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Acerca del concepto de Estado

El concepto de ESTADO presenta una especial dificultad a la hora de la definición. Los


pensadores de la época moderna, a medida que se diluían las monarquías del tipo absoluto
mantenidas durante la edad media y se formaban las primeras ciudades estados modernos,
debieron dar cuenta de varias cuestiones: ¿Por qué debe existir un Estado? ¿Podría no haberlo?
¿Qué supone la pertenencia a un estado? ¿Qué derechos deben tener los gobernantes respecto
de los ciudadanos?

Thomas Hobbes, John Locke y Jean Jacques Rousseau, son algunos de los pensadores
que intentaron responder a estas cuestiones basándose en la noción del “contrato social”. Más
allá de sus diferencias estos tres filósofos recurren al artilugio de imaginar cómo sería una
sociedad primitiva sin ley, a lo que denominaron “estado de naturaleza”. En situación o bien no
es deseable de por sí, o bien no puede mantenerse en el tiempo, motivo por el cual es
necesario llevar a cabo el mencionado contrato. Ahora bien, ¿a qué nos comprometemos los
ciudadanos mediante ese contrato? ¿A qué se comprometen nuestros gobernantes? ¿Qué
derechos cedemos al hacerlo?

Siguiendo a Max Weber habíamos señalado que la característica distintiva del Estado es
“el monopolio dela coacción física legítima”. En efecto, al vivir en un Estado, en una sociedad,
renunciamos a tomar justicia por mano propia, a someter nuestras decisiones a las de la
mayoría. Sólo corresponde al Estado, y cuando la ley lo permite, hacer uso de la fuerza para
defender a los individuos, la propiedad o el orden establecido.

El Estado puede ser también considerado como “la Nación jurídica y políticamente
organizada que convive dentro de los límites del territorio”. Repensemos los diferentes
elementos:

a) La Nación, el conjunto de personas que comparte una lengua, una historia, unas
tradiciones, etc.
b) El territorio (espacio terrestre, aéreo y marítimo)
c) La organización jurídica, las leyes que responden a la Constitución Nacional
d) La organización política, el gobierno.

Es precisamente la CNA que en su artículo 1 establece la forma de gobierno


“republicana, representativa y federal”. De la primera característica se deriva el hecho
de aceptar la división de poderes (ejecutivo, legislativo y judicial), la caducidad de los
mandatos y la publicidad de loa actos de gobierno. El carácter representativo hace
referencia a la forma indirecta de democracia y el carácter federal se relaciona con la
organización territorial: nuestro país se divide en provincias que son autónomas y
tienen su propia constitución, sus propias leyes, sus propias autoridades.