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PAIDEIA DE LA ANTIGUA GRECIA COMO PILAR DE LA EDUCACIÓN

AUTORES:

- María Paula Ibarra1


- Oscar Plaza López2
- Danny González3

RESUMEN

El texto recoge los orígenes de la educación moderna occidental interpretando dos conceptos
fundamentales (PAIDEIA y ARETÉ) de la educación griega en el periodo arcaico, acuñados por
dos autores de la época como lo son Homero y Hesíodo, Evaluando sus diferencias y similitudes
basados en las apreciaciones filológicas del teórico Jaeger Werner.

Palabras Clave: Educación; Paideia; Areté; Periodo Arcaico, Filología, Diké, Pedagogos.

1. Técnica laboral por competencias en locución, Academia de Locución para Radio y Televisión
ARTV (2017). Estudiante primer semestre Licenciatura en Lenguas Extranjeras, Universidad
Santiago de Cali. Contacto: paulaibarra9812@gmail.com
2. Certificado en cursos de inglés en la Universidad del Valle (2018). Estudiante primer semestre
Licenciatura en Lenguas Extranjeras, Universidad Santiago de Cali. Contacto:
oscarito2000@hotmail.es
3. Profesional de Comercio Exterior de la Universidad del Valle (2014). Estudiante primer semestre
Licenciatura en Lenguas Extranjeras, Universidad Santiago de Cali. Contacto:
dannygosa@hotmail.com
Remontándonos al estudio de la educación de la antigua civilización griega, es menester traer a
colación los conceptos de Paideia y Areté y a su vez evidenciar que éstos tienen múltiples
significados, motivo por el cual fue necesario basarse en el filólogo teórico, Jaeger Werner que
como bien lo indica, acuñar términos modernos para hablar de una expresión usada por los
antiguos griegos nos lleva a interpretar de una manera no precisa lo que ellos entendían por
Paideia y Areté. (Werner, 2001).

La Paideia arcaica bajo la perspectiva de Homero en sus obras La Iliada y La Odisea que actúan
en lo pedagógico y formativo en el antiguo hombre griego, indicando que la Areté en un
principio (La Iliada) es algo exclusivo a la nobleza para designar la excelencia humana y a los
seres superiores como los dioses, atribuyéndose cualidades a admirar como su fuerza, el valor y
el honor. El hombre corriente no tiene Areté y en caso tal de que el esclavo provenga de
ascendencia noble, Zeus le retira la mitad de su Areté (Werner, 2001). Al final (La Odisea)
Homero considera las cualidades morales y espirituales como parte de la excelencia, valorando la
fidelidad, modestia y destreza en el gobierno de la casa de Penélope y la destreza guerrera de
Odiseo.

Históricamente ocurre una transformación de la monarquía griega a la consolidación de la clase


aristocrática por lo que ocurre un cambio en la manera de concebir la Paideia por cuenta de
Hesíodo y sus obras “La Teogonía y Los trabajos y los días” donde con el recurso de la epopeya
didáctica tiene dos objetivos: enseñar acerca del origen del mundo y dar consejos para la vida. La
Teogonía por su parte tiene como objetivo exponer el ordenamiento del caos a partir de las
acciones divinas de Zeus, haciendo alusión a lo que conduce al éxito o al fracaso. En el trabajo y
los días Hesíodo no elimina la Areté heroica de Homero, sino que añade relevancia al trabajo
duro del campesino y el conocimiento del artesano griego. Por último, en mitos como el de
Prometeo Hesíodo expone su visión sobre la justicia y cómo las acciones de una sola persona
pueden llegar a afectar su entorno.

“[…] los que hacen una justicia recta a los extranjeros, como a sus
conciudadanos, y no se salen de lo que es justo, contribuyen a que
prosperen las ciudades y los pueblos.”

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“[…] Pero a los que se entregan a la injuria, a la husca del mal y a las
malas acciones, Zeus que mira a lo lejos, el Cronida, les prepara un
castigo; y con frecuencia es castigada toda una ciudad a causa del
crimen de un solo hombre que ha meditado la iniquidad y que ha
obrado mal.”

(Hesíodo; pag 4)

Según Marta Rojano Simón, de la revista digital para profesionales de la enseñanza, el sentido de
Paideia Homérica se basa en la kalokagothía, un término que busca armonizar la educación
física, (ser diestro con las armas y los ejercicios físicos) a la educación intelectual y espiritual (la
Música, la lengua griega, la retórica y la dialéctica) y la educación moral o Eusebia (La bondad,
el orgullo, el respeto por los demás y la piedad). Pero que solo abarca la clase noble o elite
social, situación que es modificada por Hesíodo, el cuál añade al sistema al conjunto de
ciudadanos, resaltando el valor de la laboriosidad y la sapiencia de los artesanos y trabajadores
en su día a día. Y estableciendo el concepto de Diké, término que refiere a la justicia como
derecho (Rojano, 2009).

Teniendo en cuenta lo anterior, podemos concluir que los conceptos de Paideia y de Areté por
más que haya diferencias entre autores, hay un patrón que se mantiene y es que la Paideia la
podríamos definir como el camino o proceso por el cual debe de transitar el antiguo griego para
llegar a tener la Areté, que a su vez es la meta, la virtud que, si bien puede cambiar dependiendo
de la época y de quien la interpreta, no es más que la cúspide a lo que cada hombre aspira a
llegar a ser.

En esencia de la gran brecha que hay entre el tiempo, pero la poca que se encuentra realmente de
los ideales humanos. Vistos desde el tiempo de la antigua Grecia con sus formas para fortalecer y
moldear al ideal social en cada individuo, podemos darnos cuenta de que en realidad nosotros no
buscamos algo completamente diferente, sino, más bien, algo complementario a ello y
modificado a nuestra propia realidad y estilo de vida.

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El hecho de que los griegos, en la época de Homero, se esforzaran tanto por crear la mímesis del
comportamiento de los dioses y los héroes fuesen los considerados como la Aristoi y, por lo
tanto, consiguieran adquirir un Areté, más comúnmente conocida como la virtud que todo ser
humano perteneciente a altos cargos pudiesen adquirir y desear. Sumándole a aquello los nuevos
reconocimientos que hizo Hesíodo en su época al considerar el diké, y darle más importancia a la
plebe y a la gente trabajadora del campo y artesanos. De lo anterior, nos hace preguntarnos si
nosotros no somos también una réplica del ciudadano de la antigua Grecia, solamente que en
diferentes épocas y con objetivos diferentes que, al final, nos llevaría hacia el “ideal” actual, que,
en sus tiempos, también buscaban los Griegos.

Realmente aquellos conceptos de Paideia son los que nos rigen hoy en día. Aunque no podamos
definir la palabra ni entender el concepto que los antiguos griegos entendían por el término, nos
es indispensable como pedagogos separarnos de ella e intentar hacérnosla nuestra. Además, de
que encontramos un Areté en cada cosa que hacemos, en cada objetivo que encontramos.
Planificamos ser los mejores en una clase o materia, esperamos vestir hacia la vida que queremos
tener, mostramos una imagen producida externamente (y muchas veces internamente), así como
también ser el mejor hijo, e infinidad de objetivos más que nos inculcamos socialmente para
sentirnos más completos y al final del día nos hace sentir como que hemos alcanzado cierto
mérito más para llegar hacia la perfección idealizada.

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BIBLIOGRAFÍA

[1] Hesíodo, La Teogonía. Madrid: Editorial Gredos.

[2] _______, Los Trabajos y los Días. Buenos Aires, Planeta Agostini. (Traducción de
Aurelio Pérez Jiménez).

[3]Werner, J. (2001). Paideia: Los Ideales de la Cultura Griega. TOMOS I, II, III, y IV. Fondo
de Cultura Económica México. Traducción de Joaquín Xiral, Décimo Quinta reimpresión.
Titulo Original: Paideia: Die Formung Des Griechischen Menschen.

[4] López N. G (2010). Momentos en la Historiografía de la Paideia griega y lecturas de ella en


los tiempos de la posmodernidad, en Contribuciones a las Ciencias Sociales,
http://www.eumed.net/libros-gratis/2010b/676/indice.htm

[5] Rojano S. M, (2009). La Paideia Griega. Revista digital para profesionales de la


enseñanza, https://www.feandalucia.ccoo.es/docu/p5sd6290.pdf