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Santiago de Cali 5 de Junio de 2018

Estimada Ministra.

La presente carta es para comentarle una preocupación que como estudiante de


Licenciatura en filosofía presento. Y no sé si hablar en nombre de todos mis compañeros,
cuando quiero expresar nuestra inconformidad de la práctica filosófica en las escuelas. Una
práctica, que ceñida por paradigmas curriculares y protocolos escolares, ha impedido que
las clases de filosofía tengan las repercusiones, que como prospectos de docentes,
queremos que tengan en el mundo real.
Queremos construir una sociedad con personas que piensen, que vivan, que crean, que se
reinventan día a día su ciudad, su mundo y a sí mismos. Una sociedad en la que estemos
caminando de la mano, sin críticas ni juicios, sino con propuestas, colectividad y amor.
Damos todo de nosotros para aprender lo que en algún momento y de alguna forma vamos
a enseñar -aunque siento que de alguna forma ya lo estamos haciendo- y no queremos que
cuando tengamos de frente ese sueño en el que somos guías, maestros y amigos, se
derrumbe ante nosotros en un mar de imposibilidades.
Le solicito con todo el respeto, considere los paradigmas en los que se ha enmarcado la
educación de nuestro país. Ya bastantes reflexiones hacemos día a día, además de las que
académicamente se han presentado en forma de artículos, libros y demás. Ahora quiero
proponer una filosofía práctica. Un ejercicio reflexivo que tenga en cuenta el arte que es
pensar y debatir.
Sacar la Filosofía como un área específica dentro de las pruebas de estado, no siento que
sea un problema para la práctica misma. Al contrario, creo que puede ser una oportunidad
para replantear esta enseñanza tan maravillosa que quiere movilizar el pensamiento de la
humanidad. A menos que sus intenciones sean otras, le sugiero abra un poco su corazón y
su mente para poder desplegar este saber práctico que puede darle un giro a nuestras
regiones, nuestro país, al mundo.
Por último quiero sugerir también que tenga en cuenta a los más pequeños. Se dictan las
clases de filosofía en los grados 9ª, 10ª y 11ª. Momentos de la vida en que las personas se
encuentran con demasiadas dudas, pero también con una cantidad de prejuicios. Es por
eso que mi propuesta se dirige a los niños. Implementar la enseñanza de la filosofía desde
los más pequeños permite construir solidez en nuestras sociedades. Pues si no formamos
desde el principio, en virtud, en equilibrio, en independencia y en amor; luego es más difícil
interiorizar.

Y como un país dice todo de sí por el accionar de sus ciudadanos. Quiero invitarla a hacer
una Colombia más dinámica, más reflexiva, más creativa. La invito a que se una a esta
lucha que día a día hacemos desde las aulas de clase, y cambiemos los esquemas que nos
limitan para avanzar.

Le agradezco su atención por leer estos humildes comentarios, y espero en algún momento
sean tenidos en cuenta.
Atentamente,

Shary Uribe
Estudiante de Lic en Filosofìa.
Universidad del Valle.