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Universidad andina

del cusco

Ritos y rituales después de la muerte


Docente:
Estudiantes

Horario 7-9 clase 706


Semestre 1°
Cusco- peru
2016
Presentacion
Desde tiempos inmemoriables la idea de la muerte ha tenido diferentes formas de

expresiones ya que hay culturas como en los andes donde se considera que la vida es

eterna espiritualmente entonces la muerte es parte de un ciclo porque se considera una

vida física mortal y una vida espiritual eterna normalmente en la antigüedad cuando

morían los enterraban con objetos que en vida fueron útiles como armas instrumentos

comida utensillos los enterraban con ellos con creencia que lo nesecitarian en la otra

vida como muchos dicen la muerte es el paso de un mundo a otro mundo ejemplo los

incas momificaban a sus autoridades y lo llevaban a procesiones y le pagaban

impuestos porque estos eran seres intermediadores con seres de otro mundo

Desde inicios de la humanidad, la transición de la vida hacia la muerte ha sido motivo

de culto y misterio; es así que desde la llegada de los primeros pobladores al Perú, el

desarrollo de las culturas prehispánicas, la colonización española y las etapas de la

República, presentan costumbres, tradiciones y ritos en torno a la muerte que cambian

por distintas razones. De este tema disertarán el arqueólogo José Luis Santa Cruz, y los

historiadores Límber Lozano y César Cortez Mosquera.

Por ejemplo en todos los santos en cusco eso seria un rito o cuando los incas cargaban a

sus momias en Ayarmarca o cuando lavan la ropa del difunto al rio o cuando llevan la

calavera a su respectiva casa que significa que la muerte no afecta al perder a su ser

querido el tener la calavera hace que su alma sigue presente


Ritos funerarios en la epoca pre inca
Una de las culturas que resalto en sus manifestaciones funerarias, fue la “Cultura

Paracas”. Esta cultura desarrollo dos etapas: Paracas Cavernas y Paracas Necrópolis.

La primera se caracterizó por sus tumbas en forma de botellón; además de sus fardos

funerarios en formas cónicas y sin mantos. Por otro lado, la segunda etapa se desarrolló

en tumbas excavadas a modo de un cementerio (donde podrían ser solo familiares).

Fardos Funerarios: El cuerpo desnudo del difunto era colocado en posicion fetal con

los miembros encogidos sobre una canasta o envoltorio. Alrededor del cuerpo

encontramos ofrendas, varios vestidos usados, algunos alimentos, a veces acompañado

de un mate, retazos de tela o vestidos pequeños con motivos religiosos bordados,

pequeñas placas de oro, etc. una larga tira de tela de algodón envuelve el cuerpo y las

ofrendas forman su núcleo..

PARACAS CAVERNAS:
Esta etapa tiene una antigüedad de 700 años A.c. Se le llama Paracas Cavernas por la

manera de cómo se enterraban a los muertos, en forma fetal. Y se puede comprobar en

los hallazgos de los fardos funerarios en Cerro Colorado. Las tumbas eran subterráneas

cavadas en las rocas, con una forma de botella de cuello alto, que tenia de fondo 6

metros de diámetro.

Los cuerpos se encuentran momificados, por las condiciones climáticas y el terreno.

Algunos de los muertos muestran malformaciones o trepanaciones craneanas

probablemente se deba a motivos religiosos.

PARACAS NECRÓPOLIS:

Esta etapa tiene una antigüedad de 200 años a.C. se caracterizó por la forma rectangular

de sus cementerios, donde estaban los fardos funerarios enterrados a pocos metros de

altura, estos son conocidos como Necrópolis.

Los sepulcros consistían en grandes depósitos funerarios, que eran hileras de cuartos

subterráneos. Una necrópolis es un lugar de enterramiento. Significa cuidad de muertos,

ya que proviene del idioma griego.

Se colocaba al cadáver desnudo, era puesto en una canasta en posición sentada. La

confusión de estos fardos se evidencia en los cuidados y detalles con los que los Paracas

envolvían a sus muertos. Además de collares o brazaletes que eran puestos al cadáver,

se le acomodaban sobre el pecho vientre vasijas con alimentos, y alrededor, en los

espacios vacíos, se ubicaban pequeños fardos bañados en sangre, hondas y otros tejidos.

Luego todo se envolvía en varias capas de telas rústicas y finas, primero de algodón

hechos de una sola pieza que podían medir 20m. de largo por 4m. de ancho, para luego

ubicar capas de telas bordadas y cosidas, hasta formar una cobertura externa.

Ritos en la época inca


Los incas creían que la vida continuaba después de la muerte así que vivían

despreocupados acerca de la muerte ya que pensaban que solo era un pasaje hacia la

otra vida y solo pensaban que morían cuando el cadáver no estaba completo quemado; y

a esta persona se llamaba camaquen ,creían que este se reencarnaba en otro ser vivo que

estuviera por nacer.

Como creían que continuaba la vida después dela muerte, enterraban a sus muertos con

objetos curiosos, donde resaltan: amuletos, ídolos, santuarios, morada confortable y un

ajuar adecuado para afrontar la nueva vida que les esperaba y entre la comida que

depositaban esta el maíz. Los incas pensaban que para tener un buen bienestar en el ayllu

dependería de la nueva conversación de sus muertos y estos visitaban a sus muertos por lo

menos una vez al año. Ellos celebraban la fiesta de los difuntos, que en quechua es aya marcay

quillaa, y que se caracteriza porque bailaban con el difunto que estaba en andas y después del

ritual se le enterraba con animales y objetos. Y en la actualidad gracias a esas costumbres se

celebra el día de los difuntos en el mes de noviembre.

Ritos en la época del virreinato


La funeraria, en esta época, marcó un hito en nuestra historia; ya que los rituales

funerarios de los virreyes eran acontecimientos importantes, asimismo, los rituales

funerarios se desarrollaban en iglesias, llamadas catacumbas, las celebraciones se

desarrollaban en los sótanos de las iglesias creándose Asi canales subterráneos que

intercomunicaban distintos puntos de la cuidad.

En esta época también se inaugura el cementerio Presbítero Maestro donde encontramos

manifestaciones artísticas y escultóricas encontramos personajes ilustres, la funeraria de

la cultura indígena en la época del virreinato no se vio afectada en los primeros años de

la conquista, los indígenas seguían manteniendo sus costumbres, tales como explica

Gabriela ramos en funerarias de autoridades indígenas en el virreinato peruano , en un

texto informativo de la universidad de Cambridge y Newnham College la existencia de

vida después de la muerte no era ajena a la costumbre indígena por lo tanto darle

protección a sus difuntos al morir era un ritual característico y normal donde parte del

ritual era sacrificar a sus sirvientes y esposas para que realicen el viaje en compañía

enterrarlos con armar y sus pertenencias era para darle protección.

Por otro lado la conquista española no era completa y se evidenciaba en que no podía

romper los lazos de los indígenas con su cultura, ya que esto se debía a las constantes

guerras civiles entre los colonos

Luego de 20 años aproximadamente los concilios Limenses comenzaron un proceso de

evangelización en el siglo XVI por otro lado nacieron las constituciones que los

naturales donde los indios bautizados debían de ser enterrados con el rostro descubierto

sin ofrendas y debía vigilarse que sus sirvientes no fuesen enterrados con ellos por otra

parte se impedía que los familiares guardasen los cadáveres de sus caras como los

cristianos y no se debía de cobrar por las sepulturas


Funeraria en lima
Cuando los primeros cristianos enterraron a sus muertos en las catacumbas la iglesia

asumió el rito funerario y el culto de los muertos cuando se coparon las galerías

subterráneas se utilizaron los claustros y los jardines de las iglesias.

Cuando don José Antonio de Abascal y Souza llego a ser virrey del Perú en 1807, se dio

la discusión sobre el repositorio de los muertos debido a la higiene y salud, por lo que se

dio la idea de crear Camposantos fuera de Lima.

Los cementerios más conocidos de Lima fueron: el Presbítero Maestro, el del Ángel, el

de la Planicie, el Británico, el de Surquillo”, mandados a construir por la sociedad o las

empresas, donde se encontraban a los personajes más importantes del Perú como:

presidentes, inmigrantes, intelectuales y héroes caídos en guerras; la mayoría personajes

históricos que estaban a vista de todos.

Debido a que los cementerios del virreynato se consideraron en especial para la clase

media y alta, los de los sectores económicos no están en las condiciones de pagar este

tipo de funerarios para sus muertos. Fue así que el estado creo cementerios municipales

en alcance de todos en especial a gente de barrios.


Aparecen los cementerios en cada distrito de Lima, especialmente en los conos. Estos

cuentan con un gran espacio para poder enterrar a todos los posibles muertos. Cada

cementerio ofrece una pequeña misa para muerto antes de ser enterrado, donde asisten

los conocidos y familiares.

Los cementerios actuales de Lima son con áreas verdes, y pileta o también hay

cementerios que se encuentran en zonas muy pobres de Lima por lo cual están en tierra

y no poseen tierra, ya que son zonas muy populares y son los cementerios mas repletos

de Lima, donde su tradición de cada familia es muy popular ya que van casi todos los

domingos a dejarles flores. Y hay ocasiones como el día de los muertos, a dar un

“pequeña fiesta” en las tumbas de los muertos, con orquestas y algunas veces llevando

comida o algún trago como ofrenda al muerto.


Ritos en pueblo……
En la vida de las comunidades andinas de la región mencionada, podemos distinguir

diferentes costumbres en relación al acompañamiento de los difuntos. Realmente, cada

comunidad tiene sus propias formas y exigencias del trato con los difuntos. Sin

embargo, presentaremos algunas de las costumbres más comunes vividas en aquellas

comunidades.

Los presagios

Se sabe si alguien va a morir. Los andinos conocemos y entendemos los signos de la

muerte. La muerte nos visita, la reconocemos y la recibimos. Esto no solamente se

entiende así, porque ya sabemos que alguien está gravemente enfermo y tiene que

morir. En nuestras comunidades existen signos de la presencia de la muerte. En base a

la lectura de los signos se sabe la realidad de la muerte en la familia o en la comunidad.

El alma del que va a morir se presenta con anterioridad. El o ella estará recorriendo por

todos los lugares que anduvo durante toda su vida. En este viaje, conversará con la

gente allegada a su familia y muy especialmente con aquellas personas con quienes

tiene alguna deuda que pagar o cobrar.

El velorio

El hacer velorio, parece ser muy común entre las costumbres de la humanidad. Sin

embargo, las comunidades andinas tienen sus particularidades al respecto. Por ejemplo,

tienen su propia forma de preparar el cuerpo, las atenciones al difunto, las despedidas,

las recomendaciones, los perdones, las oraciones, la comida, el pijchu(coca), las


bebidas, la forma de vestir de los participantes y propiamente de los familiares del

difunto.

Son momentos de diálogo muy cercano con el alma del difunto. Los participantes entran

en conversaciones sobre la vida y recuerdos del difunto. En realidad, se logra recorrer y

recordar toda la vida del alma y su familia con su comunidad. Especialmente se trata se

recordar los momentos de dificultades a nivel personal, familiar o comunitario. Pues, se

quiere despedir el alma restaurado de sus deudas o faltas que pueda haber cometido, o

en algún caso, falta que complete o cumpla sus compromisos.

La despedida del alma no puede ser sin antes realizarse el gesto del perdón. Quizá el

difunto tuvo algunos problemas en su vida. Es justamente este momento su última

oportunidad para reconciliarse. Y los presentes en el velorio tienen la obligación de

propiciar al difunto ese momento oportuno para que pueda armonizar sus relaciones con

las personas. Al mismo tiempo, el alma estará dispuesto a perdonar a los que le hicieron

daño en su vida, pero espera que se acerquen a su cuerpo y le pidan perdón. Es así, cada

quien se acercará al difunto tantas veces que vea conveniente, para pedirle perdón por

sus faltas. Es impresionante ver los abrazos de despedida y de perdón, durante esta

noche y el día del entierro.

El entierro

Un vez que el cuerpo esté bien preparado, para que el alma tenga un viaje sin percances,

se acompaña al cuerpo del difunto para su entierro.


Aya wakichiy

La preparación del equipaje del finado

La forma tradicional de preparar el cuerpo para su viaje, consiste en proveerle de todo lo

que un ser humano necesita para una larga travesía. Así es como se cree, que el alma del

difunto caminará mucha distancia, donde puede que pase hambre, tenga sed, o pase frío.

Quién sabe, tal vez se encuentre muy solitario, o a lo mejor, esté también acompañado

de muchos otros.

Aya pusay

En el camino al cementerio

Es sumamente importante mantener la idea del camino. El difunto va como caminando

o, mejor dicho, se va después de la despedida. La comunidad tiene la obligación moral

de acompañar al cuerpo del difunto en su caminar hacia el cementerio.

Los familiares del finado no deben participar en el traslado del cuerpo. El ayni de llevar

los restos mortuorios corresponde a los otros miembros de la comunidad, que en lo

posible no tengan lazos de familiaridad sanguínea con él o con ella.

Aya p'ampay

El entierro del cuerpo

Existen formas diferentes para el entierro de los cuerpos de los difuntos. En la

actualidad, lo más común es el entierro bajo tierra. En algunas comunidades, también se

utilizan las "covachas" o nichos preparados con adobes o ladrillos. La preferencia del

entierro bajo tierra es aún relevante en la mayoría de las comunidades quechuas. Es

verdad que esta forma de entierro responde más a la filosofía andina: el volver al seno
de la Madre Tierra. En cambio, la utilización de los nichos responde más a las

costumbres citadinas, ahora ya asumidas en las comunidades originarias.

Con referencia al entierro del cuerpo del difunto, cabe destacar la orientación con que

debe estar descansando este cuerpo. La cabecera estará orientada hacia la salida del sol,

o en su caso hacia el Norte. No es bueno que el difunto descanse con otra orientación.

Esta manera de orientar la sepultura, responde al sentido de la esperanza de volver a la

vida de una manera diferente y mejor que la ya vivida (Pachakuti). Llegarán los tiempos

nuevos.

Durante el entierro mismo existen aún más costumbres, como son: las despedidas, los

perdones, los encargos, los envíos. Y se van completando las provisiones de todo lo

necesario para el viaje del alma. Las lecturas de los signos tendrán que observarse con

más atención. Ya en ese momento se puede saber si el ama será bien recibido por las

divinidades o no.

Luego del entierro, se dejarán sobre la sepultura las guirnaldas, o coronas de flores y de

papel de color, según la edad del difunto. Otro elemento importante es ahora la

presencia del crucifijo en la cabecera de la tumba. Este signo responde a que las

comunidades de este sector de Ayopaya son casi en su totalidad católicas. Es así que las

tradiciones cristianas forman parte de sus expresiones religiosas. La mayoría de las

oraciones que acompañan el sepelio son cristianas, por no decir la totalidad. Claro está

que, muchas de estas oraciones son apropiaciones y adaptaciones a la manera de vivir

del pueblo quechua.


Después de la realización del entierro, la comunidad tendrá que seguir acompañando a

los familiares del finado. Especialmente la noche del entierro continúan los ritos de

despedida en medio del compartir de las comidas y bebidas.

El lavatorio

A los dos o tres días después del entierro se convoca a todos los familiares del finado

para proceder al lavado de sus prendas de vestir. El lavatorio va acompañado de unos

rituales propios para estos momentos. Se trata de la purificación de las ropas, del

ambiente y de la vivienda del difunto. Todas las pertenencias del alma deben ser

despachadas adecuadamente.

Según las costumbres que difieren de lugar a lugar, algunas de las vestimentas del

finado pueden ser entregadas a sus familiares, según el rol de importancia que éstos

desempañan en el ayllu.

Los misachicos

Dentro del marco de la tradición cristiana asumida en las comunidades andinas, se

ofrecerán misas para la salvación del alma del difunto. Entre las misas para los difuntos,

se distinguen principalmente las siguientes: la misa de los nueve días, la misa del tercio,

que corresponde a los seis meses después del fallecimiento y la misa del año. Esta

última misa va acompañada de la costumbre del "quite de luto". Posteriormente

seguirán las ofrendas de las misas como recordatorios.


Conclusiones
 Desde los inicios de nuestra historia se fueron realizando diferentes rituales

religiosos en diferentes contextos de la vida cotidiana de los pobladores de

nuestro país.

 Las creencias religiosas influyen en la variedad de sepultura de los difuntos

dependiendo de la zona geográfica en la que viven.

 Los ritos y rituales antes y después de la muerte estan íntimamente ligado a

nuestra historia como peruanos.

 La creencia de la vida después de la muerte de los pobladores en la antigüedad

con sus peculiares formas de enterrar a sus difuntos.


Bibliografía
http://funerariaperuana.blogspot.pe/
http://elestudiantedehistoria.blogspot.pe/2007/10/los-ritos-
funerarios-de-los-incas.html
http://www.librosperuanos.com/libros/detalle/4802/Ritos-
Funerarios
http://bloggersperuanos.blogspot.pe/2014/11/rituales-funerarios-
en-la-historia-del.html

http://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0717-
73562001000200012