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A D V I E N T O - N A V I D A D
Adviento-Navidad
Vosotros sois pueblo de Dios
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Cuaderno
Pastoral
2014-2015

Adviento-Navidad
Vosotros sois
pueblo de Dios
© Arzobispado de Valencia

Edita:
Arzobispado de Valencia

Diseño y producción gráfica:


Medianil Comunicación
www.medianil.net
í n d i c e

Carta del Arzobispo.................................................................................................................. 07

PARA LA LITURGIA................................................................................................................... 11
Adviento 2014...................................................................................................................... 12
Primer domingo de Adviento......................................................................................... 13
Segundo domingo de Adviento..................................................................................... 18
Tercer domingo de Adviento........................................................................................... 26
Cuarto domingo de Adviento......................................................................................... 29
Misa de Nochebuena........................................................................................................ 33
La Sagrada Familia........................................................................................................... 40
Santa María, Madre de Dios........................................................................................... 42
Segundo domingo de Navidad..................................................................................... 45
Epifanía del Señor.............................................................................................................. 47
Bautismo del Señor........................................................................................................... 50

PARA LA FAMILIA...................................................................................................................... 55
C.D. de Familia y Vida
Bendición de la mesa................................................................................................. 56
C.D. de Pastoral del Ambiente y Ecología Humana
Bendición del Belén familiar................................................................................... 60
Bendición del árbol de Navidad............................................................................ 64

PARA LA PARROQUIA.............................................................................................................. 69
C.D. de Espiritualidad....................................................................................................... 70
Cáritas Diocesana.............................................................................................................. 100
Scouts. La llamada//Da la llama................................................................................ 115
C.D. de Pastoral de los Mayores................................................................................... 116
C.D. de Pastoral de la Salud........................................................................................... 134
C.D. de Enseñanza.............................................................................................................. 136
C.D. de Catequesis.............................................................................................................. 140
Centro de Orientación Vocacional................................................................................ 146
C.D. de Misiones.................................................................................................................. 164
App.......................................................................................................................................... 172
Propuesta de Cantos......................................................................................................... 173

Vosotros sois pueblo de Dios 5


Carta del Arzobispo

Carta del
Arzobispo

Vosotros sois pueblo de Dios 7


Vosotros sois pueblo de Dios

“Danos el Padre
a su único Hijo:
hoy viene al mundo
en pobre cortijo.
¡Oh gran regocijo,
que ya el hombre es Dios!”
(Sta. Teresa de Jesús, poema para la Navidad)

El ritmo del tiempo en la Iglesia lo marca el Año litúrgico, el tiempo en el que so-
mos testigos de la vida y misión de Jesús, nuestro Salvador. Este tiempo se inicia
con el Adviento que nos prepara para la Navidad y para la venida definitiva del
Señor, al final de los tiempos.
Este año, la constante llamada a la vigilancia, a estar atentos, ha de resonar de
nuevo en nuestra vida, en nuestra oración, en nuestras celebraciones. Velar, vigi-
lar, no es “estar asustados” sino estar preparados, listos para anunciar al Señor.
El tiempo de Adviento, en este ciclo B, nos ofrece la oportunidad de preparar su
venida escuchando la Palabra de Dios, acercándonos a Él en la Eucaristía, intensi-
ficando nuestra oración, personal y comunitaria.
Los tiempos de Adviento y Navidad en este año, nos preparan, también, para ini-
ciar el Itinerario Diocesano de Evangelización. Alrededor de la fiesta del Bautismo
del Señor, los grupos del Itinerario, los ya existentes y los nuevos, junto con todos
los que forman la comunidad parroquial, celebraremos la “Memoria de nuestro
bautismo”, una celebración con la que iniciaremos esta nueva etapa en nuestra
Archidiócesis. Hacer memoria del Bautismo es más que simplemente recordar que
fuimos bautizados. Hacer memoria del Bautismo es asumir que somos bautizados,
somos Hijos de Dios, somos miembros vivos de la Iglesia, somos Pueblo de Dios.
Hacer memoria de nuestro Bautismo es sabernos enviados a anunciar la alegría
del Evangelio. El Bautismo es la incorporación de nuestra vida a la Vida de Cristo,
para ser, en medio de nuestro mundo, sus testigos.

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Carta del Arzobispo

Los materiales que os entrego, preparados por la Comisiones Diocesanas de las


Vicaría de Acción Caritativa y Social y de Evangelización, contienen recursos para
poder llevar adelante estas tareas de las que os he hablado, en la vida parroquial,
en la familia, en el colegio. Cada uno de estos lugares de vida cristiana, deben ser
iluminados, a su modo, durante este tiempo de Adviento-Navidad. Desde la vida
parroquial, se puede ofrecer a las familia, a los niños y a los jóvenes, un proyecto
para vivir, como cristianos que somos, este tiempo de preparación y vida de la
venida del Señor. Es cierto que en muchas ocasiones el ambiente que rodea a la
familia, a la escuela, a la parroquia, parece no ser lo más propicio para esta viven-
cia. Pero también es cierto que no nos faltan ganas, ni imaginación, para ofrecer
momentos y recursos, muchos de ellos muy sencillos, para ayudar a vivir mejor
este tiempo.
Otras celebraciones, otros acontecimientos, marcan el tiempo de Adviento. No
podemos olvidar que estamos viviendo el V centenario del nacimiento de Santa
Teresa de Jesús. También, el primer domingo de Adviento se iniciará el Año de la
Vida Consagrada, una oportunidad para descubrir la riqueza de dones que Dios da
a nuestra Iglesia Diocesana a través de la hombres y mujeres que han consagrado
su vida y sirven a la Iglesia en nuestra Diócesis. Y el 27 de diciembre, el Día de la
Familia, una oportunidad para ir mostrando la alegría de la Familia Cristiana,
para ir descubriendo su identidad y su vocación en el mundo.
Que la Virgen María, Madre de la Iglesia, Nuestra Señora de los Desamparados,
que llevó a Jesús en sus entrañas y lo mostró al mundo y San José, nos acompa-
ñen a vivir con intensidad estos tiempos de Adviento y Navidad.

Cordialmente en el Señor. Con mi bendición para todos

+ Antonio, Cardenal Cañizares Llovera


Arzobispo de Valencia

Vosotros sois pueblo de Dios 9


Para la LITURGIA

Para la LITURGIA

Vosotros sois pueblo de Dios 11


Vosotros sois pueblo de Dios

Adviento 2014
Sois pueblo de Dios
Acoged al Señor
para anunciarlo con alegría

Los Domingos
y fiestas de Adviento
y Navidad-Epifanía

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Para la LITURGIA

30 de noviembre

Primer domingo
de Adviento
¡Velad!
El rito de la corona del Adviento Oración para bendecir la corona del
en el año 2014. Ciclo B Adviento y encender el primer cirio
Domingo a domingo de Adviento se encienden las luces Después de venerar el altar y saludar a la asamblea, el sa-
que anuncian las etapas del itinerario hasta la Navidad. cerdote, en lugar del acto penitencial, desde la sede, dice:
Como en años anteriores, colocaremos en el centro una Hermanas y hermanos: Al comenzar este nuevo año li-
vela blanca especial para encenderla en Nochebuena y túrgico vamos a bendecir esta corona con que inaugu-
el tiempo navideño. En el primer domingo de Adviento se ramos también el tiempo de Adviento que nos llevará
bendice la corona y, al comenzar cada misa, después del hasta la Navidad. Sus luces nos recuerdan que Jesucristo
saludo inicial, el celebrante dice la invocación que aquí es la luz del mundo. Su color verde significa la vida y la
se propone y, él mismo u otra persona, enciende la vela esperanza. La corona de Adviento es, pues, un símbolo
correspondiente. Entretanto se puede cantar otra estrofa de que la luz y la vida triunfarán sobre las tinieblas y la
del canto de entrada, con su estribillo. muerte, porque el Hijo de Dios se ha hecho hombre y nos
ha dado la verdadera vida.
En este primer año del Itinerario Diocesano de Evangeli-
zación, el lema de este curso es “La alegría de anunciar El encender, semana tras semana, los cuatro cirios de la
el Evangelio” como misión propia de los que “somos el corona debe significar nuestra gradual preparación para
Pueblo de Dios”, y estamos precisamente reviviendo el recibir la luz de la Navidad. Por eso hoy, primer domingo
tiempo de aquellas promesas que se cumplieron en el de Adviento, bendecimos esta corona y encendemos su
nacimiento de Jesucristo y que ahora, como lo significan primer cirio.
estas velas de la corona del Adviento, nos encaminan ha-
cia su pleno cumplimiento en nosotros.

Vosotros sois pueblo de Dios 13


Vosotros sois pueblo de Dios

Moniciones a las lecturas


Luego el sacerdote, con las manos extendidas, dice la Primera lectura.
oración de bendición: Isaías 63, 16b-17.19b; 64, 2b-7
Oremos. El profeta, contemplando el poder del mal y la injusticia,
eleva a Dios la súplica más atrevida del Antiguo Testa-
La tierra, Señor, se alegra en estos días, y tu Iglesia des- mento: ¡Ojalá rasgases el cielo y bajases!
borda de gozo ante tu Hijo, el Señor, que se acerca como
luz esplendoroso, para iluminar a los que yacemos en las Segunda lectura.
tinieblas de la ignorancia, del dolor y del pecado. 1 Corintios 1, 3-9

Lleno de esperanza en su venida, tu pueblo ha preparado El encuentro definitivo con el Señor al final de nuestra
esta corona con ramos del bosque y la ha adornado con vida y al término de la historia no debe angustiarnos,
luces. porque Dios es fiel a sus promesas y nos da los auxilios
necesarios para que podamos hacer el bien y permanez-
Ahora, pues, que vamos a empezar el tiempo de prepa- camos fieles hasta el final.
ración para la venida de tu Hijo, ocurrida hace poco más
Evangelio de Marcos.
de dos mil años, te pedimos, Señor, que, mientras se acre-
13, 33-37
cienta cada día el esplendor de esta corona, con nuevas
luces, a nosotros nos ilumines con el esplendor de aquel Jesús concluye su enseñanza en Jerusalén con una con-
que, por ser la luz del mundo, iluminará todas las oscuri- signa: ¡Velad! No conocemos el momento de la venida
dades. Él que vive y reina por los siglos de los siglos. del Señor, por eso debemos mantenernos en continua vi-
gilancia, sin descuidar la presencia sacramental e invisi-
R/. Amén.
ble de Cristo entre nosotros.
Y el mismo celebrante o un fiel enciende el cirio que co-
rresponde a la primera semana del Adviento, mientras
puede cantarse otra estrofa del canto de entrada. Sigue
la oración colecta.

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Para la LITURGIA

Sugerencias para la homilía


Empezando de nuevo, pero no desde el mismo sitio Un nueva oportunidad

El comienzo del año litúrgico, en el Adviento, nos recuer- Comenzamos un nuevo año litúrgico, una nueva opor-
da una vez más que los cristianos entendemos el tiem- tunidad que Dios nos concede a través de su Iglesia para
po como un espacio donde Dios actúa y donde se rea- que vivamos el Misterio de Cristo en nuestra vida, para
liza la salvación de los hombres. Por ello celebramos y que nos sumerjamos en la experiencia de dejar al Señor
participamos en todos los acontecimientos que han ido Jesús que nos haga partícipes de su vida abundante.
jalonando la historia de la salvación. Ahora comenza-
El año cristiano comienza con el tiempo de Adviento. La
mos de nuevo el círculo litúrgico, pero no estamos en el
Iglesia entera entra en este clima de tensión y de expecta-
mismo lugar que hace un año; nuestro camino espiritual
ción anhelante que nos hace esperar al que ha de venir.
es como una espiral que nos invita a avanzar hacia el
Éste es nuestro tiempo, el de su Pueblo Santo, el de aque-
Adviento definitivo del Señor, que vendrá glorioso al fi-
llos que vivimos la fe y el amor mientras esperamos la
nal de los tiempos como vino un día en la humildad de
venida gloriosa de Nuestro Señor Jesucristo.
nuestra carne desde el seno de la Virgen María.
El Señor Jesús tiene que volver. Es su promesa y nues-
tra garantía. Las comunidades primitivas esperaban su
retorno en la celebración de la Vigilia Pascual. Durante
esa Noche Santa se esperaba que el Señor volviera a con-
sumar su plan de salvación sobre los hombres. Al ver que
no llegaba en ese año, se continuaba celebrando su pre-
sencia a través de los sacramentos pascuales a la espera
de que llegara el momento en el que el Señor volviera.
Esta espera que se fue dilatando con el paso del tiempo,
como se refleja por ejemplo en las cartas a los Tesaloni-
censes de Pablo, se desplazó en la liturgia romana hasta
el tiempo de Adviento. Así comenzamos el año cristiano,
como lo hemos terminado, poniendo la mirada en el Se-

Vosotros sois pueblo de Dios 15


Vosotros sois pueblo de Dios

El retorno del Señor


ñor, Alfa y Omega de la historia, que vendrá al final de El Señor en el evangelio de hoy nos da la clave para es-
los tiempos a juzgar a vivos y muertos y a devolver este perar este momento, el del retorno del «amo de la casa».
mundo redimido a las manos del Padre, que se lo ha en- San Marcos, cuya lectura estrenamos hoy y que nos
tregado. acompañará domingo tras domingo durante todo este
nuevo año, pone en boca de Jesús esta invitación a velar,
Es nuestra gran esperanza. El punto final de la historia no
a no dormir, a vigilar, a mantener la atención y a estar en
es el mal ni el pecado, sino Jesucristo. No podemos dejar
guardia. La vida, la rutina, el cansancio, los fracasos o la
de recordarnos mutuamente que esperamos el retorno
monotonía adormilan al hombre y lo hacen sobrevivir en
glorioso de Jesús. Y esto se concreta además en el final
lugar de vivir.
de la vida personal de cada uno, cuando nos llegue la
hora de la muerte. No sabemos el momento en que vendrá el Señor. Desco-
nocemos la hora en que el esposo vendrá a nuestro en-
Es un auténtico regalo en este año de su beatificación ha-
cuentro a darnos su abrazo definitivo. San Pablo nos dice
cer nuestras en la oración las palabras de Pablo VI en su
en la segunda lectura que tenemos todo lo necesario, los
meditación ante la muerte: «Llega la hora. Desde hace al-
dones que nos hacen falta, para aguardar al Señor. El Ad-
gún tiempo tengo el presentimiento de ello. Hago un acto
viento es tiempo de espabilar, de vencer perezas y som-
de buena voluntad: no mirar más hacia atrás, sino cumplir
nolencias, de abrir el corazón con la oración y ejercitar el
con gusto, sencillamente, humildemente, con fortaleza,
deseo de Dios.
como voluntad tuya, el deber que deriva de las circuns-
tancias en que me encuentro. Hacer pronto. Hacer todo. Ante un mundo que parece haber perdido el rumbo, con
Hacer bien. Hacer gozosamente: lo que ahora Tú quieres amenazas y situaciones desgarradoras de violencia y
de mí, aun cuando supere inmensamente mis fuerzas y me de crisis, con realidades sociales que huelen a descom-
exija la vida. Finalmente, en esta última hora. Deja que posición, pobredumbre y corrupción, ante pecados co-
en esta última vigilia te rinda homenaje, Dios vivo y ver- munitarios y personales que hunden a las personas en
dadero, que mañana serás mi juez, y que te dé la alaban- la desesperación y la falta de sentido para vivir, el grito
za que más deseas, el nombre que prefieres: eres Padre». del profeta Isaías, primer protagonista de este tiempo de

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Para la LITURGIA

Oración de los fieles


Alegres por el anuncio de la venida del Señor, oremos, her-
manos, a Dios nuestro Padre, en la esperanza de encon-
Adviento, resuena en este domingo con fuerza y tenaci-
trarle ya ahora y en el tiempo de nuestra total liberación.
dad por toda la tierra clamado por cada comunidad cris-
tiana: «¡Ojalá rasgases el cielo y bajases, derritiendo los Para que visite su santa Iglesia, que camina a la luz
montes con tu presencia!». ¡Maranatha! ¡Ven Señor, ven de las promesas, le conceda la unidad y la libertad y
pronto! la gobierne con su asistencia, roguemos al Señor.

En esta espera que acrecentamos en estos días somos Por todos los pueblos del mundo, para que recono-
acompañados por una gran confianza. La promesa del ciendo el bien precioso de la dignidad de las perso-
Señor nos consuela y nos hace sentirnos en las mejores nas, puedan dar un rostro verdaderamente humano
manos, las suyas. Somos nosotros los que queremos en a la sociedad, roguemos al Señor.
este Adviento, siguiendo la misma expresión del profeta,
aferrarnos a Dios, encontrar su rostro, convertirnos de Para que con su venida cure los dolores de los enfer-
nuestros pecados, y crecer en la certeza de ser obra de mos, dé paz y alegría a cuantos carecen de ellas y li-
sus manos, de sentirnos arcilla para dejarnos hacer por bre al mundo de todos los males, roguemos al Señor.
Él, nuestro único y mejor alfarero. Para que cuantos recordamos con piedad su primera
venida merezcamos llegar, unidos en un mismo Itine-
rario de Evangelización, con sentimientos de fiesta, a
su gloriosa aparición al fin de los tiempos, roguemos
al Señor.

Te pedimos, Padre todopoderoso, que escuches nuestras


oraciones y derrames sobre nosotros los dones de tu pie-
dad; para que cuantos confían en la venida de tu Hijo,
no pierdan la esperanza y se vean libres de todo mal. Por
Jesucristo nuestro Señor.

R/. Amén.

Vosotros sois pueblo de Dios 17


Vosotros sois pueblo de Dios

7 de diciembre

Segundo domingo
de Adviento
¡Preparad el camino! Moniciones a las lecturas
Oración para encender el segundo Primera lectura.
cirio de la corona del Adviento Isaías 40, 1-5. 9-11 y Marcos 1, 1-8
Después de venerar el altar y saludar a la asamblea, el En el libro de la consolación del profeta Isaías encontra-
sacerdote, desde la sede, dice: mos las palabras más significativas del Adviento: Prepa-
Un año más llena la Iglesia el potente pregón de Juan el rad el camino al Señor; un camino que debe abrirse tanto
Bautista que renueva el de los antiguos profetas: “Prepa- en el mundo y en la Iglesia como en el corazón de cada
rad el camino del Señor, allanad sus senderos”. creyente. Juan el Bautista retomó la palabra de Isaías y
urgió a los hombres de su tiempo a preparar el camino
En el Itinerario de Evangelización que estamos siguiendo, del Señor; ahora su voz resuena en la Iglesia con el mis-
todo nos lleva hacia el Señor que desea llegar a nuestras mo motivo.
vidas; por eso le invocamos diciendo:
Segunda lectura.
Señor Jesús, esta segunda luz que vamos a encender 2 Pedro 3, 8-14
nos avisa que debemos preparar tu venida en nuestros
El apóstol Pedro anuncia la vuelta del Señor junto con un
corazones, en nuestras familias y lugares de trabajo, y
cielo nuevo y una tierra nueva en la que habite la justicia.
también en esta comunidad cristiana que visitas sin cesar
No debemos hacer cálculos sobre el fin del mundo; antes
cuando te celebra en la Eucaristía.
bien, de cara a esta perspectiva, nuestra esperanza des-
Concédenos que este aumento de la luz que podemos ver, cubre que el Señor está cerca y que podemos apresurar la
signifique en cada uno de nosotros la expulsión de las ti- venida última del Señor.
nieblas del pecado que no nos dejan ver el buen camino.
Te lo pedimos a ti que vives y reinas por los siglos de los
siglos.

R/. Amén.
Y el mismo celebrante o un fiel, enciende dos cirios de la
corona del Adviento, mientras puede cantarse otra estro-
fa del canto de entrada. Sigue el acto penitencial.

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Para la LITURGIA

Sugerencias para la homilía


La voz del Precursor
Avanzamos en nuestro camino de Adviento. Un nuevo ritual y de vacío existencial. En este desierto el cristiano
personaje, característico de este tiempo junto a los pro- está llamado a abrir caminos, a ser anunciador —como
fetas del Antiguo Testamento, se convierte en nuestro nos recuerda el lema de este primer año del IDE— de la
compañero. Juan el Bautista nos da la consigna para alegría del Evangelio, a tender puentes firmes y consis-
esta segunda semana. Los cristianos compartimos con él tentes entre Dios y su pueblo.
la experiencia de saber que aquel que tiene que venir al
Hoy es un buen domingo para discernir en nuestra oración
final de los tiempos se ha hecho presente ya en nuestra
historia y nos lo podemos encontrar en nuestro día a día. personal qué senderos debo de trazar en el desierto de la
Así lo describe uno de los prefacios de este tiempo: «El vida de las personas concretas que me rodean, qué cami-
mismo Señor que se manifestará entonces lleno de glo- nos debo hacer más llanos para que la Buena Noticia de
ria, viene ahora a nuestro encuentro en cada hombre y Jesucristo llegue y transforme el corazón de los que están
en cada acontecimiento, para que lo recibamos en la fe conmigo, qué valles de desánimo y de miedos tengo que
y para que demos testimonio por el amor, de la espera levantar, qué montes y colinas de orgullos y soberbias
dichosa de su Reino». debo abajar, qué actitudes torcidas debo enderezar o qué
sentimientos escabrosos tenemos entre todos que igualar.
El Señor es quien toma la iniciativa de venir a hacerse
presente en nuestra vida pero, respetando y contando Éste será el ámbito en el que se revelará la gloria de Dios,
con nuestra libertad, nos llama a ser los que faciliten este en el que experimentaremos la presencia de nuestro Dios
encuentro de Dios con el hombre, con cada uno de noso- en medio de nuestro pueblo y en el que los cielos nue-
tros y con los demás. Desde aquí se entiende la consigna, vos y la tierra nueva de la que nos habla san Pedro en
en el evangelio y en el profeta Isaías, de la voz que grita: la segunda lectura comienzan a despuntar por la acción
«En el desierto preparadle un camino al Señor». Es curio- del Espíritu en su Iglesia. El apóstol nos invita a esperar
so comprobar como en una sociedad como la nuestra, y apresurar la venida del Señor (2 Pe 3, 12), pero no por
llena de imágenes y de sonidos, ruidosa y saturada de medio de acciones revolucionarias, sino a partir de una
reclamos, encontramos a muchas personas sumergidas conversión de cada persona que amplíe el ámbito del rei-
en una experiencia de soledad atroz, de desamparo espi- nado de Dios. María fue el primer territorio ganado y pre-

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Vosotros sois pueblo de Dios

¡Hablad al corazón del hombre!


servado para este Reino; ahora nos toca a nosotros llevar El profeta Isaías nos ofrece una actitud clave para prepa-
una vida como la de ella: santa y piadosa (3, 11), es decir, rarle el camino al Señor, que es consolar. Ante una hu-
llena del amor de Dios y su justicia. manidad herida y destrozada en este Adviento el Señor
nos ofrece el bálsamo reconfortante de su amor y de su
Esta justicia es Jesús, que plantó su tienda en medio de
ternura. «Hablad al corazón del hombre» dice el profeta.
nosotros; y así, este nombre del Salvador: “Justicia de
Gritadle ante su sordera y hacedle ver que su pecado y su
Dios”, debe impulsar a los cristianos a ampliar esta casa
debilidad tienen solución, que la bondad de nuestro Dios,
en el mundo a partir de los corazones de los creyentes,
manifestada en la presencia de Cristo Jesús, es capaz de
a volver a colonizar y hacer fértil el desierto de las al-
sanar desde lo profundo el interior de cada hombre y res-
mas, para que el mayor número de personas deseen la
tituirle a su condición de hijo de Dios.
salvación eterna al sentir la alegría de la salvación en la
pureza, la libertad, la alegría, la fe y la caridad. Atrevámonos un poco más, como nos dice el Papa Fran-
cisco, a primerear, a saber adelantarnos, a tomar la ini-
ciativa sin miedo, a salir al encuentro, a buscar a los le-
janos y llegar a los cruces de los caminos para invitar a
los excluidos. Sepamos leer en el Adviento de este año
los signos de los tiempos, apasionantes y esperanzado-
res, que nos llaman a preparar los caminos, a modo de
nuevos precursores del Señor, para que su amor y su con-
suelo lleguen al corazón de nuestros hermanos.

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Para la LITURGIA

8 de diciembre
Oración de los fieles
La Inmaculada
Concepción
Mientras esperamos la llegada gloriosa de nuestro Señor
Jesucristo, que vino para evangelizar a los pobres y curar
a los contritos de corazón, imploremos, amados herma-
nos, con fe viva, la misericordia de Dios nuestro Padre.
Recibiendo al Mesías
Para que cuando venga y llame el Señor, no encuen-
tre a su Iglesia adormecida en la tibieza o el pecado,
con María
sino velando gozosa en la alabanza divina y fiel en la
celebración de la Eucaristía, roguemos al Señor.
Oración para encender el segundo
Para que la voz del Santo Padre Francisco, junto con cirio de la corona del Adviento
la de nuestro Arzobispo Antonio y los demás pastores
que cooperan con ellos, encuentre oyentes abiertos a Después de venerar el altar y saludar a la asamblea, el
sacerdote, desde la sede, dice:
la palabra de Dios, roguemos al Señor.
En el ambiente del tiempo de Adviento hemos llegado a
Para que ilumine y fortalezca con su gracia a los que la fiesta de la Inmaculada Concepción de la Santísima
rigen los destinos de los pueblos, roguemos al Señor. Virgen María. Celebramos a la mujer purísima y libre de
Para que todos nosotros, los jóvenes y los mayores, todo pecado, que acogió en su seno al Redentor cuya ve-
preparemos el camino del Señor, y nos unamos al nida en la carne recordamos y cuya manifestación en la
Itinerario de Evangelización para poder manifestar gloria esperamos con alegría.
mejor en nuestros hogares y en todas partes el amor Señor Jesús, que el resplandor de esta nueva luz avive
que Cristo vino a traer a la tierra, roguemos al Señor. nuestra fe esperanzada, y nos descubra que el itinerario
Para que cuantos se encuentran lejos de sus hogares que inauguraste entre nosotros por medio de la Virgen
o en países extranjeros escuchen una palabra de espe- María sea el camino que podamos recorrer hasta el día
ranza, se sientan peregrinos del reino eterno y encuen- gozoso de tu advenimiento. Tú que vives y reinas por los
tren consuelo y acogida fraternal, roguemos al Señor. siglos de los siglos.

Te pedimos, Dios de bondad, que tu bendición descienda R/. Amén.


abundante sobre esta familia tuya; para que se alegre Y el mismo celebrante o un fiel enciende dos cirios de la
con la venida de tu Hijo y escuche y transmita tu palabra corona del Adviento, mientras puede cantarse otra es-
renovadora. Por Jesucristo nuestro Señor. trofa del canto de entrada, como “Estrella y camino” o
“Ave María purísima, sin pecado concebida”. Sigue el
R/. Amén. acto penitencial.

Vosotros sois pueblo de Dios 21


Vosotros sois pueblo de Dios

Moniciones a las lecturas


Primera lectura y Evangelio. María en el Adviento
Génesis 3, 9-15.20 y Lucas 1, 26-38: Este Adviento vamos a leer dos veces el episodio de la
La primera lectura y el Evangelio presentan en primer Anunciación a María; en esta fiesta y en el domingo cuar-
lugar la contraposición entre la desobediencia de los pri- to. En esta fiesta de la Virgen atenderemos sobre todo a
meros padres en el paraíso y la perfecta obediencia de la admirable concepción inmaculada de la que estaba
María, la nueva Eva, a la voluntad de Dios. Luego escu- llamada a ser la Madre del Salvador, mientras que en
chamos la promesa del Salvador, que se encarnará en el domingo nos fijaremos más en el que va a nacer, el
la Madre inmaculada y llena de gracia que es la Virgen Mesías prometido.
María.
Al llegar los últimos días del otoño, cuando la noche
Segunda lectura. parece que vence totalmente al día y el frío deja la na-
Efesios 1, 3-6. 11-12: turaleza como muerta, celebramos la solemnidad de la
Inmaculada Concepción de Santa María Virgen. Es la
San Pablo resume todo el plan salvífico de Dios en este
fiesta del comienzo absoluto. Nos vamos a contemplar el
texto: Dios nos eligió en la persona de Cristo antes de la
origen de nuestra salvación, el plan proyectado por Dios
creación del mundo para que fuésemos santos e hijos su-
para salvar a esta humanidad a través de su Hijo que co-
yos, irreprochables por una vida de amor. En María se
mienza con la preparación de «la digna morada», su Ma-
hace presente de manera especial la bendición de Dios.
dre Santísima. Hoy se celebra conjuntamente, como dijo
Ella es la única santa y pura, sin mancha alguna de pe-
el Beato Pablo VI en la Marialis Cultus, «la Inmaculada
cado.
Concepción de María, la preparación radical a la venida
del Salvador y el feliz comienzo de la Iglesia sin mancha
ni arruga». 

El apóstol San Pablo, en la segunda lectura, muestra


este amor divino que se manifiesta mediante la elección.
«Él nos eligió en la persona de Cristo, antes de crear el
mundo para que fuésemos santos e irreprochables ante

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Para la LITURGIA

El primer anuncio del Salvador


él por el amor», es decir para vivir en comunión con Él, Ahora bien, la misericordia de Dios no puede dejar al
para vivir de su amor. La santidad es vivir unido a Dios, y hombre a merced de su desgracia. Hay una sentencia so-
es una llamada, una elección hecha sobre cada hombre bre la serpiente, un poder conferido a la mujer: «ella te
desde la eternidad. Antes de que nada existiera, Dios ya herirá en la cabeza cuando tú la hieras en el talón». De
pensaba en cada uno de nosotros y nos amaba. esta manera Dios, a lo largo de una larga historia de la
Salvación, va, con paciencia, enseñando a los hombres el
Sin embargo, parece que el relato del Génesis de la pri-
camino de regreso a Él. Su designio, su elección, mostra-
mera lectura choca frontalmente con el designio de Dios.
da en la epístola a los efesios, no queda como un deseo
El ser humano, usando de la libertad que le había sido
en el vacío, sino que será llevado a cabo. Esto mismo es
dada y seducido por la serpiente desobedece a su Crea-
lo que nos trae la buena noticia del Evangelio.
dor. La consecuencia es evidente: el hombre experimenta
algo que desconocía hasta entonces: el miedo. La comu- Si el diálogo de la primera mujer llevó al alejamiento del
nión ofrecida por Dios desde el principio queda resque- hombre de su Creador, Dios interviene de manera incisiva
brajada por el pecado. El hombre se avergüenza, se siente en la historia del hombre y prepara un segundo diálogo.
desnudo. Se esconde porque tiene miedo de Dios. El ángel Gabriel es enviado a una virgen, a María. En ella
Dios «prepara a su Hijo una digna morada habiéndola
Estamos por tanto ante las consecuencias de un primer
preservado de todo pecado». He aquí el saludo del ángel:
diálogo del hombre. Un diálogo con el ángel caído que
«Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo».
con la mentira seduce a Eva e introduce el pecado en la
humanidad. Alégrate; porque has sido elegida, porque eres la llena de
gracia, la llena de fe, porque el Señor está contigo, por-
que Dios se ha fijado en la pequeñez de su esclava, para
salvar al mundo, porque el Poderoso va a hacer obras
grandes por ti.

María se turba, no entiende. El misterio de Dios que se le


presenta es demasiado grande. Por eso el Ángel vuelve

Vosotros sois pueblo de Dios 23


Vosotros sois pueblo de Dios

a tomar la palabra: «No temas, porque has encontrado ama! ¡No estás aquí por casualidad! ¡Estoy contigo! ¡No
gracia ante Dios». El temor del ser humano en el paraíso temas, porque has hallado gracia ante Dios!
ya no tiene cabida. María ha hallado gracia ante Dios y
Aunque en ciertos momentos pueda parecer imposible
va a concebir a Jesús, al que se llamará Hijo del Altísimo.
que nuestra vida sea rescatada, que sea sanada, igual
En María comienza una nueva creación. La distancia es- que le parecía a María imposible ser la Madre de Dios.
tablecida cuando el hombre se ha alejado de Dios por el
El anuncio hecho a María se hace hoy a cada uno de
pecado Dios la salva haciéndose hombre. Así a través de
nosotros. Hay un tercer diálogo. Respondamos con ella
María la humanidad caída se levanta.
«aquí está la esclava del Señor; hágase en mi según tu
Pero solamente el abandono en el Espíritu Santo, la cer- palabra», y no sólo engendraremos en nosotros la vida
teza de que «nada hay imposible para Dios», lleva a Ma- misma de Dios, sino que la podremos llevar a todo el
ría a responder a esta invitación: «Aquí está la esclava mundo.
del Señor; hágase en mi según tu palabra».

Si por el pecado de Adán la humanidad quedó expulsada


del Paraíso y sometida a la esclavitud del Pecado, gra-
cias a María, por la encarnación, muerte y resurrección
del Hijo de Dios, la humanidad queda liberada del peca-
do, las puertas del paraíso son abiertas y la comunión
con Dios es posible. Pero ahora, nosotros, ante la realidad
de nuestra vida: ante la experiencia del pecado, y de sus
consecuencias, podemos caer en el desaliento o la des-
esperanza.

Pero no. La buena noticia que el ángel trae a María no es


algo del pasado. En esta celebración Dios se hace real-
mente presente en medio de nosotros, y nos dice a todos
y a cada uno: “¡Alégrate! ¡El Señor está contigo! ¡Dios te

24 Cuaderno Pastoral A D V I E N T O - N A V I D A D 2 0 1 4 - 2 0 1 5
Para la LITURGIA

Oración de los fieles


Oremos, amados hermanos y hermanas, a Dios Padre
¡Mira a la estrella!
todopoderoso, fuente de todo bien y origen de toda san-
Tal vez no encontremos la fuerza necesaria para respon- tidad.
der; en ese caso, nos dice San Bernardo: «¡Oh tú que te
sientes lejos de la tierra firme, arrastrado por las olas de Por la santa Iglesia católica y apostólica, pueblo de
este mundo, en medio de las borrascas y de las tempesta- Dios, para que el Señor la vivifique, la renueve y la
des, si no quieres zozobrar, no quites los ojos de la luz de haga pura, a fin de que pueda alabarle con María en
esta Estrella, invoca a María!». Porque en palabras del el cielo, roguemos al Señor.
Venerable Siervo de Dios José María García Lahiguera: Para que todos los miembros de la comunidad cris-
“nosotros debemos emplear el mismo camino para ir a Él tiana, con sus medios y posibilidades, caminen junto
que el que Él ha empleado para venir a nosotros. ¿Cómo con María, fieles al Evangelio, roguemos al Señor.
vino Él? Por Madre. ¿Cómo vamos a ir a Él? Por Madre”.
Por los gobernantes de todo el mundo, para que
Así pues, dejemos a un lado las dudas, la incertidumbre y amen siempre la verdad, la justicia y la paz, rogue-
la indecisión y acudamos a María que es Madre nuestra mos al Señor.
y también Madre de la Iglesia. De esta manera también
nosotros podremos cantar con el Salmista las maravillas Por los que son víctimas de la debilidad humana y vi-
de Dios entonando: «Los confines de la tierra han con- ven en pecado: para que reciban sin temor ni preven-
templado, la victoria de nuestro Dios. Aclama al Señor ciones la buena noticia de la gracia de la conversión,
tierra entera, gritad vitoread, tocad». roguemos al Señor.

Por los niños y jóvenes cristianos, para que imitando


la santidad de María conserven puras sus costum-
bres, roguemos al Señor.

Escucha, Padre, la oración de tu Iglesia, para que, siguien-


do el ejemplo de la gloriosa siempre Virgen María, Madre
de tu Hijo Jesucristo, te sirva siempre con entera libertad,
libre de temor y purificada de todo pecado. Por el mismo
Jesucristo nuestro Señor.

R/. Amén.

Vosotros sois pueblo de Dios 25


Vosotros sois pueblo de Dios

14 de diciembre

Tercer domingo
de Adviento Y el mismo celebrante o un fiel enciende tres cirios de
la corona del Adviento, mientras puede cantarse otra
La alegría de anunciar estrofa del canto de entrada o “Vamos, cantando al
el Evangelio señor; él es nuestra alegría”. Sigue el acto penitencial.

Moniciones a las lecturas


Oración para encender el tercer Primera lectura.
cirio de la corona del Adviento Isaías 61, 1-2a.10-11

Después de venerar el altar y saludar a la asamblea, el El título de Mesías, como el de Cristo, significa “ungido”.
sacerdote, desde la sede, dice: El profeta nos anuncia al que viene ungido por el Espíri-
Hermanos: San Pablo nos invita a estar alegres en el Se- tu Santo y lleno de alegría, como un joven esposo, para
ñor, ya que nuestro Redentor está cerca y hacia él dirigi- transmitirla a su pueblo.
mos nuestra súplica antes de encender la tercera vela de Salmo responsorial.
la corona del Adviento. Lc 1, 46-50.53-54
Cristo aparece como la respuesta a nuestras búsquedas, Hacemos nuestro el cántico de María, que proclama el
la respuesta perfecta. Juan dice que él no es el Mesías, Gran Jubileo que comenzó con Jesucristo: “Me alegro con
y nos muestra a Aquél que es el hombre perfecto. El en- mi Dios. Se alegra mi espíritu en Dios mi Salvador”.
cuentro con el Señor hace brotar la alegría en el corazón.
Segunda lectura.
Avanzando hacia tu encuentro, Cristo Jesús, nos prepa- 1 Tesalonicenses 5, 16-24
ramos animados por la palabra profética del santo Pre-
cursor, Juan el Bautista. Cuando estamos muy cerca de Éste es el “domingo de la alegría”, y la carta de san Pablo
la fiesta de tu Nacimiento, Señor Jesús, crece nuestra ale- nos anima a estar alegres y a orar en la esperanza de la
gría porque sigues con nosotros y no has dejado de ha- “Parusía”, o venida definitiva, del Señor.
certe presente a tu Iglesia para cumplir la obra inmensa Evangelio de san Juan.
de la salvación del mundo. Te recibimos, sacerdote eter- 1, 6-8.19-28
no, en nuestra asamblea eucarística, Jesucristo, nuestro
Juan el Bautista da testimonio de que se han cumplido
camino en la verdad y hacia la vida. Tú que vives y reinas
las promesas divinas y de que el Mesías está ya entre su
por los siglos de los siglos.
pueblo. El gran profeta confiesa humildemente la gran-
R/. Amén. deza de aquél a quien debe preparar el camino.

26 Cuaderno Pastoral A D V I E N T O - N A V I D A D 2 0 1 4 - 2 0 1 5
Para la LITURGIA

Sugerencias para la homilía


Caminando con alegría
La antífona de entrada (Gaudete) marca la tónica do- en que esos males serán superados y asumidos con la ve-
minante de este “domingo de la alegría”, que es el gozo nida del Señor, la cual dará sentido a este mundo tantas
por la cercanía del Señor. El texto de san Pablo: Estad veces injusto y desorientado.
siempre alegres en el Señor; os lo repito: estad alegres.
El Señor está cerca (Filipenses 4,4-5) se convierte en una La alegría de la salvación
consigna repetida a lo largo de todo el Adviento: si el Se- No se trata de alegría superficial de las fiestas mundanas,
ñor está cerca, su proximidad no debe ser motivo de tris- tampoco se trata de algo pasajero, sino que se anuncia lo
teza, sino de gozo. Isaías nos anuncia un Mesías que llega que debe ser un estado permanente para el cristiano, que
ungido con el óleo de alegría que es el Espíritu Santo, y se sabe salvado por la gracia de Cristo.
con la ilusión de quien va a contraer las nupcias con la
humanidad, y dice: Desbordo de gozo con el Señor, y me Pero esta alegría no se nos debe quedar dentro, hay que
alegro con mi Dios: porque me ha vestido un traje de gala celebrarla y comunicarla, porque toda expresión de júbi-
y me ha envuelto en un manto de triunfo, como novio lo por la venida del Señor —que fue algo real, tangible y
que se pone la corona... (1ª Lectura). Y la voz de la Es- visible— debe tener su manifestación exterior. la Iglesia
posa — nuestra propia voz en la liturgia— hace suyo el se alegra por la salvación, invita a todos a la alegría, y se
cántico de María en el salmo responsorial: Se alegra mi esfuerza por crear las condiciones para que las energías
espíritu en Dios mi salvador (Lc 1, 46). salvíficas puedan ser comunicadas a cada uno.

De igual modo, san Pablo animaba a las primeras comu-


nidades cristianas a estar alegres y a celebrar la Euca-
ristía con este mismo sentimiento (2ª Lectura). Aquellas
primeras comunidades fueron enormemente misioneras
porque irradiaban caridad y alegría.

Sin embargo, la alegría cristiana no es un estado de áni-


mo cándido o inconsciente que olvide los sufrimientos
del mundo, sino que nace precisamente de la confianza

Vosotros sois pueblo de Dios 27


Vosotros sois pueblo de Dios

Conocer mejor a Jesús Oración de los fieles


En el Evangelio de este domingo, Juan el Bautista da so- Oremos, hermanos y hermanas, a Dios Padre todopode-
lemne testimonio de que la llegada del Mesías ya se ha roso, que tanto amó al mundo que le dio a su Hijo único.
producido: En medio de vosotros hay uno a quien no co-
Para que prepare el corazón de los fieles a recibir con
nocéis, el que viene detrás de mí, que existía antes que yo
gozo la venida de su Hijo, roguemos al Señor.
y al que no soy digno de desatar la correa de la sandalia
(Jn 1, 26-27). Por todos los que ya están comprometidos en el nue-
vo Itinerario Diocesano de Evangelización y los que
Hoy en día, Juan el Bautista vuelve a advertirnos a los cris-
se van a incorporar este curso, para que conociendo
tianos, porque podría ser que cada uno se haya hecho una
mejor a Jesús lo anuncien en el mundo con alegría y
imagen cómoda de Cristo, la que mejor le conviene a cada
convicción, roguemos al Señor.
uno, y no conozcamos al verdadero Jesús. Es como si todo
terminase en la pregunta: Para ti, ¿quién es Jesús?, sin se- Para que el Señor libere a los oprimidos, conceda pan
guir con otra cuestión: ¿Has hecho lo posible por conocer- a los hambrientos y cuide con amor a los enfermos,
lo bien, aunque contradiga tu forma de pensar o de vivir? huérfanos y desamparados, roguemos al Señor.
La corona se va iluminando, las flores y la música y el Para que al preparar la venida del Señor, celebremos
propio color rosado de los ornamentos en la Misa son sig- unidos el Día del Señor y nos veamos libres de la es-
nos y estímulos de la alegría cristiana. Se acercan ya las clavitud de las malas costumbres y pecados que en-
fiestas del Nacimiento del Salvador, y el Adviento debe tristecen nuestras vidas, roguemos al Señor.
prepararnos para aquellas tal como quería hacerlo el
Bautista con su pueblo, purificándonos de todo pecado Para que, cuando caminemos con Cristo, sintamos y
(Oración después de la comunión). Bautista con su pue- manifestemos en el mundo la alegría de la salvación,
blo, purificándonos de todo pecado (Oración después de roguemos al Señor.
la comunión). Dios todopoderoso y eterno, que nos mandas preparar
el camino a Cristo, el Señor; concédenos misericordio-
samente, que no nos dejemos vencer por la tristeza o el
desánimo los que esperamos con alegría la venida de tu
Hijo, que vive y reina contigo por los siglos de los siglos.

R/. Amén.
28 Cuaderno Pastoral A D V I E N T O - N A V I D A D 2 0 1 4 - 2 0 1 5
Para la LITURGIA

21 de diciembre

Cuarto domingo
de Adviento
El Mesías,
hijo del pueblo de Dios

Oración para encender el cuarto Moniciones a las lecturas


cirio de la corona del Adviento
Primera lectura y Evangelio.
Después de venerar el altar y saludar a la asamblea, el 2 Samuel 7, 1-5. 8b-12.14a.16 y Lucas 1, 26-38:
sacerdote, desde la sede, dice:
David recibió la promesa de que un descendiente suyo
El cuarto domingo de Adviento está dedicado a la Madre reinaría para siempre. En la anunciación a María, el án-
del Señor y al misterio de la encarnación que se realizó gel Gabriel le manifiesta que en su Hijo se iba a cumplir
en ella para la salvación del mundo. esa promesa, pero de forma mucho más sublime que lo
revelado en el Antiguo Testamento.
En nuestro Itinerario de Evangelización, se nos invita a
hacer nuestra la respuesta de María: “Aquí está la escla- Segunda lectura.
va del Señor; hágase en mí según tu palabra”; y el Señor Romanos 16, 25-27
habitará con nosotros. Por eso decimos: La conclusión de la carta de san Pablo a los Romanos es
Alégrate, Iglesia, porque hoy recibes, como María, a Je- una alabanza a Dios, especialmente por haber revelado
sucristo, que se hace presente en el sacramento del al- su voluntad de salvación por medio del anuncio de
tar por obra del Espíritu Santo. Bendita tu entre todos los Jesucristo.
pueblos de la tierra, porque caminas con Cristo en tu seno
al encuentro de todas las gentes necesitadas de luz. Que
el Señor nos conceda caminar junto con él, luz de luz, que
vive y reina por los siglos de los siglos.

R/. Amén.
Y el mismo celebrante o un fiel enciende cuatro cirios de la
corona del Adviento, mientras puede cantarse otra estro-
fa del canto de entrada o “Madre de todos los hombres,
enséñanos a decir: Amén”. Sigue el acto penitencial.

Vosotros sois pueblo de Dios 29


Vosotros sois pueblo de Dios

Sugerencias para la homilía


María, la mujer que acoge y engendra
la Palabra como hombre
pero fue en la resurrección, elevación y constitución en
El cuarto domingo de Adviento, en los tres ciclos de lec- poder cuando se mostró que él es el Señor de todos.
turas, está consagrado a proclamar el misterio de la En-
La misma tensión se da ahora, cuando los cristianos no
carnación del Hijo de Dios. En este domingo, la atención
siempre sabemos conjugar bien la esperanza en la sal-
recae en la descripción del que va a nacer. La palabra
vación eterna y transcendente que nos trae Jesús con las
de Dios, tanto en la profecía con en el anuncio evangéli-
salvaciones concretas, históricas, que Dios desea obrar
co, va diseñando la naturaleza y la misión del Salvador,
por medio de los cristianos para testificar su amor y el
sobre todo en las palabras del ángel, que lo presentan
cuidado por los más necesitados, como signo de la sal-
como el Hijo de David, el soberano esperado cuyo reino
vación definitiva.
no tendrá fin (Lucas 1, 32-33).
Jesús, el anunciado por los profetas
El cumplimiento de las promesas
Estos días resuena con más fuerza el eco de la voz de los
Durante siglos, Israel esperó la llegada del Salvador,
profetas: Dios es fiel a sus promesas, pero éstas no siem-
pero el anunciado por los profetas era imaginado de di-
pre se realizan como nosotros, desde nuestra limitación,
versas maneras: unos esperaban a un Mesías espiritual,
las comprendemos. Por ello leemos hoy en la segun-
religioso, y otros, la mayoría, a un libertador que supe-
da lectura que la correcta predicación acerca de Jesús,
raría las gestas del rey David y llevaría a Israel a su ma-
anunciado en las Escrituras antiguas y conocido ya en
yor esplendor. Las palabras de la anunciación a María
el Nuevo Testamento, es el anuncio de aquél que es la
proclaman que Jesús es, desde su nacimiento, Siervo-Hijo
revelación del misterio (plan divino de salvación) man-
de Dios e Hijo de David, Dios y hombre verdadero nacido
tenido en secreto durante siglos eternos y manifestado
desde la eternidad del Padre y heredero de una larga tra-
ahora en la Sagrada Escritura, dado a conocer por de-
dición que culmina en su persona.
creto del Dios eterno, para traer a todas las naciones a
Durante toda su vida el Señor tuvo que soportar la tensión la obediencia de la fe (Romanos 16, 25-26). Ninguno más
entre esos dos títulos mesiánicos, que acabó llevándolo puede salvarnos.
a la cruz. Como Mesías regio, sacerdotal y profético, fue
bautizado y ungido por el Espíritu Santo, aceptando en-
tonces también la misión de Siervo paciente de Yahwéh;

30 Cuaderno Pastoral A D V I E N T O - N A V I D A D 2 0 1 4 - 2 0 1 5
Para la LITURGIA

Oración de los fieles


En estas vísperas de la Navidad, dirijamos, hermanos,
En vísperas de la Navidad nuestras súplicas a Dios Padre que nos envía al Salvador.
La Navidad es una de las fiestas que más se preparan; Para que despierte el corazón de los fieles y los pre-
en estos días todo nos habla de ella, pero los cristianos pare para acoger con alegría la santa visitación del
conscientes hemos de disponernos para celebrarla bien, Salvador, roguemos al Señor.
teniendo en cuanta lo que se olvida a menudo: la perso-
na cuyo nacimiento se celebra y las actitudes que tuvie- Por todas las instituciones sociales, para que el Señor
ron quienes lo recibieron provechosamente. les conceda saber defender y transmitir el verdadero
sentido de la vida humana, roguemos al Señor.
Como José, hemos de acrecentar la obediencia de la fe y
el asombro ante la grandeza de los planes de Dios, que Para que la venida del Príncipe de la paz apague los
tanto superan a los nuestros. Como María deberemos odios y las violencias, ponga fin a la injusticia y esta-
tener el alma pura, para poder obedecer a Dios com- blezca su reino en medio de la humanidad, roguemos
pletamente, con todo nuestro ser. Respondiendo a las al Señor.
llamadas de los profetas, y especialmente del Bautista,
Para que el señor conforte a los oprimidos, proporcio-
habremos de hacer penitencia, recibiendo la gracia del
ne a las familias los medios para cumplir su misión y
perdón para poder comulgar en Aquél que colmó las es-
vele con su providencia por las viudas y los huérfa-
peranzas del resto de Israel y que viene a salvarnos.
nos, roguemos al Señor.

Para que la venida de Cristo sea vivida en todos los


hogares como fuente de paz, de gracia y de alegría,
roguemos al Señor.

Dios todopoderoso y eterno, que nos has mandado du-


rante este Adviento preparar el camino a Cristo Salvador,
te suplicamos que aquel que se dignó bajar al seno de
una Virgen, encuentre digna acogida en nuestras vidas
y nos conceda seguirle con fidelidad. Por el mismo Jesu-
cristo nuestro Señor.
R/. Amén.

Vosotros sois pueblo de Dios 31


Vosotros sois pueblo de Dios

Navidad
2014-2015 Estas fiestas navideñas del paso del 2014 al 2015 tie-
nen una motivación especial, cuando estamos iniciando
el Nuevo Itinerario Diocesano de Evangelización, en un
curso que tiene como lema “La alegría de anunciar el
Evangelio” porque somos miembros del Pueblo de Dios.
A partir de ahora, toda esta actividad formativa que he-
mos recibido, estudiando y rezando juntos en el Itinerario
Diocesano de Evangelización, nos lleva a salir de noso-
tros mismos y del círculo de nuestra comunidad para
anunciar el mensaje de salvación que expresan estas so-
lemnidades que debemos celebrar cada vez con mayor
conciencia y profundidad.

El Misal Romano actual contiene cuatro formularios


para la solemnidad de Navidad:

32 Cuaderno Pastoral A D V I E N T O - N A V I D A D 2 0 1 4 - 2 0 1 5
Para la LITURGIA

24 de diciembre

Misas de Nochebuena
y Navidad
Pregón de la solemnidad y oración para
encender la vela de Navidad en la corona
del Adviento
Las cuatro primeras velas están ya encendidas. Después Santo, transcurridos los nueve meses de su gestación en
de venerar el altar y saludar a la asamblea, el celebrante el seno materno, hace ahora poco más de dos mil años,
u otro ministro puede proclamar el siguiente pregón de en Belén de Judá, hecho hombre, nació de la Virgen Ma-
Navidad desde el ambón u otro lugar: ría, Jesús, el Cristo.
Millones de años después de la creación, cuando la tierra La solemnidad de esta noche nos lleva al final de una
era materia incandescente, girando sobre sí misma. etapa en nuestro itinerario al encuentro del Salvador y
Millones de años después de brotar la vida sobre la faz de encamina hacia aquella otra festividad, la más impor-
la tierra; miles y miles de años después de que aparecie- tante del año: la Vigilia pascual. Como en todo domingo,
ran los primeros humanos, capaces de recibir el Espíritu es también la Pascua del Señor Jesús —nuestra Pascua
de Dios; unos mil novecientos años después de que Abra- ¡Felices Pascuas!— que en verdad celebramos en esta ce-
hán, obediente a la llamada de Dios, partiera de su patria lebración de la Eucaristía que inaugura el tiempo de la
sin saber a dónde iba; unos mil doscientos años después Navidad y Epifanía del Salvador.
de que Moisés condujera por el desierto hacia la tierra A continuación, el celebrante, desde la sede, dice:
prometida al pueblo hebreo, esclavo de Egipto; unos mil
El pueblo que habitaba en tinieblas vio una luz grande,
años después de que David fuera ungido rey de Israel por
y a los que habitaban en las sombras, una luz les brilló.
el profeta Samuel; unos quinientos años después de que
Que esta nueva luz que ahora encendemos signifique el
los judíos, cautivos en Babilonia, retornaran a la patria
comienzo de una Navidad que se renueva, después de la
por decreto de Ciro, rey de los persas.
primera, en Belén. El Verbo se ha hecho carne y habita
En la ciento noventa y cuatro Olimpíada de los griegos; entre nosotros. ¡No tengáis miedo!: Hoy, en nuestra Igle-
el año setecientos cincuenta y dos de la fundación de sia, nace el Salvador, la gran alegría para todo el mundo,
Roma; el año cuarenta y dos del reinado del emperador aquel que vive y reina, inmortal y glorioso, por los siglos
Octavio César Augusto, estando el mundo entero en paz: de los siglos.
El Hijo de Dios Padre, habiendo decidido a salvar a la
R/. Amén.
humanidad con su vida, concebido por obra del Espíritu

Vosotros sois pueblo de Dios 33


Vosotros sois pueblo de Dios

Misa vespertina de la vigilia


Y el mismo celebrante o un fiel enciende la vela central Moniciones a las lecturas
de la corona, mientras puede cantarse otra estrofa del
Primera lectura y Evangelio.
canto de entrada o del “Adeste, fideles”. Sigue el acto
penitencial. Isaías 62, 1-5 y Mateo 1, 1-25

Podemos mantener encendida la corona del Adviento, El profeta Isaías anuncia la llegada del Salvador, que
con la vela blanca en el centro, durante cada una de las será la Buena Noticia, en primer lugar, para la tierra de
fiestas del tiempo de Navidad-Epifanía, como signo del Israel y para el resto de verdaderos creyentes que lo es-
cumplimiento de las promesas. peraban; entre éstos, el Evangelio nos muestra a José y
a María, descendientes de Abrahán y de la familia real
israelita, en la tribu de Judá y de David.

Segunda lectura.
Hechos de los Apóstoles 13, 16-17.22-25
San Pablo resume el mensaje del Adviento que ahora ter-
mina, proclamando a Jesucristo Salvador, de la estirpe
de David, esperado por los profetas de Israel y anunciado
por Juan el Bautista.

34 Cuaderno Pastoral A D V I E N T O - N A V I D A D 2 0 1 4 - 2 0 1 5
Para la LITURGIA

Sugerencias para la homilía Moniciones a las lecturas


El 24 por la tarde, con un mensaje que sitúa a los par- Primera lectura y Evangelio.
ticipantes en esta celebración en un ambiente interme- Isaías 62, 1-5 y Mateo 1, 1-25
dio entre el final del Adviento y el pórtico de la Navidad:
El profeta Isaías anuncia la llegada del Salvador, que
“Mañana quedará borrada la maldad de la tierra, y será
nuestro rey el Salvador del mundo”, “Mañana contem- será la Buena Noticia, en primer lugar, para la tierra de
plaréis su gloria” (Canto de entrada y Aleluya). La lectura Israel y para el resto de verdaderos creyentes que lo es-
más significativa de esta Misa es la del principio del Evan- peraban; entre éstos, el Evangelio nos muestra a José y
gelio de san Mateo que trae la genealogía de Jesús desde a María, descendientes de Abrahán y de la familia real
Abrahán hasta José, “el esposo de María, de la cual nació israelita, en la tribu de Judá y de David.
Jesús, llamado Cristo”. Sigue luego la narración (propia
Segunda lectura.
también del domingo IV de Adviento) de la anunciación
Hechos de los Apóstoles 13, 16-17.22-25
a José y, de forma muy breve, del nacimiento de Jesús;
todo ello quiere demostrar que Jesús es por una parte de San Pablo resume el mensaje del Adviento que ahora ter-
la estirpe regia de David, por parte de José, e Hijo de Dios mina, proclamando a Jesucristo Salvador, de la estirpe
gracias a su generación y nacimiento virginal por medio de David, esperado por los profetas de Israel y anunciado
de María. por Juan el Bautista.

Vosotros sois pueblo de Dios 35


Vosotros sois pueblo de Dios

Misa de medianoche
25 de diciembre
Navidad
La alegría…
del Nacimiento del Salvador
Orientación para la celebración
La celebración de la Navidad adquiere para los cristianos cido la gracia de Dios que trae la salvación para todos
una importancia fundamental: celebramos el inicio de los hombres”, declara san Pablo. Pero el momento más
nuestra salvación, los comienzos de la redención. Toda importante de esta liturgia de la Palabra es el Evangelio
la Iglesia se alegra por el nacimiento de Jesús y por eso de la Natividad: “Hoy os ha nacido un Salvador”, en el
toda la celebración ha de mantener un tono festivo su- que san Lucas describe el escenario del portal de Belén
brayando el gozo y la alegría. que permanecerá para siempre en la memoria de todos
los cristianos.
La imagen del Niño Jesús debe colocarse en un lugar
significativo y el templo debe estar convenientemente
adornado. Los cantos han de transmitir al mismo tiempo
sobriedad y alegría. Sobriedad porque Jesús nace en un
humilde pesebre oculto a los poderosos de este mundo y
alegría porque el Pueblo de Dios contempla los comien-
zos de la obra redentora de Dios.

Todo en esta noche nos habla de actualidad, de presen-


cia del acontecimiento salvador de la Navidad. Hoy,
esta noche, en efecto, viene Jesús a su Iglesia reunida en
asamblea festiva, y llega trayendo todas las gracias de
su Nacimiento: el Evangelio de la Gracia, el anuncio de
la buena voluntad y la paz de Dios hacia los hombres,
la incorporación de éstos a la vida divina, la adopción
como hijos por el Espíritu Santo... “Un niño nos ha naci-
do, un hijo se nos ha dado”, proclama Isaías, “Ha apare-

36 Cuaderno Pastoral A D V I E N T O - N A V I D A D 2 0 1 4 - 2 0 1 5
Para la LITURGIA

Moniciones a las lecturas


Hoy nos ha nacido el Salvador Primera lectura.
Is 9,1-3.5-6
¿Qué sentido tiene decir, como hace repetidamente la li-
turgia, que “Hoy nos ha nacido el Salvador? El profeta Isaías recibió de Dios el don de contemplar an-
ticipadamente la alegría de la humanidad por el naci-
Más allá de estos datos históricos está la vivencia del
miento del Salvador. Ante la irrupción de Cristo, Luz del
“Hoy” litúrgico del “día de la salvación”, cuando Jesucris-
mundo, en medio de nosotros, se multiplica la alegría y
to viene a nosotros con sus misterios, que se proclaman
el gozo porque se acerca la salvación.
en la Palabra y se actualizan en el sacramento. Esto es
así porque todo lo que Cristo es y todo lo que hizo y pa- Segunda lectura.
deció por los hombres participa de la eternidad divina y Tit 2,11-14
domina así todos los tiempos (Cf. Catecismo de la Iglesia
La alegría por el nacimiento del Salvador es, ante todo,
Católica, 1085). En la sagrada liturgia recibimos a Cristo
interior. Cristo ha venido a darnos la verdadera alegría,
en el Hoy eterno de Dios.
la que mueve nuestro corazón a vivir más auténticamen-
te la fe, la que nos lleva a renunciar al pecado que nos
quita ese gozo y a acoger la vida buena del Evangelio.

Evangelio.
Lc 2,11-14
Escucharemos ahora el relato del nacimiento de Jesús.
El ángel del Señor anuncia una gran alegría para todo el
pueblo: el Hijo de Dios ha nacido en Belén. Acojamos al
Señor que viene a llenarnos el corazón de gozo.

Vosotros sois pueblo de Dios 37


Vosotros sois pueblo de Dios

Sugerencias para la homilía


La alegría de esta noche
Hoy la Iglesia, reunida en todo el mundo en asamblea querido o no tienen la salud que necesitan. Ciertamente,
celebra con gozo el nacimiento del Salvador. En medio son situaciones humanamente muy difíciles. Pero estas
de la oscuridad de la noche, los cristianos bendecimos personas y muchas veces nosotros mismos, no hemos
a Dios nuestro Padre por el don de la Luz que es Cristo. caído en la cuenta de que la alegría no es algo que yo
El mundo estaba en tinieblas y una luz le brilló. En ple- pongo ante Dios, sino un don que Dios me regala. No se
na noche, sin que los poderosos de este mundo se die- trata de estar en una situación perfecta para poder cele-
ran cuenta, el mismo Dios irrumpió en la historia de la brar la alegría de la Navidad sino que es el mismo Dios
humanidad, tomó nuestra carne e inició el camino de la que viene a mi lado, a acompañarme, en medio de mis
salvación que culminará con su entrega por amor en la tristezas y pesares para darme la alegría profunda de la
cruz y su gloriosa resurrección. fe: Él está siempre a mi lado, me acompaña en el camino
de la vida y me sostiene en la dificultad porque comparte
En este día, todo el mundo se llena de alegría. Todos ha-
conmigo mi humanidad, mi debilidad, mi pérdida.
cemos fiesta recordando el inmenso regalo de Dios a la
humanidad. Él mismo tomó nuestra carne y vino a vivir Al contemplar nuestro mundo vemos con claridad cuán-
en medio de nosotros para mostrarnos el auténtico modo ta tristeza y desazón existe en él: guerras, discordia, crisis
de vivir la vida. La divinidad toma nuestra humanidad económica, paro, enfermedad, violencia, discriminación.
para enseñarnos a ser plenamente humanos. El cristiano no debe rendirse al pesar. Cristo vino al mun-
do para transformarlo y llenarlo de alegría. Nosotros, el
La alegría que sentimos esta noche en el corazón poco
Pueblo de Dios somos continuadores de esa obra de Cris-
tiene que ver con la alegría artificial y superficial de las
to, príncipe de la paz y causa de gozo y alegría.
luces y de la publicidad que nos han invadido hace se-
manas y que nos incitan al consumo. Esa alegría poco En esta noche santa de la Navidad pedimos al Señor
tiene que ver con la verdadera alegría que Cristo nos re- que nos conceda la alegría de la fe, la certeza de su
gala en estas fechas. El Señor nos transmite una alegría compañía y que haga de todos nosotros testigos de esa
profunda y duradera: la alegría de la fe y de la esperan- alegría en nuestra familia, en nuestro trabajo, con nues-
za. Cuánta gente esta noche vive con tristeza o amargu- tros amigos y vecinos. Que seamos como los pastores
ra esta fiesta porque no tiene la familia perfecta, la cena anunciadores de gozo y constructores de alegría, de es-
perfecta, los regalos perfectos, porque han perdido un ser peranza y de paz.

38 Cuaderno Pastoral A D V I E N T O - N A V I D A D 2 0 1 4 - 2 0 1 5
Para la LITURGIA

Oración de los fieles


Presentemos al Señor nuestras peticiones, con la confian- Acoge, Padre, nuestras súplicas, y respóndenos con la
za de tenerlo muy cerca de nosotros. ayuda que necesitamos para permanecer como fieles hi-
jos tuyos y hermanos de Jesucristo, nuestro Señor.
Para que la alegría de la Navidad desborde a toda la
Iglesia: al Papa Francisco, a nuestro obispo Antonio, a R/. Amén.
los sacerdotes, diáconos, religiosos y fieles cristianos.
Roguemos al Señor.

Para que la alegría de la Navidad alcance a nuestros


gobernantes: a Su Majestad el Rey, al Gobierno de la
Nación, a nuestras autoridades autonómicas y loca-
les. Roguemos al Señor.

Para que la alegría de la Navidad toque el corazón de


los pueblos en guerra. Que cese toda clase de violen-
cia, de terrorismo y brille la paz de Cristo en el mundo.

Para que la alegría de la Navidad consuele a los en-


fermos, a los necesitados, a los que no tienen trabajo,
los que viven tristes, los que han perdido a un ser que-
rido. Roguemos al Señor.

Para que la alegría de la Navidad inunde a los que


celebramos esta Eucaristía. Que transmitamos a to-
dos el gozo y la alegría de la fe. Roguemos al Señor.

Para que la alegría de la Navidad revista de gloria


a nuestros hermanos difuntos y puedan contemplar
cara a cara a su Salvador. Roguemos al Señor.

Vosotros sois pueblo de Dios 39


Vosotros sois pueblo de Dios

28 de diciembre

La Sagrada Familia
La alegría… de la familia
Orientación para la celebración Moniciones a las lecturas
La fiesta de la Sagrada Familia en el contexto de la Navi- Primera lectura.
dad nos pone delante la humanidad de Cristo que quiso Eclo 3,2-6.12-14
experimentar la institución familiar como parte de la ver-
dad de la Encarnación. Se puede convocar a las familias El mandamiento de honrar al padre y a la madre se des-
cristianas y darles un protagonismo especial en la cele- pliega en esta lectura en la que se nos invita a respetar y
bración. acompañar a los padres especialmente en los momentos
de dificultad, en la enfermedad y en la ancianidad.
En algunos lugares se realiza una celebración de recuer-
do de los votos matrimoniales. Es una posibilidad que Segunda lectura.
puede potenciarse en las parroquias donde no se realiza. Col 3,12-21
La familia humana y la familia eclesial se entrelazan
en este fragmento de san Pablo en la que el apóstol nos
invita a perseverar en la unidad, el perdón, la paz y la
alegría.

Evangelio.
Lc 2,22-40
La alegría de Simeón y de Ana se desborda al reconocer
el niño que traen a presentar en el templo María y José al
Mesías de Dios. También nosotros nos llenamos del gozo
de la presencia viva del Señor en medio del templo del
Espíritu que es la Iglesia.

40 Cuaderno Pastoral A D V I E N T O - N A V I D A D 2 0 1 4 - 2 0 1 5
Para la LITURGIA

Sugerencias para la homilía


En muchas casas y otros lugares es típico “montar el Be- desazón y escándalo así debiera preocuparnos por vivir
lén”. Es una catequesis visual de este tiempo de Navidad intensamente la unidad en la Iglesia, desterrando todo
cuyo centro es la Sagrada Familia: Jesús Niño, acompa- germen de división, toda disputa, toda envidia y todo lo
ñado por María, su madre y san José. Es una escena que que nos separa a unos de otros.
nos habla de la Encarnación del Hijo de Dios que quiso
La unidad de amor de la Familia de Nazaret es modelo de
experimentar la realidad de la familia. Al mismo tiempo
la unidad de nuestra familia carnal y de nuestra comu-
hace que pongamos la mirada en nuestra propia familia.
nidad eclesial. El misterio de Belén nos muestra el conte-
La familia es la célula básica de la sociedad y de la pro- nido y el estilo de nuestro proyecto de vida comunitario:
pia Iglesia. Cada familia es una Iglesia doméstica pues en manifestar a todos la alegría del amor de Dios y la gra-
ella experimentamos la alegría de ser amados y se nos tuidad de la unidad y la entrega mutua.
enseña a amar siempre con alegría. La familia es el labo-
ratorio de la vida, donde aprendemos a rezar, a distinguir
el bien del mal, a ser honrados, a ser generosos, a ser soli-
darios. La familia nos constituye y nos marca de por vida.

En este día damos gracias a Dios por el don de la familia


fundada sobre el amor de un hombre y de una mujer que
se entregan desde la fidelidad para formar una comuni-
dad de amor y vida, testimonio del mismo amor de Dios
al mundo y de la gratuidad de la salvación.

Asimismo, reconociendo la importancia de la familia hu-


mana nos abrimos también a la vida de la familia cristia-
na que es nuestra comunidad parroquial. Hermanos de
fe en Cristo Jesús estamos llamados a vivir unidos en la
fe, sosteniéndonos en la esperanza e impulsando nuestra
caridad. Del mismo modo que una familia divida genera

Vosotros sois pueblo de Dios 41


Vosotros sois pueblo de Dios

1 de enero

Santa María,
Madre de Dios
Oración de los fieles La alegría…
Atiende, Padre del cielo, a las súplicas de tu familia pere-
todos los días del año
grina en la tierra. Orientación para la celebración
Que la alegría de Belén anime a toda la Iglesia en el En el primer día del año civil la Iglesia pone sus ojos en
anuncio del Evangelio de la Vida y de la Familia a María, Madre de Jesús, Madre de Dios. La celebración
todas las naciones de la tierra. Roguemos al Señor. tiene un sentido de alabanza a Dios porque a través de
Que la alegría de Belén sostenga a todas los matri- María se hizo presente en el mundo. María representa a
monios cristianos en la fidelidad a sus compromisos la humanidad que alumbra al Salvador.
matrimoniales y de un modo particular, en la educa- La celebración debe resaltar la imagen de María y ser
ción cristiana de sus hijos. Roguemos al Señor. como un eco de la fiesta de la Navidad por culminar su
Que la alegría de Belén ayude a nuestros gobernan- octava. Además, ya que se da inicio al año, debe ponerse
tes para que protejan la vida humana desde el inicio el acento también en invocar la bendición de Dios para
de su concepción hasta su fin natural. Roguemos al todo el año que comienza.
Señor.

Que la alegría de Belén acompañe a nuestros niños


para que conozcan cada día mejor a Jesús y puedan
crecer en virtud y gracia ante Dios y los hombres. Ro-
guemos al Señor.

Te pedimos, Padre, que la alegría de Belén guíe los pasos


de nuestra familia parroquial y nos conceda vivir cada
día más unidos en torno al amor de Dios manifestado en
Cristo, nuestro Señor.

R/. Amén.

42 Cuaderno Pastoral A D V I E N T O - N A V I D A D 2 0 1 4 - 2 0 1 5
Para la LITURGIA

Moniciones a las lecturas Sugerencias para la homilía


Primera lectura. Al comenzar el año civil, la comunidad cristiana echa su
Núm 6,22-27 mirada atrás, al año que termina, llena de agradecimien-
to al Señor. Ha sido un año lleno de la gracia del Señor:
En este breve texto de la Escritura se contiene una anti-
nuevos niños han sido alumbrados a la vida cristiana por
gua fórmula de bendición del pueblo de Israel. Dios está
el bautismo, nuestros jóvenes han recibido la fuerza del
presente en medio de su pueblo y nos alegra con su ben-
Espíritu en la confirmación, algunas parejas se han com-
dición y cercanía todos los días del año.
prometido ante Dios a formar familias cristianas, otros
Segunda lectura. han recibido el don del ministerio o se han entregado a
Gál 4,4-7 Dios en la vida religiosa. Todos hemos podido escuchar
la Palabra, recibir el perdón de Dios y alimentarnos en
La alegría que un niño siente cuando su madre lo coge la Eucaristía. También nuestros enfermos han recibido el
en brazos es la misma que experimentó el Señor al ser don de la unción y hemos podido encomendar a nuestros
tomado por María. Una alegría que se nos ha transmitido difuntos a la misericordia amorosa de nuestro Padre. Ha
a todos los que hemos sido constituidos hijos de Dios e sido, pues, un año de Dios, lleno de su bendición. Nuestra
hijos de María. alegría, pues, por tener un Dios cercano que acompaña y
guía a su pueblo.
Evangelio.
Lc 2,16-21 Hoy, al iniciar el año contemplamos a María, una hija de
El relato del Evangelio nos presenta el asombro y la nuestro pueblo, con Cristo en brazos. Ella alumbró al Sal-
alegría de los pastores en su encuentro con Jesús recién vador del mundo e hizo posible el inicio de la redención.
nacido. María aparece junto a Jesús, como la Iglesia, me- Toda la Iglesia participa de la alegría y el gozo de María
ditando y profundizando en el misterio del Dios hecho por ver en sus brazos el fruto de su vientre.
hombre. En Cristo todos hemos sido bendecidos con la cercanía
y el amor de Dios. Él nos acompaña siempre en el ca-
mino de la vida. El cristiano nunca camina solo, lo hace
siempre de la mano del mismo Señor. Esta certeza anima
nuestra vida cotidiana y fortalece nuestra esperanza. La

Vosotros sois pueblo de Dios 43


Vosotros sois pueblo de Dios

Oración de los fieles


bendición de Dios no es para una día o un momento pun- Que la intercesión de la Madre de Dios y Madre nuestra,
tual, sino que en todo momento Dios está a nuestro lado recomiende nuestras peticiones.
con la fuerza de su amistad y su gracia. Por eso, la alegría
Concede, Señor, el don de la alegría a toda tu Iglesia,
del cristiano se extiende a todos los días del año.
fieles y pastores y concede al Pueblo de Dios derra-
Hoy celebramos, además, la Jornada Mundial de ora- mar tu gracia en el mundo por la predicación de la
ción por la paz. Cristo es el príncipe de la paz. Reconoce- Palabra, la celebración de los sacramentos y la vida
mos tantas y tantas situaciones de guerra y violencia en de la caridad. Roguemos al Señor.
nuestro mundo y recordamos de un modo particular a
Concede, Señor, el don de la alegría a todos los que
los cristianos, hermanos nuestros, perseguidos en su pro-
en este año nuevo van a recibir el bautismo, la confir-
pia tierra a causa de su fe. Pedimos que la alegría de la
mación, la primera comunión, se van a unir en matri-
fidelidad al Evangelio los conforte en sus dificultades y
monio, van a profesar en la vida religiosa o serán or-
que su ejemplo y fortaleza nos animen a todos en nuestro
denados al servicio de la Iglesia. Roguemos al Señor.
testimonio cristiano.
Concede, Señor, el don de la alegría a aquellos que
sufren de cualquier modo de alma o de cuerpo y tam-
bién a los que los atienden y cuidan. Roguemos al
Señor.

Concede, Señor, la alegría de la paz a todos los pue-


blos que viven sumidos en la guerra y la discordia.
Roguemos al Señor.

Concédenos, Padre bueno, la alegría a quienes te ben-


decimos por el don de María, Madre de Jesús y Madre
nuestra. Que, con tu ayuda, seamos portadores de Cristo
para los demás.

R/. Amén.

44 Cuaderno Pastoral A D V I E N T O - N A V I D A D 2 0 1 4 - 2 0 1 5
Para la LITURGIA

4 de enero

Segundo domingo
de Navidad
La alegría… de conocer a Jesús Moniciones a las lecturas
Orientación para la celebración Primera lectura.
Eclo 24,1-4.12-16
El segundo domingo de Navidad os invita a mirar más
alto. Cierto que en Navidad la mirada nos lleva al pe- La lectura presenta a la Sabiduría de Dios habitando en
sebre, a la contemplación de Jesús Niño, en Belén, pero medio del pueblo elegido. Esa Sabiduría es Cristo mismo,
este niño es Dios mismo hecho hombre, es la Sabiduría de Palabra de Dios hecha carne. Bendito sea el Señor, que
Dios que ha tomado nuestra carne para transmitirnos la nos habla y nos guía a través de la Palabra que procla-
Buena Noticia de parte del Padre. mamos.

La celebración ha de dar importancia a la Palabra de Segunda lectura.


Dios, quizá resaltando su presencia en la Eucaristía con Ef 1,3-6.15-18
el incienso, o llevando en procesión el libro de los Evan- San Pablo pide para la comunidad de Éfeso que el Señor
gelios. los inunde con su Sabiduría. Un conocimiento que no es
de este mundo sino que es el mismo Dios el que la derra-
ma en nosotros por el Espíritu. Una Sabiduría que ha de
iluminar nuestra vida para que comprendamos la pro-
fundidad del proyecto de vida cristiana a la que el Señor
nos llama.

Evangelio.
Jn 1,1-18
El prólogo del evangelio de Juan nos invita a contemplar
a la Palabra de Dios hecha carne y habitando en me-
dio de los hombres. Esta Palabra ilumina el corazón del
hombre y nos hace hijos de Dios. Acoger, pues, a Cristo,
es acoger la Palabra que Él nos dirige y hacerla vida en
nuestra vida.

Vosotros sois pueblo de Dios 45


Vosotros sois pueblo de Dios

Sugerencias para la homilía


En este segundo domingo de Navidad, la Liturgia nos in- Este conocimiento de las cosas de Dios no es en el cristia-
vita a mirar más alto y más hondo el misterio de la Navi- no un mero ejercicio intelectual. La clave de la existencia
dad que estamos celebrando. Contemplamos el misterio cristiana es llegar a comprender que, del mismo modo
de la Palabra hecha carne y descubrimos en el Niño de que Cristo actúa por medio de palabras y de obras, así
Belén al mismo Dios hecho hombre por nosotros y por el cristiano muestra la sabiduría de Dios por medio de
nuestra salvación. la profesión de su fe y la vida ardiente de la caridad. La
sabiduría cristiana es, pues, un modo de vivir la vida, una
Cristo es la Sabiduría de Dios, que nos muestra la pro-
manera de hacer presente el amor de Dios en el mundo.
fundidad de la Revelación. Dios nos ha mostrado en Cris-
to su personalidad más profunda, nos ha descubierto la Nosotros, los cristianos, hemos conocido la Sabiduría de
dignidad del ser humano y nos ha indicado el verdade- Dios y la encontramos presente, de un modo particular,
ro sentido de la vida del hombre. Por medio del Espíritu en la proclamación de la Palabra de Dios. Cada vez que
ha querido transmitirnos esa misma sabiduría para que escuchamos el Evangelio debe alegrarse nuestro cora-
podamos comprender su designio de salvación y experi- zón. Nosotros conocemos al Señor y sabemos que su Pa-
mentarlo en nuestra propia vida. labra nos guía y nos conduce y nos lleva a conocer mejor
a Dios y a conocernos mejor a nosotros mismos y lo que
El cristiano posee una sabiduría que no es de este mun-
Dios nos pide cada día.
do. La ciencia mundana, con sus avances tecnológicos y
su conocimiento más profundo de la naturaleza, cae no
pocas veces en un proyecto que deshumaniza al hombre
porque le despoja de su propia dignidad y lo reduce a sim-
ple materia biológica sin finalidad ni referencia alguna.
La sabiduría cristiana es, ante todo, un conocimiento que
da sentido a la existencia. Nos presenta nuestro origen en
Dios y en su amor, nos indica nuestra alta dignidad, pues
Dios mismo ha tomado nuestra carne y nos alienta en
nuestro destino que es vivir con Dios para siempre.

46 Cuaderno Pastoral A D V I E N T O - N A V I D A D 2 0 1 4 - 2 0 1 5
Para la LITURGIA

6 de enero

Epifanía del Señor


La alegría… en el mundo entero
Oración de los fieles Orientación para la celebración
Pidamos al Señor que la alegría de conocer a Jesús llene Le fiesta de la Epifanía del Señor está marcada por la ce-
a la Santa Iglesia de Dios. lebración del día de Reyes. En aquellas celebraciones con
asistencia de los niños se ha de acercar el misterio de la
Que la alegría de conocer a Jesús pueda alcanzar a
manifestación del Señor a ellos de un modo particular. La
los que no creen en Dios o han abandonado la vida
adoración al Niño adquiere un sentido especial en este día
de la Iglesia. Que encuentren en Cristo el verdadero
por repetirse el gesto realizado por los Magos en Belén.
sentido de sus vidas. Roguemos al Señor.

Que la alegría de conocer a Jesús fortalezca a los que


viven sumidos en el dolor de la enfermedad o en el
sufrimiento de la falta de trabajo o de futuro. Rogue-
mos al Señor.

Que la alegría de conocer a Jesús anime a los cate-


quistas, predicadores, misioneros y teólogos a expo-
ner con mayor convicción y claridad la Palabra de
Dios al pueblo cristiano. Roguemos al Señor.

Que la alegría de conocer a Jesús nos permita reco-


nocerlo presente en medio de nuestros hermanos y
los acojamos y amemos como Cristo nos enseña en
el Evangelio. Roguemos al Señor.

Que Dios nuestro Padre nos ayude a profundizar en la fe


para vivir con más autenticidad nuestra vida cristiana.
Por Jesucristo nuestro Señor.

R/. Amén.

Vosotros sois pueblo de Dios 47


Vosotros sois pueblo de Dios

Moniciones a las lecturas Sugerencias para la homilía


Primera lectura. La fiesta de la Epifanía del Señor nos recuerda que el
Is 60,1-6 amor y la misericordia de Dios no conocen fronteras.
Toda la humanidad es destinataria de la Buena Noticia
El profeta Isaías contempla la alegría radiante del pue-
del Evangelio. A todos los hombres y mujeres del mundo
blo elegido porque le llega su luz. Esta luz es Cristo, que
les concierne la obra de la salvación realizada por Dios
atraerá a todos hacia sí y enviará a sus discípulos por
en Cristo Jesús.
todo el mundo para que sea anunciada a toda nación,
pueblo y cultura, el gozo de la Buena Noticia del Evan- Ciertamente Dios eligió a Israel para ser portador de sus
gelio. promesas de redención. El pueblo elegido sirvió de instru-
mento y germen del pueblo definitivo de Dios: la Iglesia.
Segunda lectura.
A este nuevo pueblo no se accede por la pertenencia a
Ef 3,2-3a.5-6
una raza o una cultura sino por el don de la fe. El relato
Dios ha manifestado en Cristo su voluntad de convocar a de la Epifanía nos muestra como Dios ha roto las costu-
toda la humanidad a la alegría de la salvación. Por me- ras del pueblo judío para que toda la humanidad pueda
dio de la Iglesia, guiada por el Espíritu, a toda la tierra ser la destinataria de la salvación.
alcanza el Evangelio.
Desde el principio la Iglesia comprendió que el mensaje de
Evangelio. Jesús era para todos, esclavos y libres, judíos y gentiles,
Mt 2,1-12 de toda nación, lengua, cultura y a todos ellos entregó el
Evangelio haciendo posible que en el día de hoy la alegría
Los Magos de Oriente se llenaron de inmensa alegría al
del Señor inunde todos los países del mundo. No hay lu-
ver la estrella que los guiaba hacia el Mesías. Es la ale-
gar en el mundo donde no resuene la Palabra del Señor.
gría de la humanidad expectante por el nacimiento del
Salvador. Como los Magos también nosotros estamos El cristiano sabe que la alegría de la salvación no es sólo
llamados a presentarnos como ofrenda al Señor. para él. El discípulo de Jesús quiere compartir con todos
la Palabra de Jesús, su estilo de vida, su manera de en-
tender el amor a Dios y al prójimo. Por eso la Iglesia es
católica, porque todos sin distinción están llamados a co-
nocer a Cristo y a amarlo.

48 Cuaderno Pastoral A D V I E N T O - N A V I D A D 2 0 1 4 - 2 0 1 5
Para la LITURGIA

Oración de los fieles


Los magos de Oriente representan a todas las naciones Unidos bajo la luz de la Epifanía, pidamos a Cristo, ale-
que ofrecen dones al Señor. También nosotros estamos gría del mundo, que conceda a la Iglesia anunciar con
llamados a ofrecernos al Señor, a su servicio. Somos don fidelidad, de palabra y de obra, el mensaje de salvación
de Dios para el mundo y nuestro testimonio es la ofrenda a todas las naciones, lenguas y culturas.
que presentamos al Niño Dios.
Que Cristo, alegría del mundo, sostenga a nuestros
misioneros y misioneras en su tarea de sembrar la
Palabra en el corazón de los hombres. Roguemos al
Señor.

Que Cristo, alegría del mundo, ayude a todos los ni-


ños a crecer en un ambiente lleno de amor y de bien-
estar y que destierre toda forma de violencia contra
los más pequeños. Roguemos al Señor.

Que Cristo, alegría del mundo, inunde con su luz a


toda la humanidad para que todos los hombres y
mujeres puedan conocerle y amarle como Señor y
Redentor. Roguemos al Señor.

Cristo, alegría del mundo, anímanos a quienes nos he-


mos reunido en este día para celebrar la Eucaristía, para
que ofrezcamos lo mejor de nosotros mismos al servicio
de Dios y de nuestro prójimo. Tú que vives y reinas por los
siglos de los siglos.

R/. Amén.

Vosotros sois pueblo de Dios 49


Vosotros sois pueblo de Dios

11 de enero

Bautismo del Señor


La alegría… de ser cristianos
Orientación para la celebración Moniciones a las lecturas
La fiesta del Bautismo del Señor forma parte del tiempo Primera lectura.
litúrgico de la Navidad pero conviene resaltar el cambio Is 42,1-4.6-7
de tono de la celebración centrando la mirada en la pila
La lectura nos presenta al siervo del Señor que anuncia
bautismal que puede estar adornada de un modo espe-
la misión del mismo Cristo. Esta misión ha sido recibida
cial. Conviene, además, realizar la aspersión con el agua
también por la Iglesia, Cuerpo del Señor, para anunciar a
bautismal como recuerdo del bautismo.
todas las naciones la salvación de Dios.
En esta fiesta se da comienzo al Itinerario Diocesano de
Segunda lectura.
Evangelización. En la Eucaristía pueden intervenir de un
Hch 10,34-38
modo especial los que van a participar en los grupos.
Cristo es el ungido de Dios. En Él habita la plenitud del
Espíritu un don derramado en los corazones de todos los
hombres que acogen a Cristo en su vida y quieren partici-
par de su misión en el mundo.

Evangelio.
Mc 1,7-11
Con el bautismo del Señor por mano de Juan el Bautista,
se inaugura la predicación del Evangelio. Cristo es el Hijo
amado de Dios nuestro Padre y de esta condición de hijos
participamos todos.

50 Cuaderno Pastoral A D V I E N T O - N A V I D A D 2 0 1 4 - 2 0 1 5
Para la LITURGIA

Sugerencias para la homilía


Con la celebración del bautismo del Señor culminan las Sin embargo, caemos en la cuenta de tantos cristianos
celebraciones del tiempo de Navidad. Contemplamos a que han abandonado la vida de la fe y viven como si
un Cristo adulto, preparado en el hogar de Nazaret, para no hubieran recibido este don. El Itinerario Diocesano de
iniciar su predicación y sus signos en medio de Israel, Evangelización que hoy comenzamos quiere ser una pro-
para proclamar la cercanía del Reino de Dios. puesta que revitalice nuestras comunidades parroquiales
para que aquellos que viven al margen de la fe puedan
Antes de dar inicio a su ministerio, el Señor recibe de ma-
redescubrir el don de Dios en sus vidas.
nos de Juan el Bautismo. Cristo expresa una vez más la
verdad profunda de la Encarnación. Él acoge nuestra hu-
manidad y asume ya desde el principio el pecado de la
humanidad que, de modo definitivo, cargará en la cruz.
Jesús se hace solidario con el sufrimiento humano gene-
rado por el pecado.

Al recibir el bautismo de conversión de Juan, Cristo an-


ticipa el bautismo cristiano, que es un baño del Espíritu
Santo que nos constituye en hijos de Dios y miembros del
nuevo Pueblo de Dios que es la Iglesia. Sólo hay que ver
la alegría de una familia cuando bautiza a un hijo para
darnos cuenta del inmenso don que es el sacramento
bautismal.

Hoy damos gracias por el don del Bautismo y le pedi-


mos a Dios ser fieles a lo que éste significa, especialmente
en la profesión de fe, en la esperanza activa y la caridad
viva en favor de los demás.

Vosotros sois pueblo de Dios 51


Vosotros sois pueblo de Dios

Oración de los fieles


Alegra, Señor, a tu Iglesia santa que, extendida por
toda la tierra, va reuniendo a todas las naciones en el
seguimiento de tu Hijo Jesucristo.

Alegra, Señor, a nuestra Archidiócesis de Valencia


que hoy comienza el Itinerario Diocesano de Evange-
lización. Concédenos abundante frutos de vida y tes-
timonio cristianos para que todos puedan participar
del gozo del Evangelio. Roguemos al Señor.

Alegra, Señor, a las familias en su tarea de educar en


la fe a sus hijos. Que sean fieles a la vocación a la que
han sido llamados. Roguemos al Señor.

Alegra, Señor, a todos los cristianos, que hemos recibi-


do un mismo bautismo. Que un día podamos celebrar
juntos una misma Eucaristía. Roguemos al Señor.

Alegra, Señor, a los catecúmenos que se preparan


para recibir el bautismo. Que crezcan en gracia ante
Dios y acojan con generosidad en don de la fe. Rogue-
mos al Señor.

Alegra, Padre, con el don de tu Espíritu, el corazón de


tus fieles que nos hemos reunido en esta celebración;
para que vivamos cada día con más intensidad nues-
tra condición de bautizados e hijos de Dios en Cristo,
nuestro Señor.

R/. Amén.

52 Cuaderno Pastoral A D V I E N T O - N A V I D A D 2 0 1 4 - 2 0 1 5
Para la FAMILIA

Para la FAMILIA

55
Vosotros sois pueblo de Dios

Comisión
Diocesana de
Familia y Vida
Oraciones para
bendecir la mesa
en el tiempo de
Adviento-Navidad

56 Cuaderno Pastoral A D V I E N T O - N A V I D A D 2 0 1 4 - 2 0 1 5
Para la FAMILIA

Domingo 30 de noviembre Domingo 7 de diciembre


Primero Segundo
de Adviento de Adviento
“Dijo Jesús a sus discípulos: “Yo envío a mi mensajero delante de ti
Mirad, vigilad: pues no sabéis cuándo es el momento”. para que te prepare el camino”.

Oración: Oración:

Padre, tú eres nuestra vida y nuestro futuro. Señor, estamos reunidos en tu nombre
En ti colocamos nuestra confianza. para compartir el pan.

Gracias porque somos tus hijos Ayúdanos a vivir con humildad y sencillez.
y por todo lo que nos regalas diariamente.
Así prepararemos el camino del Señor.
Bendice nuestra comida.
Amén.
Amén.

Vosotros sois pueblo de Dios 57


Vosotros sois pueblo de Dios

Domingo 14 de diciembre Domingo 21 de diciembre


Tercero Cuarto
de Adviento de Adviento
“Yo soy la voz que grita en el desierto: “A los seis meses, el ángel Gabriel fue enviado por
Allanad el camino del Señor”. Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una
virgen desposada con un hombre llamado José, de
Oración: la estirpe de David, la virgen se llamaba María”.
Señor, danos un corazón abierto
Oración:
para compartir nuestro pan y nuestro amor.
Señor Jesucristo, la mesa está dispuesta
Seremos nuevas voces en los desiertos de hoy.
y nosotros invocamos tu presencia.
Ayúdanos a reconocer tu rostro
Bendice a nuestros hermanos con la fe
en los pobres de este mundo.
y bendice nuestra familia con tu amor.
Amén.
Amén. 

58 Cuaderno Pastoral A D V I E N T O - N A V I D A D 2 0 1 4 - 2 0 1 5
Para la FAMILIA

24 de diciembre 28 de diciembre
Cena de Sagrada
Navidad Familia
“Hoy en la ciudad de David, os ha naci- “Cuando llegó el tiempo de la purificación, según la ley
do un Salvador: el Mesias, El Señor”. de Moisés, llevaron a Jesús a Jerusalén, para presentarlo
al Señor (de acuerdo con lo escrito en la ley del Señor)”.
Oración:
Oración:
Ven Señor sobre nosotros.
Señor, queremos que las puertas de nuestro hogar
Haznos crecer en el amor y la unidad.
estén siempre abiertas para acoger
Ayúdanos a vivir alegres como hermanos. a los que buscan bondad.

Bendice esta familia y este pan. Y haz que el pan de nuestra mesa sepamos
compartirlo con los más necesitados.
Amén.
Amén.

Vosotros sois pueblo de Dios 59


Vosotros sois pueblo de Dios

Comisión
Diocesana de
Pastoral del
Ambiente y
Ecología Humana El Nacimiento

Como es bien sabido, además de las representaciones del


pesebre de Belén, que existían desde la antigüedad en las
iglesias, a partir del siglo XIII se difundió la costumbre de
preparar pequeños nacimientos en las habitaciones de la
casa, sin duda por influencia del “nacimiento” construido
en Greccio por San Francisco de Asís, en el año 1223. La
preparación de los mismos (en la cual participan especi-
almente los niños) se convierte en una ocasión para que
los miembros de la familia entren en contacto con el mis-
terio de la Navidad, y para que se recojan en un momento
de oración o de lectura de las páginas bíblicas referidas
al episodio del nacimiento de Jesús.
(Directorio sobre la piedad popular y la liturgia)

60 Cuaderno Pastoral A D V I E N T O - N A V I D A D 2 0 1 4 - 2 0 1 5
Para la FAMILIA

Bendición del Belén

Ritos iniciales Oración


Reunida la familia, el padre o la madre dice: En este día,
iluminado por la esperanza evangélica
En el nombre del Padre, y del Hijo,
que proviene de la humilde gruta de Belén,
y del Espíritu Santo.
pedimos para todos el don navideño
Todos hacen la señal de la cruz y responden: de la alegría y de la paz:
para los niños y los ancianos,
Amén.
para los jóvenes y las familias,
Quien dirige la celebración continúa: para los pobres y marginados.

Alabemos y demos gracias al Señor Que Jesús, que vino a este mundo por nosotros,
que tanto nos ha amado consuele a los que pasan por la prueba
que nos ha enviado su Hijo. de la enfermedad y el sufrimiento
y sostenga a los que se dedican al servicio
Todos responden: de los hermanos más necesitados.
Benditos seas por siempre, Señor.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

Vosotros sois pueblo de Dios 61


Vosotros sois pueblo de Dios

Comissió
Diocesana de
Pastoral de
l’Ambient i
Ecologia Humana El Naixement

Com és ben sabut, a més de les representacions del pe-


sebre de Betlem, que existien des de l’antiguitat en les
esglésies, a partir del segle XIII es va difondre el costum
de preparar xicotets naixements en les habitacions de la
casa, sens dubte per influència del “naixement” construït
en Greccio per Sant Francesc d’Assís, l’any 1223. La pre-
paració dels mateixos (en la qual participen especial-
ment els xiquets) es convertix en una ocasió perquè els
membres de la família entren en contacte amb el misteri
del Nadal, i perquè s’ajunten en un moment d’oració o de
lectura de les pàgines bíbliques referides a l’episodi del
naixement de Jesús.

(Directori sobre la pietat popular y la litúrgia)

62 Cuaderno Pastoral A D V I E N T O - N A V I D A D 2 0 1 4 - 2 0 1 5
Para la FAMILIA

Benedicció del Betlem

Ritus inicial Oració


Reunida la família, el pare o la mare diu: En aquest dia,
il·luminats per l’esperança evangèlica
En el nom del Pare, i del Fill, i de l’Esperit Sant. que prové de la humil establia de Betlem,
demanem per a tots el do nadalenc
Tots fan la senyal de la creu i responen:
de l’alegria i de la pau:
Amén. per als xiquets i els ancians,
per als joves i les famílies,
El qui dirigeix la celebració pot dir: per als pobres i marginats.
Lloem i donem gràcies al Senyor, Que Jesús, que va vindre a aquest món per nosaltres,
que tant ens ha estimat console als qui passen per la prova
que ens ha lliurat el seu Fill. de la malaltia i el sofriment,
i sostinga als qui es dediquen al servei
Tots responen:
dels germans més necessitats.
Beneït sigues per sempre, Senyor.
Per Crist, Senyor nostre.

Amén.

Vosotros sois pueblo de Dios 63


Vosotros sois pueblo de Dios

Comisión Bendición del


árbol de Navidad
Diocesana de
Pastoral del Ritos iniciales

Ambiente y  En el nombre del Padre y del Hijo


y del Espíritu Santo.

Ecología Humana R/. Amén.

Que la gracia de nuestro Señor Jesucristo,


nacido por nosotros de Santa María Virgen,
La inauguración del árbol de Navidad se presta a una
esté con vosotros.
acto de oración familiar.
R/. Y con tu Espíritu.
Independientemente de su origen histórico, el árbol de
Navidad es hoy un signo fuertemente evocador, bastan-
Lectura del libro de Job (Jb 14, 7-9)
te extendido en los ambientes cristianos; evoca tanto el
árbol de la vida, plantado en el jardín del Edén (cfr. Gén El árbol es símbolo de esperanza, puede renovarse con
2,9), como el árbol de la cruz, y adquiere así un significa- ayuda del agua, nosotros no, a menos que Jesús sea para
do cristológico: Cristo es el verdadero árbol de la vida, nosotros fuente de agua viva. En vísperas de la celebra-
nacido de nuestro linaje, de la tierra virgen Santa María, ción del nacimiento del Hijo de Dios, nuestro árbol de na-
árbol siempre verde, fecundo en frutos. El adorno cris- vidad representará el árbol de la esperanza y de la vida.
tiano del árbol, según los evangelizadores de los países
Un árbol tiene la esperanza
nórdicos, consta de manzanas y dulces que cuelgan de
de retoñar, aunque sea talado,
sus ramas. Se pueden añadir otros “dones”; sin embargo,
de que no fallarán sus renuevos.
entre los regalos colocados bajo el árbol de Navidad no
deberían faltar los regalos para los pobres: ellos forman Aunque envejezcan sus raíces en la tierra
parte de toda familia cristiana. y su tocón agonice en el polvo,
cuando siente el agua reverdece
(Directorio sobre la piedad popular y la liturgia, 2002)
y echa brotes como una planta joven.

Palabra de Dios.

64 Cuaderno Pastoral A D V I E N T O - N A V I D A D 2 0 1 4 - 2 0 1 5
Para la FAMILIA

Salmo responsorial (Sal 1, 1-2) Oración


R/. Feliz el que pone su confianza en el Señor. Padre nuestro, fuente de esperanza,
creador del uiniverso.
Dichoso el hombre
que no sigue el consejo de los malvados, Haz que recordemos, al mirar el árbol de Navidad
ni se detiene en la senda de los pecadores, que todos tenemos que ser personas de esperanza
ni se sienta en el lugar de los cínicos, en el mundo en que vivimos.
sino que su tarea es la ley del Señor
Ayúdanos a no olvidar que,
y medita esta ley día y noche. R/.
igual que tú acompañas el universo
Será como un árbol plantado en su evolución hacia el amor,
al borde de la acequia: también nos acompañas todos
da fruto en su sazón los días en nuestro camino.
y no se marchitan sus hojas;
Y que, a quienes han perdido la ilusión
cuanto emprende tiene buen fin. R/.
y se sienten cansados,
los que se encuentran
También hoy Jesús sigue disipando las tinieblas del error
enfermos o parados,
y del pecado para traer a la humanidad la alegría de la
las personas maltratadas,
resplandeciente luz divina, de la que el árbol navideño
los olvidados y quienes tienen
es signo y recuerdo. Dejémonos envolver por la luz de su
tantos motivos para llorar,
verdad, porque «la alegría del Evangelio llena el corazón
les sepamos nosotros
y la vida entera de los que se encuentran con Jesús».
acompañar y ayudar
(Francisco I) para que, como del árbol,
vuelvan a nacer de ellos
ramas verdes y tiernas.
Por Cristo, Señor nuestro. Amén.

Vosotros sois pueblo de Dios 65


Vosotros sois pueblo de Dios

Comissió Benedicció de
l’arbre de Nadal
Diocesana de
Pastoral de Ritus inicials

l’Ambient i  En el nom del Pare i del Fill i de l’Esperit Sant.


R/. Amén.
Ecologia Humana Que la gràcia de nostre Senyor Jesucrist,
nascut per nosaltres de santa Maria Verge,
siga amb tots vosaltres.
La benedicció de l’arbre de Nadal es presta a una acte de
pregària familiar. R/. I amb el vostre esperit.

Independentment del seu origen històric, l’arbre de Na-


Lectura del llibre de Job (Jb 14, 7-9)
dal és hui un signe fortament evocador, prou estés en els
ambients cristians; evoca tant l’arbre de la vida, plantat L’arbre és símbol d’esperança, pot renovar-se amb aju-
al jardí de l’Edén (cf. Gén 2,9), com l’arbre de la creu, i da de l’aigua. Nosaltres no, llevat que Jesús siga per a
adquirix així un significat cristològic: Crist és el veritable nosaltres font d’aigua viva. En vespres de la celebració
arbre de la vida, nascut del nostre llinatge, de la terra del naixement del Fill de Déu, el nostre arbre de nadal
verge Santa Maria, arbre sempre verd, fecund en fruits. representarà l’arbre de l’esperança i de la vida.
L’adorn cristià de l’arbre, segons els evangelitzadors dels L’arbre conserva una esperança:
països nòrdics, consta de pomes i dolços que pengen de si el tallen, torna a brotar,
les seues branques. Es poden afegir altres “dons”, però, no para de traure ulls.
entre els regals col·locats sota l’arbre de Nadal no hauri- Fins si l’arreu envellix a la terra
en de faltar els regals per als pobres: ells formen part de i la soca queda morta a la pols,
tota família cristiana. l’arbre que absorbix l’aigua rebrota,
(Directori sobre la pietat popular i la litúrgia, 2002) trau branques com un plançó.
Paraula de Déu.

66 Cuaderno Pastoral A D V I E N T O - N A V I D A D 2 0 1 4 - 2 0 1 5
Para la FAMILIA

Salm responsorial (Sal 1,1- 2) Oració


R/. Feliç el qui posa la seua confiança en el Senyor. Pare nostre, font d’esperança,
creador de l’univers.
Feliç l’home
que no es guia pels consells dels injustos, Feu que recordem, al mirar l’arbre de Nadal,
ni va pels camins dels pecadors, que tots hem de ser persones d’esperança
ni s’asseu en companyia dels descreguts. en el món on vivim.
Estima de cor la llei del Senyor,
Ajudeu-nos a no oblidar que,
la repassa meditant-la nit i dia. R/.
igual que Vós acompanyeu l’univers
Serà com un arbre que arrela vora l’aigua: en la seua evolució cap a l’amor,
dóna fruit quan n’és el temps ens acompanyeu tots els dies en el nostre camí.
i mai no es mustia el seu fullatge,
I que, als qui han perdut la il·lusió
duu a bon terme tot el que emprén. R/.
i es senten cansats,
els qui estan malalts o parats,
També hui Jesús seguix dissipant les tenebres de l’error i
les persones que són maltractades,
del pecat per a portar a la humanitat l’alegria de la res-
els oblidats i els qui tenen
plendent llum divina, de la qual l’arbre nadalenc és signe
tants motius per plorar,
i record. Deixem-nos embolcallar per la llum de la seua
sapiem nosaltres acompanyar-los i ajudar-los
veritat, perquè «l’alegria de l’Evangeli omple el cor i la
per a que, com l’arbre,
vida sencera dels qui es troben amb Jesús».
tornen a treure branques noves i tendres.
(Francesc I)
Per Crist, Senyor nostre. Amén.

Vosotros sois pueblo de Dios 67


Para la PARROQUIA

Vosotros sois pueblo de Dios 69


Vosotros sois pueblo de Dios

Comisión
Diocesana de
Espiritualidad Este tiempo de gracia nos invita a redescubrir el sentido
cristiano del Adviento, la Navidad y la Epifanía en nues-
tra vida, en el barrio, en la vida parroquial.

Os proponemos desde la Comisión de Espiritualidad va-


rias pistas de trabajo que renueven y fortalezcan nuestra
vida espiritual, en ese camino de renovación personal,
familiar y parroquial, en la que estamos llamados a vivir.

Los materiales sugeridos son los siguientes:

Textos de reflexión y meditación de algunos Santos Pa-


dres que durante siglos han fortalecido la Fe la Iglesia:

– Lectura espiritual de los Santos Padres para el tiempo


de Adviento.

– Lectura espiritual de los Santos Padres para el tiempo


de Navidad-Epifanía.

Os proponemos también un modelo de novena de Navidad.

70 Cuaderno Pastoral A D V I E N T O - N A V I D A D 2 0 1 4 - 2 0 1 5
Para la PARROQUIA

Lectura espiritual de los Santos Padres


para el tiempo de Adviento
1. Sobre el tiempo de Adviento
Ha llegado, amadísimos hermanos, aquel tiempo tan im- La Iglesia desea vivamente hacernos comprender que así
portante y solemne, que, como dice el Espíritu Santo, es como Cristo vino una vez al mundo en la carne, de la mis-
tiempo favorable, día de la salvación, de la paz y de la ma manera está dispuesto a volver en cualquier momen-
reconciliación; el tiempo que tan ardientemente desearon to, para habitar espiritualmente en nuestra alma con la
los patriarcas y profetas y que fue objeto de tantos suspi- abundancia de sus gracias, si nosotros, por nuestra parte,
ros y anhelos; el tiempo que Simeón vio lleno de alegría, quitamos todo obstáculo.
que la Iglesia celebra solemnemente y que también noso-
Por eso, durante este tiempo, la Iglesia, como madre
tros debemos vivir en todo momento con fervor, alaban-
amantísima y celosísimo de nuestra salvación, nos ense-
do y dando gracias al Padre eterno por la misericordia
ña, a través de himnos, cánticos y otras palabras del Es-
que en este misterio nos ha manifestado. El Padre, por
píritu Santo y de diversos ritos, a recibir convenientemen-
su inmenso amor hacia nosotros, pecadores, nos envió
te y con un corazón agradecido este beneficio tan grande,
a su Hijo único, para librarnos de la tiranía y del poder
a enriquecernos con su fruto y a preparar nuestra alma
del demonio, invitarnos al cielo e introducirnos en lo más
para la venida de nuestro Señor Jesucristo con tanta soli-
profundo de los misterios de su reino, manifestarnos la
citud como si hubiera él de venir nuevamente al mundo.
verdad, enseñarnos la honestidad de costumbres, comu-
No de otra manera nos lo enseñaron con sus palabras y
nicarnos el germen de las virtudes, enriquecernos con los
ejemplos los patriarcas del antiguo Testamento para que
tesoros de su gracia y hacernos sus hijos adoptivos y he-
en ello los imitáramos. (De las cartas pastorales de san
rederos de la vida eterna.
Carlos Borromeo, obispo. Acta Ecclesiae Mediolanensis,
La Iglesia celebra cada año el misterio de este amor tan t. 2, Lyon 1683, 916-917).
grande hacia nosotros, exhortándonos a tenerlo siempre
presente. A la vez nos enseña que la venida de Cristo no
sólo aprovechó a los que vivían en el tiempo del Salva-
dor, sino que su eficacia continúa, y aún hoy se nos co-
munica si queremos recibir, mediante la fe y los sacra-
mentos, la gracia que él nos prometió, y si ordenamos
nuestra conducta conforme a sus mandamientos.

Vosotros sois pueblo de Dios 71


Vosotros sois pueblo de Dios

2. Las dos venidas de Cristo


Anunciamos la venida de Cristo, pero no una sola, sino res que osaron insultarle cuando estaba en la cruz, y les
también una segunda, mucho más magnífica que la an- dirá: Esto hicisteis y yo callé.
terior. La primera llevaba consigo un significado de su-
Entonces, por razones de su clemente providencia, vino a
frimiento; esta otra, en cambio, llevará la diadema del
enseñar a los hombres con suave persuasión; en esa otra
reino divino.
ocasión, futura, lo quieran o no, los hombres tendrán que
Pues casi todas las cosas son dobles en nuestro Señor someterse necesariamente a su reinado.
Jesucristo. Doble es su nacimiento: uno, de Dios, desde
De ambas venidas habla el profeta Malaquías: De pronto
toda la eternidad; otro, de la Virgen, en la plenitud de los
entrará en el santuario el Señor a quien vosotros buscáis.
tiempos. Es doble también su descenso: el primero, silen-
He ahí la primera venida.
cioso, como la lluvia sobre el vellón; el otro, manifiesto,
todavía futuro. Respecto a la otra, dice así: El mensajero de la alianza
que vosotros deseáis: miradlo entrar —dice el Señor de
En la primera venida fue envuelto con fajas en el pese-
los ejércitos—. ¿Quién podrá resistir el día de su venida?
bre; en la segunda se revestirá de luz como vestidura. En
¿Quién podrá resistir el día de su venida? ¿Quién quedará
la primera soportó la cruz, sin miedo a la ignominia; en
en pie cuando aparezca? Será un fuego de fundidor, una
la otra vendrá glorificado, y escoltado por un ejército de
lejía de lavandero: se sentará como un fundidor que re-
ángeles.
fina la plata.
No pensamos, pues, tan sólo en la venida pasada; espe-
Escribiendo a Tito, también Pablo habla de esas dos ve-
ramos también la futura. Y, habiendo proclamado en la
nidas, en estos términos: Ha aparecido la gracia de Dios
primera: Bendito el que viene en nombre del Señor, dire-
que trae la salvación para todos los hombres; enseñán-
mos eso mismo en la segunda; y saliendo al encuentro
donos a renunciar a la impiedad y a los deseos munda-
del Señor con los ángeles, aclamaremos, adorándolo:
nos, y a llevar ya desde ahora una vida sobria, honrada
Bendito el que viene en nombre del Señor.
y religiosa aguardando la dicha que esperamos: la apari-
El Salvador vendrá, no para ser de nuevo juzgado, sino ción gloriosa del gran Dios y Salvador nuestro, Jesucris-
para llamar a su tribunal a aquellos por quienes fue to. Ahí expresa su primera venida, dando gracias por ella;
llevado a juicio. Aquel que antes, mientras era juzgado, pero también la segunda, la que esperamos.
guardó silencio refrescará la memoria de los malhecho-

72 Cuaderno Pastoral A D V I E N T O - N A V I D A D 2 0 1 4 - 2 0 1 5
Para la PARROQUIA

3. Vigilad, pues vendrá de nuevo


Por esa razón, en nuestra profesión de fe, tal como la Para atajar toda pregunta de sus discípulos sobre el mo-
hemos recibido por tradición, decimos que creemos en mento de su venida, Cristo dijo: Esa hora nadie la sabe,
aquel que subió al cielo, y está sentado a la derecha del ni los ángeles ni el Hijo. No os toca a vosotros conocer
Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos los tiempos y las fechas. Quiso ocultarnos esto para que
y muertos, y su reino no tendrá fin. permanezcamos en vela y para que cada uno de noso-
tros pueda pensar que ese acontecimiento se producirá
Vendrá, pues, desde los cielos, nuestro Señor Jesucristo.
durante su vida. Si el tiempo de su venida hubiera sido
Vendrá ciertamente hacia el fin de este mundo, en el últi-
revelado, vano sería su advenimiento, y las naciones y
mo día, con gloria. Se realizará entonces la consumación
siglos en que se producirá ya no lo desearían. Ha dicho
de este mundo, y este mundo, que fue creado al principio,
muy claramente que vendrá, pero sin precisar en qué mo-
será otra vez renovado. (De las catequesis de san Cirilo
mento. Así todas las generaciones y todas las épocas lo
de Jerusalén, obispo. Catequesis 15, 1-3: PG 33, 870-874).
esperan ardientemente.

Aunque el Señor haya dado a conocer las señales de su


venida, no se advierte con claridad el término de las mis-
mas, pues, sometidas a un cambio constante, estas seña-
les han aparecido y han pasado ya; más aún, continúan
todavía. La última venida del Señor, en efecto, será seme-
jante a la primera. Pues, del mismo modo que los justos
y los profetas lo deseaban, porque creían que aparecería
en su tiempo, así también cada uno de los fieles de hoy
desea recibirlo en su propio tiempo, por cuanto que Cristo
no ha revelado el día de su aparición. Y no lo ha revelado
para que nadie piense que él, dominador de la duración y
del tiempo, está sometido a alguna necesidad o a alguna
hora. Lo que el mismo Señor ha establecido, ¿cómo po-
dría ocultársele, siendo así que él mismo ha detallado las
señales de su venida? Ha puesto de relieve esas señales
para que, desde entonces, todos los pueblos y todas las

Vosotros sois pueblo de Dios 73


Vosotros sois pueblo de Dios

4. La esperanza nos sostiene


épocas pensaran que el advenimiento de Cristo se reali- Es saludable aviso del Señor, nuestro maestro, que el que
zaría en su propio tiempo. persevere hasta el final se salvará. Y también este otro: Si
os mantenéis en mi palabra, seréis de verdad discípulos
Velad, pues cuando el cuerpo duerme, es la naturaleza
mios; conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.
quien nos domina; y nuestra actividad entonces no está
dirigida por la voluntad, sino por los impulsos de la na- Hemos de tener paciencia, y perseverar, hermanos queri-
turaleza. Y cuando reina sobre el alma un pesado sopor dos, para que, después de haber sido admitidos a la es-
—por ejemplo, la pusilanimidad o la melancolía—, es el peranza de la verdad y de la libertad, podamos alcanzar
enemigo quien domina al alma y la conduce contra su la verdad y la libertad mismas. Porque el que seamos
propio gusto. Se adueña del cuerpo la fuerza de la natu- cristianos es por la fe y la esperanza; pero es necesaria
raleza, y del alma el enemigo. la paciencia, para que esta fe y esta esperanza lleguen a
dar su fruto.
Por eso ha hablado nuestro Señor de la vigilancia del
alma y del cuerpo, para que el cuerpo no caiga en un Pues no vamos en pos de una gloria presente; buscamos
pesado sopor ni el alma en el entorpecimiento y el te- la futura, conforme a la advertencia del apóstol Pablo
mor, como dice la Escritura: Sacudíos la modorra, como cuando dice: En esperanza fuimos salvados. Y una espe-
es razón; y también: Me he levantado y estoy contigo; ranza que se ve ya no es esperanza. ¿Cómo seguirá espe-
y todavía: No os acobardéis. Por todo ello, nosotros, rando uno aquello que se ve? Cuando esperamos lo que
encargados de este ministerio, no nos acobardamos. no vemos, aguardamos con perseverancia. Así pues, la
(Del comentario de san Efrén, diácono, sobre el Diatésa- esperanza y la paciencia nos son necesarias para com-
ron. Cap. 18,15-17: SC 121, 325-328). pletar en nosotros lo que hemos empezado a ser, y para
conseguir, por concesión de Dios, lo que creemos y espe-
ramos.

En otra ocasión, el mismo Apóstol recomienda a los jus-


tos que obran el bien y guardan sus tesoros en el cielo,
para obtener el ciento por uno, que tengan paciencia, di-
ciendo: Mientras tenemos ocasión, trabajemos por el bien
de todos, especialmente por el de la familia de la fe. No

74 Cuaderno Pastoral A D V I E N T O - N A V I D A D 2 0 1 4 - 2 0 1 5
Para la PARROQUIA

5. Una voz grita en el desierto


nos cansemos de hacer el bien, que, si no desmayamos, a Una voz grita en el desierto: «Preparad un camino al Se-
su tiempo cosecharemos. ñor, allanad una calzada para nuestro Dios». El profeta
declara abiertamente que su vaticinio no ha de realizarse
Estas palabras exhortan a que nadie, por impacien-
en Jerusalén, sino en el desierto; a saber, que se manifes-
cia, decaiga en el bien obrar o, solicitado y vencido por
tará la gloria del Señor, y la salvación de Dios llegará a
la tentación, renuncie en medio de su brillante carrera,
conocimiento de todos los hombres.
echando así a perder el fruto de lo ganado, por dejar sin
terminar lo que empezó. Y todo esto, de acuerdo con la historia y a la letra, se
cumplió precisamente cuando Juan Bautista predicó el
En fin, cuando el Apóstol habla de la caridad, une inse-
advenimiento salvador de Dios en el desierto del Jordán,
parablemente con ella la constancia y la paciencia: La
donde la salvación de Dios se dejó ver. Pues Cristo y su
caridad es paciente, afable; no tiene envidia; no presume
gloria se pusieron de manifiesto para todos cuando, una
ni se engríe; no es mal educada ni egoísta; no se irrita, no
vez bautizado, se abrieron los cielos y el Espíritu Santo
lleva cuentas del mal; disculpa sin límites, cree sin lími-
descendió en forma de paloma y se posó sobre él, mien-
tes, espera sin límites, aguanta sin límites. Indica, pues,
tras se oía la voz del Padre que daba testimonio de su
que la caridad puede permanecer, porque es capaz de
Hijo: Éste es mi Hijo, el amado; escuchadlo.
sufrirlo todo.
Todo esto se decía porque Dios había de presentarse en
Y en otro pasaje escribe: Sobrellevaos mutuamente con
el desierto, impracticable e inaccesible desde siempre. Se
amor; esforzaos en mantener la unidad del Espíritu, con
trataba, en efecto, de todas las gentes privadas del cono-
el vinculo de la paz. Con esto enseña que no puede con-
cimiento de Dios, con las que no pudieron entrar en con-
servarse ni la unidad ni la paz si no se ayudan mutua-
tacto los justos de Dios y los profetas.
mente los hermanos y no mantienen el vínculo de la
unidad, con auxilio de la paciencia. (Del tratado de san Por este motivo, aquella voz manda preparar un camino
Cipriano, obispo y mártir, sobre los bienes de la pacien- para la Palabra de Dios, así como allanar sus obstáculos
cia. Núms. 13 15: CSEL 3, 406-408). y asperezas, para que cuando venga nuestro Dios pueda
caminar sin dificultad. Preparad un camino al Señor: se
trata de la predicación evangélica y de la nueva conso-
lación, con el deseo de que la salvación de Dios llegue a
conocimiento de todos los hombres.

Vosotros sois pueblo de Dios 75


Vosotros sois pueblo de Dios

6. Dios nos ha hablado en Cristo


Súbete a un monte elevado, heraldo de Sión; alza fuer- La principal causa por la cual en la ley antigua eran líci-
te la voz, heraldo de Jerusalén. Estas expresiones de los tas las preguntas que se hacían a Dios, y convenía que los
antiguos profetas encajan muy bien y se refieren con profetas y sacerdotes quisiesen visiones y revelaciones de
oportunidad a los evangelistas: ellas anuncian el adve- Dios, era porque entonces no estaba aún fundada la fe
nimiento de Dios a los hombres, después de haberse ha- ni establecida la ley evangélica; y así, era menester que
blado de la voz que grita en el desierto. Pues a la profecía preguntasen a Dios y que él hablase, ahora por palabras,
de Juan Bautista sigue coherentemente la mención de los ahora por visiones y revelaciones, ahora en figuras y se-
evangelistas. mejanzas, ahora en otras muchas maneras de significa-
ciones. Porque todo lo que respondía y hablaba y obraba
¿Cuál es esta Sión sino aquella misma que antes se lla-
y revelaba eran misterios de nuestra fe y cosas tocantes
maba Jerusalén? Y ella misma era aquel monte al que
a ella o enderezadas a ella. Pero ya que está fundada la
la Escritura se refiere cuando dice: El monte Sión donde
fe en Cristo y manifiesta la ley evangélica en esta era de
pusiste tu morada; y el Apóstol: Os habéis acercado al
gracia, no hay para qué preguntarle de aquella manera,
monte Sión. ¿Acaso de esta forma se estará aludiendo al
ni para qué él hable ya ni responda como entonces.
coro apostólico, escogido de entre el primitivo pueblo de
la circuncisión? Porque en darnos, como nos dio, a su Hijo —que es una
Palabra suya, que no tiene otra—, todo nos lo habló jun-
Y esta Sión y Jerusalén es la que recibió la salvación de
to y de una vez en esta sola Palabra, y no tiene más que
Dios, la misma que a su vez se yergue sublime sobre el
hablar.
monte de Dios, es decir, sobre su Verbo unigénito: a la
cual Dios manda que, una vez ascendida la sublime cum- Y éste es el sentido de aquella autoridad, con que san Pa-
bre, anuncie la palabra de salvación. ¿Y quién es el que blo quiere inducir a los hebreos a que se aparten de aque-
evangeliza sino el coro apostólico? ¿Y qué es evangelizar? llos modos primeros y tratos con Dios de la ley de Moisés,
Predicar a todos los hombres, y en primer lugar a las ciu- y pongan los ojos en Cristo solamente, diciendo: Lo que
dades de Judá, que Cristo ha venido a la tierra. (De los antiguamente habló Dios en los profetas a nuestros pa-
comentarios de Eusebio de Cesarea, obispo, sobre el libro dres de muchos modos y maneras, ahora a la postre, en
de Isaías. Cap. 40: : PG 24, 366-367). estos días, nos lo ha hablado en el Hijo, todo de una vez.

En lo cual da a entender el Apóstol, que Dios ha quedado


ya como mudo, y no tiene más que hablar, porque lo que

76 Cuaderno Pastoral A D V I E N T O - N A V I D A D 2 0 1 4 - 2 0 1 5
Para la PARROQUIA

7. Las promesas de Dios


se nos conceden por su Hijo
hablaba antes en partes a los profetas ya lo ha hablado Dios estableció el tiempo de sus promesas y el momento
en él todo, dándonos el todo, que es su Hijo. de su cumplimiento.

Por lo cual, el que ahora quisiese preguntar a Dios o que- El período de las promesas se extiende desde los profetas
rer alguna visión o revelación; no sólo haría una nece- hasta Juan Bautista. El del cumplimiento, desde éste has-
dad, sino haría agravio a Dios, no poniendo los ojos total- ta el fin de los tiempos.
mente en Cristo, sin querer otra cosa o novedad. Porque
Fiel es Dios, que se ha constituido en deudor nuestro, no
le podría responder Dios de esta manera: «Si te tengo ya
porque haya recibido nada de nosotros; sino por lo mu-
hablado todas las cosas en mi Palabra, que es mi Hijo, y
cho que nos ha prometido. La promesa le pareció poco,
no tengo otra cosa que te pueda revelar o responder que
incluso; por eso, quiso obligarse mediante escritura,
sea más que eso, pon los ojos sólo en él; porque en él te
haciéndonos, por decirlo así, un documento de sus pro-
lo tengo puesto todo y dicho y revelado, y hallarás en él
mesas para que, cuando empezara a cumplir lo que pro-
aún más de lo que pides y deseas.
metió, viésemos en el escrito el orden sucesivo de su cum-
Porque desde el día que bajé con mi espíritu sobre él en plimiento. El tiempo profético era, como he dicho muchas
el monte Tabor, diciendo: Éste es mi amado Hijo en que veces, el del anuncio de las promesas.
me he complacido; a él oíd, ya alcé yo la mano de todas
Prometió la salud eterna, la vida bienaventurada en la
esas maneras de enseñanzas y respuestas, y se la di a él;
compañía eterna de los ángeles, la herencia inmarcesi-
oídle a él, porque yo no tengo más fe que revelar, más
ble, la gloria eterna, la dulzura de su rostro, la casa de su
cosas que manifestar. Que si antes hablaba, era prome-
santidad en los cielos y la liberación del miedo a la muer-
tiéndoos a Cristo; y si me preguntaban, eran las pregun-
te, gracias a la resurrección de los muertos. Esta última
tas encaminadas a la petición y esperanza de Cristo, en
es como su promesa final, a la cual se enderezan todos
que habían de hallar todo bien, como ahora lo da a en-
nuestros esfuerzos y que, una vez alcanzada, hará que no
tender toda la doctrina de los evangelistas y apóstoles».
deseemos ni busquemos ya cosa alguna. Pero tampoco
(Del tratado de san Juan de la Cruz, presbítero, Subida al
silenció en qué orden va a suceder todo lo relativo al fi-
monte Carmelo. Libro 2, cap. 22, núms. 3-4).
nal, sino que lo ha anunciado y prometido.

Prometió a los hombres la divinidad, a los mortales la


inmortalidad, a los pecadores la justificación, a los mise-
rables la glorificación.

Vosotros sois pueblo de Dios 77


Vosotros sois pueblo de Dios

8. Eva y María
Sin embargo, hermanos, como a los hombres les parecía El Señor vino y se manifestó en una verdadera condición
increíble lo prometido por Dios —a saber, que los hom- humana que lo sostenía, siendo a su vez ésta su humani-
bres habían de igualarse a los ángeles de Dios, saliendo dad sostenida por él, y, mediante la obediencia en el árbol
de esta mortalidad, corrupción, bajeza, debilidad, polvo de la cruz, llevó a cabo la expiación de la desobediencia
y ceniza—, no sólo entregó la escritura a los hombres cometida en otro árbol, al mismo tiempo que liquidaba
para que creyesen, sino que también puso un mediador las consecuencias de aquella seducción con la que había
de su fidelidad. Y no a cualquier príncipe, o a un ángel o sido vilmente engañada la virgen Eva, ya destinada a un
arcángel, sino a su Hijo único. Por medio de éste había de hombre, gracias a la verdad que el ángel evangelizó a la
mostrarnos y ofrecernos el camino por donde nos lleva- Virgen María, prometida también a un hombre.
ría al fin prometido.
Pues de la misma manera que Eva, seducida por las pa-
Para Dios haber hecho a su Hijo manifestador del cami- labras del diablo, se apartó de Dios, desobedeciendo su
no. Por eso, le hizo camino, para que, bajo su guía, pudie- mandato, así María fue evangelizada por las palabras del
ras caminar por él. ángel, para llevar a Dios en su seno, gracias a la obedien-
cia a su palabra. Y si aquélla se dejó seducir para desobe-
Debía, pues, ser anunciado el unigénito Hijo de Dios en
decer a Dios, ésta se dejó persuadir a obedecerle, que la
todos sus detalles: en que había de venir a los hombres y
Virgen María se convirtió en abogada de la virgen Eva.
asumir lo humano, y, por lo asumido, ser hombre, morir
y resucitar, subir al cielo, sentarse a la derecha del Pa- Así, al recapitular todas las cosas, Cristo fue constituido
dre y cumplir entre las gentes lo que prometió. Y, después cabeza, pues declaró la guerra a nuestro enemigo, derro-
del cumplimiento de sus promesas, también cumpliría su tó al que en un principio, por medio de Adán, nos había
anuncio de una segunda venida, para pedir cuentas de hecho prisioneros, y quebrantó su cabeza, como encon-
sus dones, discernir los vasos de ira de los de misericor- tramos dicho por Dios a la serpiente en el Génesis: Esta-
dia, y dar a los impíos las penas con que amenazó, y a los blezco hostilidades entre ti y la mujer, entre tu estirpe y
justos los premios que ofreció. la suya; ella te herirá en la cabeza, cuando tú la hieras.

Todo esto debió ser profetizado, anunciado, encomiado Con estas palabras, se proclama de antemano que aquel
como venidero, para que no asustase si acontecía de re- que había de nacer de una doncella y ser semejante a
pente, sino que fuera esperado porque primero fue creído. Adán habría de quebrantar la cabeza de la serpiente. Y
(De los comentarios de san Agustín, obispo, sobre los sal- esta descendencia es aquella misma de la que habla el
mos. Salmo 109, 1-3: CCL, 40, 1601-1603).

78 Cuaderno Pastoral A D V I E N T O - N A V I D A D 2 0 1 4 - 2 0 1 5
Para la PARROQUIA

9. María y la Iglesia
Apóstol en su carta a los Gálatas: La ley se añadió hasta El Hijo de Dios es el primogénito entre muchos hermanos,
que llegara el descendiente beneficiario de la promesa. y, siendo por naturaleza único, atrajo hacia sí muchos
por la gracia, para que fuesen uno solo con él. Pues da
Y lo expresa aún con más claridad en otro lugar de la
poder para ser hijos de Dios a cuantos lo reciben.
misma carta, cuando dice: Pero cuando se cumplió el
tiempo, envió Dios a su Hijo, nacido de una mujer. Pues Así pues, hecho hijo del hombre, hizo a muchos hijos de
el enemigo no hubiese sido derrotado con justicia si su Dios. Atrajo a muchos hacia sí, único como es por su ca-
vencedor no hubiese sido un hombre nacido de mujer. Ya ridad y su poder: y todos aquellos que por la generación
que por una mujer el enemigo había dominado desde el carnal son muchos, por la regeneración divina son uno
principio al hombre, poniéndose en contra de él. solo con él.

Por esta razón el mismo Señor se confiesa Hijo del hom- Cristo es, pues, uno, formando un todo la cabeza y el
bre, y recapitula en sí mismo a aquel hombre primordial cuerpo: uno nacido del único Dios en los cielos y de una
del que se hizo aquella forma de mujer: para que así única madre en la tierra; muchos hijos, a la vez que un
como nuestra raza descendió a la muerte a causa de un solo hijo.
hombre vencido, ascendamos del mismo modo a la vida
Pues así como la cabeza y los miembros son un hijo a la
gracias a un hombre vencedor. (Del tratado de san Ire-
vez que muchos hijos, asimismo María y la Iglesia son una
neo; obispo contra las herejías. Libro 5, 19,1; 20, 2; 21, .1:
madre y varias madres; una virgen y muchas vírgenes.
SC 153, 248,250. 260-264).
Ambas son madres, y ambas vírgenes; ambas conciben
sin voluptuosidad por obra del mismo Espíritu; dieron a
luz sin pecado la descendencia de Dios Padre. María, sin
pecado alguno, dio a luz la cabeza del cuerpo; la Iglesia,
por la remisión de los pecados, dio a luz el cuerpo de la
cabeza. Ambas son la madre de Cristo, pero ninguna de
ellas dio a luz al Cristo total sin sin la otra.

Por todo ello, en las Escrituras divinamente inspiradas, se


entiende con razón como dicho en singular de la virgen

Vosotros sois pueblo de Dios 79


Vosotros sois pueblo de Dios

María lo que en términos universales se dice de la vir-


gen madre Iglesia, y se entiende como dicho de la virgen
madre Iglesia en general lo que en especial se dice de la
virgen madre María; y lo mismo si se habla de una de
ellas que de la otra, lo dicho se entiende casi indiferente y
comúnmente como dicho de las dos.

También se considera con razón a cada alma fiel como es-


posa del Verbo de Dios, madre de Cristo, hija y hermana,
virgen y madre fecunda. Todo lo cual la misma sabiduría
de Dios, que es el Verbo del Padre, lo dice universalmente
de la Iglesia, especialmente de María y singularmente de
cada alma fiel.

Por eso dice la Escritura: Y habitaré en la heredad del Se-


ñor. Heredad del Señor que es universalmente la Iglesia,
especialmente María y singularmente cada alma fiel. En
el tabernáculo del vientre de María habitó Cristo durante
nueve meses; hasta el fin del mundo, vivirá en el taber-
náculo de la fe de la Iglesia; y, por los siglos de los siglos,
morará en el conocimiento y en el amor del alma fiel.
(De los sermones del beato Isaac; abad del monasterio de
Stella. Sermón 51: PL 194, 1862-1863. 1865).

80 Cuaderno Pastoral A D V I E N T O - N A V I D A D 2 0 1 4 - 2 0 1 5
Para la PARROQUIA

Lectura espiritual de los Santos Padres


para el tiempo de Navidad-Epifanía
1. Misterio siempre nuevo
La Palabra de Dios, nacida una vez en la carne (lo que Así pues, la palabra de la ley y de los profetas, entendida
nos indica la querencia de su benignidad y humanidad), alegóricamente, conduce, como una estrella, al pleno co-
vuelve a nacer siempre gustosamente en el espíritu para nocimiento de Dios a aquellos que fueron llamados por
quienes lo desean; vuelve a hacerse niño, y se vuelve a la fuerza de la gracia, de acuerdo con el designio divino.
formar en aquellas virtudes; y no es por malevolencia o
Dios se hace efectivamente hombre perfecto, sin alterar
envidia que disminuye la amplitud de su grandeza, sino
nada de lo que es propio de la naturaleza, a excepción
que se manifiesta a sí mismo en la medida en que sabe
del pecado (pues ni el mismo pecado era propio de la na-
que lo puede asimilar el que lo recibe, y así, al mismo
turaleza).
tiempo que explora discretamente la capacidad de quie-
nes desean verlo, sigue manteniéndose siempre fuera del Se hace efectivamente hombre perfecto a fin de provocar,
alcance de su percepción, a causa de la excelencia del con la vista del manjar de su carne, la voracidad insacia-
misterio. ble y ávida del dragón infernal; y abatirlo por completo
cuando ingiriera una carne que habría de convertírsele
Por lo cual, el santo Apóstol, considerando sabiamente
en veneno, porque en ella se hallaba oculto el poder de
la fuerza del misterio, exclama: Jesucristo es el mismo
la divinidad. Esta carne sería al mismo tiempo remedio
ayer y hoy y siempre; ya que entendía el misterio como
de la naturaleza humana, ya que el mismo poder divino
algo siempre nuevo, al que nunca la comprensión de la
presente en aquélla habría de restituir la naturaleza hu-
mente puede hacer envejecer.
mana a la gracia primera.
Nace Cristo Dios, hecho hombre mediante la incorpora-
Y así como el dragón, deslizando su veneno en el árbol de
ción de una carne dotada de alma inteligente; el mismo
la ciencia, había corrompido con su sabor la naturaleza,
que había otorgado a las cosas proceder de la nada.
de la misma manera, al tratar de devorar la carne del
Mientras tanto, brilla en lo alto la estrella del Oriente Señor, se vio corrompido y destruido por la virtud de la
y conduce a los Magos al lugar en que yace la Palabra divinidad que en ella residía.
encarnada; con lo que muestra que hay en la ley y los
Inmenso misterio de la divina encarnación, que sigue
profetas una palabra místicamente superior, que dirige a
siendo siempre misterio; pues, ¿de qué modo puede la
las gentes a la suprema luz del conocimiento.

Vosotros sois pueblo de Dios 81


Vosotros sois pueblo de Dios

2. En la plenitud de los tiempos


vino la plenitud de la divinidad
Palabra hecha carne seguir siendo su propia persona Ha aparecido la bondad de Dios, nuestro Salvador, y su
esencialmente, siendo así que la misma persona existe amor al hombre. Gracias sean dadas a Dios, que ha he-
al mismo tiempo con todo su ser en Dios Padre? ¿Cómo cho abundar en nosotros el consuelo en medio de esta
la Palabra, que es toda ella Dios por naturaleza, se hizo peregrinación, de este destierro, de esta miseria.
toda ella por naturaleza hombre, sin detrimento de nin-
Antes de que apareciese la humanidad de nuestro Salva-
guna de las dos naturalezas: ni de la divina, en cuya vir-
dor, su bondad se hallaba también oculta, aunque ésta
tud es Dios, ni de la nuestra, en virtud de la cual se hizo
ya existía, pues la misericordia del Señor es eterna. ¿Pero
hombre?
cómo, a pesar de ser tan inmensa, iba a poder ser reco-
Sólo la fe capta estos misterios, ella precisamente que es nocida? Estaba prometida, pero no se la alcanzaba a ver;
la sustancia y la base de todas aquellas realidades que por lo que muchos no creían en ella. Efectivamente, en
exceden la percepción y razón de la mente humana en distintas ocasiones y de muchas maneras habló Dios por
todo su alcance. (De los Capítulos de las cinco centurias los profetas. Y decía: Yo tengo designios de paz y no de
de san Máximo Confesor, abad. Centuria 1, 8-13: PG 90, aflicción. Pero ¿qué podía responder el hombre que sólo
1182-1186). experimentaba la aflicción e ignoraba la paz? ¿Hasta
cuándo vais a estar diciendo: «Paz, paz», y no hay paz?
A causa de lo cual los mensajeros de paz lloraban amar-
gamente, diciendo: Señor, ¿quién creyó nuestro anuncio?
Pero ahora los hombres tendrán que creer a sus propios
ojos, ya que los testimonios de Dios se han vuelto absolu-
tamente creíbles. Pues para que ni una vista perturbada
pueda dejar de verlo, puso su tienda al sol.

Pero de lo que se trata ahora no es de la promesa de la


paz, sino de su envío; no de la dilatación de su entrega,
sino de su realidad; no de su anuncio profético, sino de
su presencia. Es como si Dios hubiera vaciado sobre la
tierra un saco lleno de su misericordia; un saco que ha-

82 Cuaderno Pastoral A D V I E N T O - N A V I D A D 2 0 1 4 - 2 0 1 5
Para la PARROQUIA

bría de desfondarse en la pasión, para que se derramara su bondad; y cuanto más se dejó envilecer por mí, tanto
nuestro precio, oculto en él; un saco pequeño, pero lleno. más querido me es ahora. Ha aparecido —dice el Após-
Y que un niño se nos ha dado, pero en quien habita toda tol— la bondad de Dios, nuestro Salvador, y su amor al
la plenitud de la divinidad. Ya que, cuando llegó la ple- hombre. Grandes y manifiestos son, sin duda, la bondad
nitud del tiempo, hizo también su aparición la plenitud y el amor de Dios, y gran indicio de bondad reveló quien
de divinidad. Vino en carne mortal para que, al presen- se preocupó de añadir a la humanidad el nombre de Dios.
tar así ante quienes eran carnales, en la aparición de su (De los sermones de san Bernardo, abad. Sermón 1 en la
humanidad se reconociese su bondad. Porque, cuando se Epifanía del Señor, 1-2: PI, 133, 141-143).
pone de manifiesto la humanidad de Dios, ya no puede
mantenerse oculta su bondad. ¿De qué manera podía
manifestar mejor su bondad que asumiendo mi carne? La
mía, no la de Adán, es decir, no la que Adán tuvo antes
del pecado.

¿Hay algo que pueda declarar más inequívocamente


la misericordia de Dios que el hecho de haber aceptado
nuestra miseria? ¿Qué hay más rebosante de piedad que
la Palabra de Dios convertida en tan poca cosa por no-
sotros? Señor, ¿qué es el hombre, para que te acuerdes
de él, el ser humano, para darle poder? Que deduzcan de
aquí los hombres lo grande que es el cuidado que Dios
tiene de ellos; que se enteren de lo que Dios piensa y sien-
te sobre ellos. No te preguntes, tú, que eres hombre, por lo
que has sufrido, sino por lo que sufrió él. Deduce de todo
lo que sufrió por ti, en cuánto te tasó, y así su bondad se
te hará evidente por su humanidad. Cuanto más pequeño
se hizo en su humanidad, tanto más grande se reveló en

Vosotros sois pueblo de Dios 83


Vosotros sois pueblo de Dios

3. La Palabra tomó de María


nuestra condición
La Palabra tendió, una mano a los hijos de Abrahán, deramente hombre, y de él ha conseguido la salvación el
como afirma el Apóstol, y por eso tenía que parecerse en hombre entero. Porque de ninguna forma es ficticia nues-
todo a sus hermanos y asumir un cuerpo semejante al tra salvación ni afecta sólo al cuerpo, sino que la salva-
nuestro. Por esta razón, en verdad, María está presente en ción de todo el hombre, es decir, alma y cuerpo, se ha
este misterio, para que de ella la Palabra tome un cuer- realizado en aquel que es la Palabra.
po y, como propio, lo ofrezca por nosotros. La Escritura
Por lo tanto, el cuerpo que el Señor asumió de María era
habla del parto y afirma: Lo envolvió en pañales; y se
un verdadero cuerpo humano, conforme lo atestiguan
proclaman dichosos los pechos que amamantaron al Se-
las Escrituras; verdadero, digo, porque fue un cuerpo
ñor, y, por el nacimiento de este primogénito, fue ofrecido
igual al nuestro. Pues María es nuestra hermana, ya que
el sacrificio prescrito. El ángel Gabriel había anunciado
todos nosotros hemos nacido de Adán.
esta concepción con palabras muy precisas, cuando dijo
a María no simplemente «lo que nacerá en ti» —para que Lo que Juan afirma: La Palabra se hizo carne, tiene la mis-
no se creyese que se trataba de un cuerpo introducido ma significación, como se puede concluir de la idéntica
desde el exterior—, sino de ti, para que creyéramos que forma de expresarse. En san Pablo encontramos escrito:
aquel que era engendrado en María procedía realmente Cristo se hizo por nosotros un maldito. Pues al cuerpo hu-
de ella. mano, por la unión y comunión, con la Palabra, se le ha
concedido un inmenso beneficio: de mortal se ha hecho
Estas cosas sucedieron de esta forma para que la Pala-
inmortal, de animal se ha hecho espiritual, y de terreno
bra, tomando nuestra condición y ofreciéndola en sacri-
ha penetrado las puertas del cielo.
ficio, la asumiese completamente, y revistiéndonos des-
pués a nosotros de su condición, diese ocasión al Apóstol Por otra parte, la Trinidad, también después de la encar-
para afirmar lo siguiente: Esto corruptible tiene que ves- nación de la Palabra en María, siempre sigue siendo la
tirse de incorrupción, y esto mortal tiene que vestirse de Trinidad, no admitiendo ni aumentos ni disminuciones,
inmortalidad. siempre es perfecta, y en la Trinidad se reconoce una úni-
ca Deidad, y así la Iglesia confiesa a un único Dios, Pa-
Estas cosas no son una ficción, como algunos juzgaron;
dre de la Palabra. (De las cartas de san Atanasio, obispo.
¡tal postura es inadmisible! Nuestro Salvador fue verda-
Carta a Epicteto, 5-9: PG 26, 1058. 1062-1066).

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Para la PARROQUIA

4. La Palabra hecha carne


nos diviniza
No prestamos nuestra adhesión a discursos vacíos ni sufrimiento, obedeció hasta la muerte y manifestó su re-
nos dejamos seducir por pasajeros impulsos del corazón, surrección, ofreciendo en todo esto su humanidad como
como tampoco por el encanto de discursos elocuentes, primicia, para que tú no te descorazones en medio de
sino que nuestra fe se apoya en las palabras pronun- tus sufrimientos, sino que, aun reconociéndote hombre,
ciadas por el poder divino. Dios se las ha ordenado a su aguardes a tu vez lo mismo que Dios dispuso para él.
Palabra, y la Palabra las ha pronunciado, tratando con
Cuando contemples ya al verdadero Dios, poseerás un
ellas de apartar al hombre de la desobediencia, no domi-
cuerpo inmortal e incorruptible, junto con el alma, y
nándolo como a un esclavo por la violencia que coaccio-
obtendrás el reino de los cielos, porque, sobre la tierra,
na, sino apelando a su libertad y plena decisión.
habrás reconocido al Rey celestial; serás íntimo de Dios,
Fue el Padre quien envió la Palabra, al fin de los tiempos. coheredero de Cristo, y ya no serás más esclavo de los de-
Quiso que no siguiera hablando por medio de un profe- seos, de los sufrimientos y de las enfermedades, porque
ta, ni que se hiciera, adivinar mediante anuncios velados; habrás llegado a ser dios.
sino que le dijo que se manifestara a rostro descubierto, a
Porque todos los sufrimientos que has soportado, por
fin de que el mundo, al verla, pudiera salvarse.
ser hombre, te los ha dado Dios precisamente porque lo
Sabemos que esta Palabra tomó un cuerpo de la Virgen, eras; pero Dios ha prometido también otorgarte todos sus
y que asumió al hombre viejo, transformándolo. Sabe- atributos, una vez que hayas sido divinizado y te hayas
mos que se hizo hombre de nuestra misma condición, vuelto inmortal. Es decir, conócete a ti mismo mediante el
porque, si no hubiera sido así, sería inútil que luego nos conocimiento de Dios, que te ha creado, porque conocerlo
prescribiera imitarle como maestro. Porque, si este hom- y ser conocido por él es la suerte de su elegido.
bre hubiera sido de otra naturaleza, ¿cómo habría de or-
No seáis vuestros propios enemigos, ni os volváis hacia
denarme las mismas cosas que él hace, a mí, débil por
atrás, porque Cristo es el Dios que está por encima de
nacimiento, y cómo sería entonces bueno y justo?
todo: él ha ordenado purificar a los hombres del pecado,
Para que nadie pensara que era distinto de nosotros, se y él es quien renueva al hombre viejo, al que ha llama-
sometió a la fatiga, quiso tener hambre y no se negó a do desde el comienzo imagen suya, mostrando, por su
pasar sed, tuvo necesidad de descanso y no rechazó el impronta en ti, el amor que, te tiene. Y, si tú obedeces sus

Vosotros sois pueblo de Dios 85


Vosotros sois pueblo de Dios

5. El nacimiento del Señor


es el nacimiento de la paz
órdenes y te haces buen imitador de este buen maestro, Aunque aquella infancia, que la majestad del Hijo de
llegarás a ser semejante a él y recompensado por él; por- Dios se dignó hacer suya, tuvo como continuación la ple-
que Dios no es pobre, y te divinizará para su gloria. (Del nitud de una edad adulta, y, después del triunfo de su
tratado de san Hipólito, presbítero. Refutación de todas pasión y resurrección, todas las acciones de su estado de
las herejías. Cap. 10, 33-34: PG 16, 3452-3453). humildad, que el Señor asumió por nosotros, pertenecen
ya al pasado, la festividad de hoy renueva ante nosotros
los sagrados comienzos de Jesús, nacido de la Virgen Ma-
ría; de modo que, mientras adoramos el nacimiento de
nuestro Salvador, resulta que estamos celebrando nues-
tro propio comienzo.

Efectivamente, la generación de Cristo es el comienzo del


pueblo cristiano, y el nacimiento de la cabeza lo es al
mismo tiempo del cuerpo.

Aunque cada uno de los que llama el Señor a formar par-


te de su pueblo sea llamado en un tiempo determinado y
aunque todos los hijos de la Iglesia hayan sido llamados
cada uno en días distintos, con todo, la totalidad de los
fieles, nacida en la fuente bautismal, ha nacido con Cris-
to en su nacimiento, del mismo modo que ha sido cruci-
ficada con Cristo en su pasión, ha sido resucitada en su
resurrección y ha sido colocada a la derecha del Padre en
su ascensión.

Cualquier hombre que cree —en cualquier parte del mun-


do—, y se regenera en Cristo, una vez interrumpido el ca-
mino de su vieja condición original, pasa a ser un nuevo

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Para la PARROQUIA

hombre al renacer; y ya no pertenece a la ascendencia Que los que no han nacido de sangre, ni de amor carnal,
de su padre carnal, sino a la simiente del Salvador, que ni de amor humano, sino de Dios, ofrezcan, por tanto, al
se hizo precisamente Hijo del hombre, para que nosotros Padre la concordia que es propia de hijos pacíficos, y que
pudiésemos llegar a ser hijos de Dios. todos los miembros de la adopción converjan hacia el
Primogénito de la nueva creación, que vino a cumplir la
Pues si él no hubiera descendido hasta nosotros revestido
voluntad del que le enviaba y no la suya: puesto que la
de esta humilde condición, nadie hubiera logrado llegar
gracia del Padre no adoptó como herederos a quienes se
hasta él por sus propios méritos.
hallaban en discordia e incompatibilidad, sino a quienes
Por eso, la misma magnitud del beneficio otorgado exige amaban y sentían lo mismo. Los que han sido reforma-
de nosotros una veneración proporcionada a la excelsi- dos de acuerdo con una sola imagen deben ser concordes
tud de esta dádiva. Y, como el bienaventurado Apóstol en el espíritu.
nos enseña, no hemos recibido el espíritu de este mundo,
El nacimiento del Señor es el nacimiento de la paz: y así
sino el Espíritu que procede de Dios, a fin de que conozca-
dice el Apóstol: Él es nuestra paz; él ha hecho de los dos
mos lo que Dios nos ha otorgado; y el mismo Dios sólo
pueblos una sola cosa, ya que, tanto los judíos como los
acepta como culto piadoso el ofrecimiento de lo que él
gentiles, por su medio podemos acercarnos al Padre con
nos ha concedido.
un mismo Espíritu. (De los sermones de san León Magno,
¿Y qué podremos encontrar en el tesoro de la divina lar- papa. Sermón 6 en la Natividad del Señor, 2-3. 5: PL 54,
gueza tan adecuado al honor de la presente festividad 213-216).
como la paz, lo primero que los ángeles pregonaron en el
nacimiento del Señor?

La paz es la que engendra los hijos de Dios, alimenta el


amor y origina la unidad, es el descanso de los bienaven-
turados y la mansión de la eternidad. El fin propio de la
paz y su fruto específico consiste en que se unan a Dios
los que el mismo Señor separa del mundo.

Vosotros sois pueblo de Dios 87


Vosotros sois pueblo de Dios

6. Dios ha manifestado
su salvación en todo el mundo
La misericordiosa providencia de Dios, que ya había de- nos ha sacado del dominio de las tinieblas y nos ha tras-
cidido venir en los últimos tiempos en ayuda del mundo ladado al reino de su Hijo querido. Porque, como profe-
que perecía, determinó de antemano la salvación de to- tizó Isaías, el pueblo que caminaba en tinieblas vio una
dos los pueblos en Cristo. grande; habitaban en tierra de sombras, y una luz les
brilló. También a propósito de ellos dice el propio Isaías
De estos pueblos se trataba en la descendencia innu-
al Señor: Naciones que no te conocían te invocarán, un
merable que fue en otro tiempo prometida al santo pa-
pueblo que no te conocía correrá hacia ti.
triarca Abrahán, descendencia que no sería engendrada
por una semilla de carne, sino por la fecundidad de la fe, Abrahán vio este día, y se llenó de alegría, cuando supo
descendencia comparada a la multitud de las estrellas, que sus hijos según la fe serían benditos en su descen-
para quien de este modo el padre de todas las naciones dencia, a saber, en Cristo, y él se vio a sí mismo, por su fe,
esperara una posteridad no terrestre, sino celeste. como futuro padre de todos los pueblos, dando gloria a
Dios, al persuadirse de que Dios es capaz de hacer lo que
Así pues, que todos los pueblos vengan a incorporarse a
promete.
la familia de los patriarcas, y que los hijos de la prome-
sa reciban la bendición de la descendencia de Abrahán, También David anunciaba este día en los salmos cuando
a la cual renuncian los hijos según la carne. Que todas decía: Todos los pueblos vendrán a postrarse en tu pre-
las naciones, en la persona de los tres Magos, adoren al sencia, Señor; bendecirán tu nombre; y también: El Señor
Autor del universo, y que Dios sea conocido, no ya sólo da a conocer su victoria, revela a las naciones su justicia.
en Judea, sino también en el mundo entero, para que por
Esto se ha realizado, lo sabemos, en el hecho de que tres
doquier sea grande su nombre en Israel.
magos, llamados de su lejano país, fueron conducidos
Instruidos en estos misterios de la gracia divina, queri- por una estrella para conocer y adorar al Rey del cielo
dos míos, celebremos con gozo espiritual el día que es de y de la tierra. La docilidad de los magos a esta estrella
nuestras primicias y aquél en que comenzó la salvación nos indica el modo de nuestra obediencia, para que, en la
de los paganos. Demos gracias al Dios misericordioso medida de nuestras posibilidades, seamos servidores de
quien, según palabras del Apóstol, nos ha hecho capaz esa gracia que llama a todos los hombres a Cristo.
de compartir la herencia del pueblo santo en la luz; él

88 Cuaderno Pastoral A D V I E N T O - N A V I D A D 2 0 1 4 - 2 0 1 5
Para la PARROQUIA

Animados por este celo, debéis aplicaros, queridos míos,


a seros útiles los unos a los otros, a fin de que brilléis
como hijos de la luz en el reino de Dios, al cual se llega
gracias a la fe recta y a las buenas obras; por nuestro
Señor Jesucristo que, con Dios Padre y el Espíritu Santo,
vive y reina por los siglos de los siglos. Amén. (De los ser-
mones de san León Magno, papa. Sermón 3 en la Epifa-
nía del Señor, 1-3. 5: PI, 54, 240 ).

Vosotros sois pueblo de Dios 89


Vosotros sois pueblo de Dios

Novena de Navidad “La Novena de Navidad nació para comunicar a los fieles
las riquezas de una Liturgia a la cual no tenían fácil ac-
ceso. La novena navideña ha desempeñado una función
valiosa y la puede continuar desempeñando. Sin embar-
go en nuestros días, en los que se ha facilitado la parti-
cipación del pueblo en las celebraciones litúrgicas, sería
deseable que en los días 16 al 24 de diciembre se solem-
nizara la celebración de las Vísperas con las ‘antífonas
mayores’ y se invitara a participar a los fieles. Esta cele-
bración, antes o después de la cual podrían tener lugar
algunos de los elementos especialmente queridos por la
piedad popular, sería una excelente ‘novena de Navidad’
plenamente litúrgica y atenta a las exigencias de la pie-
dad popular. En la celebración de las Vísperas se pueden
desarrollar algunos elementos, tal como está previsto (p.
ej. homilía, uso del incienso, adaptación de las preces)”.
(Congregación para el culto divino y la disciplina de los
sacramentos, Directorio sobre la piedad popular y la li-
turgia. Principios y orientaciones. Ciudad del Vaticano
2002. nº. 103).

Teniendo en cuenta las orientaciones anteriores y dejan-


do la forma de realización al criterio de cada Parroquia,
la Comisión de Espiritualidad en el marco del Itinerario
de Evangelización en el que está inmersa nuestra Dióce-
sis propone un recorrido de nueve días basado en textos
de la Palabra de Dios, para meditar y reflexionar sobre
figuras, símbolos y hechos destacados en el periodo del
tiempo de Adviento-Navidad y Epifanía que nos ayudan
a vivir en plenitud el hecho redentor de la encarnación
del Hijo de Dios .

90 Cuaderno Pastoral A D V I E N T O - N A V I D A D 2 0 1 4 - 2 0 1 5
Para la PARROQUIA

Antífonas sugeridas
para acabar cada día de la novena
Para hacer este recorrido espiritual con pleno sentido Oh Sabiduría, que brotaste de los labios del Altísimo,
cristológico, os sugerimos acabar cada día la novena abarcando del uno al otro confín y ordenándolo todo
con las antífonas llamadas de la “oh”, dado que son bre- con firmeza y suavidad, ¡ven y muéstranos el camino
ves oraciones dirigidas a Cristo Jesús, que condensan el de la salvación!
espíritu del Adviento y la Navidad. La admiración de la
Iglesia ante el misterio de un Dios hecho hombre. Cada Oh Adonai, Pastor de la casa de Israel, que te
antífona empieza por una exclamación, «Oh», seguida de apareciste a Moisés en la zarza ardiente y en el Sinaí
un título mesiánico tomado del A.T., pero entendido con le diste tu ley, ¡ven a librarnos con el poder de tu
la plenitud del N.T. Es una aclamación a Jesús el Mesías, brazo!
reconociendo todo lo que representa para nosotros. Y ter-
Oh Raíz del tronco de Jesé, que te alzas como un signo
mina siempre con una súplica: «ven» y no tardes más.
para los pueblos, ante quien los reyes enmudecen y
Son un llamamiento al Mesías recordando las ansias con cuyo auxilio imploran las naciones, ¡ven a librarnos,
que era esperado por todos los pueblos antes de su ve- no tardes más!
nida, y, también son, una manifestación del sentimiento
con que todos los años, de nuevo, le espera la Iglesia en Oh Llave de David y Cetro de la casa de Israel, que
los días que preceden a la gran solemnidad del Naci- abres y nadie puede cerrar, cierras y nadie puede
miento del Salvador. abrir, ¡ven y libra los cautivos que viven en tinieblas
y en sombra de muerte!
Fueron compuestas hacia los siglos VII-VIII, y se puede
decir que son un magnífico compendio de la cristología Oh Sol que naces de lo alto, Resplandor de la Luz
más antigua de la Iglesia, y a la vez, un resumen expre- Eterna, Sol de justicia, ¡ven ahora a iluminar a los que
sivo de los deseos de salvación de toda la humanidad, viven en tinieblas y en sombra de muerte!
tanto del Israel del A.T. como de la Iglesia del N.T.
Oh Rey de las naciones y Deseado de los pueblos,
Estas antífonas de la “Oh” son siete, y la Iglesia las canta Piedra angular de la Iglesia, que haces de dos pueblos
con el Magníficat del Oficio de Vísperas desde el día 16 uno solo, ¡ven y salva al hombre que formaste del
hasta el día 24 de diciembre. Nosotros os las presentamos barro de la tierra!
unidas para facilitar su recitación meditada en cada día.
Oh Emmanuel, Rey y Legislador nuestro, esperanza
de las naciones y salvador de los pueblos, ¡ven a
salvarnos, Señor Dios nuestro!

Vosotros sois pueblo de Dios 91


Vosotros sois pueblo de Dios

16 de diciembre 17 de diciembre
Primer día Segundo día
María Virgen San José

Monición. En la encíclica Redemptoris Mater decía San Monición. Nos acercamos ahora a la figura de José; segu-
Juan Pablo II “¿no es tal vez María la primera entre aque- ramente sería un joven, con las ilusiones de casarse con
llos que escuchan la palabra de Dios y la cumplen?”. María. Ellos ya estaban comprometidos así que sólo fal-
María fue la primera en recibir la noticia del nacimiento taba esperar un tiempo y llevar adelante sus planes. Pero
del Salvador, fue la primera en acoger la palabra en su las dudas invaden su corazón y él pone sus preocupacio-
corazón e interrumpir sus planes para aceptar en su vida nes en manos del Señor. José desea respuestas sobre lo
la voluntad de Dios. sucedido y Dios necesita la respuesta de José para poner
al Hijo bajo su cuidado.
Texto bíblico. “Y le dijo el ángel: ‘No temas María, porque
has encontrado gracia ante Dios. Concebirás y darás a Texto bíblico. “El nacimiento de Jesucristo fue así: Su
luz un Hijo, al que pondrás por nombre Jesús. Será gran- madre María estaba desposada con José; y antes de que
de y llamado Hijo del Altísimo; el Señor le dará el trono se unieran, resultó que ella había concebido del Espíri-
de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob por tu Santo. José, su marido, como era un hombre justo y
los siglos, y su reino no tendrá fin’. Dijo entonces María: no quería difamarla, se propuso dejarla secretamente.
— ‘He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu Mientras él pensaba en esto, he aquí que un ángel del
palabra’. Y el ángel la dejó” (Lc 1, 30-38). Señor se le apareció en sueños y le dijo: ‘José, hijo de
David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que
Oración-meditación. María, desde su actitud oyente y
ha sido engendrado en ella es obra del Espíritu Santo’.
silente, confió sin entender; te pedimos que aumentes
[…] Cuando José despertó del sueño, hizo como el ángel
nuestra fe para que sepamos confiar en tu Amor infinito
del Señor le había mandado, y recibió a su mujer. Pero
aunque muchas veces no encontremos respuestas para
no la conoció hasta que ella dio a luz un hijo, y llamó su
explicar lo que sucede en nuestra vida.
nombre Jesús” (Mt 1,18-20,24-25).
Señor, queremos oír y entender tu Palabra para que ilu-
Oración-meditación. José está preocupado, tiene miedo,
mine los acontecimientos y decisiones de nuestra vida.
en su indeción e inseguridad, confía.
Padrenuestro, Ave María y Gloria.
Señor cura nuestros miedos; que tu presencia amorosa
nos acompañe siempre en las decisiones que tomamos
cada día.

Padrenuestro, Ave María y Gloria.

92 Cuaderno Pastoral A D V I E N T O - N A V I D A D 2 0 1 4 - 2 0 1 5
Para la PARROQUIA

18 de diciembre
Tercer día
María visita
a su prima Isabel
Monición. En el encuentro de María y su prima Isabel, ve- Oración-meditación. Isabel embarazada reconoce la
mos la alegría de dos mujeres unidas por la maternidad. maternidad divina de María. La sensibilidad femenina
Una maternidad que manifiesta el cumplimiento de la ha sido capaz de descubrir aquello que estaba oculto. Y
voluntad de Dios. En el relato de la Visitación, san Lucas María, cuando canta el Magnificat reconoce la acción del
muestra cómo la gracia de la Encarnación, después de Señor sobre los marginados. El servicio, la humildad, la
haber inundado a María, lleva salvación y alegría a la apertura a la vida, el fiarse de la mano de Dios, todas
casa de Isabel. El Salvador de los hombres oculto en el estas son cualidades que se encuentran en el corazón de
seno de su Madre, derrama el Espíritu Santo, manifestán- la madre.
dose ya desde el comienzo de su venida al mundo.
Señor, queremos ser como Isabel y María para confiar en
Texto bíblico. “Y sucedió que, en cuanto oyó Isabel el sa- tu Amor sabiendo que sólo desde la humildad, se puede
ludo de María, saltó de gozo el niño en su seno, e Isabel descubrir tus caminos, tus obras.
quedó llena de Espíritu Santo; y exclamando con gran
Padrenuestro, Ave María y Gloria.
voz, dijo: ‘Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto
de tu seno; y ¿de dónde a mí que la madre de mi Señor
venga a mí? Porque, apenas llegó a mis oídos la voz de tu
saludo, saltó de gozo el niño en mi seno. ¡Feliz la que ha
creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas
de parte del Señor!’. Y dijo María: ‘Engrandece mi alma
al Señor y mi espíritu se alegra en Dios mi salvador’” (Lc
1,41-43; 46-47).

Vosotros sois pueblo de Dios 93


Vosotros sois pueblo de Dios

19 de diciembre
Cuarto día
La mula y el buey

Monición. Estos dos animales nos hablan de la armonía Oración-meditación. María dió a luz a Jesús en un esta-
de la creación, que llega a su plenitud en la figura de Je- blo para mostrarnos que en la pobreza es donde Dios rei-
sucristo. Pero también nos recuerdan que Jesús fue calen- na. El relato bíblico alude al humilde y pobre nacimiento
tado y acogido por animales porque ningún hombre qui- del Hijo de Dios ignorado por casi todos.
so recibirlo en su casa. La mula y el buey son expresión de
Señor transforma nuestras vidas en una realidad humil-
esa pobreza elegida por Dios, Ambos se relacionan con el
de propia del pobre para que sepamos agradecer que
texto de Isaías.
todo nos viene de Dios, no de nuestras riquezas.
Texto bíblico. “Por aquellos días salió un decreto del em-
Padrenuestro, Ave María y Gloria.
perador Augusto, por el que se debía proceder a un censo
en todo el imperio. Este fue el primer censo, siendo Quiri-
no gobernador de Siria.

Todos, pues, empezaron a moverse para ser registrados


cada uno en su ciudad natal. José también, que estaba
en Galilea, en la ciudad de Nazaret, subió a Judea, a la
ciudad de David, llamada Belén, porque era descendien-
te de David; allí se inscribió con María, su esposa, que es-
taba embarazada.

Mientras estaban en Belén, llegó para María el momento


del parto, y dio a luz a su hijo primogénito. Lo envolvió en
pañales y lo acostó en un pesebre, pues no había lugar
para ellos en la sala principal de la casa” (Lc 2,1-7).

“El buey reconoce a su dueño y el asno el pesebre de su


amo: pero Israel no me reconoce, y mi pueblo no entien-
de mi voz” (Is 1, 3).

94 Cuaderno Pastoral A D V I E N T O - N A V I D A D 2 0 1 4 - 2 0 1 5
Para la PARROQUIA

20 de diciembre 21 de diciembre
Quinto día Sexto día
Los ángeles Los pastores

Monición. Los ángeles aparecen en la Biblia como aque- Monición. Los pastores formaban parte del pueblo sen-
llos seres que llevan una buena noticia de Dios a los de- cillo de la tierra de Palestina. Son los primeros destina-
más, comprometen a los que reciben su mensaje y los tarios de la Buena Noticia para todos, el nacimiento del
protegen de los peligros que los amenazan. Salvador. Acuden a contemplar a Jesús y son portavoces
del mensaje revelado por el ángel. Al marcharse alaban
Texto bíblico. “Había en la misma comarca unos pastores, a Dios porque todo sucedió como les había sido anun-
que dormían al raso y vigilaban por turno durante la no- ciado. Ellos nos muestran cómo la fe nace de un corazón
che su rebaño. Se les presentó el Angel del Señor, y la glo- humilde que confía en la palabra del Señor.
ria del Señor los envolvió en su luz; y se llenaron de temor.
Texto bíblico. “Y sucedió que cuando los ángeles, deján-
El ángel les dijo: «No temáis, pues os anuncio una gran doles, se fueron al cielo, los pastores se decían unos a
alegría, que lo será para todo el pueblo: os ha nacido otros: «Vayamos, pues, hasta Belén y veamos lo que ha
hoy, en la ciudad de David, un salvador, que es el Cristo sucedido y el Señor nos ha manifestado».
Señor; y esto os servirá de señal: encontraréis un niño en-
vuelto en pañales y acostado en un pesebre». Y fueron a toda prisa, y encontraron a María y a José, y al
niño acostado en el pesebre.
Y de pronto se juntó con el ángel una multitud del ejérci-
to celestial, que alababa a Dios, diciendo: «Gloria a Dios Al verlo, dieron a conocer lo que les habían dicho acerca
en las alturas y en la tierra paz a los hombres en quienes de aquel niño; y todos los que lo oyeron se maravillaban
él se complace»” (Lc 2,8-14). de lo que los pastores decían.
Oración-meditación. Los ángeles van a anunciar a los
María, por su parte, guardaba todas estas cosas, y las
más pobres la buena noticia del nacimiento de Jesús, son
meditaba en su corazón.
portadores de alegría, y les muestran el camino a los de-
más para encontrar esta alegría. Los pastores se volvieron glorificando y alabando a Dios
por todo lo que habían oído y visto, conforme a lo que se
Señor, danos el don de celebrar nuestras vidas; que todo
les había dicho” (Lc, 2-15-20).
lo que hagamos, pensemos y sintamos se convierta en
alabanza y alegría que cante tu Nombre.

Padrenuestro, Ave María y Gloria.

Vosotros sois pueblo de Dios 95


Vosotros sois pueblo de Dios

22 de diciembre
Septimo día
La estrella de Belén

Oración-meditación. Para acercarnos a Jesús tenemos Monición. La Estrella de Belén fue, según la tradición
que desprendernos de nuestras ideas, opiniones, cosas, cristiana, el astro que guió a los Magos al lugar del na-
poderes, para comprender que todo procede y termina en cimiento de Jesus El Evangelio de Mateo menciona que
Dios. Pobre es aquél que se abandona en los brazos del los Reyes Magos vieron aparecer por el Oeste la Estrella
Padre. de Belén, viajaron siguiendo la estrella, y ésta se detuvo
sobre el lugar en el que Jesús había nacido.
Señor, ¡estamos tan llenos de nosotros mismos! Enséña-
nos la humildad de los pastores de Belén. La estrella de Belén es un signo. Estar atento a los signos
de los tiempos es vivir en relación profunda con Dios, con
Padrenuestro, Ave María y Gloria.
los hermanos y con la creación.

Texto bíblico. “Ellos, después de oír al rey, se marcharon


y la estrella que habían visto en Oriente iba delante de
ellos hasta que fue a posarse sobre el lugar donde esta-
ba el Niño. Al ver la estrella experimentaron una gran-
dísima alegría. Entraron en la casa y vieron al niño con
María, su madre y postrándose, lo adoraron; abrieron sus
tesoros y le ofrecieron dones: oro, incienso y mirra” (Mt
2, 9-11).

96 Cuaderno Pastoral A D V I E N T O - N A V I D A D 2 0 1 4 - 2 0 1 5
Para la PARROQUIA

23 de diciembre
Octavo día
Los Reyes Magos

Oración-meditación. La estrella de Belén, es el signo que Monición. La tradición cristiana nos ha presentado a los
guía a los hombres para encontrar al Salvador que aca- tres reyes magos como hombres sabios que siguen los
ba de nacer. Sin embargo no todos la encuentran; sólo la signos de los tiempos: una estrella brillante en el cielo.
descubren los que miran el mundo con otros ojos; los ojos
Texto bíblico. “Jesús había nacido en Belén de Judá du-
que buscan al Dios verdadero.
rante el reinado de Herodes. Unos Magos que venían de
Señor, danos nuevos ojos para encontrarte en nuestro co- Oriente llegaron a Jerusalén preguntando: «¿Dónde está
razón y en el corazón de los que nos rodean; que sepamos el rey de los judíos recién nacido? Porque hemos visto su
mirar a los otros con una mirada nueva comprensiva y estrella en el Oriente y venimos a adorarlo».
amorosa que nos ayude a descubrir todo aquello que nos
une, evitando poner el acento en lo que nos separa. Herodes y toda Jerusalén quedaron muy alborotados al
oír esto, reunió de inmediato a los sumos sacerdotes y a
Padrenuestro, Ave María y Gloria. los que enseñaban la Ley al pueblo, y les hizo precisar
dónde tenía que nacer el Mesías.

Ellos le contestaron: «En Belén de Judá, pues así lo escri-


bió el profeta: Y tú, Belén, tierra de Judá, no eres en ab-
soluto la más pequeña entre los pueblos de Judá, porque
de ti saldrá un jefe, el que apacentará a mi pueblo, Israel.

Entonces Herodes llamó en privado a los Magos, y les


hizo precisar la fecha en que se les había aparecido la
estrella. Después los envió a Belén y les dijo: «Id y ave-
riguad bien todo lo que se refiere a ese niño, y apenas lo
encontréis, avisadme, porque yo también iré a adorarlo».

Después de esta entrevista con el rey, los Magos se pu-


sieron en camino; y fíjense: la estrella que habían visto
en el Oriente iba delante de ellos, hasta que se detuvo
sobre el lugar donde estaba el niño. ¡Qué alegría más

Vosotros sois pueblo de Dios 97


Vosotros sois pueblo de Dios

24 de diciembre
Noveno día
El niño Jesús

grande: habían visto otra vez a la estrella! Al entrar a la Monición. Afirmar que Dios se ha hecho hombre, es afir-
casa vieron al niño con María, su madre; se arrodillaron mar que Él no es un Dios lejano; sabe de nuestras limi-
y le adoraron. Abrieron después sus cofres y le ofrecieron taciones y condicionamientos, comparte con nosotros su
sus regalos de oro, incienso y mirra. voluntad, acompañándonos en nuestra vida cotidiana.

Luego se les avisó en sueños que no volvieran donde He- Con dos versículos de diferencia, San Mateo indica dos
rodes, así que regresaron a su país por otro camino” (Mt de los nombres que recibirá el Niño nacido de la Virgen:
2, 1-12). Jesús y Emmanuel. Ambos nombres se complementan, el
nombre que se anuncia en Isaías (Emmanuel) es el nom-
Oración-meditación. Los Reyes Magos iban en busca del
bre profético de Cristo, y el nombre de Jesús es su nombre
Mesías. Pero la estrella los guió a la pobre ciudad de Be-
propio y personal. El nombre profético sólo indica lo que
lén y ellos, aun sin entender, se pusieron en camino. La
significará para los hombres, en aquel momento, el naci-
estrella iba delante de ellos, hasta que se detuvo sobre el
miento de este niño. Será “Dios con nosotros” de un modo
lugar donde estaba el niño. Al entrar al humilde establo,
particular.
lo vieron con María, su madre; allí se arrodillaron y lo
adoraron. Abrieron después sus cofres y le ofrecieron sus Texto bíblico: “Ella dará a luz un hijo, a quien pondrás el
regalos de oro, incienso y mirra. nombre de Jesús, porque él salvará a su Pueblo de todos
sus pecados”. Todo esto sucedió para que se cumpliera lo
Señor, que esta Navidad sea un impulso renovado para
que el Señor había anunciado por el Profeta: La Virgen
ponernos en camino. Que podamos caminar “ligeros de
concebirá y dará a luz un hijo a quien pondrán el nombre
equipaje”. Queremos ir a tu encuentro, confiando en los
de Emmanuel, que traducido significa: “Dios con noso-
signos que pones en nuestras vidas, como los magos de
tros” (Mt 1,21-:23).
Oriente.

Padrenuestro, Ave María y Gloria.

98 Cuaderno Pastoral A D V I E N T O - N A V I D A D 2 0 1 4 - 2 0 1 5
Para la PARROQUIA

Oración-meditación. Padre bueno, te agradecemos la


posibilidad de compartir con otras familias que no cono-
cemos la alegría del nacimiento de tu Hijo, Jesucristo.

Señor, que este gesto de fe y amor se multiplique hasta


los confines de la tierra.

Padrenuestro, Ave María y Gloria.

Vosotros sois pueblo de Dios 99


Vosotros sois pueblo de Dios

Cáritas
Diocesana Guión de oración de Cáritas
para la Comunidad Parroquial

100 Cuaderno Pastoral A D V I E N T O - N A V I D A D 2 0 1 4 - 2 0 1 5


Para la PARROQUIA

Oración para allanar


el camino del Señor

Ambientación del lugar buena noticia a los que sufren, curemos corazones desga-
Colocaremos sobre una mesita con telas, una Biblia ro- rrados, liberemos a los oprimidos y hagamos así presente
deada por las velas de Adviento para presidir la oración. el Reino que esperamos.

Antes de empezar se puede dejar música de fondo. Leemos a dos coros el Salmo de la Esperanza, y después
dejaremos unos minutos para que cada uno lo relea e in-
Se entregará a cada participante la hoja fotocopiada con
teriorice haciendo oración con él.
los textos que hay al final de este guión.
Pasados unos 8 minutos, el lector 3 leerá el texto bíblico
DESARROLLO de la ORACIÓN de 1Tes 5,16-24.
Lector 1:
Lector 1:
Comenzamos esta oración poniéndonos en presencia de
Seamos constantes en la oración, y la alegría nunca des-
nuestro Padre Madre Dios y escuchando estas palabras
aparecerá de nuestra alma; nuestra vida será una conti-
de su evangelio.
nua acción de gracias, porque el Padre Madre Dios, que
Lector 2 proclama el texto bíblico de Is 61,1-2ª.10-11 que derrama su Espíritu continuamente sobre nosotros, hará
hay fotocopiado en la hoja.
obras grandes en nosotros y a través de nosotros. Leemos
Lector 1: a dos coros el Salmo de Abandono, y después dejaremos
En este tiempo de Adviento, de espera confiada, nos po- unos minutos para que cada uno lo relea e interiorice ha-
nemos en oración. Desde Cáritas, desde la Iglesia com- ciendo oración con él.
prometida con el prójimo herido, vivimos en espera con- Pasados unos 8 minutos, el lector 4 leerá el texto evangé-
tinua, tratando de allanar los caminos para que venga lico de Jn 1,6-8.19-28.
el Señor con todo su esplendor, el esplendor del Reino
de Dios. Lector 1:
Necesitamos ponernos en oración, unirnos a nuestro Pa- Desde Cáritas, desde la Iglesia comprometida con el pró-
dre Madre Dios, para que seamos sus ungidos, sus en- jimo herido, estamos llamados a allanar el camino al
viados, para que fecunde nuestras obras, y así seamos Señor, a ser testigos de la luz dando vida a los que viven

Vosotros sois pueblo de Dios 101


Vosotros sois pueblo de Dios

Oración para allanar


el camino del Señor
oprimidos por la oscuridad de la injusticia. Leemos a dos “El Espíritu del Señor está sobre mí, porque el Señor me
coros el Salmo para dar la Vida, y después dejaremos ha ungido. Me ha enviado para dar la buena noticia a los
un tiempo para que cada uno lo relea e interiorice, y el que sufren, para vendar los corazones desgarrados, para
que quiera podrá decir en voz alta la frase que más le ha proclamar la amnistía a los cautivos y a los prisioneros,
calado o tocado el corazón de este salmo, y si quiere tam- la libertad, para proclamar el año de gracia del Señor.
bién podrá decir alguna frase que más le haya calado o Desbordo de gozo con el Señor, y me alegro con mi Dios:
tocado de los salmos anteriores que hemos meditado. porque me ha vestido un traje de gala y me ha envuelto
en un manto de triunfo, como novio que se pone la coro-
Pasados unos 12 minutos, después de que nadie quede
por decir sus frases, el lector 1 dirá: na, o novia que se adorna con sus joyas. Como el suelo
echa sus brotes, como un jardín hace brotar sus semillas,
En estos momentos, si alguien quiere hacer una petición, así el Señor hará brotar la justicia y los himnos, ante to-
alguna acción de gracias, o compartir algo de lo vivido en dos los pueblos” (Is 61, 1-2a. 10-11).
este espacio de oración, ahora es el momento de hacerlo.

Para terminar vamos a rezar juntos, cogidos de la mano,


la oración que Jesús nos enseñó, y después de rezarla nos
daremos un abrazo de paz: Padre nuestro…

102 Cuaderno Pastoral A D V I E N T O - N A V I D A D 2 0 1 4 - 2 0 1 5


Para la PARROQUIA

Salmo de Esperanza
A ti, Señor, levanto mis ojos pues tú eres desbordante, sorprendente.
a ti que habitas en el cielo Nunca dejas de acoger mis pies cansados.
a ti que habitas en nuestra tierra, Por eso, por todo y por siempre,
entre nosotros, en nuestro corazón. tú, Señor, eres mi esperanza.
Levanto mis ojos a ti, mi Dios de VIDA,
“Hermanos: Estad siempre alegres. Sed constantes en
de donde viene mi esperanza.
orar. En toda ocasión tened la Acción de Gracias: ésta es
La esperanza me llega a borbotones la voluntad de Dios en Cristo Jesús respecto de vosotros.
de tu inmenso amor, No apaguéis el espíritu, no despreciéis el don de profecía;
de que no te olvidas nunca de mí. sino examinadlo todo, quedándoos con lo bueno. Guar-
Muchas personas ponen su esperanza daos de toda forma de maldad. Que el mismo Dios de la
en el tener y poseer, paz os consagre totalmente, y que todo vuestro ser, alma
en una buena posición social, y cuerpo, sea custodiado sin reproche hasta la Parusía de
en su autosuficiencia, nuestro Señor Jesucristo. El que os ha llamado es fiel y
en el éxito y estar en los primeros puestos. cumplirá sus promesas” (1Tes 5, 16-24).

Mi esperanza es pronunciar tu nombre.


Mi alegría se llama conocerte,
saber de tu bondad infinita,
más allá de donde alcanza mi razón.
tú eres una puerta abierta,
una ventana llena de luz.

Cuando los demás me miran,


me preguntan por qué sigo creyendo,
por qué tú sigues siendo mi esperanza.
Me digo: si te conocieran,
si supieran sólo un poco de ti,
si ellos descubrieran lo que tú me has dado,
estoy seguro de que no dirían lo que dicen;

Vosotros sois pueblo de Dios 103


Vosotros sois pueblo de Dios

Salmo de abandono
Quiero, Señor, en tus manos grandes, Surgió un hombre enviado por Dios, que se llamaba
dejarme moldear como arcilla con su alfarero, Juan: éste venía como testigo, para dar testimonio de la
dejarme abandonar en el amor. luz, para que por él todos vinieran a la fe. No era él la
Haz, Señor, que en este día luz, sino testigo de la luz. Los judíos enviaron desde Jeru-
sienta que tú eres mi fortaleza, salén sacerdotes y levitas a Juan, a que le preguntaran:
mi refugio en los momentos de peligro. — ¿Tú quién eres?
Él confesó sin reservas: — Yo no soy el Mesías.
Quiero vivir como un niño en brazos de su madre.
Le preguntaron: — Entonces ¿qué? ¿Eres tú Elías?
Cobijado como el polluelo bajo las alas de su madre.
Él dijo: — No lo soy.
Déjame, Señor, que de verdad
— ¿Eres tú el Profeta?
crea que tú eres mi Padre-Madre,
Respondió: —No.
que me cuidas más que al pájaro y la rosa.
Y le dijeron:
Déjame acurrucarme en la noche,
— ¿Quién eres? Para que podamos dar una respuesta a
en la ternura de tu inmenso cariño.
los que nos han enviado, ¿qué dices de ti mismo?
Cuando me sobrevenga el fracaso, Él contestó: —Yo soy «la voz que grita en el desierto: Alla-
la dificultad, la angustia, la oscuridad… nad el camino del Señor» (como dijo el Profeta Isaías).
descúbreme que tú eres mi SALVACIÓN, Entre los enviados había fariseos y le preguntaron:
lo mejor que me ha ocurrido en mi vida. —Entonces, ¿por qué bautizas, si tú no eres el Mesías, ni
Elías, ni el Profeta?
Quiero habitar siempre en tu presencia,
Juan les respondió: —Yo bautizo con agua; en medio de
de día, de noche, en la alegría, en la tristeza,
vosotros hay uno que no conocéis, el que viene detrás
sintiendo tu aliento y tu calor
de mí, que existía antes que yo y al que no soy digno de
que en todo momento me envuelve.
desatar la correa de la sandalia.
Quiero dejarme en tus manos,
Esto pasaba en Betania, en la otra orilla del Jordán, don-
abandonado de todas las preocupaciones,
de estaba Juan.
con el gozo de que tú me sostienes
y me alimentas sentándome a tu mesa.

104 Cuaderno Pastoral A D V I E N T O - N A V I D A D 2 0 1 4 - 2 0 1 5


Para la PARROQUIA

Salmo para Dar la Vida


Señor, dame la valentía de arriesgar la vida por ti,
el gozo desbordante de gastarme en tu servicio.
Dame, Señor, alas para volar y pies para caminar
al paso de los hombres.

Dame capacidad de entrega, Señor,


entrega para “dar la vida”
desde la vida, la de cada día.
Infúndenos, Señor, el deseo de darnos y entregarnos,
de dejar la vida en el servicio a los más vulnerables.

Señor, haznos constructores de tu vida,


propagadores de tu reino.
Ayúdanos a poner la tienda en medio de los hombres
para llevarles el tesoro de tu amor que salva.

Haznos, Señor, dóciles a tu Espíritu


para ser conducidos a dar la vida desde la cruz,
desde la vida que brota cuando el grano muere
en el surco.

Vosotros sois pueblo de Dios 105


Vosotros sois pueblo de Dios

Cáritas
Diocesana Guión litúrgico para la eucaristía
del tercer domingo de mes
cuya colecta se destina a
la Cáritas Parroquial

106 Cuaderno Pastoral A D V I E N T O - N A V I D A D 2 0 1 4 - 2 0 1 5


Para la PARROQUIA

14 de diciembre
Tercer domingo
de Adviento

Ambientación Palabra de Dios


En el altar, o sobre una pared visible a todos, se pondrá Monición a la 1ª lectura: Is 61,1-2ª.10-11
este cartel:
En esta primera lectura vamos a escuchar unas palabras
Allanad el camino del Señor. del profeta Isaías que Jesús hizo suyas al inicio de su mi-
Haced presente el Reino con vuestra vida sión. Son su programa de vida, su opción de vida. Son
las palabras que marcan el camino para hacer posible
Monición de entrada el Reino.

Ahora mismo, a cada uno de los que hemos venido a esta Escuchémoslas con atención para también hacerlas
eucaristía, Dios nos está diciendo: Gracias por estar aquí; nuestras, porque nosotros también hemos sido ungidos
gracias por haberlo dejado todo para venir a participar por Dios, el Espíritu está sobre nosotros.
juntos en la mesa de la Fraternidad, en la mesa que anti-
Monición a la 2ª lectura: 1Ts 5,16-24
cipa y hace posible la presencia del Reino entre nosotros.
El apóstol Pablo, en esta segunda lectura, nos va a dar
En este tercer domingo de Adviento, tenemos una nue- una serie de consejos prácticos que nos ayudarán a ser
va oportunidad de celebrar y dar gracias por haber sido buena noticia para los demás, especialmente a los que
alcanzados por el Amor de Dios. Que la eucaristía que sufren.
vamos a compartir juntos, nos ayude a dar testimonio a
Monición al Evangelio: Jn 1, 6-8.19-28
nuestro alrededor de la luz que nos ha alcanzado.
Juan el Bautista no pasó desapercibido. Llevó adelante su
llamada, su vocación. Al igual que Juan, nosotros tam-
bién somos enviados por Dios para dar testimonio de la
luz que nos ha alcanzado. ¿De qué manera lo estamos ha-
ciendo? ¿De qué manera estamos allanando el camino del
Señor para facilitar que otros se encuentren con él, como
hizo Juan?

Vosotros sois pueblo de Dios 107


Vosotros sois pueblo de Dios

Peticiones Oración para después de la comunión


1. Señor de la Vida, te pedimos por los que dirigen y or- Señor, dame la valentía de ponerme en camino,
ganizan el mundo del trabajo y de la economía: para en el camino de arriesgar la vida por ti,
que procedan siempre con sabiduría y justicia, respe- para poder saborear
tando los derechos de todas las personas, y tengan el gozo desbordante de gastarme en tu servicio.
especial cuidado de los más vulnerables. Roguemos Dame, Señor, alas para volar y pies para caminar
al Señor. al encuentro de mis hermanos y hermanas.

2. Señor de la Vida, durante la Navidad Cáritas iniciará Dame capacidad de entrega, Señor,
una Campaña de sensibilización donde nos lanzará entrega para “dar la vida”
a todos esta pregunta: ¿Qué haces con tu hermano? desde la vida, la de cada día.
Ayúdanos Señor en este tiempo de Adviento, a ser Infúndenos, Señor, el deseo de darnos y entregarnos,
buena noticia para nuestros hermanos y hermanas de dejar la vida en el servicio a los más vulnerables.
que sufren, a vendar los corazones desgarrados, a li-
berar a los oprimidos. Roguemos al Señor. Señor, haznos constructores de tu vida,
propagadores de tu reino.
3. Señor de la Vida, te pedimos por las personas que Ayúdanos a poner la tienda en las periferias,
viven sin esperanza, por los que no ven salida a sus en los alejados, en los olvidados, en los descartados
problemas, por los que viven con angustia, por los para llevarles el tesoro de tu amor que salva.
que no encuentran un sentido a su vida, por los que
Haznos, Señor, dóciles a tu Espíritu
viven sin paz interior. Que descubran la luz de tu pre-
para ser conducidos a dar la vida desde la cruz,
sencia en sus corazones y se inunden de la paz que
desde la vida que brota cuando el grano
sólo tú das. Roguemos al Señor.
muere en la tierra,
desde la vida que germina cuando uno se olvida de sí
4. Señor de la Vida, te pedimos por la Iglesia, por todos y se vuelca en el bien de sus hermanos.
los que la componemos, para que seamos fieles a la
vocación a la que cada uno de nosotros hemos sido
llamados, siendo siempre instrumentos en tus ma-
nos. Roguemos al Señor.

108 Cuaderno Pastoral A D V I E N T O - N A V I D A D 2 0 1 4 - 2 0 1 5


Para la PARROQUIA

En el Tercer domingo
de Adviento te propone:

Señor, dame la valentía de ponerme en camino,


en el camino de arriesgar la vida por ti,
para poder saborear el gozo desbordante
de gastarme en tu servicio.
Dame, Señor, alas para volar y pies para caminar
al encuentro de mis hermanos y hermanas.
Dame capacidad de entrega, Señor,
entrega para “dar la vida” desde la vida, la de cada día.
Infúndenos, Señor, el deseo de darnos y entregarnos,
de dejar la vida en el servicio a los más vulnerables.
Señor, haznos constructores de tu vida,
propagadores de tu reino.
Ayúdanos a poner la tienda en las periferias,
en los alejados, en los olvidados, en los descartados
para llevarles el tesoro de tu amor que salva.
Haznos, Señor, dóciles a tu Espíritu
para ser conducidos a dar la vida desde la cruz,
desde la vida que brota
cuando el grano muere en la tierra,
desde la vida que germina
cuando uno se olvida de sí
y se vuelca en el bien de sus hermanos.

Vosotros sois pueblo de Dios 109


Vosotros sois pueblo de Dios

Cáritas
Diocesana Nueva Campaña de Cáritas
por NAVIDAD

110 Cuaderno Pastoral A D V I E N T O - N A V I D A D 2 0 1 4 - 2 0 1 5


Para la PARROQUIA

Dinámica para prepararse


en el tiempo de Adviento:

¡¡¡ Te ha tocado
En Navidad Cáritas inicia una Campaña que se prolonga- el GORDO
de Navidad !!!
rá durante tres años (desde finales de 2014 hasta 2017),
y que lleva como lema general “AMA Y VIVE LA JUSTI-
CIA”. Para el primer curso de Campaña 2014-2015 en el
que ahora estamos, el sublema es esta pregunta: “¿Qué
La finalidad de esta dinámica es ayudar a valorarse y tra-
haces con tu hermano?”.
bajarse personalmente las capacidades que todos tene-
Con este sublema queremos expresar la primera con- mos para hacer posible la FRATERNIDAD. El animador/a
dición o requisito necesario para poder Amar y vivir la entregará el documento de trabajo que viene a continua-
Justicia, preguntarnos qué estamos haciendo con nues- ción a todos los participantes, y dará un tiempo de unos
tro prójimo, ¿nos sentimos responsables unos de otros? 25 minutos para que se lo trabajen personalmente. Pue-
¿Nos sentimos de la misma familia, la humana, hijos del den aprovechar para salir de la sala y cada uno buscar
mismo Padre-Madre Dios? un espacio tranquilo para reflexionarlo.

Todos somos convocados por Dios a vivir la FRATERNI- O bien el animador/a, si lo ve oportuno, puede entregar
DAD, la mesa compartida, construyendo y rehabilitando este documento para que se lo preparen tranquilamente
la vida desde una nueva forma de relación con el otro… en casa, y el próximo día de reunión compartir lo traba-
más humana, más fraterna. Esto es lo que la Campaña jado.
de Cáritas quiere despertar y promover durante este año.
Una vez lo tengan reflexionado y trabajado, formarán
Qué mejor manera de empezar la Navidad que llevar a la
grupos pequeños, o bien en gran grupo si no son muchos,
práctica de forma especial la FRATERNIDAD.
y pondrán en común las cuestiones que se les han plan-
“La medida de la grandeza de una sociedad está determi- teado en este documento de trabajo.
nada por la forma en que trata a quien está más necesi-
Para acompañar o ilustrar este documento de trabajo, el
tado, a quien no tiene más que su pobreza” (Papa Fran-
animador puede proyectar el vídeo que está en este enla-
cisco). También la medida de nuestra grandeza humana
ce y que sintetiza y refuerza lo aquí trabajado:
y cristiana vendrá determinada por la respuesta que va-
yamos dando con nuestra vida práctica a esta pregunta:
https://www.youtube.com/watch?v=ndN3QieDJ-U
¿Qué haces con tu hermano? “Lo que hicisteis a uno de
estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicisteis”.
(Mt 25,40)

Vosotros sois pueblo de Dios 111


Vosotros sois pueblo de Dios

¡¡¡ Te ha tocado el GORDO de Navidad !!!

“Sé el cambio que quieres ver en el mundo” (Gandhi). Repásate cada una de ellas tratando de ver en qué medi-
“Aquél que quiera cambiar el mundo debe empezar por da la tienes desarrollada, es decir, en qué medida la tie-
cambiarse a sí mismo“ (Sócrates). nes integrada en tu forma de relacionarte con los demás.
Puntúate del 1 al 8 en cada una de las 14 capacidades
Con este Décimo de lotería en tus manos, como primera
del Décimo. Incluso puedes añadir más capacidades que
acción para cambiar este mundo, te proponemos que te
ahí no estén y que contribuyan a construir la fraternidad
reserves un momento de tranquilidad y, en soledad, pien-
entre las personas. Para valorarte mejor en cada una de
ses y reflexiones sobre esto: ¿Soy un premio Gordo para
ellas repásate también sus contrarias, por ejemplo ver si
las personas que viven a mi lado? ¿O soy un segundo pre-
hay personas a las que no escuchas o no haces ni caso, o
mio, o un tercero, o un cuarto, o un quinto? ¿O soy una
ver si hay personas que no acoges porque las “descartas”
simple pedrea? ¿O soy tan sólo un reintegro? ¿O no repar-
de tu vida, las excluyes, marginas, las tienes etiqueta-
to nada porque todo se queda en mí? Para saber qué tipo
das… y así con todas las capacidades.
de estos premios soy, sólo he de hacerme esta pregunta:
¿Qué he hecho con cada una de las capacidades con las Y por último repásate los momentos en que has disfru-
que he sido premiado? ¿Las estoy usando o las estoy tado del Premio de la Alegría de darte a los demás, al
echando a perder? poner en práctica con alguien alguna de estas capacida-
des. ¿Cuáles han sido las experiencias que más alegría
o satisfacción te han causado?
Recuérdalas para compartir luego estos tesoros.

112 Cuaderno Pastoral A D V I E N T O - N A V I D A D 2 0 1 4 - 2 0 1 5


Para la PARROQUIA

Para facilitarte tu valoración personal, marca con una


cruz donde tú creas conveniente dentro de esta tabla, así
verás qué tipo de premios percibes que estás repartiendo
entre las personas que te rodean cotidianamente.

El 1 corresponderá a que te percibes premio gordo para

4º Premio

5º Premio
2º Premio

Reintegro
3º Premio
GORDO
los demás en esa capacidad ya que la pones en práctica

Premio

Pedrea

Nada
con todos y de forma muy frecuente, y 8 será que no la
pones en práctica nunca, del 2 al 7 reflejará la gama de
intensidad y frecuencia con que los 1 2 3 4 5 6 7 8
ejercitas con los demás.
Capacidad de ACOGER
Capacidad de ESCUCHAR
Capacidad de CERCANO
Capacidad de ÁNIMO
Capacidad de AYUDAR
Capacidad de EMPATÍA
Capacidad de COMPASIÓN
Capacidad de RESPETAR
Capacidad de PERDONAR
Una vez terminada tu valoración te Capacidad de GRATUIDAD
podrás preguntar:
Capacidad de COMPARTIR
¿Estoy satisfecho/a con el resultado? Capacidad de ALEGRAR
¿En qué capacidades me propongo
mejorar y qué voy a hacer para ello? Capacidad de PACIFICAR
Capacidad de DEFENDER
Podrás enseñar esta hoja a las perso-
nas que más te conocen y tratan conti- Capacidad de ...
go, las que te aprecian y déjate valorar Capacidad de ...
por ellas para ver qué opinan de lo que
Capacidad de ...
tú has puesto.

Vosotros sois pueblo de Dios 113


Vosotros sois pueblo de Dios

Para terminar, a modo de conclusión, leed este texto y preguntas, disfrutar con sus juegos y descubrir de nuevo
comentad lo que os sugiere después de todo lo visto y junto a ellos lo mejor de la vida.
trabajado con el Décimo de la Fraternidad con el que
habéis sido agraciados. No dejéis de dar las gracias a las Madres incansables que llenan el hogar de calor y ale-
personas “grandes” que hay en vuestras vidas, y quizá gría. Mujeres que no tienen precio, pues saben dar a sus
así, gracias a ellas, vosotros seáis también una de ellas. hijos lo que más necesitan para enfrentarse confiada-
mente a su futuro.

Esposos que van madurando su amor día a día, apren-


Personas que son grandes, diendo a ceder, cuidando generosamente la felicidad del
aunque no lo sepan otro, perdonándose mutuamente en los mil pequeños ro-
ces de la vida.
Nunca viene su nombre en los periódicos. Nadie les cede
el paso en lugar alguno. No tienen títulos ni cuentas co- Estas gentes desconocidas son los que hacen el mundo
rrientes envidiables, pero son grandes. No poseen mu- más habitable y la vida más humana. Ellos ponen un aire
chas riquezas, pero tienen algo que no se puede comprar limpio y respirable en nuestra sociedad. De ellos ha dicho
con dinero: bondad, capacidad de acogida, ternura y Jesús que son grandes porque viven al servicio de los de-
compasión hacia el necesitado. más. Ellos mismos no lo saben, pero gracias a sus vidas
se abre paso en nuestras calles y hogares la energía más
Hombres y mujeres del montón, gente de a pie a los que antigua y genuina: la energía del amor. En el desierto de
apenas valora nadie, pero que van pasando por la vida este mundo, a veces tan inhóspito, donde solo parece cre-
poniendo amor y cariño a su alrededor. Personas senci- cer la rivalidad y el enfrentamiento, ellos son pequeños
llas y buenas que solo saben vivir echando una mano y oasis en los que brota la amistad, la confianza y la mutua
haciendo el bien. ayuda. No se pierden en discursos y teorías. Lo suyo es
amar calladamente y prestar ayuda a quien lo necesite.
Gentes que no conocen el orgullo ni tienen grandes pre-
tensiones. Hombres y mujeres a los que se les encuentra Es posible que nadie les agradezca nunca nada. Proba-
en el momento oportuno, cuando se necesita la palabra blemente no se les harán grandes homenajes. Pero estos
de ánimo, la mirada cordial, la mano cercana. hombres y mujeres son grandes porque son humanos.
Ahí está su grandeza. Ellos son los mejores seguidores de
Padres sencillos y buenos que se toman tiempo para Jesús, pues viven haciendo un mundo más digno, como
escuchar a sus hijos pequeños, responder a sus infinitas él. Sin saberlo están abriendo caminos al reino de Dios.

114 Cuaderno Pastoral A D V I E N T O - N A V I D A D 2 0 1 4 - 2 0 1 5


Para la PARROQUIA

Scouts La llamada // Da la llama

Este año el lema: LA LLAMADA // DA LA LLAMA, con el Texto, Oración, Canción y Actividad. El texto bíblico será
cambio de significado que se produce al cambiar el lugar alguno correspondiente a cada semana del Adviento y
de la sílaba “DA” y los propios materiales, tienen como será el mismo para todas las franjas de edad. Se incluye
objetivo descubrir que aquello que nos es dado gratis, un taller de oración para los grupos de responsables o
lo hemos de dar también gratuitamente e interiorizar y coordinadores de las actividades con los niños y jóvenes
descubrir que la Luz de la Paz de Belén (La Llama) nos es que puede aplicarse también a las franjas de edad mayo-
dada, no para que nos la quedemos sino para que la de- res y una dinámica para trabajar la experiencia personal
mos a otro, de forma que esa “Llamada” alcance a cuan- de “La Llamada” y la respuesta personal o la vocación.
tas más personas mejor.
Los MATERIALES COMPLETOS se podrán descargar desde
En este tiempo de Adviento vamos a trabajar este obje- la página web de la Vicaría de Evangelización del Arzo-
tivo a través de 4 figuras: Isaías, Juan Bautista, María y bispado de Valencia, www.evangelizacionvalencia.org,
“El Mesías”. Tres de ellas, son los tres personajes caracte- incluidos en la sección de la Comisión de Infancia y Ju-
rísticos del Adviento: Isaías, Juan Bautista y María, que ventud.
aparecen en la Primera Lectura del primer domino de Ad-
viento (Isaías) y en los Evangelios de la segunda y cuarta
semana (Juan Bautista y María) y la cuarta, “El Mesías”,
como figura esperada y anunciada desde el Antiguo Tes-
tamento y que se hará realidad en Navidad.

Durante estas semanas desarrollaremos el tiempo litúr-


gico bajo cuatro lemas que son: “Estar alerta”, “Ser au-
téntico”, “No yo, sino tú” y “La Llamada” y lo haremos
trabajando el esquema de las cuatro semanas, las cuatro
franjas de edad y los 5 campos a trabajar: Texto Bíblico,

Vosotros sois pueblo de Dios 115


Vosotros sois pueblo de Dios

Comisión
Diocesana de
Pastoral
de los Mayores

116 Cuaderno Pastoral A D V I E N T O - N A V I D A D 2 0 1 4 - 2 0 1 5


Para la PARROQUIA

Los mayores y los abuelos en el Camino de la Navidad:


Via Nativitatis de los mayores 2014

Nuestros mayores, desde muy antiguo, veneran la Pasión Así pues, el Via Nativitatis puede ser un adecuado instru-
del Señor con el ejercicio del Via Crucis, a través del cual mento para ayudar a nuestros hermanos a que mediten
recorren, participando con su afecto, el último tramo del y contemplen los misterios de la venida de nuestro Señor,
camino recorrido por Jesús durante su vida terrena: del transmitiéndoles la alegría de la fe, el amor de Dios y la
Monte de los Olivos, hasta el Monte Calvario, donde fue esperanza en la vida eterna.
crucificado, y su sepultura. En los últimos años, se está
Presentamos una propuesta de este “Camino de la Na-
divulgando también un nuevo ejercicio de piedad deno-
vidad”, adaptado para ser contemplado de una manera
minado Via lucis, propio del tiempo pascual. En él, de
específica por nuestros mayores y abuelos, aunque su ri-
modo semejante al Via Crucis, los fieles, recorriendo un
queza está abierta a todos nuestros fieles, con el deseo
camino, consideran las diversas apariciones en las que
de que la alegría de la Navidad, la alegría del Evangelio
Jesús, desde la Resurrección a la Ascensión, manifestó su
llene el corazón y la vida entera de los que se encuentran
gloria a los discípulos, en espera del Espíritu Santo que
con Jesús, pues quienes se dejan salvar por Él son libera-
les había prometido.
dos del pecado, de la tristeza, del vacío interior, del aisla-
En los últimos tiempos, ha surgido una nueva modalidad miento. Con Jesucristo siempre nace y renace la alegría
de estos ejercicios de piedad: el Via Nativitatis o “Camino (cf. EvG 1).
de la Navidad”, propio del tiempo del Adviento y de la
De este modo, proponemos que este pío ejercicio sea rea-
Navidad, que siguiendo los relatos evangélicos de la In-
lizado en nuestras parroquias y residencias de ancianos
fancia de Jesús, según los evangelistas san Lucas y san
durante el tiempo del Adviento y la Navidad, de modo
Mateo, recorre los misterios gozosos de la Encarnación y
semejante al Via Crucis en el tiempo cuaresmal o al Via
Nacimiento de nuestro Señor, así como el gran designio de
lucis en Pascua.
salvación que ha tenido Dios para con todos los hombres.
Alternativamente, también puede ser utilizado, en las
reuniones o celebraciones con los mayores y abuelos, a
modo de una secuencia de meditaciones propias de esta
época.

Vosotros sois pueblo de Dios 117


Vosotros sois pueblo de Dios

Monición inicial Ángelus


Queridos hermanos:  En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Amén.
Dios ha querido que su Hijo se encarnase en el seno de
la santísima Virgen María, por obra y gracia del Espíritu El ángel del Señor anunció a María.
Santo, para llevar a todos los hombres al conocimiento Y concibió por obra y gracia del Espíritu Santo.
de la verdad, mostrándonos su amor inefable y hacién-
Dios te salve, María...
donos hijos adoptivos suyos. Los grandes misterios gozo-
sos nos llenan de inmensa alegría y nos dan fuerzas para He aquí la esclava del Señor. 
anunciarlos a nuestros hermanos, para que puedan así Hágase en mí según tu palabra.
también participar de ese amor que nuestro Padre celes-
tial ha derramado en nuestros corazones. Dios te salve, María...

Los mayores y los abuelos somos portadores de la sabi- Y el Verbo de Dios se hizo carne. 
duría que nos da la experiencia de una vida vivida en la Y habitó entre nosotros.
fe y en el amor de Dios, una vida en la que la Navidad Dios te salve, María...
siempre ha sido muy importante y que nos trae gozosos
y afectuosos recuerdos de tiempos pasados. Volvamos a Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios,
disfrutar una vez más, con júbilo y esperanza, este tiem- para que seamos dignos de alcanzar
po de gracia. las promesas de Jesucristo.

Por ello, vamos a recorrer, como si fuera un Via Crucis Oremos


cuaresmal, este Via Nativitatis o “Camino de la Navidad”, Infunde, Señor, tu gracia en nuestras almas, para que, los
contemplando los misterios de la Encarnación y Naci- que hemos conocido, por el anuncio del Ángel, la Encar-
miento de nuestro Señor, para poder gozar de la alegría nación de tu Hijo Jesucristo, lleguemos por los Méritos
que nos ha traído ese Dios que se nos ha hecho Niño. de su Pasión y su Cruz, a la gloria de la Resurrección.
Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.

Gloria al Padre...

118 Cuaderno Pastoral A D V I E N T O - N A V I D A D 2 0 1 4 - 2 0 1 5


Para la PARROQUIA

Primera estación
Al anciano Zacarías se le anuncia
el nacimiento de Juan el Bautista Oración
V/. La Palabra se hizo carne. Aleluya, aleluya. Señor, te damos gracias porque nos escuchas en nues-
R/. Y habitó entre nosotros. Aleluya, aleluya tra edad avanzada, como lo hiciste con los ancianos Za-
carías e Isabel, y nos llenas de alegría pues nos regalas
Evangelio según san Lucas (1, 5-7. 11-17) mucho más de lo que podemos pensar o imaginar. Para
En tiempos de Herodes, rey de Judea, había un sacerdo- ti nada hay imposible y del mismo modo que los ale-
te llamado Zacarías, del turno de Abías, casado con una graste a ellos, mayores y estériles, dándoles a Juan por
descendiente de Aarón llamada Isabel. hijo, te pedimos que nos sigas ayudando y escuchando
en nuestras oraciones, por nuestros hijos y nietos, amigos
Los dos eran justos ante Dios, y caminaban sin falta según y conocidos, y por nosotros mismos, para que sigamos
los mandamientos y leyes del Señor. No tenían hijos, por- anunciando al mundo que tú eres bueno, que tú nos cui-
que Isabel era estéril, y los dos eran de edad avanzada. das siempre, especialmente en nuestros sufrimientos y
Se le apareció el ángel del Señor, de pie a la derecha del necesidades.
altar del incienso. Al verlo, Zacarías se sobresaltó y que- Padre nuestro…
dó sobrecogido de temor.
Canto
Pero el ángel le dijo:
CLN 522 Éste es el día
— «No temas, Zacarías, porque tu ruego ha sido escu-
chado: tu mujer Isabel te dará un hijo, y le pondrás por Éste es el día en que actuó el Señor:
nombre Juan. Te llenarás de alegría, y muchos se alegra- sea nuestra alegría y nuestro gozo.
rán de su nacimiento. Pues será grande a los ojos del Se- Dad gracias al Señor porque es bueno,
ñor: no beberá vino ni licor; se llenará de Espíritu Santo porque es eterna su misericordia.
ya en el vientre materno, y convertirá muchos israelitas
¡Aleluya, aleluya!
al Señor, su Dios. Irá delante del Señor, con el espíritu y
poder de Elías, para convertir los corazones de los padres
hacia los hijos, y a los desobedientes, a la sensatez de
los justos, preparando para el Señor un pueblo bien dis-
puesto».

Vosotros sois pueblo de Dios 119


Vosotros sois pueblo de Dios

Segunda estación
La anciana Isabel concibe a Juan el Bautista Oración
V/. La Palabra se hizo carne. Aleluya, aleluya. Señor, nuestra fe es débil y muchas veces no acabamos
R/. Y habitó entre nosotros. Aleluya, aleluya. de confiar en ti. Nos vemos viejos y de edad avanza-
da, como Zacarías e Isabel. Pero tú siempre nos cuidas,
Evangelio según san Lucas (1, 18-25) siempre nos sigues ayudando a pesar de nuestras dudas
Zacarías replicó al ángel: y vacilaciones. Te damos gracias porque tú nunca nos
abandonas, al contrario, siempre nos estás sosteniendo
— “¿Cómo estaré seguro de eso? Porque yo soy viejo, y mi y llenándonos de tu amor y de tu gracia. Danos fuerzas
mujer es de edad avanzada”. para no dudar nunca de ti, para tener siempre fe en ti. Y
El ángel le contestó: para proclamar ante todos los hombres tu fidelidad.

— “Yo soy Gabriel, que sirvo en presencia de Dios; he sido Padre nuestro…
enviado a hablarte para darte esta buena noticia. Pero
Canto
mira: te quedarás mudo, sin poder hablar, hasta el día en
que esto suceda, porque no has dado fe a mis palabras, CLN 035 Gustad y ved
que se cumplirán en su momento”.
Gustad y ved qué bueno es el Señor,
El pueblo estaba aguardando a Zacarías, sorprendido dichoso el que se acoge a Él.
de que tardase tanto en el santuario. Al salir no podía
Gustad y ved qué bueno es el Señor,
hablarles, y ellos comprendieron que había tenido una
dichoso el que se acoge a Él.
visión en el santuario. Él les hablaba por señas, porque
seguía mudo.

Al cumplirse los días de su servicio en el templo volvió a


casa. Días después concibió Isabel, su mujer, y estuvo sin
salir cinco meses, diciendo:

— “Así me ha tratado el Señor cuando se ha dignado qui-


tar mi afrenta ante los hombres”.

120 Cuaderno Pastoral A D V I E N T O - N A V I D A D 2 0 1 4 - 2 0 1 5


Para la PARROQUIA

Tercera estación
La Encarnación del Hijo de Dios Oración
V/. La Palabra se hizo carne. Aleluya, aleluya. Te damos gracias, Señor, porque nos llamas a la alegría.
R/. Y habitó entre nosotros. Aleluya, aleluya. Tú quieres que vivamos, en nuestra ancianidad, alegres y
contentos, acompañándonos en nuestro caminar, como
Evangelio según san Lucas (1, 26-33) lo estuviste con la santísima Virgen María, y así nos lle-
A los seis meses, el ángel Gabriel fue enviado por Dios nas de tu gracia, de tu amor, de tu paz. Concédenos, Se-
a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen ñor, que nos permitas participar un día en el reino de tu
desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de Hijo, Jesús, el reino que no tendrá fin, el reino de la vida
David; la virgen se llamaba María. feliz y eterna.

El ángel, entrando en su presencia, dijo: Padre nuestro…

— “Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo”. Canto

Ella se turbó ante estas palabras y se preguntaba qué sa- CLN 338 Recibe, santa María
ludo era aquél.
Recibe, santa María, el saludo de Gabriel.
El ángel le dijo: Recibe, santa María, el saludo de Gabriel.

— “No temas, María, porque has encontrado gracia ante Y apiádate de nosotros, peregrinos en la fe.
Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le Y apiádate de nosotros, peregrinos en la fe.
pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo
del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su
padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su
reino no tendrá fin”.

Vosotros sois pueblo de Dios 121


Vosotros sois pueblo de Dios

Cuarta estación
Jesús es concebido Oración
por obra y gracia del Espíritu Santo
Te damos gracias, Señor, porque tú continúas enviando el
V/. La Palabra se hizo carne. Aleluya, aleluya. Espíritu Santo a tu Iglesia, a todos nosotros. Él nos llena
R/. Y habitó entre nosotros. Aleluya, aleluya. de tu fuerza para que podamos dar frutos de vida eter-
na en nuestra vejez, mostrándonos que para Dios nada
Evangelio según san Lucas (1, 34-38)
hay imposible. Te pedimos que sigas cubriéndonos con
Y María dijo al ángel: su sombra protectora y que en nuestra ancianidad po-
damos decir gozosos, como tan bien proclamó la virgen
— “¿Cómo será eso, pues no conozco a varón?”.
María: «Aquí está la esclava del Señor; hágase en mí se-
El ángel le contestó: gún tu palabra».

— “El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altí- Padre nuestro…
simo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a
nacer se llamará Hijo de Dios. Canto
CLN 9 Ven, ven, Señor
Ahí tienes a tu pariente Isabel, que, a pesar de su vejez, ha
concebido un hijo, y ya está de seis meses la que llama- Ven, ven, Señor, no tardes,
ban estéril, porque para Dios nada hay imposible”. ven, ven, que te esperamos.
María contestó: Ven, ven, Señor, no tardes,
ven pronto, Señor.
— “Aquí está la esclava del Señor; hágase en mí según
tu palabra”.

Y la dejó el ángel.

122 Cuaderno Pastoral A D V I E N T O - N A V I D A D 2 0 1 4 - 2 0 1 5


Para la PARROQUIA

Quinta estación
José recibe el anuncio del nacimiento de Jesús
V/. La Palabra se hizo carne. Aleluya, aleluya. Y sin que él hubiera tenido relación con ella, dio a luz un
R/. Y habitó entre nosotros. Aleluya, aleluya. hijo; y le puso por nombre Jesús.

Del Evangelio según san Mateo (1,18-25) Oración

El nacimiento de Jesucristo fue de esta manera: Te damos gracias, Señor, porque nos has dado a Jesús, el
Emmanuel, el “Dios-con-nosotros”. Tú siempre estás con
María, su madre, estaba desposada con José y, antes de
nosotros, porque nos amas, porque nos quieres. Nunca
vivir juntos, resultó que ella esperaba un hijo por obra del
nos dejas, ya que nos has hecho hijos tuyos, a nosotros
Espíritu Santo.
tus siervos, que queremos ser justos, como San José, pero
José, su esposo, que era justo y no quería denunciarla, nos falta su valor, su fe, su resolución. Sálvanos, Señor,
decidió repudiarla en secreto. Pero, apenas había toma- salva a tu pueblo de los pecados, ya que somos pobres
do esta resolución, se le apareció en sueños un ángel del y débiles pecadores, y sin ti nada podemos. Ayúdanos a
Señor que le dijo: discernir lo que tú quieres de nosotros y a cumplir siem-
pre tu santa voluntad, como lo hizo San José.
— «José, hijo de David, no tengas reparo en llevarte a
María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella vie- Padre nuestro…
ne del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y tú le pondrás
Canto
por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de los
pecados». CLN 1 Ven, Salvador

Todo esto sucedió para que se cumpliese lo que había di- El Dios de paz, Verbo divino,
cho el Señor por el Profeta: quiso nacer en un portal.
Él es la luz, vida y camino.
— «Mirad: la Virgen concebirá y dará a luz un hijo y le
Gracia y perdón trajo al mortal.
pondrá por nombre Emmanuel, que significa “Dios-con-
Ven, Salvador, ven sin tardar:
nosotros”».
tu pueblo santo esperando está.
Cuando José se despertó, hizo lo que le había mandado
el ángel del Señor y se llevó a casa a su mujer.

Vosotros sois pueblo de Dios 123


Vosotros sois pueblo de Dios

Sexta estación
María visita a su prima Isabel Oración
V/. La Palabra se hizo carne. Aleluya, aleluya. Te damos gracias, Señor, porque nos llenas de tu alegría
R/. Y habitó entre nosotros. Aleluya, aleluya. cuando nos visitas en nuestra ancianidad, en la persona
de nuestros familiares y amigos que acuden a hacernos
Del Evangelio según san Lucas (1,39-45) compañía cuando nos encontramos enfermos o débiles,
En aquellos días, María se puso en camino y recluidos en nuestras casas o en las residencias de an-
fue aprisa a la montaña, a un pueblo de Judá; cianos. Sus visitas nos recuerdan las que también noso-
entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. tros hacemos cuando nos encontramos bien, a nuestros
amigos y familiares que también son mayores. Ayúda-
En cuanto Isabel oyó el saludo de María, nos, Señor, del mismo modo que María visitó a su ancia-
saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel na prima Isabel e hizo regocijarse a Juan en su vientre,
del Espíritu Santo y dijo a voz en grito: a que también nosotros llevemos la alegría a los que se
— «¡Bendita tú entre las mujeres, y encuentran solos o abandonados. ¡Cuánto se agradece
bendito el fruto de tu Vientre! que un conocido venga a vernos cuando necesitamos
una mano y una voz amiga!
¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor?
En cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó Padre nuestro…
de alegría en mi vientre. Dichosa tú, que has creído,
Canto
porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá».
CLN 306 Humilde nazarena

Humilde nazarena, ¡oh, María!


Blancura de azucena, ¡oh, María!
Salve, Madre virginal.
Salve, Reina celestial.
Salve, salve, salve, María.

124 Cuaderno Pastoral A D V I E N T O - N A V I D A D 2 0 1 4 - 2 0 1 5


Para la PARROQUIA

Séptima estación
Proclama mi alma la grandeza del Señor Oración
V/. La Palabra se hizo carne. Aleluya, aleluya. Te damos gracias, Señor, porque nos das la gracia de
R/. Y habitó entre nosotros. Aleluya, aleluya. alegrarnos al contemplar todas las maravillas que has
realizado en nuestras vidas. La experiencia que nos pro-
Del Evangelio según san Lucas (1,46-55) porciona los largos años que hemos vivido, nos da la sa-
María dijo: biduría de poder descubrir y admirar las grandes obras
que tú, Señor, has hecho en nosotros y por nosotros. Nos
— «Proclama mi alma la grandeza del Señor, has colmado de bienes espirituales y nos has llenado de
se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; tu misericordia. Continúa auxiliándonos a nosotros, tus
porque ha mirado la humillación de su esclava. siervos, como lo había prometido a nuestros padres, en
Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, favor de todo tu pueblo santo, y en especial de nuestros
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: descendientes: de nuestros hijos, nietos y biznietos.
su nombre es santo, y su misericordia Padre nuestro…
llega a sus fieles de generación en generación.
Canto
Él hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón, El Señor hizo en mí, maravillas
derriba del trono a los poderosos
El Señor hizo en mí, maravillas.
y enaltece a los humildes,
¡Gloria al Señor!
a los hambrientos los colma de bienes
¡Engrandece mi alma al Señor,
y a los ricos los despide vacíos.
se alegra mi espíritu en Dios, mi Salvador!
Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de Se inclinó a la pequeñez de su esclava;
la misericordia — como lo había prometido desde ahora dichosa, me dirán todos los siglos.
a nuestros padres en favor de Abrahán y
su descendencia por siempre—».

Vosotros sois pueblo de Dios 125


Vosotros sois pueblo de Dios

Octava estación
Bendito sea el Señor, Dios de Israel Por la entrañable misericordia de Dios, nos visitará el sol
V/. La Palabra se hizo carne. Aleluya, aleluya. que nace de lo alto, para iluminar a los que viven en ti-
R/. Y habitó entre nosotros. Aleluya, aleluya. nieblas y en la sombra de muerte, para guiar nuestros
pasos por el camino de la paz».
Del Evangelio según san Lucas (1,67-79)
Oración
En aquel tiempo, Zacarías, padre de Juan, lleno del Espí-
ritu Santo, profetizó diciendo: Te damos gracias, Señor, porque nos has visitado y redimi-
do con tu amor, trayéndonos la salvación y el perdón de
— «Bendito sea el Señor, Dios de Israel, porque ha visita- nuestros pecados. Tú sabes que somos mayores, y que el
do y redimido a su pueblo, suscitándonos una fuerza de temor ante la vejez y el fin de nuestros días, llena nuestra
salvación en la casa de David, su siervo, según lo había alma de amargura y nos hace sufrir. Pero también sabe-
predicho desde antiguo por boca de sus santos profetas. mos que tú nos visitas con tu misericordia, como lo hiciste
con nuestros padres, con las generaciones que nos han
Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos y de precedido, y que ellos nos han contado. Continúa guian-
la mano de todos los que nos odian; realizando la mi- do nuestros pasos por el camino de la paz e ilumina las
sericordia que tuvo con nuestros padres, recordando su tinieblas de nuestra vida, mientras caminamos hacia ti.
santa alianza y el juramento que juró a nuestro padre
Abrahán. Padre nuestro…

Para concedernos que, libres de temor, arrancados de la Canto


mano de los enemigos, le sirvamos con santidad y justi- Preparad el camino al Señor
cia, en su presencia, todos nuestros días.
Preparad el camino al Señor
Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo, porque irás y escuchad la Palabra de Dios.
delante del Señor a preparar sus caminos, anunciando a
su pueblo la salvación, el perdón de sus pecados. Preparad el camino al Señor
y escuchad la Palabra de Dios.

126 Cuaderno Pastoral A D V I E N T O - N A V I D A D 2 0 1 4 - 2 0 1 5


Para la PARROQUIA

Novena estación
El nacimiento del Hijo de Dios
V/. La Palabra se hizo carne. Aleluya, aleluya. a Dios en el cielo y en la tierra paz a los hombres que
R/. Y habitó entre nosotros. Aleluya, aleluya. Dios ama».

Del Evangelio según san Lucas (2,1-14) Oración


En aquel tiempo salió un decreto del emperador Augus- Te damos gracias, Señor, porque nos has traído la buena
to, ordenando hacer un censo del mundo entero. Éste fue noticia, la gran alegría para todos los pueblos, que en Be-
el primer censo que se hizo siendo Cirino gobernador de lén de Judá nació Jesús: el Salvador, el Mesías, el Señor.
Siria. Y todos iban a inscribirse, cada uno a su ciudad. La gran alegría de esta Noche Buena llena toda nuestra
También José, que era de la casa y familia de David, su- vida, y aunque somos mayores y ancianos, volvemos a
bió desde la ciudad de Nazaret en Galilea a la ciudad de ser como niños, llenos de gozo al contemplar como en
David, que se llama Belén, para inscribirse con su esposa un pobre pesebre está acostado el Niño Dios. Te pedimos
María, que estaba encinta. Y mientras estaban allí le lle- nos concedas alegrarnos siempre en ti y alabarte con los
gó el tiempo del parto y dio a luz a su hijo primogénito, lo ejércitos celestiales diciendo: «Gloria a Dios en el cielo y
envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, porque no en la tierra paz a los hombres que Dios ama».
tenían sitio en la posada.
Padre nuestro…
En aquella región había unos pastores que pasaban la
noche al aire libre, velando por turno su rebaño. Y un án- Canto
gel del Señor se les presentó: la gloria del Señor los en- CLN 53 Noche de Paz
volvió de claridad y se llenaron de gran temor. El ángel
les dijo: — «No temáis, os traigo la buena noticia, la gran Noche de Dios, noche de paz;
alegría para todo el pueblo: hoy, en la ciudad de David, claro sol brilla ya,
os ha nacido un Salvador: el Mesías, el Señor. Y aquí te- y los ángeles cantando están:
néis la señal: encontraréis un niño envuelto en pañales y «Gloria a Dios, gloria al Rey eternal».
acostado en un pesebre». Duerme el Niño Jesús.
De pronto, en torno al ángel, apareció una legión del Duerme el Niño Jesús.
ejército celestial, que alababa a Dios, diciendo: «Gloria

Vosotros sois pueblo de Dios 127


Vosotros sois pueblo de Dios

Décima estación
La adoración de los pastores Oración
V/. La Palabra se hizo carne. Aleluya, aleluya. Te damos gracias, Señor, porque nos concedes conser-
R/. Y habitó entre nosotros. Aleluya, aleluya. var todas estas cosas en nuestro corazón. Los muchos
años que nos has regalado, nos permiten meditarlas y
Del Evangelio según san Lucas (2,16-21) contemplar tu gran amor para con todos los hombres,
En aquel tiempo, los pastores fueron corriendo a Belén especialmente con los más pobres y humildes, como fue-
y encontraron a María y a José, y al niño acostado en ron los pastores. Ayúdanos a seguir contando todo lo que
el pesebre. Al verlo, contaron lo que les habían dicho de nos han dicho de este Niño Dios, y así podamos transmi-
aquel niño. tir la alegría de la fe, el amor de Dios y la esperanza en tu
promesa de la vida eterna, a todos los que no la conocen
Todos los que lo oían se admiraban de lo que les decían aún. Que continuemos proclamando la alegría del Evan-
los pastores. Y María conservaba todas estas cosas, me- gelio a nuestros familiares, hijos y nietos, amigos y veci-
ditándolas en su corazón. nos, para que así todos nos alegremos en el nacimiento
Los pastores se volvieron dando gloria y alabanza a del Hijo de Dios.
Dios por lo que habían visto y oído; todo como les ha- Padre nuestro…
bían dicho.
Canto
Al cumplirse los ocho días, tocaba circuncidar al niño, y
le pusieron por nombre Jesús, como lo había llamado el CLN 71 Adeste, fideles
ángel antes de su concepción.
Adeste, fideles, laeti, triumphantes:
venite, venite in Bethleem:
natum videte Regem Angelorum.

Venite adoremus, venite adoremus,


venite adoremus Dominum.

128 Cuaderno Pastoral A D V I E N T O - N A V I D A D 2 0 1 4 - 2 0 1 5


Para la PARROQUIA

Undécima estación
Los magos de Oriente Oración
buscan al Rey de los judíos que ha nacido
Te damos gracias, Señor, porque nos permites venir a ado-
V/. La Palabra se hizo carne. Aleluya, aleluya. rar al Rey que ha nacido. En nuestra larga vida, hemos
R/. La Palabra se hizo carne. Aleluya, aleluya. visto muchas veces tu estrella que nos señalaba el cami-
no para llegar a Jesús: todos los signos y ayudas que nos
Evangelio según san Mateo (2, 1-6)
has dado para creer en Él, para tener fe en Él, para amar-
Jesús nació en Belén de Judea en tiempos del rey Hero- le a Él. Te pedimos nos concedas que también nosotros
des. Entonces, unos magos de Oriente se presentaron en seamos signo en el camino, como esa estrella celestial,
Jerusalén preguntando: para que iluminemos la vida de nuestros hermanos y así
ellos también puedan encontrar a Dios, alegrarse en Él y
— “¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Por-
adorarle a Él.
que hemos visto salir su estrella y venimos a adorarlo”.
Padre nuestro…
Al enterarse el rey Herodes, se sobresaltó, y todo Jeru-
salén con él; convocó a los sumos sacerdotes y a los es- Canto
cribas del país, y les preguntó dónde tenía que nacer el
Mesías. CLN 67 Gloria in excelsis Deo

Ellos le contestaron: Esta noche las estrellas


nos conducen al portal.
— “En Belén de Judea, porque así lo ha escrito el profeta: Con los ángeles del cielo
‘Y tú, Belén, tierra de Judea, no eres ni mucho menos la entonamos un cantar.
última de las ciudades de Judea, pues de ti saldrá un jefe
que será el pastor de mi pueblo Israel’”. Gloria in excelsis Deo.
Gloria in excelsis Deo.

Vosotros sois pueblo de Dios 129


Vosotros sois pueblo de Dios

Duodécima estación
Los magos adoran al Niño Jesús Oración
V/. La Palabra se hizo carne. Aleluya, aleluya. Te damos gracias, Señor, porque nos sigues llenando de
R/. Y habitó entre nosotros. Aleluya, aleluya. inmensa alegría. Es la alegría eterna de que la luz de Dios
ha llenado nuestro corazón y hemos encontrado a Dios
Evangelio según san Mateo (2, 7-12) y hemos sido encontrados por Dios. Como los Magos de
Entonces Herodes llamó en secreto a los magos para que Oriente, le abrimos una vez más el cofre de nuestro cora-
le precisaran el tiempo en que había aparecido la estre- zón y lo proclamamos en el oro como Rey, en el incienso
lla, y los mandó a Belén, diciéndoles: como Dios, y en la mirra vemos su Pasión, su muerte re-
dentora en la Cruz por nosotros. Continúa fortaleciéndo-
—“ld y averiguad cuidadosamente qué hay del niño y, nos para que transmitamos la alegría de la fe al que no te
cuando lo encontréis, avisadme, para ir yo también a conoce, a fin de que todos los hombres te adoren también
adorarlo”. a ti, único Dios verdadero.
Ellos, después de oír al rey, se pusieron en camino, y de Padre nuestro…
pronto la estrella que habían visto salir comenzó a guiar-
los hasta que vino a pararse encima de donde estaba el Canto
niño.
CLN 510 A Dios den gracias los pueblos
Al ver la estrella, se llenaron de inmensa alegría. Entraron
A Dios den gracias los pueblos,
en la casa, vieron al niño con María, su madre, y cayendo
alaben los pueblos a Dios.
de rodillas lo adoraron; después, abriendo sus cofres, le
ofrecieron regalos: oro, incienso y mirra. A Dios den gracias los pueblos,
alaben los pueblos a Dios.
Y habiendo recibido en sueños un oráculo, para que no
volvieran a Herodes, se marcharon a su tierra por otro
camino.

130 Cuaderno Pastoral A D V I E N T O - N A V I D A D 2 0 1 4 - 2 0 1 5


Para la PARROQUIA

Decimotercera estación
El anciano Simeón bendice al Señor
Oración
porque mis ojos han visto a tu Salvador
Te damos gracias, Señor, porque, según tu promesa, a tus
V/. La Palabra se hizo carne. Aleluya, aleluya. siervos nos dejas ir en paz a la vida eterna. Como el justo y
R/. Y habitó entre nosotros. Aleluya, aleluya. piadoso Simeón, también nosotros somos ancianos. Como
él, queremos ser consolados con el Espíritu Santo, en los
Del Evangelio según san Lucas (2,22-32)
sufrimientos de nuestra vida. Como él, cuando llegue
Cuando llegó el tiempo de la purificación, según la ley de nuestra hora, queremos ver a tu Salvador, estar con él por
Moisés, los padres de Jesús lo llevaron a Jerusalén, para toda la eternidad. Te pedimos nos concedas que nuestros
presentarlo al Señor, de acuerdo con lo escrito en la ley ojos puedan ver a Jesús, tu Salvador, ya que Él es nuestra
del Señor: “Todo primogénito varón será consagrado al luz, que ilumina las tinieblas de nuestra vida mientras ca-
Señor”, y para entregar la oblación, como dice la ley del minamos hacia ti, oh claridad eterna, que vives y reinas,
Señor: “un par de tórtolas o dos pichones”. inmortal y glorioso, por los siglos de los siglos.
Vivía entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón, Padre nuestro…
hombre justo y piadoso, que aguardaba el consuelo de
Israel; y el Espíritu Santo moraba en él. Había recibido un Canto
oráculo del Espíritu Santo: que no vería la muerte antes CLN 760 Oh, luz gozosa
de ver al Mesías del Señor. Impulsado por el Espíritu, fue
al templo. ¡Oh Luz gozosa de la Santa Gloria,
del Padre celeste e inmortal,
Cuando entraban con el niño Jesús sus padres para cum- Santo y feliz Jesucristo!
plir con él lo previsto por la ley, Simeón lo tomó en bra-
zos y bendijo a Dios diciendo:

—“Ahora, Señor, según tu promesa, puedes dejar a tu


siervo irse en paz.

Porque mis ojos han visto a tu Salvador, a quien has pre-


sentado ante todos los pueblos: luz para alumbrar a las
naciones y gloria de tu pueblo Israel”.

Vosotros sois pueblo de Dios 131


Vosotros sois pueblo de Dios

Decimocuarta estación
La anciana Ana da gracias a Dios y habla del Niño
Oración
a los que aguardan la liberación de Jerusalén
Te damos gracias, Señor, porque nos has concedido ser-
V/. La Palabra se hizo carne. Aleluya, aleluya.
virte con amor a lo largo de toda nuestra vida. Como la
R/. Y habitó entre nosotros. Aleluya, aleluya.
muy anciana profetisa Ana, nos unimos a ti con nuestra
Del Evangelio según san Lucas (2,36-40) oración confiada. Ayúdanos, Señor, a continuar hablan-
do de ti a todos nuestros hermanos, que tanto te nece-
En aquel tiempo, había una profetisa, Ana, hija de Fa- sitan, a todos los hombres: anunciando la alegría del
nuel, de la tribu de Aser. Era una mujer muy anciana; de Evangelio, transmitiendo la gozosa esperanza en la que
jovencita había vivido siete años casada, y luego viuda nosotros, como Ana, vivimos.
hasta los ochenta y cuatro; no se apartaba del templo
día y noche, sirviendo a Dios con ayunos y oraciones. Padre nuestro…
Acercándose en aquel momento, daba gracias a Dios y
Canto
hablaba del niño a todos los que aguardaban la libera-
ción de Jerusalén. CLN 529 Desde lo hondo

Y cuando cumplieron todo lo que prescribía la ley del Mi alma espera en el Señor,
Señor, se volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret. El mi alma espera en su palabra;
niño iba creciendo y robusteciéndose, y se llenaba de sa- mi alma aguarda al Señor,
biduría; y la gracia de Dios lo acompañaba. porque en Él está la salvación.

132 Cuaderno Pastoral A D V I E N T O - N A V I D A D 2 0 1 4 - 2 0 1 5


Para la PARROQUIA

Oración final
Señor y Dios nuestro, fuente de fe, alegría y esperanza,
hemos caminado con tu Hijo por los misterios gozosos de
su Encarnación y Nacimiento; haz que la contemplación
de estos santos misterios nos llene de tu gracia y de tu
amor, y nos ayude a dar testimonio de tu Hijo Jesucristo,
nuestro Salvador, en medio del mundo.

Por Jesucristo nuestro Señor.

Vosotros sois pueblo de Dios 133


Vosotros sois pueblo de Dios

Comisión
Diocesana de
Pastoral de la
Salud
¿Quiénes son?
¿Dónde están?
¿Qué necesitan?
La comunidad cristiana, fiel al Espíritu de Jesús, ha de
esforzarse para llegar a todos los enfermos, sobre todo
a los más solos, olvidados, pobres y desasistidos. El acer-
camiento preferente a ellos y el estilo de atenderlos es lo
que da sentido evangélico a su acción.
Jesús se acercaba a ellos, se conmovía ante su situación,
los tocaba, los curaba y los reintegraba a la vida y a la
comunidad: “Yo mismo en persona buscaré a mis ovejas
siguiendo su rastro, vendaré a las heridas, curaré a las
enfermas y las apacentaré como es debido… Y sabrán
que Yo, el Señor, soy su Dios y ellos son mi pueblo.” (Ez
34, 11-16; 30).

134 Cuaderno Pastoral A D V I E N T O - N A V I D A D 2 0 1 4 - 2 0 1 5


Para la PARROQUIA

Si queremos ser fieles al mensaje de Jesús, nuestra acti- Oración del agente de pastoral
tud y actuación ha de ser como la suya. Debemos cono-
Señor,
cer a los enfermos y:
queremos acercarnos a los enfermos,
– Descubrir y estudiar su situación y necesidades. mirándoles con tus ojos,
– Acercarnos para evitar, en la medida de lo posible, con tu compasión,
su soledad y darles calor humano. con tu corazón,
– Conseguir que nuestra ayuda sea digna y prudente. con tu amor.

En nuestra sociedad actual tenemos unos retos: Señor, ayúdanos a ver en ellos
a tu mismo Hijo Jesús.
– Fomentar la formación del voluntariado
dedicado a su atención. Que les tratemos
– Invitar a los profesionales de la salud para como te trataríamos a Ti.
que les dediquen parte de su tiempo libre.
Que les respetemos
– Valorar la entrega de las familias que cuidan
como quieres Tú que les respetemos.
al enfermo con amor solícito y paciente.
– Conocer y defender los derechos de los enfermos. Que les ayudemos
– Romper barreras, deshacer prejuicios como ayudaba a los enfermos
y marginaciones. tu Hijo Jesucristo.

“Cuando nos acercamos con ternura a los que necesitan Que les ayudemos a descubrir
atención, llevamos la esperanza y la sonrisa de Dios en el sentido trascendente de la enfermedad
medio de las contradicciones del mundo”. y su dimensión evangélica,
para que se sientan miembros activos
(Papa Francisco)
wen la Comunidad Cristiana.
Animados por el amor de Dios hecho hombre y pidiendo
Amén.
su ayuda, salgamos al encuentro de aquellos que nos ne-
cesitan y llevémosles la esperanza y la alegría del Evan-
gelio.

Vosotros sois pueblo de Dios 135


Vosotros sois pueblo de Dios

Comisión
Diocesana de
Enseñanza

136 Cuaderno Pastoral A D V I E N T O - N A V I D A D 2 0 1 4 - 2 0 1 5


Para la PARROQUIA

“Esperando con alegría


el nacimiento de Jesús”
La comisión de Infancia y Juventud y la de Educación Ca- OCTUBRE 2014
tólica proponemos este año para preparar el Adviento un
calendario. – CELEBRACIÓN DE LA MISSIÓ presidida por el Emmo. y
Rvdo. Cardenal Arzobispo de Valencia D. Antonio Ca-
Cada día los niños levantarán la pestaña correspondien- ñizares Llovera (Envío de profesores de religión de la
te y encontrarán una reflexión, una propuesta o un reto escuela pública).
que les ayude a prepararse para recibir a Jesús esta Navi-
dad. Con lo que el calendario les propone día a día, pre- – Convocatoria e inicio de inscripción a los Encuentros
tendemos que: de alumnos de religión de centros públicos.

– Preparen su corazón para recibir al niño Jesús que va – Reunión preparación encuentros alumnos Vicaría 6.
a nacer. – Inicio de la Formación permanente para profesores
– Se comprometan, especialmente con aquellos que de religión tanto de primaria como de secundaria de
tienen más cerca. centros públicos.
– Dispongan, su entorno, para cultivar desde casa este
espíritu de preparación a la Navidad. – Apertura del Curso de formación primaria y secunda-
ria de centros públicos.
Como cada año, la propuesta va dirigida tanto a Prima-
ria como a Secundaria, acomodando a cada etapa el – Publicación boletín Círculos Educativos para padres.
lenguaje y las propuestas, atendiendo las diferencias que – Presentación del plan de las familias en la asamblea
nos encontramos debidas a la edad. Juniors.
Junto con el calendario, proporcionaremos una guía – Inicio de las Escuelas de padres de centros públicos en
para el profesor, para facilitarle su puesta en marcha en Almussafes y Piles.
el día a día.
– Curso de Formación enlaces de padres en los colegios
La guía y el pdf del calendario estarán colgados en www. Diocesanos.
cecpu.org dentro del secretariado de RECURSOS DIDÁC-
TICOS. Si estáis interesados en solicitar ejemplares en pa-
pel para trabajarlo con vuestros alumnos podéis encon-
trar el formulario de inscripción en la misma página web
y venir a recogerlos a C/ Avellanas nº12.

Vosotros sois pueblo de Dios 137


Vosotros sois pueblo de Dios

NOVIEMBRE 2014 ENERO 2015


– Convocatoria de Nadalenques al carrer para la escue- – Inicio del primer curso de la Escuela de abuelos (sede
la pública y diocesana. Valencia).

– Convocatoria de los Concursos de postales y belenes – Inicio de las Escuelas padres en el ámbito público: Re-
para la escuela pública. quena, Utiel, Lliria, Sagunt-Port y Ontinyent.

– Inicio del primer curso de la Escuela de abuelos (sede FEBRERO 2015


Valencia).
– Comienzan los Encuentros de alumnos de religión de
– Inicio de la Escuela de padres (sede Valencia). centros públicos.

– Inicio de las Escuelas padres en el ámbito público: Be- – Celebraciones Cuaresma por vicarías para los profeso-
nissa, Denia, Gandía, Oliva, Benitatxell, l’Alcudia y Va- res de religión de la escuela pública.
lencia.
– Jornadas por la educación integral para padres y
DICIEMBRE 2014 alumnos de centros públicos y diocesanos: Mislata y
Albal.
– Celebraciones Adviento por vicarías para los profeso-
res de religión de la escuela pública.

– Sesión Formación permanente para profesores de re-


ligión tanto de primaria como de secundaria de centros
públicos.

– Entrega de premios Concursos Belenes y Postales.

– Entrega premios concurso DESAMAPARA2.0.

– VIII edición de Nadalenques al carrer.

– Publicación boletín Círculos Educativos para padres.

138 Cuaderno Pastoral A D V I E N T O - N A V I D A D 2 0 1 4 - 2 0 1 5


Para la PARROQUIA

MARZO 2015 MAYO 2015


– Jornadas por la educación integral para padres y – Inicio Encuentros de alumnos de sexto de primaria de
alumnos de centros públicos y diocesanos: Massama- religión de centros públicos en Requena y Silla.
grell.
– Curso de enlaces de profesores FIDES de colegios Dio-
– Encuentros de alumnos de religión de centros públicos cesanos.
en Gandía, Oliva y El Vergel.
– Publicación boletín Círculos Educativos para padres.
– Publicación boletín Círculos Educativos para padres.
JUNIO 2015
ABRIL 2015
– Jornadas por la educación integral para padres y
– Charla formativa a las familias en los días Juniors. alumnos de centros públicos y diocesanos: Sagunt-
Port, Almussafes y Tuéjar.
– Jornadas por la educación integral para padres y
alumnos de centros públicos y diocesanos: Sueca, Ala- JULIO 2015
quàs y Moncada.
– Jornada de formación permanente y actualización de
– Campaña de promoción de la asignatura de religión los profesores de religión de la escuela pública.
en la escuela pública.

Vosotros sois pueblo de Dios 139


Vosotros sois pueblo de Dios

Comisión
Diocesana de Ambientación
Catequesis Una lámpara encendida. Alrededor cirios pequeños apa-
gados como signo de que el pecado debilita y apaga
nuestra adhesión a Cristo y nuestra capacidad de ser luz
Celebración de Cristo en medio del mundo. Tras la confesión indivi-

Penitencia de Adviento dual, se invita a cada fiel a que encienda una de las veli-
tas como signo de haber recuperado la luz con el perdón
de los pecados. Esta luz, a la vez, es personal y un bien
para la comunidad.

Canto de entrada
VEN, VEN SEÑOR NO TARDES.
VEN, VEN, QUE TE ESPERAMOS.
VEN, VEN SEÑOR NO TARDES.
VEN PRONTO, SEÑOR.

El mundo muere de frío,


el alma perdió el calor,
los hombres no son hermanos,
el mundo no tiene amor.

Envuelto en sombría noche,


el mundo, sin paz, no ve;
buscando va una esperanza,
buscando, Señor, tu fe.

Al mundo le falta vida,


al mundo le falta luz;
al mundo le falta el cielo,
al mundo le faltas Tú.

140 Cuaderno Pastoral A D V I E N T O - N A V I D A D 2 0 1 4 - 2 0 1 5


Para la PARROQUIA

Saludo Sacerdote:

Sacerdote: ¡Oh Dios, creador de los cielos: aumenta nuestra fe,


La gracia, la misericordia y la paz de Dios Padre y de fortalece nuestra fe. Te pedimos el perdón de las ofen-
Jesucristo, nuestro Salvador, estén con todos voso- sas para que, esperando firmemente la venida de
tros. nuestro Redentor, merezcamos alcanzar el perdón de
los pecados! Por Jesucristo, nuestro Señor.
R/. Y con tu espíritu.
R/. Amén.
Monición inicial Liturgia de la Palabra
Queridos hermanas y hermanos en Cristo: Lectura del Profeta Jeremías 31, 31-34
En medio de los quehaceres de la vida, en muchas
Mirad que llegan días oráculo del Señor en que haré
ocasiones, no escuchamos la Palabra de Jesús, y nos
con la casa de Israel y la casa de Judá una alianza
dejamos conducir por palabras de egoísmo y de pe-
nueva. No como la que hice con vuestros padres,
cado. Hoy el Señor se dirige a cada uno y nos ofrece
cuando los tomé de la mano para sacarlos de Egip-
su perdón para vivir más intensamente nuestra vida
to: Ellos, aunque yo era su Señor, quebrantaron mi
cristiana. Dispongámonos para acoger a Cristo que
alianza; oráculo del Señor.
viene con un espíritu limpio y reconciliado. Así vivire-
mos más intensamente la alegría de la Navidad. Sino que así será la alianza que haré con ellos, des-
pués de aquellos días oráculo del Señor: Meteré mi
Oración ley en su pecho, la escribiré en sus corazones; yo seré
Sacerdote: su Dios y ellos serán mi pueblo.
Oremos, hermanos, para que la venida del Señor, Y no tendrá que enseñar uno a su prójimo, el otro a su
cuyo misterio celebraremos en las próximas fiestas, hermano, diciendo:
nos encuentre vigilantes y preparados. Reconoce al Señor.
Todos oran en silencio un momento. Porque todos me conocerán, desde el pequeño al
grande oráculo del Señor cuando perdone sus críme-
nes y no recuerde sus pecados.
Palabra de Dios.

R/. Te alabamos, Señor.

Vosotros sois pueblo de Dios 141


Vosotros sois pueblo de Dios

Salmo responsorial Sal 102, 1-2. 8 y 13. 17-18a pies con sus lágrimas, se los enjugaba con sus cabe-
llos, los cubría de besos y se los ungía con el perfume.
V/. El Señor es compasivo y misericordioso.
Al ver esto, el fariseo que lo había invitado, se dijo: «Si
R/. El Señor es compasivo y misericordioso. éste fuera profeta, sabría quién es esta mujer que lo
Bendice, alma mía, al Señor, está tocando y lo que es: una pecadora».
y todo mi ser a su santo nombre. Jesús tomó la palabra y le dijo: «Simón, tengo algo
Bendice, alma mía, al Señor, que decirte». Él respondió: «Dímelo, maestro».
y no olvides sus beneficios. Jesús le dijo: «Un prestamista tenía dos deudores: uno
le debía quinientos denarios y el otro cincuenta. Como
R/. El Señor es compasivo y misericordioso.
no tenían con qué pagar, los perdonó a los dos. ¿Cuál
El Señor es compasivo y misericordioso, de los dos lo amará más?» .
lento a la ira y rico en clemencia. Simón contestó: «Supongo que aquél a quien le per-
Como un padre siente ternura por sus hijos, donó más». Jesús le dijo: «Has juzgado rectamente».
siente el Señor ternura por sus fieles. Y, volviéndose a la mujer, dijo a Simón: «¿Ves a esta
mujer? Cuando yo entré en tu casa, no me pusiste
R/. El Señor es compasivo y misericordioso.
agua para los pies; ella en cambio me ha lavado los
Pero la misericordia del Señor pies con sus lágrimas y me los ha enjugado con su
dura siempre, pelo. Tú no me besaste; ella en cambio, desde que en-
su justicia pasa de hijos a nietos: tró, no ha dejado de besarme los pies. Tú no me un-
para los que guardan la alianza. giste la cabeza con ungüento; ella en cambio me ha
ungido los pies con perfume. Por eso te digo, sus mu-
R/. El Señor es compasivo y misericordioso.
chos pecados están perdonados, porque tiene mucho
X Lectura del santo Evangelio según san Lucas 7, 36-50 amor: pero al que poco se le perdona, poco ama». Y a
ella le dijo: «Tus pecados están perdonados».
En aquel tiempo, un fariseo rogaba a Jesús que fuera
Los demás convidados empezaron a decir entre sí:
a comer con él. Jesús, entrando en casa del fariseo, se
«¿Quién es éste, que hasta perdona pecados?» Pero Je-
recostó a la mesa. Y una mujer de la ciudad, una peca-
sús dijo a la mujer: «Tu fe te ha salvado, vete en paz».
dora, al enterarse de que estaba comiendo en casa del
fariseo, vino con un frasco de perfume, y, colocándose Palabra del Señor.
detrás junto a sus pies, llorando, se puso a regarle los R/. Gloria a ti, Señor Jesús.

142 Cuaderno Pastoral A D V I E N T O - N A V I D A D 2 0 1 4 - 2 0 1 5


Para la PARROQUIA

Homilía · ¿Qué palabras o gestos que he hecho me han alejado


del Señor?
Examen de conciencia
· ¿Encuentro a Jesús en mi vida matrimonial, con mi
“Por la fe, María acogió la palabra del Ángel y creyó esposo o esposa?
en el anuncio de que sería la Madre de Dios en la obe- · ¿Soy honrado en mi trabajo?
diencia de su entrega (cf. Lc 1, 38)”(PF 13). · ¿Busco al Señor en mi vida cotidiana?
· ¿Estoy atento a la presencia del Señor en mi vida? · ¿Soy fiel a las orientaciones de la Iglesia?
· ¿Le descubro en el prójimo? · ¿Busco a Jesús en su Cuerpo que es la Iglesia?
· ¿Escucho la Palabra de Dios con atención? · ¿Manifiesto a los demás mi condición de cristiano?
· ¿Acojo la Palabra del Señor como orientación para · ¿Busco al Señor en el testimonio ante los demás?
mi vida?
Por la fe, muchos cristianos han promovido acciones
· ¿Estoy despierto para detectar todas las ocasiones de en favor de la justicia, para hacer concreta la palabra
vivir la caridad con los demás? del Señor, que ha venido a proclamar la liberación de
Por la fe, los Apóstoles dejaron todo para seguir al los oprimidos y un año de gracia para todos (cf. Lc 4,
Maestro (cf. Mt 10, 28). Creyeron en las palabras con 18-19).
las que anunciaba el Reino de Dios, que está presente · ¿Vivo mi vida acogiendo a los demás y sus necesi-
y se realiza en su persona (cf. Lc 11, 20). dades o más bien me resulta molesto atender a los
· ¿Qué sobra en mi vida para poder ser mejor discípulo otros?
de Jesús? · ¿Descubro lo que Dios quiere para mi vida? ¿Le pre-
gunto en la oración?
· ¿Cómo preparo la venida de Jesús en Navidad? ¿Sólo
· ¿Tengo verdadero deseo de seguir su voluntad?
con compras?
· ¿Soy abierto y caritativo con los otros o me dejo ven-
· Jesús viene en cada Eucaristía. ¿Vivo la Misa con aten-
cer por mi egoísmo?
ción para encontrarme con Jesús en la Comunión?
· ¿Alegro la vida a quienes comparten la vida conmi-
Por la fe, los mártires entregaron su vida como testi- go o soy causa de tristeza?
monio de la verdad del Evangelio, que los había tras- · ¿Acojo la paz de Cristo trabajando por la paz y el
formado y hecho capaces de llegar hasta el mayor perdón?
don del amor con el perdón de sus perseguidores.

Vosotros sois pueblo de Dios 143


Vosotros sois pueblo de Dios

Confesión general de los pecados


Sacerdote: Envía tu luz a nuestra oscuridad y llévanos por el ca-
Hermanos: confesad vuestros pecados y orad unos mino de tu verdad.
por otros, para que os salvéis. R/. Confiamos en tu perdón, Señor.
Todos: Yo confieso... En tu perdón líbranos de nuestro pasado y haz que
seamos capaces de empezar una nueva vida santa.
Sacerdote:
Cristo nuestro Salvador es nuestro abogado ante el R/. Confiamos en tu perdón, Señor.
Padre: con un corazón humilde pidámosle que perdo- Supera el daño que nuestro pecado nos ha causado
ne nuestros pecados. y guíanos de nuevo por los caminos del amor y de la
Todos: Confiamos en tu perdón, Señor. paz.
R/. Confiamos en tu perdón, Señor.
Tu perdón es nuestra esperanza. Acógenos en el sa-
cramento de la reconciliación. Sacerdote:
R/. Confiamos en tu perdón, Señor. Dirijámonos a Dios nuestro Padre y pidámosle que
nos libre de todo mal y nos prepare para la llegada
Haz que seamos un signo viviente de tu amor para de su reino.
que todos lo vean: un pueblo reconciliado contigo y
unos con otros. Todos: Padre nuestro...
R/. Confiamos en tu perdón, Señor. Sacerdote:
Haz que crezcamos en tu paz y que la extendamos Oh Dios, que al crear en el principio la luz disipas-
por todo el mundo. te las tinieblas del mundo, te pedimos que venga el
creador de la luz, preparado antes de los siglos, para
R/. Confiamos en tu perdón, Señor.
que el pueblo, libre de la esclavitud del error, pueda
Al perdonar nuestros pecados: ayúdanos a amar a salir al encuentro de tu Hijo con el fruto de las buenas
los demás y a saber perdonar sus pecados contra no- obras. Por Jesucristo nuestro Señor.
sotros.
R/. Amén.
R/. Confiamos en tu perdón, Señor.

144 Cuaderno Pastoral A D V I E N T O - N A V I D A D 2 0 1 4 - 2 0 1 5


Para la PARROQUIA

Confesión y absolución individual Oración final de acción de gracias


Acción de gracias por Sacerdote:
la misericordia de Dios Padre santo, Tú nos has renovado a imagen de tu
Concluidas las confesiones individuales, el sacerdote Hijo; concédenos tu misericordia, para que seamos
invita a la acción de gracias a Dios. Todos los fieles testigos de tu amor en el mundo. Por Jesucristo, nues-
proclaman el Magnificat. tro Señor.

Proclama mi alma la grandeza del Señor, La celebración finaliza con la bendición del sacerdote.
se alegra mi espíritu en Dios, mi Salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,


porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí.

Su nombre es Santo, y su misericordia llega


a sus fieles de generación en generación.

Él hace proezas con su brazo:


dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos despide vacíos.
Auxilia a Israel su siervo,
acordándose de la misericordia
—como lo había prometido a nuestros padres—
en favor de Abrahán y su descendencia por siempre.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio ahora y siempre
por los siglos de los siglos. Amén.

Vosotros sois pueblo de Dios 145


Vosotros sois pueblo de Dios

COV
Centro de
Orientación
Vocacional
Catequesis
para jóvenes

146 Cuaderno Pastoral A D V I E N T O - N A V I D A D 2 0 1 4 - 2 0 1 5


Para la PARROQUIA

“La Visitación y el Magnificat”


(Lc 1, 39-56)

Introducción
Objetivos La Iglesia, Pueblo de Dios
El lema del IDE en su primer ciclo es “Vosotros sois Pue- Como nos indica el Catecismo, “Dios quiso santificar y
blo de Dios”, y dado que la Virgen María es vista por la salvar a los hombres no individualmente y aislados, sin
Iglesia como su “figura” perfecta y “su modelo destaca- conexión entre sí, sino hacer de ellos un pueblo para que
dísimo en la fe y en el amor” (LG 53), en este tiempo de le conociera de verdad y le sirviera con una vida santa.
Adviento-Navidad acudiremos al pasaje evangélico de la Eligió pues a Israel para pueblo suyo. Le fue revelando su
Visitación de María a su prima Isabel para, de la mano de persona y su plan a lo largo de su historia y lo fue santi-
ambas madres, ofrecer una sencilla catequesis con cla- ficando” (CIC 781).
ves vocacionales en la respuesta a la llamada de Dios a
Todo esto como preparación y figura de su alianza nueva
seguirle más de cerca en Jesucristo.
y perfecta que iba a realizar en Cristo convocando a las
Para ello, centrados en la Palabra de Dios y el Catecismo gentes de entre los judíos y los gentiles para que se unie-
de la Iglesia Católica, nos basaremos en textos del beato ran en el Espíritu.
Juan Pablo II acerca de la visitación de la Virgen María a
Así, la Iglesia fundada por Jesús, es el nuevo Pueblo de
su prima Isabel: homilías, discursos, ángelus, y de una ma-
Dios, del que se llega a ser miembro (CIC 782), no por el
nera especial, de su Carta encíclica Redemptoris Mater.
nacimiento físico, sino por el “nacimiento de arriba”, “del
Aquellos que son llamados por Cristo a seguirle están agua y del Espíritu”, es decir, por la fe en Cristo y el Bau-
llamados a ser testigos suyos. María, llamada por Dios tismo.
a través de su ángel Gabriel, y testigo de la obra de Dios
Este Pueblo tiene por Cabeza a Jesús el Cristo, y “su ley,
ante su prima Isabel, nos dará claves para que “no en-
es el mandamiento nuevo: amar como el mismo Cristo
tristezcamos al Espíritu Santo de Dios” (Ef 4, 30) y, secun-
mismo nos amó” y “su destino es el Reino de Dios, que él
dando su querer en nosotros, mostremos a Cristo para
mismo comenzó en este mundo, que ha de ser extendido”
bien nuestro y de nuestros hermanos.
(CIC 782).
En este tiempo de Adviento-Navidad, María nos “visita-
rá” con su ejemplo y cuidado maternal, para mostrarnos
cómo manifestar la obra que Dios ha hecho en nosotros
y su paternal solicitud, que no abandona a su pueblo; al
contrario, cuida de los pequeños y los marginados.

Vosotros sois pueblo de Dios 147


Vosotros sois pueblo de Dios

La maternidad de María
respecto de la Iglesia
Y en este Pueblo de Dios, encontramos a María como “Ma- Hay que mirar a María para “contemplar en ella lo que
dre de Cristo, Madre de la Iglesia” (Pablo VI). “Jesucristo, es la Iglesia en su misterio, en su «peregrinación de la fe»,
agonizando en la Cruz, la dio como madre al discípulo y lo que será al final de su marcha”, ya que “la Madre de
con estas palabras: «Mujer, ahí tienes a tu hijo» (Jn  19, Jesús, glorificada ya en los cielos en cuerpo y alma, es la
26-27)” (CIC 964). Será desde ese momento la Madre de imagen y comienzo de la Iglesia que llegará a su plenitud
los todos los nuevos vivientes (mientras que Eva lo era de en el siglo futuro” (CIC 972).
todos los que viven), siendo venerada por la Iglesia vene-
ra como la Madre de su Señor y como su propia Madre.

María “es verdaderamente la Madre de los miembros (de


Cristo) porque colaboró con su amor a que nacieran en
la Iglesia los creyentes, miembros de aquella cabeza”
(LG 53). Y nunca ha dejado de serlo: “Después de la As-
censión de su Hijo, María estuvo presente en los comien-
zos de la Iglesia con sus oraciones” (CIC 965).

Tampoco cuando Ella misma fue llevada a los cielos:


“Esta maternidad de María perdura sin cesar. Con su
asunción a los cielos, no abandonó su misión salvadora,
sino que continúa procurándonos con su múltiple inter-
cesión los dones de la salvación eterna” (CIC 969). “Cree-
mos que la Santísima Madre de Dios, nueva Eva, Madre
de la Iglesia, continúa en el cielo ejercitando su oficio ma-
terno con respecto a los miembros de Cristo (Credo del
Pueblo de Dios, 15).

148 Cuaderno Pastoral A D V I E N T O - N A V I D A D 2 0 1 4 - 2 0 1 5


Para la PARROQUIA

Catequesis
Pequeñez
“Porque ha mirado la humildad de su esclava”
(Lc 1, 48)

Dios llama a los que quiere (Mc 3, 13) y escoge a lo débil Frente al Señor, potente y misericordioso, María manifies-
del mundo para humillar lo poderoso (1Co 1, 27). María ta el sentimiento de su pequeñez: «Proclama mi alma la
es la primera de aquellos «pequeños», de los que Jesús grandeza del Señor; se alegra mi espíritu en Dios, mi sal-
dirá: «Padre ... has ocultado estas cosas a sabios e inte- vador, porque ha mirado la humillación de su esclava»
ligentes, y se las has revelado a pequeños» (Mt 11, 25). (Lc 1,46-48).

Ante la excelencia de María, Isabel comprende también María presenta su situación de pobreza y la conciencia de
qué honor constituye para ella su visita: «¿De dónde a mí su pequeñez ante Dios que, con decisión gratuita, puso su
que la madre de mi Señor venga a mí?» (Lc 1,43). Con la mirada en ella, joven humilde de Nazaret, llamándola a
expresión «mi Señor», Isabel reconoce la dignidad real, convertirse en la madre del Mesías.
más aún, mesiánica, del Hijo de María. Isabel, con su
exclamación llena de admiración, nos invita a apreciar
todo lo que la presencia de la Virgen trae como don a la
vida de cada creyente.

En efecto, «Cristo,... siendo de condición divina, no retu-


vo ávidamente el ser igual a Dios. Sino que se despojó
de sí mismo, tomando la condición de siervo, haciéndose
semejante a los hombres»; concretamente en el Gólgota
«se humilló a sí mismo, obedeciendo hasta la muerte y
muerte de cruz» (cf. Flp 2, 5-8).

Con la expresión Magníficat, versión latina de una pala-


bra griega que tenía el mismo significado, se celebra la
grandeza de Dios, que con el anuncio del ángel revela
su omnipotencia, superando las expectativas y las espe-
ranzas del pueblo de la alianza e incluso los más nobles
deseos del alma humana.

Vosotros sois pueblo de Dios 149


Vosotros sois pueblo de Dios

Capacitada por Dios


“El Poderoso ha hecho obras grandes por mí” (Lc 1, 49))

En aquel que es llamado por Dios, Dios realiza las “obras En María el Espíritu Santo realiza el designio benevolente
grandes”, porque “para Dios nada hay imposible” (Lc 1, 37). del Padre. La Virgen concibe y da a luz al Hijo de Dios
por obra del Espíritu Santo. Su virginidad se convierte en
María, inspirándose en la tradición del Antiguo Testa-
fecundidad única por medio del poder del Espíritu y de la
mento, celebra con el cántico del  Magníficat  las mara-
fe (cf. Lc 1, 26-38; Rom 4, 18-21; Gál 4, 26-28). María sabe
villas que Dios realizó en ella, y revela su experiencia del
que lo ha concebido y dado a luz «sin conocer varón»,
rostro de Dios. Dios no sólo es el Poderoso, pare el que
por obra del Espíritu Santo, con el poder del Altísimo que
nada es imposible, como había declarado Gabriel (cf. Lc
ha extendido su sombra sobre ella (cf. Lc 1, 35).
1,37), sino también el  Misericordioso,  capaz de ternura
y fidelidad para con todo ser humano. María realmente Dios revelará a María el prodigioso embarazo de su prima
experimenta en su vida de un modo concreto cómo Dios anciana, como signo de que para él nada es imposible.
hace maravillas.

¿Qué son esas «obras grandes» realizadas en María por


el Poderoso? La expresión aparece en el Antiguo Testa-
mento para indicar la liberación del pueblo de Israel de
Egipto o de Babilonia. En el Magníficat se refiere al acon-
tecimiento misterioso de la concepción virginal de Jesús,
acaecido en Nazaret después del anuncio del ángel.

El Espíritu Santo preparó a María con su gracia. Convenía


que fuese “llena de gracia” la Madre de Aquel en quien
“reside toda la plenitud de la divinidad corporalmente”
(Col 2, 9). Ella fue concebida sin pecado, por pura gracia,
como la más humilde de todas las criaturas, la más ca-
paz de acoger el don inefable del Omnipotente.

150 Cuaderno Pastoral A D V I E N T O - N A V I D A D 2 0 1 4 - 2 0 1 5


Para la PARROQUIA

La Fe y la respuesta
al Don de Dios
“¡Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas
que le fueron dichas de parte del Señor!” (Lc 1, 45)

Estas palabras se pueden poner junto al apelativo «lle- La fe de María puede  parangonarse  también a  la de
na de gracia» del saludo del ángel. La plenitud de gra- Abraham,  llamado por el Apóstol «nuestro padre en
cia,  anunciada por el ángel, significa el don de Dios la fe» (cf.  Rom  4, 12). Como Abraham «esperando con-
mismo; la fe de María, proclamada por Isabel en la visi- tra toda esperanza, creyó y fue hecho padre de muchas
tación, indica como la Virgen de Nazaret ha respondido naciones» (cf. Rom 4, 18), así María, en el instante de la
a este don. anunciación, después de haber manifestado su condición
de virgen («¿cómo será esto, puesto que no conozco va-
Isabel, proclamándola «bendita entre las mujeres», in-
rón?»), creyó que por el poder del Altísimo, por obra del
dica la razón de la bienaventuranza de María en su fe:
Espíritu Santo, se convertiría en la Madre del Hijo de Dios
«¡Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que le
según la revelación del ángel: «el que ha de nacer será
fueron dichas de parte del Señor!» (Lc 1,45). La grandeza
santo y será llamado Hijo de Dios» (Lc 1, 35).
y la alegría de María tienen origen en el hecho de que ella
es la que cree. Sin embargo las palabras de Isabel «Feliz la que ha creí-
do» no se aplican únicamente a aquel momento concre-
«Cuando Dios revela hay que prestarle la obediencia de
to de la anunciación, ya que la anunciación representa
la fe» (Rom 16, 26; cf. Rom 1, 5; 2Cor 10, 5-6), por la que el
el momento culminante de la fe de María a la espera de
hombre se confía libre y totalmente a Dios. Esta descrip-
Cristo, pero es además el punto de partida, de donde ini-
ción de la fe encontró una realización perfecta en María.
cia todo su «camino hacia Dios», todo su camino de fe.
Ante las palabras del ángel “vas a concebir en el seno y
vas a dar a luz un hijo” (Lc 1, 31), María las acoge con su
fiat por medio de la fe, convirtiéndola en la «Madre del
Señor». Por medio de la fe se confió a Dios sin reservas y
«se consagró totalmente a sí misma a la persona y a la
obra de su Hijo».

Vosotros sois pueblo de Dios 151


Vosotros sois pueblo de Dios

La voluntad de Dios
”No quiere que nadie se pierda” (2Pe 3, 9)

La voluntad del llamado busca lo mismo que la volun- servido, sino a servir” (Mt 20, 28), dirá Jesús a sus discípu-
tad de Dios. Quiere lo que Dios quiere. La Visitación nos los; pero su Madre ya habrá realizado perfectamente esta
presenta otro aspecto de la vida interior de María: su ac- actitud del Hijo.
titud de servicio humilde y de amor desinteresado para
Y si reflexionamos con particular atención sobre el pasaje
quien se encuentra en necesidad.
de la Carta a los Romanos (cf. Rom 12, 9-13), nos damos
María se puso en camino para dirigirse a la casa de Isabel, cuenta de que brota de él una imagen eficaz del compor-
ciertamente por una necesidad del corazón, para prestar- tamiento de María Santísima, para nuestra edificación:
le un servicio afectuoso, como de hermana, en aquellos su caridad no tuvo ficciones; amaba profundamente a
meses de avanzado embarazo. En su espíritu sensible y los otros; ferviente de espíritu, servía al Señor; alegre en
gentil florece el sentimiento de la solidaridad femenina, la esperanza; fuerte en la tribulación; perseverante en la
característico de esa circunstancia. Pero sobre ese fon- oración; solícita para las necesidades de los hermanos.
do psicológico se inserta probablemente la experiencia
María es el modelo de la Iglesia que, con las obras de
de una especial comunión establecida entre ella e Isabel
misericordia y caridad, trae al mundo la paz de Cristo
con el anuncio del ángel: el hijo que esperaba Isabel será
salvador.
precursor de Jesús y el que lo bautizará en el Jordán.
¡Cuántos hijos e hijas de la Iglesia, en estos dos mil años,
Hacerse prójimo de la persona necesitada: éste es el man-
han testimoniado el amor del Padre celestial en las múl-
damiento que Cristo dio a todo discípulo.
tiples fronteras de la solidaridad! Se trata de una especie
“A Dios nunca le vio nadie; si nosotros nos amamos mu- de gran «visitación», que se extiende al mundo entero,
tuamente, Dios permanece en nosotros... Y nosotros te- irradiando el misterio de Dios, que se hace prójimo del
nemos de El este precepto: que quien ama a Dios, ame hombre y sana sus heridas materiales y morales.
también a su hermano” (1Jn  4, 12.21), dirá San Juan
En la Visitación vemos a dos mujeres que han recibido de
Evangelista. Pero ¿quién mejor que María había realizado
Dios el Don de la maternidad, tal y como aquellos que
este mensaje? ¿Y quién, sino Jesús, a quien Ella llevaba en
son llamados por Dios a seguirle más de cerca en Cristo,
el seno, la apremiaba, la incitaba, la inspiraba esta conti-
y pueden también experimentar el haber recibido la ma-
nua actitud de servicio generoso y de amor desinteresado
ternidad y paternidad espiritual.
hacia los otros? “El Hijo del hombre no ha venido a ser

152 Cuaderno Pastoral A D V I E N T O - N A V I D A D 2 0 1 4 - 2 0 1 5


Para la PARROQUIA

Los pobres y pequeños:


Fidelidad de Dios destinatarios de Dios
“Como lo había prometido a nuestros padres” (Lc 1, 55) “Enaltece a los humildes” (Lc 1, 52)

El cántico exalta el cumplimiento de las promesas y la EL Señor indica Isabel a María como la destinataria de
fidelidad de Dios hacia el pueblo elegido. María, colmada sus cuidados: “Ya está de seis meses la que llamaban es-
de dones divinos, no se detiene a contemplar solamente téril” (Lc 1, 36). También a nosotros el Señor nos ha indi-
su caso personal, sino que comprende que esos dones son cado y seguirá indicándonos a las personas con las que
una manifestación de la misericordia de Dios hacia todo debemos ser testigos suyos, para que en nosotros y en
su pueblo. En ella Dios cumple sus promesas con una fi- ellas crezcan la fe y la gratitud hacia su misericordia infi-
delidad y generosidad sobreabundantes. nita y omnipotente.

El “Magníficat”, pronunciado por María y escuchado por


Isabel, es el canto de la esperanza de todos los pobres,
los enfermos y los que sufren en el mundo, que exultan
de alegría porque saben que Dios está junto a ellos como
Salvador.

Con su lectura sapiencial de la historia, María nos lleva a


descubrir los criterios de la misteriosa acción de Dios. El
Señor, trastrocando los juicios del mundo, viene en auxi-
lio de los pobres y los pequeños, en perjuicio de los ricos y
los poderosos, y, de modo sorprendente, colma de bienes
a los humildes, que le encomiendan su existencia (cf. Re-
demptoris Mater, 37).

Estas palabras del cántico, a la vez que nos muestran en


María un modelo concreto y sublime, nos ayudan a com-
prender que lo que atrae la benevolencia de Dios es sobre
todo la humildad del corazón. Los humildes son siempre
los primeros en recibirle: los pastores, los magos, Simeón
y Ana, los esposos de Caná y los primeros discípulos.

Vosotros sois pueblo de Dios 153


Vosotros sois pueblo de Dios

El dinamismo del Amor


“Se puso en camino María y se fue con prontitud”
(Lc 1, 39)

El que es llamado por Dios, necesita hacer del DON reci- que Lucas, con esta expresión, quiere subrayar el impulso
bido de Dios, un DON donado. vigoroso que lleva a María, bajo la inspiración del Espíri-
tu Santo, a dar al mundo el Salvador.
Cuando uno recibe la llamada de Dios a consagrarse total-
mente a Él, a pertenecerle radicalizando la consagración San Ambrosio dice del viaje de María: “Alegre de cumplir
realizada en su bautismo, lo primero que experimenta es su deseo, delicada en su deber, diligente en su alegría,
su Amor, en medio de la pobreza personal. Un Amor que se apresuró hacia la montaña. ¿Adónde, sino hacia las
desborda todo deseo. Porque Dios nos da más de lo que cimas, debía tender con prisa la que ya estaba llena de
podemos incluso desear y perdona amorosamente nues- Dios? La gracia del Espíritu Santo no conoce obstáculos
tras flaquezas. Y ese Amor no deja pasivo, sino que lleva que retrasen el paso” (Expositio Evangelii secundum Lu-
a la necesidad de mostrarlo a los demás. De no guardarlo cas, II, 19; CCL 14, pág. 39).
para sí, de llevar a Cristo a los demás, de acercar a los de-
María, movida por la caridad, se dirige a la casa de su pa-
más a Cristo, el verdadero “tesoro escondido” o “la perla
riente, y realiza el viaje «con prontitud». Y es que “el amor
preciosa” por la que merece la pena venderlo todo.
de Cristo nos apremia” (2Co 5, 14) como dirá san Pablo a
Al responder “Sí” al plan divino de consagración, el lla- los Corintios. Apenas ha sabido por el Arcángel Gabriel
mado comienza a ocupar su lugar de ciudad situada en el estado de su pariente Isabel, se pone inmediatamente
la cima de un monte o como lámpara en el candelero, en camino hacia la montaña, para llegar “con prisa” a su
para que alumbre a todos. No puede ocultarse. Su luz co- ciudad de Judea, la actual “Ain Karim”.
mienza a brillar delante de los hombres para que acaben
La dirección del viaje de la Virgen santísima es particu-
encontrándose con Dios.
larmente significativa: será de Galilea a Judea, como el
El evangelista, describiendo la salida de María hacia camino misionero de Jesús (cf. Lc 9,51). En efecto, con su
Judea, usa el verbo  anístemi, que significa  levantarse, visita a Isabel, María realiza el preludio de la misión de
ponerse en movimiento. Considerando que este verbo Jesús y, colaborando ya desde el comienzo de su mater-
se usa en los evangelios para indicar la resurrección de nidad en la obra redentora del Hijo, se transforma en el
Jesús (cf. Mc 8, 31; 9, 9.31; Lc 24, 7.46), podemos suponer modelo de quienes en la Iglesia se ponen en camino para

154 Cuaderno Pastoral A D V I E N T O - N A V I D A D 2 0 1 4 - 2 0 1 5


Para la PARROQUIA

Dios obra desde lo que pasa


desapercibido
“Se puso en camino María y se fue con prontitud”
(Lc 1, 39)

llevar la luz y la alegría de Cristo a los hombres de todos “Porque, apenas llegó a mis oídos la voz de tu saludo,
los lugares y de todos los tiempos. saltó de gozo el niño en mi seno”. (Lc 1, 44). Isabel atri-
buyó a la voz de María que el niño “saltó” en su seno. Un
También María, aun teniendo conciencia de la altísima
saludo. Dios siempre obra en lo sencillo, en lo que pasa
dignidad que se le había concedido, ante el anuncio del
desapercibido. No se hace visible a Elías en el fuego, el
ángel se declara de forma espontánea “esclava del Se-
huracán o el terremoto, sino en la suave brisa (1Re 19,
ñor”. Se entregó a sí misma para servir al Misterio de la
11-12). A través, de la sencillez de “un saludo” es capaz de
Redención y en éste compromiso de servicio Ella incluye
donar el Espíritu Santo.
también su propósito de servir al prójimo, como lo de-
muestra la relación que guardan el episodio de la Anun-
ciación y el de la Visitación. María se pone en camino y
“de prisa” (Lc 1, 39) para ayudar a su prima en los pre-
parativos del nacimiento del niño, con plena disponibili-
dad. Un modelo sublime de servicio.

Poniéndose en camino para servir, María anuncia a Aquel


que dirá de sí mismo: “El Hijo del hombre no ha venido a
ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate por
muchos” (Mc 10, 45; cf. Mt 20, 28). En la vida de Jesús, la
voluntad de servir es constante y sorprendente. En efecto,
como Hijo de Dios, hubiera podido con razón hacer que le
sirvieran. Jesús no quiere ser servido, sino que desea ser-
vir hasta el punto de entregar totalmente su vida.

Vosotros sois pueblo de Dios 155


Vosotros sois pueblo de Dios

Frutos de la Visitación
Alegría
«Cuando oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el por obra del Espíritu Santo, y que comienza ya a derrotar
niño en su seno» (Lc 1,41). El saludo de María suscita en lo que es la raíz del miedo, de la angustia, de la tristeza:
el hijo de Isabel un salto de gozo: la entrada de Jesús en el pecado, la esclavitud más humillante para el hombre.
la casa de Isabel, gracias a su Madre, transmite al profeta
La gracia de la Encarnación, después de haber inundado
que nacerá la alegría que el Antiguo Testamento anuncia
a María, lleva salvación y alegría a la casa de Isabel. El
como signo de la presencia del Mesías.
Salvador de los hombres, oculto en el seno de su Madre,
Ante el saludo de María, también Isabel sintió la alegría derrama el Espíritu Santo y produce la alegría que unió a
mesiánica y «quedó llena de Espíritu Santo; y exclaman- las dos madres en aquel encuentro, como fruto del amor
do con gran voz, dijo: “Bendita tú entre las mujeres y ben- que vibraba en sus corazones.
dito el fruto de tu seno”» (Lc 1,41-42).
Se trataba del Espíritu-Amor trinitario, que se revelaba en
La atmósfera que empapa el episodio evangélico de la los umbrales de la “plenitud de los tiempos” (Gál 4, 4), in-
Visitación es la alegría: el misterio de la Visitación es un augurada en el misterio de la encarnación del Verbo. Ya en
misterio de gozo. Juan el Bautista exulta de alegría en el aquel feliz momento se realizaba lo que Pablo diría des-
seno de Santa Isabel; ésta, llena de alegría por el don de pués: “El fruto del Espíritu es amor, alegría, paz” (Gál 5, 22).
la maternidad, prorrumpe en bendiciones al Señor; Ma-
Del alma de María brota un canto de júbilo, el Magnificat,
ría eleva el Magníficat, un himno todo desbordante de la
en el que también ella expresa su alegría: “Mi espíritu se
alegría mesiánica.
alegra en Dios mi salvador” (Lc 1, 47). Así, mientras la tur-
El encuentro de las dos Madres es también el encuentro bación por la incredulidad parece reflejarse en el mutismo
entre el Precursor y el Mesías que, por la mediación de su de Zacarías, María irrumpe con la alegría de su fe pronta y
Madre, comienza a obrar la salvación haciendo exultar de disponible: «Entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel»
alegría a Juan el Bautista todavía en el seno de la madre. (Lc 1,40). De hecho Isabel le dirá: “Feliz la que ha creído”.

La escena presenta rasgos de un gozoso acontecimiento El cántico Magníficat es la respuesta de la Virgen al


salvífico, que supera el sentimiento espontáneo de la sim- misterio de la Anunciación: el ángel la había invitado a
patía familiar. Entonces ¿cuál es la misteriosa fuente ocul- alegrarse; ahora María expresa el júbilo de su espíritu en
ta de esta alegría? Es Jesús, a quien María ya ha concebido Dios, su salvador. Su alegría nace de haber experimenta-
do personalmente la mirada benévola que Dios le dirigió
a ella, criatura pobre y sin influjo en la historia.

156 Cuaderno Pastoral A D V I E N T O - N A V I D A D 2 0 1 4 - 2 0 1 5


Para la PARROQUIA

Jesucristo
En la Visitación, la Virgen lleva a la madre del Bautista Donde está María, allí está Cristo; y donde está Cristo, allí
el Cristo, que derrama el Espíritu Santo. Las mismas pa- está su Espíritu Santo, que procede del Padre y de él en el
labras de Isabel “apenas llegó a mis oídos la voz de tu misterio sacrosanto de la vida trinitaria. “Ella es madre
saludo, saltó de gozo el niño en mi seno”, expresan bien allí donde Él es Salvador y Cabeza del Cuerpo místico”
este papel como mediadora de María. En su gran miseri- (CIC 973). Por medio de María, el Espíritu Santo comienza
cordia, Dios ha visitado y redimido a su pueblo. a poner en comunión con Cristo a los hombres “objeto del
amor benevolente de Dios” (cf. Lc 2, 14).
La expresión «a la región montañosa» (Lc 1,39), en el
contexto lucano, es mucho más que una simple indica- En María, el Espíritu Santo manifiesta al Hijo del Padre
ción topográfica, pues permite pensar en el mensajero hecho Hijo de la Virgen. Ella es la zarza ardiente de la teo-
de la buena nueva descrito en el libro de Isaías: «¡Qué fanía definitiva: llena del Espíritu Santo, presenta al Ver-
hermosos son sobre los montes los pies del mensajero bo en la humildad de su carne dándolo a conocer a los
que anuncia la paz, que trae buenas nuevas, que anuncia pobres (cf. Lc 2, 15-19) y a las primicias de las naciones
salvación, que dice a Sión: “Ya reina tu Dios”!» (Is 52,7). (cf. Mt 2, 11) (CIC 724).

San Lucas parece invitar a ver en María a la primera evan-


gelista, que difunde la  buena nueva, comenzando los
viajes misioneros del Hijo divino. María es portadora de
una Buena Noticia, que tiene rostro humano: Jesucristo.

Al hacerse hombre, el Hijo de Dios ha venido a visitar a


cada una de las personas y se ha convertido para cada
una de ellas en “la Puerta”: Puerta de la vida, Puerta de
la salvación. Si el hombre quiere encontrar la salvación,
debe entrar a través de esta Puerta. Cada uno está invita-
do a cruzar este umbral.

Vosotros sois pueblo de Dios 157


Vosotros sois pueblo de Dios

El Espíritu Santo Nacimiento de nuevos testigos


“En cuanto oyó Isabel el saludo de María, (...) quedó llena «Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu
de Espíritu Santo” (Lc 1, 41). El encuentro entre la Virgen y seno» (cf. Lc 1, 40-42).
su prima Isabel es una especie de “pequeño Pentecostés”.
Isabel da testimonio de Jesús. Esta exclamación o acla-
Al quedar llena de Espíritu Santo, Isabel exclamará «con mación de Isabel entraría posteriormente en el Ave Ma-
gran voz», manifestando así un entusiasmo y una ale- ría, como una continuación del saludo del ángel, convir-
gría que son también fruto del Espíritu Santo. Además, la tiéndose así en una de las plegarias más frecuentes de la
presencia del Espíritu en Isabel hace saltar de gozo al hijo Iglesia.
que lleva en su seno.
Pero más significativas son todavía las palabras de Isa-
bel en la pregunta que sigue: «¿de dónde a mí que la ma-
dre de mi Señor venga a mí?»(Lc 1, 43). Isabel da testimo-
nio de María: reconoce y proclama que ante ella está la
Madre del Señor, la Madre del Mesías.

158 Cuaderno Pastoral A D V I E N T O - N A V I D A D 2 0 1 4 - 2 0 1 5


Para la PARROQUIA

La Cruz que lleva a la bienaventuranza


Aquel que lo deja todo para seguir al Señor recibe aho- Al mismo tiempo, sin embargo, ya al comienzo de su vida,
ra cien veces más que lo dejado, persecuciones y la vida el Hijo de María —y con él su Madre— experimentarán
eterna (Mc 10, 30). en sí mismos la verdad de las restantes palabras de Si-
meón: «Señal de contradicción» (Lc 2, 34). El anuncio de
Así María avanzará durante toda la vida en la “peregri-
Simeón parece como un segundo anuncio a María, dado
nación de la fe” (LG, 58), mientras su queridísimo Hijo,
que le indica la concreta dimensión histórica en la cual
incomprendido, calumniado, condenado, crucificado, le
el Hijo cumplirá su misión, es decir en la incomprensión
señalará, día tras día, un camino doloroso, premisa ne-
y en el dolor. Le revela también que deberá vivir en el
cesaria para esa glorificación cantada en el Magnificat:
sufrimiento su obediencia de fe al lado del Salvador que
“todas las generaciones me llamarán bienaventurada”
sufre, y que su maternidad será oscura y dolorosa.
(Lc 1, 48).
A los pies de la Cruz María participa por medio de la fe en
María nos enseña a saber recoger, en la fe, la paradoja
el desconcertante misterio de este despojamiento. Es ésta
de la alegría cristiana, que nace y florece del dolor, de la
tal vez la más profunda «kénosis» de la fe en la historia
renuncia, de la unión con su Hijo crucificado.
de la humanidad. Por medio de la fe la Madre participa
Simeón se dirige a María con estas palabras: «Este está en la muerte del Hijo, en su muerte redentora; pero a dife-
puesto para caída y elevación de muchos en Israel, y rencia de la de los discípulos que huían, era una fe mucho
para ser  señal de contradicción... a fin de que queden más iluminada. Jesús en el Gólgota, a través de la Cruz,
al descubierto las intenciones de muchos corazones»; y ha confirmado definitivamente ser el «signo de contra-
añade con referencia directa a María: «y a ti misma una dicción», predicho por Simeón. Al mismo tiempo, se han
espada te atravesará el alma» (Lc 2, 34-35). Las palabras cumplido las palabras dirigidas por él a María: «¡y a ti
de Simeón dan nueva luz al anuncio que María ha oído misma una espada te atravesará el alma!».
del ángel: Jesús es el Salvador, es «luz para iluminar»
a los hombres. ¿No es aquel que se manifestó, en cier-
to modo, en la Nochebuena, cuando los pastores fueron
al establo? ¿No es aquel que debía manifestarse todavía
más con la llegada de los Magos del Oriente? (cf. Mt 2,
1-12).

Vosotros sois pueblo de Dios 159


Vosotros sois pueblo de Dios

COV
Centro de
Orientación
Vocacional
Catequesis
para niños

160 Cuaderno Pastoral A D V I E N T O - N A V I D A D 2 0 1 4 - 2 0 1 5


Para la PARROQUIA

“La Visitación y el Magnificat”


(Lc 1, 39-56)

María visita a Isabel (Lc 1, 39-56) Catequesis


“En aquellos mismos días, María se levantó y se puso en El texto habla de la visita de María a su prima Isabel. Las
camino de prisa hacia la montaña, a una ciudad de Judá; dos se conocían bien; sin embargo en este encuentro des-
entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. Aconteció cubren entre ellas un misterio que todavía no conocían
que, en cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la y que les llenó de inmensa alegría. Se trata del misterio
criatura en su vientre. Se llenó Isabel de Espíritu Santo y, que ambas llevan en sus entrañas y que es esencial para
levantando la voz, exclamó: «¡Bendita tú entre las muje- poner en marcha el Plan de Dios para la salvación de la
res, y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para humanidad.
que me visite la madre de mi Señor? Pues, en cuanto tu
saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en Isabel gesta en su seno al que será el precursor de Jesús:
mi vientre. Bienaventurada la que ha creído, porque lo Juan el Bautista. Era imposible esta concepción desde el
que le ha dicho el Señor se cumplirá». punto de vista humano puesto que Isabel ya hemos visto
que era estéril y el matrimonio de avanzada edad. Pero
María dijo: «Proclama mi alma la grandeza del Señor, se el anuncio del ángel Gabriel se cumple porque tanto ella
alegra mi espíritu en Dios mi salvador; porque ha mirado como su esposo Zacarías pedían en la oración esta gra-
la humildad de su esclava. Desde ahora me felicitarán to- cia al Señor en la confianza de ser escuchados.
das las generaciones, porque el Poderoso ha hecho en mí;
su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de El ángel Gabriel, mensajero de Dios, que anunció a Zaca-
generación en generación. Él hace proezas con su brazo: rías que su mujer Isabel concebiría un hijo (Juan el Bau-
dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a tista), es el mismo que más tarde se aparecería también
los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrien- a María y le anunciará que concebirá a Jesús. En ambos
tos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos. anuncios Gabriel saluda con la misma expresión de áni-
Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia mo y confianza: “No temas”.
—como lo había prometido a nuestros padres— en favor
El ángel le anuncia a María que va a concebir en su seno
de Abrahán y su descendencia por siempre».
a Jesús y también le comunica que su prima Isabel está
María se quedó con ella unos tres meses y volvió a su embarazada “del sexto mes”. Tras darle al ángel su “SÍ”
casa”. como respuesta a Dios, María concibe en sus entrañas
vírgenes al que será el Mesías esperado por Israel, a Jesús

Vosotros sois pueblo de Dios 161


Vosotros sois pueblo de Dios

hombre verdadero y Verbo de Dios a la vez, al Salvador Los cristianos debemos vivir siempre en actitud de gozo,
y Redentor del mundo. Inmediatamente y llena de gozo, de alegría, de alabanza al Señor. “Un cristiano triste es
María no se queda quieta sino que se pone en pie y sale un triste cristiano”. El cristiano auténtico se caracteriza
de su casa, al encuentro de su prima Isabel para servirle, por su alegría que es el fruto y la expresión de la paz in-
ya que es mayor en edad y en estado avanzado de em- terior que Dios concede a quienes se esfuerzan en amarle
barazo. y a servirle ofreciendo amor a los demás. Lo que carac-
teriza, pues, el encuentro de María e Isabel es la actitud
En esta decisión María pone en acción su amor. Isabel
de fe, de alegría, y de exultante celebración. Ved sino el
vive en las montañas de Judá y María en Nazaret lo
canto del Magníficat —esta preciosa oración en forma de
que supone para ella recorrer cien kilómetros ¡que no es
cántico de alabanza y acción de gracias al Dios tan bue-
poco para una jovencita embarazada! Pero el amor es el
no— : “Alaba mi alma la grandeza del Señor y mi espíritu
amor... No hay amor a Dios si no hay amor, perdón y soli-
se alegra en Dios mi salvador... porque ha hecho en mi
daridad con los hermanos. El Evangelista Juan deja muy
favor cosas grandes el Poderoso...”.
clara esa verdad: “Si alguno dice: «Yo amo a Dios», y odia
a su hermano, es un mentiroso; pues quien no ama a su Este texto nos enseña que Jesús viene a nuestro encuen-
hermano, a quien ve, no puede amar a Dios a quien no tro a través de su Madre, María.
ve” (1Jn 4,20).

Cuando llega a casa de su prima, ella es la que saluda


primero, dejando que Juan desde el vientre escuche la
voz de la “Madre de mi Señor”. Debió ser una voz dulce,
llena de amor y causa de alegría. Nosotros sabemos que
María, nuestra Madre, es dulce, nos ama y nos acerca a
Jesús, como hizo con Juan.

162 Cuaderno Pastoral A D V I E N T O - N A V I D A D 2 0 1 4 - 2 0 1 5


Para la PARROQUIA

Dinámica

Realizaremos un juego dividido en 2 etapas. Los niños se


dividirán en grupos de 5-6 e irán realizando las pruebas.

1. La Anunciación 2. La Visitación
María recibe del ángel: En el encuentro de María con Isabel tendremos 4 pruebas
positivas, que refuerzan lo que ya tenían y que se mani-
– ALEGRÍA
fiestan en la Visitación:
– VIDA
– ENTREGA – ALEGRÍA-VIDA. Hacer con mímica los números (mo-
viendo el “trasero”). Cuando acaban se les reparten
– VALENTÍA
chuches para compartir.
Se le entrega a cada niño 4 comodines que son estos 4
dones (4 tarjetas a cada grupo). De camino se enfrentará – AMOR-ENTREGA. Deberán escribir un mensaje bo-
con 4 pruebas que tendrá que superar. Contarán con ayu- nito a algún miembro de su grupo y buscar un mo-
da de los comodines en caso de no superar la prueba, de mento especial del día para dárselo.
forma que siempre podrán pasar a la prueba siguiente. – COMPAÑÍA-AYUDA. Trasvase de agua de vaso en
vaso. Cada miembro del grupo tiene un vaso en la
Las 4 pruebas son las siguientes:
boca y va vertiéndola sin ayuda de las manos al
– TRISTEZA. Hacer reír a 5 monitores sin tocarles compañero de al lado. Al acabar agua fresquita
(carasas, bromas, chistes,…). para todos.
– COMODIDAD. Elaborar un tipo de “muixeranga” – ORACIÓN-ENCUENTRO. Buscar en la Biblia 4 pa-
inventada y aguantar en equilibrio el tiempo sajes evangélicos o textos a decidir por el monitor.
que establezca el monitor. Hacer un cartel con el texto que más les haya gus-
– MIEDO. Con los ojos vendados probar y adivinar tado y colgarlo en el oratorio para que lo puedan
6 sabores distintos (colacao, café, sal, azúcar, leer otros grupos.
canela y ajo).
– PEREZA. Contestar preguntas y operaciones
matemáticas mientras están saltando, sin
parar de saltar.

Vosotros sois pueblo de Dios 163


Vosotros sois pueblo de Dios

Comisión
Diocesana
de Misiones Adviento Misionero 2014
La propuesta que hace este año Infancia Misionera para
vivir el Adviento Misionero con los niños está pensada
para utilizarla tanto en la eucaristía, como en la cateque-
sis o en los centros escolares.

Si se hace durante la eucaristía, la “ambientación” pue-


de usarse a modo de monición de entrada; el “gesto”, en
el momento de la celebración que se indica; y el “com-
promiso” se puede proponer en la homilía o al final de
la celebración. Si se utiliza fuera de la eucaristía, puede
resultar útil para un breve encuentro de oración con los
niños, realizando las adaptaciones necesarias.

164 Cuaderno Pastoral A D V I E N T O - N A V I D A D 2 0 1 4 - 2 0 1 5


Para la PARROQUIA

Objetivos Sembradores de estrellas


Proporcionar a los agentes de pastoral una ayuda para Para que los niños se sientan pequeños misioneros, se les
que los niños descubran la naturaleza del Adviento como propone participar en esta actividad, que se lleva a cabo
tiempo de preparación personal y comunitaria para reci- justo unos días antes de la Navidad. Se trata de poner
bir a Jesús en Navidad. a los transeúntes una estrellita en la solapa, para com-
partir la alegría navideña y recordar a todos la Buena
Desde una perspectiva misionera, podemos integrar esta
Nueva: el nacimiento de Jesús. Con este gesto, los niños
actividad en el proceso de preparación de la Jornada
también transmiten esa alegría en nombre de los misio-
de Infancia Misionera, teniendo presente el lema de este
neros repartidos por el mundo. Que el anuncio de la Na-
año, “Yo soy uno de ellos”.
vidad y su esperanza inunde las calles y llegue a todos
Colaborar con los educadores para que los niños se fami- con gratuidad. Es bueno recordar que no se pide nada,
liaricen con la Palabra de Dios, se inicien en la oración y solo una sonrisa.
asuman algún compromiso misionero.

Vosotros sois pueblo de Dios 165


Vosotros sois pueblo de Dios

Primer domingo de Adviento


30 de noviembre

“Vigilad”
Ambientación
Comenzamos hoy el Adviento, el tiempo de preparación Pan y vino: Presentamos el pan y el vino que se trans-
para la Navidad. Y lo hacemos encendiendo la primera formarán en el Cuerpo y la Sangre de Cristo. Este es el
vela de la corona de Adviento. Estas velas nos irán recor- alimento que nos permitirá mantenernos muy atentos
dando que lo primero que necesitamos para prepararnos durante el tiempo de Adviento para preparar bien la lle-
bien y poder celebrar el nacimiento de Jesús es “vigilar”, gada de Jesús en Navidad.
estar muy atentos, para darnos cuenta de que Él quiere
estar entre nosotros, y para descubrir los lugares y las Compromiso
personas en las que Él va a nacer. Estar atentos a todo lo que tenemos a nuestro alrededor:
lo que sucede en nuestras calles, en la casa, en la iglesia...
Gesto
Mirar las caras y los gestos de la gente; observar la natu-
(en el ofertorio)
raleza, los animales, la luz...
(Proponemos presentar el pan y el vino y una cartulina
con la palabra “Vigilad”. La cartulina estará escrita con Estar alerta por si alguien necesita nuestra ayuda.
colores vivos y por las dos caras, de modo que al presen- Rezar esta semana por los niños del mundo que no saben
tarla se lea desde todos los puntos. Se sugiere acercarla que Jesús va a nacer.
al altar desde el fondo de la iglesia y llevándola elevada,
para que llame la atención a los presentes).

“Vigilad”: Ésta es la invitación que Jesús nos hace al co-


mienzo del Adviento. Esta palabra permanecerá durante
este tiempo junto a las velas que componen la corona,
recordándonos que tenemos que estar vigilando, para
que cuando llegue Jesús nos encuentre bien preparados.

166 Cuaderno Pastoral A D V I E N T O - N A V I D A D 2 0 1 4 - 2 0 1 5


Para la PARROQUIA

Segundo domingo de Adviento


7 de diciembre

“Preparad el camino”
Ambientación Compromiso
Encendiendo la segunda vela descubrimos que vamos La semana pasada hemos vigilado para descubrir las
avanzando en el camino del Adviento. Estamos prepa- necesidades de los demás, acordándonos también de los
rando la senda que conduce a la Navidad. Ello supone niños de los países de misión. Esta semana, como prepa-
que tenemos que apartar todos los obstáculos que nos ración a vivir plenamente la Navidad, proponemos llevar
puedan impedir acercarnos a Jesús y abrirle las puertas a cabo alguna acción concreta: ayudar en casa, ir a ver
de nuestro corazón. También en la vida de los demás pue- a los abuelos, visitar a un niño enfermo en un hospital,
de haber dificultades que les impiden acoger a Jesús. A dar tu bocadillo a un mendigo... Nos ayudará pensar en
nosotros nos toca ayudarles a vencerlas. el lema de Infancia Misionera 2015, “Yo soy uno de ellos”.

Gesto Entregar la revista Gesto a los niños.


(en el momento de rezar el padrenuestro)
En el padrenuestro nos dirigimos a Dios como Padre de
todos, con las palabras que Jesús nos enseñó. Esto quiere
decir que todos somos hermanos y, por tanto, hemos de
amarnos, de ayudarnos, de cuidarnos, de hacer posible
que Él se haga presente en cada corazón. Todos los niños
del mundo son amados por Dios, y nosotros somos “uno
de ellos”. Por eso, vamos a unir nuestras manos, y como
una única familia, le decimos con mucha confianza: Pa-
dre nuestro...

Vosotros sois pueblo de Dios 167


Vosotros sois pueblo de Dios

Tercer domingo de Adviento


14 de diciembre

“Estad alegres”
Ambientación Compromiso
Próximos ya a la Navidad, la Palabra de Dios de este do- Conocer la labor que hacen los niños misioneros, que
mingo nos invita a estar alegres. Quien espera la visita de siempre muestran con alegría que son amigos de Jesús.
Jesús en su corazón no puede estar triste, y quien anun- Leer el Decálogo del Niño Misionero y elegir las tres pro-
cia el Evangelio lo tiene que hacer con alegría. También puestas que más les gusten y ponerlas en práctica.
nos tiene que llenar de alegría saber que por el mundo
Buscar el nombre de un misionero y conocer su labor y
entero los misioneros y misioneras están entregando su
entrega. En cada número de la revista Gesto encontrarán
vida para llevar el Evangelio a todos, para anunciar que
la vida de uno de ellos. También pueden llevar a cabo
Dios es amor. Al encender la tercera vela se nos invita a
esta acción recordando la vida de san Francisco Javier,
participar alegres, escuchando atentamente lo que Jesús
Patrón de las Misiones.
nos va a decir.

Gesto
(al finalizar la eucaristía)
Al concluir la celebración, el sacerdote invita a los niños,
acompañados por los catequistas, a distribuirse por las
puertas de la iglesia y a ir dando la paz a todos los que
van saliendo, regalándoles una sonrisa como signo de
nuestra alegría cristiana.

El sacerdote también les anima a participar en la activi-


dad de “Sembradores de Estrellas”, poniendo en práctica
el ser un niño misionero.

168 Cuaderno Pastoral A D V I E N T O - N A V I D A D 2 0 1 4 - 2 0 1 5


Para la PARROQUIA

Cuarto domingo de Adviento


21 de diciembre
Sembradores de Estrellas

“Hágase en mí”
Ambientación Canto:
Villancico.
Encendemos las cuatro velas de la corona de Adviento.
Todo nos indica que estamos ya muy cerca de la Navi- Saludo:
dad. Hoy nos unimos a la Virgen María, que acogió el
En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo.
anuncio del ángel Gabriel y aceptó con fe ser la Madre
Amén.
de Dios. De Ella nacerá Jesús en Belén. También nosotros
queremos acoger a Jesús en nuestro corazón, y por eso Queridos niños y niñas
decimos, como María, “hágase en mí según tu palabra”. (queridos jóvenes, queridos padres...):
Gesto Todos los que hoy nos encontramos aquí somos Sem-
(en la acción de gracias) bradores de Estrellas, porque queremos transmitir a los
Después de la comunión, tras un momento de silencio, se demás la alegría que supone ser amigo de Jesús. Por
reza el magníficat. Brevemente se explica a los niños qué eso, vamos a salir por las calles y, con nuestros cantos
es el magníficat; lo puede recitar alguno de ellos, o divi- y nuestra sonrisa, sembraremos estrellas en el corazón
dirlo por estrofas, o entregarlo fotocopiado para rezarlo de las personas que se crucen con nosotros. Y lo haremos
en común. Es buena ocasión para recordar a los niños en nombre de todos los misioneros que están llenando
que María es la Reina de las Misiones. tantos rincones del mundo con la alegría del Evangelio.

Compromiso En un momento de silencio, pedimos a Dios la fuerza ne-


cesaria para emprender con ilusión la misión de anunciar
Animar a los niños a realizar algún pequeño sacrificio que Jesús nace para todos en Navidad.
como muestra de amor al Niño Jesús que va a nacer.Po-
demos utilizar la “Hucha del Compartir” de Infancia Mi-
sionera, y poner en ella lo que hemos ahorrado en estos
días de Adviento privándonos de algún capricho. Explicar
a los niños el sentido de la hucha y para qué se empleará
el dinero que depositen en ella.

Vosotros sois pueblo de Dios 169


Vosotros sois pueblo de Dios

Cuento:
Misterio (Autora: Laura Magdalena Miguel)

Melchor había dejado preparadas todas sus cosas para De pronto Melchor anunció: “La estrella ha parado”. En
salir de noche. Entonces podría volver a ver aquella es- el horizonte se distinguía un pueblo, pero ninguna torre
trella que tanto le intrigaba y que parecía querer indicar- de ningún palacio suntuoso presagiaba la presencia en
le algo. Al terminar la tarde, Melchor subió a su camello aquella aldea del Rey de Reyes. Entonces Gaspar habló:
acompañado de sus sirvientes, que no hacían más que
— El pastorcito dijo la verdad. El rey que estábamos es-
preguntar: “¿Dónde vamos, alguien lo sabe?”. Pero ni si-
perando es un niño acostado en un humilde pesebre; no
quiera el propio Melchor, con toda su sabiduría, era capaz
será el más rico entre los hombres, pero su vida será la
de averiguarlo; sólo respondía: “Esa estrella nos guiará
más grande entre los hombres.
hasta nuestro destino”. Y confiando en el sabio, los pajes
no volvieron a preguntar. Admirados por este misterio, llegaron hasta un portalillo.
Allí, emocionados, con las manos temblorosas, conscien-
Gaspar y Baltasar, otros dos sabios, también habían
tes de que su sabiduría no había sido capaz de compren-
abandonado sus reinos con la misma intención. Cierto
der aquel misterio, ofrecieron sus regalos al niño.
día los tres se encontraron en un oasis. Entre todos descu-
brieron que la estrella quería indicarles el lugar en el que — Solo al escuchar al pastorcito hemos entendido que
nacería un gran rey, el Rey de Reyes. Fueron así aproxi- el Rey de Reyes ha renunciado a las riquezas y al poder
mándose a su destino, imaginando el reino al que la es- de este mundo para nacer entre los humildes ­—comentó
trella les guiaba, seguramente un reino poderoso, con un Gaspar—.
gran ejército y lujosos palacios.
Los sabios regresaron a sus reinos sin detenerse a expli-
Pronto advirtieron que nadie más se unía a su viaje. Pa- car a nadie todo lo sucedido. El Señor había querido que
recía que solo ellos conocían la noticia del nacimiento ningún hombre en la tierra del Rey de Reyes, excepto los
del Rey de Reyes. Solo la última jornada encontraron pastores, supiera del gran acontecimiento: el nacimiento
compañía: humildes pastores y campesinos. Baltasar les de Jesucristo.
preguntó a dónde se dirigían.
Desde aquel día, todos los años recordaban a Jesús, pre-
— Un ángel del Señor nos dijo que ha nacido el Salvador. parando sus corazones para celebrar aquella fecha y
Es un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre dando gracias a Dios por haber sido elegidos para adorar
­—contestó un pastorcito con voz temblorosa—. a un niño que dormía en un pesebre.
Baltasar quedó desconcertado. Parecía extraño que un También a ti Dios te llama para adorar a su Hijo, el niño
rey, el más importante que la humanidad vería nacer, Jesús. Y tú, ¿qué puedes ofrecerle?
esperara la llegada de los sabios acostado en un pesebre.

170 Cuaderno Pastoral A D V I E N T O - N A V I D A D 2 0 1 4 - 2 0 1 5


Para la PARROQUIA

Peticiones: Envío:
Respondemos todos: Antes de salir a sembrar estrellas, presentamos a Jesús
“Ayúdanos a llevar tu luz a los demás”. nuestro propósito de ser auténticos misioneros.
Para que nadie se quede sin saber que en Navidad Lo hacemos diciendo: “Sí, quiero”.
Tú naces para todos.
Ayúdanos a llevar tu luz a los demás. ¿Queréis llenar las calles de alegría, de amor y de ilusión?
Sí, quiero.
Porque muchos hombres y mujeres viven tristes
sin descubrir la alegría de tu amistad. ¿Queréis anunciar a todos que Jesús viene a nacer en
Ayúdanos a llevar tu luz a los demás. nuestro corazón? Sí, quiero.

Por todos los niños del mundo que sufren ¿Queréis llevar el amor de Dios a todos los que viven tris-
a causa del hambre, de la guerra, de la enfermedad. tes, solos y olvidados? Sí, quiero.
Ayúdanos a llevar tu luz a los demás. En nombre de Dios os bendigo. Salid a las calles y a vues-
Para que, sembrando estrellas, tras casas, y llenadlas con la alegría de vuestra fe. Sem-
seamos auténticos misioneros y bradores: ¡a sembrar estrellas!
llenemos el mundo de amor y paz. Gesto final:
Ayúdanos a llevar tu luz a los demás.
Como despedida al final del recorrido por las calles, se
Se explica cómo sembrar las estrellas. propone concluir todos juntos formando una estrella gi-
gante, cogidos de la mano, y cantando un villancico. La
estrella se forma colocando a cinco personas a modo de
puntas de la misma y otras cinco en el interior; el resto de
los presentes se les van uniendo, haciendo así los brazos
de la estrella.

Vosotros sois pueblo de Dios 171


Vosotros sois pueblo de Dios

Adviento-Navidad
2014-2015 App
El Arzobispado de Valencia, a través de la Comisión de Esta aplicación informática ofrece al usuario el Evangelio
Catequesis y en colaboración con la Vicaría de Evange- del día y el Santoral y en torno a ambos contenidos tam-
lización, ofrece para este tiempo de Adviento una aplica- bién se dispone de una reflexión sobre la Palabra de Dios
ción para dispositivos informáticos, smartphones, tablets del día desde las enseñanzas del Catecismo de la Iglesia y
y ordenadores en la que, a partir de ahora, seguir este el YouCat, este último dirigido a los más jóvenes. La APP
tiempo litúrgico será más fácil y accesible para todos. La impulsada por la Comisión de Catequesis del Arzobispa-
aplicación pretende posibilitar un seguimiento diario del do de Valencia se presenta como un instrumento a través
Adviento y de los días más significativos de la Navidad del cual poder disponer de los materiales y textos necesa-
como es la Nochebuena, Natividad, la fiesta de la Sa- rios para tener un tiempo de oración en medio de la acti-
grada Familia, la de Santa María, el Segundo Domingo vidad diaria, aportando una variedad de oraciones dirigi-
de Navidad así como también Reyes y el Bautismo del das a todos los públicos. De este modo, el usuario dispone
Señor. de una oración para el día y otra oración al acabar el día
además de una para bendecir la mesa y para los más pe-
queños de la casa una oración escrita especialmente para
ellos. El material se completa con un villancico en for-
mato audio y una sección de oración personal del día en
el que todas aquellas personas que así lo deseen podrán
orar mientras escuchan los materiales en audio. Además
de todos los contenidos, la aplicación ofrece a los más
jóvenes varios juegos de diferentes niveles relacionados
con el tiempo de Adviento y de la Navidad.

172 Cuaderno Pastoral A D V I E N T O - N A V I D A D 2 0 1 4 - 2 0 1 5


Para la PARROQUIA

Propuesta
de CANTOS
Los cantos que proponemos se pueden encontrar en:

- Cantoral Litúrgico Nacional (Coeditores Litúrgicos).


Secretariado Nacional de Liturgia. Madrid (CLN).

- Cantoral de Misa Dominical (Centre de Pastoral Litúrgica).


Barcelona (MD).

- Cantate Domino (Parròquia Sant Jaume Apòstol).


Algemesí (Valencia) (CD).

El Animador puede elegir el canto que considere más apropiado.


Téngase en cuenta que en el criterio de la selección debe tenerse en
consideración el texto del canto (o cantos), más que la música.

Si no se conoce la música se puede buscar la partitura: los tres can-


cioneros que proponemos tienen edición de sólo letra y también de
partitura y texto. El Cantoral MD en edición musical va acompaña-
do de un CD, con sólo acompañamiento, que puede ayudar a cantar.

Como último recurso se puede utilizar el texto del canto elegido sin
cantar, a modo de oración común.

Vosotros sois pueblo de Dios 173


Vosotros sois pueblo de Dios

Cantos para el Adviento


Alma Redemptoris Mater Gregoriano CD: 22
A ti levanto mis ojos M. Manzano CD: 31 CLN: 526 MD: 241
A Ti, Señor, levanto mi alma C. Episcopal E. MD: 301-1
Cielos, lloved vuestra justicia (Ven, Salvador) L. Deiss CD: 60 MD: 301-2
Cristo, nuestro Salvador C. Garabáin MD: 311
Des de l’abisme vos cride, Senyor CD: 82
De Vós naixerà, oh María CD: 89
Dios es nuestra esperanza (Ven ya, Cristo, Señor)
El Dios de paz, Verbo Divino Popular MD: 302
El Seu camí va ser camí de tots CD: 107
Esperamos tu venida A. Martorell CLN: 19 MD: 313-1
Estrella hermosa que anuncia el día N. Otaño CD: 118 CLN: 310
Filla del Poble, María A. Taulé CD: 122
Hija del pueblo, María A. Taulé CLN: 327 MD: 386
Jerusalén, alégrate J. J. Arregui CLN: 21 MD: 314-2
Jesucristo, Palabra del Padre J. A. Rodríguez CLN: 20 MD: 314-1
La Virgen sueña caminos C. Erdozáin CD: 156 MD: 312
Les mans obertes davant Vós, Senyor CD: 157
Levanto mis ojos a los montes M. Manzano CD: 160 MD: 240
Llega el Mesías Juan Alfonso CLN: 5
LLegará la libertad (Caminamos hacia el sol) J. A. Espinosa
Mi alma espera en el Señor M. Manzano CD: 172 CLN: 529 MD: 225
Oh Mare Virginal CD: 184
Oh Santíssima, Oh piíssima CD: 191
O Sanctíssima, O piíssima CD: 191

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Para la PARROQUIA

Palabra que fue luz A. Taulé CLN: 18 MD: 303


Per Jesús ens ve la vida CD: 199
Preparad el camino CLN: 24
Preparad los caminos CLN: 25
Preparemos los caminos J. M. Álvarez CLN: 6
Pueblo de hermanos CLN: 26
Quan a l’Egipte era Israel Espiritual Negre CD: 206
Quan desvetllarem els cors CD: 207
Sobre ti, Jerusalén A. Taulé CLN: 31 MD: 329-2
Tiempo de espera, tiempo de esperanza E. Vicente Mateu CD: 254 CLN: 13
Toda la tierra espera el Salvador A. Taulé CD: 257 MD: 306
Tota la terra espera el Salvador A. Taulé CD: 257 MD: 306
Tota pulchra es, Maria CD: 258
Un pueblo que camina J. A. Espinosa MD: 307
Vamos a preparar el camino C. Erdozáin MD: 313-2
Vell Pelegri (Errante voy) Espiritual Negre CD: 274 CLN: 715 MD: 38
Ven, Salvador P. Aizpurúa CLN: 27
Ven, Salvador (El Dios de paz) Popular CLN: 1
Ven, Señor, líbranos Anónimo CLN: 28
Ven, Señor, no tardes R. Estévez CLN: 29
Ven, Señor, no tardes en llegar G. Fernández CLN: 15 MD: 309
Ven, Señor, y no tardes J. J. Arreguir CLN: 30 MD: 315-2
Ven, ven, Señor, no tardes Espiritual Negro CLN: 9 MD: 34
Veniu, Emmanuel Tradicional CD: 280
Vós sou, Senyor, la llum del meu cor Espiritual Negre CD: 287

Vosotros sois pueblo de Dios 175


Vosotros sois pueblo de Dios

Cantos para la Navidad


Adeste, fideles Gregoriano CD: 5 CLN: 71 MD: 322
Anuncio a los pastores C. Montero
Con camino y sin camino Viejo–Olivar
Dios camina con su pueblo J. Sánchez MD: 325
Dime, Niño, ¿de quién eres? Popular
Dime por qué C. Montero
El Señor vendrá J. P. Martins
El tamborilero MD: 318
En medio del silencio M. Praetorius MD: 316-2
Es Navidad E. Vicente CLN: 59 MD: 324
Esa estrella que ha nacido Olivar–Montero
Esta es la noche de Dios H. J. Gaudelett CLN: 66
Felicidades, Señor, por nacer C. Montero
Gloria a Dios en las alturas A. Taulé CLN: 65 MD: 328
Gloria, gloria a Jesús Olivar–Montero
Gloria in excelsis Deo Pop. Francesa CLN: 67 MD: 330
Ha nacido el Salvador J. Madurga CLN: 68 MD: 327
Hoy en el tierra J. Madurga MD: 326
Hoy la paz bajó del cielo C. Episcopal E. MD: 316-1
Hoy es Nochebuena Viejo–Olivar
Los Magos C. Montero
Mi casa será Belén C. Montero
Nace el Niño en un Portal C. Erdozáin
Navidad sin pandereta M. Manzano MD: 320
Noche de paz M. Gruber CLN: 53 MD: 317

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Para la PARROQUIA

No la debemos dormir L. Elizande CLN: 69


No me diréis, María E. Cegoñal
Nos ha nacido un NIño T. Aragonés CLN: 70
Nunca suenan las campanas Pop. Alemana CLN: 54
Que me digan C. Montero
¿Qué tienen tus ojos? E. Cegoñal
San José al Niño Jesús Popular
Se ha dormido el Niño Olivar–Montero
Siempre Navidad C. Montero
Siempre es Navidad G. Fernández
Sobre ti, Jerusalén A. Taulé MD: 329-2
Suenen voces de paz G. Fernández
Surge ya, Jerusalén D. Julien MD: 329-1
Un Niño se nos ha dado Viejo–Olivar
Venid, adoremos al Salvador M. Popular MD: 322

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Adviento-Navidad
Vosotros sois pueblo de Dios
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