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ARPA

Cinematografía
Juan Pablo García Gordillo
Realizacion III

En Japón ha existido la pesca de ballena casi como una tradición. La ballena


forma parte de su cultura alimenticia y pese a las nuevas restricciones y la
presión de algunas organizaciones de derechos de los animales, los japoneses
no han dejado de practicar la caza, e incluso lo han hecho fuera de su territorio,
tratando de conquistar otras zonas en las que la pesca del cetáceo es fructífera.

Aproximadamente en 1930 los japoneses realizaron su primera expedición a la


Antártida, pero no fue sino hasta después de la segunda guerra mundial que se
establecieron en esa parte del mundo con la necesidad de proveer alimento a
toda la población. Así, los japoneses convirtieron dos enormes barcos de la
armada en fabricas flotantes para la caza y el almacenaje masivo de ballena.

En el periodo que comprende de 1940 a 1960, la ballena fue el principal alimento


cárnico en el Japón. En 1964 mataron mas de 24000 ballenas. Actualmente
Japón lleva a cabo un proceso judicial que le esta impidiendo continuar con estas
prácticas, sin embargo la pesca de ballena continua, si bien no de manera
masiva como en los años sesenta.

De igual manera el pueblo japonés ha dejado de comer ballena pero los buques
en la Antártida siguen haciendo su trabajo. Muchos investigadores especulan
sobre actos de corrupción. Muchos aseguran que esto terminará en 10 años y los
buques fabrica que actualmente funcionan en la Antártida tendrán que ser
desalojados.

Esos buques son además de fabricas, hoteles en el que los pescadores pasan
largas temporadas. Ahí comen y duermen. Sirven de alguna manera como hogar
para muchos pescadores. En este caso y por alguna razón desconocida, me gusta
imaginar al cocinero de ese lugar. Es decir, a la persona encargada de alimentar
a esos pescadores en medio del frio y el mar.