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Coleccion: Gaceta Civil - Tomo 35 - Numero 12 - Mes-Ano: 5_2016

Aunque en el desalojo no debe acreditarse la validez del


título de propiedad sí es indispensable determinar el bien
litigioso

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El proceso de desalojo por ocupante precario no tiene como finalidad determinar la


validez o no del título de propiedad sobre el bien. Sin embargo, sí es necesario
identificar el objeto litigioso toda vez que los bienes normalmente constituyen
elementos de la realidad externa al constituir los términos de referencia sobre los
cuales se ejercen las facultades y poderes del derecho real; en caso contrario, este
caería en el vacío pues no habría objeto de referencia. Por ello, los bienes deben estar
determinados, es decir, conocerse cuál es su entidad física (o ideal) sobre la cual el
titular cuenta con poder de obrar lícitamente.

JURISPRUDENCIA

Cas. Nº 1828-2014-Lambayeque

Desalojo por ocupación precaria

LA SALA CIVIL TRANSITORIA DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE LA


REPÚBLICA

Vista en Audiencia Pública de la fecha la causa numero mil ochocientos veintiocho -


dos mil catorce y producida la votación conforme a ley procede a emitir la siguiente
sentencia:

I. MATERIA DEL RECURSO

Se trata del recurso del recurso de casación interpuesto por Luis Alberto Pérez
Gonzáles contra la sentencia de vista expedida por la Segunda Sala Civil de la Corte
Superior de Justicia de Lambayeque el veintidós de mayo de dos mil catorce que
confirma la apelada que declara fundada la demanda y ordena la desocupación y
entrega del bien.

II. FUNDAMENTOS DEL RECURSO

Esta Sala Suprema Civil Transitoria mediante resolución de fecha once de setiembre
de dos mil catorce declaró la procedencia del recurso de casación por las siguientes
causales: a) Infracción normativa del artículo 139 inciso 5 de la Constitución
Política del Perú, al respecto la parte recurrente alega que se afecta su derecho por
cuanto se confirma la sentencia apelada sin tener en cuenta que el juez de la causa
erróneamente señala que no existe mayor discrepancia en cuanto a la identificación y
ubicación del lote que forma y es parte de un predio de mayor extensión por lo que se
trata del mismo bien situación que constituye una motivación incoherente; sostiene
asimismo que el juez de primera instancia estima que el recurrente pretende
cuestionar el acto jurídico que contiene el documento de propiedad por cuanto dicho
asunto no se planteó en la etapa postulatoria sin advertir que este fue planteado al
contestar la demanda así como al proponer la excepción de falta de legitimidad para
obrar del demandante; afirma que las instancias de mérito si bien estiman que el hecho
que el recurrente sea socio y Directivo de la Asociación Pro-vivienda El Trébol de por sí
no le da derecho a la posesión del predio sublitis, sin embargo, consideran sin mediar
logicidad que el actor tiene derecho a la restitución de un bien que adquirió a una
institución que nunca tuvo derecho sobre el mismo y cuya condición de posesión
siempre fue precaria, es decir, al valorar el contrato de compraventa le otorga plena
validez como instrumento que da derecho a la restitución del bien a pesar de haber
sido expedido por una institución cuya ocupación en el lugar es precaria conforme lo
han sostenido los magistrados pero cuando se trata de valorar su posesión se asume
que es precario porque los integrantes de dicha Asociación no tienen ningún derecho
de posesión en el lugar; b) Interpretación errónea de una norma de derecho
procesal esto es del artículo 585 del Código Procesal Civil; arguye que el actor
nunca ha poseído el predio materia de restitución prueba de ello es el contenido de la
instrumental consistente en la disposición tres de la Carpeta Fiscal número 1202-2010
que obra como medio probatorio en la postulación de la demanda en la que el
Ministerio Público señala que el actor pretendió tomar posesión del bien pero los
vecinos no se lo permitieron y en razón de ello el recurrente considera que existe una
interpretación del acotado artículo por el juez al consignar que el demandante tiene
derecho a la restitución de la posesión.

III. CONSIDERANDO

Primero.- Que, en el caso de autos corresponde precisar que por causal de casación
se entiende al motivo que la ley establece para la procedencia del recurso1, pues este
ha de sustentarse en las causales previamente señaladas en la ley, es decir, puede
interponerse por infracción de la ley o por quebrantamiento de la forma
considerándose como motivos de casación por infracción de la ley la violación en el
fallo de leyes que debieron aplicarse al caso así como la falta de congruencia entre lo
decidido y las pretensiones formuladas por las partes y la falta de competencia
mientras los motivos por quebrantamiento de la forma aluden a las infracciones en el
procedimiento2 en tal sentido si bien todas las causales suponen una violación de la
ley también lo es que esta puede darse en la forma o en el fondo y habiéndose
declarado procedente la denuncia casatoria por causal procesal y material
corresponde hacer un análisis respecto a la primera a efectos de determinar si el
razonamiento adoptado es el correcto.

Segundo.- Que, asimismo, previamente a emitir pronunciamiento corresponde hacer


una breve descripción del decurso del proceso apreciándose lo siguiente:

Etapa postulatoria

Demanda.- Por escrito obrante a fojas seis Segundo Oswaldo Peralta Santa Cruz
interpone demanda contra Nixon Leonel Vidarte Dávila sobre desalojo del inmueble
ubicado en la Manzana E Lote 23 de la Habilitación Urbana El Trébol alegando como
fundamentos de su pretensión que mediante contrato de compraventa celebrado con la
Asociación Provivienda El Trébol adquirió el bien sublitis el día once de noviembre de
dos mil ocho el cual cuenta con un área de noventa metros cuadrados (90 m2) y que
por motivos personales tuvo que viajar fuera de Chiclayo; sostiene que a inicios de dos
mil nueve concurrió a su lote encontrando a otra persona quien había colocado esteras
y una pared de adobe por lo que al intentar ingresar fue objeto de agresiones verbales
acudiendo a su vendedora quien le refirió que elevaría a Escritura Pública el contrato
de compraventa a efectos de que pudiera interponer acción contra la persona que
ocupaba su propiedad lo que a la fecha no ha cumplido procediendo a solicitar al
demandado la desocupación del inmueble negándose a hacerlo por lo que al no contar
este con título alguno que lo acredite como propietario su posesión resulta precaria e
ilegítima.

Contestación de la demanda.- Nixon Leonel Vidarte Dávila se apersona al proceso


por escrito corriente a fojas cuarenta y uno y contesta la demanda señalando que es
familiar del actor y en calidad de yerno reside en el predio conjuntamente con su
conviviente y sus hijos por tanto solamente es un servidor de la posesión por
encontrarse en relación de dependencia respecto a Luis Alberto Pérez Gonzáles
siendo este el poseedor inmediato por ser asociado y directivo de la Asociación
Provivienda El Trébol; se apersona al proceso Luis Alberto Pérez Gonzáles por escrito
corriente de fojas setenta y señala que el recurrente conjuntamente con el
codemandado ocupan parte de un predio urbano de cien metros cuadrados (100 m2)
de área ubicado en el kilómetro 2.5 de la Carretera Chiclayo - Pimentel el cual es de
propiedad de la Empresa Nacional de Edificaciones en Liquidación y lo que el
demandante pretende es la restitución de un inmueble distinto al que estipula la minuta
de compraventa advirtiéndose de lo expuesto en los términos de redacción de la
minuta celebrada por la Asociación de Pobladores del Programa de Vivienda El Trébol
y el accionante que ambas partes acordaron elevar la misma a Escritura Pública por lo
que al no haberse respetado la forma convenida por las partes para el
perfeccionamiento del mutuo esta resulta irreal e ilegítimo constituyendo un acto no
válido para ejercer la demanda de desalojo por ocupación precaria por consiguiente el
accionante no cumple el requisito exigido por el artículo 586 del Código Procesal Civil
toda vez que la circunstancia que ha dado lugar a que el recurrente posea el bien
materia de acción es la de ser socio y directivo en calidad de segundo vocal de la
Asociación Provivienda El Trébol.

Etapa decisoria sentencia de primera instancia.- Mediante sentencia corriente a


fojas ciento ochenta y ocho el Juez del Sexto Juzgado Especializado Civil de Chiclayo
la Corte Superior de Justicia de Lambayeque declara fundada la demanda y dispone
que los demandados desocupen el inmueble por considerar que el demandante
acredita su titularidad para demandar con la copia legalizada del contrato de
compraventa de fecha once de noviembre de dos mil ocho en relación al lote de
terreno urbano signado con el Lote número 23, de la Manzana E de la Habilitación
Urbana El Trébol lo cual no ha sido negado ni cuestionado probatoriamente, sin
embargo, el demandado Nixon Leonel Vidarte Dávila señala únicamente ser servidor
de la posesión por encontrarse en relación de dependencia respecto de otro siendo el
poseedor inmediato su suegro Luis Alberto Pérez Gonzáles quien es directivo e
integrante de la Asociación de Pobladores del Programa de Vivienda El Trébol no
existiendo documento a través del cual este pruebe su condición de posesionario
temporal o inmediato o que demuestre que a Luis Alberto Pérez Gonzáles se le cede la
posesión para poseer en nombre de otro a diferencia de la parte demandante que sí
cuenta con un contrato de compraventa siendo esto así no resulta suficiente aseverar
que la condición de miembro y socio de la Asociación de Pobladores del Programa de
Vivienda El Trébol baste a dicho demandado para asegurar que no es precario
apreciándose de otro lado que Luis Alberto Pérez Gonzáles quien alega ser poseedor
inmediato no ha cumplido con acreditar con título y de buena fe en nombre de quién
posee habiendo quedado acreditado que fue la Asociación El Trébol quien vendió el
lote sublitis al demandante lo que denota la ausencia de título y falta de buena fe al
tratar el demandado de desconocer el derecho que como propietario le asiste al actor
ya que resulta lógico concluir que este por ser directivo de la Asociación tenía pleno
conocimiento de la venta efectuada al demandante pudiendo determinarse con la
documentación y análisis consignado en autos que no existe mayor discrepancia en
cuanto a la identificación y ubicación del lote el cual forma parte integrante de uno de
mayor extensión, por lo que se trata del mismo bien y si bien en un inicio el mismo
perteneció a Enace sin embargo, la Asociación vendió en calidad de propietaria con
posesión actual, quieta y pacífica, encontrándose en la actualidad inscrita la solicitud
de prescripción adquisitiva a favor de la Asociación estando ubicado el lote en la
margen izquierdo de la carretera Chiclayo Pimentel altura del kilómetro 4.5, es decir,
en la misma ubicación que se consigna en la minuta de compraventa por lo que no
puede reputarse que sea un bien distinto sino más bien un error en la redacción.

Etapa impugnatoria sentencia de vista.- La Segunda Sala Especializada en lo Civil


de la Corte Superior de Justicia de Lambayeque por resolución de fojas doscientos
veintiuno confirma la apelada que declaró fundada la demanda al considerar que el
planteamiento del litisconsorte Luis Alberto Pérez Gonzáles ha sido desvirtuado por el
a quo ya que se ha demostrado que su condición de socio y directivo de la Asociación
lo que de por sí no le da derecho a la posesión del predio materia de litis que alega no
existiendo en ninguna de las pruebas presentadas por el apelante dicho derecho sobre
el predio sublitis incumpliendo así la carga de la prueba que le impone el artículo 196
del Código Procesal Civil concluyendo asimismo respecto a la ubicación del inmueble
que este no solo se identifica por el número de kilómetro de la Carretera Chiclayo
Pimentel sino también por su ubicación dentro de la Habilitación Urbana “El Trébol” de
Pimentel correspondiéndole la Manzana E Lote 23 tal como consta en la minuta de
compraventa presentada por el demandante y respecto a la propiedad de Enace la
misma constituye un asunto que no puede ser materia de discusión en autos en cuanto
argumento referente al hecho que no se ha demostrado que la transferente haya sido
propietaria del bien materia de restitución, es decir, se pretende cuestionar el acto
jurídico que contiene el documento de propiedad presentado por el demandante sin
embargo tal asunto no fue planteado en la etapa postulatoria del proceso resultando ya
extemporánea su alegación en la apelación de sentencia.

Tercero.- Que, ingresando específicamente al fundamento del recurso de casación es


de observarse que el recurrente invoca como agravio la vulneración del debido
proceso, específicamente de la debida motivación de resoluciones judiciales al
sostener que el juez de la causa determinó erróneamente que no existe discrepancia
en cuanto a la identificación y ubicación del lote el cual forma parte de uno de mayor
extensión; sostiene asimismo en forma equivocada que el recurrente pretende
cuestionar el acto jurídico que contiene el documento de propiedad por cuanto a su
entender este no se planteó en la etapa postulatoria omitiendo advertir que si fue
planteado al contestar la demanda así como al momento de proponer la excepción de
falta de legitimidad para obrar por lo que corresponde a este Supremo Tribunal verificar
si la decisión adoptada por la Sala de mérito fue expedida respetando lo dispuesto por
el artículo 50 inciso 6 del Código Procesal Civil concordante con la norma contenida en
el artículo 12 del Texto Único Ordenado de la Ley Orgánica del Poder Judicial que
estatuyen que los magistrados tienen la obligación de fundamentar los autos y
las sentencias bajo sanción de nulidad respetando los principios de jerarquía de
las normas y el de congruencia.

Cuarto.- Que, de lo anteriormente señalado corresponde indicar que el derecho a la


tutela jurisdiccional efectiva está garantizado por el artículo 139 inciso 3 de la
Constitución Política del Perú el cual proporciona a toda persona la protección
jurisdiccional de sus derechos e intereses a través de procesos previstos por nuestro
ordenamiento jurídico siendo uno de los elementos que componen la tutela
jurisdiccional y que la definen de efectiva por cuanto la tutela no se agota con la sola
provisión de la protección jurisdiccional pues esta debe estar estructurada y dotada de
mecanismos que posibiliten el cumplimiento pleno y rápido de su finalidad de modo
que la protección jurisdiccional sea real, íntegra, oportuna y rápida3.

Quinto.- Que, asimismo es del caso anotar que la motivación de las resoluciones
judiciales constituye una garantía constitucional que asegura la publicidad de las
razones que los jueces tuvieron en cuenta para pronunciar sus sentencias
resguardando a los particulares y a la colectividad de las decisiones arbitrarias aspecto
que también ha sido establecido por el Tribunal Constitucional en el fundamento
jurídico número once de la sentencia número 1230- 2003-PCH/TC4 y en ese contexto
debe precisarse que el derecho a la prueba es un elemento del debido proceso que
posibilita a todo sujeto procesal utilizar los medios probatorios que resulten necesarios
para acreditar los hechos que sirven de fundamento a su pretensión el cual se
encuentra regulado en el artículo 197 del Código Procesal Civil5.

Sexto.- Que, la Corte Suprema en el Cuarto Pleno dictado el trece de agosto de dos
mil doce en la Casación número 2195-2011-UCAYALI publicada en el diario oficial El
Peruano el catorce de dicho mes y año ha señalado acorde a lo previsto por el artículo
911 del Código Civil que la posesión precaria es la que se ejerce sin título alguno o
cuando el que se tenía ha fenecido por lo que resulta pertinente acotar conforme a los
alcances previstos por el artículo 586 del Código Procesal Civil que en los procesos de
esta naturaleza corresponde al accionante acreditar el derecho de propiedad que
ejerce sobre el bien materia de litis o cuando menos tener derecho a la
restitución del mismo y al emplazado probar tener derecho vigente que justifique
la posesión que ejerce sobre el predio no siendo objeto en este tipo de procesos
la validez o no del título; sin embargo, no basta individualizar al demandante y al
demandado pues también es necesario identificar al objeto litigioso toda vez que los
bienes normalmente constituyen elementos de la realidad externa al constituir los
términos de referencia sobre los cuales se ejercen las facultades y poderes del
derecho real en caso contrario este caería en el vacío pues no habría objeto de
referencia por ello los bienes deben estar determinados es decir conocerse cuál es su
entidad física (o ideal) sobre la cual el titular cuenta con poder de obrar lícitamente.

Sétimo.- Que, en este contexto, a fin de establecer si en el presente caso se produjo la


infracción del artículo antes glosado resulta conveniente efectuar una síntesis de lo
actuado en el proceso advirtiéndose lo siguiente: a) Mediante Escritura Pública
Imperfecta otorgada por el Juez de Paz de Patapao el treinta de diciembre de dos
mil dos Luis Alfredo Tirado Crovetto vendió a la Asociación Provivienda el Trébol una
mayor extensión de la denominada Habilitación Urbana El Trébol ubicada al margen
izquierdo del Kilómetro 4.5 de la Carretera Chiclayo Pimentel conforme al plano de
ubicación, manzaneo y lotización en el que constan las áreas superficiales; b)
Mediante Escritura Pública de fecha quince de setiembre de dos mil ocho se
constituyó la Asociación de Vivienda El Trébol y por Escritura Pública de fecha siete de
octubre de dos mil ocho se modificaron los artículos 12 y 18 de los Estatutos de la
citada Asociación apareciendo como segundo vocal Luis Alberto Pérez Gonzáles; c) La
Asociación Provivienda El Trébol - representada por José Fuentes Chapoñán mediante
contrato privado de compraventa de fecha once de noviembre de dos mil ocho
transfirió a Segundo Oswaldo Peralta Santa Cruz el Lote numero 23 de la Manzana E
del Asentamiento Humano El Trébol con un área superficial de noventa metros
cuadrados (90 m2) por la suma de dos mil nuevos soles (S/ 2000.00); d) De la Copia
Literal de Habilitación Urbana número P10065078 Asiento 00026 es de verse que se
inscribió preventivamente la anotación de la prescripción adquisitiva de dominio
solicitada por José Augusto Fuentes Chapoñan en representación de la Asociación
Provivienda El Trébol el veintinueve de marzo de dos mil diez respecto al inmueble
ubicado en el kilómetro 2.5 margen izquierda de la carretera que une Chiclayo -
Pimentel de la Provincia de Chiclayo Departamento de Lambayeque con un área de
treinta y seis mil ciento noventa y seis punto veinticinco metros cuadrados (36,196.25
m2) petición que se dirigió contra los propietarios de la Parcela número 04 de la
Empresa Nacional de Edificaciones - Enace con un área de siete mil novecientos
sesenta y tres punto cero cuatro metros cuadrados (7963.04 m2) inscribiéndose dicho
acto el diecinueve de mayo de dos mil diez; e) Según lo expuesto en la Carpeta Fiscal
número 1202-2010 expedida por el Fiscal Provincial en lo Penal de la Tercera Fiscalía
Provincial de Chiclayo el día siete de julio de dos mil diez no se procedió a formular
denuncia penal contra José Fuentes Chapoñán por delito contra el patrimonio en la
figura de Estafa y Estelionato en agravio de Segundo Oswaldo Peralta Santa Cruz
disponiéndose el archivamiento del proceso.

Octavo.- Que, efectuada la revisión de autos y atendiendo a las alegaciones


expuestas en el recurso de casación esta Sala Suprema colige que la sentencia
expedida por la Sala Superior de Lambayeque se encuentra incursa en causal de
nulidad pues confirma la sentencia de primera instancia omitiendo tener en cuenta que
la misma ha sido expedida vulnerando la norma contenida por el artículo 197 del
Código Procesal Civil el cual regula el Principio de la debida valoración probatoria al no
tomar en cuenta que las instrumentales ofrecidas por las partes y admitidas en la
audiencia única de fecha veintidós de noviembre de dos mil once a efectos de
establecer correctamente si la parte accionante se encuentra facultada para incoar el
proceso pues obra en autos el instrumento registral del cual se puede apreciar que
quien resultaría ser propietaria del bien pretendido es la Empresa Nacional de
Edificaciones - Enace correspondiendo indicar en ese mismo orden de ideas que
tampoco se ha efectuado un correcto análisis de los medios probatorios para
establecer con exactitud, el inmueble materia de desalojo lo cual resulta de vital
importancia a efectos de determinar el área exacta que la parte demandada viene
poseyendo en calidad de ocupante precario vulnerándose el debido proceso así como
la motivación de las resoluciones judiciales la cual obliga a todo magistrado a exponer
las razones que justifican su decisión las cuales deben apoyarse en lo actuado en el
proceso fundamentos por los cuales debe declararse la nulidad de la resolución venida
en casación y disponer el reenvío de los autos a efectos de que se emita nueva
resolución atendiendo a las consideraciones expuestas en la presente resolución,
careciendo de objeto emitir pronunciamiento respecto a la denuncia material invocada.

Por tales consideraciones y en aplicación de lo dispuesto por el artículo 396 tercer


párrafo ítem 1 del Código Procesal Civil declararon: FUNDADO el recurso de casación
interpuesto por Luis Alberto Pérez Gonzáles; en consecuencia NULA la sentencia de
vista expedida por la Segunda Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de
Lambayeque que confirma la apelada que declara fundada la demanda y ordena la
desocupación y entrega del bien; ORDENARON el reenvio de los autos a la Sala de
origen a efectos de que emita un nuevo fallo teniendo en cuenta las consideraciones
precedentes señaladas en la presente resolución; DISPUSIERON: la publicación de la
presente resolución en el diario oficial El Peruano bajo responsabilidad; en los
seguidos por Segundo Oswaldo Peralta Santa Cruz con Nixon Leonel Vidarte Dávila y
otro sobre Desalojo por Ocupación Precaria; y los devolvieron; Ponente Señora
Valcárcel Saldaña, Jueza Suprema.

SS. MENDOZA RAMÍREZ, HUAMANÍ LLAMAS, VALCÁRCEL SALDAÑA, CABELLO


MATAMALA, MIRANDA MOLINA

NOTAS:
1 MONROY CABRA, Marco Gerardo. Principios de Derecho Procesal Civil. 2ª edición,
Editorial Temis Librería, Bogotá Colombia, 1979, p. 359.

2 DE PINA, Rafael. Principios de Derecho Procesal Civil. Ediciones Jurídicas Hispano


Americanas, México D.F, 1940, p. 222.

3 Sentencia del Tribunal Constitucional recaído en el Expediente Nº 763- 205-PA/TC.

4 Sentencia del Tribunal Constitucional Nº 1230-2003-PCH/TC “el derecho a la debida


motivación de las resoluciones judiciales es una garantía del justiciable frente a la
arbitrariedad judicial previendo que las resoluciones judiciales no se encuentren
justificadas en el mero capricho de los magistrados sino en datos objetivos que
proporciona el ordenamiento jurídico o los que se deriven del caso posición que guarda
relación con lo expuesto en la sentencia número 1230-2003.PCH/TC, fundamento
jurídico número once, al indicar que, uno de los contenidos del derecho al debido
proceso es el derecho de obtener de los órganos judiciales una respuesta razonada
motivada y congruente con las pretensiones oportunamente deducidas por las partes
en cualquier clase de procesos. La exigencia de que las decisiones judiciales sean
motivadas en proporción a los términos del inciso 5 del artículo 139 de la Norma
Fundamental garantiza que los jueces cualquiera que sea la instancia a la que
pertenezcan expresen el proceso mental que los llevó a decidir una controversia
asegurando que el ejercicio de la potestad de administrar justicia se haga con sujeción
a la Constitución y a la ley pero también con la finalidad de facilitar un adecuado
ejercicio del derecho de defensa de los justiciables. De ese modo la exposición de las
consideraciones en que se sustenta el fallo debe ser expresa, clara, legítima, lógica y
congruente”.

5 PICÓ I JUNOY, Joan. El derecho a la prueba en el proceso civil. Bosch, Barcelona,


1996, pp. 32 y 33

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