Está en la página 1de 82

CORTE SUPREMA DE JUSTICIA

BIBLIOTECA JUDICIAL "DR. RICARDO GALLARDO"

BIBLIOGRAFÍA DE TESIS

CLASIFICACION T AÑO 1999.


346.2
P792e
INVENTARIO 012999 PAGINA(S) vi, 225 h.
EJEMPLAR CM 28 cm.
AUTPPAL Ponce Acevedo, Ana María CARRERA Optar al grado de Lic. en Ciencias
Jurídicas,
AUTOR(ES) Ana María Ponce Acevedo...[y TITULO Eficacia en el cumplimiento de la
otros] sentencia de divorcio en el aspecto accesorio
de la prestacion de alimentos en los casos en
que el demandado y deudor de la misma reside
en el extranjero
PAIS San Salvador, El Salv. UNIVERSIDAD Universidad de El Salvador
FECHA 13/01/2006 MATERIA DIVORCIO - DERECHO DE
DESCRIPTORES ALIMENTACION
1. DIVORCIO 2. DERECHO DE TÍTULO Eficacia en el cumplimiento de la sentencia
ALIMENTACION I. Título de divorcio...
TOPOGRÁFICA Ponce Acevedo, Ana María
CONTENIDO Antecedentes historícos y base teorica doctrinaria de la prestación de alimentos,
fundamento normativo juridico de los alimentos como derecho inherente a los menores de edad,
determinación de la cuota alimenticia durante el proceso de divorcio, mecanismos utilizados por las
instituciones encargadas de hacer efectivo el cumplimiento de la cuota alimenticia fijada en el divorcio

Texto
UNIVERSIDAD DE EL SALVADOR
FACULTAD DE JURISPRUDENCIA Y CIENCIAS SOCIALES
SEMINARIO DE INVESTIGACIÓN JURÍDICA

EFICACIA EN EL CUMPLIMIENTO DE LA SENTENCIA DE


DIVORCIO EN EL ASPECTO ACCESORIO DE LA PRESTACIÓN
DE ALIMENTOS EN LOS CASOS EN QUE EL DEMANDADO Y
DEUDOR DE LA MISMA RESIDE EN EL EXTRANJERO

TRABAJO DE GRADUACIÓN PARA OBTENER EL TÍTULO DE:


LICENCIATURA EN CIENCIAS JURÍDICAS

PRESENTAN:
ANA MARÍA PONCE ACEVEDO
JENNY ELIZABETH MONTESINOS ALVARADO
NÉSTOR ARTURO HERNÁNDEZ JIMÉNEZ

DIRECTOR DE SEMINARIO:
LIC. INÉS ALICIA ESPINO TREJO

CIUDAD UNIVERSITARIA, SAN SALVADOR, OCTUBRE 1999


_______________________________________________

UNIVERSIDAD DE EL SALVADOR
RECTOR
DR. JOSÉ BENJAMÍN LÓPEZ GUILLÉN
VICE-RECTOR
LIC. SALVADOR CASTILLO ARÉVALO
FISCAL GENERAL
DR. JOSÉ HERNÁN VARGAS CAÑAS
FACULTAD DE JURISPRUDENCIA Y CIENCIAS SOCIALES
DECANO
DR. RENÉ MADECADEL PERLA JIMÉNEZ
VICE DECANO
LIC. JUAN CARLOS CASTELLÓN MURCIA
SECRETARIO
DR. JOSÉ RODOLFO CASTRO ORELLANA
COORDINADOR DEL SEMINARIO DE GRADUACIÓN
LIC. JUAN CARLOS CASTELLÓN MURCIA
DIRECTOR DE SEMINARIO
LIC. INÉS ALICIA ESPINO TREJO

___________________________________________

AGRADECIMIENTO

Un agradecimiento muy especial, a nuestra Directora de Seminario de Graduación, Licenciada


Inés Alicia Espino Trejo, por toda la confianza, apoyo y comprensión, y por la dedicación que
como asesora, maestra y amiga nos brindó para la realización de este trabajo.
Ana María, Jenny, Néstor

______________________________________________

AGRADECIMIENTOS

A DIOS TODO PODEROSO Y LA VIRGEN SANTÍSIMA:


Con profunda devoción, por concederme la oportunidad de vivir y darme la sabiduría y fortaleza
para controlar y resolver las dificultades que se presentaron a lo largo de mi carrera.

A MIS PADRES:
Francisco Ponce Flores y Antonia Acevedo de Ponce; por apoyarme y sacrificarse junto a mí,
en este esfuerzo y ser la base que me motivó a cumplir con la meta que me había propuesto.

A MIS HERMANOS:
Alicia, Morena, Selix, Mirna, Violeta y Francisco porque siempre han estado a mi lado
brindándome su orientación y apoyo, y sentir como suyos este triunfo.

A MIS SOBRINOS:
Cindy Margarita, Kevin Francisco, Diego Noel y José Alejandro, quienes son una bendición de
Dios y constituyen una fuente de alegría y luz en mi vida.

A MIS MAESTROS:
Por haberme permitido ser su alumna y por brindarme sus conocimientos, así como su
paciencia y comprensión.

A MIS AMIGOS:
Que han seguido de cerca mis esfuerzos para alcanzar este logro.
Ana María Ponce Acevedo
_________________________________________

AGRADECIMIENTOS

He culminado uno de mis más grandes anhelos; mi deseo ferviente, porque éste sea un
escalón al que he logrado llegar con éxito, es grande. Pero más grande y sublime es poder
agradecer a todos esos seres que estuvieron siempre a mi lado, a quienes dedico este triunfo,
porque de él ya son parte:

A MI PRÍNCIPE DE PAZ, Mi Roca Fuerte, Mi Escudo y Mi Refugio, el Dios Todo poderoso en


quien he confiado, el que iluminó cada paso de mi carrera y derramó sobre mi vida toda clase
de bendición.

A MI MADRE, Romilda Alvarado Velásquez, Mi Viejita Amada, la fuente de mi inspiración, la


amiga, la maestra, la que siempre compartió mis triunfos y fracasos, a ella con el más grande
amor y admiración por todo su sacrificio, por toda su abnegación.

A MI PADRE, Alcides Montesinos Nativí, por todo su amor, por todo su sacrificio, porque sé
que sus oraciones movieron la mano del Altísimo para darme sabiduría.

A MI SEGUNDO PADRE, José Guillermo Canales Urías, por su amor, por su sacrificio y por el
apoyo que como a hija me brindó.

A MIS HERMANOS: Enri, Carmen, Edwin, Walter, por todo su amor, comprensión, porque fue
su apoyo el que me invitó a seguir en momentos que creí desfallecer.

A MIS NIÑOS, MIS SOBRINOS: por imprimir en mi vida la gota de ternura, pureza y por
haberme regalado a lo largo de sus vidas, ese amor sin reservas.
Jenny Elizabeth Montesinos Alvarado

_____________________________________

AGRADECIMIENTOS

A DIOS TODO PODEROSO: Por ser quien estuvo conmigo en todo momento de mi carrera,
por haberme dado la fortaleza necesaria para seguir adelante en los momentos más duros y
porque tengo la certeza de que siempre será mi mejor compañía.

A MI PADRE: Antonio Hernández Gómez, por haberme enseñado a lo largo de la vida el buen
camino; por haberme brindado su apoyo incondicional en todo aspecto y porque ha sido mi
amigo tanto en la adversidad como en los triunfos. Gracias Padre.

A MI MADRE: Rosa Vilma Hernández, por ser una mujer ejemplar, que ha sabido guiar
siempre a sus hijos por el buen sendero y por haberme proporcionado el apoyo moral
necesario para seguir, aún en los momentos más difíciles. Gracias Madre.

A MIS HERMANOS: Alex Antonio Hernández Jiménez, Roberto Armando Hernández Jiménez,
Verónica Eduviges de Villanueva, por darme su apoyo incondicional en todo momento de mi
carrera, por ser quienes me demuestran su amor y me hacen triunfador, aún en mis derrotas.

A MI TÍO: Lic. José Aníbal Jiménez, quien a lo largo de tantos años me transmitió sus
conocimientos como profesional y su inapreciable buen humor como amigo y Pariente.

A MI TÍA DAESY: Porque siempre obtuve de ella su apoyo y entusiasmo en todos mis
proyectos.

A MIS AMIGOS: y en especial a Carlos Mauricio Hernández (Q.P.D.), quien se encuentra


conmigo en cada paso, porque fue como mi hermano en vida, y hoy que se encuentra con Dios
tengo la certeza que las bendiciones que recibo son por sus plegarias y ruegos.
Néstor Arturo Hernández Jiménez

_____________________________________

ÍNDICE

INTRODUCCIÓN
CAPÍTULO I

ANTECEDENTES HISTÓRICOS Y BASE TEÓRICA DOCTRINARIA


DE LA PRESTACIÓN DE ALIMENTOS

1.1 Perspectiva Histórica de la Prestación de Alimentos


1.1.1 Internacional
1.1.2 Nacional
1.2 Generalidades sobre la prestación de Alimentos
1.2.1 Concepto de Alimentos
1.2.2 Contenido de los Alimentos
1.2.3 Requisitos para exigir los Alimentos
1.2.4 Naturaleza y Características de los Alimentos
1.2.5 Clasificación de los Alimentos
1.2.6 Sujetos de la Obligación Alimenticia
CAPÍTULO II

FUNDAMENTO NORMATIVO JURÍDICO DE LOS ALIMENTOS


COMO DERECHO INHERENTE A LOS MENORES DE EDAD

2.1 Constitución de la República


2.2 Normativa Internacional
2.2.1 Normativa Universal
2.2.2 Normativa Regional
2.3 Legislación Secundaria
2.3.1 Código de Familia
2.3.2 Ley Procesal de Familia
2.3.3 Código de Trabajo
2.3.4 Código Penal
2.3.5 Ley Orgánica del Ministerio Público
CAPÍTULO III
DETERMINACIÓN DE LA CUOTA ALIMENTICIA DURANTE EL PROCESO DE
DIVORCIO CUANDO EL DEMANDADO RESIDE EN EL EXTRANJERO

3.1 Determinación de la Cuota Alimenticia durante el Proceso de Divorcio como aspecto


accesorio del mismo
3.2 Caso Práctico, sobre la Determinación de la Cuota Alimenticia durante el proceso de
divorcio cuando el demandado reside en el extranjero
CAPÍTULO IV
MECANISMOS UTILIZADOS POR LAS INSTITUCIONES
ENCARGADAS DE HACER EFECTIVO EL CUMPLIMIENTO DE LA
CUOTA ALIMENTICIA FIJADA EN SENTENCIA DE DIVORCIO
CUANDO EL DEUDOR VIVE EN EL EXTRANJERO

4.1 Mecanismos Jurisdiccionales


4.1.1 Cauciones o Garantías
4.1.2 Interposición de la Demanda de Alimentos contra los ascendientes
4.1.3 Ejecución Forzosa de la Sentencia
4.1.4 El Auto Pariatis o Exequatur
4.2 Mecanismos Administrativos
CAPÍTULO V
IMPEDIMENTOS A LA EFECTIVA PROTECCIÓN DE LA
PRESTACIÓN DE ALIMENTOS POR EL ESTADO CUANDO EL
OBLIGADO VIVE EN EL EXTRANJERO.

5.1 Impedimentos Materiales


5.2 Impedimentos Legales
CAPÍTULO VI
INSTRUMENTOS JURÍDICOS ADOPTADOS POR OTROS ESTADOS
PARA RESOLVER EL PROBLEMA DEL CUMPLIMIENTO DE LA
PRESTACIÓN ALIMENTICIA CUANDO EL DEUDOR DE ESTA
RESIDE EN PAÍS DIFERENTE AL DEL ACREEDOR.

6.1 Convención de las Naciones Unidas, sobre obtención de Alimentos en el extranjero, (New
York, 1956)
6.2 Convención sobre las leyes Aplicables a las Obligaciones Alimentarlas para menores La
Haya 1956
6.3 Convención sobre reconocimiento y Ejecución de Sentencias Relacionadas con
Obligaciones Alimenticias para menores. La Haya, 1958
6.4 Convención sobre reconocimiento y Ejecución de Sentencias Relacionadas con
Obligaciones Alimenticias para menores. La Haya, 1973
6.5 Convención sobre la Ley Aplicable a Obligaciones Alimentarlas. La Haya, 1973
6.6 Convención Interamericana sobre Obligaciones Alimentarias, Montevideo, Uruguay, 1989
CAPÍTULO VII

CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES

7.1 Conclusiones
7.2 Recomendaciones
7.3 Bibliografía
7.4 Anexos
_______________________________________

INTRODUCCIÓN

No es fácil dirigir un estudio a un problema socio-jurídico que tiene su origen en la Familia,


Institución a la que nuestra Constitución reconoce como la base fundamental de la sociedad,
sobre todo si analizamos la gama de necesidades a la que la misma se enfrenta.

La infidelidad, los malos tratos entre cónyuges, entre padres e hijos, la falta de medios
económicos que los cónyuges deben poseer para brindar la protección pecuniaria y el soporte
del hogar, se han convertido en problemas sociales que merece nuestra atención, ya que la
vida en común de marido y mujer, supone una serie de gastos dirigidos a la satisfacción de
necesidades personales y propias de los cónyuges y más de éstos para con los hijos.

La Alimentación, la Educación, la Crianza y el establecimiento son entre otros, derechos de los


hijos frente a los cuales están principalmente obligados los padres; derechos y obligaciones de
contenido afectivo y patrimonial, reconocidos por nuestra legislación; indispensables para el
desarrollo de todo ser humano; derechos y consecuentemente obligaciones que deben ser
cumplidas idealmente en forma voluntaria y no por vía forzosa.

Ese cúmulo de Obligaciones y Derechos recíprocos entre los cónyuges, y entre éstos y sus
hijos, pone en desequilibrio el grupo familiar, al no ser satisfechos en la forma esperada,
situaciones que agravan el descontento conyugal, afectando la relación familiar y finalmente el
vínculo matrimonial que llega a disolverse, en virtud de una Sentencia de Divorcio, con la que
se resuelve jurídicamente un conflicto, que en la mayoría de los casos, ha llevado a uno de los
cónyuges a abandonar, el seno familiar y emigrar a otros países.
Es precisamente la Sentencia la que propicia el problema de este estudio. El cual se dirige a
investigar: “En qué forma y a través de qué mecanismos el Estado hace efectivo el
cumplimiento de dicha Sentencia, en el aspecto accesorio de la Prestación Alimenticia, cuando
el obligado vive en el extranjero”; ya que tal resolución judicial, no sólo declara la ruptura del
vínculo matrimonial existente hasta ese momento, entre los cónyuges; si no también en ella se
protegen los derechos de los hijos, frente a los padres, derechos cuyo reclamo se ve
amenazado, cuando el padre obligado, no vive en el país.

El cumplimiento de la Obligación Alimenticia, entendida en su más importante acepción, como


el derecho, deber de los hijos frente a los padres de recibir el sustento, habitación, vestido,
conservación de la salud, educación establecimiento, seguridad, amor y otros, ha merecido la
atención de muchos, siendo objetos de numerosas investigaciones; ya que el mismo
representa un problema para la sociedad salvadoreña, en aquellos casos en los que el
obligado se niega a cumplir, situación por la cual y por encontrarse el deudor en territorio
salvadoreño, la ley posibilita la realización de Acciones que impliquen cumplimiento Forzoso,
sin embargo el problema que nos ocupa, es el caso en el que el demandado en juicio de
divorcio y posteriormente obligado al pago de una Cuota Alimenticia, no reside en nuestro país,
existiendo enorme dificultad para hacer efectivo el cumplimiento de la obligación en el
extranjero, ello como lógica consecuencia de la soberanía del Estado y territorialidad de sus
leyes, que vienen a convertirse en los principales obstáculos que impiden el cumplimiento de la
obligación.

En ese sentido, constituye el propósito general de la investigación, determinar a través de qué


mecanismos el Estado se vale para hacer efectivo el cumplimiento de la obligación, si el
Alimentante vive en el extranjero, así como también el señalar el grado de responsabilidad del
Estado frente a este problema.

Consideramos conveniente delimitar el problema de investigación en tres sentidos: teórico,


temporal, geográfico.

En el primer ámbito el estudio está dirigido, como podrá apreciarse, a la Institución de la


Prestación de Alimentos u Obligación Alimenticia, en un orden de exposición que va desde su
evolución histórica, hasta determinar los sujetos de la obligación, así mismo el estudio
comprende todos aquellos conceptos y definiciones relacionadas estrechamente con el objeto
de esta investigación.

Posteriormente se señalan los mecanismo a través de los cuales, el Estado garantiza el


cumplimiento de la obligación por el Alimentante que vive en el exterior, entendiendo como
tales, Actos, Acciones, Procedimientos y demás; sean jurisdiccionales o Administrativos, y
consecuentemente las Instituciones competentes, y los Instrumentos Jurídicos Nacionales e
Internacionales que los facultan. Debe expresarse que la investigación no incluye aquellos
casos en los que el obligado a cumplir la Cuota sea el demandante que vive en otro país, ni las
Cuotas Alimenticias que se fijan cuando ambos cónyuges viven en el extranjero y el cuido
personal del menor es concebido a los abuelos, a quienes en representación del menor
corresponde exigir la obligación, también se excluye de ésta investigación el cumplimiento de
aquellas Cuotas Alimenticias que hayan sido fijadas en sentencias, en virtud de otros procesos
y administrativamente por la Procuraduría General de la República.

El estudio partió de la formulación de las Hipótesis generales, supuestos cuya comprobación


merecieron que la investigación se realizará en dos sentidos; primeramente en forma
bibliográfica y posteriormente de Campo o Empírica; Hipótesis que fueron formuladas así: “La
falta de Mecanismos específicos para hacer efectiva la Prestación de Alimentos dictada en
Sentencia de Divorcio, hace ineficaz el cumplimiento de la misma, cuando el deudor
Alimentante reside en el extranjero”, la segunda hipótesis se planteó en los siguientes términos:
“La falta de voluntad del Estado para hacer efectivo el pago de la Prestación de Alimentos, por
el deudor Alimentante que vive en el extranjero, incide en la ineficacia de la obligación dictada
accesoriamente en Sentencia de Divorcio”; hipótesis cuya comprobación queda sustentada en
el desarrollo del presente documento.
Espacialmente se delimitó la investigación en los departamentos de San Salvador, Cuscatlán y
San Vicente, para ello se tomó como Unidad de Análisis o de Observación en primer lugar los
cuatro Tribunales de Familia de San Salvador ubicados en el Centro Judicial Isidro Menéndez,
y los de Cuscatlán y San Vicente. En segundo lugar se tomó como unidad de observación el
Departamento de relaciones familiares de la Procuraduría General de la República, a quien
conforme la ley Orgánica del Ministerio Público corresponde la solución de los problemas, en
asuntos que sean de su competencia, y entre estos, el incumplimiento de Obligaciones
Alimenticias; en tercer lugar se tomó como unidades de observación las Oficinas de Ayuda a la
Comunidad y Unidad Jurídica del Ministerio de Relaciones Exteriores.

Para realizar la investigación de campo se utilizó como técnica la entrevista, la cual estuvo
dirigida a informantes claves de las Instituciones precedentes y como instrumentos de
investigación que nos llevaron a comprobar las hipótesis planteadas, se utilizó; además de las
Cédulas de Entrevista a los informantes claves, fichas de estudio de procesos, con las cuales
se indagó en Sentencias Judiciales, dictadas por los Jueces de familia durante el período de
Enero de 1997 a Enero de 1999, estudio que se realizó con una muestra correspondiente a
cien Procesos de Divorcio, en los que se fijó Cuota Alimenticia, por los Tribunales aludidos.

Finalmente, expresamos nuestros sinceros agradecimientos a la colaboración brindada por las


Instituciones referidas, a efecto de dar mayor objetividad a la investigación y principalmente al
Juzgado Primero de Familia de San Salvador, al señor Juez y a sus Auxiliares, así como
también a las Jefes de las Oficinas de Ayuda a la Comunidad y Unidad Jurídica del Ministerio
de Relaciones exteriores.
LOS AUTORES

_____________________________________
CAPÍTULO I

“ANTECEDENTES HISTÓRICOS Y BASE DOCTRINARIA


DE LA PRESTACIÓN DE ALIMENTOS”

1.1 PERSPECTIVA HISTÓRICA DE LA PRESTACIÓN DE ALIMENTOS.

1.1.1 INTERNACIONAL

La personalidad es el substrato de todos los derechos, algunos de estos se hayan tan ligados a
la esencia de aquella, que se clasifican de Primordiales o Derechos de la Personalidad, donde
se encuentran en primera línea, El Derecho a la Vida; que es el derecho a mantenerla,
desarrollarla y protegerla en su aspecto corporal-físico y espiritual-psíquico. Por lo cual se
vuelve necesario que esta protección exista en el seno de la familia, como una compenetración
de fuerza y ayuda recíproca, que trae como consecuencia La Prestación de Alimentos, que
constituye un factor primordial en la vida del hombre. Durante el transcurso del tiempo La
Prestación de Alimentos ha venido cobrando mayor importancia en varias legislaciones
antiguas y de la edad media como la institución que surge de la familia, Célula de sociedad.

En la antigua Grecia, especialmente en Atenas, el padre tenía el deber y la obligación de


mantener a la prole, tal deber según recuerda Platón, está sancionado por las leyes. Los
ascendientes a su vez, en prueba de reconocimiento tenían la obligación de mantener a sus
descendientes. Sin embargo esta obligación desaparecía cuando el padre no había dado al hijo
una educación conveniente o promovía su prostitución y en los casos de nacimientos de
concubinas. En el Derecho de los Papiros aparecen también en los contratos matrimoniales
frecuentes alusiones a la obligación alimenticia del marido con la mujer, el derecho de la viuda
o divorciada de recibir alimentos hasta que le fuera restituida la dote. (1)

Mucha aplicación tenía en Derecho Romano, los llamados Alimentos Voluntarios, los cuales se
pagaban a través de fideicomisos, donaciones y sobre todo los legados; estos comprendían: la
alimentación, vestido, habitación y en general todo lo necesario para la subsistencia, pero no
los gastos de educación, salvo voluntad expresa del disponente. Los legados a favor de un hijo
duraban toda la vida, a menos que se hubieran dejado hasta la pubertad. En esta hipótesis, por
analogía con la norma que imperaba respecto de los niños atendidos por la beneficencia
pública, el jurista Ulpiano era de parecer que los Alimentos se extendían hasta los dieciocho
años de edad, tratándose de hombre y hasta los catorce en el caso de mujeres. (2)

El deber Jurídico de prestar Alimentos sólo se introduce en la época Imperial Romana entre los
parientes consanguíneos en línea recta ascendiente y descendiente; surgiendo así la
obligación legal entre padres e hijos y abuelos y nietos. Judicialmente el asunto es de
competencia del cónsul y se ventila en la extraordinaria Cognitio, es decir un procedimiento en
el que no se siguen las reglas de tramitación corriente, sino las que el mismo magistrado
señala.

Los Romanistas no dudaban que desde la época clásica existió la obligación recíproca de
alimentos entre la madre natural y su descendencia. Una prueba en este sentido la constituye
Ulpiano que después de expresar que en la Obligación Alimenticia palpita la justicia y el afecto
de la sangre, razona: “Obliguemos a la madre a dar alimentos a sus hijos ilegítimos y a estos a
dárselos a sus madres” (Digesto, Libro 25 Título 3, Ley Párrafo 4). (3)

Había Obligación recíproca de Alimentos entre patronos y libertos y patrones y clientes, estos
últimos eran extranjeros libres, nacionales de Estados que no se hallaban en guerra con Roma,
vivían en esta para sentirse judicialmente más amparados buscaban un protector o patrono,
jefe de familia Romano.

Entre ellos se prestaban múltiples servicios y de allí la recíproca Obligación Alimenticia. El


patrono comprometía sagradamente su lealtad y su fe respecto del que se colocaba a su
sombra. El poeta Virgillo nos muestra en el “Tártaro”: (lugar de los infiernos destinados a los
que sufren condena por crímenes inexplicables) soportando la misma pena al hijo que ha
golpeado a su padre y al patrono que ha engañado a su cliente.

Del Derecho Español Antiguo, se ha tomado el Código Medieval conocido como “Las Siete
Partidas” (Siglo XIII); este se ocupa de la obligación legal Alimenticia entre padres e hijos
legítimos y naturales, obligación de carácter recíproco. Asimismo reconoce dicha obligación
entre cónyuges y hermanos. Hay disposiciones que en dicho Código se encuentran un tanto
injustas, una por ejemplo, dice que no siendo los hijos legítimos ni naturales, sino espurios o
bastardos solo los ascendientes maternos y no los paternos estarán obligados a darles
Alimentos en defecto o imposibilidad de los padres (partida 4, Título 19, Ley 5). La razón de la
Ley para imponer a los ascendientes maternos y eximir de ella a los paternos estriba en que la
maternidad en los hijos espurios está revestida de certeza y la paternidad no “la madre es
siempre cierta del fijo que nace de ella es suyo lo que no es del padre de los que nacen de
tales mujeres”. Más para algunos no es aplicable a todos los espurios sino solo a mujeres que
se prostituyen a muchos hombres, se habrá de decir que la Ley solamente a los mánceres
(hijos de rameras) quiere privar del derecho de pedir alimentos a sus abuelos paternos pero no
a los adulterinos o incestuosos, siempre que sus padres sean conocidos y ciertos como lo son
regularmente los adulterinos y no pueden menos de serlo los incestuosos. (4)

A nivel Internacional modernamente se han ocupado con interés del Derecho de Alimentos y se
han dictado también Leyes complementarlas a fin de asegurar el beneficio, hacer más expedita
su obtención y hacer así más fácil el cobro de tal vital obligación. Es así que existen variedad
de Convenios internacionales ratificados por varios países y de los cuales profundizaremos en
otro capítulo más adelante; por lo que ahora solo haremos alusión a ellos: La Declaración
Universal de los Derechos Humanos, Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y
Culturales, Pacto Internacional de los Derechos Civiles y Políticos, Declaración Universal de los
Derechos de Familia, Convención sobre los Derechos del Niño, Convención de las Naciones
Unidas sobre obtención de alimentos en el extranjero, Nueva York 1958, Convención sobre la
Ley aplicable a las Obligaciones Alimentarias para Menores, La Haya 1958, Convención sobre
Reconocimiento y Ejecución de Sentencias relacionadas con Obligaciones Alimentarias para
Menores, La Haya 1973, Convención sobre la Ley aplicable a Obligaciones Alimentarlas, La
Haya 1973, Convención sobre Reconocimiento y Ejecución de Decisiones sobre Alimentos,
convenio Uruguayo-Español como solución para regular los casos de Prestación Internacional
de Alimentos Declaración Americana de los Derechos y Deberes del hombre, Convención
Americana o Pacto de San José, Convención Internacional sobre Obligaciones Alimentarias.

Como apreciación final a nivel internacional corresponde resaltar que el tema de la Prestación
de Alimentos en todo lo relativo a su reconocimiento y ejecución es objeto de cuidadosa
reglamentación contenida en Códigos de diferentes Estados, así el Código Civil Francés
comprende el capitulo “De Las Obligaciones que nacen del Matrimonio” (Artículos 203 a 211)
ya que considera importante regular la Obligación Alimenticia recíproca, no solo entre padres e
hijos naturales sino también entre estos y los ascendientes de aquellos; es decir entre nietos y
abuelos paternos.

Por su parte el Código Civil Chileno cuenta con normas generales y Normas especiales sobre
los Alimentos legales y voluntarios y se ocupa de establecer la naturaleza de los alimentos y su
clasificación, regula la forma y la cuantía en que han de prestarse a los alimentarios, señala la
duración de la estación Alimentaria y sus caracteres peculiares (5), entre otros.

1.1.2 NACIONAL

Como recién se ha señalado existe una experiencia normativa a nivel Internacional lo que
también constituye una faceta muy favorable para que a nivel nacional se planteen cuerpos
normativos que aseguren el cumplimiento de la Prestación Alimenticia para menores de edad.
En el Código de Bustamante el cual ha sido ratificado por varios países entre ellos El Salvador;
existen disposiciones referentes al deber de Prestar Alimentos, su cuantía, su forma de pago,
el orden de su prestación; por considerarse de orden Público Internacional, la regla que da al
hijo el Derecho a Alimentos. Anteriormente en nuestro país la Prestación Alimenticia se
encontraba en dos cuerpos jurídicos diferentes; por un lado los Códigos Civiles de 1860 y
Procedimientos Civiles de 1882, los cuales disponían sobre a quiénes, por Ley deberían
entregarse los Alimentos y el Procedimiento para hacer esto efectivo, particularmente en caso
de divorcio. Por otro lado, las Constituciones Políticas de 1939 y 1944 establecieron el papel
protector del Estado hacia la familia considerada base fundamental de la Nación, creando
dentro de la Constitución de 1939 el Ministerio Público como la entidad que se encargaría de
velar, entre otros “por la Defensa de la persona e interés de los menores indigentes e
incapaces” y la Fiscalía General de la República como la Institución que realizaría esta labor.
(6)

Posteriormente, en marzo de 1952 se aprobó la Ley Orgánica del Ministerio Público, la cual
creó además la Procuraduría General de Pobres, incluyendo dentro de esta última el
procedimiento para establecer, por la vía administrativa, las Cuotas Alimenticias; puede
afirmarse entonces que en nuestro país modernamente tenemos como antecedente previo de
la Legislación Familiar, a la Legislación Civil. La base fundamental del Derecho de familia
vigente es diferente del criterio patrimonial en el cual fue concebido las disposiciones del
Código Civil referentes a esta Prestación, las cuales se enmarcaban en una normativa rígida,
que establecían grados estrictos de prelación, los cuales no podían variar por fundamentos
éticos-morales, lo que afectaba las necesidades reales del grupo familiar. (7)

El concepto de Alimentos que adopta el Código de Familia es amplio y suprime la clasificación


clásica que tenía el Código Civil en el TÍTULO XVII, del Libro I titulado “De los Alimentos que se
deben por la Ley a Ciertas Personas”; (Artículos 338 al 358), ya que se ha tratado de asegurar
las necesidades del Alimentario considerando a la persona humana en una sociedad
contemporánea y se ha abandonado el criterio de considerar la posición social como
determinante para fijar la cuantía de los Alimentos para ciertas personas. Ahora, la concepción
legal de los alimentos, tiene una proyección humana del grupo familiar, apartándose de toda
corriente patrimonialista y tomando en cuenta que para satisfacer la necesidad total de los
Alimentos, debe existir un equilibrio entre las partes obligadas a darlos y a recibirlos,
mecanismo de proporcionalidad que el Código de Familia recoge en su Artículo 254. El actual
Código de Familia y la Ley Procesal de Familia establecen nuevas regulaciones en esta
materia. En el primero se establecen los alimentos como un derecho inalienable irrenunciable e
imprescriptible del Alimentarlo y además se definen, como “Las Prestaciones que permiten
satisfacer las necesidades de sustento, habitación, vestido, conservación de la salud y
educación del Alimentario”; también se establece la fuerza ejecutiva que tendrán las
Sentencias que en materia de Alimentos sean dictadas por los tribunales de familia, así como
también los Convenios que sobre Alimentos celebren las personas ante la Procuraduría
General de la República, y las resoluciones que conforme a la Ley Orgánica del Ministerio
Público, Artículo 50 y siguientes, sean fijados por el jefe del Departamento de Relaciones
Familiares de la Procuraduría General de la República.

Por su parte, la Ley Procesal de Familia establece los pasos que los Jueces seguirán en el
establecimiento de una Cuota Alimenticia, desde la asignación de una Cuota Provisional una
vez interpuesta la demanda hasta el establecimiento cauciones Hipotecarias, Prendarla o de
cualquier otra clase, que garantice el pago de la cuota o Prestación Alimenticia.

1.2. GENERALIDADES SOBRE LA PRESTACIÓN DE ALIMENTOS

Desde el nacimiento y los comienzos de su desarrollo, la mayoría de individuos satisfacen sus


necesidades y reciben orientación, educación y afecto en el seno de la familia en el cual
crecen, integrada por ascendientes y descendientes. Para muchos autores, La Familia, es sin
duda una agrupación humana de carácter Universal, que existe como un grupo diferenciado y
sólido en toda sociedad; León y Mazeaud, definen a la familia como “La Colectividad formada
por las personas que a causa de su vínculos de parentesco consanguíneos, o de su calidad de
cónyuges, están sujetos a la misma autoridad “La cabeza de la familia”. (8)

Por su parte Días de Guijarro, la define como: “La institución social permanente y natural,
compuesta por un grupo de personas ligadas por vínculos jurídicos emergentes de la relación
intersexual y de la filiación”. (9)

Para Zannoni, la familia no es más que: “Un conjunto de personas entre las cuales existen
vínculos jurídicos interdependientes y recíprocos, emergentes de la unión sexual y procreación”
(10). Jurídicamente considerada, y en atención a lo que, el artículo 32 de la Constitución de la
República y 2 del Código de Familia prescriben: “La Familia es la Base Fundamental de la
Sociedad Salvadoreña, el grupo social permanente, constituido por el matrimonio, la unión no
matrimonial o el parentesco, a la cual está dirigida la protección del Estado, procurando su
integración, bienestar, desarrollo social, cultural y económico. La Familia es entonces una
Institución Jurídica del Derecho de familia, cuyo concepto comprende en forma general
elementos como: La Colectividad, Vínculos de Parentesco, Autoridad, Relaciones
Intersexuales, Procreación y principalmente Derechos y Obligaciones recíprocas.

Independientemente de los elementos que cada autor en su estilo propio destaca de la familia,
lo importante es señalar la Familia, como ese conjunto de personas unidas permanentemente,
genera facultades y obligaciones de contenido personal y patrimonial que han sido objeto de
regulación jurídica, al punto de dar origen al nacimiento del Derecho de Familia. (11)

(11) El Derecho de Familia ha sido definido por diversos autores: Ferrara lo define como: “El conjunto de normas Jurídicas que
regulan las relaciones personales y patrimoniales de los pertenecientes a la familia entre sí, y respecto a terceros”. Para
Bellusco “Es el conjunto de normas jurídicas que regulan las relaciones familiares”, por su parte Bonnecasse, afirma que el
Derecho de Familia, “Es conjunto de normas jurídicas con elementos especiales, que regulan las relaciones personales y
patrimoniales de los miembros de la familia entre sí, y de estos con terceros; regulando límites a la voluntad de los miembros a
fin de que prevalezca el bienestar familiar.

La familia cumple dentro de la sociedad una diversidad de funciones dentro de las que
destacan; la Función Reguladora de las Relaciones Sexuales, en virtud de la cual se consagra
al Matrimonio, como el fundamento legal de la familia, aún cuando existan relaciones sexuales
al margen del matrimonio, nuestra Ley Primaria recoge como principal fundamento de la
Familia al matrimonio, en su artículo 32.

Merece destacar también; la Función Reproductora de la Especie que desarrolla la familia, la


cual tiene por fundamento, La procreación de los hijos, originando derechos y obligaciones
entre padres e hijos, aunada a ella vemos que la familia, también desempeña una función
económica, la cual ha de expresarse en un doble aspecto; por una parte la familia actúa como
productora de Bienes y Servicios y por otra parte como Unidad de Consumo, simultáneamente;
la familia realiza una función Educadora, en virtud de la cual establece los principios, valores,
normas éticas, necesarias para la conveniencia social; y finalmente la familia desarrolla la
función más importante para el ser humano, que es la función Afectiva, por medio de la cual en
forma natural le proporciona al hombre el afecto que es imprescindible para su equilibrio mental
y emocional. (12)

No obstante ser reconocidos como base de la familia, la Unión no Matrimonial y el Parentesco,


tomaremos como fundamento de la misma, al Matrimonio, ya que es precisamente esta
institución la que se relaciona con el objeto de esta investigación. El matrimonio según
Pacchioni es “La Relación Jurídica que nace de un contrato, es decir del consentimiento de las
partes de quererse como marido y mujer (13). Por su parte Sara Montero Duhalt, define al
matrimonio como “La Forma Legal de Constitución de la Familia a través del vínculo Jurídico
establecido entre los sexos, que crea entre ellos una comunidad de vida total y permanente,
con derechos y obligaciones recíprocos determinados por la Ley. (14)

Según la constitución, el fundamento legal de la familia es el matrimonio, definido por nuestra


Legislación de Familia en su artículo 11, como: “La unión Legal de un hombre y una mujer con
el fin de establecer una plena y permanente comunidad de vida”, desglosando el concepto
Jurídico encontramos que el Matrimonio, es en un primer lugar “La unión legal de un hombre y
una mujer”, lo cual trae como consecuencia dos presupuestos claves: (15)

a) La unión Monogámica y

b) La legitimación de esta unión.

Por una parte el Matrimonio es la unión de “uno” con “una”, acentuando el carácter de unidad
que le es propio y excluyendo toda forma de poligamia o de matrimonio de un grupo de
hombres con un grupo de mujeres; por otra parte se reitera la idea de que el matrimonio es la
unión de un hombre y una mujer, a efecto de que no pueda haber matrimonio entre personas
de un mismo sexo, porque es esencial para la existencia del matrimonio, la diversidad del sexo
de los contrayentes.

En lo relativo a la legalidad de la unión matrimonial se debe hacer referencia a que la legalidad,


otorga validez al acto jurídico matrimonial por haber sido celebrado con las normas jurídicas
que lo regulan en lugar y tiempo determinado.

El matrimonio, a pesar del sentido personalista que tiene y de conformar una relación
interpersonal única entre dos personas, determina una comunidad de vida, que genera
relaciones personales y jurídicas (16), donde caven dos posibilidades: La primera aceptada por
muchos autores, concibe al matrimonio como una relación jurídica bilateral de intercambio de
prestaciones entre marido y mujer, la otra postura advierte que hay que entender al matrimonio
como una comunidad; es decir, como una conjunto de deberes conyugales que no son de
contenido puramente económico, sino también Axiológico. Es esta comunidad de vida la que
exige la participación de sus Miembros, la concordia, las posesiones comunes, y la solidaridad
de los mismos, es uno de los efectos del matrimonio y es uno de sus objetivos y fines
primordiales. Así el artículo 11 del Código de Familia cuando hace referencia a la expresión
vida en común, establece el deber de conveniencia entre los cónyuges, que supone no solo la
comunidad de habitación, deber específicamente señalado en el artículo 36 del Código de
Familia, sino también la entrega cordial, recíproca, plena y exclusiva de un cónyuge al otro.

Cuando esos deberes no son cumplidos por los cónyuges, cuando las expectativas de uno con
respecto al otro no son satisfechas, cuando esas necesidades afecto-patrimonial pasan a un
segundo plano, la Estructura matrimonial se ve en crisis, un desequilibrio que en la mayoría de
los casos ha de concretizarse en un Divorcio, ruptura legal del vínculo matrimonial, a través de
una Sentencia judicial que ha de decidir sobre los derechos y deberes no solo de los ex
cónyuges, sino más aún de aquellos menores quienes moral, afectiva y patrimonialmente se
ven desprotegidos por la conducta de sus padres.

Merece entonces hacer notar que ese conjunto de obligaciones y derechos emergentes de esa
ruptura, pone de manifiesto el vínculo de filiación existente entre el hijo y el padre, el cual no
termina con la disolución del matrimonio, sino por el contrario, es aquí precisamente donde ha
de medirse la responsabilidad y el amor que los padres han de brindar a sus hijos, a fin de
minimizar el impacto psicológico, moral que ésta ruptura trae sobre los menores,
proporcionándoles y garantizándoles los medios económicos necesarios para su desarrollo
físico emocional equilibrado.

El Divorcio, ha sido definido por CARBONIER, como “La Disolución de un Matrimonio válido en
vida de los cónyuges” (17). Leon Mazeud expresa que “El Divorcio es la ruptura del vínculo
conyugal, pronunciada por los tribunales en vida de los cónyuges, a petición de uno de ellos o
de ambos”.

El artículo 105 del Código de Familia define al divorcio como “La Disolución del vínculo
matrimonial decretado por el Juez”; disolución que según el artículo 106 del mismo cuerpo de
Leyes, puede decretarse por tres causas: por Mutuo Consentimiento de los Cónyuges, por
Separación de los Cónyuges durante uno o más años consecutivos, y por ser Intolerable la
Vida en común entre Los cónyuges.

Cualquiera que sea la causa que origina el Divorcio, lo cierto es que existen derechos de los
hijos frente a los padres, cuya situación jurídica ha variado; derechos que por su relevancia
merecen ser objeto de estudio de esta investigación; conviene entonces a estas alturas señalar
la importancia que reviste el Derecho de Alimentos de los menores que se encuentran
inmersos en una ruptura matrimonial y consecuentemente el deber de los padres de
proporcionar a sus hijos el Alimento, que conforme el artículo 36 de la Constitución dará al
menor existencia y educación.

Asegurar la satisfacción del Derecho de Alimentos de los hijos frente a los padres, después de
disuelto el matrimonio, pareciera hallar su efectividad en una Sentencia, una resolución Judicial
Definitiva, con la que se le pone fin principalmente al vínculo matrimonial, que elimina el deber
de cohabitación entre los cónyuges, no así los derechos y deberes que como padres tienen los
ex cónyuges con sus hijos. Es la Sentencia de Divorcio, la que accesoriamente ha de
establecer el deber-derecho de Alimentos con un sentido Ético-Jurídico, ya que los mismos son
elementos fundamentales para la preservación y conservación de la vida humana, puesto que
forman parte del valor significativo de la vida del menor.

1.2.1 CONCEPTO DE ALIMENTOS

Los Alimentos en sentido genérico, se conciben como un deber jurídico de una persona
llamada “Alimentante”, de suministrar alimentos a otra persona llamada “Alimentario”, o
“Alimentado”, en virtud de disposición de la Ley o de la voluntad del hombre.

En sentido legal se concibe como un deber impuesto por Ley a determinadas personas, de
proporcionar alimento a otras también determinadas. El Código de Familia nos da un concepto
Legal de Alimentos, en el artículo 247, el cual literalmente expresa: “Son Alimentos las
Prestaciones que permitan satisfacer las necesidades de sustento, habitación, vestido,
conservación de la salud y educación del Alimentario”.

Llama la atención la noción jurídica que nuestra legislación da a los Alimentos, la cual es muy
amplia, no es tan solo lo que en el lenguaje cotidiano suele llamarse como “Bebida” y “Comida”,
es por el contrario la suma de cosas necesarias para la vida de una persona, ello es: comida,
bebida lo que el legislador llama “sustento”, habitación, vestido, asistencia médica, e incluso
tratándose de menores de edad la enseñanza Primaria o básica y la de alguna profesión u
oficio.

Según Enrique R. Saavedra, “Los Alimentos constituyen las prestaciones a que está obligada
una persona respecto de otra de todo aquello que resulte necesario para satisfacer las
necesidades de la existencia” (19). Conviene entonces decir que los alimentos constituyen, el
derecho más importante que los menores pueden reclamar de sus padres y que puede verse
en tres sentidos: en primer lugar se identifica, a los Alimentos como todo lo que requieren los
organismos vivos para su nutrición; ello es en sentido Biológico; suele identificarse con los
elementos materiales que requiere una persona para vivir como tal, o bien como la facultad
jurídica que tiene una persona denominada Alimentario, para exigir a otro lo necesario para
subsistir (Sentido Jurídico de los Alimentos); y finalmente encontramos el sentido legal, que el
Legislador recoge en el artículo 247 del Código de Familia.

Cualquiera que sea la definición que se le dé a los Alimentos, lo cierto es que el Alimento, es
consecuencia innegable de los lazos de parentesco, el cual exige recíprocamente entre los
miembros de un grupo familiar una Prestación que asegure la subsistencia del pariente que
manifestada en la necesidad de comer, beber, vestir, calzar, educarse, mantenerse en
condiciones sanas, recrearse; solo puede hallar razón en el Principio de Solidaridad familiar.

1.2.2 CONTENIDO DE LOS ALIMENTOS

Durante mucho tiempo, nuestro legislador omitió establecer los aspectos que comprenden el
Derecho de Alimentos, o lo que unos han llamado Prestación Alimenticia, Pensión Alimenticia,
Obligación o Deuda Alimentaria (20), lo que equivale a decir que nunca los definió.

Según la Doctrina, los Alimentos están constituidos por todos aquellos elementos necesarios
para la supervivencia y preservación para la vida del hombre, entendiéndose Alimento la
comida, la bebida, la vivienda, educación, vestido, medicina, recreación. Estos elementos para
algunos autores están reunidos en tres grupos básicos: La crianza, la educación y el
establecimiento. (20)

(20) Para algunos autores es impropio llamar a la Prestación, obligación o deuda Alimentaria, porque tiene notorias diferencias
con las obligaciones civiles en general, ya que el Alimenticia Alimento como tal tiene características intrínsecas, que emanan
directamente de esa solidaridad familiar ante las contingencias que pueden poner en peligro la subsistencia física de uno de
sus miembros.

El Código de familia al regular los Alimentos en el artículo 247 incluye como contenido de esta
obligación-derecho, el sustento, habitación, vestido, conservación de la salud y educación del
Alimentarlo. Propiamente hablando la crianza corresponde a la Alimentación porque se trata de
términos que son sinónimos: mantener, atender, cuidar, mimar, sustentar, sostener, de allí que
se incluyan dentro de la crianza y Alimentación, el sustento, la habitación, vestido, asistencia
médica, recreación (21). Pertinente es advertir que la forma más usual para el pago de los
alimentos es la fijación de una suma determinada de dinero, con la cual el alimentarlo o el que
esté a su cargo deberá sufragar todos los rubros que comprenden a los alimentos, esto nos
parece hasta cierto punto materialista ya que existen elementos puramente espirituales como la
orientación, el afecto, la corrección que son parte de la crianza y que no son tasables en
dinero.

Con respecto a esto, el Código del Menor Colombiano, ha dejado claramente expresado lo que
debe contener los alimentos, ello es lo indispensable para el sustento, habitación, vestido,
asistencia médica, recreación, formación integral y educación o instrucción del menor (22).
Enumeración que pone de manifiesto lo material y lo espiritual, ya que la formación integral
tiene un elemento moral que no puede valorarse en dinero, podemos entonces decir que ni la
cuota Alimenticia más alta en términos económicos impuesta por el Juzgador, en una sentencia
podrá cubrir en forma eficaz todos los elementos necesarios para sustentar la vida del menor
Alimentarlo, y lo que es peor, ninguna cuota será suficiente para cubrir las secuelas morales,
afectivas, psicológicas y sociales que trae al menor la separación de sus padres.

El legislador exige además de la crianza, del sustento, de la habitación, del vestido y la


conservación de la salud, la educación, la cual se refiere a enseñar, educar, instruir, formar,
aspectos con los cuales se pretende que los padres den a sus hijos seguridad.

Para algunos autores el establecimiento, también forma parte de los Alimentos, especialmente
por la estrecha relación que tiene con el estudio de una profesión y con el aprendizaje de un
arte u oficio (22). Establecer significa, instalar a alguien, entablarlo u organizarlo iniciándolo en
un negocio, lo cual como mínimo requerirá el conocimiento específico de una profesión u oficio,
sobre todo en una sociedad como la nuestra en la que la gran mayoría de hogares viven en
condiciones económicas deficientes, las cuales impiden que los menores realicen sus estudios,
ya que con suerte alcanzarán a estudiar la primaria, o aprenderán un oficio que les permita a
su corta edad, satisfacer sus propias necesidades de Alimento, y algunas veces las de su
grupo familiar.

1.2.3 REQUISITOS PARA EXIGIR LOS ALIMENTOS

Cuando se habla de requisitos de la Obligación Alimenticia, nacemos alusión, a todos aquellos


presupuestos, específicamente señalados por la Ley sin los cuales la obligación Alimenticia no
puede ser exigida.

Estos requisitos se reflejan en circunstancias externas como lo son: El estado de Necesidad del
Alimentario; y la Capacidad Económica del Alimentante.

Según nuestra legislación existen 3 condiciones necesarias para dar alimentos:

A) Que el peticionario se halle en estado de necesidad, ésta necesidad se traduce en un


estado de indigencia o insolvencia, que impida la satisfacción de los requerimientos
alimentarios, es decir que se carezca de medios económicos para sufragar las necesidades
básicas de subsistencia.

En relación a esta necesidad, el artículo 253 del Código familia, contempla; que la obligación
de dar Alimentos es exigible desde que los necesita el Alimentario.

B) Que la situación económica del Alimentante le permita, proporcionar ayuda; con respecto a
este presupuesto BELLUSCO (24), afirma que la capacidad económica del Alimentante
determina la forma en que han de ser cubiertas las necesidades del Alimentario. La prestación
Alimenticia estará determinada por el patrimonio y los ingresos del Alimentante, de allí que
resulta necesario enfrentar estos dos presupuestos, ya que la cuota puede graduarse según los
ingresos del Alimentante y así puede establecerse un monto que atienda a las necesidades del
uno, pero que tal suma no signifique al Alimentante no contar con los recursos suficientes para
su subsistencia; así el Artículo 254 del Código de familia, establece la Proporcionalidad de los
Alimentos con la que se pretende fijar la Pensión Alimenticia en atención a la capacidad
económica de quien esté obligado a darla y a la necesidad de quien la pide, tomando en
consideración la condición personal de ambos y las obligaciones familiares del Alimentante.

C) Finalmente encontramos como requisito que el reclamante sea una de las personas a
quienes la Ley le otorga el Derecho de exigir Alimentos, es decir a las personas que señalan
los artículos 248 y 251 C.F., de las que más adelante nos ocuparemos, cuando hagamos
referencia a los sujetos de la obligación Alimenticia.

Consideramos que la intención del legislador al regular estas condiciones como requisitos
indispensables para exigir los Alimentos es muy acertada, ya que ello contribuye al respecto de
los principios rectores de la Familia que señala el Artículo 4 C.F., “La Unidad de la Familia, la
igualdad de los derechos del hombre y la mujer, y lo más importante para el objeto de esta
investigación la Protección Integral de los Menores y demás incapaces”. Habría entonces que
determinar hasta qué punto estos presupuestos son comprobados al momento en que ha de
fijarse una Pensión Alimenticia, sobre todo cuando el padre obligado a cumplirla se encuentra
en otro Estado.

1.2.4 NATURALEZA Y CARACTERÍSTICAS DE LOS ALIMENTOS

El problema de la naturaleza jurídica de la Obligación Alimenticia, radica en determinar, si ésta,


es de carácter Personal o Patrimonial. Según algunos autores tiene carácter Patrimonial
porque el objeto de la obligación es una Prestación de contenido Patrimonial, ya que son
económicos los medios aptos para satisfacer las necesidades vitales del alimentarlo. (25)

Otros autores opinan que la obligación en análisis, es rigurosamente Personal, pues tiende a la
conservación de la vida del Alimentario. Podemos decir entonces, que nuestra legislación da a
la obligación Alimenticia una connotación Mixta, pues por un lado los Alimentos son vistos
como las prestaciones que permiten satisfacer las necesidades de sustento, habitación,
vestido, conservación de la salud y educación; necesarias para la conservación de la vida del
Alimentario, destacándose con ella el carácter personal de los Alimentos y por otra parte
nuestra legislación establece los medios económicos para cumplir con el pago de la obligación
por el Alimentante, medios que van desde una cuota fijada por el Juez de acuerdo a la
capacidad económica del Alimentante y a la necesidad del alimentario, que se establece en
base a lo que preceptúan los artículos 253, 254, 256 C.F., hasta el pago en especie o en
cualquier otra forma, que establece el artículo 257 C.F., destacándose así el carácter
patrimonial que nuestra legislación da al Derecho de Alimentos.

Ahora bien, es de acuerdo a esta naturaleza, que la prestación Alimenticia posee ciertas
características; las cuales han sido tácita o expresamente reconocidas en la legislación
salvadoreña. En primer momento, encontramos la reciprocidad, la cual se fundamenta en
vínculos de solidaridad familiar, de manera que, quien tiene derecho de recibir alimentos,
también tiene el deber de brindarlos, en atención a esta característica, el artículo 248 C.F., en
el apartado referente a los Sujetos de la Obligación Alimenticia, establece los sujetos que se
deben recíprocamente Alimentos: los cónyuges, los ascendientes y descendientes hasta el
segundo grado de consanguinidad y los hermanos.

La Prestación Alimenticia es considerada también como un derecho Personalísimo, (26) según


el cual el Alimento está unido a la persona, siendo inalienable puesto que no tolera negociación
alguna, pues es para el sustento de la propia existencia; opinión que es compartida por muchas
legislaciones, y en especial la nuestra, cuando define al alimento como la prestación que
permita satisfacer las necesidades de sustento del Alimentante, definición que se establece en
el ya citado artículo 247 C.F.

Otra característica de los Alimentos, es el carácter sucesivo, en virtud del cual se designa un
orden de personas a quien se les debe el alimento de una manera gradual, al respecto los
artículos 248, 251, C.F., establecen un orden de prioridad según el cual los alimentarios que
tuvieren derecho a ser alimentados por una misma persona, podrán exigir tal prestación en
base a un orden de prelación, cuando los recursos del obligado no fueren suficientes para
pagar a todos.

Cabe señalar que el artículo 251 C.F., en su numeral segundo excede a los límites que la
Prestación Alimenticia conlleva, ya que lo establecido por la Legislación y la Doctrina tiene
parámetros reales como los que expresa el artículo 248 C.F. (27)

(27) Según algunos autores es conveniente que se adecue la normativa del artículo 251 del Código de Familia, a fin de evitar
interpretaciones confusas o arbitrarias, ya que la redacción del No. 2 del artículo en referencia no es conveniente, en primer
lugar porque el legislador nunca tuvo la intensión de incluir a otros parientes que no fueran los ascendientes y los
descendientes hasta el 2º grado de consanguinidad en línea recta no pensó extenderlo a los parientes por afinidad hasta el
segundo grado, es decir a la suegra, yernos, nueras, ni cuñados.

Otra de las características de la Prestación Alimenticia es la de ser Divisible, ya que tiene por
objeto una prestación susceptible de cumplirse parcialmente, así lo establece el artículo 256
C.F., cuando habla sobre el pago anticipado y sucesivo de las Pensiones Alimenticias.
Encontramos también que la obligación Alimenticia es Indeterminada y Variable, en tanto que
está sujeta a factores externos de carácter pecuniario que la vuelven fluctuante con relación
tanto a la necesidad del

XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX

EN LA TESIS, FALTA LA PÁGINA 27

XXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXXX

con las necesidades de los Alimentarios, que en la mayoría de casos son menores de edad;
por otra parte debe estar de acuerdo a la capacidad del Alimentante, en tanto que esta
determinará en mayor medida la calidad de los Alimentos fijados a favor del Alimentario. En un
principio puede decirse que los Alimentos, cualquiera que sea su clasificación comprenden lo
mismo “Todo lo indispensable para el sustento, habitación, vestido, medicina, recreación,
formación integral, educación o instrucción. (28)

Los Alimentos suelen clasificarse atendiendo diversos criterios: por su importancia y


aplicabilidad mencionaremos algunos de ellos:

A) Por su origen la Prestación de Alimentos puede ser:

1.- Voluntaria: cuando la obligación de dar Alimentos emana de un acto voluntario de las
personas, por ejemplo un testamento, una donación u otro contrato (29). En relación a ello, el
Código de Familia, prescribe en el artículo 271 “Las Asignaciones Alimenticias Voluntarias”, las
que se regirán por la voluntad del testador o donante siempre que no contraríen las
disposiciones contenidas en el mismo cuerpo de leyes, incluyéndose dentro de estas
asignaciones voluntarias los Convenios celebrados ante el Procurador General de la República,
los cuales según el Artículo precedente, se regirán por lo establecido en el convenio respectivo,
dichos convenios conforme lo establece el artículo 263 inciso 1º tendrá fuerza ejecutiva.

2.- Forzosos o Legales: cuando la obligación de darlos emana de la pura Ley, encontramos en
este rubro los Alimentos que conforme el artículo 248 C.F., se deben los cónyuges como
consecuencia del matrimonio, los ascendientes y descendientes hasta el 2º grado de
consanguinidad, que resulte del vínculo de parentesco, al igual que el Alimento que conforme a
la disposición en estudio se deben entre hermanos. Inclúyase aquí los Alimentos que conforme
a la Ley se deben los ex cónyuges en los casos del divorcio, es decir la Pensión Alimenticia
Especial de la que habla el artículo 107 C.F., y que más adelante explicaremos, cuando
hagamos referencia a los sujetos de la Obligación Alimenticia.

B) Por su extensión los Alimentos pueden ser:

1.- Congruos: que son aquellos que habilitan al Alimentario para subsistir modestamente de un
modo que corresponda a su estilo de vida o forma de vida. (30)

(30) El Código Civil chileno, define a los Alimentos congruos y necesarios en el artículo 323, de la siguiente forma: “Congruos
son los que habilitan al Alimentario para subsistir modestamente de un modo correspondiente a su posición social; necesarios
los que dan, lo que basta para sustentar la vida, igual definición la encontrábamos en el artículo 340 de nuestro Código Civil,
clasificación que fue suprimida por la Normativa Familiar.

2.- Necesarios: son los que le dan al Alimentante, lo suficiente para sustentar su vida, es decir
para sobrevivir.

Esta clasificación ha sido suprimida en nuestro ordenamiento jurídico de familia, ya que según
el Legislador no se trata de lo que los Alimentos contengan, sino de la cuantía, de allí que se
advierte que sean congruos o necesarios, solo dan derecho a que se ajusten los medios de
subsistencia que el alimentario ya posee, de tal manera que fijando la cuota en alusión a sus
posibilidades actuales pueda éste, sostenerse y sobrevivir. (31)

C) Por el momento en que se reclaman los Alimentos pueden ser:

1.- Provisionales: los que se determinan durante la tramitación del proceso, dado el carácter de
inaplazable de las necesidades del Alimentario. Sobre este particular, el artículo 255 del Código
de Familia establece que mientras se ventila la obligación de dar alimentos el juez podrá
ordenar que se den provisionalmente siempre que se ofrezca suficiente fundamento para ello, y
sin perjuicio de su restricción, si la persona de quien se demanda obtuviere Sentencia
Absolutoria.

La Legislación chilena se ha ocupado de estos alimentos, sobre todo cuando estos sean
pedidos por el cónyuge, existen disposiciones especiales tales como los Artículos 174, 175,
176 del Código Civil cuya aplicación es restrictiva al punto de señalar los alimentos que uno de
los cónyuges ha de proporcionar al otro durante el juicio de Divorcio. (32)
2. Definitivos: que son aquellos que se determinan en sentencia definitiva, incluyéndose en
esta clasificación los fijados en una Sentencia de Divorcio, como aspecto accesorio, que son
objeto de la presente investigación.

1.2.6 SUJETOS DE LA OBLIGACIÓN ALIMENTICIA

Hablar de los sujetos de la Obligación Alimenticia, es referirnos aquellas personas que por
mandato de Ley están obligadas a brindarse recíprocamente Alimentos.

Conviene a estas alturas hacer alusión, a aquellos sujetos que según el artículo 248 C.F., se
deben recíprocamente Alimentos; encontrándose en primer lugar los cónyuges, luego los
ascendientes y descendientes hasta el segundo grado de consanguinidad y por último
encontramos a los hermanos.

Según nuestra legislación los primeros obligados recíprocamente a darse Alimentos son los
cónyuges, esto como consecuencia de que siempre se ha considerado al matrimonio como la
forma Legal, moral y socialmente aceptada de creación de la familia. Algunos autores están de
acuerdo en que uno de los fines del matrimonio, es el mutuo auxilio que se traduce en la ayuda
constante y recíproca que deben otorgarse los esposos. El deber de socorro consiste en que
cada uno de los cónyuges, debe proveer a otro todo lo que necesite para vivir según sus
facultades y su estado. (33)

Con respecto a los ascendientes y descendientes la Prestación de Alimentos cobra mayor


importancia, sobre todo porque es dentro de esta categoría que se sitúa el Alimento que los
padres y los hijos se deben recíprocamente. Según nuestra Legislación constituye título para
pedir Alimentos el ser hijo y nieto, de donde toma sentido esta investigación, la cual se
encamina a determinar la efectividad de los mecanismos utilizados por el Estado a fin de exigir
el pago de una Pensión Alimenticia, que como hemos determinado se ha fijado a favor de un
hijo, durante la tramitación de un proceso de Divorcio, cuando el padre obligado vive en otro
país, problema que algunos autores han dado en llamar “La obligación Alimenticia con
elementos extranjeros”.

En relación con los ascendientes constituye título para pedir Alimentos, ser padre y ser abuelo.
En la legislación Chilena, el margen de ascendientes que pueden pedir alimentos se amplía
según al artículo 411 del Código Civil Chileno, hasta los tatarabuelos, y en relación a los
ascendientes hasta los tataranietos, haciendo diferenciar entre el hijo natural o
extramatrimonial; el ser hijo, nieto, bisnieto, tataranieto de hijo natural; ser nieto natural y ser
adoptivo, misma diferenciación que se hace para los ascendientes (34). Para fines
comparativos creemos oportuno referirnos a otras personas que en diferentes sistemas
normativos se encuentran ligadas por la Obligación Alimentaria, como es el caso de los ex
cónyuges.

Se ha establecido que en el caso de los cónyuges (35), la obligación Alimentaria es recíproca;


sin embargo en el caso de los ex cónyuges se hacen diferentes regulaciones atendiendo a que
se trata de una Separación de hecho, Separación de cuerpos pronunciada judicialmente, al
Divorcio, o a la Declaratoria de nulidad del matrimonio.

(35) Con diferentes terminologías, la mayoría de Legislaciones incluyendo la nuestra, imponen una recíproca obligación
Alimentaria entre cónyuges, por ejemplo, en el Código Uruguayo los cónyuges se deben Auxilio recíproco; según el Código
Civil Venezolano los cónyuges deben socorrerse mutuamente; el Código de Familia de Costa Rica dispone que se deben
Alimentos los cónyuges entre sí, pero cesa la obligación cuando el cónyuge hubiera incurrido en abandono voluntario o
malicioso del hogar o se comprobare adulterio.
(36) Manuel Osorio, define a la Separación de Hecho, como la situación en que se encuentran los cónyuges, que sin previa
declaración judicial, quiebran el deber de cohabitar en forma permanente, sin que causa justificada alguna la imponga y ya sea
por voluntad de uno o de ambos esposos.
(37) Guillermo Cabanellas, al referirse, a la Separación de Cuerpos expresa: que ésta debe entenderse, corno la interrupción,
de Hecho o de Derecho, de la Cohabitación entre los cónyuges, entendida como Acceso Carnal y como Unidad de Domicilio, a
consecuencia de la Nulidad del Vínculo, de la discrepancia personal o de una causa forzosa, como la condena, a reclusión o
prisión.
(40) Esta pensión Compensatoria es una novedad en nuestro ordenamiento jurídico, se Decreta en Sentencia de Divorcio y es
consecuencia del principio de igualdad de los cónyuges, tiene lugar generalmente cuando el matrimonio se ha celebrado bajo
el régimen de comunidad y Legislación de dicho régimen no arroja saldo positivo. Para que proceda es necesario que el
Divorcio produzca desmejora visible en la situación económica de uno de los ex cónyuges.

Con relación a la Separación de hecho (36), cabe señalar que muchas legislaciones incluyendo
la nuestra, no se refieren a esta situación, por lo tanto debemos entender que esta separación
no afecta la obligación Alimentaria entre los cónyuges y menos entre los hijos; conforme al
Código Argentino los esposos deben salvo circunstancias excepcionales convivir en una misma
casa; y cualquiera de los cónyuges puede pedir que se intime al otro a reanudar la convivencia
interrumpida, bajo apercibimiento de negarle los Alimentos. El Código de Familia de Honduras
regula en el Artículo 217, el Cese de la Obligación Alimentaria, cuando el cónyuge que debe
recibir los Alimentos, hubiere incurrido en abandono voluntario y malicioso de hogar, por su
parte el Código Civil Peruano dispone en su Artículo 291 que la obligación de Alimentar un
cónyuge al otro cesa cuando éste, abandona la casa conyugal sin justa causa. En nuestra
legislación esta separación es el preludio de la Acción Judicial de Divorcio conforme el artículo
106 No. 2 C.F.

En otras Legislaciones como la uruguaya, la Argentina, Brasileña, Peruana y Boliviana, se


habla de los Ex cónyuges, como consecuencia de la Separación de Cuerpos Pronunciada
Judicialmente (37), de allí que, conforme al Código Uruguayo Art. 103, el marido queda
siempre en la obligación de contribuir a la sustentación de la mujer no culpable de la
separación, aquí se toma en consideración el sexo y la culpa distinguiéndose dos obligaciones
Alimentarias; una respecto a la mujer que no resulta culpable y no lleva vida desarreglada y
otra independiente de la culpa en la separación.

Conforme al Código Civil del PERÚ, en los casos de separación de cuerpos el Juez señala en
la Sentencia la Pensión Alimenticia que los padres deben abonar a los hijos así como la que el
marido el marido debe pagar a la mujer; luego el Código Boliviano dispone en sus artículos 154
y 153 que en los casos de Separación es aplicable las reglas del Divorcio. (38)

En relación a la calidad de ex cónyuges que como consecuencia del Divorcio adquieren


algunos sujetos, cabe señalar que las Legislaciones de países como Uruguay, México,
Ecuador, Bolivia, Venezuela y otras, han establecido la Obligación Alimentaria a favor de aquel
cónyuge que no ha tenido participación en la causal del Divorcio, para el que adolezca de
incapacidad física o mental, o para el que simplemente carezca de medios para su subsistencia
(39); con respecto a ello, la legislación salvadoreña no establece que los ex cónyuges como
tales se deban alimentos recíprocamente, no obstante regula la Obligación de alimentos para
los ex cónyuges haciendo referencia a una Pensión Alimentaria Especial, la cual procede en
aquellos casos en que el cónyuge que no ha participado en los hechos que originaron el
divorcio, adolece de discapacidad o minusvalía que le impida trabajar, o hubiere sido declarada
incapaz o no tuviere medios para subsistir, esta Pensión Alimenticia se encuentra regulada en
el artículo 108 Ordinal 3º del Código de Familia y está relacionado con las disposiciones
contenidas en los artículos 107, 248 y 250 del mismo cuerpo de Leyes, conviene entonces
diferenciar esta Pensión alimenticia de otra institución conocida como “Pensión Compensatoria”
(40), ya que aún cuando ambas hallen su origen en el Divorcio, tienen una finalidad diferente.
La Pensión Alimenticia, Especial tiene por finalidad proteger a aquellos ex cónyuges que
adolecen de alguna discapacidad que les impidan valerse por sí mismos, la Pensión
Compensatoria tiene por finalidad compensar en la medida de lo posible, la disparidad que crea
el Divorcio en las condiciones de vida de cada ex cónyuge. En otras legislaciones se incluyen
como Sujetos de la obligación Alimentaria a otros parientes colaterales como los tíos, los
sobrinos, los primos, y a personas ligadas por vínculos de Adopción.

Hasta ahora hemos hecho un estudio doctrinario de la Obligación Alimenticia, necesaria para
conocer los elementos que componen el objeto de esta investigación, con esta advertencia
abordaremos el estudio del tema amparado en el Ordenamiento Jurídico Interno así como
también Internacional que constituye fuente vital de este trabajo.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

(1) Vodanovic H. Antonio. Derecho de Alimentos. Editorial Jurídica Ediar-Conosur Ltda. 1994. Págs. 4-5.
(2) ÍDEM.
(3) Vodanovic H. Antonio, ob. at. Págs. 5-6.
(4) Escriche Joaquín, Diccionario Razonado de Legislación y Jurisprudencia, París, 1858, Pág. 140.
(5) Vodanovic H. Antonio, Derecho de Alimentos. Editorial Jurídica, Ediar-Conosur Ltda. 1994. Págs. 6-7.
(6) Baires, Sonia, Obligación Alimentoria, Análisis Feminista sobre la demanda de cuota Alimenticia ante la Procuraduría, El
Salvador, 1995. Pág. 93.
(7) Calderón de Buitrago, Anita y Otros, Manual de Derecho de Familia, Centro de Investigación y capacitación, Proyecto de
Reforma Judicial, El Salvador, 1995, 2ª Edición, Pág. 650.
(8) Zacarías Álvarez, Francisco, Lecciones del Derecho Civil 1996, Pág. 9
(9) Díaz de Guijarro, Enrique. Derecho de Familia y Menores, 4ª Edición Editorial Jurídica Wilches, 1996, Pág. 3.
(10) Calderón de Buitrago, Anita. Manual de Derecho de Familia, Centro de Investigación y Capacitación. Proyecto de Reforma
Judicial, 2ª Edición, 1995 Pág. 11.
(11) Calderón de Buitrago, Anita. Manual de Derecho de Familia, Centro de Investigación y Capacitación. Proyecto de Reforma
Judicial, 2ª Edición, 1995 Págs. 39, 40.
(12) Calderón de Buitrago, Anita. Ob. Cit. Pág. 4.
(13) Monroy Cabra, Marcos G. “Derechos de Familia y Menores”; Santa Fe, Bogotá, Colombia, 1996. Pág. 189.
(14) Montero Duhalt, Sara. “Derecho de Familia”. Editorial Porrúa. 1984, Pág. 87.
(15) Calderón de Buitrago, Anita. Manual de Derecho de Familia, Centro de Investigación y Capacitación. Proyecto de Reforma
Judicial, 2ª Edición, 1995 Págs. 153-154.
(16) Ibíd. Págs. 159-160.
(17) Ibíd. Pág. 379.
(18) González, Reynaldo y Otros, “El Divorcio en El Salvador”. Tesis, 1992, Pág. 28.
(19) Rossel Saavedra, Enrique. “Manual de Derecho de Familia”, Editorial Jurídica de Chile. Séptima Edición 1994. Pág. 334.
(20) Calderón de Buitrago, Ob. Cit. 640.
(21) Bernal González, Alejandro, “Los Alimentos”, Bernal Gómez Editores 1ª Edición, 1992. Pág. 13.
(22) Ibíd. 14, 15.
(23) Ibíd. Pág. 16.
(24) Bellusco, Augusto César, Derecho de familia, Tomo I, Ediciones Depalma, Buenos Aires, 1979, Pág. 549.
(25) Vodanovic H. Antonio, Ob. Cit. Pág. 15.
(26) Bernal González, Ob. Cit. Pág. 20.
(27) Calderón de Buitrago, Ob. Cit. Págs. 641, 642.
(28) Bernal González, Ob. Cit. Pág. 27.
(29) Vodanovic H. Antonio. Ob. Cit. Pág. 17.
(30) Vodanovic H. Antonio. Ob. Cit. Pág. 37.
(31) Calderón Buitrago, Ob. Cit. Págs. 649, 650.
(32) Vodanovic H. Antonio. Ob. Cit. Pág. 60.
(33) Calderón Buitrago, Ob. Cit. Pág. 654.
(34) Bernal González, Ob. Cit. Pág. 49.
(35) Instituto Interamericano del Niño, “Obligación Alimentaria Familiar en América Latina”, Unidad de Asuntos Jurídicos,
Uruguay Montevideo, 1989, Pág. 2.
(36) Ossorio, Manuel, Diccionario de Ciencias Jurídicas, Políticas y Sociales. Editorial Heliasta, S.R.L., Buenos Aires,
Argentina, Pág. 702.
(37) Cabanellas, Guillermo, Diccionario Enciclopédico de Derecho Usual. Editorial Heliasta, Buenos Aires, Argentina. Pág. 267.
(38) Instituto Interamericano del Niño, Ob. Cit. Pág. 4.
(39) Instituto Interamericano del Niño, Ob. Cit. Pág. 5.
(40) Calderón Buitrago, Ob. Cit. Págs. 412, 415.
CAPÍTULO II

FUNDAMENTO NORMATIVO JURÍDICO DE LOS


ALIMENTOS COMO DERECHO INHERENTE A
LOS MENORES DE EDAD.

La Prestación Alimenticia ha sido objeto de regulación de la mayoría de legislaciones a nivel


mundial, por la naturaleza y la finalidad de la misma, con la cual se pretende garantizar la
satisfacción de las necesidades básicas de las personas, y más aún de aquellos menores que
moral, afectiva y patrimonialmente está sujetos a la autoridad de sus padres.

2.1 CONSTITUCIÓN DE LA REPÚBLICA DE EL SALVADOR.

La constitución de la República de El Salvador, del año 1983, establece todos los derechos
fundamentales a nivel individual y colectivo de la persona humana, así como los derechos
fundamentales que organizan al Estado, siendo este cuerpo de Leyes La Ley primaria de
nuestro ordenamiento jurídico, ley de donde derivan y se rigen todo el cuerpo de leyes
secundarias, por lo que es en esta ley primaria donde iniciamos nuestro enfoque Jurídico.
Comenzando por analizar el artículo 32 de nuestra Constitución; del cual nos enteramos que el
Estado es quien se encuentra obligado a crear la legislación secundaria que regule todo lo
referente al Derecho de Familia, incluyendo lo relativo a sanciones de tipo penal, por lo que
encontramos en primer plano en esta disposición la base fundamental de la legislación
secundaria del derecho de familia, así mismo en base al artículo nos enteramos de la
importancia que tiene la familia dentro de la sociedad, al punto de ser la base fundamental de
la misma, por lo que tendrá la entera protección del Estado y que además el fundamento legal
de esta institución es el matrimonio, el cual, según la ley, en la igualdad jurídica de los
cónyuges, agregando en su último inciso que el Estado es el encargado de fomentar el
matrimonio, pero la falta de este no deberá afectar los derechos que se establezcan a favor de
la familia.

De igual manera nuestra Constitución regula el punto que estamos tratando en los artículos 34,
35 y 36 los cuales al pie de la letra expresan lo siguiente:

Art. 34 Cn. Todo menor tiene derecho a vivir en condiciones familiares y ambientales que le
permitan el desarrollo integral para lo cual tendrán la protección del Estado.

La ley determinara los deberes del Estado y creará las instituciones para la protección de la
maternidad y la infancia.

Art. 35 Cn. El estado protegerá la salud física, mental y moral de los menores, y garantizará el
derecho de estos a la educación y a la asistencia.

La conducta de los menores que constituya delito o falta estará sujeta a un régimen jurídico
especial.

Art. 36 Cn. Los hijos nacidos dentro o fuera del matrimonio y los adoptivos, tienen iguales
derechos frente a sus padres. Es obligación de estos dar a sus hijos protección, asistencia,
educación y seguridad.

No se consignará en las actas del registro civil ninguna calificación sobre la naturaleza de la
filiación, ni se expresara en las partidas de nacimiento el estado civil de los padres.

Toda persona tiene derecho a tener un nombre que la identifique, La ley secundarla regulará
esta materia.

La ley determinara así mismo la forma de investigar y establecer la paternidad.

Los anteriores Artículos, son más específicos, ya que puntualizan los derechos con los cuales
debe contar todo menor, como lo es el vivir en condiciones familiares y ambientales sanas que
le permitan tener un desarrollo integral para lo cual se hace necesario contar con el apoyo del
Estado, quien a su vez brindará protección en el aspecto de la salud física, mental y moral y les
garantizará el derecho de la educación sin importar que sean hijos nacidos dentro o fuera del
matrimonio o adoptivos, ya que cualquiera que fuese la situación en la que se encuentre el
menor tiene iguales derechos tanto frente al Estado como frente a sus padres quienes están
específicamente obligados a dar a sus hijos protección, asistencia, educación y seguridad,
aspecto que como se ha dicho son contenido de Alimento.

El artículo 38 número 3, es muy importante de analizar ya que nos da a conocer la


característica de prioridad que se le da a los Alimentos frente a la inembargabilidad del salario
ya que no puede dejarse de lado la necesidad de la que puede ser objeto el menor que tiene
derecho de recibirla, tal disposición expresa en su numeral 3 “El salario y las prestaciones
sociales, en la cuantía que determine la ley, son inembargables y no se pueden compensar ni
retener salvo por OBLIGACIONES ALIMENTICIAS.

No podemos dejar de lado el artículo 194 (II) donde se enumeran las atribuciones que debe
ejecutar el Procurador General de la República, principalmente su numeral 1º, el cual se
encuentra vinculado en nuestro tema en estudio en el sentido que le corresponde velar por la
defensa de la familia y de las personas e intereses de los menores. Literalmente el numeral 1º
del Art. 194 (II) expresa.

Art. 194 (II) Corresponde al Procurador General de la República:

1º Velar por la defensa de la familia y de las personas e intereses de los menores y demás
incapaces;
Tal como lo anotamos antes es el Procurador General de la República quien está obligado por
mandato legal a velar por el interés del menor y de aquellos incapacitados.

2.2. NORMATIVA INTERNACIONAL

Con respecto a las normas o disposiciones contenidas en la normativa internacional con


relación a nuestro tema de investigación, tomaremos como puntos de discusión o análisis
aquellas disposiciones legales que tengan relación con el cumplimento de la Pensión
Alimenticia que se les debe a menores de edad, que conforme al Art. 144 son leyes de la
República.

2.2.1 NORMATIVA UNIVERSAL

- Declaración Universal de los derechos Humanos. El artículo 25, literalmente dice:

Art. 25.

1º Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su
familia, la salud, y el bienestar, y en especial LA ALIMENTACIÓN, el vestido, la vivienda, la
asistencia médica, y los servicios sociales necesarios; tiene así mismo derecho a los seguros
en caso de desempleo, enfermedad, invalidez, viudez, y otros casos de pérdida de sus medios
de subsistencia por circunstancias independientes de su voluntad.

2º La maternidad y la infancia tienen derechos a cuidados y asistencia especiales. Todos los


niños nacidos dentro del matrimonio o fuera del matrimonio tienen iguales derechos e igual
protección social”.

La anterior disposición reconoce que toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado,
que se asegure así mismo como a su familia, la salud, el bienestar y en especial la
alimentación la cual comprende el vestido, la vivienda, la asistencia a médica y los servicios
sociales que sean necesarios, es así como a nivel internacional también encontramos tutelado
el derecho de alimento, el cual como ya se apunto comprende una serie de elementos y no
precisamente los alimentos en estricto sentido, tal declaración se puede invocar para reclamar
el derecho que tutela ese artículo. Aunque es necesario decir que por su naturaleza este
instrumento jurídico no sigue un proceso para su vigencia en nuestro país.

- Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales. El artículo 11 de este


pacto expresa:

1º Los Estados partes en el presente Pacto reconocen el derecho a toda persona a un nivel de
vida adecuado para sí y su familia, incluso alimentación, vestido y vivienda adecuados, y a una
mejora continua de las condiciones de existencia. Los Estados partes tomarán las medidas
apropiadas para asegurar la efectividad de este derecho, reconociendo a este efecto la
importancia esencial de la cooperación internacional fundada en el libre consentimiento.

2º Los Estados partes en el presente pacto, reconociendo el derecho fundamental de toda


persona a estar protegida contra el hambre, adoptarán individualmente y mediante la
cooperación internacional, las medidas, incluidos programas concretos, que se necesitan para:

a) Mejorar los métodos de producción, conservación y distribución de alimentos mediante la


plena utilización de los conocimientos técnicos y científicos, la divulgación de principios sobre
nutrición y el perfeccionamiento o la reforma de los regímenes agrarios de modo que se logre
la explotación y la utilización más eficaces de las riquezas naturales.

b) Asegurar una distribución equitativa de los alimentos mundiales en relación con las
necesidades, teniendo en cuenta los problemas que se plantean tanto a los países que
importan productos alimenticios como a los que los exportan.
La anterior disposición legal determina que los Estados partes que han intervenido en su
ratificación deben reconocer el derecho que toda persona tiene a contar con un nivel de vida
adecuado para sí y su familia, a la alimentación, vestido y vivienda adecuada para lo cual los
Estados partes deben tomar las medidas apropiadas para asegurar y mejorar así la efectividad
de este derecho. Este tratado fue aprobado el 16 de diciembre de 1966 y fue suscrito por El
Salvador por Decreto Ejecutivo número 43 de fecha 13 de noviembre de 1979; ratificado por
Decreto Legislativo número 27 del 23 de noviembre de 1979, publicado en El Diario Oficial
número 218 del 21 de noviembre de 1979.

- Pacto Internacional de derechos civiles y políticos. Este instrumento jurídico cuenta con un
artículo relacionado con nuestro tema en estudio.

Art. 24.

1º Todo niño tiene derecho, sin discriminación alguna por motivos de raza, color, sexo, idioma,
religión, origen nacional o social, posición económica o nacimiento, a las medidas de
protección que en su condición de menor requiere, tanto por parte de su familia como de la
sociedad y el Estado.

De la lectura de las tales disposiciones legales, se determina que los Estados partes en el
presente pacto deben tomar medidas que vayan encaminadas a adoptar disposiciones que
aseguren la protección necesaria a los hijos, por el hecho de que todo niño por su condición de
menor requiere de medidas de protección principalmente, por parte de su familia, como de la
sociedad y del Estado, sin que exista discriminación alguna por motivo de raza, color, sexo,
idioma, origen nacional o social, posición económica o nacimiento.

Este Instrumento Jurídico que fue aprobado el 16 de diciembre de 1966, suscrito por nuestro
país por Decreto Ejecutivo número 42 del 13 de noviembre de 1979, ratificado por Decreto
Legislativo número 27 del 23 de noviembre de 1979 y publicado en el Diario Oficial número 218
del 13 de noviembre de 1979.

- Convención sobre los Derechos del Niño. De la presente convención es importante para
nuestro trabajo el Art. 18, por lo que lo transcribimos literalmente:

Art. 18.

1º Los Estados partes pondrán el máximo empeño en garantizar el reconocimiento del principio
de que ambos padres tienen obligaciones comunes en lo que respecta a la crianza y el
desarrollo del niño.

Incumbirá a los padres o, en su caso, a los representantes legales la responsabilidad primordial


de la crianza y el desarrollo del niño. Su preocupación fundamental será el interés superior del
niño.

2º A los efectos de garantizar y promover los derechos enunciados en la presente convención,


los Estados partes prestan la asistencia apropiada a los padres y a los representantes legales
para el desempeño de sus funciones en lo que respecta a la crianza del niño y velarán por la
creación de instituciones, instalaciones y servicios para el cuido del niño.

3º Los Estados partes adoptaran todas las medidas apropiadas para que los niños cuyos
padres trabajan tengan derecho a beneficiarse de los servicios e instalaciones de guarda de
niños para los que reúnan las condiciones requeridas.

La convención citada en su artículo 18, garantiza y reconoce el principio de que ambos padres
tienen obligaciones comunes en lo que respecta a la crianza y al desarrollo del niño y para
satisfacerla deberán tener como preocupación fundamental el interés superior del niño, pero
para su efectivo cumplimiento los Estados partes en dicha convención prestarán asistencia
apropiada a los padres o representantes legales para su desempeño de sus funciones en lo
que respecta a la crianza del niño, así también velará porque se creen instituciones y servicios
que tengan como objetivo primordial el cuido de los niños.

Tal Convención fue aprobada el 20 de noviembre de 1989, suscrita por El Salvador mediante
Decreto Ejecutivo número 237 del 18 de abril de 1990 y ratificada por Decreto Legislativo
número 487 del 27 de abril de 1990, publicada en el Diario Oficial número 108 del 9 de mayo
de 1990.

- Además a nivel universal puede citarse otras convenciones, aunque es necesario aclarar que
aun no han sido ratificadas por El Salvador, por tanto serán objeto de estudio en otros
capítulos, tales Instrumentos legales son los que a continuación enunciamos: Convención de
las Naciones Unidas sobre obtención de alimentos en el extranjero, Nueva York 1956;
Convención sobre la ley aplicable a las obligaciones alimentarias para menores, La Haya 1956;
Convención sobre reconocimiento y ejecución de sentencias relacionadas con obligaciones
alimentarias para menores, La Haya 1958; Convención sobre reconocimiento y ejecución de
sentencias relacionadas con obligaciones alimentarias para menores, La Haya 1973;
Convención sobre la ley aplicable a obligaciones alimentarlas, La Haya 1973.

Estas convenciones podrían resolver el problema, cuando el reclamante de alimentos y el


deudor de los mismos se encuentra radicados en diferentes Estados, o el Alimentante posee
capital, o percibe ingresos en un Estado distinto de aquel en que tiene su residencia el
Acreedor Alimentario, sin embargo no han sido ratificadas por el Estado Salvadoreño, por lo
que no se pueden adoptar como medio de solución del problema, no obstante, como ya se
planteó antes en estas convenciones se encuentra regulada la situación problemática objeto de
la investigación.

2.2.2 NORMATIVA REGIONAL

- Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre. En esta declaración nos
interesa el Art. 30, el cual al pie de la letra dice:

Art. 30. Deberes para con los Hijos y los Padres

“Toda persona tiene el deber de asistir, alimentar, educar y amparar a sus hijos menores de
edad, y los hijos tienen el deber de honrar siempre a sus padres y asistirlos, alimentarlos, y
ampararlos cuando estos lo necesiten”.

De la lectura del artículo 30, de esta declaración nos damos cuenta de la reciprocidad que
existe entre los padres e hijos, ya que por un lado se establece que toda persona tiene el
derecho de asistir, alimentar, educar y amparar a sus hijos menores de edad y por otro lado los
hijos tienen el deber de honrar siempre a sus padres, así como también asistirlos, alimentarlos
y ampararlos cuando estos lo necesiten.

- Convención Americana o Pacto de San José. De esta convención nos interesa los numerales
4º y 5º del artículo 17:

Art. 17. Protección a la Familia.

4º Los Estados partes deben tomar medidas apropiadas para asegurar la igualdad de derechos
y la adecuada equivalencia de responsabilidad de los cónyuges en cuanto al matrimonio,
durante el matrimonio y en caso de disolución del mismo. En caso de disolución, se adoptarán
disposiciones que se aseguren la protección necesaria a los hijos, sobre la base única del
interés y conveniencia de ellos.

5º La ley debe reconocer iguales derechos tanto a los hijos nacidos dentro como fuera del
matrimonio.
Del análisis de anteriores numerales queda claro que son los Estados participantes quienes
deben tomar medidas apropiadas para asegurar la protección a los hijos sobre la base única
del interés y convivencia de ellos, por lo que la ley debe de reconocer iguales derechos a los
hijos nacidos dentro, como a los nacidos fuera del matrimonio; Convención que fue aprobada el
22 de noviembre de 1969, suscrita por El Salvador por Decreto Ejecutivo número 405 del 14 de
Junio de 1978, ratificada por Decreto Legislativo número 5 del 15 de Junio de 1978, para ser
publicada en el Diario Oficial número 113 del 19 de junio del mismo año.

- Protocolo Adicional a la Convención Americana sobre Derechos Humanos en Materia de


Derechos Económicos, Sociales y Culturales “Protocolo de San Salvador”, este instrumento es
muy importante para nosotros debido a que en él se reafirman los derechos consagrados en el
Pacto de San José, y específicamente son los Arts. 12, 13, 16, en los que se encuentran
plasmados estos derechos, por lo que los transcribimos literalmente:

Art. 12. Derecho a la Alimentación.

1º Toda persona tiene derecho a una nutrición que le asegure la posibilidad de gozar del más
alto nivel de desarrollo físico, emocional y mental.

2º Con el objeto de hacer más efectivo este derecho y a erradicar la desnutrición los Estados
partes se comprometen a perfeccionar los métodos de producción, aprovisionamiento y
distribución de alimentos, para lo cual se comprometen a promover una mayor cooperación
Internacional en apoyo de las políticas nacionales sobre la materia.

Art. 13. Derecho a la Educación.

1º Toda persona tiene derecho a la educación.

2º Los Estados partes en el presente protocolo convienen que la educación deberá orientarse
hacia el pleno desarrollo de la personalidad humana, su dignidad y deberá fortalecer respeto
por los derechos humanos, el pluralismo ideológico, las libertades fundamentales, la justicia y
la paz. Convienen, así mismo, en que la educación debe capacitar a todas las personas para
participar efectivamente en una sociedad democrática y pluralista, lograr una subsistencia
digna, favorecer la comprensión, la tolerancia y la amistad entre todas las naciones y todos los
grupos raciales, étnicos o religiosos y promover las actividades a favor del mantenimiento de la
paz.

3º Los Estados partes en el presente protocolo reconocen que, con el objeto de lograr el pleno
ejercicio del derecho a la educación:

A) La enseñanza primaria debe ser obligatoria y asequible a todos gratuitamente.

B) La enseñanza secundaria en todas sus diferentes formas, incluso la enseñanza técnica y


profesional, debe ser generalizada y accesible a todos, por cuantos medios sean apropiados, y
en particular por la implantación progresiva de la enseñanza gratuita.

C) La enseñanza superior debe hacerse igualmente accesible a todos, sobre la base de la


capacidad de cada uno, por cuantos medios sean apropiados, y en particular por la
implantación progresiva de la enseñanza gratuita;

D) Se deberá fomentar o intensificar, en la medida de lo posible, la educación básica para


aquellas personas que no hayan recibido o terminado el ciclo completo de instrucción primaria:

4º Conforme con la legislación interna de los Estados partes, los padres tendrán derecho de
escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos, siempre que ella se adecue a los
principios enunciados precedentemente.

5º Nada de lo dispuesto en este protocolo se interpretará como una restricción de la libertad de


los particulares y entidades para establecer y dirigir instituciones de enseñanza, de acuerdo
con la legislación interna de los Estados parte.

El Art. 15 regula el Derecho a la Constitución y Protección de la familia.

- Los Estados partes mediante el presente protocolo se comprometen a brindar protección al


grupo familiar y en especial a:

a) Conceder atención y ayuda a la madre antes y durante un lapso razonable después del
parto,

b) Garantizar a los niños una adecuada alimentación, tanto en la época de lactancia como
durante la edad escolar.

c) Adoptar medidas especiales de los adolescentes a fin de garantizar la plena maduración de


sus capacidades física, intelectual y moral.

Art. 16. Derechos de la Niñez.

Todo niño sea cual fuera su filiación tiene derecho a las medidas de protección que su
condición de menor requiere por parte de su familia, de la sociedad y del Estado. Todo niño
tiene derecho a crecer bajo el amparo y responsabilidad de sus padres; salvo circunstancias
excepcionales, reconocidas judicialmente, el niño de corta edad no debe ser separado de su
madre. Todo niño tiene derecho a la educación gratuita y obligatoria, al menos en su fase
elemental y a continuar su formación en niveles más elevados del sistema educativo.

Este instrumento jurídico reafirma los derechos consagrados en el pacto de San José, Costa
Rica, estableciendo en sus artículos 12, 13 y 16 el Derecho que tiene toda persona a una
nutrición adecuada, así como también el Derecho a la educación del menor, al crecimiento de
este bajo el amparo y responsabilidad de sus padres, salvo circunstancias especiales
señaladas por la ley; este tipo de convenciones son muy importantes en cuanto a que en ellas
se reafirman los derechos que nuestra ley interna le da al menor de edad para protegerlo y
asegurar que este obtenga un nivel de vida adecuado, en donde existan las posibilidades de
alcanzar el desarrollo integral de su persona. Este tratado fue aprobado el 17 de noviembre de
1988; suscrito por El Salvador por Decreto Ejecutivo número 305 de marzo de 1995 y publicado
en el Diario Oficial número 82 del 5 de mayo de 1995.

2.3 LEGISLACIÓN SECUNDARIA

2.3.1 CÓDIGO DE FAMILIA

Sobre el tema en particular y en cumplimiento de los mandatos constitucionales ha sido


regulado lo concerniente a la Prestación de Alimentos, en el Código de Familia.

Dentro de nuestra legislación secundaria encontramos regulados al igual que en los


Instrumentos jurídicos Internacionales suscritos y ratificados por El Estado Salvadoreño, los
derechos mínimos, que para la niñez deben ser regulados por el Estado, tanto por mandato
constitucional, como por los Instrumentos Internacionales ratificados por nuestro Estado, es así
como podemos realizar el análisis de algunas de las disposiciones que regulan el Derecho de
Alimentos a menores en el código de familia, aclarando que no hará referencia a las normas
que hablan de Alimentos en general, ya que de ellas se hizo alusión en el capítulo uno.

- En ese sentido el artículo 111 C.F., establece que en los casos de divorcio contencioso y
cuando hubieren hijos sometido a la autoridad parental los cónyuges acordará a quién de ellos
corresponderá el cuido personal de los hijos, y por cuenta de quien serán alimentados o la
cuantía con que para ello contribuirá cada uno, así como el régimen de visitas, comunicación y
estadía de los hijos.
Tales acuerdos serán manifestados al Juez en audiencia común que señalará al efecto; de no
mediar acuerdo entre los cónyuges o ser este atentatorio al interés de los hijos, el Juez decidirá
en la sentencia de conformidad a lo establecido en los Arts. 216 y 217, de este código.

Por su parte el Art. 124 No. 4 nos aclara, que el Cuidado Personal de los hijos, corresponderá a
uno de los padres y que el padre o madre, que no viva con ellos deberá estar siempre
relacionados con sus hijos brindándole su apoyo moral y económico para lo que se establecerá
un monto de la Pensión Alimenticia con que deberá contribuir. El referido artículo expresa en su
numeral 4º:

Art. 124. No. 4º:

La sentencia declarativa de la existencia de la unión, en los casos del inciso primero del Art.
presente, determinará:

4º A quién de los padres en su caso, corresponderá el cuidado personal de los hijos, sujetos a
autoridad parental habidos dentro de ella, el régimen de visitas, comunicación y estadía de los
mismos para que el padre o madre que no viva con ellos se relacione con sus hijos; y el monto
de la Pensión Alimenticia conque el otro deberá contribuir; y,

El artículo en mención, determina claramente el contenido de la Sentencia en los casos en que


se decrete el Divorcio, señalando en una de sus partes la cuantía que corresponderá al padre o
madre que resulte obligado a cubrir una Pensión Alimenticia, esta disposición es muy
importante ya que al expresarse en la sentencia a quién de los padres corresponden aporte de
la Pensión Alimenticia y la cuantía que deberá pagar, esas cláusulas se convierten en
obligatorias para aquel, a quien imponen por autoridad competente independiente de la
obligación afecto filial que como es obvio tiene el obligado ente a su hijo.

El artículo 247 nos da una definición de alimentos, que como hemos mencionado en el capítulo
I es bastante completa, pues toma en consideración los aspectos que comprende esta
institución como habitación, sustento, vestido, conservación de la salud y educación del
alimentarlo. El Art. en mención Literalmente dice:

Art. 247. C.F.

SON ALIMENTOS: Las prestaciones que permiten satisfacer las necesidades de sustento,
habitación, vestido, conservación de la salud y educación del alimentario.

El artículo 248 nos da a conocer el orden en que se deben los alimentos recíprocamente, por
un lado los cónyuges los cuales están obligados a guardarse fe, a socorrerse y ayudarse
mutuamente en todas las circunstancias de la vida. Este Art. al pie de la letra nos dice lo
siguiente:

Luego el Art. 248. C.F., regula los Sujetos de la Obligación Alimenticia de la siguiente forma:

Se deben recíprocamente alimentos:

1º Los cónyuges;

2º Los ascendientes y descendientes; hasta el segundo grado de consanguinidad; y,

3º Los hermanos.

En esta disposición se establece los sujetos que se deben alimentos recíprocamente teniendo
en primer plano a los cónyuges y luego a los ascendientes y descendientes, y finalmente a los
hermanos, como ha quedado establecido en el acápite referente a los sujetos de la obligación
alimentaria, en el capítulo precedente.
No sólo interesa en este apartado las normas referentes a la Institución de Alimentos que como
hemos señalado están recogidas en todo un capítulo titulado “Los Alimentos” en el Código de
Familia (Arts. 247 al 271); sino más bien interesa las normas que dentro el mismo cuerpo de
leyes regulan los mecanismos en virtud de los cuales se hará efectivo el pago forzoso de los
Alimentos, no olvidándose que tales disposiciones poseen un ámbito de aplicación limitado al
territorio salvadoreño.

En un primer momento encontramos la llamada “Restricción Migratoria a la que el artículo 258


C.F., se refiere de la siguiente forma”:

Art. 258. El Juez mediante resolución podrá ordenar que una persona condenada al pago de
Alimentos provisionales o definitivos no pueda salir del país mientras no caucione previa y
suficientemente dicha obligación.

Esta disposición sólo ha de funcionar en los casos en que el obligado, viva en el territorio
salvadoreño, no así en el supuesto de la investigación como quedará demostrado en los
siguientes capítulos.

El Art. 264 establece como primer mecanismo la Retención de salario y la prioridad de los
Alimentos frente a cualquier otra obligación, así el artículo en mención literalmente expresa:

Art. 264. Las Pensiones Alimenticias gozarán de preferencias en su totalidad y cuando afecten
sueldos, salarios, pensiones, indemnizaciones u otros tipos de emolumentos o prestaciones de
empleados o trabajadores públicos o privados, se harán efectivos por el sistema de Retención
sin tomar en cuenta las restricciones sobre embargabilidad establezcan otras leyes. La
retención ordenada deberá acatarse inmediatamente por la persona encargada de hacer los
pagos y de no cumplirlos será solidariamente responsable con el obligado al pago de las
cuotas Alimenticias no retenidas, sin prejuicios de la responsabilidad penal en que incurriere
por su desobediencia.

El envío de las referidas retenciones deberá hacerse por la persona encargada dentro de los
tres días hábiles siguientes del pago del salario respectivo.

Y finalmente los artículos 265, 266 y 267 C.F., regulan lo referente a la anotación preventiva de
la demanda en el registro correspondiente sus efectos y cancelación como un mecanismo que
garantiza el cumplimiento de la obligación Alimentaria mediante la anulación de cualquier
enajenación que el obligado realiza de sus bienes posterior a la misma. Anotación que solo
tiene razón de ser en el caso de que existan bienes y derechos inscritos a favor del Alimentante
en cualquier registro público.

El mismo cuerpo de leyes en el capítulo referente a los menores y específicamente en el


artículo 245 establece la definición del menor de edad determinando que los tales; son toda
persona natural que no hubiere cumplido dieciocho años y que en caso de duda se ha de
presumir la minoridad. Posteriormente el mismo capítulo se encarga de consagrar sus
derechos fundamentales, así lo expresa el artículo 251 y en especial los literales 4º, 5º, 6º, 14º,
15º, 17º; derechos que han sido desarrollados en lo que resta del capítulo en mención.

2.3.2 LEY PROCESAL DE FAMILIA

Con respecto a la normativa procesal de familia es muy importante hacer referencia, acerca de
la regulación que en esta ley se establece ya que hemos hecho un breve recorrido por la ley
sustantiva y es en esta normativa; donde se encuentran plasmados los procesos y
procedimientos a seguir para llevar a Ejecución lo establecido en aquella ley, por lo tanto
señalamos primero el artículo 10 de la misma el cual transcribimos para tener una mejor
ilustración.

Art. 10. Toda persona que haya de comparecer al proceso por derecho propio o como
representante legal, lo hará por medio de apoderado constituido con arreglo a la ley, salvo que
la misma estuviere facultada para ejercer la procuración.

Las personas de escasos recursos económicos podrán solicitar ser representadas por auxiliar
designado por el Procurador General de la República.

Por lo que en caso de que una persona comparezca en un proceso de familia, deberá ser
representada por una persona que esté capacitada y habilitada para Procurar, en nuestro
medio es muy común que se designe a una persona de confianza o a una persona conocida
que tenga la calidad de ser abogado; para que les represente en un juicio de carácter familiar,
pero en caso de que la persona no tenga los recursos necesarios para correr con los gastos de
un apoderado particular, lo puede hacer por medio de la representación del Ministerio Público,
siéndole designado un Procurador Público; por medio del Procurador General de la república,
así lo dice el artículo diez de la Ley Procesal de Familia.

Con el objeto de darle cumplimiento y abrir la posibilidad de que las personas de escasos
recursos obtengan ayuda pública el artículo 19 puntualiza que en cada Juzgado de Familia
habrá un Procurador de Familia quien se encargará de velar por los intereses de la familia y de
los menores incapaces; como punto fundamental de nuestro estudio y además actuará en
representación de la parte demandada, el cual podrá intervenir y hacer uso de sus derechos en
todos los actos procesales, previsto por la ley, ya que dicho Procurador, representa al Estado y
podrá intervenir aún y cuando la parte a quien representa tenga apoderado, así lo expresa el
artículo en mención.

Luego, en relación al objeto de la presente el artículo 83, inciso 1º, expresa:

Art. 83. Inc. 1º Las sentencias sobre Alimentos, Cuidado Personal, Suspensión de Autoridad
Parental, Tutorías, fijación de Regímenes de visitas, deber de convivencia y toda aquella que
no cause cosa juzgada según el Código de Familia, podrán modificarse o restituirse de acuerdo
a la ley.

De lo anterior se sabe que el legislador esta refiriéndose a aquel tipo de sentencias que no
adquieren la calidad Cosa Juzgada, es decir que no tienen aquellas características de
inmutables e inimpugnables, pero que sí se puede exigir su cumplimiento por la vía que
posteriormente señalaremos.

El Art. 139 nos enumera las reglas que deben seguirse para llevar a cabo el proceso de
alimentos y lograr a través de las mismas la efectividad en el cumplimiento de la prestación
alimenticia, disposición que en forma análoga, es utilizada al fijar Alimentos en Proceso de
Divorcio y que al pie de la letra dice lo siguiente:

Art. 139. En el proceso de alimentos se seguirán las siguientes reglas:

A) El Juez ordenará el pago de alimentos provisionales desde la admisión de la demanda,


cuando se ofrezca fundamento razonable para ello.

B) El Juez de Oficio ordenará la práctica de las pruebas necesarias para establecer la


capacidad económica del demandado y la necesidad de alimentos del demandante, si las
partes no las hubieren aportado;

C) En la sentencia se podrá ordenar la constitución de garantía hipotecaria, prendaria o de


cualquier otra clase para garantizar el pago de alimentos.

D) Para hacer efectivo el pago de alimentos provisionales se seguirá ejecución en el mismo


expediente y solo podrá oponerse la excepción de cumplimiento de la obligación; y,

E) En este proceso no se admite la intervención de terceros acreedor.


Tal como lo apuntamos el anterior artículo, nos enumera las reglas a seguir dentro del proceso
de alimentos, y entre uno de los puntos más importantes de hacer notar, se encuentran el literal
A) en el cual se establece que el Juez ordenará el pago de alimentos provisionales desde la
admisión de la demanda, si existe fundamento razonable, y para nuestro caso en particular, es
más que un fundamento la necesidad de un menor, es algo de urgencia que no puede esperar
y en este sentido el legislador ha sido sabio al otorgar esta facultad al Juez de la causa ya que
con ello se protege lo que se denomina el Interés superior del menor. Así mismo podemos
señalar el literal B) en cuanto a que el Juez Je Oficio ordenará se practiquen las pruebas, para
determinar la necesidad del demandante y la capacidad del demandado, siempre que estos no
hayan dado prueba suficiente para establecerlo.

Finalmente debemos mencionar los artículos 170 al 178 referente a la Ejecución de las
sentencias en materia de familia, de los cuales se hará un estudio en particular en el capítulo IV
de esta investigación.

2.3.3 CÓDIGO DE TRABAJO

En cuanto a este cuerpo normativo encontramos el Art. 132 el cual al pie de la letra dice lo
siguiente:

Art. 132. El salario no se puede compensar, podrá retenerse hasta en un veinte por ciento para
cumplir con obligaciones alimenticias, cuotas sindicales, cotización al seguro social e
impuestos.

El legislador nuevamente se encuentra protegiendo los Derechos de la Familia y básicamente


los derechos de los menores en este caso y de las personas que necesitan de una pensión
alimenticia para poder vivir en condiciones dignas.

El Art. 133 nos dice que el salario es Inembargable, excepto por cuota alimenticia, porque las
dos disposiciones tienen como objetivo primordial el de dar cumplimiento a la obligación y
protección a los menores y no servir se excusa a los obligados a satisfacerla para eximirse o
apartarse de tan importante obligación. El artículo en referencia al pie de su texto legal no
señala lo siguiente:

Art. 133. El salario mínimo es Inembargable, excepto por cuota alimenticia. En lo que exceda
del salario mínimo la remuneración se podrá embargar hasta en un veinte por ciento.

2.3.4 CÓDIGO PENAL

La nueva normativa penal, que entró en vigencia el día veinte de abril de mil novecientos
noventa y nueve, regula los delitos relativos a los atentados contra derechos y deberes de la
familia, y es en este capítulo en el que centramos nuestra atención y exactamente en el artículo
201 el cual al pie de la letra establece lo siguiente:

Art. 220.

El Padre adoptante o tutor de un menor de dieciocho años o de persona desvalida o que


deliberadamente omitiere, prestar los medios indispensables de subsistencia a que estuviere
obligado, mediando sentencia civil definitiva ejecutoriada, convenio celebrado ante la
Procuraduría General de la República o fuera de ella, será sancionada con diez a treinta
jornadas semanales de trabajo de utilidad pública.

Si para eludir el cumplimiento de la obligación alimenticia traspasare bienes o se valiere de


cualquier medio fraudulento, la sanción será de seis meses a un año de prisión.

Por lo que nuestra ley penal también se encuentra tutelando el derecho del menor que se
encuentra en la necesidad de obtener una Cuota Alimenticia para poder subsistir tutela, que
está limitada y por el principio de territorialidad de la ley Penal, cuyo campo de aplicación se
extiende únicamente a los delitos cometidos en territorio nacional y consecuentemente solo ha
de aplicarse a los habitantes del mismo.

2.3.5 LEY ORGÁNICA DEL MINISTERIO PÚBLICO.

En la constitución de la república se establecen las obligaciones principales del Procurador


General de la República, así como también en la Ley Orgánica del Ministerio Público, en la que
se especifica claramente las funciones referente a la protección de la familia y relativos al
Derecho de Alimentos, entre las disposiciones que serán objeto de análisis tenemos:

El artículo 23 numeral 6

Art. 23 No. 6, además de las atribuciones señaladas por los tres numerales del artículo 100 de
la Constitución, la Procuraduría tendrá las siguientes:

6) Velar por la protección oficial de las familias en mala situación económica, porque los padres
suministren alimentos a sus hijos que hubieren desamparado o porque les aumenten la Cuota
Alimenticia en relación con sus posibilidades económicas, cuando la que pasaren no fuere
suficiente.

Tal disposición es importante para nuestro tema de investigación, ya que es en ella en la que la
ley secundaria expresamente le ordena a la Procuraduría General de la República; velar por la
protección oficial de las familias que se encuentren en mala situación económica, velar porque
los padres suministren a sus hijos que hubieren desamparado, o en caso en que mejoren sus
posibilidades económicas, aumenten también la Cuota Alimenticia que deben a sus hijos, es
decir la obligación de velar por el cumplimiento de la pensión Alimenticia, para que sea dado
según lo establece la ley.

También la misma Ley Orgánica en el artículo 24, establece que corresponde a esa Institución
el vigilar el cumplimiento de las sentencias de Alimentos que han sido fijadas conforme la Ley,
inclúyanse en este caso las de Divorcio que declaran Alimentos.

El Art. 48 por su parte expresa lo siguiente:

Art. 48. El departamento de relaciones familiares está a cargo de un jefe y contará con los
colaboradores jurídicos y el personal subalterno necesario para su funcionamiento. Su objeto
principal será la solución de los problemas que susciten la guarda de los menores, obligaciones
de quienes ejerzan la patria potestad, tutela o curaduría, reclamos de alimentos y en general de
todos los que se refieren a relaciones de familia.

La anterior disposición es importante de señalar en nuestro tema de estudio ya que es en ella


en donde se establece que habrá un Departamento de Relaciones Familiares, el cual estará a
cargo de un jefe que contará con colaboradores jurídicos y el personal subalterno necesario
con el objeto principal de dar solución a los problemas que susciten por la guarda de los
menores, por el reclamo de alimentos y en general todos los que se refieran a relaciones de
familia, por tanto es este departamento el encargado de resolver e investigar las controversias
que se susciten en el ámbito de las relaciones familiares y específicamente en cuanto a
guarda, reclamo de alimentos, custodia, etc., de menores.

En cuanto las atribuciones que le competen al departamento de relaciones familiares se


encuentran las que señala el artículo 49 el cual al pie del texto legal dice:

Art. 49. Corresponde al departamento de relaciones familiares las siguientes atribuciones:

1º) Velar por el cumplimiento de las prestaciones alimenticias establecidas según la Ley.

2º) Promover a solicitud de parte interesada los Juicios o diligencias necesarios para el
reconocimiento por quien corresponda, de los hijos habidos fuera del matrimonio;
3º) Velar porque los representantes legales y guardadores de los menores de edad e incapaces
ejerzan sus cargos conforme a la Ley. En su caso promoverá el juicio de remoción
correspondiente.

4º) Recoger las pruebas necesarias para demandar ante los tribunales el reconocimiento del
hijo, o para comprobar las posibilidades económicas del presunto Alimentante.

Tal como lo establece el anterior artículo, es la Procuraduría General de la República, a través


del Departamento de Relaciones Familiares, la encargada de llevar a cabo todas aquellas
diligencias necesarias para poder llegar al esclarecimiento de aquellos hechos, con los cuales
pueda establecerse el Reconocimiento de hijos, comprobar las posibilidades económicas del
Alimentante y las Necesidades del Alimentado; además entablar los juicios correspondientes
para poder establecer la Paternidad o Maternidad por quien corresponda respecto de sus hijos
desamparados. Y en atención al artículo 24, pedir las ejecuciones forzosas de las Sentencias
de Alimentos.

El Art. 50 es importante también ya que es en este artículo en donde se establece el deber de


los padres de alimentar a sus hijos, el referido artículo al pie de la letra dice:

Art. 50

Los padres están obligados a alimentar a sus hijos. Sino tuvieren bienes o rentas, estarán en el
deber de trabajar para cumplir con esa obligación, bajo la pena de tenérseles como vagos, sin
perjuicio de aplicárseles la sanción establecida en el Inciso 1º del Art. 444 del Código Penal.

Claramente se les establece a todos los Padres, el deber que tienen frente a sus hijos de
proporcionarles el alimento que ellos necesitan, como sustento diario, a través de los bienes o
renta que ellos perciban, en caso de no percibir ningún tipo de renta el Padre debe trabajar
para cumplir con la obligación que por Ley le corresponde cumplir, así lo establece el Art. 50
L.O.M.P.

El Art. 51 no exime de responsabilidad a ambos padres de brindar alimentos a sus hijos ya que
la obligación corresponde a ambos y para ello estarán en el deber de trabajar, sobre todo en
aquellos casos que no tienen bienes o rentas. Para efecto de suministrar alimentos, se fijarán
Cuotas en dinero que serán pagadas con anticipación mensualmente; no obstante el
Alimentante podrá cumplir su obligación en otra forma siempre y cuando sea a juicio prudencial
del Procurador General.

Los demás artículos se refieren a las Cuotas fijadas administrativamente por la Procuraduría,
de los cuales no encontraremos en detalle por no ser objeto de la presente investigación.
CAPÍTULO III

3.1 DETERMINACIÓN DE LA CUOTA ALIMENTICIA DURANTE EL PROCESO DE


DIVORCIO COMO ASPECTO ACCESORIO DEL MISMO

Del rompimiento del vínculo matrimonial emanan una serie de Deberes y Derechos que tienen
relación con el aspecto pecuniario de la Institución Familiar, más aún cuando producto de esa
unión se han concebido hijos; a quienes por lazos afectivos y disposición legal debe
brindárseles protección en todo sentido, para lograr su desarrollo pleno; y para ello es
necesario fijar una Cuota Alimenticia accesoriamente en la Sentencia de Divorcio que asegure
el cumplimiento de la misma aún en contra de la voluntad del Alimentante pues la obligación
viene del imperio de la misma Ley.

Existen diversos momentos en que se fija la Cuota Alimenticia así en el caso que se trate de
Alimentos Provisionales pueden pedirse durante el transcurso del proceso antes del fallo, por la
naturaleza misma del derecho que se protege, exigiéndose como único requisito para su
determinación el ofrecimiento de fundamentos razonables para ello, o sea las pruebas que
demuestren la necesidad inmediata de satisfacer el derecho del menor. Esta fijación es una
medida cautelar a favor del que lo solicita mientras se ventila la fijación definitiva de dar
Alimentos.

Por otra parte pueden fijarse accesoriamente al concluir con el proceso de divorcio, es decir en
la sentencia misma, en este caso se trata de Alimentos Definitivos.

No debe olvidarse también que para determinar la Cuota Alimenticia es necesario tomar en
cuenta dos parámetros, por un lado la capacidad de la persona obligada a satisfacerlo, es decir
pues el alimentante y por otra la necesidad del alimentario, es decir de la persona que recibe la
cuota alimenticia.

No obstante existir parámetros para la fijación de la cuota alimenticia, el Juez de familia al


momento de fijarla en un Juicio de Divorcio, en que el sujeto demandado y obligado a
satisfacerla no vive en el país, se enfrenta con impedimentos de carácter material y legal que le
dificulta la fijación de la obligación; en tal sentido el más grande impedimento es el lograr
establecer la capacidad económica del obligado residente en el extranjero y peor aún cuando
no comparece al proceso por medio de abogado a ejercer su defensa, tal dificultad se presenta
sobre todo por la imposibilidad de realizar los estudios socio-económicos ya que no hay
recursos logísticos para comisionar a miembros del equipo multidisciplinario para que efectúen
el estudio en el extranjero; es importante destacar que estos equipos, están integrados por
profesionales de tres diferentes disciplinas, (psicológicas, trabajo social y educación), los
cuales se interrelacionan para brindar al Juez una visión amplia y completa de los casos por él
referidos. El trabajo de estos equipos en íntima relación con el Juez coadyuva al desarrollo de
los procesos, con la base de la oralidad y la inmediatez, al mantenerse una labor de estudio y
diagnóstico permanente en todos y cada uno de los miembros del núcleo familiar en crisis.

Otros de los impedimentos materiales es el desconocimiento que se tiene sobre la dirección de


residencia del obligado, ya que en los casos en que no se logra indagar, se les imposibilita fijar
la Cuota Alimenticia quedando a salvo el derecho del menor de reclamar sus alimentos.
Consideramos que la ley si ha previsto la realización de un estudio Socio-Económico que
establezca la capacidad del obligado en el extranjero pero; la dificultad se presenta en “como”
realizar dicho estudio, por lo que el problema no es tanto de ley sino más bien de la aplicación
de la misma; Impedimentos que fueron extraídos a través de la investigación de campo.

Otro de los aspectos que resultó de la investigación es que no existe ninguna institución o
mecanismo que se encargue de indagar la situación económica en el extranjero, por ello la
parte interesada puede investigar si el demandado y obligado posee bienes en el territorio
nacional y aportar información, como la presentación de certificaciones de registros de la
propiedad, cuantas bancarias, y propiedades de vehículos entre otras; y al lograrse establecer
de alguna manera la Capacidad Económica del Alimentante, deberá fijarse la Cuota ya que de
otra manera no habría posibilidad alguna de conocer la capacidad del Alimentante que reside
en el extranjero porque como ya antes se ha dejado establecido no hay forma de que la
trabajadora social se dirija al extranjero.

No se debe olvidar además que el juez para poder establecer accesoriamente en Sentencia de
Divorcio la Cuota Alimenticia, conforme a los parámetros establecidos (capacidad económica
del alimentante - necesidad del alimentario) ordena que se practiquen pruebas, lo cual se
vuelve muy dificultoso específicamente en el caso que el alimentante reside en el extranjero ya
que a ciencia cierta no existen mecanismos que permitan introducir al proceso las pruebas
convincentes a fin de poder establecer la cuota alimenticia en base a la verdadera capacidad
económica del obligado; no obstante en determinado momento puede ordenarse que se
practiquen investigaciones sobre bienes muebles e inmuebles que son propiedad del obligado
y se encuentran dentro del país y ordenar así a un equipo multidisciplinario que realice un
estudio que aunque no es prueba propiamente, en determinado caso brinda elementos de
juicio para operativizar la sana crítica, además que se podría de alguna manera ordenar
pruebas de oficio a instituciones privadas en el extranjero para solicitar alguna cuenta bancaria
o constancia de sueldo del obligado. Aún y cuando sea posible obtener información de la
capacidad económica del Alimentante que reside en el extranjero, por vía del suplicatorio sin
realizar directamente un estudio socio-económico, su objetividad va a depender de la
valoración que hace el juez, ya que al momento de valorar la prueba se verá que tanta fe
merece.

3.2 CASO PRÁCTICO, SOBRE LA DETERMINACIÓN DE LA CUOTA ALIMENTICIA


DURANTE EL PROCESO DE DIVORCIO CUANDO EL DEMANDADO RESIDE EN EL
EXTRANJERO.

Luego de haberse establecido el procedimiento de acuerdo a la ley procesal de familia y la


clase de impedimentos a los que constantemente se enfrentan los jueces de familia,
presentamos una síntesis de un caso concreto tramitado por uno de los cuatro juzgados de
familia de San Salvador, en lo referente a la “Determinación de la Cuota Alimenticia durante el
proceso de divorcio cuando el demandado reside en el extranjero”.

Primeramente se presentó la demanda al juzgado de familia de la siguiente forma:


Nema: proceso de Divorcio por
motivo 2º del artículo 106
del Código de Familia

Señor Juez de Familia:

MARÍA EUGENIA HERNÁNDEZ AYALA, mayor de edad, abogado y notario, de este domicilio
portadora de mi tarjeta de identificación de abogado, número veinte cero uno dieciocho y sin
ninguna inhabilidad para ejercer la procuración, tal corno lo establece el artículo 99 del código
de procedimientos civiles, en mi calidad de Apoderada General Judicial sustituta de la señora
Carmen Elena Fuentes de veintiocho años de edad, estudiante de este domicilio y del de
Soyapango con residencia en colonia San José, pasaje 5, casa número 10, con Cédula de
Identidad Personal número dieciocho - cero cinco treinta y dos, a usted con el debido respeto
expongo:

Que con instrucciones precisas de mi demandante vengo a demandar en proceso familiar de


divorcio por el motivo segundo del artículo 106 del código de familia, al señor José Felipe
Rivera, quien es de treinta años, empleado, de los domicilios de San Salvador y de la ciudad de
los Ángeles California, quien puede ser citado en colonia Satélite, pasaje Mercurio, casa
número 2, número telefónico doscientos veintiuno cuarenta y cinco once por medio de la
señora Amada Rivera, mayor de edad de oficios domésticos, de este domicilio.

Mi mandante señora CARMEN ELENA FUENTES y el señor JOSÉ FELIPE RIVERA


contrajeron matrimonio civil el día dieciocho de febrero de mil novecientos ochenta y nueve,
ante los oficios del notario Roberto Palacios, en la ciudad de Soyapango de este departamento,
en dicho matrimonio procrearon a la menor CARMEN LUCÍA RIVERA FUENTES, de siete años
de edad, estudiante que nació el veintiuno de octubre de mil novecientos ochenta y nueve en la
ciudad de Soyapango, actualmente de su domicilio y quien se encuentra bajo la guarda y
cuidado personal de mi mandante.

Que desde el mes de marzo de mil novecientos ochenta y nueve, mi mandante y su cónyuge
se encuentran separados por más de un año consecutivo de techo, lecho y mesa, proveyendo
cada uno de su propio peculio para sus gastos personales y que los gastos de mantenimiento y
educación de la menor CARMEN LUCÍA RIVERA FUENTES, han sido provistos enteramente
por la señora CARMEN ELENA FUENTES, por lo anteriormente expuesto a usted con todo
respeto PIDO:

a) Admita la presente demanda, tenga por parte a lo mandante y a mí como su apoderado, se


sigan los trámites que señala la Ley Procesal de Familia, y en sentencia definitiva se decrete el
divorcio y como consecuencia la disolución del vínculo matrimonial que une a los referidos
cónyuges.

Se confiera el cuido personal de la menor CARMEN LUCÍA RIVERA FUENTES a la señora


CARMEN ELENA FUENTES.

b) Se deje a criterio del señor juez regular lo concerniente al horario de visitas y comunicación
del padre con su menor hija, así mismo se le establezca una cuota mensual de un mil
quinientos colones a un juicio prudencial del señor juez para colaborar con el mantenimiento y
educación de la referida menor.

PRUEBAS QUE PRESENTO.

1. DOCUMENTAL.

Testimonio del Poder General Judicial otorgado por mi mandante y acto de sustitución a mi
favor, con lo cual legitimo mi personería.

Certificación de Partidas de Matrimonio de los esposos CARMEN ELENA FUENTES Y JOSÉ


FELIPE RIVERA, de nacimiento de la menor CARMEN LUCÍA RIVERA FUENTES, expendida
por la autoridad correspondiente.

2. TESTIMONIAL.

Declaran como testigos los señores PATRICIA CAROLINA GUEVARA ROSALES, quien es de
treinta años de edad, empleada, del domicilio de San Salvador, con residencia en colonia San
José, pasaje 3, casa número 4, del domicilio de Soyapango de esta ciudad, y el señor
MAURICIO ANTONIO GONZÁLEZ, quien es de treinta y dos años de edad, mecánico, del
domicilio de San Salvador, con residencia en colonia San José, pasaje 5, casa número 15 del
domicilio de esta ciudad.

LUGAR DE NOTIFICACIÓN.

Señalo por oír notificaciones en residencial la Esperanza número 424, San Salvador.

El demandado señor JOSÉ FELIPE RIVERA puede ser emplazado en colonia Satélite pasaje
Mercurio, casa número 2, de esta ciudad.

Le manifiesto señor juez que el matrimonio se constituyó bajo el régimen de SEPARACIÓN DE


BIENES.

San Salvador a los diez días de mil novecientos noventa y dos.

Posteriormente a la demanda consta en el proceso un oficio en el que se recibe el escrito


(demanda), certificaciones del Registro Civil, recibo de ingreso de la Alcaldía del pago de la
certificación, partida de nacimiento de la menor, y el Poder que la demandante otorga a su
abogada.

Luego de los documentos en mención se cuenta con una prevención que el juzgado hace a la
parte actora para que aclare la situación relativa al emplazamiento del demandado ya que en la
demanda se ha manifestado que es de los domicilios de San Salvador y de Los Ángeles
California Estado de Norte América, señalándose que puede ser emplazado en esta ciudad por
medio de una tercera persona (En el caso de que se plante esta tercera Persona, es tía del
demandado); por lo que se le hace la observación de que debe presentarse el documento que
compruebe la personería Jurídica, bajo pena de declararse inadmisible conforme lo establecido
en el artículo 96 de la ley procesal de Familia; por lo que se notifica a las partes de tal
resolución y la parte actora presenta escrito subsanado la Prevención hecha por el juzgado,
estableciendo en dicho escrito que el demandado puede ser emplazado a la dirección que se
mencionó anteriormente en el domicilio de San Salvador, por medio de la señora Amada
Rivera, quien es apoderada judicial y ha sido facultada por el señor José Felipe Rivera
(demandado), para comparecer en el juicio; seguido del escrito en que se subsana la
prevención, se encuentra un acto en que se previene a la señora Amada Rivera para que
documente al tribunal a efecto que se establezca dentro del proceso la Personería Jurídica con
la que cuenta legal y suficientemente para emplazarla en su calidad de apoderada del señor
José Felipe Rivera (demandado), bajo pena de declararse inadmisible la demanda de divorcio
de conformidad al artículo 208 procedimientos civiles y 42 literal “c” de la L.Pr.F.; resolución
que es notificada a ambas partes.

En virtud de la notificación y la prevención hecha a la apoderada del demandado, la parte


actora por medio de escrito solicita al tribunal se incorpore fotocopia del testimonio de la
escritura del Poder Judicial con cláusula especial a favor del apoderado del demandado, para
que una vez que la parte demandada, subsane la prevención, se agregue al juicio, ya
confrontada con la original. Así presentada la copia del poder por la parte actora el tribunal
tiene por subsanada la prevención hecha a la parte demandada y admite la demanda de
divorcio por la causal segunda del artículo 106 código de Familia que es la separación de los
cónyuges por uno o más años consecutivos, presentada por el apoderado de la parte actora a
quien se le concede tal calidad judicial en la intervención dentro del proceso.

Una vez que ha sido admitida la demanda el tribunal ordena el emplazamiento, notificación y
citación al demandado al lugar señalado, para tal efecto por medio de la apoderada general
judicial, para que en nombre de su representado conteste la demanda durante los 15 días
siguientes al emplazamiento de conformidad a lo requerido en los artículos 10, 11 y 46 L.Pr.F.;
por lo que en el proceso consta la notificación de tal resolución.

Realizado el emplazamiento el apoderado del demandado contesta la demanda y expresa que


no se opone a los hechos planteados por la parte demandante en cuanto a la disolución del
vínculo matrimonial, por la causal segunda que establece el artículo 106 del código de familia
siempre que se prueben los extremos procesales, pero sí se opone en forma categórica a la
suma de dinero que la parte actora pretende se le fije en concepto de “Cuota Alimenticia” de la
menor; por considerarla demasiado elevada, alegando que dicha cantidad (un mil quinientos
colones), perjudica su situación económica, que si bien en cierto reside en Estados Unidos, no
tiene suficientes ingresos económicos por carecer de trabajo fijo y por mantener familia en el
referido país a parte de otras obligaciones, ofreciendo una cantidad de quinientos colones. Es
importante entonces hacer notar que ante la imposibilidad que existe en los tribunales de
familia en realizar el estudio socio-económico en el extranjero, no se logra establecer a ciencia
cierta la capacidad económica del obligado a satisfacer la cuota alimenticia.

Seguido de la Contestación de la Demanda, el proceso cuenta con una prevención hecha a la


parte actora a que determine el domicilio para las citaciones de los testigos propuestos en esta
ciudad conforme al artículo 33 inciso 2 L.Pr.F., lo que la parte actora subsana en otro escrito.

Sabiendo ya que la carga de la prueba corresponde a la parte actora esta ofrece al tribunal
certificación expendida por la autoridad migratoria del demandado, haciéndose constar que
este se encuentra fuera del país desde el año de mil novecientos ochenta y nueve.

El tribunal entonces tiene por contestada la demanda en virtud del escrito presentado por la
parte demandada, así como también se agrega al proceso la copia certificada que la parte
actora ofrece en calidad de prueba y se ordena que se verifique de conformidad al artículo 98
L.Pr.F.; el Examen Previo, en el que se explica cómo se interpuso la demanda, la contestación
de la misma, las pretensiones de cada una de las partes, cómo se dieron los hechos o sea una
fundamentación fáctica tanto de la parte demandada, como actora.

Una vez realizado el examen previo se señala la fecha para la audiencia preliminar para lo cual
se cita a las partes, a sus representantes y a la procuradora adscrita al tribunal, para que
comparezcan personalmente a la sala de audiencia del tribunal, ordenándose además que se
realice el estudio socio-económico a las partes interesadas, mismo que no puede realizarse a
la parte demandada pues reside en el extranjero y los tribunales no cuentan con mecanismos
que posibiliten la realización del estudio en mención, ya que de realizarlo por vía de suplicatorio
se atenta contra los principios de celeridad y economía del proceso y principalmente contra los
Derechos de la menor. Procediéndose entonces a notificar a cada una de las partes.
Se practica el estudio socio-económico, únicamente a la parte actora por residir esta en el
territorio nacional, no así a la parte demandada por la aclaración antes apuntada; en dicho
estudio se establecen los gastos en que incurre la demandante los cuales ascienden a ocho mil
setecientos veinticinco colones, los que corresponden al pago de casa, empleada doméstica,
servicio telefónico, combustible, colegiatura, alimentación y otros, determinándose que la parte
actora recibe ingresos variables como consecuencia de su trabajo ya que es Corredora de
Seguros; por lo que se llega a la conclusión que no obstante la condición económica de la parte
actora es favorable el demandado tiene la obligación de proporcionar a la menor la ayuda que
el tribunal tiene que determinar.

En la audiencia preliminar al celebrarse la fase Conciliatoria, no se llega a acuerdo alguno, ya


que no obstante haber acuerdo en cuanto al Divorcio, surge problema en cuanto al pago de la
cuota en conceptos de alimentos por considerarse amplio el margen existente entre las
pretensiones de ambas partes. En dicha audiencia el apoderado de la parte demandada,
expresa que no tiene facultades para ofrecer más de lo manifestado en la contestación de la
demanda, por lo que la parte actora solicita la suspensión de la audiencia hasta el plazo de tres
meses conforme al artículo 28 L.Pr.F.; a fin de que se fije una fianza con la que el demandado
garantice el cumplimiento de la obligación en razón de lo cual se accede a suspender el
proceso por tres meses hasta que se garantice el pago de dicha cuota quedando como punto
acordado la disolución del vínculo matrimonial, debemos hacer mención que la Juez A quo no
fijó ninguna caución quedando de esa forma desprotegidos los derechos de la menor.

Transcurren los tres meses a la suspensión del proceso y ninguna de las partes se pronuncia
sobre la cuota alimenticia de lo que no hubo acuerdo en la audiencia preliminar, y se señala la
audiencia de sentencia estableciéndose que se cite a los testigos para que en audiencia se
reciban sus correspondientes declaraciones, es aquí en donde cobra mayor importancia el
principio de dispositividad en tanto a que la parte actora le corresponde mover o sustanciar el
proceso, pero mayormente cobra importancia el principio de la carga de la prueba de como
bien es sabido corresponde a la parte interesada (demandante), la cual puede a portar
constancia de salarios, certificaciones de registro de la propiedad de vehículos, etc.,
seguidamente la parte actora presenta escrito pidiendo que se señale día y hora para la
audiencia de sentencia, la cual es declarada inadmisible en virtud de que ya se ha señalado día
y hora para la misma.

Se llega a la audiencia de sentencia donde se reúnen las partes para llevarla a cabo, se
procese a identificarlos a cada uno, así mismo, a la testigo que ha sido ofrecida por la parte
actora a quien se le leen las sanciones en que incurren por falso testimonio, y luego se le
juramenta en su deposición, la testigo manifiesta que se dedica a los oficios domésticos, que
ella asistió a la boda de las partes, que procrearon una hija que el demandado se fue para los
Estados Unidos, que no le ayuda económicamente, que conoce a la demandante desde hace
años, que conoce la situación planteada por la parte actora ya que es vecina y amiga de la
misma, que no se ha dado cuenta que el demandado haya ingresado nuevamente al país, ni
mucho menos que le ayuda, ya que visita frecuentemente a la demandante. El otro testigo no
se presenta y se continúa con la audiencia dándoles a las partes el derecho de que aleguen,
comenzando el apoderado de la parte actora quien manifiesta que se reitera todo lo pedido en
la Demanda ya que ello es lo justo y debe accederse a lo solicitado para lograr un desarrollo
óptimo a la menor y la estabilidad emocional de su poderdante, manifestando que el padre
debe involucrarse afectivamente con su hija, mantener una relación y cultivarla a fin de que no
se genere un resentimiento, ni se pierda el afecto filial existente entre padre e hijo.

Luego prosigue el apoderado de la parte demandada quien manifiesta que se mantiene en su


ofrecimiento y pide que se dicte sentencia justa.

La señora Jueza le pide a la Procuraduría de Familia que haga su intervención a fin de que
actúe en defensa de los intereses de la familia conforme lo establece la ley, intervención en la
cual la procuradora hace un resumen de lo principal del proceso, acentuando que las
obligaciones derivadas del matrimonio conciernen a ambas partes y que es por tanto obligación
del tribunal valorar los elementos de prueba introducidos a fin de establecer justamente la
fijación de la Cuota Alimenticia conforme a la capacidad económica del demandado y a la
necesidad de la menor Alimentante, haciendo un llamado a la conciencia de la parte
demandada para que cambie de opinión.

Finalizada la intervención de la Procuradora de Familia se procede a dictar el fallo en que se


estima suficiente la prueba testimonial aportada por la parte actora y se decreta el divorcio de
los señores, por la causal segunda, así mismo se establece que la guarda y cuidado personal
de la menor le corresponderá a la madre y la autoridad parental a ambos padres y se
determina el objeto principal de la investigación el cual es la cuota alimenticia que el padre
deberá aportar en concepto de Alimentos la cual es de UN MIL COLONES MENSUALES, que
el demandado debe desde la interposición de la demanda, para dictarse sentencia conforme al
Artículo 122 L.Pr.F.
CAPÍTULO IV

“MECANISMOS UTILIZADOS POR LAS INSTITUCIONES ENCARGADAS DE HACER


EFECTIVO
EL CUMPLIMIENTO DE LA CUOTA ALIMENTICIA FIJADA EN SENTENCIA DE
DIVORCIO CUANDO EL DEUDOR VIVE EN EL EXTRANJERO”

En el presente capítulo se hará referencia a las Instituciones y Órganos del Estado que
intervienen a fin de garantizar el cumplimiento de una Cuota Alimenticia, fijada en Sentencia de
Divorcio, cuando el Alimentante se encuentra en el extranjero; es por ello que dividiremos el
estudio en dos partes importantes: En la primera se abordan las Instituciones que realizan una
actividad eminentemente jurisdiccional las cuales son: Los Tribunales de Familia, El Ministerio
de Justicia, La Corte Suprema de Justicia, y consecuentemente los mecanismos utilizados por
éstas. En la segunda parte abordaremos las Instituciones Gubernamentales y no
Gubernamentales y las acciones que estas realizan, dirigidas a exigir por vía administrativa el
cumplimiento de la Cuota Alimenticia tales como: El Ministerios Público a través de la
Procuraduría General de la República, El Órgano Ejecutivo por medio del Ministerio de
Relaciones Exteriores, La Asociación de Madres Demandantes de Cuota Alimenticia.

4.1 MECANISMOS JURISDICCIONALES

Hablar de mecanismos, es referirnos a aquellos Actos, Acciones, Manifestaciones de voluntad


concreta, dirigida a lograr un fin específico; en el caso que nos ocupa estamos ante la
presencia de Actos impuestos por autoridad competente a las partes que intervienen en un
proceso o intervinieron, y a terceras personas para lograr el cumplimiento de la Sentencia que
declara accesoriamente a la pretensión de los cónyuges de dar por finalizado el vínculo
matrimonial; la obligación AFECTO-PATRIMONIAL de un padre de brindar a su hijo, una Cuota
Alimenticia que garantice de alguna manera la satisfacción de necesidades básicas para el
menor; como lo son: el sustento, la habitación, el vestido, la vivienda, educación, sin tomar
aquellas espirituales que como es obvio solo podrían ser satisfechas por la convivencia entre
padres e hijos.

Visto desde el punto de la voluntad de un sujeto a cumplir con una obligación establecida en
Sentencia definitiva, podemos determinar que solo existen dos formas a través de las cuales
puede ejecutarse una sentencia:

A) POR VÍA VOLUNTARIA; que no es más que el cumplimiento de la Sentencia en forma


autónoma, sin intervención de los medios coactivos del Estado, para materializar lo ordenado
por autoridad competente, en una resolución judicial, y en ese sentido el obligado realiza actos
por su propia iniciativa, encaminados a cumplir lo establecido en la Sentencia, por ejemplo el
obligado a pagar una Cuota Alimenticia puede perfectamente pagar la suma líquida (1), o en
especie a la que ha sido obligado por Sentencia firme, con solo depositar la cantidad en una
cuenta bancaria, previamente señalada por el Juez, o directamente a la parte favorecida.
Gramaticalmente “Ejecución” significa “Acción y Efecto de Ejecutar” y Ejecutar quiere decir
realizar, cumplir, satisfacer, hacer efectivo y dar realidad a un hecho (2). De acuerdo con lo
anterior, lo ideal sería que una sentencia fuera cumplida voluntariamente por el obligado, sin
embargo no en todos los casos, la persona que por ley ha sido señalado para realizar una
prestación ya sea de hacer, o no hacer a favor de alguien, tiene la intención de cumplirla, y es
precisamente en este supuesto en el que cobra mayor importancia la investigación presente; ya
que se llega a lo que se denomina Vía Forzosa.

(1) CANTIDAD LÍQUIDA: es una suma de dinero concreta y que puede ser exigida en forma inmediata o vencido el plazo fijado
para el cumplimiento. CANTIDAD ILÍQUIDA: es aquella en la que no se determina, una cuantía, por estar sujeta a valúo,
intereses, condición a liquidaciones posteriores y por lo cual puede ser exigible en una cantidad numérica determinada.

B) POR VÍA FORZOSA: debe entenderse la utilización de medios coactivos por el Órgano
Jurisdiccional para hacer cumplir el fallo ordenado por un Juez, haciendo uso de la fuerza, ya
sea en contra de los bienes de la persona o contra ella misma, así pueden imponerse, multas,
medidas de detención o decretarse embargo en los bienes propios, el embargo en el salario,
los descuentos administrativos mediante retenciones, la RESTRICCIÓN MIGRATORIA, la
continuación de la ANOTACIÓN PREVENTIVA en casos de no haberse garantizado la
obligación, alguna fianza, hipoteca u otro caución.

Pese a todas las posibilidades de Ejecución Forzosa, que nuestra Legislación Franquea a las
partes interesadas en hacer cumplir una obligación Alimenticia establecida en Sentencia sea
como aspecto principal o accesorio, nos encontramos en un verdadero problema cuando se
trata de hacer cumplir una resolución judicial en un Espacio Geográfico, que esta fuera del
dominio de nuestro Estado, si la ejecución de una sentencia en un territorio, de un Estado a
cuya Jurisdicción se han sometido las partes, se vuelve un problema por la diversidad de
factores que han sido objeto de otras investigaciones, cuanto más, cuando se trata de
sentencias en las que el obligado a cumplirlas reside en un país diferente al que le condenó;
después de haber sido oído y vencido en juicio con arreglo a la Norma Interna vigente puesto
que la limitante la constituye la soberanía del Estado, y el principio de territorialidad de sus
leyes.

La Constitución de la República expresa en sus artículos 83 y 84, que El Salvador es un estado


soberano, sobre el cual ejerce Jurisdicción y que además este es irreductible, implica entonces
que el estado, únicamente podrá ejercer jurisdicción, sobre su espacio Geográfico, y sobre las
personas que allí habitan, pudiendo tal como lo expresan los artículos 20 y 22 Pr.C.,
administrar Justicia conforme a las leyes; en el territorio señalado, sin poder extenderse fuera
de los límites constitucionalmente establecidos; como consecuencia de ello, corresponde
únicamente al Órgano Judicial la potestad de juzgar y hacer ejecutar lo juzgado, bajo los límites
previamente señalado en arreglo a lo establecido por los Artículos 172 y siguientes de la
Constitución.

Con esa aclaración nos vemos en la necesidad de depurar los mecanismos que como hemos
expresado han sido expeditos a los interesados en hacer cumplir una obligación dictada en una
sentencia y que como es lógico están referidos a prestaciones que deben ser satisfechas por
sujetos que viven en el país, de allí que lo más factible para resolver el problema que nos
ocupa, es ubicarnos en 4 mecanismos con los cuales podría obligarse a cumplir a un deudor
Alimentante que no vive en el país, y que como señalaremos en el desarrollo de los mismos
están sujetos a enormes limitaciones.

Ante la dificultad de realizar descuentos administrativos, retenciones, embargos al salario,


como mecanismos establecidos en el Artículo 264 Código de Familia, para hacer efectivo el
pago de la Cuota en virtud del salario devengado por el obligado puesto que no vive en el país;
la ineficacia de una Restricción Migratoria, que conforme el artículo 258 Código de familia
puede ser establecida por los Jueces a fin de que el Alimentante no salga del país sin haber
caucionada la obligación Alimenticia, que solo tendría razón de ser en el caso que nos ocupa
cuando el obligado retorne al país; la Anotación Preventiva de la demanda cuyo presupuesto
esencial es la propiedad o el dominio que sobre bienes inmuebles pueda ejercer el obligado
conforme los artículos 265, 266 Código de familia, la cual se inmovilizan los bienes hasta que
se pida la ejecución de la sentencia, la inexistencia de un procedimiento específico con el cual
se garantice el cumplimiento de la cuota por el obligado que vive en otro país, la carencia de un
instrumento jurídico interno, o internacional que posibilite la ejecución de Acciones concretas
fuera del territorio, creemos necesario referirnos únicamente a los siguientes Medios de
Ejecución Forzosa:
1) Las Cauciones o Garantías que conforme al artículo 139 literal “C” del Código de familia,
pueden ser fijadas en sentencia durante los procesos de Alimentos, y que por analogía pueden
ser establecidas en los Procesos de Divorcio para garantizar el pago de la Cuota Alimenticia
que se determinó por el Juez.

2) La Interposición de la Demanda de Alimentos contra los abuelos del menor o padres del
obligado, que conforme al artículo 248 numeral 2º del Código de Familia se deben
recíprocamente Alimentos en relación a sus nietos.

3) La Ejecución Forzosa de la Sentencia que solo tiene posibilidad cuando el obligado ha


dejado Bienes en el país, y la posibilidad de suplicatorio o exhorto en las limitantes que también
señalaremos.

4) El Auto Pariatis.

4.1.1. CAUCIONES O GARANTÍAS

Conforme al artículo 139 literal “C” del Código de Familia durante la tramitación del proceso de
Alimentos, el Juez al dictar sentencia puede ordenar la constitución de alguna caución con la
cual garantice el pago de los Alimentos fijados en la misma sentencia. Esta disposición es por
analogía invocada en los procesos en los que se fijan alimentos, consecuentemente en la
tramitación de un divorcio, con la cual se pretende asegurar a la luz de lo que doctrinariamente
suele denominarse como contratos accesorios, u obligaciones accesorias la obligación de un
padre de brindar a su hijo los Alimentos que son necesarios para su subsistencia.

Podemos hablar entonces de algunas cauciones como: Fianza, hipoteca, prenda, las cuales se
sujetan a las normas procesales civiles en atención a lo establecido por el artículo 218 del
Código de familia, que regula la aplicación supletoria de las disposiciones del Código de
procedimientos Civiles, en lo que no se oponga a la naturaleza y finalidad del Código de
familia, y no esté expresamente regulado por este cuerpo de leyes. En virtud de lo anterior
expuesto, y por tratarse de Instituciones cuya regulación ha merecido la dedicación de
capítulos completos, en el Código de Procedimientos Civiles; esta investigación sólo hará
alusión a los conceptos que legalmente han sido recogidos por el Legislador a partir del artículo
2086 Pr.C., y que representan un aliciente al momento de ejecutar una obligación que ha sido
incumplida por la persona obligada que vive en el extranjero, mismas que solo hayan su
eficacia, en la capacidad económica del obligado, manifestada en la posesión de bienes que
han quedado en el país, y en la de terceras personas a responsabilidad de las cuales se
constituyó la caución.

Según el artículo 2086 del Código de Procedimientos Civiles, la Fianza es una obligación
Accesoria en virtud de la cual una o más personas responden de una obligación ajena,
comprometiéndose para con el acreedor a cumplir en todo o en parte, si el deudor principal no
la cumple.

Según el Artículo 2087 Pr.C., en el caso de la Fianza fijada en juicio de Alimentos, o de


Divorcio en el que se declare Alimentos a favor de menores, estamos ante la presencia de una
Fianza Judicial ya que ha sido ordenada en virtud de una resolución del Juez Competente; con
respecto a la constitución de la Fianza. Cabe señalar que en los procesos estudiados en la
investigación de campo, en ninguno se constituyó esta caución, aún cuando fue sugerida por la
parte actora, lo cual es atentatorio no solo al Derecho de Alimentos y como consecuencia a la
vida del menor, sino también al principio de congruencia de la Sentencia en virtud del cual y
conforme los artículos 3 literal “G” y 7 literal “G” del Código de Familia; El Juez debe resolver
sobre los puntos propuestos por las partes en los plazos previstos por la Ley.

En relación al Contrato de Prenda o Empeño, regulado en el artículo 2134 y siguientes del


Código Procesal Civil, diremos que es aquel en virtud del cual se entrega una cosa mueble a
un acreedor para la seguridad de su crédito, es decir de la obligación principal.
Esta garantía representa gran utilidad y podría minimizar el número de Sentencias que por
limitaciones legales, económicas y logísticas no pueden ser cumplidas en el extranjero; ya que
la misma da al acreedor que en este caso es el menor de edad y a falta de la capacidad legal
requerida para intervenir en Juicio, el Derecho a quien por sentencia se le ha concedido su
cuido personal y representación legal; de pedir que la prenda del deudor moroso se venda en
pública subasta para que con el producto de la venta se le pague; o que a falta de postura
admisible, sea apreciada por Peritos y se le adjudique en pago, sin perjuicio de su derecho
para perseguir la obligación principal por otros medios. Esta caución tampoco ha sido fijada en
la práctica.

La Hipoteca, según el artículo 2157 Pr.C., es un derecho Constituido a favor de un acreedor


para la seguridad de su crédito, sin que para eso, dejen los bienes de permanecer en poder del
deudor, legalmente la hipoteca debe otorgarse en Escritura Pública y ser inscrita en el Registro
de Hipotecas, requisitos sin los cuales y conforme lo expresan los artículos 2159 y 2160 Pr.C.,
no tiene valor alguno, esta da al acreedor los mismos derechos que el acreedor prendarlo; de
perseguir la cosa en manos de quien esté en virtud de cualquier título; de ejecutar la Acción
hipotecaria a través de la cual por ser éste, un título ejecutivo puede pedir la venta en pública
subasta de los bienes, o la adjudicación de los mismos, todo conforme lo establecen los
artículos 2167, 2172, en relación al 2147 Pr.C., y 586 y siguientes relativos a la tramitación de
juicio ejecutivo.

4.1.2. INTERPOSICIÓN DE LA DEMANDA DE ALIMENTOS CONTRA LOS ASCENDIENTES.

Ya se ha determinado en el Capítulo uno de esta investigación, los sujetos que por ley se
deben recíprocamente Alimentos, específicamente en el Acápite referente a los sujetos de la
obligación Alimenticia, quedando establecido que según el artículo 248 del Código de Familia,
tienen derecho a pedirse Alimentos entre sí:

1º) Los cónyuges;

2º) Los Ascendientes y descendientes, hasta el segundo grado de consanguinidad; y,

3º) Los hermanos.

También se estableció que el objeto de esta investigación se adecua en el ordinal segundo, en


el cual, conforme los artículos 127, 131, 132 del mismo cuerpo de leyes, está incluido la
obligación que como consecuencia del parentesco surge entre padres e hijos; sin embargo
también dentro de este ordinal se ubica el derecho de un nieto de exigir Alimentos a sus
abuelos y viceversa, el cual, en esta oportunidad va hacer apreciado como mecanismo forzoso
de exigir el cumplimiento de una Cuota Alimenticia que previamente fue fijada a favor de un
menor de edad. Debemos dejar en claro que aquí no se trata de una Ejecución de Sentencia
en contra de terceras personas, ya que como es obvio, la obligación contenida en la Sentencia
solo puede ser satisfecha por el obligado o por aquel a quien se ha concedido Personería
Jurídica.

De lo que se trata es de Demandar en Juicio de Alimentos a los abuelos quienes también,


tienen conforme a la ley, obligación de proporcionar a sus descendientes Alimentos, a falta de
la capacidad del principalmente obligado que es el padre, o de la negativa de éste, a cumplir la
obligación, y más aún a falta de bienes que corresponden al padre obligado que vive en el
extranjero, para poder ejecutar la Sentencia por vía forzosa.

Es necesario determinar que la Demanda de Alimentos implicará un proceso diferente, en el


que también deberá probarse los extremos necesarios para poder fijar la cuota Alimenticia, y
que estará sujeta a las normas generales para exigir Alimentos y a la tramitación del proceso
de Alimentos conforme el Código de familia y la Ley Procesal de Familia; conveniente es
señalar que según las entrevistas realizadas a los Jueces de Familia esta posibilidad ha dado
en la práctica mayores resultados, ya que en la mayoría de casos ha servido como medida de
presión a la persona obligada en Sentencia de Divorcio; que al no estar en el país y conocer
que hay una demanda en contra de sus padres, a quienes en la mayoría de casos ayuda
económicamente al Estado pronto a cumplir con su obligación, en aras de salvaguardar el
patrimonio de sus progenitores.

4.1.3. EJECUCIÓN FORZOSA DE LA SENTENCIA

No existe un procedimiento específico, a partir del cual se pueda garantizar que una persona
que vive en el extranjero pueda cumplir con una obligación que le ha sido impuesta por un
tribunal de familia salvadoreño, en Sentencia de Divorcio; obligación consistente en dar a un
menor una cierta cantidad de dinero en forma periódica con la cual se pretende satisfacer sus
necesidades de sustento, habitación, vestido, educación y otros, ello como consecuencia de la
falta de un Instrumento jurídico que lo regule, de allí que el único medio viable a la luz de
nuestra legislación, es la Ejecución Forzosa de la Sentencia, la cual en el caso concreto solo
podrá realizarse, si el obligado posee bienes en nuestro país, con los cuales pueda hacerse
efectiva la Ejecución.

Vinculado intrínsecamente con el concepto de Ejecución Forzosa, nos encontramos con otro
término que adquiere enorme importancia al momento de hacer cumplir una Sentencia y que a
su vez guarda estrecha relación con el carácter de inmutabilidad de una resolución jurídica
definitiva, lo que se conoce como Cosa Juzgada.

La Cosa Juzgada como Institución Jurídica hace referencia a la autoridad que la ley le otorga a
la sentencia cuando transcurrido el plazo de impugnación, es consentida en forma expresa o
tácita. Esta calidad tiene su origen en el poder coactivo del Estado para hacer cumplir la
sentencia.

El artículo 442 del código Procesal Civil hace referencia a la “Ejecutoria”, en el sentido que la
sentencia no admite recurso, y así CABANELLAS define a la “EJECUTORIA”, como la
Sentencia Firme, la que ha pasado en Autoridad de Cosa Juzgada y puede ejecutarse en todos
sus puntos. (3)

Doctrinaria y jurídicamente, se ha establecido una división de la cosa juzgada en formal y


material, la Cosa Juzgada Material se encuentra vinculada al carácter de cambio, de lo resuelto
en una sentencia definitiva en aquellos casos en los que al pronunciarse Sentencia, los efectos
de la misma se mantendrán únicamente mientras no se dé un cambio en las circunstancias
bajo las cuales se dictó el fallo. La Cosa Juzgada material tiene relación con la característica de
inimpugnable, inamovible y coactiva, es decir que no puede ser modificada una vez cumplido el
término para su impugnación, y puede ser cumplida incluso por la fuerza.

De acuerdo a lo anterior el artículo 83 de la Ley procesal de familia establece algunas


sentencias que no causan Cosa Juzgada, entre los cuales encontramos las de Alimentos; la
intención del Legislador no es decir que tales sentencias no tienen fuerza ejecutiva, o no deben
cumplirse, sino que estas sentencias pueden ser modificadas (Cosa Juzgada Formal) aun
cuando haya transcurrido el término de impugnación, ello como consecuencia de la naturaleza
de los derechos que se están fijando, “Alimentos”, cuyo ejercicio y cumplimiento puede variar
en atención a las circunstancias sociales, económicas del Alimentante y a la necesidad del
Alimentario.

Los TRATADISTAS del Derecho Procesal Civil, nos han dado diferentes definiciones de
“Ejecución de Sentencia”, ya sea designándole con este nombre o con otro similar, de entre
ellas rodemos mencionar las siguientes:

Para Hugo Alsina, El Proceso de Ejecución, se define: como la actividad desarrollada por el
Órgano jurisdiccional, a instancia del Acreedor, para el cumplimiento de la obligación declarada
de condena, en los casos en que el vencido no la satisface voluntariamente. (4)

Manuel Ossorio dice que “la Ejecución de la Sentencia”, es la última parte del Procedimiento
Judicial que tiene como finalidad dar cumplimiento a la Sentencia Definitiva del Juez
Competente (5). Por su parte Chiovenda dice que la Ejecución, “es todo lo que se hace para
que una voluntad de la Ley tenga su efecto” (6). Para Cabanellas, la Ejecución de la Sentencia
no es más que “El cumplimiento de Sentencia o fallo del Juez o tribunal competente, la
exigencia o reclamación de una deuda por vía Ejecutiva”. (7)

Legalmente puede decirse que la ejecución de la sentencia es el trámite establecido por la Ley
en atención a los artículos 441 al 454 Pr.C., para garantizar al victorioso el cumplimiento de lo
decretado en una sentencia.

Para efecto de esta investigación definiremos como Ejecución Forzosa de la Sentencia “El
Procedimiento utilizado por el Órgano Jurisdiccional y el conjunto de medidas legales
empleadas a fin de evitar la frustración o incumplimiento de lo resuelto en una Sentencia”.

La Ejecución es parte de la Jurisdicción, así el Tribunal Familiar Competente para conocer de


una determinada controversia o conflicto familiar, lo es también para ejecutar la Sentencia, así
lo regula el artículo 441 Pr.C. y 170 de la Ley Procesal de Familia. La Ejecución Forzosa
supone la responsabilidad del deudor con sus bienes y no con su persona de allí que no puede
ejercerse fuerza física sobre el obligado, y no podría hacerse cumplir la Sentencia si el obligado
que vive en otro país, no ha dejado bienes que puedan ser embargados.

Se debe destacar que posteriormente a la pronunciación de la sentencia, no existe ningún


medio a partir del cual los tribunales oficiosamente puedan darse cuenta de que el obligado al
pago de la cuota Alimenticia, no ha cumplido, por ello es necesario que la parte interesada y en
este caso el representante del menor, solicite la fase de ejecución, así lo establece el artículo
172 de la Ley procesal de Familia.

Para pedir la Ejecución de la Sentencia es necesario:

1º Que se haga la petición por la parte a quien favorece la Sentencia conforme al artículo 172
de la Ley Procesal de Familia.

2º Que exista un título Ejecutivo, es decir una Sentencia Ejecutoriada.

3º Que se trate de una Sentencia Condenatoria, es decir que sea una Sentencia que imponga
una obligación de carácter Patrimonial, como la entrega de una cosa, o de una suma de dinero,
la realización de un acto positivo mediante el cual se cumpla la obligación impuesta en forma
imperativa por la Ley. (8)

(8) No todas las Sentencias son Ejecutados por la vía Forzosa, así tenemos que se encuentran fuera de la Ejecución
propiamente dicha, las Sentencias Declarativas y las Constitutivas, porque su solo pronunciamiento satisface la pretensión de
la parte Actora, por lo cual se sustenta la tesis de que no se Ejecuten en sentido propio por carecer de la coerción necesaria e
indispensable para la Ejecución.

4º Que el plazo para su cumplimiento haya vencido, y si no se ha fijado plazo se considera


Ejecutable en forma inmediata después que la Sentencia quedó Firme. En los procesos de
Alimentos una vez dictada la Sentencia, sino es recurrida por las partes, se dice que ha habido
un reconocimiento o consentimiento tácito y por lo tanto deberá cumplirse.

El procedimiento que se utiliza para la Ejecución Forzosa de una Sentencia se describe en los
artículos 170 al 178 de la Ley procesal de Familia, y conforme al artículo 218 del mismo cuerpo
de Leyes, se aplica supletoriamente las disposiciones contenidas en el Código de
procedimientos Civiles (artículos 441 al 454), en virtud de los cuales se procede de la forma
siguiente:

1º Se hace la petición por parte del interesado, en este caso se trata de un menor que carece
de capacidad para actuar en Juicio de allí que el derecho será ejercido por su representante
legal, entendiéndose en primer lugar al padre, a quien le fue concedida la representación, y
ellos tendrán que dar cumplimiento al artículo 10 de la Ley procesal de Familia que establece la
obligación de actuar en procesos de familia por vía de apoderado, con relación a esto hay que
dejar en claro que en la mayoría de casos este se vuelve en un inconveniente para el
interesado ya que no posee los recursos necesarios para sufragar los gastos que implica el
pago de honorarios, abogado; conforme el artículo 24 numeral 12º. De la Ley orgánica del
Ministerio Público corresponde a la Procuraduría General de la República vigilar porque se
cumpla la Sentencia en asuntos que sean de su competencia, de allí que también están
facultados para exigir el cumplimiento de la Sentencia por vía Forzosa, sin embargo en la
investigación de campo realizada se pudo determinar que por parte de la Procuraduría, jamás
se ha pedido una Ejecución de Sentencia cuando el obligado a cumplir vive en otro estado,
esto según datos proporcionados por el Departamento de Relaciones Familiares, ya que como
ellos expresan la posibilidad de la Ejecución Forzosa supone la existencia de bienes en poder
del obligado, y que tales bienes se encuentran en el país, situación que según ellos es remota,
por las condiciones económicas de la mayoría de compatriotas que han emigrado, y por eso su
actividad se limita a ejercer Acciones Administrativas de las que se detallará posteriormente.

La petición de Ejecución procede en forma escrita y debe contener los requisitos establecidos
para la Demanda, en el artículo 42 de Ley Procesal de Familia, aún cuando no implique un
nuevo proceso, sino como hemos dicho la parte final del juicio.

2º Una vez presentada la solicitud o petición, se agregará al proceso y se resolverá sin citar a
la parte demandada, decretándose conforme el artículo 172 del mismo cuerpo de leyes, el
embargo respectivo para lo cual se librará el mandamiento de embargo conforme el Art. 218
Pr.F. y 594 Pr.C.

El embargo según Cabanellas, “Es la medida Cautelar adoptada por la autoridad judicial, para
asegurar el resultado de un proceso y que recae sobre determinados bienes cuya
disponibilidad se impiden. (9)

El Embargo puede ser efectuado por un Juez ejecutor de embargo o un Juez de Paz, en la
forma que establece el Código de procedimientos Civiles en el artículo 612, recibido el
mandamiento del embargo el Ejecutor a Juez de paz, procederá a trabar el embargo sobre los
bienes del Ejecutado dentro de las 24 horas, más el término de la distancia en el caso de que
los bienes del Ejecutado se encuentren localizados en lugares que se requiere de un tiempo
largo para apersonarse, ello de conformidad con lo que establece el artículo 614 Inc. 2º Pr.C.

Al efectuarse el embargo el Juez de Paz o ejecutor de embargo deberá conforme el artículo


615 Inc. 2º Pr.C.; asegurarse que los bienes que embargará sean propiedad del deudor, ya que
si alguna persona asegura y prueba con título legítimo la propiedad de los bienes debe
suspenderse el embargo.

En el caso de realizarse el embargo deberá depositar los bienes en persona abonada, la cual
no podrá ser ni el deudor, ni el acreedor, según el artículo 614 Inciso tercero, numeral segundo
Pr.C.

3º Efectuado el Embargo remitirá el mandamiento ya diligenciado al Juez de Familia que lo


libró, en el término de 10 días, más el término de la distancia si lo hubiere, conforme lo
determina el artículo 614, numeral 3º Pr.C.

4º La Notificación del decreto de Embargo equivale al emplazamiento, así lo establece el


artículo 595 Pr.C., emplazamiento con el cual se pretende que el ejecutado comparezca a
estas a derecho y a contestar la demanda dentro del 3º día.

Según Cabanellas; El Emplazamiento “Es el plazo o término del proceso durante el cual se
intima a las partes o a terceros vinculados (testigos, peritos) para que cumplan una actividad, o
formulen alguna manifestación de voluntad: en general bajo apercibimiento de carga, con
alguna consecuencia gravosa como: Rebeldía, tener por no contestada una demanda. (10)

Según Humberto Tomassino “Emplazamiento es el llamamiento que hace el Juez al


demandado para que comparezca a manifestar su defensa”. (11) Definición que retomada por
nuestro legislador en el artículo 205 del Código de Procedimientos Civiles.
5º El Ejecutado al contestar la Acción intentada en su contra, dentro de los tres días señalados
podrá contestar en Sentido Negativo, aviniéndose o presentando excepciones, dentro de las
cuales podrá interponer la excepción perentoria de pago y la de prescripción de la Deuda
Alimenticia conforme lo establece el artículo 261 C.F. Estas excepciones por la naturaleza del
proceso de familia y en base a lo establecido en el artículo 172 en relación al 153 de L.Pr.F.,
deberán probarse en audiencia ya que no se procede a abrir término de prueba.

6º Posteriormente a la contestación de la Acción intentada, dentro de los 3 días subsiguientes,


el Juez de Familia señalará Audiencia de Sentencia, en la cual emitirá el fallo en arreglo a los
artículos 597 Pr.C., y 122 L.Pr.F., declarando sin lugar la Ejecución o condenando al ejecutado
al pago o Remate de los bienes embargados. La Sentencia Condenatoria o levantar el
embargo conforme el artículo 600 Pr.C., cuando el ejecutante o Ejecutado otorguen fianza
suficiente para responder ante una revocatoria de la Sentencia por parte del tribunal superior
que conoció la Alzada.

Como efecto de la Sentencia condenatoria se efectuará el remate de los bienes en pública


subasta y lo obtenido servirá para pagar la obligación incumplida.

Este procedimiento de Ejecución de Sentencia posibilita de alguna manera el cumplimiento de


la obligación de Alimentos que ha sido fijada en sentencia de Divorcio, sin embargo como se ha
expresado el procedimiento como tal alberga numerosas limitaciones en tanto que sólo sea
realizado cuando el obligado que no está en el país, posee bienes aquí, situación con la cual se
pone en desventaja los derechos de aquellos menores cuyos Alimentantes carecen de bienes,
no obstante tener capacidad económica en el extranjero para cumplir con la obligación, una
obligación que lejos de ser exigida por vía Forzosa debería ser cumplida voluntariamente por el
Alimentante, puesto que se trata de un derecho tan importante para el menor, inherente a su
condición de ser humano y vital para la conservación de su vida, el cual no puede estar
subordinado a la voluntad de un padre, que como es obvio no tiene intención de cumplir, ya
que ha necesitado de la coerción del Estado.

Creemos entonces necesario, presentar otra alternativa con la cual, podría contribuirse al
cumplimiento de la cuota, cuando no ha querido voluntariamente ser satisfecha por el obligado
que vive fuera del país, posibilidad que como señalamos tiene limitantes y que haya su
fundamento en la ejecución de la Sentencia, como mecanismo único, que los tribunales tienen
para conocer del incumplimiento de la obligación. Es así que al no poseer bienes el
Alimentante, podría diligenciarse un suplicatorio, EXHORTO O CARTA ROGATORIA con la
cual se presione al obligado a cumplir con el plazo de la cuota, figura que también es
procedente a la luz de la legislación salvadoreña, no obstante tener una aplicación práctica
deficiente, ya que en la investigación de campo realizada en los cuatro Tribunales de Familia
del departamento de San Salvador, los de Cuscatlán y San Vicente, se pudo comprobar que
durante el período de enero de 1997 a enero de 1999, de las cuotas alimenticias que han sido
fijadas en los procesos de Divorcio, en las que el Demandado no reside en territorio
salvadoreño, no se han pedido ejecuciones, y consecuentemente no se han tramitado
suplicatorio que lleven la finalidad de hacer cumplir la cuota Alimenticia, a favor de un menor de
edad que vive en el país; sin embargo debe señalarse que la investigación, también se realizó
en procesos y en ese sentido se acudió a la Sal de lo Civil de la Corte Suprema de Justicia, la
cual se encarga de tramitar los exhortos o Suplicatorios, sean pedidos por tribunales
salvadoreños para ser diligenciados por otros países, o pedidos por otros estados para ser
tramitados por El Salvador, en los cuales no se halló suplicatorio con esa variante, no obstante
se encontraron Exhortos procedentes de otro países del continente Americano (Chile, Estados
Unidos, Argentina, México, Canadá, entre otros), para ser diligenciados por los tribunales
salvadoreños, en los que habiéndose fijado por tribunal competente el pago de una Pensión
Alimenticia, se solicita la ayuda del Estado Salvadoreño a fin de que se cite al obligado que
vive en nuestro país, para que determine la forma en que pagará la obligación.

El Instrumento Jurídico Base de la tramitación del Exhorto, es la CONVENCIÓN


INTERAMERICANA sobre EXHORTOS O CARTAS ROGATORIAS, suscrita por nuestro país
ante la Organización de los Estados Americanos, en la ciudad de Panamá el 30 de Enero de
1975, la cual está compuesta de un preámbulo y 25 artículos, fue aprobada por Acuerdo 109
del poder Ejecutivo en el Ramo de Relaciones Exteriores el 7 de febrero de 1979, y Ratificada
por Decreto número 236 de la Junta Revolucionaria de Gobierno el 19 de mayo de 1980,
publicada en el Diario Oficial número 98, tomo 267, del 27 de mayo de 1980.

A continuación Ejemplificaremos brevemente un suplicatorio tramitado por la Corte Suprema de


Justicia de El Salvador en atención a la petición del Juzgado Tercero de Menores de Chile, de
citar al obligado al pago de una Cuota Alimenticia, para que se apersone al Tribunal
salvadoreño y manifieste la forma en que hará el pago de la obligación, el procedimiento que
se utilizó para tramitar el exhorto es el siguiente:

1- Se dictó Resolución en el tercer Juzgado de menores en Chile, decretando el pago de


Pensión Alimenticia.

2- El Juez Tercero de menores por medio de un oficio, suplica a la Corte Suprema de Justicia
Chilena, que le dé Trámite al exhorto debido a que la madre demandante proporcionó datos del
obligado y definió la residencia y domicilio del obligado en nuestro país.

3- La Corte Suprema de Justicia Chilena, pasa a través de Oficio, el caso a la Fiscalía General
de la República de Chile para que siga el trámite, en arreglo a lo establecido por el artículo 76
del Código Procesal Civil Chileno.

4- La Fiscalía remite el antecedente al Ministerio de Relaciones Exteriores en Chile, para su


envío a El Salvador, en atención a lo regulado por la Convención Interamericana de Exhortos o
Cartas Rogatorias, artículos 4, 5, 8, 10.

5- El Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile, lo envía al Ministerio de Relaciones


Exteriores de El Salvador.

6- El Ministerio de Relaciones Exteriores salvadoreño emite un dato, en el que se admite el


proceso para que se tramite en nuestro país, y en el mismo auto ordena que se pase el caso al
Ministerio de Justicia (Departamento de Autentica).

7- Recibido el Oficio por el Ministerio de Justicia, éste lo acepta por medio de auto y en el
mismo ordena pase a la Honorable Corte Suprema de Justicia para que le dé trámite.

8- La Corte Suprema de Justicia recibe el proceso de Exhorto, y en el mismo auto, ordena al


Juzgado competente que diligencie el proceso y una vez realizada la diligencia se devuelva
junto con lo activado, en este caso particular el Tribunal Comisionado es el 2º de Familia de
San Salvador.

9- El Tribunal 2º de Familia aquí en El Salvador, se apersona a citar al obligado a la dirección


proporcionada por Chile, no obstante el sujeto no vivía allí. Cabe señalar que la persona
obligada es de nacionalidad Italiana, por lo que al no encontrarse se solicitó la ayuda de la
embajada Italiana en nuestro país a fin de establecer el domicilio del sujeto en base al Registro
de personas permanentes que lleva dicha embajada y ellos tampoco tenían registrado al
sujeto, por lo que el Tribunal de familia cerró el caso y lo devolvió a la Corte Suprema de
Justicia para que le diera el trámite de regreso.

a) La Corte Suprema de Justicia devuelve el Exhorto diligenciado siguiendo el mismo


procedimiento a la inversa.

En base a este procedimiento, estableceremos un modelo de suplicatorio, Exhorto o carta


Rogatoria en la que nuestro país solicita la ayuda de otros estados, es decir de aquellos en el
que reside el obligado, a fin de que se cite y manifieste la forma de canalizar la obligación de
Alimentos que le ha sido fijada en Sentencia de Divorcio, suplicatorio que está jurídicamente
fundamentado como veremos en la Constitución de la República, La Convención
Interamericana de Exhortos y Cartas Rogatorias, que en adelante abreviaremos como CIECR,
el Código de Procedimiento Civiles y el Reglamento Interno del Órgano Ejecutivo y que está
sujeto a las condiciones siguientes:

1) Conforme a la CIECR, el suplicatorio solo puede pedirse a los países miembros de la


Organización de los Estados Americanos OEA, (Art. 24 CIECR).

2) Solo se puede invocar la convención para la Tramitación de Exhortar que tengan por objeto:

a) La realización de Actos Procesales de mero trámite, tales como: Notificaciones, Citaciones y


Emplazamientos en el extranjero.

b) La Recepción y Obtención de pruebas e informes en el extranjero, diligencias que también


se rigen en base a la Convención Interamericana sobre Recepción de pruebas en el extranjero
(Art. 2 CIECR).

3) No se pueden tramitar Exhortos o Cartas Rogatorias referentes a Actos procesales distintos


a los anteriores, y en especial no se aplica a los Actos que impliquen Ejecución Coactiva, como
sería el caso de pedir la Ejecución Forzosa de la Sentencia de Divorcio para que se cumpla
con la obligación Alimenticia (Art. 3 CIECR).

4) Al pedirse la tramitación de un Exhorto o Carta Rogatoria, el Estado requerido no está en la


obligación de reconocer la validez de la Sentencia dictada por el Estado requirente, ni de
proceder a la Ejecución. (Art. 9 CIECR).

Nótese que bajo las consideraciones anteriores sería improcedente la tramitación de un


exhorto que tenga como objeto el hacer efectivo el cumplimiento de una obligación Alimenticia,
ya que el mismo implicaría Ejecución Coactiva que como se expresó está prohibida por la
CIECR. No obstante, los términos en que se pretende la tramitación del Exhorto, son los
mismos bajo los cuales se han diligenciado Cartas Rogatorias provenientes de otros Estados,
como sería el caso del Exhorto procedente de Chile, del que hemos hecho mención.

Con esa limitante y tomando como base suplicatorios que se han realizado por la Corte
Suprema de Justicia, en otras materias (Notificaciones, Emplazamiento, Citaciones en
Procesos de Divorcio, Reconocimientos Forzosos de hijos y otros), presentamos un modelo de
suplicatorio en el que nuestro país pide se cite al obligado en Sentencia de Divorcio a cumplir
con el pago de la Cuota Alimenticia:

1) Se dicta Sentencia fijando el pago de una Cuota Alimenticia por un Deudor Alimentante que
vive en otro país.

2) Se solicita Ejecutar la Sentencia, como único mecanismo viable para que los tribunales
tengan conocimiento del incumplimiento de la obligación.

3) Con la sola petición de la parte interesada y a falta de bienes por los cuales proceda la
Ejecución Forzosa de la Sentencia, el Juez libra Oficio suplicatorio a la Corte Suprema de
Justicia (Sala de lo Civil) que dé trámite al Exhorto o Carta Rogatoria, ello de conformidad al
artículo 182 numeral 3º de la Constitución.

Junto al Oficio enviado a la Corte Suprema de Justicia por los tribunales, se deberá adjuntar los
siguientes documentos (artículos 8 CIECR, 29 Pr.C.):

a) Copia Autenticada de la Demanda y sus anexos y de los escritos y resoluciones que sirvan
de fundamento a la diligencia solicitada.

b) Información escrita acerca de cuál es el Órgano Jurisdiccional requirente, los términos de


que dispusiera la persona afectada para actuar, y las advertencias que le hiciera dicho Órgano
sobre las consecuencias que entrañaría su inactividad.
c) Información acerca de quienes intervienen como partes, apoderados, o representantes
legales, domicilio del obligado en el país requerido.

4) Recibido el suplicatorio por la Corte Suprema de Justicia, esta emitirá auto de admisión y el
mismo ordena que pase el exhorto junto con su antecedente a la sección de Auténtica del
Ministerio de Justicia, quien dará traslado al mismo.

5) El Ministerio de Justicia por vía de auto admitirá el Exhorto y ordenará se envíe junto con el
Oficio respectivo al Ministerio de Relaciones Exteriores de El Salvador para que le dé trámite
(Cancillería).

6) Al recibir el Suplicatorio, por el Ministerio de Relaciones pueden darse 2 situaciones:

1) Que en el exhorto se solicite la ayuda judicial del otro Estado, y en ese sentido la Actuación
del Ministerio de Relaciones Exteriores estará orientada a pedir la intervención judicial por vía
de sus Consulados o Embajadas, acreditadas en los países en los que reside el obligado, cabe
señalar que conforme al artículo 10 CIECR, la tramitación del Exhorto se hará de acuerdo a las
leyes y normas procesales del país o Estado requerido.

2) Que en el Exhorto no se solicite la cooperación Judicial del otro Estado, en este caso será el
mismo Ministerio de Relaciones Exteriores, a través del Consulado o Embajadas que estén en
los países en que resida el obligado, el que se encargará de diligenciar el Exhorto, ello con
arreglo a lo establecido en el artículo 13 CIECR y el 27 Pr.C.

En los artículos precedentes, se les faculta a los funcionarios Consulados o Agentes


diplomáticos para dar trámite y cumplimiento a los Exhortos o Cartas Rogatorias, en el estado
donde se encuentren acreditados, sin embargo se establece que en la Ejecución de tales
diligencias no pueden emplearse medios que impliquen Coerción.

Con relación lo anterior es importante señalar, que en nuestro país en la mayoría de


suplicatorios que se tramitan por vía de la Cancillería, Embajadas y Consulados del Ministerio
de Relaciones Exteriores, no se solicita la cooperación jurídica, según datos proporcionados
por la Oficina Jurídica de dicha Institución, ya que ese Ministerio a la fecha solo ha tramitado
peticiones de la Procuraduría General de la República, conforme al procedimiento que
posteriormente detallaremos cuando se hable de los Mecanismos Administrativos. De allí que
puede afirmarse que la eficacia de este trámite es mínima y su aplicabilidad ínfima puesto que
el mismo representa una inversión de tiempo considerable que va desde uno a más años,
tiempo que en la mayoría de casos supera los términos establecidos por la Ley para la
realización de Actos de Comunicación, y en el caso particular tiempo suficiente para hacer
desistir al interesado de su demanda, en virtud de lo cual se opta por prescindir de este trámite
que lejos de ayudar agrava más la situación ya que durante todo ese tiempo habrá presión
sobre el afectado no sólo por lo tedioso de su tramitación, sino también porque las cuotas y
demás gastos corren por cuenta de él, así lo expresa el artículo 12 CIECR.

7) Diligenciado el exhorto por el Ministerio de Relaciones Exteriores y con los resultados


obtenidos se enviará nuevamente al Tribunal que fijó la Cuota, por conducto del Ministerio de
Justicia y la Corte Suprema de Justicia.

4.1.4. EL AUTO PARIATIS O EXEQUATUR

La otra posibilidad, en virtud de la cual podría hacerse cumplir una Sentencia de Divorcio
principalmente en el aspecto de los Alimentos, la encontramos orientada hacia la figura del
AUTO PARIATIS O EXEQUATUR, por medio de la cual se viabiliza el cumplimiento de una
Sentencia que ha sido dictada en otro país.

Es así, que cuando alguien pretende el cumplimiento de una Sentencia pronunciada en un país
extranjero debe acudir al Tribunal Supremo Competente conforme a la Ley de cada estado,
para que, si está el caso reglado a la Ley, conceda el Permiso Pariatis necesario para que el
fallo surta efectos en el país (12). Es de hacer notar que la figura del Auto Pariatis está sujeta a
las normas de cada Estado de allí, que el interesado en hacer cumplir un Sentencia deberá
sujetarse a los requisitos establecidos por la legislación del país, en que se encuentre el
Alimentante, así como también debe sufragar por su propia cuenta los gastos que tal
tramitación implica.

Al tramitarse el Pariatis en el estado que sea, debe estarse en arreglo a la Ley en sentido
amplio, sea sustantiva, como adjetiva, e incluso a las leyes provenientes de tratados,
Convenios, Pactos Internacionales ratificados por el país en donde se desea hacer cumplir la
Sentencia.

La figura del Pariatis, opera bajo las limitantes señaladas tanto en materia Civil, como en
materia Penal (13), y es necesario que la situación descrita en la sentencia, esté reglada bajo
el derecho del estado que va ejecutar la resolución Judicial, de lo contrario la misma solicitud,
podría ser declarada sin lugar, así por ejemplo en el caso que nos ocupa la Sentencia de
Divorcio solo podrá hacerse efectiva, si el motivo por el cual se declaró disuelto el vínculo
matrimonial, está reglado como causal de Divorcio, en el país en el que se desea ejecutar.

En nuestro país el artículo 182 No. 4 de la Constitución, establece como atribución privativa de
la Corte Suprema de Justicia y consecuentemente de la Corte Plena, el conceder conforme a la
Ley y cuando fuere necesario el permiso para la ejecución de Sentencias pronunciadas por los
tribunales extranjeros en relación con el artículo 51 atribución 13ª de la Ley Orgánica Judicial.

Conforme al artículo 451 del Código de Procedimientos Civiles, la Sentencias pronunciadas en


el extranjero tienen la Fuerza Ejecutiva que establezcan los tratados respectivos, no obstante
dice el artículo 452 del mismo cuerpo de Leyes, si no hubieren tratados especiales con la
nación en que se hayan pronunciado, tendrán fuerza en El Salvador si reúnen las
circunstancias allí señaladas. Con respecto a esto, debemos señalar que en Sentencia de la
Corte Suprema de Justicia se ha tomado el criterio de que cuando un país extranjero pide
permiso para ejecutar la Sentencia recaída en aquel país, aún cuando no exista tratado
especial entre aquel país y el nuestro, si al revisar cumple con los requisitos establecidos en el
artículo 452 Pr.C., procederá el permiso. (14)

Los requisitos que la Ley exige para ejecutar una Sentencia dictada en el extranjero son: (Art.
452 Pr.C.):

1º) Que la Ejecutoria haya sido dictada a consecuencia del Ejercicio de una Acción personal;

2º) Que no haya sido dictada en rebeldía;

3º) Que la obligación para cuyo cumplimiento se haya procedido sea solicitada en El Salvador;
(15)

4º) Que la Ejecutoria reúna los requisitos necesarios en la Nación en que se haya dictado para
ser considerada como Auténtica y los que las leyes salvadoreñas exigen para que haga fe en
El Salvador.

5º) Que se haga la traducción de la Sentencia, al idioma castellano, en los casos en que sea
necesario, en El Salvador.

Artículos 9 L.N., 24 Inc. 2º Ley del Ejercicio Notarial de la Jurisdicción voluntaria.

(13) En materia Penal el Auto Pariatis, tiene una dirección diferente, en virtud de la soberanía estatal y la territorialidad de la
Ley Penal y como consecuencia la ejecución de cualquier condena extranjera en su territorio menoscaba la soberanía del
estado, de allí que el único efecto que puede producir el Auto Pariatis en esta materia es la de apreciación de la Reincidencia y
de la habitualidad y esto bajo las condiciones establecidas por el estado.
(14) En base a esa Doctrina la Corte Suprema de Justicia, frente a una solicitud hecha resolvió: “Corte Suprema de Justicia:
San Salvador, a las diez horas del día veintiocho de febrero de mil novecientos noventa y cuatro. Se ha presentado a este
tribunal el Dr. Juan Gregorio Guardado, como apoderado de los señores Jerry Ellior Sherman y Martha Arango de Sherman,
conocida por Martha Sherman, solicitando la autorización o pariatis, a la Orden o Decreto de Adopción, pronunciado por la
Corte Superior del Estado de California, condado de Sonora, de fecha 26 de mayo 1993, en las diligencias de Adopción del
menor Juan José Camino.
Se acompaña en original y fotocopia la documentación siguiente: a) Del poder con que actúa el compareciente; b) De las
diligencias de traducción.
Considerando:
I) En la parte dispositiva de dicha se expresa lo siguiente: III. El Decreto de Adopción referido, textualmente dice: “POR
TANTO, SE ORDENA: Que el menor e hijo adoptivo del peticionario y que este y el menor de ahora en adelante tendrán entre
sí la relación legal de padre e hijo, sujeto a todos los derechos y obligaciones inherentes a la custodia, manutención, herencia y
que el menor será conocido en adelante como John Sherman”.
II) Que de acuerdo a las facultades que le concede a esta Corte la Constitución de la República en el Art. 182 atribución 4ª y la
Ley Orgánica Judicial en el Art. 51 atribución 13ª para Ejecutar en El Salvador, para Ejecutar Sentencias dictadas en el exterior,
siempre que los documentos respectivos vengan debidamente Autenticados y si estuvieren escritos en otros idiomas se
traduzcan al castellano en El Salvador, en el presente caso la Sentencia que ordena la Adopción del menor reúne todos los
requisitos exigidos, por tanto, procede autorizar al solicitante, la Ejecución en este país de la Sentencia presentada. Órgano
Judicial, Corte Suprema de Justicia, revista judicial 994, Pass 503, 504.
(15) En doctrina, sentada por la Corte en pleno, sobre la petición de un salvadoreño de hacer cumplir una Sentencia de
Divorcio que declara, disuelto el vínculo matrimonial entre dos salvadoreños por un tribunal de la República Dominicana, se
resuelve sin lugar lo solicitado, ya que la Sentencia hace referencia a que la disolución del vínculo conyugal, se basa en
“Incompatibilidad de caracteres” y dicha causal no es de las aceptadas o permitidas por nuestra legislación.

Si estos requisitos no son cumplidos, la petición puede ser declarada sin lugar, así se ha
sentado en Doctrina por la Corte en pleno, aún cuando exista tratado especial entre ambos
estados (16) o no lo existan.

En resolución de Corte en pleno, ocho de marzo de 1994, se declara sin lugar el permiso
solicitado por un salvadoreño en el que pide se le atribuya Fuerza Ejecutiva y por consiguiente
surta efectos en El Salvador la sentencia extranjera, pronunciada por un tribunal del condado
de Florida, Estados Unidos de Norte América, en el Juicio de Divorcio promovido por este en
contra de otro compatriota; la resolución se fundamentó en las siguientes consideraciones:

a) La solicitud debía resolverse de conformidad a lo establecido por el artículo 452 Pr., porque
el Código de Bustamante o Convención sobre Derecho Internacional Privado celebrado en la
Habana Cuba, en 1928, no fue ratificada por los Estados Unidos de Norte América;

b) El Notario Autorizante de la traducción presentada infringió el artículo 9 L.N.;

c) La traducción no cumplía plenamente con lo exigido en el Inc. 2º del artículo 24 de la Ley del
Ejercicio Notarial de la jurisdicción voluntaria y de otras diligencias;

d) El solicitante no comprobó estar autorizado para procurar, Art. 100 Pr.C.;

e) La petición del impetrante mencionado en el literal que antecede carece del requisito que
exige el artículo 104 Pr.C.

Cabe señalar que estos criterios son comúnmente utilizados por la Corte Suprema de Justicia
(Corte en pleno) al resolver esta clase de petición, sin embargo a nuestro juicio el Pariatis solo
tiene importancia en relación al objeto de la investigación; cuando la Sentencia de Divorcio que
ha sido dictada por tribunal salvadoreño adquiera Fuerza Ejecutiva y por consiguiente surta
efectos en el país en el que se encuentra el Alimentante a falta de un convenio específico
sobre Alimentos; pariatis cuyo trámite estará sujeto a la normativa del país en el que ha de
solicitarse.

El procedimiento para tramitar el pariatis se describe en los artículos 453, 454 Pr.C.

4.2 MECANISMOS ADMINISTRATIVOS

Se ha definido como “Mecanismos”, todos aquellos Actos, Acciones Concretas, Emanadas de


Autoridades Competentes, con las cuales se pretende hacer cumplir una resolución judicial.
También se ha determinado que dichos Actos pueden Ejercerse en forma voluntaria por aquel
que por Decreto Judicial ha sido obligado al pago de una prestación, o bien que pueden ser
ejercidos por terceras personas a fin de evitar la frustración de lo ordenado. Esta actuación de
terceras personas, perfectamente puede estar revestida de Coerción, en virtud de que la Ley
prevé de antemano, la facultad para ciertas personas de acudir al uso de la Fuerza, sea sobre
la persona o sobre sus bienes para hacer cumplir lo establecido; (el tribunal que dictó la
resolución, la Autoridad Pública a solicitud del tribunal competente), sin embargo existen casos
en los que la terceras personas a quienes se les ha encomendado el cumplimiento de una
Sentencia no están facultados para ejercer acciones que impliquen Coacción, de allí que su
actividad es eminentemente administrativa, y un tanto problemática al momento de ejercer
acciones que conlleven al cumplimiento de una resolución judicial por una persona que vive
fuera del territorio salvadoreño.

Si es para el Órgano Judicial, constituye problema la Ejecución de una sentencia que declara
en forma accesoria la obligación de un padre de brindar a su hijo una Cuota Alimenticia,
cuando este vive en el extranjero, por estar limitada en principio por la soberanía del estado,
por la territorialidad de las leyes, y seguidamente por la falta de un instrumento jurídico que
establezca un procedimiento, una institución, Órgano, Autoridad Competente; especialmente
en materia de obligaciones Alimenticias que deban cumplirse en el exterior, mayor problema
representa para instituciones como la Procuraduría General de la República y el Ministerio de
Relaciones Exteriores que no pueden ejercer actos que signifiquen Ejecuciones Coactivas.

Conforme a la Ley Orgánica del Ministerio Público, artículo 24, corresponde al Departamento
de Relaciones Familiares de la Procuraduría General de la República, la que en adelante
abreviaremos PGR, la solución de problemas que se susciten en el reclamo de Alimentos, así
como también conforme el artículo 49 atribución 1ª corresponde velar por el cumplimiento de
las prestaciones Alimenticias establecidas según la Ley, atribuciones cuyo cumplimiento se
dificulta cuando se trata de obligaciones que deben exigirse en otros países.

En la investigación de campo pudo comprobarse que la Actividad realizada por estas


instituciones es realmente deficiente. Según datos proporcionados por el Departamento de
Relaciones Familiares de la PGR, su actuación únicamente se limita a citar al demandado y
obligado al pago de la Cuota, en colaboración con el Ministerio de Relaciones exteriores, a fin
de que manifieste la forma en que canalizará la Cuota Alimenticia, situación que se vuelve un
gran problema, sobre todo porque al no poseer el Alimentario recursos económicos con los
cuales pueda accesar al Órgano Jurisdiccional a pedir una Ejecución Forzosa, en el caso de
tener bienes, o bien a solicitar un suplicatorio en las circunstancias señaladas, y bajo la
imposibilidad de tramitar un Pariatis por la carencia misma de recursos económicos, para
trasladarse al país en el que reside el Alimentante, o bien costear el trámite del mismo, la única
posibilidad que le queda es acudir al Departamento de Relaciones Familiares y esperar a que
por un largo tiempo se le diga que no se ha podido localizar al obligado, situación que a nuestro
criterio es completamente atentatorio a los derechos del menor, que en definitiva son quienes
sufren la irresponsabilidad de los padres y por qué no decirlo la falta de voluntad del Estado,
por resolver un problema, que se está siendo común en las numerosas familias desintegradas
del país.

Según el artículo 23 de la Ley Orgánica del Ministerio Público es obligación de esa Institución y
por consiguiente del Departamento de Relaciones Familiares, vigilar el cumplimiento de las
sentencias definitivas, en asuntos de su competencia; sin embargo tal atribución carece de
aplicabilidad cuando esa vigilancia, ha de referirse a obligaciones cuyos deudores viven en el
extranjero, ya que como se comprobó con la investigación Empírica, es casi imposible realizar
acciones que conlleven Actos Coactivos de Ejecución Forzosa, para garantizar el
cumplimiento. De allí que solo puede intervenir en dos sentidos:

A) Intervenir ante los tribunales para pedir la Ejecución Forzosa de la Sentencia, lo cual sólo
tendría sentido si el demandado y obligado posee bienes en el país, situación que no es muy
común ya que en la mayoría de casos, los Alimentantes han emigrado por problemas
económicos. Ejecución que según datos proporcionados por el mismo departamento no se ha
pedido ni antes, ni durante el período tomado para esta investigación.

B) Solicita la ayuda del Ministerio de Relaciones Exteriores, a fin de que este ordene a sus
Cónsules e interponer sus buenos Oficios para citar a la persona demandada.
El procedimiento utilizado es el siguiente:

1º) La persona interesada en hacer cumplir la obligación debe presentarse a la Oficina de


Información y Recepción, Departamento de Relaciones Familiares de la Procuraduría General
de la República a solicitar, la intervención de esa institución.

2º) La solicitud se hace verbalmente y se deben presentar los documentos respectivos:

a) Cédula de Identidad Personal del solicitante.

b) Certificación en Original y Fotocopia de la Partida de Nacimiento del menor, o los menores a


favor de quien se fijó la Cuota Alimenticia.

c) Certificación en original y fotocopia de la Sentencia de Divorcio.

En la solicitud, deberá proporcionarse los datos necesarios para localizar al obligado, domicilio,
residencia, lugar de trabajo y todos aquellos con los cuales se pueda ubicar al Alimentante, ya
que no existen medios a través de los cuales puedan obtenerse estos datos, ni por parte de la
PGR, ni por el Ministerio de Relaciones Exteriores, situación que fue corroborada con la
investigación, ya que algunos de los expedientes llevados por el Ministerio habían sido
cerrados por carecer de domicilio en el que pudiera ser citado el obligado, en otros casos, el
obligado ya no reside en el domicilio proporcionado y no hay medios para saberlo.

3º) Una vez hecha la solicitud la PGR, procederá a levantar un Acta en la que consignará todos
los datos tanto del solicitante, como del obligado, y se ordenará se libre oficio al señor Ministro
de Relaciones Exteriores para que interponga sus buenos Oficios ante el Cónsul General de El
Salvador acreditado en el país en que reside el Alimentante.

4º) Recibido el Oficio por el Ministerio de Relaciones Exteriores, éste procederá a trasladar la
solicitud al proveniente de la PGR al Consulado respectivo. Cabe señalar que las solicitudes
que se envían por la PGR, no solo se refieren a Cuotas Alimenticias dictadas en Sentencias de
Divorcio, sino también a aquellos que han sido fijados en procesos de Alimentos propiamente;
a las establecidas en Convenios ante la PGR, a las fijadas por el jefe del departamento de
Relaciones Familiares de la PGR, a las que resultan de Divorcio no contenciosos en escritura
de convenio, también se solicita se cite al demandado en los casos de reconocimiento Forzoso.
Según datos proporcionados por la Oficina de Ayuda a la comunidad, sólo durante el año de
1998 se recibieron un total de 870 solicitudes.

5º) El Funcionario Consular cita a la persona obligada para que manifieste en qué forma
canalizará la Cuota, si dado el caso la persona demandada y obligada cumple con el citatorio,
el funcionarlo Consular elaborará una Acta de compromiso, que debe ser firmada por el
obligado, en la que se especificará la forma y el período en que cumplirá con la obligación; se
debe destacar que para canalizar este tipo de solicitud es necesario que exista una Embajada
o Consulado salvadoreño acreditado en el país en el que resida el Alimentante, de lo contrario
no puede realizarse ninguna acción; por otra, aún cuando exista una embajada debe
recordarse que los Cónsules y Embajadores no pueden interferir en la legislación interna del
país donde residan, si el citatorio da resultado, se puede canalizar la Cuota por vía de Money
Orders, los cuales son enviados por los Consulados a nombre de la Procuraduría General de la
República.

Un gran porcentaje de estos citatorios no tienen un final feliz ya que no se pueden localizar a
los obligados, puesto que se cambiará de domicilio y en otros casos de lugar de trabajo, otros
por problemas de legalidad en relación a su residencia, tienen temor de acudir a las Embajadas
o Consulados, lo cual dificulta la eficacia de estos Actos Administrativos.

Por último debe destacarse la actuación de Organismos Gubernamentales, como la Asociación


de Madres Demandantes de Cuotas Alimenticias, quienes conscientes de esta problemática,
han realizado esfuerzos a fin de inferir en Estado; para que tome acciones concretas que
resuelva no sólo el incumplimiento de cuotas dictadas accesoriamente en Sentencia de
Divorcio, sino de todas ya que lo importante es que la no observancia de lo establecido en la
resolución sea judicial, administrativa, o consensual entre las partes, vulnera derechos
irrenunciables de los menores de edad.

Para contribuir la Asociación recientemente presentó una propuesta al Procurador General de


la República, para que gestionara la aprobación y ratificación de un convenio entre Estados
Unidos de Norte América y El Salvador, conocido con el nombre de “Ley de Manutención”, el
cual resolvería el problema de Cuotas que deben ser cumplidas por Alimentante residentes en
ese país de la cual no tenemos mayor referencia por habernos sido imposible conseguirla.
Considérase oportuno el aporte de esta Asociación, ante la inactividad mostrada por el Estado
en buscar soluciones a este problema; no obstante creemos que sólo lo estaría minimizando ya
que hay otros países del mundo en los cuales también hay compatriotas obligados al pago de
Cuotas. Otra de las Acciones tomadas por esta Asociación, es la de enviar una corresponsal a
los Estados Unidos de Norte América, la cual se encarga de contactar a los obligados, y en
algunos casos se ha llegado a tomar acciones de hecho como lo son el de publicar la foto del
obligado, en los periódicos del país y de esa forma se ha hecho presión al padre, al punto en
que ha estado pronto a cumplir la obligación.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

(1) Pérez Buruca y Otros, “La Ejecución de las Sentencias en el Derecho Procesal de Familia”, Pág. 97, Tesis, Facultad de
Jurisprudencia y Ciencias Sociales, Universidad de El Salvador, 1996.
(2) Eduardo Couture, Fundamento del Derecho Procesal Civil, Pág. 437.
(3) Cabanellas, Guillermo. Diccionario Jurídico Elemental, Editorial Heliasta, primera edición, Buenos Aires, Argentina. Pág.
124.
(4) Hugo Alsina, Tratado Teórico Práctico de Derecho Procesal Civil y Comercial, Tomo V; Pág. 25.
(5) Ossorio, Manuel. Diccionario de Ciencias Jurídicas, Políticas y Sociales, Editorial Heliasta, Buenos Aires, Argentina, 1994.
Pág. 275.
(6) Chiovenda, José “Principios de Derecho Procesal Civil”, tercera edición, editorial Reus, S. A., Madrid, España, 1977, Tomo
I, Pág. 297.
(7) Cabanellas, Op. Cit. Pág. 141.
(8) Pérez Buruca, Op. Cit. Pág. 97.
(9) Cabanellas, Op. Cit. Pág. 279.
(10) Cabanellas Op. Cit. Pág. 281.
(11) Tomasino, Humberto, “El Juicio Ejecutivo en la Legislación Salvadoreña”, segunda edición editorial Proyecto, San
Salvador, El Salvador, Pág. 154.
(12) Arrieta Gallegos, Manuel, El Nuevo Código Penal Salvadoreño, Imprenta Nacional San Salvador, Pág. 53.
(13) Arrieta Gallegos, Manuel, El Nuevo Código Penal Salvadoreño, Imprenta Nacional San Salvador, Pág. 53.
(14) Órgano Judicial. Corte Suprema de Justicia. Revista Judicial 1994. Págs. 503, 505.
(15) Órgano Judicial. Op. Cit. Págs. 505, 506.
(16) Órgano Judicial, Op. Cit. Págs. 503, 504, 505.

CAPÍTULO V

IMPEDIMENTOS A LA EFECTIVA PROTECCIÓN DE ALIMENTOS


CUANDO EL OBLIGADO RESIDE EN EL EXTRANJERO

Ante la disolución del vínculo matrimonial, los menores siguen conservando el derecho de que
sus padres les proporcionen alimentos, para tener las posibilidades de alcanzar un desarrollo
integral, pero en muchos casos esa posibilidad se ve frustrada cuando el obligado a
proporcionar los alimentos, no se encuentra sometido a la jurisdicción de los tribunales de
nuestro país, ya que tiene su residencia en otro país diferente al nuestro; cuando esto sucede
lógicamente el menor se ve desprotegido y sus derechos se encuentran siendo afectados ya
que de no proporcionarse la Pensión Alimenticia, se le podría estar privando al menor de la
satisfacción de necesidades básicas, y máxime en aquellos casos en que se afecta a menores
que viven en condiciones de pobreza. Ante el incumplimiento de la Pensión de Alimentos,
existen muchos factores que inciden negativamente en su eficacia, a tales factores les hemos
dado el nombre en este capítulo de “Impedimentos” y los hemos dividido en dos grupos:
Impedimentos Materiales e Impedimentos Legales, basándonos para hacer dicha división en
las investigaciones que sobre el caso hemos realizado mediante las entrevistas hechas a
informantes claves de las Instituciones encargadas de darle cumplimiento a la Pensión de
Alimentos.

5.1 IMPEDIMENTOS MATERIALES.


El primer impedimento por el que atraviesa el efectivo cumplimiento de la Pensión de
Alimentos, según datos arrojados por la investigación de campo, lo constituye el hecho de que
el Demandado por alimentos no se encuentre residiendo en nuestro país, lógicamente no está
sujeto a la jurisdicción que ejercen nuestros tribunales de familia, y ante casos como este tales
Instituciones se ven imposibilitadas de realizar acciones que estén dirigidas a hacer efectivo el
cumplimiento de la Pensión de Alimentos para favorecer al menor que la necesita. Cuando el
Alimentante no reside en nuestro país y frente a él existe una sentencia de Divorcio en la cual
se ha dictado como aspecto accesorio el pago de una cuota de Alimentos, el sujeto encargado
de hacer que tal sentencia sea ejecutada en primer lugar el interesado y luego el Estado ya que
tal Sentencia constituye ley para las partes y estas tienen el derecho de que sea cumplida con
rigidez, por ello solo el Estado tiene el monopolio de la Justicia, y es éste quien debe garantizar
su cumplimiento por lo cual está en la obligación de crear todos los medios idóneos para lograr
la eficacia en el cumplimiento de la sentencia, más aún cuando se trata de Derechos que
atañen a menores y que el sujeto obligado no reside en el país.

Un número considerable de personas están necesitando que se les proporcione una cuota
alimenticia, para poder así satisfacer las necesidades que a diario se les presentan, pero hasta
la fecha y en base a las investigaciones las Instituciones se encuentran imposibilitadas para
actuar legalmente frente a casos como este ya que no cuentan con los medios logísticos que
les faciliten trasladarse más allá de nuestras fronteras y realizar las acciones pertinentes,
tampoco existen los recursos económicos necesarios, por tanto mientras esta situación
subsista y el Estado salvadoreño no realice las gestiones necesarias para resolver el problema
que nos aqueja, los derechos de los menores se verán desprotegidos con respecto al
cumplimiento de la Pensión Alimenticia, por el hecho de que Alimentante y alimentario residen
en diferentes países uno del otro.

El desconocer el domicilio del alimentante, es otro problema que alegan los administradores de
justicia en nuestro país como un impedimento más a la efectiva protección de la Pensión
Alimenticia, ya que al desconocer la residencia exacta del Alimentante se producen ciertas
dilaciones o ciertos entorpecimientos dentro del procedimiento para hacer efectivos el derecho
de alimento y dentro de los procesos en general, así por ejemplo no se podrían realizar actos
de comunicación como hacer saber la Sentencia que ha recaído sobre alguna de las partes, o
pedirle Conteste la demanda para los casos en que el proceso inicia, como también por
desconocerse el paradero y no poderse violentar el Derecho de Defensa del Demandado, los
Jueces optan en la mayoría de casos por no fijar la Cuota Alimenticia, procediendo a declarar
únicamente disuelto el vínculo matrimonios en los procesos de Divorcio y dejando a salvo el
Derecho de Alimentos y el cuido personal del menor. Las Instituciones encargadas de hacer
cumplir las cuotas de alimentos, alegan que este aspecto es un impedimento material, que
imposibilita la substanciación de los procesos en la mayoría de los casos, y específicamente en
casos como el que tratamos, en el que se necesita darle cumplimiento al aspecto accesorio de
la sentencia que decreta el divorcio, ya que a menudo, se conocen casos en que ni la parte
actora, ni el que representa al demandado proporciona los datos de la residencia exacta del
sujeto obligado a proporcionar la Pensión de Alimentos, a veces a través de las investigaciones
que realizan los tribunales de familia o los miembros de la PGR, en el territorio se determina el
país en donde se encuentra residiendo el obligado, no así el lugar exacto en donde tiene su
domicilio civil o el lugar en donde labora, para poder ser controlado en alguna medida, por vía
de consulado; ante una situación como esta nuevamente los tribunales de Justicia tropiezan
con un problema que les impide desarrollar su labor, no pudiendo así realizar de manera
efectiva el rol que el mismo Estado les ha delegado, el cual es darle aplicación a la ley, ya que
el desconocer la residencia exacta del Alimentante contribuye a que la obligación sea evadida
con mayor facilidad, y a menudo el sujeto a quien se le impone una obligación como la de
proporcionar una Pensión periódica que comúnmente se da en dinero, prefiere hasta
abandonar el lugar de trabajo con el fin de evadir la obligación. Ante situaciones como estas las
instituciones salvadoreñas encargadas de hacer efectivo el derecho de alimentos, no les queda
otro remedio que sujetarse a lo que les pueda proporcionar el sujeto interesado o en ciertos
casos, datos proporcionados por las embajadas salvadoreñas acreditadas en los diferentes
países con los que El Salvador tiene relaciones Diplomáticas, tales entidades llevan Registros
de los salvadoreños, que residen de manera permanente en estos países, sin embargo en los
casos en que el sujeto se encuentre residiendo de manera ilegal en el Estado extranjero será
más difícil su localización, ya que por temor a ser deportados, éstos no acuden a las
embajadas, situaciones reales que sólo contribuyen a que la obligación alimentaria sea evadida
con mayor facilidad por quien debe cumplirla, siendo el más afectado el menor que necesita se
le proporcione la prestación periódica que sea suficiente para cubrir los gastos de alimentación,
vestido, vivienda, educación, salud y conservación de esta.

Mientras este tipo de impedimentos no sean resueltos de forma eficaz, el derecho de alimento
de los menores en la legislación salvadoreña seguirá siendo uno de los más importantes
Derechos violados. Sin importar el tipo de Estado en el que se viva, el derecho de alimentos se
encuentra reconocido, dentro del mundo del derecho, debido a la gran importancia dentro de la
sociedad juega, en tanto que asegura el derecho a la vida; aunque es necesario señalar que
con todo y las regulaciones que dentro del mundo jurídico existe respecto del derecho de
alimentos, este comúnmente se ve afectado por la irresponsabilidad de los sujetos a quienes
en primer plano les corresponde hacer efectivo el mismo, para beneficio de los menores de
edad, tales personas son los padres de la criatura, los que debido al grado de cultura y
concientización que tienen, no comprenden lo delicado que son las relaciones familiares, y que
trae obligaciones serias, como la de aportar lo necesario a la familia y principalmente a los
menores que son quienes necesitan de mayores atenciones.

El bajo nivel de cultura que presentan sociedades como la nuestra, es atentatorio para el
Derecho de Alimentos, ya que son estos factores sociales, los que llevan a los alimentantes a
no darle la importancia que merece, en la que podría estar en juego la vida misma del niño.
Retomando lo que expresa Montero Duhalt (1), “De todos los seres humanos que pueblan la
tierra, el humano es uno de los que viene al mundo más desvalido y que permanece mayor
tiempo sin bastarse a sí mismo para subsistir. Alimento, abrigo, techo e innúmeras atenciones y
cuidados necesita el infante para sobrevivir, desde antes de su nacimiento y durante los largos
años que se lleva la formación integral del hombre”, tal como lo expresa Duhalt (2), el hombre
es de los seres que más desprotegidos llega al mundo y de los que más atenciones necesitan
durante bastante tiempo de su vida, y el proporcionar los alimentos es una de las atenciones
principales que aseguran al ser humano su desarrollo integral, es por ello que el Estado no
debe dejar de lado la importancia que tiene el llegar a crear una cultura amplia y firme sobre
este aspecto, ya que para muchos autores el nivel de conciencia y el grado de cultura que cada
sujeto posee juega un papel determinante al momento de asumir la responsabilidad que como
miembro de una familia le corresponde.

La maternidad y la paternidad, los roles del hombre y mujer dentro de la pareja y en la familia,
así como en la sexualidad son analizados desde una óptica en la que el modelo de familia
nuclear continua siendo el predominante, en este sentido las mujeres se juzgan por su
condición de “Buenas Madres prestas a mantener y a cuidar a sus hijos y se considera buen
padre al hombre que provee lo necesario para el mantenimiento de estos”, por eso la Cuota
Alimenticia es percibida sobre todo como una forma de concretar, con el apoyo del Estado, el
cumplimiento del rol proveedor al que los padres están obligados a proporcionar.

De lo antes dicho se puede afirmar que una de las formas de erradicar la irresponsabilidad de
los sujetos obligados a proporcionar la pensión de alimentos, es una masiva educación hacia
los ciudadanos, la cual consiga concientizar a los diferentes grupos de personas acerca de las
consecuencias que acarrea el formar una familia o traer al mundo a inocentes criaturas, cuando
no se cuenta con los medios necesarios para sostener una responsabilidad de este tipo.

A través de la investigación de campo realizada y por medio del estudio de procesos y en base
a lo declarado por agentes del sistema judicial, se pudo comprobar que el grueso de personas
que incumplen con la Pensión Alimenticia son personas que carecen de suficientes recursos
económicos y que poseen un bajo nivel de cultura y concientización acerca de los problemas
sociales.

Las Instituciones encargadas de hacer efectivo el cumplimiento de la Pensión de Alimentos en


nuestro país, no cuenta con los medios legales y los recursos económicos necesarios para que
tal prestación se haga eficaz, y se pueda encontrar un canal o un conducto idóneo por el cual
se haga concreta esa prestación alimenticia. Se dice que no cuenta con esos medios, ya que
en el problema planteado es menester entablar acciones que rebasen la jurisdicción de los
tribunales de justicia de nuestro país, por tanto las erogaciones económicas son mayores que
en los casos en que el cumplimiento de la obligación alimenticia se logra estando ambas
partes, tanto actor como demandado, dentro del país, no así cuando estos residen en
diferentes países uno del otro, ya que el cumplimiento de la Pensión de Alimentos se torna más
difícil de hacer efectivo.

Las instituciones encargadas de realizar esta labor en nuestro país no cuentan con los recursos
económicos; así como tampoco con los recursos humanos calificados y los recursos materiales
y técnicos, impidiéndoles lógicamente desarrollar un buen trabajo, situaciones que también
agravan el incumplimiento de la Obligación Alimenticia.

En cuanto a los recursos humanos, nuestras instituciones de gobierno, no cuentan con


suficiente personal para hacerle frente al creciente problema de exigencias de Pensión
Alimenticia, los tribunales de familia en El Salvador son muy pocos y el personal muy reducido,
al punto de que en la mayoría de los tribunales de familia sólo se encuentra una trabajadora
social laborando, la cual se encarga de realizar estudios socio-económicos a las personas que
deben proporcionar alimentos y a las personas a quienes se les proporcionara tales, para
poder determinar la capacidad y la necesidad de estos; este personal no es capaz de sacar
adelante todo el trabajo que tiene de procesos antiguos, procesos pendientes y los nuevos, que
a diario llegan a los tribunales, haciéndosele imposible desempeñar un trabajo eficiente acorde
a las exigencias de la sociedad, eso solo como un ejemplo del problema por el que pasan
nuestros tribunales de justicia, y si a todo ello le sumamos la dificultad y lo costoso que
representa trasladar un equipo multidisciplinario al extranjero, a fin de evaluar la capacidad
económica real del Alimentante, veríamos entonces, que nos encontramos en verdadero
problema jurídico familiar.

Por otra parte la PGR presenta problemas serios en cuanto al personal con que cuenta,
quienes tienen que atender a un número exagerado de personas que reclaman alimentos u
otro tipo de problemas familiares, por lo que se les hace más difícil tratar de hacer cumplir una
cuota de Alimentos, en la que deudor acreedor se encuentran radicados en diferentes países y
sujetos a dos jurisdicciones, representa también impedimento el hecho de que en la mayoría de
casos de Sentencias de Divorcio en las que se ha fijado Alimentos las personas interesadas no
acuden a buscar los servicios de la procuraduría, por lo dilatorio que resulta las tramitaciones y
en otras veces por la falta de asesoría del interesado, a bien por la mala atención.

Aunado, a lo anterior, nos encontramos con que la Procuraduría General no cuenta con los
medios económicos para contratar más personal que se pueda encargar de realizar todas las
diligencias tendientes a recopilar la información necesaria para hacer que el Alimentante
cumpla tal obligación, al hablar de información necesaria nos estamos refiriendo a aspectos
como, la residencia del Alimentante, el salario que percibe, los bienes que posee, si posee
bienes en nuestro país, el lugar exacto en donde labora, etc. Datos que son indispensables
para pretender llevar a cabo la Ejecución de la Sentencia de Divorcio en su aspecto accesorio
de Alimentos; ya que todo ello ocasionaría al Estado la erogación de recursos económicos, de
los cuales no estará en capacidad de proporcionarlos, tomando en cuenta la situación que
atraviesa nuestro país. En cuanto a los recursos materiales hay mucho que decir, referente a
las Instituciones encargadas de hacer efectiva la prestación de alimentos, los Tribunales de
Familia, que solo son cuatro en la ciudad de San Salvador, no cuentan con el suficiente equipo
necesario para realizar las diligencias útiles de investigación, como por ejemplo suficientes
medios de transporte, computadoras y acceso a vías de comunicación como la Red de Redes
Internet, y que a estas alturas de la tecnología existen en muchos Juzgados en donde no se
proporciona este servicio y más en algunos Tribunales de menor jerarquía, afecta al gran
porcentaje de personas que se acercan a los tribunales de familia a exigir se les resuelva los
problemas suscitados por relaciones de familia.

5.2 IMPEDIMENTOS LEGALES

Entre tantas disposiciones sobre Alimentos, nuestro legislador, no se percató del caso en que
al reclamarse una pensión Alimenticia, el sujeto que estuviese obligado a proporcionarla, no
tuviera su residencia habitual en nuestro territorio y que por tanto estuviera sujeto a otra
jurisdicción, quedándose corto en ese aspecto al no establecer al menor una base legal de
donde nuestros Jueces pudiesen apoyarse para exigir la cuota, existiendo en tal caso un vacío
de ley que nuestros Jueces han señalado como un primer impedimento a la efectiva protección
de la Pensión Alimenticia. Vacío que solo podrá ser resuelto en la medida en que nuestros
legisladores se interesen por crear normativa interna al respecto y de no ser así, ratificar una
serie de convenciones que sobre Alimentos, diferentes Estados de las cuales se hará más
adelante haremos un estudio.

Los convenios y tratados internacionales cuando son suscritos y ratificados por un Estado,
según la doctrina estos pasan a formar parte de las leyes internas del país que han formado
parte en la firma y ratificación del tratado, tales Convenios o Tratados Internacionales pasan a
formar parte importante dentro de la jerarquía de las normas jurídicas existentes dentro del país
y el nuestro no es la excepción, ya que cuando el Estado salvadoreño ratifica un tratado
internacional este efectivamente se convierte en ley para los habitantes de la República y
ocupa un lugar especial dentro de la jerarquía de las Normas Jurídicas, ya de existir conflicto
entre la ley secundaria y el Tratado, prevalecerá siempre el Tratado, y este solo se encuentra
subordinado a la norma primaria de todo el ordenamiento jurídico, es decir la Constitución,
conforme lo establece el artículo 144 Cn.

Las Convenciones y Tratados a diferencia de la Ley Interna, acarrea obligaciones recíprocas


para los demás Estados partes que han ratificado el Convenio o Tratado, en tal sentido todos
los países se encuentran en la obligación de cumplir y hacer cumplir lo estipulado, teniendo a la
vez las posibilidades de hacer uso de todos los derechos y facultades que en estas leyes se
expresan.

Ello es importante, ya que en el caso que nos ocupa, no existe ningún instrumento jurídico
específico en materia de Alimentos que faculte a los Juzgadores a ejercer acciones concretas
de poder para hacer efectiva la prestación, o a buscar el auxilio internacional, siendo éste, otro
de los impedimentos a los cuales se enfrentan los Administradores de justicia al momento de
hacer efectivo el cumplimiento de la Obligación Alimenticia.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

(1) Montero Duhalt, Sara. “Derecho de familia, Editorial Porrúa. República de Argentina, 1994. Pág. 2.
(2) ÍDEM.
CAPÍTULO VI

INSTRUMENTOS JURÍDICOS INTERNACIONALES ADOPTADOS POR OTROS ESTADOS


PARA
RESOLVER EL PROBLEMA DEL CUMPLIMIENTO DE LA PENSIÓN ALIMENTICIA
CUANDO EL
DEUDOR DE ESTA RESIDE EN PAÍS DIFERENTE AL DEL ACREEDOR.

El análisis que en el presente capítulo se hará sobre las Normas de Derecho Internacional
Privado, es a nuestro criterio muy importante y trascendental para la realidad social que
nuestro país atraviesa con respecto a la Prestación de Alimentos, cumplida en el extranjero, ya
que el contenido de las normas que en adelante comentaremos, viabiliza la solución al
problema de nos ocupa.

El problema de Alimentos con elementos extranjeros, ha sido estudiado por autores de


diferentes Estados, no así por los nuestros; atendiendo el significativo número de casos y
reclamaciones que sobre los mismos, se hacen en la actualidad. Resulta un problema cuando
un reclamante de Alimentos, se encuentra en un país diferente al de aquel a quien por Ley se
ha obligado a cumplir el pago de una prestación, ya que se torna imperioso definir el régimen al
cual ha de estar sujeto el pago de los Alimentos. Eduardo Telleche Bergman (1) ha formulado
dos teorías, con las cuales pretende dar solución al problema. La primera, denominada
TERRITORIALISTA supone que las normas del país donde los alimentos deben ser pagados,
se apliquen inmediata y necesariamente, excluyendo toda actuación de norma extranjera;
agrega Bergman, que eso a menudo conduce a soluciones injustas, ya que en la mayoría de
casos no se busca la cooperación Internacional quedando insatisfecho el derecho del
reclamante, ello como consecuencia de la soberanía y la territorialidad de las leyes del Estado.

(1) La Convención ha sido ratificada por: Alemania Federal, Argentina, Brasil, Ceilán, Checoslovaquia, China, Dinamarca,
España, Hungría, Israel, Italia, Marruecos, Mónaco, Portugal, República Centro Africana, Santa Sede, Suecia y Yugoslavia.

Por otra parte, Bergman formula la tesis INTERNACIONALISTA (2), la cual permite la
protección del Alimentario, mediante la cooperación y solidaridad internacional, en tanto que
permite la solución en conjunto, del problema de alimento involucrando a varios Estados
interesados; es decir aquellos en los que residen el Alimentante y el Alimentario, uno para
percibir la cuota de alimentos y otro para facilitar y posibilitar los medios a través de los cuales
será satisfecha la Obligación.

De lo anterior concluimos que el problema de Alimentos no es un problema interno de los


países, ni privativo del nuestro sino un problema que ha trascendido la frontera de la mayoría
de estados al punto de convertirse en uno de los principales objetos de regulación del
DERECHO INTERNACIONAL PRIVADO en la actualidad; prueba de ello son los Instrumentos
Jurídicos que a continuación estudiaremos.

6.1 CONVENCIÓN DE LAS NACIONES UNIDAS SOBRE OBTENCIÓN DE ALIMENTOS EN


EL EXTRANJERO, New York el 20 de junio de 1956.

Este Instrumento Jurídico (3) plantea la importancia del derecho de alimento y reconoce la
necesidad de que el mismo sea garantizado de la mejor manera posible.

La finalidad de esta convención es facilitar a una persona a la cual denomina “DEMANDANTE”


que se encuentra en el territorio de una de las partes contratantes (4), la obtención de los
alimentos que pretende tener derecho a recibir de otra llamada “DEMANDADO”, que está
sujeto a la jurisdicción de otro Estado parte. Esta finalidad se persigue mediante los servicios
de los Organismos llamados Autoridades Remitentes e Instituciones Intermediarias, y está
contemplada en el artículo 1 de dicho Instrumento Jurídico.

La observación que a este artículo se le puede hacer es que se omitió hacer una definición de
las categorías de personas con derecho a alimentos, describiéndose al Demandante,
simplemente como la persona que pretende obtener de la otra, aquellos, y por aplicación de lo
que describe el artículo 6 párrafo 3º, cabe considerar que: “La ley del Estado del Demandado,
inclusive el Derecho Internacional privado de ese Estado será el que determine todo lo relativo
a la legitimación y el Derecho de percibir alimentos, por parte de la persona que las requiere”,
ello significa que al ser aplicado el Derecho de aquel Estado (Requerido) podría en algún
momento afectar los derechos del Alimentario, en caso de que las normas de aquel Estado
fueran menos generosas que la del Estado en donde posee su residencia habitual el
Alimentario.

Carlos A. R. Lagomarsino (5) señala, que el principio que inspira la aplicación de esta
Convención, es el principio Rationi Loci, lo que significa que la sola presencia del actor en un
Estado parte de la presente convención legitima su actuación. Y con referencia al demandado
es menester que esté sujeto a la jurisdicción del otro contratante, lo cual puede surgir no sólo
de las conexiones personales del domicilio, de la residencia o de la nacionalidad, sino de las
circunstancias que revistan la condición de propietario o poseedor de bienes sitos en el
territorio de dicho Estado.

El Art. 2 de la convención expresa que será la parte contratante quien designe a su arbitrio la
Institución que servirá de Autoridad Remitente, o el Organismo público o privado que servirá
para que ejerza las funciones de Institución Intermediaria, tales asignaciones serán hechas por
las partes contratantes al momento de ratificar o adherirse a la convención (Art. 2 Párrafos 1 y
2).

En su párrafo tercero el Art. 2 de la Convención en estudio, expresa que las designaciones


hechas conforme a lo dispuesto precedentemente, se comunicarán sin demora al Secretario
General de las Naciones Unidas, y finalmente en el párrafo cuarto del mismo artículo se señala
que las Autoridades Remitentes e Intermediarias se podrán comunicar directamente con las
Autoridades Remitentes e Intermediarias de las demás partes contratantes, facilitando en tal
sentido a cualquiera de las partes contratantes los medios idóneos para poder hacer concreta
una Pensión de Alimentos, ya que al existir comunicación directa entre Autoridades Remitentes
e Instituciones Intermediarias de ambos Estados, se está beneficiando al Estado que reclama
la Cuota Alimentaria, en tanto que así puede pedir se le investigue y proporcione los datos
necesarios acerca del demandado, tales como lugar de trabajo, ocupación, nivel de ingresos y
egresos, números de bienes inmuebles que posee en aquel Estado, etc.

SOLICITUD A LA AUTORIDAD REMITENTE, cuando la persona que solicita alimentos se


encuentra en el territorio de una de las partes Contratantes y el Alimentante está sujeto a la
Jurisdicción de otro Estado Parte, tiene el derecho de presentar una solicitud al Ministerio de
Justicia, del país en donde se encuentra el demandado por alimentos, tal institución reviste el
carácter de Autoridad Remitente encargadas de obtener los Alimentos, tal solicitud debe
ajustarse, según lo prescribe el inciso 4º del Art. 3, de la Convención a los siguientes recaudos
o parámetros:

a) Expresar el nombre y apellido del actor, su dirección fecha de nacimiento, nacionalidad y


ocupación y, en su caso el nombre de su representante legal;

b) Indicar el nombre y apellido del demandado y, en la medida que sean conocidos por el
accionante, sus direcciones durante los últimos cinco años, su fecha de nacimiento,
Nacionalidad y ocupación;

c) Efectuar una exposición detallada de los motivos en que se funda la pretensión del
demandante y del objeto de ésta y cualesquiera otros datos pertinentes, tales como los
relativos a la situación económica y familiar de las partes.

De la lectura anterior vemos que se tratan de presupuestos que hacen al contenido de una
demanda propia de los procesos de conocimiento, donde se individualizan los justiciables, se
precisa el objeto mediato de la pretensión, y se satisface la carga procesal atingente a la
doctrina de la substanciación, explicando los hechos que dan sustento a aquella.

Dicha solicitud según el Art. 3 Inc. 3º, debe ir acompañada de:

a) La prueba documental que haga relación a la Prestación Alimentaria;

b) Un poder a favor de la Institución intermediaria para poder actuar en nombre y en


representación del actor y/o para sustituirlo a un tercero con ese objeto, y

c) La fotografía del accionante y de ser posible la del demandado.

El cumplimiento de estos recaudos deben ser cuidados por la Autoridad Remitente, la que
viene a cumplir una verdadera asistencia judicial que se proyecta a nivel extra nacional, en
miras a posibilitar el acceso a la jurisdicción de otro país distinto al del que demanda alimentos,
removiendo los obstáculos que frecuentemente afecta al sujeto de más bajo recursos,
lógicamente es en este caso el Alimentario que en muchas ocasiones no puede costear los
gastos de un Abogado particular para que le diligencie el Proceso especial de Alimentos, que
tendrá que trascender las fronteras del país de residencia habitual de alimentarlo.

TRANSMISIÓN DE DOCUMENTO, presentada la solicitud ante la Autoridad Remitente previo


el cumplimiento de todos y cada uno de los requisitos formales que se encuentran consagrados
en el Art. 3 de la Convención, Organismo transmite la demanda y toda la documentación que la
acompaña, a la Institución Intermediaria del Estado del accionado, ello en base a lo que se
establece en el Art. 4 Incisos 1º y 2º.

Además, este Organismo Remitente, también puede emitir opinión sobre los méritos de la
demanda, asimismo puede exteriorizar recomendación para que se le conceda asistencia
jurídica gratuita y exención de costas al sujeto que pide se le haga efectiva una Cuota
Alimenticia, tales facultades se las otorga la convención en el Inc. 3º del Art. 4.

FUNCIÓN DE LAS INSTITUCIONES INTERMEDIARIAS: las Instituciones Intermediarias,


actuando siempre dentro de las facultades que el accionante le haya conferido, deben adoptar
todas las medidas apropiadas para obtener el pago de los alimentos (Art. 6 Inc. 1º).

Este aspecto es de mucha relevancia para el problema de alimentos que vivimos, ya que la
convención faculta y a la vez exige a la Institución Intermediaria, que realice todas las acciones
encaminadas a asegurar el pago de alimentos, lo que beneficia al accionante, es decir al
alimentario que reclama el cumplimiento de su derecho de Alimentos, teniendo a su vez un
límite tal Institución Intermediaria, los cuales se traducen en las facultades que el actor de la
pretensión le haya dado por medio de la solicitud, de ahí que tal Institución se limitará
únicamente a resolver lo que el actor, es decir el Alimentario quiera que le resuelvan, no
teniendo este Organismo mas facultades para ir más allá de lo que el demandante desea.

LEY APLICABLE: sin perjuicio de las normas de derecho material que nutren a esta
convención y que tienden a satisfacer las necesidades de Alimentos, las relaciones Jurídicas
vinculadas con ordenamientos legales pertenecientes a distintas soberanías, el Art. 6 Inc. 3º,
prevé como norma de armonía, que en caso de conflicto de leyes “La ley aplicable a las
resoluciones de las acciones de alimentos y de toda cuestión que surja con ocasión de la
misma, será la ley del Estado del demandado, inclusive el Derecho Internacional Privado de
ese Estado”.

De lo anterior puede decirse que esta Convención ha sido precavida al respetar el Principio de
Soberanía de los Estados, en tanto que expresamente introduce en su texto una norma que
llegara a armonizar cualquier conflicto de ley que pudiera suscitarse al tratar de hacer efectivo
el derecho de alimentos de un sujeto, invocando las leyes del Estado en el que el Alimentario
posee su residencia habitual, estableciendo ante tal situación una norma que resuelva el
problema.

EXHORTOS: Algo también importante en esta Convención, es el hecho de que se prevé a su


vez, la posibilidad del Auxilio Judicial Internacional, que se pudiere requerir por el Tribunal que
conozca el proceso especial de alimentos, así por ejemplo podría librar exhorto para obtener
mayores elementos de juicio al tribunal competente de la otra parte contratante o a cualquier
otra autoridad o institución designada por el Estado parte en cuyo territorio haya de
diligenciarse el exhorto, así lo dice el artículo de la Convención.

En tal caso y para garantizar el derecho de defensa y el principio de publicidad que ante los
Actos Judiciales exige la Ley; la Autoridad requerida deberá hacer saber a la Institución
intermediaria, a Autoridad Remitente que corresponda y al demandado la fecha y el lugar en
donde hayan de practicarse las diligencias solicitadas.

El Art. 7 en su literal c, recomienda que los Exhortos; deban cumplirse con diligencia,
Prescribiendo que si a los cuatro meses de recibido un Exhorto por la Autoridad Requerida no
se hubiere diligenciado, deberá la Autoridad Requerida comunicar a la Autoridad Requirente;
las razones a que obedezca la demora o la falta de cumplimiento.

Finalmente, desde el ángulo de los límites al auxilio judicial Internacional se prevé que la
referida tramitación del exhorto sólo podrá denegarse cuando:

a) No se hubiere establecido la autenticidad del documento;

b) El Órgano Judicial exhortado juzgare que la tramitación del mismo menoscaba su soberanía
o su seguridad, Art. 7 lit. “e”.

Con lo anterior, la Convención es sabia al establecer este precepto, en tanto que protege
nuevamente la Soberanía del Estado Requerido, (Lit. “b”), y garantiza la autenticidad de las
actuaciones Judiciales, para que no haya lugar a ningún tipo de falacia intentada por cualquiera
de las partes interesadas en el negocio jurídico (Lit. A).

Es muy importante el numeral 3º del Art. 9, ya que en él se establece la gratuidad del servicio
que prestarán las Instituciones encargadas de realizar los trámites para la obtención de los
alimentos, tal norma dispone lo siguiente:

“Las Autoridades Remitentes y las Instituciones Intermediarias no percibirán remuneración de


ninguna clase por los servicios prestados de conformidad con esta Convención”, siendo esta
una disposición muy conveniente para la parte actora, en tanto que no todos poseen capital
suficiente como para poder cubrir los gastos que una Institución como esta tendría que erogar
para alcanzar el objetivo del actor, tal es hacer efectiva la obligación alimentaria que tiene que
satisfacer un sujeto que radica en país diferente del que demanda, por lo que no está demás
esta disposición dentro de la Convención y más aún es un buen incentivo para la parte
reclamante, el saber que puede poner en movimiento su derecho de acción, en país distinto al
de su residencia, sin tener que aportar capital de su bolsillo, ni tener que afrontar el temor de
que al erogar recursos económicos personales, no se obtengan los resultados deseados y
frenar con ese supuesto la posible acción que iniciaría el procedimiento especial de obtención
de alimentos, que como obligación alimentaria le corresponde aportar a un sujeto denominado
Alimentante.

TRANSMISIÓN DE SENTENCIAS Y OTROS ACTOS JUDICIALES: desde el horizonte de la


cooperación Internacional esta convención no sólo se refiere a los Exhortos, en su Art. 7, sino
también abarca la transmisión de sentencias y otros actos Judiciales, emanados de un Tribunal
competente de las partes contratantes, que haya intervenido en materia de alimentos, en ese
sentido la Autoridad Remitente transmitirá a solicitud del actor, y respetando lo que dispone el
Art. 4 de la presente, cualquier decisión provisional o definitiva, o cualquier otro acto Judicial en
materia de Alimentos; que beneficiare al alimentado, a los fines de su ejecución o su
cumplimiento.

Es decir que con prescindencia del procedimiento transnacional para obtener alimentos por los
organismos previstos en esta Convención (Arts. 2 y 4), se contempla la situación susceptible de
configurarse, cuando el acreedor alimentario cuenta con una Sentencia Definitiva o Resolución
Provisional de Alimentos, u otro acto Judicial en la materia, y pretende ejecutarlos en el
extranjero, en cuyo caso puede solicitar su transmisión por medio de la Autoridad Remitente
hacia el Estado Requerido, así se encuentra plasmado en el Art. 5 No. 1º.

La anterior disposición prácticamente encierra nuestro caso, en tanto que establece que ante la
existencia de una resolución Judicial, provisional, o cualquier acto en materia de Alimentos, el
interesado, lógicamente el Alimentario o su representante, podrá por medio de la Autoridad
Remitente solicitar al Estado en donde posee la residencia habitual el deudor Alimentario, que
haga efectiva en su propia jurisdicción una sentencia o resolución dictada en el Estado parte en
donde posee su residencia habitual el demandante, siendo en tal sentido una forma muy
sencilla de hacer efectivo el cumplimiento de una Sentencia de Divorcio, de la cual se exige se
haga efectivo el aspecto accesorio de Prestación de Alimentos, y encontrando en esto una
posible solución al problema por el que atraviesa una multitud de personas en nuestro país, y
sin lugar a dudas en muchos otros países alrededor del nuestro.

Lo anterior, como ya queda apuntado es otra vía más, que es concedida al peticionario para
favorecer la extraterritorialidad de una decisión jurisdiccional, y en efecto si el demandante
contare a su favor con una sentencia judicial contra el Alimentario que se encuentra sujeto a la
jurisdicción de otro Estado Parte, tiene la facultad de activar la vía alterna que se le es dada por
esta Convención, para hacer efectiva sus pretensiones, ello en base a lo que establece el Art. 5
No. 3º, y el que a la vez nos da las siguientes alternativas:

a) Iniciar el proceso especial de exequatur, es decir el reconocimiento y ejecución de la


obligación en el Estado en donde se pretende obtener la fuerza ejecutoria de la Sentencia.
b) Presentarse ante la Autoridad Remitente a los fines de que esta haga valer la sentencia o
resolución judicial recaída en un tribunal competente de cualquiera de los Estados Partes.

En este último supuesto la Autoridad Remitente puede: a) considerar que la Sentencia o


Resolución Judicial Alimentaria constituye un equivalente a la solicitud para obtener alimentos
ante el órgano del Estado parte ante el cual el sujeto condenado se hallare sujeto a su
jurisdicción, conforme lo disponen los Arts. 4 y 6; o bien b) solicitar a través de la Institución
Intermediaria el Reconocimiento y Ejecución de la Sentencia o Resolución judicial dictada, es
decir a través del Exequatur, aunque es necesario aclarar que el procedimiento a observar en
estos casos se rige por la ley del Estado demandado.

Con respecto a este punto de la transferencia de decisiones y actos judiciales, podemos decir
que de cierta manera sustituye o complementan los documentos de los que habla el Art. 3, de
los que deben acompañarse con la solicitud para obtener los alimentos, siendo suficiente la
presentación de la actuación judicial en donde se condene o se encuentre plasmada la
obligación del Alimentante.

MODIFICACIÓN DE DECISIONES JUDICIALES, es importante agregar como un último punto


relevante de esta convención el hecho de que la misma es aplicable también a los casos en
donde lo que se busca es la modificación de una sentencia judicial dictada en un procedimiento
especial de alimentos. Así lo expresa el Art. 8 de la Convención, pues habrán casos en que el
demandante pedirá se modifique, se aumente, o se disminuya en la parte de la Cuantía
Alimenticia una sentencia judicial, en este supuesto la convención ha establecido esta norma
para poder ser invocada por la parte actora, si es que su pretensión se encuadra en la misma.

6.2 CONVENCIÓN SOBRE LAS LEYES APLICABLES A LAS OBLIGACIONES


ALIMENTARIAS PARA MENORES. La Haya, 24 de octubre de 1956.

La convención de La Haya sobre La Ley Aplicable a las Obligaciones Alimentarias para


Menores, del 24 de octubre de 1956 (6), se dice que fue inspirada por la necesidad de
establecer disposiciones comunes sobre el problema de Alimento cumplidos en el extranjero.
La Convención sólo consta de 12 artículos, y su contenido no es muy profundo con respecto al
tema de Alimentos, si no que esta, plantea algunas reglas ante la formalidad de los
procedimientos y parámetros generales sobre la ley que se aplicara en caso de existir conflicto
de ley, así el Art. 1 prescribe que la ley de la residencia habitual del menor determinará si
puede reclamar alimentos, en qué medida y a quién (párrafo 1).

El mismo artículo añade que en caso de cambio de residencia habitual del menor, la ley de la
nueva residencia será aplicable a partir del momento en que se haya efectuado el cambio
(párrafo 2).

Dicha ley regirá igualmente la cuestión de saber quién se encuentra legitimado para intentar la
acción alimentaria y cuáles son los plazos para deducirlas (párrafo 3). Algo importante de esta
Convención es que aporta su propio concepto de menor, calificando como tal a toda aquella
persona que posea el estado civil de soltero y aún no haya cumplido los veintiún años de edad,
al analizar esta norma y lo que expresa el Art. 5 de la misma Convención se puede extraer que
el ámbito de aplicación, queda limitado al derecho alimentario entre descendientes menores y
ascendientes, o sea en línea recta quedando en tal sentido excluidas las relaciones entre
alimentarios colaterales.

El Art. 2 de la Convención, deja a salvo el derecho de los Estados partes, para que estos
puedan aplicar su propia ley, en los casos siguientes:

a) Si la demanda se deduce ante autoridad de ese Estado;

b) Si la persona a quien los alimentos son reclamados así como el menor, tienen la
nacionalidad de ese Estado; y,
c) Si el demandado tiene su residencia habitual en ese Estado.

Por otra parte, y ante las disposiciones precedentes, en caso de que la ley del Estado en donde
el menor posee su residencia habitual niega rotundamente la percepción de alimentos a favor
del menor, se aplicarán en tal situación la ley del Estado que promueve la acción, según lo
establece el Art. 3, siendo esto una norma subsidiaria ante el hecho de encontrarse
desprotegido el menor alimentario por no reconocerse el derecho de alimentos en aquel Estado
en donde el demandado posee su residencia habitual, aplicándose ante ello las normas
invocadas por el país Requirente, protegiendo y asegurando así el derecho que al menor
alimentario le corresponde.

A su vez, se recoge en el Art. 4, como límite a la aplicación del derecho extranjero, la situación
que se produciría cuando sea totalmente incompatible la ley del Estado Requirente con la ley y
el orden público del Estado Requerido, en tal caso no podría ser aplicable la ley que invoque el
estado Requirente, ya que de no respetar tal precepto se estaría afectando la Soberanía del
Estado Requerido y podríamos vernos involucrados en otro problema de mayor trascendencia.

Por otra parte la Convención en su Art. 6, expresa que tales disposiciones solo podrán ser
invocadas y aplicadas única y exclusivamente entre Estados partes, lo que nos deja a nosotros
sin ninguna opción para pretender invocar estas normas de derecho Internacional Privado, ante
un problema como el que abordamos en este trabajo.

Finalmente de la lectura del Art. 5 de la Convención nos enteramos que las decisiones recaídas
con motivo de las obligaciones alimentarias no prejuzgan sobre las cuestiones de filiación y de
las relaciones familiares entre deudor y acreedor, así lo dice el párrafo 2 de dicha disposición.

Las anteriores disposiciones legales son a nuestro criterio las que mayor importancia revisten
al problema que planteamos, en tanto que son las normas que podrían en un determinado
momento servir de base legal para reclamar mejor derecho ante una demanda de alimentos,
por un sujeto que se encuentre en uno de los Estados partes y que necesita se le proporcione
una cuota alimentaría, necesidad básica que es indispensable para todo menor, especialmente
para aquellos que no cuentan con los medios mínimos de subsistencia.

6.3 CONVENCIÓN SOBRE RECONOCIMIENTO Y EJECUCIÓN DE SENTENCIAS


RELACIONADAS CON OBLIGACIONES ALIMENTARIAS PARA MENORES. La Haya, 15 de
Abril de 1958.

La Convención de La Haya sobre Reconocimiento y Ejecución de Resoluciones concernientes


a las Obligaciones Alimentarias para Menores (7), prácticamente viene a complementar a la
convención del 24 de octubre de 1956 sobre la ley aplicable a las Obligaciones Alimentarias
para menores.

El objeto de esta Convención queda delimitado en el Art. 1 de la misma, el cual establece que
esta tiende a asegurar el Reconocimiento y Ejecución recíprocos, por los Estados contratantes,
de las resoluciones o sentencias de alimentos, de carácter Internacional o Interno, a favor de
menores matrimoniales o extramatrimoniales, adoptivos, de Estado civil soltero y que no
hubieren cumplido veintiún años de edad.

En el Art. 11 de la Convención, se establece que ninguna disposición puede ser obstáculo, al


derecho del acreedor alimentario de invocar otros ordenamientos aplicables a la ejecución en
cuestión, así sea en virtud del derecho interno del país Requirente o del país de la sede de la
autoridad de la ejecución, o bien en razón de los términos de otra convención en vigor entre los
Estados Partes.

La disposición anterior es muy importante en el sentido de que protege al Acreedor Alimentario,


dándole expresamente el derecho de que puede invocar a su favor otras leyes que lo respalden
para hacer afectiva una Sentencia o Resolución Judicial sobre materia de alimentos, ya sea
que la ley este vigente en el Estado sede de la ejecución, en el derecho interno del Estado que
emitió la resolución, o cualquier otra Convención o ley que se encuentre en vigor entre los
Estados partes, por lo que es muy beneficioso a la parte Actora.

Sentado lo que antecede señalamos que los presupuestos a observar para reconocer o
declarar Ejecutoriadas las Sentencias en los otros Estados Contratantes, sin que ello implique
revisión de fondos de la cuestión, están determinados en el Art. 2 del modo siguiente:

a) Debe emanar de una Autoridad competente según las disposiciones de esta convención.

b) La parte demandada debe haber sido debidamente citada o representada, según la ley del
Estado donde ha sido juzgado el caso; sin embargo, el reconocimiento o la ejecución podrán
ser rehusado si, en vista de las circunstancias de la causa, la autoridad de la ejecución estima
que la parte incompareciente, no tuvo conocimiento del procedimiento y no pudo defenderse.

a) La decisión debe haber pasado en autoridad de cosa juzgada en el Estado en que se ha


pronunciado.

No obstante, las decisiones de ejecución provisorias a las medidas provisionales, aunque


fueren susceptibles de recursos, podrán ser declaradas Ejecutoriadas por la Autoridad de
Ejecución, si resoluciones análogas a esta puedan ser ejecutadas en el Estado de la Autoridad
Requerida, así lo establece el Art. 2 de la Convención;

b) La Resolución no debe ser contraria a otra pronunciada sobre el mismo objeto entre las
mismas partes, en el Estado en donde se solicita el Reconocimiento o la Ejecución.

Es decir que tal resolución debe guardar y estar acorde al principio de singularidad de la
sentencia.

Así mismo dicho reconocimiento y ejecución podrán ser rehusados, si antes del
pronunciamiento de la decisión, existía litispendencia en el Estado en donde hubiere sido
invocada;

c) La sentencia no debe ser manifiestamente incompatible con el orden público del Estado
requerido.

Recordemos que el límite a la exclusión de una Sentencia so pretexto de la violación del orden
público es de carácter excepcional, y por tanto de interpretación restrictiva, es decir que ello no
será la regla general, únicamente en determinados casos.

El Art. 3 determina la competencia en materia Internacional, sobre qué Autoridad puede ser
acta para llevar a cabo la Ejecución y Reconocimiento de la Sentencia de Alimentos,
apoyándose para deducir la competencia en los siguientes parámetros:

a) Sobre la base de la residencia habitual del deudor;

b) Sobre la base de la residencia habitual de acreedor, o

c) Sobre la base de la sumisión expresa o tácita que el deudor alimentario haya hecho sobre la
competencia a la que se obliga a someterse, o dicho en otras palabras, sobre la jurisdicción a
la que el obligado ha prometido someterse.

Por su parte el Art. 4 de la Convención nos detalla las pruebas a aportarse para probar los
extremos del asunto y de esa manera conceder el Reconocimiento o la Ejecución de
determinada Sentencia, tales son los que seguido mencionamos:

a) Se debe acompañar una copia de la Resolución que reúna las condiciones que hagan
constar su legitimidad y autenticidad;
Así mismo las piezas que den fe de que tal Sentencia o Resolución ya ha sido pasada por
autoridad de cosa juzgada y lógicamente se encuentre ejecutoriada;

b) En el caso que la decisión hubiese sido dictada debido a la incomparecencia del


demandado, como en el caso que nosotros planteamos, tendrá el que Demanda Alimentos que
adjuntar una copia auténtica del acto introductivo de la instancia y todas las actuaciones y
piezas que permitan verificar que ese acto procesal ha sido legalmente notificado al
demandado haciéndole saber la acción intentada en su contra, este aspecto es importante para
nosotros en tanto que si algún día se llegase a hacer uso de esta norma, tendremos que tener
en cuenta lo que la misma nos exige para poder probar los extremos de nuestra petición de
reconocimiento, porque de lo contrario nuestra pretensión podría ser inútil e ineficaz, sin los
requisitos que esta convención nos exige.

En concordancia con el principio de que resulta excluida la revisión de fondo de la cuestión, el


Art. 5 reitera que el examen de la eficacia de la decisión se limitará a las condiciones previstas
en el Art. 2, así como los documentos enumerados en el Art. 4 de la misma Convención.

El Art. 7 dispone a su vez, que si la decisión extranjera hubiere condenado a la prestación de


alimentos por pagos periódicos, la ejecución será acordada tanto para las cuotas vencidas
como las que vencieren con ulterioridad, es decir que el obligado a pagar tendrá que cubrir con
la obligación de aquellas Cuotas Alimentarias, que hayan vencido pero que no hayan prescrito
y también aquellas que estén próximas a vencer.

Por su parte el Art. 8 expresa que “Las condiciones establecidas por los artículos precedentes
con respecto al Reconocimiento y Ejecución de decisiones apuntadas por la presente
Convención, también serán aplicadas a las decisiones que emanan de cualquiera de las
autoridades que enumera el artículo 3 de esta Convención, modificando a una sentencia o
resolución que relaciona a la obligación alimentaria”, es decir que si una de las Autoridades de
las que menciona el Art. 3, modificara en alguna medida la Resolución o Sentencia de la cual
se pretende su ejecución, sea en sentido favorable o desfavorable para el alimentario, esta
sentencia o resolución con sus modificaciones tendrá que ser ejecutada tal como lo requiera
alguna de las Autoridades de las que enumera el Art. 3, ya que el Art. 8 regula esta situación,
expresando que ante una modificación de la Sentencia por parte de una de las Autoridades que
enumera el Art. 3, se deberá aplicar todas las disposiciones que le anteceden, entre las que
figura la ejecución de las Sentencias de Alimentos, la forma de ejecutarla, las autoridades que
pueden ejecutarlas, etc., por lo que este es un artículo determinante, en el sentido de que se
deberá respetar lo que alguna de las Autoridades de los Estados partes resuelva.

En cuanto a la gratuidad del servicio y la cooperación Internacional el Art. 9 establece, que los
litigantes se encuentran excluidos de todo gasto que el procedimiento de obtención de
Alimentos, ocasione, en tanto que el interesado por obtener Alimentos delega las facultades
para ello a una entidad denominada Autoridad Remitente, la cual no cobra ningún tipo de
honorarios por sus servicios.

En otro orden, y siempre desde el punto de vista de la cooperación Internacional Judicial, se


determina en el Art. 10 de la presente que los Estados partes se obligan a facilitar la
transferencia de los montos de las sumas concedidas en razón de las Obligaciones
Alimentarias, es decir que la convención está procurando ser lo más generoso posible ante el
Alimentario, facilitándole todos los trámites que comúnmente podrían entorpecer la obtención
de alimentos, prueba de ello es lo que establece este articulo.

6.4 CONVENCIÓN SOBRE RECONOCIMIENTO Y EJECUCIÓN DE SENTENCIAS


RELACIONADAS CON OBLIGACIONES ALIMENTARIAS PARA MENORES. La Haya, 2 de
octubre de 1973.

La presente Convención (8) se concluyó el 2 de octubre de 1973, en las Conferencias de La


Haya, junto a otra nueva Convención sobre la Ley Aplicable a las Obligaciones Alimentarias, lo
importante de éstas, es que las mismas se integran recíprocamente y vienen a sustituir a los
instrumentos internacionales que les preceden, con respecto a la materia que regulan, de las
cuales nos hemos referido a tres de ellas.

Esta Convención a diferencia de las anteriores es un poco más amplia en contenido y cuenta
con seis capítulos sobre Reconocimiento y Ejecución de Sentencias Relacionadas con
Obligaciones Alimentarias. El ámbito de aplicación, se encuentra plasmado en los artículos del
1 al 3, las condiciones del Reconocimiento y Ejecución de las Sentencias en el capítulo II, que
comprende de los artículos del 4 a 12, el Procedimiento del Reconocimiento y Ejecución de las
decisiones de los artículos 13 al 17; y finalmente las disposiciones Complementarias relativas a
las Instituciones Públicas que se encuentran en los artículos del 18 al 20, siendo disposiciones
diversas y finales los restantes artículos.

Desde el punto de vista del objeto y en cuanto comprende lo relativo al Reconocimiento y


Ejecución de Sentencias de Obligaciones Alimentarias, esta Convención extiende su ámbito de
aplicación a las relaciones de familia que se derivan del Matrimonio y del Parentesco ya sea
por Afinidad o por Consanguinidad, haciendo extensiva a los hijos extramatrimoniales a
diferencia de la Convención sobre Reconocimiento y Ejecución de medidas de 1958, que la
limitaba solo a menores de edad.

Entre otra de las diferencias que podemos señalar con respecto a la Convención de La Haya
de 1958, es que esta Convención abarca no solo a las Resoluciones Judiciales, sino también a
las emitidas por autoridad administrativas en materia de alimentos, así lo dice el párrafo
primero del Art. 1.

Así mismo podemos deducir de la lectura del artículo primero que desde un ángulo subjetivo,
se está incluyendo como parte no sólo al Acreedor y al Deudor Alimentario, sino también a la
Institución Pública que persigue el reembolso de la Prestación del deudor de Alimentos, en el
caso en que la Institución Pública se la hubiere prestado al Alimentario (Art. 1 párrafo 2).

Tales principios son reiterados en el Art. 2 de esta Convención al declarar que se aplican a las
Sentencias y transacciones, cualesquiera que sean su denominación, en cuanto hayan versado
sobre Obligaciones Alimentarias, pero según lo que nos señala el Art. 3 de la Convención, en
caso de que una Sentencia o transacción no concerniera solamente a dicha Prestación
Alimenticia el efecto de la Convención queda limitado a esta última solamente, es decir solo a
lo concerniente a la Prestación de Alimentos, ya que la Convención regula exclusivamente esta
materia, por lo que no entra a regular lo que no tenga relación con el derecho de Alimentos.

En base a lo anterior, podemos decir que el ámbito de aplicación de este instrumento


internacional, se extiende a las Sentencias o Transacciones Modificatorias de las Obligaciones
Alimentarias de Actos Procesales anteriores e incluso a los casos que provinieran de un Estado
no parte, ello en base a lo que dice el párrafo 2º del Art. 2.

Por su parte el párrafo último del Art. 2, establece que también se aplicará la Convención
independientemente del carácter Internacional o Interno de la reclamación de Alimentos, o de
la Nacionalidad o residencia habitual de las partes, lo que significa que en este artículo, la
Convención está asegurando la Ejecución y Reconocimiento de una Sentencia o Resolución,
cuando estas se encuentren apegadas a Derecho, independientemente que tal sea impulsada
desde el exterior o del interior del Estado que reclama alimentos o de la nacionalidad o de la
residencia habitual de las partes.

Las condiciones necesarias que nos da esta Convención para declarar el Reconocimiento y
Ejecución de una Sentencia, nos las apunta en el Art. 4, de la misma, el cual prácticamente se
encuentra complementado con el Art. 5 de la Convención, respecto de las circunstancias
optativas a ello, pero con respecto a lo anterior es necesario señalar que el Art. 12 de la
Convención establece que se ha ratificado la exclusión de la revisión de fondo de la Sentencia
de Alimentos.

El Art. 4 de la Convención nos señala las siguientes condiciones para el Reconocimiento de


Ejecución de una Sentencia:
a) Que haya sido dictada por una autoridad competente en los términos de los Arts. 7 u 8;

b) No sea susceptible de ser impugnada a través de un recurso ordinario en el Estado de


origen.

No obstante, las Sentencias Ejecutoriadas provisionalmente y las medidas provisionales,


aunque fueren viables de ser objeto de una Apelación, pueden ser factibles de Reconocimiento
y Ejecución, si análogas decisiones pueden ser factibles de ser ejecutadas en el Estado
requerido, ello se encuentra claramente estipulado en el Art. 4 de la Convención en su
apartado 2. Con respecto a los literales del artículo 4 de la Convención, podemos decir que el
literal “a” se encuentra vinculado con los artículos 7 y 8 de la misma, en tanto que este literal,
se refiere a las autoridades competentes para emitir una sentencia, o a las autoridades que
pueden tener jurisdicción para los propósitos de esta Convención explicando el Art. 7 cuáles
son las autoridades competentes a las que se refiere el literal “a” del Art. 4, así establece que
será competente la autoridad cuando el deudor Alimentario o el Acreedor Alimentario tuvieren
su residencia habitual en el Estado de Origen, que reclama el cumplimiento de la sentencia, al
momento de haberse iniciado los procedimientos para la misma, es decir que el Art. 7 nos está
definiendo cuando las autoridades a las que se refiere esta Convención son competentes para
los fines de la misma, en este caso basándose en el Domicilio Político o Civil de las partes. En
cuanto a la relación que tiene este literal con el Art. 8 es en tanto que el referido artículo
establece que una autoridad es competente también para los fines de esta Convención cuando
se pretende hacer cumplir una Sentencia de Alimentos cuando la misma fue dictada
accesoriamente a un divorcio o la declaración de la nulidad del matrimonio, y esta sentencia
fue basada en las leyes internas del Estado que pide su ejecución y por autoridad competente
para emitirla.

El literal “b” del Art. 4, de la Convención, nos habla de un principio genérico de toda Ejecución
de Sentencia, contenido en el Derecho Procesal, el cual establece que toda sentencia para
poder ser reconocida como tal y ejecutada debe tener la calidad de cosa juzgada, para que así
no sea susceptible de ningún Recurso Ordinario, dicho principio como una de las
características especiales del proceso de Alimentos, ha sido recogido por la Convención, la
cual establece que si el recurso de apelación en el Estado Requirente es aceptado en el
sentido devolutivo y análogas resoluciones son susceptibles de ser ejecutadas en ese Estado,
la resolución a la que nos referimos podrá ser ejecutada aun cuando sea susceptible de
recurso.

En el Art. 5 se prevén los presupuestos que pueden obstar al reconocimiento o ejecución de la


sentencia que condena a pagar los alimentos. En tal sentido el orden público del Estado
Requerido constituye, como en otras ocasiones se ha visto, un límite a la ejecución de las
sentencias, siempre que esta resultare manifiestamente incompatible con el orden público del
Estado, ello lo establece el Art. 5 párrafo 1º.

A su vez si la sentencia es una consecuencia del fraude a la ley, también quedará excluida su
Reconocimiento o Ejecución, es decir que si las Autoridades Intermediarias del Estado
Requerido tienen conocimiento por cualquier medio que la Sentencia que se pretende hacer
efectiva adolece de fraude de cualquier tipo, se le negara su reconocimiento o ejecución, ello
en base al párrafo 2º del Art. 5.

Otro de los aspectos que esta Convención regula es en cuanto a que no se podrá reconocer o
ejecutar la Sentencia cuando ésta no cumpla con el Principio de Singularidad del juicio, es decir
cuando la misma litis con identidad de causa, sujetos y objeto; ya haya sido dirimida o se
encontrare sometido en primer término a una Autoridad del Estado Requerido, así lo dice el
párrafo 3º del mismo artículo.

Finalmente es negado el reconocimiento u Ejecución de una Sentencia si esta es incompatible


con otra que hubiese sido pronunciada entre las mismas partes y sobre el mismo objeto, sea
en el Estado Requerido o en otro Estado cuando, en este último caso, reúna las condiciones
necesarias para su Reconocimiento y Ejecución en el Estado en donde quiere hacerse valer la
fuerza Ejecutoria, observando en este aspecto que la Convención está respetando el Principio
de Primacía de la cosa Juzgada, párrafo 4º del Art. 5.

Dichos principios se complementan en el Art. 6 de la Convención, en cuanto regla que, sin


perjuicio de las disposiciones precedentes, una Sentencia pronunciada en Rebeldía del
Demandado, puede ser reconocida o declarada Ejecutoriada, si el acto introductorio de la
instancia, contiene los elementos esenciales de la Demanda y ha sido notificado en legal forma
a la parte contraria en base a la ley del Estado de origen, y si, teniendo en cuenta las
circunstancias; dicha parte tuvo un plazo suficiente para poder defenderse y presentar su
defensa.

En base a lo que dice el Art. 10 de la Convención, se puede Ejecutar la Sentencia de


Alimentos, cuando esta versare sobre varios problemas y no sea viable el Reconocimiento o
Ejecución del decisorio en todas sus partes, ello lo reitera el Art. 14 de la misma, al determinar
que se podrá solicitar el reconocimiento parcial o ejecución de la sentencia, la misma
disposición establece además, que cuando la sentencia contiene varias cuestiones principales
sobre Alimentos y el Reconocimiento o Ejecución no puede ser acordado totalmente, por no
adecuarse a lo que establece la Convención, será posible reconocer o declarar Ejecutoriado la
parte que si se adecue a lo que esta Convención establece.

Lo anterior tiene relación con el Art. 11 que dispone, que cuando la Sentencia ha ordenado la
prestación de alimentos a través de pagos periódicos, la Ejecución debe realizarse no solo
respecto de las cuotas vencidas, sino de aquellas que vencieren ulteriormente.

El Art. 13 de esta Convención señala la regla sobre la cual se definirá la ley aplicable, dejado
sentado que el procedimiento o Ejecución de la Sentencia, está regido por el Derecho del
Estado en donde se solicita el mismo, a menos que la Convención disponga lo contrario, como
por ejemplo las que a continuación enunciaremos.

El Art. 16 viene a favorecer a las partes litigantes y en especial al alimentario ya que expresa;
que ninguna, caución ni ningún depósito, bajo cualquier denominación que fuere, puede ser
impuesta para garantizar el pago de las costas y de las expensas, en los procedimientos
contemplados en esta convención, así lo establece el referido artículo.

Los requisitos procesales que han de satisfacerse en este procedimiento las partes que
invoquen el Reconocimiento o Ejecución de una Sentencia de Alimentos son: una copia íntegra
y certificada por la autoridad que corresponda, de la sentencia que se pretende su
cumplimiento, en base al Art. 17 No. 1º, además, el No. 2, pide que se adjunte toda la prueba
documental que sea necesaria, para acreditar que tal Sentencia no podrá ser objeto de un
Recurso ordinario de Apelación en el Estado de origen, o en su caso que esta Sentencia ya
haya pasado bajo la Calidad de Cosa Juzgada, es decir que se encuentre Ejecutoriada y así
poder omitir los mencionados documentos.

El No. 3 del Art. 17 sienta que si se trata de una Sentencia en la que se declaró rebelde al
demandado por Alimentos, ha de presentarse el original o una copia certificada del documento
original, destinado a probar que la demanda contenía los elementos esenciales de la misma y
que fue notificada en legal forma al sujeto declarado rebelde según el derecho del Estado de
origen.

Por su parte el No. 4, del mismo artículo señala, que debe incorporarse toda pieza original con
la finalidad de acreditar la asistencia judicial o exención de costas y expensas en el Estado de
origen.

El No. 5, señala que ha de acompañarse la traducción pertinente de los documentos antes


dichos, a menos que el Estado Requerido lo dispensare.

Finalmente el Art. 17 en su párrafo final expresa; que en los casos en que faltaren los
documentos mencionados precedentemente o si el contenido de la Sentencia no permite a la
Autoridad del Estado Requerido verificar que se han cumplido las condiciones que esta
convención requiere, esta misma Autoridad podrá otorgar, un período de tiempo prudencial
para que se produzcan los documentos que sean necesarios, para continuar con el trámite.

En correlación con lo regulado en el Art. 1 párrafo 2º, sobre el ámbito de aplicación de la


Convención respecto de las instituciones públicas que persiguen la repetición o reembolso de
la prestación que ha sido suministrada a un acreedor Alimentario en concepto de Alimentos, se
integran en el capítulo IV de la Convención las disposiciones complementarlas de la siguiente
manera:

El Art. 18 establece que el embolso en cuestión será reconocido o declarado ejecutorio cuando:

a) Si dicho reembolso puede ser obtenido según la ley que rige a la institución;

b) Si la existencia de una obligación alimentaria entre este acreedor y este deudor por la ley
interna designada por el Derecho Internacional Privado del Estado Requerido.

La Convención sienta de modo concurrente, desde el punto de vista de la acción subrogatoria,


que una Institución pública puede, en la medida de la prestación suministrada el acreedor,
demandar el Reconocimiento o Ejecución de una Sentencia pronunciada entre el acreedor y
deudor de Alimentos si, según la ley que la rige, de pleno derecho está habilitada para invocar
el reconocimiento o demandar su ejecución de la sentencia en lugar del acreedor, según nos lo
establece el Art. 19 de la Convención.

En estos supuestos es necesario observar los presupuestos que nos establece el Art. 17 de la
Convección, a los cuales ya aludiéramos, así como acreditar que la institución pública
responde a las condiciones previstas en el Art. 18 párrafo primero o por el Art. 19, y que las
prestaciones han sido suministradas al acreedor alimentario, ello en base a lo que dispone el
Art. 20 de la Convención.

El capítulo quinto de la Convención, el cual solo consta de un artículo tiene relación con las
transacciones de las que habla el Art. 1 de la Convención, en cuanto al ámbito de aplicación de
estas y dice, que las que hubieren sido ejecutoriadas en el Estado de origen serán reconocidas
y declaradas con eficacia Ejecutoria en las mismas condiciones que las Sentencias, en todo lo
que les sea aplicable a las referidas transacciones, es decir que las normas de esta
Convención serán aplicadas a las transacciones siempre que sea compatible su aplicación a
las mismas.

El Art. 24 establece que la Convención será aplicada en función de la fecha en que la sentencia
haya sido dictada, es decir, que la misma será aplicada independientemente de la fecha en que
la Sentencia haya sido dictada, lo cual viene a favorecer en este caso al acreedor alimentario,
ya que la Convención está sentando el principio de la irretroactividad, el cual perfectamente se
podría invocar en caso de que nuestro país llegase a adherirse a la presente.

El Art. 26 establece a los Estados Contratantes las reservas específicas que estos pueden
formular, respecto de reconocer o no las Sentencias, tomando como base para ello el Art. 14
de la misma, el cual establece que todo Estado podrá hacer las reservas de las que señala el
Art. 26, antes de ratificar, aceptar y aprobar la Convención, agregando en su parte final que
ninguna otra reserva será aceptada si no cumple con lo que en este Art. 34 se establece.

El tipo de reservas a las que se refiere el Art. 26 son las siguientes:

Cualquier Estado podrá reservarse el derecho de no reconocer o dar fuerza ejecutoria a una
sentencia sí:

1) El acreedor Alimentario ya alcanza la mayoría de edad según la convención, recordando que


esta lo establece hasta que se cumplen los veintiún años de edad;
2) Existe una declaración o sentencia de alimentos en la cual las partes tienen un vínculo de
parentesco por vía colateral o por afinidad;

En su parte final el artículo menciona que ningún Estado, podrá pedir que se exija cualquier
tipo de declaración o Sentencia de las cuales haya realizado la reserva frente a esta
Convención.

El Art. 27 por su parte, establece; que en caso de existir dos o más sistema de derecho
aplicable en materia de Alimentos y referente a las categorías de personas, cualquier
referencia que se haga será aceptada y tomada como legal para los efectos de la misma.

El Art. 28 con relación a lo anterior establece, el caso en que existan varias unidades
territoriales con diferentes sistemas de Derecho aplicable, es decir en aquellos países grandes
en donde cada provincia o Estado posee sus propias leyes Internas.

Finalmente el Art. 29 nos señala la abrogación de la Convención de La Haya concerniente al


Reconocimiento y Ejecución de Sentencias en materia de Obligaciones Alimentarias respecto
de menores, del 15 de abril de 1958. Es decir que para todo aquel Estado Contratante de
aquella convención y de la presente, aquella queda sin efecto, reemplazándola en su lugar la
presente en todas sus disposiciones, tal como lo establece el presente artículo.

El artículo 30 y siguientes se están refiriendo a las cláusulas finales de la convención, tales


como firma, ratificación, aceptación o aprobación, adhesión de los Estados, el tiempo en que
deben hacerse las reservas y los límites a las mismas, vigencia y notificaciones, etc.,
disposiciones de contenido formal en la Convención, por lo que no entraremos en detalle al
respecto.

6.5 CONVENCIÓN SOBRE LA LEY APLICABLE A OBLIGACIONES ALIMENTARIAS, La


Haya, 2 de octubre de 1973.

Al igual que la anterior Convención (9), esta fue firmada en La Haya, el 2 de octubre de 1973,
regulando aspectos concernientes a la Prestación de Alimentos, al igual que la anterior, pero
cambiando de aquella en el sentido de que esta ya no viene a dirimir el conflicto de
Reconocimiento o Ejecución de una Resolución o Sentencia, como lo hace la anterior
Convención, sino que más bien regula lo concerniente, a la ley que en determinado momento o
caso especial ha de aplicarse a las obligaciones Alimentarias, La finalidad de este Instrumento
Jurídico según expresan sus considerandos, es armonizar las normas sobre aplicación de
Leyes relativas a los Alimentos.

En el capítulo I de la presente Convención se establece el ámbito de aplicación de la misma,


diciendo que esta se aplica, a las Obligaciones Alimentarias que se derivan de las relaciones
de familia, de matrimonio, de parentesco, sea este por afinidad o por consanguinidad, y agrega
que aún de las Obligaciones Alimentarias respecto de los hijos extramatrimoniales, lo que en
nuestro medio conocemos como hijos fuera del matrimonio, pero a los cuales nuestra
Legislación de Familia, los protege estableciendo en una de sus disposiciones que todos los
hijos cualquiera que fuere la naturaleza de su filiación poseen iguales derechos y deberes
familiares, artículo 202 C.F., este artículo se encuentra relacionado con el Art. 5 apartado 2º de
la Convención de 1956 en La Haya sobre Leyes aplicables a las Obligaciones Alimentarias a
Menores, al establecer aquella que la misma no prejuzga sobre la filiación y el estado familiar
entre Deudor y Acreedor Alimentario, estando ambas en concordancia.

Dicha directriz genérica se encuentra integrada con lo que regula el Art. 2, al establecer que la
presente sólo se aplicará en aquellos casos en que se encuentre de manifiesto un problema
suscitado por Obligaciones Alimentarias, añadiendo en su parte final que serán aplicadas estas
disposiciones sin perjuicio de la relación de parentesco a la que se refiere el Art. 1.

Así mismo se declara que la ley aplicable según los términos de la Convención, no está sujeta
a la condición de reciprocidad, aunque se trate de la ley de un Estado no parte, ello lo
establece el Art. 3 de la presente Convención, es decir que ésta será aplicada, ante un conflicto
de Alimentos, independientemente que una de las partes en conflicto alegue el principio de
Reciprocidad, aun cuando la ley a aplicar sea la de un Estado no Parte de la presente, así lo
deja plasmado el Art. 3.

Por su parte el capítulo II de la presente, está dedicado a la Ley aplicable, reiterando en éste la
utilización del punto de conexión de la residencia habitual de algunas de las partes para
determinar la ley aplicable, el artículo literalmente expresa “La ley interna de la residencia
habitual del acreedor alimentario regulará lo concerniente a las obligaciones alimentarias a las
que se refiere el Art. 1”, dejando claro una primer regla de aplicación de la ley, basándose para
ello en el punto de conexión de la residencia de una de las partes, tal criterio ya fue empleado
en la convención de 1956 en su Art. 1.

Asimismo ratifica lo concerniente al cambio de residencia habitual del Acreedor Alimentario,


determina la aplicación del Derecho Interno de la nueva residencia a partir del momento en que
el cambio se produjo, ello en base al Art. 4 Inc. 2º. Tal criterio tiene sus excepciones, tendiendo
a favorecer la tutela de los Derechos Alimentarios, así cuando quien peticiona Alimentos no
puede obtenerlos del deudor, en virtud de lo que dispone el derecho de la residencia habitual,
es posible acudir a las disposiciones de la ley nacional común, para superar ese valladar, ello
lo establece el Art. 5, es decir que la Convención prevé el hecho de que ambos se encuentren
en un país en donde el Derecho de Alimentos se le es denegado al Acreedor Alimentario, en tal
caso la Convención establece que se podrá alegar el Derecho Interno de su lugar de origen
para hacer eficaz el derecho de Alimentos.

En relación a este punto la Convención subsidiariamente establece en su Art. 6; que en caso


que también en este último país, se le deniegue o la regulación no sea muy beneficiosa al
acreedor, este podrá invocar para hacer valer su derecho, la ley de la Institución que conoce el
caso extra nacionalmente, es decir, de la ley de la Institución Intermediaria, a lo que se conoce
como Lex Fori, según este tipo de Convenciones.

Desde el punto de vista de la oposición, el Art. 7 prevé que en las relaciones Alimentarias entre
colaterales y parientes por afinidad, el deudor puede alegar la falta de acción a su respecto
según la ley nacional común, o, en su defecto, según el Derecho Interno de su residencia
habitual, así se encuentra planteado en él; Art. 7 de la presente, es decir que esta Convención
también le da armas al deudor de la obligación al decirle a este que puede invocar el derecho
nacional común entre las partes o a faltas de este podrá invocar el derecho de su residencia
habitual, con el objeto de desvirtuar las actuaciones del acreedor alimentario, siempre que la
relación entre estos sea por vía colateral o por afinidad, tal como lo dice el referido artículo.

En cuanto a las Obligaciones Alimentarias entre esposos divorciados y la revisión de las


decisiones relativas a estas prestaciones, rige la ley del Estado parte en donde se ha
pronunciado o reconocido el divorcio, ello lo establece el Art. 8 de esta convención como otra
regla más a la ley aplicable.

Igualmente la Convención plantea tal solución, en aquellos casos en que se ha dado la


separación personal, es decir cuando no existiendo vínculo matrimonial la pareja convive bajo
un mismo techo y luego se separa, a lo que en nuestro medio la ley le llama Unión no
Matrimonial, institución del Derecho de Familia nuestro que se encuentra reglada, y
consiguientemente a la separación de tal unión le denomina disolución de la Unión no
Matrimonial, aspecto regulado por nuestra ley, además el referido artículo no solo se refiere a
la Disolución de Hecho, sino también plantea la misma regla para los casos en que se observa
la Nulidad del Matrimonio o anulación del mismo. Ello en base al apartado 2º del Art. 8.

Interesa asimismo destacar que la ley aplicable a la Obligación alimentaria determina


especialmente: a) En qué medida el acreedor puede reclamar alimentos y a quién; b) La
legitimación activa para intentar la acción alimentaria y cuáles son los plazos para deducirlas,
c) Los límites de la Obligación del deudor, cuando la Institución pública que ha provisto los
alimentos demanda el reembolso de la prestación.
En torno a los límites del derecho declarado aplicable por la convención, solo será excluido en
el caso que este fuere manifiestamente incompatible con el orden público del Estado, en donde
se pide el cumplimiento de la Obligación, en base a lo que se establece en el Art. 11 de la
Convención.

Sin embargo añade el segundo apartado de esta norma, la función del carácter restrictivo, con
que debe aprehenderse este límite, que si la ley aplicable no dispone de otro modo, deben ser
tenidas en cuenta las necesidades del acreedor alimentario y los recursos del deudor en la
determinación del monto de la Prestación Alimentaria.

En el capítulo III de esta Convención se abordan disposiciones diversas, empezando por el Art.
12, el que establece que la presente Convención no será aplicada sobre las Demandas de
Alimentos en aquellos Estados partes en que la misma aun no se encuentre en vigor.

Por su parte el Art. 13, nos establece las reservas a las que pueden optar los Estados
contratantes, apuntando que “Cualquier Estado contratante, de acuerdo con lo que expresa el
Art. 24, puede reservarse el derecho para aplicar la presente a las Obligaciones Alimentarlas
que se deducen de las relaciones:

a) Entre los esposos divorciados;

b) Respecto de una persona que no ha llegado a la edad de 21 años y que aún conserva el
estado civil de soltero”.

Es decir que este artículo abre el espacio para que los Estados Contratantes limiten el campo
de aplicación a tan solo esos dos aspectos, o a uno solo de ellos, según los intereses de cada
Estado contratante.

De igual manera el Art. 14 establece otro tipo de reservas de las cuales los Estados
contratantes pueden hacer uso, al decir que “Cualquier Estado contratante puede, de acuerdo
con lo que establece el Art. 24, reservarse el derecho para no aplicar esta Convención a las
siguientes Obligaciones Alimentarlas:

a) Entre personas relacionadas por vía colateral;

b) Entre personas relacionadas por vínculos de afinidad;

c) Entre personas divorciadas o legalmente separadas, o personas cuyo matrimonio se ha


declarado nulo”.

El Art. 15 establece una última disposición con respecto al tipo de reservas que los estados
contratantes pueden hacer al momento de la firma, expresando que “Cualquier Estado
Contratante, de acuerdo con el Art. 24, puede reservarse el derecho de aplicar la Ley Interna
del Estado cuando ambas partes Deudor y Acreedor Alimentario son nacionales de ese país y
si el Deudor posee su residencia habitual en ese país.

Por otro lado el Art. 16 señala el caso en que los Estados Contratantes, poseen dos o más
sistemas de aplicación del derecho, estableciendo que en caso de que se haga referencia a la
ley de residencia habitual del Deudor o Acreedor Alimentario o la ley de su nacionalidad
común, la referencia se hará sobre el sistema que tenga mayor jerarquía, según sea declarado
por las normas del Estado o en caso de no existir tal norma que establezca la jerarquía entre
tales leyes, se deberá hacer referencia al sistema jurídico que las personas tuvieron estrecha
relación.

Finalmente el artículo 18, establece la abrogación de la Convención de La Haya del 24 de


octubre de 1956, respecto de la ley aplicable a las obligaciones alimentarias a menores. Es
decir que básicamente este artículo deja sin efecto aquella Convención, estableciendo la
presente en su lugar para dirimir cualquier conflicto de aplicación de ley respecto de
Obligaciones Alimentarias, para todos aquellos países que son partes de ambas convenciones.

6.6. CONVENCIÓN INTERAMERICANA SOBRE OBLIGACIONES ALIMENTARIAS, ÁMBITO


DE APLICACIÓN.
Montevideo, Uruguay el 15 de julio de 1989, en la Cuarta Conferencia Especializada
Interamericana sobre Derecho Internacional Privado.

La Convención Interamericana sobre Obligaciones Alimentarias, versa sobre un triple objeto,


los que nos detalla en su artículo primero, el que al pie del escrito dice “La presente
Convención tiene por objeto la determinación del derecho aplicable a las Obligaciones
Alimentarias, así como a la competencia y a la cooperación procesal internacional, cuando el
acreedor de alimentos tenga su domicilio o residencia habitual en un Estado parte (10) y el
deudor de alimentos tenga su domicilio o residencia habitual, bienes o ingresos en otro Estado
parte”, es así como la presente delimita su campo de aplicación tan solo a tres aspectos a)
Determina la Ley aplicable; b) Establece la competencia en la esfera internacional; c) Regula el
auxilio judicial Internacional. El primer artículo establece el caso en que el Alimentante o
Alimentario tienen los domicilios o las residencias habituales en distintos Estados Partes, o
bien, si el obligado a prestar alimentos tiene bienes o ingresos en un Estado diverso del lugar
donde se halla el domicilio o la residencia habitual del alimentado, lo último en razón de que
perfectamente en tal lugar también puede efectivizarse la sentencia que declara la Obligación
de Alimentos.

(10) Países signatarios de la Convención: Bolivia, Colombia, Ecuador, Guatemala, Haití, Paraguay, Perú, Uruguay, Venezuela.

Nos brinda la presente Convención conexiones alternativas que han sido concebidas con la
función de facilitar al máximo el acceso a la jurisdicción internacional, rompiendo así el gran
obstáculo que viven países como El Salvador al momento de intentar hacer efectiva una
Sentencia de Alimentos. El domicilio, la residencia habitual, los bienes del demandado o sus
ingresos, serán los parámetros de los que se valdrán las Instituciones Internacionales, que se
encargan de hacer efectiva la Prestación Alimentaria para la aplicación de la ley,
establecimiento de la competencia Internacional y la cooperación Internacional, de modo que
no quede impune la Obligación alimentaria, convirtiéndose este derecho en una verdadera
arma coercitiva, capaz de trascender los obstáculos que la internacionalización de problemas
jurídicos acarrea.

En cuanto al párrafo 2º del mismo artículo dice “La presente Convención se aplicará a las
Obligaciones Alimentarias respecto de menores por su calidad de tales y a las que se deriven
de las relaciones matrimoniales entre cónyuges o quienes hayan sido tales”, estableciendo así
el ámbito de aplicación, y dejando sentado que solo será aplicable la presente a los casos en
que se encuentren relacionados los menores de edad o aquellos casos en que se deriven
relaciones matrimoniales entre cónyuges o quienes hayan sido tales.

En cuanto al párrafo 3º, al pie del escrito dice “Los Estados podrán declarar al suscribir, ratificar
o adherir a esta convención que la restringen a las Obligaciones Alimentarias respecto de
menores”, es decir que dependerá de cada Estado el ratificar la presente, limitando la misma a
solo las relaciones de familia que tengan que ver con menores por la calidad de tales, dejando
de lado las relaciones que se deriven de la unión matrimonial, pero como se dijo dependerá de
cada Estado en particular el alcance que le quieran dar a la convención, no pudiendo dejar de
lado las relaciones de familia que involucran a menores por que la finalidad de estas
convenciones es la protección de los menores que reclaman alimentos.

La Convención determina a su vez, a quien se tendrá por menor de edad, estableciendo para
tal efecto el articulo 2 literalmente “A los efectos de la presente Convención se considerara
menor a quien no haya cumplido la edad de dieciocho años, sin perjuicio de lo anterior, los
beneficios de la convención se extenderán a quien habiendo cumplido dicha edad, continúe
siendo acreedor de prestaciones alimentarías de conformidad a la legislación aplicable prevista
en los artículos 6 y 7”, así se expresa la convención acerca de quién será considerado como
menor de edad, añadiendo que este no perderá tal derecho en los casos en que tal prestación
haya sido fundada en la ley aplicable prevista en los artículos 6 y 7, siendo estas leyes en base
al artículo 6, las que a juicio de la Autoridad competente resulten más favorables al acreedor
teniendo dos alternativas la Autoridad para determinar la ley aplicable:

a) El ordenamiento jurídico del Estado del domicilio o de la residencia habitual del acreedor;

b) El ordenamiento jurídico del Estado del domicilio o de la residencia habitual del deudor.

Por su parte el artículo 7, expresa las materias que serán regidas por el derecho aplicable, al
que se refiere el artículo 6, siendo estas las siguientes:

a) El monto del crédito alimentario y los plazos y condiciones para hacerlo efectivo;

b) La determinación de quienes pueden ejercer la acción alimentaria a favor del acreedor, y

c) Las demás condiciones requeridas para el ejercicio del derecho de alimentos.

En cuanto al artículo 3, se puede decir que así como el artículo 2, permite que los Estados
limiten el objeto de la Convención a solo menores de edad, este artículo está sentando la regla
con la cual los Estados podrían extender el objeto de la convención a otros acreedores
alimentarios, mediante el mecanismo de una declaración expresa en torno a ello; asimismo,
podrán declarar el grado de parentesco u otros vínculos legales que determinen la calidad de
acreedor y deudor de alimentos en sus respectivas legislaciones, así lo dice el Art. 3, siendo
una norma muy generosa y flexible, en tanto que posibilita a los Estados a ampliar la
legitimación activa incluso después de la aprobación y ratificación de la Convención. La
declaración que formulen los Estados Partes y viabiliza que se extienda genéricamente el
número de beneficiarios desde el punto de vista del parentesco o de otros vínculos legales y
determinativos de la legitimación activa o pasiva.

Prescribe el artículo 4, una norma muy importante que protege el derecho de igualdad, que
todos los sujetos poseen, el mismo reza de la siguiente forma: “Toda persona tiene derecho a
recibir alimentos, sin distinción de la nacionalidad, raza, sexo, religión, filiación, origen o
situación migratoria, o cualquier otra forma de discriminación”, infiltrando de tal manera el
principio de la no discriminación de ningún tipo, principio que hasta hace poco no tenía mucha
fuerza en algunas partes del mundo y que aún en estos tiempos se ve quebrantado en algunos
países, esta norma recoge una regla del ius cogens de naturaleza material, que consagra el
deber de los Estados de recoger el derecho alimentario con absoluta exclusión de
discriminaciones de ninguna índole, es decir que esta convención por medio de Este artículo se
está introduciendo a la vez a las normas generales de derecho, ordenándole a los Estados
partes que erradiquen toda clase de discriminación, con respecto a las personas que se ven
necesitadas de percibir una cuota de Alimentos.

Por su parte el artículo 5 de la convención, a su vez nos establece que las decisiones que
adopten los Estados partes en aplicación de esta convención, no prejuzgarán acerca de las
relaciones de filiación y de familia entre el acreedor y el deudor de alimentos, no obstante
agrega, podrán servir de elemento probatorio en cuanto sea pertinente.

DERECHO APLICABLE: en cuanto al derecho aplicable, la Convención establece dos normas


para definir la situación, los artículos 6 y 7, a los que anteriormente ya nos remitimos, por lo
que no los transcribiremos nuevamente, al respecto podemos agregar que el derecho aplicable
en esta Convención, tratándose de las Obligaciones Alimentarias, así como las calidades de
deudor y acreedor de alimentos gira en torno a la ley del domicilio o de la residencia habitual
del Alimentante o Alimentario, que resultare más adecuado al interés del beneficiario, según el
prudente criterio de selección del Órgano Jurisdiccional, en este caso la Autoridad Competente,
dándole la presente Convención la facultad a esta Institución de que realice una labor
metódica, en donde la elección de la norma más favorable al alimentado incumbe en gran
medida para asegurar sus derechos.

Con relación a lo anterior es necesario relacionar lo que expresa el Art. 21 de la Convención,


en cuanto a la forma de interpretación, el referido reza de la siguiente forma: “Las disposiciones
de esta convención no podrán ser interpretadas de modo que restrinjan los derechos que el
acreedor tenga conforme a la ley del foro”, tal disposición queda sentada con miras a favorecer
al Alimentario, respondiendo en cierta forma a las finalidades tuitivas que inspira el derecho del
beneficiario de alimentos, en tanto que si la ley interna de un Estado parte es más generosa
que esta convención, deberá ser aplicada aquella, buscando favorecer los intereses del
Acreedor Alimentario.

Con respecto a esto último podemos hacer relación del Art. 10 párrafo 1º, de la convención en
tanto que nos regula el objeto de la Obligación Alimentaria y nos dice: “Los alimentos deben ser
proporcionales tanto a la necesidad del Alimentario, como a la capacidad económica del
Alimentante”, observando que la convención concuerda con los parámetros tomados por
nuestro legislador para determinar la Cuota de Alimentos a la que tiene derecho todo menor
Alimentario.

En cuanto al párrafo 2º del citado Art. 10, continúa disponiendo que “Si el Juez o Autoridad
responsable del aseguramiento o de la ejecución de la sentencia adopta medidas
provisionales, o dispone la ejecución por un monto inferior a lo solicitado, quedaran a salvo los
derechos del acreedor”, he aquí otra exteriorización de la plausible finalidad tuitiva hacia el
alimentario, pues le está posibilitando que sin perjuicio del cumplimiento de las resoluciones
Judiciales de naturaleza provisional, o en su caso, de su ejecución, si el contenido de las
mismas no satisfizo integralmente lo pedido desde el punto de vista cuantitativo, siempre le
queda a salvo al acreedor alimentario el efectuar la pertinente reclamación por la diferencia de
la cuantía omitida.

Habiendo relacionado ese dato importante, podemos hacer alusión a lo que regula la
convención respecto a la COMPETENCIA EN LA ESFERA INTERNACIONAL, en ese sentido
el Art. 8 de la convención expresa: “Serán competentes en la esfera Internacional para conocer
de las reclamaciones alimentarias a opción del acreedor:

a) El Juez o Autoridad de Estado del domicilio o de la residencia habitual del acreedor;

b) El Juez o Autoridad del Estado del domicilio o de la residencia habitual del deudor; o

c) El Juez o Autoridad del Estado con el cual el deudor tenga vínculos personales tales como:
Posesión de bienes, percepción de ingresos, u obtención de beneficios económicos.

Sin perjuicio de lo dispuesto en este artículo, se consideraran igualmente competentes las


Autoridades Judiciales y Administrativas de otros Estados a condición de que el demandado en
el juicio, hubiere comparecido sin objetar la competencia”.

En este artículo, nuevamente la convención plantea el criterio de conexión, atendiendo al


domicilio o residencia del acreedor alimentario o del deudor, lo cual puede resultar desde una
dimensión sociológica como lo más apropiado y justo con relación al menor alimentario, en
tanto que al ser este quién esté facultado para elegir la Autoridad competente, podrá optar por
lo que más convenga a sus intereses, de manera que la convención toma el tradicional criterio
del domicilio, para poder definir la competencia en la esfera internacional, ello con respecto a
los dos primeros literales.

En cuanto a lo que estipula el literal c), la convención es sabia al darle la opción al acreedor de
establecer la competencia jurisdiccional al juez del país en donde el demandado posea bienes,
tenga percepción de ingresos u obtenga algún tipo de beneficios económicos, ya que así las
posibilidades de que el cumplimiento de la prestación se dé son mayores, porque podría darse
la situación que el demandado carezca de bienes e ingresos económicos en el país donde se
le pida cumpla con la Prestación Alimentaria, y contrario a ello, este perciba beneficios
económicos, perciba ingresos periódicos o posea bienes en un país diferente de aquel, en tal
situación el acreedor perfectamente podría invocar lo que dispone el literal c) del Art. 8, para
trasladar la competencia jurisdiccional ante aquel Juez que tiene todas las posibilidades
jurídicas de hacer cumplir la sentencia u Obligación por medios legales, atendiendo a la
situación personal del demandado con respecto a su Jurisdicción.

Siguiendo con el ámbito de la competencia, el Art. 9, nos establece las reglas relativas a la
Autoridad encargada de aumentar la cuota de alimentos y las encargadas de hacer cesar o
reducir la misma. Explicando que la Autoridad competente para conocer del aumento de la
cuota Alimentaria, será cualesquiera de las Autoridades que menciona el Art. 8, y en cuanto al
cese y reducción de los mismos, serán las Autoridades que se encargaron de fijar la cuota
Alimentaria.

En cuanto al apartado de la colaboración procesal internacional, la convención ha establecido


algunas reglas de aplicación práctica al respecto:

En su Art. 11, expresa las condiciones o requisitos que deben poseer las sentencias para que
tengan eficacia extraterritorial, señalando como tales los siguientes:

a) Que el Juez que dictó la sentencia haya tenido competencia en esfera internacional de
conformidad con los artículos 8 y 9, de esta convención para conocer y juzgar el asunto;

b) Que la sentencia y los documentos anexos que fueren necesarios según la presente
Convención, estén debidamente traducidos al idioma oficial del Estado donde deban surtir
efectos;

c) Que la sentencia y los documentos anexos se presenten debidamente legalizados de


acuerdo con la ley del Estado en donde deban surtir efecto, cuando sea necesaria;

d) Que las sentencias y los documentos anexos vengan revestidos de las formalidades
externas necesarias para que sean considerados como auténticos en el Estado de donde
proceden;

e) Que el demandado haya sido notificado o emplazado en debida forma legal de modo
sustancialmente equivalente a la aceptada por la ley del Estado donde la sentencia deban surtir
efecto;

f) Que se haya asegurado la defensa de las partes;

g) Que tengan el carácter de firme en el Estado en que fueron dictadas. En caso de que
existiere apelación de la sentencia este no tendrá efecto suspensivo.

De la lectura de los anteriores requisitos, se conoce que lo que la convención pretende, es


asegurar que la sentencia reúna todos los requisitos mínimos que un documento como ese
debe contener, para su validez y consecuente eficacia, evitando así cualquier tipo de fraude
que se intente cometer por personas de mala fe.

Continuando con los actos de Cooperación Procesal Internacional, el artículo 12 de la


convención nos establece cuáles serán los documentos de comprobación que deberán
presentarse para solicitar el cumplimiento de las sentencias:

a) Copia auténtica de la sentencia;

b) Copia auténtica de las piezas necesarias para acreditar que se ha dado cumplimiento a los
literales e) y f) del artículo 11, y

c) Copia auténtica del auto que declare que la sentencia tiene el carácter de firme o que ha
sido apelada.

Es decir que este artículo, está asegurando que los documentos y las actuaciones contengan
los requisitos mínimos de formalidad, que deben revestir todo documento legal en base a los
principios del Derecho Procesal Civil, para que así estos posean fuerza probatoria, pidiendo
una copia autenticada por la autoridad que emitió la sentencia de la misma, las piezas del
Proceso en que se dictó la sentencia, dirigidas a comprobar que se notificó o emplazo en legal
forma al demandado y que se aseguró el derecho de defensa de las partes, finalmente expresa
que se agregue copia auténtica del auto que declare ejecutoria la sentencia o que ya ha sido
apelada.

En cuanto a la supervisión de los requisitos que se exigen en los artículos 11 y 12, será el Juez
que conozca de la ejecución quien deberá supervisar que tales se encuentren en debida forma,
además el Juez al realizar las diligencias tendientes a la ejecución de la Sentencia el artículo
13 le ordena que actúe de forma sumaria, por lo urgente que significa el cumplir una resolución
de este tipo, la cual reviste un significativo interés para el menor, la sociedad y el Estado
mismo, cumpliendo para tales diligencias los requisitos de notificación a la parte de quien se
demanda la Obligación y dándole audiencia al Ministerio Publico, sin más trámites que esos y
sin entrar a revisar en la sentencia el fondo del asunto. Así mismo estable el Art. 13, que en
caso que la Sentencia fuera apelada, el recurso no suspenderá las medidas provisionales, ni el
cobro y ejecución que estuvieren en vigor.

En cuanto al Art. 14 párrafo 1º, este establece que “Ningún tipo de caución será exigible al
acreedor de alimentos por las circunstancias de poseer nacionalidad extranjera, o tener su
domicilio o residencia habitual en otro Estado”, nuevamente esta convención se encuentra
reiterando un principio más de la convención de La Haya de 1956 sobre la ley aplicable a las
obligaciones alimentarias, siendo siempre un incentivo y un beneficio para el Acreedor
alimentario quien comúnmente exige se cumpla la Obligación de alimentos, debido a la
condición económica en que vive, siendo esta norma de gran beneficio internacional para el
acreedor alimentario en tanto que no se le exigirá rinda fianza o cualquier otro tipo de caución
para asegurar los resultados del proceso de alimentos.

El párrafo 2º del Art. 14, establece lo siguiente “El beneficio de pobreza declarado a favor del
acreedor en el Estrado parte en donde hubiere ejercido su reclamación, será reconocido en el
Estado parte en donde se hiciere efectivo el reconocimiento o la ejecución. Los Estados partes
se comprometen a prestar asistencia Judicial gratuita a las personas que gocen del beneficio
de pobreza”, siguiendo con lo plausible de la convención, esta norma en su párrafo 2º, le está
ordenando a los Estados Partes de la convención de manera expresa que le brinden asistencia
gratuita a aquellas personas que hayan sido declaradas en estado de pobreza en el Estado de
Origen, sin más pruebas que las aportadas por los documentos que presentó la parte
demandante.

El artículo 15 de esta Convención se encuentra regulando un aspecto muy importante, el


mismo reza así: “Las Autoridades Jurisdiccionales de los Estados Parte en esta convención
ordenarán y ejecutarán, a solicitud fundada de parte o a través del agente diplomático o
consular correspondiente, las medidas provisionales o de urgencia que tengan carácter
territorial y cuya finalidad sea garantizar el resultado de una reclamación de alimentos
pendiente o por instaurarse”, es importante en el sentido de que es una norma que plasma la
base legal para darle seguridad al cumplimiento de la Obligación alimenticia, en tanto que el
obligado al tener conocimiento que se le está persiguiendo judicialmente, podría tratar de
evadir la Obligación cambiando de domicilio o transfiriendo de alguna manera los bienes o
ingresos que pueda tener en el País Requerido, ante ello se prevé por medio de la presente, tal
situación, y dándole la facultad al país requerido para que realice cualquier medida provisional
o de urgencia que tengan carácter territorial, el cual tenga por finalidad garantizar el resultado
de la reclamación.

Este artículo agrega en su párrafo 2º, que las medidas a las que se refiere el párrafo primero
del artículo 15, serán aplicadas sin importar cuál sea la Jurisdicción Competente, bastando
para ello que el bien o los ingresos objetos de la reclamación se encuentren dentro del Estado
donde se promueve la misma, por lo que la convención se encuentra dando competencia de
manera expresa a cualquier Autoridad Internacional para promover este tipo de diligencias,
habiendo que tener un solo aspecto en cuenta “Que los bienes o ingresos del demandado se
encuentren dentro del territorio donde se promueve la acción Alimentaria”.
En cuanto a lo anterior el Art. 16 por su parte nos aclara que el hecho de reconocer por parte
de la Autoridad Requerida las medidas pedidas por otra autoridad no significa que se le esté
reconociendo la completa competencia en la esfera Internacional de ese Órgano Jurisdiccional,
ni el compromiso de reconocer la validez o de proceder a la ejecución de la sentencia que se
dictare, lo que significa que el Art. 15, expresamente da la competencia a cualquier Autoridad
sea consular o diplomática para el solo hecho de hacer efectivas las medidas cautelares o de
carácter urgentes para asegurar los resultados de la reclamación, únicamente para ello,
aclarando el Art. 16 que lo anterior no significa que le está otorgando de forma tácita la
competencia Internacional a tal autoridad.

El Art. 17 nuevamente reitera la prioridad y el efecto devolutivo que se le dará a la Sentencia de


Alimento, expresando que la Autoridad competente ejecutará la Sentencia aun cuando dicha
Sentencia o Medida provisional estuvieran sujetas a recursos de apelación en el Estado donde
fueron dictadas.

Para finalizar el Art. 18, nos manifiesta que los Estados al momento de suscribir, ratificar o
adherir a esta convención, podrán reservarse el derecho de que sea su derecho procesal
interno quien regule la competencia de los tribunales y el procedimiento de reconocimiento de
la sentencia extranjera, dándoles otra opción a los Estados para poder mezclar su derecho
interno en cuanto al establecimiento de la competencia en materia Intencional.

En cuanto al siguiente capítulo la Convención establece las disposiciones de carácter general


de las que ya fueron abordadas algunas y de las restantes vale la pena hacer referencia del
Art. 19, que les establece a los Estados Partes de la presente convención la Obligación de
proporcionar en la medida de sus posibilidades Alimentos Provisionales a todos aquellos
menores de otros países que se encuentren abandonados en sus Estados, siempre con el
objeto de brindarle protección a todo menor que lo necesite.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

(1) Eduardo Tellechea Bergman, Derecho Internacional Privado de Familia y Minoridad Prestación Internacional de Alimentos,
Restitución Internacional de menores, Bases para futuras Convenciones Interamericanas, páginas 2 y 3.
(2) ÍDEM.
(3) Organización de las Naciones Unidas, ONU Hague Confence on Private International Law, List of Conventions, Internet,
Http://www.hcch-net/e/convention/Index.html.
(4) Convención de las Naciones Unidas sobre obtención de Alimentos en el extranjero. New York 20 de junio de 1956.
(5) Carlos A. R. Lagomarsino, Enciclopedia del Derecho de Familia, Editorial Universidad L.A. Buenos Aires, 1991 Pág. 252.
(6) Organización de las Naciones Unidas O.N.U. Hague Conference on Private International law, List of Conventions, Internet,
Http://www.hcch-net/elconvention/Index.html.
(7) ÍDEM.
(8) ÍDEM.
(9) ÍDEM.
(10) Convención Interamericana sobre Obligaciones Alimentarias, Ámbito de Aplicación. Firmada en Monte Video, Uruguay el
15 de julio de 1989, en la Cuarta Conferencia Especializada sobre Derecho Internacional Privado.
CAPÍTULO VII

CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES

7.1 CONCLUSIONES

Al finalizar la investigación sobre un problema jurídico tan importante como lo es “La eficacia en
el cumplimiento de la Sentencia de Divorcio en el aspecto accesorio de la Prestación de
Alimentos, para menores en los casos en que el Demandado y Deudor de la misma, reside en
el Extranjero”; no podemos menos que resaltar la relevancia que el contenido del mismo
representa en nuestra realidad jurídico-familiar y es que si bien es cierto la Prestación de
Alimentos como un Derecho Inherente a la vida del ser humano, merece ser tutelado, con
mayor precisión; al punto de que no puedan existir vacíos legales tan notorios como el que
motivó el presente estudio.

El cumplimiento de las Cuotas Alimenticias independientemente de la forma en que ésta haya


sido fijada (judicial y administrativamente); siempre ha representado un problema para las
autoridades salvadoreñas que se han valido de cualquier mecanismo legal para lograr su
eficacia, dentro del territorio sin embargo al tratarse de Sentencias definitivas en que se declara
Cuotas Alimenticias a favor de menores y que deban ser cumplidas por Deudores que viven en
el extranjero, el problema se agrava, ya que aún, y cuando existen mecanismos internos con
los cuales se viabiliza el cumplimiento de la sentencia, estos carecen de eficacia al estar
limitadas a circunstancias económicas, logísticas, técnicas, humanitarias o de conciencia social
y en el peor de los casos a la falta de interés del Estado por ratificar Instrumentos jurídicos
Internacionales, con los cuales ha de resolverse no solo el cumplimiento de Sentencias de
Divorcio que declaran accesoriamente la Cuota Alimenticia; sino, también de aquellas
prestaciones de Alimentos fijadas judicialmente en otros procesos y administrativamente por la
procuraduría General de la república; comprobándose de esta forma nuestra hipótesis y
cumpliéndose así los objetivos planteados al inicio de la investigación mismos que nos
permiten puntualizar las siguientes conclusiones:

Que existe desinterés por parte del Órgano Legislativo Salvadoreño, en ratificar normativas
Internacionales, como Tratados o Convenciones Internacionales que sustentan y a la vez
resuelven el problema del cumplimiento de la Pensión de Alimentos, cuando el deudor de
Alimentos reside en un Estado diferente a la del menor Alimentario.

Que no se cuenta con Instituciones Estatales especializadas, que se encarguen


exclusivamente de velar por el cumplimiento de la Prestación de Alimentos cuando el deudor
reside fuera del país.

Que la inexistencia de Órganos Gubernamentales establecidos en el exterior, constituye la falta


de un canal que posibilite de alguna manera ejercer coerción sobre el obligado a satisfacer la
Prestación de Alimentos.

Nos encontramos con el problema de la ausencia de Procedimientos específicos de carácter


Judicial y Administrativos que sean capaces de proteger y hacer efectivo el cumplimiento de la
Prestación de Alimentos en el extranjero.

Que la ejecución forzosa de la Sentencia, como único mecanismo Viable para exigir el
cumplimiento de la Cuota Alimenticia es prácticamente ineficaz cuando se trata de Deudores
Alimentarios Residentes en el extranjero y que carecen de Bienes en el país.

Que la tramitación de un suplicatorio como vía alternativa, para exigir el cumplimiento de una
Cuota Alimenticia en el extranjero carece de eficacia y aplicabilidad, como consecuencia de lo
engorroso de su trámite y la erogación que el mismo implica tanto para el interesado como para
el Estado.

Que la figura del Auto Pariatis tramitada a la inversa, constituye una alternativa casi remota, no
solo por la dificultad que enfrenta el interesado al momento de solicitarla, sino también por la
inversión de tiempo y dinero que ello implica.

Que los Tribunales de Familia no cuentan con los recursos económicos que posibiliten realizar
las investigaciones pertinentes en el extranjero a través de personal especializado a fin de
establecer la capacidad económica del alimentante y consecuentemente la razón por la cual
evade el cumplimiento de la Obligación Alimenticia.

Que al no obtener información sobre la capacidad económica del alimentante en el extranjero,


existe dificultad para el Juzgador en determinar el monto de la Cuota Alimenticia que satisfaga
las necesidades del menor Alimentario.

7.2 RECOMENDACIONES

Hemos señalado que el cumplimiento de la Cuota Alimenticia por Deudores que residen en el
extranjero es un problema que atañe a la sociedad en general, y que será resuelto en la
medida en que unamos esfuerzos, a fin de erradicar este flagelo que causa inestabilidad en la
familia salvadoreña, al violentar los Derechos de los menores que son el futuro de nuestro país,
es por ello que como grupo y en aras de hallar una solución a este problema jurídico
recomendamos:

Al Órgano Ejecutivo, sugerimos que en base a las facultades que el numeral 4º del artículo 168
de la Constitución de la República le otorga al Presidente de la República, celebre
convenciones, tratados y pactos internacionales, referentes a la obtención de alimentos cuando
deudor y acreedor de los mismos poseen su residencia habitual en países diferentes uno del
otro, de modo que se encuentren a disposición de las autoridades salvadoreñas todo ese
conjunto de instrumentos jurídicos que resuelven el problema de la obtención de alimentos,
cuando el deudor se encuentra sometido a una jurisdicción diferente a la nuestra, y sirva ello
como base legal para entablar las acciones pertinentes al cumplimiento de una resolución en la
que se establece el pago de una cuota alimenticia.

A la Asamblea Legislativa, sugerimos que en base a la facultad que se le es otorgada por la


Constitución de la República en el artículo 131 No. 7º, ratifique los tratados que el Órgano
Ejecutivo celebre con otros países, a efecto de que se conviertan en ley interna y sirvan de
fundamento legal a nuestros administradores de justicia al momento de enfrentar un caso de
incumplimiento de Cuota Alimenticia en el que el demandado posee su residencia habitual en
otro país, y que por tanto percibe sus ingresos en el mismo, resolviendo así el vacío legal que
existe en nuestra ley interna al no existir fundamento suficiente para rebasar las fronteras
salvadoreñas en busca del cumplimiento de una resolución judicial.

A la Procuraduría General de la República, sugerimos designe más personal capacitado al


Departamento de Relaciones Familiares de la misma, a efecto de que realicen una mejor labor
al interior de la Institución y que colaboren con los tribunales de Justicia para resolver el
emergente problema de la depuración de casos, aportando toda la información y realizando las
diligencias necesarias para encontrar una solución sencilla y eficaz al problema jurídico
familiar, evitando en tal sentido la retardación de justicia que se vive en nuestro país, y
lógicamente obtener una mayor agilidad en los procesos de obtención de alimentos cuando el
deudor de los mismos se encuentra residiendo en un país diferente al nuestro, favoreciendo
con ello a muchos menores de edad que actualmente requieren de una Pensión Alimenticia
para poder vivir en mejores condiciones que las actuales.

A la Asamblea Legislativa, que resuelva el vacío legal interno al referirse concretamente en el


Código Civil, al cumplimiento de Obligaciones fijadas Judicial o Administrativamente.

A la Asamblea Legislativa, reforme la Ley Orgánica del Ministerio Público, de modo que se
encuentre en concordancia con las leyes que ya sufrieron cambios de fondo en sus contenidos,
tal como lo es el reciente código de familia, y que a la vez se le dote de verdaderas facultades
de actuación al Departamento de Relaciones Familiares de la Procuraduría General de la
República de modo que posean el suficiente fundamento legal que los faculte para realizar las
diligencias útiles de investigación y ejerzan una verdadera coerción sobre quién debe de
cumplir con la Obligación Alimentaria.

A Instituciones No Gubernamentales, ONG´S y todo el sistema que conforma la Protección de


la Mujer y Menores de edad, en primer lugar que presionen al Gobierno a fin de que ratifique
los Instrumentos Jurídicos que regulan el problema de Alimentos, y en segundo lugar que
unifiquen esfuerzos para que el Estado salvadoreño les otorgue algún tipo de facultades para
que puedan promover a nivel Nacional programas de concientización y culturización que
fomenten el grado de responsabilidad Paterno-Matriarcal al grueso de la población y
especialmente a aquellos sectores en donde los niveles de estudios académicos son más
bajos, debido a que es allí en donde se encuentra en mayor densidad el problema que
abordamos en este trabajo.

A la Asamblea Legislativa, sugerimos designe un mayor presupuesto a las Instituciones de


Estrado encargadas de hacer efectivo el cumplimiento de las Obligaciones Alimentarias, de
modo que no se vean limitados de equipo técnico para realizar las diligencias útiles de
investigación, y al Estado la creación de un fondo de Reserva Alimentaria para que
subsidiariamente resuelva el problema de la Cuota Alimenticia, cuando el sujeto a quien le
corresponde proporcionarla carece de fondos suficientes para ello, garantizando en tal sentido
el desarrollo integral al que todo menor tiene Derecho en base a lo que establecen los Arts. 34
y 35 de la Constitución de la República.

Al Ministerio de Educación sugerimos que incluya dentro de sus planes de estudio la


enseñanza de los valores familiares más fundamentales y de las consecuencias que acarrea la
irresponsabilidad Materno-Patriarcal, de modo que la comunidad estudiantil este consiente y
sabedora de la enorme responsabilidad que trae consigo la constitución de una familia y
especialmente los deberes que ante esta nacen.
___________________________________________

7.3 BIBLIOGRAFÍA

Alsina Hugo, Tratado Teórico Práctico de Derecho Procesal Civil, Tomo V.

Arrieta Gallegos, Manuel, El Nuevo Código Penal Salvadoreño, Imprenta Nacional San
salvador.

Baires Sonia, Obligación Alimentaria. Análisis Feminista sobre la Demanda de Cuota


Alimenticia ante la Procuraduría, El Salvador, 1995.

Bossert Gustavo A., Régimen Jurídico de los Alimentos, Editorial Astrea, Buenos Aires, 1993.

Cabanellas Torres, Guillermo, Diccionario Jurídico Elemental, Editorial Heliasta. S.R.L. Buenos
Aires, 1980.

Calderón de Buitrago, Anita y Otros, Manual de Derecho de Familia, Segunda Edición, Centro
de Investigación y Capacitación, El Salvador, 1995.

Couture, Eduardo, Fundamento de Derecho Procesal Civil.

Chiovenda, José, Principios del derecho procesal Civil, tercera Edición, Editorial Reus, S.A.,
Madrid España, Tomo I, 1977.

Díaz de Guijarro, Enrique, Derecho de Familia y menores, Cuarta Edición, Librería y Editorial
Jurídica Wilches.

Escriche Joaquín, Diccionario razonado de Legislación y Jurisprudencia, París, 1858.

González Reinaldo y Otros, El Divorcio en El Salvador, 1992.

Hogue Conference on Private International law, List of Conventions, Internet,


http://www.hcch.net/elconventions/index.html.

Lagomarsino, Carlos A. R. y Otros, “Enciclopedia de Derecho de familia”, Tomo I, Editorial


Universal, Buenos Aires, Argentina, 1991.

Monroy Cabra, Marco Gerardo, “Derecho de Familia y Menores”, Santa Fe, Bogotá, Colombia,
1996.

Montero Duhalt, Sara, Derecho de familia, Editorial Porrúa, S.A. 1984.

Ossorio Manuel, Diccionario de Ciencias Jurídicas, Políticas y Sociales, Editorial Heliasta


S.R.L., Buenos Aires, 1980.

Órgano Judicial, Corte Suprema de Justicia, Revista Judicial, 1994.


Pallares, Eduardo, Derecho Procesal Civil, Editorial Porrúa, S.A. Séptima Edición, 1978.

Pérez Buruca y Otros, “La Ejecución de Sentencia en el Derecho Procesal de Familia”,


Facultad de Jurisprudencia y Ciencias Sociales, Universidad de El Salvador, 1996.

Programa de Saneamiento de la Relación Familiar, Instituto Salvadoreño para el desarrollo de


la Mujer, Boletín, 1998.

Salaverría Cárdenas, María Eugenia y Otros, “Los Principios Rectores de Derecho de Familia y
su Aplicabilidad en el Procedimiento Administrativo de la Fijación de Alimentos”, 1996.

Somarriva Undurraga, Manuel, "Derecho de Familia", Segunda Edición, Editorial Nascimento,


Santiago, 1963.

Tellechea Bergman, Eduardo, Derecho Internacional Privado de Familia y Minoridad,


Prestación Internacional de Alimento, Restitución Internacional de Menores Bases para Futuras
Convenciones Interamericanas, Instituto Interamericano del Niño Unidad de Asuntos Jurídicos,
Montevideo, Uruguay.

Tomasino Humberto, El Juicio Ejecutivo en la Legislación Salvadoreña, Segunda Edición,


Editorial Proyecto San Salvador, El Salvador.

Vásquez López, Luis. Formularlo Práctico de Familia, Editorial Lis, Primera Edición, 1995.

Vodanovic H. Antonio, Derecho de Alimentos, Editorial Jurídica Ediar-Conosur Ltda., 1994.

Zannoni Eduardo y otros, manual de Derecho de Familia Tercera Edición Astrea, Argentina,
1995.

LEYES Y CONVENIOS

Constitución de la República de El Salvador.

Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Pacto Internacional de los Derechos Civiles y Políticos.

Pacto Internacional de los Derechos Económicos Sociales y Culturales.

Convención sobre los Derechos del Niño.

Declaración Americana sobre los Derechos y Deberes del Hombre.

Convención Americana o Pacto San José.

Protocolo Adicional a la Convención Americana sobre Derechos Humanos en materia de


Derechos Económicos, Sociales y Culturales.

Convención Interamericana sobre Exhortos o Cartas Rogatorias.

Código de Familia de la República de El Salvador.

Código Penal de El Salvador.

Código de Trabajo.
Código de Procedimientos Civiles.

Ley Procesal Civil.

Ley Orgánica del Ministerio Público.