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INDEMNIZACIÓN EXTRAPATRIMONIAL POR DAÑO MORAL. EL ARTÍCULO 1916, PÁRRAFO


ÚLTIMO, DEL CÓDIGO CIVIL PARA EL DISTRITO FEDERAL, EN LA PORCIÓN NORMATIVA QUE
SEÑALA "LA SITUACIÓN ECONÓMICA DE LA VÍCTIMA", ES INCONSTITUCIONAL SI SE APLICA
PARA CUANTIFICAR AQUÉLLA.

Texto:

El citado precepto dispone que para calcular el monto de la indemnización por daño moral
debe tomarse en cuenta "la situación económica de la víctima". Así, el daño moral puede dar
lugar a consecuencias de dos categorías: extrapatrimoniales o morales en sentido estricto, o
bien, de índole patrimonial. Ahora bien, dicha porción normativa es contraria al principio de
igualdad contenido en el artículo 1o. de la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos, si se aplica para cuantificar las consecuencias extrapatrimoniales del daño, en
virtud de que si bien podría considerarse que el artículo 1916, párrafo último, del Código Civil
para el Distrito Federal, al establecer la ponderación de la situación económica de las víctimas
persigue una finalidad constitucionalmente imperiosa, consistente en satisfacer el derecho a
una justa indemnización, la medida no es idónea para lograr dicho fin, pues la situación
económica de la víctima no es útil para medir la calidad e intensidad del daño
extrapatrimonial, por lo que no conduce a satisfacer el derecho a una justa indemnización, ya
que la condición social de la víctima no incide, aumenta o disminuye, el dolor sufrido. Lo
contrario llevaría a afirmar que una persona con mayores recursos sufre más la muerte de un
hijo que una persona con menores recursos, o que una persona con bajos ingresos merece una
mayor indemnización que una persona económicamente privilegiada.

Precedente(s):

Amparo directo 30/2013. J. Ángel García Tello y otra. 26 de febrero de 2014. Cinco votos de los
Ministros Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, José Ramón Cossío Díaz, quien formuló voto
concurrente, Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena, Olga Sánchez Cordero de García Villegas y Jorge
Mario Pardo Rebolledo, quien formuló voto concurrente. Ponente: Arturo Zaldívar Lelo de
Larrea. Secretaria: Ana María Ibarra Olguín.

Esta tesis se publicó el viernes 11 de julio de 2014 a las 8:25 horas en el Semanario Judicial de
la Federación.

Datos de Localización:

Clave de Pubicación. 1a. CCLXXIV/2014 (10a.)

Fuente: Gaceta del Semanario Judicial de la Federación, Tomo: Libro 8, 10a. Época, Julio 2014,
Página: 146

Organo emisor: Primera Sala, 10a. Época.

Tipo de documento: Tesis Aislada


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DAÑO MORAL. SU CLASIFICACIÓN ATENDIENDO AL MOMENTO EN QUE SE MATERIALIZA.

Texto:

El daño moral tiene dos tipos de proyecciones: presentes y futuras. En todos ellos el juez debe
valorar no sólo el daño actual, sino también el futuro; por lo tanto, además del carácter
económico o extraeconómico de las consecuencias derivadas del daño moral en sentido
amplio, éstas también pueden distinguirse de acuerdo al momento en el que se materializan.
Así, el daño es actual cuando éste se encuentra ya producido al momento de dictarse
sentencia. Este daño comprende todas las pérdidas efectivamente sufridas, tanto materiales
como extra-patrimoniales; en estas últimas entrarían los desembolsos realizados para la
atención del daño. Por otra parte, el daño futuro es aquel que todavía no se ha producido al
dictarse la sentencia, pero se presenta como una previsible prolongación o agravación de un
daño actual, o como un nuevo menoscabo futuro, derivado de una situación del hecho actual.
Para que el daño futuro pueda dar lugar a una reparación, la probabilidad de que el beneficio
ocurriera debe ser real y seria, y no una mera ilusión o conjetura de la mente del damnificado.

Precedente(s):

Amparo directo 30/2013. J. Ángel García Tello y otra. 26 de febrero de 2014. Cinco votos de los
Ministros Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, José Ramón Cossío Díaz, quien reservó su derecho
para formular voto concurrente, Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena, Olga Sánchez Cordero de García
Villegas y Jorge Mario Pardo Rebolledo, quien reservó su derecho para formular voto
concurrente. Ponente: Arturo Zaldívar Lelo de Larrea. Secretaria: Ana María Ibarra Olguín.

Amparo directo 31/2013. Admivac, S.A. de C.V. 26 de febrero de 2014. Mayoría de cuatro
votos de los Ministros Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, José Ramón Cossío Díaz, Alfredo
Gutiérrez Ortiz Mena y Olga Sánchez Cordero de García Villegas. Disidente: Jorge Mario Pardo
Rebolledo, quien reservó su derecho para formular voto particular. Ponente: Arturo Zaldívar
Lelo de Larrea. Secretaria: Ana María Ibarra Olguín.

Esta tesis se publicó el viernes 20 de junio de 2014 a las 10:35 horas en el Semanario Judicial
de la Federación.

Datos de Localización:

Clave de Pubicación. 1a. CCXXXIII/2014 (10a.)

Fuente: Gaceta del Semanario Judicial de la Federación, Tomo: Libro 7, 10a. Época, Junio 2014,
Página: 449

Organo emisor: Primera Sala, 10a. Época.

Tipo de documento: Tesis Aislada


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PARÁMETROS DE CUANTIFICACIÓN DEL DAÑO MORAL. FACTORES QUE DEBEN PONDERARSE.

Texto:

En la cuantificación del daño moral deben ponderarse los siguientes factores, los cuales a su
vez pueden calificarse de acuerdo a su nivel de intensidad, entre leve, medio o alto. Dichos
modalizadores permitirán establecer el quántum de la indemnización. Respecto a la víctima, se
deben tomar en cuenta los siguientes factores para cuantificar el aspecto cualitativo del daño
moral: (i) el tipo de derecho o interés lesionado; y (ii) la existencia del daño y su nivel de
gravedad. En cambio, para cuantificar el aspecto patrimonial o cuantitativo derivado del daño
moral, se deben tomar en cuenta: (i) los gastos devengados derivados del daño moral; y (ii) los
gastos por devengar. Por su parte, respecto a la responsable, se deben tomar en cuenta: (i) el
grado de responsabilidad; y (ii) su situación económica. Debe destacarse que los elementos de
cuantificación antes señalados, así como sus calificadores de intensidad, son meramente
indicativos. El juzgador, al ponderar cada uno de ellos, puede advertir circunstancias
particulares relevantes. Su enunciación simplemente pretende guiar el actuar de los jueces,
partiendo de la función y finalidad del derecho a la reparación del daño moral, sin que ello
signifique que estos parámetros constituyen una base objetiva o exhaustiva en la
determinación del quántum compensatorio. En efecto, lo que se persigue es no desconocer
que la naturaleza y fines del daño moral no permiten una cuantificación absolutamente libre,
reservada al subjetivismo del juzgador, ni tampoco resulta de una mera enunciación de pautas,
realizadas de manera genérica y sin precisar de qué modo su aplicación conduce, en el caso, al
resultado al que se arriba.

Precedente(s):

Amparo directo 30/2013. J. Ángel García Tello y otra. 26 de febrero de 2014. Cinco votos de los
Ministros Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, José Ramón Cossío Díaz, quien reservó su derecho
para formular voto concurrente, Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena, Olga Sánchez Cordero de García
Villegas y Jorge Mario Pardo Rebolledo, quien reservó su derecho para formular voto
concurrente. Ponente: Arturo Zaldívar Lelo de Larrea. Secretaria: Ana María Ibarra Olguín.

Amparo directo 31/2013. Admivac, S.A. de C.V. 26 de febrero de 2014. Mayoría de cuatro
votos de los Ministros Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, José Ramón Cossío Díaz, Alfredo
Gutiérrez Ortiz Mena y Olga Sánchez Cordero de García Villegas. Disidente: Jorge Mario Pardo
Rebolledo, quien reservó su derecho para formular voto particular. Ponente: Arturo Zaldívar
Lelo de Larrea. Secretaria: Ana María Ibarra Olguín.

Esta tesis se publicó el viernes 4 de julio de 2014 a las 8:05 horas en el Semanario Judicial de la
Federación.

Datos de Localización:
Clave de Pubicación. 1a. CCLV/2014 (10a.)

Fuente: Gaceta del Semanario Judicial de la Federación, Tomo: Libro 8, 10a. Época, Julio 2014,
Página: 158

Organo emisor: Primera Sala, 10a. Época.

Tipo de documento: Tesis Aislada

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PARÁMETROS DE CUANTIFICACIÓN DEL DAÑO MORAL. SE PUEDE VALORAR LA SITUACIÓN


ECONÓMICA DE LA VÍCTIMA PARA DETERMINAR LAS CONSECUENCIAS PATRIMONIALES
DERIVADAS DEL DAÑO MORAL (LEGISLACIÓN DEL DISTRITO FEDERAL).

Texto:

El artículo 1916 del Código Civil para el Distrito Federal, dispone que para calcular el monto de
la indemnización se debe tomar en cuenta la situación económica de la víctima. El daño moral
puede dar lugar a consecuencias de dos categorías: extrapatrimoniales o morales en sentido
estricto, o bien, de índole patrimonial. Ahora, es válido tomar en cuenta la situación
económica de la víctima para determinar la indemnización correspondiente a las
consecuencias patrimoniales derivadas del daño moral. El precepto normativo así
interpretado, ni siquiera distingue entre grupos de personas. En efecto, la ponderación de la
condición social, como dato computable a la hora de valorar el menoscabo patrimonial que
ocasione el daño moral no distribuye derechos de acuerdo a clases de personas. Por el
contrario, apunta a descubrir en su real dimensión el perjuicio. No se trata de quebrantar la
garantía de igualdad sino de calibrar, con criterio equitativo, la incidencia real que el daño
tiene en el perfil subjetivo del damnificado, para lo cual no puede prescindirse de la
ponderación de estos aspectos. Desde esta lectura, el artículo no está distribuyendo derechos
de acuerdo a la condición social de las víctimas, sino que le da elementos al juzgador para que
pueda determinar el tamaño del menoscabo patrimonial sufrido como consecuencia del daño
moral. Sería imposible determinar el monto de ciertas consecuencias patrimoniales del daño
moral, sin tomar en cuenta la situación económica de la víctima.

Precedente(s):

Amparo directo 30/2013. J. Ángel García Tello y otra. 26 de febrero de 2014. Cinco votos de los
Ministros Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, José Ramón Cossío Díaz, quien formuló voto
concurrente, Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena, Olga Sánchez Cordero de García Villegas y Jorge
Mario Pardo Rebolledo, quien formuló voto concurrente. Ponente: Arturo Zaldívar Lelo de
Larrea. Secretaria: Ana María Ibarra Olguín.

Esta tesis se publicó el viernes 11 de julio de 2014 a las 8:25 horas en el Semanario Judicial de
la Federación.

Datos de Localización:
Clave de Pubicación. 1a. CCLXXV/2014 (10a.)

Fuente: Gaceta del Semanario Judicial de la Federación, Tomo: Libro 8, 10a. Época, Julio 2014,
Página: 160

Organo emisor: Primera Sala, 10a. Época.

Tipo de documento: Tesis Aislada

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PARÁMETROS DE CUANTIFICACIÓN DEL DAÑO MORAL. LOS INTERESES EXTRAPATRIMONIALES


DEBEN SER REPARADOS.

Texto:

Si bien los intereses extrapatrimoniales no tienen una exacta traducción económica, ello no
debe dar lugar a dejar sin reparación al afectado. Existen diferentes formas de valorar el
quántum indemnizatorio. Ciertamente en nuestro derecho se ha evolucionado de aquella que
imponía en la reparación del daño límites bien tasados o establecidos a través de fórmulas
fijas, a la necesidad de su reparación justa e integral. Así, puede afirmarse que el régimen de
ponderación del quántum compensatorio depende de la conceptualización del derecho a una
justa indemnización, de la visión que nuestra tradición jurídica adopta de la responsabilidad
civil y, en particular, del deber de mitigar los efectos derivados del daño moral.

Precedente(s):

Amparo directo 30/2013. J. Ángel García Tello y otra. 26 de febrero de 2014. Cinco votos de los
Ministros Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, José Ramón Cossío Díaz, quien reservó su derecho
para formular voto concurrente, Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena, Olga Sánchez Cordero de García
Villegas y Jorge Mario Pardo Rebolledo, quien reservó su derecho para formular voto
concurrente. Ponente: Arturo Zaldívar Lelo de Larrea. Secretaria: Ana María Ibarra Olguín.

Amparo directo 31/2013. Admivac, S.A. de C.V. 26 de febrero de 2014. Mayoría de cuatro
votos de los Ministros Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, José Ramón Cossío Díaz, Alfredo
Gutiérrez Ortiz Mena y Olga Sánchez Cordero de García Villegas. Disidente: Jorge Mario Pardo
Rebolledo, quien reservó su derecho para formular voto particular. Ponente: Arturo Zaldívar
Lelo de Larrea. Secretaria: Ana María Ibarra Olguín.

Esta tesis se publicó el viernes 4 de julio de 2014 a las 8:05 horas en el Semanario Judicial de la
Federación.

Datos de Localización:

Clave de Pubicación. 1a. CCLIV/2014 (10a.)


Fuente: Gaceta del Semanario Judicial de la Federación, Tomo: Libro 8, 10a. Época, Julio 2014,
Página: 159

Organo emisor: Primera Sala, 10a. Época.

Tipo de documento: Tesis Aislada

Rubro del documento:

DAÑO MORAL. DE ACUERDO CON SU CONCEPCIÓN EN NUESTRA TRADICIÓN JURÍDICA, AQUÉL


SE DETERMINA POR EL CARÁCTER EXTRA-PATRIMONIAL DE LA AFECTACIÓN.

Texto:

Aunque existen diferentes corrientes de opinión en torno al concepto de daño moral, nuestra
tradición jurídica se adhiere a aquella que considera que el daño moral se determina por el
carácter extra-patrimonial de la afectación; la cual puede tratarse de la lesión a un derecho o a
un simple bien o interés de carácter no pecuniario. En esos mismos términos, el artículo 1916
del Código Civil para el Distrito Federal habla de afectaciones a los sentimientos, afectos,
creencias, decoro, honor, reputación, vida privada, configuración y aspectos físicos, o bien, en
la consideración que tienen los demás sobre la persona. Así, la conceptualización del daño
moral centra su objeto y contenido en los intereses no patrimoniales o espirituales que
pueden verse afectados. En tal sentido, las angustias, las aflicciones, las humillaciones, el
padecimiento o el dolor constituyen daños a la moral en tanto son afectaciones a intereses no
patrimoniales.

Precedente(s):

Amparo directo 30/2013. J. Ángel García Tello y otra. 26 de febrero de 2014. Cinco votos de los
Ministros Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, José Ramón Cossío Díaz, quien reservó su derecho
para formular voto concurrente, Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena, Olga Sánchez Cordero de García
Villegas y Jorge Mario Pardo Rebolledo, quien reservó su derecho para formular voto
concurrente. Ponente: Arturo Zaldívar Lelo de Larrea. Secretaria: Ana María Ibarra Olguín.

Amparo directo 31/2013. Admivac, S.A. de C.V. 26 de febrero de 2014. Mayoría de cuatro
votos de los Ministros Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, José Ramón Cossío Díaz, Alfredo
Gutiérrez Ortiz Mena y Olga Sánchez Cordero de García Villegas. Disidente: Jorge Mario Pardo
Rebolledo, quien reservó su derecho para formular voto particular. Ponente: Arturo Zaldívar
Lelo de Larrea. Secretaria: Ana María Ibarra Olguín.

Esta tesis se publicó el viernes 20 de junio de 2014 a las 10:35 horas en el Semanario Judicial
de la Federación.

Datos de Localización:

Clave de Pubicación. 1a. CCXXX/2014 (10a.)


Fuente: Gaceta del Semanario Judicial de la Federación, Tomo: Libro 7, 10a. Época, Junio 2014,
Página: 444

Organo emisor: Primera Sala, 10a. Época.

Tipo de documento: Tesis Aislada

Rubro del documento:

DAÑO MORAL. LA ACCIÓN PARA RECLAMAR SU REPARACIÓN ES AUTÓNOMA A LA DEMANDA


DE RESPONSABILIDAD POR DAÑOS PATRIMONIALES (LEGISLACIÓN DEL DISTRITO FEDERAL).

Texto:

De una interpretación teleológica del artículo 1916 del Código Civil para el Distrito Federal,
deriva que el daño moral es autónomo e independiente del patrimonial. De ahí que la acción
de reparación del daño moral puede demandarse autónomamente, respecto de las demandas
de responsabilidad en las que se aleguen daños patrimoniales. Esto es, dicha acción puede
ejercerse sin necesidad de reclamar otras, ya que su acreditación y procedencia son
independientes de otros tipos de responsabilidad.

Precedente(s):

Amparo directo 30/2013. J. Ángel García Tello y otra. 26 de febrero de 2014. Cinco votos de los
Ministros Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, José Ramón Cossío Díaz, quien reservó su derecho
para formular voto concurrente, Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena, Olga Sánchez Cordero de García
Villegas y Jorge Mario Pardo Rebolledo, quien reservó su derecho para formular voto
concurrente. Ponente: Arturo Zaldívar Lelo de Larrea. Secretaria: Ana María Ibarra Olguín.

Amparo directo 31/2013. Admivac, S.A. de C.V. 26 de febrero de 2014. Mayoría de cuatro
votos de los Ministros Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, José Ramón Cossío Díaz, Alfredo
Gutiérrez Ortiz Mena y Olga Sánchez Cordero de García Villegas. Disidente: Jorge Mario Pardo
Rebolledo, quien reservó su derecho para formular voto particular. Ponente: Arturo Zaldívar
Lelo de Larrea. Secretaria: Ana María Ibarra Olguín.

Esta tesis se publicó el viernes 20 de junio de 2014 a las 10:35 horas en el Semanario Judicial
de la Federación.

Datos de Localización:

Clave de Pubicación. 1a. CCXXXIV/2014 (10a.)

Fuente: Gaceta del Semanario Judicial de la Federación, Tomo: Libro 7, 10a. Época, Junio 2014,
Página: 446

Organo emisor: Primera Sala, 10a. Época.


Tipo de documento: Tesis Aislada

Rubro del documento:

DAÑO MORAL. POR REGLA GENERAL DEBE PROBARSE YA SEA DE MANERA DIRECTA O
INDIRECTA.

Texto:

Debe decirse que el daño moral, por regla general, debe ser probado ya que se trata de un
elemento constitutivo de la pretensión de los actores. Solamente en aquellos casos en que se
presuma el daño moral, el actor se verá relevado de la carga de la prueba. El daño moral
puede acreditarse directamente a través de periciales en psicología u otros dictámenes
periciales que puedan dar cuenta de su existencia. Asimismo, el daño puede acreditarse
indirectamente, es decir, el juez puede inferir, a través de los hechos probados, el daño
causado a las víctimas.

Precedente(s):

Amparo directo 30/2013. J. Ángel García Tello y otra. 26 de febrero de 2014. Cinco votos de los
Ministros Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, José Ramón Cossío Díaz, quien reservó su derecho
para formular voto concurrente, Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena, Olga Sánchez Cordero de García
Villegas y Jorge Mario Pardo Rebolledo, quien reservó su derecho para formular voto
concurrente. Ponente: Arturo Zaldívar Lelo de Larrea. Secretaria: Ana María Ibarra Olguín.

Amparo directo 31/2013. Admivac, S.A. de C.V. 26 de febrero de 2014. Mayoría de cuatro
votos de los Ministros Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, José Ramón Cossío Díaz, Alfredo
Gutiérrez Ortiz Mena y Olga Sánchez Cordero de García Villegas. Disidente: Jorge Mario Pardo
Rebolledo, quien reservó su derecho para formular voto particular. Ponente: Arturo Zaldívar
Lelo de Larrea. Secretaria: Ana María Ibarra Olguín.

Esta tesis se publicó el viernes 27 de junio de 2014 a las 9:30 horas en el Semanario Judicial de
la Federación.

Datos de Localización:

Clave de Pubicación. 1a. CCXLI/2014 (10a.)

Fuente: Gaceta del Semanario Judicial de la Federación, Tomo: Libro 7, 10a. Época, Junio 2014,
Página: 447

Organo emisor: Primera Sala, 10a. Época.

Tipo de documento: Tesis Aislada

Rubro del documento:


DAÑO MORAL. EL CÁLCULO DEL MONTO DE LA INDEMNIZACIÓN RELATIVA, DEBE FIJARSE NO
SÓLO CON UNA CANTIDAD POR ESE CONCEPTO, SINO TAMBIÉN DEBEN TOMARSE EN CUENTA
LAS CONSECUENCIAS DE ORDEN INMATERIAL QUE SUFRIERON LA VÍCTIMA Y SUS FAMILIARES.

Texto:

Aun cuando es verdad que con el pago de la indemnización por daño moral no se logra la
reparación total de los derechos lesionados ni el dolor causado, debe procurarse que la
indemnización pecuniaria que se fije sea digna y suficiente para proporcionar a las víctimas
satisfactores que sean de utilidad para sanar los daños morales que hubieren sufrido a
consecuencia del ilícito cometido en su perjuicio. Así, una vez comprobados los daños sufridos
por aquéllas y sus familiares, la violación a la integridad psíquica y moral de ambos trae como
consecuencia, la indefectible obligación de procurar de forma inmediata, adecuada y efectiva,
la reparación de los daños morales e inmateriales que se les causaron, lo cual no se logra
únicamente con la fijación de una cantidad por concepto de indemnización por daño moral,
sino que es necesario considerar, además, las graves circunstancias del daño ocasionado, la
intensidad de la afectación que lo produjo, el cambio en las condiciones de existencia de la
víctima y sus familiares, las comprobadas afectaciones a la integridad personal de los
familiares y las restantes consecuencias de orden inmaterial que sufrieron.

SEXTO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL PRIMER CIRCUITO.

Precedente(s):

Amparo directo 284/2013. Ciria Althair Naholy Corral Castañeda y otros. 6 de septiembre de
2013. Unanimidad de votos. Ponente: Ismael Hernández Flores. Secretaria: Rebeca Rosales
Zamora.

Esta tesis se publicó el viernes 2 de mayo de 2014 a las 12:05 horas en el Semanario Judicial de
la Federación.

Datos de Localización:

Clave de Pubicación. I.6o.C.11 C (10a.)

Fuente: Gaceta del Semanario Judicial de la Federación, Tomo: Libro 6, 10a. Época, Mayo 2014,
Página: 1949

Organo emisor: Tribunales Colegiados de Circuito, 10a. Época.

Tipo de documento: Tesis Aislada

Rubro del documento:

INDEMNIZACIÓN POR DAÑO MORAL. SU MONTO DEBE CUANTIFICARSE CON BASE EN LOS
DERECHOS LESIONADOS, EL GRADO DE RESPONSABILIDAD, LA SITUACIÓN ECONÓMICA DEL
RESPONSABLE Y DE LA VÍCTIMA, ASÍ COMO LAS DEMÁS CIRCUNSTANCIAS DEL CASO, EN UNA
CANTIDAD DE DINERO CONCRETA Y ÚNICA, CON EL FIN DE RESARCIR A ÉSTA, DE INMEDIATO,
POR EL MENOSCABO EN SU INTEGRIDAD FÍSICA Y PSÍQUICA (LEGISLACIÓN DEL ESTADO DE
QUERÉTARO).

Texto:

De acuerdo con los artículos 1781 y 1782 del Código Civil del Estado de Querétaro vigente
hasta el 21 de octubre de 2009, el responsable de un daño moral tendrá la obligación de
repararlo, mediante una indemnización en dinero; lo que significa que debe resarcirse a una
persona, con una cantidad monetaria, por un daño o perjuicio que se le originó por negligencia
o descuido y, de esa manera, compensarla por las afectaciones físicas y emocionales que
sufrió, con el fin de enmendar, corregir o remediar en lo posible, el perjuicio que se le profirió;
y para cuantificarla, según lo establecido en dichos numerales, será menester atender a los
derechos lesionados, el grado de responsabilidad, la situación económica del responsable y de
la víctima, así como las demás circunstancias del caso; lo que deberá efectuarse en una
cantidad concreta y única, con el fin de resarcirla de inmediato, por el menoscabo en su
integridad física y psíquica, y no en forma periódica, como si se tratara de una pensión, como
lo sería, por ejemplo, en casos de jubilación, viudez, orfandad, incapacidad u otras análogas,
que se traducen en derechos de seguridad social de los individuos y que deben satisfacerse en
forma temporal o vitalicia.

PRIMER TRIBUNAL COLEGIADO DEL VIGÉSIMO SEGUNDO CIRCUITO.

Precedente(s):

Amparo directo 422/2013. Instituto Mexicano del Seguro Social. 25 de julio de 2013.
Unanimidad de votos. Ponente: Alma Rosa Díaz Mora. Secretario: Raúl Mazariegos Aguirre.

Datos de Localización:

Clave de Pubicación. XXII.1o.1 C (10a.)

Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Tomo: Libro XXIII, 10a. Época,
Septiembre 2013, Página: 2589

Organo emisor: Tribunales Colegiados de Circuito, 10a. Época.

Tipo de documento: Tesis Aislada

Rubro del documento:

CUANTÍA DEL JUICIO. ES INDETERMINADA EN LA RECLAMACIÓN POR DAÑO MORAL MIENTRAS


EL JUEZ NO FIJE SU INDEMNIZACIÓN.

Texto:
La interpretación funcional del artículo 1916 del Código Civil, en relación con los preceptos 157
y 691 del Código de Procedimientos Civiles, 128 y 129 de la Ley Orgánica del Tribunal Superior
de Justicia, todos del Distrito Federal, lleva a la conclusión de que la prestación relativa al daño
moral únicamente puede servir para establecer la cuantía de un juicio a efectos de las costas,
cuando se acoge en la sentencia y el Juez precisa el numerario de la indemnización o
proporciona bases objetivas para dicha determinación, en atención a que conforme a la ley
nadie más que el Juez se encuentra en aptitud de hacer dicha cuantificación y sólo en el acto
de emitir la sentencia, cuando ya debieron haberse reunido pruebas sobre los elementos que
deben considerarse al efecto, relativos al tipo de derechos lesionados, el grado de
responsabilidad, la situación económica del responsable y de la víctima, y las circunstancias del
caso. Esto, pues la fijación de un importe reclamado por daño moral en la demanda sólo
constituye un deseo o criterio subjetivo del actor, sin asidero legal, ni parámetros objetivos o
tasaciones para, de antemano, traducir en dinero el detrimento de los bienes morales de la
persona, que de por sí, son inestimables, al tratarse de sentimientos, afectos, creencias,
decoro, honor, reputación, vida privada, configuración y aspectos físicos de la persona o la
consideración que de ella tienen los demás; y ni siquiera la jurisprudencia ha dado pasos en
ese sentido, ni podría dar los suficientes para su aplicación segura en todos los casos
concretos. Así, para efectos de la liquidación de costas, la cuantía del negocio se traduce en el
monto fijado en la condena por daño moral, en tanto que en caso de absolución, la cuantía
permanece indeterminada, carácter que tiene la prestación al momento de presentarse la
demanda, para efectos de la competencia y la apelabilidad de la sentencia.

CUARTO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL PRIMER CIRCUITO.

Precedente(s):

Amparo en revisión 39/2010. Lala México, S.A. de C.V. 7 de mayo de 2010. Unanimidad de
votos. Ponente: Leonel Castillo González. Secretaria: Mónica Cacho Maldonado.

Datos de Localización:

Clave de Pubicación. I.4o.C.293 C

Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Tomo: XXXII, Septiembre 2010,


Página: 1230

Organo emisor: Tribunales Colegiados de Circuito, 9a. Época.

Tipo de documento: Tesis Aislada

Rubro del documento:

DAÑO MORAL. CUÁNDO SE ACTUALIZA COMO CONSECUENCIA DEL DELITO DE LESIONES


(LEGISLACIÓN DEL ESTADO DE CAMPECHE).

Texto:
En términos del artículo 1811 del Código Civil del Estado de Campeche, el daño moral es la
afectación que una persona sufre en sus sentimientos, afectos, creencias, decoro, honor,
reputación, vida privada, configuración o aspecto físico, o bien, en la consideración que de la
misma tienen los demás. En estas condiciones, para que las lesiones inferidas sean de las que
producen una afectación al ofendido en los atributos de su personalidad, tienen que ser de
aquellas que dejan al ofendido cicatriz en la cara, perpetuamente notable, o bien, aquellas de
las que resulta una enfermedad segura o probablemente incurable, la inutilización completa o
la pérdida de un ojo, de un brazo, de una mano, de una pierna o de un pie o de cualquier otro
órgano, de modo que quede perjudicada para siempre cualquier función orgánica o cuando el
ofendido quede sordo, impotente o con una deformidad incorregible, esto es, aquellas que
dejan secuelas a la integridad y aspecto físico del ofendido, con la consiguiente afectación a
sus sentimientos y consideración por los demás. Por lo que, no basta el tiempo de sanidad e
incapacidad de las lesiones, para considerar que se produjo daño moral.

TRIBUNAL COLEGIADO DEL TRIGÉSIMO PRIMER CIRCUITO.

Precedente(s):

Amparo directo 141/2009. **********. 15 de julio de 2009. Unanimidad de votos. Ponente:


Mayra González Solís. Secretaria: Adriana de los Ángeles Castillo Arceo.

Amparo directo 550/2009. 5 de noviembre de 2009. Unanimidad de votos. Ponente: José


Rubén Ruiz Ramírez, secretario de tribunal autorizado para desempeñar las funciones de
Magistrado en términos del artículo 81, fracción XXII, de la Ley Orgánica del Poder Judicial de
la Federación, en relación con el artículo 52, fracción V, del Acuerdo General del Pleno del
Consejo de la Judicatura Federal, que reglamenta la organización y funcionamiento del propio
consejo. Secretaria: Ivette Caballero Rodríguez.

Amparo directo 756/2009. 27 de enero de 2010. Unanimidad de votos. Ponente: Mayra


González Solís. Secretaria: Ivette Caballero Rodríguez.

Amparo directo 644/2009. 10 de marzo de 2010. Unanimidad de votos. Ponente: David


Alberto Barredo Villanueva. Secretaria: Ivette Caballero Rodríguez.

Amparo directo 751/2009. 18 de marzo de 2010. Unanimidad de votos. Ponente: José Atanacio
Alpuche Marrufo. Secretaria: Ivette Caballero Rodríguez.

Datos de Localización:

Clave de Pubicación. XXXI. J/3

Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Tomo: XXXI, Abril 2010, Página: 2364
Organo emisor: Tribunales Colegiados de Circuito, 9a. Época.

Tipo de documento: Jurisprudencia

Rubro del documento:

DAÑO MORAL. CUÁNDO SE ACTUALIZA COMO CONSECUENCIA DEL DELITO DE LESIONES


(LEGISLACIÓN DEL ESTADO DE CAMPECHE).

Texto:

En términos del artículo 1811 del Código Civil del Estado de Campeche, el daño moral es la
afectación que una persona sufre en sus sentimientos, afectos, creencias, decoro, honor,
reputación, vida privada, configuración o aspecto físico, o bien, en la consideración que de la
misma tienen los demás. En estas condiciones, para que las lesiones inferidas sean de las que
producen una afectación al ofendido en los atributos de su personalidad, tienen que ser de
aquellas que dejan al ofendido cicatriz en la cara, perpetuamente notable, o bien, aquellas de
las que resulta una enfermedad segura o probablemente incurable, la inutilización completa o
la pérdida de un ojo, de un brazo, de una mano, de una pierna o de un pie o de cualquier otro
órgano, de modo que quede perjudicada para siempre cualquier función orgánica o cuando el
ofendido quede sordo, impotente o con una deformidad incorregible, esto es, aquellas que
dejan secuelas a la integridad y aspecto físico del ofendido, con la consiguiente afectación a
sus sentimientos y consideración por los demás. Por lo que, no basta el tiempo de sanidad e
incapacidad de las lesiones, para considerar que se produjo daño moral.

TRIBUNAL COLEGIADO DEL TRIGÉSIMO PRIMER CIRCUITO.

Precedente(s):

Amparo directo 141/2009. **********. 15 de julio de 2009. Unanimidad de votos. Ponente:


Mayra González Solís. Secretaria: Adriana de los Ángeles Castillo Arceo.

Amparo directo 550/2009. 5 de noviembre de 2009. Unanimidad de votos. Ponente: José


Rubén Ruiz Ramírez, secretario de tribunal autorizado para desempeñar las funciones de
Magistrado en términos del artículo 81, fracción XXII, de la Ley Orgánica del Poder Judicial de
la Federación, en relación con el artículo 52, fracción V, del Acuerdo General del Pleno del
Consejo de la Judicatura Federal, que reglamenta la organización y funcionamiento del propio
consejo. Secretaria: Ivette Caballero Rodríguez.

Amparo directo 756/2009. 27 de enero de 2010. Unanimidad de votos. Ponente: Mayra


González Solís. Secretaria: Ivette Caballero Rodríguez.

Amparo directo 644/2009. 10 de marzo de 2010. Unanimidad de votos. Ponente: David


Alberto Barredo Villanueva. Secretaria: Ivette Caballero Rodríguez.
Amparo directo 751/2009. 18 de marzo de 2010. Unanimidad de votos. Ponente: José Atanacio
Alpuche Marrufo. Secretaria: Ivette Caballero Rodríguez.

Datos de Localización:

Clave de Pubicación. XXXI. J/3

Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Tomo: XXXI, Abril 2010, Página: 2364

Organo emisor: Tribunales Colegiados de Circuito, 9a. Época.

Tipo de documento: Jurisprudencia

Rubro del documento:

DAÑO MORAL. EL CERTIFICADO MÉDICO DE LESIONES ES INSUFICIENTE PARA DEMOSTRARLO,


CUANDO AQUÉL SE HAGA CONSISTIR EN LA AFECTACIÓN PSICOLÓGICA PRODUCIDA POR
ÉSTAS.

Texto:

Para demostrar el daño moral producido por las lesiones inferidas al pasivo, cuando éste se
haga consistir en la afectación psicológica que aquéllas provocaron, no es suficiente el
certificado médico de lesiones, si en éste no se determinaron las secuelas que dejaron a su
integridad y aspecto físico, con la consiguiente afectación a sus sentimientos y consideración
por los demás; máxime si dicha dictaminación no se realiza por un profesional de la salud,
psicología, psiquiatría o afín, que pudiera evidenciar dicha afectación.

TRIBUNAL COLEGIADO DEL TRIGÉSIMO PRIMER CIRCUITO.

Precedente(s):

Amparo directo 141/2009. Karen Morales Chan. 15 de julio de 2009. Unanimidad de votos.
Ponente: Mayra González Solís. Secretaria: Adriana de los Ángeles Castillo Arceo.

Datos de Localización:

Clave de Pubicación. XXXI.5 C

Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Tomo: XXX, Septiembre 2009, Página:
3117

Organo emisor: Tribunales Colegiados de Circuito, 9a. Época.

Tipo de documento: Tesis Aislada

Rubro del documento:


DAÑO MORAL. HECHOS QUE LO GENERAN Y MORA EN EL PAGO DEL.

Texto:

Tratándose del daño moral derivado de responsabilidad civil objetiva, es indudable que su
génesis la constituyen los hechos que provocaron la afectación resentida por el actor; sin
embargo, la fecha en que ocurrieron esos hechos no puede ser la misma a partir de la cual se
deben empezar a calcular los intereses moratorios por el retardo en el pago de la
indemnización respectiva; toda vez que si el artículo 1916 del Código Civil para el Distrito
Federal establece de manera genérica las bases para cuantificar esa indemnización,
concibiéndola como una facultad del Juez para que tome en cuenta los derechos lesionados, el
grado de responsabilidad, la situación económica del responsable y la de la víctima, así como
las demás circunstancias del caso; es por ello que hasta que se dicte sentencia de condena
líquida, es cuando podrá existir una cantidad cierta que el demandado está obligado a cubrir y
por ende hasta entonces podrá comenzar a estimarse que existirá retardo en el cumplimiento
de la obligación respectiva.

TERCER TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL PRIMER CIRCUITO.

Precedente(s):

Amparo directo 209/2009. José Rey Romero González. 1o. de julio de 2009. Unanimidad de
votos. Ponente: Benito Alva Zenteno. Secretario: Ricardo Núñez Ayala.

Datos de Localización:

Clave de Pubicación. I.3o.C.750 C

Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Tomo: XXX, Septiembre 2009, Página:
3117

Organo emisor: Tribunales Colegiados de Circuito, 9a. Época.

Tipo de documento: Tesis Aislada

Rubro del documento:

DAÑO MORAL. HIPÓTESIS PARA LA PROCEDENCIA DE SU RECLAMACIÓN.

Texto:

El artículo 1916 del Código Civil para el Distrito Federal establece en su segundo párrafo, tres
hipótesis para la procedencia de la reclamación del pago o indemnización por daño moral, las
cuales son: La primera, cuando se produzca un daño moral por un hecho u omisión ilícitos con
independencia de que se haya causado daño material o no, por responsabilidad contractual o
extracontractual, de manera que para que en esta hipótesis se produzca la obligación de
reparar el daño moral por responsabilidad contractual o extracontractual se requieren tres
elementos como son: a) la existencia de un hecho u omisión ilícita de una persona; b) que
produzca una afectación a la persona en cualquiera de los bienes tutelados en el citado
numeral; y, c) que exista una relación de causa-efecto entre el daño moral y el hecho u
omisión ilícitos, por lo que la ausencia de cualquiera de estos elementos impide que se genere
la obligación resarcitoria. Esta hipótesis establece la acción autónoma de la reclamación del
daño moral. La segunda hipótesis consiste en que el obligado haya incurrido en
responsabilidad objetiva prevista en el artículo 1913 del citado código, de modo que para su
procedencia únicamente debe reclamarse la indemnización del daño moral simultáneamente a
la reclamación de la responsabilidad civil objetiva, debiendo acreditar esta última para que la
víctima tenga derecho a la indemnización del daño moral, por lo que en este supuesto no debe
acreditarse la ilicitud del hecho u omisión que ocasionó el daño ni la relación de causa-efecto
entre el hecho y el daño causado, aunque sí debe demostrarse que se transgredió cualquiera
de los bienes jurídicos tutelados por el referido artículo 1916. La tercera hipótesis establece
que para la procedencia de la reclamación del daño moral en contra del Estado cuando los
servidores públicos causen un daño moral a una persona por hechos u omisiones ilícitos
cometidos en el ejercicio de sus funciones, supuesto en el cual deben acreditarse cuatro
elementos que son: 1) la existencia de un hecho u omisión ilícito; 2) que ese hecho realizado o
la omisión se imputen a un servidor público en el ejercicio de sus funciones; 3) que produzca
una afectación a determinada persona en cualquiera de los bienes tutelados en el artículo
1916 del ordenamiento invocado; y, 4) que exista una relación de causa-efecto entre el hecho
u omisión ilícitos y el daño causado.

DÉCIMO PRIMER TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL PRIMER CIRCUITO.

Precedente(s):

Amparo directo 737/2003. Transportes Especializados Figuermex, S. de R.L. de C.V. 15 de


enero de 2004. Unanimidad de votos. Ponente: María del Carmen Sánchez Hidalgo viuda de
Magaña Cárdenas. Secretario: Francisco Javier Rebolledo Peña.

Amparo directo 308/2006. Qovadis, Comunicación, Periodismo y Publicidad, S.A. de C.V. 30 de


junio de 2006. Unanimidad de votos. Ponente: María del Carmen Sánchez Hidalgo viuda de
Magaña Cárdenas. Secretario: Jesús Jiménez Delgado.

Amparo directo 755/2006. Ernesto León López. 14 de diciembre de 2006. Unanimidad de


votos. Ponente: María Concepción Alonso Flores. Secretaria: Lourdes García Nieto.

Amparo directo 279/2007. Pedro Castillo Ortiz. 21 de mayo de 2007. Unanimidad de votos.
Ponente: María Concepción Alonso Flores. Secretaria: Susana Teresa Sánchez González.
Amparo directo 549/2007. Susana Dosamantes Rul Riestra. 23 de noviembre de 2007.
Unanimidad de votos. Ponente: María Concepción Alonso Flores. Secretaria: Susana Teresa
Sánchez González.

Datos de Localización:

Clave de Pubicación. I.11o.C. J/11

Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Tomo: XXVII, Marzo 2008, Página:
1556

Organo emisor: Tribunales Colegiados de Circuito, 9a. Época.

Tipo de documento: Jurisprudencia

Rubro del documento:

DAÑO MORAL CAUSADO POR LA MUERTE DE UNA PERSONA. LA FALTA DE PAGO OPORTUNO
DE LA INDEMNIZACIÓN CORRESPONDIENTE GENERA INTERESES LEGALES A PARTIR DE QUE SE
DICTA LA SENTENCIA QUE SEÑALA SU MONTO.

Texto:

Conforme al artículo 1916 del Código Civil para el Distrito Federal, corresponde al Juez
determinar el monto de la indemnización por el daño moral, tomando en cuenta los derechos
lesionados, el grado de responsabilidad, la situación económica del responsable, y de la
víctima, así como las demás circunstancias del caso. De ello se sigue que como es en la
sentencia donde se fija el monto de la indemnización tomando en cuenta los factores antes
señalados, si el demandado no la cumple de manera voluntaria, ello lo hace incurrir en mora a
partir de esa fecha, lo cual genera el derecho de los beneficiarios a cobrar los intereses legales
generados a partir de su condena y hasta que el demandado cumpla, en razón de que la
reparación del daño moral es una obligación y como tal, le son aplicables las consecuencias del
incumplimiento establecidas en la ley.

DÉCIMO PRIMER TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL PRIMER CIRCUITO.

Precedente(s):

Amparo directo 648/2006. María del Carmen Camacho Gutiérrez. 11 de mayo de 2007.
Unanimidad de votos. Ponente: Indalfer Infante Gonzales. Secretario: Aureliano Varona
Aguirre.

Datos de Localización:

Clave de Pubicación. I.11o.C.179 C


Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Tomo: XXVI, Septiembre 2007,
Página: 2515

Organo emisor: Tribunales Colegiados de Circuito, 9a. Época.

Tipo de documento: Tesis Aislada

Rubro del documento:

INDEMNIZACIÓN POR DAÑO MORAL Y RESARCIMIENTO POR DAÑOS MATERIALES. DISTINCIÓN


ENTRE SU FINALIDAD Y CUANTIFICACIÓN.

Texto:

En tratándose de la indemnización por daño moral, el dinero no puede desempeñar el mismo


papel que el resarcimiento por daños materiales, toda vez que respecto de éstos, puede
aceptarse que su finalidad es la de una equivalencia, más o menos completa, entre la
afectación y la reparación; en tanto que para el daño moral, la indemnización representa un
papel diferente, esto es, no de equivalencia, sino de compensación o satisfacción, porque no
se trata de poner precio al dolor o a los sentimientos humanos, puesto que no pueden tener
equivalencia en el aspecto monetario, sino que, lo que se pretende es suministrar una
compensación a quien ha sido lesionado en su personalidad. Por lo anterior, debe precisarse
que cuando se da el caso de daño moral, por relacionarse con afecciones de los derechos de
dicha personalidad, como la define la doctrina contemporánea, se otorga un amplio arbitrio de
libre apreciación al juzgador para fijar el monto de la indemnización, en virtud de que su
cuantificación es muy distinta a la del daño material donde existen parámetros más objetivos
teniendo, por tanto, que apreciar los hechos de cada caso, de acuerdo con las reglas de la
lógica y la experiencia, de conformidad con el artículo 402 del Código de Procedimientos
Civiles para el Distrito Federal, con el fin de determinar una compensación pecuniaria
prudente y equitativa, pero sin dejar de tomar en cuenta los cuatro elementos del artículo
1916 del Código Civil de la misma entidad, es decir, los derechos lesionados, el grado de
responsabilidad, la situación económica del responsable y la de la víctima, así como las demás
circunstancias del caso.

SEXTO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL PRIMER CIRCUITO.

Precedente(s):

Amparo directo 5236/2005. Juan Mendoza Hernández. 9 de noviembre de 2005. Unanimidad


de votos. Ponente: Gustavo R. Parrao Rodríguez. Secretaria: Laura Ivón Nájera Flores.

Datos de Localización:

Clave de Pubicación. I.6o.C.410 C

Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Tomo: XXV, Febrero 2007, Página:
1798
Organo emisor: Tribunales Colegiados de Circuito, 9a. Época.

Tipo de documento: Tesis Aislada

Rubro del documento:

DAÑO MORAL. EL PAGO DE LA INDEMNIZACIÓN POR ESE CONCEPTO QUEDA COMPRENDIDO


EN EL SEGURO DE RESPONSABILIDAD.

Texto:

La Ley sobre el Contrato de Seguro contempla el seguro de responsabilidad, por virtud del cual
la empresa de seguros se obliga hasta el límite de la cantidad asegurada y el derecho a la
indemnización corresponde al tercero dañado, de acuerdo con los artículos 145 y 146 de esa
legislación. Los anteriores preceptos se encuentran inscritos en el sistema actual del seguro de
responsabilidad civil que genera la obligación de pagar, desde luego, hasta el límite
contratado, la indemnización -compensación, en el caso del daño moral- que resulte a cargo
de su asegurado por la comisión de un hecho generador de un daño, sin que se advierta
exclusión del daño moral ya que éste se encuentra inmerso en la regulación vigente de la
responsabilidad civil que prevé no sólo el daño patrimonial sino también el inmaterial o moral.

TERCER TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL PRIMER CIRCUITO.

Precedente(s):

Amparo directo 551/2005. Jorge Luis Almaral Mendívil. 20 de octubre de 2005. Unanimidad de
votos. Ponente: Neófito López Ramos. Secretario: Raúl Alfaro Telpalo.

Datos de Localización:

Clave de Pubicación. I.3o.C.531 C

Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Tomo: XXII, Febrero de 2006, Página:
1795

Organo emisor: Tribunales Colegiados de Circuito, 9a. Época.

Tipo de documento: Tesis Aislada

Rubro del documento:

DAÑO MORAL. LO CONSTITUYE EL DOLOR FÍSICO PRODUCIDO POR UNA LESIÓN ORGÁNICA
DERIVADA DE RESPONSABILIDAD OBJETIVA, BASTANDO ACREDITAR LA EXISTENCIA DE AMBAS
PARA QUE PROCEDA LA ACCIÓN DE REPARACIÓN.

Texto:
El Código Civil para el Distrito Federal contempla un sistema de responsabilidad civil que
abarca la responsabilidad contractual y la responsabilidad extracontractual. La primera de ellas
supone la transgresión de un deber de conducta impuesto en un contrato; la segunda, también
llamada aquilinada, responde a la idea de la producción de un daño a otra persona por haber
transgredido el genérico deber neminem laeder, es decir, el de abstenerse de un
comportamiento lesivo para los demás. Esta última, a su vez puede ser subjetiva si se funda
exclusivamente en la culpa, y objetiva, cuando se produce con independencia de toda culpa,
de manera que, en el primer caso, el sujeto activo realiza un hecho ilícito que causa un daño al
sujeto pasivo, y en el segundo, obra lícitamente pero el daño se produce por el ejercicio de una
actividad peligrosa o por el empleo de cosas peligrosas, razón por la cual también se conoce a
la responsabilidad objetiva como responsabilidad por el riesgo creado, misma que legalmente
está prevista en el artículo 1913 del Código Civil para el Distrito Federal. Un común
denominador de ambos tipos de responsabilidad, según se deriva de las ideas y del texto legal
anteriores, es el daño, entendido éste como toda lesión de un interés legítimo, y puede ser de
carácter patrimonial, cuando implica el menoscabo sufrido en el patrimonio por virtud de un
hecho ilícito, así como la privación de cualquier ganancia que legítimamente la víctima debió
haber obtenido y no obtuvo como consecuencia de ese hecho, o moral, en el supuesto de que
se afecten los bienes y derechos de la persona de carácter inmaterial, es decir, cuando se trate
de una lesión sufrida por la víctima en sus valores espirituales, como el honor, los sentimientos
y afecciones diversas. En consecuencia, la interpretación teleológica, literal y sistemática de los
artículos 1916 y 1916 Bis del mismo ordenamiento sustantivo civil, lleva a colegir que
tratándose de la acción de reparación de daño moral en contra de quien haya incurrido en
responsabilidad objetiva, basta acreditar la existencia de esta última, prescindiendo de la
ilicitud del hecho u omisión generadoras del daño, aunada a la demostración de que esa
responsabilidad objetiva se tradujo en la afectación de cualquiera de los bienes y derechos de
la persona tutelados y señalados de manera enunciativa, ergo, no limitada, en el primero de
los dispositivos legales invocados. Esto último, es necesario porque el hecho de que se
establezca la obligación de reparar el daño moral supone que éste se ha causado, y ello
requiere ser acreditado puntualmente, lo cual tocará apreciar en cada caso al juzgador con
vista a la causa eficiente del daño y al bien jurídico involucrado. Así, en el caso en que resulta
lesionado el sujeto pasivo u ofendido por el sujeto activo, tratándose de las actividades o
mecanismos a que se refiere el artículo 1913 del Código Civil, o sea, de la responsabilidad
objetiva, y esa lesión consiste en una fractura de una pierna, por ejemplo, resulta evidente que
el individuo que la sufre resiente un dolor físico o pretium doloris que es un indudable daño
moral en tanto implica una afectación a los aspectos físicos o a la integridad física de la
persona, máxime cuando se requiere de una o varias intervenciones quirúrgicas que, per se,
son susceptibles de infringir nuevas molestias corporales o de incrementar el dolor, o cuando
siendo necesaria una primera operación de esa naturaleza no se practica inmediatamente con
la consiguiente prolongación del sufrimiento orgánico, por lo que, en tal supuesto, será
suficiente comprobar la existencia de la lesión como resultado de la conducta del agente. Ese
dolor orgánico producido por la lesión referida también puede implicar un daño psicológico,
así sea temporal, toda vez que quien lo resiente experimenta un sufrimiento íntimo
susceptible de provocar angustia, temor, ansiedad, de manera que también es factible la
observación de otra vertiente del daño moral, al conculcarse los sentimientos del individuo.

TERCER TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL PRIMER CIRCUITO.


Precedente(s):

Amparo directo 551/2005. Jorge Luis Almaral Mendívil. 20 de octubre de 2005. Unanimidad de
votos. Ponente: Neófito López Ramos. Secretario: Raúl Alfaro Telpalo.

Datos de Localización:

Clave de Pubicación. I.3o.C.533 C

Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Tomo: XXII, Febrero de 2006, Página:
1795

Organo emisor: Tribunales Colegiados de Circuito, 9a. Época.

Tipo de documento: Tesis Aislada

Rubro del Docuumento:

RESPONSABILIDAD CIVIL OBJETIVA Y REPARACIÓN POR DAÑO MORAL, NO SON ACCIONES


CONTRADICTORIAS Y PUEDEN COEXISTIR VÁLIDAMENTE EN EL MISMO PROCEDIMIENTO.-

Texto:

Si bien es cierto que la responsabilidad objetiva prevista en el artículo 1913 del Código Civil
para el Distrito Federal no requiere para la procedencia de la acción correspondiente la
realización de una conducta ilícita, y de que en contraposición el daño moral que refiere el
numeral 1916 del propio cuerpo normativo sí exige la realización de un hecho u omisión ilícito
para que opere el resarcimiento respectivo, no lo es menos que el ejercicio conjunto de tales
acciones no se contrapone y pueden válidamente coexistir en el mismo procedimiento, en
virtud de que no existe obstáculo ni se incurre en incongruencia legal alguna por el hecho de
que se demande la indemnización del daño por concepto de la responsabilidad civil objetiva al
haberse usado sustancias o instrumentos peligrosos, así como por el daño moral ocasionado
en la configuración y aspectos físicos de una persona por la realización de una conducta ilícita,
pues lo que no está permitido según jurisprudencia firme de la Suprema Corte de Justicia de la
Nación, contenida en la publicada en la página dos mil seiscientos setenta y dos, de la Segunda
Parte del último Apéndice al Semanario Judicial de la Federación de rubro: "RESPONSABILIDAD
OBJETIVA. NO IMPLICA LA REPARACIÓN MORAL." es que con motivo de la actualización de la
responsabilidad objetiva, como consecuencia se considere ilícito el daño correspondiente y por
ende también se condene a la reparación por daño moral, pero no que ambas acciones se
ejerciten al mismo tiempo y, probados los elementos que las integran, proceda la
indemnización respecto de cada una de ellas; tan es así que el segundo párrafo del artículo
1916 del Código Civil, en la parte conducente, dispone "... Igual obligación de reparar el daño
moral tendrá quien incurra en responsabilidad objetiva conforme al artículo 1913 ...".

OCTAVO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL PRIMER CIRCUITO.

Rubro del Docuumento:


DAÑO MORAL. PUEDE RECLAMARSE EN FORMA AUTÓNOMA O SIMULTÁNEAMENTE CON LA
ACCIÓN DE RESPONSABILIDAD CIVIL OBJETIVA.

Texto:

Conforme al texto del artículo 1916 del Código Civil para el Distrito Federal, el daño moral
puede reclamarse en forma autónoma, es decir, con independencia de que se haya causado
daño material por responsabilidad civil contractual o extracontractual, sin necesidad de que en
la propia acción se reclame también ese daño moral como una consecuencia de la existencia
de la responsabilidad civil objetiva. Así también, puede reclamarse simultáneamente y como
consecuencia de la existencia y acreditamiento de una responsabilidad civil objetiva. En efecto,
de conformidad con lo establecido en el citado numeral, la persona que haya resentido un
daño causado por otra que haga uso de mecanismos peligrosos, puede demandar de ésta la
responsabilidad civil objetiva y también el daño moral causado, siempre y cuando acredite la
existencia de esa responsabilidad y, además, que a consecuencia de ese hecho haya sufrido
una afectación en cualquiera de los bienes jurídicos tutelados por dicho numeral, pues no en
todos los casos en que exista una responsabilidad civil objetiva necesariamente se producirá
un daño moral, ni viceversa. Por ende, cuando en una demanda se ejerciten simultáneamente
las acciones de responsabilidad civil objetiva y de daño moral, deben acreditarse la existencia
de la responsabilidad civil objetiva, y en relación con el daño moral, la afectación a cualquiera
de los bienes tutelados por el mencionado artículo 1916 del Código Civil para su procedencia.

DÉCIMO PRIMER TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL PRIMER CIRCUITO.

Precedente(s):

Amparo directo 737/2003. Transportes Especializados Figuermex, S. de R.L. de C.V. 15 de


enero de 2004. Unanimidad de votos. Ponente: María del Carmen Sánchez Hidalgo viuda de
Magaña Cárdenas. Secretario: Francisco Javier Rebolledo Peña.

Datos de Localización:

Clave de Pubicación. I.11o.C.104 C

Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Tomo: XX, Julio de 2004, Página: 1710

Organo emisor: Tribunales Colegiados de Circuito, 9a. Época.

Tipo de documento: Tesis Aislada

Precedente(s):

Amparo directo 574/94.-Petróleos Mexicanos.-2 de marzo de 1995.-Unanimidad de votos.-


Ponente: Guillermo Antonio Muñoz Jiménez.-Secretario: Benito Alva Zenteno.
Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Novena Época, Tomo I, mayo de 1995, página
401, Tribunales Colegiados de Circuito, tesis I.8o.C.10 C.

Datos de Localización:

Clave de Pubicación. 1381

Fuente: Apéndice 2000, Tomo: XIX, Abril de 2004, Página: 1015

Organo emisor: Tribunales Colegiados de Circuito, 9a. Época.

Tipo de documento: Tesis Aislada

Rubro del Docuumento:

DAÑO MORAL. SÓLO PUEDEN SUFRIRLO LAS PERSONAS FÍSICAS (INTERPRETACIÓN DEL
ARTÍCULO 1916 DEL CÓDIGO CIVIL PARA EL DISTRITO FEDERAL).

Texto:

El artículo 1916 del Código Civil para el Distrito Federal dispone que por daño moral se
entiende la afectación que una persona sufre en sus sentimientos, afectos, creencias, decoro,
honor, reputación, vida privada, configuración y aspectos físicos, o bien, en la consideración
que de sí misma tienen los demás y que se presume el daño moral cuando se vulnere o
menoscabe ilegítimamente la libertad o la integridad física o psíquica de las personas. Del
texto anterior se infiere que la intención del legislador al redactarlo fue preservar los derechos
de la personalidad, es decir, garantizar a la persona el goce de sus facultades y el respeto al
desenvolvimiento de su personalidad física y moral, mediante la protección de los valores
intrínsecos del ser humano, esto es, aquellos bienes propios de él (la paz, la tranquilidad del
espíritu, la libertad individual, la integridad física, el honor, la reputación, etcétera) que tienen
un valor notable en la vida del hombre. Por tanto, no es posible considerar que se puede
causar daño moral a las personas jurídicas, que por ser entes creados por ficción de la ley para
la realización de fines colectivos no son titulares del derecho subjetivo tutelado por el citado
precepto, esto es, como carecen de los citados valores intrínsecos, que sólo las personas físicas
poseen en atención a su individualidad o intimidad, tampoco son titulares de la acción para
reclamar la reparación de su afectación.

QUINTO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL PRIMER CIRCUITO.

Precedente(s):

Amparo directo 369/2004. Kindercáncer, S.C. 26 de agosto de 2004. Unanimidad de votos.


Ponente: Néstor Gerardo Aguilar Domínguez. Secretario: Juan Guillermo Silva Rodríguez.

Véase: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Novena Época, Tomo XVIII, agosto de
2003, página 1727, tesis I.8o.C.252 C, de rubro: "DAÑO MORAL. LAS PERSONAS MORALES NO
PUEDEN SUFRIR AFECTACIÓN A LOS VALORES CONTENIDOS EN EL ARTÍCULO 1916 DEL CÓDIGO
CIVIL PARA EL DISTRITO FEDERAL, POR SER INTRÍNSECOS DEL SER HUMANO."

Nota: Sobre el tema tratado, la Primera Sala resolvió la contradicción de tesis 100/2003-PS, de
la que derivó la tesis 1a./J. 6/2005, que aparece publicada en el Semanario Judicial de la
Federación y su Gaceta, Novena Época, Tomo XXI, abril de 2005, página 155, con el rubro:
"DAÑO MORAL. LAS PERSONAS MORALES ESTÁN LEGITIMADAS PARA DEMANDAR SU
REPARACIÓN EN CASO QUE SE AFECTE LA CONSIDERACIÓN QUE TIENEN LOS DEMÁS RESPECTO
DE ELLAS (ARTÍCULO 1916 DEL CÓDIGO CIVIL PARA EL DISTRITO FEDERAL)."

Datos de Localización:

Clave de Pubicación. I.5o.C.95 C

Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Tomo: XX, Noviembre de 2004,


Página: 1949

Organo emisor: Tribunales Colegiados de Circuito, 9a. Época.

Tipo de documento: Tesis Aislada

Rubro del Docuumento:

DAÑO MORAL EN EL PROCESO PENAL. DEBE ESTAR ACREDITADO PARA QUE PROCEDA LA
CONDENA (LEGISLACIÓN DEL ESTADO DE PUEBLA).-

Texto:

Conforme al artículo 37, fracción III, del Código de Defensa Social de esa entidad federativa, la
sanción pecuniaria comprende la multa y la reparación del daño. Esta última constituye una
pena pública en términos del artículo 50 bis de la codificación en cita, y acorde al numeral 51
siguiente, abarca la restitución de la cosa obtenida o su valor comercial, como la
indemnización del daño material o moral y el resarcimiento de los perjuicios ocasionados.
Ahora bien, si conforme al segundo numeral, la reparación del daño se exigirá de oficio por el
Ministerio Público, determinando su cuantía con base en las pruebas obtenidas en el proceso,
es inconcuso que no se puede condenar al pago de la reparación del daño moral, cuando no se
rindió ninguna prueba tendente a demostrar su existencia, con motivo del ilícito cometido.

TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA PENAL DEL SEXTO CIRCUITO.

Precedente(s):

Novena Época:
Amparo directo 131/99.-8 de julio de 1999.-Unanimidad de votos.-Ponente: Carlos Loranca
Muñoz.-Secretario: Alfonso Garza Cossío.

Amparo directo 214/99.-12 de agosto de 1999.-Unanimidad de votos.-Ponente: Diógenes Cruz


Figueroa.-Secretario: Arnoldo Guillermo Sánchez de la Cerda.

Amparo directo 156/99.-9 de septiembre de 1999.-Unanimidad de votos.-Ponente: Diógenes


Cruz Figueroa.-Secretario: Arnoldo Guillermo Sánchez de la Cerda.

Amparo directo 234/99.-15 de octubre de 1999.-Unanimidad de votos.-Ponente: Diógenes


Cruz Figueroa.-Secretario: Sergio Guzmán Marín.

Amparo directo 337/99.-15 de octubre de 1999.-Unanimidad de votos.-Ponente: Diógenes


Cruz Figueroa.-Secretario: Sergio Guzmán Marín.

Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Tomo XI, febrero de 2000, página 926,
Tribunales Colegiados de Circuito, tesis VI.P. J/2; véase la ejecutoria en la misma página de
dicho tomo.

Datos de Localización:

Clave de Pubicación. 502

Fuente: Apéndice 2000, Tomo: I, Mayo de 1995, Página: 387

Organo emisor: Tribunales Colegiados de Circuito, 9a. Época.

Tipo de documento: Jurisprudencia

Rubro del Docuumento:

DAÑO MORAL. NO ES NECESARIO QUE SU CAUSANTE SEA CONSCIENTE DE LA EJECUCION DEL


ACTO Y LAS CONSECUENCIAS DEL MISMO, PARA QUE PUEDA IMPUTARSELE SU CAUSACION.

Texto:

No es cierto que para que a un sujeto pueda imputársele la causación de un daño moral,
resulte necesario que sea consciente de la ejecución del acto y las consecuencias del mismo,
habida cuenta de que los artículos 1916 y 1916 bis en ningún momento exigen como requisito
de la acción respectiva la mencionada imputabilidad, sino que sólo prevén la causación de un
daño, que éste sea consecuencia de un hecho u omisión ilícitos, y que haya una relación de
causa-efecto entre ambos acontecimientos.
OCTAVO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL PRIMER CIRCUITO.

Precedente(s):

Amparo directo 574/94. Petróleos Mexicanos. 2 de marzo de 1995. Unanimidad de votos.


Ponente: Guillermo Antonio Muñoz Jiménez. Secretario: Benito Alva Zenteno.

Datos de Localización:

Clave de Pubicación. I.8o.C.9 C

Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Tomo: I, Mayo de 1995, Página: 355

Organo emisor: Tribunales Colegiados de Circuito, 9a. Época.

Tipo de documento: Tesis Aislada

Rubro del Docuumento:

RESPONSABILIDAD CIVIL OBJETIVA Y REPARACION POR DAÑO MORAL, NO SON ACCIONES


CONTRADICTORIAS Y PUEDEN COEXISTIR VALIDAMENTE EN EL MISMO PROCEDIMIENTO.

Texto:

Si bien es cierto que la responsabilidad objetiva prevista en el artículo 1913 del Código Civil
para el Distrito Federal no requiere para la procedencia de la acción correspondiente la
realización de una conducta ilícita, y de que en contraposición el daño moral que refiere el
numeral 1916 del propio cuerpo normativo sí exige la realización de un hecho u omisión ilícito
para que opere el resarcimiento respectivo, no lo es menos que el ejercicio conjunto de tales
acciones no se contrapone y pueden válidamente coexistir en el mismo procedimiento, en
virtud de que no existe obstáculo ni se incurre en incongruencia legal alguna por el hecho de
que se demande la indemnización del daño por concepto de la responsabilidad civil objetiva al
haberse usado substancias o instrumentos peligrosos, así como por el daño moral ocasionado
en la configuración y aspectos físicos de una persona por la realización de una conducta ilícita,
pues lo que no está permitido según jurisprudencia firme de la Suprema Corte de Justicia de la
Nación, contenida en la publicada en la página dos mil seiscientos setenta y dos, de la Segunda
Parte del último Apéndice al Semanario Judicial de la Federación de rubro: "RESPONSABILIDAD
OBJETIVA. NO IMPLICA LA REPARACION MORAL." es que con motivo de la actualización de la
responsabilidad objetiva, como consecuencia se considere ilícito el daño correspondiente y por
ende también se condene a la reparación por daño moral, pero no que ambas acciones se
ejerciten al mismo tiempo y, probados los elementos que las integran, proceda la
indemnización respecto de cada una de ellas; tan es así que el segundo párrafo del artículo
1916 del Código Civil, en la parte conducente, dispone "...Igual obligación de reparar el daño
moral tendrá quien incurra en responsabilidad objetiva conforme al artículo 1913...".

OCTAVO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL PRIMER CIRCUITO.


Precedente(s):

Amparo directo 574/94. Petróleos Mexicanos. 2 de marzo de 1995. Unanimidad de votos.


Ponente: Guillermo Antonio Muñoz Jiménez. Secretario: Benito Alva Zenteno.

Datos de Localización:

Clave de Pubicación. I.8o.C.10 C

Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Tomo: I, Mayo de 1995, Página: 401

Organo emisor: Tribunales Colegiados de Circuito, 9a. Época.

Tipo de documento: Tesis Aislada

Rubro del Docuumento:

REPARACION DEL DAÑO MORAL. CONDENA. PAGO DE, DEBE ATENDERSE CAPACIDAD
ECONOMICA.

Texto:

Aunque en la sentencia de primer grado no se haya precisado que se trataba de un daño moral
por la naturaleza de los delitos cometidos, y la circunstancia de que para la cuantificación del
monto del daño causado se remite a la legislación laboral, ello no implica que deba
desatenderse a la capacidad económica del sentenciado por estar expresamente determinado
en el artículo 32 del Código Penal para el Estado de México. De ahí que para la reparación del
daño moral en cuanto a su pago debe atenderse a la capacidad económica del obligado a ello y
si no quedó acreditada tal capacidad, la condena al pago de daño moral es ilegal.

SEGUNDO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIAS PENAL Y ADMINISTRATIVA DEL SEGUNDO


CIRCUITO.

Precedente(s):

Amparo directo 76/95. Manuel Rivera Cruz. 28 de febrero de 1995. Unanimidad de votos.
Ponente: José Angel Mandujano Gordillo. Secretaria: Sara Olimpia Reyes García.

Datos de Localización:

Clave de Pubicación. II.2o.P.A.1 P

Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Tomo: II, Julio de 1995, Página: 269

Organo emisor: Tribunales Colegiados de Circuito, 9a. Época.

Tipo de documento: Tesis Aislada

Rubro del Docuumento:


DAÑO MORAL, DERECHO A LA REPARACIÓN DEL. SE DA EN FAVOR DE UNA PERSONA, COMO
CONSECUENCIA DE UNA INADECUADA ATENCIÓN MÉDICA PRESTADA POR UN CENTRO
HOSPITALARIO QUE VULNERE O MENOSCABE SU INTEGRIDAD FÍSICA O PSÍQUICA.

Texto:

En términos del artículo 1916 del Código Civil para el Distrito Federal y Código Civil Federal, el
daño moral consiste en la afectación que una persona sufre en sus sentimientos, afectos,
creencias, decoro, honor, reputación, vida privada, configuración y aspectos físicos, o bien en
la consideración que de sí misma tienen los demás. Se presumirá que hay daño moral, cuando
se vulnere o menoscabe ilegítimamente la libertad o la "integridad física o psíquica" de las
personas, siendo independiente el daño moral, del daño material que se cause; luego, si un
centro hospitalario le presta a una persona una inadecuada atención médica y por esa
circunstancia le irroga a ésta una afectación que la incapacita permanentemente es indudable
que, aparte del daño material, le ocasiona una afectación psíquica que evidentemente, se
traduce en un daño moral que altera sus sentimientos y afectos, debiéndola resarcir en
términos de la ley por ese motivo, independientemente de la indemnización correspondiente
al daño material.

SEXTO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL PRIMER CIRCUITO.

Precedente(s):

Amparo directo 6396/99. Adrián Hernández Linares. 15 de marzo de 2000. Unanimidad de


votos. Ponente: Gilberto Chávez Priego. Secretario: Miguel Ángel Castañeda Niebla.

Amparo directo 9246/2001. Petróleos Mexicanos. 31 de enero de 2002. Unanimidad de votos.


Ponente: José Juan Bracamontes Cuevas. Secretaria: María de los Ángeles Reyes Palacios.

Amparo directo 4456/2002. Rocío del Carmen Pérez Ramírez. 11 de julio de 2002. Unanimidad
de votos. Ponente: Gilberto Chávez Priego. Secretario: Miguel Hernández Sánchez.

Amparo directo 4606/2002. Raquel Mercado Vega. 8 de agosto de 2002. Unanimidad de votos.
Ponente: Gustavo R. Parrao Rodríguez. Secretario: Sergio I. Cruz Carmona.

Amparo directo 5716/2002. Isidro Hernández Rodríguez. 26 de septiembre de 2002.


Unanimidad de votos. Ponente: José Juan Bracamontes Cuevas. Secretario: Alfredo Lugo Pérez.
Datos de Localización:

Clave de Pubicación. I.6o.C. J/39

Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Tomo: XVI, Noviembre de 2002,


Página: 1034

Organo emisor: Tribunales Colegiados de Circuito, 9a. Época.

Tipo de documento: Jurisprudencia

Rubro del Docuumento:

DAÑO MORAL. FUNDAMENTACION DE SU CUANTIFICACION.

Texto:

A diferencia de los daños y perjuicios de naturaleza material causado según las circunstancias a
que se aluden en el artículo 1913 del Código Civil para el Distrito Federal, que deben repararse
a elección de la víctima u ofendido restableciendo el estado de cosas que tenían antes de la
causación del daño cuando ello sea posible o en el pago en dinero equivalente a los daños y
perjuicios causados o bien, en la hipótesis de que el daño recaiga en las personas y produzca la
muerte o incapacidad total o permanente, parcial permanente, total temporal o parcial
temporal, el grado de la reparación se determinará atendiendo a lo que dispone la Ley Federal
del Trabajo en su parte relativa, porque así lo dispone expresamente el segundo párrafo del
artículo 1915 de dicho ordenamiento sustantivo, la reparación del daño moral que define e
instituye el primer párrafo del artículo 1916 del Código Civil citado, debe hacerse de acuerdo a
las prevenciones contenidas en los diversos párrafos de dicho artículo y, específicamente, en lo
que concierne al monto de la indemnización, de acuerdo a la disposición contenida en el
cuarto párrafo de dicho artículo. La anterior determinación se fundamenta en la naturaleza
inmaterial del daño moral que es diferente a los daños o perjuicios derivados de lo que la
doctrina y la ley denominan responsabilidad objetiva. Por eso la ley estableció la procedencia
de la indemnización pecuniaria tratándose de la causación de los daños morales,
independientemente de las circunstancia de que se hayan causado o no daños materiales, es
decir, instituyó la autonomía del daño moral a que se ha hecho referencia.

TERCER TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA CIVIL DEL PRIMER CIRCUITO.

Precedente(s):

Amparo directo 6185/90. José Manuel González Gómez y otra. 28 de febrero de 1991.
Unanimidad de votos. Ponente: José Rojas Aja. Secretario: Jesús Casarrubias Ortega.

Datos de Localización:

Clave de Pubicación. I.3o.C. 346 C

Fuente: Semanario Judicial de la Federación, Tomo: VII, Abril de 1991, Página: 169
Organo emisor: Tribunales Colegiados de Circuito, 8a. Época.

Tipo de documento: Tesis Aislada

Rubro del Docuumento:

DAÑO MORAL. SU PAGO ES INDEPENDIENTE DE QUE SE HUBIERE DEMOSTRADO O NO QUE SE


CAUSARON DAÑOS Y PERJUICIOS.

Texto:

El texto del artículo 1745 del Código Civil para el Estado de México es claro al establecer, en lo
conducente, que "independientemente de los daños y perjuicios, el juez puede acordar, en
favor de la víctima de un hecho ilícito, o de su familia, si aquella muere, una indemnización
equitativa, a título de reparación moral que pagará el responsable del hecho...". De lo que se
sigue que no es necesario demostrar previamente que se causaron daños y perjuicios para que
pueda ser procedente el pago de daño moral.

TERCER TRIBUNAL COLEGIADO DEL SEGUNDO CIRCUITO.

Precedente(s):

Amparo directo 590/92. Alicia Mendoza Almaraz viuda de Villa. 29 de octubre de 1992.
Unanimidad de votos. Ponente: María del Carmen Sánchez Hidalgo. Secretario: Francisco
Javier Rebolledo Peña.

Datos de Localización:

Clave de Pubicación. 0

Fuente: Semanario Judicial de la Federación, Tomo: XI, Abril de 1993, Página: 237

Organo emisor: Tribunales Colegiados de Circuito, 8a. Época.

Tipo de documento: Tesis Aislada

Época: Sexta Época

Registro: 272411

Instancia: Tercera Sala

Tipo de Tesis: Aislada

Fuente: Semanario Judicial de la Federación

Volumen XV, Cuarta Parte

Materia(s): Civil

Tesis:
Página: 308

RESPONSABILIDAD CIVIL. REPARACION MORAL.

El artículo 1916 del Código Civil dispone a la letra: "Independientemente de los daños y
perjuicios, el Juez puede acordar en favor de la víctima de un hecho ilícito, o de su familia, si
aquélla muere, una indemnización equitativa, a título de reparación moral que pagará el
responsable del hecho. Esta indemnización no podrá exceder de la tercera parte de lo que
importa la responsabilidad civil. Lo dispuesto en el artículo no se aplicará al estado en el caso
previsto en el artículo 128". Ahora bien, como se ve, la reparación moral es reclamable sólo al
responsable de un hecho ilícito, en los términos del artículo 1910 del mismo código,
responsabilidad distinta de la objetiva, a que se contrae el artículo 1913. Ahora bien, si se
demostró únicamente la responsabilidad objetiva de una empresa por el uso de un mecanismo
potencialmente peligroso, pero desarrollando una actividad lícita, para que dicha empresa
quedara obligada a la reparación moral, sería indispensable probar que el accidente con el que
causaron los daños a una persona y que dio motivo a la indemnización se debió bien a un acto
intencional propio de la demandada, o bien a un acto culposo o de imprudencia de la misma,
como, por ejemplo, que el hecho ocurrió por el mal estado mecánico del vehículo.

Amparo directo 18/58. Constructora Cros, S. A. 3 de septiembre de 1958. Mayoría de tres


votos. Disidente: Gabriel García Rojas. Ponente: José Castro Estrada.