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7 Efectos del uso del suelo en la hidrología de

cuencas de montaña del centro oriente de México


Lyssette E. Muñoz Villers,* Miguel Equihua Zamora,*
Conrado Tobón,** Francisco J. Gutiérrez Mendieta***

Agradecimientos cultivos (Muñoz Villers y López Blanco, 2007). Actualmente es


un ecosistema que se encuentra en vías de desaparecer en esta
Agradezco al H. Ayuntamiento de Coatepec y a los habitantes de región (Williams-Linera et al., 2002). Las pérdidas reportadas
la localidad de Loma Alta, Coatepec, por su apoyo para trabajar de estos bosques estuvieron asociadas con un proceso de defo-
en la reserva natural La Cortadura y en las áreas circunvecinas. restación mucho mayor en México, que alcanzó su nivel más
Así también a los habitantes de Xico, por el permiso otorga- alto a principios del año 2000, lo cual ubicó a nuestro país den-
do para trabajar en sus propiedades. Este estudio se realizó con tro los cinco países con mayores pérdidas de bosques y selvas
el apoyo del Conacyt, concediendo una beca doctoral (núm. a nivel mundial. Afortunadamente, esta situación despertó una
149367) al primer autor, así como financiando un proyecto de conciencia general de la población que ha permeado a diferentes
investigación a cargo del Instituto de Ecología, A. C. (núm. sep- programas públicos (Programa Nacional Hidráulico de 2001-
2003-C02-43082). Los recursos económicos adicionales fueron 2006 de la Conagua; Cruzada por los Bosques y el Agua de
proporcionados por la maestra Griselda Benítez (núm. 10093), Semarnat, Fondo Forestal Mexicano de Conafor, y los Pro-
por el doctor Miguel Equihua (núm. 10024) del Instituto de gramas de Pago por Servicios Ambientales del ine-Conafor)
Ecología, A. C. (núm. 10093 y 10203) y por el Instituto Nacio- (Manson, 2004). Quizá el ejemplo mejor conocido del Progra-
nal de Ecología (ine) (núm. ine/A1-064/2007). ma de Pagos por Servicios Ambientales en México es el caso del
municipio de Coatepec, Veracruz, que fue puesto en marcha en
Introducción 2002 con el propósito de conservar las superficies ocupadas por
los bosques mesófilos en las partes altas de la montaña, debido
El bosque mesófilo de montaña posee un alto valor ecosistémico a su importancia en la producción sostenida de agua de buena
en México y en otros países del mundo (Aldrich et al., 2000) de- calidad en el mediano y largo plazo.
bido a que sus procesos ecológicos funcionales se han traducido Los impactos de los cambios en el uso de suelo, como por
en una serie de servicios que otorgan y benefician gratuitamen- ejemplo, la sustitución de áreas de bosque por pastizales o cul-
te el entorno donde se desarrolla la población humana (Maass, tivos sobre la dinámica del ciclo del agua, han sido investigados
2003). Los servicios ecosistémicos hidrológicos de los bosques y documentados en varias regiones del mundo (Cherkauer et
mesófilos, también conocidos como bosques de niebla como lo al., 2000; Goteti y Lettenmaier, 2001; Yin y Li, 2001; Van der
son principalmente la protección de los recursos hídricos en zo- Molen, 2002; Yang et al., 2002; Bruijnzeel, 2006). Este tipo de
nas montañosas, la regulación de los flujos de agua superficial y cambios puede derivar en impactos sobre la hidrología conti-
la provisión de agua de buena calidad han sido poco valorados, nental de distintas temporalidades, alterando el balance entre la
a pesar de su gran importancia para las comunidades humanas. precipitación, la evapotranspiración y el escurrimiento (Li et al.,
Gran parte de estos bosques han sido fuertemente deforestados 2007). En el corto plazo, pueden alterar el ciclo hidrológico en
por el establecimiento de áreas agrícolas y ganaderas, y reportan cuencas mediante el incremento o bien en la disminución del
la tasa de deforestación más alta entre los bosques de tipo tro- rendimiento hídrico, o incluso eliminar el caudal base en algunas
pical (1.1%) (Doumenge et al., 1995; Aldrich et al., 2000). En circunstancias durante las épocas de estiaje (Croke et al., 2004;
la región central montañosa del estado de Veracruz, el bosque Bruijnzeel, 1990, 2004). En el largo plazo, las reducciones en la
mesófilo de montaña (bmm) maduro y secundario ha experi- evapotranspiración y en el reciclaje de agua hacia la atmósfe-
mentado una pérdida neta de 26% (equivalente a 112 de 427 ra pueden accionar mecanismos que conlleven a una progresi-
km2) en los últimos trece años, por su conversión a pastizales y va reducción de la precipitación (Savenije, 1995; D’Almeida et
al., 2006). Los ecosistemas que se modifican por el impacto de
* Instituto de Ecología, A. C.. las actividades antrópicas suelen además inducir alteraciones en
** Universidad Nacional de Colombia. el color, el pH, la temperatura, las concentraciones de sólidos
*** Universidad Autónoma Metropolitana. suspendidos y el de nutrientes en los ríos (Nunes et al., 2003),
96  retos de la investigación del agua en méxico

repercutiendo en los procesos biogeoquímicos y en el funciona- en el uso de suelo la exportación de sólidos de los ríos en mi-
miento ecológico de los ríos. crocuencas?
Dadas las altas tasas de crecimiento de las poblaciones hu- El conocimiento acerca del comportamiento hidrológico
manas y de sus economías, la presión sobre los recursos natu- de los bosques de neblina y los efectos de su disturbio y con-
rales ha exigido una mayor consideración hacia criterios que versión a otros usos de suelo es muy escaso. Actualmente, el
promuevan su sustentabilidad dentro de las políticas de desa- conocimiento en estos temas se concentra principalmente en
rrollo (Lubchenco, 1998). El agua en particular, el elemento que trabajos realizados en los bosques de niebla de Asia, Centro y
sustenta la mayor parte de las actividades económicas humanas, Sudamérica. En México están prácticamente ausentes los traba-
ha sido identificado como un aspecto crítico que afecta direc- jos en investigación ecohidrológica, particularmente de los eco-
tamente la capacidad de crecimiento económico y el bienestar sistemas tropicales de montaña, debido en parte, a información
humano (Le Maitre et al., 2007). Es así como este trabajo de no confiable, ya que las mediciones de las variables hidrometeo-
investigación planteó preguntas científicas que centran su aten- rológicas en las zonas de montaña son difíciles de obtener por
ción en los problemas reales de comunidades humanas especí- la poca accesibilidad a los sitios, así como por la complejidad
ficas, y en las relaciones del bosque de neblina con la cantidad y topográfica y climática del paisaje (Bandyopadhyay et al., 1997).
la calidad de agua como un servicio ecosistémico que influye en Este estudio es la primera aproximación que emplea técnicas de
la calidad de vida de las personas, y cuyo entendimiento requirió medición intensiva orientadas a procesos en una región tropical
de una investigación multidisciplinaria desarrollada en la zona húmeda de montaña en México, donde se instrumentaron tres
ecológica del bmm ubicada en la ladera oriental del volcán Co- microcuencas que drenan superficies cubiertas por bmm maduro
fre de Perote (centro de Veracruz). De allí que los objetivos de y secundario, y pastizal, usos de suelo dominantes en la región
esta investigación se centraron en dos cuestionamientos princi- central montañosa de Veracruz, para cuantificar y evaluar la pro-
pales: 1. ¿cuál es el impacto de la perturbación y conversión del ducción de escurrimientos de agua y de sedimentos en ríos por
bmm en otros usos de suelo, en los escurrimientos estacionales un periodo de dos años (2005-2007).
y anuales a escala de microcuenca?, 2. ¿cómo afecta el cambio

Mapa 7.1
Localización del área de estudio

Golfo de México

Hidalgo
Área de estudio

Puebla
Veracruz

Estados Unidos

Oaxaca

Golfo de México
México

Océano Pacífico
Guatemala

Fuente: Inegi, conjunto de datos vectoriales, 1993. Escala 1:250 000 y 1: 1 000 000
efectos del uso del suelo en la hidrología de cuencas de montaña   97

Área de estudio cm del suelo.1 A su vez, estos pluviómetros fueron verificados


y respaldados con lecturas semanales de pluviómetros estándar
Las microcuencas de estudio se ubican en la cuenca alta del (totalizadores) colocados a una distancia aproximada de 30 cm
río La Antigua (1,325 km2), vertiente oriental del volcán Co- de los automáticos. El pluviómetro totalizador se conformó por
fre de Perote (centro de Veracruz) (mapa 7.1). El tipo de cli- un embudo receptor de 100 cm2 y por un recipiente cilíndrico
ma es templado-cálido húmedo divido en tres periodos: una de pvc de 12 cm de diámetro y 25 cm de alto. La lectura de los
temporada de lluvias (mayo-octubre); una época seca-fría con volúmenes de agua de lluvia colectada fue realizada manual-
influencia de Nortes (noviembre-febrero); y una época de seca- mente con probetas cilíndricas graduadas de 100-1000 ml, de-
cálida (marzo-abril). La precipitación promedio en la región es pendiendo de la cantidad de precipitación acumulada.
de 2,500 mm y la temperatura media anual de 18°C. La micro- La precipitación fue calculada por eventos con base en el
cuenca de bmm maduro (bmm, 25 ha) y de vegetación secunda- promedio de los volúmenes registrados por los pluviómetros
ria de bmm (bms, 12 ha) se localizan en la reserva ecológica La al interior de cada microcuenca. Las entradas por precipita-
Cortadura, Coatepec, Veracruz (97°02’-Longitud oeste y 19°29’ ción consistieron únicamente de registros de lluvia (precipi-
– Latitud Norte; ~ 2,100 msnm). La microcuenca de pastizal tación vertical), cuyas series de tiempo fueron remuestreadas
(pas, 35 ha) se ubica en Cocoxatla, Xico (97°02’-Longitud oeste a distintos intervalos de tiempo para los subsecuentes análisis.
y 19°23’-Latitud Norte; ~ 1,600 msnm) (Muñoz-Villers, 2008). Los ingresos adicionales de agua por neblina (precipitación ho-
Los suelos son de tipo andosol. El material parental en los sitios rizontal) no fueron considerados dentro de las entradas totales
de bosques es andesita cubierta por cenizas volcánicas, mientras de agua por ser cantidades muy bajas (50 mm; ~ 2% de la pre-
que en el pastizal es andesita basáltica cubierta por una espesa cipitación anual [Holwerda y Bruijtzeel, 2007; Holwerda et al.,
capa de brecha volcánica poco permeable, con un alto grado de 2010]), y por tanto irrelevantes.
intemperización, la cual está recubierta a su vez por una delgada
capa de cenizas volcánicas (Geissert et al., 1994). Las corrien- Caudales
tes de agua son perennes y de primer orden en los bosques;
en el pastizal, el afluente es de segundo orden. Las micro- El periodo de monitoreo de los caudales (Q) en cada una de las
cuencas están cubiertas en superficie por más de 80% de los microcuencas estudiadas abarcó el mismo periodo que el de la
siguientes tipos de vegetación: 1. bmm maduro, caracterizado precipitación. El sistema de aforo de los volúmenes de las co-
por elementos tanto de árboles perennifolios como caducifolios rrientes de agua se conformó por un vertedero triangular cons-
en un estado de conservación estimado de 80 - 100 años. Las truido a la salida de cada microcuenca, cuyas aberturas eran de
especies dominantes en el estrato arbóreo fueron Miconia gla- 90° para el bmm y pas, y de 53.8° para el bms; por un hidrógrafo
berrima, Clethra macrophylla, Parathesis melanosticta, Oreopanax de presión ltf15/m5; y por un barómetro f5/m1.5 de la marca
xalapensis y Quercus ocoteifolia (García-Franco et al., 2008); 2. Van Essen, colocados a 1.5 m aguas arriba del vertedero, pro-
bmm en regeneración natural por un periodo de veinte años. gramados para registrar lecturas cada dos minutos en los sitios
Por procesos de sucesión secundaria, las especies más abundan- de bosques, y cada minuto en el pastizal, con una precisión de
tes son Miconia glaberrima, Alnus jorullensis, Prunus tetradenia, 1.5 mm en la columna de agua. El barómetro fue utilizado para
Quercus corrugata y Clethra macrophylla; y 3. pastizal inducido hacer una compensación de las lecturas de presión registradas
para el uso y manejo extensivo de ganado bovino suizo lechero por el hidrógrafo. Los niveles de agua del río fueron también re-
establecido hace más de cuarenta años. El pasto dominante es gistrados manualmente cada quince días, utilizando un estadal
Paspalum notatum con algunos árboles aislados de Liquidambar para verificar la precisión del instrumento. Los niveles registra-
styraciflua y Acacia sp. (Muñoz Villers 2008). dos con los instrumentos fueron revisados, corregidos, remues-
treados y convertidos a valores de caudal (l s-1). La relación nivel
Materiales y métodos de agua-descarga fue desarrollada por Muñoz Villers (2008),
realizando aforos volumétricos de los ríos durante flujos base en
Precipitación los periodos de secas.

El periodo de registro de la precipitación (P) se llevó a cabo del


1 de agosto de 2005 al 31 de julio de 2007. La precipitación fue
1
medida en el bmm, bms y pas con pluviómetros automáticos Información a detalle sobre la red de muestreo y los equipos utili-
de tipo balancín, colocados en áreas abiertas, a una altura de 25 zados en Muñoz Villers, 2008.
98  retos de la investigación del agua en méxico

Propiedades físicas de los suelos e infiltración (Schellekens, et al., 2000; Bruijnzeel, 2006; Cuartas et al., 2007).
Con base en lo anterior, fueron analizados todos los hidrogra-
En tres perfiles posicionados en la parte alta, media y baja de mas de los eventos ocurridos durante el periodo de estudio. Para
ambas laderas en cada microcuenca se tomaron tres muestras de los eventos cuya P < 10 mm se llevó a cabo un análisis evento
suelo en cada uno de los horizontes de diagnóstico, utilizando por evento para identificar aquellos que generaron escurrimien-
anillos de acero inoxidable de 5 x 5 cm (volumen de 100 cm3) to y por tanto un incremento de los caudales base de los ríos
durante la época de lluvias. Se empleó el método del cilindro mayor a 1 l seg-1. La separación por eventos de los caudales
para determinar la densidad aparente (ρb), en el cual la mues- en sus escurrimientos rápidos (Qr) producidos por la precipi-
tra fue pesada (peso húmedo) en laboratorio utilizando una tación y el flujo antecedente o base producido por el aporte de
balanza analítica (cp124s Sartorius), y después secada en una agua subsuperficial (Qb) se llevó a cabo mediante el método de
estufa a una temperatura de 105°C por 48 horas. A su término, Hewlett and Hibbert (1967).
la muestra fue pesada nuevamente (peso seco) después de su
colocación en un desecador para su enfriado. La porosidad total Coeficiente de escorrentía (ce)
fue calculada en cada muestra mediante la relación de densidad
aparente y real. La densidad real fue determinada por el método El escurrimiento generado por evento representa una fracción
del picnómetro previamente calibrado, de acuerdo con la nom- de la precipitación. A esa fracción se le denomina coeficiente
021-recnat-2000 (Semarnat, 2002). El picnómetro utilizado de escorrentía, indicador de la medida de la infiltración y de los
fue de 50 ml (Brand, Alemania). procesos de almacenamiento (Scherrer, 1997), el cual relaciona
el escurrimiento rápido (Qr) con la precipitación (P) de un de-
Cuantificación de sólidos suspendidos en agua terminado evento, conocido también como factor de respuesta
(Hewlett y Hibbert, 1967), expresado adimensionalmente.
Se colectaron muestras de agua de los ríos, situando la estación
de monitoreo a la salida de cada microcuenca (vertedero), du- (1)
rante el periodo agosto 2005-2006. El muestreo de agua se llevó
a cabo mensualmente (a mitad de cada mes) en condiciones de donde
flujo base de los ríos, y no durante la generación de escurrimien- Qr = escurrimiento rápido en mm, y P = precipitación en mm.
tos rápidos (flujos producidos por lluvia), debido a dificultades
logísticas asociadas con la lejanía y con la poca accesibilidad Análisis estadístico
de los sitios estudiados. Las muestras se colectaron por tripli-
cado en recipientes de polietileno con capacidad de 940 ml, y El conjunto de datos originales o transformados (logaritmo)
se transportaron al Laboratorio del Departamento de Ecología fue comparado para encontrar diferencias significativas por tipo
Funcional del Instituto de Ecología, en Xalapa, Veracruz. Ahí de cubierta vegetal (tratamientos). La normalidad de los datos
se refrigeraron a una temperatura de 4ºC. En un plazo menor fue investigada utilizando el método estadístico Kolmogorov-
a 24 horas, las muestras fueron filtradas a través de un filtro de Smirnoff (Chakravart et al., 1967). La homogeneidad de va-
fibra de vidrio Whatman gf/c (abertura de poro 1.2 μm), utili- rianzas de las muestras fue examinada a través del estadístico de
zando un aparato filtrador Nalgene con capacidad de 1,000 ml. Levene. El análisis de varianzas utilizó el método anova de una
Cada filtro fue previamente secado a una temperatura de 105°C sola vía con comparaciones post hoc de medias (procedimiento
por un lapso de 24 horas, y fue pesado en una balanza analítica Tukey) para encontrar diferencias entre tratamientos. Cuando
Sartorius bp 211d; después del filtrado, el filtro fue sometido al no se justificaron la suposición de normalidad e igualdad de
mismo procedimiento. La cuantificación de las concentraciones varianzas de las muestras, se recurrió al método no paramétrico
de sólidos suspendidos totales (sst) en mg l-1, fue obtenida de Kruskal-Wallis (Kruskal y Wallis, 1952) para encontrar dife-
la diferencia entre los pesos del filtro antes y después del filtrado rencias entre tratamientos mediante la prueba de medianas, y a
(Horwitz, 1980). la prueba de Mann-Whitney, para las comparaciones múltiples.
El nivel de probabilidad para reconocer diferencias significati-
Métodos de análisis vas fue de 0.05 o menor en todos los análisis.

Separación del flujo base del escurrimiento rápido

Un evento de precipitación fue definido como el periodo de


lluvia precedido por un periodo sin lluvia de al menos tres horas
efectos del uso del suelo en la hidrología de cuencas de montaña   99

Resultados y discusión las precipitaciones estratiformes (baja intensidad y duración


más prolongada). Las intensidades de lluvia promedio (2.73,
Precipitación 3.08, 3.74 mm hr-1 bmm, bms y pas, respectivamente) registra-
das en estos sitios durante la época de lluvias se comparan bien
La cantidad de precipitación (P) anual promedio registrada du- con las intensidades promedio reportadas en Luquillo, Puerto
rante el periodo observado fue de 2,939 y 2,962 mm en el bmm y Rico (3 mm hr-1) (Schellekens et al., 2000), y son un poco más
bms, respectivamente; y de 2,857 mm en el pas, distinguiéndose altas que las observadas en Monteverde, Costa Rica (1.81 mm
un número promedio de 260-280 eventos de precipitación por hr-1; Clark et al., 1998).
año. A pesar de que los sitios se localizaron a distinta elevación La distribución de las frecuencias de los eventos de preci-
(bosques: 2,170 msnm; y pastizal: 1,500 msnm), no se encon- pitación presentó un fuerte sesgo a la izquierda. La mediana de
traron diferencias importantes en sus precipitaciones anuales. los valores de precipitación e intensidad promedio se ubicaron
La precipitación mostró un claro patrón estacional: 77% de la en 4.5 mm y 1.60 mm hr-1 en los sitios de bosques; y en 5 mm y
precipitación anual ocurrió durante la época de lluvias (mayo- 1.99 mm hr-1 en el pastizal, los cuales estuvieron marcadamente
octubre), mientras que la época fría seca (noviembre-febrero), por debajo de los valores promedio. De manera que 51% de los
y la cálida seca (marzo-abril) aportaron 16% y 7%, respectiva- eventos de precipitación en ambos sitios estuvieron caracteriza-
mente (gráficas 7.1 a y b). En la época de lluvias, los eventos de dos por lluvias ligeras (≤ 5 mm), contribuyendo con tan sólo 7%
precipitación se derivaron primordialmente de precipitaciones y 9% de la precipitación anual en los sitios de bosques y pastizal,
de tipo orográfica-convectiva (alta intensidad y corta duración), respectivamente.
mientras que en los eventos de la época de secas predominaron
Propiedades físicas de los suelos
Gráfica 7.1
a. Distribución de la precipitación y caudal Los suelos bajo bosques presentaron en promedio una baja
en el bosque maduro y secundario densidad aparente (0.41 g cm-3), y una alta porosidad (0.77),
(a)
900
comparados con el pastizal (0.64 g cm-3, 0.67; densidad apa-
750
rente y porosidad). Sin embargo, las diferencias encontradas
con respecto a los bosques indican que el pastizal presenta poca
600
alteración de sus propiedades hidrofísicas, debido a que sus sue-
los están ligeramente degradados (Meza, comentario personal).
P, Q (mm)

450

De acuerdo con Geris (2007), el suelo del pastizal presentó una


300
mayor compactación en la capa superficial del suelo comparado
150
con los bosques, así como una menor capacidad de infiltración
(292, 190 y 100 mm hr-1: bmm, bms y pas, respectivamente),
0

Ago 05 Oct Dic Feb Abr Jun Ago 06 Oct Dic Feb Abr Jun 07
siendo una cubierta vegetal más susceptible a la generación de
escurrimientos rápidos y al arrastre de materia particulada.
P - BMM P - BMS Q - BMM Q - BMS

Caudales
b. Distribución de la precipitación
y caudal en el pastizal El caudal (Q) anual promedio observado durante el periodo de
(b)
estudio fue de 859 mm para el bmm; para el bms, de 995 mm; y
para el pas, de 1,967 mm. La marcada estacionalidad que pre-
900

750 sentó el patrón de lluvias de la región fue un factor importante


600
que determinó la distribución estacional de los caudales de los
ríos (gráficas 7.1 a y b). De esta manera, 72% de los volúmenes
P, Q (mm)

de agua en los ríos en el año fueron producidos durante la época


450

300 de lluvias. A su vez, esta temporada reportó los caudales men-


150
suales promedio, caudal diario promedio, mínimo y máximo
más altos, mientras que la temporada de secas reportó los más
0

Ago 05 Oct Dic Feb Abr Jun Ago 06 Oct Dic Feb Abr Jun 07
bajos en todos los sitios estudiados (cuadro 7.1).
P - PAS Q - PAS
Durante el periodo observado, el pas reportó el Q anual
promedio (1,967 mm) y el Q diario promedio (4.7 mm) más
100  retos de la investigación del agua en méxico

Cuadro 7.1
Estadísticos del caudal anual promedio (Q), caudal mensual promedio (Qmes±desviación estándar), caudal diario promedio (Qprom),
caudal diario mínimo (Qmin) y máximo (Qmax) en mm medido durante el periodo 1 de agosto del 2005 al 31 de julio del 2007
en las microcuencas de bosques y pastizal

Sitios Estación Q Qmes Qprom Qmin Qmax


lluvias 638 105 ± 55 2.52 ± 1.4 1.48 ± 0.9 5.62 ± 2.3
nortes 173 43 ± 22 1.15 ± 0.7 0.73 ± 0.2 1.81 ± 1.1
bmm secas 56 28 ± 15 0.49 ± 0.2 0.51 ± 0.2 0.93 ± 0.3
total 859
lluvias 755 126 ± 66 3.28 ± 2.9 1.33 ± 0.8 10.97 ± 6.1
bms nortes 166 41 ± 16 1.16 ± 0.8 0.61 ± 0.3 2.81 ± 1.2
secas 75 38 ± 38 0.47 ± 0.2 0.36 ± 0.2 1.54 ± 0.5
total 995
lluvias 1391 232 ± 131 8.53 ± 6.4 5.16 ± 2.5 23.0 ± 5.9
nortes 454 114 ± 43 3.78 ± 1.4 3.00 ± 1.2 5.28 ± 1.7
pas secas 123 61 ± 28 1.77 ± 0.8 1.5 ± 0.8 2.34 ± 0.9
total 1967

alto. Por el contrario, el bmm registró los valores más bajos (859 diferente posición altitudinal, el pastizal en la parte media de
mm año-1, 1.38 mm dia-1, Q anual y diario, respectivamente). Al la montaña (1,500 msnm) y los bosques en la parte media alta
compararse entre sitios, se observó que el Q anual y diario del de la montaña (2,100 msnm), los procesos geomorfoedafológi-
bmm y del bms fueron muy semejantes entre sí (859 y 995 mm; cos ocurridos en estas dos posiciones fueron distintos entre sí
1.38 y 1.63 mm, bmm y bms, respectivamente), mientras que el (Meza y Geissert, comunicaciones personales).
pastizal registró invariablemente valores de Q diario promedio Por otra parte, el cálculo del índice de recesión del flujo
que triplicaron el de los bosques. base (kbf) reveló que el bms y el pas disminuyeron sus caudales
La contribución de los caudales en relación con la precipi- más rápidamente y en proporciones similares (0.023 y 0.022
tación (Q/P) fue en promedio de 28% en el bmm; de 33% en el días-1, respectivamente) de la época de lluvias (mes de agosto
bms; y de 68% en el pas; los flujos base fueron los principales o septiembre) a la de secas (abril), siendo esta reducción mayor
contribuidores de los caudales de los ríos (84-91% del caudal que la encontrada en el bmm (0.016 días-1).
total). La proporción Q/P obtenida en el bmm se encuentra por
debajo de valores reportados en cuencas de bosques tropicales Precipitación-escurrimiento: análisis por eventos
de montaña (34% en Luquillo, Puerto Rico) (Schellekens et al.,
2000), 38% en el Amazonas, Venezuela (Rollenbeck y Anhuf, Las mediciones continuas de la precipitación y caudal a alta
2007), y 39% en Monteverde, Costa Rica (Bruijnzeel, 2006)). resolución permitieron el análisis detallado de la generación y
Esto debido probablemente a factores de tipo climático (can- de los aportes de los escurrimientos rápidos al flujo base en res-
tidad, intensidad y duración de los eventos de precipitación), puesta a eventos de precipitación (hidrograma).
geológico (sustratos menos y más permeables), fisiográfico (ta- El volumen total por escurrimiento rápido (Qr) durante el
maño, forma y orientación de la cuenca, pendiente, longitud periodo de estudio equivalió a 2% (76 mm) de la precipitación
de las laderas, entre otros). Las diferencias encontradas en las total (P) en el bmm. En el bms, la Qr correspondió a 5% (185
contribuciones de Q/P en el bmm y en el bms se deben, por mm) del valor de P. Y en el pas, la Qr obtuvo un valor de 8%
un lado, a una menor capacidad de intercepción e infiltración (319 mm) de la P. Estos resultados mostraron que existe una
en la capa superficial del bms, lo cual favorece la generación de mayor respuesta hidrológica y una generación de escurrimien-
un mayor volumen de escurrimiento rápido. Sin embargo, lo tos por eventos de precipitación en las microcuencas de pastizal
que en sí determinó los volúmenes observados de los caudales, y bosque mesófilo secundario comparado con el bosque mesófi-
particularmente los flujos base en cada sitio, fueron las condi- lo de montaña, aunque ésta no fue muy pronunciada.
ciones geomorfológicas particulares de las microcuencas, factor Los valores del coeficiente de escurrimiento ce (Qr/P)
muy importante en regiones volcánicas de montaña (Bruijn- mostraron una distribución de no normalidad, y sugirieron ser
zeel, 2004); en este caso ligada con la localización espacial de distintos entre los tipos de vegetación (χ2= 20.49; g.l. = 2; p ≤
las microcuencas en la montaña ya que, al encontrarse en una 0.0001). Las comparaciones múltiples mostraron que los valores
efectos del uso del suelo en la hidrología de cuencas de montaña   101

Cuadro 7.2
Medidas descriptivas del ce por microcuenca

Sitios N Prom DE Min Max Percentiles


50
25 75
(mediana)
bmm 292 0.010 0.014 0.00 0.108 0.000 0.003A 0.015
bms 293 0.018 0.028 0.00 0.143 0.000 0.004B 0.030
pas 312 0.028 0.045 0.00 0.326 0.000 0.010C 0.038

Gráfica 7.2 Cuadro 7.3


Valores del ce por microcuenca Concentraciones promedio de sólidos suspendidos totales (sst) en
ríos en mg l-1 (± error estándar). Las letras en superíndice marcan
0.40
las diferencias significativas entre los tipos de vegetación
(p=<0.5). N=12

bmm bms pas


0.30
sst 3.8(1.2) A
2.6(1.1) A,B
10.0(4.5) A,C

bms y pas, respectivamente), lo cual es debido principalmente


CE

0.20

a la alta porosidad que caracteriza generalmente a los suelos


andosoles derivados de cenizas volcánicas (Tobón et al., 2010),
a la distribución estacional de la precipitación, y al patrón de
0.10
lluvias prevaleciente en el que el tamaño de las precipitaciones
(8-10 mm) e intensidades (2-5 mm hr-1) de los eventos más
frecuentes se consideran bajos. Por lo tanto, la ocurrencia de
0.0
eventos que lleguen a exceder las tasas de infiltración de los
BMM BMS PAS
suelos en los distintos tipos de cubierta es también baja. Al
compararse el valor de ce (2.2%) obtenido en el bmm con la de
otros sitios de bosques tropicales de montaña, se concluye que
de ce en el bmm fueron diferentes de los del bms (p = 0.024) el valor encontrado es bajo (3-9%) (Rollenbeck y Anhuf, 2007;
y pas (p ≤ 0.0001) (cuadro 7.2). Los valores de ce en el bms Bruijnzeel, 2006; Schellekens et al., 2000; Leopold et al., 1995;
mostraron ser distintos con el pas (p = 0.026). Los diagramas Lesack, 1993), y comparable con el valor obtenido por Blume
de caja presentados en la gráfica 7.2 ilustran cómo el valor de la et al. (2007) en la reserva forestal Malalcahuello, situada en una
mediana y la desviación estándar de ce aumenta en un gradiente región volcánica al sur de Chile (< 2%).
de conservación-disturbio-manejo (bmm-bms-pas), siendo el
pastizal el que presenta los valores más altos y una mayor va- Sólidos suspendidos totales
riación. Algunos de los valores máximos de ce que se presentan
en los tres tipos de cubiertas vegetales estuvieron asociados con Los bosques registraron las concentraciones promedio de só-
el paso de fenómenos meteorológicos extraordinarios, como por lidos suspendidos totales (sst) más bajas comparadas con el
ejemplo, la tormenta tropical “José” (agosto de 2005), el huracán pastizal (cuadro 7.3). Esto se atribuye a un mayor arrastre de
“Stan” (octubre de 2005), y ondas tropicales (julio de 2006). En suelo por escurrimientos de agua de tipo superficial durante
el cuadro 7.2 se observa que el bms y el pas reportaron valores los eventos de precipitación en el pastizal. Las diferencias es-
de ce que aproximadamente duplicaron y triplicaron, respectiva- tadísticas fueron sugeridas únicamente entre el bms y el pas
mente, los valores del bosque mesófilo de montaña. (F = 4.2; p = 0.022). El que en este estudio las cubiertas fores-
La distribución no gaussiana de los valores de ce encon- tales presenten menores concentraciones de sólidos suspendi-
trada coincide con resultados obtenidos en estudios realizados dos totales con respecto al pastizal coincide con lo que reportan
a nivel de parcela y cuenca (Descheemaker et al., 2006; Merz et Neill et al. (2001); Thomas et al. (2004) en la Amazonia, y con
al., 2006). En general, los ce determinados en los tipos de vege- Ramos-Escobedo (1998) y Vázquez y Ramos-Escobedo (2008)
tación estudiados fueron bajos (2.2%, 4.5% y 6.2% en el bmm,
102  retos de la investigación del agua en méxico

en el sur y centro de Veracruz, en sus estudios comparativos piración) comparado con los bosques, particularmente
entre usos de suelo a nivel de microcuenca. durante la época de secas con base en estudios realizados
por Holwerda (datos inéditos); 2. los suelos del pastizal se
Conclusiones  encontraron en un buen estado de conservación (poca de-
gradación); y 3. el pastizal yace sobre un material litológico
Se llevaron a cabo mediciones de alta resolución de la precipi- distinto de origen a los sitios de bosques, de forma que su
tación y de los caudales en ríos de microcuencas cubiertas por sustrato parental es poco permeable, y formador de suelos
bosque mesófilo maduro, bosque mesófilo en regeneración y de tipo arcilloso, con lo cual se favorece la permanencia del
pastizal para ganadería extensiva, situadas en la vertiente orien- agua en el suelo por más tiempo. Esta situación pudiera
tal del volcán Cofre de Perote (centro de Veracruz), por un pe- verse modificada, al ser el pastizal una cubierta vegetal más
riodo continuo de dos años (agosto de 2005 a julio de 2007). vulnerable al deterioro causado por procesos naturales y
Estas mediciones fueron acompañadas con muestreos mensua- antrópicos, lo cual podría conducir a efectos negativos en
les para la determinación de sólidos suspendidos en los afluen- el sostenimiento de sus flujos de agua durante la época de
tes. Las conclusiones obtenidas de este trabajo de investigación secas en el largo plazo.
se resumen de la siguiente manera:
El disturbio del bosque mesófilo y su conversión a pasti-
• La perturbación del bosque mesófilo y su cambio por zal modifican el comportamiento hidrológico de cuencas. La
pastizal en microcuencas sí generó mayores escurrimien- cubierta boscosa en regeneración mostró caudales estacionales
tos superficiales en respuesta a la precipitación. Esto es y anuales, así como una carga de sedimentos en su afluente,
debido a una mayor capacidad de intercepción de agua comparables con los del bosque maduro. Por lo tanto, el bosque
del dosel e infiltración del agua en el suelo por parte del en regeneración estudiado mostró capacidades de recuperar su
bosque maduro. Sin embargo, el patrón de precipitación funcionalidad hidrológica y de producir flujos de agua de buena
de la región, caracterizado por eventos de lluvia con bajas calidad muy similares al del bosque maduro en un plazo relati-
entradas de agua por unidad de tiempo, en combinación vamente corto.
con suelos muy porosos de origen volcánico, produjeron
bajos volúmenes de escurrimiento superficial en los tres Bibliografía
tipos de cubierta vegetal estudiadas, aunque el bosque ma-
duro se destacó por presentar los escurrimientos de agua Aldrich, M., P. Bubb, S. Hostettler, y H. Van de Wiel (eds.)
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cuenca pastizal mostró los flujos base más altos, atribuidos wicz y D. Kraemer (1997), “Highland Waters—a Resource
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• Debido a un mayor escurrimiento superficial y a una menor thenon, pp. 131-155.
protección del suelo en el pastizal, este uso de suelo produ- Blume, T., E. Zehe, y A. Bronstert (2007), “Rainfall-Runoff
jo un mayor arrastre de materia particulada del mismo. Por Response, Event Based Runoff Coefficients and Hy-
consiguiente, reportó los mayores ingresos de sedimentos drograph Separation”, Journal des Sciences Hydrologiques,
y concentraciones de sólidos suspendidos en el agua del vol. 52, núm. 5, pp. 843-862.
río comparado con los bosques, lo que conlleva a través del Bruijnzeel, L.A. (2006), “Hydrological Impacts of Converting
tiempo a un progresivo deterioro, tanto de la cubierta vege- Tropical Montane Cloud Forest to Pasture, with Initial
tal, como de la calidad del agua de su afluente. Reference to Northern Costa Rica”, Final Technical Report
• El pastizal reportó la capacidad de infiltración de agua en df id-frp Project no. R7991, Vrije Universiteit Amsterdam
el suelo más baja, sin embargo esto no condujo a una dis- and Forestry Research Progamme of the U. K. Department
minución mayor de los volúmenes de los caudales en el río for International Development, Aylesford [en línea]
durante la época de secas por una menor recarga, sino a <http://www.falw.vu/~fiesta/reports/R7991_Final%20Te-
volúmenes similares e incluso ligeramente mayores que al chnical%20Report_Jan06.pdf>
de los bosques. Estos resultados pudieron deberse a 1. el __________ (2004), “Hydrological Functions of Tropical For-
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