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MALOS HÁBITOS ORALES

Hábito es la costumbre o práctica adquirida por la repetición frecuente de un mismo


acto, que en un principio se hace en forma consciente y luego de modo inconsciente,
es decir automática.
Los hábitos orales que son considerados fisiológicos (normales) son la respiración
nasal, masticación, fonoarticulación (articulación de los sonidos del habla: palabras)
y deglución (acto de tragar).
Sin embargo también existen aquellos hábitos no fisiológicos (no son normales) que
son los denominados Malos Hábitos Orales (MHO) como la succión de dedo,
chupete (por tiempo y edad prolongada), mamadera o labio, entre otros, o la
respiración bucal, y la interposición lingual en reposo, durante la deglución y
fonoarticulación.
Los MHO producen alteraciones dentomaxilares (es decir a nivel de dientes y
maxila) y alteraciones en estructuras orofaciales (boca y cara) como la lengua,
labios, mejillas donde estas no se desarrollan adecuadamente, lo que altera la
respiración, deglución, masticación y articulación de los distintos sonidos del habla
(Desorden Miofuncional Orofacial).
Los MHO (como la succión del chupete y/o mamadera) que no son tratados
ocasionan a futuro que no se desarrolle la deglución adulta, es decir, el niño sigue
poniendo la lengua entre los dientes y no junta los labios como los lactantes. Los
MHO también pueden provocar una mordida abierta (es decir no existe un cierre
completo de los dientes) paladar alto u ojival (esto dificulta la articulación de sonidos
y palabras, ya que la lengua debe hacer un adecuado contacto con el paladar y si
es muy alto articulan mal).
Para evitar los MHO se deben considerar lo siguiente:
 La succión se considera como MHO cuando a los dos años se sigue
utilizando el chupete o la mamadera. Para esto se debe suspender el uso del
chupete alrededor del año (lo ideal); sin embargo el destete puede ser
paulatino y la mamadera debe ser retirada también paulatinamente desde los
18 meses.
 A partir de los 12 meses, los niños estan en condiciones de comer alimentos
picados. Después de los 12 meses las papillas deben desaparecer ya que al
incorporar los alimentos sólidos se ejercitan los músculos orofaciales, los
mismos que participan en el proceso del habla.
*Si tu hijo mastica sólidos estará ejercitando también la musculatura que permite la
articulación de los fonemas (letras).