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RESUMEN DEL GOBIERNO MILITAR DE 1968 – 1975; 1975 - 1980

GOBIERNO MILITAR DE 1968 – 1975 – Juan Velasco Alvarado


En la madrugada del 3 de octubre de 1968, las Fuerzas Armadas, al mando del general
de división E.P. Juan Velasco Alvarado, se levantan en armas, tomaron el Palacio de
Gobierno y derrocaron al Presidente Constitucional Fernando Belaúnde Terry; además
otros tanques tomaron el local del Congreso, la prefectura, los locales de los partidos
políticos Acción Popular y APRA, Radio Nacional, el Ministerio del Interior y las
estaciones de Televisión.
En la tarde del mismo día se dio el Estatuto del Gobierno Revolucionario de la Fuerza
Armada, firmado por el General de División Ernesto Montagne Sánchez, como
Comandante General del Ejército, el Vice almirante Raúl Ríos Pardo de Zela en su
condición de Comandante General de la Marina y el Teniente General Alberto López
Gausillas como Comandante General de la Fuerza Aérea.
A las 6 de la tarde, Velasco se presentó como Presidente del Gobierno Revolucionario
de las Fuerzas Armadas y realizó la ceremonia de juramentación de los ministros de
estado; el gabinete fue presidido por Ernesto Montagne Sánchez y militares
como Edgardo Mercado Jarrín en Relaciones Exteriores, Francisco Morales
Bermúdez en Economía, Jorge Fernández-Maldonado en Energía y Minas y Armando
Artola Azcárate en Interior.
A los seis días de instalado el nuevo gobierno, se anuló el Acta de Talara y se
nacionalizó lo que detentaba la International Petroleum Company; el 9 de octubre fue
declarado el día de la Dignidad Nacional.

PRINCIPALES HECHOS DE ESTE PERIODO

 Gobernó entre 1968 y 1975.


 Fue llamado “el chino.”
 Representó la primera fase más radical del régimen militar.
 Puso en práctica el Plan Inca, cuyo objetivo esencial era eliminar al sector
oligárquico y relacionarse mucho más con los sectores populares.
 Afirmó que su gobierno no era ni comunista ni capitalista.
 Realizó la reforma agraria, el 24 de junio de 1969, mediante el Decreto Ley
17716. Esa fecha quedaría establecida como el día del campesino. En dicha
reforma popularizó la frase: “La tierra es para quien la trabaja”, que se convirtió
en la medida social más importante de su régimen.
 Desconoció el Acta de Talara, con lo cual va a nacionalizar la Brea y Pariñas.
 El 9 de octubre de 1968, las fuerzas armadas ocuparon las instalaciones de la
empresa norteamericana petrolera, expropiando sus bienes y la explotación del
“oro negro”, a ese día se le conoce con el nombre de La Dignidad Nacional.
 Nacionalizó los ferrocarriles, los yacimientos mineros, empresas de servicios
públicos, etc.
 Se produce la confiscación de la prensa escrita en 1974. Los diarios pasan a
formar parte del Estado.
 Se renueva el material militar obsoleto que poseíamos. Con ello el Perú se coloca
como uno de los más equipados de Sudamérica.
 Se crea el Sistema Nacional de Defensa.
 Restableció las relaciones con Cuba.
 Se estableció el quechua como idioma oficial de la República en mayo de1975.
 El industrial pesquero Banchero Rossi es asesinado el 1 de enero de 1972.
 Se produce el terremoto de 1970, que ocasionó desastres en Ancash, La
Libertad, Lima y Huánuco.
 En 1971 se celebró el sesquicentenario de la independencia nacional.
 El 5 de febrero de 1975 paralizó toda la guardia civil, ello trajo como
consecuencia hechos delictivos y violentos en la ciudad.
 Es derrocado por Francisco Morales Bermúdez en 1975.

El SINAMOS
En junio de 1971 el gobierno da el Decreto de Ley 18896 que crea el Sistema Nacional
de Apoyo a la Movilización Social (SINAMOS). El SINAMOS fue un organismo
transitorio que tenía como misión estimular el surgimiento de organizaciones populares
a las que progresivamente debería transferirse poder de decisión en todas las esferas
de la vida de país.

ALCANCE POLÍTICO DE LAS REFORMAS E INSTITUCIONES


Políticamente, las reformas tuvieron un impacto fuera de lo económico y social, primero,
la reforma agraria, el hecho más importante del periodo de Velasco, y que se había
postergado por mucho tiempo, significó un enfrentamiento directo con la oligarquía, la
cual estaba íntimamente ligada al sector agroexportador. Dañar relaciones con la
oligarquía significaba problemas con la Sociedad Nacional Agraria (SNA), que era muy
poderosa, así como con otros sectores de la clase dominante. La élite oligárquica buscó
controlar el régimen indirectamente, mediante miembros del gobierno. Así, el Ministro
de Agricultura, José Benavides, se dedicó a plantear la reforma de forma en que no se
vieran los aspectos que pudieran ser conflictivos, como la expropiación de tierras, lo
cual dio a entender por un momento que la supuesta revolución se habría estancado
como sucedió anteriormente. Este intento por continuar la hegemonía no dio resultado
ya que la reforma agraria, que le quitó a este sector su base material, se llevó a cabo
poco después, expropiando hasta 1979 casi 10 millones de hectáreas de tierra
cultivable. Aunque los resultados de la reforma agraria no cumplieron completamente
varios de sus objetivos, si logró debilitar la estructura tradicional de la clase alta y sus
bases agrarias de poder.
En cuanto a las reformas relacionadas a los recursos naturales, que involucran la
nacionalización de industrias de productos naturales como la minería y la pesca, es
importante mencionar el hecho de que se les brindaron derechos laborales a los
trabajadores, a quienes hasta ese momento, y bajo el mando de los antiguos dueños
extranjeros, no se les había brindado.
La reforma educativa, por otro lado desencadenó una serie de conflictos con los
profesores de las escuelas públicas, debido principalmente a la detención de una ley
aplicada durante el gobierno anterior, que aumentaba su salario progresivamente. Ante
esta acción, el SUTEP, que estaba en ese entonces manejado por Patria Roja, tuvo
violentos choques con el nuevo gobierno.
La reforma de la Administración Pública inició una serie de importantes cambios que
fortalecieron la capacidad de intervención de los ministerios y los sectores que les
pertenecían institucionalmente, se inició una expansión en la actividad pública con el
crecimiento de los ministerios del gobierno, tales como los de Pesquería, Energía y
Minas, Industria, Turismo, Construcción y Vivienda y Alimentación e Integración que
antes pertenecían al desaparecido Ministerio de Fomento. Asimismo, el Instituto
Nacional de Planificación fue convertido también en ministerio.
Se creó también el Comité de Asesoramiento de la presidencia de la república (COAP),
el cual tenía la función de asesorar y elaborar decisiones, y estaba conformado por
coroneles y capitanes. Ese comité, que equivalía a una comisión parlamentaria, era el
equipo más cercano al presidente, donde los integrantes eran candidatos a ministros.
En conjunto, sus reformas no solo afectaron el poder de la oligarquía, sino también
impactaron a las clases populares, brindándoles cierta conciencia política que provocó
la movilización popular. Sin embargo, debido a la herencia que dejaron los gobiernos
oligárquicos de su “desarticulación política”, se vieron limitados.

LA REFORMA AGRARIA

La reforma agraria es considerada como la culminación de una larga lucha de los


campesinos por la tierra. El ideal que seguía era dar en propiedad a cada familia
campesina un área de cultivo que le sirviese para mantenerse y además producir para
el mercado nacional. La aplicación general de la reforma agraria consistía en estatizar
las tierras más productivas; expropiar, repartir y formar cooperativas con las tierras de
importancia secundaria. La necesidad de mantener los niveles de producción
demandaba que tras la expropiación de las tierras se continuara con las economías de
escala, la parcelación de las haciendas hubiera conducido a la ruina de una industria
agrícola.
La reforma llevada a cabo por Velasco fue más radical, rápida y avanzada que los
planes de reforma que habían sido previamente planteados por los partidos políticos.
Fue esa radicalidad la que impactó en la capacidad de decisión campesina. En general,
no se tomó en cuenta la heterogeneidad de la situación en el campo, la falta de una
conciencia global campesina y la realidad cultural del campesinado donde las
relaciones de poder se habían naturalizado.
La reforma agraria fue aplicada en la costa y en la sierra. Aun cuando no alcanzó a ser
aplicada en la selva, en los años del gobierno militar se dieron dos normas importantes
desde el punto de vista del acceso a la tierra y de seguridad de la tenencia. En 1974 el
gobierno militar promulgó la Ley de Comunidades Nativas y Promoción Agraria de las
Regiones de la Selva Alta y Selva Baja, para regular el acceso a la tierra en la región
amazónica. La mayor contribución de esta ley fue el reconocimiento del derecho de los
asentamientos indígenas a la propiedad legal de sus tierras. Esta ley (DL 20653)
declaraba la tierra comunal indígena como inalienable, imprescriptible e inembargable.
Sin embargo, reconocía derechos sobre la tierra solo a las comunidades nativas, es
decir, a los asentamientos locales y no a los pueblos indígenas en tanto pueblos
originarios Pese a todos los problemas, la implementación de la reforma logró quebrar
la dominación tradicional de los terratenientes sobre las comunidades, que era el mayor
factor que jugaba en contra de estas. Una de las críticas más duras a la reforma es
que fue ‘anti comunera’, porque formó empresas cooperativas con los antiguos
trabajadores de hacienda en vez de devolver la tierra a las comunidades campesinas
que habían sido desplazadas hacia tierras más pobres.

EMPRESAS PÚBLICAS CREADAS EN ESTE GOBIERNO

 Petro Perú (Empresa Petrolera)


 Minero Perú (Empresa Minera)
 Electro Perú (Empresa Eléctrica
 Entel Perú (Telecomunicaciones)
 Pesca Perú (extracción de anchoveta)
 EPCHAP (comercialización de harina de pescado y de algodón)
 Eppa Perú (Artesanías)
 Indu Perú (industrias básicas)
 Sider Perú (siderurgia)
 Sima Perú (construcción naval)
 EPSA (comercialización de productos agrícolas)
 Centromin Perú (antigua Cerro de Pasco Mining Corporation)
GOBIERNO MILITAR DE 1975 A 1980

El 28 de agosto de 1975 se celebró en Tacna el aniversario de la reincorporación


al Perú, en la ceremonia se encontraba el Presidente del Consejo de Ministros y
Ministro de Guerra, Francisco Morales Bermúdez, y altos mandos militares. Luego de
los actos de celebración, el Premier y los jefes de la III y IV regiones militares se
reunieron y acordaron encabezar el movimiento contra Velasco. A la mañana siguiente
los jefes de las demás regiones militares se unieron al golpe.
A las 11 de la mañana, la población fue informada de la situación mediante la difusión
por radio y TV a través del Manifiesto al País en el que decía que el pronunciamiento
revolucionario que se acababa de producir era para eliminar los personalismos y las
desviaciones del proceso de la revolución de la Fuerza Armada, que se venía sufriendo
por quienes en forma errónea no habían valorado el exacto sentir revolucionario de
todos los peruanos y que se confiaba que con la dirección que imprimiese el nuevo
gobierno peruano el general de división Francisco Morales Bermúdez Cerrutti, se
concretarían las justas aspiraciones del Pueblo, de la Fuerza Armada y Fuerzas
Policiales del Perú.
El paro de julio fue la respuesta de los gremios de trabajadores y de la sociedad civil
organizada y los partidos de izquierda en respuesta a los “paquetazos” económicos y
de la represión policial-militar contra el pueblo y sus dirigentes, expresada en la
criminalización de la huelga, los toques de queda y el Estado de Emergencia. Las bases
de la CGTP ante la negativa de la dirigencia de convocar al paro, decide forma el
Comando Unitario de Lucha (CUL), que fue el promotor de este paro, pasando por
encima de la CGTP. Ante esa situación, la Central de Trabajadores, no tuvo otra opción
que sumarse, acertadamente, al paro que se iba a dar con o sin ellos.
El 19 de julio de 1977, se dio un paro nacional impulsado por la CGTP, central sindical,
que reclamaba un aumento general de sueldos y salarios de acuerdo con el alza del
costo de vida debido a la devaluación de la moneda. Diarios como Expreso, la crónica
y Correo se encargaron de imprimir caratulas sensacionalistas sobre el tema lo cual
hizo que el Ministro del Interior se pronunciara pidiendo que se “Abstengan de publicar
informaciones que atenten contra la Unidad Nacional o fomenten la subversión” Se
esperaba tener ante la crisis una respuesta de unidad y apoyo, algo que no sucedió.
Para la mañana del 19 de julio el paro era inminente y exitoso. Las grandes industrias
casi sin excepción se encuentran paralizadas. Lo mismo ocurre con las medianas. Solo
en los pequeños negocios se nota actividad, aun cuando restringida.
En zonas fabriles empiezan movilizaciones obreras que se enfrentan con efectivos de
los Servicios Especiales de la Guardia Civil, mientras que los efectivos de la Fuerza
Armada patrullaban la ciudad.
PROCESO DE TRANSICIÓN
El año 1979 fue un año tenso, lleno de acontecimientos políticos, a lo largo del cual el
gobierno de la Fuerzas Armadas, encabezado por el Gral. Morales Bermúdez, va
ingresando en la recta final del proceso de transferencia. Además, también es el año
del Centenario de la Guerra del Pacífico, lo cual genera tensión en las relaciones
peruano-chilenas, al tratarse de crear una afirmación nacional y patriotismo sin mucho
éxito.
El gobierno de la Fuerza Armada buscaba tres objetivos políticos que definen el curso
de la transferencia del poder a la civilidad: se trataba de (1) superar el punto más bajo
de la crisis económica, conducida por el Ministro Silva Ruete desde mayo de 1978;
también, (2) lograr la renegociación de las alianzas burguesas mediante la creación del
espacio preciso para que los partidos del orden (APRA, ACCIÓN POPULAR Y PPC)
remocen la fachada y asuman la representación de la civilidad, entendida en su límite
burgués, compatible con el orden establecido en los centros de poder. Lograr este
objetivo después de diez años de los mismos cuadros políticos tradicionales exigía un
tercer objetivo expresado en (3) la derrota del movimiento popular; movimiento que se
había expresado en las elecciones constituyentes de 1978 y que se había fortalecido
año a año. Los resultados fueron fruto de la conducción de la visión política presente
en la política de gobierno.

ASAMBLEA CONSTITUYENTE DE 1978


Desde enero de 1977, el ministro del Interior, general Luis Cisneros Vizquerra, había
iniciado conversaciones con los partidos políticos que existían al momento de la
deposición de Belaúnde; fue así como se realizaron contactos con el APRA, con Acción
Popular, Partido Popular Cristiano y Partido Comunista del Perú. El 4 de octubre de
1977 se convocaron a elecciones para representantes a una Asamblea Constituyente
mediante el Decreto Ley 21949 Esta asamblea tendría como exclusiva finalidad, la
dación de la nueva Constitución Política del Estado.
Indudablemente el centro de la escena política de 1978 está constituido por el proceso
electoral que dio origen a la Asamblea Constituyente y la instalación de la misma. Con
la abstención de uno de los partidos grandes, Acción Popular, en medio de la protesta
popular por el alza del costo de vida y de un gobierno que intermitentemente reprime al
pueblo como condición para su estabilidad; con deportados, perseguidos, ciudadanos
presos en el momento de votar y una campaña electoral desigual, en tanto que esta
represión afectaba sólo a la izquierda en el espectro político, se produce la primera
elección de la década del 70.
Dentro del año 1978 se define la necesidad de definir una asamblea Constituyente dado
que su presencia significa un dato sustantivo en la escena política. Ello se realiza en un
cuadro bastante complejo, en el cual las movilizaciones populares continúan presentes,
aunque iniciando cualitativamente un periodo de reflujo. Concluida al finalizar julio la
huelga del Magisterio, marcarán el segundo semestre la huelga nacional de los
mineros, las movilizaciones amplias de los empleados públicos despedidos, huelgas
regionales en Cuzco y en Pucallpa, así como diversas protestas callejeras de
estudiantes secundarios. Estas movilizaciones no son las únicas del movimiento
popular en el segundo semestre de 1978, pero en todas ellas se va notando la dificultad
que supone no contar con una dirección política centralizada y a la vez enfrentar a un
gobierno que responde en todos los frentes con dispositivos legales y represión.

ELECCIONES DE 1980
El 30 de julio de 1979, se dio el Decreto Ley 22622 por el cual se convocaban a
Elecciones Generales de Presidente y Vicepresidentes de la República, Senadores y
Diputados para el 18 de mayo de 1980.
En el año 1980, se inicia el proceso de transferencia de las Fuerzas Armadas hacia un
gobierno democrática que puede ser elegido en base al voto popular. De esta manera,
es posible observar el cambios en los partidos políticos y un reacomodos provenientes
del gobierno militar ad portas del cambio de élite política. En el primer semestre de
1980, la transferencia del poder estatal es concluida con el triunfo de Fernando
Belaunde Terry para un segundo período luego del golpe de estado militar. Siendo
Belaunde ganador de las elecciones, algunas voces como las de Velazco Alvarado
sienten que se está dando un pasado atrás con un retorno al pasado. Sin embargo,
distintos hechos ocurridos permiten demostrar que sí existe una mecánica distinta a la
del pasado, enfrentándose ahora a la “modernización de la dominación burguesa.

COMENTARIO
La idea era encontrar una "tercera vía" entre capitalismo y socialismo, con una sociedad
corporativista mucho más inclusiva que sea posible bajo el capitalismo, pero sin
renunciar a la propiedad privada o la adopción de cualquiera de los métodos
obligatorios identificados con el comunismo.
Bajo esta estrategia, la reforma agraria fue diseñada para anular los intereses
existentes de propiedad a fin de establecer la propiedad cooperativa, que rechaza tanto
la agricultura particular y las granjas estatales. Promover la participación de los
trabajadores en la propiedad y la gestión tenía la intención de reformar las relaciones
laborales. Influencias extranjeras se redujeron a fuertes restricciones a la inversión
extranjera y la nacionalización de algunas de las más grandes empresas extranjeras.
En un plano más fundamental, el gobierno de Velasco vio su misión como una de la
eliminación de los conflictos de clase y la conciliación de las diferencias entre los grupos
de interés dentro de su propia visión de una sociedad cooperativa.