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Infecciones por

hongos en la piel

Las infecciones por hongos en la piel son causadas por diferentes tipos de hongos,
incluyendo a los dermatofitos y las levaduras. Estos organismos invaden y se
desarrollan en la queratina muerta, siendo esta una proteína muy delicada que
compone la piel, el cabello y las uñas. Existen varios tipos de infecciones fúngicas, que
se dividen en diferentes grupos dependiendo de qué tipo de hongo está involucrado.

Tipos de infecciones micóticas en la piel

A continuación se enumeran varios de los tipos de infecciones por hongos más


comunes:

El pie de atleta (tinea pedis). Esta es una de las infecciones fúngicas de la piel más
frecuentes. Es causada por un hongo que crece en áreas cálidas y húmedas, por
ejemplo entre los dedos.

Esta infección provoca grandes molestias en la zona afectada, generalmente picazón,


escamas, enrojecimiento así como unas grietas de color blanco, muy desagradables,
entre los dedos. Ocasionalmente puede causar ampollas.

Una persona puede infectarse con el pie de atleta al caminar descalza sobre suelos
húmedos y contaminados, tales como duchas comunes, piscinas o saunas. Además si no
se lava las manos después de tocar una superficie contaminada, puede propagar la
infección a otras partes de su cuerpo.
Infecciones de las uñas (tinea unguium). Estas infecciones suelen comenzar en el borde
de la uña y se extienden poco a poco hasta la base. Tienden a tomar un largo tiempo
para desarrollarse. Los signos más notables son la alteración del color y el deterioro
de la uña, pudiendo resultar afectado también el tejido circundante. Cuando la
infección ha tomado fuerza, puede llegar a ser muy doloroso usar zapatos. Las uñas
de los pies suelen ser más afectadas que las uñas de las manos.

La infección por hongos en las uñas puede ser ocasionada por el pie de atleta que se
haya extendido hacia esta zona del pie. Tener una uña muy débil, por ejemplo, debido
a una lesión anterior, también puede favorecer el contagio.

La tiña corporal (tinea corporis). Esta infección suele afectar a las partes expuestas del
cuerpo, como los brazos, las piernas o la cara, y causa una erupción en forma de anillo
rojo. La tiña es contagiosa. Se puede contraer al entrar en contacto con alguien que ya
tiene tiña o tocar objetos contaminados, como la ropa de vestir o la ropa de cama. Los
animales domésticos, como ovejas, vacas y las mascotas pueden ser portadores de los
hongos que causan la tiña.

La tiña de la ingle (tiña cruris). También se le conoce como la picazón de la ingle o la


entrepierna y es más común en hombres jóvenes. Esto se debe a que el escroto y los
muslos están en contacto cercano y crean las condiciones en las que los hongos pueden
prosperar. También puede afectar a las mujeres que usan ropa muy ajustada. Este
tipo de tiña puede causar una erupción roja con picazón en la ingle y el área
circundante.

Al igual que la tiña corporal, esta tiña es contagiosa y puede transmitirse de la misma
manera. Es importante aclarar que una persona puede contagiarse con la tiña de la
ingle si tiene pie de atleta y toca la ingle sin lavarse las manos después de tocar su pie.

La tiña del cuero cabelludo (tinea capitis). Esto puede ocurrir a cualquier edad, pero es
frecuente ver cómo afecta a los niños que no han alcanzado la pubertad. La tiña se
caracteriza por la aparición de parches en cualquier parte del cuero cabelludo. Sus
síntomas pueden ser similares a los de la tiña de la ingle y del cuerpo, por tanto el cuero
cabelludo se verá escamoso y se sentirá picazón. La persona afectada también puede
desarrollar áreas llenas de pus en el cuero cabelludo, llamadas queriones. Durante la
infección puede producirse la caída del cabello dejando zonas calvas, pero este
generalmente vuelve a crecer una vez que la infección haya sido tratada. El contagio de
la tiña puede ocurrir por compartir un peine contaminado o ropa usada por alguien
infectado.
Intertrigo. El intertrigo es una infección por hongos que se puede producir en los
pliegues de la piel, por ejemplo en el abdomen (barriga), si se tiene sobrepeso. A
menudo es causado por la levadura Candida albicans. Como se ha mencionado, afecta a
las zonas donde la piel se frota o causar rozaduras. Una persona que tiene intertrigo,
presenta un cambio de color en la piel afectada, de rojo a marrón, y si el área es muy
húmeda puede empezar a descomponerse.
La pitiriasis versicolor (tiña versicolor). Esta condición es causada por un tipo de
levadura llamada Malassezia. Es bastante común y generalmente afecta a los adultos
jóvenes después de llegar a la pubertad. Si se tiene pitiriasis versicolor, entonces pueden
producirse manchas de escamas en la espalda, los brazos y el torso, así como picazón y
piel descolorida en tonos rosa, marrón o rojo.

Candidiasis (Candida albicans). La C. albicans es un hongo común que a menudo vive


en la boca, el estómago, la piel y la vagina para el caso de las mujeres. Por lo general,
no causa ningún problema, sin embargo cuando se está enfermo, embarazada,
tomando antibióticos o se tiene diabetes, este hongo puede multiplicarse y causar los
síntomas de la candidiasis.

Dicha infección a menudo se observa como pequeñas manchas blancas, que dejan una
marca roja si se frotan. En las mujeres, la candidiasis vaginal puede causar picazón y
una secreción blanca.

Se sabe que puede afectar a los bebés recién nacidos en su boca y esto se denomina
candidiasis oral. En dichos casos es fácil confundir la infección con las manchas
blancas de la leche. No suele ser grave, pero los bebés con candidiasis bucal en la
garganta pueden dejar de alimentarse adecuadamente. La candidiasis también puede
desarrollarse en el área del pañal.

Los síntomas de las infecciones por hongos en la piel

Los síntomas y aparición de una infección fúngica en la piel dependen del tipo de
hongo que la ha causado, así como de la parte del cuerpo afectada. Por ejemplo, las
erupciones causadas por hongos a veces se confunden con otras condiciones de la piel,
como la psoriasis y el eczema.

Estas infecciones por hongos pueden causar diferentes erupciones en la piel. Algunas
son de color rojo, escamosas y con comezón. Otras pueden producir una escala fina,
similar a la piel seca. Por otra parte, el hongo en cuestión puede afectar a una o a
varias áreas. En caso de adquirir una infección micótica en el cuero cabelludo, es
normal perder algo de pelo.

Ante la presencia de alguno de estos síntomas anormales, es prudente acudir a la


consulta médica para obtener un diagnóstico. Para obtener más información, lea
nuestras preguntas frecuentes.

El diagnóstico de las infecciones micóticas en la piel


Lo habitual es que el médico haga preguntas acerca de los síntomas y proceda a
examinar al paciente. También puede preguntar acerca de su historial médico. Un
médico de cabecera suele diagnosticar las infecciones por hongos de la piel al ver el
aspecto de la piel y la ubicación de cualquier erupción. Puede ser necesario tomar una
muestra de piel o un fragmento de la uña o cabello afectado. Tras examinar la muestra
en un laboratorio se podrá confirmar el diagnóstico. Para obtener más información, lea
nuestras preguntas frecuentes.

Tratamiento de las infecciones por hongos en la piel

Esfuerzo personal: el médico le aconsejará al paciente que se asegure de secar bien el


área afectada después del lavado, especialmente en los pliegues de la piel.
Medicamentos: por lo general, se necesitará usar un tratamiento antimicótico
directamente sobre la zona afectada de la piel. Estos son conocidos como tratamientos
tópicos. Existen gran variedad de tratamientos en forma de cremas, lociones, pinturas,
champús y polvos medicamentosos. Muchos de ellos están disponibles en la farmacia
sin receta médica. Es importante leer siempre el prospecto que viene con el
medicamento y si tiene alguna duda, consultar al farmacéutico.

Si se tiene una erupción cutánea que cubre gran área de la piel o afecta a las uñas o el
cuero cabelludo, puede que se tenga que tomar pastillas. El médico de cabecera puede
recetar tabletas si se ha usado un tratamiento tópico que no ha funcionado. Estos
tratamientos ocasionalmente pueden causar efectos secundarios, como irritación de la
piel y del estómago.

Los síntomas pueden reaparecer, incluso si parecen haber desaparecido por completo.
Es importante continuar con el tratamiento hasta dos semanas después de que los
síntomas desaparezcan. Para las infecciones en las uñas de los pies se puede necesitar
seguir el tratamiento durante algunas semanas, e incluso de 4 a 12 meses. Para
obtener más información, lea nuestras preguntas frecuentes.

Causas de las infecciones micóticas de la piel

Se es más propenso a contraer una infección por hongos en la piel si:

 Tiene sobrepeso
 No seca la piel completamente después del baño
 Entra en contacto con una persona o animal que tiene una infección por hongos
de la piel
 Entra en contacto con objetos contaminados, por ejemplo, ropa, toallas y ropa
de cama
 Camina descalzo en zonas de duchas y piscinas
 Usa ropa apretada que no permite la evaporación del sudor
 Padece una diabetes mal controlada
 Ha tomado un curso de antibióticos recientemente
 Está embarazada
 Tiene un sistema inmune debilitado

Prevención de las infecciones por hongos en la piel

Existen medidas para reducir el riesgo de contraer una infección por hongos en la piel
y para detener que una infección existente se propague. Algunos pasos preventivos
son:

 Secar bien la piel después de tomar un baño.


 Lavar los calcetines, ropa y ropa de cama con frecuencia para eliminar los
hongos.
 Llevar chanclas o zapatos de plástico para caminar en zonas comunes y húmedas,
tales como duchas, saunas y piscinas.
 Usar ropa holgada, preferiblemente de algodón o un material diseñado para
evitar la humedad en la piel.
 No compartir toallas, cepillos de pelo y peines que podrían contener cualquier
hongo.
 Alternar los zapatos cada dos o tres días para darles tiempo a secarse.
 Si se tiene diabetes, mantener los niveles de azúcar en la sangre bajo control.
 Remojar almohadas, sombreros, peines o tijeras con cloro y agua si alguien en la
familia tiene tiña en el cuero cabelludo.
Los niños infectados pueden ir a la escuela, así como los adultos al trabajo, pero es
importante practicar una buena higiene para evitar que infecciones por hongos se
extiendan a otras personas.