sostenidas por
diferentes filósofos.
Desde el punto de vista del Tao, el cosmos se origina a partir de un principio de
fuerza que contiene los opuestos y que se llama TAO, el cual por contener los
opuestos no puede cambiar, y como no puede cambiar es eterno, anterior al
tiempo y al espacio. Es un principio incomprensible para los seres humanos,
aunque algunos pueden llegar a conocer su reflejo en la naturaleza. Estos
hombres son mediadores, como los chamanes, pero tampoco ellos pueden
acceder al TAO, tan solo pueden sentir su presencia a través de su signo.
El signo del TAO es posible verlo en los momentos en los que la división se
manifiesta en armonía. Se ve por ejemplo cuando la dualidad entre el cielo y la
tierra, o entre el frío y el calor, manifiesta también la unidad de toda la totalidad de
la naturaleza, presente en cualquier detalle de la misma. Así, por un lado el TAO
se manifiesta en la totalidad, pero al mismo tiempo en lo particular que surge de
las divisiones originadas con el primer sacrificio de P’an-Ku.
Este sacrificio originario está presente en el resto del mundo, como se muestra en
el siguiente gráfico. En el centro se muestra el símbolo de la dualidad primera
originada por el sacrificio, el yin-yan, en el que se encuentra representados la
unidad de los opuestos en el holismo, y la armonía en el movimiento.

Enfoque materialista sobre la cosmovisión de la antigua china


Sin negar la explicación idealista, el materialismo busca los orígenes de la
cosmovisión oriental en la relación práctica de los grupos humanos con su entorno
natural para procurar su supervivencia. Con esta motivación surgen los estudios
que han dado lugar a la “Teoría del arroz”.
Según esta teoría los pueblos orientales se caracterizan por el cultivo del arroz,
así como los occidentales se caracterizan por el cultivo del trigo. Las diferentes
exigencias de un cultivo y otro marcan las diferencias de mentalidad y cosmovisión
de los dos grandes grupos culturales.
Occidente: cultura del maíz Oriente: cultura del arroz
El maíz es una planta que requiere El arroz es una planta que requiere la
para su cultivo del agua de lluvia. inundación de los campos donde se
Permite el crecimiento en campos cultiva, para lo cual es necesario un
individuales. sistema de regadío con canales y
acequias que atraviesan el territorio
Por lo tanto quienes crecen en esta independientemente de a quien pueda
cultura no necesitan un lazo fuerte de pertenecer.
unidad y observación de sus vecinos. Esto fomenta campos de cultivo donde
La cultura occidental es individualista y el uso del agua es controlado o bien
analítica. por la comunidad completa o por una
autoridad superior.
Por lo tanto quienes crecen en esta
cultura necesitan lazos fuertes de
comunidad y conciencia de la
interconexión de unos con otros.
La cultura oriental es interdependiente
y holística.

Ésta es para un grupo de científicos liderado por el psicólogo Thomas Talhem la


explicación del origen de una mentalidad, que mantenida durante milenios
permanece después en los miembros de esta cultura independientemente de que
sean o no agricultores.

LA CONCEPCIÓN DEL COSMOS EN LOS ORIGINARIOS AMERICANOS

En temas posteriores veremos en particular algunas de las culturas americanas,

pero en general ¿hay algún punto en común a todas? ¿hay algo parecido a lo que

encontramos en oriente cuando veíamos la mentalidad oriental?

Teoría del origen único y del origen múltiple

Veamos primero cómo llegaron los humanos, que como hemos visto se originaron

hace varios milenios en África, hasta América. Hay dos teorías principales: la del

origen único y la del origen múltiple.

La teoría del origen único plantea que grupos humanos procedentes de Siberia

entraron en el continente Americano por el norte, en un momento en el que ambos

continentes estaban unidos por el hielo. Desde esta teoría se pueden explicar

similitudes que hay entre los pobladores de las diferentes culturas americanas y
los asiáticos. Algunas de estas características se ven en el cabello lacio y oscuro,

el poco bello facial (sin barba), ojos oscuros y rasgados.

Entre todos hay un rasgo llamativo, se trata de la mancha mongólica, propia del

pueblo mongol en Asia, pero que también comparten muchas personas en el

territorio americano. Así en Bolivia hay presencia de niños que nacen con esta

mancha, normalmente en la zona lumbar, y que desaparece antes de los dos

años. Si tú la tuviste es muy probable que en tu sangre haya ascendencia

siberiana.

Estos grupos humanos que llegaron hace más de 10000 años al continente

americano habrían traído consigo su peculiar manera de ver el mundo, su

cosmovisión. Que se habría ido concretando de diferentes maneras, primero de

forma oral a través del chamanismo y el totemismo (muy abundante entre los

pueblos originarios de Norte América) y más tarde en las civilizaciones de Centro

América donde adopta formas con pautas definidas por la religión.

La teoría de origen único logra dar respuesta a algunos interrogantes como los

que estamos presentando pero hay científicos que no la consideran suficiente.

Otro enfoque es el de la teoría poliracial o también llamada teoría del origen

múltiple.

La teoría del origen múltiple acepta la entrada de grupos humanos por el norte,

pero añade la llegada a través del océano desde las islas oceánicas. Esta teoría

se basa en semejanzas culturales entre las culturas de los pueblos polinesios y la

cultura quechua.
¿Es posible que la cultura quechua tenga origen en el mestizaje con la cultura de

los viajeros polinesios que llegaron hasta américa?

Una de las mayores pruebas de que esto es así es la evidencia de que el camote,

planta originaria de América llegó en algún momento a la Polinesia. Los estudios

han demostrado que esta planta viajó en algún momento del territorio incaico

hasta el territorio de la actual Nueva Zelanda, donde aún se la nombra “kumara”

que es la misma palabra por la que se nombra en el aymara, y que actualmente es

usada por poblaciones quechuablantes en diferentes lugares. Para este grupo de

científicos, la presencia de esta planta en la Polinesia es fruto de un intercambio

comercial que se dio alrededor del año 1000 de nuestra era.

Una consecuencia importante de esta teoría es que desbanca a Cristóbal Colón

como primer extranjero en llegar a América.

¿Hay una cosmovisión Americana?

Son varios antropólogos y filósofos los que han tratado de dar unidad al territorio

americano.

Desde un enfoque idealista:

El filósofo Argentino Rodolfo Kusch cree que sí hay un pensamiento común. Para

él se trata de lo que llama el “mero estar” antes que el “ser”.

Rodolfo Kusch estudia la cultura incaica y aymara. Sus estudios le conducen a la

idea de que las culturas Americanas tienen un sentir del tiempo apegado por

completo a los ciclos naturales con un sentido de espera. A diferencia de las

culturas europeas que buscan la experiencia del control de la naturaleza y el

progreso, las culturas americanas tienen como base la experiencia de su lugar en

la naturaleza.
Analicemos un fragmento del autor:

“Este mero estar encierra todo lo que el quichua había logrado como cultura.

Supone un estar “yecto” en medio de elementos cósmicos, lo que engendra una

cultura estática, con una economía del amparo y agraria, con un estado fuerte y

una concepción escéptica del mundo. Todo lo cual se debió dar también en los

imperios anteriores”.

En este cuadro presentamos las diferencias que el autor encuentra entre la cultura

quichua (que él extiende a toda américa) y la cultura europea

Cultura quichua Cultura europea

Estático. El sujeto es afectado por el Dinámico. El sujeto afecta al mundo y

mundo. lo modifica.

Economía del cuidado. Economía del desarrollo.

Acción principal: estar en el mundo Acción principal: ser alguien como

individuo o persona

Actitud: Contemplación Actitud: Acción

Desde un enfoque materialista:

Al igual que habíamos visto en la comparación entre oriente y occidente a través

de la “teoría del arroz” hay para américa un cultivo que unifica toda la región: el

maíz. ¿Es esta planta la generadora de un tipo de cultura con las características

que señala Rodolfo Kusch desde su enfoque principalmente idealista?

El maíz es sin duda propio de américa, y está presente en todo el territorio.

Encontramos en los diferentes pueblos explicaciones mitológicas sobre su origen.


Pero centrándonos en los aspectos de su cultivo y la relación con la cultura que lo

produce podemos dar algunos datos:

El maíz
LOS ZODIACOS EN EL VIEJO MUNDO Y AMÉRICA DEL NORTE

Como hemos visto en el tema anterior cada cultura genera una forma de ordenar

todo lo que le rodea, este orden permite que sus miembros se relacionen entre sí,

con la naturaleza y con lo desconocido. Hemos visto dos enfoques para el estudio

de la cosmovisión, el idealista y el materialista. Ninguno de los dos es capaz de

explicar por completo el mundo. Por un lado, los enfoques materialistas se basan

en la ciencia y pretenden ser muy apegados a las pruebas materiales y

demostrables, y así a veces no consiguen explicar experiencias que son en

realidad importantes para los miembros de una cultura; por otro lado, los enfoques

idealistas, que se basan en la fuerza de las ideas abstractas o en la espiritualidad,

a veces caen teorías que son contradictorias con el resto de la realidad.

El calendario, desde el lado materialista, hemos visto que es un instrumento

cultural que organiza aspectos del mundo de una cultura; pero también, desde el

lado idealista, el calendario incluye ideas que conectan a la cultura en su intento

de acceder a lo desconocido. Así, la astrología y el zodiaco surgen de una forma

natural junto con la astronomía y el calendario, impulsados por la experiencia de

que el hombre puede predecir el comportamiento de la naturaleza a través del uso

de esta herramienta. Sin embargo, a lo largo de la historia el conocimiento

científico fue diferenciándose del resto de formas de conocer por su capacidad de

demostrar sus predicciones con más acierto y por contar con un método más

sistemático; así la astronomía se convirtió en conocimiento científico

diferenciándose de la astrología. Pero eso no significó el fin de la astrología, pues

la experiencia de que lo que ocurre en el cielo influye sobre lo que ocurre en la

tierra, y la evidencia de que de la ciencia no puede enfrentarse a la experiencia de


lo desconocido, hizo que se mantuviera con vida el saber de la astrología y la

creencia en su poder de predicción sobre las vidas de las personas. Veamos

algunos ejemplos.

El Zodíaco Lunar Chino, según Volguine

Alexander Volguine es un astrologo francés que ha escrito libros como “Sea usted

su propio astrólogo”, o “La utilización del Tarot en la Astrología Judicial”. Él es

también un estudioso del Zodiaco Lunar Chino.

Este zodiaco se organiza según el año de nacimiento en esta tabla se muestra:

LA RATA (1936, 1948, 1960, 1972, 1984, 1996, 2008)


Características: inteligencia social, gentil, trabajadora y ahorradora
EL BUEY (1937, 1949, 1961, 1973, 1985, 1997, 2009)
Características: tranquilo, paciente, cariñoso, trabajador ordenado, esforzado,
familiero pero celoso, autoritario, amante del arte y la música
EL TIGRE (1938, 1950, 1962, 1974, 1986, 1998, 2010)
Características: pasional, energético, aventurero, con mucha energía, amiguero
fiel, con liderazgo, seductor, a veces excesivo
EL CONEJO (1939, 1951, 1963, 1975, 1987, 1999, 2011)
Características: moderado, inteligente, discreto, previsor, atento, pacífico,
diplomático en situaciones difíciles
EL DRAGÓN (1940, 1952, 1964, 1976, 1988, 2000, 2012)
Características: Imaginativo, generoso, emprendedor, lleno de fuerza y vitalidad,
descontrolado cuando se enoja, desconfiado, buen consejero, sentimental,
enamoradizo
LA SERPIENTE (1941, 1953, 1965, 1977, 1989, 2001, 2013)
Características: determinación, gran conversadora, intensa y prudente al mismo
tiempo, celosa y posesiva con su familia, amiguera leal, conserva la calma en
situaciones difíciles
EL CABALLO (1942, 1954, 1966, 1978, 1990, 2002, 2014)
Características: popular, optimista, aventurero, gran hablador, impaciente,
emprendedor, gran amigo, le gusta el dinero y los viajes, distintas culturas y las
fiestas
LA CABRA (1943, 1955, 1967, 1979, 1991, 2003, 2015)
Características: creativa, artística, positiva, elegante, sensible, cariñosa,
persigue sus sueños, familiera, amante de la naturaleza y la tranquilidad,
trabajadora
EL MONO (1944, 1956, 1968, 1980, 1992, 2004, 2016)
Características: ingenioso, divertido, persuasivo, sociable, conflictivo, le gusta
ser valorado, amante de la fiesta y los excesos
EL GALLO (1945, 1957, 1969, 1981, 1993, 2005, 2017)
Características: ordenado, observador, egoísta, familiero, romántico,
determinado, controlador, inteligencia social, despreocupado de sí mismo
EL PERRO (1946, 1958, 1970, 1982, 1994, 2006, 2018)
Características: trabajador, honesto, leal y justo en las relaciones, gran
capacidad de escucha y consejero, buen humor, fiel aunque celoso, nervioso
EL CERDO (1947, 1959, 1971, 1983 1995, 2007, 2019)
Características: Trabajador, sincero, honesto, confiado, valiente, servicial, no
pretencioso, apegado a la realidad, educado, paciente hasta cierto punto,
sensual.

El Zodíaco Lunar en la India.

El sistema astrológico del hinduismo tiene el nombre de Yiotisha, en ella los Rashi

son los signos del zodiaco que se corresponden con las constelaciones que como

hemos visto vienen de la tradición sumeria, pero además, se corresponde también

con una parte del dios Vishnú.

Signo Parte del cuerpo


Meṣa (Aries) cabeza
Vṛṣabha (Tauro) boca
Mithuna (Géminis) Digestivo
Karka (Cáncer) dos lados
Siṃha (Leo) corazón
Kaniá (Virgo) sistema digestivo
Tula (Libra) área umbilical
Vrischika (Escorpio) generative organs
Dhanus (Sagitario) muslos
Makara (Capricornio) rodillas
Kumbha (Acuario) parte baja de las piernas
Mīna (Piscis) pies

El Zodíaco lunar en el sudeste norteamericano

En Norteamérica especialmente prevalece el totemismo como forma religiosa. Un

tótem es un símbolo entorno al que se agrupa un conjunto de seres humanos que


se consideran miembros de una misma comunidad. Normalmente representa un

animal con el que este grupo mantiene una relación especial, de equilibrio

ecológico, y entorno al que se establecen rituales que fortalecen su sentido de

pertenencia al clan y su vínculo con el pasado ancestral y su entorno natural.

Se encuentran dos formas de totemismo, el concepcional y el ancestral. El

totemismo concepcional asocia el tótem con el momento de nacimiento; mientras

que el totemismo ancestral establece la asociación entre la comunidad y sus

antepasados.

Según los nativos de Norteamérica los símbolos totémicos según la fecha de

nacimiento son los siguientes:

Nutria (20 de enero - 18 de febrero)


Características: Se adapta a todas las situaciones, perceptiva, sociable, valiente,
honesta, puede ser inescrupulosa, rebelde
Lobo (19 de febrero – 20 de marzo)
Características: Gran intuición, inteligente, compasivo, tolerante, sin embargo
solitario e independiente, puede ser poco práctico y vengativo y obsesivo
Halcón (21 de marzo – 19 de abril)
Características: liderazgo, con ambición e iniciativa, entusiasta y audaz, aunque
puede ser impaciente, intolerante y muy sensible
Castor (20 de abril – 20 de mayo)
Características: Concreto, paciente, tenaz, observador del entorno lo adapta a
sus necesidades, fiel, pero puede ser posesivo, exigente y arrogante
Ciervo (21 de mayo – 20 de junio)
Características: simpático, gran conversador, amiguero, de carisma alegre y
contagioso, aunque puede ser irresponsable impaciente e imprevisible
Pájaro Carpintero (21 de junio – 22 de julio)
Características: Sociable, empático, sentimental, con necesidad de protección y
de ayudar a los demás, puede ser celoso, posesivo y rencoroso
Salmón (23 de julio – 22 de agosto)
Características: Motivador y creativo, espontaneo y fogoso, seguro de sí mismo
aunque le teme al ridículo, puede ser intolerante y exagerado
Oso (23 de agosto – 22 de septiembre)
Características: Pragmático, pausado, paciente y meticuloso, rutinario y atento
con los demás, puede ser escéptico, terco y perezoso
Cuervo (23 de septiembre – 23 de octubre)
Características: Diplomático, idealista, busca y mantiene la armonía en su
entorno, estable en sus relaciones aunque puede ser demandante y vengativo
Serpiente (24 de octubre – 21 de noviembre)
Características: Intuitiva, cambiante, conectada con lo sobrenatural, puede ser
resentida, y vengativa
Búho ( 22 de noviembre – 21 de diciembre)
Características: Tranquilo, alegre, idealista, directo al dar su opinión, puede
llegar a ser hiriente y combativo
Oca ( 22 de diciembre – 19 de enero)
Características: Sociable y cariñosa, responsable y respetuosa, perseverante,
ambiciosa y tenaz, puede ser obsesiva y terca

Los calendarios y la astronomía en América Precolombina.

Los pueblos precolombinos en Centroamérica y Sudamérica habían conformado

civilizaciones y consolidado formas de religión organizada. Como en los casos que

hemos visto anteriormente fue clave el desarrollo de la astronomía, por ser un

saber capaz de interpretar y predecir los movimientos de los astros en el cielo para

anticiparse a los cambios en la tierra y organizar la vida comunitaria y la

producción agrícola. El calendario fue por tanto un instrumento producto de la

ciencia de estas civilizaciones.

Veremos en temas posteriores el sentido del calendario incaico en el marco de lo

que hemos estudiado. Ahora, uno de los calendarios que más ha sorprendido a los

historiadores es el calendario maya.

El calendario Maya

La organización del tiempo en la cultura Maya contaba con varios calendarios,

entre ellos destacamos el calendario que sigue el ciclo solar llamado Haab y el

calendario sagrado, llamado Tzolkin.


El calendario Haab divide el ciclo del sol en 18 meses de 20 días cada uno,

añadiendo un mes de 5 días para completar los 365 días. Este calendario servía

para la organización de la vida social y productiva.

Pero el calendario Tzolkin es un misterio desde nuestra perspectiva actual.

Realiza la división del tiempo de la siguiente manera. Consta de dos series, una

de 20 días nombrados según sus dioses en un orden definido y otra de 13 días de

la semana. El conteo se lleva sobre la semana de 13 días nombrando el día con el

nombre del dios y el número de posición dentro de la semana, de manera que

cuando se completan los 13 días se vuelve al primero de la siguiente semana

asignándole el nombre del dios correspondiente. Así continua la serie hasta

completar 20 semanas de 13 días cada una, coincidiendo con la repetición del

grupo de dioses 13 veces, y dando un ciclo de 260 días.

Los dos calendarios se superponen estableciendo en su avance un nombre doble

para cada día, uno desde el calendario Tzolkin y otro desde el calendario Haab.

Naturalmente el ciclo del Tzolkin es más breve (260 días) y cuando empieza su

repetición el Haab sigue avanzando. Funcionan como un engranaje con dos

ruedas que girando vuelven a estar al cabo del tiempo en la posición inicial

recomenzando el ciclo: este ciclo grande es de 18980 días. Es lo que se llama “la

rueda calendárica”.

Los cálculos mayas del tiempo nos dan una idea de su conocimiento matemático,

y abren multitud de interrogantes sobre el sentido de los mismos.

Estos son los días del calendario maya:

Los Kines o días


Maya yucateco Significado
Imix Maíz
Ik Viento, espíritu
Akbal Anochecer
Kan Amarillo, estar en sazón
Chicchan Serpiente, rebajarse, empequeñerse
Cimi Muerte, mortal
Manik Venado, pasar el espíritu
Lamat Conejo
Muluc Lluvia, hacer montones
Oc Entrar, pie, puñado
Chuen Hilo, artista
Eb Diente
Ben Cañaveral
Ix Jaguar
Men Pájaro
Zip Búho
Caban Inteligencia
Etznab Pedernal
Cauac Trueno
Ahau Señor Principal