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EL NACIONALSOCIALISMO

Esta ideología, de tipo fascista, también llamada Nazismo, como abreviatura de su nombre
alemán, inspiró un régimen dictatorial en Alemania, responsable de terribles atrocidades y del
estallido de la Segunda Guerra Mundial.

Antecedentes

Los principios ideológicos elaborador por Adolf Hitler a partir de la década de 1920-30 procedían
de movimientos ya existentes en la Alemania del primer tercio del siglo XX.

El pangermanismo o deseo de integrar a todos los pueblos de origen germánico, identificados por
la lengua y la historia, dentro de un mismo Estado homogéneo. De la mano de teóricos como
Frantz o Lagarde, había constituido un movimiento organizado desde 1891. Las pérdidas
territoriales tras la Primera Guerra Mundial exacerbaron estos sentimientos. Se criticaba el
sistema político vigente, en aras de un nacionalismo popular crecientemente antiliberal. Se
abogaba por un Estado fuerte y autoritario que extendiera la fuerza del espíritu prusiano por toda
Alemania. Se defendía un nacionalismo estatista alemán neoconservador y apegado a la tradición
prusiana y protestante. Rechazaba el liberalismo, el catolicismo, el capitalismo, la democracia y el
marxismo, ideas todas ellas extrañas al espíritu del pueblo alemán.

A todas estas corrientes se sumó el antisemitismo. La exaltación de la raza germánica y el deseo de


reducir la influencia de los judíos en Alemania, que se exageraba suponiendo conspiraciones para
dominar el país y el mundo entero, se extendieron por otros grupos, desde los socialistas hasta los
partidos socialcristianos. Aparecieron sociedades antisemitas como la Thulegesellschaft, que
influirían profundamente en la sociedad alemana. Estas tendencias y movimientos prepararon el
terreno para el nazismo y muchas de ellas colaborarían con él, facilitando su encumbramiento.

Durante el período de gobierno y poderío nazi (iii Reich ), manejando los poderes ejecutivo y
legislativo y un gran aparato represor, los nazis lo emplearon para suprimir cualquier elemento
contrario al régimen. En aras de una igualación (nazificación) de toda la sociedad. Se disolvieron
todo tipo de asociaciones (religiosas, sindicales, culturales, etc.), sustituidas por las distintas
secciones del movimiento nazi. También se hizo especial hincapié en la propaganda, dirigida por
Goebbels y la educación, encargada de formar ciudadanos alemanes físicamente fuertes y afectos
al régimen.
Ya en estos anos se crearon los primeros campos de concentración (Oranienburg y Dachau),
dirigidos por la SS, para albergar a los perseguidos políticos. Himmler se convirtió en la cabeza de
un inmenso dispositivo policial y represivo. Se depuró la prensa y se tomaron las primeras medidas
antisemitas, que se completarían con las leyes raciales de Nuremberg (1935). Esta política de
persecuciones se extendería a gran parte de Europa durante la Segunda Guerra Mundial,
afectando a millones de personas.

En los campos de exterminio (Auschwitz, Treblinka) se desarrollaron métodos de eliminación


masiva aterradores por su eficacia. Las SS aplicaron esta “Solución final” o Endlosung a diversos
colectivos, particularmente judíos, eslavos y gitanos.

Esta gran matanza (sobre todo cuando se refiere a las víctimas de origen judío), es lo que se
conoce con el nombre de “Holocausto”, cuyas características detallaremos a continuación.

El Holocausto

“Holocausto” es una palabra de origen griego que significa “sacrificio por fuego”. El Holocausto fue
la persecución y asesinato de seis millones de judíos por parte del gobierno nazi. Todo esto se
realizó basado en la creencia que tenían los alemanes de que eran una raza superior, y por tanto,
los judíos eran una raza considerada inferior y merecían morir.

Además de judíos, los alemanes también consideraban razas inferiores a los gitanos, los
discapacitados y algunos grupos eslavos como polacos y rusos. Por razones políticas otros grupos
perseguidos fueron los homosexuales, los testigos de Jehová, los comunistas y los socialistas.

Antes de empezar la Segunda Guerra Mundial, los alemanes ya habían creado campos de
concentración para encarcelan a todos los grupos perseguidos.

Durante la guerra, los nazis crearon los ghettos, campos de detención temporal y campos de
trabajos forzados. En ellos, forzaban a la población judía a vivir en condiciones realmente
miserables. Los aislaban de la población no judía así como de las otras comunidades judías. Los
nazis crearon más de 400 ghettos.

Entre 1942 y 1944, los nazis deportaron a millones de judíos desde los territorios ocupados a los
campos de exterminio, donde fueron ejecutados en instalaciones diseñadas especialmente para
ello.

Los alemanes nazis obligaban a los judíos a realizar trabajos forzados para el gobierno alemán, así
como a llevar insignias que los marcaban como judíos.

Algunos ghettos importantes fueron los de Varsovia (donde ocurrió la sublevación más importante
en el año 1943), Vilna, Bialystok, Czestochowa y Lodz.
Durante los últimos meses de guerra, muchos prisioneros de guerra fueron trasladados en las
llamadas “marchas de la muerte” para evitar la liberación de éstos por parte de los aliados.Los
crímenes cometidos durante el Holocausto devastaron la mayoría de las comunidades judías de
Europa.

Los guetos

Después de la conquista de Polonia la mayoría de los judíos de ese país fueron encerrados en
guetos.

Después de la primer ola de asesinatos masivos ejecutados en los territorios que habían estado en
manos de la Unión Soviética, también allí se establecieron guetos, a pesar de que en la mayoría de
los casos la época de encierro de los judíos debería de ser muy corta antes de su aniquilación. En
total los alemanes erigieron más de mil guetos en Europa oriental y unos pocos en el centro y sur
del continente.

La vida diaria en los guetos

Los judíos podían llevar solamente posesiones personales, perdiendo de esa manera el resto de
sus propiedades. El hacinamiento en los guetos era enorme y la falta de higiene un problema
insoluble. Las raciones oficiales de comida eran insuficientes para el sustento. Bajo esas
circunstancias la vida en el gueto se caracterizaba por el hambre agudo y altos índices de
enfermedad y muerte. Los alemanes tomaban severas medidas contra los contrabandistas de
comida, incluso la pena de muerte.

A pesar de las condiciones inhumanas se llevó a cabo en los guetos por medio de organizaciones
comunitarias e instituciones de ayuda un esfuerzo concentrado para preservar la vida y satisfacer
las necesidades de la comunidad.

El 21 de setiembre de 1939 el jefe de la Policía de Seguridad de las SS ordenó que los judíos
residentes en aldeas y pueblos en la zona de ocupación alemana de Polonia sean concentrados en
ciudades grandes cercanas a éstos. Ese fue el primer paso para el establecimiento de los guetos en
Polonia. Los judíos fueron encerrados en guetos, situados por lo común en la parte más pobre y
descuidada de la ciudad, a menudo sin electricidad e instalaciones sanitarias básicas. A principios
de 1940 fue establecido en Lodz un gueto grande, herméticamente cerrado. El más grande se
estableció en Varsovia a fines de 1940, donde fueron encerrados al comienzo unos 445.000 judíos.

El comienzo de la Solución Final

Luego de la invasión alemana a la Unión Soviética el 22 de junio de 1941 comenzaron los


fusilamientos masivos de judíos. Más del 80% de los judíos lituanos fueron asesinados hacia fines
de 1941. 150.000 judíos de Rumanía fueron exterminados por alemanes y rumanos en los
primeros meses de la invasión alemana a la Unión Soviética.

Hasta comienzos 1943 fueron de asesinados la mayoría de los judíos de Ucrania y Bielorrusia
occidentales.

En enero de 1942 fue convocada en un suburbio de Berlín la Conferencia de Wannsee con el


propósito de coordinar los métodos de ejecución de la 'solución final del problema judío'.

Los preparativos de la ‘Solución Final’

Nunca ha sido encontrado un documento que indique cuando y de qué modo se decidió el
exterminio masivo de los judíos. Numerosos investigadores coinciden que esa orden jamás fue
emitida por escrito, sino que fue dada en forma oral por Hitler o bajo su conocimiento, en el
verano de 1941.

El 31 de julio de 1941, poco después de la invasión a la Unión Soviética, el Mariscal del Reich
Hermann Goering ordenó al Jefe de la Policía de Seguridad Reinhard Heydrich "que efectúe los
preparativos necesarios ... con objeto de conseguir una solución global de la cuestión judía en las
esferas de influencia alemana de Europa." Paralelamente a la invasión comenzó el asesinato de
hombres judíos y poco tiempo después el de mujeres y niños.

En noviembre se produjo un cambio en la política nazi que tuvo graves consecuencias. Los
fusilamientos masivos no cumplían con las expectativas del régimen y tenían una influencia dañina
sobre el comportamiento de las tropas. Por esa época los jerarcas nazis eran conscientes que la
"guerra relámpago" había fracasado y que la lucha contra la Unión Soviética iba a prolongarse
mucho más de lo esperado. De tal modo que el método de fusilamientos masivos no sería
eficiente y no conseguiría los objetivos con la prontitud deseada. Por ello en noviembre o
diciembre se comenzó a considerar la utilización de un método más organizado y planificado - de
hecho industrializado - de asesinato masivo.
Ya en el verano de 1941 Rudolf Hoess, comandante del campo de Auschwitz, había recibido la
orden de experimentar con métodos nuevos de exterminio. La idea que se adoptó fue la
utilización de cámaras de gas para tal fin.

Este método había sido utilizado durante 1939 - 1941 en el así llamado "Programa de Eutanasia",
durante el cual decenas de miles de discapacitados y enfermos mentales alemanes fueron
asesinados. El programa causó un furor público en Alemania, liderado por las Iglesias, y fue
cancelado oficialmente. Pero la experiencia adquirida sirvió de base para mejorar los métodos de
asesinato masivo e hizo posible trasladarlos a los campos de exterminio.

El primer experimento de asesinato en masa con gas fue llevado a cabo en Auschwitz en setiembre
de 1941. Las víctimas fueron prisioneros de guerra soviéticos. Gas cianhídrico (Zyklon B) fue
inyectado dentro de un recinto cerrado herméticamente, provocando la muerte de los prisioneros
después de un corto tiempo.

La conferencia de Wannsee - El 20 de enero de 1942 se realizó en el suburbio berlinés de Wannsee


una reunión de suma importancia convocada y dirigida por Reinhard Heydrich, y en la que
participaron dieciséis altos funcionarios y representantes de organismos centrales del Reich
alemán. Durante la misma se coordinaron los planes de exterminio entre la Oficina Central de
Seguridad del Reich, que dirigía Heydrich, y los ministerios y entidades que debían participar en la
ejecución de la “solución final”.

Heydrich hizo mención de 11.000.000 de judíos comprendidos en el plan nazi para la “solución
final del problema judío en Europa.” En el protocolo de la reunión se destacó que “... con la previa
autorización del Fuehrer , la evacuación de los judíos hacia el Este reemplaza la emigración...”

A continuación se creó una red de campos de concentración y campos de exterminio en los cuales
fueron asesinados más de tres millones de judíos.

El comienzo de la Solución Final

Luego de la invasión alemana a la Unión Soviética el 22 de junio de 1941 comenzaron los


fusilamientos masivos de judíos. Más del 80% de los judíos lituanos fueron asesinados hacia fines
de 1941. 150.000 judíos de Rumanía fueron exterminados por alemanes y rumanos en los
primeros meses de la invasión alemana a la Unión Soviética.

Hasta comienzos 1943 fueron de asesinados la mayoría de los judíos de Ucrania y Bielorrusia
occidentales.

En enero de 1942 fue convocada en un suburbio de Berlín la Conferencia de Wannsee con el


propósito de coordinar los métodos de ejecución de la 'solución final del problema judío'

Implementación de la Solución Final


Los judíos eran obligados a concentrarse en las cercanías de una estación de tren y de allí
deportados a campos de exterminio en un trayecto cuya duración y pésimas condiciones causaban
numerosas víctimas aún antes de llegar al campo. En éstos fueron sistemáticamente exterminados
los judíos europeos como parte de la 'solución final'.

En algunos de los campos se construyeron cámaras de gas permanentes. Aquellos contaban con
un equipo restringido formado de unos 30 oficiales alemanes, y de 120 a 150 auxiliares
ucranianos. En Chelmno, Belzec, Sobibor y Treblinka no se realizaban selecciones de prisioneros.
Inmediatamente después del arribo de los trenes a los campos, las víctimas - hombres, mujeres y
niños - eran enviadas directamente a su muerte.

La deportación a los campos de exterminio

La orden de iniciación de la “operación” era entregada al Judenrat de forma sorpresiva, sin


ninguna notificación previa, a menudo durante la época de festividades judías, cuando disminuía
la sensación de alerta de las víctimas.

La ejecución de la estaba a cargo de fuerzas policíacas locales y la policía del orden judía debía
participar en las redadas. Los judíos debían concentrarse en lugares de reunión fijados de
antemano, por lo común cercanos a una estación de tren, portando algunas pocas pertenencias
que les era permitido llevar. Durante la "acción" todo aquel que no cumplía con la orden de
presentarse o no caminaba con la premura requerida, era fusilado.

En la estación los deportados subían a vagones de carga carentes de ventilación, instalaciones


sanitarias y agua y terriblemente hacinados. Los furgones se cerraban herméticamente y la
travesía podía demorar varios días. La falta de agua y alimento causaba la muerte de muchos.

La maquinaria de exterminio empleó todo tipo de subterfugios y engañifas para confundir a las
víctimas. A los judíos de Polonia se les explicó que "elementos excedentes, desocupados" eran
enviados a trabajar al Este, y a los de occidente que eran despachados para su reestablecimiento
en el Este. Las acciones comenzaban súbitamente golpeando a ciudades y pueblos, prolongándose
por varios días o semanas. Al principio eran deportados los más débiles: los pobres y los
refugiados. Los restantes vivían con la ilusión de que podrían salvarse. Luego de la primer
expulsión, venía la siguiente, hasta la liquidación total.

La reacción de los judíos estuvo condicionada por algunos factores fundamentales: en los meses y
años que precedieron al exterminio los nazis hicieron todo lo posible para debilitar a sus víctimas
tanto física como moralmente. Trataron de minar su fuerza de voluntad, despojarlos de su
dignidad humana, destruir sus instituciones comunitarias y aislarlos del mundo exterior. De tal
modo que el hambreamiento sistemático y la muerte que acechaba en cada rincón minaron la
capacidad de reacción de las masas apiñadas en los guetos y de sus posibilidades de reunir
fuerzas. Lo único que ya les importaba eran las preocupaciones del presente inmediato: salvar a
sus seres queridos, conseguir un pedazo de pan para mantener el cuerpo ávido de calor y
alimento. La catástrofe se desmenuzó en un sinfín de tragedias personales y de una terrible
impotencia colectiva.

Al producirse las operaciones los judíos sufrían una conmoción que les impedía toda posibilidad de
organización y defensa en amplia escala. Las noticias de la existencia de campos de muerte eran
recibidas con escepticismo y desconfianza. La simple lógica y el sentimiento humano se negaban a
aceptar la posibilidad de su existencia. Los nazis lograron confundir a sus víctimas hasta el último
momento.

Campos de concentración

Los primeros campos de concentración en Alemania fueron creados poco después del
nombramiento de Hitler como canciller en enero de 1933.

El campo de Dachau fue el único campo de concentración creado en 1933 y permaneció en activo
hasta 1945.

Para 1939 ya había seis grandes campos de concentración. Además del campo de Dachau, se
crearon Sachsenhausen (1936), Buchenwald (1937), Flossenbuerg (1938), Mauthausen (1938), y
Ravensbrueck (1939).

Campos de exterminio.

Estos campos nazis fueron creados exclusivamente para el asesinato en masa de judíos. De hecho,
más de tres millones de judíos fueron asesinados en los campos de exterminio, mediante el gas o
el fusilamiento.

El primero de estos campos se creó fue Chelmno en 1941 en la parte de Polonia anexada a
Alemania.

Dos años después, más de millón y medio de judíos habían sido asesinados.
El campo de exterminio más grande era el de Auschwitz-Birkenau en Polonia, que para la
primavera de 1943 ya funcionaba con cuatro cámaras de gas, llegando a matar hasta ocho mil
judíos cada día.).

Las etapas finales del Holocausto y sus secuelas

Durante los últimos estertores de la guerra, cuando Alemania retrocedía en todos los frentes,
parte de los trabajadores forzados judíos que quedaban en los guetos - convertidos en campos de
trabajo - fueron asesinados. Los restantes fueron deportados a centros de exterminio que todavía
funcionaban, como Chelmno y Auschwitz, o evacuados a campos de trabajo y concentración en
Alemania. Esas evacuaciones se realizaron en condiciones inimaginables, en "marchas de la
muerte" durante las cuales fueron asesinados gran parte de los prisioneros.

Los centenares de miles de judíos que sobrevivieron, ya sea ocultos, o en la Unión Soviética, o en
los campos regresaron a sus antiguos hogares para encontrarse con la furia y el odio de sus
vecinos. Cerca de mil sobrevivientes fueron asesinados en Polonia en los primeros meses de la
posguerra por pandillas antisemitas. Decena de miles huyeron hacia el oeste y se concentraron en
campos de desplazados en Alemania, Austria e Italia.

Después de la guerra fueron enjuiciados decenas de miles de criminales de guerra alemanes y sus
colaboradores.

Muchos de los sobrevivientes trataron de llegar a la Tierra de Israel, pero fueron expulsados por
las autoridades británicas a campos de detención en Chipre.

Con la creación del Estado de Israel se abrieron las puertas de la emigración para los
sobrevivientes del Holocausto. Asimismo, cerca de 100.000 de ellos emigraron a los Estados
Unidos, Canadá, Argentina, Brasil, Australia y otros países.).

Los últimos meses del Reich alemán

Las “Marchas de la Muerte”

Al desmoronarse el frente oriental y con la consecuente desintegración del Tercer Reich las fuerzas
alemanas comenzaron una retirada masiva hacia el interior de Alemania.
A fines de 1944 y a principios de 1945 comenzaron las evacuaciones de prisioneros de los campos
de concentración y exterminio, conocidas como “las marchas de la muerte.” El 25 de noviembre
de 1944 Himmler dio la orden de desmantelar las instalaciones de exterminio de Auschwitz y en
enero de 1945 ordenó la evacuación de los campos cercanos al frente y el traslado de los
internados hacia Alemania. La directiva era de no permitir la liberación de los prisioneros de los
campos, como había ocurrido en Majdanek, hecho que permitió revelar los crímenes allí
cometidos. Por ese entonces comenzaron las marchas desde Auschwitz hacia Gross-Rosen,
Sachsenhausen, Mauthausen, Dachau, Ravensbrueck, Buchenwald, y Bergen-Belsen. Auschwitz fue
liberado por el ejército soviético el 27 de enero de 1945.

Los prisioneros de cientos de campos en Polonia y Prusia oriental fueron evacuados hacia el oeste,
a los confines del Reich. En un invierno sumamente crudo, mientras se oían en la lejanía los ecos
de la artillería, los prisioneros fueron conducidos en vagones de carga y en columnas de a pie en
un itinerario despiadado que se prolongó por semanas y meses. Parte de los prisioneros,
demasiado débiles para iniciar la marcha, fueron asesinados en el lugar, y algunos pocos enfermos
abandonados a su suerte en el campo. Para los guardias la misión significaba demorar su retirada
hacia el oeste, lo cual aumentaba su deseo de librarse cuanto antes de los prisioneros para poder
escapar del avance soviético. A lo largo de las rutas de las “marchas de la muerte” fueron hallados
después de la guerra centenares de fosas comunes en las que habían sido enterrados miles de
judíos asesinados en los caminos.

Los investigadores suponen que el propósito de esas marchas era continuar con el asesinato de los
judíos, pero por el momento concentrar a los prisioneros en campos, no sólo para esconder los
crímenes sino también aprovechar al máximo el trabajo de los prisioneros. El asesinato masivo
continuó hasta el día de la rendición de Alemania el 8 de mayo de 1945.

Se estima que 200.000 personas fueron forzados a ir en las “marchas de la muerte” y que 80.000
murieron en suelo alemán, apenas algunas semanas o algunos días antes del fin de la guerra. Sólo
en Bergen-Belsen perecieron cerca de 40.000..). El 30 de abril de 1945, en las horas finales de la
Alemania nazi, y antes de poner fin a su vida, Adolf Hitler redactó su “testamento político”, en el
que llamó a continuar la guerra contra el “judaísmo internacional.” Este documento representa en
su forma más cruenta el odio visceral hacia el pueblo judío cuyo resultado final fue el asesinato de
seis millones de judíos durante el régimen hitlerista.

Después de la guerra los líderes nazis fueron procesados por un tribunal internacional en
Nuremberg por sus crímenes contra la humanidad. Paradógicamente, la mayor parte del juicio se
no centró en los crímenes contra el pueblo judío, que ocuparon un lugar primordial en la
concepción de mundo y el régimen nazis.

Los supervivientes del Holocausto por su parte comenzaron la dolorosa pero determinada y llena
de esperanza tarea de reconstruir sus vidas.