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ACTIVIDAD VOLUNTARIA EVALUABLE: LA CONSERVACIÓN DE LA

CANTIDAD DE LÍQUIDO

1.- Objetivo de la actividad:

Se trata de explorar el nivel de desarrollo intelectual de los niños a través de su actuación o comportamiento
cognitivo en una tarea de conservación de la cantidad de líquido.

2.- Orientaciones para la realización de la actividad

Requisitos previos:

Antes de la realización de la práctica es preciso estudiar los capítulos 5 y 8 del manual, así como la lectura, si
es posible, de la bibliografía recomendada y ver los vídeos recomendados (ver apartado de
procedimiento).

Tareas a realizar por el alumno:

• Estudiar los capítulos del Manual


• Ver los vídeos sobre el procedimiento
• Pasar la tarea a los niños
• Realizar un informe

3.- Descripción de la actividad

En la práctica que sigue se propone una tarea clásica piagetiana. A partir de las respuestas dados por los niños
participantes en ella, puede hacerse una estimación de su desarrollo cognitivo. Queremos saber si el niño
participante ha alcanzado el periodo de las operaciones concretas. Se supone que esto ocurre a partir de los
6-7 años, cuando el pensamiento del niño pasa de ser intuitivo y prelógico a ser capaz de realizar
operaciones mentales, caracterizadas, por su reversibilidad y por conformar estructuras lógicas de conjunto, lo
que viene marcado por la construcción de las nociones de clasificación y conservación. Dada, pues, su
importancia, la práctica que sigue se dirige a la evaluación de una de estas nociones, la conservación de la
cantidad de líquido, empleando una tarea “tradicional” de conservación.
Introducción

Esta actividad se corresponde con el capítulo 5 (El desarrollo del pensamiento) y 8 (El desarrollo cognitivo y
socio-afectivo desde los 7 hasta los 11 años) del manual. Las tareas de las conservaciones son una buena
prueba para conocer el nivel de desarrollo intelectual alcanzado por los niños, porque las respuestas que
obtenemos de ellos nos indican si son capaces de apreciar que ciertos aspectos de los objetos no cambian
(no varían), es decir, son invariantes, cuando se les somete a cambios de apariencia o de forma.
Uno de los primeros invariantes que los niños construyen es el de la conservación de la cantidad de
materia o sustancia sólida y el de la conservación de la cantidad de líquido, que no hay que confundir con la
conservación del volumen que se produce más tarde. Según Piaget, las respuestas en las que el niño -fuera de
toda duda razonable- manifiesta que la cantidad de líquido no varía aunque varíe el tamaño o la forma del
recipiente que lo contiene, son una muestra de que los niños habrían elaborado, o disponen de, operaciones
lógicas. Mientras que si consideran que la cantidad (contenido) varía si varía el continente es porque están,
todavía, en un nivel prelógico o preoperatorio. Por supuesto que entre la respuesta “correcta”, desde el punto
de vista del adulto, y la respuesta “incorrecta” hay pasos intermedios, porque en el desarrollo intelectual
entre el todo y la nada se dan estados intermedios, que son los que atestiguan que el desarrollo cognitivo no es
un mero desdoblamiento o despliegue de una estructura innata, o sea, un proceso similar al del revelado
fotográfico que nos permite descubrir la imagen latente en la película expuesta a la luz. Por el contrario, es
un complejo producto constructivo de un sujeto situado en un determinado medio social, cultural e histórico, que
efectúa todo tipo de interacciones con la realidad natural y social y consigo mismo. Este proceso constructivo
no tiene lugar, pues, exclusivamente, en el interior del organismo y, además, la función del mundo
externo va mucho más allá de la mera facilitación de las condiciones adecuadas para que el proceso interno
siga su curso normal. El desarrollo cognitivo es un proceso interactivo -o dialéctico- entre lo interno y lo
externo, y cada uno de estos polos puede modificar al otro.
Pues bien, a través de una sencilla tarea como ésta, podemos conocer el grado de desarrollo intelectual
alcanzado por el niño, no sólo evaluando si su respuesta es correcta o incorrecta, sino sobre todo analizando
las razones que el niño da para justificar su respuesta. Lo que perseguimos no es etiquetar alniño como
conservador o no conservador, sino conocer el porqué de sus respuestas; penetrar, en suma, en su
pensamiento. Para ello es de fundamental importancia realizar la entrevista muy cuidadosamente, de
modo que respetemos la argumentación infantil, sin entrometernos abusivamente en ella, dejando que fluya
naturalmente su forma de pensar en toda su riqueza. No hay que tratar de llevar al niño a nuestro punto de
vista, sino ir nosotros a su punto de vista, para, desde allí, tirar del “hilo” que nos lleve a su “ovillo” intelectual.
Piaget denominó a esta forma respetuosa de entrevista infantil, método clínico. Una de las principales
cautelas que hay que tener es la de no sugerir, efectuando preguntas dirigidas, una determinada respuesta,
como, por ejemplo: “¿no te parece que aquí y aquí, aunque no lo parezca, hay la misma cantidad de
líquido?” Una formulación más adecuada sería: “¿crees que aquí y aquí hay igual cantidad de líquido, o,
crees que no hay igual? Es que no estoy seguro y quiero que tú me saques de dudas”. También es
importante poner a prueba la seguridad del niño en su respuesta, formulando, cuidadosamente, alguna
contrasugerencia del tipo: “¿estás seguro de lo que me dices? Otro niño no me ha contestado lo mismo que
tú. ¿Cómo puedes estar seguro de que es así?”
Las respuestas de tipo conservador son, principalmente, de dos tipos:
a) el niño recurre a una reversibilidad por negación o inversión, esto es, al argumento de que se
puede efectuar en sentido contrario la transformación y todo volvería a ser igual y
b) el niño emplea una reversibilidad por reciprocidad, al argumentar que la superioridad en una
dimensión se compensa con la inferioridad en la otra dimensión o viceversa.
También puede ocurrir que durante el transcurso de la entrevista un niño inicialmente no conservador se
convierta en conservador, probablemente porque el método de preguntar le ha permitido hacerse cargo de
las contradicciones en las que puede haber incurrido y ensayar nuevas formas de aproximación a la realidad. O,
quizás, también porque se encontraba, dicho en términos vygotskianos, en una zona de desarrollo
próximo propicia para construir la operación lógica de la reversibilidad.

Método

Utilizaremos el llamado método clínico de Piaget, que permite ir más allá de la mera constatación de la
corrección o incorrección de una determinada respuesta para adentrarnos en el proceso de razonamiento del
niño. Conviene tener preparadas en un guión las distintas preguntas que vamos a efectuar, aunque deberemos
estar abiertos a la improvisación cuando el niño nos dé respuestas no previstas o sorprendentes. Si eso
ocurriera podemos abandonar, momentáneamente, el guión e intentar seguir al niño por los meandros de su
razonamiento.

Participantes

Los participantes serán niños y niñas de dos grupos de edad. Un grupo de 5 años y otro grupo de 7 años. Es
importante controlar no sólo los años sino también los meses; lo mejor es recurrir a niños que no sobrepasen
en más de 3 meses su edad en años. También es importante que estén en el mismo nivel escolar.
El número de participantes en cada grupo será de entre 2 y 5.

Materiales

Para la realización de la práctica se utilizará un recipiente grande lleno de agua, dos vasos iguales de
tamaño intermedio (A1 y A2), un vaso alto y estrecho (B) y otro bajo y ancho (C). La entrevista debe ser
grabada en magnetofón o vídeo para, a continuación, ser transcrita textualmente. También es conveniente
disponer, durante la entrevista, de un cuaderno de notas por si hay que anotar algo sobre la marcha y
también para escribir, al finalizar la entrevista, una primera evaluación general sobre la misma.

Procedimiento

Se le pide al niño que vierta la misma cantidad de agua en los dos vasos iguales (A1 y A2), dejándole que
corrija el nivel hasta que quede convencido de que en los dos vasos hay la misma cantidad de líquido.
Luego, se le pide que trasvase el líquido de uno de los vasos (A1 o A2) al vaso B y se le pregunta entonces, si
hay la misma cantidad de agua en a y en B, o si en alguno de ellos hay más que en el otro. Después se repite el
procedimiento con el vaso C.
Si es posible, conviene que haya un entrevistador y un observador que se limita a controlar la grabación y a
tomar notas de la actuación del niño, absteniéndose de intervenir en la entrevista ni de palabra ni con gestos
que pudieran indicar al niño qué respuesta es más deseable.
Un ejemplo del procedimiento a seguir para realizar esta actividad puede verse en la siguiente url:

https://www.youtube.com/watch?feature=player_detailpage&v=YtLEWVu815o
Realización del informe

El informe de la práctica deberá incluir: una introducción general del problema de las conservaciones; una
descripción de la práctica en la que se dé cuenta del método seguido, los materiales utilizados, así como el
procedimiento, los sujetos participantes, la transcripción de la entrevista efectuada y, por último, la
exposición organizada de los resultados obtenidos y las posibles conclusiones o interpretación de los datos
cosechados.

La extensión máxima del informe será de 5 páginas (sin incluir el apéndice), a doble espacio, tamaño
fuente:12 ppt distribuidas de la siguiente forma:
• Primera página: deberán consignarse todos los datos identificativos: Nombre y apellidos,
DNI, Centro Asociado, una dirección de correo electrónico y teléfono de contacto.
• Introducción: máximo 1 página.
• Descripción de la práctica, método, materiales, procedimiento y sujetos: máximo 1 página.
• Resultados y Conclusiones: máximo 2 páginas.
• Apéndice: transcripción literal de las entrevistas. No hay un espacio pre-especificado
debido a que la longitud puede ser muy variable.

Para la transcripción de la entrevista se recomienda seguir este formato:

Preguntas del entrevistador Respuestas del niño Comentarios del entrevistador

sobre las respuestas del niño

Referencias

Delval, J. (2001) Descubrir el pensamiento de los niños. Barcelona: Paidós.


Donalson, M. (1978/1984): La mente de los niños. Morata, Madrid.

4.- Tiempo estimado de realización.

Una vez leído y estudiado los capítulos 5 y 8 del manual, los tiempos estimados para la realización de las
tareas relacionadas con esta actividad son:

 Elaboración del material necesario para hacer la práctica (1/2 hora).


 Realización de la actividad práctica como tal (1 hora).
 Redacción del informe y conclusiones: 2 horas.
5.- Criterios de evaluación.

Se valorarán positivamente los siguientes aspectos del informe realizado por el alumno:

 Claridad expositiva en la redacción y ajuste a las demandas concretas de la práctica.


 Coherencia en la exposición de las ideas y de las relaciones entre ellas.
 Utilización de bibliografía complementaria para la realización y elaboración del informe de acuerdo con
las normas APA.